Programa de doce pasos
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Diagrama en idioma alemán relativo a la estructura jerárquica de grupos de
autoayuda de doce pasos.
El programa de doce pasos (en inglés: Twelve-step program; en portugués: Programa
de doze passos ; en francés: Programme des douze étapes) es un programa
inicialmente creado y aplicado en Estados Unidos, en el año 1935, por William
Wilson y Robert Smith (este último más conocido como Doctor "Bob" Smith), al
principio orientado a tratar el alcoholismo, y más tarde, constatada su eficacia,
extendido y adaptado prácticamente a todos los tipos de dependencia.
El programa de doce pasos es la estrategia central de la gran mayoría de los grupos
para el tratamiento de las dependencias químicas, emocionales u otras.
Índice
1 Características
2 Historia
3 Relación con la religión[4][5][6]
4 Bibliografía
5 Notas y referencias
6 Véase también
7 Enlaces externos
Características
Centro Regional de Alcohólicos Anónimos en Estados Unidos.
Entrada al local de Alcohólicos Anónimos en Santiago de Compostela, España.
Todos los programas de este tipo siguen una versión de doce pasos con la única
variante del problema a combatir (impotencia frente al alcohol, drogas, co-
dependencia, neurosis, juego, etc.). Cada grupo se reúne regularmente y en cada
sesión se discuten y analizan los problemas comunes, se comparten las victorias de
cada cual, y se dan apoyo mutuo. Una de sus características más ampliamente
conocidas es la de que, al comenzar a hablar, cada cual se presenta por su nombre
de pila o sobrenombre, admitiendo de inmediato tener un problema y, al no dar su
apellido, manteniendo el anonimato.1
Historia
El primero de este tipo de programas fue el de un grupo de Alcohólicos Anónimos (a
veces denominados simplemente AA) en Akron, Ohio, Estados Unidos, iniciado en 1935
por William Griffith Wilson y por el Doctor Bob Smith, respectivamente conocidos
por los miembros de AA como "Bill W" y "Dr. Bob". Fueron ellos que en los grupos
crearon la tradición de utilizar solo el nombre de pila para identificarse unos con
otros durante las sesiones y mantener de esta forma el anonimato.
Originalmente, los doce pasos fueron escritos por Wilson junto a otros miembros de
AA y son la forma sugerida de recuperación. Estos Doce pasos tienen a su vez origen
en los seis pasos del llamado "Grupo de Oxford", en su momento creado e impulsado
por el misionero cristiano Frank Buchman; el nombre de Oxford se refiere al origen
geográfico de los miembros de los grupos iniciales, pero no a la conocida
Universidad de Oxford, a pesar de que Wilson conocía y tenía contactos con esa
institución.
Los grupos de Oxford practicaban lo que ellos llamaban los cuatro absolutos:
Pureza; Honestidad; Amor; Falta de egocentrismo.
Tras un breve periodo de tiempo asociados en los grupos de Oxford, los fundadores
de A. A. se dieron cuenta de que la rigidez y el fundamentalismo cristiano o
religioso de este tipo de grupos no tenía cabida en su programa espiritual. De
hecho, una de las Doce tradiciones que regulan el funcionamiento de AA en su
totalidad indica que "AA no está afiliada a ninguna secta, religión, partido
político, organización o institución alguna".
Además de la necesidad de alcanzar un despertar espiritual, en el llamado Big
Book / Libro grande (texto básico del programa de recuperación de A. A.), Bill dio
gran relevancia a las ideas sobre el alcoholismo del Dr. William D. Silkwork, así
como a las del eminente psiquiatra Dr. Carl G. Jung.
Algunos afirman que, a partir de la publicación del libro Alcohólicos Anónimos se
impulsó cierto universalismo laico en sustitución de una cerrada interpretación
religiosa. No obstante lo cual, aún hoy día es corriente oír continuas referencias
a Dios en las reuniones de A. A., si bien esto es resultado de un uso social del
lenguaje más que de una aceptación de un término de marcado carácter religioso.
Otras nociones del Poder Superior que aparecen en el Big Book / Libro grande son
"inteligencia universal" o "gran realidad interior". Muchos miembros utilizan las
letras G.O.D. para referirse a su propia noción de poder superior como Great Out
Doors -la naturaleza-.
Los Doce pasos pronto fueron acompañados de las Doce tradiciones, un conjunto de
orientaciones para el desarrollo y organización de AA, y también de las Doce
promesas.
Los Doce pasos de AA:
1.-Admitimos que éramos impotentes ante el alcohol y que nuestras vidas se habían
vuelto ingobernables.
2.-Llegamos a creer que un Poder superior a nosotros podría devolvernos el sano
juicio.
3.-Resolvimos confiar nuestra voluntad y nuestra vida al cuidado de Dios, según
nuestro propio entendimiento de Él.
4.-Sin temor, hicimos un sincero y minucioso examen de conciencia.
5.-Admitimos ante Dios, ante nosotros mismos y ante otro ser humano la naturaleza
exacta de nuestras faltas.
6.-Estuvimos enteramente dispuestos a que Dios eliminase todos estos defectos de
carácter.
7.-Pedimos a Dios humildemente que nos librase de nuestras culpas.
8.-Hicimos una lista de todas las personas a quienes habíamos perjudicado, y
estuvimos dispuestos a reparar el mal que les ocasionamos.
9.-Reparamos directamente el mal causado a esas personas cuando nos fue posible,
excepto en los casos en que el hacerlo les hubiese infligido más daño o perjudicado
a un tercero.
10.-Proseguimos con nuestro examen de conciencia, admitiendo espontáneamente
nuestras faltas al momento de reconocerlas.
11.-Mediante la oración y la meditación, tratamos de mejorar nuestro contacto
consciente con Dios y le pedimos tan solo la capacidad para reconocer su voluntad y
las fuerzas para cumplirla.
12.-Habiendo logrado un despertar espiritual como resultado de estos pasos,
tratamos de llevar este mensaje a otras personas y practicar estos principios en
todas nuestras acciones.
Narconon es una organización que muchas veces es confundida con un Programa de doce
pasos, debido a la semejanza intencional de su nombre — pero no es. Corresponde
aclarar que Narconon es una rama de la Iglesia de la Cienciologia, que presenta sus
doctrinas y sus prácticas como terapia para los tóxico-dependientes. Narconon no
utiliza "Doce Pasos", y no está relacionada ni con Narcóticos Anónimos (NA) ni con
Nar-Anon,2 a pesar de la semejanza en los nombres.
Estos Doce pasos se complementan con las Doce tradiciones y las Doce promesas. Aquí
están las Doce tradiciones:
Nuestro bienestar común debe ser lo primero; la recuperación personal depende de la
unidad de AA.
En la búsqueda de nuestro objetivo común, solo existe una autoridad fundamental: un
Dios amoroso tal como se puede manifestar en la conciencia de nuestro grupo.
Nuestros líderes son solo servidores de confianza, no gobiernan.
El único requisito para ser miembro de AA es el deseo de dejar de beber.
Cada grupo debe ser autónomo, excepto en asuntos que afecten a otros grupos o al
Movimiento en su conjunto.
Cada grupo tiene un solo propósito principal, llevar su mensaje al alcohólico que
todavía sufre.
Un grupo nunca debe respaldar o financiar otras organizaciones, ya sean
relacionadas o ajenas a AA, o prestarles el nombre de Alcohólicos Anónimos, para
que no nos distraigan preocupaciones de dinero, propiedad o prestigio de nuestro
principal objetivo.
Todos los grupos deben ser totalmente autosuficientes y rechazar las contribuciones
externas.
Aunque el movimiento de Alcohólicos Anónimos siempre debe ser poco profesional,
nuestros centros de servicio pueden contratar empleados calificados.
Como confraternidad, Alcohólicos Anónimos nunca debería tener una estructura
formal, pero podemos formar juntas o comités de servicio responsables directamente
ante aquellos a quienes sirven.
El movimiento de Alcohólicos Anónimos no expresa ninguna opinión sobre asuntos
extraños; por lo tanto, el nombre de AA nunca debe estar involucrado en
controversias públicas.
Nuestra política de relaciones públicas se basa en la atracción más que en la
publicidad; debemos mantener siempre el anonimato personal en la prensa escrita y
oral, así como en el cine.
El anonimato es la base espiritual de todas nuestras tradiciones y nos recuerda
constantemente anteponer los principios a las personalidades.
Aquí están las Doce promesas de Alcohólicos Anónimos:3
Nos sorprenderán los resultados, incluso después de ir a mitad de camino.
Experimentaremos nueva libertad y nueva felicidad.
No nos arrepentiremos del pasado más de lo que querremos olvidarlo.
Entenderemos el significado de la palabra serenidad y conoceremos la paz.
Por profunda que haya sido nuestra caída, veremos cómo nuestra experiencia puede
beneficiar a otros.
Perderemos la sensación de ser inútiles y dejaremos de sentir lástima de nosotros
mismos.
Dejando a un lado nuestros propios intereses, estaremos más interesados en nuestros
semejantes.
Ya no nos volveremos exclusivamente a nosotros mismos.
A partir de ahora veremos la vida de otra manera.
El miedo a las personas y la inseguridad financiera desaparecerá.
Nuestra intuición dictará nuestro comportamiento en situaciones que antes nos
confundían.
De repente nos daremos cuenta de que Dios está haciendo por nosotros lo que
nosotros no podríamos hacer por nosotros mismos.
¿Son estas promesas extravagantes? Creemos que no. Estas promesas se hacen realidad
entre nosotros, a veces rápidamente, a veces lentamente, pero siempre se hacen
realidad si trabajamos para lograrlas.
Relación con la religión456
Muchos son quienes defienden la creencia de que el éxito del programa de doce pasos
se debe fundamentalmente en desistir de la autoconfianza y de la propia voluntad,
del egocentrismo, para avanzar en el proceso de recuperación, dejando dicho cambio
de vida en manos de un "poder superior". Por el contrario, los críticos de este
tipo de programas señalan que esta dependencia es ineficaz y ofensiva, y
posiblemente inaplicable en el caso de ateos o de otras personas que no creen en la
posibilidad de una divinidad salvadora y todopoderosa. También señalan que los doce
pasos no ayudan a combatir la adicción y/o trastornos sino que en vez de
resolverla, la elude, evitando el objeto de la adicción, es decir, no enseña a
manejar el consumo como cualquier otro que consume alcohol habitualmente, sino que
victimiza al adicto y como única respuesta ofrece evitarlo ya que se sienta desde
un principio la idea de que no lo podrá manejar jamás. Como respuesta, partidarios
de los programas de doce pasos argumentan que muchos ateos recibieron y reciben
ayuda y pudieron recuperarse gracias a este método. De hecho, en el seno de AA hay
grupos de agnósticos que están totalmente integrados y aceptados.