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Presentación 2

El documento presenta breves descripciones de siete dones del Espíritu Santo: la sabiduría, el entendimiento, el consejo, la fortaleza, la ciencia, la piedad y el temor de Dios. Cada don se define como una gracia otorgada por Dios a través del Espíritu Santo para guiar a los creyentes y fortalecer su relación con Él.

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El documento presenta breves descripciones de siete dones del Espíritu Santo: la sabiduría, el entendimiento, el consejo, la fortaleza, la ciencia, la piedad y el temor de Dios. Cada don se define como una gracia otorgada por Dios a través del Espíritu Santo para guiar a los creyentes y fortalecer su relación con Él.

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El don de la sabiduria

No se trata sencillamente de la


sabiduría humana, que es fruto del
conocimiento y de la experiencia.
La sabiduría es la gracia de poder ver
cada cosa con los ojos de Dios. Es
sencillamente eso: ver el mundo, ver las
situaciones, las ocasiones, los
problemas, todo, con los ojos de Dios.

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El don del
entendimiento

Está estrechamente
relacionado con la fe.
Cuando el Espíritu Santo
habita en nuestro corazón
e ilumina nuestra mente,
nos hace crecer día a día
en la comprensión de lo
que el Señor ha dicho y ha
realizado. Comprender las
enseñanzas de Jesús,
comprender el Evangelio,
comprender la Palabra de
Dios.
El don del consejo

En el momento en el que lo
acogemos y lo albergamos en
nuestro corazón, el Espíritu
Santo comienza a hacernos
sensibles a su voz y a orientar
nuestros pensamientos,
nuestros sentimientos y
nuestras intenciones según el
corazón de Dios.
Al mismo tiempo, nos conduce
cada vez más a dirigir nuestra
mirada interior hacia Jesús,
como modelo de nuestro modo de
actuar y de relacionarnos con
Dios Padre y con los hermanos.
El don de la fortaleza

El don de Fortaleza es el poder
que uno recibe para seguir a
Jesucristo, cargando con su
propia cruz a cuestas. ¡No hay
escena tan deslumbrante en la
vida que contemplar a un
cristiano que camina en pos de
Jesucristo, imitándole en llevar
la propia cruz! ... En efecto, la
Cruz es el mismo emblema del
Cristianismo
El don de la ciencia

El don de ciencia es un don sobrenatural
otorgado por Dios, y nada tiene que ver
con una ciencia filosófica o
una ciencia humana, tampoco, con
una ciencia teológica, sino de un
conocimiento que va más allá de nuestra
comprensión y que es otorgada por Dios a
través del Espíritu Santo.
El don de la piedad

Este don no significa tener compasión de


alguien, es decir, tener piedad por el
prójimo, sino que indica nuestra
pertenencia a Dios y nuestro vínculo
profundo con Él, un vínculo que da sentido
a toda nuestra vida y que nos mantiene
firmes, en comunión con Él, incluso en los
momentos más difíciles y tormentosos.
Se trata de una relación vivida con el
corazón: es nuestra amistad con Dios, que
nos dona Jesús, una amistad que cambia
nuestra vida y nos llena de entusiasmo,
de alegrí
Temor de Dios

No consiste en tener miedo de Dios:


sabemos bien que Dios es Padre, y que
nos ama y quiere nuestra salvación, y
siempre perdona; por lo cual no hay
motivo para tener miedo de Él.
El temor de Dios, en cambio, es el don del
Espíritu que nos recuerda cuán
pequeños somos ante Dios y su amor, y
que nuestro bien está en abandonarnos
con humildad, con respeto y confianza
en sus manos. Esto es el temor de Dios:
el abandono en la bondad de nuestro
Padre que nos quiere mucho.

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