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NAAMAN

Naamán era un general poderoso y respetado que padecía de lepra. A pesar de su estatus, riqueza y amigos influyentes, nada de eso pudo curar su enfermedad. Cuando siguió el consejo del profeta Eliseo de bañarse siete veces en el río Jordán, a pesar de su inicial escepticismo y enojo, Naamán fue sanado, demostrando que cuando todo lo demás falla, Dios puede hacer maravillas.
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NAAMAN

Naamán era un general poderoso y respetado que padecía de lepra. A pesar de su estatus, riqueza y amigos influyentes, nada de eso pudo curar su enfermedad. Cuando siguió el consejo del profeta Eliseo de bañarse siete veces en el río Jordán, a pesar de su inicial escepticismo y enojo, Naamán fue sanado, demostrando que cuando todo lo demás falla, Dios puede hacer maravillas.
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TEMA: CUANDO TODO FALLA, DIOS SÍ PUEDE

TEXTO 2 REYES 5:1-8


En esta historia tan conocida podemos ver cómo un hombre llamado Naaman a pesar de todos
los recursos que tenía a su disposición, no podía cambiar su realidad, no podía ser sanado de
la lepra que estaba afectando su vida.
Naaman tenía muchas de las cosas que hoy las personas anhelan tener, pero nada de ello fue
útil en el momento de crisis en su vida.
Naaman tenía muchas de las cosas en las cuales el mundo de hoy confía, muchas de las cosas
en las cuales el mundo pone su esperanza, pero vemos que nada de ello le fue útil cuando la
enfermedad llegó a su vida.
Veamos en el texto por medio de Naaman como hay situaciones en la vida en las cuales todo
falla, y lo único que nos queda, es confiar en el poder de nuestro Dios.

I) NAAMÁN TENÍA FAMA Y RECONOCIMIENTO EN LA SOCIEDAD


(1 REYES 5:1A) Naamán, general del ejército del rey de Siria, era varón grande delante de su
señor, y lo tenía en alta estima,
Naaman tenía un alto rango en el ejército, tenía autoridad y tenía poder y por sus victorias
había logrado mucho reconocimiento, era un hombre famoso, era un hombre al que
seguramente todos conocían y al que todos admiraban.
Hoy en día sería un hombre con muchos seguidores en redes sociales, sería un hombre con
mucha influencia en la sociedad, con mucho poder y seguramente con mucho dinero. Pero
vemos que nada de eso le ayudó para ser sanado de la lepra, no hubo títulos, ni
reconocimiento, ni fama, ni autoridad ni poder terrenal dada por los hombres que le
pudieran quitar la lepra de su cuerpo.
II) NAAMÁN TENÍA MUCHA VALENTÍA PARA ENFRENTAR LAS BATALLAS (1 REYES 5:1B)
A. Era este hombre valeroso en extremo, pero leproso.

Naaman era un hombre valiente, su valentía había sido probada en muchas batallas, era un
hombre que no le temía a nada ni a nadie, pues la palabra de Dios nos dice que no
solamente era un hombre valiente, sino valeroso en extremo.
La palabra VALEROSO significa: Alguien que actúa con valor y determinación ante
situaciones arriesgadas o difíciles.

En la actualidad Naaman sería un hombre luchador, esforzado, que no se rinde, que tiene
metas y las alcanza, que no tiene miedo de los retos, es decir sería un hombre como
muchos en nuestro país, que no se desaniman ante la dificultad.

Pero lastimosamente ni toda su valentía le fue útil para pelear una batalla en el campo más
difícil que hay: NUESTRA PROPIA VIDA.

Naamán por primera vez estaba enfrentando un enemigo con el cual no era
suficientemente valiente para poder vencerlo.

III) NAAMAN ERA UN HOMBRE QUE TENIA AMISTADES CON MUCHO PODER Y RIQUEZAS
(2 REYES 5:4-7)

4. Entrando Naamán a su señor, le relató diciendo: Así y así ha dicho una muchacha que es
de la tierra de Israel.

5 Y le dijo el rey de Siria: Anda, ve, y yo enviaré cartas al rey de Israel. Salió, pues, él,
llevando consigo diez talentos de plata, y seis mil piezas de oro, y diez mudas de vestidos.

6 Tomó también cartas para el rey de Israel, que decían así: Cuando lleguen a ti estas
cartas, sabe por ellas que yo envío a ti mi siervo Naamán, para que lo sanes de su lepra.

7 Luego que el rey de Israel leyó las cartas, rasgó sus vestidos, y dijo: ¿Soy yo Dios, que
mate y dé vida, para que éste envíe a mí a que sane un hombre de su lepra? Considerad
ahora, y ved cómo busca ocasión contra mí.

Naaman tenía acceso directamente al rey de Siria, uno de los imperios más grandes y
poderosos de aquella época.

El rey de Siria inmediatamente que supo el problema de Naamán escribió cartas


directamente al rey de Israel, y le envió una gran cantidad de dinero “diez talentos de plata,
y seis mil piezas de oro” lo cual se calcula que en la actualidad sería un aproximado de un
millón y medio de dólares.

Como vemos Naaman tenía amistades y contactos sociales muy importantes, muy
influyentes y de mucha capacidad económica, pero nada de eso le fue útil para poder ser
sanado de su enfermedad.

Naamán tenía algo que las personas en el mundo anhelan siempre tener: Amigos
poderosos, amigos famosos, amigos ricos, es decir, políticos, empresarios, líderes religiosos
y aún pastores de renombre.

Pero lastimosamente muchos no comprenden que ante las situaciones más críticas de la
vida no hay otro nombre más poderoso y con más autoridad que nuestro Dios. (Filipenses
2:9-11)

9. Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo
nombre,

10 para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en
la tierra, y debajo de la tierra;

11 y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.

Todo lo que hayamos alcanzado en la tierra aun como líderes religiosos no es nada si Dios
no está tomando el control.

El peligro de creer que tenemos el control

IV) NAAMÁN TENÍA UN CORAZÓN LLENO DE SOBERBIA Y UN CARÁCTER EXPLOSIVO (2


REYES 5:8-12)

8. Cuando Eliseo el varón de Dios oyó que el rey de Israel había rasgado sus vestidos, envió
a decir al rey: ¿Por qué has rasgado tus vestidos? Venga ahora a mí, y sabrá que hay
profeta en Israel.
9 Y vino Naamán con sus caballos y con su carro, y se paró a las puertas de la casa de Eliseo.
10 Entonces Eliseo le envió un mensajero, diciendo: Ve y lávate siete veces en el Jordán, y
tu carne se te restaurará, y serás limpio.

11 Y Naamán se fue enojado, diciendo: He aquí yo decía para mí: Saldrá él luego, y estando
en pie invocará el nombre de Jehová su Dios, y alzará su mano y tocará el lugar, y sanará la
lepra.

12 Abana y Farfar, ríos de Damasco, ¿no son mejores que todas las aguas de Israel? Si me
lavare en ellos, ¿no seré también limpio? Y se volvió, y se fue enojado.

Cuando Naaman llegó frente a la casa de Eliseo el profeta de Dios y recibió el mensaje de lo
que tenía que hacer para ser sanado de la lepra, es decir, lavarse siete veces en el Jordán,
se enojó, se sintió menospreciado, como él siendo un general del ejército de Siria se iba a
humillar lavándose en un río de Israel.

¿Cuál es tu enfermedad que no permite Dios actúe?

Quizás no sea física, la enfermedad de Naaman no era física, era espiritual

Naaman se fue enojado, muy molesto, PERO LEPROSO, ni su carácter, ni su soberbia, ni su


prepotencia, le sirvieron de NADA para cambiar su situación, para ser sanado de su
enfermedad.

Es que yo ya soy así, siga así y no vera la gloria de Dios en su vida ni en su ministerio

En la actualidad hay muchos hombres y mujeres como Naaman que piensan que con su
soberbia, con su prepotencia, con sus berrinches infantiles van a poder arreglar los
problemas de la vida, creen que enojándose lo van a resolver todo, y no se dan cuenta que
no solucionan nada.

Son personas que no comprenden que sus enojos, sus actitudes llenas de soberbia, pueden
impresionar a muchos, MENOS A NUESTRO DIOS
(Jeremías 48:30) Yo conozco, dice Jehová, su cólera, pero no tendrá efecto; sus jactancias
no le aprovecharán.

V) PERO CUANDO NAAMAN OBEDECIÓ LA VOZ DEL SEÑOR, OCURRIÓ LO QUE NADA NI
NADIE PUDO HACER: SU LEPRA FUE SANADA (2 REYES 5:13-14)

Mas sus criados se le acercaron y le hablaron diciendo: Padre mío, si el profeta te mandara
alguna gran cosa, ¿no la harías? ¿Cuánto más, diciéndote: Lávate, y serás limpio?

Muchas veces necesitamos hacer a un lado nuestro orgullo y escuchar a los demás

14 El entonces descendió, y se zambulló siete veces en el Jordán, conforme a la palabra del


varón de Dios; y su carne se volvió como la carne de un niño, y quedó limpio.

Todo lo que Naaman tenía y todo en lo que él confiaba fallo, no le pudieron ayudar en los
momentos más difíciles de su vida.

Pero cuando todo fallo nuestro Dios hizo maravillas en la vida de Naaman. Y esto nos debe
hacer recordar las maravillosas palabras de nuestro Señor Jesucristo, esas palabras que
NUNCA DEBEMOS OLVIDAR:
CONCLUSION:

(Mar 10:27 Entonces Jesús, mirándolos, dijo: Para los hombres es imposible, mas para
Dios, no; porque todas las cosas son posibles para Dios.
Cuando todo falla….

DIOS SIEMPRE PUEDE.

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