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Estudio Bíblico para Células

El documento habla sobre la vida eterna y cómo Adán y Eva perdieron la vida eterna al desobedecer a Dios. Explica que hay dos tipos de muerte: física y espiritual. También describe el pecado, diciendo que separa al hombre de Dios y que la paga del pecado es la muerte. Finalmente, explica que la única forma de vencer el pecado es a través de la gracia de Dios y la muerte de Cristo en la cruz.
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Estudio Bíblico para Células

El documento habla sobre la vida eterna y cómo Adán y Eva perdieron la vida eterna al desobedecer a Dios. Explica que hay dos tipos de muerte: física y espiritual. También describe el pecado, diciendo que separa al hombre de Dios y que la paga del pecado es la muerte. Finalmente, explica que la única forma de vencer el pecado es a través de la gracia de Dios y la muerte de Cristo en la cruz.
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1

Estudio
Bíblico para
evangelizar
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Tema I

La vida y la vida eterna

Base bíblica: 1 Juan 5:12 (Leer)

Introducción

¿Qué es la vida? Es el soplo que el hombre recibió de parte de Dios cuando fue creado.
El plan de Dios era que no muriéramos, sino que viviéramos para siempre.

Adán y Eva fueron creados como seres humanos perfectos en un mundo bello según
Génesis capítulo 2. Gozaban de una buena comunicación con Dios y no tenían ningún
problema.

Dios mandó al hombre a que se enseñoreara de la Tierra, que se multiplicara y fueran


felices, pero había una sola cosa que no podían hacer: Comer del árbol de la vida.

Había una influencia maligna en el mundo llamado Satanás, él estaba en el huerto del
Edén en forma de serpiente y desafió a Eva para que desobedeciera a Dios y ella
accedió.

Su desobediencia trajo como consecuencia:

1. Maldición sobre la tierra (Génesis 3:17)


2. Se rompió la relación entre Dios y el hombre (Romanos 3:23)
3. Entró la muerte al mundo (Romanos 5:18)

Hay dos clases de muerte:

1. Muerte física (Separación del cuerpo y el alma)


2. Muerte espiritual (Separación de Dios y el hombre)

Testimonio

Siendo yo pastor, me habló Dios en una ocasión y me preguntó: ¿por qué estás vivo?
Turbado por la pregunta, le respondo: para cuidar mi familia y proveerle alimentos. A lo
que Dios refutó: no, no es así, yo soy quien sustenta y cuida a tu familia, mientras tu
vives hay muchos que están muertos espiritualmente y necesitan vida.

¿Qué es la vida eterna?

La vida eterna es la unión de Dios con el hombre para siempre.


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¿Cómo se obtiene la vida eterna?

Juan 3: 16 y 3:36
1 Juan 5: 12
El hombre que no procura la salvación de su alma después de morir en la Tierra,
después del juicio obtendrá la muerte eterna o muerte segunda, más el que lucha por su
salvación, además de nacer de nuevo (espiritualmente), después del juicio no morirá,
sino que obtendrá la vida eterna.

Conclusión
El mayor problema para obtener la vida eterna es el pecado. Jesucristo, el hijo de Dios
es la solución a esa dificultad. Aceptándolo recibimos perdón, para ello debemos
confesar nuestros pecados, declarar que Jesús es el Señor y que Dios le levantó de los
muertos.
1 Juan 1:9
Confesar: reconocerse autor de un hecho. Si confesamos nuestros pecados Él es fiel y
justo para perdonarnos.
¿Qué sucede cuando confieso mis pecados ante Dios? Dios me perdona, me limpia, me
libra de la muerte eterna y me lleva a la vida eterna.
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Tema II

El pecado

Introducción

El pecado es un cáncer que enferma el espíritu del hombre hasta lograr su muerte.

El pecado puede llegar a gobernar el alma y el cuerpo totalmente y hacer de una persona
su instrumento.

“Por tanto, tal como el pecado entró en el mundo por un hombre, y la muerte por el
pecado, así también la muerte se extendió a todos los hombres, porque todos pecaron”.
Romanos 5:12

Definición

La traducción literal del griego de la palabra pecado es: errar el blanco y así no se puede
participar del premio.

Pecar es no llegar a la medida que debemos dar cada día, es no alcanzar la meta de la
santidad. Es mantenernos muy aislados de Dios.

Si pecamos no podremos alcanzar el premio del supremo llamamiento, si vivimos una


vida de pecado no podremos se parte del arrebatamiento.

Todo aquello que se aparte de lo justo, puro, todo aquello que se sale de la palabra de
Dios, es pecado.

La Biblia enseña que hay pecado de muerte: la mentira, el adulterio, la fornicación, la


idolatría, la hechicería, la avaricia y el homicidio.

El cuerpo de pecado

El cuerpo de pecado es nuestro viejo hombre, así lo declara Pablo en Romanos 6:6

Este viejo hombre debe ser destruido con el propósito de que él no nos destruya a
nosotros.

Destruir, en su raíz griega, implica dejar enteramente inmóvil, inútil.


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Si nosotros no inmovilizamos completamente el cuerpo de pecado, seremos reducidos


una vez más a esclavos del pecado.

El apóstol Pablo dijo: “lo que antes era de valor para mí, ahora lo tengo como basura”.

El cuerpo y sus deseos

Romanos 6:12

“No reine pues, el pecado, en vuestro cuerpo mortal”. La palabra reinar tiene otras
traducciones: gobernar, tener soberanía desde el cimiento de poder.

El cuerpo mortal no es lo mismo que el cuerpo de pecado. El cuerpo mortal es nuestro


cuerpo biológico. La palabra mortal se traduce como culpable de muerte.

La primera traducción de lujuria en el griego es: el deseo por lo prohibido.

Si permitimos que el pecado gobierne en nuestro cuerpo, automáticamente vamos a


obedecer a sus malos deseos.

Un ejemplo: el pecado tratará de apoderarse del centro de placer de nuestro cerebro, si


lo permitimos el único placer que nos va a satisfacer estará ligado con el pecado.

No podemos darle rienda suelta a lo prohibido en nuestro cuerpo físico, pues nuestra
concupiscencia nos llevará a ser esclavo otra vez. Todo deseo desmedido es pecado.

Usted puede elegir a quien servir, tiene dos opciones, lo que no puedes elegir es cual
será tu pago. La salvación es un regalo, no la podemos comprar, no tiene precio
monetario.

La paga del pecado

Romanos 6:23

Debemos reconocer que el pecado trae consigo placer, el pecado no es como tomarse
una bebida agridulce, la cual nuestro paladar rechaza totalmente.

El pecado es un alimento agradable a nuestro cuerpo, el cual busca alimentarse de


placeres pecaminosos.

La Biblia dice que la paga del pecado es muerte.


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Si nosotros permitimos que el pecado siga cohabitando en nuestro ser, vamos a recibir
la paga del mismo. Por eso hay muchos enfermos de su cuerpo, otros enfermos de su
alma, otros pobres, etc. Esto no quiere decir que todo el que está enfermo o pobre, está
en pecado, sino, que para muchos la consecuencia de su pecado se traduce de esta
manera.

Hay gente que se atreve a decir: yo peco y no muero, porque cree que morir es
únicamente dejar de respirar. Hay muchas personas que respiran, pero están muertas en
sus delitos y pecados. La enfermedad más grande es vivir de espaldas a Dios.

Si somos honestos y analizamos nuestra vida (espíritu, alma y cuerpo) vamos a


encontrar varias áreas de nuestro ser con epidemias, pestes, guerras internas, etc.

Toda la peste, guerra, hambruna, enfermedad, problemas familiares y destrucción, han


venido por causa del pecado. Jesús dijo: “Yo soy la vida, vengan todos los que están
trabajados y cansados y yo los haré descansar”.

La segunda consecuencia del pecado de naturaleza es la muerte espiritual. Cuando usted


peca o está viviendo en pecado, esto causa una separación entre usted y Dios, Él no
tiene relación con usted, ni usted con Él porque el pecado lo impide. Aunque usted
piense que la tiene. A pesar de esto, Dios le sigue amando y desea que la comunión con
usted comience o sea restablecida. “Por cuanto todos pecaron y están destituidos de la
gloria de Dios”.

El pecado mayor

El pecado de Adán en el huerto tuvo como consecuencia que toda la raza humana
participaron indirectamente de aquel pecado. La Biblia nos dice: “por tanto, como el
pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó
a todos los hombres, por cuanto todos pecaron”. Romanos 5:12

Cuando Adán pecó, todos pecamos. Este pecado ha sido transmitido a toda la
humanidad y como consecuencia somos culpables y llevamos como resultado la muerte.

De la misma manera que en Adán todos pecamos, en Cristo todos recibimos vida. “Al
que no conoció pecado (Jesús), por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos
hechos justicia de Dios en Él”. 2 Corintios 5:21
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Si aceptamos el sacrificio de Jesús como remedio perfecto para nuestros pecados, su


justicia será imputada a nosotros y seremos hechos justos delante de Dios.

Como podemos darnos cuenta, el primer resultado del pecado en nuestra vida es la
separación de Dios o de la comunión con Él. Dios es santo, no hay pecado en Él.
Cuando Adán y Eva pecaron en el jardín del Edén al desobedecer a Dios y al comer del
fruto prohibido, ellos se escondieron. No podían enfrentarse a Dios sabiendo que
estaban en pecado y que habían desobedecido. La consecuencia de su pecado fue el ser
echados fuera del jardín del Edén.

Conclusión

La única manera de vencer el cuerpo de pecado es haciéndolo morir con Cristo Jesús.

Si quieres vivir una vida santa y pura debes aceptar la sangre de Cristo que es la única
que te puede limpiar. Dios ama al pecador, pero aborrece el pecado. Somos llamados a
vivir una vida que agrade a Dios.

Recuerda, el pecado es dulce al paladar, pero al llegar al estómago causa mucho dolor.
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Tema III

La Gracia

Base bíblica: Tito 3:7

¿Qué es la gracia?

La gracia es un regalo inmerecido, es decir, el hombre como pecador merecía morir,


pero Dios nos amó tanto que él mismo buscó el medio para que el hombre pudiera
establecer su relación original con él. La llegada de Cristo abrió espacio para esa
gloriosa gracia.

¿Qué es lo que te hace salvo?

La gracia perdonadora de nuestro Señor Jesucristo.

¿Puede el hombre obtener la salvación haciendo obras? No, porque la salvación no


es por obras, para que nadie se gloríe.

¿Quiénes necesitan la gracia? Todo ser humano necesita la gracia para ser salvo,
según la Biblia en Romanos 3:23- “Por cuanto todos pecaron y están destituidos de la
gloria de Dios”. Esto significa que todos los seres humanos están caídos y que por su
amor podemos llegar a restaurar la comunión con Dios por medio de Jesucristo. No hay
otro medio de llegada, pues Jesucristo es el mediador entre Dios y los hombres.

Diferencia entre la Gracia y la Ley

La Gracia es un don, un regalo, no podemos hacer nada humano para obtenerla,


solamente creer y aceptar a Jesucristo en nuestro corazón. La Ley fue ordenada para que
el hombre la cumpliera en su totalidad, cuando se vivía por Ley, para obtener el perdón
de pecados había que cumplir con ciertos requisitos y además sacrificar animales, ahora
por medio de la Gracia que nos fue dada a causa del sacrificio de Jesús en la cruz,
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solamente tenemos que humillarnos delante de Dios y pedir perdón por nuestros
pecados desde lo más profundo de nuestro corazón y podemos ser salvos y perdonados.

Nadie puede merecer la gracia por obras o por su bondad, solo Cristo puede hacerte
merecedor de ella. Efesios 2: 9

Si no somos merecedores de esa Gracia, ¿qué debemos hacer para obtenerla?

Hay dos cosas imprescindibles para que la Gracia de Dios nos alcance:

1. Reconocer nuestros pecados y arrepentirnos de ellos para vivir una nueva vida
en Cristo. San Juan 3:3 Ver la historia de Nicodemo
2. Humillarnos ante Dios. Cuando nos humillamos significa que estaremos
rendidos a su voluntad y reconocemos que la solución a nuestros problemas solo
está en Jesucristo. Salmos 51:17

Al abrir nuestro corazón y nuestra actitud al llamado de Dios le estamos dando permiso
a que Él haga lo que tiene que hacer en nuestra vida.

Conclusión

Lo que detiene que la Gracia de Dios fluya en la vida de los hombres es que muchos han
cerrado la puerta y no le han permitido a Dios entrar en su vida. Solamente falta que
tomes la decisión.

Es muy importante que entiendas que nadie te obliga a hacerlo, es tu decisión.


Apocalipsis 3:20 dice: “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y
abre la perta, entraré a él, y cenaré con él y él conmigo”.

Depende de ti, si quieres la Gracia.


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Tema IV

La salvación

Introducción

¿Qué es la salvación?

Es librarse de la gran condenación, haber sido perdonado por el Señor y que tú nombre
esté inscrito en el Libro de la vida.

¿Cómo te inscribes en el Libro de la vida? Aceptando a Cristo como tu Señor y


Salvador.

Hay muchas concepciones erróneas de salvación y motivos para no arrepentirse, como


el caso de las personas que son moralmente correctas, o que no toman alcohol, no
fuman, no han estado en la cárcel ni le han hecho daño a nadie, aunque son cosas muy
buenas y parte de lo que significa ser salvo, hay otras cosas que se deben tomar en
cuenta para obtener la salvación.

Además de ir a la iglesia, orar y leer la palabra, también hay que obedecer los preceptos
de Dios.

¿Cómo obtengo la salvación?

1. Reconciliación con Dios. Romanos 5: 10-11 y 2 Corintios 5:19


2. Un nuevo nacimiento. San Juan 3.16, Efesios 2:4-5
3. Un cambio de vida. 2 Corintios 5:17
4. Un cambio de Señor. Gálatas 2:20
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Debemos reconocer la obra de Dios efectuada por Cristo en la cruz, Cristo pagó la
deuda 2 Corintios 5:21.

Debemos depositar nuestra fe y confianza en Él (Efesios 2: 8-9) y entender que la


salvación es por Gracia, no por obras (Efesios 2:8), luego lo recibimos en nuestro
corazón (Efesios 3:17)

¿Qué resultado produce la salvación?

Dios nos adopta como hijos legítimos. San Juan 1:12

Quedamos libres de condenación, para siempre. Romanos 8:1

Obtenemos la vida eterna. San Juan 3:16

Conclusión

Muchas veces la gente trata de salvarse de lo que teme poniendo su fe en lo que tienen o
lo que hacen: buenas obras, capacidad, inteligencia, dinero y posición. Pero solo Dios
puede salvarnos de lo que en verdad debemos temer: la condenación eterna.

Reflexión

La salvación va más allá de lo que nosotros podemos hacer o prometer. La salvación es


reconocer nuestra condición de hombre pecador y nuestra imposibilidad de salvarnos a
nosotros mismos. Es simplemente creer que Cristo pagó nuestra deuda en la cruz para
reconciliarnos con Dios.

Por lo tanto, es necesario nacer de nuevo y cambiar de vida.

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