Cañas[editar]
Dos cañas de lengüeta simples de un saxofón (alto y tenor).
Artículo principal: Lengüeta
Al igual que los clarinetes, los saxofones usan una única caña o lengüeta que son
generalmente más anchas y más cortas que las del clarinete. Habitualmente, las lengüetas
están fabricadas con caña común, pero desde el siglo XX también se han fabricado cañas
de fibra de vidrio. Estas cañas son más duraderas pero generalmente se considera que
tienen una menor calidad sonora. El tamaño de la caña también depende del tipo de
saxofón (soprano, alto, tenor, barítono, bajo, contrabajo, etc.) al que está destinada.
Las cañas distribuidas comercialmente dependen de una gran serie de marcas, estilos y
durezas. Cada saxofonista experimenta con cañas de dureza y material diferente para
encontrar la adecuada a su boquilla, embocadura y estilo de interpretación. La dureza se
mide habitualmente usando una escala numérica que va del 1 al 4 (con grados
intermedios), siendo la 4 la más dura y 1 la más blanda (excepto en el saxofón barítono
cuya numeración llega al 5). Normalmente a los principiantes se les recomienda la central,
es decir la caña de 2 1/2. Las cañas están sujetas a la boquilla gracias a una abrazadera,
que sujeta la caña en la boquilla, evitando el desplazamiento de esta a la hora de tocar.
Material[editar]
Parte inferior de un saxofón. Se pueden apreciar las llaves de tacto de nácar y las almohadillas (en
color verde).
Un saxofón fabricado con bronce al fósforo.
La mayor parte de los saxofones, tanto los antiguos como los modernos, están fabricados
en latón. A pesar de ello, son clasificados como instrumentos de viento-madera más que
como instrumentos de viento-metal porque las ondas sonoras son producidas por una
caña oscilante, no por los labios del intérprete contra una boquilla, como ocurre en los
metales, y porque se producen notas diferentes abriendo y cerrando llaves. El latón es
usado para fabricar el cuerpo del instrumento, el soporte de las almohadillas, las barras
que unen las almohadillas a las llaves, las propias llaves y los soportes que sostienen las
barras y llaves al cuerpo del instrumento. Los tornillos que unen las barras a los soportes y
los muelles que hacen que las llaves vuelvan a su posición inicial después de ser
liberadas, generalmente están fabricados de acero inoxidable. Desde 1920, la mayor parte
de los saxofones tienen llaves de tacto (que son piezas decorativas lisas colocadas donde
los dedos tocan el instrumento) fabricadas de plástico o de nácar.
Se ha intentado fabricar saxofones con otros materiales, con distintos grados de
éxito, saxofón Grafton de plástico fabricado en los años 1950. Unas empresas,
como Yanagisawa7 y Bauhaus Walstein,8 han construido modelos de saxofón de bronce al
fósforo (una aleación de 3,5 al 10 % de cobre con un alto porcentaje de fósforo, superior al
1 %) debido a sus calidades tonales ligeramente diferentes de este material. 9 Por ejemplo,
aunque sus diseños sean idénticos dejando aparte el metal usado, el Yanagisawa A992 y
el T992, fabricados con bronce al fósforo, suenan perceptiblemente "más oscuros" que el
A991 y el T991, fabricados de latón. Un saxofón construido con bronce al fósforo es más
pesado que uno de latón, debido a su contenido más alto de cobre, que le da
una masa mayor. Tanto Yanagisawa como algunos otros fabricantes han fabricado cuellos
de saxofón o instrumentos enteros con plata Sterling (plata de ley, aleación de
95% plata con cobre),10 cobre, alpaca o materiales sintéticos. Los saxofones
de Canonball de Salt Lake City (Utah) usan principalmente metales sin cobre en sus
procesos de fabricación; como por ejemplo el revestimiento de níquel
negro anodizado.11 Julius Keilwerth desarrolló un saxofón con un cuerpo de alpaca como el
de una flauta travesera, con un revestimiento de níquel negro.12
Después de completar el instrumento, los fabricantes por lo general aplican un
revestimiento fino de laca acrílica o son chapados en plata sobre el latón desnudo. La laca
o el chapado sirven para proteger el metal de la oxidación y mantienen su aspecto
brillante. A lo largo de los años se han usado diferentes tipos y colores para la superficie
del instrumento. También es posible chapar el instrumento con níquel u oro.13 El chapado
con oro de los saxofones es un proceso caro porque el oro no se adhiere directamente al
metal. Por consiguiente, el metal es cubierto en primer lugar de plata (que se adhiere al
instrumento) y luego chapado de oro sobre la capa de plata.
Hay quienes argumentan que el tipo de lacado o chapado, o su ausencia, puede realzar la
calidad sonora de un instrumento. Los posibles efectos de los diferentes acabados sobre el
tono son un asunto fuertemente discutido, no menor porque otras variables pueden afectar
los timbres de un instrumento, como por ejemplo el diseño de la boquilla y las
características físicas del intérprete. En cualquier caso, el hecho de que constituya un tono
agradable es un asunto de preferencia personal y los gustos varían. 1415
Historia[editar]
Adolphe Sax inventó el saxofón a mediados de la década de 1840.
El saxofón fue creado a mitad de la década de 1840 por Adolphe Sax, e introducido en la
música orquestal por Jules Massenet en sus óperas Manon y Werther.16
Adolphe Sax era un fabricante de instrumentos, flautista y clarinetista nacido
en Dinant (Bélgica) que trabajaba en París. Mientras estaba trabajando en la tienda de
instrumentos de su padre en Bruselas, Sax comenzó a desarrollar un instrumento que
tenía la proyección de un instrumento de viento-metal con la movilidad de un instrumento
de viento-madera. Otra prioridad era crear un instrumento que, aunque similar al clarinete,
pero transitado una octava, a diferencia del clarinete, que eleva su altura doce
tonos cuando transita. Un instrumento que transita una octava tendría
idéntica digitación para ambos registros. Esto también permite a los saxofonistas hacer un
mejor uso de los sobretonos.
Antes de su trabajo en el saxofón, Sax hizo varias mejoras al clarinete bajo, mejorando
sus llaves y acústica y ampliando su registro inferior. Sax era también un fabricante
de figles, en aquella época muy populares y que eran instrumentos de metal grandes y
cónicos de registro grave con llaves similares a las de instrumento de viento madera. Su
experiencia con estos dos instrumentos le permitió desarrollar las habilidades y las
tecnologías necesarias para fabricar los primeros saxofones. Adolphe Sax creó un
instrumento con una boquilla de caña sola como un clarinete, de cuerpo cónico
de cobre como un figle y las propiedades acústicas de la flauta.
A principios de los años 1840, Sax había construido varios saxofones de diferente tamaño
y recibió una patente de 15 años para el instrumento el 28 de junio de 1846.17 La patente
abarcó a 14 versiones del diseño fundamental, dividido en dos categorías de siete
instrumentos cada una, desde el sopranino al contrabajo. En el grupo previsto por Sax
para obras orquestales, los instrumentos transpuestos afinados en fa o en do, mientras
que para "banda militar" el grupo incluyó instrumentos que alternaban entre mi♭ y si♭.
El saxofón soprano orquestal era el único instrumento que sonaba a una altura normal.
Sax dio a todos los instrumentos un registro escrito inicial de si, por debajo del fa agudo
tres líneas adicionales por encima del pentagrama, dando a cada saxofón un registro de
dos octavas y media.
La patente de Sax expiró en 1866.18 A partir de entonces numerosos saxofonistas y
fabricantes de instrumentos pusieron en práctica sus propias mejoras al diseño y llaves del
instrumento. La primera modificación sustancial hecha por un fabricante francés consistió
en una ligera ampliación de la campana y añadió una llave suplementaria para ampliar el
registro hacia abajo en un semitono al si♭. Se sospecha que el propio Sax puede haber
intentado esta modificación. Este suplemento fue adoptado en casi todos los diseños
modernos.
El conjunto original de llaves de Sax era muy simplista y dificultó la interpretación de
algunos pasajes legato y amplios intervalos sumamente difíciles de tocar. Entonces
numerosos fabricantes añadieron llaves suplementarias y digitación alterna para hacer
más sencilla la interpretación cromática. Mientras los primeros saxofones tenían dos
aberturas de ventilación de octava separadas para facilitar la interpretación de los registros
superiores, tal como hacen los instrumentos modernos, los intérpretes del diseño original
de Sax tuvieron que manejar estas dos llaves de octava separadas con el pulgar izquierdo.
Un avance sustancial en el conjunto de llaves del saxofón fue el desarrollo de un método
por el cual ambos agujeros de tono son manejados por una llave de octava sola con el
pulgar izquierdo, y que es ahora universal en todos los saxofones modernos.
Uno de los cambios más radicales efectuados al instrumento, aunque temporal, fueron las
revisiones del conjunto de llaves del saxofón realizado en los años 1950 por M.
Houvenaghel de París, que renovó completamente la mecánica del sistema para permitir
una serie de notas (do♯, si, la, sol, fa y mi♭) para reducir un bemol con
un semitono simplemente bajando el dedo corazón de la mano derecha. Esto permitía
interpretar una escala cromática más de dos octavas simplemente interpretando la escala
diatónica combinando alternativamente la subida y bajada de dicho dedo. 19 Sin embargo,
este conjunto de llaves nunca tuvo mucha popularidad y ya no está en uso.
Miembros de la familia del saxofón[editar]
De izquierda a derecha, un saxofón alto en mi♭, un saxofón soprano curvado en si♭ y un saxofón
tenor en si♭.
El saxofón fue originalmente patentado como dos familias, cada una de siete instrumentos.
La familia orquestal consistía en instrumentos afinados en do y fa, y la familia de banda
militar en mi♭ y si♭. Cada familia constaba de un sopranino, un soprano, un alto, un tenor,
un barítono, un bajo y un contrabajo. Adolphe Sax también proyectó un subcontrabajo,
pero nunca llegó a realizarlo.
Familia de banda de música[editar]
En la familia de banda de música, solo el soprano, alto, tenor y el barítono son de uso
corriente (estos forman las típicas secciones de saxofón de ambas bandas, las militares y
las big band). El saxofón bajo es a veces usado en bandas de música (especialmente
música compuesta por Percy Grainger).
Casi todos los músicos empiezan aprendiendo con el saxofón alto, pasándose más tarde
al tenor o al barítono una vez que hayan desarrollado ciertas aptitudes. El saxofón alto es
el más popular entre los compositores clásicos y artistas; la mayoría de los saxofonistas
clásicos se centraron en primer lugar en el alto. El soprano ha ido ganando cierta
popularidad en las últimas décadas, gracias sobre todo a los trabajos del saxofonista
de jazz John Coltrane en 1960. El soprano se tiene a menudo como más complicado de
tocar o de mantener afinado. Aún se hacen unos pocos bajos, sopraninos y contrabajos;
dirigidos principalmente a coleccionistas o para usos innovadores o de vanguardia, aunque
son usados en raras ocasiones exceptuando los grandes conjuntos de saxofones.