Ejercicio 1- "A ver cuánto eres capaz de aguantar"
Objetivo: Aumentar la capacidad funcional de la vejiga.
¿Cómo se hace? Haremos que el niño a que ingiera una mayor cantidad de líquido al día, como
agua, zumos, gaseosas, etc. Cuando tenga ganas de ir al baño, le animaremos a que se contenga. Al
principio, bastará con que sean unos pocos segundos, para ir aumentándolos de forma gradual y
progresiva. Podemos ayudarle hablando con él, para que se distraiga, o bien planteárselo como un
reto. Y, por supuesto, hay que mostrarle nuestra alegría y apoyo ante cualquier mínimo progreso,
puesto que le hará sentirse respaldado.
Ejercicio 2- "Cortar el chorro"
Objetivo: Fortalecer los músculos implicados en la micción.
¿Cómo se hace? Se trata de cortar el flujo mientras el pequeño está orinando. Empezaremos
haciéndolo cuando ya esté terminando, porque la presión de la vejiga es menor. Progresivamente,
iremos adelantando el momento hasta que el niño sea capaz de cortar casi al empezar durante 5
segundos, y durante 2 ocasiones más antes de vaciar la vejiga por completo.
Ejercicio 3- "Cambiar la ropa mojada"
Objetivo: Adquirir responsabilidad y autonomía en la solución del problema.
¿Cómo se hace? El niño tiene que quitarse el pijama y la ropa interior húmeda, ponerse una muda
limpia y cambiar las sábanas por otras secas, y trasladarlo todo al cesto de la ropa sucia. Este
ejercicio sirve para que se conciencie de la enuresis y asuma que es un problema que tiene que
superar.
Ejercicio 4- "Despertarse e ir hacer pis"
Objetivo: Convertir en algo automático el levantarse por la noche cuando se tengan ganas.
¿Cómo se hace? Hay que proponerle al pequeño que se eche en la cama con la luz apagada,
simulando que duerme, y que se levante y se dirija al baño fingiendo que hace pis. Si lo hace unas 4
veces en la hora antes de irse a dormir el primer día, conseguirá despertarse por la noche siempre
que tenga ganas, y que se dé cuenta de que la cama está mojada para acudir rápidamente al baño
para terminar de hacer pis.
Aunque es recomendable que el niño se acostumbre a acudir al baño, podemos introducirle en
el control de la incontinencia con un orinal, que, lógicamente, habrá que ubicar en el baño. Le
daremos uno con forma divertida, por ejemplo, de animales y con colores, para que sienta atraído
por acudir a él. Cuando esté sentado, podemos contarle algún cuento divertido o animarle a que él
mismo se invente una.
Al niño se le explica el funcionamiento del sistema urinario
Los líquidos que nuestro cuerpo no necesita son depositados en la vejiga que es como un globo
que se va inflando a medida que se va poniendo m ás líquido en él.
La vejiga (el globo) tiene ""un grifo"" que se llama uretra y que avisa a nuestro cerebro (a trav és
del Sistema Nervioso Central) de cuando el globo est á lleno y lo debemos vaciar.
Normalmente, nosotros controlamos ese grifo de d ía (cómo tú) y también de noche y somos
capaces de decirle al grifo que aguante y no se abra hasta que lleguemos al WC.
Pero en muchos casos, como el tuyo, por la noche, mientras duermes no notas el aviso del grifo.
Por eso no te despiertas y el grifo se abre solo, mojando tu cama.