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Bóvedas Tabicadas: Historia y Propiedades

La bóveda tabicada es una técnica constructiva conocida en el Mediterráneo desde la época romana. Se construye colocando ladrillos de forma secuencial formando una curva, lo que permite crear bóvedas de una o doble curvatura. Las térmas de Caracalla en Roma son un ejemplo notable de su uso. Posteriormente, la técnica se extendió por el imperio romano y el arte islámico, llegando a la península ibérica.

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Bóvedas Tabicadas: Historia y Propiedades

La bóveda tabicada es una técnica constructiva conocida en el Mediterráneo desde la época romana. Se construye colocando ladrillos de forma secuencial formando una curva, lo que permite crear bóvedas de una o doble curvatura. Las térmas de Caracalla en Roma son un ejemplo notable de su uso. Posteriormente, la técnica se extendió por el imperio romano y el arte islámico, llegando a la península ibérica.

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BO [Link] TABICADAS DE SIMPLE Y DOBLE CURVATURA

Antoni o FEHNANDEZ ALBA , Arquitecto

1.- DATOS HI TORICOS SOBRE LA BOVEDA TABICA DA. vedas d oblan es tas cimbras, queda d efinida un a es tru ctura aná-
loga a Ja bóveda tabicada. L as te rmas <le Ca ra calla r esponde n
Se trata ele una técnica constn1ctíva conocida e n tocio el M e· e n tod a su concep c ió n co ns truc ti va según el principio d e la
clitcrrá neo; a lgunos ele los histo riadores inte resados en esta bóveda tahi cada. " Ral dosones o g raneles ladrillos cu adrndos,
mate ria se inclinan a cree r su !HOceden"rn oriental, insp irada pe ntadoron, ele 60 cms. ele lacio, se tomaban con morte ro sobre
Pn los trabaj os cerámi cos ele los p er sas. En España, que tuvo plena cimbra ele alfargias, espaciadas a Jos 60 cms., e ncima
un gra n desarrollo e n l os difere ntes ciclo arquit ectónicos. Pa - se tendía n con trapeand o juntas a tortada y res tr<'gón, o tra hoja
rece ser que fué una técnica introducida por los romanos ele la drill os cuadrados. de lado un te rci o m e nor. laterculus.
Segtín el p rofesor Basegoda . arquitecto a qui en se l e d eb e la dejando al guno de ellos para tizona r co n el u lte rior trasdos d e
recop ilación más capiosa e n esta mate ria, «la bóveda tabicada calcina, y una vez endurecido el aglomerante, la doble h oja
es aqu ella co nstituída por ladrillos puestos d e tabla, unos a formaba el molde para aque lla genuina bóveda de cal y cas·
continuación d e o tros en t o<la su vu elta. <le mane ra que r es ulta ca jo » (1 ).
toda ella como un tabique doblado ». Las cimbras utilizadas e ran esc uadrías ele r educidas dime n-
Desde el mome nto e n que los co nstruc tores romanos para siones, alige rando los camones suste nt antes. Poste riorme ntP. se
reforzar la <.'imbra p e rman e nte de ladrillo e n su s grande.• bó- sustituye la made ra por unos e leme ntos cerá mi cos logrando

\ I ) Sobre el trabaj o de bóvedas termales, se en cuentra l a recopilació n más irnport;inte en • El arte de construir l os romattt1s>; :Choisy .

29
<'O nstru cciones; pa ra a lgun os au tores, su justifica ció n se c o.
cuc ntra e n la hipó tesis de l a umento ele volumen del aglome.
ra nt yeso-- . qu e al c ri stal iza r por sa tura ción del hihid rato
que produce t>I amasado aum ent a de volum en: de ahí la cos.
lumhre d e d eja r una junt a d e di la ta c ión de trás rle la primera hi-
lada ele ladrillos.
Alb'llllOS trahajos rea l izad os en bóvedas labicadas de escale-
r a destru yen l a hi póte is ante ri o r, llegand o incluso a co rroborar
la id ea ele q,ue e l aglo me ra nt e·- yeso o cem e n to r ápido- ac:túe
co mo fac to r ele tracción impo rl a nlc e n el compo rta mi ento es-
táti co ele dich as supe rficies. Al arquitecto español G uastavino
se le de be n los import an tes y únicos trabajos de e nsayo sobre
los coefic ie ntes de trabajo y ca rgas de rotura r e al izados con
hóveclas tabicadas (2 ) .
Es curi oso señ al ar cómo el co mpo rta mie nt o mecá nico ele es-
tas bóve das ofrece, me dian te e l cál cul o sie mpre aproximado,
dat os que sup one n te ó ri carne nle el hund imie nto de l a bóveda.
Apli cando l a teo ría de «la c·urva de Presio nes» a estas :mper·
fi cies tab icadas. o hse rva m o~ q ue en e l mom e nto que la poten·
c ial de las ca rgas sale de l núc leo central ele a lgu na sección del
caiíón, se manifiesta n esfue rzos ele lrnc<'ió n c¡uc p ráctica m ente
sería im posib le de abso rbe r co n l os mat e ri a le que <!Onsti tuve n
la bóveda. e l an lifunic ular tic pe qu e1ias cargas e n una bó.~da
t a bicada se proyec ta Cue ra de la secció n ele la bóveda , lo que
sign ifica ría e l h undi mie nto tota l de l a m is ma . En la práctica,
se o bse rva que la hóvecla es prácticam ente ind efo rm able si sus
e lem entos d e estriho no ce rl e n ; este aum ent o ele resistenc ia se
su p one sea clc hido a los d o blados de ras illa y m o rle ro ele ce-
me nt o que se re a l iza n p oste ri o rmen te. co mo fácilmente µ uccle
comproba rse e n la tabla que Ra rbc rot propone para bóvedas
una m ayo r rapidez e n la constru cció n y un a cco nomrn e n l os de caiión segu ido. ele d irectriz c ircular o e líptica.
m edios a u xilia res.
Este s iste ma co nstru ctivo ~on ulte riores rn ocl ificac ionc,; se
e xtie nde po r l as distintas regio nes dom inadas p or Roma ; l as Espeso r e n la clave
técnicas hizanlinas, a través de l arte co nstruc tivo musulm án, Lu z d e la h óvecla c·n 111 .
saÍuran e l levant e peninsul ar. por una parle; p or ot ra, las E,, E1 E2
nue vas C'O rri entes de las no rmas e trn ctural cs re nacen t istas
s itúa n- segú n opinión ele Goclay- a nuestro país, e n inmejora·
2 0.40 0,20 0,10
hl cs co nd iciones para <¡ue fru ctifique n e n é l amhas técni cas con>-
4 .. . 0,48 0,2,i 0,12
truc tivas.
6 ... 0.56 0,28 0,14
En Cataluña, este sistema const ructivo coh ra un val o r <'Spc·
8 ... 0 .64 0,32 0,16
eial, y su desarrollo alcanza h asta nues tros días; los p roced í·
10 ... O.i2 0.36 0,18
mic nt os de ej ecució n varían scg1111 las l ocalidades. En las hó·
ved as d e s imple curva tura- bóveda s d e cañón segu id e l Ira· Los espeso res E pa ra hóvcdas fu e rtemen te ra rgadas, E 1 me·
h ado se ; uele ha cer con una tr"iba d;- hiladas ele un testero a dianamenle cargadas. E., pa ra bó,·c das no c;:irgad as.
o tro , aunque tamhié n se su ele n tabi car las .hiladas utiliza nd o Algu no de los anális is por mé todo gr áfico. como e l qu e pro·
una t'C rcha ú nica, qu e se d esliza d espieza nd o la bóveda según pone e l profcso r Bayo. nos pe rmi te fijar esfue rzos en c ualq uie r
juntas cont inu as que coincide n co n l a gene ra trices y clirectri· t ipo d e sccc io nf's y arbi lra ri edad ele ca rga ·. P ara su d esa rro·
ces de l c ilindro , dohlando poste ri o rm ente a juntas e ncont rad as llo util iza la teo ría de l arco, e lásti co ;irtic·ulado e n los a poyos.
y m ac izando los riño nes h asta el p rime r te rc io, para co mpl etar ampli ada al cons iderar e l arco empotrad o e n sus arranqu es como
d espués co n los t ab iques de estr ibo. estru ctu ra tri p lem c nl e hipe restá t ica. in ten tand o e liminar los
Para l a construcción de bóvedas d e dohlc curva tura se pres· es fue rzo d e t racción, difíf' ilf's de abso rbe r po r l os material e~
c inclc ele la «cirnhra » util iza nd o el «Cimhre l », hien dispuestos, qu e co nst ituyen l a bóveda .
segú n las di agona les, como e n e l caso d e las hóveclas vaíd as. o Es di fícil. no ob !ant e. p ode r fijar un m ódul o de c lastic iclacl
dis pue to d e forma q ue pe rmita ce rrarse p o r zo nas, co mo en la co nstante en materi al es qu e p or su constituc ión son h c te rogé·
bóvetla esfé ri ca ; l a ma no de obra un poco especial izada p res· neos y variabl es según su fab ricación y puesta en obra ; por otra
cincle d e ce rch as y c imbras, utiliza ndo única me nt e el 5cn tidc pa rle, en la bóveda de f'a íi ón segu irlo n o ofrece un estado plano
constrn cti vo para su ej ecuc ión . ,Je te n iones: la Fragm entación e n fajas para el caso d e carga
Los aglom e ran te utilizad os so n el yeso para las prime ras, u ni fo rme no e x iste e n la real idad , pues influyen fac tores como
hoja y morte ro de cemento para la segunda : h oy día en algun as l a ad h e re nc ia. rozami e ntos. es[ue rzos serundarios que influyen
r egiones se ut ili za e l ce me n to rápid o p ara la prime ra h oj a. qu e e n l a me n o r pc rl nrha <' iÓn inic iacla en la es tructura. Deforma·
r cp resenl a al gunas ve ntajas d e eficiencia m ecá nica, escasa altc·
<'i ones que e lrata n de juslifir a r como de fo rma cione ele a com o·
rac ión con l os cam bios ele te mpe ratura, r edu c ida d ila tac ión e n elación , por su te nd encia a unificar fatigas. F e nómen os análogoF
el fragra do, a unq,u c d e m e nor e fica cia e n la ej ecuc ión .
se p ued e n precisar en supe rfic ies Labicaclas ele dohle curvatura
Los t rabaj os sobre csle te ma del profosor Ba cgod a. las apor·
2.- PROPIEDADES íECA I CAS. t aciones d e Bosch R e ig y Casaprima, o frecen una se ri e d e re·
s ultaclos inte resa nt es sigu ie ndo el proceso d e apl icac ión de 111
Son escasos los da los que pueda n fac ilitar un mat e rial de «teo ría ele la me mbrana " (3).
trabajo qu e h aga pos ible un es tudio sistem ;Ítico de l os es [u ~ rzos Vam os a hacer un estudio ele a lgu n os si Lem as sim p les cuyos
e n estas upe rficies t ab icadas. E l di ch o pop ular de que l a bóverl a ele me nt os es tán unid os e ntre sí po r relaciones con posible ei:·
nun ca duerm e, pone de m a nifies to el em puje de este . tipo d e presión mate má tica . para lo cual introd uci re m os e n e l plantea·

<2) Trallajos del arquite cto Bascgoda de los que han s ido Lomados la mayor pa rte d• Jos da tos el e co mporta01 iento mecán ico de las bóvedas que fi guran
en el presente trabajo de recopi lación, real ·zado por los alum nos F. P intado, Verdu, Mangada y Magioni, [Link] de Construcci ón 5. 0 , de la Escue la de
Arquitectura de Mad rid.
13¡ Bibliografía sobre cálculo de bó,·edas tabicadas en · Bóvedas tabi cadas-, B. Basegoda ; •La bóved• va ida cata lana>, Ignacio Bcsch; .r álculo de
cubiertas y su construcción>, E. Casap rima; · Bóvedas tabicadas• , Luis Moya.

30
exclusivamente según secciones rectas. ~ in o tambié n según las
generatrices ha cia los teste ros y sus 1·ont rafu e rt es. En lu ¡rnr ele
un estado plano se produce un es tado e pacial de tensio nes <·on
inde terminació n es táti ca ele orden infinito .
La transmisión el e te nsiones en una bóveda tabicada no res·
poncle al diagrama es táti co ele una estructura, ado\'elada o co n·
creta. ele gran espesor. co n reparto de fatigas, según el princi·
pio ele Saint-Ve nant. sino más bien al de nna placa cu n a o
membrana rígida, e n cuyo espeso r apenas varian las sol ici ta·
<'iones.
La infinita indeterminación del problema estat1co se resolvió
al principio en la superfieie ele revolu.-ión. En el caso ele cargas
simé tri cas r especto a l ej e de rola<'iÓn . se adm ite que las h"nsio-
nes se distribuyen unifonnemenlt' en todo el ¡?;meso de la
bóveda laminar , d e manera que no se produce n fle xion es nor-
males a la meridian o supe rlit'ie bise!' tri z del espesor, y e n este
caso tocias las cargas so n fu e rzas más icas, e l in traci o y el 1 ras·
dos son libres, y el problema es isostático s i no hay ligaduras
ele apoyo ni va ri aciones de curvatura o disco ntinuidades ele ca r·
ga según los me ridianos. Es evide nte que la variac ión ele ten-
s iones da lugar a peque ños mom entos Rec to res, <¡uc en la ma·
yo ría ele los casos, seglrn d cmost ró Re issne r , pueden c-ons iclc-
ra rse despreciables.
E l estudio matemático riguroso de la rotura por sobreca rga
asimétri ca o dinámi ca, o por defec to d e ejec ución, se funda e n
el principio de Kirchhof o de conservación de la n o rm ales.
El método más general es el de Love, referida la m ediana a
Tipo simple de apoyo de una bóveda tabicada según la técnica cons· sus lín eas ele curva tura antes de l a defo rmación y tomando e n
1r11ctiva romana. Las cimbras provisionales C" soportan un nervio la supe rficie deformada líneas homólogus. por co rre µonder a
ligero de ladrillo, que apoya directamente spbre la cimbra; el cascDte iguales valores de los parámetros ele esta superfi cie transfor.
de relleno 111" f armará posteriorm ente el elemento de plemeteria macla, se deducen las extensiones y curvaturas pri ncipales pro·
de fa bóveda tabicada du ciclos los recorridos de un punto al deformarse la supe rficie
bajo Ja cargas. Así ob te nemos un sistema de tres ecuaciones
dife re ncia les. Meissner consigu ió r edu cir el s istema a clos ecu a·
cionc d e segundo ord e n, el e forma simé tri ca, y Sout hwe ll sim
plifica el problema desa rroll a ndo los reco rrid os e n serie ele po·
!e ncías ron coeficie ntes e n función ele l os paráme tros, s ie mpre
que se ad mita que e n el intraclos y trasdos no se produce n ten·
sio nes. Con tocio es to, l a solución es mu y c·o mplicada pa ra su
a plicació n a la práctica.
Vamos a se ñalar algunos resultados inte resa nt es s iguiendo el
proceso d e la teoría ele la membrana.
CÚPULA DE llF.l'OLUCIÓ •.- El caso ele l a cúpul a el e r evolución
bajo carga s imé tri cas se resuelve senc illamente, porque e n
('acla punto ele la membrana no actt'.ian más que dos te n ione~
normales, la T 1 y la T~, según el me ridiano y el paralelo, res·
pec tivam e nte.

Doblado de una bóveda tabicadct

m iento del problema mecánico cleterminaclas hipótes is simpli-


ficadoras que nos permitirán el cálc·ul o con m ;;rgen suficiente
ele seguridad .
Una transmisión ele p resiones seg ún me ridianos y paralelos
justificaría el desp iezar la bóvecia e n trozos iguales si la n·
¡;id ez d el conjunto no alterara radicalmente el clia¡;rama es-
1ático.
A l ceder un dintel obre el qu e ca rga un muro de fábrica,
aparece una grie ta parabólica <rue co nstituye automáticame nte
un a1·co ele descar ga del dintel, cuyo cálculo se efc<>túa eomo
si obre é l cargase sol a mente el ~egme nto de panibola qu e so·
bre el mismo desca nsa. De- la misma mane ra, una bóved a ele
cañón. al e mpuj a r un li enzo ele muro entre con tra[uertes, eles· Bóvedlls sobre [Link] con juntas convergentes; bóvedas compuestas
ploma dicho e ntre paño y se agrie ta la propia bóveda, ser,1íu por dos tipos de ladrillo de 0,60 X 0.60 cm. y de 0,15 X 0,60 cm .. res·
la curva alaveacla co rrespo ndi en te a la pe netración del <¡ue pectivC1mc11te, /ornwndo los arcos con ladrillos rect"ngula res ensllmbla-
podríamos ll amar lune to espon táneo. dos estos arcos por mPdio de ladrillos cuadrados. obte11ie11do unas cim-
Es eviden te qne Ja transmi ~ i ó 11 ele esfu erzos no t iene lugar bras prot:isionales pctm completar la bóveda con el c"scote de plemeteria

31
Esq11e nw 0~·0110111Ptrico-se¡!IÍ11 Cli oi•.v- de ""ª ::011a above dada de fo s TPrnws de <..:aracullo.

Si dcs i¡¡Tia mos por Qcp la resultant e de l as fuerzas vertica les que
gravitan so hre el luquete cortado a l o l argo del pa ralelo ele co·
lati t ud r;; , el equilibrio exige

Q 'f = '.l 1t r T 1 sr 11 'f ele d o nd e T1 = Qrp =


, :.! 1t r sen 'f
,, ..
o·~
"l. 1t B 2 ent 'f
La o tra te ns ión resulta e n seguida ele la cc uac1on ele conti·
nuiclacl obtenida a l equilibrar, e n el el eme nto infinitesimal )¡.
mi tacl o por merid ia nos y paralelos, el esfue rzo Z n orm al al
mismo con las compo ne nt es ele T 1 y T~. que lleva n igual cli-
rceC'ión:

'l'i ds 2 d 'f + T~ d s t se n 'f d fJ = Z d L ds 2


pe ro por cr d 8¡ = R t d 'f y d s2 = r d f) = R2 (' 11 '[' el ()
ob te ne mos:

'I'¡ R2 +T 2 R t = Z B 1 R2 de clon rl <' '.1' 2 = B 2 (z - ~~ 1 )


t

n cúlc-u lo g ráfü·o muy cómodo se lle va a efec to corta nd o e n


rrbanacl as la d scara : l a snperfici !' ele <'acla una ele " llas si• de-

te rmina llor la regla d e Gulcl in : d F = el s . 2 1t.


I'¡ + '"2
2
la carga ve rt ica l q_n c la afecta e el Q = el F ( ~ + p) luego
0 :1 = 0 2 + d Oa· ·
hasta e ntonces traz a r desde el o ri gen paralelas a las tangentes
a la cu rva me r idiana en cada faja , que, en l os tri á ngulo~ ele
d espeso r co ns tante. En tonces R 1 = R 2 = R y el peso propio g es
2
invariable; luc¡rn T _ C\ " R {!. l - ro;;'?) f! R
1
- 2 'ir H. seni 'f 1 + co 'f
ros 2 •p + CO!< ·p - 1
T2 µ: R 'f - '1\ = R
= ('OS
l + COS 'f
í!
L'

En el polo 'f = o resu lt a 'l' 1 = T ! = g R/2 ·• en el •º<'l1acl•1r


" 'I' ¡ -- - 'I' ? -- - R La J Unta ele Íract11ra l'OrreSJlO nclc a
0

'f - L ¡:!.
'1'2 = o. es clccir,co t 'f ros r.p- l =o + 'J; = .'1 1o 49·.
El e mpuj e alcanrn su m:íximo. que es el 30 p~r lOO del peso
lolal cll' I ht>misícrio.
i e n lugar del pcso propio conside ramos la carga ac('ident al
de nieve uniformem ente r epart ida en planta p = r o ros 'f:
, ñ R2 p sc n 2 'f H
11 = = p-
;¿ 'ir H sen 2 'f 2
o sea q nc el esfuerzo meridiano es con tanteen toda l a cúp ula, y

T2 = p ~ (2 co:; t 'f- 1)
H
En cl polo 'f =0 n•su lt a 'I'¡ = T2 = p en el eruador

'J; = "'J' 1 = - 'I'., = -1> l-'1 . l La JUnta


· el e r ract11ra correspon1 1e a
1 ;¿ - :¿

'l\ = o o bien 2 ros2 'f- 1 = o ('OS'[' = '.f = -t5º


E l e m p uj e máximo cs el 50 por 100 rle la can:(a to tal. hech o

.
\
¡.
\ fo 1
Bóveda tabicada según la técnica romana en u11u ~
co rrsl rucrió11 de Le Corbusier en la l ndia
, ', Rúl'' . ·, 1

R' ' '


equ ilibrio dan las compone ntes h [Link] cs. cuyas difere ncias
' "1,1.
consecutivas son las resultantes d e e mpuje e n l os paral el os, )' Bór:edC1s tC1bicadC1s en las T ermCls de Carac<illa : se introduce una eco·
nornía e n las cimbras; el revestimiento en madera se reduce ; lo pri·
me r hiladCI se organiza con ladrillo de 6.60 X 0,60 X 0,4 cm .. con
~ gran rapidez de e jecución : la segunda hiladCI, con ladrillos de 0.20 cm .,
sobre P.< ta super/ icie se disponen C1lgunos fodrillos de <'anto pClra /avo·
dH2 recer el hormigonado en la capa de co mprPsiñ11
z.
dM~
o
d~4 '5
,' '
c:!Us \
\

'

se ve fácilme nte que los e fue rzos de compresión c u lo a lto van


dismi nuyendo co n la latitud del paralelo hasta anul arse y con·
vc rtirsc e n tracciones e n la zo na i n ferio r . i no se absorben
dichas extensio nes co n a decuados zu nch os. la cúpula se rajará
e n su base.
CúrULA 11 F.:MJSFÉll JCA.- El caso más frecuente , por lo fácil
clf.' la ej ecu ció n. es el ele la rl1pula h emisfé r ica. o m <'cl ia naranja.
Cerramiento de ból'edas tabicadas a la «Catalana», sin cimbrel ni cimbra

que ti e1w f¡íc il cxpliC'aC'ió n, porque e l peso de la nieve se con- anulares. Dicha discontinuidad puede evi tarse mediante una
<·en tra hacia el polo. curva meridiana ele acuerdo, que tenga identidad d e curvatura
Cli PUJ.\ CO"\ 1.1v1 Elli\A.- 1.a d1pula esfé rica ce rrada halla escasa c u el paralelo ele unión y que vaya variando gradualmente ha-
aplicación: lo co rri e nte es c¡11e tenga ojo cubier to co n linterna cia el zuncho, de suerte que en él se inscriban las tracciones.
d e peso L También con un p erfil ele acuerdo y suave variación de grue-
Para <'ompara r co n la med ia naranja .. iega, e n luga r de dicho so se e liminan las flex iones derivadas de las discrepancias tér-
peso se c·onsiclera l;i dife rencia e ntre el mismo y el del luque te mi cas. Los perfiles más favorahlcs so n la elipse y la cicloide.
que falta P =t.-:: 'it ~ ll2 ( 1-ro,; '? 0 ) . Las tensiones del perfil elíptico pueden r eferirse, por afinidad,
Las te nsio nes importan al circular de igual luz, mediante ->portuna compensación ele
"' ll p masas. Las tension es anulares se ded ucen de las del h emisfe·
T -
L- 1 +,.., eo ·~
1
+ '2 ít H ·en'~¡
rio multiplicando por la razón ele semiej es las m e ridianas, por
la del c uadrado del diáme tro co njugad o al rectángulo de los
i la linterna pesa tanto co mo el easq11e te suprimido, las semiej es.
tensiones son idén ticas a las del hrmisfr rio co mpl e to. Al CúPULA CÓNtCA.- En la bóveda có nica es H1 oo = R2 s =
aumentar la cli(erencia de pesos va subi endo el paralelo ele cotg r.p luego bajo peso propio
fractura y viceversa; si el aum ent o llega a hace r coi ncidir di -
c ho paralelo C'O n el ojo, aparecen intensas fle xi ones normale8
a la clipul a, motivada s por el ~alt o hrnsco de fue rte compre- - - - -----J¡;
s ión en el ;10i llo ele base ele la linterna a la tracción d e la zona 1
10mediat:1. 1
En las cúpu las que carecen el e tange nte vertical e n la c u..,rcla, 1
co mo queda dicho, se hace incli~pensablc el zuncho, el c ual h
provoca flexiones no rmal es, singularme nt e si es d e hi e rro Ja.
minarlo, a causa del brusco camhio rl c signo ele las tens ion es

Los constructores romanos conciben los denominados


e- arcos fajones», en un intento de economía de medios
constructivos. En lugar de recubrir toda la bóveclu.
reducen a tapajuntas la función de la segunda bóveda,
intenció1t que en el pensamiento de los arquitecto.1
roma11os 110 pasó i11advertida

T1 = ~h 1' = g h
2 cot~ 2 'f
2 en~·~
y c•on C'arga ele nieve u1;iforme sobre el plano h o rizontal
T _p h cos cp eos 1 r.p
2 sen 2 rv T2 = p h
t - sen~ 'f
Cuand o el cono te nga lint~rna ele p eso L
Ti=~ ( h-h 0 ) _ L
2 se n 2 'f + 2 "h eos 'f

34
La acción del vienlo normalmen te a la hóveda tabicada :,o- e n el carión media nte testeros o perp aanos rí¡.<idos, <'uya fun-
licita a ésta a flexión, que precisaría evitar mediante la movi- ció n esencial pcrmile asimilar el cilindro tabicado a una viga
lidad de los apoyos en dirección radial, de suerte que la pre- de no lahlc momento de inerc ia. apoyada e n clichoq hastiales y
s ión ele vienlo se transmitiese tangeneialmenlc a la suslentación arcos fajones. si hi en e n e lla no se cumpl e la ley plana de
de la cúp ula. tension es
La determi nar ión analítica de la ten iones es compli1·acla.
pero el problema e hace isitático al inlroducir la hipólesi< de
<¡uc la presión del viento contra la cúpula sea igual a l a aspi-
ración del remolino a sola ven lo ; se tiene entonces ca r¡¡a anti-
si métri ca.
Rc issne r desarrolló el eslud io a base de una presión tic \ icn-
10 ~i n usoiclal:

\ = \\""º se n 'f sen e


. •, 1

siendo Wo la presión conlra un elemento normal a l a dirección ·~·


'r 1
d el viento. Las componente J e la presión se expresan por 1 1

' = Xn sen n6 , Y= Y11 cos nf.l Z = Z 0 sennf.l , d~:


y las tens iones por T 1 = T 1n n f.l s.
,r· -,·
•'
Los valo res del subíndice n sólo depe nde n de (f.
' \ '1'
\ '
Las ecuacion e diferenciales e eslablecen así: \•
•I

Las ecuaciones de equilibrio en el casqui llo J e bóveda se


plantean cn seguida
el
- - (Sn H~ se n~ ) + Sn R, co tp -n T 2 R, 'I\ = H1 Z
(
1 ".; í

" = -Y 0 R,R2 en tp dT 1
T, 11 H2 +T 20 R, = z 11 íl , R2 --
d 'f
+ del X
R, = R1 Y
B óvEDA CILÍNDKICA • •- E n las bóvedas de ca ri ón seguido. se-
gún queda dich o. le ne mos un eslér eo diagrama de e [uerzos; el S+ elT2 R1= R,x
l o qu e en la cíqrnl a e con sigue con l a doble cu rvalura, se l ogra d tp el X

Dibujo de Choisy en uua construcción abovedada de la «vía Apeninrrn

3:~

'
Distintos aspectos de contrarresto y disposición de ciml>ras .-11 una bóveda
rle 11 m. de lu: e11 una cubierta

CAi\ÓN DE MEDIO r u To.- Los resultados e n el cañón semici rcu-


lar pu<'d<'n agrupa r c e n la for m a que ~iguc:

o :
:..-x-~
-- - ------L- -- - -
1
1
1

1 1
1--- - - -- -2.t>- -- - - --1

'f =u T1 = p; H
T1 = g R ·o · 'f T1 = o
'f = ¿
Si admitimos c1ue las compon entes de la fue rza ex te ri o r sólo
dependen de cp. la integración es inmediata: 't = o = \)
S = 2 g x sen 'f
Tt = R1 Z
S= oX
<l S0 P-
=H
x? " (!! -
~
2 -X (l- x) 'f =o T~ X~

1t
donde, para simplificar , ponemo ~ =- : 'l '2 = 0
• ;¿

o=
1 d T1 + \' e comprueba que el e mpuj e d e l a bóveda vale e n la clave
Ti~ el producto del peso unitario p or el radi o y va disminuyendo
ha cia los a rranques ha ta anularse er. e llos si la bóveda tiene
Bajo el p eso propio, g r esulta langente vertical. Mas como e n los mismos y a co nsecu e ncia del
esfuerzo tangencial S, se p rodu ce una tracción. cu yo máximo
T0 = ~ R1 ·os lf es igual a 2 g x, y qu e d ebe se r abso rbida po r una ca rre ra.
La solicitació n a l o largo ele la misma se ob tie ne por la in·
e n·:; - -1- -d-R-
1
cos r.o ) tegral
· H1 d r.o1

Z= J el x = g (P _ x2)
¡2 - x t d o
<1uc alca nza su max1m o para x = O, dond e preci amente e,;
T? = 2 R1 el rp nnla la fatiga tangencial. La carre ra. nclemás de sop ortar la

36
tracc1on, asegura la rigidez l ateral de las impostas. Si el canon ciclen en los planos da simetría . Resulta así una provechosa
es de gran lnz, dicha tracción es muy importante, la carrera co njugación <le cilindro y cúpula, que autoriza el cálculo por
alcanza un peso propio considerable y hay que orga ni zarln referencia a la superficie de revolución inscrita en el claustro
como jácena o pórtico; sol ución indispensable cuando las bó- poligonal.
vedas forman sistema lobulado para apear las resultantes d<'
los emp uj es remanentes en las aristas de retroceso. BóvEDAS VAÍDAs.-Si establ ecemos comparac1on e ntre el ca-
ñón de rígidos fronteros y las bóvedas vaídas, o ele traslación,
se ve que en ésta tenemos dos resistencias abovedadas; hacia
los testeros el empuje ha de anularse, pero se engendran mo-
mentos flectores porque la disminución de empuje e n una di-
rección queda compensada por el aumento del co rre pondientc
a la dirección octogonal. La única ca usa ele flexión radica en la
diferencia de compresio nes entre la bóveda y el tÍmpan J con-
tiguo, apenas digno de c·onsidcración. De tal modo llega a ser

BóvEDAS COM PUESTAS.- P or intersección de bóvedas d e ca non


se obtienen capillas por arista y de claustro, que tienen so bre
las d e revolución la ventaja de permitir mayor alejamiento
mutuo de los apeos, dado que los cilindros de los <'ascos van
ele una inter ección a otra si n provocar fatigas adicionales. Si posible el salvar grand es luces con es tructuras d e alta rigidez,
la si metría es perfec ta, bajo carga muerta, no hay flexiones en cuya forma ti end e a identilicarse con la antivelaria de las car-
las ari tas o en las limas que actúan co mo tímpanos o perpiaños gas predominantes.
ele ca ñon es, porque las resultantes de las tensiones anulares in- Al cargar una bóveda con su perímetro cerrado co n tabiqu e,

La acc1on de las costillas de rasilla. en los elementos abovedados es tan importante <tue se pueden construir
bóvedas ele rasilla de silueta inaceptable. Cubierta abo vedada en una casa del arquitecto Antonio Caud;
Jos lados d el pe ríme tro. Es tas fajas las 1·onsidcrarcmos limi-
tadas p o r l as líneas dia gon al es.
As í d esco mpu esta vi rtu alme nte la bóvc ua, efectuare mos e l
cálcul o de c·ada faja indepe ndi cntc mea te, co mo a rco rebajado

I' ,
_,,
,
' ,

f
,
TfiJ
,,. '
.....
'

"
y actuan do a man e ra de arr·o elást ico empo trado por sus ex tre-
n1os, o sea, e n las dia go nales.
Llamaremos :
luz de Ja raja eons iderada que es l a luz del ej e d e
la faja e ntre l os dos dia gonales.
p enrga unitari a so bre la Caja ; e n Kgs./ M/ l.
[ fl echa del a rrn de l ej e d e la faja .
Co mo para fl echa •·om1>re ndidas ent re [ 18 v 1 I J'.? de la luz
el a rco para bó lico y e l ci rcular cas i se r·nníu~d cn . se aplican
las Córrnul as del arco parabó lico.
Entonces pa ra car"a uai Co rme:

Empuje h orizontal :

Momen to flector en l os em potramientos de l os diagonales car-

gado la mitad del arco : j\ J = + P }!


64
Momen to flcclo r el cuart o ele la luz :
+ DJ!
M114 = - 102i
B óveda por arista en e l pórtico central de ]a11us Quadri/011.•
Moment o flecto r en el centro : Mt/2 =O
Las reacciones ue estas fajas irán diri.,idas segú n las tange n·
tes d e Ja curva ele la faja junto a las diagonales. Componiendo
las de fajas conti guas e obtirne una r esultante tange nt e a la
bóveda, ya que se trata de una supe rficie copular en eontrapn·
y s in e mpotrar e n la misma, y si a su vez se ha ar ri os trad o s ición a las bóvedas p o r a rista.
con armadura d é bil, se ohse n •a que cede n los cuat ro á no-ulos,
arras trando tras d e sí los tabiques e n forma tal que ésto; e 0 Ello [Link] que la bóveda p ued e dejarse abie rta e n su parte
d espegan totalme nt e de l a bóveda, quedando unas fuertes g ri e· central , ya qu e l a diago nal no actúa como su aren.
tas e ntre la misma y cada tabiqu e qu e se cie rran a l llegH a Así que se ti en e qu e la resultantes son tan gentes a Ja t.óve-
lo án gulos rlond e ex iste co nrentrado tod o el empuje . cla pero se d e mu estra que para que l as resultantes de los e m·
pujes parcialc ele las fajas conside radas den <·uatro r esultant es
i a l co nstruir la bóveda la h e mos e mpotrad o a l os lacios dirigidas según la cliai:tnnal es de los cuatro á ngul os, es preciso
al separarse los tabiqu es arrastrarán tras ele sí parte ele la bó- que las Aechas d e la cimbra direc triz y ele la gene ratriz sean
veda y, produciéndose la grie ta e n Corma ele lune io o a rco ala- iguales.
beado qu e arranca a p oca distancia d el á ngul o, tie ne su má·
xi ma Arc ha a la mitad del lacio y vuelve a m orir junto al otro Cuando se cumpl e esta condi ción se pued e construir una hó·
á ngul o. De esta forma aparece e n l os cuatro lacios. veda apoyada sólo po r los [Link] ángnlos.
Prác ti cam e nte. se pu ed e prescindir ele buscar las r esultantes
De estos ensayos se pul'de rleducir qu e estas bóvedas n o pro-
parcial e para obte ne r el empuje de la bóveda en los ángulos.
ducen empuj e contra l os lad os y sí solo. egltn la dirección ele
puesto que efectuado e n e~ta forma, nos dan un r esultado se-
]as dia go nal es., e n s us c uatro ángulos.
m ejante al co rrespondi e nt e al arco formado por la diagonal
De modo que una bó veda vaída se puede con truir de tal fo r- co n la m itad d e la ca rga total de la bóveda, es decir, aplicand<>
ma qu e por razón d e su proceso ele construcción se co mprenda
e l que no ej e rza r mpujes co ntra los lados. En efecto: si pasa- la Có r11111la [ 1= pa bI
mo. una prime ra hilada alred edor, e n todo el pe ríme tro d el 2f8
arco. tendremos cuatro arcos re baja dos que no se apo ya n en s iend o:
l os muros y sí solame nt e e n los ángul os ele aqu éllos. i segui· H e mpuj e horizontal según la dirección dia go nal.
m os co n una segunda hilad a, co ncéntrica co n Ja primera, ocu-
p carga unitaria d e la bóveda en Kgs./M/ 2.
rrirá lo propio, y así pode rn os hace r sucesivame nte h asta cerra r
la bóveda. a y b, l acios d e la b óveda.
E nt onces, para calcularla , supondremos la bóveda de co rn· 1 luz d el arco diagonal.
puesta por fojas curvas formando rectá ngul os co ncéntricos a E fl echa d el arco diagonal.

38
BóvEDAS ALABF.A DA!'.- Aimond pa trocina l a forma de para· Las fó rmulas precede nt es só lo pueden servir el e o rie ntació n
boloide hiperbólit'o, seme jante a la silla de m o nt a r, e n que las para el cálcul o rle l a bóveda tabi r ada por tra nquil peruliar de
diagonales ele la p lan ta cuadra ngular son generat rices ele. la los tramos de csra lera. puesto que no rorrespo ndc a un ci lin-
tiuperficie dro de directriz c- ircular y trni« amrnle pued e adm itirse en~­
potramiento impe rforl n. P o r olra pa rle . e l mac izo <le h o r;

~-~x
mi gó n del pedañcaclo e incorpora a la bóve d a no co rno sim·
ple ca rga mu e rta, si no colaborando <·o n e lla e n la transm 1s1o n
de esfue rzos; de ahí la ncres id acl <le ad ap tar la direc triz al
trazado de la grade r ía.
Yz Los raros casos de ruina en cs.1 grnuin a estruct ura ra ta la na
reco nocen c·om o rau~a intnf'diat a la pren1atura rarga ca nee n·
tracia de una li gera bóveda ci líndrica de esrasa. curvatura . so-
bre tod o s i la ca rga e dinárnic·a, qu e provoca el brusco co·
lapso p o r pa nclf'o. En gene ral , los rhoques e ntrañan peligro in·
min ent e dr fra ctura. A fin df' precaverlo. ha y 'fU C aumen tar
la solidez di' rsla clase de bóvc d ;1s po r recursos qu e ti c nd;on a
fijar l a curv a tu ra y a reparti r las c·a rgas. Tales so n, por ejem·
......... ... _,. <1 b plo, las prác tieas 1rarlirio nalcs ri el enjunlado. d e las l f' n giie la ~
X y de l os lune tos.
, . ,,,,."o' . . ,
' Están tambi é n indicados los fajon es ele trasrl os; así e · p o·
sibl e lograr g ran li gere za y ri gid rz a l co n~truir bóve das do-
b les con tímpanos inl c rme clios: i. igui e nclo e l ej••m p lo el e las
g randes ct"ipulas maciza <le F lorenc ia y Pis tola .
x2 H oy día ~e p rod iga co n fo rtuna e l <·ont rarreslo d e c rn11uj cs
2z
q m ed iante zunr hos o <' inturo nes 1le ho rmigón armado. opo rtuna·
y mente colocados en los muros de s uslc nla ción. Me rcf'd a e ll os.
cuyo plano diiet' to r es _2_= o se e nsan c- h a mu ch o la influenc-ia de las zonas rl e anrlajc, ,1ue
\/p \l q anli¡zuame nl e rcs11l1aban pequ eñ a ~ r 11 r l atirantado mi x to. Poi
i a y b so n los semilados ele l a planta, debe l'um p lirse Abra ham h a llamado la ate nción sohrc e l abuso el e C"e rc-os ar·
rnaclos. que al inc-o rpo rar~e a la fáb ri c-a 1raba j an c·o n inde pen-
= dencia el e la mis ma ; in di ca la ronve ni e ncia de so m e te r a t e n-
y
b
X
a
de dond e
v:=
L lamando fe a la flech a en el pu nt o (a, o). result a
b
a
s ió11 prev ia las armaduras a fin el e r¡u e no SPa el movimie nt o
ele la fábrira e l que las te nse, pu<'s clifíri l se r ía ev itar g rietas
y d esplomes.
Co11 lo d o. s i¡.me n aplicánd ose es1r;!:ios e n co nlrabóvNh1s al
modo biza ntino. y ta mbié n los a tirantad os oc ult os, co m n e n
a2 b2 las -l:kh•eclas re bajadas co n p le tin a e n tij e ra del Hos pital de an
q=- y p= - r
2f 2
Pablo, el e Ba rcelo na. En naves i11tl 11 lriales ha servicio vrnlajo -
sam e nle para suc ios y tec humbres la y uxtaposit·ión d e hó, eclas
E l es tudi o del eq uilibri o 1le tensio nc.; se ha ce co nsid e rando
vaídas. cuaclrad as y rec tangula res, l e n~acla po r a rcos co n ti-
el to ro o culaclor para ap li ca r el mét~do el e ela co tic Pand os.
Es ta hóve d a r es is te su p ropio p eso cualquie ra que sea el es-
pe o r. La fa ti ga por compre~i ó n d e pend e linealment e de l os
panímet ros y del peso esp ecífi co de la fábri ca. ven taj a que al-
gunos pues tos pusie ran , puesto que tambi én Ja o frecen o tros
ti pos má senc i Uo el e tabi cad os. co mo lo c i 1í nd ricos.
BóvED,1 DE ESf..[Link] .- Para nu estras bóved as de e cale ra , Te-
rradas utilizó el m é todo aproximad o d e Ritz, pa rti e nd o d e una
cl eío nnac ión que sa t isfaga las condic io nes l ímit es, provist a d e
co ns tantes arbitraria s qut' se de te rm inan por Ja condi c ión d e
mínimo de Cla peyron. Consid e ra una bóveda ci línrlrica d e
directriz c ircular de radio R, d e a he rtura de a rco y el e an ch o 1
e mpo trad a segú n dos gene r a tri ces y un arco de co nto rn o y l ibre
por el o tro. Los reco rrid os Uo. Vo, W o co rresp o nd e n, res pecti·
va rn enl c, a la dirección de ge nera triz, lan¡rentc a la direc t r iz y
normal a l a mi ma, y vie nen expre ado co mo igu e:

21r(p)
Uo = (l - COS e¡; '
•o

+ B (co T-
'it
cos 2nx)
1
]
4 1 2~ '~ 'iC X
Vo=- - - B en - -'- sen - -
a cp 'fo l
I
w 0 = \ Aco
2;r'fo'(D )[ a-;rB
l ( 7. X 1
en - 1- - 4 en - 1- 47tx )+
+ e (- 1r .X
co - ]- -
2 2 ;¡ X
;j" co - J- co ~1rX+ +
l

+ 2- cos- -
3 1
4nx)]
Los coefic ie nte A. B . e, se de te rminan por la c ita da COll· Aspecto interior de wia .bóveda tabicada e n 1111 tramo de esrafora.
dición de mínim o res l ring ida. Edificio de apf/rtam entos en Jlfodrid

3'>
rantcs, los cual es a veces son rígidos para qu e puedan prestar
apoyo a tuberías y transmisiones. En estructuras de la m!sma
clase se ha ll egado a ingeniosas soluciones de aboveclam ien to
segú n envolvent es de generación complicada que recue rdan l os
re tablos m edievales.
También se pueden ci tnr como aplicación de las bóvedas a
la ca talana la co 11s trur:ción ele aljibes y lagares aranalados fre·
cuente e n la regió11 ca talana.
En estos y otros casos co mpl ejo,,, el grado de ;;eguridad con-
se¡,ruid o depende de la prácti ca y de la i11tuición construc-
tiva . o hay que d<'sestimar la aplicació11 de la resistencia de
mate ri ales sin creer qu e ésta nos va a ll!"var a una rigurosa com-
probación de los e mpuj es ni inquietarse cuando lo m éto d o~
num éricos y g ráficos nos presentan como pelig rosa una solución
que en l a p ráctica r esiste perfectamente.
o hasta limitar e a co n Lruir y ver que las íábrica r esisten.
s ino que, co rn o propone el p rofesor Torroja, es preciso dejar-
e ele intui <'ionl'S y ele presentimie nto m ecá ni cos y exp e rim en-
tar e n las ohras e Ludiando pro.f und amente l os resultados pan1
que se alcance a co nocer con exactitud su comportamiento in-
te rno. sus cl efrctos y l os peligros con iguienles, así como l a~
posibilidades de avanzar en la aplicaci6n de este m é todo co ns-
lrur tivo.
i el aspec to científico es fundame nt al e n tod os l os casos.
no se puede negar que el ad el a nto téc ni co d epend e e n gran
parle ele los resultados objetivos y expcrimentale .

Bóvedas ligeras. según /,a técnica romana,


contrarrestada por [Link] de hormigón.
Maison Jaoul de Le Co rhusier

Bóveda tab icada en tramo de escale ra-5,30 metro.;


de luz- , contrarrP.<tnrla por contrafuertP<. Etlifirin di.'
apartamentos en Madrid. A . Fernández Alba, arquitecto

PERFIL DE LA BÓVEO~. ·-Las bóveda tabi cadas deben ser muy


rebajadas para que result e n baratas y ele fácil conslnicción. Sea
cualquie ra su fo rm a. conviene qu e la Oecha esté comp rendida
en tre 1/ 5 y 1/ 12 de la luz.
La forma ele la curva d e pe nde de l o siguiente: dimensiones,
carga , p unto de apli cac ión de éstas, e mpuj es posibles en co n·
trarrcslos previamente trazados con el plan del e dilicio, 5ilua·
ció n en el mismo. r elació n con l a composición gene ral, <'O ncli-
cio nes acústi cas y aspeclo que se desea obtener.
La fo rma m:ís corriente en cada caso para bÓ\'eclas el ás-
ticas es la apropiada para <'stas ele rasill a, pero hay algunas
diCere ncias respe<'lo d el modo ele plantear el p r oble ma. Care-
cemos d e <latos d e cálculo su ficie~ tes. en prime r lugar. El gn1e-
so d e estas bóvedas es, además, Ji gerarnenle sup erior al d e una
me m bra n a de h orm igón; pero como. a di ferencia d e ésta ca-
rece n ele armadura m e tálica, se requi ere. e n casos de esfuerzos
late ral es, la acl i<'ió.n ele costillas de ras illa para coosen 'ar ia fo rm a
elegida, ya que la r esis te ncia de e Las bóvedas depe nde cspe·
cialme ntc ele la conserrnción ele su figura. Es tan impo rt an te la
acción d e PSI as costillas, que se puede n co n s l rnir hóveda< ele
rasilla de silue ta ·i nace ptable, segú n el cálc ulo <'o [Link] cn le el e una
bóveda c lá tica, con tal de añadirles estos elementos. Por eso
pueden hacerse su stitucione ele c urva , pro<'uranclo el uso d e
las más sen ci llas de trazar d esde el punto de vi"La arle a no. que
no deja nunca de estar presente e n e;te siste ma d e constru cción.
Fi nalmente, es importaole tener e n ruenta que la so brecarga.
aunqu e sea grand e. es men os pel igrosa qu e la falta ele unidad
entre la bóveda y los ,-.Je me ntos qu e a eguran su rigidez.
E l modo trad icional ele emplear la bóveda ligera co n traires·
lacia por med io d e conlra(ue rtes o co n tirantes, es guía n ecesa-
ri a para decidir el s iste ma total de una construcc ión aboveda-
da, y se requiere el co nocimien to de toci as las soluciones que
se h a n empleado en o tros tiempos, por muy diíe re nt cs que pa·
rezca n aquellos proble mas ele los nuestros.
Suponiendo ya el egida la flecha y la luz ele la bóveda. dentro

40
Los g ruesos de las bóvedas que se suelen emplear respecto
a su luz, son l os siguien tes:
Lrn•es ele hasta 6,00 m., dos rasillas.
Luces de 6,00 a 12,00 m ., tres rasillas o d os hiladas ele la-
drillo o una de dobl e hueco.
Luces dt' 12,00 a 18,00 m .. l adrillo doble hueco [Link] a
soga.
Las luees supe rio res a los 18.00 m. no so n recomendables
pa ra es te s istema.
A pesar de habe r anotado de una forma gen eral el grueso de
la bóvedas. más adelan te se indicarán fó rmulas empíricas p ara
C' l rálr ul o de l as mismas.
Antes de co me nza r e l cálculo prác tico, es necesa rio significar
1res o b c rvaciones mu y importantes para su co n ~ tru cc i ón :
l. Antes d e unir las piezas con mortero se mojarán pa ra
que no absorban c-1 agua de éste.

Vistas interiores de la illaison Jaoul

ambas d e la relación a nte me ncio nada de l / 5 a 1/ 12. los caso~


de carga corric n te son tres :
a) Car ga uniformemen te r epartida.
b) Ca rga concentrada e n la r egión <'entra l.
e) Cargas conce ntradas en l os costados.
En el caso a ), la forma más conve niente es la parábola ele
•egundo ¡!rado qne para Aech as comp re ndid a e ntre 1/ 8 y 1/ 12
ele la luz. puede su stituir e por un arco de círcnlo en lnces
menon·s ele 9,00 m. en gen eral , pudié ndose llega r a 12,00 m e-
tros rn bó,·cda s más gruesas ele l o corrie nte.
En el caso b ), r esulta se r un a rco apuntad o formad o p o r d os
ramas d e parábola. que puede su stituirse por curvas más scn-
r illas, co mo en el ca o an te rio r.
E n el caso e ). pued e e mplea rse un a rco de tres centros o
una semielipse como formas apr opiadas. Esta co ns irle ra ciones
y las que signe n e re fie re n principalme nt e a la bóveda de
ca ñón re bajado, qu e es la más usada en construcciones econó-
m i C'a~ y a rrsultarlo• rx prrime nta les co n p rcfcrr ncia a l os d <'
C'ákulo.
La bóveda rebajadas tie ne n l a ventaja e n el c<í lculo y en
la ronstrucció n d e hacer f1íciles estas sustitu ciones d e cu n •as y
de h acer predominar el tra bajo de co mpresión a c ualquie r o tro.
Al co ntrario O('urre e n la bóveda ele medio cañón, dond e se pre-
sentan trabajos a tracción mu y importa ntes. y e n l as r ebaj ada•
más de 1/ 12, donde S<' prod uce trabaj o a flexión como e n u n a
viga, y, por con iguiente. aparecen traccione .
E n cua nto a l a ejecución. l a bóved a rebaj ada permite el e m-
pico de cimbra d e poco peso y man ejable a las cuadrillas; pue-
den t rahaja r a Jo lar¡!o d e una soi a andamiada h orizontal para
cada re ba nada. pues, por ej emplo. para una luz d e 9,00 m. con
un 1/ 12 d e fl ec h a. r esulta la a ltu ra de ésta d e 0.75 m., con l o
cual sirrn un mismo nivel de andamio para los a rrancrues y l a
clave, y i¡rue s irviendo aunque la zona de trabaj o t e nga ele
1,00 m. a 1,20 m. de altura, o sea, h asta para bóveda de 12 me-
tros ele luz. También e posib1e .t rabajar con una cim bra direc-
t r iz, evilá nclose la co nstrucción d el ca món, col ocánd ose l as ra-
•illa iníeriores en la fo rm a que se hacen las e cal eras a la ca-
tal ana. Es to rs reco me ndabl e e n hóvedas de p eque ña luz, puc~
e n las de más se- ob tie ne u n renrlimiento de t rabajo h a•tantc
menor.

41
2. e alte rn a rán l as j unt as en todos sentid os a cad a nu evo o la.- Para gruesos o espesores en los arra nques, según sea
grueso. la re lació n de Aecha y luz ele 1 2. 1/ 4, 116. l I 8 ó 1/ 10, se
3. e di po ndrán l as cimb ras o camón sobre doble cuñas multiplicarán po r 1,8, 1.6, L 4. ] .2. respectiva me nte, s ie ndo el
qu e permitan la máxima suavidad en el descimbrado. último, o sea ] 110. igual e n el [Link] que en la clave.
Cakulaclo este espeso r. · olamenle resta comproba r co n el
cálcul o gráfico si este grn e o satisface a la esl ahilidad d e la
ALG O EJEMPLO DE C ALC LO PRACTI CO
bóved a.
BóVEOA PARA LOCAL RECTA CULAR.- Los elementos d e cálculo Com enzamos po r d ividir la semibóved a e n 6 ó m ás d o\ elas.
1;0 11: e hallan los centros de gravedad d e las d ovelas po r los qu e han
d e p asar las rectas de acció n d el pe~o p ropio más la sobre-
carga P 1 , P~ , P , , P 4 , P ,, y P".
El equil ihri o de la bó veda se estudi a de te rmin and o la .resul-
luz, 10,00 m. ; Aecl1a, 1.66 rn. ; radio d onde tant e R ele las cargas corres pondientes a media bóveda. Esta
dete rminación se efectúa por medio de los po lígo nos el e fuer-
L za y funi cular.
m itad de la lnz en me tros.
2 La curva ele presiones ha d e pasar po r el punt o medi o ele la
r flecha en me tros. clave y por e l te rcio inferior d el arranque.
r = radio. P o r el punt o medi o d e la {'lave trazamos un a línea h o rizontal
+
s2 1,66 2 ha ta co rlar a R . y uni!'ncl o este punto ele co rle co n el te rcio
inierior cl el a rranq1.1 e, l a parale la a es ta línea trazada por el
r = 2 X l ,66 = 8 ,38m. extremo infe rior del p olígono ele fu erza nos da las E y Q Cm·
fatiga a la compr e ión: igual a 6.00 Kgs./ cm2. puje en la clave y últim a resultante en el arranqu e. c·on l o que
Material de cubierta: teja plana. también queda cle te rJninacl o el nu evo po lo O' . P o r e te nuevo
El pe o total por m2, comprendi endo la bóveda . teja plana, polo O' se traza el polígono [unic·ular definili \'0, que pasará,
tabiquiJl os verticales para sostener las tejas y so brecarga ele como a nt es se dijo, po r e l punto medio en la C'lave } el te rcio
viento y nieve en proyección horizontal es de 400 Kg ./ m'r. inferior en el arranque. La i11tersección de l os lacios ele es te
Como la bóveda tiene cargas y forma simétricas, se estudiará polígo no funicular con las juntas ele las d ovelas dará la curva
solamente la mitad. ele e_resione A, B, C, D, E. F , y G, la que d ebe correr dr-utro-
clel lcrC'io m edio de la bóve da. pues saliendo d e é l pu den
JO
Carga soportada en m edia b ó veda: 400 X T = 2.000 k~ dar e co mo inadmis ibles las fatigas de co mpresión o trar·ció n
del material. i r esultan fatigas mayores a las que pe rmit e el
material. se d eberá aum entar el esp eso r ele la bóveda trazando-
El espeso r ele la bóveda en la clave. según el jngenier o j.
de nuevo la curva d e p resiones y ve rificáodose las fatiga .
món Golcl enhorn , e obtiene por la fórmula

e= 2,3 X f2 + 0 ,015 X Pi X L - 1,50 f


e
dond e
e espesor ele la bóved a e n la clave .
I flt.,·lrn e n cm.
Pt carga to tal el e la semi bó vecla.
L luz de la bóved a e n cm.
c coeficie nte d e trabaj o d el m ateri al a co mpresión.
Con los elatos anteriores, te nemos:

e = V2,3X 1,66 2 + 0,0 1.3 x


2 000
· ~ 1. 000

- 1, 50 X 166 = 12 c m.
Es1>e or en el arranqu e = 12 1,4 17 cm., que haremos
con e pe o r uniforme de 17 cm. (tres hilad a o roscas d e p iezas
de ladri llo el e 25 X 12 X 5 cm .) y dos junlas.

'ección transversal d e las bóvedas tabicadas

FATICAS.- En cada 8ecc1on transversal de bóved a se obtienen


las fatigas po r la fó rmulas s iguientes :

a la comp resión :

a la tracció n : - F = AFIl ( 1 - 6r\ e)Kg-. / cni. 2


s iend o: F' ~ fuerza de t'O mpr1>sió11 : = g ru eso ele la bóved a ; T1RANTE.- Calculare mos el tirant e qu e está sometid o a una
B = lon gitud de la sección ; e = la e xcentri cidad ele su punto tensión e igual a la ele clave. n sea 2.975 K gs., col oca nd o un
d e apl ica1' iÓn. tirante cada d os me tros. te rn· mos 2.975 :< 2 = 5.950 Kgs.

Sección : fe =
559o=4 95 cm 2 lo qu e es igual a 1111 0 rle
H> 1200 ' .

2f milíme t ros de diámetro que ti e ne un a scc·c ión de 5,31 cm ~ .

Se coloca rán cuatro p éndolas fo rmadas po r vari llas ele 16 1ni-


lím e tros el e diáme tro, ele las cuales se col gará e l tirante.
La bóveda descansará sobre una Fnlera d e l10rmigón arruado,
la cual cada dos me tros se une a la sole ra o puesta por medio
ele l os tirantes.
Siend o la lu z para el cálcul o rle la fl e xión ele la sol e ra d e
d os me tros y E el empuj e ele l a bóved a, el m ome nto se rá:

M = E X 22 2975 X 4
8 = 8 1.487 m . K g.

Para el cá lculo ele las dim e ns io nes d e l a sol e ra se í e11drá


en cue nta irue la altura máxima ro rrespo~cl e al anc ho de la
pared, o sea 30 c m., de l os que se ele con tarán d os cent ímc·
tros para r ecubrimie nto, quedando 28 c m . el e altura útil.
E l cál culo ele secciones no presenta d ificultad . real izándose
por las conocidas fórmulas d e :

Altura útil = 0,411 \ h l,11


b = ancho e n m.
Sce<;ió n hierro = '..>2.8 \1 1Xb

ota.- Las ante riores fó rmuhs !'On pa ra coeficientes ele tra-


n• bajo del h orm igón y de l hie rro ele 40 Kgs/cm~ y de l.201)
K gs./ cm 2. res pecti vame nt e.
Secc ione!' :
()

4 1487
h=0,411\11487:h=28cm. y o, IF X =28!
b

anch o b = 0,41P X 1487 = 0, 16872 1 X 1487 = O 32


28? 784 ' m.

E n nues tro caso obte ne mos los sigu ientes resultados: S1 = 22,8 \11487 X 0,32 = 5,01 cm2

-
'!>llE'StOlll lo que es igual a 5 barras de 12 mm. de diámetro con sección
&Sl:[Link])~tA Sol'ttl=IC~ llOltkJ..L e CoM9'n.~tOI TtzUCto.i igual a 5,65 cm2.
JOhlfA ,,.,., a. Clll"
l=Clll~ an ~¡a.u.2. V-tfcrr.r. La a rm adura irá colocada como se indica en la figura:
A-A 17 :x \oo 1 .700 2'175 o 2,36 ~' ¡3
"B-B 17 ,..100 l.7o0 2.990 o 2.,~'° 1.~3
C-<: 17.,.1 00 ~ .700 3.o~o i.!J Z,73 o1i4l
J>-C ~1"' loo 4-?oo ~ l!J.5 1,7 'l,'/6 0,74
:E'- t 17~ \ oo 1. 700 3 iqo ~.2 3,37 0,443
F-i: 17>< \0o -t .700 ~~Sb '2,~ 0 1 04
3/f/
9-<1 17.i<lOO 1Joo 3915 2,s 4.17 0,042-

Como vem os, la fatiga max:1ma a la compres1on es de 4 ,1 7


K gs./ cm2, y a la tracció n, de 1.13 Kgs./cm2, fatigas que resis-
te [Link] el mate r ial.
Bóveda tabicada en un edificio de viviendas en Madrirl

En la figura se da un conjunto de la bóved a e n cuestió n. na co nstrucc1on de e tas cú pulas e debe ej ecut a r antes el SO·
la d o, o al men os la nive lación exac ta del terreno interi or p ara
Cacilita r al co rrecto desplazamient o de la cimbra que debe gi·
rar al reded or ele un eje vert iral hasta que quede e j eculada la
cúp ul a.

r o deberá ejecuta rse por fajas horizontales, ) a que la cúpula


110 es estable basta su co ronnmiento o co bertura total.
Para la construcción d e huecos se h a de lene r pre en le 4ue
para locales recla ngulares cu ya relari ón de l ados n o sea de
longitud mayor d el d oble cle l an r ho. bastar á n Jos hueco~ que
se d ej e n en l as p a red es VC'rlieal e ele cie rre. E n caso ele mavor
Cú1• ULA TABICADA.- Cuando se trata d e luces mayo res a las longilucl pued en abrirse venta nas f' n la hó,·rcla, siendo ~ún
normales, la construcción de las cúpulas tabicadas resulta en· mejor r epartir en tocio el tabl ero una serie d e punlos luminosos
gorroso por la dificultad del encofrado. Aho ra bien, para luce inte rcaland o baldo as d e cris tal e n la fábrica . .
normales su constn1cción r epresenta el mismo coste e n ru ano Para la cobertura ele este tipo de bóveda, l o 1mís i ndi cad o es
ele ohra <¡ne p a ra las cilíndrica . con l a pa rticularidad ele se r el tendid o J e morte ro o el rif'e:o a fá ltico.
más cconómica al ce rrar un espac io de terminado. Para la bue· A continuar ión tra la rcmos d~l rá lr ul o df' u na cúpul a tabi·

Detalle con$tructivo ele una bóveda según la téc11 ica romana

44
.-ada J e 10,00 m . ele di á me tro inte r io r. 5.H· m . J e radio e xt e- co d ovelas fic ti cia de igual long itud. nM tia la s i~ni cn t e ea rga
ri o r y 0.14 m. d e g rueso (tre ra illas y d o~ juntas con capa d C' e n p royC'<'C'ión horizontal:
rnor te ro impe rm eabi lizada).
El p eso to tal de bóveda co n . oh reea r "a de v ien to y nie ve l't = 0.28 _.! ·} 8 X :l.50 = 66,6 Kf!s .

P~ =
0 28
· ~ (l..'1
7
X 1.37 X 350 = 191. 8

Pa =
().:)7 + 0.81 X 1,52 X 3.'JO = 170.4 1';!"·
·)

P, =
n .8 1 +., 0.97 X 0,78 X :{50 = 242,9 "- ~s .
J
P,=
(l .97 +·)-
1. 07
X 0 ,49 '< :150 = 174. 7 !( ~·:; .
}

f. ::.215

S:oo

e n proyección b o r izo ntal es d e 350 Kgs./m2. La l o niritud d e la


c ircunfere ncia es de 32,28 m . (ex te rna ) .
T oman d o un sr gmc nto de 1¡ 30 nos cla u na long it1.1d d e ·1 ,0~
mc trn<. Üi\ idi c nrfo la SPr<·iÓn \ Crtieal de medi a bóveJ a e n ein-

P.
l
Co11.~ l r11 cr·ión de 11na bó1·eda "" t>l Palatin o
}ace1ws de apayo en Villa arnbhai

Para la obtención de fa tigas en co mpresión , seg{rn paralelo,


y me ridianos, d ividi remos l os a n te r io res p esos e n fuerzas ho- FUERZAS HOR IZO TALES F EBZA l .'\CLl!'\ADA
rizon tales e incli nadas, o sea, para lela a la lin ea d e unión ele
los ejes el e las dovelas ficticias. donde tene mos
F1 = 215 K~ . FA = 225 K~.
F 2 = 200 Fa = -t90
F's = 80 ) Fe = 730 •
F4 -- 60 Fo = 895 >
'1\ = 2-:1:8 • FE = 982
-

Distintos aspectos interiores de la .liaison }aoul

16
..--J,____l j

ección longitudinal de V illa , arablwi

La rn<\ xirn a fa 1iga e n co m presió n p o r pa ra l ela~. es :

C1 = 1.074: ( 137 X 1-t) = 0. 55 Kg/crn .2

La m:í xi ma fa l iga po r com p resió n según m e ridianos. es :

1 C: ' 1 = 225 : ( 1-t X 1-t) = 1. 1-t h. p:./e111 . 2

1 La máx im a fa liga por tracción a cruc cslá sorne lida la b óve-

l d a. es : T = _ 982
14 X 107
X( 1

1 La cimenta c1on ele la bóved a no ofrece dificultad , ya que


las cargas que trans mite al te rren o son p eq:ue ñas. La única o h-
servaeión a te ne r e n cu c nl a es l a inclinación del esfoe rzo. l o
1

lo
[Link]
3,3o
4 .27
4.'f3
) 1-
F' • = o,""ff
:._ .) X O.70 = 1.07. -t Kg,.;.

l OO X -·
F" 2 -- O.-t:3 ·) 10 - 976 f.. rr ·
. - . r-" ·

¡:·3 = 0~~9 X :L30 = :38:~ t-.g,.,.


I: · 1 -- ~
0,90 X -t.--J7. -- - ·)s·->
- oJ [Link] .

r·• ;¡ = ]:2-tB
.0:3 x -+. 93. =- ·1.·1s·3 K{!=' . V igas de arriostramie11lo en fachada e11 " "
edificio con forjado d e bóveda s tabicada.<
Vil/,, orabhoi en lo lndin. reciente construcción de Le Corbusier. utili:;a11do las trmli<'ionale., bóved"s o la
1ccotala11a ». sin contrurrestn monif iPsto

qu e se [Link] en una ca rga late ral qu e h a de soportar rl te <¡ue se lrnnd icra n 22 «m -.. ahora que la za nj a debe se r a la·
rreno. P or e llo. s i b ie n n o es neresa rio darl e en la liase ruavor luzada en uno de !os bordes si¡n1ienllo la dirección de la cúpul a.
anchura qu e la m ínima co mpatible c·on In h erra mie nta ele ~je­
cue1on. í es preciso qu e la parle in[erior del :isi•· nto quecl e
hun d ida e L1 l' I firme lo nceesa rio para que el esfne r1.o horizon-
tal •ea •ufrido p o r esle esl ralo.

E n el c·a•o que l rntamos. el rsí11e rzo hnrizc• ntal va le:

.)07
F
1.07
X 5,J-+ = [Link] K;r;;.

J ond e:

.5 00 Q (ver figura ) .

1 07 tlimrn•ión df'I ;11<'0 admitido <lt' lióvecla .

.).1'1 radio ex te rno de In hó,-eda.

Co mo podemos observar. aun «n lo,, terrenos en qu e no se El materi::l ele relle no para e l cimiento es el hormigón o fá-
cue nte co n más ele una resistencia ele un 1 g. por r m ~. haslaría brica Je mamposte ría que re llene por c·omple lo la exravaeión.

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