DIOS TE LEVANTA
Salmos 145, 14-20
14 El Señor ayuda a los caídos
y levanta a los que están agobiados por sus cargas.
15 Los ojos de todos buscan en ti la esperanza;
les das su alimento según la necesidad.
16 Cuando abres tu mano,
sacias el hambre y la sed de todo ser viviente.
17 El Señor es justo en todo lo que hace;
está lleno de bondad.
18 El Señor está cerca de todos los que lo invocan,
sí, de todos los que lo invocan de verdad.
19 Él concede los deseos de los que le temen;
oye sus gritos de auxilio y los rescata.
20 El Señor protege a todos los que lo aman,
pero destruye a los perversos.
Toda la Palabra de Dios es importante y esencial para nuestras vidas pero hay algo que
yo quiero resaltar en este día y es el versículo 14 El Señor ayuda a los caídos y levanta
a los que están agobiados por sus cargas. Hay ocasiones que atravesamos en donde
nuestras cargas son mas de lo que podemos soportar y nos preguntamos como
podremos seguir adelante, en este Salmo David al encontrarse en una situación difícil
medito en el Señor y concluyo que él es el único capaz de llevar cualquier carga. Y
recordamos las palabras de Jesús que siempre lo mencionamos o que lo hemos
escuchado y lo encontramos en Mateo 11, 28-30 «Vengan a mí todos los que están
cansados y llevan cargas pesadas, y yo les daré descanso. 29 Pónganse mi yugo.
Déjenme enseñarles, porque yo soy humilde y tierno de corazón, y encontrarán
descanso para el alma. 30 Pues mi yugo es fácil de llevar y la carga que les doy es
liviana».
Nosotros servimos a un Dios que nos extiende Su mano en todo momento, en toda
circunstancia que podamos atravesar, Él extiende su mano, pero más creo yo en
nuestros peores momentos. Cuando caemos, es Él quien nos sostiene. El Señor es
Aquel que levanta a los oprimidos, a los que se encuentran agobiados con sus cargas,
Él es aquel que levanta a los que ya no pueden más, que muchas veces cargamos con
una mochila muy pesada pero las manos de nuestro Dios siempre estarán ahí para
levantarnos, para sanarnos, para proveernos y restaurarnos.
En el caminar de nuestras vidas, todos, absolutamente todos atravesamos momentos
difíciles, los cuales pueden llegar a afectar nuestra identidad como hijos de Dios y
nadie aquí puede decir que se encuentra libre de estas situaciones o que nunca le
sucederán. Cuando caemos pasan muchos pensamientos por nuestra mente y
sentimos que el mundo se detiene y que no tiene sentido seguir luchando por avanzar,
es como si quedáramos paralizados por un momento, pero no es bueno quedarse en
ese estado porque él ha prometido que su mano nos levantará.
Proverbios 24, 16
16 Los justos podrán tropezar siete veces, pero volverán a levantarse.
En cambio, basta una sola calamidad para derribar al perverso.
Y es aquel versículo que hemos escuchado en otra versión, Porque siete veces cae el
justo, y vuelve a levantarse.
Nosotros vamos a fallar, me apena decirlo pero no somos perfectos, solo lo es nuestro
Señor Jesús, pero aquí viene una pregunta clave cuando fallamos, ¿cual es nuestro
comportamiento después de haber fallado? En la Palabra encontramos personas que
fallaron, ¿se les viene algún nombre en mente? David, Sansón, Pedro… Dios no nos
esconde la verdad, lo que esta en la Palabra es lo que es y nos dice el Señor así se
comportan mis hijos y así me comporto yo con mis hijos para que aprendan, el Señor
nos corrige pero también su Palabra dice 7 veces cae el justo, pero vuelve a
levantarse.
Muchas personas cometimos errores en el transcurso de nuestra vida y solo Dios sabe
si tu encuentras en esa situación en este momento.
Yo he pasado por esa situación mentiría si digo que solo una vez, pero cuando caes te
sientes sin ánimos, sientes que poco a poco las fuerzas van faltando, y parece que todo
va en tu contra y para colmo volviste a caer en el mismo error que habías prometido
no volver a caer.
Y te sientes muy mal, no encuentras de qué forma presentarte ante el Señor porque te
sientes indigno de su presencia. Y piensas seriamente en volver atrás, pero algo dentro
de ti que te dice que no es la solución, y aunque humanamente es lo que quisieras
hacer, por algún motivo no puedes hacerlo. Y sientes vergüenza de llegar delante de
Dios, porque crees que ya no te oirá mas, que ya no hay perdón para ti, que lo que
hiciste fue la gota que derramo el vaso, las oportunidades se acabaron, y se cruzan
toda clase de pensamientos que como sea quieren evitar que vayas y te rindas al
Señor.
El enemigo es astuto y sabe muy bien en qué momento atacarte con toda clase de
pensamientos y sabe que una de tus debilidades es sacarte en cara los errores que
cometes. Pero aun cuando tú te sientes indigno y aun cuando ni tú mismo te
perdonarías por tantas veces que fallas, Dios no piensa lo mismo de ti, Él no te ve
como tú te ves, porque el te dice por esto no puedes perder la fe, porque la situación
que estás atravesando, no es para siempre, “Porque siete veces cae el justo, y vuelve a
levantarse”, debes luchar por levantarte y seguir hacia adelante, porque Él aún ha
terminado contigo.
Mateo 14, 24-31
24 Mientras tanto, los discípulos se encontraban en problemas lejos de tierra firme, ya
que se había levantado un fuerte viento y luchaban contra grandes olas. 25 A eso de
las tres de la madrugada, Jesús se acercó a ellos caminando sobre el agua. 26 Cuando
los discípulos lo vieron caminar sobre el agua, quedaron aterrados. Llenos de miedo,
clamaron: «¡Es un fantasma!».
27 Pero Jesús les habló de inmediato:
—No tengan miedo —dijo—. ¡Tengan ánimo! ¡Yo estoy aquí!
28 Entonces Pedro lo llamó:
—Señor, si realmente eres tú, ordéname que vaya hacia ti caminando sobre el agua.
29 —Sí, ven —dijo Jesús.
Entonces Pedro se bajó por el costado de la barca y caminó sobre el agua hacia
Jesús, 30 pero cuando vio el fuerte viento y las olas, se aterrorizó y comenzó a
hundirse.
—¡Sálvame, Señor! —gritó.
31 De inmediato, Jesús extendió la mano y lo agarró.
Pedro comenzó a hundirse porque quito su mirada de Jesús y la fijo en las grandes olas
a su alrededor. Su fe fallo. Probablemente nosotros no caminamos sobre el agua pero
si caminamos por situaciones desafiantes y si nos fijamos en las circunstancias difíciles
que nos rodean y no confiamos en la ayuda de Jesús, caeremos en la desesperación y
nos hundiremos como Pedro.
Jesús invitó a Pedro venir, no sólo que podía caminar sobre el agua, y así saber el
poder de su Señor, sino para que también entienda su propia debilidad. Cuando Pedro
estaba hundiéndose grito Sálvame Señor y de inmediato Jesús extendió la mano y lo
agarró. Cuando llamamos a él, DE INMEDIATO, él extiende su brazo, y nos salva. Jesús
es el gran Salvador. El Señor está siempre allí, y cuando Pedro lo invoca, Jesús lo salva
del peligro.
¡Qué imagen tan extraordinaria se viene a nuestras mentes, nuestro Señor Jesucristo
nuestro SALVADOR! Él es aquel que en el día de hoy está salvando con su mano
poderosa a los que claman a él.
Lucas 22, 31
31 »Simón, Simón, Satanás ha pedido zarandear a cada uno de ustedes como si fueran
trigo; 32 pero yo he rogado en oración por ti, Simón, para que tu fe no falle, de modo
que cuando te arrepientas y vuelvas a mí fortalezcas a tus hermanos».
Jesús dijo a Pedro yo he rogado por ti, para que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto,
confirma a tus hermanos." Tú vas a fallar Pedro. Eso es parte del proceso de
aprendizaje. Es en la prueba que nuestra debilidad se evidencia. Pedro al verse
presionando negó al Señor. Fue una dura prueba para Pedro. Pero, en los momentos
más difíciles de nuestras vidas, solamente Jesucristo puede ayudarnos y Jesús
intercedió por Pedro para que su fe no faltara.
Jesús había orado para que la fe de su discípulo no faltara... No había orado para que
Pedro fuera eximido del Zarandeo de Satanás, porque él sabía que este fracaso era
necesario para mostrarle su propia debilidad.
De la misma manera hoy Jesús hace lo mismo con nosotros abogando delante de la
presencia de Dios sobre nuestras debilidades y su Espíritu Santo intercede con gemidos
indecibles por nuestras vidas para sostenernos en la fe. Jesús intercede por nosotros
para afirmarnos en los caminos de Dios.
Esto es alentador para los que han caído como yo en su vida espiritual... El Señor
Jesucristo nos dice que no hay por qué desesperarse; el pecado no tan solamente
puede ser perdonado, sino que la situación puede convertirse en algo bueno tanto
para el que ha caído como para otros ya que somos transformados por la gracia de
Dios como instrumentos guía de otros que también han caído..
El pecado DEBE SER TEMIDO Y ABORRECIDO, pero una vez cometido, es algo no solo
perdonable cuando existe arrepentimiento genuino, sino que puede ser utilizado por
Dios para el crecimiento espiritual... Dios nos dice por un lado que NO se puede jugar
con la tentación porque Satanás está cerca, buscando a quien devorar, y por el otro
lado nos dice en 1 Juan 2, 1-2 Mis queridos hijos, les escribo estas cosas, para que no
pequen; pero si alguno peca, tenemos un abogado que defiende nuestro caso ante el
Padre. Es Jesucristo, el que es verdaderamente justo. 2 Él mismo es el sacrificio que
pagó[a] por nuestros pecados, y no solo los nuestros sino también los de todo el
mundo.
El es Jesucristo, el justo y El Espíritu Santo es nuestro Consolador aquí en la tierra.
Alguien expresó esta realidad de la siguiente manera: "Escucho al acusador rugiendo,
expresando los males que yo he cometido; los conozco muy bien, y aún miles más,
pero el Señor no encuentra ninguno. Aunque el enemigo incansable acusa, y a medida
que relata los pecados se acumulan como una inundación, nuestro Dios rechaza cada
acusación, porque Cristo las ha cubierto con Su sangre".
Con sencillas palabras expresamos el valor supremo y eterno de la muerte de Jesús en
la cruz, "por una vida que no he vivido, por una muerte por la que no tuve que pasar,
por causa de la vida de otro, por causa de la muerte de otro, he podido asegurar toda
una eternidad"
Ríndete hoy al Señor, reconoce tu necesidad de Él, arrepiéntete, renuncia a tus propias
fuerzas y vuelve a levantarte en el Señor. Porque DIOS TE LEVANTA, DIOS NOS
LEVANTA.
Su Palabra nos dice en:
SALMOS 145, 21
21 Alabaré al Señor,
y que todo el mundo bendiga su santo nombre
por siempre y para siempre.
VIDEO Él Me Levantará (Vídeo de Letras)