Consagración a San José
Día 27
meditacióndeldía
Oración inicial para cada día
(Elige la que más te guste o crea la tuya propia)
Opción 1: La sabiduría de San José
+En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Enséñanos, José... cómo se es “no protagonista”,
cómo se avanza sin pisotear,
cómo se colabora sin imponerse,
cómo se ama sin reclamar,
cómo se obedece sin quejarse,
cómo se es eslabón entre presente y futuro,
cómo se lucha frente a la desesperanza,
cómo sentirse siempre joven;
cómo se vive siendo “número dos”,
cómo se hacen cosas buenas desde un segundo puesto.
cómo se sirve sin mirar a quién,
cómo se sueña sin dudar,
cómo morir a nosotros,
cómo cerrar los ojos en los brazos de María;
cómo se es grande sin exhibirse,
cómo se lucha sin aplauso,
cómo se avanza sin publicidad,
cómo se persevera sin homenajes,
cómo se alcanza la gloria desde el silencio,
cómo se es fiel sin enfadarse con el cielo.
Dínoslo, buen padre José.
Opción 2: Custodio de Jesús y fiel esposo de María
+En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
San José, custodio de Jesús y esposo casto de María,
tú empleaste toda tu vida cumpliendo con amor tu labor en lo oculto,
lleno de humildad, mantuviste a la Sagrada Familia con el trabajo de tus manos,
tu corazón se motivaba al desear lo mejor para Ellos.
Protégenos ahora que recurrimos a ti.
Tú también conociste pruebas, cansancio y dolor.
Pero, aun dentro de las preocupaciones,
tu alma estaba llena de profunda paz y alegría
por el íntimo trato que tienes con Jesús y María.
Humilde José, ayuda mi debilidad,
enséñame a abrir mi corazón, y, en el silencio,
custodiar a Jesús y amar fielmente a María,
aprender a amar a los que me rodean,
y ver que Dios se alegra en ello.
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Parte IV:
Las 10 enseñanzas de la
vida de San José
Día 27: Pilar de las familias
En Roma abundan por las calles los restos del Imperio Romano… un pedazo de
mármol por aquí y otro por allá. Pero los restos más frecuentes son las columnas, los
pilares. ¿Y cómo se sostienen los pilares? Irónicamente, se sostienen sosteniendo. Su
razón de ser está en levantar el peso del friso y mantener el edificio cumpliendo con
su labor.
La quinta enseñanza de San José, tiene que ver justamente con eso. ¿Y cómo
podemos ser verdaderamente un pilar en nuestras familias? La respuesta la
encontramos cuando Jesús tenía doce años. José y María, iban en la caravana de
regreso después de una peregrinación al templo, cuando percibieron la ausencia de
Jesús, y entran traumáticamente en la experiencia del desapego.
Todo padre y toda madre experimenta esta realidad alguna vez en su vida. Toda
paternidad y toda maternidad tiene que vivir esta realidad del misterio y la libertad
de otra persona, el niño que comienza a tomar sus propias decisiones, a separarse
del caminar común y dar sus primeros pasos.
María y José encuentran a Jesús después de varios días y quedarán aún sin
comprender lo que sucedió. Sin embargo, ellos aceptan esta dimensión
sorprendente del niño y no imponen con rabia su propia visión, sino que lo
sostienen. José nos enseña a respetar la singularidad hermosa de cada miembro de
la familia.
En cada niño hay algo que no puede ser totalmente comprendido. Tiene sus propias
peculiaridades que Dios le da. Forman parte de una misión suya, peculiar, que
necesita nuestro sostén.
Te invito a que hoy reflexiones sobre la maravilla de cada miembro de tu familia.
San José, pilar de las familias, ruega por nosotros
Propósito del día: Ver la maravilla de cada miembro de la familia.
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Letanías de San José
Señor, ten misericordia de nosotros. Señor, ten misericordia de nosotros.
Cristo, ten misericordia de nosotros. Cristo, ten misericordia de nosotros.
Señor, ten misericordia de nosotros. Señor, ten misericordia de nosotros.
Cristo, óyenos. Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos. Cristo, escúchanos.
Dios Padre celestial, Ten misericordia de nosotros.
Dios Hijo, Ten misericordia de nosotros.
Dios Espíritu Santo, Ten misericordia de nosotros.
Santa Trinidad, un solo Dios, Ten misericordia de nosotros.
Santa María, Ruega por nosotros
San José, Ruega por nosotros
Noble descendiente de David, Ruega por nosotros
Luz de los patriarcas, Ruega por nosotros
Esposo de la Madre de Dios, Ruega por nosotros
Casto guardián de la Virgen, Ruega por nosotros
Tú que alimentaste al Hijo de Dios, Ruega por nosotros
Celoso defensor de Cristo, Ruega por nosotros
Cabeza de la Sagrada Familia, Ruega por nosotros
José, justo de corazón, Ruega por nosotros
José, casto de corazón, Ruega por nosotros
José, prudente de corazón, Ruega por nosotros
José, de corazón fuerte, Ruega por nosotros
José, obediente de corazón, Ruega por nosotros
José, fiel de corazón, Ruega por nosotros
José, lleno de paciencia en el corazón, Ruega por nosotros
Amante de la pobreza, Ruega por nosotros
Modelo de los trabajadores ocultos, Ruega por nosotros
Esplendor de la santidad doméstica, Ruega por nosotros
Guardián de las vírgenes, Ruega por nosotros
Pilar de las familias, Ruega por nosotros
Consuelo de los abandonados, Ruega por nosotros
Esperanza de los enfermos, Ruega por nosotros
Patrono de los moribundos, Ruega por nosotros
Terror de los demonios, Ruega por nosotros
Protector de la santa Iglesia, Ruega por nosotros
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo. Perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo. Escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo. Ten misericordia de nosotros.
Lo nombró protector de su casa. Y administrador de todas sus riquezas.
Oración
Dios, que en tu providencia quisiste elegir a san José para esposo de tu Santísima Madre, te
rogamos que nos concedas tener como intercesor en el cielo a quien veneramos como
protector en la tierra. Amén.
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