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Derecho Civil 3 Silabo 5

Este documento describe los requisitos para la validez de los contratos según el Código Civil de la República Dominicana. Explica que el consentimiento, la capacidad de las partes, un objeto cierto y una causa lícita son necesarios. También cubre los tipos de cláusulas contractuales y los requisitos para la firma y registro de contratos, incluida la intervención de un notario en algunos contratos solemnes como las convenciones matrimoniales, donaciones y constitución de hipotecas.
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Derecho Civil 3 Silabo 5

Este documento describe los requisitos para la validez de los contratos según el Código Civil de la República Dominicana. Explica que el consentimiento, la capacidad de las partes, un objeto cierto y una causa lícita son necesarios. También cubre los tipos de cláusulas contractuales y los requisitos para la firma y registro de contratos, incluida la intervención de un notario en algunos contratos solemnes como las convenciones matrimoniales, donaciones y constitución de hipotecas.
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5.1 Requisitos de fondo y Forma previos a la redacción de contratos.

Conforme el artículo 1,108 dl Código Civil de la República Dominicana, estable


cuatro condiciones esenciales para la validez de una convención;

1. El consentimiento de la parte que se obliga.


2. Su capacidad para contratar.
3. Un objeto cierto que forme la materia del compromiso.
4. Una causa licita en la obligación.

Los contratos consensuales son aquellos que se forman por el solo consentimiento
de las partes contratantes, se dice que el «solus consensus obligat», el solo
consentimiento obliga. Estos contratos constituyen el principio de nuestro derecho
y por lo tanto el derecho común en materia de contrato. Se fundan en el principio
del consensualismo, según el cual la voluntad es suficiente para crear un contrato.

El art. 1108 solamente fija las condiciones de fondo para la validez de los contratos.

manera expresa lo establece, como lo ha hecho por ejemplo, con la donación donde
exige en el art. 931 para su validez la intervención de un notario, o cuando como lo
ha hecho para la prenda o el depósito que exige la entrega de la cosa para la
formación del contrato. En cuanto al mutuo consentimiento como único requisito
para la validez de la promesa de venta, la Primera Cámara de la Suprema Corte de
Justicia, ha dicho, que de la combinación de los arts. 1584 y 1589 del Código Civil
se determina que desde el momento en que las partes han consentido mutuamente
sobre la cosa y el precio, la promesa de venta equivale a venta adquiriendo el
comprador el derecho de propiedad aunque la cosa no haya sido entregada ni
pagada, convirtiéndose el vendedor en deudor de la entrega y el comprador en
deudor del precio.

En lo relativo a los Requisitos de fondo y su clasificación, diremos que el requisito


fundamental en cuanto al fondo para la validez de los contratos es el
consentimiento. La ley protege la expresión de la sana voluntad de una persona y
solamente bajo ese entendido es que la voluntad produce obligaciones.

5.2 Términos y Condiciones básicas en la elaboración de contratos.

No hay contrato sino cuando concurren los requisitos siguientes:

1.º Consentimiento de los contratantes.

2.º Objeto cierto que sea materia del contrato.


3.º Causa de la obligación que se establezca.

Voluntad de las partes firmantes y expresan la adhesión plena y sin reservas del
cliente al Contrato.

Regular, los términos y condiciones a cambio de la contraprestación pactada,


prestará o pondrá a disposición los servicios y productos que se identifiquen en las
correspondientes Condiciones Particulares de Contratación.

5.3 Las Cláusulas Contractuales: formativas, extintivas, resolutorias, especiales,


penales, transitorias, finales.

El art. 1315 del Código Civil establece el principio general de que la prueba de la
obligación le corresponde aportarla al que alega su existencia.

El 1341 del Código dispone que debe extenderse acta ante notario o bajo firma
privada de todas las cosas cuya suma o valor exceda de treinta pesos, y no se
admite la prueba testimonial, exceptuándose las leyes relativas al comercio. Los
arts. 1347 y 1348 establecen excepciones al principio general del art. 1341 en cuanto
a la prueba documental.

La prueba de la simulación entre las partes debe hacerse por escrito, de


conformidad con el art. 1341 del Código Civil.

El Código Civil exige la prueba documental para determinados contratos, entre los
cuales estan: la transacción, consagrada por el art. 2044; el arrendamiento todavía
no cumplido, según el art. 1715; la sociedad civil, al tenor del art. 1834; (las
sociedades comerciales se rigen por el Código de Comercio); el compromiso, según
lo dispone el art. 1005 del Código de Procedimiento Civil.

En el art. 1138 que los derechos reales se transmiten por la sola voluntad (solus
consensus). De donde resulta que un derecho real cualquiera, como el de
propiedad, podría ser transmitido mediante un contrato sin el cumplimiento de
ninguna formalidad.

5.4 Condiciones generales de la Firma en los contratos.

Las condiciones generales de la contratación se aplican a cualquier contrato que


contenga tales condiciones y haya sido celebrado entre un profesional
(predisponente) y una persona física o jurídica (adherente), entendiendo por
profesional a cualquier persona física o jurídica que actúa dentro de su actividad
profesional o empresarial.
Normalmente y en adición a las características de los servicios establecidos en el
convenio, se establece la duración del contrato, ciertas consideraciones y cualquier
otro derecho u obligaciones que las partes acuerden. Establecidas estas condiciones
entonces el documento estaría listo para ser firmado por las partes involucradas, lo
que antecede a la notarización de dichas firmas.

5.5 Notariación y Registro de Contratos.

Los actos jurídicos para que tengan fecha cierta frente a los terceros deben ser
sometidos a las formalidades prescritas por el art. 1328 del Código Civil.

Una de las formas establecidas por ese art. para darle fecha cierta a los actos es el
del registro, establecido en nuestro derecho por las leyes 2334 del 20 de mayo de
1855, sobre Registro de Actos Civiles, Judiciales y Extrajudiciales, modificada por
la Ley núm. 5511 del 18 de marzo de 1961 y por la Ley núm. 27-91 del 29 de
octubre de 1991.

Dentro de los llamados contratos solemnes existe una particularidad notable que
es la intervención de un notario.

Los contratos solemnes son los que exigen, además del consentimiento, que es un
requisito que debe estar presente en todos los contratos, una formalidad que sin su
cumplimiento el contrato carecería de validez: forma dat esse rei (la forma da el ser
a la cosa). La formalidad exigida para su validez consiste no solamente en la
intervención de un notario, sino en la redacción de un documento notarial.

Es importante destacar que en nuestro país el notario es definido por la Ley núm.
302 de 1964, Ley del Notariado, como los funcionarios públicos instituidos para
recibir los actos a los cuales las partes deban o quieran dar el carácter de
autenticidad inherente a los actos de la autoridad pública y para darles fecha
cierta, conservarlos en depósito y expedir copias de los mismos. Tendrán facultad
para legalizar las firmas o las huellas digitales de las partes, en la forma establecida
por la ley.

De la anterior disposición legal se infiere que el notario puede actuar en su


ministerio de dos maneras diferentes: instrumentando actas, para lo cual deberán
someterse a las previsiones de los art. 22 y siguientes de la mencionada Ley núm.
302; o para darle carácter de autenticidad a las firmas estampadas por los
otorgantes de un acto bajo firma privada, según el art. 56 de la misma Ley.
La fe pública es la credibilidad, confianza y fuerza probatoria atribuida a
determinados documentos producidos por ciertos oficiales públicos en virtud de la
autoridad que a esos fines le otorga la ley, prerrogativa que existe hasta la prueba
en contrario en caso de querella por falso principal o de inscripción en falsedad;
que sin embargo esas vías de impugnación de los actos auténticos sólo pueden ser
empleadas respecto de las comprobaciones hechas por el oficial público, el notario
en la especie, ya que las que no tienen ese carácter pueden ser atacadas mediante
cualquier medio de prueba.

Cuatro contratos solemnes: la formalidad exigida para su validez consiste en la


redacción de un documento notarial. Esos cuatro contratos solemnes son: la
convención matrimonial, la donación, la constitución de hipoteca y la subrogación
convencional consentida por el deudor.

a) La convención matrimonial es la que regula la suerte de los bienes de los


esposos durante el matrimonio. En virtud del principio de la libertad de las
convenciones matrimoniales establecido por el art. 1387 del Código Civil,
los futuros cónyuges son libres de elegir el régimen matrimonial que
estimen mejor, el que más se acomode a su situación personal.

b) b) La donación implica un contrato mediante el cual una persona llamada


donante, sin recibir ninguna contraprestación, transfiere en vida los
derechos que tiene sobre una cosa en beneficio de otra persona llamada
donatario. Las donaciones por causa de muerte contenidas en un testamento
escapan a las presentes previsiones.
El art. 931 del Código Civil dispone de manera expresa que todo acto que
contenga donación entre vivos, se hará ante notario, en la forma ordinaria
de los contratos, protocolizándose, bajo pena de nulidad.

c) La constitución de una hipoteca convencional se encuentra sometida al


requisito de la redacción de un documento notarial, según lo dispone el art.
2127 del Código Civil. Para las hipotecas no convencionales se establecen
disposiciones propias a cada caso, dependiendo de si se trata de hipotecas
legales o de hipotecas judiciales.

La subrogación consiste en la sustitución de una persona por otra persona


en una relación de derecho. Cuando un tercero realiza un pago, en
determinadas circunstancias se puede beneficiar de los derechos y garantías
que poseía el acreedor pagado. La subrogación puede ser legal o
convencional. La primera existe de pleno derecho en los casos establecidos
por el art. 1251 del Código Civil; la segunda se produce mediante un
acuerdo entre el tercero y el acreedor, o entre el tercero y el deudor.

Existe la subrogación convencional consentida por el acreedor cuando el


acreedor recibe directamente el pago de manos de una tercera persona, y le
transfiere a ésta todos sus derechos, acciones, privilegios o hipotecas contra
el deudor.

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