Resumen Psicoterapias
Resumen Psicoterapias
● LISTA DE PROBLEMAS
Lista exhaustiva de las dificultades del paciente, puesta en términos conductuales concretos.
La lista de problemas debe ser abarcativa e incluir cualquier dificultad que el paciente esté teniendo en
cualquiera de los siguientes dominios: síntomas psicológicos/psiquiátricos, interpersonal, ocupacional,
médico, financiero, doméstico, legal y ocio.
● DX PRESUNTIVO SEGÚN EL DSM
Puede conducir a algunas hipótesis iniciales de la formulación y puede dar alguna información sobre
intervenciones útiles de tratamiento.
● PERFIL COGNITIVO
PA: pensamientos espontáneos, habituales y objetivos. Organizan las reacciones emocionales y
comportamentales de una persona ante situaciones específicas y generalmente pasan desapercibidos, a
menos que se le enseñe a la persona a registrarlos.
CI: reglas y actitudes derivadas de las creencias nucleares y representan los modos de afrontar a estas
últimas.
CN: son supuestos y creencias básicas sobre uno mismo o el mundo externo.
Factores predisponentes
Vulnerabilidad específica
Sociotrópica: tendencia a valorar la cercanía, aceptación, dependencia y el compartir.
Las personas cuyo esquema cognitivo se desarrolla a partir de temas sociotrópicos son más propensas a
deprimirse cuando están frente a situaciones de este tipo, como pueden ser situaciones de desprecio o
rechazo social. (Separación, ruptura de relación)
Autonómica: tendencia a valorar la independencia, movilidad, cambio y los logros. Quienes hayan
desarrollado esquemas en relación a temas de autonomía serán más propensos a caer depresivos cuando
enfrentan situaciones de fracaso. (Pérdida del trabajo)
Genética.
Factores desencadenantes
Factores activantes
Factores de mantenimiento
Déficits en las habilidades sociales
Habilidades sociales: conjunto de habilidades conductuales que incluyen aspectos verbales (qué decir,
cómo decirlo, cuándo decirlo, cuánto tiempo se debe hablar, etc.) y aspectos no verbales (tono de voz,
volumen, postura corporal, expresión facial, distancia interpersonal, etc.).
Las habilidades sociales pueden fallar por varias razones:
• Déficit de adquisición. No conoce la habilidad social apropiada.
• Déficit de desempeño. Conoce las habilidades sociales apropiadas, pero se inhibe al desempeñarlas
debido a factores cognitivos o emocionales.
• Déficit de fluidez. Conoce la habilidad social apropiada, pero tiene dificultad para instrumentarla
aceitada y naturalmente.
Procesos cognitivos esforzados
Son aquellos en los que la persona intenta pensar de cierta manera, o pensar (o no pensar) sobre ciertas
cosas. La persona trata de influir en sus pensamientos para superar el malestar.
Los procesos cognitivos esforzados desadaptados son aquellos que comienzan como esfuerzos para
sentirse mejor, pero que frecuentemente terminan siendo contraproducentes y empeorando las cosas.
1. Rumiación
Se caracteriza por la presencia de pensamientos negativos y por una tendencia a que esos pensamientos sean
perseverantes (el mismo subconjunto de pensamientos negativos se repite una y otra vez).
A medida que las personas rumian, se sienten peor, lo que a su vez provoca más rumiación, lo que resulta en una
espiral descendente.
La rumiación requiere que uno centre su atención en sus propios sentimientos y en la búsqueda mental de sus
causas y consecuencias. Como resultado, el individuo tiene menos recursos atencionales disponibles para
respuestas potencialmente más adaptables a su estado de ánimo negativo, como la solución de problemas
complejos u otras formas de afrontamiento centrado en el problema
La rumiación aumenta los pensamientos automáticos negativos, como creer que las cosas saldrán mal, así como
las creencias nucleares de que uno no tiene valor y es incompetente.
2. Preocupación
El proceso esforzado preocupación puede causar el mantenimiento a largo plazo de la ansiedad.
La preocupación causa un prolongado estado de ánimo ansioso y disfórico. Cuando las personas se preocupan,
experimentan mayor afecto negativo y signos prolongados de activación cardíaca. Hacen más interpretaciones
negativas, como esperar resultados negativos y se sienten más incapaces de afrontar esos resultados. También
tienen menos recursos atencionales disponibles para asignarlos a cuestiones no amenazadoras, importantes para
el funcionamiento cotidiano y menor funcionamiento ejecutivo, necesario para resolver problemas y tomar
decisiones
3. Supresión del pensamiento
Cuando intentamos suprimir un pensamiento, pueden suceder dos cosas:
1. el acto de supresión significa que buscamos intencionalmente un pensamiento distractor, pero también
controlamos automáticamente nuestros propios pensamientos para asegurarnos de que no estamos
pensando en el pensamiento prohibido. Esto puede causar un efecto de incremento inmediato por el
cual pensamos más en ello.
2. después de que terminamos de intentar activamente suprimir los pensamientos, experimentamos un
efecto rebote, en el que los pensamientos se vuelven más frecuentes durante un tiempo.
4. Compulsiones mentales
Respuestas mentales volitivas destinadas a tratar de neutralizar una amenaza potencial o hacer que la persona se
sienta mejor.
Las compulsiones mentales pueden hacer que las intrusiones se vuelvan más persistentes y temibles.
● HIPOTESIS DE TRABAJO
Debe identificar las estructuras cognitivas (creencias nucleares, creencias intermedias y pensamientos
automáticos), los acontecimientos y las situaciones que desencadenan estas creencias y una teoría clínica
de sus posibles orígenes.
La Hipótesis de Trabajo también describe las relaciones entre los problemas de la Lista de Problemas
● TRATAMIENTO
Objetivos
Modalidad
Frecuencia
Interconsulta
Técnicas
TECNICAS COMPORTAMENTALES
➔ Exposición:
Los pacientes se ponen en contacto con las señales que evocan sus emociones negativas deliberada y auto
controladamente. Deben permanecer en contacto con estas señales hasta que: a) su ansiedad disminuya
(habituación), y b) empiecen a comprender que las consecuencias esperadas no ocurren (desconfirmación).
Tipos de exposición:
● In vivo: los pacientes se ponen en contacto con señales en situaciones de la vida real
● Imágenes: los pacientes se ponen en contacto con las señales en su imaginación
● Virtual
Se prefiere la exposición en vivo pero la exposición en la imaginación es necesaria al tratar con señales internas,
pensamientos o recuerdos temidos.
Puesta en Práctica de la Exposición:
● Gradual: se utiliza más que la exposición masiva. Se debe establecer una jerarquía de estímulos temidos
en colaboración con el paciente para asegurar un acercamiento gradual🡪dirigirse desde la exposición en
imágenes hacia la exposición en vivo.
● Masiva
➔ Modelado:
Dirigida a ayudar al paciente a encontrar modelos adecuados de la conducta que él quiere lograr. Puede ser
ejecutada por el terapeuta, aunque los modelos a menudo se encuentran en películas, el círculo de amigos, los
compañeros de trabajo o los compañeros de clase.
El modelado se utiliza durante el entrenamiento en habilidades o en los ejercicios de exposición.
Debe abandonarse lo antes posible para que el paciente aumente su sensación de autoeficacia.
➔ Resolución de Problemas:
Etapas:
a) definición del problema
b) establecimiento de objetivos
c) soluciones extraídas de una tormenta de ideas
d) evaluación de las soluciones posibles
e) selección de una solución
f) identificación de los pasos para poner en práctica la solución
g) ensayo cognitivo de la solución
h) puesta en práctica de la solución
i) evaluación del resultado.
➔ Relajación:
La relajación muscular progresiva enseña al paciente una serie de ejercicios cada vez más breves diseñados para
condicionar una respuesta de relajación que puede evocarse en un breve periodo de tiempo (cuando ocurre la
situación que provoca ansiedad).
Es una habilidad para contrarrestar las respuestas fisiológicas de ansiedad
Requiere un tiempo de entrenamiento considerable. Es reemplazada por el entrenamiento en relajación
respiratoria que no demanda tanto tiempo.
➔ Relajación Respiratoria:
Los pacientes están acostumbrados a respirar llevando el aire hacia la parte superior del pecho, contrayendo el
abdomen al respirar, produciendo hiperventilación u otras dificultades.
En la respiración diafragmática, el diafragma en la base de los pulmones se dilata, empujando el abdomen hacia
fuera y haciendo ingresar el aire en la parte inferior de los pulmones. La idea es que el paciente respire de manera
rítmica de este modo durante un par de minutos y tome conciencia de la relajación asociada con la respiración.
➔ Visualización:
Combina elementos de relajación y de entrenamiento atencional.
Se le pide al paciente que se imagine a sí mismo en un lugar o situación que le resulte agradable y relajante (real
o imaginaria). Cuanto más intensa se torne la imagen, mayor será el impacto sobre las emociones y las respuestas
fisiológicas.
➔ Activación Comportamental:
El objetivo consiste en incrementar los comportamientos que conducen al paciente a obtener recompensas de
algún modo.
El incremento de las actividades agradables ayuda a elevar el estado de ánimo y a disminuir la rumiación. Esto
también ayuda a combatir la depresión y la evitación comportamental.
Consta de cuatro pasos:
(1) monitoreo de las actividades en cuanto a las sensaciones de dominio y agrado que conllevan
(2) desarrollo de una lista de actividades gratificantes
(3) planificación de las actividades
(4) realización de las actividades.
La realización de estas tareas generalmente suscita cogniciones disfuncionales
ESTRATEGIAS COGNITIVAS
El objetivo principal es incrementar la flexibilidad cognitiva.
Se ayuda a los pacientes a obtener un mejor conocimiento de sus pensamientos, reglas, actitudes y creencias. Esto
es un paso preliminar para desafiar las cogniciones, pero también para distanciarse de ellas mediante la simple
contemplación.
➔ Psicoeducación:
Brinda información objetiva correcta que puede estar a disposición del paciente para realizar tareas entre
sesiones.
El tipo de hipótesis que se genera depende también de la información disponible.
➔ Biblioterapia:
Se sugiere lecturas que brindan información adicional sobre estos temas.
Ventajas:
1. los pacientes están ansiosos al comienzo del tratamiento y esto interfiere con el recuerdo de la
información suministrada. Los libros o sitios web siempre pueden utilizarse como referencia,
especialmente cuando el terapeuta no está disponible.
2. pedirle al paciente que lea algo entre sesiones es una tarea simple que le permite al terapeuta evaluar la
disposición del paciente para realizar tareas entre sesiones.
3. el paciente puede leer (o releer) partes difíciles y preguntarle al terapeuta en sesión lo que no entendió.
Las lecturas sugeridas tienen que ser precisas, actualizadas y escritas en un lenguaje simple.
➔ Monitoreo:
Monitoreo de las cogniciones, prestando atención a lo que pasa por sus mentes en los momentos en los que
experimentan las emociones desagradables que los traen a consulta.
El monitoreo y registro adecuado son esenciales y constituyen pasos previos para desafiar estas cogniciones.
5. Deberías: hacer "reglas" sobre cómo uno u otros deben comportarse y enojarse cuando no se cumplen,
incluso cuando no son reglas reconocidas por todo el mundo.
6. Lectura de la mente: inferir qué piensa o siente otro, sin suficiente evidencia
7. Razonamiento emocional: suponer que las emociones de uno reflejan cómo son realmente las cosas: “Si
lo siento, debe ser cierto”
8. Minimizar: minimizar la importancia de los hechos, o hacer afirmaciones "permisivas" irreales para uno
mismo.
9. Maximizar: el paciente maximiza los datos negativos para mantener su hipótesis.
10. Inferencia arbitraria: el paciente extrae una conclusión en ausencia de datos o en presencia de datos que
la contradicen.
11. Abstracción Selectiva: el paciente selecciona un aspecto negativo de una situación y lo utiliza como el
único aspecto del cual extrae una conclusión global negativa
12. Generalización excesiva: el paciente extrae una regla general de un acontecimiento negativo aislado.
13. Adivinación del futuro: el paciente trata una predicción negativa como una cuestión de hecho.
➔ Diálogo Socrático
Es muy útil cuando el paciente mantiene con rigidez determinadas creencias, permitiéndole al terapeuta generar
disonancia cognitiva sin suscitar demasiada tensión en la relación terapéutica. El terapeuta sabe dónde subyace
la premisa falsa o la contradicción del argumento del paciente y formula preguntas dirigidas a detectar esta
contradicción, generando de este modo disonancia en la opinión que tiene el paciente acerca del asunto.
La percepción de la incongruencia discutida es una herramienta poderosa para el cambio psicológico.
➔ Continuo Cognitivo:
Las evaluaciones en un continuo se utilizan para desafiar las formas de pensamiento extremas, todo-o-nada.
Si un paciente dice “esto es lo peor que me podría suceder”, el terapeuta le pedirá pensar en el mejor resultado
posible, luego reflexionar sobre el peor resultado posible y después intentará ubicar la experiencia en el continuo.
➔ Gráficos de Torta:
Se utiliza para cuestionar las ideas de culpa.
Se le pide al paciente que identifique todos los factores posibles que influyen en un resultado y que asigne un
porcentaje, incluyendo la propia intervención del paciente. Luego se realiza un gráfico de torta ubicando todos los
factores influyentes, conduciendo a un punto de vista más equilibrado.
➔ Experimentos Comportamentales:
Los experimentos comportamentales son actividades experienciales planificadas, basadas en la experimentación
y en la observación, que son llevadas a cabo por los pacientes. Su diseño se deriva directamente de una
conceptualización cognitiva del problema, y su objetivo principal es obtener nueva información que puede ayudar
a:
a) poner a prueba la validez de las creencias existentes del paciente acerca de sí mismo, de los demás y del mundo;
b) construir y/o poner a prueba creencias nuevas, más adaptativas;
c) contribuir al desarrollo y verificación de la formulación cognitiva.
El objetivo de los experimentos comportamentales es dar lugar al cambio cognitivo de un modo que vuelva más
creíbles las nuevas perspectivas. Esto puede producirse debido al aprendizaje experimental, a la activación
emocional (facilitando el procesamiento emocional), a la codificación de las experiencias en el recuerdo de
maneras diferentes, la práctica de planes y conductas nuevas y al aprendizaje mediante la reflexión.
Hay dos tipos de experimentos:
a) experimentos activos: el paciente adopta un rol principal. Implican actuar de maneras diferentes
en contextos en los cuales se ha identificado una conducta problemática. Estos experimentos se
utilizan en situaciones de la vida real o en situaciones dramatizadas (role-plays) para poner a
prueba la validez de las cogniciones;
b) experimentos basados en la observación, el paciente observa, recolecta datos, pero no
interviene. Son especialmente útiles cuando el pensar sobre la acción directa provoca ansiedad
elevada o cuando se necesita más información antes de planificar un experimento activo.
El objetivo del experimento tiene que quedar muy claro para el paciente, debe quedar en claro cuál es la cognición
a ser evaluada, y se debe estimar el grado de en que el paciente cree en ella antes de realizar la experiencia.
TÉCNICAS VIVENCIALES
Las intervenciones cognitivo-comportamentales incluyen técnicas vivenciales originadas en otras formas de
terapia: role-plays, ejercicios de la silla vacía, psicodrama e imaginería.
Las técnicas en sí mismas no varían en el modo en que se aplican, sino en los objetivos que el terapeuta cognitivo
quiere alcanzar.
Son utilizados para poner a prueba hipótesis, para ayudar al paciente a sentir de manera diferente una creencia,
para desencadenar una emoción a fin de ayudar con su procesamiento, etc.
Fortalezas
Obstáculos
Signos heurísticos que pueden indicar la posibilidad de problemas del Eje II:
1. Un paciente o un conocido informa: “siempre ha hecho eso, desde que era un niño”, o bien el paciente
dice: “Siempre he sido así”.
2. El paciente no acepta el régimen terapéutico.
3. La terapia parece llegar a una interrupción súbita sin razón aparente. El clínico ayuda a los pacientes a
reducir los problemas de ansiedad o depresión, pero queda bloqueado en el trabajo terapéutico ulterior
por el trastorno de la personalidad.
4. Los pacientes no parecen tener la menor conciencia del efecto de su conducta sobre los demás, no ven
la conducta provocativa o disfuncional que pueden presentar ellos mismos.
5. Hay un problema que concierne a la motivación del paciente para el cambio. Esta dificultad es
especialmente real con aquellos que han sido enviados a la terapia por miembros de la familia o por un
tribunal. El paciente dice estar de acuerdo con la terapia y da importancia al cambio, pero en realidad
parece actuar como para evitarlo.
6. Los problemas de personalidad le parecen aceptables y naturales. Puede ver los problemas como si éstos
fuesen él mismo: “Así es como soy”
Las conductas disfuncionales pueden ser reforzadas por la sociedad (los maestros que alientan a un niño que es
“trabajador”, que “no hace barullo con los otros”, que “realmente trabaja con empeño y consigue las mejores
notas”).
Los esquemas coercitivos que el paciente sabe que son erróneos resultan difíciles de cambiar.
1. El problema puede deberse a la dificultad de las personas para realizar un “cambio de paradigma”,
renunciando a una hipótesis por otra menos familiar.
Se recomienda el uso terapéutico de ejemplos del error que produce un esquema para que pueda verse
cómo influye su efecto de distorsión sobre áreas de la vida del paciente y la explicación repetida de las
consecuencias de una alternativa no distorsionada.
2. La gente encuentra modos de adaptarse y de extraer beneficios a corto plazo con esquemas
fundamentalmente desviados que restringen o limitan su capacidad para enfrentarse a los desafíos de la
vida. Cuando los pacientes adaptan su vida para compensar sus ansiedades, deben cambiar de vida y
enfrentarse a esas ansiedades para cambiar ellos mismos.
La terapia provoca ansiedad porque se le pide al individuo que vaya más allá del cambio de una cierta
conducta. Se le pide que renuncie a lo que es y a como se definió a sí mismo durante muchos años. El
reconocimiento de la ansiedad es crucial para el tratamiento exitoso del paciente con un TP
ESQUEMAS (BECK)
Estructuras que integran y adscriben significado a los hechos.
Son reglas específicas que gobiernan el procesamiento de la información y la conducta
El contenido de los esquemas puede tener que ver con las relaciones personales (actitudes respecto de uno mismo
o los demás) o con categorías impersonales (los objetos inanimados).
Tienen cualidades estructurales:
● Amplitud: son reducidos, discretos o amplios
● Flexibilidad o rigidez: capacidad para la modificación
● Densidad: preeminencia relativa en la organización cognitiva
● Se los describe en función de su valencia o nivel de activación: su grado de activación en un momento
dado: latente o hipervalente
Cuando los esquemas son latentes, no participan en el procesamiento de la información
Cuando están activados, canalizan el procesamiento cognitivo desde las primeras etapas hasta las finales.
Cuando son hipervalente, esos esquemas idiosincrásicos desplazan y probablemente inhiben a otros que
podrían ser más adaptativos o apropiados en una situación dada.
La situación de un esquema en el continuo que va de lo activo (hipervalente o Valente) a lo inactivo (en
reposo o latente), y en el continuo que va de lo impermeable a lo modificable, son dos dimensiones
esenciales que el terapeuta usa al conceptualizar los problemas del paciente y desarrollar una estrategia
de tratamiento.
Los esquemas de los TP se asemejan a los activados en los síndromes clínicos, pero actúan con más continuidad
en el procesamiento de la información.
Ejemplo: En el TPD, el esquema “necesito ayuda” se activará siempre que surja una situación problemática
En las personas deprimidas sólo adquirirá relieve durante la depresión
En los TP los esquemas forman parte del procesamiento de la información normal.
Se pueden inferir a partir de la conducta o identificarlos en la entrevista y la anamnesis.
Los esquemas son difíciles de modificar, están firmemente fijados por elementos conductuales, cognitivos y
afectivos. La terapia debe adoptar un enfoque tripartito.
Diferentes tipos de esquemas tienen diferentes funciones.
● Los esquemas cognitivos tienen que ver con la abstracción, la interpretación y el recuerdo
Algunos subsistemas compuestos por esquemas cognitivos apuntan a la autoevaluación; otros, a la
evaluación de las otras personas.
● Los esquemas afectivos son responsables de la generación de sentimientos
● Los esquemas motivacionales se relacionan con los deseos
● Los esquemas instrumentales preparan para la acción
● Los esquemas de control están involucrados en la autoobservación y la inhibición o dirección de las
acciones.
Cuando ciertos esquemas son hipervalente, el umbral para la activación de los subesquemas es bajo: los pone en
marcha con facilidad un estímulo remoto o trivial.
Son también predominantes: desalojan con facilidad a esquemas más apropiados.
DE LA PERCEPCIÓN A LA CONDUCTA
Entre los componentes básicos de la personalidad hay secuencias de esquemas que operan en una progresión
lineal lógica.
La exposición a estímulos peligrosos activa el esquema de peligro que comienza a procesar la información.
Después se activan los esquemas afectivos, motivacional, de acción y de control.
La persona interpreta la situación como peligrosa (esquema cognitivo)→siente ansiedad (esquema
afectivo)→quiere alejarse (esquema motivacional)→se moviliza para huir (esquema de acción o instrumental). Si
juzga que la huida es contraproducente, puede inhibir ese impulso (esquema de control).
Esquema
● Unidad de procesamiento de información → una estructura cognitiva que aprehende y categoriza la
información relativa a una porción de la realidad.
● Creencia nuclear latente →creencias fundamentales, reglas básicas que regulan la forma en que una
persona se concibe a sí misma y a su mundo. Se trata de creencias absolutas que dan lugar a otras
cogniciones de orden superior y no son fácilmente accesibles ni modificables.
YOUNG
Sostiene que existen esquemas desadaptativos tempranos que predisponen a la persona a experimentar
sentimientos negativos persistente y que lleva al paciente a comportarse de modo contrario a sus propios
intereses en forma continua.
Los más frecuentes son:
● Dependencia
● Abandono
● Falta de individuación
● Privación emocional
● Desconfianza
● Imposibilidad de ser amado
● Incompetencia.
Suele darse la coexistencia de esquemas de contenido antagónico, lo que hace aún más difícil su modificación.
Ejemplo: paciente dependiente pero que, a la vez, tiene una desconfianza básica para con los otros.
Estos esquemas pueden estar latentes hasta que la persona enfrenta una situación vital que los activa.
Los pacientes con TLP utilizan distintas estrategias, entre ellas la evitación, para no dar lugar a la activación de
esquemas🡪el paciente con un esquema de incompetencia básica va a evitar los desafíos vitales. De este modo, el
esquema da lugar a una conducta desadaptativa
Como los esquemas representan visiones de sí y del mundo que son intensamente negativas y extremas, el estado
de ánimo que acompaña a su activación es congruente con ellas.
EL PACIENTE DESPLIEGA INTENSAS EMOCIONES NEGATIVAS QUE REPRESENTAN UN DESAFÍO PARA EL TERAPEUTA,
TANTO EN TÉRMINOS DE LA DIFICULTAD PARA EL CAMBIO COMO PARA LA RELACIÓN TERAPÉUTICA.
CON FRECUENCIA LOS PACIENTES ACTIVAN RESPUESTAS EMOCIONALES INTENSAMENTE NEGATIVAS EN LOS
TERAPEUTAS YA QUE PUEDEN RESPONDER DE UN MODO QUE CONSOLIDE LOS ESQUEMAS DE ABANDONO Y
DESCONFIANZA, PERPETUANDO EL CICLO.
Se busca que el paciente aprenda a lidiar con la alta emocionalidad que acompaña la activación de sus esquemas,
para que deje de evitarlos a costa de su desarrollo como persona.
Objetivo básico de este enfoque: modificar (no reestructurar) los esquemas, para que se vuelvan menos extremos
e inflexibles.
Las intervenciones de la terapia cognitiva más convencional son utilizadas para este fin, pero, además, debe incluir
otro repertorio de intervenciones como la psicoeducación sobre el papel de los esquemas en el desarrollo y
mantenimiento de la patología.
INTERVENCIONES
1. Establecer y alimentar la relación terapéutica.
Es un desafío y la condición de posibilidad de un tratamiento exitoso.
Demanda: a) poder conectarse con el paciente, b) lograr confianza y valoración mutuas, c) conocer los
aspectos más importantes del modo en que el paciente se relaciona en función de cómo interactúa con
el terapeuta.
Este enfoque cognitivo presta atención a la contratransferencia que consiste en el total de las respuestas
del terapeuta hacia el paciente (incluye sus pensamientos automáticos, esquemas o creencias, activados
en la interacción, emociones, acciones, intenciones)
Los pacientes con TLP suelen tener una especial habilidad para disparar respuestas disfuncionales por
parte de sus terapeutas. Este despliegue emocional convalida la perspectiva del paciente, impidiendo el
cambio. Para evitar esto o limitar su efecto el terapeuta cognitivo debe aplicar a sí mismo los recursos de
la terapia cognitiva estándar y/o recurrir a la supervisión.
Es frecuente que los reclamos o acusaciones se basen en algún elemento de verdad, pero magnificado,
distorsionado o quitado de contexto. Se espera que el terapeuta identifique esa porción de verdad y
pueda reformularla en términos contextuados o menos sesgados.
Es importante el establecimiento de ciertos límites en la relación al inicio del tratamiento, cuando cada
regla es tratada como una precondición para el tratamiento.
2. Estrategias de intervención en crisis.
La conducta parasuicida es una causa de crisis que debe ser enfrentada con prioridad. Tiene un sentido
auto punitivo, que puede ser abordado cognitivamente, pero sólo una vez que el riesgo físico ha sido
atendido y controlado. El paciente intenta reemplazar un dolor anímico por uno físico.
El terapeuta puede ofrecer alternativas no peligrosas: volver a escuchar la grabación de una sesión, tratar
de revisar la tarea intersesiones (de modo de pasar de un modo catastrófico de ver las cosas a uno
resolutivo), pintarse con un marcador rojo grueso en vez de cortarse, sumergir las muñecas en agua
helada o romper un huevo crudo sobre ellas, llamar a un amigo, llamar al terapeuta.
La experimentación de emociones excesivas y un grado de activación fisiológica elevado resultan difíciles
de identificar para el paciente, por lo que es necesario modificar las estrategias convencionales de la
terapia cognitiva estándar, que apelan a monitorear la cognición para someterla a crítica.
El terapeuta debe sugerir hipótesis acerca de las cogniciones que acompañan esas poderosas emociones,
buscando activamente la opinión del paciente, de modo de lograr alguna comprensión. No sólo se espera
obtener algún grado de alivio, también es viable comenzar a identificar estrategias posibles de cambio.
3. Desarrollo de habilidades de automonitoreo y resolución de problemas, propias de la terapia
cognitiva estándar.
● Técnicas de reducción de la ansiedad.
apuntan a entrenar al paciente en la aplicación de estrategias que aplacan la ansiedad sin
recurrir a la evitación. La respiración controlada y la relajación muscular progresiva son útiles
para reducir la elevada activación fisiológica.
● Habilidades para la resolución de problemas.
ayuda al paciente a reconocer y ejecutar cinco pasos esenciales: definir el problema, pensar
libremente en diversas vías de solución, sopesar los pros y contras de cada estrategia,
seleccionar e implementar la mejor opción, y evaluar los resultados.
● Desarrollo de habilidades para escuchar y comunicarse adecuadamente.
El terapeuta debe ayudar al paciente a cobrar conciencia de cómo se comunica y ayudar a
modificarlo. Esto involucra transformar las acusaciones en pedidos, regular el monto de lo que
se dice a otra persona, apelar más a afirmaciones donde el sujeto es “yo” y no “vos”, modular
el tono de voz, no dar por sentado lo que el otro quiere decir.
● Desarrollo de habilidades para responder racionalmente.
El objetivo es que el paciente trate sus pensamientos como hipótesis y reflexione sobre las
evidencias que sostendrían su valor de verdad. Los pacientes con TLP son ganados con facilidad
por el razonamiento emocional, por un sesgo negativo en su visión de las cosas, o por un
pensamiento dicotómico del tipo todo o nada.
Terapeuta y paciente examinan estos pensamientos y evalúan su credibilidad a la luz de la
evidencia.
● Habilidades conductuales.
● Tarea entre sesiones.
Permite someter a prueba las ideas discutidas en sesión o experimentar con nuevos modos de
comunicarse o comportarse, ya no en el marco relativamente artificial de la psicoterapia, sino
en el mundo real del paciente.
4. Conceptualización e intervención centrada en los esquemas.
La conceptualización del caso representa la hoja de ruta en el tratamiento, lo que nos dice qué ocurre,
cómo ha llegado a ocurrir, y cómo podríamos modificarlo.
Técnicas que aplica la terapia de esquemas:
• La identificación del esquema.
Para identificar un esquema, los terapeutas examinan el problema que trae al paciente, el
tipo de crisis que emerge durante el tratamiento y una revisión detallada de las experiencias
negativas más importantes en la vida del paciente.
• La modificación del esquema.
La modificación del esquema es una tarea compleja pero central en este tratamiento.
• Las técnicas de imaginería.
• Las técnicas basadas en el canal sensorial.
Los recursos utilizados para la modificación son múltiples y ligados al canal sensorial
predominante en la formación del esquema disfuncional.
• Los ensayos conductuales.
Una vez alcanzada una reformulación del contenido del esquema, ésta debe plasmarse en
un nuevo modo de comportarse, algo sobre lo cual el paciente no siempre se siente seguro.
Para ello es útil plantear ensayos conductuales: experimentos que involucran comportarse
de un modo nuevo, congruente con el contenido del esquema reformulado.
TERAPIA DIALÉCTICA-CONDUCTUAL (DBT)
● KEEGAN, ABORDAJE COGNITIVO DEL TLP
● DIMEFF & LINEHAN, TERAPIA DIALECTICA CONDUCTUAL. UNA VISIÓN SINÓPTICA
ORIGENES DE LA DBT
Surge de una serie de intentos fallidos de aplicar los protocolos de la TCC estándar a pacientes crónicos con
ideación suicida.
Estas dificultades eran:
1) los pacientes percibían los procedimientos focalizados en el cambio como
invalidantes y esto precipitaba el abandono del tratamiento, ataques contra
el terapeuta, o vacilaciones entre esos dos polos
2) resultaba difícil enseñar y fortalecer nuevas habilidades y a la vez centrarse y
tratar tanto la motivación del paciente a morir como los comportamientos
suicidas que se habían producido durante la semana previa
3) los individuos con TLP a menudo reforzaban las intervenciones iatrogénicas
del terapeuta y castigaban a los terapeutas cuando usaban estrategias
eficaces de tratamiento
Para superar estas dificultades, se hicieron varias modificaciones:
● Se agregaron estrategias que reflejan la aceptación radical y la validación de las capacidades y del
funcionamiento conductual de los pacientes. Esto llevó a agregar también el término dialéctico al nombre
del tratamiento.
● La terapia como un todo se dividió en varios componentes diferentes, cada uno enfocado en un aspecto
concreto del tratamiento. Los componentes estándar para pacientes DBT ambulatorios son:
entrenamiento altamente estructurado en habilidades, individual o en grupo (para mejorar capacidades),
psicoterapia individual (para abordar la motivación y el fortalecimiento de habilidades) y contacto
telefónico con el terapeuta individual para la aplicación de habilidades de afrontamiento).
● Se agregó una reunión de consulta/supervisión de equipo, centrada en mantener motivados a los
terapeutas y en proporcionar un tratamiento eficaz
Modelo biosocial-transaccional
Considera al TLP como producto de una transacción entre el nivel de vulnerabilidad emocional de una persona y
las respuestas invalidantes de su entorno.
Se asigna la misma importancia a ambos factores y se supone que se influyen mutuamente.
Si cualquiera de los dos factores es suficientemente extremo en el origen, más tarde o más temprano determinará
que el otro factor también se haga extremo.
LA PERSPECTIVA DIALÉCTICA
Dialéctica → pretende transmitir las tensiones existentes en la terapia de pacientes suicidas con TLP y pone el
énfasis en mejorar los patrones de pensamiento dialéctico para sustituir el pensamiento dicotómico y rígido.
La conducta es considerada solo en su contexto y en el del observador que intenta comprenderla. Esto implica
que intentar identificar un elemento cualquiera en un análisis conductual llevará a una tensión o polaridad. Por
cada tesis acerca de la causa de una conducta dada, habrá una o más alternativas de explicación (antítesis), que
señalan las limitaciones de la tesis, pero que también incrementan el poder explicativo de la visión original. Esta
transacción debe dar lugar a nuevas tensiones a ser resueltas en integraciones de nivel superior.
Las explicaciones de la conducta del paciente pueden darse desde una perspectiva histórica o desde los factores
presentes, factores biológicos versus factores ambientales, familiares versus individuales, paciente versus
terapeuta, bien versus mal, aceptación versus cambio. Esto debe continuar hasta que se logre una explicación
eficaz analizada en función de su valor para generar algún tipo de intervención que pueda resolver la situación
problema.
La dialéctica de la DBT es la de validar y la aceptar al paciente en el contexto y al mismo tiempo ayudarlo a cambiar.
Los procedimientos de aceptación incluyen mindfulness y una variedad de estrategias basadas en la aceptación y
la validación.
Las estrategias de cambio incluyen el análisis de las conductas desadaptativas y técnicas de resolución de
problemas, incluyendo entrenamiento en habilidades, manejo de contingencias (refuerzos, castigos),
reestructuración cognitiva y estrategias basadas en la exposición.
Objetivos terapéuticos
La DBT está diseñada para tratar a personas con TLP de cualquier gravedad y complejidad.
Tiene un foco que privilegia los problemas por sobre el diagnóstico.
Postula distintas áreas de desregulación:
● La desregulación emocional incluye los criterios DSM para la labilidad emocional y los problemas
derivados de la ira
● La desregulación interpersonal incluye los temores crónicos de abandono y el caos interpersonal
● La desregulación comportamental incluye las conductas parasuicidas y otras conductas impulsivas
● La desregulación del self incluye los sentimientos de vacío
● La desregulación cognitiva incluye la paranoia transitoria y las dificultades para pensar.
La ventaja es que las conductas problemas que definen al trastorno pueden ser convertidas en objetivos
terapéuticos de un modo teóricamente consistente. Además, esto permite abordar de modo sistemático los
múltiples problemas de comorbilidad que acompañan a la patología límite.
Intervenciones
El objetivo terapéutico global es ayudar a los pacientes a crear y mantener una vida que valga la pena ser vivida,
de acuerdo a sus valores básicos. Las intervenciones apuntan, en forma jerárquica, a los factores que atentan
contra este objetivo.
ETAPAS DEL TRATAMIENTO
Cada fase del tratamiento se focaliza en las conductas que más interfieren con los objetivos de esa fase. Se evalúa
qué conductas específicas o qué hechos ambientales (objetivos secundarios) están en la cadena que conduce hacia
el objetivo primario (por ejemplo, cortarse).
● Pretratamiento
Se desarrolla un enfoque psicoeducativo referido a la naturaleza del trastorno y del tratamiento.
Se evalúan, junto con el paciente, los pros y los contras de realizar o no realizar el tratamiento y se discute el
contrato terapéutico
● Estadio 1
Objetivo: estabilización y superación del descontrol conductual.
Se busca la seguridad y estabilidad del comportamiento en tres áreas:
a) conductas que pongan en peligro la vida (conducta suicida y parasuicida, agresión y violencia,
abuso y descuido de niños
b) conductas que interfieren con la terapia (ausencias, conducta inapropiada respecto de otros
pacientes, conductas que conduzcan al burn out del terapeuta)
c) conductas severas disruptivas (abuso de drogas, alteración alimentaria severa, carecer de
vivienda).
Se enfatiza el desarrollo de habilidades para desempeñarse autónomamente en estas áreas.
El logro de este objetivo da lugar a la siguiente fase.
● Estadio 2
Objetivo: el malestar emocional que la teoría vincula con dificultades en la experiencia emocional.
Se busca la experimentación de emociones que no lleve a los extremos del embotamiento o a la escalada
emocional.
Un blanco típico son las experiencias emocionales traumáticas: Se busca sustituir la “desesperación silenciosa”
por una experiencia emocional no traumática
● Estadio 3
Objetivo: atender problemas vitales significativos (estudios, trabajo)
Las dos estrategias son el entrenamiento en resolución de problemas y en gestión de problemas (para aquellas
situaciones que deben ser aceptadas, más que resueltas, a fin de minimizar las dificultades asociadas a ellas).
Se intenta lograr una felicidad e infelicidad “normales” y reducir los trastornos y problemas en curso en la vida
● Estadio 4
Objetivo: incrementar la capacidad para disfrutar y sentirse satisfecho de modo estable. El paciente debe aprender
a aceptar que, aun habiendo tenido éxito en todos los objetivos precedentes, todos los seres humanos se
enfrentan a cuestiones vinculadas con el sentido de la vida, el aislamiento y la intimidad.
FUNCIONES
El tratamiento dialéctico-conductual debe cumplir con cinco funciones esenciales:
1. Mejorar las habilidades conductuales
Se refiere al desarrollo de habilidades de regulación emocional, de reflexión o conciencia plena
(mindfulness), de tolerancia al estrés y de relación interpersonal
Los psicofármacos pueden colaborar con este proceso, atenuando conductas que podrían interferir con
el aprendizaje
2. La generalización de habilidades
Como en todo tratamiento conductual, se dedican esfuerzos a la generalización de habilidades a nuevos
contextos relevantes
3. Mejorar la motivación del paciente
Paciente y terapeuta identifican los antecedentes y consecuencias de una conducta problemática, y se
busca una alternativa adecuada, sobre la base de las habilidades adquiridas en las instancias precedentes.
4. Mejorar las capacidades y la motivación del terapeuta
Se sugiere la formación de grupos de consulta/supervisión con reuniones semanales en las que se discute
la conceptualización del caso y se evalúa el progreso del tratamiento y el grado de motivación del
terapeuta.
5. La estructuración del entorno.
El terapeuta debe hacer lo posible por lograr que el entorno no invalide las conductas funcionales que el
paciente logre desarrollar en el tratamiento.
En la DBT estándar estas funciones se cumplen a través de distintas intervenciones (psicoterapia individual,
entrenamiento en habilidades, consulta telefónica y equipo de consulta y supervisión para el terapeuta)
ESTRATEGIAS
Estrategias orientadas al cambio:
● análisis conductual
● análisis de soluciones
● entrenamiento en habilidades
● estrategias de compromiso
● estrategias propias de la terapia cognitiva y la terapia conductual
Estrategias de aceptación:
Deben ser aprendidas por medio de habilidades de reflexión o mindfulness.
Suponen el aprender a observar, describir o participar de una situación, haciéndolo gradualmente, paso a paso,
de modo eficaz, con una actitud no crítica.
Una estrategia común de aceptación consiste en reconocer la legitimidad de una conducta dada en función de la
historia del paciente o en función de las circunstancias presentes.
Tipos de estrategias terapéuticas:
1. Dialécticas: el entrar en la paradoja, el uso de metáforas, hacer de abogado del diablo, “extender” y
“hacer limonada con los limones”.
2. Centrales o básicas: la validación y la resolución de problemas.
3. Estilísticas: la comunicación recíproca y la comunicación irreverente
4. De manejo del caso: apuntan a estructurar el entorno
5. Integradas: relativas a la consulta o supervisión de los terapeutas
La DBT requiere que el terapeuta balancee el uso de estrategias de aceptación y cambio en cada interacción de
tratamiento. Este giro entre el cambio y la aceptación es necesario para mantener el avance al tratar a un paciente
que oscila entre crisis suicidas, abandono del tratamiento y respuestas disociativas, una rígida negativa a colaborar,
un ataque, una rápida escalada emocional y un gran esfuerzo colaborativo. A fin de lograr movimiento, velocidad
y flujo, el terapeuta debe ser capaz de inhibir actitudes prejuiciosas y practicar la aceptación radical del paciente,
manteniendo un ojo en el objetivo final del tratamiento: promover al paciente de una vida en el infierno a una
vida que valga la pena ser vivida, tan rápida y eficientemente como sea posible.
El terapeuta también debe lograr un equilibrio entre un foco de intervención inquebrantable (creer en uno mismo,
el paciente y el tratamiento), la flexibilidad compasiva (la capacidad de tomar en cuenta información relevante
sobre el paciente y modificar su posición en consecuencia, incluida su propia capacidad para admitir y reparar sus
propios errores inevitables) y un estilo educativo (enseñar, entrenar y ayudar al paciente) con un enfoque
benevolentemente exigente (lograr nuevos comportamientos del paciente, reconociendo las capacidades del
paciente y su capacidad de cambio, hacer que los pacientes “hagan por sí mismos” en lugar de “hacer por ellos”).
Modalidades de practica
● Mindfulness diario: Implica recordarnos durante el día que debemos prestar atención a los que ocurre
en cada momento sin alterar de manera radical nuestras rutinas.
● Practica de meditación formal: Dedicamos regularmente un tiempo para sentarnos tranquilamente a
meditar. Implica elegir un objeto de atención y centrarnos en eso. Una vez que se establece cierta
concentración, la meditación conlleva a dirigir la mente a los que sea predominante en ella (sensaciones
físicas o experiencias emocionales que se manifiestan en el cuerpo)
● Practica en retiro: Son las “vacaciones” completamente dedicadas a cultivar el mindfulness. Suele llevarse
a cabo en silencio con muy poca interacción interpersonal.
Los terapeutas ayudan a los pacientes a desplazar su relación hacia la experiencia personal en lugar de desafiar
directamente patrones desadaptativos de pensamiento, emoción o comportamiento. Cuando los pacientes van a
terapia muestran rechazo hacia lo que están sintiendo o hacia cómo se comportan, por lo tanto, el terapeuta
reestructura la relación del paciente con el problema cultivando la curiosidad y la aceptación del momento
presente de la experiencia incomoda-
Meditación mindfulness
Observar que predomina en la consciencia en cada momento.
La intención no es elegir un solo objeto de atención sino explorar la conciencia en constante cambio.
Esta práctica cultiva el insight de nuestros propios condicionamientos (miedo a la desaprobación) y den la realidad
mental (“está cambiando”). Esto distingue a la meditación mindfulness de otras formas de meditación.
La práctica de la concentración facilita la práctica del mindfulness
Meditación en amor incondicional: el amor incondicional es la calidad emocional que se asocia con el mindfulness.
Consiste en cultivar la intención de amar y ser buena persona, más que superponer sentimientos cálidos a la
experiencia del momento.
El amor incondicional (sentirse seguro, en paz, sano y libre de sufrimiento) mantiene la función de la práctica del
mindfulness clara en la mente de la persona que lo practica.
La concentración, el mindfulness y el amor pueden enfatizarse de manera selectiva en la meditación para reducir
el sufrimiento y aumentar la felicidad
En la meditación mindfulness hay un énfasis por el procesamiento de la mente de abajo hacia arriba: centra la
atención en el flujo de los datos sensoriales que se introducen en la experiencia. Esto permite que la atención se
aleje de los esquemas, relatos, creencias y mapas conceptuales de nivel superior.
TERAPIA DE ESQUEMAS (TE)
YOUNG, TERAPIA BASADA EN ESQUEMAS: MODELO CONCEPTUAL
La TE es una terapia integradora que amplía los conceptos y tratamientos cognitivo-conductuales tradicionales.
Combina elementos de las escuelas cognitivo-conductual, de las Teorías del Apego, de la Gestalt, de las Relaciones
Objetales, Constructivistas y Psicoanalíticas, en un modelo conceptual y de tratamiento.
Provee un nuevo sistema de psicoterapia que se adapta a los pacientes con trastornos psicológicos crónicos,
quienes fueron considerados difíciles de tratar.
Los problemas de carácter pueden reducir la efectividad de la TCC de diversas maneras. Algunos pacientes que se
presentan para el tratamiento de síntomas de Eje I fracasan o bien en el proceso del tratamiento o recaen una vez
que el tratamiento ha sido retirado.
Otros pacientes acuden a tratamientos cognitivo-conductuales y carecen de síntomas que puedan ser blanco de
la terapia. Sus problemas son vagos y difusos. Sienten que algo vital está mal o perdido en sus vidas. Sus problemas
son caracterológicos. Acuden buscando tratamiento para dificultades crónicas en sus relaciones con los otros
significativos o en sus trabajos.
DESARROLLO DE LA TE
Amplía la TCC, dándole un mayor énfasis a los orígenes de los problemas en la niñez o adolescencia, al uso de
técnicas afectivas, a la relación terapeuta-paciente y a los estilos de afrontamiento desadaptativos.
La terapia es usualmente asumida en conjunto con otras modalidades como la TCC y la medicación.
Está diseñada para tratar los aspectos caracterológicos crónicos de los trastornos, no para síntomas psiquiátricos
agudos (como TDM o ataques de pánico recurrentes).
La TE demostró ser útil en:
● el tratamiento de la depresión crónica y ansiedad
● desórdenes alimentarios
● problemas de pareja y dificultades en mantener relaciones íntimas satisfactorias de larga data
● delincuentes
● prevenir recaídas en cuestiones de abuso de sustancias.
La TE se centra en los Esquemas Desadaptativos Tempranos.
Utilizando este modelo, los pacientes ganan la capacidad de ver sus problemas caracterológicos como
egodistónicos y sentirse más fortalecidos para abandonarlos.
El terapeuta se alía con el paciente en la lucha contra estos esquemas, utilizando estrategias cognitivas, afectivas,
conductuales e interpersonales. Cuando los pacientes repiten los patrones disfuncionales basados en sus
esquemas, el terapeuta empáticamente los confronta con las razones del cambio. A través de la Reparentalización
limitada el terapeuta proporciona a sus pacientes un antídoto parcial a las necesidades que no han sido
adecuadamente satisfechas en la infancia.
Esquema
Patrón que permite ayudar a los individuos a explicar y darle sentido a la realidad o la experiencia.
Puede ser pensado como un plan cognitivo abstracto que sirve de guía para interpretar la información y resolver
problemas.
Muchos de los esquemas se forman en los primeros años de vida, se continúan elaborando y se superponen en
las experiencias vitales posteriores, incluso cuando no son más aplicables.
Un esquema puede ser positivo o negativo, adaptativo o desadaptativo.
2. Traumatización o victimización.
El niño es lastimado o victimizado
Esquemas que puede originar→Maltrato/Abuso-Incapacidad/Vergüenza-Vulnerabilidad al daño.
Temperamento emocional
Es especialmente importante en el desarrollo de los esquemas porque es el soporte biológico de la personalidad.
Los rasgos temperamentales de la infancia son estables a través del tiempo.
Hay dimensiones del temperamento emocional que pueden ser innatas y relativamente inmodificables a través
de la psicoterapia:
● Lábil No reactivo
● Distímico Optimista
● Ansioso Calmo
● Obsesivo Distraído
● Pasivo Agresivo
● Irritable Alegre
● Tímido Sociable
Se puede pensar al temperamento como la conjugación particular de grados de este conjunto de dimensiones
El temperamento interactúa con los eventos de la niñez en la formación de esquemas. Diferentes temperamentos
llevan a los niños a reaccionar diferente frente a situaciones similares (Dos niños a quienes los padres los trataron
igual pueden reaccionar de distinta manera).
● Un ambiente temprano extremadamente favorable o adverso puede tener más importancia que el
temperamento emocional (Un hogar en el que el ambiente es cálido puede hacer que un niño tímido
pueda sentirse cómodo en él; por el contrario, si el ambiente temprano es lo suficientemente adverso,
hasta un niño sociable puede convertirse en retraído)
1. Abandono/Inestabilidad
Incluye la sensación que los otros significativos no estarán dispuestos a continuar brindando apoyo emocional,
conexión, fuerza o protección práctica, porque son inestables emocionalmente e impredecibles, porque morirán
inminentemente o porque los abandonarán por otra persona mejor
2. Maltrato/Abuso
Expectativa de que los otros lo lastimarán, abusarán, humillarán, engañarán, mentirán, manipularán o se
aprovecharán de él.
Implica la percepción de que el daño es intencional o el resultado de una extrema e injustificada negligencia.
3. Privación emocional
Expectativa de que el deseo de conexión emocional no se será satisfecho por lo otros
Las modalidades más importantes de privación son:
A. Privación de cuidados y crianza: Ausencia de atención, afecto, calidez o compañerismo.
B. Privación de empatía: Ausencia de entendimiento, escucha, autorrevelación o compartir mutuamente los
sentimientos con otros.
C. Privación de protección: Ausencia de fuerza, dirección u orientación por parte de otros.
4. Esquema Incapacidad/Vergüenza
Es el sentimiento de que uno es defectuoso, malo, inferior, o despreciable y que no será apreciado por otros si se
expone a ellos.
Los defectos pueden ser
● Privados: egoísmo, impulsos agresivos, deseos sexuales inaceptables
● Públicos: tener una apariencia poco atractiva, incomodidad social
5. Aislamiento social/Alienación
Sentimiento de que uno está aislado del resto del mundo, que es distinto a los otros o que no es parte de ningún
grupo o comunidad.
6. Dependencia/Incompetencia
Creencia de que se es incapaz de manejar las responsabilidades diarias de manera competente sin ayuda de los
otros (cuidarse, resolver problemas diarios, tener buen criterio, afrontar nuevas tareas, tomar buenas decisiones).
El esquema se presenta como dominado por la pasividad o la impotencia.
8. Self no desarrollado/indiferenciado
Relaciones emocionales y acercamiento excesivo a una o más personas significativas (los padres) en detrimento
de su completa individuación y desarrollo social.
Incluye la creencia de que al menos uno de los individuos no podría funcionar sin el otro.
Puede incluir sentimientos de sofocación o fusión con otros o bien carecer de un claro sentido de la identidad.
Se experimenta como la sensación de vacío y fracaso, de no tener dirección, o en casos extremos, el
cuestionamiento de la propia existencia.
9. Fracaso
Creencia de que uno fracasó, fracasará inevitablemente o es inadecuado en relación a sus pares, en lo que
respecta a los logros (colegio, carrera, deportes, etcétera).
Incluye las creencias de que uno es estúpido, inepto, no talentoso, de menor estatus, menos exitoso que los
demás.
10. Omnipotencia/Grandiosidad
Creencia de que uno es superior a los demás, que está autorizado a derechos y privilegios especiales o no vinculado
a las reglas de reciprocidad que guían la interacción social normal. Incluye la insistencia de que uno debería poder
hacer o tener cualquier cosa que quiera, sin hacer caso de lo que otros consideran razonable o el costo para los
otros. También puede incluir un foco exagerado en la superioridad (Estar entre los más exitosos, famosos y ricos)
con el fin de acumular poder o control (no principalmente para atención a aprobación).
Algunas veces incluye la competitividad excesiva o la dominación de los otros: haciendo valer el propio poder,
forzando el propio punto de vista o controlando el comportamiento de los otros, conforme a los propios deseos,
sin empatía o preocupación por las necesidades o sentimientos de los demás🡪son sobre demandantes o
dominantes, y carecen de empatía.
11. Autocontrol/Autodisciplina insuficientes
Dificultad o rechazo a ejercer autocontrol o tolerancia a la frustración para alcanzar las metas personales.
No regulan la expresión de sus emociones y sus impulsos
En su forma más leve, el paciente se presenta con un énfasis exagerado en evitar el malestar (el sufrimiento,
conflicto, confrontación, responsabilidad) a expensas de la autorrealización, el compromiso o la integridad.
12. Subyugación
Es la entrega excesiva del control a otros por sentirse obligado: busca evitar la ira, la represalia o el abandono.
Las 2 formas más importantes de subyugación son:
a- Subyugación de las necesidades: Supresión de las preferencias, decisiones y deseos propios.
b- Subyugación de las emociones: Supresión de las respuestas emocionales, especialmente la ira.
Incluye la percepción de que los deseos las opiniones y los sentimientos propios no son válidos o importantes para
otros.
Presenta una conformidad excesiva e impaciencia de complacer, combinado con una hipersensibilidad a sentirse
engañado.
Conduce a la acumulación de ira que se manifiesta en síntomas desadaptativos (comportamiento pasivo-agresivo,
ataques de rabia incontrolables, síntomas psicosomáticos, renuncia al afecto, consumo de sustancias).
13. Autosacrificio
Foco excesivo en satisfacer voluntariamente las necesidades de otros a expensas de su propia gratificación para
ahorrarles sufrimiento a los otros, evitar la culpa por sentirse egoístas, ganar autoestima o para mantener la
conexión con los otros a quienes considera necesarios.
Es el resultado de una sensibilidad aguda al sufrimiento ajeno.
Implica la sensación de que las necesidades propias no están siendo satisfechas adecuadamente lo que puede
llevar a sentimientos de resentimiento (se superpone con el concepto de codependencia).
14. Búsqueda de Aprobación y Reconocimiento
Énfasis excesivo en lograr la aprobación, el reconocimiento o la atención de otros o en ser correcto antes que el
desarrollo de un sí mismo genuino y seguro.
Su autoestima depende de las reacciones de los demás.
Puede incluir una preocupación excesiva por el estatus social, la apariencia, la aceptación social, el dinero o el
éxito, como medios para ganar la aprobación, la admiración, o la atención (no con el objetivo de tener el poder de
control).
Las decisiones más importantes de sus vidas no son auténticas, son poco satisfactorias.
15. Negativismo/Pesimismo
Foco en los aspectos negativos de la vida (dolor, muerte, pérdidas, desencuentros, conflictos, culpas,
resentimientos, problemas sin solución, errores potenciales), y se minimizan los aspectos positivos u optimistas.
Incluye una expectativa exagerada de que algunas situaciones pueden salir mal y tener repercusiones en el trabajo,
finanzas o relaciones interpersonales
Tienen un miedo excesivo a cometer errores que los puedan llevar a un colapso financiero, pérdidas, humillación.
Porque exageran los potenciales resultados negativos, son frecuentemente caracterizados como aprensivos,
preocupados, hipervigilantes, quejosos e indecisos.
18. Castigo
Creencia de que la gente debería ser severamente castigada por cometer errores.
Involucra la tendencia a estar enojado, ser intolerante, sancionador e impaciente con esta gente (incluyéndose a
ellos mismos).
Incluye la dificultad de perdonar errores de ellos mismos o de otros, ya que uno es reacio a considerar
circunstancias adversas, a permitir la imperfección humana o a empatizar con sentimientos.
Abandono/Inestabilidad Subyugación
Maltrato/Abuso Autosacrificio
Self no desarrollado/indiferenciado
Fracaso
Negativismo/Pesimismo
Castigo
Omnipotencia/Grandiosidad
Autocontrol/Autodisciplina insuficientes
Los esquemas condicionales a menudo se desarrollan como intentos de aliviarse frente a los esquemas
incondicionales. En este sentido, los esquemas condicionales son secundarios.
Ejemplo:
● Metas inalcanzables responden a Incapacidad. “Si pudiera ser perfecto, seré merecedor de amor”.
● Subyugación en respuesta a Abandono. “Si realizo todo lo que el otro quiere y no me enojo por ello,
entonces esta persona se quedará conmigo”.
● Autosacrificio en respuesta a Incapacidad. “Si satisfago todas las necesidades de este individuo e ignoro
las mías propias, entonces él me aceptará a pesar de mis fallas, y no me sentiré no querido”.
Es imposible cumplir con las demandas de los esquemas condicionales todo el tiempo (es difícil dejarse dominar
totalmente y nunca estar enojado)
La mayoría de los esquemas condicionales pueden anticipar los esquemas nucleares. El individuo está obligado a
recaer a corto plazo y enfrentarse con el esquema nuclear una vez más.
No todos los esquemas condicionales se relacionan con los esquemas tempranos. Estos esquemas son
condicionales sólo en el sentido de que, si el niño hace lo que se espera de él, las consecuencias temidas pueden
evitarse.
Implicancias para la TE
La primera meta de la TE es la concientización psicológica. El terapeuta ayuda al paciente a identificar sus
esquemas y a hacer conscientes los recuerdos, emociones, sensaciones y pensamientos de la infancia y los modos
de afrontamiento asociados. Una vez que los pacientes entienden sus esquemas y estilos de afrontamiento,
podrán comenzar a ejercer algún control sobre sus respuestas.
La terapia es otra manera de crear potenciación sináptica en las vías cerebrales que controlan la amígdala. Los
recuerdos emocionales de la amígdala se encuentran grabados de forma indeleble en sus circuitos. Podemos
aspirar a regular su expresión a través de generar que el córtex controle a la amígdala.
OPERACIONES DE LOS ESQUEMAS
Cada pensamiento, sentimiento, conducta y experiencia relevante a un esquema o perpetúa el esquema –
elaborándolo y reforzándolo - o lo cura –debilitándolo.
1. Perpetuación de esquemas
Refiere a todo aquello que el paciente hace (interna o conductualmente) que hace persistir al esquema. Incluye
pensamientos, sentimientos y comportamientos que terminan reforzando el esquema (profecías autocumplidoras
del individuo).
Los esquemas son perpetuados a través de tres mecanismos principales:
● Distorsiones cognitivas: el individuo percibe erróneamente situaciones de manera que
el esquema es reforzado, acentuando la información que confirma al esquema y
minimizando o negando información que lo contradice. Afectivamente, un individuo
podrá bloquear las emociones conectadas a un esquema y el esquema no alcanza el
nivel de conciencia que el individuo necesita para cambiarlo o curarlo
● Patrones de fracaso: Conductualmente, el individuo se involucra en patrones de
autoderrota, seleccionando inconscientemente y permaneciendo en situaciones o
relaciones que disparan y perpetúan el esquema, mientras que evitan relaciones que
puedan sanar el esquema. Interpersonalmente, los pacientes se relacionan en formas
que provocan que los otros respondan negativamente, reforzando así el esquema.
● Estilos de afrontamiento
2. Curación de esquemas
Es el objetivo último de la TE.
La curación de esquemas supone la disminución de la intensidad de los recuerdos conectados al esquema, la carga
emocional del esquema, la intensidad de las sensaciones corporales y las cogniciones desadaptativas.
También incluye el cambio conductual, se trata de reemplazar estilos de afrontamiento desadaptativos con
patrones de comportamiento adaptativos.
El tratamiento incluye intervenciones cognitivas, afectivas y conductuales.
A medida que el esquema se va curando, resulta cada vez más difícil que se active. Cuando se activa, la experiencia
es menos abrumadora, y el paciente se recupera más rápidamente.
La trayectoria de la curación de esquemas es normalmente ardua y prolongada. Los pacientes se resisten a ceder
los esquemas porque éstos son centrales en su sentido de identidad. La resistencia a la terapia es una forma de
autoconservación, un intento de mantener un sentimiento de control y de coherencia interna. Renunciar a un
esquema es renunciar a saber quién es uno y cómo es el mundo.
La curación de los esquemas requiere de la voluntad para enfrentar al esquema y luchar contra este. Los pacientes
deben observar sistemáticamente al esquema y trabajar todos los días para modificarlo.
La mayoría de los esquemas no se curan totalmente ya que no podemos erradicar los recuerdos asociados con
ellos.
ESTILOS DE AFRONTAMIENTO Y RESPUESTAS DESADAPTATIVAS
Los pacientes desarrollan estilos de afrontamiento y respuestas desadaptativas tempranamente para adaptarse a
sus esquemas y no tener que experimentar las emociones abrumadoras que provocan los esquemas.
Todos los estilos de afrontamiento desadaptativos funcionan en el proceso de perpetuación del esquema.
A pesar de que la mayor parte de las respuestas de afrontamiento son conductuales, los pacientes también
enfrentan al esquema a través de estrategias cognitivas y afectivas.
Los estilos de afrontamiento no permanecen estables en el tiempo, mientras que el esquema sí lo hace.
Distintos pacientes utilizan comportamientos muy variados, incluso opuestos, para afrontar al mismo esquema.
La conducta de afrontamiento no es intrínseca al esquema.
• Sometimiento al esquema
Cuando los pacientes se someten a un esquema, ceden ante él. No tratan de evitarlo o luchar contra él. Aceptan
que el esquema es cierto.
Sienten directamente el sufrimiento del esquema.
Actúan de manera tal de confirmar al esquema.
Repiten los patrones dirigidos por los esquemas y de adultos continúan reviviendo las experiencias de la infancia
que produjeron el esquema.
Cuando se activa el esquema, sus respuestas emocionales son desproporcionadas, y experimentan sus emociones
completa y conscientemente.
Respuestas de afrontamiento
Comportamientos específicos o estrategias a través de las cuales se expresan los tres estilos de afrontamiento.
Incluyen todas las formas particulares e idiosincráticas en que los pacientes manifiestan la sobrecompensación, la
evitación y el sometimiento.
Un estilo de afrontamiento es una colección de respuestas de afrontamiento que un individuo utiliza
característicamente para evitar, someterse o sobrecompensar.
Una respuesta de afrontamiento es la conducta específica (o estrategia) que el sujeto manifiesta en un momento
dado
Un paciente utiliza cierto tipo de evitación en casi toda situación en la cual su esquema de abandono se activa.
Cuando su novia lo amenazó con romper con él, volvió a su departamento y tomó cerveza hasta quedar
inconsciente. La evitación es el estilo de afrontamiento frente al abandono; beber cerveza es la respuesta de
afrontamiento en esta situación con su novia.
La mayoría de los pacientes utilizan una combinación de respuestas y estilos de afrontamiento.
MODOS DE ESQUEMAS
El estado dominante en el que estamos en un punto dado en el tiempo
Algunos de los esquemas u operaciones de esquemas (incluyendo nuestras respuestas de afrontamiento) están
inactivos, o latentes, mientras otros se activaron por los eventos de la vida y dominan nuestro humor y
comportamiento actual.
Los modos de esquemas son disparados por situaciones para las cuales somos hipersensibles
Un modo responde a la pregunta, “en este momento: ¿Qué serie de esquemas u operaciones de esquemas son
manifestados por el paciente?”
Un modo de esquema disfuncional se activa cuando las respuestas de afrontamiento o los esquemas
desadaptativos estallaron en emociones angustiantes, respuestas de evitación o conductas contraproducentes.
Un individuo puede cambiar de un modo de esquema disfuncional a otro, entonces diferentes esquemas o
respuestas de afrontamiento, previamente inactivos, pueden activarse.
Modos de esquema
10 modos que pueden ser agrupados en 4 categorías generales:
1. Modo de niños
Son innatos y universales. Todos los niños nacen con un potencial para manifestarlos.
➔ El niño vulnerable: es el modo que usualmente experimenta la mayoría de los esquemas
centrales. Es el niño abandonado, el niño abusado, el niño deprivado, o el niño rechazado.
➔ El niño enojado: es la parte que está enfurecida acerca de las necesidades emocionales
insatisfechas y que actúa con enojo, sin medir las consecuencias
➔ El niño impulsivo e indisciplinado: expresa sus emociones, actúa según sus deseos y sigue
su inclinación natural de momento a momento, de una forma imprudente sin observar las
posibles consecuencias para ellos mismos o para otros.
➔ El niño feliz: es aquel que tiene las necesidades emocionales satisfechas.
➔ Los padres demandantes continuamente empujan y presionan al niño para que lleguen a
criterios excesivamente altos.
4. Modo saludable del adulto
Un importante objetivo de la TE es enseñar al paciente a fortalecer su Modo Adulto Saludable para que
aprenda a negociar con lo aprendido, o a neutralizar los modos disfuncionales.
Cuando miramos a un paciente observamos que sus esquemas y respuestas de afrontamiento tienden a agruparse
juntas en partes del sí mismo. Ciertos clústeres de esquemas o respuestas de afrontamiento son disparados juntos.
Por ejemplo, en el modo niño vulnerable el afecto es el de un niño desvalido, frágil, asustado y triste. Cuando un
paciente esta en este modo, los esquemas de deprivación emocional, abandono y vulnerabilidad, pueden ser
activados simultáneamente. El modo niño enojado se presenta con el afecto de un niño enfurecido con un
temperamento irritable. El modo protector indiferente esta caracterizado por la ausencia de emoción, combinado
con altos niveles de evitación.
FASES DEL TRATAMIENTO
1. Fase de evaluación y educación
Se ayuda a los pacientes a identificar sus esquemas y a comprender el origen de los mismos en la infancia
y la adolescencia.
En el curso de la evaluación, el terapeuta educa al paciente sobre el modelo de esquema.
Los pacientes aprenden a reconocer sus estilos de afrontamiento desadaptativos (abandonado, evitativo y
sobrecompensador) y a observar cómo sus respuestas de afrontamiento sirven para perpetuar sus
esquemas.
También se les enseña a los pacientes con un deterioro más severo acerca de sus modos principales de
esquema y se lo ayuda a observar cómo cambian de un modo a otro.
La evaluación es multifacética, incluye la entrevista de historia de vida, los cuestionarios generales de
esquema, los trabajos de automonitoreo, los ejercicios de imaginación que disparan los esquemas
emocionales y se ayuda a los pacientes a relacionar emocionalmente los problemas recientes con las
experiencias de la infancia.
Hacia el final, el terapeuta y el paciente tienen desarrollado una completa conceptualización de caso del
esquema y acordaron el plan de tratamiento enfocados en el esquema que abarca estrategias
comportamentales, afectivas y cognitivas.
2. Cambio de Fase
El terapeuta mezcla estrategias interpersonales, comportamentales, afectivas y cognitivas de una forma
flexible dependiendo de las necesidades de los pacientes semana tras semana.
Los terapeutas del esquema no adhieren a los protocolos rígidos o a los conjuntos de procedimientos.
Técnicas cognitivas
Los pacientes aprenden a construir un caso en contra del esquema. Elaboran una lista con evidencia que sostiene
y refuta el esquema a través de su vida, y el terapeuta y el paciente evalúan dicha evidencia.
Si no existe suficiente evidencia para cambiar el esquema, entonces los pacientes evalúan que es lo que ellos
pueden hacer para cambiar este aspecto de sus vidas.
El terapeuta puede guiarlos para luchar contra las expectativas de fracaso así pueden aprender habilidades
efectivas para el trabajo.
Después de este ejercicio, el terapeuta y el paciente resumen el caso contra el esquema con flash Cards que arman
juntos.
Técnicas Afectivas
Usando técnicas afectivas como la imaginación y los diálogos, expresan su enojo y tristeza acerca de lo que pasó
con ellos cuando eran niños.
En la imaginación, ellos hacen frente a los padres y otras figuras significativas de la infancia, y protegen y consuelan
al niño vulnerable. Conectan las imágenes infantiles con las imágenes de las situaciones que lo afectan en su vida
actual. Confrontan al esquema y a su mensaje directamente, oponiéndose al esquema y luchando contra él.
El terapeuta ayuda al paciente en el diseño de tareas comportamentales para el hogar, para reemplazar las
respuestas de afrontamiento desadaptativas por patrones de comportamiento nuevos y más adaptativos.
El paciente debe ver como ciertas elecciones, o decisiones de vida perpetúan el esquema, y comienza a hacer
elecciones más saludables que rompen con ese antiguo patrón contraproducente.
El terapeuta ayuda al paciente a planear y preparar tareas para el hogar ensayando en la sesión los nuevos
comportamientos con imaginería y role-playing.
El terapeuta usa flash cards y técnicas de imaginación para ayudar al paciente a sobreponerse a los obstáculos del
cambio comportamental.
Luego de cumplir con la tarea, el paciente discute los resultados con el terapeuta, evaluando lo que ha aprendido.
El paciente gradualmente deja estas respuestas de afrontamiento desadaptativas a favor de patrones más
adaptativos.
Diferencias
• Las técnicas para el tratamiento usadas por la TC fueron originalmente desarrolladas para reducir
síntomas de los trastornos de eje I, mientras que las estrategias de la TE se enfocan en los trastornos de
personalidad y en problemas crónicos.
• La TE comienza con un enfoque ascendente: los terapeutas comienzan desde el nivel central (los
esquemas) y gradualmente conectan estos esquemas con cogniciones más accesibles, como los
pensamientos automáticos y las distorsiones cognitivas. Este enfoque conduce a un cambio drástico del
foco en el inicio del tratamiento partiendo desde las cuestiones actuales a los patrones de más tiempo.
Los terapeutas cognitivos comienzan por el nivel superficial de la cognición como los pensamientos
automáticos y luego se dirigen a las creencias centrales, siempre y cuando el paciente continúe en el
tratamiento una vez que los síntomas fueron aliviados.
● En la TE, la mayoría del tiempo se dedica a los esquemas, los estilos de afrontamiento y los modos; esto
es usualmente secundario en la terapia cognitiva. Este cambio en el foco también lleva a los terapeutas
del esquema a imponer menos estructura y menos formalismo en la agenda de la sesión, necesita la
libertad para moverse fluidamente entre el pasado y el presente, desde un esquema a otro, dentro de
una sesión y entre sesiones.
En la TC se identifican los problemas recientes o la serie de síntomas, que son perseguidos
consistentemente por el terapeuta hasta que remiten.
● La TE pone énfasis en los orígenes de la infancia y en los estilos parentales. Además de la evaluación y la
educación a los pacientes acerca de los orígenes de sus esquemas, los terapeutas del esquema guían al
paciente a través de una variedad de ejercicios emocionales para alterar las experiencias de la infancia.
La TC carece de especificaciones acerca del origen de las cogniciones, incluyendo las creencias centrales,
trata a las experiencias de la infancia de una manera periférica.
● La mayoría de los terapeutas cognitivos no ve el trabajo emotivo como central para el tratamiento y usa
la imaginación principalmente para el ensayo conductual.
Los terapeutas de esquemas ven a las técnicas afectivas como uno de los 4 componentes constante del
tratamiento y le dedica un tiempo considerable en la terapia a esta estrategia.
• Los terapeutas cognitivos ven la relación terapéutica como un vehículo para motivar al paciente a cumplir
con el tratamiento. Recomiendan que el terapeuta se concentre en las cogniciones relacionadas con la
relación terapéutica cuando esta relación impide el progreso. La relación no es generalmente
considerada como un vehículo fundamental para el cambio, aunque si como un medio que permite que
el cambio acontezca.
En la TE, la relación terapéutica es una de los cuatros componentes principales del cambio. Utilizan la
relación de dos formas: 1) observando los esquemas tal como son activados en la sesión y usando una
serie de procedimientos para evaluar y modificar estos esquemas dentro de la relación terapéutica. 2)
Reparentalización Limitada.
• Los terapeutas del esquema utilizan la confrontación empática más que el empirismo colaborativo. Los
pacientes con problemas caracterológicos no pueden ver una alternativa realista y saludable para sus
esquemas sin la instrucción directa de su terapeuta. Los terapeutas del esquema enseñan la perspectiva
saludable empatizando mientras confrontan al paciente con la realidad de que la mirada de los esquemas
no está funcionando y no está en línea con la realidad tal como la ven los otros. El terapeuta del esquema
debe constantemente confrontar al paciente de esta manera, o el paciente retrocederá en su perspectiva
de esquema poco saludable.
Los terapeutas cognitivos usan el descubrimiento guiado para ayudar a los pacientes a observar que
cogniciones son distorsionadas.
● El curso del tratamiento usando la TE para trastornos del eje II es más larga que el tratamiento breve que
utiliza la TC para los trastornos del eje I.
● En la conceptualización del caso y en la implementación de estrategias del cambio, los terapeutas del
esquema están más preocupados en cambiar los patrones de la vida disfuncionales en el largo tiempo
que en el cambio discreto de conductas disfuncionales en la situación de vida actual (aunque ambos son
necesarios).
Los terapeutas cognitivos no investigan sobre los problemas crónicos, como el cambio de patrones
disfuncionales, o las necesidades básicas insatisfechas dado que están enfocados en la reducción rápida
de los síntomas. No ponen se centran en la identificación y el cambio de los estilos de afrontamiento a lo
largo de la vida.
SUPERVISION
KEEGAN, SUPERVISIÓN Y DESARROLLO DE COMPETENCIAS EN TERAPIA COGNITIVO-
CONDUCTUAL
La importancia de la formación en psicoterapia no puede subestimarse dado el impacto que las intervenciones
psicológicas tienen sobre la salud y el bienestar de los pacientes, sus familias y las comunidades en las que viven.
La formación en psicoterapia no puede ser vista como una cuestión de interés privado, sino como un proceso que
afecta a la salud pública.
La supervisión desempeña un papel importante en este proceso de formación, garantizando que los
psicoterapeutas sean eficaces, eficientes, compasivos y éticos, y puedan brindar un alto nivel de atención a sus
pacientes.
Por ende, hay razones científicas y éticas para investigar el mejor modo para formar psicoterapeutas.
El enfoque reflexivo
La mayoría de los supervisores basan su práctica en su propia experiencia de supervisión y en su trabajo clínico
con pacientes.
Dificultades:
• los errores pueden perpetuarse
• puede reducirse la probabilidad de que la práctica se vea beneficiada por la investigación y el desarrollo
• la formación en materia de supervisión carece de evidencia
En TCC hay una fuerte tradición en la aplicación de estrategias tomadas del campo clínico a la supervisión. Este
enfoque reflexivo se manifiesta en que el supervisor especifique problemas, establezca una agenda de
colaboración o haga preguntas socráticas, como lo haría en una terapia.
• Este tipo de reflexividad puede ser inadecuada, ya que puede ignorar valiosas ideas de la bibliografía
general sobre supervisión, u otras fuentes afines.
• Subestima la supervisión, al no considerarla como una competencia en sí misma.
• No puede ser realizada con fidelidad.
Competencias
La competencia mejora durante el entrenamiento y está relacionada, al menos moderadamente, con la evolución
del paciente.
Los terapeutas tienen que desarrollar competencias de diferentes tipos.
• Competencias básicas
Son las habilidades que se necesitan para todas las modalidades de psicoterapia, como la adhesión a las normas
éticas, la voluntad de autorreflexión y autocorrección, la sensibilidad intercultural en la interacción con pacientes
y supervisados, y la colaboración interdisciplinaria
• Competencias funcionales
Tienen que ver con habilidades y conocimientos específicos, como la evaluación y el diagnóstico, la realización de
supervisión y la aplicación de técnicas específicas de psicoterapia.
Implican la capacidad del terapeuta para pensar como un científico empírico y enseñar al paciente a hacerlo. El
terapeuta recoge datos clínicos a través de medios fiables, válidos, genera y pone a prueba hipótesis y diseña
intervenciones sensatas basadas en dichas hipótesis
• Desarrollo.
Pertenece a la etapa de formación y a la experiencia alcanzada por el terapeuta.
El consenso contemporáneo enfatiza la necesidad de evaluar la competencia de manera que sea acorde con el
nivel de experiencia del terapeuta (estudiante de posgrado o residente de psiquiatría, recién graduado o en
práctica durante muchos años, a cargo de la capacitación y supervisión de otros profesionales, etc.), promoviendo
el valor del aprendizaje permanente
NEWMAN
Plantea que los terapeutas cognitivo-conductuales deben respetar y entender las bases científicas del tratamiento,
manejar hábilmente la relación terapéutica y en forma culturalmente competente, colaborando y consultando de
manera efectiva con otros colegas y miembros del equipo terapéutico. Estas son las competencias básicas de la
TCC.
El núcleo funcional (técnica) de las competencias en la TCC se compone de:
• El automonitoreo
• El descubrimiento guiado: hacer preguntas para re-evaluar pensamientos automáticos que producen
sufrimiento injustificado.
• La práctica de nuevas formas de funcionamiento a través de role-playing en sesión y del diseño de tareas
como experimentos de comportamiento.
• Programar actividades que tienen probabilidad de estimular el disfrute y/o el sentido de realización.
• Ejercicios de relajación y respiración controlada para reducir la activación autonómica
• La práctica y la revisión de viejas habilidades o viejas tareas asignadas a situaciones nuevas que
incrementen las posibilidades de mantenimiento de los logros terapéuticos.
La TCC es una familia de terapias más que una forma claramente definida y única de terapia por ello, la lista de
competencias de Newman podría no satisfacer a los supervisores formados en otras variantes de TCC.
Es imposible garantizar que la TCC llevada a cabo por un terapeuta con un paciente en un contexto sea la misma
que la llevada a cabo por otro terapeuta en otro contexto. Esto sugiere dos cosas:
• 1. Para establecer la competencia de un terapeuta en TCC no sólo este debería cumplir con ciertos
criterios en un paciente específico, sino que además debería demostrar su eficacia al tratar múltiples
tipos de pacientes en distintos contextos
• 2. No hay sustituto para la evaluación personal de la propia práctica en TCC. Esto podría ayudar a
seleccionar el grupo de pacientes para quienes el profesional resultó más eficaz como terapeuta,
pudiendo contribuir a compensar los supuestos dicotómicos según los cuales la TCC funciona bien o no
funciona en absoluto en contextos particulares.
Modalidades de supervisión
La supervisión se hace normalmente en forma individual y también grupal
En grupo, los supervisados tienen la ventaja de acceder a una gama más amplia de pacientes y estilos terapéuticos,
y pueden aprender a dar feedback constructivo a otros. Este formato también da más oportunidades para el role-
playing.
La supervisión grupal no pretende sustituir a la supervisión individual, pero puede complementarla.
Métodos de supervisión
• Llevando a cabo revisiones generales de casos y midiendo el progreso de los pacientes.
La supervisión también implica que se dé instrucción didáctica y se sugieran lecturas apropiadas al
supervisado.
Los supervisores son responsables de medir el progreso de los supervisados (por ejemplo, mediante la
administración de la CTS) y de modelar una sana auto-reflexión.
La alianza terapéutica
Las rupturas en la alianza son un tema común en la supervisión clínica, los psicoterapeutas suelen querer discutir
(y eliminar) los estados emocionales negativos asociados con estas rupturas.
Si se maneja adecuadamente, la ruptura de la alianza puede ser terapéutica. Se trata de una poderosa prueba de
la relación terapéutica, de las habilidades conceptuales e interpersonales del terapeuta y de la receptividad del
paciente a la terapia
Los supervisores deben asegurarse de que los terapeutas pongan en práctica estrategias para recopilar datos de
la percepción del paciente sobre el estado de la alianza.
Los supervisores deberán validar los puntos de vista del terapeuta, pero al mismo tiempo, recordarles que en la
psicoterapia no se trata de tener razón, sino de lograr un cambio terapéutico. Los supervisados deben entender
que ellos son parte del problema y parte de la solución: el uso y el modelado de la auto-reflexión para superar la
ruptura será de gran ayuda para el paciente.
Los supervisores también deben tener en cuenta el conjunto de estrategias elegidas por el terapeuta y la fase del
cambio en la que el paciente se encuentra.