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Técnicas para Fomentar Creatividad Infantil

Este documento describe técnicas pedagógicas para fomentar la expresión plástica y musical en la infancia. Explica que un ambiente que promueva la creatividad es fundamental, y que la creatividad implica generar nuevas ideas y soluciones a problemas. También describe las cuatro etapas del proceso creativo: preparación, incubación, iluminación y verificación. Finalmente, señala que el desarrollo de la percepción, coordinación y pensamiento divergente es importante para la expresión plástica de los niños.
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Técnicas para Fomentar Creatividad Infantil

Este documento describe técnicas pedagógicas para fomentar la expresión plástica y musical en la infancia. Explica que un ambiente que promueva la creatividad es fundamental, y que la creatividad implica generar nuevas ideas y soluciones a problemas. También describe las cuatro etapas del proceso creativo: preparación, incubación, iluminación y verificación. Finalmente, señala que el desarrollo de la percepción, coordinación y pensamiento divergente es importante para la expresión plástica de los niños.
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RAMO: EXPRESIÓN PLÁSTICA Y

MUSICAL

UNIDAD III

TÉCNICAS PEDAGÓGICAS EN LA ENSEÑANZA DE LA EXPRESIÓN


PLÁSTICA Y MUSICAL EN LA INFANCIA
1. UN AMBIENTE QUE FOMENTE LA EXPRESIÓN PLÁSTICA

La creación de instancias de enseñanza-aprendizaje que permitan un ambiente


que fomente la creatividad, para desarrollar la expresión plástica, está íntimamente
relacionado con las características propias del educador y por supuesto de los
educandos. Por lo que se pueden entregar numerosas sugerencias de formas y
estrategias de enseñanza, pero la impronta del educador es fundamental. Es por ello, que
se hará un análisis del elemento básico en discusión “la creatividad”, la cual debe ser el
centro de toda actividad educativa.

1.1. La Creatividad

Alrededor del concepto de creatividad, han surgido innumerables definiciones que


tratan de darle el valor correspondiente a este concepto. Las cuales coinciden en
relacionarla con la expresión plástica, definiéndola como “La generación de ideas que da
lugar a prácticas de trabajo y/o productos, y servicios nuevos o mejorados”. Es decir,
crear o producir respuestas nuevas o novedosas a un problema. Esta idea de creatividad,
está directamente relacionada con el pensamiento heurístico 1.

Antes de seguir es necesario plantearse una pregunta “¿La creatividad se aprende


o es una habilidad de sólo algunos?”, sin duda ambas opciones tienen algo de cierto. Por
lo tanto, es necesario desarrollar en el niño el pensamiento heurístico para que así, éste
pueda optar por nuevos caminos o vías para llegar a la solución de los problemas a los
que se vea a diario enfrentado. Por lo que la misión del educador, es desarrollar la
creatividad en sus alumnos y no quedarse sólo en el pensamiento algorítmico o lineal, el
cual limita sólo a una solución del problema, desconociendo totalmente que existen otras
posibilidades u opciones.

Al cumplir el educador esta función y contando con el apoyo de los factores tanto
internos como externos del niño, sin duda éste logrará en sus alumnos un nivel de
creatividad superior al de otros que aún no han logrado desarrollar el pensamiento
heurístico. Lo que le permitirá a los menores mayor fluidez en sus ideas y en la
elaboración de respuestas, flexibilidad de pensamiento, etc.

De esta manera el pensamiento expresado inicialmente por los niños en acciones


plásticas, será el punto de partida para un desarrollo mucho más complejo y un
aprovechamiento mejor de los contenidos interiorizados, permitiéndole mantener un
pensamiento divergente 2, el cual es considerado un aspecto primordial por las nuevas
tendencias educacionales. Junto con lo anterior, es preciso que se ponga énfasis en que
el alumno no sólo debe estar en contacto con la expresión plástica dentro del aula, sino
que además tiene que llevar y utilizar ese aprendizaje o conocimiento a su vida cotidiana.
Es por ello que la expresión plástica debe ser observada desde una perspectiva

1
Pensamiento heurístico: es el arte de buscar estrategias y técnicas para avanzar en
problemas desconocidos y no usuales.
2
Pensamiento divergente = pensamiento heurístico.

2
integradora del mundo, ya que no sólo está presente en la acción del trabajo durante la
clase, sino que además en el desarrollo perceptivo del alumno, que lo relaciona con el
contexto en el que está inserto.

Es conveniente agregar algunas consideraciones que han realizado varios


investigadores en relación a los diferentes momentos del proceso creativo, si bien es
cierto no existen etapas debidamente limitadas relacionadas con este proceso, sí existe
una secuencia que se utiliza como guía.

Figura Nº 1: Proceso Creativo

Etapa 1:
Preparación

Etapa 2:
Incubación

Etapa 3:
Iluminación

Etapa 4:
Verificación

A continuación, para su mayor comprensión se describirán cada una de las etapas


del proceso creativo.

• Etapa 1. Preparación

Consiste en la búsqueda y recopilación de información relacionada con las


necesidades y desarrollo cultural del individuo, y con el problema planteado para
solucionar.

La mayoría de los investigadores del desarrollo del pensamiento creativo


denominan esta etapa como de “cognición”, ya que en ella los pensadores creativos
exploran los problemas, utilizando su capacidad de razonamiento. Esto significa que los
investigadores, en esta instancia, analizan los problemas existentes en el entorno por
medio de la exploración e identificación de las variables y características que influyen
sobre aquellos.

• Etapa 2. Incubación

En esta fase se realiza el procesamiento de los datos recopilados, pero no en el


sentido algorítmico o lineal, sino que atendiendo directamente lo que se busca o pretende.

3
Es decir, procesar los datos de diferentes puntos de vista, para corregir y buscar la
correcta solución al problema planteado.

Aún cuando en esta etapa se genera una aparente inactividad del pensamiento, en
realidad representa una de las fases con mayor actividad (presentándose un revuelo
cognoscitivo), puesto que se visualiza la solución desde perspectivas diferentes a las
convencionales; así se logran establecer relaciones de todo tipo entre los problemas
seleccionados, y las posibles vías y estrategias de solución, jugando con las ideas desde
el momento en que la solución convencional no cubre con las expectativas del pensador
creativo.

Por lo tanto, la actividad cognoscitiva que surge en esta fase permite lograr un nivel
elevado de búsqueda del producto creativo, y también permite el ejercicio del
pensamiento creativo, debido al uso de analogías, metáforas, imágenes y símbolos para
encontrar la idea a la que se aspira.

• Etapa 3. Iluminación

Representa el momento decisivo de la creatividad, denominada como la


“concepción”, en donde surge claramente la solución al problema. Por ello muchas
personas también la llaman creatividad: esa “idea original y comprensible” que sorprende
incluso al propio pensador al momento de aparecer en escena, constituyéndose en el
resultado de las etapas anteriores y la "acomodación" de las diferentes partes del
problema.

Por lo tanto, en esta fase se preocupa en cómo se resumen los procesos anteriores
y en qué perspectiva abordar el camino más apropiado a seguir, equilibrando las opciones
que pudieren surgir al respecto.

• Etapa 4. Verificación

Constituye la fase final del proceso, y que tiene como finalidad poner en acción la
idea creativa, de manera tal de comprobar si realmente cumple con el objetivo para la que
fue concebida, verificando si es efectiva o si tan sólo fue un ejercicio mental.

Por lo tanto, se entiende como la evaluación final respecto de la real utilidad del
análisis y factibilidad de la respuesta obtenida, con los indicadores de flexibilidad que
permitan determinar la necesidad de implementar las acciones correctivas, en caso de ser
requeridas.

En definitiva, la creatividad no es generada espontáneamente, sino que se necesita


recorrer un largo camino para llegar a ella, a partir de las diversas etapas del proceso
creativo. Por ello es necesario insistir constantemente en que el alumno busque distintas
soluciones a los problemas planteados, que evalúen y analicen los detalles, preparen
respuestas y comprueben su efectividad desde niveles más elementales. Esta
metodología es posible, sólo requiere una planificación adecuada a estas situaciones,
entregando en primer lugar problemas simples para después integrar problemas de mayor
complejidad.

4
Es importante mencionar que este proceso permite visualizar las etapas de
producción de las ideas creativas; sin embargo, también permite reconocer las etapas que
se pueden trabajar en el aula para la generación de ideas potencialmente creativas,
determinar en qué momento del proceso se encuentran los alumnos, identificar las
necesidades para enriquecer el proceso, y lograr que el pensamiento creativo en el aula
sea cada vez más habitual y efectivo.

Lo expresado anteriormente permite abordar con mayor facilidad, la real


importancia de la expresión artística, ya que ésta le permite al niño adquirir un adecuado
desarrollo de la percepción visual, del sentido del tacto, de la coordinación viso motriz y
de la ubicación espacial, ayudándole posteriormente en la ejecución y práctica diaria de
sus actividades escolares. En consecuencia, el desarrollo armónico de las articulaciones,
de las extremidades superiores y una adecuada coordinación viso-manual, le permitirá al
niño un desarrollo integral, ya que la práctica y el dominio de sus habilidades enriquecerá
sus experiencias, al igual que promoverá su interés por manifestar lo que piensa y siente,
en un intento por establecer una relación más cercana y afectiva con los demás.

Es importante tener en cuenta que el desarrollo del pensamiento creativo, no sólo


implica emplear técnicas novedosas o ingeniosas, sino que también requiere influir sobre
varios aspectos del pensamiento; siendo los más importantes los siguientes:

Figura Nº 2: Características del Pensamiento Creativo

La fluidez

Pensamiento La flexibilidad
Creativo
La originalidad

La elaboración

La “fluidez” es la capacidad de crear una gran cantidad de ideas o respuestas a


determinados planteamientos; buscando que el alumno pueda utilizar lo más posible el
pensamiento divergente, con la intención de que obtenga más de una solución a un
determinado problema, entendiendo que no siempre la primera respuesta es la adecuada,
ya que la mayoría de las personas están acostumbradas a quedarse con la primera idea
que se les viene a la cabeza, sin cuestionarse si realmente será la mejor opción.

Por ejemplo

Si algún amigo está de cumpleaños y se quiere realizar una fiesta, es necesario


pensar en todas las formas posibles de hacer el festejo, y no sólo en las formas
tradicionales de eventos que se han realizado siempre.

5
La “flexibilidad” se refiere a manejar alternativas en diferentes campos o categorías
de respuesta, es decir, buscar una perspectiva mucho más amplia, o diferente a la que
siempre se ha estado acostumbrado.

Por ejemplo

“Pensar en tres maneras diferentes de combatir el calentamiento global sin


invertir dinero para ello”.

Es posible que todas las alternativas que generalmente surgen ante esta
interrogante involucren la compra de equipos o insumos para solucionar tal problema.
Pero cuando se plantean alternativas que no involucren el gasto de dinero, el sujeto
debe utilizar otra categoría de respuesta, razonando más allá, teniendo que entregar
diferentes opciones para seleccionar la más adecuada.

La “originalidad” es el aspecto más característico de la creatividad, e implica


generar ideas nuevas y extraordinarias que a ninguna persona se le ha ocurrido antes.
También se refiere a visualizar las situaciones problemáticas desde diferentes
perspectivas, lo que permite encontrar respuestas innovadoras a los problemas.

Por ejemplo

Buscar diferentes e innovadoras soluciones a problemas matemáticos, como a


nadie se le ha ocurrido antes.

Y finalmente, la utilización de la “elaboración” ha permitido el avance de la


industria, la ciencia y las artes, ya que a través de ella se logran integrar elementos o
detalles a ideas ya existentes, modificando alguna de sus características.

Por ejemplo

La elaboración de los computadores ha variado desde sus inicios hasta hoy,


anualmente se presentan versiones diferentes, aunque mantienen las características
esenciales que las definen como computadoras.

6
2. MÚSICA Y CREATIVIDAD

Es bien sabido que todos los seres humanos son en alguna manera creativos.
Algunas personas son un poco más creativas, otras lo son menos, pero ¿qué es
creatividad? La creatividad es una manera de pensar, actuar o hacer algo original para el
individuo y de algún valor para él o para otra persona. Esto significa que cualquier
solución nueva a un problema o a la producción de cualquier producto distinto como por
ejemplo una canción, un poema, una pintura, es un acto creativo. Una persona no tiene
que ser la primera en el mundo en producir una cosa para que ello se considere un acto
creativo.

En este sentido, cabe señalar lo que según Vigotski3 (1996) es la actividad


creadora, señalando que corresponde a “...toda realización humana creadora de algo
nuevo, ya se trate de reflejos de algún objeto del mundo exterior, ya de determinadas
construcciones del cerebro o del sentimiento que viven y se manifiestan en el propio
ser humano”.

Uno de los problemas para comprender el significado de la creatividad es


reconocer los diferentes tipos que existen de la misma. Hay una clase de creatividad que
capacita a la persona para expresarse de un modo que hace que los demás escuchen y
aprecien lo que oyen. Hay habilidades creativas que permiten que los seres humanos
descubran los significados de la naturaleza, significado que otros no han comprendido
antes. En otras palabras, la creatividad puede ser de muchos y variados tipos. Puede
tener como resultado la producción de nuevos inventos. Pudiendo conducir a diseños
distintos y mejores.

Resultará en nuevas ideas o en un nuevo modo de pensar. Provocará el desarrollo


de mejores planes. Se revelará en la producción de nuevas y atractivas composiciones.

La creatividad comienza en la mente de las personas. Frecuentemente tiene como


resultado una forma de expresión que se puede ver, oír, oler, gustar o sentir.
Generalmente algo creativo es algo nuevo, algo no hecho antes por la persona que lo
realiza.

Es importante reconocer que los niños pequeños son altamente abiertos e


imaginativos por lo que se hace necesario conocer diferentes formas de alentar la
creatividad en ellos. Alentar o desalentar la naturaleza creativa del niño hace la gran
diferencia en su primera experiencia en el ambiente escolar. Los niños desean expresarse
libremente, quieren producir nuevas ideas y tener experiencias distintas, gozan con la
creatividad y obtienen beneficios en varias formas:

3
Personaje que impulsó el desarrollo y avance de la psicología, la educación y la sociología, con sus
teorías del aprendizaje y el desarrollo y la relación de estos procesos.

7
- Aprenden a buscar muchas respuestas a un problema.
- Desarrollan su potencialidad de pensamiento.
- Desarrollan su individualidad.
- Se les alienta para desarrollar nuevas habilidades.
- Aprenden a tener un buen concepto de sí mismo, etc.

Efectivamente, se puede decir entonces, y a modo de síntesis que, el ambiente


escolar, al desarrollar la creatividad en sus alumnos, se beneficia porque:

- El programa tendrá mayor variedad y éste será más amplio.


- Se aprenderá a reconocer a los niños por su inconfundible habilidad.
- Se podrá desarrollar una relación más estrecha con los pequeños.

Cuando un niño es creativo tiene fluidez, flexibilidad, originalidad, confianza y


espíritu de aventura. Puede redefinir las situaciones, desea dedicarse a las actividades
durante largo rato, trabajará duro y podrá producir muchas posibles respuestas a una sola
pregunta.

Los conceptos anteriores identifican la creatividad en los niños; pueden utilizarse


como punto de partida. Se debe alentar al niño para desarrollar al máximo cualquiera que
sea su potencial creativo, sin importar el grado de creatividad que posea.

A continuación, se podrán ver dos actividades realizadas en el contexto de un taller


de Música para niños entre 4 y 6 años:

a) Tema actividad 1: Sonidos y cuentos a partir de cuentos y sonidos.

Objetivo: desarrollar la atención auditiva y visual y la velocidad de reacción; desarrollar


la comprensión; estimular la imaginación y creatividad; estimular la capacidad de
improvisación, identificar, reconocer y distinguir los sonidos que acompañan una
historia; relacionar e incorporar sonidos a una historia presentada en forma visual;
crear un relato colectivo a partir de sonidos.

Desarrollo: se presenta a los niños un cuento


acompañado con diversos sonidos ejecutados en vivo
(con instrumentos convencionales, inventados en el taller
y cualquier otro elemento sonoro), llamándoles la
atención sobre éstos. Se comenta la historia y los
sonidos que la apoyaron. Se presenta a los niños un
vídeo con una secuencia de acción sin audio (dibujos
animados o parte de una película infantil) y se les
entregan instrumentos y otro tipo de elementos con
variadas posibilidades sonoras (instrumentos que se han
inventado en el taller, p. ej.), invitando a que los

8
manipulen, o a que ocupen sus voces para producir sonidos que maticen y
acompañen la historia. Se comenta la historia y los sonidos que produjeron los niños.

b) Tema actividad 1: ¡Inventemos Instrumentos!

Objetivo: desarrollar habilidades y destrezas manuales; estimular la creatividad, la


imaginación y la curiosidad.

Desarrollo: se juntan los materiales caseros y de desecho (arroz, porotos, papeles,


frascos plásticos, tapas y botellas de bebida, pelotas de pin- pon, tubos de p.v.c.,
trozos de manguera, etc.) traídos por los niños (encargados con anticipación) y los
monitores. Se incentiva a los niños a manipular y explorar los objetos probando sus
múltiples posibilidades sonoras; soplándolos, agitándolos, dejándolos caer,
golpeándolos entre sí o combinándolos, etc.

Además, también se puede estimular su curiosidad e interés por crear instrumentos


a través de un experimento: se les pide echar, cuidadosamente, agua en una botella.
Luego se les entregan lápices para probar el sonido, o se les pide soplarlas. Se
estimula su experimentación preguntándoles cómo podría sonar más alto o más bajo,
o qué pasaría si se le agregara o quitara agua.

Posteriormente y fijándose que haya cantidades distintas de agua en las botellas,


se les propone ordenarlas por su sonido para hacer un instrumento; una al lado de la
otra, de izquierda a derecha, desde la que suene más aguda o alta hasta la más baja o
grave, debiendo organizarse y ponerse de acuerdo para lograr el orden correcto.
Terminado esto se felicita a los niños pues ya tienen listo un “Piano de agua”, con el
cual podrán practicar muchas canciones y melodías.

Se continúa la experimentación y exploración sonora con los materiales


preguntando y pidiendo sugerencias a los niños sobre qué otros instrumentos se
podrían inventar. Se les indica que pueden fijarse en los instrumentos que ellos
conocen y sus características, estimulándolos a encontrar elementos comunes entre
éstos y los materiales de que disponen (p.ej. la similitud entre la parte redonda de una
maraca y las pelotas de pin- pon, o el mango de la primera y un lápiz), experimentando
distintas formas de combinación con ellos hasta que surjan las partes necesarias para
formar un nuevo instrumento. También se motiva a los niños diciéndoles que aunque
no se parezcan a instrumentos que ellos conozcan; si suena de forma divertida, ya
inventaron uno nuevo; de hecho cualquier elemento que sea manipulado con la
intención (y cierta efectividad) de producir un sonido es, para el contexto del taller, un
instrumento musical.

Finalmente, por medio de este tipo de actividad se estimula la máxima participación


de los niños en la confección de los instrumentos, ya sea pegando, recortando,
pintando o decorándolos.

9
Figura Nº 3: ¡Inventemos Instrumentos!

• Creatividad y Desarrollo

Los procesos creativos se advierten ya con todo su vigor desde la más tierna
infancia. Desde los primeros años de vida se pueden encontrar procesos creadores que
se reflejan, sobre todo, en el juego. Los niños no se limitan en sus juegos a recordar
experiencias vividas, sino que las reelaboran creativamente, combinándolas entre sí y
edificando con ellas nuevas realidades acordes con sus aficiones y necesidades. El afán
que sienten de fantasear las cosas es reflejo de su actividad imaginativa, como en los
juegos.

Esta facultad de componer un edificio con esos elementos, de combinar lo antiguo


con lo nuevo, sienta las bases de la creación.

Vigotski (1996) manifiesta al respecto que la actividad creadora de la imaginación


se encuentra en relación directa con la variedad y la riqueza de la experiencia acumulada,
porque esta experiencia es el material con el que erige sus edificios la fantasía. Cuanto
más rica sea la experiencia humana, tanto mayor será el material del que dispone esa
imaginación. De ahí la conclusión pedagógica sobre la necesidad de ampliar la
experiencia del niño si se quiere proporcionarle base suficientemente sólida para su
actividad creadora. Cuanto más oiga, vea y experimente, cuanto más aprenda y asimile,
cuanto más elementos reales disponga en su experiencia, tanto más considerable y
productiva será la actividad de su creación.

Un taller basado en la actividad musical proporciona innumerables beneficios a la


hora de proponerse estimular la imaginación y fantasía en beneficio del desarrollo de la
creatividad en los niños. Edgard Willems (1975) sostiene, además, que se debe
considerar la música como un factor importante en la formación de la personalidad
humana, no sólo porque crea un clima particularmente favorable para despertar las
capacidades creativas, sino que también puede estimular (vivificar) la mayor parte de las
facultades humanas y favorecer el desarrollo. Refuerza esta afirmación diciendo que “la

10
música estimula las más importantes facultades humanas: la voluntad, la sensibilidad, el
amor, la inteligencia y la imaginación creadora” (Willems, 1975).

En síntesis, se puede decir que durante los primeros años de vida es muy
importante estimular el esfuerzo del niño y su entusiasmo por descubrir y nuevas formas
de belleza. El niño de esta edad está fundamentalmente predispuesto para el desarrollo
de la creatividad, la que siempre exige un esfuerzo; pero cuando el educador ha logrado
despertarle ese estímulo y entusiasmo por la búsqueda de la originalidad, de la
creatividad o de la belleza, dando forma a un pensamiento musical o literario, todo
esfuerzo se convierte en placer, gozo y alegría sin importarle las dificultades con las que
haya debido enfrentarse.

• La Creatividad y la Transversalidad

La Creatividad está presente en todas las actividades. No se puede encasillar en


un horario como una disciplina más a la que se dedica unas horas semanales. La
Creatividad debe llenar la vida de la escuela.

La creatividad, innata en el niño, debe ser valorada por el educador, encauzada y


ampliada en el plano de la expresión corporal, del movimiento, de la música y la literatura.
Cualquier tema puede ser objeto de estas formas de expresión, y el educador ha de
encontrar el momento de sugerirlas a los niños.

El proceso de creación y de expresión artística, conecta con los diferentes


subsectores de aprendizaje y de manera particular con los Objetivos Fundamentales
Transversales (Ministerio de Educación, 1997) que hacen referencia a las realidades
humanas y problemas sociales que pueden ser abordados con sensibilidad, utilizando
diversas técnicas y ámbitos expresivos de los lenguajes artísticos. A través de este
subsector se puede educar, por ejemplo, en torno a la valoración y respeto del ambiente.
La reutilización de materiales de desecho para la creación de producciones artísticas, de
instrumentos musicales, etc., constituyéndose de este modo en medios para la formación
de una conciencia ecológica.

Para estimular la creatividad, los educadores deben favorecer en sus alumnos la


capacidad de autonomía para generar propuestas innovadoras; el espíritu crítico respecto
de la propia creación y la de los demás y la apertura para aceptar propuestas fuera de lo
convencional.

Se puede decir, entonces, que la estimulación sistemática de la creatividad puede


considerarse como una verdadera transversalidad indispensable en todo el proceso de
enseñanza-aprendizaje que define el mundo del área artística. Por extensión, debería

11
estar presente en toda la educación. Esta transversalidad será fructífera si se tiene
presente, al menos como intencionalidad, en cada uno de los momentos dedicados
específicamente al arte en el marco del sistema general de educación. Se trata, por tanto,
de que el alumnado y los educadores desarrollen habilidades, destrezas y hábitos en un
contacto consciente y permanente con el hacer artístico.

Figura Nº 4: La Estimulación de la Creatividad en el Preescolar

2.1. Actividades Sugeridas

Particularmente, para el subsector Educación Artística, el Ministerio de Educación


ha planteado Objetivos que consideran:

- Desarrollar la fantasía y la imaginación creadora a través de la expresión de estados


anímicos, sentimientos y emociones.

- Favorecer la comunicación y expresión creativa a través de los lenguajes artísticos.

A continuación se presentan algunos ejercicios que pueden servir de “actividad


tipo” para efectuar en el contexto de una clase de Educación Artística:

a) Tema Actividad 1: Mímica de sentimientos

Objetivos: reconocer estados afectivos diversos a través de la actividad corporal;


desarrollar la imaginación y la fantasía a través del trabajo con el cuerpo.

Desarrollo: se propone a los niños el “Juego de las Estatuas”. Se determina qué niño
desempeñará el rol de “dueño de la galería”, quiénes serán las “estatuas” y quién será
el “comprador”.

12
El dueño de la galería asigna la emoción que representará cada niño, utilizando
para ello los gestos y la mímica: Tristeza, Alegría, Asombro, Miedo, etc. Cada niño
toma un lugar en la galería y permanece convertido en estatua.

Llega a la galería el comprador. Escoge la estatua que más le gusta. Si identifica la


emoción que representa puede llevársela, pero si no comprende puede pedirle al
dueño de la galería que dé cuerda al personaje, entonces la estatua hace los gestos
propios de la emoción que representa. Si el comprador acierta, se convierte en el
dueño de la galería, comenzando de nuevo el juego. Si no acierta, entra en el juego
otro comprador.

b) Tema Actividad 2: Juegos de Imaginación 334

Objetivo: desarrollar la creatividad y la imaginación en los alumnos participantes.

Desarrollo: el educador pone los dedos índice y pulgar en forma de círculo y pregunta
a los niños qué ven. Algunas respuestas típicas de los niños son: “una galleta; un
botón; el sol; un agujero; un plato”.

− Cualquiera de estas respuestas puede generar otras preguntas por parte del
docente:
− Un agujero.... ¿Qué ves en este agujero?
− Una cara... ¿De niño?, ¿De persona mayor?, ¿Es morena?, ¿Sonríe?, ¿Cuál es el
color de sus ojos? etc.

Una actividad más rica en posibilidades expresivas y que divierte mucho a los niños
son los Juegos Rítmicos de Expresión Corporal, actividades en las cuales la Música
ocupa un lugar privilegiado haciendo posible las mismas.

c) Tema Actividad 3: Juegos Corporales.

Objetivo: desarrollar la imaginación y la creatividad en los alumnos participantes.

Desarrollo: consiste en representar a distintos personajes, siguiendo con el gesto y/o


el cuerpo el ritmo y la música. Se trata de ir alternando dos personajes de contraste,
por ejemplo; primero se representa a un “enano” y luego a un “gigante”. En el primer

13
caso se realizan movimientos y gestos menuditos y graciosos, mientras que al
representar al gigante se realizan movimientos exagerados de brazos y piernas,
siguiendo siempre el ritmo.

Estos juegos pueden limitarse a la expresión de la cara, moviendo los ojos, los
brazos y todo lo que el niño quiera, de una forma rítmica y siguiendo, también, el
principio de los contrastes: pena-alegría, etc.

3. La Expresión Artística

Es habitual que la palabra “expresión artística” se asocie al concepto de


“creatividad”, por lo que se ha desarrollado en el inconsciente colectivo una mayor
conciencia respecto de la importancia del desarrollo artístico y en consecuencia, la validez
de éste en la formación inicial de las personas.

La expresión artística impregna toda su acción académica en el quehacer


educativo, permitiendo desarrollar en el alumno, en mejor y mayor medida, sus
potencialidades y por supuesto, acrecentar el pensamiento divergente lo cual le permitirá
“ser un observador objetivo del mundo que lo rodea, acrecentando su percepción y la
realidad de las cosas”.

Llama la atención lo rígido y dispares que son algunos parámetros con los cuales
se miden, evalúan y se establecen criterios respecto a la expresión artística. Esto indica
que el docente debe estar en permanente perfeccionamiento y actualización, utilizando la
teoría y las tecnologías en beneficio de todos. Pero:

¿Qué hacer?

¿Cómo ser creativos?

¿Cuándo aplicar estrategias creativas?

¿Qué es una estrategia creativa?

Ante estas interrogantes, se puede responder que la creatividad es “algo” que


todos tienen en diferente medida, que puede desarrollarse en diversos grados, y que se
puede presentar en todas las tareas de la humanidad, no sólo en las artes.

14
Por ejemplo

Esto se refleja cuando las personas intentan hacer las cosas de una manera
diferente a la que están acostumbrados o cuando enfrentan retos que afectan
directamente su vida, buscando la solución adecuada a su problema.

En la actualidad, los niños parecen haber nacido con una creatividad muy elevada,
pero esto no debería ser extraño, pues para la mente de los niños es mucho más
interesante lo desconocido, o bien, lo conocido pero mostrado de una forma totalmente
diferente, lo que estimula la creatividad del menor.

En consecuencia, se debe estar preparado para no sólo enseñar contenidos sino


que además, para conjugar todos los elementos que participan del proceso educativo, de
manera tal que sean parte de una historia que se escribe día a día, ya que ese es el gran
desafío del educador. Es decir, es preciso que el educador acepte y contribuya en innovar
en el aula, ver la vida desde una perspectiva distinta para poder entender las expresiones
de los menores.

Todos los seres son creativos ––a excepción de las personas que poseen
limitaciones tanto físicas como biológicas que las imposibilitan a utilizar su capacidad
mental ––; por lo tanto, todos pueden ser potencialmente creativos, sólo hay que
encontrar el espacio o la instancia que posibilite tal desarrollo; lo cual permitirá operar con
el “pensamiento divergente y convergente”, ambos característicos del proceso creador,
los cuales se fortalecen y desarrollan con la creatividad.

El “pensamiento divergente” se encuentra ubicado en el hemisferio derecho del


cerebro y está encargado de controlar todo el lado izquierdo del cuerpo humano. Este
pensamiento se caracteriza por:

- Ser instintivo, espontáneo, emotivo, espiritual, fantasioso.


- Entregar diversidad de respuestas, siendo aceptables y válidas.
- Recurrir a la imaginación como fuente de ideación.
- No necesitar de los datos almacenados en la memoria para brindar una respuesta.

El “pensamiento convergente”, permite producir una respuesta ligada a la cultura y


la ciencia. Se encuentra ubicado en el hemisferio izquierdo del cerebro y está encargado
de controlar el lado derecho del cuerpo humano. Este pensamiento se caracteriza por:

- Ser organizado, mesurado, planificador, lógico, analista, detallista.


- Recurrir ineludiblemente a los datos almacenados en la memoria.
- Permitir la entrega de respuestas concretas y precisas.

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Ambos pensamientos son fundamentales para el desarrollo de la creatividad
armónica y dinámica; y por ende, se constituyen en el motor que pone en marcha el
proceso creativo, dando la oportunidad a las infinitas posibilidades de aprendizaje.

El proceso creativo no surge de la nada, ya que cuando la persona se dispone a


crear, toma en consideración sus experiencias, imaginación, curiosidad, reservorio de
conocimientos adquiridos, además de determinadas capacidades y habilidades; una vez
que el proceso ha arribado al producto, éste se comunica por medio de la expresión y sus
múltiples lenguajes.

El proceso es la esencia de la vida misma, “vivir creativamente es vivir en


plenitud; es avanzar hacia la realización como persona”.

Por lo tanto, el estar insertos en espacios que potencien la creatividad, es andar


por vías que ponen en juego el logro de aprendizajes significativos y perdurables; lo
esencial es cómo llevar a cabo el proceso creativo y el producto que se logra a través de
éste.

Considerando lo anterior, es importante encontrar a un educador que sea creativo,


ya que gracias a su espíritu de búsqueda incesante romperá las estructuras habituales, al
tratar de imponer una forma particular de acercamiento a los fenómenos y situaciones.
Así, se conjugará lo creativo como la mezcla exacta del contenido que aporta tanto la
imaginación y lo racional, convirtiéndose en una síntesis ambos aspectos.

La persona actúa con la mente y el cuerpo, y se interrelaciona e interactúa con el


entorno dentro de una situación espacio-temporal, colocando en juego el pensamiento, los
sentidos, las acciones, entre otros factores. Esto permite deducir que no es suficiente
saber resolver los problemas cuando éstos se encuentran bien planteados y delimitados
sobre el papel, sino que es necesario saber, partiendo de una vivencia perceptiva y
necesariamente compleja, extraer los elementos significativos que permitirán plantear
esos problemas en términos precisos, todo esto apoyado en una correcta percepción y
con un pensamiento creativo divergente.

Un educador es creativo, cuando se preocupa por motivar a sus alumnos a poner


en juego todo tipo de indagaciones, los escucha activamente, se constituye en una guía,
en la persona que los acompaña y los alienta en su curiosidad y descubrimientos. Éste
además, tiene que respetar la etapa por la que cursan sus alumnos, así como fomentar el
desarrollo de actividades lúdicas, como una forma de relacionar al alumno con el mundo.

El educador debe estimular a sus alumnos a pensar creativamente, a experimentar,


a explorar, a ensayar, a formular hipótesis, a realizar constataciones y diferencias entre lo
que se supone y lo que la realidad le muestra que es; a indagar buscando nuevas
respuestas o soluciones a los problemas planteados. De esta manera, el niño arribará a
conocimientos significativos y su pensamiento operará enriqueciendo sus estructuras,

16
guiándolo a un nivel más complejo, en cuanto a la realización de operaciones mentales y
enriquecimiento de la inteligencia creadora.

El aprendizaje en sus primeras etapas está centrado en fomentar la actividad lúdica


como proceso que conlleva al niño a desarrollar su potencial creativo, al desarrollo de su
capacidad perceptiva, a resolver problemas por medio de la exploración y ensayo, al
desarrollo del pensamiento crítico, analítico y sintético, es decir, a participar activamente
en actividades de investigación.
Según algunos autores, uno de los planteamientos más interesantes en la
actualidad para conceptualizar y desarrollar la creatividad en las aulas, está constituido
por seis recursos, los que hacen posible ver a la creatividad como algo terrenal y no como
un estado inalcanzable.

Figura Nº 5: Recursos para Fomentar la Creatividad Dentro del Aula

La inteligencia

El conocimiento

Los estilos de pensamiento


Recursos
La personalidad

La motivación

El contexto medioambiental

Por lo tanto, la creatividad es una situación compleja en donde interactúan estos


seis aspectos, los cuales se describen a continuación.

• La Inteligencia

Cumple un rol fundamental en la creatividad, ya que permite generar y buscar ideas


acertadas, y replantear problemas. La inteligencia es una capacidad mental, que le
permite al individuo adaptarse, seleccionar y conformar ambientes del mundo real a su
propia vida. La inteligencia se divide en tres partes: Componencial, Experiencial y
Contextual (Inteligencia Analítica, Creativa y Práctica).

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Figura Nº 6: Teoría Triárquica de la inteligencia

- Metacomponentes
Componencial Análitica - C. de ejecución
- C. de adquisición

- Novedad
Inteligencia subteorías
Experiencial Sintética- - Automatización
creativa

- Adaptación
Contextual Práctica - Conformación
- Selección

- La primera subteoría denominada “Componencial”, permite que la mente funcione


gracias una serie de mecanismos: metacomponentes (utilizados para la resolución e
problemas y toma de decisiones), componentes de rendimiento o ejecución (llevan a
cabo las acciones que plantean los metacomponentes), y componentes de adquisición
de conocimiento (recoge información selectivamente).

Ésta subteoría tiene relación con la capacidad analítica de la mente, ésta puede
separar los problemas y buscar soluciones acertadas. Es necesario señalar, que las
personas que poseen sólo esta capacidad no son capaces de idear creativamente por
sí mismas.

La creatividad no sólo exige generar ideas buenas sino saber identificar dónde hay
un problema desafiante, y plantearse qué recursos o estrategias determinar para su
solución, cómo abordarlo, cómo evaluar la intervención, etc.

La inteligencia aporta elementos importantes para el análisis de la información,


como la codificación selectiva, la combinación selectiva y la comparación selectiva,
necesarias para pensar creativamente.

- La segunda subteoría denominada “Experiencial”, permite verificar como se está


realizando la tarea y reconocer una idea buena de la que está destinada al fracaso, lo
cual permite la parte práctica de la misma. Ésta se divide en: una situación de novedad
(situación nunca antes experimentada) y el proceso de automatización (proceso que
no requiere pensamiento adicional).

Ésta subteoría, se relaciona con la capacidad sintética o creativa, que se ve


reflejada en la intuición y en el estudio de las artes. Esta capacidad es útil para crear
nuevas ideas, para plantear y resolver problemas.

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- La tercera subteoría denominada “Contextual”, permite el ajuste al contexto, gracias a
los procesos de adaptación (es un cambio que hace la persona para acomodarse al
ambiente que lo rodea), conformación (es un cambio que hace la persona
acomodando el ambiente a sus requerimientos) y selección (es un cambio de
ambiente, en busca de una mejor opción de vida).

Ésta subteoría involucra la capacidad práctica, la cual permite aplicar habilidades


sintéticas o creativas y analíticas a las experiencias cotidianas. Las personas que
poseen esta capacidad logran tener éxito en cualquier situación que enfrenten.

Todas las personas pueden alcanzar el desarrollo de las tres capacidades


señaladas anteriormente, por lo que una integración correcta de ellas, les permitirá
obtener altos índices de mejora en las tres inteligencias y desenvolverse con las
habilidades necesarias en las diversas áreas del conocimiento.

Todos los aspectos vistos anteriormente, son fundamentales para que el individuo
realice un trabajo creativo.

• El Conocimiento

Para ser creativos es necesario tener una noción del campo de estudio en el que
se desea innovar creativamente, ya que se debe poseer un conocimiento sobre qué es lo
que existe como antecedente para generar la propuesta, de otra manera se pueden hacer
planteamientos que ya han sido sugeridos. Así, el conocimiento cumple un rol
fundamental en la creatividad, porque las ideas originales surgen generalmente de
relaciones provenientes de ideas ya existentes, transformando así la nueva información o
agregando detalles a situaciones conocidas.

Por lo tanto, el conocimiento permite plantear propuestas sensatas y eficaces que


no sean pura ciencia ficción, lo que facilita la generación de ideas innovadoras y no perder
el tiempo en cuestiones básicas.

• Los Estilos de Pensamiento

Su trascendencia radica en sus aportes al desarrollo de la creatividad; por ello es


necesario identificar cuál pensamiento se deberá incorporar con mayor frecuencia a las
aulas.

Dentro de los estilos de pensamiento se encuentra el “divergente”, considerado el


pilar de la creatividad, ya que permite abrir las posibilidades existentes de ésta; el
“pensamiento lateral”, permite solucionar problemas con métodos ilógicos; el
“pensamiento productivo”, genera muchas ideas diferentes, originales y elaboradas; el
“pensamiento convergente” otorga seriedad y efectividad a la creatividad; y el
“pensamiento crítico” ayuda en la toma de decisiones y en la implementación de las ideas.

19
• La Personalidad

Interactúa en la producción creativa, es decir, depende de la forma en que el


individuo se relaciona con el entorno. La personalidad está determinada por diversos
rasgos, entre ellos: la perseverancia para enfrentar los obstáculos, la capacidad para
asumir riesgos y para crecer, la tolerancia a la ambigüedad, la apertura a las nuevas
experiencias, la confianza en sí mismo, entre otros; cada uno de los cuales permite que el
pensamiento creativo se desarrolle.

En el trabajo con alumnos preescolares, se ha considerado esencial introducir los


rasgos de personalidad citados para fortalecerlos en los niños, esto porque se sabe que
ejercen influencia sobre el pensamiento creativo, de manera que al relacionar tales rasgos
se obtendrán mejores condiciones para el desarrollo de este pensamiento.

• La Motivación

Es el motor generador de energía suficiente para progresar en los trabajos,


evitando el cansancio. Una gran motivación provoca entusiasmo y placer no sólo en la
tarea, sino también en la aspiración a las metas.

La motivación se clasifica en intrínseca y extrínseca. La primera de ellas se


caracteriza porque es una condición que se origina en el alumno por el placer y
satisfacción que le genera el aprender, explorar o comprender algo nuevo. En cambio, la
segunda ––a diferencia de la motivación intrínseca ––, surge en el alumno por las
consecuencias que generan sus conductas, ya sea obtener una recompensa o evitar un
castigo.

Las personas creativas poseen una motivación intrínseca que los mueve a terminar
trabajos complejos. La motivación extrínseca poco influye en la creatividad; sin embargo,
recientes investigaciones indican que existen motivadores extrínsecos que aparecen en la
lista de causas que llevan a los sujetos a la producción creativa; tales como: las
retribuciones o recompensas que se pueden obtener gracias a la realización de un
trabajo. Por lo tanto, primero están los motivadores intrínsecos y luego los extrínsecos.

• El Entorno y la Creatividad

Son dos elementos unidos por una relación estrecha. El entorno debe presentar
problemáticas que motiven al trabajo creativo; esto significa que los entornos adversos
son requeridos para generar ideas creativas. Por lo tanto, se requieren de entornos
retadores y alentadores del pensamiento creativo, con condiciones que permitan florecer y
crecer las ideas creativas, que no las aniquilen antes de madurar.

Por ello, la escuela debe ser un entorno motivador de la expresión creativa,


mediante contextos que respetan la opinión de todos los agentes partícipes del proceso
educativo, provocando consignas claras y ambiciosas que generen ideas diferentes.
Nadie puede negar la gran importancia de crear instancias que generen y aporten al

20
desarrollo de la creatividad, por lo tanto, la escuela tiene la misión de adaptarse para
incorporar la creatividad como una de sus principales metas.

4. La Atención: Conceptos Básicos

Cuando los educadores se refieren a los problemas que, en general, presentan los
niños en el proceso de aprendizaje, la atención es uno de los que citan con mayor
frecuencia, pero ¿qué es la atención?

La atención es un factor del aprendizaje, extremadamente importante a considerar


en la enseñanza, pues para que aquel se produzca, es necesario que el alumno centre su
percepción y adquiera un cierto control de discriminación consciente de los estímulos o
situaciones que se plantean como tareas a adquirir. Este control de discriminación
consciente de los estímulos, es lo que se define como atención. (La atención es limitada,
el niño no puede prestar atención a todos los estímulos que le llegan; sólo puede tomar
conciencia de un número limitado de ellos, por lo cual existe una “capacidad atencional”
diferente para cada persona, y se define como “la máxima capacidad de procesamiento
de estímulos, capaz de producir aprendizaje en una situación dada”.)

La capacidad de mantener la atención, es decir, la focalización consciente de las


percepciones sobre una parte específica del campo perceptual, se llama “concentración”
(Pizarro, 1982) “atención prolongada en una situación específica”.

Según los maestros, los niños con problemas de atención captan con mayor
dificultad y lentitud además de, presentar dificultad para concentrarse en una actividad; en
definitiva, presentan problemas en la atención sostenida y/o la atención selectiva.

La primera de ellas se refiere a la atención que tiene lugar cuando un individuo


debe mantenerse consciente a los requerimientos de una tarea y ocuparse de ella por
cierto tiempo. La atención selectiva, por su parte, es la habilidad de una persona para
responder a los aspectos esenciales de una tarea o situación, y pasar por alto, o
abstenerse de hacer caso, a aquellos que son irrelevantes.

El catedrático en filosofía José Antonio Marina sostiene que el hecho de que


nuestra cultura no haya incluido dentro de los componentes de la inteligencia la capacidad
de manejar la atención – el punto donde conocimiento y afectividad se unen - es una falla
muy grave, que provocará muchísimos problemas en los centros de enseñanza. De ahí
que una de las soluciones sugeridas es que se empiece a incluir dentro de los planes de
estudio cómo fomentar la capacidad de atención voluntaria, ya que cada día se detectan
más casos de hiperactividad o de dificultades de concentración. La atención voluntaria se
puede entender como aquella impulsada por la voluntad; es controlada desde el interior y
supone un esfuerzo. Es el individuo quien decide a qué atender.

Los hábitos de atención y concentración adquiridos en la primera infancia ayudan


enormemente al aprendizaje. Los niños cuyos ambientes favorecieron el desarrollo de

21
esos hábitos, están mejor capacitados para prestar atención en clase y mantener la
atención en la actividad educativa. La capacidad de prestar atención no es algo que
algunos niños poseen y otros no, sino una habilidad adquirida, como cualquier otra, y es
necesario enseñarla.

Para pensar de qué forma se podría estimular y


reforzar los procesos atencionales en los niños más
pequeños, es útil y tranquilizador saber que es una
facultad bastante susceptible de mejoramiento, y que al
igual que otros procesos cognoscitivos, la única forma
de desarrollarla, es usándola, es decir, sólo se podrá
adiestrar la atención, atendiendo. En el mismo sentido,
cabe señalar que es labor del educador ayudar a los
alumnos a construir hábitos de atención, lo cual se
logra solamente mediante innumerables actos de
atención voluntaria.

4.1. Factores de la Atención y Consideraciones Pedagógicas

Resulta práctico tener en cuenta a la hora de desarrollar tales “actos de atención”,


que hay ciertas condiciones de la misma, algunas de las cuales son más eficaces en el
estímulo de la atención que otras. Existen condiciones que se podrían llamar objetivas o
externas, así, parte importante de aquello que atrae o controla la atención estaría
constituido por los datos más informativos o significativos del medio, que generalmente se
caracterizan por ser novedosos, inesperados, intensos o cambiantes. Por otro lado,
existen las denominadas condiciones subjetivas o internas, que dicen relación con las
necesidades e intereses, la finalidad, la voluntad y la educación previa de quien atiende.

En cuanto al interés, anteriormente se hizo referencia a la atención como “el punto


donde conocimiento y afectividad se unen”: Esta concepción está relacionada fuertemente
con la idea del interés, puesto que éste se identifica con una atracción peculiar ejercida
por los objetos, en virtud de experiencias placenteras o dolorosas, con los que se
asociaron los mismos en el pasado. Esta faceta del sentimiento implicada en la atención y
el interés, indica aquello que tiene valor, es útil o significativo, y puede definirse como
“sentimiento agradable o desagradable, producido por una idea o un objeto con la facultad
de atraer y mantener la atención” (Kelly, 1982). El interés asegura la economía en el
aprendizaje y la eficacia en la respuesta, ya que implica no sólo una disposición favorable
hacia un objeto, sino también la tendencia a reaccionar posteriormente al mismo.

La finalidad, en estrecha relación con el interés, se refiere a que se atiende más a


aquello que representa un medio para alcanzar ciertos fines predeterminados.

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La importancia de la voluntad en la atención es primordial, pues de aquella
depende que se haga conciente en la mente la idea u objeto al que dicha atención debe
ser dirigida, eliminando todos los demás objetos del campo de conciencia, para adaptar
los órganos corporales a la percepción del objeto y producir el esfuerzo necesario.

Por último, la educación previa determina que la atención hacia ciertas cosas sea
más eficaz, pues el individuo, como resultado de sus conocimientos anteriores, aprende lo
que merece ser observado, lo que es atractivo y lo que no lo es. La educación previa,
entonces, determina en gran medida, el objeto en que se va a concentrar la atención.

Si bien esta división entre condiciones objetivas y subjetivas es didáctica, se debe


dejar en claro que no existen absolutos en el comportamiento humano y que la atención
(e incluso la percepción) resultan de una confluencia entre características del objeto y del
sujeto.

Debido a lo mencionado, el educador procurará conquistar y mantener la atención


de los niños manejando, en la medida de lo posible, ambas clases de condiciones o
factores de la misma, para lo cual siempre debe observar factores didácticos y de
motivación en función de su edad. En este sentido, para los niños pequeños resulta clave
en el entrenamiento de su atención y concentración el proponerles tareas que les sean
interesantes y que sean acordes con su capacidad, es decir, actividades en las que
efectivamente puedan concentrarse. Estas tareas deben ser variadas (de diverso tipo:
verbales, manuales, físicas, etc.) y cambiadas con cierta frecuencia.

Por otro lado, la presentación de temas nuevos a través de estímulos ricos y


variados y a través de actividades lúdicas o con situaciones que incluyan integralmente al
niño (todo su cuerpo y todos sus sentidos), representa ya motivo de interés, favoreciendo
así una conquista inicial de su atención, la cual es susceptible de prolongarse o
sostenerse durante el tiempo requerido, dada la mayor confluencia de instrumentos
(perceptuales, sensoriales) que contribuyen a aprehender el nuevo o nuevos conceptos.

Asimismo, para asegurar una mayor intensidad y duración de los recursos


atencionales, el educador debe proponer los temas o conceptos que tiendan a despertar
el interés, incentivando la curiosidad y la actitud interrogativa en los niños y relacionando
dichos temas con el mundo de experiencia que ellos posean, ya sea en términos de su
cotidianeidad o de aprendizajes escolares previos (educación previa). En este sentido es
favorable exponer un nuevo objeto de estudio creando expectativas sobre la base de lo ya
conocido por los niños.

Por último, para mejorar las condiciones o factores generales de la atención y para
promover un mayor control voluntario sobre ésta –que es hacia donde debe orientarse
gradualmente su educación –, es recomendable promover y aprovechar los intereses de
los niños y plantear los temas o tareas a desarrollar como verdaderos desafíos en los
cuales se perciba claramente su objetivo y finalidad. Ella puede ser tan legítima y válida
como simplemente divertirse. Finalmente cabe recordar que gran parte de lo que se
denomina atención y concentración, al igual que otros procesos cognitivos (funciones
intelectuales superiores) tienen un origen intersubjetivo (interpersonal) que evoluciona

23
hacia lo intrasubjetivo, surgiendo y desarrollándose a través de la mediación que un
adulto hace sobre el mundo que percibe el niño. El simple “¡mira!”, acompañado del gesto
de señalar hacia aquello que se quiere compartir con un bebé, representa el inicio de un
proceso en que la atención tiende hacia la internalización y genera cada vez mayor
control voluntario por parte del sujeto.

Estas consideraciones tienen obvias repercusiones pedagógicas, pues el educador


no es sino un “mediador” o guía de los recursos atencionales de los alumnos, condición
que tiene importancia desde el simple, pero fundamental hecho de dirigir la atención hacia
los aspectos esenciales de los fenómenos - para optimizar los aprendizajes en tiempo y
calidad-, hasta buscar, aclarar y comunicar la finalidad de atender a tal o cual objeto de
estudio. Desde lo planteado estos aspectos tienen relevancia no sólo en términos de la
efectividad en la enseñanza de contenidos específicos que se desea que aprendan los
niños, sino –y quizás más fundamental aún- en términos del proceso que igualmente
aprende el niño con respecto a cómo manejar y aprovechar de mejor forma sus recursos
atencionales para sus futuros aprendizajes.

• La Música como Instrumento para el Desarrollo de la Atención

Si se propone la utilización de la música y el sonido como elementos que pueden


contribuir a una educación de la atención, se hace, básicamente, pensando en la facultad
de estos fenómenos acústicos para hacer contacto con el organismo directamente sobre
bases psicobiológicas y porque sus potenciales cualidades multisensoriales pueden ser
explotadas y combinadas de modo tal de dirigirse a todos los sentidos del niño.

En el acto mismo de hacer música y responder a los estímulos musicales y/o


sonoros, una persona experimenta sensaciones fisiológicas y psicológicas instantáneas,
en diferentes niveles, y la realidad concreta de sentir de manera auditiva, visual táctil,
sinestésica y emocional trae a la persona al presente y tiene resultados inmediatos sobre
el desarrollo y la expansión de la conciencia “de sí mismo”, “de los otros” y “del ambiente”.
Este proceso por medio del estímulo interno y externo de los sentidos, ayuda al individuo
a enfocar su atención y así hacerse más receptivo y capaz de aprender.

Por otra parte, el trabajo y la estimulación con elementos sonoros y musicales


representa una alternativa válida y conveniente para desarrollar la atención en los niños,
pues la música es una actividad que ellos vivencian naturalmente con un carácter
artístico-lúdico, adecuándose por tanto a sus necesidades e intereses. Si a esto se suma
los esfuerzos del educador por presentar actividades que incluyan la música y los sonidos
en formatos de juego, y donde se desafíen sus capacidades atencionales, se ampliará de
una forma simple y entretenida las posibilidades de practicar “actos de atención” a una
variedad de situaciones pedagógicas.

24
4.2. Estrategias Metodológicas

Como se ha podido observar, la música también permite en el preescolar el


desarrollo de la atención, motivo por el cual se hace necesario que educadores a cargo de
menores preescolares consideren dicha relación y realicen actividades que la fomenten.
En este sentido, a continuación se presentan cuatro actividades que permitirían a través
de la música, como eje central, desarrollar la atención en el párvulo.

a) Actividad 1: “El sonido y el silencio”.

Objetivo: tomar conciencia del sonido y el silencio y saber diferenciarlos; estimular la


conciencia sonora respecto al medio; estimular la atención y la concentración.

Desarrollo: el educador entra en completo silencio a la sala, hasta llamar la atención


de los niños; les invita gestualmente a permanecer en silencio y a sentarse en círculo.
En voz muy baja y creando un clima de intimidad, se les pide estar atentos a todo lo
que escucharán... “¡Atención!”: Se apaga la luz por algunos segundos y después de un
rato en silencio se les pregunta: “¿Escucharon?”... En la primera o primeras veces los
niños producirán rumores de sorpresa o responderán no haber escuchado nada. Se
apaga nuevamente la luz por un poco más de tiempo.

En este punto habrán escuchado los rumores del exterior del salón y los
enumerarán, pero también algunos dirán haber escuchado el silencio. Y aunque no
sea dicho por los niños espontáneamente, se les preguntará: (después de haber
repetido muchas veces el juego de la luz- oscuridad, que a los niños gusta mucho y es
perfecto para introducir la diferencia sonido – silencio, puesto que la relación surge
espontáneamente) “... y entre todo lo que han escuchado con tanta atención hasta
ahora, “¿No han escuchado el silencio?”. Al inicio mostrarán un gesto de sorpresa, de
interrogación. Harán silencio, de manera que se aprovecha el momento y colocando el
dedo índice sobre la boca y con la mano señalando el oído, se invitará a continuar en
silencio. Se pregunta: “¿Lo han escuchado?... al menos dentro de la sala se alcanzó a
escuchar”.

Se invita a los niños a contar en qué ocasiones han escuchado el silencio. Otras
preguntas para motivar la discusión pueden ser: “¿Cuál es el silencio más largo que
han escuchado?; ¿Qué cosa se siente cuando se escucha el silencio?; ¿En qué
momento del día y dónde han escuchado mejor el silencio?; ¿Te gustaría sentir con
mayor frecuencia el silencio?

Finalmente se propone a los niños cantar y moverse


imitando los gestos del educador, tratando de
aprender algún tipo de canción que haga mención
sobre el Silencio, la cual aluda a las nociones básicas
de sonido y silencio y sus diferencias, en base a
contrastes apoyados en mímica y movimientos que

25
las enfatizan (p.ej., se deja de cantar repentinamente, tapándose la boca con las
manos para referirse al silencio, o se hace el gesto de “pedir silencio”, con el dedo
índice sobre los labios). Se comenta la canción, descubriendo y aprovechando los
significados asimilados por los niños, a través de preguntas que estimulen su
expresión verbal y no verbal para comunicar los aspectos relevantes de estas
categorías.

Observaciones, sugerencias: los educadores están acostumbrados a llamar y dirigir la


atención sobre actividades o estímulos concretos y tangibles; en este ejercicio, la
demanda atencional que se les exige a los niños es relativamente compleja, pues se
les dirige su atención hacia algo tan abstracto como lo es “el silencio”, que literalmente
es un “no- estímulo”. Para apoyar y facilitar este ejercicio se recurre al juego luz-
oscuridad. Si resulta más práctico, el educador puede utilizar una gran manta con la
cual cubrirse y descubrirse junto a los niños.

b) Actividad 2: ¿De dónde vienen los Sonidos? (“La Cacería de sonidos”)

Objetivo: estimular la atención y la concentración; conocer las principales categorías


de fuentes sonoras relacionadas al mundo de experiencia del niño (cuerpo, hogar,
instrumentos musicales, ciudad, naturaleza, etc.); tomar conciencia de la riqueza
sonora del propio cuerpo y del medio; introducir las nociones de timbre y fuente
sonora.

Desarrollo: se motiva a los niños a conocer el origen (fuente) de los sonidos,


preguntándoles “¿Qué sonidos conocen uds.?”. El educador les pide que imiten estos
sonidos y que cuenten de dónde vienen y dónde los han escuchado. Las respuestas
de los niños se pueden complementar y se aprovechan para introducir la noción de
“fuente sonora”: “hay algunos sonidos que vienen de la naturaleza, otros del cuerpo
humano, otros de la ciudad o de instrumentos musicales, etc.”

El educador propone organizar una expedición en la cual


se va a explorar el entorno (sala de clases, patio, baños y
otras dependencias del establecimiento, algún parque
cercano, etc.) en busca de sonidos; será una verdadera
“cacería de sonidos”. Los niños tratarán de mantenerse en
silencio (“para no espantar a los sonidos”) y poniendo mucha
atención a todo lo que escuchen; buscando “hasta debajo de
las piedras” por si descubren algún sonido y tratando de
recordar todo lo que escucharon para contarlo al regresar a
la sala. Se comentan los sonidos “cazados” en esta
exploración y finalmente se “liberan” gritándolos, imitándolos, etc.

Como una actividad final o bien para desarrollarla en otra sesión, el educador les
dice a los niños que a continuación escucharán una serie de sonidos debiendo poner
mucha atención pues tienen que descubrir de qué sonido se trata y si es un sonido
que viene del cuerpo, de la casa, de algún instrumento musical, de la ciudad, de la
naturaleza (de animales, o fenómenos de la naturaleza como la lluvia, etc.), etc. Se

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presentan sonidos grabados pertenecientes a estas categorías, incentivando la
participación de los niños a través de asociaciones que puedan hacer a partir de ellos,
como recuerdos de dónde o cuándo los escucharon, qué sucedió, etc.

Materiales: los materiales que requieren para esta actividad es CD con variedad de
sonidos.

Observaciones, sugerencias: generalmente el educador dirige la atención de los niños


indicando exactamente aquello que debieran atender para un determinado
aprendizaje. Esta guía es necesaria, pues es tanto lo que reclama la atención del niño,
que perdería muchos aspectos significativos si el maestro no se los señalara. Sin
embargo, los alumnos no siempre quieren que se les indiquen el camino y que su
única tarea sea recordar lo que se les muestra. Por esto, aunque el educador necesita
iniciar y dirigir las actividades educativas de los niños, es preciso que los deje usar la
iniciativa para que descubran cosas por sí mismos cuando sea posible.

En esta actividad - particularmente la “cacería de sonidos” - se trata de llevar a


cabo una instancia de “aprendizaje por descubrimiento”; que requiere de una tarea de
atención más o menos regular y sostenida. Para una mayor dinámica y
aprovechamiento del ejercicio, el educador puede realizarla en un entorno con más
posibilidades sonoras, o bien, enriqueciendo él mismo el entorno previamente.

Al volver a la sala con los “sonidos capturados”, los niños pueden imitar los sonidos
para que los demás adivinen de qué se trata.

La noción de “fuente sonora” puede ser introducida con la lectura del cuento
infantil, “La Música, Regalo de los Dioses” (ver anexo 2), pues en él se hace referencia
a distintos sonidos provenientes de la naturaleza, del cuerpo humano y de algunos
instrumentos musicales. Para motivar más a los niños en la “expedición o cacería de
sonidos” se puede recurrir al uso de disfraces o la caracterización como
“exploradores”. Si es que se cuenta con los recursos técnicos, se pueden “cazar” los
sonidos con radiograbadoras portátiles.

En esta actividad el factor atención se maneja, básicamente en función de


despertar el interés y la curiosidad de los niños por explorar su entorno inmediato. La
estrategia se plantea básicamente como un juego, pero también constituye un desafío,
cuyo éxito dependerá de cuán atentos y pacientes estén los niños ante el fenómeno en
cuestión.

En síntesis, y como se ha podido observar, la música adquiere una real importancia


en el desarrollo de la etapa preescolar, ya que permite poder fomentar la capacidad
intelectual del menor y todo lo que ello conlleva, ayudando posteriormente a mejorar las
habilidades en las matemáticas, la memoria, la lectura, entre otros aspectos. Además,
cuando a un niño se le incentiva, por medio de actividades didácticas, a crear o inventar
sus propias canciones, permite también aumentar su conocimiento de palabras y sonidos.

A los niños en edad preescolar les encantan las canciones infantiles y las rimas,
característica que deben tener en cuenta sus educadores, para así fomentar su encuentro

27
con la música, donde no solamente disfrutará de ella, sino que además aprenderá sobre
números, letras y sonidos.

Para terminar, no se debe olvidar un dato importante, como el cerebro de un niño/a


se desarrolla mas rápidamente cuando son muy pequeños, con el 80% del desarrollo
ocurriendo antes de los 3 años, y el 90% antes de los 5 años, la música ayuda con hacer
conexiones en el cerebro. Por ello, no cabe duda que la etapa de la niñez se constituye en
el momento en que el ser humano se encuentra más receptivo a los nuevos estímulos del
mundo exterior, siendo una antena receptora de todo tipo de experiencia sensoriales y
conocimientos que va procesando y que, posteriormente, le servirán durante su vida
adulta, por lo cual esta instancia se constituye en el momento ideal para darle la
oportunidad a que desarrolle habilidades particulares, como lo es en el campo de la
música.

5. EL APRENDIZAJE Y LA EXPRESIÓN ARTÍSTICA EN LA INFANCIA

El aprendizaje es un proceso fundamental de la vida, por ello prácticamente toda la


actividad humana y sus logros son manifestaciones de los resultados del aprendizaje, de
la cultura, de la vida en comunidad, y del propio individuo.

A través de los siglos, las nuevas generaciones han sido capaces de aprovechar lo
aprendido y entregado por las anteriores, añadiendo así nuevas contribuciones al
conocimiento y habilidades humanas. Las costumbres, las leyes, las religiones, los
idiomas, las instituciones sociales, todos ellos se han desarrollado y se han mantenido
gracias a la capacidad del ser humano de aprender, por ello es necesario conocer el
proceso de aprendizaje con el fin de entender la conducta, los intereses, las creencias,
etc.; todo aquello que caracteriza a cualquier ser humano.

En educación, las tareas que deben ser aprendidas son tan importantes que no
pueden dejarse al azar. De ahí la importancia de la comprensión del proceso de
aprendizaje, para conocer cuáles son las experiencias que lo producen y bajo qué
circunstancias se desarrolla. Lo que permitirá además, conocer las variables ambientales
que influyen en el aprendizaje de los estudiantes.

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Por ejemplo

Un bebé aprende que cuando tiene hambre y llora es sacado de la cuna, es


acariciado y alimentado. Él disfruta el hecho de que lo tomen en brazos. Luego él
llorará, aunque no tenga hambre.

Un perro aprende, después de varias tentativas, a abrir una puerta y salir a


correr.

Una niña adquiere una habilidad motriz como andar en bicicleta, primero
cayéndose y levantándose varias veces, manteniendo el manubrio derecho,
equilibrándose sobre la bicicleta finalmente.

Un estudiante memoriza un poema repitiendo varias veces las líneas


correspondientes, mirando el texto al principio, luego sin mirarlo, hasta memorizar
completamente los versos.

Una estudiante adquiere información mirando un texto con hechos de la


historia de su país, lee y toma notas. Más tarde en clases, podrá responder sobre
algo que no conocía antes de estudiar ese texto.

Todos los ejemplos anteriores tienen algunos elementos en común, como que el
organismo ejecuta una acción con un propósito. Se propone una conducta siempre
orientada a una meta; no es errática, en circunstancias normales.

El organismo intenta varias respuestas en un esfuerzo por llegar a una solución,


por lo que muchas veces existe un proceso de ensayo y error. Una vez que acierta con
una respuesta correcta, ya sea por accidente o por reflexión, el organismo adopta esa
nueva respuesta como habitual, cambiando su desempeño anterior.

El aprendizaje, según este análisis y en este contexto, es el proceso por medio del
cual el organismo, satisfaciendo sus motivaciones, adapta o ajusta su conducta con el fin
de alcanzar un objetivo.

En los casos del ejemplo, como el del bebé que aprende a llorar aunque no tenga
hambre, el perro que abre la puerta, el estudiante que memoriza un poema, la niña que
aprende a andar en bicicleta, el alumno universitario que responde un examen escrito, se
produce un cambio en la conducta en forma permanente y todos ilustran nuevas
conductas resultantes de su propio aprendizaje.

Considerando lo anterior, se puede decir que el aprendizaje es “un proceso


hipotético que puede inferirse de cambios relativamente permanentes en la conducta y
que pueden ser atribuidos a la experiencia”.

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El aprendizaje puede ocurrir a través de una actividad organizada o no organizada;
puede ocurrir en forma intencionada o no intencionada.

La educación se ha definido como el procedimiento formal a través del cual se hace


un esfuerzo intencionado por desarrollar en los individuos ciertos patrones de conducta
aceptados socialmente. Muchos aprendizajes son intencionados como el niño que estudia
las tablas de multiplicar, o cuando un estudiante universitario revisa sus apuntes para un
examen; y muchos son no intencionados o incidentales como los niños y adultos que, sin
deseo consciente, pueden aprender de la publicidad en los letreros o en la televisión.

La educación formal se refiere a los programas organizados sistemáticamente para


producir ciertos conocimientos, destrezas, actitudes y conductas de un grupo social dado.
Las escuelas están establecidas y se mantienen para asegurar ciertos resultados de
aprendizaje. Junto con buscar la continuación de un orden social, mantención de las
instituciones, también se busca la seguridad y el bienestar del individuo en una sociedad
compleja.

El éxito de los logros de la educación formal depende en gran medida del


aprendizaje que ocurra en la sala de clases, ahora bien, estos cambios pueden ser
deseables o no deseables. En una sala de clases, los objetivos que el profesor ha puesto
para los alumnos son unos, pero los logros difieren de estos objetivos.

En una era con extraordinarios avances tecnológicos y con la rapidez del cambio
del conocimiento que se puede apreciar, es prácticamente imposible mantener al día los
contenidos curriculares; de ahí que cada vez cobre mayor fuerza la idea de equipar a los
alumnos con “conocimiento, comprensión, y la habilidad de solución de problemas y de
aprender a aprender”, de manera que ellos por sí mismos, puedan diseñar las respuestas
apropiadas y modos de conducta convenientes para situaciones inesperadas.

Es esencial que los individuos se comporten de tal manera que salvaguarden su


propio bienestar y los intereses de sus congéneres. Los productos de aprendizaje que
satisfacen estas necesidades son las actitudes, los ideales y los valores.

Los grafismos y las pinturas, constituyen el lenguaje por medio del cual el niño
logra comunicar y expresar; por ende, este tipo de lenguaje es uno de los ejes de la
expresión artística que se enriquece con los actos perceptivos y receptivos.

Algunas investigaciones y experiencias demuestran que la reflexión, la formulación


de hipótesis, la emisión de conceptos, la percepción y el análisis lógico de las imágenes
se encuentran latentes en los niños pequeños, por lo que es necesario replantearse las
prácticas pedagógicas y propiciar actividades que le permitan al niño enfrentar situaciones
enriquecedoras de percepción, imaginación, sensibilidad, juicio crítico y estético.

Las metodologías educativas que tienen como propósito desarrollar las


capacidades de creación, deben contener como ejes centrales el promover la percepción
y la producción de ésta, de acuerdo a las etapas de desarrollo correspondientes de los
alumnos, en un contexto que permita actividades lúdicas (de juego).

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El educador debe preocuparse por integrar en sus metas curriculares el desarrollo
de la creatividad, teniendo claro que es necesario modificar el contexto educativo,
procurando:

- Que los niños generen la mayor cantidad posible de ideas acerca de cualquier situación
planteada por el profesor o ellos mismos.

- Que exista mayor libertad para expresar todas las ideas, por muy absurdas que
parezcan.

- Invitar a los alumnos a que piensen ideas diferentes a las acostumbradas.

- Que los niños busquen ideas poco comunes para resolver los requerimientos que les
hace el propio maestro.

- Que los niños se esfuercen por complementar sus ideas pensando en que sean más
eficaces y añadan elementos para fortalecerlas.

- Que los niños sean capaces de escuchar opiniones de otros, ya que el diálogo puede
enriquecer las visiones que se tienen de los problemas.

- Que los niños analicen sus propuestas, las experimenten y comuniquen sus
observaciones.

- Que las recomendaciones se realicen constantemente, independientemente del


contenido que se está estudiando, para que los niños entiendan que la creatividad no es
una instancia para relajarse y jugar con las ideas; por el contrario, es una vía que amplía
la panorámica de solución de problemas reales.

El pensamiento creativo debe ser fomentado desde temprana edad y continuar en


desarrollo hasta los cursos superiores, y debe estar presente en todas las estrategias
metodológicas que diseñe y ejecute el docente, tiene que estar directamente relacionado
con las metas y objetivos de la educación. Es importante que se considere como un
hábito la forma en que opera el pensamiento; sólo de esa manera se comprenderá que es
importante que la creatividad ocupe un mejor lugar en las prácticas profesionales.

El trabajo creativo del docente, es captar lo que el grupo-curso desea aprender y


moldear sus aspiraciones. Por ello, el docente debe establecer actividades que impliquen
la visualización, la gesticularización, la sonoridad, etc., para canalizar las actividades
pedagógicas en este sentido.

Como el docente se encuentra en desventaja respecto al número de alumnos, éste


debe revertir esta situación uniéndose a los intereses de éstos y contextualizarlos, debido
a que los niños huyen del conocimiento impartido según los métodos regulares porque no
ven utilidad alguna en ellos.

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Por ejemplo

Una niña puede preguntar "¿Para qué aprender a sumar y restar si yo quiero ser
ama de casa?". A lo que el docente puede responder que le servirá para distribuir
correctamente el presupuesto doméstico, lo que logrará gracias a las operaciones
matemáticas, ya que si vas al supermercado con sólo $ 1.000 pesos y necesitas
comprar leche, huevos, arroz y mantequilla, ¿cómo harás para que el dinero te
alcance?

Por ello, es necesario que el educador aprenda a captar y a definir los problemas
que presentan los alumnos, ya que si éstos aprenden a definir claramente los problemas,
encontrarán fácilmente la solución. Las estructuras de los pasos para conseguir la
solución las establece quien se enfrenta al problema y las vías para la aplicación de tal
solución debe indicarlas el maestro, pues no son otras que el conocimiento que debe
inculcarles (ciencias, estudios sociales, geografía, historia, arte, etc.).

En los últimos años han sido muchos los estudios que se han realizado sobre la
creatividad. No obstante, llevarla al trabajo de aula es muy distinto. La teoría es necesaria,
pero la práctica es la que realmente lleva a cumplir las metas propuestas.

Los docentes que han llevado a cabo actividades creativas en sus aulas, han
podido comprobar la gran utilidad que representan en un sentido mucho más concreto
para el desarrollo físico y mental del individuo. No se deben delimitar las estrategias
creativas, ya que los momentos determinan varios factores esenciales que no deben
dejarse de lado. Por lo que, no sólo la teoría debe demarcar las estrategias que se van a
utilizar cuando la sensibilidad, el espíritu y la espontaneidad influyen enormemente en la
energía creativa de cada individuo.

La estrategia creativa que se adecua a los diferentes grupos y aulas, ha de ser


aquella que permita al docente conjugarse con los alumnos, pensar desde su punto de
vista, internalizar sus reflexiones y resaltar sus necesidades. Sólo de esta manera se
logrará una integración en el aula, donde los alumnos dejarán de lado sus retraimientos y
saldrán a la luz sus inquietudes. Gracias a ello, los niños lograrán abrir sus pensamientos
hacia la creatividad para identificar y solucionar problemas, y así, los conocimientos se
harán parte de la vida diaria y no serán puntos o nociones ajenas a aquello que interfiera
cotidianamente.

Generalmente, cuando se habla de la necesidad de despertar la conciencia de los


niños a través de los procesos educativos, se ve esa situación con cierto recelo, al igual
cuando se expresa que la educación debe provocar en los niños confianza en sí mismos
para enfrentar la vida con responsabilidad; por muchos es visto como sueño utópico y
generalmente el plantear que el arte es la herramienta educativa más útil, se considera
una locura. Existe un rechazo a estas ideas porque el arte siempre ha sido visto con cierto
desprecio por muchos sectores autocalificados como más serios.

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Hoy día se puede afirmar que el arte, al ser parte integrante y activa de los
programas educativos infantiles, se convierte en una herramienta de inmenso valor para
los docentes. Vista como la fuente primordial de estrategias creativas dentro del aula.

Es por ello que las artes, dentro de las actividades escolares, debe cumplir un rol
sobresaliente; ya que mediante sus técnicas de expresión, la creatividad impregnará a la
educación de una buena dosis de sí misma, renovando de esta forma sus procesos.

Asimismo, la educación vista como proceso, debe dejar de lado los límites rígidos y
colocar énfasis en entregar la “posibilidad de aprender” a los alumnos mediante un
proceso educativo continuo, ya que siempre habrá algo nuevo que aprender, por lo que
las mentes de los niños deben estar preparadas para este gran desafío. Inculcando en los
niños, la idea que las cosas se pueden realizar siempre de una mejor manera.

Al unir las siguientes premisas “El arte es expresión del espíritu humano” y “Todos
son seres creativos”, se obtiene una afirmación que se erige como fundamental en el
proceso educativo infantil: “el arte es constructor de ideas”.

Debido a lo anterior, las actividades que se centran en las artes como expresión y
estímulo de la creatividad se caracterizan por:

a) Permitir ampliar la capacidad y habilidad para plantear o identificar problemas.

Generalmente, las técnicas se centran en proponer estrategias para resolver


problemas y no para plantearlos. Esto condiciona hacia una creatividad de consecuencias
y no de causas. Hoy se acepta que lo original tiene por ende preguntas originales; la mera
visión o definición de un problema, ya puede ser considerado un acto creativo en sí
mismo.

b) Fortalecer la inteligencia, la persistencia, la flexibilidad y la originalidad.

Es necesario un cierto grado de inteligencia en el área donde se es creativo; ser


persistente, constante o tenaz tiene un rol fundamental en la consecución de soluciones;
la flexibilidad permite reinterpretar y replantear situaciones o fenómenos a través de
diversos enfoques; la originalidad es lo que hace al proceso como único o diferente,
incluso propio.

Pero llevar todo esto a cabo no es tarea fácil, ni mucho menos para los
educadores, quienes, por una parte, deben cambiar su concepción del proceso
pedagógico, y por otra parte, deben enfrentarse al rechazo inicial que muestran los
alumnos al cambio respecto a respuestas que ya tienen estereotipadas, de manera tal de
poder ampliar y flexibilizar en ellos los procesos perceptivos, plantear situaciones fuera de
las demasiado familiares, y derribar el bloqueo que se genera desde el punto de vista
social, cultural y emocional. Esta es una situación normal y forma parte de una etapa que
puede superarse con esfuerzo y constancia.

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Las actividades relacionadas con las expresiones artísticas pueden vincularse con
aquellas referentes a otras áreas del conocimiento, alcanzando resultados finales
exitosos.

Por ejemplo

A través del dibujo el profesor puede enseñar las formas geométricas, la


distancia que existe entre un objeto u otro, las dimensiones, etc.; todo lo cual se
relaciona con las matemáticas.

Por lo tanto, cuando el docente integra en sus clases el arte, permite que los
alumnos se sumerjan en un mundo conocido (conocimientos impartidos por el docente),
pero poco reconocido por ellos. En este sentido, las artes permiten reforzar sus bases
gracias a una libertad de análisis, síntesis y expresión, convirtiéndose los niños en seres
increíblemente ingeniosos, comunicativos e interesados.
Los materiales como los crayones, lápices, pinturas, instrumentos musicales,
disfraces, etc., lograron transformar los pensamientos de los niños en mensajes y las
ideas en acciones y a través de estas expresiones, encontrarán nuevas formas de
explorar su mundo y establecer relaciones con él.

Estas actividades centradas en la expresión, ayudarán a los menores a darse


cuenta que la comunicación creativa está relacionada con diferentes campos del saber, lo
que les permitirá adaptarse a sus intereses y habilidades. El arte como herramienta
educativa puede ser confirmada con hechos y logros concretos por cualquier docente que
emplee las expresiones artísticas como parte inseparable del proceso de aprendizaje.

Por ejemplo

- Reconocer formas, tamaños, volúmenes, grosores, texturas, etc.


- Establecer relaciones espacio-temporales.
- Observar, relacionar y experimentar con el mundo que le rodea.
- Estimular la curiosidad, la invención y el descubrimiento.
- Entregar la oportunidad de expresar ideas y experiencias, describiéndolas.
- Reconocerse a sí mismo y sus relaciones con el mundo a su alrededor.
- Expresarse emocional y espiritualmente.
- Establecer valores como el respeto, la comprensión, la cooperación, la
autodisciplina y la solidaridad.

Considerando lo anterior, resulta fundamental establecer una relación entre la


educación y las artes, ya que la fuerza de la creatividad ayudará a mejorar los sistemas
educativos, de manera que los niños cuenten con las capacidades necesarias para
enfrentar las demandas del futuro; esto ayudará a reparar las debilidades de los

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individuos, preparándolos para los nuevos tiempos, siendo críticos, analíticos, seguros y
capaces de tomar decisiones y de resolver problemas, imaginativos y libres de
pensamiento.

“La capacidad de crear e imaginar forma parte invariable del derecho a trazar
horizontes dignos para la propia vida”.

Asimismo, es necesario fomentar e impulsar el desarrollo de la creatividad con la


misma fuerza con la que se impulsan otros temas como la salud, el desarrollo industrial y
comercial, debido a que hasta la creación de un clavo requiere en un principio ser
imaginado como respuesta a un planteamiento de un problema, y por ende, se necesita
realizar un proceso creativo.

Por ejemplo

Cuando un niño toma un par de lápices de colores, usa un disfraz o manipula


trozos de plasticina, utiliza su imaginación, gracias a las experiencias vividas. Su
mundo interno pasa a ser el dibujo, el personaje interpretado o la figura moldeada.

De acuerdo a lo expuesto anteriormente, queda claro que no puede existir


expresión artística sin la auto-identificación gracias a las experiencias pasadas, como
también sin el material artístico utilizado para ese objetivo. Por lo tanto, este aspecto se
convierte en un factor esencial de cualquier expresión creadora. Esto porque las
experiencias van variando con el desarrollo del individuo, y por ende, la auto-identificación
va comprendiendo los cambios sociales, intelectuales, emocionales y psicológicos que
operan en él, surgiendo además, la necesidad de identificarse con otros seres, lo que se
logrará sólo cuando el niño consiga autoidentificarse.

La real importancia de una expresión artística recae en el reflejo de sentimientos,


emociones y pensamientos del individuo, importando realmente el modo de expresión que
se utilice y no el contenido. Por ello, los niños sienten una gran satisfacción al poder
expresar sus sentimientos y emociones a través del arte. Incluso esto se puede observar
en los niños más pequeños, quienes no tienen conocimiento del concepto arte, pero
sienten una gran satisfacción cuando realizan un garabato.
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