Dieta
Dash
Daniela Morales Tejeda
Nutrición y Dietología 6 A
Toxicología de los Alimentos
LN. Eddy Olmedo Valencia
Índice
1. Introducción………………………………………………………………………...1
2. Antecedentes……………………………………………………………………….2
2.1 Dietas y enfermedades cardiovasculares.……………………………………2
2.2 Estudios clínicos sobre la relación entre sal e hipertensión arterial……….2
3. Objetivo………………………………...……………………………………………3
4. Desarrollo……………………………………………………………………………4-8
4.1 ¿Qué es la dieta DASH?.............................................................................4
4.2 Efectos en el organismo………………………………………………………..5
4.3 ¿Cómo funciona?........................................................................................5
4.4 Recomendaciones generales …………………………………………………6
4.5 Distribución de macronutrientes……………………………………………….6
4.6 Dieta DASH y consumo de sal…………………………………………………7
4.7 Dieta DASH y disminución de peso corporal…………...………….……...…8
5. Aportaciones………………………………………………………………………..9
6. Conclusiones……………………………………………………………………….10
7. Referencias…………………………………………………………………………11
1. Introducción
La hipertensión arterial (HTA) constituye un reconocido problema de salud, tanto
por su elevada frecuencia, por las consecuencias y discapacidades que provoca,
así como por su repercusión en la mortalidad. Además, es difícil, también,
mantener un adecuado y estable control de los que ya se consideran como
hipertensos. Se conoce hoy que, aunque la HTA es mucho más que tener cifras
elevadas de presión arterial sistólica (PAS) y diastólica (PAD) por encima de los
valores que se consideren como “normales” incluso cuando se siguen todas las
recomendaciones para la medición adecuada de la PA y evitar falsos positivos y
falsos negativos, sin embargo, la elevación de las cifras de presión arterial (PA)
constituyen un aspecto crucial de su diagnóstico, seguimiento y control. (Espinosa,
A., 2018)
La prevalencia de hipertensión arterial (HTA) varía enormemente, a mayor edad
más aumenta. Así, por ejemplo, en países desarrollados y con una población de
mayor edad, más de dos tercios de los adultos mayores padecen de hipertensión
arterial (HTA), principal factor de riesgo para enfermedad cerebrovascular e
insuficiencia cardíaca. (Daniel de L., et al., 2006).
La hipertensión arterial tiene una distribución mundial, atendiendo a factores de
índole económica, social, cultural, ambiental y étnica. Su frecuencia aumenta con
la edad y está demostrado que después de los 50 años casi el 50% de la
población la presenta. Las medidas no farmacológicas son un pilar importante en
el tratamiento integral de estos pacientes y la restricción de sodio es una de las
más utilizadas en la práctica clínica. (Ortega, et al., 2016).
La mayoría de las personas con hipertensión no muestra ningún síntoma; por ello
se la conoce como el «asesino silencioso». En algunas ocasiones, la hipertensión
causa síntomas como dolor de cabeza, dificultad respiratoria, vértigos, dolor
torácico, palpitaciones del corazón y hemorragias nasales.
Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), conceptualiza que la
hipertensión es el principal factor de riesgo para sufrir una enfermedad
cardiovascular. Cada año ocurren 1.6 millones de muertes por enfermedades
cardiovasculares en la región de las Américas, de las cuales alrededor de medio
millón son personas menores de 70 años, lo cual se considera una muerte
prematura y evitable. La hipertensión afecta entre el 20-40% de la población adulta
de la región y significa que en las Américas alrededor de 250 millones de personas
padecen de presión alta.
Teniendo en cuenta la importancia de luchar contra la hipertensión, se desarrolló
la dieta DASH (Dietary Approaches to Stop Hypertension), basada en aumentar el
consumo de frutas, vegetales, lácteos pobres en grasa, cereales de grano entero,
nueces, legumbres y semillas, y con un bajo consumo de carne, sodio, azúcar
añadida y grasa saturada. Este patrón dietético es ampliamente eficaz en la
reducción de la presión arterial alta, el colesterol y otras grasas en la sangre, el
cual recomendado por la Asociación Americana del Corazón (American Heart
Association).
Recomendaciones nutricionales generales para pacientes con HTA
Para controlar la tensión arterial, algunas veces es suficiente con modificaciones
en los hábitos de vida, se basan en el control de los diferentes factores de riesgo
que condicionan su avance o agudización de la enfermedad.
1. La ingesta de sodio debe limitarse a no más de 2.000 mg/ día; si se sigue
esta recomendación y de no lograrse el objetivo establecido, se debería
prescribir una reducción más elevada de sodio, de 1.600 mg/día (≤4 g de
sal), lo que correspondería a un patrón de dieta DASH 1 g de sal (NaCl)
contiene 400 mg de Na y 600 mg de Cl.
2. Dieta rica en alimentos frescos dado que los alimentos conservados o
procesados por la industria alimentaria suelen contener mayores cantidades
de Na+ que el mismo alimento fresco.
3. Desaconsejar embutidos, alimentos sazonados, ahumados, etcétera.
4. En el caso de un paciente con hipertensión arterial (HTA) y obesidad, se
aconsejan pérdidas de peso ≥5% mediante dieta hipocalórica e hiposódica
ya que está demostrado que reducirá la tensión arterial y la necesidad de
medicación para su control.
5. Realizar ejercicio con asiduidad.
6. Dejar de fumar y evitar el consumo de alcohol.
7. Gestionar el estrés de forma saludable: meditación, ejercicio, relaciones
sociales y otros.
Tabla 1.
Valores de referencia de tensión sistólica/diastólica para clasificar la tensión
arterial de adultos en normal o alta.
Tensión sistólica Tensión diastólica
(mmHg) (mmHg)
Tensión arterial normal 120 80
Tensión arterial alta (HTA) ≥140 ≥90
2. Antecedentes
Debido a que la HTA es una enfermedad que se puede evitar y controlar, el
siguiente estudio explica como la dieta DASH (Dietary Approaches to Stop
Hypertension) obtuvo los siguientes resultados:
2.1 Dietas y enfermedades cardiovasculares
Un estudio que incluía a 459 individuos con una tensión sistólica inferior a 160 mm
Hg y diastólica entre 80 y 95 mm Hg, de los cuales 133 eran hipertensos. El
objetivo principal fue demostrar que una dieta rica en frutas, verdura y lácteos
desnatados puede disminuir la TA en individuos mayores de 22 años normotensos
o hipertensos grados 1 que no recibían tratamiento farmacológico. El estudio
estaba diseñado en que los individuos recibían una cantidad similar de sal en los 3
tipos de dieta, aproximadamente 3 g de sodio. Los resultados del estudio han
demostrado que la dieta DASH y la dieta rica en fruta y verdura disminuyen la TA
sistólica en 5,5 (p < 0,001) y 3,3 mm Hg (p < 0,001) y la diastólica en 2,8 (p <
0,001) y 1,1 mm Hg (p = 0,07), respectivamente, comparadas con la dieta control.
La dieta DASH reduce la TA sistólica en 2,7 (p = 0,001) y la diastólica en 1,9 mm
Hg (p = 0,002) en comparación con la dieta rica en fruta y verdura. Los hallazgos
de este estudio sugieren que el efecto de la dieta sobre la TA no se debe a un
único nutriente.
Probablemente depende de la combinación de varios de ellos, presentes en una
dieta rica en fruta y verdura y pobre en sal. Posteriormente, el estudio DASH-
Sodium se diseñó con el objetivo de analizar si la restricción de la ingesta de sal
tenía efectos adicionales a la dieta DASH sobre la TA. De forma aleatorizada, 412
individuos con tensión normal o hipertensión grado 1 recibían una dieta DASH o
dieta control americano con 3 niveles diferentes de sodio (3,5, 2,3 y 1,2 g/día)
durante 30 días. Los resultados demuestran que la ingesta baja de sodio
disminuye la TA sistólica en 4,6 (p = 0,001) y la diastólica en 1,7 mm Hg (p < 0,01)
con respecto al grupo de ingesta intermedia en individuos con dieta americana.
Las TA sistólica y diastólica también eran menores en 1,7 (p < 0,01) y 1,0 mm Hg
(p < 0,01), respectivamente, en el grupo de ingesta de sal baja comparada con la
intermedia en individuos que seguían la dieta DASH. El mayor descenso de la TA
se observó con la dieta DASH con el aporte menor de sodio. Por lo tanto, los
resultados de este estudio confirman que el efecto de disminuir la sal se suma al
efecto beneficioso de la dieta DASH sobre la TA.
2.2 Estudios clínicos sobre la relación entre sal e hipertensión arterial
Uno de los primeros indicios en que se fundamentó la teoría de que la ingesta de
sodio podía constituir un importante factor en el desarrollo de la HTA fue la
observación de que en las comunidades que conservaban un estilo de vida tribal y
sin contacto con la cultura occidental la PA era muy baja, no se elevaba con la
edad y no se conocía dicha enfermedad. Una de las primeras revisiones que
abordaron la restricción del consumo de sal y el control de la presión arterial
incluyó un total de 78 estudios y concluyó que la reducción de la ingesta de sodio
de 50 mmol/24 horas durante menos de 5 semanas reducía la PA sistólica (PAS)
en 5 mmHg en normotensos y en 7 mmHg en hipertensos.
3. Objetivo
El objetivo de la presente investigación es abarcar todas las posibilidades que se
obtienen a través de la dieta DASH (Dietary Approaches to Stop Hypertension),
para los individuos con niveles de tensión arterial alta, además de las distintas
ventajas como disminución de peso corporal en adultos, control y prevención de
distintas enfermedades cardiovasculares al llevar un régimen alimentario
saludable.
4. Desarrollo
4.1 ¿Qué es la dieta DASH?
“El patrón de alimentación Dietary Approaches To Stop Hypertension (DASH) se
caracteriza por un alto consumo de frutas, verduras y productos lácteos bajos en
grasa, cereales integrales, pollo, pescado y nueces combinado con restricción de
sodio y bajo consumo de carnes rojas, dulces y las bebidas que contienen azúcar,
reducida de grasa total y saturada y colesterol”. Esta dieta proporciona potasio,
magnesio y calcio, junto con altas cantidades de fibra y proteína. Originalmente
fue desarrollada para prevenir la hipertensión, sin embargo, ahora es
recomendada como un patrón de alimentación ideal para sujetos adultos,
existiendo un cambio que ayuda a bajar la PA y sus efectos se ven al cabo de
algunas semanas. (Castillo L., et al., 2021)
La dieta DASH por su alto contenido de fibra, componentes antioxidantes, ácidos
grasos insaturados y lácteos bajos en grasa tiene el potencial de mejorar la
resistencia a la insulina, la hiperglicemia y disminuir el riesgo de diabetes tipo 2.
También se debe considerar que la implementación simultánea de varias
pautacomo la reducción de peso, de sodio y alcohol, aumento de la actividad
física, puede tener un beneficio superior. (Espinosa, 2018)
Las metas que busca alcanzar la dieta DASH:
- Reducir el sodio a menos de 2 mg diarios.
- Minimiza la grasa saturada: un 5% y la grasa total y el 25% del total de
calorías.
- Escoger grasas monoinsaturadas, por ejemplo; el aceite de oliva.
- Escoger frutas y verduras frescas de temporada todos los días, ricos en
potasio y fibra.
- Se comen frutos secos habitualmente.
- Consumir menos del 20% de las calorías totales conseguidas gracias a las
proteínas (pescado y aves).
4.2 Efectos en el organismo
Se ha demostrado que el consumo de la dieta DASH durante 8 semanas, en
sujetos con sobrepeso y obesidad, disminuye el peso, los triglicéridos, el colesterol
VLDL, el índice colesterol total/colesterol HDL y las concentraciones de insulina.
En pacientes con diabetes se ha observado una reducción de peso, de
circunferencia de cintura, las concentraciones de glucosa sérica en ayunas, de
hemoglobina glucosilada, colesterol LDL y la presión arterial sistólica y diastólica.
Sin embargo, en una revisión sistemática elaborada por Shirani y colaboradores
encontraron que la adherencia a la dieta DASH por ˃16 semanas puede reducir
significativamente las concentraciones de insulina en ayuno en sujetos con
síndrome metabólico o hiperlipidemia. (Valero et al., 2013)
Además, la reducción de sal (sodio) acelera los beneficios de la dieta DASH en
pacientes hipertensos/as, ya que su tensión desciende más rápido.
4.3 ¿Cómo funciona la dieta DASH?
El consumo de alimentos saludables mejora muchos problemas de salud entre
ellos la HA; consumiendo los alimentos adecuados se puede bajar la PA.
Fundamental en cualquier régimen dietético para ayudar al control de la PA es
consumir productos bajos en sodio debiendo evitarse alimentos preparados y
enlatados, galletas saladas, carne y pescado picante, salado y ahumados,
evitando y controlando el consumo de sodio (sal) en la preparación de los
alimentos.
4.4 Recomendaciones generales
La dieta DASH orienta a reducir el consumo de sodio a 1,5 gr/día, reducir las
grasas saturadas al 6 % del total de la dieta y que las calorías diarias provenientes
de las grasas sean aproximadamente 27 %, los productos lácteos bajos en grasa
son particularmente benéficos para bajar la PAS. Como fuente de grasas
monoinsaturadas se debe escoger aceite de oliva extra-virgen y aceite de canola,
consumir granos integrales en vez de harinas blancas, consumir frutas y verduras
frescas todos los días porque estos alimentos son ricos en potasio y fibra. Otra de
las metas de la dieta DASH es que los carbohidratos consumidos diariamente
ofrezcan solo 55 % de las calorías consumidas por día, que el colesterol diario
consumido sea de 150 mg, y se consuman por lo menos 30 gr de fibras al día.
Es importante consumir alimentos que sean ricos en fibras solubles como avena,
salvado, guisantes partidos y lentejas, frijoles (tales como habichuelas, frijol negro,
frijol blanco común), algunos cereales y arroz integral. Otro aspecto fundamental
para el paciente es aprender cómo comprar y cocinar los alimentos que sean
saludables para el corazón, dándole importancia a la lectura de las etiquetas de
los alimentos para escoger aquellos que son saludables. El consumo de proteínas
debe generar aproximadamente 20 % de las calorías diarias, dando preferencia a
las proteínas provenientes de pescado, carnes de aves sin piel, y los productos de
soja son la mejor fuente de proteínas de alto valor biológico con todos los
aminoácidos esenciales acompañados de fibras y bajos en colesterol. (Melgar,
F. et al., 2019)
4.5 Distribución de macronutrientes
Este patrón alimentario lo que hace es reducir la ingesta de grasa saturada a
medida conveniente para el control de la PA y la sustitución parcial de hidratos de
carbono por proteínas o grasa monoinsaturada (AGM) puede disminuir la PA y
reducir el riesgo cardiovascular.
Tabla 2.
Porcentaje de nutrimentos para la dieta DASH
Nutrimentos Cantidad/día
Hidratos de carbono 55 %
Proteínas 18 %
Lípidos 27 %
Colesterol 150 mg
Sodio 2300
mg
Fuente: Your Guide to Lowering Your Blood Pressure with DASH,
2006.
4.6 Dieta DASH y consumo de sal
En el régimen alimenticio DASH no se elimina por completo el contenido de sal en
las comidas, se reduce y controla a un valor mínimo diario (2300 mg). En muchos
casos se ha investigado que la sensibilidad de la ingesta de sal y sus efectos
sobre la tensión arterial depende de factores tales como la raza, la edad, el sexo,
en algunos casos es genético.
Actualmente existe en el mercado infinidad de productos alimentarios
etiquetados con bajo contenido en sal, por ello es necesario educar a las personas
que seguir una dieta estricta en sodio, leyendo el etiquetado de los productos,
teniendo en cuenta el significado de los diferentes términos que poseen los
alimentos, se puede clasificar de la siguiente manera:
Sin sal / sin sodio: menos de 5 mg por ración.
Muy bajo en sodio: 3 5 mg o menos de sodio por ración.
Bajo en sodio: 140 mg o menos de sodio por ración.
Reducido en sodio: 25% menos de sodio que la versión del alimento con sal.
Light en sodio: 50% menos que la versión del alimento con sal.
Sin sal añadida: no se ha añadido sal durante el procesamiento del alimento.
(Román, D. et al., 2008)
Papel del sodio en la presión arterial
Respecto al contenido de sodio de los propios alimentos, los más ricos son los de
origen animal (carne, huevos y lácteos), y los alimentos precocinados, por otra
parte, algunos alimentos que pueden parecer bajos en sodio son todo lo
contrario. Por ejemplo; las bebidas gaseosas contienen sodio como conservante,
las clasificadas como dietéticas contienen sacarina sódica y/o ciclamato sódico,
por ello debe limitarse su consumo. El agua que bebemos también contiene
cantidades importantes de sodio. Existen aguas hiposódicas con un contenido en
sodio de menos de 20 mg/l. Por ello los pacientes con dieta hiposódica estricta
deben consumir agua con una cantidad de sodio inferior a 50 mg/L. La
Organización Mundial de la Salud aconseja que el consumo de sal no sea superior
a 6 gramos diarios y en los países Occidentales los consumos diarios pueden
llegar a 10-20 g/día.
Los mecanismos implicados en el mantenimiento del contenido de sodio son los
mismos que controlan el volumen y el metabolismo del agua. La posible relación
entre la ingesta de sal, la HTA y la enfermedad cardiovascular ha sido objeto de
múltiples trabajos durante la segunda mitad del pasado siglo.
Son conscientes de la dificultad de reducir la ingesta de sal, así que las campañas
de salud pública han propuesto 3 modos de intervención: incluir menos sal en los
alimentos preparados, influir en la población para que añada menos sal en las
comidas e informar del contenido de sodio en todos los etiquetados.
4.7 Dieta DASH y disminución de peso corporal
La adherencia al patrón de alimentación DASH ha mostrado ser eficaz para
reducir la presión arterial y los marcadores de riesgo cardiovascular en
diferentes poblaciones. Además, que la afinidad a la dieta DASH se asoció
disminución con el Índice de Masa Corporal (IMC), la Circunferencia de
Cintura (CC) y la Presión Arterial Diastólica (PAD).
5. Aportaciones
6. Conclusiones
7. Referencias
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