Objeciones del judío contra el evangelio
Romanos 3:1-8
INTRODUCCIÓN: El apóstol Pablo en toda esta sección (1:18 -3:8) ha venido explicando que la
humanidad entera se halla en problemas frente a la justicia divina, y en consecuencia todos los hombres
necesitan desesperadamente la salvación que solo se encuentra en Cristo.
Pablo primero pone el paño oscuro de la deplorable condición en que se encuentra el hombre
al estar bajo la ira de Dios por causa de su pecado. Por lo tanto, ningún hombre podrá
mantenerse en pie frente al augusto Tribunal de Dios, a menos, que se halla aferrado por medio de
la fe a la perfecta justicia de Cristo ofrecida en el Evangelio. Esto es lo que Pablo está intentando
demostrar en esta sección con la que inicia esta epístola.
Pablo no solo da un diagnóstico del mundo pagano, sino también del judío, señalando de esta
forma “que todos (Judíos y gentiles) están bajo pecado”. Todos los hombres, judíos y gentiles son
culpables ante la justicia de Dios. Y como vimos en los dos últimos domingos, Pablo pasa a dirigirse
directamente a los judíos en los (Vrs.17-29) haciéndoles ver, que a pesar de que ellos disfrutaban de
todos los privilegios como pueblo del pacto no estaban en mejor condición que los gentiles, pues
ellos también a los ojos de Dios eran culpables.
Pero obviamente las reacciones por parte de los judíos no se iban hacer esperar. No es difícil
imaginar las reacciones de por lo menos algunos de los judíos, que en su tesis tiene que haberles
parecido un disparate que minaba los fundamentos mismos del judaísmo, es decir, del carácter y del
pacto de Dios.
Y lo que vamos a ver en esta porción de los (Vrs. 1-8) del capítulo 3 es una enseñanza en forma
de “diatriba”, un género literario muy conocido por los filósofos del mundo antiguo.
En ella un maestro iniciaba un dialogo con sus críticos o sus estudiantes primero planteando y luego
contestando sus preguntas. Pablo ya había comenzado a usar este género cuando se dirigía tanto a los
moralistas, como al judío, pero ahora lo desarrolla mas plenamente entre él y un judío hipotético
(imaginario), que esta tratando de objetar a lo que Pablo ha concluido en la porción anterior de los (Vrs.
25-29) con respecto al pueblo de Israel.
Por cierto, los detalles de esta porción de Romanos -dicen los comentaristas bíblicos- son un
tanto difíciles de entender, no porque la posición de Pablo sea “oscura” sino porque, si ustedes
pueden imaginar, el apóstol esta frente a frente con un provocador, que hace ciertas objeciones y
recibe respuestas que no son muy familiares para nosotros. No solo es difícil entender lo que la
mente de Pablo escribe en esta porción al debatir con un judío imaginario, sabiendo que Pablo
conocía muy bien la manera de reaccionar del judío. Por cierto, un comentarista dice lo siguiente:
“El interlocutor de Pablo no era ningún hombre de paja, sino que el interlocutor de Pablo era Pablo
mismo: Pablo el fariseo inconverso, expresando actitudes que Pablo recordaba muy bien como
propias”
De esta manera, Pablo el cristiano se encuentra debatiendo con Pablo el fariseo inconverso.
Y lo más probable es que Pablo reconstruyese los argumentos que los judíos realmente le
plantearon durante su evangelización en las sinagogas. De modo, que el oponente de Pablo es
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imaginario pero los argumentos no lo son. Son argumentos reales que Pablo tuvo que rebatir
mientras proclamaba el evangelio entre los judíos.
Ahora, para el desarrollo de nuestra enseñanza lo haremos bajo x encabezados: En primer lugar,
veremos, Las cuatro objeciones que levanta el judío contra las enseñanzas de Pablo. En segundo
lugar, veremos, la naturaleza de estas objeciones. En tercer lugar, veremos la debilidad de esas
objeciones. y en cuarto y último lugar, veremos las repuesta de Pablo a estas objeciones.
1. LAS OBJECIONES QUE LEVANTA EL JUDIO CONTRA LAS ENSEÑANZAS DE PABLO.
En esta porción existen cuatro objeciones en las que pablo responde a cada una de ellas. Pablo ha
dicho en la porción anterior de los (Vrs. 28-29): En primer lugar, que el que realmente es judío es el que
ha sido circuncidado del corazón por Dios, sin tener en cuenta la nacionalidad. Y esto lleva a que se
levante la primera objeción el judío:
1.1La primera objeción, que levanta este judío es que la enseñanza de Pablo socava el pacto de
Dios. (Vr. 1)
“¿Qué ventaja tiene, pues, el judío? ¿o de qué aprovecha la circuncisión?”
Es como si este judío imaginario le preguntara a Pablo: “¿Pablo estas queriendo decir, que el judío
no tiene ninguna ventaja sobre los gentiles, y que la circuncisión no tiene ningún valor? ¿Cuál fue,
entonces, el propósito que Dios hiciera ese pacto con nuestro padre Abraham, y que tuviéramos la
ley de Dios a nuestra mano? ¿De que sirvieron todos los sacrificios, el sacerdocio y el mismo
templo? ¡Desde luego que Pablo no ha dicho nada de eso!
1.2La segunda objeción, que se levanta es que la enseñanza de Pablo anula la fidelidad de Dios
por la incredulidad de algunos. (Vr. 3)
“¿Pues qué, si algunos de ellos han sido incrédulos? ¿Su incredulidad habrá hecho nula la fidelidad
de Dios?”
En otras palabras, ¿Pablo nos estás diciendo que Dios no va cumplir las promesas que Él ha hecho
a su pueblo del antiguo pacto, por la falta de fe de algunos? Si algunos les falto la fe ¿acaso su falta
de fe anula la fidelidad de Dios? ¿Estás diciendo que nosotros lo seres humanos somos capaces de
anular y de cancelar las promesas de Dios por causa de nuestra incredulidad? ¿Pablo quieres decir
que nuestra incredulidad elimina la realidad de que Él nos escogió para ser su pueblo? Porque si Él
prometió bendecirnos Él tiene que bendecirnos, Su fidelidad no puede depender de nuestra
incredulidad esta es la segunda objeción.
1.3La tercera objeción, que se levanta es que la enseñanza de Pablo contradice la justicia de
Dios. (Vr. 5)
“Y si nuestra injusticia hace resaltar la justicia de Dios, ¿qué diremos? ¿Será injusto Dios que da
castigo? (Hablo como hombre.)”
Nos estas dando a entender Pablo: “Qué estamos bajo la ira de Dios, pero nos parece que, de ser
así, Dios es injusto porque nuestra injusticia, nuestra infidelidad, en el fondo ha dado a Dios mayores
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oportunidades para demostrar sus atributos, de modo que ha obtenido mayor gloria ¡Así que si fuera
justo ¡debería recompensarnos en vez de traer sobre nosotros su ira! Porque a la final nuestra
injusticia es una bendición.”
La cuarta objeción es bastante parecida a esta pero vista desde otro ángulo.
1.4La cuarta objeción, que se levanta es que la enseñanza de Pablo promueve falsamente la
gloria de Dios. (Vr. 7)
“Pero si por mi mentira la verdad de Dios abundó para su gloria, ¿por qué aún soy juzgado como
pecador? 8 ¿Y por qué no decir (como se nos calumnia, y como algunos, cuya condenación es justa,
afirman que nosotros decimos): Hagamos males para que vengan bienes?”
Y aquí precisamente se halla uno de los argumentos de la doctrina católico romana contra el
protestantismo, Ellos dicen: “ustedes dicen que la salvación es por gracia, que no es por obras,
entonces yo me voy a convertir y voy a vivir como yo quiero, porque al fin y al cabo la salvación
depende de Cristo, no de mi” Y Pablo dice: “Si, se nos calumnia que nosotros decimos eso, pero no
es lo que decimos.”
Argumenta este judío: “Pablo si Dios es glorificado, al mostrar misericordia a los pecadores
debemos concluir que entre más grande es el pecado, más grande es la misericordia, lo que implica
un mayor despliegue de la gloria de Dios, ¿No deberíamos pecar lo más posible para que cuando
Dios nos perdone su gloria sea más evidente” Sigue objetando este judío: “Pablo, si mi pecado hace
que Dios se vea mejor entonces ¿no deberíamos pecar más, para que su gloria brille más?” Pablo
“¿esto es lo que nos quieres decir, que debemos hacer males para que nos vengan bienes?”.
Esto es lo que el judío esta objetando contra Pablo al no querer reconocer la necesidad de la
Salvación que se ofrece en el evangelio, y por eso ha levantado una muralla contra la predicación de
Pablo. Y esto es lo que hacen muchas personas que viene a nuestra congregación cuando se está
predicando la Palabra de Dios ellos levantan esta misma muralla, quiera Dios derribarlas en el día de
hoy.
Antes de considerar como Pablo responde a estas objeciones veamos…
2. LA NATURALEZA DE ESTAS OBJECIONES.
Existen tres características que describen estas objeciones del judío hipotético con el que Pablo debate.
2.1 Primera característica: Las objeciones de este judío hipotético son irrelevantes
Es decir, este Judío está desviando la atención de lo que realmente importa, ya que ninguna de sus
preguntas tiene que ver con el problema esencial que Pablo está exponiendo aquí, que, si Dios es
perfectamente justo y nosotros somos injustos, cómo podremos presentarnos delante de Él cuando
tengamos quedarle cuentas de nuestra vida en su tribunal. Este es el problema esencial que Pablo
está exponiendo en esta epístola a los Romanos.
Este es un problema que tenemos todos, algún día todos vamos a tener que dar cuentas de nuestras
ante el justo juicio de Dios. “todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a
quien tenemos que dar cuenta.” (He. 4:13) Pero este judío quiere desviar la atención de Pablo a
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Objeciones del judío contra el evangelio
un asunto menos importante. Pablo: “¿Cuál es el papel de Israel en la historia de la redención?”. Y
no estoy diciendo con esto, que esto no sea importante, de hecho, Pablo va tratar más adelante con
esta cuestión. Lo que estoy diciendo es que con relación a la salvación de tu alma esto es menos
importante. (Esto pasa a menudo cuando se le predica el evangelio a un inconverso, apenas
empieza a sentir el peso de la culpa empieza a ser preguntas irrelevantes para desviar el asunto)
Pero mi amigo, deberías saber que cada vez que el tiempo pasa estas violando el mandamiento mas
importante de la ley, esto si es un asunto importante, porque algún día tendrás que presentarte ante
la presencia de Dios, para dar cuenta de tu trasgresión de este mandamiento. Deberías más bien
preguntarte porque Dios tuvo que enviar a su Hijo para hacerse hombre y morir en la cruz, porque
esta pregunta sí que es importante, y no puedes darte el lujo de pasar por alto.
2.2 Segunda característica: Las objeciones de este judío son interminables
Si Pablo no hubiera detenido a este judío hipotético, lo mas seguro es que siguiera preguntando.
Este hombre no tiene un verdadero interés en dar respuesta a sus preguntas, su única intención es
objetar una y otra vez, en lugar de encarar la realidad de su propio pecado frente a la justicia de
Dios. Hay personas que te hacen una pregunta, y uno no termina de responderlas y ya te están
haciendo otra y otra y otra, porque no les interesa la verdad sino mas bien justificar su rebeldía
contra Dios.
2.3 Tercera característica: Las objeciones de este judío cada vez se vuelven mas irreverentes.
Las objeciones de este hombre van subiendo de tono hasta llegar al nivel de irrespeto y de
insolencia, y hasta de blasfemia.
La primera objeción que hace este judío para desviar la atención de Pablo no es una mala
pregunta en sí misma. Pablo ¿Qué pasa con el pacto que Dios hizo con nuestro padre Abraham?
¿Qué pasa con la circuncisión? Estas preguntas las podía hacer un judío sin tener una mala
intensión.
Pero la segunda objeción de este hombre no solo desvía la atención, sino que conecta
sutilmente la fidelidad de Dios con mi infidelidad. Pablo: “¿Si Dios promete algo no debería
cumplirlo independientemente que si yo creo o no creo?”
Pero la tercera objeción es tan absurda y tan pecaminosa que Pablo parece excusarse con sus
lectores cuando dice: “(Hablo como hombre.)” Cuando este judío dice: “Pero Dios no debería
castigarnos por nuestras injusticias, porque nuestras injusticias le hacen un favor a Él”
Pero la cuarta objeción es tan perversa que Pablo ni se inquieta en responderla.
Hermanos, podemos notar aquí el nivel al que desciende estas objeciones. Este judío al objetar a
Pablo inicia desviando la atención y termina blasfemando, ¡él no quiere creer! Este es el problema.
Y va buscar por todos los medios, la manera de encontrar un refugio para su propia conciencia.
Estos objetores muchas veces experimentan un sentimiento de culpa cuando escuchan el
evangelio, y precisamente es por eso que escogen desviar la atención o ridiculizar al
predicador porque la conciencia les esta acusando. Es decir, ellos “detienen con injusticia la
verdad” antes de reconocer que están en problemas por causa de sus pecados, y que deben
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Objeciones del judío contra el evangelio
aceptar humildemente someterse a Dios y aceptar por fe la salvación que Él nos ofrece en Su Hijo
por medio del evangelio.
3. LA DEBILIDAD DE ESTAS OBJECIONES
3.1 Primera objeción: Este judío ha escuchado la enseñanza de Pablo, que todos los hombres, sean
judíos o gentiles, necesitan del evangelio. Pero en lugar de querer averiguar más acerca de esta
verdad: cómo puede ponerse a cuentas con Dios, él quiere que Pablo le responda otras cuestiones,
cosas que este hombre le inquietan para que luego él pueda prestar atención a lo que Pablo le esta
diciendo.
Uno se encuentra personas que quieren que les responda a las preguntas que despiertan su
curiosidad, antes de que les prediquemos el evangelio. Supongamos, que una persona tiene
una enfermedad mortal, pero el no quiere tomarse el medicamento, hasta que el médico le explique
detalladamente como interactúan químicamente los elementos de ese medicamento en su
organismo para sanarlo de su enfermedad. Y obviamente nadie hace eso.
Todos actuamos sobre la base de un conocimiento razonable de las cosas. Esto es como el
viejo mensaje publicitario de Alkaseltzer que decía: “Pocos saben como alivia, muchos saben que si
alivia”. No sabemos como reaccionan químicamente todos los componentes de este medicamento
en nuestro organismo, pero lo tomamos de todos modos, porque lo que mas nos importa es que
alivie nuestro dolor, y nos beneficiamos de él. De esta manera es como funcionamos en la mayoría
de las cosas de la vida.
Pero cuando se trata del evangelio, muchos exigen que se les responda a sus preguntas teológicas
profundas antes que humillarse delante de Dios, y de reconocer algo tan claro, que son pecadores y
que van camino al justo juicio de Dios. Amigo, lo que necesitamos para ir a Cristo en
arrepentimiento y fe esta muy claro en la Biblia. Eres pecador, te está esperando el juicio de Dios,
pero Dios en su gran amor envió a Su Hijo para tomar el lugar, y recibir él el castigo que todos
merecemos por causa de nuestros pecados. ¿Acaso esto es difícil de entender?
3.2 La segunda debilidad de esta objeción: Este judío al levantar su objeción acerca del
evangelio, él pone a Dios en el banquillo para que responda sus preguntas.
Este hombre ha intercambiado los papeles, como si Dios y él estuvieran en el mismo nivel. Esto es
aberrante. Amigo, Dios no tiene por qué responder tus preguntas, ni mucho menos tiene que
satisfacer tus inquietudes, para que tu luego vengas a Él, como haciéndole un favor, vengas
humillado delante de Él, pero no es de esta manera como se debe proceder. Y más adelante Pablo
va poner esta persona en su lugar en (Ro. 9:15) diciendo:
“Mas antes, oh hombre, ¿quién eres tú, para que alterques con Dios?”
Lo mejor que puede hacer una criatura es colocarse en su posición de criatura, aceptar la distancia
infinita que existe entre nosotros y la mente de Dios. No es Dios el que tiene quedarnos cuentas,
somos nosotros los que estamos sentados en el banquillo de los acusados. Amigo, somos nosotros
los que tenemos que responder delante de Él. Al final de cuentas no importa lo que tú pienses
acerca de Dios, porque lo único que importa es lo que él piensa acerca de ti.
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Objeciones del judío contra el evangelio
¿Y de qué manera Pablo responde a las objeciones de este judío? Esto nos lleva al nuestro
cuarto encabezado:
hemos visto: Las objeciones que levanta el judío contra las enseñanzas de Pablo; La naturaleza de
estas objeciones; La debilidad de estas objeciones. y en cuarto y último lugar, veamos….
4. LAS REPUESTA A LAS OBJECIONES.
4.1La Respuesta de Pablo a la primera objeción: Es que los privilegios no anulan la necesidad de
salvación. (Vrs. 1-2)
“Qué ventaja tiene, pues, ¿el judío? ¿o de qué aprovecha la circuncisión? 2 Mucho, en todas
maneras. Primero, ciertamente, que les ha sido confiada la palabra de Dios.
Observe que Pablo dice “primero” no dice luego “segundo” y luego “tercero” … y la razón de esto es
porque él va continuar hablando de “las ventajas del judío” más adelante en el capítulo 9. El hace
una pausa aquí y la continúa en el capítulo 9.
Y dice Pablo: “Primero… les ha sido confiada la palabra de Dios.” Pablo está contestando a la
pregunta desde el punto de vista del privilegio y la iluminación por tener las Sagradas Escrituras del
Antiguo Testamento, pero, -Pablo responde- que el solo hecho de tenerlas no los va librar de la ira de
Dios en el día del juicio, y en ese sentido ninguna nación tiene ventaja.
Desde el punto de vista del privilegio hay una gran diferencia en ser judío y es fácil ilustrarla. (Por
ejemplo: La distinción de dos niños que pertenecen a dos familias diferentes) Pero si pensamos en esos
dos niños desde el punto de vista de la salvación, podremos afirmar que el segundo niño no goza de
ninguna ventaja sobre el primero. Los dos tienen que nacer de nuevo para ver el reino de Dios, ambos
necesitan arrepentirsen, ambos necesitan la salvación que se ofrece en el evangelio.
De manera, que Pablo no niega la ventaja que los judíos tienen sobre los gentiles, pero esos privilegios
no los librara de la de la ira de Dios en el día del juicio. (Vr. 9)
“¿Qué, pues? ¿Somos nosotros mejores que ellos? En ninguna manera; pues ya hemos acusado a
judíos y a gentiles, que todos están bajo pecado”.
Entonces, lo que Pablo está diciendo es que, aunque los judíos gozan de grandes ventajas, ellos al
igual que lo gentiles necesitan desesperadamente la salvación.
4.2La respuesta de Pablo a la segunda objeción: Es que la incredulidad del hombre no hace nula
la fidelidad de Dios porque Dios es fiel cuando promete y fiel cuando advierte. (Vrs. 3-4)
“¿Pues qué, si algunos de ellos han sido incrédulos? ¿Su incredulidad habrá hecho nula la fidelidad
de Dios? 4 De ninguna manera; antes bien sea Dios veraz, y todo hombre mentiroso; como está
escrito: Para que seas justificado en tus palabras, Y venzas cuando fueres juzgado.”
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Objeciones del judío contra el evangelio
A lo que se refiere Pablo con estas palabras es que la incredulidad del hombre no hace nula la fidelidad
de Dios por la sencilla razón que Dios es fiel cuando promete y fiel cuando advierte. Dios promete en Su
palabra bendecir a aquellos que vienen a Él, como también promete castigar a todos los que
permanecen en su incredulidad. De manera, que la fidelidad de Dios no es anulada por la incredulidad
del hombre. Dios permanece siendo fiel porque Él ha declarado que va castigar todo pecado.
Dios es fiel cuando cumple sus promesas, pero también es fiel cuando cumple sus advertencias.
La falta de fe no anulara las promesas de Dios, Pablo dice: “de ninguna manera”. Porque Dios jamás
podría quebrantar Su pacto, como Pablo lo demostrar mas adelante en los capítulos 9-11.
Por eso Pablo dice: “antes bien sea Dios veraz, y todo hombre mentiroso.”
Dios no es como el hombre que promete y no cumple, que advierte y no hace nada. Pablo cita las
palabras de David en el salmo 51:4 para respaldar su punto. El salmista reconoce que Dios siempre
tiene la razón, y que si pareciera lo contrario -aun después de la más rigurosa investigación- finalmente
se descubriría que Él fue exacto en lo que dijo, hizo en y cualquier castigo que haya impuesto. Dios
siempre es justo cuando castiga el pecado.
Lo cierto es que Dios se reivindicará completamente algún día: en el que toda boca callará y todos
confesaran que Él tiene la razón, es totalmente justo y no hay debilidad ni falta en Él. La realidad de
nuestro pecado manifiesta la realidad de la justa justicia de Dios. Si nos observamos en el espejo de la
perfecta ley de Dios veremos que merecemos la ira de Dios.
4.3La Respuesta de Pablo a la tercera objeción: Es que Dios juzgará al mundo y no podría
hacerlo así si fuese injusto. (Vrs 5-6)
“Y si nuestra injusticia hace resaltar la justicia de Dios, ¿qué diremos? ¿Será injusto Dios que da
castigo? (Hablo como hombre.) 6 En ninguna manera; de otro modo, ¿cómo juzgaría Dios al
mundo?”
Luego de que este judío, con el que Pablo está debatiendo, argumentara obstinadamente, que dado a
que la injusticia del judío le da más a oportunidades a Dios de demostrar sus cualidades admirables, Él
debería bendecirlos a ellos. ¡Y estarles agradecidos y premiarlos por ser injustos en vez de juzgarlos!
Pero la respuesta de Pablo no se hace esperar. Él les hace ver que este argumento de ellos, no es
solo perverso, sino que no tiene sentido alguno. Pablo les dice si esto es así, tienen que optar por lo
uno o bien por lo otro. Ellos decían que Dios juzgaría definitivamente a los gentiles. Pablo les dice que
no pueden afirmar, por una parte, que Dios juzgará justamente a los gentiles por su injusticia y, luego
argumentar obstinadamente -por otra parte- que, dado que la injusticia de ellos -los judíos- le da a Dios
más oportunidad a Dios de demostrar sus cualidades admirables el debería bendecirlos a ellos.
Pablo ya ha probado que no hay diferencia entre el judío y el gentil, por tanto, si la injusticia de
los judíos atrajera la bendición de Dios, la injusticia de los gentiles debería atraer también la
bendición de Dios similar aquella, y entonces Dios no podría juzgar al mundo, porque no habría a
nadie a quien juzgar. Mas bien en ese día final, Él estaría agradecido con todos, -no se escucharía una
palabra de juicio alguna en todo el universo-, porque al final de cuentas todo ese pecado habría
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permitido tan magnifica manifestación de su gracia. Pablo dice que la injusticia o bien traerá la vara de
Dios o no la traerá, pero no puede acarrear a la vez juicio y bendición. Pablo dice al judío: “si tu
argumento es correcto tiene que aplicárselo a todo el mundo”.
Pero la objeción que sigue no solamente es absurda es blasfema.
4.4 La Respuesta de Pablo a la última objeción: Pablo no responde debido a que esta absurda y
blasfema objeción no merece una refutación seria. (Vrs 7-8)
“7 Pero si por mi mentira la verdad de Dios abundó para su gloria, ¿por qué aún soy juzgado como
pecador? 8 ¿Y por qué no decir (como se nos calumnia, y como algunos, cuya condenación es justa,
afirman que nosotros decimos): Hagamos males para que vengan bienes?
Pablo responde a tal perversidad ¡Basta ya de semejante cosa! Por tal perversidad su condenación es
justa.
Esto nos enseña hermanos, cuando debemos abandonar una discusión, cuando vemos que la discusión
no tiene sentido. Por eso Pablo concluye diciendo: que “la condenación de esta clase de personas
es justamente merecida” porque la argumentación de este judío hipotético no es algo que brota de su
intelecto, sino que brota de su evidente rebelión contra Dios, de su obstinación y de su altivez.
APLICACIONES
No creas amigo, que el hecho de que te veas como una persona muy inteligente, y creas que
eres superior a estos humildes cristianos, podrás librarte de la ira de Dios. Lo mas sabio que
puede hacer un hombre es reconocer la necesidad que tiene de la justicia de Dios. Esa justicia que
Dios ofrece gratuitamente por gracia por medio de la fe en Su Hijo Jesucristo, es lo único que puede
librarte de la justa condenación que bien merecida tenemos todos los hombres.
Pero amigo, no sigas argumentando con Dios. Y cada vez que tu conciencia te acusa de tus
pecados, no busques la manera de excusarte ni auto justificarte, porque vas a acallar temporalmente
esa voz de tu consciencia, pero ten en cuenta, que ningún argumento te servirá para tratar de huir del
justo juicio de Dios que te espera, para que des cuentas de tu vida ante ese augusto tribunal. Allí no
habrá argumento que valga, no habrá excusa que sirva.
Mas vale que te arrepientas y vengas urgentemente a Cristo en fe para el perdón de los pecados y
recibas la vida eterna. Recuerda: que Dios es justo, pero también es abundantemente rico en
misericordia. Vamos a orar.