Alumno: Cadena Tinajero José Luis
Productividad laboral y salario real: evidencia para el sector de alta
tecnología en México (2003-2018)
Planteamiento del problema
Para la ciencia económica no ha sido fácil encontrar un consenso sobre la
causalidad que existe entre la productividad laboral y el salario real. Es decir, para
la teoría dominante es la productividad laboral la que determina el salario real, y
sólo aumentos en la primera justifican incrementos en el segundo (Marshall, 1890;
Clark, 1899; Hicks, 1932; Pigou, 1933; Samuelson y Stolper, 1941; Lucas y
Sargent, 1981).
Dos críticas a tal propuesta teórica han surgido desde el estudio de la economía
laboral con mercados imperfectos. Una es encabezada por la llamada teoría de los
salarios eficientes, la cual argumenta que la relación que se da, en realidad, es
precisamente la inversa: son los salarios reales los que determinan la
productividad laboral (Leibenstein, 1958), por lo que en ciertos sectores, sobre
todo aquellos relacionados a las manufacturas, y ante la dificultad de calcular con
precisión la productividad laboral por trabajador, las empresas deciden elevar los
salarios reales por encima de la media para atraer talento, con evidencia que
demuestra mejoras en la productividad (Shapiro y Stiglitz, 1984). En pocas
palabras, primero debe impulsarse el aumento del salario real para incentivar
luego la productividad laboral.
La otra gran crítica se fundamenta en lo que se conoce como la teoría del
monopsonio en el mercado laboral (aunque lo más correcto sería hablar de
oligopsonio). Este enfoque pretende explicar la desconexión entre el crecimiento
de la productividad laboral y el salario real en sectores altamente especializados,
donde es común que la demanda de trabajo esté concentrada en pocas empresas
de base tecnológica. Desde hace un par de décadas, el dominio monopsonista se
ha vuelto cada vez más común en la literatura sobre mercados laborales
supuestamente “libres”. Manning (2003) fue el primer economista laboral en poner
sobre la mesa la posibilidad de que mercados laborales monopsónicos fueran
mucho más comunes de lo que se creía (sobre todo en sectores altamente
tecnificados), lo cual explicaba por qué el salario real no aumentaba en la misma
proporción que la productividad laboral. Otro estudio de gran relevancia que llega
a las mismas conclusiones con una metodología mucho más cualitativa pertenece
a Marinescu y Posner (2018), los cuales demostraron la existencia de una brecha
entre el crecimiento de la productividad laboral y el salario real a través de
mecanismos colusorios entre los oligopsonistas tales como acuerdos de no
contratación con la competencia, barreras a la movilidad entre trabajadores,
colusión en la fijación de salarios y debilitamiento sindical. Monroy (2014) hace el
mismo experimento para la economía mexicana de 1990 a 2018 pero utilizando no
el salario real sino el salario mínimo, mostrando una discrepancia con respecto al
crecimiento de la productividad muy similar.
Alumno: Cadena Tinajero José Luis
Lo que tiene en común la literatura para la identificación de prácticas
monopsónicas en un mercado laboral determinado son dos características
principales: una, elasticidad-salario de la oferta inelástica, la cual significa una alta
concentración laboral (cuasi-monopsonio), y dos, pocas empresas controlan la
demanda de trabajo, lo cual les confiere poder de mercado. Aunque otro factor
importante que nuevas investigaciones toman en cuenta es la elasticidad-
productividad del salario (Oseguera, 2022) o la tasa de desempleo ante
variaciones en el salario real (Castellanos, 2010).
Para una primera aproximación a la evidencia mexicana se analiza el sector de
alta tecnología, conformado por cuatro subsectores: el automotriz, el aeroespacial,
el mecatrónico y el computacional, pues se asume que son sectores altamente
tecnificados e intensivos en capital, y pueden ayudar a comprobar la hipótesis de
la existencia de monopsonios en los mercados laborales mexicanos que expliquen
la disparidad entre el crecimiento de la productividad laboral y el salario real.
En conclusión, se puede afirmar que las prácticas de un grupo reducido de
empresas que controlan el mercado laboral de determinados sectores están
perjudicando el poder de negociación de los trabajadores y manteniendo una
brecha entre la productividad laboral de sus empleados y el salario real que les
pagan. Estrategias como la precarización del trabajo –a través del outsourcing y
otras formas de la externalización del trabajo–, la colusión para establecer
cláusulas contractuales que impiden la movilidad de los trabajadores y la fijación
uniforme de salarios que impide el incremento real a mediano plazo del poder
adquisitivo, sumado al desgaste que ha sufrido la fuerza sindical está derivando en
una pérdida constante del peso que tiene el salario real sobre la productividad
laboral en detrimento de los trabajadores.
Pregunta de investigación
¿Por qué el salario real no crece en la misma proporción que la productividad
laboral en el sector de alta tecnología en México de 2003 a 2018, tal y como lo
predice la teoría neoclásica de mercados laborales competitivos?
Hipótesis de investigación
Hay evidencia de correlación entre la productividad laboral y el salario real en el
sector de alta tecnología en México de 2003 a 2018, sin embargo existe una
brecha persistente entre las tasas de crecimiento de ambas variables a lo largo del
periodo de estudio, lo cual sumado a una elasticidad-salario de la oferta laboral
inelástica y un reducido número de empresas en el sector sugieren un poder de
mercado por parte de la demanda de trabajo en la determinación del salario real
consistente con la teoría del monopsonio en el mercado laboral.