LA REFLEXOLOGÍA
Los aportes a la psicología de los investigadores rusos, fue notable ya desde fines del siglo XIX. La
obra de Wundt tenía una gran influencia en los psicólogos rusos, que a menudo unían a un gran
enfoque experimental una concepción espiritualista de la psique. La escuela soviética más
importante es la escuela reflexológica representada por las obras de Vladimir M. Bechterev e Ivan
P. Pavlov. La concepción reflexológica tuvo su primera formulación en Ivan. M. Secenov (1829-
1905). Dedujo su propia teoría materialista de los procesos psíquicos, expuesta a su retorno a
Rusia, después de los viajes por Alemania en el famoso opúsculo(Los reflejos del cerebro-1863).
Los estudios de fisiología de la época permitían explicar el comportamiento según un mecanismo
simple cuyas bases fisiológicas se conocían como el arco reflejo. La lengua que uno habla, los
recuerdos, las emociones, todos son procesos psíquicos derivados de la relación individuo -
ambiente, pero el mecanismo de interacción con el ambiente y de adquisición de los contenidos y
conocimientos se basa en los reflejos.
Los reflejos se forman a partir de en mensajes provenientes del exterior, lo cual producía después
de ser procesado respuestas motoras.
Según Pavlov, hay dos tipos de reflejos:
-Reflejos incondicionados: son los reflejos innatos que forman parte de automatismos con los
cuales los cuentan los animales desde su nacimiento, ligados a las conductas básicas que necesitan
para sobrevivir atendiendo a su relación con el nicho ecológico en el que se desenvuelve su vida.
Ej. el reflejo de succión.
-Reflejos condicionados: para que estos reflejos se produzcan debe existir un previo aprendizaje
(condicionamiento) que por lo tanto no es innato sino adquirido. Ej. tomar el teléfono celular
automáticamente cuando este suena, o frenar ante el semáforo en rojo.
VLADIMIR M. BECHTEREV (1857 - 1927)
Estudioso de anatomía y fisiología del sistema nervioso, neuropsiquiatra y psicólogo. Había
partido, después de los estudios sobre el sistema nervioso, de la idea de fundar una psicología
objetiva y experimental, carente de referencias espiritualistas e introspectivas. El objetivo de la
investigación eran los reflejos. Estos constituían la base de procesos mucho más complejos, como
los sociales.
IVAN P. PAVLOV (1849 - 1936)
Nació en Riazán. Se doctoró en Ciencias Naturales en 1875 y en Medicina en 1879, en San
Petersburgo. Las investigaciones llevadas a cabo hasta el 1900 profundizadas en los laboratorios
alemanes de la época, se refirieron a la fisiología del sistema cardiovascular y del sistema
digestivo. Este estudio fisiológico de la digestión le valió en 1904 el premio Nobel. Se dedicó al
estudio de los reflejos condicionados y a la fundación de la llamada teoría de la actividad nerviosa
superior. Descubrió el condicionamiento clásico e inició un programa de investigación sistemática
para descubrir todos sus mecanismos y determinantes situacionales.
La reflexología es el nombre dado a una escuela psicológica nacida en Rusia, que tiene una
estrecha relación con la fisiología. En esencia, la reflexología afirma que los procesos psicológicos
son reducibles a reflejos, es decir a procesos puramente fisiológicos y elementales.
Historia
La reflexología nació y se desarrolló en Rusia por el trabajo de Iván Mijáilovich Séchenov, Vladímir
Mijáilovich Béjterev y, especialmente, Iván Petróvich Pávlov, y luego por la escuela pavloviana. Su
primera formulación se debió a Iván M. Sechenov, y supone que para explicar los procesos más
complejos es necesaria la intervención de la actividad de los centros nerviosos ubicados en el
cerebro.
A principios de la década de 1860, descubre la existencia de dos mecanismos fisiológicos en el
cerebro, uno intensificador y otro inhibidor de la actividad. Pavlo al descubrir el condicionamiento,
encuentra un procedimiento eficaz para expliacr la activación de uno u otro mecanismo, y con ello
la génesis de todo tipo de conducta en al que necesariamente intervienen procesos de inhibición y
excitación.
Los estudios de fisiología de la época se centraban en el arco reflejo para explicar los procesos
simples. En ambos procesos, complejos y simples, el mecanismo subyacente es siempre el mismo:
estímulo - centro nervioso - reacción. Sechenov distingue un "reflejo espinal" para los mecanismos
simples y un "reflejo cerebral" para los complejos. El papel de la psicología es el estudio del
análisis del contenido de la actividad psíquica. Los contenidos se adquieren durante el desarrollo
ontogénico y por lo tanto ligado con el entorno en el que el individuo crece. Sin embargo, el
mecanismo de interacción con el medio ambiente se basa en los reflejos, el objeto de
investigación de la fisiología.
La corriente de la reflexología es continuada por Bechterev, cuya intención era establecer una
psicología objetiva y experimental, sin referencia espiritualista e introspectiva. El objeto de la
investigación fueron los reflejos. Su concepto de la reflexología es general y unificado de todos los
fenómenos fisiológicos, psicológicos y sociales. En sus estudios favoreció los reflejos motores a
diferencia de Pavlov (actividad refleja vegetativa).
La concepción sistemática más importante de las bases fisiológicas de la conducta fue desarrollada
por Ivan Pavlov.
La posterior teoría pavloviana se extendió al comportamiento humano, en particular, el estudio de
los reflejos condicionados verbales. Pavlov había distinguido ya dos sistemas de señalización: los
estímulos clásicos (común a hombres y animales) y los verbales (solo en humanos) que se utilizan
para señalar los cambios ambientales y regular la conducta. Otro tema de la escuela pavloviana
fue el condicionamiento interoceptivo, basado en la acción de los estímulos en las membranas
mucosas de los órganos internos. Konstantin M. Bykov expuso de forma sistemática este
concepto.
Pavlov y sus experimentos de reflejo condicionado
Seguramente, alguna vez escuchaste hablar de los experimentos de reflejo condicionado que el
ruso Ivan Pavlov realizó con perros, más que nada por lo curioso del método, pero lo cierto es que
los hallazgos conseguidos le valieron a este científico un premio Nobel.
Ivan Pavlov, nacido en 1849, consiguió grandes aportes a la hora de entender cómo funcionan
nuestros comportamientos no conscientes antes los estímulos y, su gran logro, fue la
demostración de la existencia y funcionamiento de los reflejos condicionados.
Los experimentos de este médico especializado en fisiología, fueron considerados como crueles,
pero se constituyeron en un aporte invaluable para la ciencia del comportamiento moderna.
¿Qué es el reflejo condicionado?
Se le llama reflejo condicionado, a aquellos reflejos relacionados a actividades normales, pero que
se activan mediantes estímulos que comúnmente no se asocian con dicha acción.
Su accionar, se relaciona con la modificación de las reacciones del sistema nervioso, creando
nuevas conexiones entre causa y efecto. Pavlov no sólo habló de ellos en teoría, sino que los
demostró mediante un experimento.
El experimento de los perros de Pavlov
El experimento del perro de Pavlov es uno de los experimentos más conocidos en la ciencia
del comportamiento. Pavlov, quería demostrar que puede condicionar respuestas entrenando a
un ser vivo para que reaccione de forma automática ante un estímulo repetitivo.
Pavlov, experimentó con perros. En un principio, hacía sonar una campana antes de alimentarlos,
así, los condicionó a relacionar dicho sonido con la acción de comer. Una vez establecido ese
patrón, Pavlov se concentró en la segunda parte de experimento.
Al hacer sonar la campana, detectó la secreción de saliva y jugos gástricos y, aquí vino la crueldad
de su experimento, ya que abrió dos pequeños orificios en la zona abdominal de los canes, para
hacer una observación y recolección inmediata de la muestra.
Así, pudo demostrar que el sólo sonido de la campana activaba el sistema digestivo de los perros,
sin necesidad de presentarles el alimento, sólo bastaba con ese estímulo auditivo con el que
entrenó a los perros, aunque faltara el estímulo del alimento.
Finalmente y en la última parte del experimento, cortó las conexiones entre el sistema nervioso y
gástrico. Al hacer sonar la campana, no se secretaron jugos estomacales, demostrando que dicha
acción estaba ligada a lo psicológico controlando lo biológico.
La aplicación de las enseñanzas de Pavlov
Gracias a los resultados de los experimentos de Pavlov, la ciencia del comportamiento adquirió un
nuevo conocimiento, determinando que los seres vivos, e incluso los seres humanos podían ser
entrenados para cambiar su accionar mediante la relación estímulo-comportamiento.
Hoy, la modificación del comportamiento se usa en medicina, especialmente en el tratamiento de
enfermedades del sistema nervioso como fobias, depresiones graves, psicosis y desordenes de
estrés post traumático.
El aprendizaje según el conductismo
Teoría del condicionamiento clásico
La teoría del condicionamiento clásico deriva de los experimentos del fisiólogo ruso Iván
Pavlov, quien durante el estudio del aparato digestivo canino notó que los animales
salivaban al ser expuestos a estímulos asociados con la comida sin que fuera necesaria la
presencia física de esta.
El sonar de una campana o los pasos de los investigadores bastaban para desencadenar un
mecanismo fisiológico en los perros relacionado con la primera fase de la digestión, lo que
llevó a Pavlov a dirigir su investigación hacia una importante conclusión científica: los
perros salivaban al escuchar la campana porque habían aprendido que el sonido de esta
precedía la alimentación, por lo cual la respuesta inmediata a nivel orgánico era la
preparación de las glándulas salivales.
En este proceso de condicionamiento intervenían factores clave:
El estímulo incondicionado (EI), que viene siendo aquel que produce
invariablemente una reacción (en este caso, la comida).
La respuesta incondicionada (RI), que es provocada por el estímulo incondicionado
(la salivación).
El estímulo condicionado (EC), que se considera neutro porque no produce ninguna
respuesta al menos que se haya dado el pareamiento (la campana).
La respuesta condicionada (RC), que es el resultado de mezclar el estímulo
incondicionado y el estímulo condicionado (comida + campana = salivación al
escuchar la campana).
El aprendizaje por condicionamiento clásico es una de las teorías más trascendentales de la
psicología científica, y también una de las más polémicas en cuanto sirvió de base para
realizar experimentos en humanos, algo que, por supuesto, tuvo mucho que ver con el
Manifiesto impulsado por John B. Watson.
Antes de un Manifiesto Conductista formalmente planteado, la psicología limitaba sus
experimentos a los animales. Fue John B. Watson quien se refirió por escrito a una
necesidad inaplazable de abandonar esta parcialización para realizar estudios integrales de
los procesos conductuales en el individuo.
EL APRENDIZAJE POR CONDICIONAMIENTO CLÁSICO ES UNA DE LAS TEORÍAS
MÁS TRASCENDENTALES DE LA PSICOLOGÍA CIENTÍFICA, Y TAMBIÉN UNA DE
LAS MÁS POLÉMICAS
Partiendo del condicionamiento y con el trasfondo del conductismo manifiesto, Watson
encabezó el experimento de Douglas Merritte, apodado “Albert B” o “Pequeño Alberto”,
cuyo objetivo era instaurar una fobia a las ratas blancas y a los objetos peludos en un
niño de 9 meses mediante condicionamiento clásico empleando como estímulo
condicionado el sonar de una vara de metal al ser azotada contra la pared, a la vez que se
mostraba al niño la rata blanca y los ítems peludos.
El condicionamiento del Pequeño Alberto impulsó una serie de investigaciones
experimentales sobre el aprendizaje en sujetos humanos, entre ellas, investigaciones acerca
de la erradicación de las fobias y el tratamiento de la ansiedad.
Teoría del Condicionamiento Operante
Posterior al condicionamiento clásico, se desarrolló una variante que introdujo factores
llamados reforzadores (recompensas o castigos), con el propósito de reafirmar una
conducta deseada o suprimir una indeseada.
A esta versión impulsada principalmente por Thorndike y Skinner, se le conoce
como condicionamiento operante o instrumental.
El condicionamiento operante propone, entonces, que el sujeto no aprende por un mero
estímulo con base en necesidades biológicas (como ser alimentado) sino que es necesario
aplicar el uso de reforzadores positivos (recompensas) o refuerzo negativo, que consiste en
la sustracción de un elemento dentro del esquema de aprendizaje que baste para “persuadir”
al individuo de dar continuidad a la conducta deseada.
Así, un ejemplo sería el condicionamiento operante de un niño para aumentar sus horas de
estudio de piano mediante refuerzo positivo (premiándolo con su dulce favorito) o refuerzo
negativo (diciéndole que no tendrá que hacer alguna tarea asignada previamente si dedica
más horas de estudio al piano).
Además de los reforzadores como método para “cuajar” el aprendizaje de una conducta
deseada, el condicionamiento operante considera el empleo del castigo con una función de
debilitamiento de una conducta indeseada, mediante la adición de un elemento
desagradable al esquema de aprendizaje.
EL CONDICIONAMIENTO OPERANTE PROPONE QUE EL SUJETO NO APRENDE
POR UN MERO ESTÍMULO BIOLÓGICO, SINO QUE ES NECESARIO
APLICAR REFUERZOS O CASTIGOS
Dentro del condicionamiento operante también hallamos la conducta supersticiosa, que
implica que los individuos tienden a repetir aquellas acciones (aunque fortuitas) previas al
recibimiento de un refuerzo positivo (recompensa), o que hayan sido relacionadas con este.
Por ejemplo, un sujeto puede adoptar la conducta supersticiosa de vestir todos los días el
mismo pantalón si llevándolo puesto, con anterioridad, tuvo la fortuna de encontrarse un
billete de cien dólares.
Otro fenómeno que forma parte del condicionamiento operante es el desamparo aprendido.
Este consiste en una incapacidad adquirida para el aprendizaje de ciertas conductas que
involucran la obtención de una recompensa o evitan un estímulo aversivo.
Un ejemplo muy popular es la investigación experimental realizada con dos grupos de
perros (uno de control y otro experimental), en la cual el primero era sometido a descargas
eléctricas (castigo) con la posibilidad de suspender las descargas presionando un botón con
la nariz.
El grupo experimental, mientras tanto, era sujeto a las mismas condiciones salvo que no era
posible detener las descargas.
Más adelante, se encontró que el grupo de control aprendía con mayor facilidad en
circunstancias semejantes y que el grupo experimental no solo tenía dificultades para
aprender sino que presentaba síntomas asociados con la depresión humana.
Esto sugiere una influencia considerable de las experiencias negativas en el proceso de
aprendizaje.
El condicionamiento operante puede ser utilizado para modificar rasgos conductuales de
carácter biológico como el ritmo cardíaco y la temperatura corporal, técnica
llamada biorretroalimentación, al igual que para erradicar males como la ansiedad y
problemas de concentración mediante el monitoreo y control de las ondas encefálicas,
procedimiento que recibe el nombre de neurorretroalimentación.
¿Cuándo tiempo permanece el aprendizaje por condicionamiento?
LA EXTINCIÓN Y RECUPERACIÓN DEL APRENDIZAJE DEPENDE DE SI SOMOS
CAPACES DE VENCER LA INTERFERENCIA
El tiempo de adquisición del aprendizaje varía según la conducta instaurada.
Puede distinguirse entre conductas naturales (en términos biológicos, como la salivación en
los perros de Pavlov) y conductas adquiridas (como enseñar a un gato a saltar de silla en
silla). El aprendizaje de conductas de origen biológico, desde luego, conlleva un periodo de
adquisición menor que el aprendizaje de conductas no biológicas.
Pero una vez cuajado el aprendizaje, ¿qué ocurre? ¿Durante cuánto tiempo se
conserva? ¿Cómo se extingue y se recupera una conducta?
Supongamos que un niño teme al sonido de la puerta principal por las noches porque sabe
que su padre llegará alcoholizado y golpeará a su madre. Más adelante, el matrimonio se
disuelve y el niño se queda con su madre mientras que el padre se marcha. Transcurren
unos meses sin que el niño escuche el sonido de la puerta principal por las noches, pero si
de pronto, fortuitamente, la llegada de una visita coincidiera con el horario en que solía
llegar el padre, el niño probablemente volvería a sentir miedo, aunque a una escala menor.
Lo mismo ocurre con el condicionamiento operante, salvo que se introduce
la interferencia (estímulos falsos) que pudieran darse en el proceso de extinción ante la
ausencia de reforzamiento.
Si le enseñamos a un gato a saltar de silla en silla reforzándolo con un bocadillo pero
eventualmente dejamos de recompensarlo al completar el ejercicio, es muy probable que
poco a poco deje de hacerlo o que opte por una conducta distinta, como caminar sobre la
mesa.
La extinción y recuperación del aprendizaje, en este caso, depende de si somos capaces de
vencer la interferencia.
EL DINERO ES UN REFORZADOR SECUNDARIO POR EXCELENCIA, YA QUE SE
ASOCIA CON TODOS LOS REFORZADORES PRIMARIOS
Otros elementos que fungen una función importante durante el condicionamiento, ya sea
clásico u operante, son la generalización y la discriminación.
El primero de estos se refiere, como su nombre lo indica, a una concepción universal del
estímulo o respuesta en cuestión que puede llevar a un condicionamiento drástico. Por
ejemplo, en el experimento de Pequeño Alberto se dio una asociación que llevó al sujeto a
desarrollar fobia a las ratas blancas y peludas, pero también a cualquier objeto blanco y
peludo (generalización de estímulo, porque se universaliza el EI).
En el condicionamiento operante ocurre lo mismo: el gato que aprende a saltar de silla en
silla porque se le da un bocadillo puede verse saltando también de mesa en mesa, esperando
obtener la misma recompensa. Al menos que esta se dé únicamente cuando salta de silla en
silla, que era la conducta a aprender inicialmente, se da una generalización de respuesta.
Además de los factores estímulo-respuesta o estímulo-respuesta-reforzamiento observados
según el tipo de condicionamiento, es interesante la posibilidad de aplicar
un condicionamiento de orden superior, mediante el cual se introduce un nuevo objeto en
función de EC y el EC original es utilizado como EI. Por ejemplo: Pavlov empleó como EI
una campana (originalmente empleada como EC) y como EC, un cuadrado negro que al ser
mostrado previamente al sonar de la campana producía salivación.
Existen también los reforzadores secundarios, que se determinan tras haber sido asociados
con reforzadores de tipo primario: comida, agua y sexo.
El dinero, por ejemplo, es un reforzador secundario por excelencia, ya que se asocia con
todos los reforzadores primarios.
También es importante la contingencia de los hechos condicionantes, la cual consiste en el
establecimiento necesario de una relación causal entre el EI y el EC, de manera que el
sujeto pueda dar por sentado que una cosa precede a la otra.
En el experimento de Pavlov es fundamental que el EC (la campana) preceda al EI
(comida) para que de este modo los perros aprendan que el sonido de la campana anuncia
el alimento y, eventualmente, saliven con sólo oír la campana.
Puede darse también que el EC sea posterior al EI, en este caso: que la campana suene
luego de haber alimentado a los perros. Bajo estas condiciones, se habla de
un condicionamiento para atrás y el objetivo del aprendizaje consiste en instaurar en el
sujeto experimental, en lugar de un estado de alerta, un estado de relajación.