0% encontró este documento útil (0 votos)
282 vistas234 páginas

Arte, Mito y Religión en Mesoamérica

Este documento presenta una revisión de los elementos mitológicos y las obras de arte más destacadas de las civilizaciones mesoamericanas, con un enfoque en entender el contenido simbólico más que sólo describirlas formalmente. Cubre las principales regiones mesoamericanas como el Golfo de México, Oaxaca, los Mayas, el Occidente y el Centro de México. Explica los mitos y religiones que dieron forma a las creaciones artísticas y arquitectónicas, e incluye 350 ilustraciones de ejemplos
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
282 vistas234 páginas

Arte, Mito y Religión en Mesoamérica

Este documento presenta una revisión de los elementos mitológicos y las obras de arte más destacadas de las civilizaciones mesoamericanas, con un enfoque en entender el contenido simbólico más que sólo describirlas formalmente. Cubre las principales regiones mesoamericanas como el Golfo de México, Oaxaca, los Mayas, el Occidente y el Centro de México. Explica los mitos y religiones que dieron forma a las creaciones artísticas y arquitectónicas, e incluye 350 ilustraciones de ejemplos
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

ARTE

MITO
Y RELIGIÓN

EN MESOAMÉRICA

DR. ARTURO MORALES


ÍNDICE

INTRODUCCIÓN

I. MARCO DE REFERENCIA 11
II. REGIÓN GOLFO DE MÉXICO 39
III. REGIÓN OAXACA 70
IV. REGIÓN MAYA 87
V. REGIÓN OCCIDENTE 129
VI. REGIÓN CENTRO 151
VII. COMENTARIOS FINALES 214

ANEXOS 248
BIBLIOGRAFÍA 258

2
INTRODUCCIÓN

Coatlicue. Piedra basáltica. Mexica. Postclásico.

3
INTRODUCCIÓN

Para mejorar el conocimiento y promover la difusión del arte mesoamericano,


este trabajo presenta una revisión de algunos elementos mitológicos, de las obras
arquitectónicas, escultóricas y pictóricas más destacadas, con un enfoque que pretende
entender las raíces de sus contenidos más que la sola descripción formal de la obra.

La revisión de la cosmogonía, los mitos la religión y las prácticas rituales como


antecedente conceptual de las creaciones plásticas, proporciona un conocimiento mas
profundo de la obras de las sociedades prehispánicas. La síntesis con un enfoque
interpretativo, permite adentrarse, en un recorrido de los ejemplos más destacados, en
el lenguaje simbólico de la plástica prehispánica, que una vez asimilado, permite
avanzar en la interpretación de otras obras.

Este trabajo pretende reunir en un solo texto los mitos fundamentales de las más
destacadas civilizaciones mesoamericanas, con los ejemplos mas representativos de la
plástica. Permitiendo así, la confrontación de los contenidos, de las creaciones
intelectuales con los ejemplos objetivos, constituidos en obras completas, elementos
decorativos, tipologías formales o conceptos compositivos .

Los límites temporales están marcados por el surgimiento de las primeras


sociedades aldeanas su desarrollo a través de los siglos hasta la creación de las
grandes sociedades teocráticas y finalmente las civilizaciones militaristas. El universo
de las creaciones plásticas prehispánicas durante mas de tres mil años, es
necesariamente muy vasto, pero la propuesta no es realizar una compilación sumaria,
sino señalar algunas de la obras mas significativas cuya interpretación sirva de clave
para comprender su génesis y el de otras similares,

El desarrollo del trabajo fue largo, y produjo algunos cambios de actitud ante el
problema que modificaron substancialmente el primer planteamiento. Quizá los
obstáculos mas grandes fueron por una parte la multitud de posibilidades en la
selección de las obras, y por otra la necesidad de presentar las ilustraciones de una
manera sencilla y clara.

4
La selección de los ejemplos se resolvió conforme se fué incrementando la
información sobre los mitos y las religiones. Se puede establecer, cierta unidad en los
rasgos de las religiones y la creación de dioses, a partir de los elementos naturales,
estos dioses se repiten o se desdoblan en otros dioses menores cuando las sociedades
se desarrollan. Con esto la cita de un dios primario lleva a la interpretación de otros. Lo
mismo sucede con cierta tipologías formales, como la construcción de pirámides, la
erección de estelas, o el significado de algunos elementos decorativos, como grecas y
círculos.

En cuanto a la presentación de las ilustraciones, debió determinarse un criterio


que les diera unidad. Las imágenes de la bibliografía especializada, revistas,
fotografías, diapositivas, etc., son de una gran diversidad de calidades, y tamaños, por
lo que fue necesaria la elaboración de 350 dibujos a tinta basados en las imágenes
impresas o trazadas en museos o colecciones particulares. Con esto se logro unidad y
el dibujo lineal permitió captar rasgos y detalles que en las fotografías aparecían
confusos.

La estructura del documento esta determinada por los propósito señalados


arriba. Inicia con un Marco de Referencia en el que se establecen los principales
conceptos en torno al lugar y al tiempo determinados como límites. Después se
presenta cada un de las regiones mesoamericanas, describiendo algunas variables
como el medio físico, elementos de la sociedad como, la economía, la forma de
gobierno y la religión.
Al final del capitulo de cada región se incluyen las ilustraciones de las obras
seleccionadas, con algunos comentarios que ayudan a su interpretación.

Después de los capítulos de las cinco regiones, siguen algunos comentarios


finales, con los que se intenta obtener algunas conclusiones a partir de la información
presentada.

Al final después de alguna información complementaria, se anexa un catálogo


general de todas la ilustraciones, de gran utilidad para conocer el contenido gráfico
del documento y localizar la información sobre cada una de ellas.

5
Finalmente se agrega un glosario en el que se aclara el significado de los
nombres de dioses, lugares, objetos rituales y términos propios relacionados con las
representaciones plásticas prehispánicas, que en su gran mayoría están escritas en
nahuatl. Complementa el glosario un inventario de imágenes que facilita la localización
y el acceso a la información de cada una de las ilustraciones.

Las citas textuales están escritas en cursiva y para indicar con mas agilidad la
fuente, las referencias bibliográficas, se indican inmediatamente después de la cita,
entre paréntesis.

Todos los dibujos son originales del autor.

6
Planteamiento
La gran diversidad de material bibliográfico sobre el arte mesoamericano dificulta
el acercamiento del que se inicia en el estudio de la materia.

Desde la promoción que los llamados artistas viajeros hicieron con sus trabajos
de divulgación en la primera mitad del siglo independiente, hasta los mas recientes
trabajos del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM. Han proliferado las
publicaciones y las instituciones interesadas por el mundo de la plástica
mesoamericana, y los investigadores de todas ellas han realizado un gran número de
obras con diferentes enfoques y objetivos particulares.

A esta producción bibliográfica hay que agregar la que proviene de


investigadores extranjeros, que desde principios del XVIII, hasta la fecha, atraídos por
las riquezas arqueológicas de estas tierras, han dedicado sus esfuerzos a profundizar
en el conocimiento del pasado artístico de mesoamérica.

En algunos casos las investigaciones han producido documentos que difieren en


cuanto a opiniones, complicando aún más el panorama del arte prehispánico en
Mesoamérica para quien intente estudiarlo .

Por otra parte , aún no se ha promovido lo suficiente la difusión del conocimiento


de ese periodo histórico del arte mexicano, como para llegar contrarrestar los
problemas que su desconocimiento ocasiona, principalmente para los que actualmente
habitan las mismas regiones.

Tales problemas llegan a tener consecuencias manifiestas particularmente en las


artes plásticas, arquitectura escultura y pintura, y en forma general, en todos los
productos culturales que se llenan de formas y significados promovidos por el
comercialismo a través de los medios masivos de comunicación como consecuencia de
la globalización cultural.

El trabajo se concentra de una manera sintética e histórica, en la estrecha


relación, entre la cosmogonía y la religión de los pueblos mesoamericanos con sus mas
destacados textos artísticos, principalmente de la arquitectura, escultura y pintura.

7
Como producto final se pretende elaborar un texto monografico, en el que se
exponga gráfica y sintéticamente, la estrecha relación entre las obras plásticas de las
culturas mesoamericanas , con sus concepciones cosmogónicas expresadas en sus
mitos, religión y prácticas rituales.

Ejemplificando con esta muestra entre obra y contenidos, la importancia del


contexto cultural en el proceso creativo de las artes y su papel como medio para
consolidar y mantener la identidad y pervivencia de un grupo humano.

La exposición se reduce a las artes plásticas, esto es, las obras de Arquitectura,
Escultura y Pintura producidas dentro de los límites de Mesoamérica. Siendo este un
concepto cultural, que se da en la coincidencia del tiempo prehispánico, limitado por la
aparición de los rasgos culturales que le dan unidad y su destrucción por la invasión
española , con el territorio central y sureste de la actual República Mexicana, junto con
Belice, Guatemala, el Salvador y parte de Honduras. Paul Kirchkoff, determinó el
concepto en 1 943, ( en el Congreso Internacional de Americanistas de mismo año en el
Acta Americana vol. I), como “Una región cuyos habitantes, tanto los inmigrantes muy
antiguos como los relativamente recientes se vieron unidos por una historia común que
los enfrentó como un conjunto a otras tribus del continente…”.

El apoyo teórico primario, es el aportado por los relatos recogidos por los
conquistadores españoles, cuyas obras son fuente de primera mano. Fray Bernardino
de Sahagún, Fray Bartolomé de las Casas, Diego Durán, Fray Juan de Torquemada.

Desde luego estas obras únicas, citadas por investigadores mexicanos y


extranjeros a partir del siglo XIX, como Alexander Von Humboldt, cuando el interés por
la arqueología y la antropología americana han ido en aumento. Los investigadores
europeos y americanos, de principios de siglo y las obras que se convirtieron en pilares
de la investigación arqueológica. Walter Krickeberg, Sylvanus G. Morley, J. Eric
Thompson, Mathew Stirling, Jacques Soustelle, Zelia Nutall, Francisco del Paso y
Troncoso, Georges C. Vaillant, Miguel León Portilla, José María Garibay , Alfonso Caso

8
Manuel Gamio, Michael D. Coe, Eduardo Noguera, Edward Seler, Miguel Covarrubias,
Román Piña Chan, Ignacio Bernal, Ignacio Marquina, Eduardo Matos Moctezuma, Paul
Westheim, etc, etc.

No es posible incluir a todos los investigadores que han dedicado sus esfuerzos
al conocimiento de las culturas prehispánicas y tampoco es e propósito. Las obras son
muy diversas y muy especializadas, tanto que, para lograr un conocimiento general,
sería necesario el estudio de muchas obras. De esa vastedad de información , que se
convierte en un problema por su amplitud, surge la propuesta de este trabajo.

Se propone un documento con claridad didáctica, y con carácter monográfico


como apoyo a la difusión y comprensión del arte Mesoamericano. Manteniendo un
carácter descriptivo en una primera lectura e interpretativo en otra, con criterios de
clasificación claramente definidos , dicho documento puede ofrecer una respuesta
sintética, a las interrogantes esenciales sobre el origen y la producción de las diversas
expresiones artísticas de mesoamerica, respuestas que existen diseminadas en un
mundo bibliográfico muy diversificado y a veces contradictorio.

Si no de una manera directa, dicho documento puede introducir al estudio del


arte mesoamericano y promover el interés para un estudio mas profundo, como
antecedente para un reconocimiento de lo mexicano, en beneficio del fortalecimiento
de la integridad cultural y de la identidad nacional.

9
MARCO DE REFERENCIA

Tláloc. Piedra. Mexica. Posclásico.


1. MARCO DE REFERENCIA

1.1. Poblamiento de América

El hombre americano no es nativo de estas tierras. No existen en el territorio


continental restos de homínidos fosilizados de fechas ni siquiera próximas a los
encontrados en Asia, África o Europa. Tampoco existen entre la fauna americana
especies de primates mayores que muestren una evolución paralela con el hombre.

Se da por cierto que grupos norasiáticos nómadas recolectores, llegaron al


continente en inmigraciones recurrentes, por el estrecho de Bering, desde hace 40 000
años, una vez que los períodos interglaciares lo permitieron. Una primera etapa entre
65 000 y 40 000 años y otras mas entre 12 000 y 10 000 años a.C., después de la
última glaciación llamada en América Wisconsin.

Se pueden identificar tres rutas de penetración hacia el sur del continente por los
restos que fueron dejando en su búsqueda de mejores climas y medios de
alimentación. Las costas septentrionales de Alaska y Canadá, las planicies de la
cuenca este de las montañas Rocallosas y la franja costera del Océano Pacífico.

También se especula sobre otras vías de arribo a tierras americanas, en las


costas de Chile y Perú de grupos inmigrantes de Oceanía en tiempos mas recientes,
pero no ha sido demostrado en forma definitiva.

Es posible afirmar, que para el año 10 000 a.C. el hombre ya hubiera recorrido el
continente de punta a punta, dejando rastros arqueológicos de sus asentamientos
esparcidos por todo el territorio americano. Los restos más antiguos del hombre
americano se han encontrado en el sudoeste del territorio de Nuevo México y en la
cuenca lacustre del altiplano mexicano.

Jesse D. Figgins, investigador estadounidense, encontró puntas de flecha entre


los restos de un bisonte o elefante lanudo (bison antiquus figginsi), en una depresión
del terreno en Folsom, Nuevo México llamado “Hombre de Folsom”, el yacimiento fue

11
datado en 10 000 a. de C. Frank Hibben, en la cueva de Sandía, realizó una datación
de restos de 25 000 años al que se llamo “Hombre de Sandía” .

Otros restos de actividad humana se encontraron en Clovis, aldea también de Nuevo


México. Las puntas de flecha recuperadas se dataron en 13 000 a. C. El Museo
Americano de Historia Natural, en 1 955, en Tule Springs Nevada, fechó restos de
cazadores de hace 28 000 años. Y en la Isla de Santa Rosalía, frente a California,
Phillip C. Or, fechó restos humanos de 29 650 años. Todos por el método de C 14
(emisión de radioactividad constante en el tiempo), para el que es aceptable un margen
de error de cincuenta años por lo que las fechas pueden considerarse exactas.

Los desarrollos culturales más extensos y significativos de la América


prehispánica se pueden ubicar en tres grandes grupos:

Primero, las grandes civilizaciones mesoamericanas, que cubrieron por el norte


desde el Río Sinaloa hasta el Río Panuco en el sur de Tamaulipas y por el sur hasta
El Salvador, Honduras y Nicaragua. Culturas como la Olmeca, Totonaca, Huasteca,
Mixteca, Zapoteca, Teotihuacana, Tolteca, Maya y Azteca habitaron y florecieron en un
territorio de mas de un millón de kilómetros cuadrados durante mas de tres mil años.

Segundo, las culturas andinas del Perú, Colombia, Ecuador, Chile, Bolivia y
Argentina principalmente la Incaica, constituyen un segundo grupo.

Estos dos primeros grupos produjeron culturas y civilizaciones con una


organización social compleja y elevada, ciudades, arte, arquitectura y conocimientos
científicos desarrollados.

En el tercer grupo se incluyen las culturas que no llegaron al sedentarismo y


permanecieron hasta la conquista española como grupos recolectores y cazadores. Los
pueblos de las llanuras centrales de la cuenca este de las Rocallosas en Norteamérica
y los grupos que ocuparon las Antillas en el Caribe hasta el Amazonas profundo.

En el territorio considerado actualmente como México, existen diversos hallazgos


de la presencia del hombre prehistórico. En Santa Isabel Ixtapa, en el Valle de México,

12
se encontraron restos de mamut (Elephas Primigenius, extinguidos hace 12 000 años),
con puntas de flecha de obsidiana en las costillas.

Es célebre el hallazgo de los restos del llamado “Hombre de Tepexpan” (que


finalmente era mujer) fabricante de utensilios lìticos, y herramientas de sobrevivencia
de materiales deleznables. Tanto Santa Isabel como Tepexpan tuvieron una datación
aproximada de 9 a 10 mil años a.C.. En Valsequillo Puebla, se encontraron restos con
una data de 19 750 años y en Tlapacoya estado de México un cráneo humano con una
antigüedad de 22 mil años. El fechamiento mas temprano para restos arqueológicos en
Mesoamérica corresponde al sito de El Cedral en San Luis Potosí con cálculo
aproximado de 30 000 años a. C.

Se demuestra la dispersión del hombre en el México prehistórico por múltiples


hallazgos de restos arqueológicos y antropológicos, como en el Lago de Chapala (del
complejo cultural San Dieguito), y en la sierra de San Francisco ambos en el centro de
la Baja California, en diferentes cuevas de Coahuila y Tamaulipas, en Hidalgo, Jalisco,
Santa Martha en Chiapas y las cuevas de Loltún en la península de Yucatán y múltiples
sitios del Valle de México.

La producción de utensilios de sobrevivencia del hombre prehistórico, no tiene


características que marquen su singularidad con alguna intención expresiva, mas allá
del sentido utilitario con que se realizaban. Puntas de flecha, algunas representaciones
rupestres, y herramientas de madera, hueso, y piedra sin pulir. Tal vez, con un
propósito mágico, relacionado con la cacería, se haya tallado el hueso sacro de
camélido con forma de cabeza de coyote, encontrado en Tequixquiac, en el Valle de
México hacia 1 870. Pieza considerada la obra más antigua tallada por el hombre en
América sin ningún propósito utilitario. (Hanns J. Prem y Ursula Dyckerhoff. El antiguo
México, Historia y Cultura de los pueblos Mesoamericanos. Plaza y Janes Ed.).

Esos primeros pobladores americanos nómadas, cuya subsistencia dependía de


la recolección y la caza, lograron desarrollar por si mismos, después de milenios y sin
influencia cultural externa, las altas civilizaciones mesoamericanas.

1.2. El concepto de Mesoamérica

13
Paul Kirchhoff, determinó el concepto en 1943, en el Congreso Internacional de
Americanistas del mismo año, en el Acta Americana vol. I, como “Una región cuyos
habitantes, tanto los inmigrantes muy antiguos como los relativamente recientes se
vieron unidos por una historia común que los enfrentó como un conjunto a otras tribus
del continente…”.

Una incesante interacción entre las distintas regiones, comercio, guerra,


movimientos migratorios, fueron forjando la unidad mesoamericana a lo largo de los
siglos. Con el florecimiento y ocaso de los pueblos y sus particulares culturas iban
sumando conocimientos y creencias, costumbres y tradiciones, tanto que para el siglo
XV, el panorama cultural mesoamericano podría considerarse como una sola
civilización.

Esas culturas ocuparon parte del territorio actual de México y se extendieron


hacia el sur hasta Guatemala, Belice, El Salvador, y parte de Honduras. Del río Sinaloa
en la cuenca del Pacífico, al río Pánuco en el norte de Veracruz en la cuenca del Golfo
de México, hasta el río Motagua en Honduras a la parte oriental del Salvador.

Territorio

Es un territorio con una amplia diversidad de formas superficiales producto de su


compleja historia geológica. Plegamientos, fallas y levantamiento de montañas junto
con el intenso vulcanismo y las fuerzas de la erosión han dado forma a su accidentado
relieve. La Sierra madre Oriental formada por calizas del jurásico y cretácico, y la Sierra
Madre Occidental compuesta por capas volcánicas de la era terciaria, se hacen una
sola en el istmo de Tehuantepec, para crear la Sierra Madre del Sur, formada por rocas
cristalinas de la era arcaica.

Por efecto de la altura, mas que de la latitud, las temperaturas cambian al bajar
de las montañas a los valles y las costas. Climas cálidos y calurosos en las tierras bajas
y costeras y climas frescos y fríos en las tierras altas.

14
La cobertura vegetal sigue los cambios de clima, los ciclos pluviales y la calidad
de suelos. Así en el territorio mesoamericano se encuentran tanto los géneros vegetales
del área tropical, reino florístico Neotrópico; como los del reino florístico Holártico, del
ámbito boreal de Norteamérica.

Aquí se asentaron y evolucionaron, grupos humanos que vinieron del norte del
continente en busca de mejores climas y abundancia de recursos para sobrevivir. Aquí
superaron después de milenios, la vida errática de cazadores recolectores para
alcanzar el pleno sedentarismo agrícola. Aquí pasaron de las primitivas aldeas y
caseríos a los grandes centros ceremoniales hasta lograr las altas civilizaciones que
asombraron a los invasores españoles.

Sociedad

Los grupos humanos que poblaron el territorio mesoamericano, cuyos


testimonios arqueológicos y antropológicos llegan a datarse hasta en 30 000 años,
lograron definir formas culturales particulares tales, que a finales del período Preclásico
( 200 a.C.) ya se puede caracterizar un acervo de conocimientos muy particulares que
conforman el cuerpo cultural, que dio unidad a las culturas locales.

Todo el conjunto de obras intelectuales que conforman su cosmovisión, como la


organización social, las formas de gobierno, la economía, la sabiduría de sus
sacerdotes, la religión, las formas de ejercer el poder y el liderazgo, y su expresión
material de todas ellas en las obras de arte sirvieron para dar cuerpo al concepto de
Mesoamérica. Entre todo ese universo cultural, se pueden destacar algunos rasgos que
singularizan a las culturas mesoamericanas.

Religión

a. Una cosmogonía mitológica similar.


b. Una religión politeísta. Centzoteteo.
c. Ritos similares.
d. Juego ritual de pelota.
e. Practica ritual de sacrificios humanos.

15
f. Practica ritual de autosacrificios.
g. Noción de culpa y penitencia.
h. Principio de dualidad.
i. Al final del período Postclásico (900 a1492 d.C.) la noción de una deidad única
inasible, inefable, mas allá de toda representación. Tloque Nahuaque.

Economía

Exclusivamente agrícola, hasta el período Clásico, complementada con la


práctica de recolección, la caza y la pesca. Con cultivo de productos básicos comunes:
maíz, frijol, calabaza y chile. Además de otros particulares como el cacao, y el agave
para la extracción de fibras y elaboración del pulque.

Arte

a. Tipologías formales e iconográficas similares, determinadas por las


concepciones cosmogónicas, las creencias mitológicas, la religión y las prácticas
rituales, por encima de cualquier preferencia puramente estética.
b. Arquitectura monumental con orientación astronómica.
c. Construcción de pirámides, como basamento de los templos.
d. Sobreposición de construcciones, en algunos casos relacionadas con el
cumplimiento de un ciclo temporal.
e. Escultura monumental, en piedra y estuco.
f. Bajo y alto relieve, en piedra y en estuco, policromado.
g. Estelas con registros jeroglíficos históricos rituales, religiosos o dinásticos.
h. Complejo arquitectónico formado por plaza, estela, pirámide y templo.
i. Práctica del juego de pelota, sagrado y popular, Tlachtli.
j. Edificios y escultura recubiertos de estuco y pintados.
k. Pintura mural.
l. Uso de objetos de ornamentación personal, orejeras, besotes, narigueras.
m. Espejos tallados en pirita para producir fuego.

Conocimientos generales

16
a. Observación y registro de los ciclos de los movimientos astrales.
b. Un calendario ritual o augúrico, Tonalpohualli en náhuatl, Tzolquin en maya.
Compuesto por trece meses de veinte días. Registrado en libros especiales
llamados Tonalámatl.
c. Un calendario solar o agrícola, Xíhuitl en náhuatl, Haab en maya, compuesto de
18 meses de 20 días, con un período de cinco días de ajuste, llamado
Nemontemi. Cuenta corta.
d. Un registro calendárico de 52 años. Cuenta larga.
e. Noción en las civilizaciones más desarrolladas de un principio creador único,
como origen de los dioses creadores que se presentan por parejas.
f. Concepción de la realidad espacial, en tres estratos con diferentes niveles:
nueve cielos, cuatro de existencia terrenal y nueve de inframundo.
g. Noción de la creación y destrucción del mundo en diversas etapas sucesivas,
cuatro pasadas y una presente, llamadas “Soles”.
h. Sistema de cómputo vigesimal. Basado en la suma de dedos de pies y manos.
i. Escritura jeroglífica y pictográfica, con inicios de la escritura fonética.
j. Registros escritos en códices, de fibras naturales o pieles de animales, plegados
a manera de biombo.

1.2.1. Periodificación

El historiador Román Piña Chan (Campeche 1920 – 2001 Ciudad de México),


propuso una periodificación de los tiempos históricos prehispánicos con tres etapas:
Preclásico o Formativo, Clásico y Postclásico, en analogía con las culturas
mediterráneas y desde una hipótesis de “ evolución progresiva ”.

La separación de los periodos, se basa en la madurez de los elementos


culturales, esto es, el clímax de cada cultura, que naturalmente difiere de un autor a otro
con diferencias de tiempo de una región a otra.

Preclásico o Formativo
Del 2 300 al 200 a.C., con tres fases llamadas por Piña Chan:

Preclásico inferior o Rural

17
Del 2 300 al 1300 a.C. Que inicia con la aparición de la alfarería utilitaria y ritual.
Está caracterizado por los avances en la agricultura y la sedentarización, con la
fundación de sociedades aldeanas productoras de utensilios menores de trabajo.
Destaca su cerámica productora de figurillas femeninas esteatopígicas (acumulación
excesiva de grasa en los glúteos) relacionadas con un incipiente culto a la fertilidad.

Preclásico Medio o Urbano

De 1 300 a 550 a.C. Se consolida la primera civilización con los Olmecas en la


costa del Golfo. Se construyen las primeras ciudades planificadas con las primeras
obras de escultura y arquitectura monumental en piedra sin ningún antecedente en
Mesoamérica.

De acuerdo con Ignacio Bernal, solo se puede hablar de Mesoamérica a partir


del preclásico medio, que es cuando se extienden los conocimientos elementales que la
caracterizan. (Ignacio Bernal, Museo Nacional de Antropología, Aguilar Ed. pág. 33).

Preclásico Superior o de Transición

Del 550 a.C. al 200 a.C. En este período se difunden las tipologías constructivas
mesoamericanas y se establece la escritura jeroglífica. Antes de iniciar el tercer período
se antepone una etapa de transición llamada Protoclásico del 200 a.C. al 200 d.C.

Clásico

Del 200 al 900 d.C., considerado en dos etapas marcadas por la disolución de
la cultura teotihuacana y una pausa en la producción de la cultura Maya. Clásico
Temprano del 200 al 550 d. C. y Clásico Tardío del 550 a 900 d. C.

Fue en este momento cuando se comenzaron a desarrollar las grandes


ciudades teocráticas, corresponde al clímax de las culturas Teotihuacana, Maya y
Zapoteca. Es el momento más productivo y elevado de Mesoamérica vista en su
conjunto, después en el postclásico, las hegemonías militares destacarán con más

18
fuerza ciertas culturas dominantes. Existe por lo general, en los últimos siglos del
Clásico cierto momento de transición, que algunos ubican entre el 650 y 1100, sin mas
referencia que el desarrollo cultural de los pueblos mesoamericanos, cuyo esplendor y
decadencia no coinciden. Pero se le puede identificar por los cambios sociales,
migraciones y gobiernos apoyados en una economía de guerra propios de los finales
del Clásico.

Postclásico
Del 900 a 1 521, año en que Tenochtitlan fue definitivamente tomada por los
invasores españoles. Al postclásico se le divide en dos periodos, el Postclásico
Temprano de 900 a 1 250 y Postclásico Tardío de 1 250 a la caída de Tenochtitlán en
1521.

Si se considera el Clásico como el período de las grandes sociedades


teocráticas, económicamente sustentadas por la agricultura y el comercio, en el
Postclásico irrumpen la sociedades teocrático-militares donde el crecimiento de la
población, los movimientos migratorios con la creación de verdaderos estados y
alianzas entre ciudades, exigen una nueva organización económica, esta vez basada
ya no solo en la agricultura y el comercio sino en la guerra, la esclavitud y el tributo.

1.2.2. Las cinco regiones culturales de Mesoamérica.

El mismo Piña Chan, dividió el territorio Mesoamericano en cinco regiones


distintas, basándose en su medio físico, en su conformación cultural y en su producción
artística. Las cinco regiones son: el Golfo de México, Maya, Oaxaca, Occidente, y la
zona Centro o del Altiplano, que comprende los valles de México, Cuernavaca, Tlaxcala
y Puebla. Recientemente se ha separado al estado de Guerrero como una región
mesoamericana más, esto por las nuevas investigaciones sobre las culturas que en
este territorio florecieron.

La actual división política del territorio nacional, no coincide de ninguna manera


con las regiones mesoamericanas. Si se citan los estados actuales de cada región, es
con el propósito de dar una idea aproximada de la ubicación de las culturas de cada
zona.

19
Así la Zona del Golfo cubrió parte de los estados de Tamaulipas y Veracruz con
sus vecinos al oeste, parte de San Luis Potosí, Hidalgo y Querétaro. Hacia el sur, parte
del estado de Tabasco. Aquí se desarrollaron los Olmecas, Huastecas y Totonacas, en
diferentes momentos.

La zona de Oaxaca, comprendió el actual estado del mismo nombre y las zonas
limítrofes de los estados vecinos de Puebla y Guerrero. Zapotecos y Mixtecos, fueron
sus principales pobladores y llegaron a su climax cultural en ese mismo orde..

La zona Maya, es la mas extensa poblada por una sola etnia y con el desarrollo
cultural mas prolongado. Incluye los estados mexicanos de Campeche, Yucatán,
Quintana Roo y Chiapas. Y los territorios centroamericanos de Guatemala, Belice, parte
del Salvador y Honduras; un territorio cercano a los 400 000 Km2.

La Zona Occidente tuvo su territorio en los estados de Guerrero, Michoacán,


Jalisco, Nayarit y Colima. También tuvo penetraciones eventuales hacia los estados
interiores de Zacatecas y Guanajuato. Estuvieron habitadas por grupos nahuas
rezagados y por los Tarascos.

Finalmente la zona Centro, la que albergó el mosaico cultural más diverso,


desarrollándose en los valles centrales del altiplano, principalmente, los valles de
México, Cuernavaca, Puebla y Tlaxcala. Aquí se construyeron grandes centros
ceremoniales desde el preclásico inferior hasta la llegada de los españoles.

1.3. Economía

Vista en una forma muy general, las economías de los pueblos mesoamericanos
tuvieron un desarrollo similar. En los orígenes siempre fue la agricultura el sustento
principal, viniendo de la caza y la recolección en un proceso de sedentarización cada
vez mas permanente. Como en muchas de las culturas universales, el sedentarismo
arraigado por la agricultura, llevo a los grupos humanos a la creación de grandes
civilizaciones. Como se dijo ya, fue en el periodo Clásico, cuando las sociedades
agrícolas lograron un grado de especialización mas alto. El poder se concentró en la

20
clase sacerdotal y el sustento llegaba principalmente de los cultivos del maíz, el frijol, el
chile y la calabaza. Las regiones favorecidas por las costas, ríos y lagunas, tuvieron en
la pesca un valioso complemento alimenticio, y en las montañas boscosas, flora y fauna
en abundancia.

Fue la expansión de la cultura Tolteca y después la Mexica, lo que hizo el cambio


económico alrededor del año 1000 d.C. La guerra y el tributo complementaron la vida
civil y económica de los pueblos conquistadores. Se intensificaron los sacrificios
humanos y se exaltó el culto alas deidades guerreras. Piña Chan, señala este cambio,
acompañado de movimientos migratorios y la decadencia de los grandes centros
teocráticos, que dio paso al surgimiento de las sociedades militares. Por causas
desconocidas los grandes centros ceremoniales, ya no pudieron sostenerse, la guerra
fue el medio para hacerse de poder y riqueza, y el pueblo Mexica es tal vez el ejemplo
mas notable de esta combinación económica en el sustento de los pueblos, tanto que
su principal adoratorio, el Templo Mayor, estuvo consagrado al culto de los dos dioses
que encabezaban cada una de las dos actividades económicas fundamentales. Dos
santuarios coronaban el basamento piramidal del Templo Mayor. Al lado derecho el de
Huitzilopochtli, su dios tribal, dios de la guerra; a la izquierda en de Tláloc, señor del
agua, elemento básico de la agricultura.

1.4. El Mito

La sobrevivencia, la explicación de los fenómenos naturales, el origen del


universo, del hombre y el sentido de su vida, constituyeron la triada central de los
problemas del hombre prehispánico. Para darles repuesta, careciendo de
conocimientos científicos, creó los mitos, que llenaron de dioses y personajes y
hazañas fantásticas las obras del mundo prehispánico.

Las fuerzas que mueven el universo en todos sus niveles, astral, celeste,
terrenal y del mundo de los muertos son descifradas en los mitos y toman cuerpo en la
piedra y en el color, en la construcción de edificios y ciudades, esculturas , relieves y
murales.

21
El complicado lenguaje críptico de signos y símbolos de personajes míticos, de
figuras zoomorfas y humanizadas, de criaturas fantásticas o antropomorfas parece
indescifrable. La crueldad extrema de los sacrificios rituales, de víctimas a las que se
les extrae el corazón, y el autosacrificio de los sacerdotes nos parecen excesivos. Las
matanzas masivas de las que se tiene testimonio en las crónicas históricas, parecen
carecer de sentido, desde nuestro contexto temporal y social.

Cuando los observamos desde su propio contexto, temporal y cultural, en el que


se produjeron, e intentamos comprender el lenguaje en el que fueron cifradas las obras,
todo ese universo de imágenes de rituales sangrientos y de personajes grotescos se va
definiendo, al encontrar que forman parte, junto con la cosmogonía mitológica, de una
sólida unidad cultural.

Por una parte los productos culturales intangibles, los mitos, las hazañas
heroicas, y por otra los productos culturales objetivos, tangibles, materialización de los
primeros en la obra de arte. Así se puede comprender el vínculo tan estrecho entre la
obra y el mito, y se reconoce la obra como medio, que objetiva los mitos y mantiene
con la religión y sus rituales, la unidad e identidad de los pueblos mesoamericanos.

Por otra parte, se reconoce que los mitos dieron sentido a la incertidumbre del
pasado que los mexica conocían por tradiciones orales o escritas en los códices
anteriores a ellos. Con los mexica el cuerpo de la historia que los precedió, también se
enriquece con nuevos personajes. A Huitzilopochtli, dios tribal de los mexica, se le hace
nacer de la pareja primigenia Omecíhuatl y Ometecuhtli. Poniéndolo a la altura de los
dioses creadores.

En este texto se expone un recorrido, en tiempo y espacio, desde la formación


de los rasgos culturales que dan unidad al concepto de Mesoamérica. Continúa
pasando por los sitios históricos donde las religiones, los mitos y la producción artística
marcaron hitos en el desarrollo de las culturas del México antiguo, hasta culminar con la
civilización Mexica, cuyas expresiones artísticas sintetizan sensiblemente la historia
que les precede, y la compleja relación entre el hombre , su medio social y el tiempo en
que se desarrollaron.

22
1.5. La religión

Alfonso Caso, en “El Pueblo del Sol”, plantea en forma breve el desarrollo de
las religiones primitivas. Después del planteamiento mítico que ofrece una respuesta a
los problemas elementales del hombre, pasa a una propuesta mágica, la que él , toma
parte activa pero solo como propiciador, como emisor del conjuro mágico, que incluso
pronunciado inadvertidamente desata las fuerzas de la naturaleza, sin que nada pueda
hacer él para detenerlas. La fórmula mágica una vez pronunciada actúa por si sola
como solas actúan las fuerzas naturales.

El siguiente nivel es la religión, que como tal exige una organización social y un
cuerpo de normas de cuya violación nace la noción de pecado. Aquí se personifican los
dioses, y se visten de cualidades humanas. Los dioses tienen pasiones, se alimentan,
nacen y mueren como los humanos, y de sus enfrentamientos se hacen los eventos
de la realidad del hombre, polarizados en dos principios elementales, el bien y el mal,
constructivos y destructivos.

De aquí se pasa a la síntesis en un solo principio que encierra en si mismo la


dualidad, un monoteísmo, una entidad abstracta que solo algunos miembros de la
sociedad, los dueños del conocimiento, los sacerdotes, son capaces de concebir y
comprender.

Esto no significa un esquema de evolución que pueda aplicarse como una


constante. Para algunos grupos humanos los factores de desarrollo no se dan con la
misma fuerza, de manera que no se desarrollan y permanecen en una misma etapa
durante muchos siglos. Los grupos culturales de algunas zonas de occidente
mesoamericano, conservaron rasgos que se dieron desde el Preclásico, hasta la
invasión de los española.

En el momento de los primeros asentamientos, al consolidarse el sedentarismo,


y cambiar la base del sustento de los nómadas cazadores recolectores a la de aldeas
agrícolas; la actividad cultural dominante que determinó las demás producciones del
grupo, fue la agricultura, porque de los alimentos cultivados dependía la supervivencia
y de sus excedentes dependía también la fortaleza del grupo.

23
La naturaleza y los elementos propiciatorios de la producción de los alimentos
agrícolas, la tierra y el agua, fueron el punto de partida para las prácticas mágicas de
las comunidades aldeanas.

Los dioses mesoamericanos mas antiguos, tienen una relación estrecha con la
fertilidad de la tierra, con el agua del cielo y de la superficie terrestre, y con el fuego.
Por asociación, se crean dioses provenientes del mismo elemento tomando las formas
de las especies animales que los habitan, para las diferentes etapas de la actividad que
presiden. Después con la introducción del militarismo y la guerra como tercer apoyo
económico de las comunidades postclásicas, surgen, en la producción plástica, dioses
bélicos que reclaman sacrificios sangrientos para sostener la dinámica del mundo.

Así, el panteón mesoamericano se enriquece y se diversifica a medida que las


sociedades se hacen más complejas y mas pobladas. Román Piña Chan en
“Quetzalcóatl, Serpiente emplumada”, identifica rasgos iconográficos de este personaje,
desde los Olmecas hasta aparecer entre los Mexica como Ehécatl - Quetzalcóatl. Piña
Chan, propone una tendencia hacia el monoteísmo, centrado precisamente en
Quetzalcóatl.

La ininteligible proliferación de dioses con que se encontraron los españoles, era


más bien una tendencia de las clases bajas, que reclamaban la presencia objetiva de
los dioses y los querían cercanos a ellos hasta en sus actividades mas insignificantes.

Netzahualcóyotl, el rey poeta de Texcoco, en el culmen de la abstracción


religiosa prehispánica, ordenó la construcción de una pirámide de nueve cuerpos, en
clara alusión a los nueve cielos, en cuyo templo, no se colocó ningún dios (Alfonso
Caso, El Pueblo del Sol). Netzahualcóyotl, de la nobleza náhuatl, concibió ya un dios
invisible al que no se le puede representar, Tloque Nahuaque o Ipalnomehuani, el dios
de “la inmediata vecindad”, del “cerca y del junto”, que reside en el último cielo, en el
punto más alto, y del que dependen todas las cosas.

1.5.1. Los Dioses Mesoamericanos

24
Para intentar una clasificación del panteón mesoamericano, que facilite la
exposición y descripción de las obras en cuanto a sus advocaciones y como éstas se
fueron multiplicando, se han de plantear primero algunos puntos de partida.

Los dioses se multiplicaron en la misma medida que las sociedades se fueron


haciendo mas complejas. La estratificación, la separación en clases diferenciadas y
jerarquizadas consecuencia de la sedentarización, trajo consigo nuevas funciones
sociales y necesidades de dioses y de su presencia en todas las actividades,
públicas y privadas.

La creación histórica del panteón mesoamericano, fue sumando divinidades a


medida que las sociedades se hacían más complejas. Pero su origen está en la
percepción que las primeras culturas tuvieron de la realidad sensible, y que fue
heredada a las pueblos posteriores que habitaron la misma región.

La división del cosmos en tres niveles, cielos, tierra e inframundo es una de las
mas antiguas nocienoes mesoamericanas. Siendo la tierra el estrato correspondiente a
los cuatro niveles de existencia de los hombres, en sus diferentes jerarquías y roles
dentro de la comunidad. Hacia arriba los nueve cielos, residencia de los dioses
masculinos, benefactores y creadores de la vida y la sabiduría. En el nivel más alto, el
noveno cielo, la pareja de los dioses primigenios creadores del universo, Ometecuhtli
y Omecíhuatl. Hacia abajo el mundo de los muertos, el inframundo también dividido en
nueve niveles, de los que el mas profundo era la residencia de los señores de la
muerte, Mictlantecuhtli y Mictecacíhuatl.

Esta concepción cosmológica se extendió por todo Mesoamérica, y se manifiesta


en los edificios piramidales de nueve cuerpos, y en los relieves mayas con el árbol
sagrado.

Como ya se dijo, los dioses surgieron de la personificación de los elementos


naturales, sobre todo agua, fuego, viento y tierra, básicos para las sociedades
agrícolas. De ahí, se fueron extendiendo las actividades económicas y multiplicando
los dioses y sus advocaciones o profundizando los conocimientos que en manos de los
sacerdotes generaban nuevas divinidades. La observación astronómica, el movimiento

25
y ciclos de los astros, y las estaciones del año con los cambios climáticos, fenómenos
ante los cuales las explicaciones míticas y religiosas fueron las primeras respuestas.
Así los dioses se multiplicaron hasta llegar a ser patronos de cada rama artesanal y de
las actividades cotidianas aparentemente más triviales.

Otro aspecto que se debe considerar es que las fuentes más fieles y abundantes
son las que recibieron los conquistadores de algunos personajes que vivieron los
últimos años del esplendor mexica, y asimismo, cuando ya otras culturas tenían siglos
de haber desaparecido convirtiéndose en leyenda, la visión que se tiene de las culturas
anteriores esta muchas veces llega filtrada por la cultura mexica.

Los dioses creadores, los protagonistas de los mitos originales, no estaban al


alcance de la mayoría y se ubicaban en lugares idealizados como el noveno cielo, o
Tamoanchan, o el Tlalocan. Tampoco lo estaban los dioses astrales, asociados con el
Sol, Venus como estrella matutina y vespertina, la luna, el cielo diurno y el cielo
nocturno.

En un nivel mas cercano, están los dioses poseedores del conocimiento,


descubridores de los alimentos, transmisores de la sabiduría acumulada desde milenios
atrás, los dioses de la guerra .

Mas próximos a la vida social cotidiana los dioses de los mantenimientos y la


fertilidad, los cultivos, las cosechas, la caza, los nacimientos, la vida. Y hacia abajo,
para llegar a las actividades mas intranscendentes para la comunidad. Cercanos al
individuo, dioses menores las fiestas, los placeres, los cantos y los bailes, el juego de
pelota ritual y el pulque.

En el inframundo, parte subyacente de la realidad terrenal, pero realidad


presente al fin, los Señores de la Muerte, el camino al Mictlán y los dioses menores que
ayudan a salvar los obstáculos del camino.

En general, los dioses mas representados en el mundo mesoamericano


surgieron de los cuatro elementos de la naturaleza: Fuego, Agua, Tierra y Viento.

26
El Fuego es el Sol, personificado por Quetzalcóatl con sus diferentes
desdoblamientos y advocaciones a través del tiempo y de las diferentes civilizaciones.
El agua, divinizada en Tláloc y Chalchiuhtlicue en el mundo Nahua. La Tierra,
representada como el origen, en el monstruo primigenio del surgen los hombres y nace
el mundo. El aire en movimiento es el viento, un desdoblamiento tardío de Quetzalcóatl
entre los Mexica como Ehécatl Quetzalcóatl.

1.6. El Arte

Solo como un acercamiento, se citan algunos intentos que señalan las pautas
mas generales del arte. Definiciones de poetas, filósofos, literatos y científicos han
intentado atrapar el concepto, pero aún le queda libertad al arte como para dejarse
atrapar en unas cuantas palabras.

Adolfo Sánchez Vázquez dice que la praxis artística permite la creación de


objetos humanizados, que elevan a un grado superior la capacidad de expresión y
objetivación. La obra artística es ante todo creación de una nueva realidad, y puesto
que, el hombre se afirma creando o humanizando cuanto toca, la praxis artística es
esencial en la vida del hombre. Así para Sánchez Vázquez el arte es una forma de
praxis que, igual que el trabajo humano, transforma la materia que se imprime en una
forma dada, exigida no ya por una necesidad practico-utilitaria, sino por una necesidad
general humana de expresión y objetivación..

Raymond Stites, historiador de arte lo define como una expresión de la


naturaleza humana en composiciones llenas de significación que tienden a inducir
sentimientos nobles por lo bello, lo dinámico y lo sublime.

Benedetto Croce, filósofo y escritor, señala que el arte es intuición pura. Para
Hegel el arte es la conjunción del espíritu y la forma, de lo infinito y lo finito, de lo real y
lo ideal, de lo subjetivo y lo objetivo.

Para Simón Latino, el arte es un mensaje de lo eterno, o sea de la belleza del


amor y de la muerte, ser poeta consiste en decirlo con palabras, ser músico es decirlo
con notas, ser pintor en colores, ser escultor en formas. En cambio para Arqueles Vela,

27
el arte refleja la conciencia social, y para expresarla utiliza imágenes vividas y
concretas.

El arte también es la expresión de la emoción humana por medio de la


representación que da forma a un ideal. El acto mediante el cual, el hombre valiéndose
de lo material o lo visible, expresa lo inmaterial o invisible.

El arte es un producto de las necesidades de vivencia y convivencia, comprender


y explicar el mundo, de hacer perdurable el pasado y proyectarse en el porvenir... con el
arte tienden a afirmarse y acrecentarse los valores humanos.

Las definiciones no agotan el problema, poetas, filósofos, corrientes responden la


interrogante desde su particular contexto social temporal y cultural. Llegan a coincidir
en algunas características pero las nuevas creaciones y posturas en la creación
artísticas amplían el concepto que escapa nuevamente a las definiciones.

Hay coincidencia en algunas particularidades, que por no ser la definición del


arte, el objeto de estudio de este trabajo, pueden servir de marco para limitar el
concepto. El arte es una proyección del pensamiento del hombre ante la complejidad de
la problemática de su existencia, es también expresión de la emoción humana, y
también la objetivación de un ideal, la materialización de un sentimiento o la
espiritualización de la materia.

También es esencialmente, obra humana en un contexto social. Es maestría


técnica, conocimiento del proceso creativo impulsado por una necesidad de expresión.
Es socializar lo individual y también individualizar lo social.

Raymond Stites propone que en la obra de arte se deben considerar tres tipos
de valores: formales, de asociación y utilitarios. Los primeros, son los que hablan a los
sentidos provocando la emoción estética. Definen la forma y sus cualidades.

Los valores de asociación, son los que expresan los ideales, mitos o creencias
de una comunidad. Se transmiten a través de la obra como pensamientos, ideas,

28
opiniones, fuera de los propósitos estéticos. Pueden también difundir y promover ideas
de importancia social e inclusive, nuevas ideas o enfoques.

Respecto a los valores utilitarios Stites, los ubica dentro de los intereses
prácticos de la comunidad o del individuo, desde su utilización directa o de uso, hasta
su valor comercial.

En el mundo del arte prehispánico, no se conocieron individualidades creadoras.


Se puede decir que los contenidos de las obras eran patrimonio de la colectividad, y
servían de distintivo entre una cultura y otra. Dioses tribales, ritos particulares, practicas
guerreras, distinguieron una comunidad de otra. Y los conocimientos religiosos , míticos
y rituales, fueron transmitidos a los artesanos para la elaboración de la obra. Es decir, la
técnica de la mano de obra, recibía de otro individuo de la misma comunidad la
orientación sobre la vocación de la obra. En suma, una sociedad que separada por la
función particular de sus miembros, integraba en la obra de arte a los diferentes
sectores que la componían.

La obra plástica prehispánica tiene una proporción muy elevada de valores


utilitarios. La sociedad para la que se crearon necesitaba significarse con sus obras
plásticas y sus dioses y a través de ellos se singularizaba entre otros grupos humanos.
Las obras plásticas de culto, se van enriqueciendo, agregando símbolos y
advocaciones secundarias a medida que las sociedades que las producen se alejan de
la primera ingenuidad aldeana recolectora y agrícola, hacia las sociedades de
organización superior en torno a la religión y la guerra.

1.6.1. Las Arte Plásticas

Las artes plásticas fueron el medio por el que se pudieron mantener y transmitir
de una generación a otra, las concepciones mitológicas de los pueblos prehispánicos.
Como se verá mas adelante, en Arquitectura, Escultura y Pintura, existieron tipologías
formales que se repitieron de una región a otra y de un siglo a otro.

Por otra parte, son precisamente las obras plásticas las que nos han permitido
conocer el pensamiento de las civilizaciones prehispánicas, por ser las mas abundantes

29
y mejor conservadas que otros productos culturales. Pintura mural y decorativa,
pirámides, templos, palacios, piedras de sacrificio, estelas, altares, monumentos
conmemorativos, son los únicos testimonios de aquellos grupos humanos.

1.6.2. Principales Iconos

Entre los íconos mas representados en la plástica mesoamericana están los que
corresponden a los cuatro elementos de la naturaleza, que están significados en los
Cuatro Soles o eras anteriores a la actual, Nahui Ollin, Cuatro movimiento. Las cuatro
eras anteriores, Nahui Ehécatl, Nahui Quiahuitl, Nahui Océotl y Nahui Atl, significan
respectivamente, cuatro viento, cuatro lluvia, cuatro jaguar y cuatro agua. El viento, el
agua, el jaguar que significa la tierra, y la lluvia que en ese caso fue lluvia de fuego,
presentan los elementos de la naturaleza identificados por muchas culturas como las
fuerzas primigenias.

La iconografía mesoamericana tiene desde el preclásico al jaguar y la serpiente


como la tierra y el agua. Después se irán creando nuevos atributos y significados en
cuanto las religiones se desarrollen en las sociedades mas especializadas.

El fuego estuvo presente como la fuerza mas importante de las sociedades


agrícolas, en su representación solar y desde las sociedades arcaicas del la Región
Central como Xiuhtecuhtli o Huehuetéotl. El viento como aspecto de una deidad
apareció en forma tardía hasta los mexicas, quienes lo consideraron importante por ser
quien arrastra las nubes productoras de lluvia.

Aparecen como desdoblamientos de los dioses primarios, personajes de la


fauna y la flora, terrestre y acuática. Conejos, tortugas, coyotes, monos, búhos,
murciélagos. Insectos y animales ponzoñosos arañas y escorpiones relacionados con el
inframundo, húmedo y oscuro. Del agua, caracoles, peces, estrellas de mar, moluscos y
conchas. Aves, como el quetzal el águila, la guacamaya, el zopilote, el colibrí y la
mariposa.

Del mundo vegetal, el árbol ocupa un lugar importante, los zapotecas se


consideraban creados a partir de un árbol, y la Vía Láctea, entre los mexica se

30
representó como un árbol roto. Entre los mayas la ceiba, árbol de gran talla,
representaba la conexión vertical de los tres niveles de vida conocidos, el inframundo, la
existencia en la tierra y los cielos.

Flores, cactus, hierba, aparecen en relieves y códices. El maguey tuvo su lugar


especial por ser la fuente que surtía de la bebida embriagante mas generalizada en
Mesoamérica, el pulque (Octli, en náhuatl), con su propia diosa Mayahuel.

1.6.3. Criterios de Selección y Clasificación de las obras

Básicamente son dos criterios de clasificación, basados en dos variables, que


permitirán ordenar y seleccionar las obras que aquí se presenten. En primer lugar por
su tipología formal y en segundo término por sus contenidos.

En cuanto a las tipologías, existen las que ayudan a determinar el concepto de


Mesoamérica y son comunes a las cinco regiones en que se ha dividido el territorio en
que se desarrollaron sus culturas:

Centros ceremoniales orientados astronómicamente, edificios piramidales,


complejo patio, estela, pirámide, templo; escultura monumental en piedra, tumbas,
juego de pelota, etc.

En algunas regiones como la Maya y la zona Central en los valles del altiplano,
se produjeron las tipologías generales y otras particulares, por las que se distinguieron.
Otras regiones, en cambio, fueron relativamente pobres en producción y diversidad,
como el Occidente mesoamericano.

Una vez establecidas las tipologías de cada región se seleccionaran las obras
por su contenido religioso y mitológico. Dicho en los términos arriba señalados, por sus
valores de asociación, sin hacer a un lado obras que, aunque se desconozca su
relación con las concepciones mitológicas, resultan relevantes por sus valores formales

A. Dioses

31
Excluyendo las obras menores de utillaje para el trabajo la alimentación y el
vestido, de la vasta producción plástica del mundo mesoamericano, difícilmente alguna
escapa de un determinismo religioso.

En arquitectura y urbanismo tanto las ciudades como sus edificios tuvieron


regularmente una advocación religiosa o mitológica, y pocos ejemplos sobresalientes
pueden atribuirse un propósito diferente, o son obras que complementan los conjuntos,
como obras defensivas, de suministro y acceso. En la escultura y pintura las
representaciones están estrechamente ligadas a las practicas religiosas y la
conservación de las tradiciones y conocimientos, estos últimos de naturaleza también
religiosa.

Están en primer lugar las obras dedicadas a los dioses, ciudades, esculturas
relieves o murales. Escenas extraídas de los mitos, o el mito completo materializado en
una sola obra. Son los dioses mismos con todos los atributos simbólicos que los
distinguen. piezas cargadas de significados que constituyen la base interpretativa de
las obras.

En cuanto a las características formales, de los dioses, los hay antropomorfos,


zoomorfos, híbridos creados por sobreposiciones de caracteres significativos y
decorativos, de representación figurativa o abstracta, cuyo propósito fundamental
parece ser el de materializar los mitos y creencias, llenos de símbolos, e iconografía
religiosa.

B. Rituales, Conmemorativas, Históricas, y Funerarias.

Son las obras que marcan el inicio o el final de un periodo o el ascenso al poder
de un gobernante y su historia dinástica. Una batalla memorable o la alegoría de la
lucha de los principios creadores. Las realizadas para auxiliarse en los cultos de los
dioses y las que objetivan las costumbres y creencias, como sacrificios humanos, y
penitencias con autosacrificios. Las tumbas de los grandes señores, dinteles y estelas,
frisos y relieves conmemorativos. Las piedras de sacrificio y objetos de ofrendas.

32
C. Naturalistas

Las que, hasta donde se sabe, copian flora y fauna, sin ningún propósito
religioso. Obras antropomorfas carentes de agregados formales simbólicos. Piezas con
valor propio como obras de arte en un sentido más occidental.

D. Obras especiales

Finalmente, hay piezas escultóricas menores en tamaño ocasionalmente, o de un


significado vago aún, pero que tienen un reconocido valor formal y técnico, elaboradas
con un preciosismo que las coloca en un nivel de obras universales. Piezas que
aparentemente fueron hechas, por el placer de hacerlas y verlas solamente, pero de
una gran calidad técnica, como un cráneo de cristal de roca, y una vasija de obsidiana
que representa la fisonomía de un mono , brazos piernas y cabeza, adosados a la
vasija, con la cola siguiendo la circunferencia de la boca. También piezas de adorno
personal realizadas en piedras finas y otros materiales.

Tipologías Formales de la arquitectura Mesoamericana

Acrópolis
Adoratorios en grutas y cuevas.
Altares. Materiales perecederos. Vegetales. Piedra.
Arcos monumentales. Puertas.
Basamentos circulares. Templetes.
Basamentos troncopiramidales
Calzadas
Caminos
Centros Ceremoniales
Ciudades
Ciudades
Columnatas. En templos. En plazas. Palacio de las mil Columnas, Mercado.
Conjuntos habitacionales. Agrupamientos.
Edificios paradigmáticos. Destacados por su singularidad.
Escalinatas

33
Escalinatas jeroglíficas
Fosos astronómicos
Juego de Pelota
La Choza campesina. La Casa común. Casa Tradicional. Exterior. Interior.
Montículos ondulantes.
Muros de Cráneos. Tzompantli.
Muros. Coatepantli. Contenedores, Fortaleza, Murallas.
Obras hidráulicas. Diques. Albarradas. Aguadas. Sartenejas. Chultunes.
Observatorio cenital
Observatorios astronómicos
Palacios. Tecpan. Edificios administrativos.
Patios. Plazas. Explanadas.
Pirámides. Basamentos troncopiramidales.
Plataformas
Sistemas constructivos. Materiales.
Temazcalli. Baños de vapor.
Templetes
Templos. K’u. Advocación. Sin deidad. Duales. Circulares. Aislados. Sobre Pirámides.
Tumbas y enterramientos. En cuevas. De tiro. De Caja. Subterráneas. En Pirámides.
Colectivas. Individuales.

La diversidad de las construcciones del México Antiguo se multiplicaron a medida


que los grupos humanos se extendieron y desarrollaron especializándose y
diversificando su organización social, su forma de ejercer el poder, o su economía en
relación con el medio, y desde luego por interinfluencias que se consolidaban por el
intercambio comercial o las conquistas bélicas. Entre toda la producción plástica
mesoamericana hay modelos que se repiten desde los períodos mas antiguos hasta el
momento de la invasión española, con características particulares en cada momento
histórico y región cultural. Otras formas y programas de la arquitectura mesoamericana
que se citan, solo fueron típicas de alguna región y en ocasiones exclusivas de algún
momento histórico del extenso territorio de la américa media.

La Pirámide

34
En cuanto a las tipologías formales de la arquitectura, la pirámide ocupa el lugar
de más importancia, por su cantidad y por su presencia como centro de gravedad
social, de ciudades, centros ceremoniales y adoratorios.. Desde los Olmecas hasta las
últimas grandes construcciones mexicas, en Tenochtitlan el Templo Mayor fue
consagrado por Tizoc en 1487. La pirámide estuvo presente en todos los centros
ceremoniales, desde un basamento primario, hasta los más elaborados edificios del
Clásico y del Postclásico, llenos de significados y decoraciones mitológicas

La pirámide tiene su origen formal en un remoto culto a la “altura”, expresada


por el cielo como lugar por el que el sol, astro central de las deidades agrícolas,
asciende en su recorrido diario. Esa vocación por lo alto hizo que los primeros altares
se construyeran en las elevaciones naturales del terreno, montes y montañas y todavía
zapotecas, mixtecas y aún los mexicas tenían adoratorio en la cima de los montes
donde depositaban las ofrendas a los dioses de la lluvia.

La montaña natural, se sustituyó por el amontonamiento de tierra recubierto por una


manto de piedras. Estas primitivas pirámides se pueden ver en las culturas del Golfo,
Huastecas y Olmecas, y en el altiplano, en Cuicuilco, y en el basamento mas grande
que se conoce en Cholula (Tlachihualtépetl, montaña hecha a mano). Fueron
construcciones de planta circular que conservaron el templo en su cima, pero la
fragilidad del material con que se alzaron, hizo que se perdieran en poco tiempo. En
algunos lugares, existen los huecos en el piso de la cumbre de estas pirámides, señales
del sitio donde se hincaban lo polines de madera que formaban el templo.

Con el tiempo, las pirámides se hicieron de planta cuadrangular y de segmentos


troncopiramidales escalonados, quizá por conveniencia constructiva, y fue
enriqueciéndose con significados, mitológicos, rituales, iconográficos, numéricos o
astronómicos.

La concepción del cielo como una montaña sobre la que el sol se desplaza en su
ascenso por la mañana para descender por la tarde, hizo que la pirámide, la montaña
artificial, sirviera para escenificar el recorrido del sol por la cúpula celeste.

35
Los mitos y leyendas de las concepciones cosmogónicas, enriquecieron los
significados de las construcciones piramidales. En Tikal, al iniciar el Clásico Maya, se
construyeron pirámides de nueve cuerpos sobrepuestos, significando los nueve niveles
del cielo; y pirámides de cuatro cuerpos escalonados, como los cuatro niveles de
existencia terrenal.

Esto se repitió en el Templo de las Inscripciones de Palenque y en El Castillo de


Chichén Itzá. Tal vez las pirámides gemelas del Templo Mayor dedicadas a Tláloc y
Huitzilopochtli, constituyan el modelo mas desarrollado de pirámide en el altiplano.

Los sacrificios humanos entre los mexicas, repetían la escena de la lucha entre
Huitzilopochtli y sus hermanos, la Coyolxauhqui y los Centzohuiznahua. Al destrozar los
cuerpos vencidos, eran arrojados montaña abajo por Huitzilopochtli, como lo relata
Sahagún en el mito del Nacimiento de Huitzilopochtli (ver Aztecas, en el capítulo de la
Región Centro). Igualmente, después del sacrificio, los cuerpos eran arrojados
escaleras abajo.

Así el hombre colaboraba con el Sol, Huitzilopochtli, en su lucha contra sus


enemigos los Centzohuiznahua. Si la Luna, Coyolxauhqui tenía en las estrellas sus
aliados, El Sol debía contar con el hombre para equilibrar la lucha, y en sentido
figurado, cada cautivo ganado en la guerra era una estrella derrotada. Con la guerra y
los sacrificios, el hombre hacía su parte para permitir el triunfo del Sol y garantizar la
continuación de los días.

Entre otras tipologías formales destacan por su extensión en el territorio


mesoamericano, el juego de pelota ritual y popular, y las tumbas, que se presentan en
una gran diversidad de modalidades según la época y la región.

Otra producción cultural de suma importancia para la vida de los pueblos


prehispánicos fue el calendario. La cuenta del tiempo, constituye otro rasgo definitivo en
el perfil cultural mesoamericano. Como caso especial en la historia de las culturas, los
mesoamericanos, manejaron dos calendarios simultáneamente. Uno, el Calendario
Solar o agrícola, llamado en náhuatl Xíhuitl y Haab en maya; era rector de la secuencia
de los trabajos del cultivo, con dieciocho meses de veinte días, dedicados cada uno a

36
una deidad particular y en el que se celebraba su fiesta. Se complementaba el ciclo de
365 con un periodo de cinco días, llamado Nemontemi, estos días eran considerados
como aciagos y en ellos no se emprendía ninguna actividad, ni se celebraba ninguna
fiesta.

El Calendario Ritual, augúrico o adivinatorio, era llamado por lo mexicas


Tonalpohualli y Tzolkin por los mayas. Se componía de trece meses de veinte días cada
uno, que, por la sucesión de cada uno de los veinte días en ciclos de trecenas,
sumaban el ciclo de 260 días.

Cada día acompañado de su numeral correspondiente, tenía un simbolismo


particular que lo relacionaba con alguna fuerza del universo mitológico, un punto
cardinal y un color, cargas simbólicas que a su vez encarnaban en alguna deidad. Cada
día en consecuencia estaba regido por un dios propio, cuyas cualidades y atributos
marcaban el sino de quienes nacían en su día.

Los nombres de cada día eran impuestos a quienes nacían en él. Los dioses
también llevaban el nombre de su día de nacimiento o del día en que habían realizado
algo importante para su pueblo, cada año, a la vuelta de los 260 días se celebraba su
fiesta correspondiente.

Esta cuenta de los días fue aplicada en todo Mesoamérica, con algunas
variantes de nombres y rituales de cada mes, como sucedió con los zapotecas. Pero en
general el nombre de cada día, era el mismo en todo Mesoamérica, con las
equivalencias correspondientes.

37
GOLFO DE MÉXICO

Grupo de figurillas antropomorfas. Olmeca. La Venta Tabasco. Preclásico.


2. Región Golfo de México

2.1. Generalidades.
En la zona mesoamericana de la Costa del Golfo, en particular en el área de los
Olmecas arqueológicos, se presentaron, alrededor de 1 200 a.C., obras que
testimonian la aplicación por primera vez, de los conceptos que dieron cuerpo a la
noción de Mesoamérica. Aún no es posible saber de donde llegaron, pero los pueblos
que habitaron esta tierra, trajeron consigo importantes conocimientos que desarrollados
posteriormente, formaron el núcleo cultural de Mesoamérica.

Los Mexica, creadores de la más tardía, la mas intensa, y la más breve


civilización mesoamericana, arribaron al valle de México alrededor de 1 300 d.C., y se
tuvieron como merecedores de la herencia cultural que recibieron de los fundadores
de los centros ceremoniales del clásico, como Teotihuacan, Tula, y la mítica
Tamoanchán que Román Piña Chan (Quetzalcóatl Serpiente Emplumada, FCE 1 977)
identifica como Xochicalco. Pero además consideraban la Zona del Golfo, como entrada
de otro elemento de cultura, más lejano en el tiempo, traído por hombres que vinieron
del mar, a poblar estas tierras, como contaron los relatores de Bernardino de Sahagún:

En cierto tiempo que ya nadie puede contar. Del que ya nadie puede ahora bien
acordarse, quienes aquí vinieron a sembrar a los abuelos, a las abuelas.... vinieron a
gobernar aquí en esta tierra, que con un solo nombre era mencionada, como si se
hubiera hecho esto un mundo pequeño.

Por el agua en sus barcas vinieron, en muchos grupos, y allí arribaron a la orilla
del agua, a la costa del norte, y allí donde fueron quedando sus barcas, se llamaba
Panutla, que quiere decir “por donde se pasa encima del agua”, ahora se dice Pantla
(Pánuco).

Enseguida siguieron la orilla del agua, iban buscando los montes, los montes
blancos y los montes que humean. Algunos se acercaron a Quauhtemallan
(Guatemala). Después vinieron... al lugar que se llama Tamoanchán... Los que allí
estaban eran los sabios, los llamados poseedores de los libros de pinturas, pero no
permanecieron mucho tiempo, los sabios luego se fueron. Una vez más entraron en sus

39
barcas y se llevaron la tinta negra y roja, los códices y las pinturas, se llevaron todas las
artes, la Toltecáyotl, la música de las flautas. Y cuando estaban a punto de partir,
convocaron a todos los que iban a dejar, les dijeron:

Dice el señor nuestro, Tloque Nahuaque, el dueño del cerca y del junto, el que es
noche y viento, aquí habréis de vivir, aquí os hemos venido a sembrar, esta tierra os ha
dado el señor nuestro, es vuestro merecimiento, vuestro don...

Y ahora también nosotros nos vamos, porque lo acompañamos a donde él va...


pero habrá de volver, volverá a aparecer, vendrá a visitarnos, cuando esté para terminar
su camino la tierra... cuando esté para acabarse... Pero vosotros aquí habréis de vivir,
aquí guardareis vuestro don, vuestro favor, lo que aquí hay, lo que aquí brota, lo que se
encuentra en la tierra...

Enseguida se fueron los portadores de los dioses, los que llevaban a cuestas los
envoltorios, dicen que les iba hablando su dios... Y cuando se fueron, se dirigieron
hacia el rumbo del rostro del sol, se llevaron la tinta negra y roja, los códices y las
pinturas, se llevaron la Toltecáyotl, todo se lo llevaron, los libros de cantos y las flautas.

Pero se quedaron cuatro viejos sabios, el nombre de uno era Oxomoco, el de


otro Cipactonal, los otros se llamaban Tlaltecuin y Xochicahuaca.... Y cuando se habían
marchado los sabios, se llamaron y reunieron los cuatro ancianos y dijeron: ¿Brillará el
sol, amanecerá? ¿Cómo vivirán, cómo se establecerán los macehuales (el pueblo) ...
Porque se han ido, porque se han llevado la tinta negra y roja (los códices). ¿Como
existirán los macehuales? ¿Como permanecerá la tierra, la ciudad? Como habrá
estabilidad? ¿Que es lo que va a gobernarnos? ... ¿Cual será nuestra norma ?... ¿Que
podrá llegar a ser la tea y la luz?

Entonces inventaron la cuenta de los destinos, los anales y la cuenta de los


años... Lo ordenaron como se ha guardado y como se ha seguido el tiempo que duró el
señorío de los Toltecas, el señorío de los Tepanecas, el señorío de los Mexicas y todos
los señoríos chichimecas (Krickeberg, Walter. Mitos y Leyendas de los Aztecas, Incas,
Mayas, y Muiscas. FCE. Tercera reimpresión 1 985).

40
Queda manifiesta en estos fragmentos de los relatores de Sahagún, la
importancia que para la formación de la Toltecáyotl (la tradición cultural Tolteca)
tuvieron los primeros habitantes de la zona oriente de Mesoamérica, en particular de los
Olmecas, citados en las concepciones míticas de los Mexica dos mil quinientos años
después de su florecimiento.

A los Olmecas deben las culturas clásicas, los primeros conocimientos sobre el
cómputo del tiempo, según lo demuestran dos piezas encontradas en las proximidades
de Tres Zapotes. Una es la pequeña estatuilla de Tuxtla (San Andrés Tuxtla,
Veracruz), tallada en un trozo de jade de 17 cm. de altura, con la fecha
correspondiente a 162 d.C. grabada al frente. La otra pieza es un fragmento de
máscara, en donde se reconocen los rasgos de una cara estilizada de jaguar con la
fecha del año 31 a.C. Son las fecha más antiguas escritas en un monumento
mesoamericano. (Walter Krickeberg, Las antiguas Culturas Mexicanas. FCE.
Reimpresión 1 995) Esto introduce la coordenada temporal en Mesoamérica, concepto
fundamental y espina dorsal del desarrollo de las altas culturas del clásico.

A los Olmecas se deben también las primeras representaciones de los que


llegarían a ser los dioses centrales del panteón mesoamericano, la serpiente y el
ocelote (jaguar), identificados con el agua y la tierra respectivamente.

Se sabe que originalmente los habitantes más antiguos de la costa del Golfo de
México, pertenecían al mismo grupo lingüístico, y que por la penetración de otros
grupos humanos en el centro del actual estado de Veracruz, fueron separados
quedando al sur los que posteriormente desarrollarían la cultura maya, y al norte los
Huastecas que no lograrían un florecimiento tan alto. (Hanns J. Prem y Ursula
Dyckerhoff. El Antiguo México, Historia y Cultura de los pueblos; mesoamericanos.
Plaza and Janes . Editores. 1986.)

A través de estudios glotocronológicos, en la zona del Golfo de México, se ha


calculado que la lengua huasteca se separó de los lenguajes protomayas unos 1200
años a.C., esto es, en el momento en que los Olmecas aparecieron como primera
civilización mesoamericana en San Lorenzo y La Venta.

41
La zona del Golfo de México, albergó tres focos culturales sobresalientes en
diferentes momentos del mundo prehispánico. En primer lugar la cultura Olmeca, la
primera civilización mesoamericana, ubicada al sur de Veracruz y norte de Tabasco,
vista como un horizonte extendido por diversos sitios de Mesoamérica, desde la
consolidación del sedentarismo hasta el Protoclásico, es decir del 2300 a. C. hasta el
inicio del Clásico, alrededor del 200 d. C.

La cultura de Tajín, y la Totonaca en el centro de Veracruz. De los Totonacas


se tienen vestigios desde el preclásico medio hasta el postclásico, en el centro de
Veracruz; fue la primera cultura que encontraron los conquistadores al internarse en
territorio mesoamericano. En tanto que la cultura del Tajín, en el mismo territorio y con
elementos culturales exógenos tuvo un desarrollo de 100 d. C, hasta 1100 d. C., fecha
en que se abandona la zona.

Y finalmente, la cultura Huasteca, cuyo desarrollo persiste desde el Preclásico


hasta el Postclásico, en el momento de la invasión española. Habitaron al norte del
territorio Totonaca, en la zona limítrofe de los estados vecinos de San Luis Potosí,
Tamaulipas, Veracruz e Hidalgo, llegando a alcanzar su influencia en sitios del estado
de Querétaro Guanajuato y Puebla.

42
2.2. Medio Físico.
Al sur de Veracruz y norte de Tabasco, se encuentra el núcleo territorial de la
cultura Olmeca. Ignacio Bernal lo llamó “Zona Metropolitana”. Geográficamnete se le
identifica como bosque tropical bajo, con lluvias abundantes, cuerpos de agua
superficiales, marismas y zonas pantanosas. Cuenta con tierras fértiles susceptibles
de inundaciones temporales en las riberas de los ríos. Los principales ríos de la región
son, el Coatzacoalcos, el Papaloapan, el Tonalá, y sus numerosos afluentes.

La Zona Metropolitana Olmeca se extiende por unos 18 000 kilómetros


cuadrados, que no superan en promedio, una altitud de 100 metros sobre el nivel del
mar, exceptuando la zona de los Tuxtlas cuyas montañas volcánicas median los 600
metros de altitud.

En este medio geográfico hostil por su clima, pero benigno por la abundancia de
recursos, los Olmecas “fueron los primeros en construir vastos centros ceremoniales,
en esculpir bajorrelieves y estatuas en altorrelieve, en asociar monolitos horizontales o
altares con estelas, en cincelar piedras duras. Inventaron símbolos que permanecieron
en uso hasta la conquista española, mas de dos milenios después.... y probablemente
una escritura y un calendario perfeccionado.... su civilización irradió de Veracruz a
Michoacán, de Guerrero a Costa Rica. ” (Jacques Soustelle, Los Olmecas. FCE. P. 32).

2.3. Olmecas.
2.3.1. Sociedad.
2.3.1.1. Origen.
No se sabe de donde vinieron, como se llamaban entre sí, que lengua hablaban,
ni como se llamaban sus dioses ni sus ciudades. La información más antigua con que
se cuenta, se basa en los testimonios que de ellos tuvieron los Aztecas y que después
fueron narrados por los cronistas mexicas a los conquistadores.

2.3.1.2. Economía.
El intercambio comercial, los naturales movimientos migratorios y las incursiones
de guerra, difundieron su cultura por todo Mesoamérica. Es posible que en su momento
de mayor densidad, hubiera un poblamiento de 250 a 350 mil habitantes, en la zona

43
metropolitana. Población que necesariamente debió exigir una organización social
jerarquizada, una religión desarrollada, trabajo especializado, sistemas de poder
centralizado y una economía capaz de producir suficientes satisfactores para subsistir.

Su economía tuvo que combinar en ese momento y en ese territorio los dos
medios de subsistencia propios de las culturas arcaicas en proceso de sedentarización,
la agricultura, y la caza, pesca y recolección. Su agricultura, de tumba, roza y quema,
practicada con rudimentarias herramientas de piedra pulida y madera, consiste en el
desmonte de pequeñas áreas para el cultivo y la quema del follaje seco, después se
trabaja la tierra por algunos ciclos y se abandona para su recuperación espontánea.
Este sistema de trabajar la tierra fue heredado por los mayas y aún es utilizado en la
región.

La caza de la fauna típica y abundante del medio tropical, complementó la dieta


olmeca y abasteció de materiales, como huesos y pieles, para la elaboración del utillaje
de cacería y subsistencia, venado, tapir, jabalí, jaguar, mono araña, pato, iguana,
armadillo, faisán, perdices y aves menores, además de la pesca de la fauna marina de
la región, de agua dulce y salada.

2.3.1.3. Gobierno.
2. 3.1.4. Mito y Religión.
En Potrero Nuevo, sitio de la zona metropolitana, se encontraron dos piezas muy
significativas en cuanto al origen mítico de los Olmecas.

Una es una pieza de cerámica que representa a una mujer apareándose con un
jaguar. Esto puede explicar que la presencia del felino se repita constantemente en la
iconografía de la plástica Olmeca, y sus rasgos se sobrepongan a las figuras
antropomorfas en las figurillas conocidas como “Caras de Tigre” (Tiger faces).

La otra pieza conocida como “Los atlantes”, popularizadas como altares, parece
materializar el mito de “El levantamiento del cielo”, que se cita en “Mitos y Leyendas de
los Aztecas Mayas y Muiscas” de W. Krickeberg (FCE. 1 971. P 24).

44
Cuando los cuatro dioses vieron que el cielo se había caído sobre la tierra, lo
cual sucedió en el primero de los cuatro años que hubo después que cesó el sol y llovió
mucho, el cual se llamaba “uno Tochtli”, ordenaron los cuatro que se hicieran por el
centro de la tierra cuatro caminos, para entrar por ellos y alzar el cielo…

En este pasaje se refiere a los cuatro dioses hijos de la pareja primigenia, (ver
capitulo de Altiplano). Tezcatlipoca llega por la boca y Quetzalcóatl por el ombligo hasta
el corazón de la tierra, Cipactli, el “monstruo de la tierra”, para separarlo y formar con
sus mitades el cielo y el inframundo. En la parte central vivirían los hombres, siempre
que los sostenedores del cielo mantuvieran separadas las dos partes.

El mito continúa… Y para que los ayudasen en el levantamiento del cielo criaron
cuatro hombres… Criados estos cuatro hombres los dioses Tezcatlipoca y Quetzalcóatl
se hicieron árboles grandes… con la ayuda de los árboles y los hombres y los demás
dioses, alzaron el cielo con las estrellas como ahora está. Por haberlo alzado así el
“señor de nuestra carne” hizo a Tezcatlipoca y Quetzalcóatl, señores del cielo y de las
estrellas y porque alzado el cielo iban por él, hicieron el camino que aparece en el cielo
(la Vía Láctea)… en el cual se encontraron y donde están desde entonces y donde
tienen su asiento.

Los Atlantes de Potrero nuevo (i. 3), sostienen una gruesa losa, en la que
aparecen las cejas del jaguar estilizadas, correspondiendo a la parte superior de las
fauces del Jaguar, Cipactli, monstruo de la tierra.

Así, el monstruo de la tierra, Cipactli entre los Mexica, el jaguar entre los
Olmecas, pasa a ocupar un lugar prominente en la iconografía local y sería
posteriormente desarrollado por las altas culturas mesoamericanas.

No existen textos olmecas, como los hubo en abundancia entre los mayas,
mixtecos o mexicas, con los que se pueda corroborar lo que se deduce de sus obras,
en cuanto a su desarrollo cultural y su origen. Por lo tanto las fuentes más valiosas son
sus producciones materiales, a partir de las que se pueden hacer algunas valiosas
observaciones.

45
Por lo descubierto en los monumentos y estelas, se puede saber que conocieron
también una forma de escritura a base de glifos, y un sistema de numeración posicional
que posteriormente fueron desarrollados por los mayas. Recientemente, en 1999, en
el Cascajal Veracruz, Se encontró un bloque de piedra verde (sepentinita) en el que se
pueden reconocer 62 signos grabados, algunos de ellos semejantes a los encontrados
en relieves Olmecas. Se ha fechado en torno al Preclásico Medio, de 500 a 900 años
a, C. Este importante hallazgo, remite el conocimiento de la escritura hasta el inicio del
primer milenio a. C. y reconoce a los Olmecas como creadores de la escritura
americana mas antigua, rasgo propio de una sociedad mucho mas desarrollada y
compleja de lo que hasta ahora se ha supuesto.

Con la poca información recogida por los mexicas, y por las investigaciones
arqueológicas recientes se puede afirmar con seguridad, que llegaron del norte en
repetidas migraciones por la costa del golfo. y recibieron influencias de centro y
Sudamérica desde Colombia y Venezuela.. Investigaciones recientes sobre iconografía
local y estudio de las obras plásticas, permiten afirmar (Iconografía y arqueología del
Tajín. Dr. Arturo Pascual Soto. FCE / IIE / UNAM. 1990), que en el horizonte Olmeca
participaron diferentes grupos humanos de origen cultural distinto, que fueron
asimilándose hasta conformar la gran civilización Olmeca.

2.3.2. Arte.
La mayor concentración de testimonios materiales de la cultura Olmeca, han sido
descubiertos en una franja de aproximadamente 50 por 200 km., (10 000 kms2), que
incluye el sur de Veracruz y el norte de Tabasco. Se le conoce como la Patria Olmeca
o, como ya se dijo, la Zona Metropolitana Olmeca.

En menor cantidad y dispersos por diversas regiones mesoamericanas, existen


muestras irrefutables de la dispersión de la cultura Olmeca, donde su influencia
perduró por más de dos milenios, fundiéndose con la cultura de otros pueblos para
devenir en las grandes civilizaciones Maya y Azteca.

En la zona central , llamada también nuclear o Metropolitana , destacan entre los


sitios más importantes: San Lorenzo (el más antiguo), Tenochtitlán, Laguna de los

46
Cerros, Potrero Nuevo, San Martín, Las Limas, Tres Zapotes, Río Chiquito, y sobre
todo La Venta, en Tabasco.

Su presencia cultural en el Preclásico, se manifestó en todo Mesoamérica,


principalmente en sitios de la cuenca del valle de México como: El Arbolillo, Tlatilco,
Zacatenco, Tlapacoya, Cuicuilco, Chalcatzingo, El Opeño, Tecaxic, Gualupita,
Olintepec, etc. En la zona de Oaxaca San José Mogote y la primera etapa de Monte
Albán. En la región Maya en Izapa y Balancán. En la costa del Pacífico, en el estado de
Guerrero que se incluye en la zona mesoamericana de Occidente, en sitios como
Zumpango del Río, Balsas, Taxco e Iguala. Así como en la región de Petatlán, en sitios
como La Soledad, San Jerónimo y Teopantecuanitlán.

El jaguar fue la figura central de su religión y de sus representaciones artísticas.


Los rasgos del jaguar se repiten constantemente, tanto que algunos autores hablan de
los Olmecas como la cultura del jaguar. Los rasgos del jaguar se representan en las
innumerables figuras antropomorfas de jade, jadeíta, serpentina y otras piedras finas. (i.
6, 7, 8 y 12).

Inventores o transmisores de conocimientos cósmicos y matemáticos. El


calendario largo y el corto, la numeración posicional, las construcciones orientadas.
Espejos cóncavos, para producir fuego, de hematita, magnetita e ilmenita.

Las características particulares de sus obras, sirvieron de antecedente para la


futura conformación del concepto de Mesoamérica. Fueron los primeros constructores
de pirámides, y no solo como elemento arquitectónico aislado sino como un complejo
compuesto por plaza, estela, pirámide y templo. Fueron atentos observadores de los
astros, de los ciclos estacionales, lo que les permitió un cómputo del tiempo expresado
en el calendario largo y el corto mesoamericano.

Construyeron las primeras ciudades de América con orientación definida.


Conocieron una especie de brújula consistente en una pequeña piedra pulida que
haciéndola flotar sobre un trozo de madera señalaba hacia el norte magnético.

47
Construyeron en La Venta y San Lorenzo, la primera pirámide en su acepción
más primitiva y más cercana a su fuente de origen: la montaña.

La obra olmeca, aparece de pronto como producto de una sociedad desarrollada,


a partir del 1500 a.C. Las obras manifiestan una organización social jerarquizada, con
un poder sacerdotal un panteón elemental, y un acervo de conocimientos astronómicos
suficiente para medir el tiempo y programar las prácticas agrícolas básicas para la
subsistencia.

En sus representaciones se combinan con maestría técnica, la abstracción y el


naturalismo. El mosaico que representa una cara de jaguar, realizado con lajas
rectangulares de serpentina en la Venta Tabasco, (i. 1), se sitúa en el extremo de lo
abstracto y por otra parte “El Luchador” de Minatitlán, Veracruz, tallado en piedra, es
de un perfecto naturalismo (i. 20). Aparecen abstracciones del jaguar en las pequeñas
hachas de jade, y en la parte superior de los “altares”. Y otra vez lo fielmente figurativo
en las imponentes cabezas colosales.

También es notable la presencia de la fuerza volumétrica de la escultura olmeca,


que se expresa con sinuosa naturalidad, y movimiento, en oposición al hieratismo y
rigidez que alcanza, casi un milenio después, la escultura teotihuacana , Estos dos
elementos de movimiento y naturalidad olmeca y la geometrización hierática y estática
de Teotihuacán , estarán presentes en las formas mexicas del Postclásico.

Los Olmecas construyeron los primeros centros ceremoniales cuyos elementos


orientados astronómicamente, plaza, estela, pirámide, y templo, forman un sistema que
se repetirá en el área mesoamericana, hasta la conquista española. Aquí también,
aparecen en relieves y esculturas de bulto redondo, por vez primera los íconos de los
dioses mayores del panteón mesoamericano, la serpiente y el jaguar.

Los Olmecas construyeron las primeras ciudades mesoamericanas, el sitio más antiguo
conocido en Mesoamérica es San Lorenzo, centro ceremonial que persiste desde 1 200
a.C., hasta el 900 a.C. Con toda la organización social y religiosa que estos centros
suponen, y que gracias a la diversidad de la obra plástica Olmeca ha sido posible
reconstruir en diferentes aspectos.

48
En cuanto a la pintura, usaron el color con un sentido simbólico en sus ofrendas
múltiples, cubriéndolas con capas de tierras de diferentes colores, también lo
aplicaron a la escultura en piedra, sobre una capa de estuco, a las piezas de cerámica
de las ofrendas múltiples y del utillaje para la elaboración de alimentos. También
hicieron pintura mural, fuera de su área metropolitana, en Oxtotitlán y Juxtlahuaca, en
el estado de Guerrero.

Las piezas de ornamentación personal, abundan en la producción plástica


Olmeca. Brazaletes, ajorcas, cuentas de collar en jade. Pectorales, orejeras, y
nariceras. Tocados de cuero, o tejidos de fibras vegetales con estructura de bejuco.

Así los antecedentes de los conceptos centrales de la arquitectura, escultura y


pintura mesoamericana, que se desarrollarán con el florecimiento de culturas
posteriores, están presentes entre los Olmecas desde 1 500 años a.C.

Siguiendo el esquema planteado en la Introducción, se presentan a continuación


las principales tipologías de la obra plástica Olmeca.

Arquitectura.
• Centros ceremoniales.
• Complejo formado por patio, estela pirámide y templo.
• Tumbas.
• Ofrendas colectivas.
• Pirámides.
• Plataformas.
• Juego de pelota.
• Vivienda de materiales vegetales.

Escultura.
• En piedra basáltica, piedras finas serpentina, esteatita, venturina, hematita,
cristal de roca y jade.
• Escultura exenta.

49
• Estelas.
• Monumentos.
• Altares.
• Cabezas colosales esculpidas en piedra basáltica (material procedente, tal vez,
de San Martín Pejapan Ver. a 130 km. del lugar donde se encontraron), dos en
Tres Zapotes, cinco en San Lorenzo, y cuatro en la Venta.
• Mosaicos con lajas de piedras finas.
• Hachas.
• Figurillas antropomorfas con rasgos felinos. (Tiger faces).
• Figurillas con cara de niño. (Baby faces).
• Relieves en piedra, escritura glíficas y numeración posicional.

Cerámica.
• Alfarería, ollas, botellones, vasijas rituales y de ofrendas mortuorias, platos,
jarros, cazuelas, figuras huevas e instrumentos de viento.

Pintura.
• Pintura rupestre.
• Pintura aplicada a la cerámica.
• Pintura aplicada a la escultura.

En el Preclásico tardío, cuanto se comienza a construir la arquitectura en piedra ,


no existe pintura mural propiamente. Solo se conocen las ya citadas pinturas de las
cuevas de Oxtotitlán y Juxtlahuaca, ambos sitios en el estado de Guerrero.
Corresponden al momento de difusión Olmeca que llegó a Chalcatzingo en el estado
de Morelos y al norte de Guerrero.

Son de temas primitivos, que incluyen ya serpientes y jaguares y diferentes


representaciones antropomorfas, algunos más elaborados que otros, con máscaras o
en diversas actitudes. Están pintados con un solo color, generalmente rojo o con un
cromatismo sencillo.

50
Hubo otro antecedente una pequeña construcción al pie del basamento de la
pirámide de Cuicuilco. Son motivos geométricos de un estilo también muy primitivo del
siglo IV y VII a.C., que no pueden considerarse como antecedentes de la gran pintura
Teotihuacana.

Clasificación.
A. Dioses.
La figura central del panteón Olmeca fue el ocelote (Jaguar), y su imagen se
repite en las representaciones plásticas, en abstracciones de sus rasgos faciales o
combinadas con la figura humana. Aparece en las figurillas de jade conocidas como
“Caras de Tigre”, o en otras de enanos o niños con rasgos felinos.

La orientación astronómica de las primeras ciudades, de San Lorenzo y La


Venta, suponen una determinante teogónica, de culto solar, aunque no manifiestan
formalmente su advocación religiosa. Se erigieron sobre grandes plataformas de
nivelación con sistema de riego y evacuación de aguas.

El complejo dado en la arquitectura, de plaza, estela, pirámide y templo, en La


Venta y San Lorenzo, denota también, una organización religiosa y una secuencia
ritual.

La escasa información de la religión Olmeca, no permite identificar sus dioses


particulares, pero en las representaciones de los altares, se pueden distinguir actitudes
rituales en torno a creencias religiosas. Las fauces de jaguar que se graban al frente de
estos monumentos y la oquedad de la que con frecuencia emerge un personaje, nos
remite a los mitos del monstruo de la tierra, Tlazoltéotl para los Mexica, a través de
cuyas fauces se ingresa al inframundo, como se relata en la mitología azteca.

Otra pieza que se relaciona con los mitos Mexicas, es el altar de Potrero Nuevo.
Son cuatro atlantes que soportan una losa plana en la que aparecen estilizados los
rasgos del jaguar. En el mito de los aztecas, se habla de los cuatro dioses portadores
del cielo, en la creación del quinto sol.

B. Rituales.

51
Conmemorativas.
Históricas.
Funerarias.
En este apartado se incluyen piezas como las llamadas Altares, las estelas y
placas. Las esculturas de “Bulto redondo” algunas con glifos y fechamientos, conocidas
como Monumentos. También hicieron ofrendas colectivas, que consistían en fosos
rectangulares, no muy profundos, donde depositaban figurillas talladas en piedras finas
cubiertas de tierras de colores, o abstracciones de cara de jaguar hechas de lajas
rectangulares de jadeíta o serpentina (i. 11, 13 y 14). Algunas de estas ofrendas se
cercaban perimetralmente con columnas de piedra basáltica sin labrar.

Las hachas, manoplas, antorchas, cetros, palmas y rodilleras talladas en piedras


volcánicas o piedras finas, fueron reproducciones del utillaje de los jugadores del
Teotlachtli (el Juego de pelota), y se encontraron enterrados en sitios próximos al
Tlachco (la cancha para el Juego de Pelota), a manera de ofrendas.

Las piezas protectoras de los jugadores de pelota, se confeccionaron


originalmente en madera o cuero, pero se reprodujeron en materiales duros y piedras
finas, las mismas formas con decoraciones rituales, tal vez con fines propiciatorios o
mágicos.

C. Naturalistas.
Entre estas obras destacan las cabezas colosales, de las que se desconoce aún
su función, aunque por los rasgos individualizados de cada una, se puede suponer que
sean personajes, líderes o sacerdotes.

D. Obras especiales.
Aquí cabe citar numerosas obras en las que parece que el único móvil, se aleja
de lo utilitario para convertirse en una obra de arte en un sentido más occidental. Como
las pequeñas reproducciones de los yugos en jade. Es sobresaliente la pieza conocida
como El Luchador, por su expresividad y perfección técnica.

52
53
2.4. Totonacas.
2.4.1. Sociedad.
2.4.1.1. Origen.
Después de la desintegración de la cultura de Tajín, su ciudad tuvo un periodo
que se conoce como habitacional. Nuevos inmigrantes posiblemente desde la región
central, ocuparon el territorio desarrollándose sobre los escombros de la antigua cultura
de Tajín. Del 1 200 d.C. a la llegada de los españoles las principales ciudades de la
zona conocida como Totonacapan fueron los señoríos de Cempoala, primera ciudad
del continente que pisaron los españoles, Xiuhtetelco, Quiahuiztlán, Misantla, Papantla
y Jalapa.

Anterior al florecimiento de estas ciudades, el centro cultural Totonaca estuvo en


el sitio conocido como Castillo de Teayo, donde se encontraron restos piramidales con
marcada influencia Tolteca, lo que demuestra la dispersión de la cultura de los pueblos
nahuas a finales del clásico y el origen de este grupo humano.

Los Totonacas eran dolicocéfalos (cráneo alargado) a diferencia de los


Huastecos que eran braquicéfalos cráneo redondeado), que como ya se dijo, se
desprendieron de los mayas preclásicos bajo la presión de inmigrantes del altiplano a
las fértiles tierras del centro de Veracruz en torno al inicio del primer milenio a. C.

Practicaban la deformación craneana, se adornaban con orejeras, bezotes y


collares de cuentas, portaban altos tocados, se cubrían con quechquemitl las mujeres y
los hombres con el máxtlatl, prendas después adoptadas por los mexicas.

2.4.1.2. Economía.
2.4.1.3. Gobierno.
Estuvieron organizados socialmente en alianzas hasta de 30 aldeas o ciudades
pero con un cacique independiente en cada una sin llegar a constituir un estado.

2.4.1.4. Mito y Religión.


Practicaban la circuncisión, el autosacrificio, sacrificios humanos de adultos y
niños y la antropofagia. Celebraban el rito del Teocualo, en el que ingerían la sangre
del sacerdote o de las víctimas sacrificadas, generalmente niños.

54
Rindieron culto al Sol, a la Luna y a Tlahuiscalpantecuhtli; esculpieron
Temalácatl, Cuauhchicalli y Tzompantli. Construyeron como los Huastecos y
Purépechas, edificios de planta mixta, rectangular y circular dedicados a Ehécatl
Quetzalcóatl y a Xólotl. En arcilla esculpieron Tlaloques, Chacmoles y al viejo dios del
fuego Huehuetéotl. (Walter Krickeberg. Las antiguas culturas Mexicanas. FCE. ).

2.4.2. Arte.
Entre las principales construcciones de centro ceremonial de Cempoala están,
sus murallas que lo protegían de las inundaciones, El Templo de la Chimeneas, el
Templo de Xólotl y el templo de las Caritas, que guarda estrecha relación con los
construidos en Tenochtitlán en el templo mayor.

Su cerámica tuvo influencias de las culturas vecinas de Cholula y Mixteca. La de


Cerro Montoso de grano fino, en rojo y anaranjado, con diseños decorativos naturalistas
y geométricos. Y la que proviene de Isla de Sacrificios de un período Totonaca tardío,
con motivos animales estilizados y líneas flamígeras.

Conquistados por los Chichimecas, asimilaron las costumbres y religión de los


pueblos de la meseta central con los que hubo un intenso intercambio de influencias
que se hace patente en sus construcciones y esculturas. También tuvieron contacto con
los Huastecas sus vecinos próximos del norte de Veracruz. Así se demuestra por las
tipologías de sus construcciones, aunque la escasez de bancos de piedra y la falta del
virtuosismo de los artesanos produjeron obras que no llegan al perfeccionamiento
técnico de las Mexicas o Huastecas.

55
2.5. Huastecos
2.5.1. Sociedad.
El pueblo Huasteco tuvo su frontera sur en el río Tuxpan (Tochpan). Fue entre
las culturas superiores del Golfo, la que ocupó el extremo norte del estado de Veracruz,
extendiéndose hasta el estado de Tamaulipas y al interior sobre las montañas de la
Sierra Madre Oriental. Su extensión territorial incluyó las llanuras costeras tropicales así
como las tierras altas y frías donde se tocan los estados actuales de San Luis Potosí,
Guanajuato, Hidalgo y Querétaro.

2.5.1.1. Origen.
Se ha dicho ya, que los Huastecas se desarrollaron a partir de un grupo maya
separado territorialmente de su tronco lingüístico original por la incursión de otros
grupos que inmigraron al centro del actual estado de Veracruz. Pertenecen al grupo
lingüístico Macro Maya y son braquicéfalos como ellos. Mientras que los Totonacas,
como los pertenecientes al grupo lingüístico Uto Azteca, cuya lengua principal es el
Nahua, son dolicocéfalos, como todos los pobladores de la vertiente occidental
mesoamericana.

Los antecedentes más remotos de la cultura Huasteca como tal, se remontan al


1 200 a.C. (Ignacio Bernal, Museo Nacional de Antropología de México 1 990 3ª. Ed.
4ª. Reimpresión).

Uno de los mitos del descubrimiento del pulque, relata como el Cacique de los
(Cuexteca), Huaxtecos se emborrachó y se quitó el máxtlatl, descubriéndose sus
genitales. Por esta acción fue repudiado y tuvo que huir con toda su gente a la región
de Pantlan o Pánuco. Ahí se quedaron adoptando la costumbre de no usar taparrabo.
Esto les acarreó entre sus pueblos vecinos la fama de inmorales y borrachos. También
se le llamó Toueyo, que significa “extranjero”. (González Torres, Yólotl. Diccionario de
Mitología y Religión de Mesoamérica. Larousse, 1 991.)

Sociedad.
Los Huastecas nunca fueron sometidos por los aztecas y resistieron a los
españoles en sus primeros intentos de conquista. Derrotaron la expedición encabezada
por Alonso Álvarez de Pineda en 1 519, cuyos cueros cabelludos con la piel de la cara,

56
fueron encontrados expuestos en sus templos, por Hernán Cortés, dos años después
en sus expediciones por el Pánuco. (Krickeberg, Walter. Las antiguas Culturas
Mexicanas. FCE. Reimpresión 1 995).

De rudas costumbres guerreras y de singular arreglo personal, su desnudez, la


deformación craneal, la limadura y coloración de los dientes, la perforación entre las
fosas nasales para colocar un trozo de caña y adornos de plumas (nariguera) (Fray
Bernardino de Sahagún. Historia General de las cosas de Nueva España. Porrúa, 1
969). Todo esto los hizo repulsivos y bárbaros a los ojos de los Mexica.

Por su producción cerámica algunas costumbres sociales y de adorno personal,


se desprende, que los Huastecas situados en los límites del círculo cultural
mesoamericano, mantuvieron relaciones con los pueblos desarrollados del norte (sur
de USA). Fueron en cierto modo la frontera entre los pueblos Chichimecas, nómadas y
bárbaros del norte y las altas civilizaciones mesoamericanas. (ver ilustraciones en
Ignacio Marquina, Museo Nacional de Antropología de México, págs. 307-314).

Tuvieron un desarrollo cultural similar al de las otras culturas mesoamericanas.


Un Preclásico con figurillas cerámicas femeninas alusivas a la fertilidad con la misma
técnica que las del altiplano. Una influencia Olmeca apenas perceptible en algunas
piezas cerámicas, que les permitió, una línea de desarrollo relativamente independiente.

En el Clásico es notable la influencia teotihuacana sobre todo en la cerámica con


la figurillas tipo retrato. En el postclásico, el intercambio de influencias es continuo entre
las culturas de la región del Golfo con las del altiplano.

2.5.1.4. Mito y Religión.


Se dice (Sahagún, Historia General de las cosas de Nueva España) que
Tlazoltéotl o Ixcuinán, la vieja diosa de la tierra, la luna y el parto, y Pantécatl, dios del
pulque, tuvieron su origen entre los Huastecas. También de este pueblo surgieron
algunos de los ornamentos que caracterizaban a algunos dioses, como el gorro cónico
de piel de jaguar, el pectoral y las orejeras de concha, el abanico de plumas y el
máxtlatl de borde redondeado.

57
Se especula sobre el origen del culto a Quetzalcóatl en tierras Huastecas, como
un desdoblamiento o transmutación del dios Huracán, señor huasteca del viento y de la
lluvia. Fueron adorados también el dios del fuego, Huehuetéotl y Tlahuiscalpantecuhtli,
señor de la estrella matutina. .
Los Huastecas aparecen en los testimonios de Sahagún cuando en la mitología
Azteca, Tezcatlipoca busca el fin de Quetzalcóatl, es en sentido figurado, la
persecución del dios heredado de la Toltecáyotl por un dios Azteca que busca
imponerse a los dioses del pasado. Bernardino de Sahagún narra a propósito de esa
lucha mitológica:

Otro embuste hizo el dicho Titlacahuan (Tezcatlipoca ) el cual se volvió y


apareció como un indio huaxteco, desnudo todo el cuerpo como solían andar todos los
de su generación. Andaba vendiendo ají verde y se sentó en el mercado delante del
palacio. Huémac, que era el señor de los Toltecas…Tenía una hija muy hermosa y por
la hermosura la codiciaban y la deseaban los dichos toltecas para casarse con ella… La
hija de Huémac miró hacia el mercado y vio al huaxteco desnudo y el miembro genital.
Después de haberlo visto y se le antojó el miembro de aquel huaxteco, de que luego
comenzó a estar mala por el amor de aquello que vio, se le hinchó todo el cuerpo, y el
dicho Huémac, supo como estaba muy mala la hija y preguntó a las mujeres que la
guardaban: “ ¿Que mal tiene mi hija? ¿Qué enfermedad es esta, que se le ha hinchado
todo el cuerpo?”… “de esta enfermedad fue la causa y ocasión el indio huaxteco que
andaba desnudo y vuestra hija lo vio y miró el miembro genital de aquel, y está mala de
amores”.

…Huémac mandó diciendo “¡ Ah Toltecas! buscadme al huaxteco que anda por


aquí… Apareció el huaxteco, y el señor dijo: “Traedmelo acá presto ”… Traído ante el
señor Huémac, dijo éste… “¿ de donde sois ?” respondió el huaxteco diciendo “ Señor,
yo soy forastero…” Y mas le dijo al señor huaxteco “ ¿ Porque no os ponéis el maxtli , y
no os cubrís con la manta ?”... “ Señor tenemos la costumbre en nuestra tierra ”… Dijo
al huaxteco “Vos antojasteis a mi hija, vos la habéis de sanar”… El huaxteco así lo hizo
y durmió con la hija de que luego fue sana y buena. De esta manera el huaxteco fue
yerno del señor Huémac. (WK. Mitos y Leyendas).
Esto provocó la discordia entre los toltecas y su señor Huémac, que entregó a
su hija a un extranjero. El yerno huaxteco fue llevado a la guerra contra los enemigos

58
de los toltecas, con el propósito de matarle y abandonarlo allí, pero el huaxteco derrotó
a los enemigos. Los toltecas al verlo regresar victorioso, lo festejaron con bailes y
cantos, y estando ebrios, fueron cayendo a un despeñadero donde murieron
convertidos en piedras.

Otras argucias fueron inventadas por Tezcatlipoca para diezmar la población


tolteca y acabar con su cultura y su ciudad Tollán, que finalmente se logró, con la
salida de su sacerdote Quetzalcóatl, hacia oriente, al mítico Tlillán Tlapallan, lugar del
negro y el rojo, donde a su muerte fue incinerado, transformándose en
Tlahuizcalpantecuhtli, (Señor del Alba), o sea Venus.

2.5.2. Arte.
Arquitectura.
La zona huasteca estuvo ocupada desde los primeros períodos sedentarios de
Mesoamérica, hasta la conquista española, y hubo construcciones durante todos los
periodos, desde el Preclásico Rural hasta el Postclásico.

En el Ébano, municipio de Tamuín se encontró uno de los edificios mas antiguos


(según Wilfrido Du Solier, arqueólogo) Es una construcción en forma de casquete, de
las conocidas como Cúes, es un montículo de planta circular, de 27 m de ancho y 3 m
de altura, sin escalera, y con posible templo construido con materiales vegetales en la
parte alta.

Son típicos de la zona los edificios de planta circular y mixta, sin piedras finas ni
talladuras elaboradas. Son originales de la región los edificios circulares dedicados a
Ehécatl - Quetzalcóatl y posiblemente las yácatas de los purépechas tengan sus
antecedentes en la zona huasteca.

El Templo Mayor consagrado en 1487 por Tizoc en la gran Tenochtitlan, retoma


las formas huastecas para edificar el templo de Quetzalcóatl en su advocación como
dios del viento, frente al templo gemelo de Tláloc y Huitzilopochtli en la gran plaza.

59
Estos montículos o Cúes se repiten combinando la línea curva y la recta, en
sitios como Cuatlamayán, Las Flores en Tampico, Huichapa en Hidalgo, Tancanhuitz en
San Luis Potosí, y guardan similitud con la construcción de Cuicuilco en el Valle de
México.

También construyeron grandes plataformas rectangulares con ángulos


redondeados y edificios piramidales de grandes proporciones como el de Tamtoc
(conocida también como Tamohi, actualmente Tamuín) de 350 x 450 x 6.0 m de altura,
para evitar las frecuentes inundaciones, y Tamposoque en San Luis Potosí. Era
costumbre terminar los edificios con argamasa a base de arena fina y cal hecha de
conchas marinas, recubiertos con tintes de origen vegetal y marino. Se construyeron
tumbas similares a las de Monte Albán II con ofrendas de cerámica como en Vinasco,
Hidalgo

Escultura.
La escultura entre los Huastecas no alcanzo la perfección técnica ni la diversidad
temática como la alcanzada por los mexica. Su volumen es aplanado, ancho y de poca
altura, cercano al relieve. En piedra arenisca, o caliza. Su acabado pasa de la
extremada elaboración decorativa que cubre toda la superficie del cuerpo, con los
roleos propios de la costa del golfo, a las pieza de toscas formas

La escultura Huasteca tuvo su clímax entre 1 100 y 1 400 d.C., abunda en


representaciones antropomorfas, las presenta de pie, con brazo el derecho flexionado,
y en ocasiones los dos sobre el pecho, con poco cuello o sin él , orejas de frente,
tocado cónico o de abanico o combinado. Inexpresivas, con un hueco en el frente del
abdomen, en que se colocaba una piedra preciosa que acentuaba su simbolismo.

Son comunes los ancianos jorobados (i. 54), de perfil, planos también, en losas
delgadas. Sostienen un bastón que alude al chicahuaztli (miembro masculino) que porta
Xipe Totec, relacionado con la fertilidad.

En ocasiones los atributos simbólicos de los dioses en la escultura Huasteca se


mezclan en una misma pieza, lo que dificulta su identificación. Es el caso de una pieza
que se repite en la zona, de tocado radial y gorro cónico, propio de Ehécatl

60
Quetzalcóatl, torso desnudo y brazos cruzados a la altura del vientre. Puede tratarse de
Pantécatl dios del pulque y los placeres dionisíacos, pero por ser femenina la figura, se
le identifica con Mayahuel, diosa del pulque o Tlazoltéotl de la tierra, diosa de la
fertilidad y del los placeres licenciosos.
.
En los temas de la escultura huasteca, abundan las figuras antropomorfas tanto
masculinas como femeninas.

Tlazoltéotl, Pantécatl y Mixcóatl, (Beyer) y Quetzalcóatl (Paul Gendrop y Doris


Heyden Arq. Mesoamericana. Trillas.) son deidades originarias de la región Huasteca,
(Salvador Toscano, Arte Precolombino de México y Centroamérica.) se les identifica por
sus pectorales de concha de caracol marino en forma de placa o de disco ricamente
decorados. También hay representaciones en piedra de Mictlantecuhtli, señor de los
muertos.

Las escenas que se reproducen en los pectorales son de origen mitológico y


por la abundante información religiosa que contienen llegan a constituirse en
verdaderos códices en concha. Es común la representación de dos serpientes en la
parte inferior, una decorada con chalchihuites que la identifica con el día, en la parte
superior una pareja, generalmente Mixcóatl y Tlazoltéotl.

Es frecuente la representación de esculturas duales, con personajes


relacionados con atributos de un mismo dios, uno al frente y otro en la cara posterior.
Es el caso de tres esculturas cimeras de la estatuaria huasteca.

El Adolescente, procedente de Tamuín, relacionada con Quetzalcóatl o un


sacerdote de su culto, y el culto a la fertilidad. Es una figura antropomorfa de pie y sin
ninguna vestimenta, con las características generales de la escultura Huasteca. Tiene la
cabeza deformada, grandes orejeras circulares y lleva un niño en su espalda. La
decoración de roleos estilizados que cubren todo el cuerpo desnudo, se relacionan con
Ehécatl Quetzalcóatl. Lleva chalchihuites y mazorcas de maíz, propios de los dioses de
la fertilidad (i. 51 y 52)

61
Otra pieza dual es la que se conoce como la Apoteosis, realizada en piedra
caliza y de 1.58 m. altura, encontrada en Tancuayalab, San Luis Potosí. Es una
representación masculina con tocado que combina el gorro cónico y el abanico, con
pectoral y faldellín, con una serpiente bicéfala en la cintura a manera de ceñidor. La
cara anterior alude por sus atributos, a las diosas de la fertilidad. En la cara posterior, el
rostro descarnado es compartido con otra figura esquelética de menor tamaño adosada
a sus espaldas, cuyos pies son unas garras de águila. Todo el cuerpo está cubierto con
las decoraciones ondulantes propias de la zona (i. 44, 45 y 46).

La tercera pieza, de la colección particular de Blas Rodríguez de Tampico, es


una escultura piedra caliza, antropomorfa con gorro cónico y frente deformada. Con el
brazo derecho flexionado sobre el pecho. Esta cubierta de decorados ondulantes y
grecas características de los huastecos.

Se le relaciona con Quetzalcóatl en su desdoblamiento como estrella matutina al


frente y como estrella vespertina en su cara posterior, por el personaje antropomorfo de
menor tamaño que desciende adosado a su espalda. (Salvador Toscano, Arte
Precolombino de México y de América, Cantoral.)

La cerámica huasteca en su primera etapa, guarda estrechas similitudes con la


maya de Uaxactún en los períodos, Mammón y Chicanel, y con la de Monte Albán I y II,
lo que permite confirmar el origen común de Mayas y Huastecos.

Una segunda etapa presenta influencia Teotihuacana a través del Tajín lo que
demuestra un constante intercambio cultural entre el centro y la costa.

La tercera etapa presenta influencias aztecas tempranas, Toltecas, del centro de


Veracruz y aztecas en su último periodo, inmediato a la Conquista. También es
notable el paralelismo de la cerámica y los trabajos realizados en conchas marinas,
con las culturas del sureste de USA. (Ignacio Bernal. UNAM, págs. 306 - 319).

62
63
RELACIÓN DE OBRAS

1. Mosaico. Cara de Jaguar. Olmeca.


2. Figura Antropomorfa. Brazos y cabeza cortados. San Lorenzo. Olmeca.
3. Atlantes de Potrero Nuevo. Olmeca.
4. Estela de Basalto. Relieve antropomorfo. Olmeca.
5. Máscara de Jade. Mezcala.
6. Máscara Funeraria. Tiger Faces. Olmeca.
7. Figura Humana con rasgos de Jaguar. Olmeca.
8. Niño desnudo llorando. Cerro de las Mesas. Escultura en Jade de la ofrenda del
Cerro de las Mesas Veracruz. Los O. en MA.
9. Monumento 19. La Venta. Olmeca.
10.Estela 1. La Venta. Olmeca.
11.Grupo de Figuras. La Venta. Olmeca .
12.Figurilla de Enano. Olmeca.
13.Figurilla Antropomorfa. Jade. Olmeca.
14.Figurilla Antropomorfa. Jade. Olmeca.
15.Fragmento de figura Antropomorfa. Jade. Olmeca
16.Altar 4. Olmeca.
17.Máscara con rasgos de Jaguar. Jade. Olmeca.
18.Figura Antropomorfa Sedente. EL Príncipe. Cruz del Milagro, Veracruz. Olmeca.
19.Cabeza Colosal. Monumento 1. San Lorenzo. Olmeca. Conocida como el Rey, es la
más conocida entre los monumentos de este tipo. Tiene 2.85 m. de altura. El tocado
que porta es una señal distintiva de los gobernantes Olmecas. Los O. en MA.
20.EL Luchador. Minatitlán Ver. Olmeca.
21.Cabeza Colosal. San Lorenzo. Olmeca.
22.Cabeza con Gorro. Fragmento. Jade. Tenango del Valle. Olmeca.
23.Chalchiuhcihuatl. Mujer Preciosa. Figura antropomorfa sedente con perforaciones en
la cabeza. Cerámica. Centro de Veracruz.
24.Chalchiuhcihuatl. Sedente. Piernas cruzadas, con perforaciones en la cabeza.
Centro de Veracruz.
25.Xipe Totec. Fragmento. Cerámica. Centro de Ver.
26.Quetzalcóatl. Estela de Castillo de Teayo Ver.
27.Centeocihuatl. Diosa del Maíz Maduro. Piedra Tuxpan Ver.

64
28.Hacha con Cabeza de Guacamaya. Diorita. Centro de Veracruz.
29.Hacha. Figura antropomorfa con cabeza hendida. Olmeca.
30.Palma con cabeza humana al frente. Piedra. Centro de Veracruz.
31.Palma con Acróbata. Piedra. Totonaca.
32.Palma en forma de Garza. Piedra. Totonaca.
33.Palma con dos Manos. Piedra. Tajín.
34.Mujer con Faldilla. Terracota. Centro de Ver.
35.Palma Antropomorfa. Piedra. Totonaca.
36.Hacha Antropomorfa. Cabeza Hendida y cejas Flamígeras. Jade. Olmeca.
37.Hacha Antropomorfa con rasgos felinos. Jade. Olmeca.
38.Hacha con Cabeza Humana. Tocado de Delfín. Piedra. Totonaca.
39.40.41.Cabezas de Figurillas Sonrientes. Cerámica Remojadas. Veracruz.
42. Pareja de Figurillas Sonrientes. Cerámica. Centro de Veracruz.
43. Figurilla Sonriente Masculina. Cerámica. Centro
de Veracruz.
44. La Apoteosis. Piedra. Huasteca.
45. La Apoteosis. Detalle Posterior. Huasteca.
46. La Apoteosis. Detalle Anterior. Huasteca.
47. Mictlantecuhtli. Señor de los Muertos. Piedra. Huasteca.
48. Figura Antropomorfa. Con Tocado de Abanico.
Piedra. Huasteca.
49. Escultura Antropomorfa. Con tocado de cráneo
Humano y Pectoral. Piedra. Huasteca.
50. Dios del Pulque. Con Glifo Dos Tochtli. Piedra.
Huasteca.
51. Tlaloc. Señor del Tiempo. Piedra, Castillo de
Teayo Ver. ( 51 repetido ).
52.53.54. El Adolescente. Piedra. Huasteca. Anterior,
posterior y detalle.
55. Mictlantecuhtli. Piedra. Huasteca.
56. Jorobado. Anciano con Bastón. Piedra. Huasteca.
57. Quetzalcoatl. Como Nácxitl. Piedra. Tajín.
58. Jugador de Pelota Sacrificado. Relieve, Tajín.

65
1 2 3 4 5 6

7 8 9 10 11 12

13 14 15 16 17 18

19 20 21 22 23 24

66
25 26 27 28 29 30 31

32 33 34 35 36 37 38

39 40 41 42 43

44 45 46 4748 49

67
50 51 52 53 54 55 56

57 58

68
OAXACA
Dios del Maíz, Pitao Cozobi. Cerámica. Zapoteca. Clásico.
3. REGIÓN OAXACA

3.1. Generalidades
La zona de Oaxaca fue escenario del desarrollo de dos grandes culturas en dos
tiempos diferentes. La zapoteca que surge desde los comienzos de la sedentarización
en los valles centrales del estado de Oaxaca: Etla, Tlacolula y Cimatlán, hasta la
conquista española. Los inicios de su principal centro ceremonial en el Preclásico, la
etapa Monte Albán I comienza en 900 a, c.

La otra cultura que se desarrollo en territorio oaxaqueño fue la Mixteca, en la


zona montañosa. al noroeste del centro ceremonial de Monte Albán, en la colindancia
con el estado de Puebla. Los Mixtecas, vecinos occidentales de los zapotecas, fueron
invadiendo poco a poco, el territorio central de los valles imponiendo su cultura
finalmente, en las postrimerías del postclásico.

3.2. Medio Físico.


El territorio es muy irregular ya que aquí coinciden tres de los sistemas
montañosos de la región sur de México: La sierra madre del Sur, La Sierra Madre del
Golfo y la Sierra Atravesada. La concentración de sus ciudades y centros ceremoniales
se debe a la fertilidad de los valles de la región central ya mencionados, Etla, Tlacolula
y Cimatlán, muy próximos entre sí.

Las diferencias orográficas, dan lugar a una diversidad de fauna y flora muy
amplia. Los climas dominantes son cálidos, en las regiones de altitud menor a los 1000
m sobre el nivel del mar. El altitudes mayores se encuentran variedades climáticas que
van de semicálidos, templados, semifríos, a semisecos y secos. En los valles centrales,
aunque la vegetación sea similar a la del altiplano, con acacias cactus, magueyes y
pirules, su clima es más cálido debido a las diferencias de altura y latitud, los valles
centrales de Oaxaca promedian los 1 540 m. sobre el nivel del mar. En general la
temperatura media en esta región oscila entre de los18 a los 22° C.

La irregularidad del terreno propicia una cantidad enorme de escurrimientos


temporales que se vuelcan hacia las dos cuencas del Istmo de Tehuantepec: al Golfo
de México al norte y al Océano Pacífico al sur. El Papaloapan es el río de mayor

70
presencia del territorio de Oaxaca. Corresponde a su nacimiento en las faldas de la
Sierra Madre de Golfo, y a su paso hacia su desembocadura, cruza los valles del sur de
Veracruz. Los ríos de menor torrente son numerosos, de temporal o de aguas
permanentes, van formando esteros y lagos propiciando nichos de gran diversidad de
flora y fauna. Entre los principales están:

Aguacatenango, Atoyac, Ayutla, Cajonos, Calapa, Colotepec, Copalita, Cuanana,


El Corte, Espíritu Santo, Grande, Huamelula, Jatepec, Joquila, La Arena, Los perros,
Minas. Mixteco, Ostuta, Petapa, Petlapa, Putla, Puxmetacán, Salado, San Antonio,
Sarabia, Tehuantepec, Tenango, Tequisistlán, Tonto, Trinidad y Verde,

3.3. Zapotecas y Mixtecas.


3.3.1. Sociedad.
3.3.1.1. Origen.
La ocupación de la región zapoteca se remonta hasta algunos milenios a. C.
Similares a los testimonios materiales que Richard Mac Neish, encontró en el valle de
Tehuacán, se encontraron restos de culturas líticas en algunas cuevas al oriente de la
ciudad de Mitla. A partir de estos testimonios se puede proponer que hubo en la región,
culturas similares en desarrollo y cercanas en el tiempo. No es aventurado afirmar que
el valle de Oaxaca estuvo ocupado por grupos humanos en proceso de sedentarización
alrededor del séptimo milenio a. C. (H. Hartung. Franz. Enciclopedia Arte Mexicano.
SEP Salvat. 1 982).

La ubicación de los valles del centro de Oaxaca, en la ruta hacia Chiapas y


Guatemala permitió la entrada de influencias del altiplano, que posteriormente se
hicieron notar en las producciones culturales locales, durante el desarrollo del pueblo
Zapoteca (Ben Zaa, gente de las nubes, en zapoteco).

3.3.1.2. Economía.
3.3.1.3. Gobierno.
Estuvieron gobernados por una casta sacerdotal mas a la manera de los mayas
que de las ciudades centrales contemporáneas, como Teotihuacán . Sus sacerdotes
residían en la ciudad de Mitla, en edificios palaciegos de fina decoración con pequeñas
piedras talladas en diseños geométricos a manera de mosaicos.

71
Su teocracia sostenida por un pueblo agrícola y pacífico, no participó de la
guerra y las políticas de conquista. Se mantuvieron Independientes de los Mexicas, con
soberanos a la altura de los gobernantes de Tenochtitlan.

3.3.1.4. Mito y Religión.


Como entre los Mayas y Mexicas ( Itzamná y Tloque Nahuaque respectivamente)
los zapotecas creyeron en el origen único de los dioses. Coqui Xee, “lo sin principio”, “el
incognoscible”, es el principio creador del movimiento y la energía universal. Esta
entidad de tipo dual, encabeza los trece dioses principales del panteón zapoteco, que
representan las apariciones de la luna durante el año.

A manera de desdoblamientos o advocaciones particulares, las trece deidades


parten de este principio o fuerza, para extenderse a las actividades de subsistencia de
la comunidad.

Coqui Xee dió vida a la pareja primigenia Cosana y Xonaxi, creadores del sol, la
tierra, los demás dioses y los hombres. Cosana es dios de los antepasados, “ Señor de
la noche ” o “Trece Tecolote”, aparece como dios de la muerte y se le representaba
como lechuza o búho. La pareja de Cosana es Xonaxi “Trece Turquesa”, a quien se le
representa en ocasiones como una guacamaya adornada con un pectoral con el signo
de la Vía Láctea.

Xonaxi Cueculla, fue un desdoblamiento Xonaxi, pareja de Cosana dioses


primigenios. Conocida como deidad de la muerte, el inframundo y la lujuria, identificada
como “Once Muerte” o como “ señora de la red de carne ”. Se le representaba con los
brazos descarnados y era pareja de Pitao Pecelao, dualidad de los dioses de la muerte
cuyo santuario principal fué la ciudad de Mitla.

Cosana es el inventor del calendario y del arte adivinatorio, es el padre de los


linajes y las generaciones. Se le representa como tortuga o con forma humana, con un
fémur en la mano y una bolsa de copal en la cintura.

72
Los Zapotecas (nombre impuesto por los Mexicas, derivado del árbol de Zapote,
propio de la región), deificaron el agua, elemento vital, como pueblo eminentemente
agrícola, cuya subsistencia dependía de los productos de la tierra, para lo que fué
necesaria una observación sistemática de los ciclos estacionales.

Cocijo a la cabeza de su panteón, personalizó el agua, el rayo y la fertilidad. Es


el dios de la salud, las enfermedades, la sal, la guerra y la muerte. Fué venerado por
agricultores y pescadores.

El glifo que representa a Cocijo es “Trece Flor”. Generalmente aparece con el


símbolo del rayo en la mano izquierda y un tocado con la representación de Cosana
“Trece Tecolote”, rodeado de nubes de las que brota agua. Sus adoratorios estaban
desde tiempos remotos en la cima de las montañas y se sacrificaban niños en su honor.

La pareja de Cocijo es Nohuichana conocida como “trece serpiente ”, diosa


principal asociada con la fertilidad, de las aguas de ríos y lagunas, de la lluvia, de la
pesca, del paraíso y de los agricultores. Presidía el ciclo vital de los hombres,
concepción, parto, niñez, boda y muerte. Patrona de parteras y pescadores, se
encendian fuegos a las orillas de ríos y lagunas y se le ofrendaba copal con motivo de
bodas y nacimientos.

Las recién paridas ofrecían copal rociado con sangre de gallinas en el lugar del
nacimiento. Se le representaba vestida con huipil y el signo “Trece Serpiente”, decorada
con serpientes y flores.

En honor a Cocijo se dividió el calendario solar (calendario solar Yza, y ritual


Piye, interpretado por los sus sacerdotes llamados Huebee Pijze ) en cinco períodos o
estaciones de 73 días cada uno, relacionados con el ciclo agrícola.

Cocijo Piye Cogaa era el período inicial, del calendario, el tiempo de secas, y
estaba dedicado a Cocijo en su advocación de Xipe (ver Xipe Totec). Cocij Yoocho era
la época de enfermedades y miserias, se representaba por el jaguar. Cocij Cogaa, era
el tiempo del agua y del viento y se le representaba por un cocodrilo. Cocij Col Lapa,
era el tiempo de las cosechas y se le representaba por el maíz.

73
Una de la advocaciones de Cocijo era Lira Guedxe, “Tigre de flores”. Deidad de
las plantas y de las flores, los animales, el amor las artes y los placeres. Relacionado
también con las enfermedades, las curaciones y la salud. También con la resurrección
de la naturaleza, los agüeros y los sacrificios. Era representado con un tocado con el
numeral trece y una bolsa de forma fálica para sahumar copal.

Lira Guela, era la pareja de Lira Guedxe, se le conocía como “nuestra madre
águila, y compartía los atributos de éste. Como diosa de la fertilidad se le relacionaba
con la luna, la fecundidad y las aguas.

Con el nombre de Guiquiac Yagtal se conocían a las deidades familiares,


“cabezas de mis abuelos”. Representaban los antepasados míticos, o a sus
antepasados muertos y divinizados, a quienes rendían culto creencia que hizo proliferar
las tumbas y objetos de ofrenda, como las urnas rituales.

Como ya se dijo el poder lo detentaban los sumos sacerdotes, llamados Huijatao


o Hupatoo “grande atalaya” o “el que ve todo”. Mediante éxtasis a los que se accedía
por ingestión de hongos, consultaban a los dioses sobre las decisiones importantes, en
caso de guerra o enfermedad. Debían permanecer célibes y sin contacto sexual,
aunque en las fiestas y celebraciones importantes se relacionaban con las hijas
solteras de la nobleza, para escoger entre sus descendientes a los futuros Huijatao
que eran preparados desde su niñez.

El dios solar fue Copijcha, que tenía cuatro desdoblamientos correspondientes a


cada una de las direcciones del mundo, relacionadas con un color propio. El blanco con
el oeste, era el rumbo del sol poniente, Pitao Cozobi. El norte, el lugar de los muertos,
las miserias y las desventuras, era el rumbo del sol Pitao Zig, se relacionaba con el
negro. El sur se identificaba con el azul, la guerra los sacrificios y las armas, lo presidía
el sol Copijcha. El este, es el naranja, la riqueza y la fortuna, es el sol que nace, Pitao
Peze.

74
Algunos de los íconos más frecuentes en la plástica zapoteca, fueron la
guacamaya, la tortuga, el jaguar, la serpiente, los árboles, las montañas, las cuevas, el
búho y el murciélago, estos últimos relacionados con los dioses de la muerte.

3.3.2. Arte.
Arquitectura.
En la arquitectura zapoteca del centro ceremonial de Monte Albán, los
basamentos piramidales, aparecen en un plano secundario respecto a la importancia
que parece haber tenido la concepción urbana del conjunto.

El centro ceremonial de Monte Albán está ubicado una explanada artificial de una
elevación de más de 400 metros sobre el punto donde se unen los tres valles centrales
de Oaxaca (Etla, Tlacolula y Cimatlán), que se extienden hasta la sierra de Ixtlán por el
norte y hasta el Istmo de Tehuantepec por el oriente. Lograron la unificación de las
comunidades de los valles bajo un mismo mando en lo que se puede llamar un
verdadero estado, con una integración política y económica.

A pesar de su largo desarrollo en el tiempo, desde el siglo III a. C. hasta el 700 d.


C. Monte Albán no manifiesta en su obra plástica, la intensidad religiosa ni la fuerza de
los mitos como lo hicieron Mayas y Mexicas. Tal vez, el emplazamiento del centro
ceremonial, guarde relación con la vieja tradición de construir sus adoratorios en las
cimas de las montañas. También es posible que la construcción del edificio “J”,
considerado como observatorio astronómico, tenga alguna determinante ritual o
religiosa ligada con un culto astral.

El juego de pelota presente en Monte Albán, es otra construcción que puede


tener significados de culto, por lo que se sabe de su práctica en las otras regiones
mesoamericanas contemporáneas de los Zapotecas.

La arquitectura funeraria, es sin duda la más numerosa realizada por los


zapotecas. Se han encontrado más de 150 tumbas, dispersas en las laderas de las
montañas, en las cimas de los montes, en los patios de los templos, en los cimientos de
las construcciones o debajo de algún edificio secundario.

75
Estas tumbas estaban siempre bajo tierra, Para permitir el acceso desde uno de
sus lados, se excavaba un pozo con algunos escalones delante de la entrada, el pozo
era cegado después del entierro…

Las tumbas sustituían las auténticas cuevas, dentro de las que los Zapotecas y
sus vecinos lo Mixtecas, acostumbraban enterrar a sus príncipes y nobles, desde los
tiempos más remotos hasta la era cristiana… Porque sus antepasados habían surgido
de unas cavernas y sus muertos tenían que volver al inframundo por el mismo camino.
(Krickeberg, Walter. Etnología de América. FCE. 2ª reimpresión 1 982).

Lo más abundante y destacado de su obra plástica, está en las piezas pequeñas.


La cerámica, la talla de piedras finas y sobre todo la orfebrería. La conservación de la
mayoría de las piezas que se conocen , se debe a que sirvieron de ofrenda en las
numerosas tumbas de la región.

Es seguro que la ruta marina que seguía la costa del Pacífico, haya sido la vía
por la que se recibieron influencias de Sudamérica, especialmente del trabajo de
metales, de las culturas norandinas.

Mitla fue la ciudad de los sacerdotes Zapotecas y fue ocupada por los Mixtecas
en el postclásico. En el Edificio de las Columnas y el patio de las grecas, el refinamiento
de los constructores zapotecas llegó a su máxima expresión. Las paredes están
cubiertas por miles de pequeñas lajas talladas formando una filigrana de mosaicos, con
grecas que recuerdan los diseños de los frisos mayas del postclásico.

Las grecas que se repiten en los muros, parecen estar relacionadas con una
representación estilizada de la serpiente y el agua superficial en movimiento, traída a la
región zapoteca por las rutas comerciales de los teotihuacanos.

Escultura.
Como en todas las sociedades teocráticas de Mesoamérica, la casta sacerdotal,
determinó los contenidos de las obras plásticas. La ausencia de la individualidad
productora, permite la lectura de los significados y atributos iconográficos de las obras,
de diferentes lugares y tiempos.

76
La escultura zapoteca no se expresó en forma tan rotunda como lo hicieron los
Olmecas, a pesar de haber recibido de ellos evidentes influencias. En la región de
Oaxaca, domina el relieve sobre la escultura de bulto.

Poco antes del siglo V a. C. los Olmecas dejan su huella en la plástica Zapoteca.
De ese momento del preclásico son los primeros relieves de San José Mogote. Una
figura masculina, naturalista, en una postura forzada, que recuerda los Danzantes de
Monte Albán, tiene un glifo trilobulado en el pecho, de donde caen gruesas gotas de
sangre. De este tipo fueron las primeras representaciones en piedra de la zona de
Oaxaca.

Los Danzantes de Monte Albán, fueron realizados en diferentes etapas. Las


posturas de sus cuerpos desnudos parecen obedecer más a las limitaciones de la
superficie de la piedra, que a alguna intención expresiva de danza, lucha u otra
dinámica ritual. Están acompañados de los jeroglíficos más antiguos de Mesoamérica,
anteriores a la estela de Tres Zapotes y precedente de la escritura maya.

Otro grupo de figuras similares, de las que se cuentan hasta 40, se encontró en
Dainzú. Algunas llevan un yelmo en la cabeza, una orejera, una oreja de jaguar, un
cuerno sobre la frente o un adorno de plumas en los tobillos.

En el basamento del edificio “J” de Monte Albán, se encuentra otro grupo


personajes con glifos sobrepuestos, sus actitudes parecen expresar situaciones de
conquista y cautivos de guerra.

La representación figurativa o simbólica de dioses, se da con mayor frecuencia


en las ofrendas de las tumbas. Son abundantes las urnas y vasijas con la efigie de
algún dios, Cocijo, frecuentemente adosada y en ocasiones sobrepuestas. La efigie de
Cocijo, el Tláloc zapoteca, es mas cercana en sus atributos al Tláloc Teotihuacano,
reconocible por sus grandes orejeras, anteojeras circulares, la lengua bífida y sus
colmillos salientes.

77
Los relieves en piedra más abundantes aparecen en la arquitectura funeraria.
Son Dinteles, lápidas, tapas de tumbas, jambas y estelas con representaciones de
dioses locales, serpientes jaguares, y escritura jeroglífica.

Alfonso Caso refiriéndose a los relieves conocidos como los danzantes del
edificio más antiguo de la ciudad de Monte Albán, el edificio “J”, las describe como: las
posturas más variadas… con una pierna extendida, acostados… con una pierna
recogida… con las manos extendidas como si nadaran…sentados con las piernas
abiertas, en cuclillas, en actitud de caminar, correr o saltar, hincados con una rodilla en
la tierra… sentados en el suelo a la oriental. Sus características faciales son negroides
con las comisuras de los labios hacia abajo y la cabeza alargada, recuerdan sin duda el
estilo Olmeca.

Tuvieron gran producción de algunas piezas menores, especialmente asociadas


a ofrendas en las tumbas, en materiales especiales como cristal de roca, obsidiana y
piedras finas.

Predominó en su producción escultórica, el relieve más que la escultura de bulto


redondo, principalmente en dinteles, jambas, lápidas, máscaras. Piezas de adorno
personal. Orfebrería. Cerámica y urnas funerarias.

Pintura.
La obra pictórica zapoteca, se realizó en su gran mayoría en torno a la
arquitectura funeraria, particularmente en la tumbas, tanto en los muros como en los
objetos de ofrenda, urnas e incensarios policromados. De ésas, las más destacadas y
mejor conservadas, son las que se encuentran en las tumbas 104 y 105 ( il. 13 y 14 ).

En la tumba 104 se representa un mascarón de grandes dimensiones, perfiles de


animales y diversos dioses que ofrecen bolsos de copal, relacionados con la vegetación
y la lluvia.

La línea de las pinturas de la tumba 105, es más fina y de mejor acabado. Aquí
se presenta una procesión de deidades ancianas con bocas desdentadas, entre ellas

78
aparecen jóvenes acompañantes femeninas. Se adornan con ricos atavíos y
complicados tocados, con símbolos frente a los personajes.

La pintura zapoteca presenta una doble influencia en su línea y su temática,


posiblemente por su situación geográfica, en una zona intermedia entre el centro y la
zona maya. De Teotihuacán recibe la manera convencional de la representación de la
figura humana, las bolsas para copal y la vírgula de la palabra. De influencia maya, es
el naturalismo y la sinuosidad de las figuras de flora y fauna, así como las
representaciones antropomorfas. (Relatos de Francisco de Burgoa en 1 674, y un siglo
antes, Juan de Córdova ).

A. Dioses
Máscara del dios murciélago.
Hecha de jade azul-verde. Esta compuesta por varias piezas independientes, con
perforaciones por las que pasaba un hilo metálico que las unía. Es de una calidad
técnica sobresaliente y demuestra por si misma la habilidad compositiva y maestría
técnica del pueblo zapoteca, que incluye en esta obra cierta nota de movimiento sonoro
que se acentúa con las placas de jade que cuelgan del mentón. Tiene una altura de 26
cm. Procede de Monte Alban, del periodo protoclásico. Ca. 200 a. C. a 200 d. C. Al
murciélago se le relacionaba con la noche, el mundo de los muertos y la oscuridad.
(M.N.A. T 1 p. 41 ).

Mixtecos.
Este pueblo, contemporáneo de los zapotecas, habitó los territorios vecinos del
norte y occidente del actual estado de Oaxaca, aunque su presencia se extendió a los
actuales territorios de Puebla y Guerrero.

La carencia de grandes valles, como los que cultivaron los zapotecas, impidió el
desarrollo de extensivo de las ciudades mixtecas. Su organización política en pequeñas
ciudades estado, estuvo determinada por las pequeñas y eventuales planicies
cultivables entre el paisaje ríspido de las montañas.

Posterior a los zapotecas de los valles centrales del estado de Oaxaca, floreció la
cultura Mixteca, que cubrió el mismo territorio central y se extendió al noroeste, hasta el

79
vecino estado de Puebla en el Postclásico. Las ciudades de Mitla y Zaachila son
testimonio de sus producciones culturales más sobresalientes, además de los códices
más logrados del mundo prehispánico, Borgia, Selden y Nuttal.

En Apoala se localiza el cerro donde… Sus dioses fueron creados por… “ Uno
Venado ” hizo brotar de las aguas una gran peña sobre la cual edificó los suntuosos
palacios que fueron su morada en la tierra… eran una especie de paraíso o lugar de
abundancia… el mas alto sostenía el cielo y guardaba una hacha de cobre… (Yólotl
González Torres, Diccionario de Mitología y religión de Mesoamérica. Larousse 1 991).

La dualidad “Uno Venado” procreó dos hijos varones, “Viento de Nueve


Culebras ” y “ Viento de Nueve Cavernas ”. Un gran diluvio destrozó lo construido y
acabó con sus dos hijos, fué entonces que “el Creador de Todas las cosas” restauró el
cielo, la tierra y a los Mixtecos.

Los hombres fueron creados haciéndolos brotar desnudos del punta de un árbol,
que a su vez surge de la cabeza de una mujer que se encuentra dentro de un río y
próxima a una cueva. (ídem.). Para hacerlos nacer, los dioses “Viento de nueve
Culebras” y “Viento de Nueve Cavernas”, derramaron su sangre sobre árboles y
plantas de su propio jardín, punzándose la lengua y las orejas en autosacrificio ritual.

El árbol aparece con frecuencia en códices y otras representaciones. Fue


venerado a nivel familiar; los señores de cierto linaje los tenían en sus casas donde les
ofrendaban animales en sacrificio. Así, su padre, el dios “Uno Venado” permitió la
creación de los Mixtecos, y éstos aprendieron la práctica ritual del autosacrificio como
medio de agradar a sus dioses. (Ídem).

La creación de los Mixtecos se realizó en Achiutla en el cerro de Apoala,


también allí se encontraba el “Cahua-caa-ancihui” o “cerro donde está soportado el
cielo”, es por esto que los Mixtecos, levantaban sus templos en la cima de los cerros
donde celebraban sus ritos y ofrecían sacrificios. En el templo de Achiutla levantado
sobre la cumbre del Apoala, los Mixtecos rendían culto a los dioses creadores.

80
También utilizaron las cuevas como adoratorios y cementerios de los grandes
señores. En las cuevas se rendía culto a las deidades del agua, a las que se ofrecían
pajas rociadas con sangre del autosacrificio. Su mitología cita las cuevas como origen
de los Mixtecos, igual que en los mitos de los nahuas. En los códices aparecen grupos
de hombres saliendo de una las cuevas representadas como monstruos de la tierra y
lugar de ingreso al inframundo.

Algunos de sus principales centros ceremoniales y señoríos independientes se


iniciaron desde el Preclásico como pequeñas aldeas agrícolas. Para el último período
del Preclásico, las población se extiende con lugares como Montenegro, Huamelulpan y
Yucuita. En el Clásico la s poblaciones se consolidan como asentamientos urbanos con
poblaciones en torno a los 12 000 habitantes, Tilantongo, Teozacualco, Coixtlahuaca y
Tlaxiaco. Ya en el Posclásico logran desplazar a los Zapotecas y se apoderan de sus
principales ciudades como Mitla, Zaachila y Cuilapan, situación en la que arriban los
españoles a la región.

81
RELACIÓN DE OBRAS

1. Dios del Maíz. Cerámica. Zapoteca.


2. Xochipilli. Cerámica, Zapoteca.
3. Xipe Totec. Cerámica Zapoteca.
4. Xipe Totec. Urna. Cerámica. Zapoteca.
5. Diosa 13 Serpiente. Urna. Cerámica.
6. Figura Femenina. Peinado Tradicional. Cerámica. Zapoteca.
7. Xipe Totec. Cerámica Zapoteca.
8. Danzante. Piedra. Relieve. Zapoteca. Monte Albán.
9. Idem.
10.Idem.
11.Recipiente con hombre que sale de un jaguar. Cerámica. Zapoteca.
12.Jaguar Con Collar. Cerámica. Zapoteca.
13.Copa en Forma de Cráneo. Cerámica. Mixteca.
14.Vaso con Esqueleto Adosado. Cerámica. Mixteca.
15.Tumba 104. Monte Albán.
16.Plato Trípode con Garras de Jaguar. Cerámica. Mixteca.
17.Copa con Colibrí. Cerámica policromada. Mixteca.
18.Jarra de Jade. Zapoteca.
19.Vaso con Figura Humana Adosada . Cerámica. Zapoteca, Monte Albán.
20.Máscara del Dios Murciélago. Jade Azul verdusco. Zapoteca. Monte Albán.
21.Edificio J. Monte Albán.
22.Estela con Glifo de la Luna. Piedra. Tlaxiaco. Mixteca.
23.Estela de Río Grande. Personaje que emerge de las fauces de un Jaguar.
24.Urna con rostro de Hombre joven. Cerámica. Zapoteca. Monte Albán.
25.Recipiente con personaje que emerge de las fauces de un jaguar. Cerámica.
Zapoteca.
26.Figura de un hombre arrodillado. Con tocado con máscara de Jaguar. Cerámica.
Zapoteca.
27. Lápida del Señor 5 Muerte. Piedra. Mixteca.
28.Detalle de Edificio. Con Mascarón de Cocijo. Monte Albán.
29.Joven de Cuilapan. Cerámica.
30.Jaguar Sentado. Cerámica policromada. Zapoteca. Monte Albán.

82
31.Copa de Cristal de Roca. Cuarzo. Mixteca.
32.Incensario. Con relieves antropomorfos. Cerámica. Mixteca.

83
1 2 3 4 5 6 7

8 9 10 11 12 13

14 15 16 17 18 19

20 21 22 23 24 25

84
26 27 28 29 30

31 32

85
MAYA

Personaje con escarificación facial. Ceramica, Jaina, Campeche. Campeche.


4. REGIÓN MAYA
4. 1. Generalidades.
La civilización de este grupo humano dio genios al mundo dentro de una
atmósfera que nos parece increíble. Cuando se estudia este pueblo, uno no puede
elaborar sus razonamientos sobre la base de lo que cree que es obvio y lo que no lo
es, pues se da cuenta de que llegó a alturas insospechadas en lo abstracto y en cambio
solo alcanzó magros resultados en lo práctico…

¿ Que extraños fenómenos mentales, por ejemplo, llevaron a las clases


ilustradas a escrutar los cielos, pero no a concebir el principio de la rueda; a
representarse un cuadro de la eternidad como jamás pueblo alguno lo ha hecho en la
historia de la cultura, y sin embargo no recorrer el corto trecho que hay entre el arco
falso y el arco verdadero; a poder contar hasta millones y, no obstante, no ocurrírseles
jamás pesar una bolsa de maíz. (John Eric Sidney Thompson, Grandeza y decadencia
de los Mayas. FCE).

Sus obras son ejemplares en todas las tipologías creadas por las culturas
prehispánicas… Imponentes pirámides en Tikal y Uxmal, Bajorrelieves en Copán,
murales en Bonampak, estucos en Palenque y estelas en Yaxchilán… (Paul Gendrop y
Doris Heyden. Arquitectura Mesoamericana) muestras de perfección técnica y
materialización de la sabiduría acumulada por su pueblo a lo largo de los siglos.

Su desarrollo cultura se extendió por milenios, desde el preclásico, con


comunidades protomayas e inicios de las grandes ciudades del Petén que tendrían su
apogeo en el Clásico. Un período Postclásico marcado por la influencia Tolteca hasta
un siglo y medio después de consumada la conquista, en un período de decadencia,
que se cerraría con la caída del ultimo reducto Maya en manos de los conquistadores,
la ciudad de Tayasal en 1 697, en la zona central.

4.2. Medio Físico.


La civilización maya pobló el territorio mas extenso, alrededor de 320 mil km2, y
la que sobrevivió por mas tiempo en el mundo mesoamericano se extendió por el
territorio comprendido entre el río Grijalva en Tabasco, hasta el río Ulúa en Honduras y
el río Lampa en el Salvador. Dentro de estos límites, se distinguen tres zonas

87
geográficas y culturales que tuvieron con características particulares, su florecimiento y
su ocaso, en distintos momentos, originados por movimientos migratorios, influencias
externas y causas desconocidas.

La Zona Norte.
Incluye el actual estado de Yucatán, y el norte de los estados de Campeche y
Quintana Roo. El paisaje es llano y seco, con excepción de algunos montes aislados
en la zona Puuc, con escasos cursos de agua, que desaparecen en el estiaje.

Fuera de las elevaciones que no superan los 300 metros en la zona sur del
estado de Yucatán, (región Puuc) todo el territorio no sobrepasa los 50 metros sobre el
nivel del mar. El suelo es calcáreo en su totalidad y tiene abundantes corrientes de
agua subterráneas, que se hacen visibles, en los huecos que se abren en la superficie
de la tierra llamados localmente cenotes. Estas fueron las llamadas tierras bajas del
norte.

Las principales ciudades de esta región fueron Uxmal, Kabáh, Labná (en la zona
Puuc) y Cobá, Dzibilchaltún, Chichén Itzá, Mayapán y Tulum. La mayoría de las cuales
(excepto Mayapán), fueron fundadas en el Clásico, con expresiones plásticas
exclusivamente mayas y tuvieron una nueva etapa de producción, en el Postclásico con
el arribo de la cultura Tolteca después del año mil d.C.

La Zona Central.
Núcleo principal de la civilización maya; es la cuenca interior drenada hacia el
Golfo de México, por los ríos Pasión, Grijalva y Usumacinta, con sus numerosos
afluentes. Estos cursos de agua dan unidad a los territorios del Petén Guatemalteco, las
tierras del sur de Quintana Roo, Campeche, Belice, Tabasco y parte de Chiapas.

Son las tierras más fértiles y de mejor clima, con bosque tropical y bosque
templado en las elevaciones montañosas. Estas fueron las tierras bajas del sur.
Culturalmente fue la zona con más desarrollo y extensión de sus ciudades, en
perfeccionamiento y refinamiento de sus producciones plásticas.

88
Las principales ciudades de esta región fueron Tikal, Bonampak, Palenque,
Copán, Yaxchilán, Altún Ha, Uaxactún, Quiriguá, Piedras Negras, Ixkún, Nakúm y
Yaxhá, cuyo auge tuvo lugar durante el período Clasico.

La Zona Sur.
De montañas y mesetas elevadas. De clima fresco y bosques de coníferas. Son
las tierras altas del estado de Chiapas, Guatemala y parte de Belice.

Con menos recursos que la zona central su desarrollo cultural fue menor y así
se manifestó en la dimensión y duración de sus ciudades, Kaminaljuyú, Nebaj, Zaculeu
y Mixco Viejo. Aunque se acepta como determinante en la gestación de la cultura
clásica maya, cuyos antecedentes están en las ciudades de Kaminaljuyú, Izapa, Abaj
Takalik, y el Baúl.

4.3 Sociedad.
4.3.1. Origen.
La información directa sobre la cultura maya, es mucho menor que la obtenida
por los conquistadores para el estudio de las culturas de las otras regiones
mesoamericanas.

El primer obispo de Mérida, Fray Diego de Landa, realizó una quema de códices
mayas, aun mas destructiva que el auto de fe celebrado por Juan de Zumárraga con
los códices aztecas en 1 531. En el caso maya solo se salvaron tres, ahora en
Dresden, Madrid y París.

Diego de Landa provincial de los franciscanos, al descubrir en la población de


Maní la persistencia de cultos paganos en 1 562, ordenó investigaciones y autos de fe.
Tormentos, mutilaciones, exhumaciones e incineraciones, además de la quema de
códices, (27), miles de ídolos, altares y piezas de cerámica. Según” La Historia de
Yucatán” de Diego López de Cogolludo, en toda la región y principalmente en la
población de Maní, próxima a Mayapán en el actual estado de Yucatán.

Posteriormente en 1 566, Diego de Landa escribió la” Relación de las cosas de


Yucatán” tal vez para reconstruir algo de lo que él destruyó, basado en informantes y

89
otras relaciones. De cualquier manera, la información más importante viene de Diego
de Landa.

Existen otras fuentes, como el” Breviario de nuestra Señora de Izamal” de


Bernardo de Lizana. Otros manuscritos en caracteres latinos, basados en tradiciones
orales, Los Chilam Balam de Chumayel, de Tizimín, de Maní de Ixil, cerca de veinte
libros que toman el nombre de los lugares donde se encontraron. El Popol Vuh (Libro
del Consejo) escrito en el siglo XVI por Diego Reynoso en Chichicastenango. También”
Los Anales Cakchiqueles escrita en lengua mayense. Es una historia de los sucesos y
jefes políticos con importante cronología y noticias de las influencias Toltecas… (Walter
Krickeberg. Etnología de América. FCE.)

Los restos antropológicos más antiguos han sido encontrados por Thompson y
Byron Gordon, en las cuevas de Loltún en Yucatán y Copán en Honduras, de raza y
cultura anterior a la Maya. Pertenecen a un momento cultural en el que aún no se
perfilaban los patrones culturales que posteriormente definirían la cultura maya.

El período premayense, llamado así por Georges C, Vaillant y S.K. Lotthrop se


vincula estrechamente con la cultura de La Venta del Preclásico, calificada como
“cultura madre” , como matriz única del tronco cultural mexicano, del que se
desprendieron la rama Teotihuacana, Zapoteca, del Tajín, y la propiamente Maya.

Con presencia desde el preclásico, hubo en las tres regiones mayas, grupos
humanos dispersos pero con unidad lingüística y cultural en general, similar al grupo
Huasteca del norte de Veracruz, que como ya se dijo tuvo un origen común con los
mayas. Piña Chan señala una ruta migratoria, de penetración cultural, que coincide con
el florecimiento histórico de la ciudades mayas proveniente” del Golfo hasta el Pacífico,
Tehuantepec, (las tierras altas, en la zona sur) Guatemala norte, después a las
mesetas, de ahí a las tierras bajas del Petén, y finalmente Yucatán…” (Román Piña
Chan, Una visión del México Prehispánico. UNAM).

Los restos arqueológicos de las primeras aldeas protomayas, se encontraron en


territorio norte de Belice de origen muy antiguo. Allí en el sitio llamado Cerros, existen
vestigios de construcciones de materiales vegetales en torno un patio con una capa de

90
estuco. El Mirador y el Baúl, en el preclásico tardío, son sitios que marcan un primitivo
desarrollo cultural manifiesto en sus obras; hay grandes mascarones de estuco hasta
de 3 por 7 metros con uso del color, y representaciones de jaguar en piedra
relacionado con el monstruo de la tierra.

En la formación de la cultura maya influyeron los dos grandes momentos de


dispersión cultural, con los que se homogeneizaron los pueblos mesoamericanos.
Estos momentos marcaron el inicio de cada una de las dos etapas de florecimiento
maya, en el Clásico la primera y en el postclásico la segunda.

El primero de esos flujos culturales corresponde a la influencia Olmeca que se


extendió por todo mesoamérica en el primer milenio a.C. Fue con las culturas primitivas
locales, elemento fundamental para la formación de los mayas de la zona sur primero y
de los mayas clásicos de las tierras del Petén Guatemalteco mas tarde, con su
antecedente inmediato en Izamal que recibió de primera mano la cultura Olmeca. De
estos antecedentes sumados a los locales surgieron las ciudades del clásico: Tikal,
Copán, Yaxchilán, Palenque, Uaxactún y Piedras Negras entre las más sobresalientes.

El segundo flujo de dispersión cultural llegó a los mayas desde el altiplano en el


postclásico, alrededor del año 1 000 d.C. Fué la diáspora de la Toltecáyotl, cuyo origen
estuvo en la ciudad de Xochicalco, que Piña Chan identifica como Tamoanchán. Esto
sucedió alrededor del año 1000 d.C. y dio origen a la fusión cultural en la península de
Yucatán, con la que se formó la civilización Maya Tolteca, cuyas principales cimas
fueron las ciudades de Chichén Itzá, Uxmal, y Mayapán.

La separación de la historia Maya en dos periodos, Antiguo y Nuevo Imperio,


propuesta por Sylvanus G, Morley ya no procede por diversas razones de método y de
precisión histórica. Los mayas no constituyeron un imperio, su organización política se
basó en Ciudades Estado independientes entre sí, aunque con fuertes lazos culturales.

El parteaguas mas notable en el desarrollo cultural maya lo marca la presencia


Tolteca en la zona norte (Península de Yucatán) a partir de año 1 000 d.C. Es
aceptable asumir la periodificación mesoamericana, con algunas variantes en las

91
fechas, en función de la precocidad de la cultura Maya. Así puede hablarse de
Preclásico o Formativo de 1000 a.c. a 400 a.c., del Clásico de 400 a.c. a 1000d.c. y un
Postclásico de 1000 a 1300, con un posterior período de decadencia hasta la conquista
española.

4.3.2. Economía.
Su economía dependió básicamente de la agricultura. Además de los cultivos
generalizados en mesoamérica, maíz, frijol, calabaza y chile, los mayas cultivaron
también mandioca, ramón, aguacate y tomate, apoyados por sistemas de riego y
construcción de terrazas. De las tierras altas de la cuenca del pacífico de Chiapas y
Guatemala, se extendió en la zona maya y de allí a todo mesoamerica el gusto por el
chocolate. Original de esa región, la semilla del cacao fue de gran valor en el comercio
entre las diferentes regiones, llegando a ser utilizada como moneda.

Ambar, obsidiana, basalto y otras rocas volcánicas fueron productos comerciales


que circulaban por las rutas que comunicaban con el altiplano. Plumas de quetzal,
conchas marinas y sal.

4.3.3. Gobierno.
Por la interpretación de lo escrito en las estelas se sabe ahora que el poder, se
transmitió a lo largo de los siglos por lazos consanguíneos, formando dinastías que se
heredaban el liderazgo de generación en generación. La primera de estas dinastías se
formó en Tikal alrededor del año 300 d.C. y se extendió como modelo, por todos los
señoríos cercanos a esta ciudad. (Prem, Hans J. Ursula Dyckerhoff. El Antiguo México,
Historia y Cultura de los Pueblos Mesoamericanos. P Y J Editores. 1 986 Munich).

La forma de gobierno basada en dinastías, de castas sacerdotales, con un


soberano, Halach Huinic (Hombre verdadero) cuyo poder se heredaba en línea directa,
fué la estructura de poder, sobre la que se desarrollaron los grandes centros urbanos
del clásico maya. Se conocen, por las inscripciones en las estelas, las dinastías de los
señores de Yaxchilán, así como los de Palenque y Copán. El poder ocasionalmente
recaía en la mujer, como en los casos de Piedras Negras, El Naranjo, y Petexbatún.

92
Las guerras entre una ciudad y otra no tuvieron el propósito de conquista
característico del postclásico, mas bien se emprendían para dar prestigio y rango a los
señores gobernantes cuyas hazañas, entronización y linaje eran inscritos en estelas,
donde los monarcas eran representados idealizados, jóvenes y sin rasgos individuales
que los identificaran, salvo raras excepciones.

Estos señores, poseedores de un linaje, herederos del poder, dominaban sobre


su ciudad y las pequeñas aldeas en torno suyo; cada una funcionaba como una Ciudad
Estado, independiente de las demás.

Con el tiempo los centros ceremoniales, convertidos en verdaderos centros


cívicos, fueron extendiéndose, por las actividades comerciales, las alianzas
matrimoniales y el intercambio intelectual; de tal modo que para el clásico tardío, fué
necesaria la modificación de los esquemas de poder hacia la formación de alianzas
entre ciudades con aspiraciones de control sobre mas territorio y los centros culturales
de menor importancia. (PREM, Hans J. Ursula Dyckerhoff. El Antiguo México, Historia y
Cultura de los Pueblos Mesoamericanos. P Y J Editores. 1 986 Munich. )

4.3.4. Mito y Religión.


Se puede leer en el Popol Vuh, como los dioses primigenios, encarnando los
mismos principios duales de las deidades nahuas, crearon el mundo, a los hombres, su
alimento y les dieron la sabiduría.

Aún no había gentes ni animales, ni pájaros, ni peces, ni cangrejos, ni árboles, ni


piedras, ni hondonadas ni barrancas, ni pajonales, ni guatales. Solo el cielo existía, aún
no estaba visible la superficie de la tierra; solamente existía el mar tranquilo y todo lo
que hay en el cielo… Solamente existía la tranquilidad de las aguas y el silencio de la
noche…

Solo en el silencio estaba Tepeu Gucumatz; al mismo tiempo la constructora y el


creador, padre y madre, deslumbrantes en el agua. Estaban cubiertos con un manto de
plumas verdes y azules, y por eso les llamaron Gucumatz… De esta manera existía el
cielo y también el Corazón del Cielo; este era el nombre de la deidad, cuyo nombre es

93
Huracán, siendo su primera manifestación Caculhá Huracán, la segunda Chichi
Caculhá, la tercera Raxá Caculhá y estas tres manifestaciones constituyen el” Corazón
del Cielo” .

… Llegaron a un acuerdo y se llenaron de satisfacción… Así dijeron ellos cuando


se formó y se pobló la tierra… Solo así ciertamente quedó resuelta la existencia de los
pobladores de la tierra.

Después de creados la tierra, los montes, las costas y los valles, crearon los
animales y les ordenaron sobre qué comer y donde guarecerse… se llenó de alegría
Gucumatz… Está consumada la obra de nuestro creador y manifestador…

Enseguida los cuatro dioses creadores, ordenaron a las bestias que hablaran
entre sí, les dirigieran alabanzas y cantos para honrarles, pero no obtuvieron respuesta,
…Ahora decid nuestros nombres para que seamos honrados en el cielo, ya que somos
vuestra madre y vuestro padre… Pero no pudieron hacerlo como lo hubiera hecho la
gente racional, solo hacían gestos, solo graznaban, solo cacareaban… Por tal motivo
su carne fue destinada a ser sacrificada y comida…

Intentaron los dioses, la creación de otros seres para que los alabaran y
honraran pronunciando sus nombres; primero de barro pero se deshacían con el agua.
Enseguida de madera … Pero no tenían corazón ni sentimiento, ni sabían que eran
hijos del edificador y manifestador… Vagaban solo como seres extraños y sin destino…

Según lo dice la tradición solo quedaron por señal de su existencia los monos
que ahora viven en los bosques y guatales, en los que perdura la muestra de los que
fueron hechos de madera… Por esta causa los monos son los únicos seres que existen
ahora con cierto parecido a la gente…a la criatura humana…

Entonces conocieron los dioses creadores la existencia de la mazorcas blancas


y amarillas gracias a … Cuatro fueron los animales que trajeron la noticia de las
mazorcas amarillas y las mazorcas blancas… De esta manera, los dioses hallaron los
elementos que entrarían a formar la carne de la gente nueva…

94
Entonces desgranaron y molieron las mazorcas amarillas y blancas… Formaron
sus cuerpos del producto de las mazorcas amarillas y blancas, y también los brazos y
las piernas de la gente…

Ellos (los hombres) hablaron y razonaron, vieron y sintieron, anduvieron y


palparon… Conocieron su inteligencia, al darse cuenta que veían, pues inmediatamente
vieron lo que les rodeaba; comprendieron lo que miraban, concluyendo por saber todo
lo que hay bajo el cielo… Grande fué la sabiduría que poseían…. Después que
terminaron de ver todo lo que había bajo el cielo, mostraron su agradecimiento al
creador… Nos habéis dado la existencia, y nuestras bocas y nuestra carne; hablamos
oímos sentimos, nos movemos, andamos y poseemos buenos sentimientos para
conocer lo que está lejos y cerca de nosotros…

En estos fragmentos del Popol-Vuh, (citados por Krickeberg en Mitos y


Leyendas de los Aztecas, Incas, Mayas, y Muiscas. FCE. Tercera reimpresión 1 985),
se pueden reconocer los mismos principios creadores del mundo y de los hombres
que se encuentran en los mitos Mexicas, personalizados en los mismos dioses con
nombres mayas.

Tepeu Gucumatz, llamado también Kukumatz o Kukulcán, es Quetzalcoatl que


junto con otros tres dioses, que son desdoblamientos del mismo Quetzalcoatl se
encargan de ordenar el mundo crear plantas y bestias, crear al hombre y darle su
alimento y sabiduría. Tepeu en Nahua es To Topeuh” nuestro señor” , sobrenombre de
Tonatiuh el sol; Gucumatz es una traducción directa al maya de Quetzalcoatl.

Aparece en el mito el principio de dualidad Mexica, personalizado en Ometecuhtli


y Omecihuatl; se cita a Huracán cuyo significado es “una pierna” “cojo” , es el
Tezcatlipoca, desdoblamiento de Quetzalcoatl, ambos hijos de la dualidad primigenia,
con quien participa en la creación del mundo en los mitos Mexicas. (W. Krickeberg.
Mitos y Leyendas de los Aztecas, Mayas y Muiscas. FCE. P. 232).

Sus dioses principales los recibieron, como todo Mesoamérica de la herencia


Olmeca. Están presentes en el panteón Maya el Jaguar y la Serpiente con
desdoblamientos y advocaciones adaptadas a la vida agrícola y pacífica de sus

95
ciudades. Igualmente, como en las otras regiones, crearon tantos dioses como
actividades desarrollaron en su vida diaria, con algunas variantes de una ciudad a otra
dentro del vasto territorio maya.

Entre los principales dioses están los de los cielos, de la tierra, y del inframundo.
Como en toda mesoamérica, las civilizaciones agrícolas adoraron al Sol, la Luna y
Venus principalmente, pero llenaban su panteón, el maíz, la tierra, la lluvia, las nubes,
el rayo, el jaguar y la serpiente. El viento, la montaña, las cuevas los manantiales, los
ríos y las aguas subterráneas. Todos estos elementos llenan profusamente la
iconografía de relieves y pinturas, dándole particular importancia a la representación
simbólica del agua, el árbol, la tierra, y la muerte, siempre con la presencia del hombre
con un sentido mas cotidiano y humano, que el de las representaciones hieráticas y
frías del altiplano.

Hubo sacrificios humanos de adultos y de niños, por flechamiento o lanza, por


extracción del corazón, el sacrificio gladiatorio en la piedra circular. Autosacrificios, con
punciones en la lengua, el pene, la nariz, los labios, las orejas y los codos para
derramar la propia sangre de heridas intencionales. Escarificaciones en diferentes
partes del cuerpo. Purificación por baños de vapor, abstinencia sexual o de alimentos y
actividades propiciatorias como el juego ritual teotlachco.

Como ya se vio en el origen mitológico de los mayas, parecen los dioses


primigenios en parejas, es decir, con el concepto de dualidad del altiplano. Tambien
aparecen en grupos de cuatro, relacionados con las cuatro direcciones del mundo.

Concibieron la realidad objetiva, al igual que los grupos Nahuas del altiplano, (ver
capítulo correspondiente) en tres estratos, los nueve cielos, los cuatro niveles de
realidad terrenal y los nueve niveles del inframundo.

El cielo estaba sostenido por cuatro Bacabes, uno en cada dirección del mundo,
que a su vez descansaban sobre un gran lagarto que flotaba sobre una laguna. Los
cuatro Bacabes, se asociaban cada uno con un color particular y simbólico, el rojo al
este, el blanco al norte, el negro al oeste y el amarillo al sur.

96
El árbol tuvo, como es de suponerse en una cultura que se desarrolló a la
sombra de un bosque tropical, gran importancia en la vida cotidiana y religiosa. Al lado
de cada una de las direcciones del mundo estaba un árbol sagrado, la Ceiba (árbol del
algodón silvestre), considerados como fuente de abundancia y origen del primer
alimento del hombre. Aparece con frecuencia en murales y relieves como en Piedras
Negras y Palenque.

Tambien concibieron el mito de las cuatro creaciones del mundo y sus cuatro
respectivas destrucciones, aunque entre los mayas no se cuenta con fechas y duración
de cada ciclo, ya que tenían una noción más amplia del tiempo pasado que se extendía
hasta millones de años. (J. Eric. S. Thompson. Grandeza y decadencia de los Mayas.
FCE. 1 985, 1ª. Reimpresión.)

Estos planteamientos míticos de las cuatro sucesivas creaciones del mundo con
sus cuatro direcciones y sus colores, su separación en niveles, los nueve cielos, los
cuatro niveles de existencia terrenal, la división del inframundo también en nueve
niveles, introdujeron los números 13, 9, 7 y 4 en las creencias rituales y adivinatorias de
los mayas. La importancia de estos números queda manifiesta en las composiciones
arquitectónicas, escultóricas y pictóricas. Como se puede ver en Tikal los nueve
cuerpos de los edificios 1 y 2 (il. 22). La orientación de la traza de sus ciudades, los
árboles en los relieves de Palenque, y la lápida que cubre el sarcófago de Pacal II en el
Templo de las Inscripciones (il. 33).

La representación de sus dioses creó una iconografía fantástica de híbridos que


combinaron rasgos antropomorfos, con los de la abundante flora y fauna.

El Sol y la Luna (Ix Chel) y Venus fueron los dioses principales. El sol y la Luna
fueron los primeros habitantes del mundo, la primer pareja y de sus riñas surgen
fenómenos astrales como los eclipses y la palidez de la Luna.

Los Chaques, son deidades celestes asociadas con la lluvia. Se representan con
atributos de reptiles y vierten agua de unas grandes calabazas que portan, u orinando.
Tambien por las axilas o por el ano. Portan hachas de piedra que al golpearlas entre sí
producen los truenos y los rayos al lanzarlas sobre la tierra.

97
Kukulcán aparece en el postclásico con la penetración Tolteca, su nombre es
una traducción de Quetzalcóatl, “Serpiente Emplumada”. Como dios extranjero no tuvo
mucho arraigo entre la gente común, pero fué de gran importancia entre la clase
sacerdotal de Chichén Itzá. En esta última ciudad fué tema de las construcciones más
celebres, el Castillo, el Juego de pelota, El templo de los Guerreros. En el postclásico,
la serpiente emplumada aparece reiteradamente en la iconografía maya tolteca.

Los dioses de la tierra eran los mas cercanos a la mayoría campesina. Dioses de
la vegetación, el Xipe Totec de los mexicas; del maíz maduro, del maíz tierno (igual que
entre los Mexica), dioses de las montañas en la tierras altas, y de las cuevas que se
utilizaban como osarios y como sitios de celebraciones rituales. El jaguar estuvo
identificado con la tierra desde el clásico.

Desde luego entre los principales dioses de la tierra estuvo el Maíz, como base
alimenticia y económica de la civilización maya, es citado en los mitos de la creación
como la “carne” de la que fue hecho el hombre.

En el Chilam Balam de Chumayel, se narra el descubrimiento del maíz. El maíz


estaba oculto bajo una montaña de roca sólida, unas hormigas lo descubrieron y
comenzaron a llevarlo a su refugio; el resto de los animales y el hombre las vieron
cargadas de granos y quisieron saber de donde provenía aquel nuevo alimento.

Los hombres pidieron a los dioses de la lluvia, los Tlaloques que rompieran con
sus hachas, la roca para poder entrar a donde solo las hormigas podían hacerlo y no lo
lograron. Recurrieron al dios mas viejo, y éste, envío al pájaro carpintero para que con
los golpes de su pico descubriera el punto mas débil de la roca, y así arrojó su rayo mas
poderoso, haciéndola pedazos. El pájaro carpintero recibió el golpe de una esquirla de
piedra en su cabeza por eso la tiene manchada de rojo, y por causa de la fuerza del
trueno el maíz se tiñó de negro, rojizo, amarillo y blanco.

Los dioses del maíz son representados con larga cabellera, en alusión al maíz
tierno, y se le asocia por su color tierno con el jade.

98
Cada uno de los veinte días del calendario maya era considerado como un dios, de
manera que todos los días del año estaban llenos de celebraciones religiosas.

John Eric Sídney Thompson (Grandeza y decadencia de los mayas FCE. 1 985.
1ª reimpresión.), presenta una síntesis de los puntos mas sobresalientes y distintivos de
la religión maya.

• Origen relacionado con los reptiles en cuanto a las deidades de la lluvia y de la


tierra… rasgos distintivos de serpientes y caimanes fantásticamente
entremezclados, puros o en combinación con caracteres humanos. Las deidades
en forma puramente humana no son comunes en el arte Maya.

• Cuadruplicidad de varios dioses, en asociación con las cuatro direcciones del


mundo y sus colores, pero a la vez la existencia mística de los cuatro en uno
solo.

• Dualidad en su aspecto… los dioses podían ser tanto benevolentes como


maléficos… o cambiar de sexo… o de edad… en algunos dioses sus funciones
estuvieron repartidas entre una representación joven y una vieja. La
malevolencia se representa por la adición de alguna insignia de la muerte.

• Ordenación indiferenciada en grandes categorías, un dios de la noche podía


pertenecer a dos grupos, transformándose en miembro de un grupo celeste, lo
mismo que en uno del grupo del inframundo.

• Gran importancia de los grupos de los dioses relacionados con los períodos del
tiempo.

• Incompatibilidad y duplicación de funciones como resultado de la imposición de


conceptos de la jerarquía sacerdotal, sobre la estructura de los dioses de la
naturaleza adorados por los mayas más antiguos.

99
Los mayas practicaron los sacrificios humanos rituales durante todos los
períodos, pero nunca, como se relata de los Mexica, llegaron a celebrarlos en tanta
profusión y abundancia. Tal vez la naturaleza de los mayas mas inclinada a la vida
agrícola y religiosa haya sido determinante, así como la vocación guerrera y
conquistadora de los Mexica los llevo a los excesos que conocemos por Sahagún,
quién describe como, los conquistadores llegaron a contar hasta 30 000 cráneos
humanos en el recinto del Templo Mayor.

Se practicó con más frecuencia el sacrificio por la extracción del corazón, (il. 67),
en lo alto de las pirámides, después el cuerpo era echado escaleras abajo y desollado
para el ritual de Xipe Totec.. También por flechamiento, para el que la víctima era atada
a una empalizada en cruz o a un pesado disco de piedra. Otra manera de ofrendar al
sacrificado era arrojarlo de cierta altura a un sitio rocoso para después extraerle el
corazón. O como sucedió en Chichén Itzá, donde las víctimas se lanzaban a las aguas
del cenote sagrado.

También se acostumbraba cercenar las manos, los pies y la cabeza, e ingerir la


carne del sacrificado como recurso para adquirir los atributos del dios receptor del
tributo. Estas prácticas rituales llegaron a la región maya a través de la influencia
Teotihuacana del clásico temprano patente en Kaminaljuyú y Tikal.

El autosacrificio también era practicado entre los mayas; derramar la propia


sangre sobre tiras de papel de corteza constituía una manera común de halagar a los
dioses.

Se hacían pasar una cuerda con espinas a través de la lengua, se punzaban con
huesos, cola de mantaraya, o trozos de caña vegetal (il. 26). Se causaban heridas para
ofrecer su sangre a los dioses en la lengua, las orejas, la nariz, los labios, los codos y
el pene. Estas heridas que se repetían por temporadas previas a una gran festividad,
dejaban escarificaciones que decoraban la piel de cara hombros y vientre, como se
puede ver en algunas piezas de cerámica y en algunos relieves y pinturas.

100
Ofrendaban para halagar a sus dioses gran variedad de materiales preciosos,
jades, cuentas de conchas, plumas multicolores. Animales, productos agrícolas y
carnes preparadas con salsas. También hule, copal y flores.

Diego de Landa describe… Siempre le embadurnaban el rostro al demonio (a los


ídolos) con la sangre de aves el cielo y animales de la tierra o pescados del agua y
otras cosas que haber podían… A algunos animales le sacaban el corazón y lo
ofrecían, a otros enteros, unos vivos y otros muertos, unos crudos y otros guisados y
hacían tambien grandes ofrendas de pan y vino y de toda suerte de comida y bebidas
que ellos usaban. (Thompson, J. Eric S. Grandeza y decadencia de los Mayas. FCE. 1
985.)

De las múltiples aportaciones de los mayas al acervo mesoamericano, se pueden


destacar los siguientes rasgos culturales:

Preocupación obsesiva por la medición del tiempo, se hace mas patente en Copán.

Estudio y registro de los ciclos de la naturaleza, para determinar los días propicios para
las tareas agrícolas.

Observadores sistemáticos de los astros, principalmente el Sol, la Luna y Venus y la


consecuente predicción de fenómenos celestes, eclipses, aparición de Venus por la
tarde o al amanecer, fases lunares, etc.

Máximo desarrollo plástico y científico del calendario ritual, de 13 meses de veinte


días.

Sistema aritmético posicional y vigesimal, de origen Olmeca, desarrollado y


perfeccionado con la inclusión del cero.

Como caso único en la historia universal de las culturas, usaron, como en todo
mesoamérica, dos calendarios simultáneamente. El ritual de 13 meses de veinte días.
El solar de 360 días, de 18 meses de veinte días y 5 de ajuste considerados como
nefastos. Además de la cuenta larga, del “siglo” mesoamericano de 52 años solares,

101
marcado por la coincidencia de los dos calendarios, el solar y el ritual, cuyo inicio se fija
en la fecha mítica de 3113 a. C.

Con períodos de tiempo que agrupaban los días en una progresión vigesimal,
hicieron cálculos en el calendario que llegaron a los 90 y hasta 400 millones de años,
como se puede ver en los registros de algunas estelas. (Thompson, J. Eric S.
Grandeza y decadencia de los mayas. FCE. 1 985).

El período mínimo de tiempo era el día, Kin, el sol de los mayas. Veinte Kines
hacían el mes de veinte días, conocido como Uinal. Un año de 360 días, llamado Tun,
se componía de 18 Uinales. Un Katún era un período de 20 Tunes o años y el período
mas largo, era el Baktún compuesto por 20 Katunes.

4.3.5. Arte.
Entre el universo de los mayas, las obras mas destacables son las que
representan a sus gobernantes y las que dedicaron a sus dioses. La selección que aquí
se presenta esta determinada por sus creencias míticas, su religión y sus prácticas
rituales, este es el criterio central de este trabajo y se aplica en particular en este
capitulo por la gran profusión de la obra maya. Desde luego hay obras que destacan
por mérito propio, piezas cuyo valor las ubica entre las producciones del arte universal,
y se incluyen algunos ejemplos.

Es notable la libertad de la forma que se expresa con independencia de un


determinismo religioso, mítico o simbólico. Mientras en Teotihuacán predominan las
representaciones de dioses y su mitología, los mayas parecen haber concedido más
importancia a su propia imagen. Los temas del relieve y la pintura están mas cerca del
hombre y su medio natural, de sus actividades cotidianas Sus celebraciones tienen mas
participación del hombre dentro de su mundo existencial, que de imágenes de mitos y
hazañas idealizadas.

En el arte maya prevalece el gusto por la curva sobre la recta. Tal vez por algún
determinismo del medio natural que envolvió al hombre maya con una abigarrada
vegetación, llena de colores y formas propias de las tierras tropicales.

102
Mas cercano a la naturaleza en forma y contenido. Representaciones naturalistas
figurativas mas abundantes que en el resto de mesoamérica y en casos particulares,
con una expresividad y dinamismo que no fue común en la plastica del altiplano.

Su lirismo formal se desenvolvió sobre las formas naturales, la figura humana, la


flora y la fauna, el atuendo y los adornos personales de los personajes representados.
Las tipologías de sus obras plásticas, se identifican con las del resto de Mesoamérica, y
en ocasiones las exceden en variedad y perfección técnica.

Arquitectura.
En la arquitectura, la traza de sus ciudades del clásico, fue guiada mas por la
sinuosidad del terreno que por el rigor geométrico de ejes y alineamientos regulares que
llegaron en el postclásico a la zona norte.

Hay una marcada inclinación por los espacios exteriores, y los edificios parecen
haber sido construidos para verse más que para habitarse. En sus origenes domina la
masa sobre el detalle y en la culminación clásica la decoración exterior en relieves
sobre piedra y estuco, llega a sobreponerse a la forma general.

Los temas decorativos están dados por la figura humana, más que por dioses o
escenas rituales, como sucede en la plástica del altiplano. Característica que se
modifica con el arribo de los Toltecas en el postclásico.

Tipologías formales.
• Patio cuadrangular con plataforma y piso de estuco con casas de palma en el
perímetro.
• Complejo patio, estela, pirámide, templo.
• Pirámides.
• Templos
• Acrópolis sobrepuestas.
• Palacios
• Observatorios astronómicos
• Juegos de pelota

103
• Baños de vapor
• Tumbas.
• Enterramientos diferenciados
• Chultunes
• Murallas y fortificaciones
• Arcos y puertas
• Caminos: Sacbé o Sacbeob (plural).
• Canales y ductos.
• Columnas serpentinas.

Escultura.
La afortunada práctica maya, de integrar a sus relieves y pinturas la descripción y
fechamiento de sus obras, enriqueció su valor plástico y les dió una nota de
singularidad única. La escritura jeroglífica e ideográfica maya es por si misma una obra
plástica de reconocida calidad, se le encuentra enmarcando el tema principal en
“paquetes", o “cartuchos”, o en ocasiones sobre el rostro de los personajes
representados.

Los relieves llegan a una perfección técnica no lograda anteriormente, el bajo y


alto relieve en ocasiones, como en las estelas de Copán, se acerca a la escultura de
bulto. Hay una marcada preferencia por el trabajo en una superficie plana, que es
notable por la abundancia de estela, frisos, y paredes estucadas, mientras que la
escultura de tres dimensiones es escasa.

Hicieron escultura en múltiples materiales, monumental, adosada a los edificios y


de pequeñas proporciones para el adorno personal y las ofrendas, en piedra, estuco,
madera, piedras semipreciosas, ónix, jade, jadeita, serpentina, hematita..

Tipologías formales.
• Estatuaria exenta en piedra.
• Mascarones.
• Estelas en piedra y madera.
• Piedras clave con relieve y pintura.

104
• Relieves en frisos, tableros, dinteles, jambas, columnas, alfardas, escalinatas.
• Dinteles de madera.
• Marcadores del juego de pelota.
• Artículos menores en ofrendas, cerámica, adornos de jade, máscaras de
turquesa.
• Onix excéntricos, cuentas de collar, pendientes o dijes, orejeras, pectorales,
muñequeras.
• Cuchillos.
• Espejos.
• Cerámica.

La producción de cerámica de la isla de Jaina en Campeche y de Jonuta, (zona


norte) es una muestra del virtuosismo plástico de los mayas. Estos dos sitios fueron
entre el 300 y el 900 d.C., además de centros de producción de cerámica, importantes
necrópolis donde se han encontrado numerosas figurillas en las ofrendas mortuorias.

Son personajes de la sociedad maya, desde sacerdotes, dignatarios y


sacerdotisas, guerreros, mercaderes, jugadores de pelota, bailarines, músicos
tejedoras, ancianos y enamorados; sirvientes, lisiados, y personajes grotescos.

Reproducen posturas y actitudes que recuerdan la cerámica de occidente, en la


frescura de sus expresiones y la naturalidad de su gesto. (il. 29, 30, 37, 51, 52, 53).

Pintura.
Los murales más destacados de la época clásica, en la península de Yucatán
son los del pequeño santuario de Mul Chic próximo a Kabáh en el centro de la región
Puuc y fueron realizados entre los siglos VI y IX a.c.

Describen anécdotas rituales, sangrientas luchas y rituales de sacrificios


humanos y sirven para testimoniar las prácticas guerreras y rituales de sacrificios
humanos de los pueblos clásicos mayas, antes de la invasión Tolteca.

105
Los personajes que se representan son seis sacerdotes, rodeados de otros de
menor jerarquía en actitudes de movimiento. Los sacerdotes visten ropajes rituales,
largos tocados, adornos de plumas y cabezas de animales fantásticos. Entre los íconos
mitológicos, destacan las máscaras que portan los sacerdotes de cuya boca surge una
serpiente rematada en una pequeña cabeza del dios Chac.

En el mismo santuario, se ve una violenta escena de guerra. Es una lucha


cuerpo a cuerpo, con heridos, ahorcados o acuchillados, o muertos con enormes
piedras encima y hombres que se abalanzan contra otros cuchillo en mano.

Otra composición llamada Los Sacrificadores, presenta a uno de ellos sujetando


del pelo a la víctima, mientras otro yace en el suelo atado de los pies. Los sacrificadores
que tienen el cuerpo pintado de negro, llevan cráneos que penden de sus cuellos,
navajas de obsidiana, hombreras de jade, tocados y adornos de plumas. La
composición se complementa con flores y tibias humanas, simbolo de los sacrificios.
Cartuchos de glifos, describen probablemente la calidad de los personajes y los
acontecimientos que representan.

La pintura de la zona centra en el período Clásico esta dispersa en las ciudades


principales del Petén y el Usumacinta, en muros de entierros, santuarios y fachadas,
con muy pocas composiciones de grupos de personajes, solo fragmentos, cenefas,
flores estilizadas, y fragmentos de temas diversos. Pero el descubrimiento en 1 946 de
los murales de Bonampak, salvan la zona, y coloca a los pintores mayas en un nivel de
maestría dentro de la pintura universal.

Si la pintura mural de Teotihuacán, tiene en el mundo mítico y religioso


mesoamericano, las escenas más representativas, Bonampak, en un plano mas
humano, demuestra el dominio de la línea, el color y la representación naturalista.

Los murales de Bonampak que cubren una superficie aproximada de cien metros
cuadrados, se desarrollan en la totalidad de los muros interiores de tres espacios de un
solo edificio.

106
En estos muros se describen con detalle, escenas de la vida cotidiana maya, sin
convencionalismos y sin distinción de rangos, y aunque aparecen mascarones del dios
Chac, las deidades parecen ocupar un lugar secundario ante la presencia de los
sacerdotes y la gente común.

En el primer aposento, se relata la presentación de un joven noble ante un grupo


de sacerdotes señores de alto rango. Es un buen pretexto par que los pintores
describan la riqueza y variedad de los atuendos ceremoniales y cotidianos, que los
mayas utilizaban en sus ceremonias. Señores, asistidos por sus sirvientes, que con
expresivo gesto de comedimiento, los visten con pieles de jaguar atadas a manera de
falda, máscaras e algodón bordado, pieles de serpiente y tocados de plumas de
quetzal.

Cubre la mayor parte de la superficie, un abigarrado cortejo de músicos,


danzantes sirvientes, bastoneros y portadores de sombrillas. Están descritos con detalle
de color y forma, músicos que ejecutan el Huehuetl o el Teponaztli y otros que marcan
el ritmo con cuernos de venado golpeando caparazones de tortuga. En estos detalles
destaca la representación de los delicados movimientos de las manos y la noción de
movimiento dada por las diferentes posiciones de los brazos. Otros músicos y
danzantes aparecen disfrazados con trajes de fantasía.

Unos extraños seres acuáticos, llevan máscaras de la que penden peces y


follajes con flores marinas. En un ambiente logrado con fondos de verdes que pasan
con delicadeza del claro al oscuro, de lo espeso a lo transparente.

El segundo recinto, describe un violento enfrentamiento guerrero, teniendo como


fondo el espeso follaje de la selva.

La anécdota permite a los pintores mayas, mostrar su dominio de la


representación de la fuerza y el movimiento de los cuerpos, en complicada composición
con los atuendos y armas de combate. Escudos, parasoles, macanas, cuchillos de
obsidiana, lanzas, trompetas y piedras, se entrecruzan con follajes y sirvientes que
llevan alimento a sus señores.

107
En los muros del tercer espacio, se celebra la victoria y se agradece a los dioses
su protección. Un personaje de alto rango, se prepara para el autosacrificio, para
ofrecer su sangre, punzándose labios, orejas o lengua con las espinas que le presenta
un sirviente.

Aquí se desarrolla una gran danza de celebración, ante un Halac Huinic que lleva
en andas un grupo de cargadores. Un grupo de trompeteros siguen el ritmo que les
marca el bastonero. Los danzantes vestidos con lujo, portan abanicos, sofisticados
tocados de largas plumas de quetzal, listones y flores.

En los murales de Bonampak, queda patente el lugar que el hombre maya se dió
a si mismo ante sus dioses. Parece ser que la naturaleza y el carácter del hombre
maya, decantado en milenios de desarrollo cultural en el aislamiento de las selvas, lo
hizo más consciente y responsable de su propia existencia. Si tuvo dioses, éstos no
ocupan un lugar dominante en la realidad sensitiva. El hombre aparece en sus
expresiones plásticas, con mas frecuencia y fuerza que sus dioses, sobre todo antes
del sincretismo Maya Tolteca. No sucedió así con las civilizaciones guerrera s del
postclasico chichimeca. Parece que los dioses, y no los hombres, con su terrible
dureza, y con sanguinaria mano gobernaban la vida y los destinos de los pueblos.

Desde luego, como en toda mesoamerica, la pintura llenó de color las formas y
escenas plásticas de edificios, esculturas y relieves, en templos, palacios tumbas,
paredes y techos, con escenas históricas, dinásticas, míticas o religiosas.

Se aplicó como pintura decorativa y simbólica en edificios recubiertos de estuco


y tambien
en la cerámica. En ceremonias rituales y celebraciones de fiestas religiosa, el cuerpo
humano se vistió de color, cargado de simbolismo y relacionado con sus dioses.

Las primeras ciudades.


En Dzibilchaltún, cerca del 300 a.c. en la zona norte de la Península de
Yucatán, aparecen las primeras construcciones de basamento piramidal truncado con
escalinata de gruesas alfardas, con una choza-templo en lo alto, en torno a una plaza
de plataformas limitadas por gruesos muros. Esta ciudad tuvo un momento de

108
decadencia y un resurgimiento en el postclasico. De los siglos VI y VII es el templo de
las siete muñecas, único edificio mesoamericano con verdaderas ventanas hechas para
ver al exterior.

Chiapa de Corzo.
En la zona central de Chiapas cerca del 300 a.c. Construcciones similares a las
de Dzibilchaltún con antecedentes de la arquitectura maya clásica.

Hacia el 300 a.c. en la zona sur los altos de Guatemala y Chiapas, en la vertiente
del Pacífico en sitios como Abaj Takalik, El Baúl y principalmente Kaminaljuyú se
construyen basamentos piramidales de barro compactado, mientras que en Izapa se
levanta un juego de pelota con monolitos esculpidos en las banquetas. Estas
construcciones se presentan como etapas previas al florecimiento clásico maya. La
zona sur recibirá durante los siglos III y V d.C. la influencia de Teotihuacan.

Tikal y Uaxactún son los sitios mas antiguos de la Zona centro. En Uaxactún, la
pirámide E-VII-sub es una de las primeras construcciones de piedra en la zona maya.
Es un observatorio astronómico que señala en sus extremos y el centro los equinoccios
y solsticios, visibles desde un punto fijo situado al frente en otro edificio. En su
decoración ya aparecen los mascarones típicamente mayas y estilizadas cabezas de
serpiente franqueando la escalinata.

En la parte superior sobre un piso estucado se encuentran huellas del


empotramiento de postes del templo construido con materiales vegetales. Aquí se usó
el arco maya al mismo tiempo que en Tikal y entre sus estelas se encuentra una de las
más antiguas de la zona fechada en 328 d.C.

Kaminaljuyú y Chalchuapa, en las tierras altas de Guatemala, que florecieron en


el Preclásico tardío y en el clásico temprano, se vieron afectadas por la erupción del
Ilopango. Tuvieron otro momento de esplendor, con la influencia recibida de
Teotihuacan, entre 300 y 600 d.C. llevada por un grupo teotihuacano Pipil, a las tierras
altas de Guatemala, influencia también manifiesta en Cotzumalhuapa.

109
Dicha influencia fué disminuyendo igual que el poderío Teotihuacano, tanto que
para el año 600,, los mayas pudieron iniciar su propio desarrollo hacia formas de
expresión particulares, con un acervo heredado de sus propias comunidades aldeanas,
de los Olmecas, de la aportación teotihuacana y de intercambio con sus vecinos
próximos de Monte Albán.

El avance cultural de esta fase llamada Chicanel, fué llevado por los que huían
del desastre causado por la lluvia de cenizas, a las tierras bajas del sur de Yucatán, y
el Petén Guatemalteco. La zona centro, ya albergaba desde el preclásico las primeras
etapas de Tikal y Uaxactún, en esta última ciudad aparecen ya a principios del siglo I
d.C. mascarones del monstruo de la tierra y cabezas de serpiente, trabajadas en
estuco, en las alfardas de la escalinata del edificio E-VII-sub.

Existen en Tikal, plataformas cubiertas por posteriores sobreposiciones, que


pueden fecharse desde 600 a.c. con aristas redondeadas, recubrimientos de estuco, y
un abultamiento en el perfil de los cuerpos piramidales conocido” como moldura en
delantal” . Estas características de la arquitectura, unidas a la influencia que vino de la
zona sur fueron la base del estilo maya que tuvo su culminación en el clásico con las
ciudades de Tikal, Copán y Palenque.

Entre otras cosas, se sustituyeron los basamentos de barro aplanados con


estuco, por estructuras piramidales y escalonadas de piedra; se comenzó a construir
con el arco maya, anteriormente utilizado solo en la arquitectura funeraria a principios
del clásico. Se formalizó la construcción del patio central, con guarniciones de piedra en
diferentes niveles y protegido con varias capas de estuco. También se perfeccionó la
escritura creando nuevos signos y alejandose de sus origenes Olmecas.
.
De forma contraria a la concentración de la cultura Teotihuacan en una gran
ciudad, los mayas, cuya economía se basaba únicamente en la producción agrícola, se
extendieron en su vasto territorio, llevados por la necesidad de nuevas tierras a medida
que la población se multiplicaba, construyendo un elevado número de pequeñas
ciudades.

110
Al norte en la península de Yucatán, en la región conocida como Puuc, por la
breve cordillera que allí se levanta, hubo también grupos aislados desde el preclásico
cuyo desarrollo llego hasta formar en el clásico tardío, antes de la penetración Tolteca,
las ciudades de Chichén Itzá, Uxmal y Cobá principalmente.

La zona norte recibió grupos migraciones provenientes de la zona Totonaca del


centro de Veracruz a las tierras bajas del sur de Yucatán, dando origen a los mayas
Putún o Itzáes. Estos grupos penetraron por el Usumacinta a medida que las grandes
ciudades del Petén se apagaban. Llegaron a Copan y Quiriguá y a Altar de Sacrificios
en 850 d.C. y 20 años después a Ceibal. Lo último en caer fue el centro del Petén, en la
pequeña ciudad de Jimbal, próxima a Tikal, se erigió la última estela fechada el 28 de
abril de 889.

Aquí en la zona norte, los mayas Itzáes produjeron nuevas tipologías


constructivas, al agregar a los recursos técnicos locales la losa plana. En forma similar
al Tajín, las losas se construyeron a base de capas de estuco u hormigón, a base de
arena y cal, aligerado con materiales vegetales y piezas de cerámica. Esta técnica trajo
como consecuencia la reducción de los muros y la ampliación de los espacios
interiores, abandonando el arco maya o falsa bóveda propia de la zona del Petén.

Hubo nuevas formas en las construcciones, aparecieron los edificios horizontales


llamados palacios con vanos más amplios, y una profusión decorativa expuesta en los
frisos, jambas, columnas y pintura mural en el interior.

Siguiendo el orden de penetración cultural que señala Piña Chan, Yaxchilán, en


el curso medio del Usumacinta fué de los primeros grandes centros ceremoniales
fundados en la zona del Petén alrededor de 300 d.C.

Las ciudades del Clásico.


Se ha marcado el inicio del período Clásico Maya con el uso generalizado
del” arco maya” o “ falsa bóveda” , la erección de estelas y monumentos con
inscripciones glíficas, práctica que se consolidó por los años 250 y 300 d.C. en las
ciudades del Petén principalmente en Tikal, Uaxactún primero y posteriormente en
Piedras Negras, Yaxchilán, Copán y Palenque.

111
Copán, Tikal y Palenque fueron los vértices del triangulo cultural de la zona
central maya durante el clásico tardío, y constituyeron una alianza que controló las
ciudades periféricas de cada una por mas de 220 años, hasta el 900 d.C. (Gendrop,
Paul. Arte Prehispánico en Mesoamérica. Trillas. 5ª Ed. 1 990).

Las ciudades mayas del Clásico suelen tener una traza mas libre, adaptada mas
al las elevaciones del terreno, que a ejes determinados, como sucedió en el altiplano.
Cada una aportó nuevas características al desarrollo de la civilización maya, y
realizaron obras particulares, cuya singularidad y calidad técnica las hace dignas de
mención. A continuación se relacionan los puntos y obras más sobresalientes de las
mas importantes.

Piedras Negras, Yaxchilán y Palenque están situadas al oeste del Petén


Guatemalteco, en el Valle del Usumacinta. Tuvieron un auge que se ubica entre los
siglos VII y VIII.

Piedras Negras.
Presenta un estilo de transición entre Tikal y Palenque, con nuevas tipologías
como baños de vapor y edificios horizontales con largos pórticos abiertos al exterior.

De gran importancia por su escultura en piedra, tanto en cantidad como en


preciosismo, donde se repiten mas las escenas civiles que las religiosas.

A continuación se citan algunos de los más notables ejemplos de la escultura de


Piedras Negras.

• Mascarón monolítico, que representa a Chac, dios maya de la lluvia.


• Trono labrado y calado.
• Estela 12. Sobresaliente por la finura de su técnica. Ante un Halac Huinic
entronizado, dos personajes de aparente jerarquía presentan un grupo de
cautivos.

112
• Dintel 3. Obra célebre por la delicadeza de su talla, la perfección técnica y por la
ruptura del hieratismo escultórico maya, hacia una dinámica expresiva de los
personajes. Realizada en una sola piedra blanca, de grano muy fino.
Considerada por Morley como la cima de la obra escultórica maya.

Representa una escena enmarcada en glifos, combinando el alto y bajo relieve,


un Halac Huinic sobre un trono con cetro en la mano, que preside una reunión de
consejo entre sus hijos y personajes de su corte.

Yaxchilán.
Con influencia tanto de Tikal como de Palenque. Aquí comienzan a aligerarse las
cresterías, para aligerar el peso y reducir el espesor de los muros. Entre sus obras mas
importantes están:

• Templo de la estructura 33.


• Dinteles del templo 23 del 726 d.C. Sobresale el dintel 24, en el que se
representa a un dios con atavíos de guerra, que emerge de las fauces de una
serpiente de carácter fantástico. Ante él un sacerdote presenta una ofrenda.
• Templo 23
• Estela 11. Escena de Halac Huinic recibiendo a sus súbditos. Glifos descriptivos.

Tikal.
Se pobló desde el siglo VII a.c. No es solo la ciudad mas extensa del clásico
maya, sino de las mas antiguas. Tuvo su auge en el Clásico.

En el siglo III se levantan las primeras construcciones en mampostería con


piedra tallada y recubiertas de estuco sin aristas, edificio 5 D-sub 1-1º, el más antiguo
de Tikal, similar al E VII-sub de Uaxactún.
Principios de la Acrópolis Norte hacia el 50 a.c. Aparición de la” Moldura
saliente”, (en delantal) típica de la arquitectura maya.

Algunas características de sus obras son:

113
• Vocación por el espacio exterior más escultórico que arquitectónico.
• Aparece la” Crestería” como remate del techo de los templos.
• Verticalidad dominante de las construcciones piramidales. En oposición a
Teotihuacán donde prevaleció la horizontal.
• Templo I, llamado” del jaguar gigante”; Templo II, conocido como Templo de los
Mascarones; III y IV, el mas voluminoso y alto con 70 m. de altura y 60 de lado en la
base; construidos durante el siglo VIII.
• Techado con arco maya o bóveda falsa, que aparece aquí desde el siglo IV d.C.
• Dinteles de madera tallada sobre la entrada al templo

Otros edificios importantes:


• Plaza Mayor, con los templos I y II.
• Plaza Oriente.
• Plaza Poniente.
• Acrópolis Sur.
• Acrópolis Central.
• Juegos de pelota.
• Mercado.
• Complejos Gemelos. Hasta cinco descubiertos del clásico tardío. Con estela
altar.
• Baños.
• Estela 22. Vertical ensanchada arriba.
• Altar 10. Circular, sección cilíndrica.
• Estela 29 fechada en 292 d.C. entre las más antiguas.
.
Copán.
Zona central en el Petén Guatemalteco. Clásico. Ciudad de astrónomos. Apogeo
durante el siglo VIII.

Algunas de sus obras destacadas.


• Escalera jeroglífica del templo 26, inaugurado en 756.
• Juego de Pelota con marcadores de cabeza de guacamaya.

114
• Escalinata conocida como “La Acrópolis” . Templo 11, terminado en 762.
• Tribuna de los espectadores.
• Estelas (Con las de Quiriguá, las más sobresalientes).
• El Templo 22, dedicado a Venus, construido en 771.
• Escalera de los Jaguares.

Palenque.
Se edificó a las faldas de la sierra de Chiapas, a partir del siglo VII d.C. sobre
terrazas artificiales, en lo alto, viendo hacia el norte con una clara intención defensiva.
A sus espaldas la sierra, hacia el frente, donde aún quedan restos de una muralla que
protegió la ciudad, las planicies de tierra cultivable.

La ciudad de Palenque, en la época de Pacal II y Chan Bahlum, controló un


territorio aproximado de 10 000 km. Cuadrados, que incluyó poblados menores como
Tortuguero, Jaina, Jonuta y Miraflores. Copán, al final del clásico, mas al este, controló
un territorio de unos 1 000 kms. cuadrados, con sitios como Río Amarillo, La Florida y
Los Higos. Tikal, en la misma época dominó unos 2 000 kms cuadrados incluyendo
señoríos como El Naranjo y Petexbaeún.

Sus principales edificios se construyeron entre 602 y 692. Son los mas
importantes:

• El Palacio. Crujías de habitaciones y Torre (posiblemente).


• El Templo de las Inscripciones.
• EL Templo del Sol.
• El Templo de la Cruz.
• El Templo de la Cruz Foliada.
• El Acueducto.
• Templo de la Calavera.

Escultura en estuco, tal vez las mejores hechas por los mayas. Cabezas de
ofrenda en la tumba del Templo de las inscripciones.
Relieve en hueso.

115
Crestería aligerada, dos muros ligeramente inclinados uno hacia el otro,
interrumpidos por vacíos para disminuir el peso propio.

En general una tendencia al aligeramiento de los volúmenes, abriendo vanos


mas grandes con proporciones que hasta el momento no se conocían.

El templo de las Inscripciones. Unico edificio piramidal de mesoamérica


construido con un propósito funerario. Cámara mortuoria oculta, cuyo acceso fue
llenado con escombro, y sellado con una lápida. Dejando una comunicación con el
exterior por un hueco que algunos llamaron psicoducto, cuyo propósito parece ser, era
el de mantener contacto entre el mundo de los muertos y el de la existencia terrenal.

La cámara mortuoria, espacio inusual en una pirámide del mundo


mesoamericano, de dimensiones también fuera de lo común, de 7.0 m. de largo por
3.75 de ancho y 7.0 de alto. Las paredes interiores cubiertas de relieves de estuco y
pintura mural, al centro el sarcófago monolítico cubierto con una losa de 3.80 por
2.20, por .25 m. con finos relieves en los cuatro costados y la cara superior (il. 33). A su
lado, en el piso dos cabezas de estuco, prototipo de la escultura clásica maya. (il. 50).

Dentro del sarcófago, el cuerpo de Pacal II, adornado con piezas de jade,
diademas, orejeras, anillos en cada dedo y para el pelo, collares, pulseras y sobre su
rostro una máscara de mosaico de jade.

La última dinastía de Palenque se extingue en 780 d.C. En Piedra Negras se


erigen monumentos hasta 795, el último monarca de Yaxchilán muere el 7 de abril de
808, dato que aparece acompañado de registros de numerosos encuentros bélicos en
las estelas de Yaxchilán. (PREM, Hans J. Ursula Dyckerhoff. El Antiguo México, Historia
y Cultura de los Pueblos Mesoamericanos. P Y J Editores. 1 986 Munich. )

El final del Clásico.


Los movimientos migratorios de fines del clásico, sublevaciones civiles, la
extinción de las dinastías, ocasionaron la baja en la construcción y erección de

116
monumentos. Cada vez menos estelas con escritura informativa, causaron la disolución
de las ciudades clásicas del Petén.

Ciudades del Postclásico.


El altiplano tuvo ya desde el 300 al 600 d.C. una oleada de influencia sobre las
región sur maya, que se manifestó en las ciudades de las tierras altas de Guatemala
principalmente en Kaminaljuyú. También tuvieron relaciones comerciales y en
consecuencia influencia cultural con zapotecas de Monte Alban y Tajín.

La zona norte maya, en las regiones Puuc, Chenes y Río Bec, desde antes del
asentamiento de un grupo tolteca en Chichén Itza, muestra diferencias formales en sus
expresiones plásticas, que como ya se dijo, recibió la influencia del centro de Veracruz
(Tajín) del altiplano y Monte Albán. En la arquitectura del clásico en la Zona Central,
hay una marcada inclinación por los espacios abiertos y el emplazamiento de los
edificios en “acrópolis”, en composiciones integradas por plazas en las laderas de los
montes. Los edificios valen por sus masas, y se soportan por gruesas paredes, que
sostienen el arco falso, único recurso para cubrir los reducidos espacios interiores.

En cambio en la península, la Zona Norte, aunque se conserva el arco y la plaza,


hay una inclinación hacia los espacios interiores, el uso de columnas y grandes salones
con techumbre plana sostenida por columnatas que se abren a las plazas.

Río Bec, Puuc (serranía) y Chenes (pozos, también llamados Chultunes). Son
tres zonas que presentan características propias en cuanto a expresiones formales.

En la región de Río Bec, al norte del Petén, entre Campeche y Quintana Roo,
aparecen edificios horizontales rematados en sus extremos por torres que imitan el
templo sobre la piramide, con escaleras simuladas y esquinas redondeadas. Es propio
de estos edificios tanto en la región Chenes como en Río Bec, la decoración con
enormes mascarones de estuco o piedra, a manera de portadas que simulan fauces
abiertas de serpientes mitológicas, (portadas de Itzamná) que aluden al monstruo de la
tierra o Itzamná, antiguo dios creador.

117
Otra tipología propia de la península, es el mascarón del dios Chac, el Tlaloc
maya, que presenta los caracteres que lo identifican en las culturas del altiplano pero en
proporciones exageradas: grandes y torcidos colmillos y una prominente nariz que se
convierte en un gancho. Estos mascarones llegan a convertirse en la decoración
distintiva de algunos edificios de la zona.

El estilo Puuc (serranía) introduce la construcción del arco como elemento


independiente. El arco de Labná se presenta como remate del conjunto arquitectónico,
entre dos patios, mientras que el de Kabáh es propiamente la entrada del Sacbé
(camino) que conducía a Uxmal.

Uxmal.

Presenta la más amplia gama de motivos Puuc, el mas representativo de la


península de Yucatán. Edificios sobre una plataforma, en torno a patios de donde las
construcciones secundarias se van alejando haca la periferia sin una orientación o trazo
riguroso. Se emplea la columna, para ampliar vanos de puertas. El uso de molduras y
cornisas dan un aspecto de masa rectangular y decoración lineal, muy alejada de la
curva sensual del arte de los mayas del la zona central (Petén ).

Se citan entre sus edificios sobresalientes:

• La Pirámide del adivino.


• El palacio del Gobernador. Cumbre del estilo Puuc.
• La casa de las Tortugas.
• El Cuadrángulo de las Monjas.
• La Gran Pirámide
• La Casa de las Palomas.

Chichén Itzá.
El período postclasico de la ciudad de Chichén Itza, es la materialización mas
obvia del sincretismo cultural de Mayas y Toltecas. Los principales edificios fueron

118
construidos con el propósito claro de rendir culto a Kukulcán, con el mismo fervor que
se le tributó al dios Chac en el Clásico.

La serpiente emplumada aparece en columnas y relieves, se adopta el Chac


Mool, se construyen columnatas similares a las de Tula y se esculpen atlantes a la
manera tolteca. En los tableros se tallan los íconos de lenguaje plástico tolteca, como
jaguares y águilas devorando corazones, guerreros con escudos, calaveras y los glifos
de Venus.

En el juego de pelota, aparece en relieve, un grupo de jugadores vestidos con


las protecciones propias del juego ritual, manoplas, cinturones, pecheras y rodilleras. Es
el final del juego y uno de los jugadores con una rodilla en el suelo, es sacrificado, de
su cuello brotan siete serpientes y una planta con frutos y follaje, que se extiende como
símbolo de fecundidad. Los demás personajes con sus atavíos rituales, observan la
escena.

Entre los edificios principales están:

Antes de los Toltecas.

• El Caracol. Observatorio.
• Las Monjas.
• La Iglesia.
• Templo de los tres dinteles.
• El Trono del Jaguar Rojo. Transición Maya Tolteca.

Con los Toltecas:


• El Templo de los Guerreros. Con ingreso de columnas serpentinas. Al frente tiene el
grupo de las columnas, conjunto muy similar al templo de Tlahuizcalpantecuhtli de
Tula.

• El Castillo. O Piramide de Kukulcán. Síntesis del culto a Quetzalcoatl y la


observación astronómica. El 21 de marzo, equinoccio de primavera, un juego de luz

119
y sombra, perfila en las alfardas de la escalera, un rayo de sol serpentiforme que
parece descender por la escalinata que en su base arranca con unas cabezas de
serpiente. Así Kukulcán, Quetzalcoatl, el sol baja de su templo.

• El grupo de las Mil Columnas.


• Templo de los Jaguares.
• Plataforma de los jaguares y de las Aguilas.
• Tzompantli.
• Juego de Pelota.

Mayapán.
Esta ciudad de la península, mantuvo su hegemonía sobre la región entre 1200
y 1 450 d.C., manteniéndose como centro del poder militar y residencia de los jefes de
las ciudades sometidas.

El ejercicio del poder se había estructurado mas sobre la jerarquía militar que
sobre los líderes religiosos; por esta razón no se edificó con tanta profusión como en
los períodos anteriores. En cambio los edificios próximos al centro ceremonial se
comienzan a usar, a diferencia de los periodos anteriores, como residencias de los
jefes militares.

Muralla defensiva. Ciudad sobre zona rocosa, sin suelos agrícolas, por la
economía de tributo. Un retroceso en lo intelectual, y los productos materiales.
Arquitectura, relieves y decoración de edificios. La religión perdió su postura dominante
ante el orden militar y la guerra.

Los mejores trabajos en piedra se encuentran en las residencias de la nobleza.


Los finos relieves ya no adornaron los templos sino los hogares de los militares, que en
un adoratorio privado rendían culto a los dioses familiares. Los incensarios o
quemadores rituales, eran piezas cerámicas de burda manufactura, en su mayoría
fabricados en serie, con moldes de piezas cocidas por separado. Esto trajo por
consecuencia la producción de una cerámica de muy baja calidad artística.

120
Tulum.
Ciudad amurallada, a orillas del caribe, en el extremo oriental de la península, es
ejemplo de la disolución de las grandes ciudades mayas en pequeñas estaciones
costeras. EL comercio por mar, en embarcaciones que seguían de cerca las costas, se
extendió hacia el Golfo de México y centroamérica, y las pequeñas ciudades de la costa
tuvieron un florecimiento relativo, protegiéndose, tierra adentro con murallas y
fortificaciones.

Tulum guarda ejemplos de relieves del dios descendente y murales de aparente


influencia Mixteca, en las pequeñas construcciones dentro de sus murallas.

Sobre la extinción de la civilización maya hay muchas propuestas hipotéticas. Se


habla de la insuficiencia de las tierras y el sistema de cultivo, de variaciones climáticas
muy drásticas, tales que obligaran a abandonar sus ciudades. Se especula sobre
enfermedades y sobre desequilibrios sociales. Esta última posibilidad parece
sostenerse con más fuerza.

El crecimiento de la población superó la capacidad de las formas de gobierno y


los sistemas de producción de alimentos, la fuerte presión de los gobernantes sobre sus
pueblos y las exigencias cada vez mayores de las castas privilegiadas, provocaron
levantamientos y luchas internas que desgastaron las estructuras sociales, acabando
finalmente unos y otros con la energía creadora de su civilización.

121
RELACIÓN DE OBRAS

1. Mascarón del Dios Chac. Esquinas del Cuadrángulo de las Monjas. Piedra.
2. Idem. Sobre una Tortuga.
3. Chac en el Friso del Cuadrángulo de la Monjas.
4. Portador de Antorcha. Dios de las Tormentas. La Tribuna de los Espectadores.
Copán. Clásico.
5. Monolito Zoomorfo P. Con el Monstruo de la Tierra. 2.2 m- Alto. Quiriguá.
6. Kukulcán. Emerge de las fauces de una serpiente. Mosaico en el Friso del
Cuadrángulo de las Monjas.
7. Chac Mol. Piedra. Chichén Itzá.
8. Cabeza. Tlaloc. Barro Policromado.
9. Máscara. Tlaloc. Barro Policromado.
10.Cabeza de Chac. Estuco Policromado. Mayapán.
11.Personaje en Postura Ritual. Mural en el Templo de las Inscripciones. Palenque.
12.Detalle del Dintel 26. Relieve. Edificio 23. Yaxchilán. Pareja.
13.Halac Huinic Kan Xul. Relieve en el Palacio. Palenque.
14.Detalle de Estela. Halac Huinic y Monstruo de la Tierra. Quiriguá.
15.Detalle de Estela C. Quiriguá. Halac Huinic y Monstruo de la Tierra.
16.Detalle Estela H . Copán. Halac Huinic y Monstruo de la Tierra.
17.Choza Tradicional. En los frisos del Cuadrángulo de las Monjas.
18.Idem.
19.Choza Tradicional Maya. Ilustración.
20.Puerta Escultórica. Con el Mascarón de Itzamná. El Monstruo de la Tierra.
21.Detalle de Arco Maya.
22.Templo I. Tikal.
23.Templo del Sol. Palenque.
24.Piramide II. Tikal.
25.Detalle de la Lápida de los Esclavos. Palacio. Palenque.
26.Detalle de Estela. Autosacrificio por la Lengua.
27.Arco Monumental. Labná.
28.Detalle del Palacio de las Máscaras. Kabáh.
29.Guerrero con Escudo. Cerámica. Isal de Jaina. Postclásico.

122
30.Personaje con Escarificación Facial. Cerámica. Isla de Jaina. Postclásico.
31.Urna Ceremonial. Dios Solar. Barro. Palenque.
32.Estela E. Quiriguá. Halac Huinic y Monstruo de la Tierra. 10.66 m. altura. 65 Tons.
33.Detalle de la Lapida de Pacal II. Templo de las Inscripciones. Palenque.
34.Detalle del Tzompantli. Chichén Itzá.
35.Detalle de un Altar. Uxmal. Piedra.
36.Silbato. Jaguar Echado. Terracota Ocre. Isla de Jaina. Campeche.
37.Jugador de Pelota Hincado. Cerámica. Isla de Jaina. Campeche.
38.Vaso con Efigie del Sol Descendente. Cerámica. Santa Lucía Cotzamalhuapa.
39.Recipiente en Forma de Caracol. Con figura humana. Terracota. Uaxactún.
40.Cabeza Monolítica. Monte Alto. Chica.
41.Cabeza Monolítica. Monte Alto. Grande.
42.Columna Serpentina y Chac Mol. Templo de los Guerreros Chichén Itza.
43.Personaje Sentado. Cerámica. Isla de Jaina. Campeche. Postclásico.
44.Sacerdote. Cerámica. Idem.
45.Detalle del Relieve del Juego de Pelota. Disco Central. Chichén Itzá.
46.Disco de Chinkultic. Piedra. Chiapas.
47.Marcador del Juego de Pelota. Piedra. Chichén Itzá.
48.Atlante. Templo de los Guerreros. Chichén Itzá.
49.Reina de Uxmal. Templo del Enano. Uxmal.
50.Cabeza de un Hombre Joven. Estuco. Ofrenda en el Templo de las Inscripciones.
Palenque.
51.Mujer con Falda y Huipil. Cerámica. Isla de Jaina. Postclásico.
52.Mujer con Quechquemitl. Con Huso en la Mano. Cerámica. Isla de Jaina.
53.Mujer Joven. Cerámica. Isla de Jaina. Postclásico.
54.Rostro de Personaje. Estuco.
55.Idem.
56.Idem.
57.Idem.
58.Idem. Mascarilla.
59.Glifo de la Ciudad de Tikal.
60.Idem. El Naranjo.
61.Idem. Yaxchilán.
62.Idem. Piedras Negras.

123
63.Idem. Palenque.
64.Idem. Ceibal.
65.Idem. Copán.
66.Idem. Quiriguá.
67.Estela de Santa Lucía Cotzamalhuapa.
68.El Castillo. Chichén Itzá.

124
1 2 3 4 5 6

7 8 9 10 11

12 13 14 15 16

17 18 19 20

125
21 22 23 24

25 26 27 28

29 30 31 32 33 34

35 36 37 38 39

126
40 41 42 43 44 45

46 47 48 49 50 51

52 53 54 55 56 57

58 59 60 61 62 63 64 65

66 67 68

127
OCCIDENTE

Mujer con vasija y hombre con maza. Cerámica. Ofrenda Tumba de Tiro. Occidente Posclásico.
5. REGIÓN OCCIDENTE
5. 1. Generalidades.
Se puede argumentar que las condiciones del territorio que ocuparon estas
culturas occidentales, no favorecieron la conformación de una civilización compleja. La
dispersión de la población, las barreras naturales que impedían la intercomunicación,
y la distancia con los centros civilizadores del Formativo, marcaron el desarrollo de las
culturas locales en forma determinante.

También, la baja densidad de población en un territorio tan extenso, no obligó a


la competencia tan cerrada como la que hubo en el valle de México, y no se dieron las
condiciones sociopolíticas de lucha por la sobrevivencia, de hegemonía y conquista a
que se vieron obligados los pobladores ribereños del los lagos del altiplano
mesoamericano.

5.2. Medio Físico.


Geográficamente, la zona del occidente mesoamericano esta limitada por el río
Sinaloa al norte y la frontera entre los estados de Guerrero y Oaxaca al sur. Es una
franja de llanuras costeras que siguen la costa en Guerrero y Michoacán, y cuando la
Sierra Madre del Sur y la Sierra Madre Occidental lo permiten, se ensancha hacia el
interior principalmente en Jalisco, Colima y Nayarit. Entre una Sierra y la otra, se
extiende el eje neovolcánico, cuyas elevaciones culminantes son el Tancítaro, el
Sangangüey, el Ceboruco, el Nevado y el volcán de Colima. Las cuencas hidrologicas
mas importantes, son la del río Balsas y la del Lerma Santiago.

Con la excepción del altiplano con bosque templado de Michoacán, en esta zona,
el paisaje es mas bien árido y escasean los recursos naturales . Es un terreno de
contrastadas irregularidades, donde las corrientes de agua se precipitan acelerando el
proceso de erosión. Los ríos son inservibles como medios de comunicación y
difícilmente utilizables para riego. Aún en la zona de los lagos michoacanos, los
Purépechas sostuvieron su economía con los tributos de los territorios conquistados,
complementados con el alimento de los lagos, (mechuacan, “los que tienen peces en
abundancia”) y con muy escasos recursos agrícolas.

5.3. Sociedad.

129
Origen
El occidente mesoamericano, no constituye una unidad cultural, aunque tuvo
manifestaciones con rasgos definitivamente mesoamericanos. Albergó una serie de
culturas distintas, cuyos momentos de máximo desarrollo no necesariamente fueron
coincidentes.

Los grupos culturales más antiguos se desarrollaron en el preclasico medio,


alrededor de 800 a.c., en sitios como Zumpango del Río, Iguala, Taxco y en la región
de Petatlán, en el estado de Guerrero, con evidente influencia Olmeca. También la
llamada por Miguel Covarrubias cultura de Mezcala y las de la zona del río Balsas,
pertenecen a ese momento. En el estado de Michoacán la cultura de Chupícuaro
también se ubica entre las culturas arcaicas entre el 400 a.c. y 200 d.C.

En el clásico destaca la cultura Teca de Colima desarrollada de 200 a 1000 d.C.,


junto con la de Nayarit alrededor del 600 d.C. Y finalmente la más tardía de la zona
occidente, paralela con los Mexica, la cultura Purépecha (llamada ocasionalmente
Tarasca, en alusión a su lengua), que puede ubicarse entre el 1 200 d.C. y la invasión
española.

Culturalmente la región Occidente es considerada por algunos investigadores,


en cuanto a su desarrollo, como mediadora entre Aridoamérica y Mesoamérica. El
occidente prehispánico guarda las características mesoamericanas esenciales, sin el
grado de complejidad social, y sin la diversidad y perfección técnica de las obras de las
altas culturas del las otras regiones

Las diferentes culturas arcaicas evolucionadas de occidente, fueron formadas


por grupos humanos rezagados de las primeras migraciones hacia los valles centrales
de México. Después se enriquecieron con la influencia asimilada en sentido inverso,
traída del altiplano hacia el norte y occidente por grupos de emigrantes que llevaron la
influencia mesoamericana hasta el territorio norte de Aridoamérica. De la misma
manera, aunque con menos fuerza, que los toltecas alrededor de 1 000 d.C., llevaron
su cultura a los mayas de Yucatán, para crear las ciudades de Uxmal Chichén Itzá y
Mayapán.

130
A pesar de la presencia del hombre desde el formativo, en occidente la
organización social, nunca superó las primitivas estructuras sociales aldeanas; por lo
tanto las culturas locales no sufrieron las exigencias de los rituales religiosos, la
necesidad de mantener un imperio, ni la sumisión que las clases sacerdotales y
militares imponían a sus súbditos en las altas civilizaciones de las otras regiones
mesoamericanas.

No tuvieron una arquitectura monumental tan abundante y grandiosa como las


otras regiones, ni escultura monumental en piedra. No hubo pintura mural de
importancia, ni escultura mayor en jade. No llegaron a elaborar una religión con un
panteón tan complejo como los Mayas y Mexica.

No hubo culto generalizado a la serpiente ni al jaguar. No tuvieron hasta donde


se sabe, escritura ni numeración, ni calendarios, ni registros de observaciones
astronómicas. Y no dejaron un legado material, tan vasto y diversificado como el de las
grandes culturas mesoamericanas. En suma, las altas civilizaciones de Mesoamérica
nuclear tuvieron como antecedente cultural la civilización Olmeca, occidente no.

5.4. Arte.
Las obras plásticas de las sociedades arcaicas de la región occidental de
mesoamerica, se generan principalmente, en torno a las actividades de sobrevivencia y
los enterramientos. La ausencia de centros ceremoniales monumentales, y
asentamientos densamente poblados no produjeron una especialización de las clases
sociales y no hubo una producción intensa de obras relacionadas con la mitología y
religión.

• Arquitectura
• Complejo patio, estela, pirámide, templo.
• Centro ceremonial.
• Tumbas de tiro.
• Yácatas.
• Murallas

131
No se utilizó la piedra labrada, y era muy común su apilamiento en seco o con
mortero de barro. Tampoco se utilizó el estuco en muros y pisos, y muy poco la
ornamentación escultórica. Los edificios mas sobresalientes en cuanto a la aplicación
de conceptos arquitectónicos mesoamericanos en la región, se encuentran en
Tingambato Michoacán, El Chacal en Colima, Amapa e Ixtlán en Nayarit, La Quemada
(o Chicomoztoc) y Chalchihuites en Zacatecas. El Ixtepete, la región de Tala, y
Teuchitlan donde está el sitio conocido como el Guachimontòn, en Jalisco. Sobresalen
las ciudades de la alianza Purépecha: Tzintzuntzan, Ihuatzio y Pátzcuaro.

Como construcciones tipológicas sobresalientes y más numerosas, los típicos


templos purépechas, conocidos como Yácatas, Las tumbas de Tiro. Las construcciones
fortaleza de la Quemada (Chicomoztoc). La cultura de Mezcala, la del Balsas,
Chupícuaro, Chalchihuites, El Ixtepete, El Guachimontòn. Tingambato, y El Opeño.

• Escultura.
• En piedra, piedras finas, cerámica.
• Escultura exenta.
• Figurillas de ofrendas, de jade, ónix, etc.
• Cerámica decorada, de pastillaje, incisa, esgrafiada y policromada.

La ausencia de escultura monumental deja el lugar principal en occidente a las


piezas menores talladas en piedras finas y la obra en cerámica que procede
principalmente de las ofrendas en las tumbas de tiro de la región de Colima Jalisco y
Nayarit. También se produjeron numerosos objetos de adorno personal, como dijes
cuentas de collares y orejeras de talla muy delicada y preciosista, principalmente en el
estado de Guerrero.

Pintura.
Hasta el momento no se han encontrado restos de pintura que pueda
compararse con la de las grandes civilizaciones de las otras regiones mesoamericanas,
solo existen muestras del uso del color aplicado en el acabado de la cerámica que en
su mayoría procede de las ofrendas en las tumbas.

132
Ignacio Bernal, propone para la región mesoamericana de Occidente, tres sub-
areas, considerando la mayor o menor afinidad cultural con las grandes civilizaciones
que comparten el concepto de Mesoamérica.

La primera es la comprendida por el actual estado de Guerrero, separada del


estado de Michoacán por el río Balsas y colindante con la zona mixteca de Oaxaca. La
zona de Guerrero es eminentemente mesoamericana, con marcada presencia Olmeca,
e incluye un número considerable de grupos culturales.

Colima, Jalisco, Michoacán y Nayarit, constituyen la segunda sub-area. Se


incluye Michoacán solo hasta el momento en que el imperio Purépecha se singulariza,
esto es, en el postclásico, alrededor de 1200 d.C.

En adelante, después de la caída del imperio Tolteca, los Purépechas, en el


estado de Michoacán forman la tercer sub-area de occidente, con rasgos muy
particulares, y más diferenciados de las civilizaciones mesoamericanas.

Guerrero.
La zona del estado de Guerrero, fue un centro de colonización Olmeca, que se
manifiesta con mas fuerza en el Preclásico medio, alrededor de 800 a.C. principalmente
en sitios como Zumpango del Río, Iguala y Taxco. De estos sitios provienen abundantes
figuras de jade y otras piedras finas, de gran pureza de estilo que demuestran una
sólida presencia Olmeca, hachas, pectorales, máscaras. También existe otro tipo de
figuras que se clasifican como olmecoides, en las que se mezclan rasgos olmecas con
los de las bajas culturas locales, como en la región de Petatlán, en sitios como La
Soledad y San Jerónimo.

Teniendo como centro el río Mezcala, hubo una cultura más tardía, que
Covarrubias llamó “cultura de Mezcala”. Su producción está representada por figuras
pequeñas de piedra, máscaras, piezas que representan templos simplificados en los
que se distinguen los cuerpos superpuestos de una pirámide con escalinata y templo en
la cima. También figuras humanas, esquematizadas, con rasgos apenas indicados.
(ilustración) individuales o en parejas, realizados en piedras de la región, verdes,

133
grises y negras, lisas y manchadas. Hay representaciones de animales y todos los
adornos mesoamericanos, orejeras, cuentas de jade, canutos de obsidiana, pequeñas
cabezas de cristal de roca, y piedras incisas en forma de pequeñas estelas.

La cuenca del río Balsas fue asentamiento de otro grupo cultural del que existen
importantes restos arqueológicos con finas esculturas de técnica y acabado notables.

Dispersos por el territorio de Guerrero, se encuentran vestigios de monumentos,


de piedras incisas a manera de estelas, de esculturas de bulto redondo, objetos finos de
jade y también de metal principalmente en oro de Texmilincan con influencia mixteca.
Tambien objetos de cobre, anillos, dijes y cascabeles.

La segunda sub-area de occidente comprende, como se señaló anteriormente el


resto de la región de occidente, antes del inicio del imperio Tarascó. Todo este territorio
que incluye los estados de Michoacán, Colima, Jalisco, Nayarit y parte de Guanajuato,
se ha considerado culturalmente, como Mesoamérica marginal. La influencia Olmeca
no salvó la frontera que significó el Río Balsas, y el desarrollo cultural diferenciado, se
marco desde el inicio mismo del sedentarismo.

Chupícuaro.
La cultura más antigua de la zona, fue la que se conoce por el nombre de su
principal asentamiento: Chupícuaro, se le ubica entre el 400 a.c. al 200 d.C.

Chupícuaro representó un centro de influencia que en el Preclásico tardío, se


extendió hacia el valle de México y la Mesoamérica marginal, en el mismo momento de
Tlatilco influenciado por los Olmecas. La mayoría de la producción artística es de
objetos menores de cerámica, de una gran variedad de temas y formas, en acabado
bruñido rojo y negro. Ollas sencillas y dobles, cajetes con o sin soportes, vasijas
sencillas o en forma de copa, y vasos efigie

Hay abundante producción de figurillas antropomorfas en su gran mayoría


femeninas. Las hay pequeñas y sólidas, recargadas de pastillaje de ojos oblicuos, y
tocado con las manos en el pecho o los costados. Las de mayor tamaño son huecas,

134
policromadas, de pie, con decoración en todo el cuerpo, o en la cara, y motivos
geométricos.

Principalmente en los estados de Colima, Jalisco y Nayarit, hubo numerosas


culturas diferenciadas, pero con los rasgos comunes de las culturas mesoamericanas
que desde el Protoclásico dejaron testimonios de su presencia en la región.

La ausencia de una religión desarrollada, llena de complicados ritos y


ceremonias explica la falta de todos los monumentos y accesorios rituales que
abundan en el resto de Mesoamérica. Las culturas locales, solo llegaron a organizarse
en aldeas y caseríos. Sus construcciones fueron en su mayoría de materiales
deleznables de origen vegetal, madera, carrizo, palma y barro, en ocasiones sobre
plataformas con perímetros de piedra. Esto se observa en las numerosas piezas de
cerámica, llamadas maquetas, que representan un espacio único o con varias
habitaciones, techadas a dos o cuatro aguas sobre basamentos de piedra.

Arquitectura.
Las construcciones en piedra más desarrolladas que se han encontrado en la
región Occidente, fuera del imperio Purépecha, están en los sitios de Chalchihuites y las
de La Hacienda de la Quemada, en el estado de Zacatecas en los límites entre
Mesoamérica y el norte semidesértico conocido como Aridoamérica. También en el
estado de Jalisco, en El Ixtepete se encuentran restos de edificios piramidales.

En Tingambato Michoacán, se encuentra un sitio arqueológico del periodo


clásico, donde se construyeron un grupo de edificios con características netamente
mesoamericanas. Se trata de algunas construcciones en torno a una plaza cuyo edificio
principal es una pirámide de seis cuerpos en talud, un juego de pelota y una tumba
colectiva donde se encontraron hasta 32 cuerpos. En estas construcciones no se
encontraron restos de estuco como recubrimiento, tampoco decoración esculpida, y
fueron realizadas con piedras sin labrar.

Las construcciones más significativas y abundantes de esta segunda sub-área,


son las llamadas “Tumbas de Tiro y Cámara” ( i. 40, 41 y 42). Consisten en vacíos
excavados en el subsuelo, que se sostienen por la compactación natural del tepetate,

135
roca caliza o toba arenisca, propios de la región, a los que se da acceso por un
pequeño túnel en diagonal o vertical.

La presencia de estas construcciones se extiende desde el formativo hasta el


clásico tardío y su periodo de producción más intenso se ubica entre el 400 a.C. hasta
el 600 d.C. Aunque existen en El Opeño, sitio próximo a Zamora Michoacán, restos de
tumbas de 1 500 a.C., que prueban la antigüedad de esta tradición funeraria.

La tipología formal de las tumbas de Tiro, tuvo con el tiempo algunas variantes,
pero esencialmente constan de un estrecho pasillo de acceso que desciende del nivel
del suelo en diagonal con algunos escalones, para pasar a través de una pequeña
puerta a una o varias cámaras. La puerta de acceso a la cámara se sellaba con lajas de
piedra, metates o vasijas de barro, se llenaba el ducto con tierra y la entrada se tapaba
también con otra losa, de manera que no era visible desde la superficie.

Posteriormente el tiro se excavó completamente vertical y servía para dar


acceso a cámaras ubicadas a distintos niveles de profundidad.

En esos vacíos, cuya cara interior, en algunos casos se recubría con capas de
barro, se depositaban los cuerpos sobre unos banquetones labrados en el mismo
material del subsuelo, acompañados de ricos y variados objetos decorativos a manera
de ofrendas. La gran mayoría de testimonios artísticos de la región de occidente,
provienen de estas tumbas de tiro. Su datación no es muy precisa por el sistemático
saqueo de que han sido objeto y generalmente provienen de colecciones particulares.

La profundidad de las cámaras parece tener relación directa con la jerarquía de


los personajes inhumados. De dos a cuatro metros hasta quince, como en el Arenal,
Jalisco. Las hay de planta elíptica o rectangular, con techos en gajos simulando una
cúpula o de techos planos con pendiente.

Hay variantes por el número de cámaras en diferente nivel con acceso por el
mismo tiro. En ocasiones la cámara comunica al exterior por un pequeño ducto
(psicoducto), que recuerda la cámara del templo de las inscripciones en Palenque, que

136
tiene un recurso formal semejante, tal vez como medio de contacto entre el mundo de
los muertos el inframundo y los niveles de existencia terrestre.

El emplazamiento de las tumbas se hacía generalmente en grupos, como en Las


Cebollas Nayarit, donde existe un conjunto de por lo menos 38, y aparentemente eran
reutilizadas por grupos familiares.

Otra variante se da en el aspecto superficial del ingreso a las tumbas. Sobre la


boca de acceso, se construía un montículo principal de baja altura, circundado por otros
menores, como en la región de Etzatlán en Teuchitlán Jalisco. Hubo también entierros
simultáneos que se han interpretado como sacrificios de familiares o servidores, para
acompañar al personaje sepultado.

A decir de algunos autores, es muy aventurado descalificar el Occidente y


declarar que no tuvo una producción de obras mayores en arquitectura y escultura.
Más acertado es aceptar que falta mucho por investigar para conocer con más
exactitud la trascendencia de la producción plástica en occidente.

Escultura.
En cuanto a la cerámica, es notablemente superior la de Colima. Se distingue
por la perfección técnica de su acabado y la temática tomada de la vida cotidiana, muy
lejos del hieratismo de las imponentes esculturas de la Mesoamérica central.

También aquí, como en Chupícuaro, se pueden considerar dos tipos


fundamentales de cerámica. Las figuras pequeñas sólidas, que parecen ser de la línea
evolutiva del preclásico, son de bulto redondo, y en ocasiones ligeramente aplanadas.

Representan temas diversos de la vida cotidiana en actitudes y posiciones


familiares. Son mujeres en las labores del hogar, una mujer que mece a su niño, o
juega con él. Mujeres amamantando o jugando con su pareja. Aparecen jóvenes niños y
viejos, indistintamente, sanos y enfermos. Hombres desnudos o con atuendo de
guerreros. Músicos, malabaristas, bailarines. Hechiceros con máscaras y grupos de
personajes en escenas de bailes colectivos.

137
Las figuras de mayor tamaño son huecas y de una elaboración más acabada.
Personajes, hombres y mujeres, de pie o sentados en bancos o en cuclillas, desnudos
o ataviados para la guerra. Abundan las figuras de animales, frutos y plantas. Destacan
los perros (ixcuintle) gordos y sin pelo propios de la dieta mesoamericana. Aves, sapos,
cangrejos, Realistas o con cierta abstracción. Gran variedad de vasijas de formas
humanas o vegetales, y combinaciones alegres que manifiestan un gusto por la vida
sencilla, tal vez sin la terrible opresión y rigor de los ritos de los dioses
mesoamericanos. (i. 19 a 35).

La región de Jalisco y Nayarit, produjo una cerámica menos evolucionada y


notoriamente de menos calidad técnica, manejando los mismos personajes y
situaciones familiares que la de Colima. En Ixtlán, Nayarit, hubo un grupo cultural,
productor de una cerámica muy expresiva; descuidada en ocasiones en su calidad y
proporciones pero con una intención naturalista muy marcada.

Hay cerámica de grupos que reproducen escenas cotidianas familiares, en torno


a sus viviendas acompañados de perros y aves. O bien, grupos de danzantes en torno
a un poste de madera en aparente baile ritual. (i. 8, 39)

Son escenas alegres, imaginativas, llenas de vegetación y fauna de la región.


Personajes en actitudes diversas e informales; enfermos jorobados, enanos,
parturientas, festejos, jugadores de pelota. Personajes que son llevados en andas,
bufones, malabaristas, contorsionistas, músicos y guerreros. Mujeres con sus hijos en
las labores de su casa, en cariñosas actitudes con sus hijos y animales. (i. 32, 33, 36,
37).

Sus obras se expresan con una sencilla naturalidad, irónicas o con malicia
infantil. Es el arte de una sociedad aldeana, que no se comprometió con los dioses
terribles del mundo mesoamericano, ni con la exigencia de las conquistas militares para
construir un imperio ni para sostenerlo.

La región de Occidente asimiló una considerable influencia teotihuacana primero


y tolteca después que se manifiesta en su producción de cerámica. Solo la región de

138
Michoacán que ocuparon los Purépechas, a partir de 1 200 d.C. fue portadora de una
cultura singular que se opuso a los aztecas, y mantuvo personalidad propia ante ellos.

La producción cerámica, está limitada a escenas propias de las sociedades


aldeanas de la región. Y no existe hasta ahora obra escultórica mayor en piedra, ni
dioses monumentales. El dios del fuego, Huehuetéotl o Xiuhcóatl, presente desde el
Preclásico tiene algunas representaciones en la región que confirman la extensión y
antigüedad de su culto.

Tarascos.
La tercera subárea corresponde a una división temporal, ya que la cultura
Tarasca se da en el territorio central de la zona occidente, pero ya entrado el
postclásico, a partir de 1200 d.C. para terminar con la conquista española.

Poco es lo que se sabe acerca del origen del pueblo Tarascó, aunque son
mencionados, como parte de los pueblos nahuas, por los mexicas en los relatos de su
peregrinación antes de arribar a la cuenca del Valle de México.

De acuerdo a los testimonios aztecas, a pesar de su lengua, los Tarascos


formaban parte de las tribus chichimeca igual que los nahuas de los que ellos mismos
provenían, cuyo origen territorial era Chicomoztoc (“ Siete cuevas ”) en la región
semidesértica del norte de Zacatecas.

Medio Físico
Su territorio se extendió por el norte a la parte meridional del estado de
Guanajuato, al sureste hasta el curso inferior del río Balsas en el estado de Guerrero,
mientras que por el oeste llegaron a la parte oriental del lago de Chapala. Su territorio
constituye una zona de abundante vegetación tierras fértiles con un régimen de lluvias
favorable para la agricultura. Sus principales centros políticos religiosos se
desarrollaron en torno a los lagos de Pátzcuaro, Zirahuén y Cuitzeo, en las ciudades de
Zacapu, Pátzcuaro, Ihuatzio y Tzintzuntzan (lugar de colibríes), situada a orillas del
lago de Pátzcuaro.

139
El primer virrey de la Nueva España, Antonio de Mendoza, por los años 1441 a
1550, ordenó a un fraile franciscano, escribir la historia del pueblo Tarasco. Resultado
de este mandato fue la obra conocida como Relación de Mechuacán, alimentada con
los relatos de pobladores conocedores de su historia. Era costumbre la celebración de
una fiesta anual en la que el sacerdote principal relataba a los líderes de pueblos y
aldeas, la historia del país para mantenerla viva en la memoria de sus habitantes. Otra
fuente importante es la obra de Beaumont conocida como crónica de Michoacán.

Sociedad.
Origen.
Diego Durán en su Historia de las Indias de Nueva España y Islas de tierra firme
(imprenta de J. M. Andrade y F. Escalante, dos vols. México, 1867-1 880), recoge el
siguiente relato sobre el pueblo Tarasco:

Llegados los mexicanos al lugar de Pátzcuaro, viéndolo tan apacible y alegre,


consultaron a su dios los sacerdotes y pidieronle, que si no era aquel lugar, el lugar que
les tenía prometido y que si tenían por fuerza que pasar adelante, que al menos tuviese
por bien de que aquella provincia quedase poblada. El dios Huitzilopochtli respondió a
sus sacerdotes en sueños, que estaba contento de hacer lo que le rogaban, y que el
modo sería, que todos los que entrasen a lavarse... en una laguna grande que existe en
aquel lugar... que después de entrados se diese aviso a los que afuera quedase para
que les hurtasen la ropa... y sin que lo sintiesen...se fuesen con ella y los dejasen
desnudos..
.
Viéndose así desnudos y desamparados... los que estaban en la laguna... sin
saber a dónde ir, determinaron de quedarse allí y poblar aquella tierra.

El primer rey Tarasco, Teriácuri, fundó la ciudad de Pátzcuaro y logró unificar a


las tribus rivales que habitaban la cuenca del lago, en una liga, teniendo como capitales
las ciudades de Pátzcuaro, Ihuatzio y Tzintzuntzan. Esta alianza tripartita llegó a su
apogeo con el gobierno de Tzitzi Phandácuare, sobrino nieto del primer rey Teriácuri,
quien para entonces ya gobernaba solo sobre todo el reino.

140
El imperio tarascó llegó a rivalizar entonces con el Azteca, pero decayó bajo el
liderazgo de Tangaxoan Tzintzicha, hijo de Tzitzi Phandácuare y citado entre los
aztecas como Caltzontzin (sandalia rota).

Mito y Religión.
Curicaueri, “El gran Fuego”, o “la Gran Hoguera ”. Es entre los Tarascos el dios del
Fuego, la deidad mas antigua y por lo tanto origen de todos los dioses y los hombres.

Curicaueri, era adorado bajo el nombre de Querenda Angápeti, “la peña que está
en el templo ”, en la ciudad mas antigua de los Tarascos, Tzacapu que significa “ donde
está la piedra ”. En su culto se hacía patente la relación entre las rocas y el fuego, entre
la tierra y el sol, elementos considerados por los Tarascos como su origen.
Consideraban también que las grandes rocas habían surgido del inframundo, tal vez en
alusión a la actividad volcánica de la región o al surgimiento cotidiano del sol sobre la
tierra.

Curicaueri, era llamado también Tares Úpeme “el anciano engendrador”, en su


desdoblamiento como deidad de la embriaguez. A Tares Úpeme se le representa cojo,
fue arrojado de los cielos por los otros dioses después de haberse embriagado con
ellos. Habitaba en el sur, en una de las casas del Sol, y era personificado por el
Guajolote, animal que servía de alimento a las águilas en cautiverio. Es clara la
correspondencia con el Tezcatlipoca de los Nahuas.

Curicaueri con su esposa Cuerauáperi, la Luna y su hijo Mano Uapa, Venus,


constituyen la trinidad celeste fundamental en la cosmogonía tarasca. Todas las
deidades del panteón tarasco, son desdoblamientos de esta tríada primigenia.

Es padre del Sol, Cupantzieeri, el Sol Viejo y abuelo del Sol Joven, Sira Tatáperi.
La vida religiosa del pueblo Purépecha estuvo regida por el culto al fuego en diversas
representaciones. Sus transformaciones sintetizan la cosmovisión del universo tarasco,
similar a la de los pueblos nahuas, el águila, el coyote y la serpiente, que corresponden
a los cielos, la existencia terrenal y el inframundo. Los Axamiecha, (intermediarios en

141
lengua tarasca) eran los sacerdotes sacrificadores, intermediarios entre los hombres y
las deidades.Curicaueri tuvo dos advocaciones principales: Xarátanga y Pehuame

Cuerauáperi, “la que desata en el vientre”, “ la que hace nacer ” es la esposa de


Curicaueri. Es la dualidad creadora correspondiente a la pareja primigenia de los
pueblos nahuas, Omecihuatl Y Ometecuhtli. La Luna, Cuerauáperi, es la advocación
terrestre de Curicaueri, comparte con el mito mexicano, el concepto de dualidad, es a la
vez hombre y mujer, como origen de los dioses y de los hombres.

La Luna, Cuerauáperi, como diosa de los mantenimientos tenía como auxiliares a


su cuatro hijas, Nube Roja, Nube Blanca, Nube Amarilla y Nube Negra, que eran
enviadas a las cuatro direcciones del mundo para producir la lluvia y con ésta el
crecimiento de las plantas y la vida. Cuando no eran enviadas, la sequía y el hambre
aparecían, para evitarlo, se le hacían sacrificios, presentando la sangre humana como
ofrenda principal.

Su nahual era la serpiente, y se le representaba como mujer, con una guirnalda


de trébol en la cabeza, adornada con cascabeles en los brazos y las piernas.

Xarátanga. Es una de las advocaciones de la Luna, o Cuerauáperi, es “la que


aparece en todas partes”. Como Xarátanga, es la Luna Nueva, hija de la Luna, reinaba
sobre la germinación de las plantas y en consecuencia era diosa de los
mantenimientos, y del amor como Mauina.

Tenía como casa central la isla de Xarácuaro en el lago de Pátzcuaro, centro


ceremonial más antiguo de la región tarasca. Ahí se adoraba a la Luna antes de la
llegada de los Chichimecas Tarascos. La Luna era representada en ocasiones como
una anciana y junto con el Sol, tuvo como hijo a Mano Uapa, Venus.

Como Pehuame (parturienta), Cuerauáperi, la Luna, era la deidad del parto, con
un marcado paralelismo con Tlazolteotl, Toci o Teteo Innán Mexica. En esta advocación
se consideraba como esposa del Sol Poniente, y por lo tanto como la Luna Madre.
Gobernaba los baños de vapor concurridos por las mujeres preñadas. Se le rendía culto
principalmente en Tzacapu .

142
Sira Tatáperi, el Sol Joven, hijo de Cupantzieeri, el Sol es la deidad considerada
por los Tarascos como Padre de la Humanidad, “raíz principal que hace brotar de sí a
los hombres, como ramas laterales…”

Cupantzieeri. Es “el Sol despojado de los cabellos”. Es el héroe mítico, abuelo de


la humanidad, que representa el Sol viejo, conocido también como Apantzieeri el
“Jugador de pelota ”.

Cupantzieeri fué derrotado en el Juego de Pelota por Ahchurihirepe, “la noche


que se apresura ”, es decir la noche que derrota temporalmente al Sol, entonces es
sacrificado en Xacona, “la Casa de la noche”. Del mismo modo que se relata en los
mitos mexicas, el Sol es devorado por la tierra para cruzar el inframundo, el mundo de
los muertos. El cuerpo de Cupantzieeri es rescatado de la Casa de los Muertos por Sira
Tatáperi su hijo, el “Sol Joven ”, volviendo con su padre, por el oriente, resucitado en
forma de Tuitze, venado con crines blancas, símbolo de la luz entre los Tarascos.

Sirunda Arhan, “lo negro que adelanta el paso” también llamado Mano Uapa,
“hijo movimiento”, es Venus, el Tlahuizcalpantecuhtli Tolteca. Era considerado como
mensajero del Sol, hijo de Querenda Angáperi y Pehuame, es decir del Sol y la Luna.
(Diccionario de la Mitología y religión de Mesoamérica. Yolotl González Torres.
Larousse. 1 991).

Los Tarascos practicaron los sacrificios humanos, principalmente a


Curicaueri, la deidad solar. Por lo general eran los cautivos de guerra los que se
enviaban al sacrificio con grandes ceremonias, éstos adquirían la personalidad de
Curita Caheri, es decir de sacerdotes mensajeros entre los hombres y el Sol. Las
víctimas eran preparadas, eran embriagados y empolvados con harina de maíz por los
Hatapatiecha, quienes los conducían hasta la Iyaparaqua (piedra de sacrificio, Téchcatl
en mexica). Sujetado de pies y manos por los Hupitiecha (sostenedores), el Axame
(enviador) extraía el corazón . Los Quiquiecha cercenaban la cabeza y ésta era
colocada en el Eraquaréquaro, equivalente del Tzompantli mexica. Lo que quedaba del
cuerpo del sacrificado, convertido en sacerdote e intermediario de la divinidad, se
preparaba con maíz y frijol, para ser consumido por la comunidad en un ritual

143
comunitario… (Diccionario de la Mitología y religión de Mesoamérica. Yólotl González
Torres. Larousse. 1 991).

Arte.
Las manifestaciones más antiguas del pueblo Purépecha son muy similares a las
que se dieron en toda la región occidente, en cuanto a su desarrollo técnico y temático.
No existe la monumentalidad de arquitectura y escultura de las grandes civilizaciones.
Su producción se limita a piezas cerámicas de representación antropomorfa, el utillaje
de alimentación, los adornos personales y las piezas de ofrenda de las tumbas. Hasta
ya entrado el postclásico, la cerámica purépecha toma su propia expresión en las
elaboradas lacas sobre madera y barro, que aún se producen en la región.

La introducción de los elementos religiosos y mitológicos llegó a occidente con la


influencia de la región central mesoamericana en torno al 1 200 d.C.

Arquitectura
Las construcciones Purépechas (hasta ahora) no siguieron lineamientos de
orientación astronómica, o de carácter ritual, solo es perceptible cierta adaptación a las
características del terreno. En su mayor parte el material de construcción fue la
madera, solo los edificios religiosos se desplantaron sobre una plataforma de piedra.

La vivienda fue de planta rectangular con puerta por el lado largo, y en


ocasiones con un pórtico techado. El techo era de tejamanil, pequeñas lajas de madera
que se colocaban por hiladas traslapadas formando dos o cuatro aguas.

Los cúes o yácatas, fueron templos de madera, de planta circular y cubierta


cónica de tejamanil, construidos en hilera sobre una plataforma de planta mixta de
rectángulo y círculo, con perímetro de piedra, similares a las construcciones huastecas
y a las posteriores construcciones mexicas relacionadas con Ehécatl Quetzalcóatl.

El ejemplo más sobresaliente se encuentra en Tzintzuntzan, centro cultural más


importante a la llegada de los españoles. Consta de una gran plataforma de 425 m. de
largo a la que se accede por una escalinata de 100 m. de ancho, construida a las

144
faldas del cerro de Yanhuarán. Sobre la plataforma, en la sección circular estaban cinco
yácatas o templos alineados.

Escultura.
La escultura en piedra, tuvo una presencia primitiva, de amplios planos y aristas
vivas, con aspecto geométrico (i. 1). Hubo representaciones de Tlaloc, Jaguar, Coyote,
Chaac Mol, y Venus.

Pero el mérito mayor de la obra purépecha esta en las obras menores textiles,
mosaicos de plumas, bezotes y orejeras de obsidiana, y cerámica de ofrendas, cuya
perfección y refinamiento es comparable a la de los Mixtecos de la región de Oaxaca,
junto con ellos, fueron los primeros pueblos mesoamericanos en introducir el trabajo de
los metales, principalmente oro y cobre.

Pipas de barro con personajes antropomorfos, vasijas decoradas con motivos


geométricos, pinzas de oro para depilación, pectorales de cobre, y cascabeles
zoomorfos. (Arte Mesoamericano. Paul Gendrop. Trillas, 1 990).

145
RELACIÓN DE OBRAS

1. Chac mol. Piedra. Ihuatzio Michoacán.. Tarasco.


2. Estela de Acatempan. Lápida. Tlaloc.
3. Maqueta de Templo. Mezcala. Piedra. Protoclásico.
4. Maqueta de Templo. Cerámica. Con Serpientes.
5. Maqueta de Choza. Templo Doble. Cerámica. Colima.
6. Maqueta de Templo. Con Altar. Cerámica.
7. Maqueta de Choza. Cerámica. Nayarit.
8. Maqueta de Festividad. Cerámica.
9. Señor en Litera. Barro.
10.Templo de Quetzalcoatl. Ixtlán Nayarit.
11.Detalle de Tronera en Cruz. Templo de Quetzalcoatl. Ixtlán. Nayarit.
12.Plaza, Pirámide y Juego de Pelota. Tingambato. Michoacán.
13.Yácata. Reconstitución. Tzintzuntzan.
14.Danzante. Figurilla de Barro.
15.Guerrero con Cuchillo. Figurilla de Barro.
16.Guerrero con Yelmo y Mazas. Figurilla de Barro.
17.Figura Sedente con Tocado. Terracota. Chupícuaro.
18.Figurilla Femenina de Alto Tocado. Terracota. Guerrero.
19.Recipiente Fitomorfo. Terracota. Chupícuaro.
20.Recipiente Semicúbico. Terracota Negra. Chupícuaro.
21.Hombre en Actitud de Beber. Barro.
22.Hombre con Porra en la Mano. Barro.
23.Mujer con Pintura Corporal. Barro.
24.Vasija en forma de Cargador. Barro.
25.Mujer Sentada en un Banco. Barro. Nayarit.
26.Mujer con Niño. Moliendo en Metate. Barro.
27.Mujer con Vasija y Hombre con Maza. Barro.
28.Danzantes en Circulo. Barro.
29.Tumba de tiro.
30.Idem.
31.Idem.

146
32.Recipiente en forma de Papagayo. Terracota. Colima.
33.Perro Cebado. Colima.
34.Recipiente en forma de Perro. Colima.
35.Araña. Recipiente. Barro.
36.Jorobado. Recipiente. Terracota Pintada. Jalisco.
37.Jorobado Sentado. Terracota. Colima.
38.Jorobado. Sentado. Figurilla de Barro.
39.Mujer Desnuda Sentada. Ofrece un Plato. Terracota Barnizada. Colima.
40.Figura Sentada. Con piernas Cruzadas. Terracota. Nayarit.
41.Mujer Peinando a un Hombre. Barro.
42.Figura Humana. Cabeza en la Rodilla. Terracota. Protoclásico.
43.Xolotl. Piedra.

147
1 2 3 4 5 6 7

8 9 10 11

12 13 14 15 16

17 18 19 20 21 22 23

148
24 25 26 27

28 29 30 31 32

33 34 35 36 37 38

39 40 41 42 43

149
CENTRO

Águila sobre un nopal devorando una serpiente.


Cara posterior del Teocalli de la Guerra Sagrada.
Relieve en piedra basáltica.. Mexica, Posclásico.
6. REGIÓN CENTRO
6.1. Generalidades.
6.2. Medio físico.

La cuenca del Valle de México, fue un lugar favorecido por la abundancia de


recursos y las condiciones climáticas. Su vecindad próxima con los valles de Puebla,
Tlaxcala y Morelos, además de la situación geográfica de la zona rodeada de regiones
montañosas y grandes territorios semidesérticos, fueron factores determinantes para el
asentamiento de grupos humanos desde tiempos prehistóricos.

Por algunas de estas razones, ha sido aquí, en los valles centrales de


mesoamerica, donde se han encontrado algunos de los restos antropológicos mas
antiguos del continente. El hombre de tepexpan, los restos de Tlapacoya y los hallazgos
de Santa Isabel Ixtapa, fechados entre 9 000 y 22 000 años a.c.

Ya Zelia Nutall, arqueóloga de Estados Unidos, relacionó la leyenda de Los cinco


Soles, con algunas catástrofes naturales ocurridas en el valle de México entre 2000 y el
último siglo a.c., que provocaron movimientos de población, dispersión de las culturas
y el abandono de algunos sitios.

En el cuarto Sol... sucedió que llovió fuego sobre los moradores, que por eso
ardieron. Y dicen que en él se esparcieron piedrezuelas y que entonces se esparcieron
las piedras que vemos; que hirvió el tezontle.... (Krickeberg, Walter. Mitos y Leyendas
de los Aztecas, Incas, Mayas, y Muiscas. FCE. 1 985.)

Hay rastros arqueológicos de una gran inundación que subió el nivel de los lagos
hasta en 20 m. arriba del nivel habitual, cuyas consecuencias se manifiestan en algunos
restos cerámicos. También dos erupciones del Xitle, una en el segundo milenio y otra
cercana al 100 a.c. La más remota provocó un lluvia de ceniza que se cita en la leyenda
de los Cinco Soles como”La caída del Cielo”.

151
6.3. Arcaicos
En los estratos más profundos de las excavaciones arqueológicas, se han
encontrado restos materiales de dos grupos culturales dominantes que interactuaron
entre si como factores locales de origen de los pueblos Arcaicos, desde 3000 y 1500
años hasta el último siglo a.c. (Krickeberg, Walter. Las Antiguas Culturas Mexicanas.
FCE. 1995).

Un grupo, con antecedentes en la región occidente cuya presencia perduró con


cierto vigor hasta la invasión española. El otro factor cultural lo componen diversas
influencias de la región del golfo de México, de filiación Olmeca principalmente.

Los pueblos arcaicos ya eran sedentarios, y combinaron la agricultura con la


recolección la caza y la pesca. Existen numerosos restos de metates trípodes y manos
triangulares de piedras volcánicas que confirman el cultivo del maíz. También se han
encontrado herramientas de caza y pesca, como puntas de flecha, de lanza y hachas
de obsidiana y cuarzo.

El trabajo de cestería y curtido de pieles comprobado por la presencia de


raspaderas, punzones y agujas de hueso y astas de venado. Conocieron también los
textiles, de los que se han encontrado pequeños trozos.

El intercambio comercial era intenso. Llegaba conchas y caracoles del Pacífico y


del Atlántico. Con jade del sur, se fabricaban adornos como pendientes cuentas y
orejeras de finas paredes tipo servilleteros.

Georges C. Vaillant distinguió dos grupos diferenciados de culturas arcaicas. De


estos los sitios mas representativos fueron por una parte Zacatenco en donde dominan
los antecedentes culturales de occidente, Toluca Michoacán, Colima Jalisco y Nayarit.
Por otra parte Ticomán, con vínculos culturales mas estrechos con el Golfo de México,
ubicado en la antigua ribera norte del lago de Texcoco. Copilco pertenece a una fase
tardía de Zacatenco mientras que Cuicuilco pertenece a una fase tardía de Ticomán.

José García Payón, célebre investigador de Tajín, propone que la cultura arcaica
oriental de Ticomán y los principios de Teotihuacán, provienen de la costa del Golfo.

152
Sin duda lo más notable de la producción artística de estas comunidades, es la obra en
cerámica. La cerámica de las culturas locales arcaicas, están elaboradas con una
técnica inferior, con detalles toscos de pastillaje.
En las provenientes de sitios con influencia olmeca, dominan los rasgos felinos y
las representaciones femeninas llamadas mujeres bonitas, con niños y animales,
bailarinas, hechiceros con máscara, jugadores de pelota con manoplas y rodilleras, y
seres deformes. Son de alta calidad en formas y técnicas decorativas variadas, en
algunos casos pulidas y pintadas. (il. 1, 2, 3, 5, y 6.)
De Ticomán proceden vasijas con formas humanas, rostros, patos, perros,
pecaríes (jabalí americano), peces y sapos. También sonajas, flautas y ocarinas.

Del final del arcaico, se tiene la primera representación en cerámica del dios
Viejo, dios del fuego, conocido como Xiuhtecutli o Huehuetéotl. (il. 6)). Su culto que
posiblemente se originó en los valles centrales, se extendió tomando un papel central
en el panteón mesoamericano.

Al final del arcaico, entre los años 400 y 150 a.c. se construye en Cuicuilco la
primera pirámide del altiplano. Es un basamento circular de 150 m. de diámetro, con
cuatro cuerpos troncocónicos superpuestos, de 20 m. de altura total.

Es una construcción de barro de capas concéntricas y recubiertas con piedras


sin labrar y sin mortero. Una tosca escalinata en el oriente y una rampa en el poniente
permiten el ascenso a la cima, donde estuvo un templo probablemente de materiales
deleznables.

Otras construcciones precursoras de las pirámides del altiplano se encuentran


en Tlapacoya, al sureste del valle sobre el lago de Chalco. Son una serie de
basamentos superpuestos a cuya parte superior se accede por una escalinata limitada
por gruesas alfardas.

Ambas edificaciones, Cuicuilco y Tlapacoya fueron realizadas en varias etapas


de construcción. Costumbre arcaica que se repetirá en todo mesoamerica, relacionada
en ocasiones, con el ciclo largo del calendario, que se cumplía cada 52 años.

153
En el cerro del Tepalcate, al noreste del valle de México, se encontraron
pequeños basamentos de tierra compactada, recubiertos con piedra y estuco, sobre los
que hubo una choza de bajareque con lodo y techo de palma. 40 siglos.

En Totimehuacan y Tlalancaleca, en la zona oriente de los lagos, conocida como


Puebla-Tlaxcala, también se construyeron basamentos piramidales con escalera y
alfardas. En la Pedrera de Tlalancaleca por los mismos años de preclasico superior, de
300 a 100 a.c., aparece por primera vez la combinación de talud tablero, franco
antecedente de Teotihuacán, centro religioso de gran importancia que tiene sus inicios
en el segundo siglo a. C.

Su producción plástica es la expresión de sociedades aún no jerarquizadas por


las exigencias de una autoridad religiosa, dinástica o militar desarrollada. Están
caracterizadas por su naturalidad cotidiana, alegría y espontaneidad propias de las
sociedades aldeanas, expresadas con formas sencillas sin complicaciones crípticas.
Ilustraciones. (40 S. P. 203-405). Fig. 3. 6. 10, p. 13, 15, 18. 40 S.

6.4. Teotihuacán.
El valle de Teotihuacan se encuentra al noroeste del valle de México, en la
cuenca de los río San Juan, Huixulco y San Lorenzo, que se unen para desembocar en
el Lago de Texcoco. Los recursos naturales son los propios de los valles centrales del
altiplano, y se sabe que en el tiempo en que se desarrolló la gran ciudad, las aguas de
los lagos no eran lejanas y los bosques de pino, encino y ciprés, proveían de leña y
maderas para el fuego y la construcción. Abundaba la fauna local en especies como
lechuza, águila, gavilán, guajolote silvestre, paloma y conejo. Las aguas de los lagos
proporcionaban la pesca y fauna ribereña.

Existieron gran cantidad de manantiales hacia el suroeste de la ciudad, tanto que


se llega a pensar que las escenas murales conocidas que aluden al Tlalocan, sean solo
una referencia de la vida cotidiana de los pobladores de una ciudad donde abundó el
agua. (Matos Moctezuma. Teotihuacan. Jaca Book. 1 995).

154
6.4.1. Sociedad.
6.4.1.1. Origen.
Al final del primer siglo a.c., las inundaciones y las erupciones del Xitle,
desalentaron por un tiempo a los pobladores de la parte central del altiplano,
provocando el abandono de las aldeas de la ribera suroeste del lago que se cubrieron
de lava.

Los inmigrantes que llegaron de los lagos y la población local de valle del río San
Juan, fueron el núcleo poblacional que inició la construcción de la cultura teotihuacana.
Algunos identifican a los teotihuacanos con el mismo grupo que fundó la cultura
Totonaca en el centro de Veracruz siglos después, esto, por ciertas similitudes de estilo
entre el lenguaje plástico de sus obras.

De cualquier modo Teotihuacan se levanta como la primera gran ciudad del


altiplano. Es posible que sus inicios se remitan hasta el siglo VI a.c. y prolongado su
desarrollo hasta el siglo VIII d.c., siendo una de las primeras grandes construcciones, la
Pirámide del Sol, cuyos inicios se pueden fijar en torno al siglo II a.c.

Desde siglos antes, la zona era reconocida como santuario regional. La


existencia de una cueva, que comunicaba con una larga gruta, hace suponer cierta
importancia del lugar, como centro de culto de las divinidades de la tierra, y su conexión
con el inframundo. Creencia mítica que ya entre los Olmecas era de suma importancia,
como lo demuestran las representaciones en los altares de la Venta y San Lorenzo y
en las Cuevas de Chalcatzingo en el valle de Morelos.

La ubicación y trayectoria de la gruta fue un elemento determinante para la


orientación de la ciudad y la Calzada de los muertos como eje principal.

6.4.1.2. Economía.
La extensión de la influencia teotihuacana tuvo relación directa con el comercio
de materiales como obsidiana, tal vez el producto principal de la región, turquesa, jade
y otras piedras finas. Se sabe que durante el apogeo teotihuacano se comenzó la

155
explotación masiva de la cal y su comercio. También productos de la cerámica de los
que se llegaron a producir en serie y se han encontrado restos en regiones distantes de
la gran ciudad.

El sur fue lugar codiciado por la abundancia de minerales y piedras finas y


productos agrícolas. El algodón provenía, como lo haría en los tiempos Mexicas, de la
zona Huasteca y Totonaca, el jade para la joyas y adornos personales del sur de
México, el bermellón para decorar la cerámica de la zona maya, y de ambos océanos
las cochas y caracoles.

Hacia el Golfo de México, existió la ruta que conectaba con la región de Tajín
que con antecedentes en el preclásico tuvo su apogeo por la misma época. Se han
encontrado yugos de piedra y motivos escultoricos en Teotihuacán, que en este caso
recibió influencia de esta zona. En la región sur de Veracruz, conocida como de los
Tuxtlas Teotihuacán dejo también su huella cultural.

Con el sureste hubo un dinámico intercambio de influencias, con las ciudades


que se desarrollaron paralelamente, con los valles centrales de Oaxaca por la ruta de
Cholula. Hacia la zona maya, Kaminaljuyú en los altos de Guatemala y en menor
medida sitios como Uaxactun, Piedras Negras y Copán, donde se han encontrado
máscaras y figuras de cuerpo entero de manufactura teotihuacana.

La presencia en estos sitios de otras regiones mesoamericanas, muestra la gran


trascendencia de Teotihuacán, que influyó en forma determinante en el desarrollo de
otras culturas

6.4.1.3. Gobierno.
La ausencia de escenas de guerra en sus murales, la ausencia de fortificaciones
y el carácter disperso y abierto de sus ciudades permite suponer que los teotihuacanos
no se constituyeron en torno a un poder militar, mismo que como se sabe cobra fuerza
en el altiplano a partir de los Toltecas.

Su gobierno estuvo encabezado por una teocracia, con el control del


conocimiento y las decisiones políticas a la vez.

156
6.4.1.4. Mito y Religión.
Para los Aztecas la historia de Teotihuacán ya solo era una leyenda y
pertenecían en su mundo mítico, a una de las eras citadas en la leyenda de los Cinco
Soles, cuando la tierra estuvo poblada por gigantes a quienes los Mexicas atribuyeron
la construcción de las enormes pirámides del Sol y la Luna.

En Teotihuacan había alcanzado su máximo esplendor una


Yuhcatiliztli,”existir de un modo determinado”, que fué una auténtica toltecáyotl, obra de
los sabios que ahí gobernaron,”los conocedores de las cosas ocultas, los poseedores
de la tradición, los fundadores de pueblos y señoríos…”Para los Aztecas, la realidad
cultural teotihuacana fué un antecedente de su propio ser. (León Portilla, Miguel.
Toltecáyotl, aspectos de la cultura Nahua. FCE. 1 980).

Sin duda el valor mitológico de Teotihuacan tiene su mayor fuerza en dicha


leyenda que recogió Sahagun, correspondiente a la creación del Quinto Sol…

Antes de que hubiese día en el mundo se juntaron los dioses en aquel lugar que
se llama Teotihuacan… Dijeron los unos a los otros dioses ¿ Quién tendrá cargo de
alumbrar el mundo ?

…Respondió un dios que se llama Tecuciztécatl… Yo tomo cargo de alumbrar el


mundo. Luego otra vez hablaron los dioses y dijeron: ¿ Quién será otro ?

…Se miraban los unos a los otros y, conferían quien seria el otro y ninguno de
ellos osaba ofrecerse a aquel oficio, temían y se excusaban.

Uno de los dioses de quien no se hacía cuenta y era Buboso… oía lo que otros
dioses decían, y los otros habláronle y dijéronle” Se tu el que alumbres”… de buena
voluntad obedeció a lo que le mandaron y respondió:”En merced recibo lo que me
habéis mandado, sea así”

…Y luego comenzaron a hacer penitencia cuatro días, y luego encendieron fuego


en el hogar… hecho en una peña que ahora llaman Teotexcalli.

157
En lugar de ramos ofrecía plumas ricas que se llaman quetzalli y en lugar de
pelotas de heno ofrecía pelotas de oro y en lugar de espinas de maguey ofrecía espinas
hechas de piedras preciosas y en lugar de espinas ensangrentadas ofrecía espinas
hechas de coral colorado y el copal que ofrecía era muy bueno.

…Nanahuatzin en lugar de cañas ofrecía cañas verdes atadas de tres en tres,


todas ellas llegaban a nueve… bolas de heno y espinas de maguey… con su misma
sangre… y en lugar de copal ofrecía las postillas de sus bubas.

A cada uno de éstos se les edificó una torre, como montes… ahora se llaman
Tzacualli… están en el pueblo de Teotihuacán. En los mismos montes hicieron
penitencia cuatro noches…

Luego de terminada la penitencia, cuando deberían comenzar a hacer su trabajo,


es decir,”alumbrar el mundo”, fueron vestidos cada uno, Tecuciztecatl con una manta de
algodón y ricos plumajes y el buboso Nanahuatzin, con un maxtlatl y un tocado de
papel. Y al llegar la medianoche los dioses se pusieron en torno al fuego, al Teotexcalli,

… que ardió durante cuatro días…… Ea pues! Tecuciztecatl entra tu en el


fuego… Y él acometió para echarse en el fuego… y como el fuego era grande y estaba
muy encendido… como sintió el gran calor… hubo miedo y no osó echarse… y volvióse
atrás.

Cuatro veces probó, pero nunca se osó echar. Estaba puesto mandamiento que
no probase mas de cuatro veces.

… Los dioses hablaron a Nanahuatzin y dijéronle, Ea pues! Nanahuatzin, prueba


tu… Esforzóse y cerrando los ojos, arremetió y echóse en el fuego, y luego comenzó a
rechinar y a resplandecer… Y como vio Tecuciztecatl que se había echado en el fuego,
y ardía, arremetió y echóse en el fuego.

Después que ambos se hubieron arrojado en el fuego, y después que se


hubieron quemado… los dioses se sentaron a esperar de que parte vendría a salir

158
Nanahuatzin… Comenzóse a parar colorado el cielo y en todas partes apareció la luz
del alba…

Aun no habían concertado los dioses por donde habría de salir el nuevo Sol,
unos voltearon al norte, otros al sur. Quetzalcoatl, Xipe Totec, Tezcatlipoca, los
Mimixcoa y otros más voltearon al oriente, y fue de allí por donde el Sol salió seguido
por la Luna, Nanahuatzin y Tecuciztecatl, por el orden en que se arrojaron al fuego.

Pero la luz de los nuevos astros era igualmente cegadora y no se les podía mirar,
y los dioses se preguntaron nuevamente … ¿Será bien que vayan ambos a la par ?
¿Será bien que igualmente alumbren ?… Y luego uno de ellos fué corriendo y dió con
un conejo en la cara a Tecuciztecatl, y oscurecióle la cara y ofuscóle el resplandor y
quedó como ahora está…

Cuando el Sol y la Luna estuvieron sobre la tierra, los dioses se dieron cuenta de
que no se movían, … ¿Como podemos vivir? ¿No se menea el Sol?… Muramos todos
y hagamos que resucite por nuestra muerte… Y luego Ehecatl (Quetzalcoatl, como dios
del viento), se encargó de matar a todos los dioses.

Y dicen que aunque fueron muertos los dioses no por eso se movió el Sol…
luego el viento comenzó a soplar reciamente… y él le hizo moverse para que anduviese
su camino. (Sahagún, Fray Bernardino de. Historia General de las Cosas de Nueva
España. Porrúa, México, 1 969).

Esta era la visión mítica que los Mexicas tuvieron de la vieja ciudad de
Teotihuacan, mas de 500 años después de que éste pueblo hubo desaparecido. Los
Teotihuacanos, por su parte fueron portadores de dioses y mitos que llegaron después
al panteón del pueblo Mexica con atributos y advocaciones que necesariamente
cambiaron con los siglos.

El dios de la lluvia teotihuacano fué el prototipo del Tlaloc azteca, pero con un
campo de actividad mas extenso… coincidía con el Ser Supremo… bajo cuyo dominio
se encontraban todas la fuerzas de la naturaleza… las aguas terrestres, del mar y del
cielo, las nubes y el rayo, toda la vegetación y el reino animal…

159
En todas las culturas antiguas de carácter teocrático se veneraba una divinidad
parecida… Cocijo entre los zapotecas, Tajín entre los Totonacas, Chac entre los
mayas…

Los rasgos y ornamentos del dios de la lluvia teotihuacano, simbolizan… la


multiplicidad de sus nexos con el mundo animal mítico. La extraña cinta con sus dos
extremos enrollados en vez del labio superior, se relaciona con el hocico del jaguar, tal
como se representa en el arte olmeca; sus largos colmillos y sus garras derivan
probablemente del mismo modelo… la lengua bífida de la serpiente y círculos alrededor
de los ojos que aparecen también en la mariposa mítica.

Los pueblos mexicanos de tiempos posteriores, cambiaron las funciones míticas


de este ser, antes ligadas al dios de la lluvia. El jaguar y el búho se transforman en
demonios nocturnos, la mariposa llegó a encarnar la Estrella Matutina y las almas de
los guerreros muertos…

La serpiente emplumada es aún en Teotihuacan representante de las aguas


terrestres, como lo era entre los mayas… la fachada del templo central de la Ciudadela
está rodeada de caracoles y conchas… es erróneo llamar templo de Quetzalcoatl este
edificio… porque hace pensar en el dios relacionado en la mitología azteca con el sol y
el viento. (Krickeberg, Walter. Las Antiguas Culturas Mexicanas. FCE. 1995.)

Así pues, las deidades relacionadas con las actividades agrícolas, fueron las
dominantes en el panteón Teotihuacano. Y entre ellas las del agua fueron las más
representadas. En Tlaloc se sintetizan las deidades de las aguas celestes y terrestres.

Piña Chan y Pedro Armillas señalan que la llamada pirámide de Quetzalcoatl,


en realidad esta dedicada al dios de la lluvia. Ya que las representaciones escultoricas
que en ella se presentan corresponden al desdoblamiento de Tlaloc como dios de las
aguas celestes y de las corrientes de la tierra, personalizadas en la serpiente
emplumada y el jaguar respectivamente. Tlaloc reúne en sí la serpiente el ave y el
jaguar, es decir, la fertilidad, las nubes y las aguas terrestres. Otra posible asociación

160
del jaguar con la lluvia proviene de su fuerte rugido con los truenos que la preceden. (il.
59)

Tlaloc preside así, la pirámide citada, (de Quetzalcoatl), aparece en el palacio de


los caracoles emplumados, y en el mural del patio oeste del Quetzalpapalotl. Se le
reconoce por sus lujosos atavíos y la profusión de adornos que lo visten. Plumas
preciosas, chalchihuites, caracoles estilizados, y sus grandes anteojeras.

Matos Moctezuma, encuentra muy significativa la repetición del número 4 en


diversas expresiones artísticas, y supone que la posterior utilización de esta cifra en la
cultura mexica tenga sus orígenes en este santuario teotihuacano. Son cuatro los
sectores de la ciudad, cuatro los cuerpos de los principales templos, cuatro los rumbos
del universo terrestre, y cuatro los soles o eras que preceden al actual.

Existen abundantes representaciones de Chalchiutlicue, pareja de Tlaloc,


Huehueteotl o Xiuhtecutli dios viejo del fuego y Xipe Totec, dios de la vegetación que se
renueva son representados en numerosas ocasiones en piedra y barro. Todos
relacionados con la fertilidad y la producción de alimentos. (il. 6, 7, 8, 9, 10 y 16).

6.4.2. Arte.
El arte de Teotihuacán es eminentemente religioso y esto se expresa en su
línea recta, simplicidad de formas, y los volúmenes masivos, características
reconocidas de la plástica teotihuacana. Octavio Paz en La magia de la Risa,
hablando de Tajín, pone como extremos de las expresiones plásticas mesoamericanas,
a los mayas por un lado, por la sinuosidad y exuberancia decorativa, y a los
teotihuacanos por el otro, por la sobriedad de sus formas.

…En el arte de Teotihuacan, arte religioso por excelencia, todo se encuentra


sometido a un proceso de abstracción que transforma las cosas en símbolos de alto
contenido poético… Un camino se señala por una sucesión de pies, una flor es
sinónimo de hermosura, una mariposa es símbolo de fuego… (Gendrop, Paul. Arte
Prehispánico en Mesoamérica. Trillas. 5ª Ed. 1 990).

161
Entre los principales íconos de la plástica teotihuacana están: la figura humana,
búhos, que algunos identifican con un quetzal, mariposas, caracoles y conchas marinas,
peces, plumajes, la serpiente y el jaguar.

Arquitectura.
Tipologías formales.
• Pirámides
• Templos
• Palacios.
• Obra hidráulica. Cisternas y sistemas de desagüe.
• La Ciudadela.
• La Calzada de los Muertos
• Tumbas bajo las viviendas

La pirámide del Sol se desplantó sobre un manantial. Con este antecedente de


gran importancia para la sobrevivencia y el cultivo de alimentos, la ciudad toma un
significado que se vincula estrechamente con el agua. Y las principales obras plásticas
teotihuacanas, hablan de los dioses de la lluvia, Tlaloc, Chalchiutlicue y El Tlalocan,
paraíso donde moraban los muertos por alguna causa relacionada con el agua.

El lenguaje arquitectónico de Teotihuacan, se difundió por las regiones


mesoamericanas, llevado por las rutas de comercio. Al Tajín, a la zona Maya y a
Occidente. En el Ixtepete en Guadalajara, se puede ver el tratamiento arquitectónico
de talud tablero propios de Teotihuacán.

Entre los edificios mas destacados están:

• Piramide del Sol.


• Pirámide de la Luna.
• Templo de Quetzalcoatl.
• Palacio de Quetzalpapalotl.
• Palacio de Tetitla.
• Palacio de Zacuala.

162
• Palacio de Yayahuala.

Escultura.
Tipologías formales.

• Alto y bajo relieve.


• Escultura monumental en piedra (muy poca). Salvo la Chalchiuhtlicue y el Tlaloc.
• Almenas.
• Máscaras.
• Cerámica. Con molde y producida en serie. De formas y técnicas muy variadas.
• Piezas de adorno personal. Orejeras, dijes, figurillas de ofrenda.

La mayor parte de la producción de la escultura teotihuacana, está adosada a los


edificios.Sobresalen las de la pirámide de Tláloc (conocida como de Quetzalcoatl), por
su gran contenido religioso su calidad técnica y monumentalidad. Aquí debe hacerse
notar la combinación, presente desde los olmecas, de representaciones de inclinación
abstracta conviviendo con las figurativas. Estas se alternan en las cabezas de serpiente
emplumada y jaguar estilizado que emergen de los tableros, cuyas advocaciones, como
ya se dijo, están más cerca de lo Olmeca que de lo Mexica.

Las piezas exentas, son de talla menor en piedra y cerámica. Es una notable
excepción la escultura exenta de Chalchiuhtlicue encontrada frente la pirámide del Sol
(il. 10). Proliferan las máscaras, urnas, vasijas trípodes, almenas, platos.
Representación de dioses Tlaloc y Xipe Totec, en incensarios. Además de la cerámica
utilitaria de ofrenda y de adorno personal en piedras finas.

Algunas de las obras escultóricas mas notables por su valor mitológico y


religioso son:

• Relieves de los pilares del Palacio de Quetzalpapalotl.


• Chalchiuhtlicue. Estatua en piedra basáltica.
• Mascarones de Serpientes emplumadas y abstracciones de Tlaloc en el Templo de
Quetzalcoatl.

163
Pintura.
La pintura de Teotihuacan es eminentemente religiosa, fue dedicada a la
representación de sus rituales y mitos creados en torno a sus dioses y su culto.

Las escenas de dioses acuáticos, con fauna y flora, y personajes en actividades


relacionadas con el agua, se repiten en muros, basamentos, techos y pisos.

A diferencia de Monte Albán donde la mayor parte de la pintura mural se


encuentra en las tumbas, aquí en Teotihuacan, la pintura se encuentran en los
espacios habitables, en los sitios donde eran vistos cotidianamente. En los basamentos
de los edificios, hacia las calles, en muros, pisos y techos. Georges Kubler, confiere a
la estructura formal de la pintura teotihuacana una cualidad lingüística, donde los
elementos compositivos se repiten a manera de letanía, con un propósito de
comunicación. (Idem.)

En 1 889, Leopoldo Batres, descubrió los primeros vestigios de la abundante


pintura mural teotihuacana. Atetelco. Tetitla, Tepantitla, Zacuala. El mismo, sugiere el
uso de algunos de los elementos que mas se repiten, con el propósito de…”Combinar y
componer asociaciones significantes, en una búsqueda de formas visibles de escritura”.
(Artes de México. Revista. No. 144).

Hileras de círculos concéntricos, que significan”lo precioso”, Chalchihuites, el


jade, asociado con el sol. Discos circunscritos en ondulaciones, relacionados con
burbujas, espuma y reflejos de agua. Hay también motivos geométricos, como la greca
escalonada (Xicalcoliuhqui), abstracción del agua en movimiento y lluvia, y simbolo de
la serpiente y el caracol. Aparecen peces, caracoles, estrellas de mar, plantas
acuáticas, tortugas y garzas. Las aves, representantes de los cielos, de las que se
aparecen, colibríes, quetzales, búhos y zopilotes.

Los personajes se combinan en animales mitológicos como peces con cabeza de


ofidio, serpientes emplumadas, caracoles emplumados y aves con cuerpo de felino,
además de otras fieras como coyotes, pumas y perros, cuyos cuerpos se cubren de
escamas, caracoles, espinas o flores.

164
Casi toda la pintura mural teotihuacana, expresa la vocación religiosa de su
pueblo, Tlaloc domina entre los personajes mitológicos, y las composiciones se
desarrollan en torno al tema del agua, elemento precioso para una sociedad agrícola.

En Tepantitla, complejo habitacional, dentro de la ciudad, está El Paraíso de


Tlaloc, (Tlalocan), llamado así por Alfonso Caso, ejemplo que resume los valores
pictóricos teotihuacanos. En este mural se describe el sitio a donde iban quienes
morían por causas relacionadas con el agua. Se presenta como un vergel de
abundancia, presidido por Tláloc. En la escena aparecen pequeños personajes en
diversas actitudes, juegan pelota, cantan, cazan, siembran o practican curaciones con
agua, en un ambiente donde proliferan flora y fauna mezcladas con agua en
abundancia.

En otro recinto del mismo edificio, unos personajes ataviados con yelmos con
aspecto de cocodrilo, a los que se les conoce como Los Sembradores, derraman
semillas sobre la tierra, aludiendo a la facultad de Tlaloc, como propiciador de la
fertilidad de la tierra. Serpientes emplumadas entrelazadas, con movimientos
ondulantes, enmarcan la escena.

Otros murales importantes de temas similares como: Los Caracoles


emplumados, Los Animales Acuáticos, Los animales Mitológicos, Los Sacerdotes
Sembradores, La Ciencia Médica, El Juego de Pelota, Xochipilli bajando del Cielo, se
encuentran en Atetelco, Tetitla, Tlamimilolpa, el Palacio de Quetzalpapalotl, el Palacio
del Sol, Templo de la Agricultura, Zacuala, y en la Calzada de los Muertos.

Hay diversos planteamientos que intentan explicar el fin de Teotihuacán.


Enfermedades y epidemias, fenómenos naturales, invasiones de grupos nómadas del
norte, levantamientos sociales de las clases inferiores sobre la clase sacerdotal.

Se ha mencionado con insistencia que las sociedades del clásico, básicamente


agrícolas y teocráticas, no dependieron de la guerra como actividad complementaria de
su economía. Pero E. Matos Moctezuma, hace notar la existencia de ciudades
amuralladas coetáneas de Teotihuacán en la región de Puebla Tlaxcala y múltiples

165
escenas de guerra en murales (Cacaxtla) y en estelas mayas, y más atrás aún, en el
edificio de los danzantes en Monte Alban y en Dainzú, donde se inscribieron escenas
de cautivos tomados por el pelo.

Esto hace suponer que la práctica de la guerra y toma de cautivos, es más


antigua de lo que se supone usualmente, así como la concertación de alianzas de unos
grupos con otros para levantarse contra el opresor en turno.

Este recurso de sobrevivencia que se presentó hasta la llegada de los invasores


españoles, pudo ser el motivo de la destrucción de Teotihuacán, en su organización
social primero y después en lo material, de tal forma que para el siglo VIII d.c., el
santuario de Teotihuacán, la primera gran ciudad del altiplano, estaba abandonada.

El fenómeno de decadencia y abandono, se repitió en otras ciudades del clásico


muy alejadas entre sí, como Monte Alban en Oaxaca, Tikal y Palenque en el área Maya.

Este es el momento de los grandes movimientos de población y reestructuración


de las ciudades hegemonicas del altiplano. Tambien del nacimiento de nuevos centros
ceremoniales, ahora con una planificación defensiva, con murallas, fosos y fortalezas.
Saturados de representaciones de escenas bélicas, sacrificios humanos y grandes
personajes ataviados con emblemas y atributos de poder.

Después otras ciudades se disputarán la hegemonía sobre los valles de México


central. Entre los siglos VIII y XI, serán Tula, Xochicalco y Cacaxtla, los centros
continuadores de la toltecáyotl de los Nahua, que los mexica retomarán para legitimar
su estirpe e imponer su poderío.

6.5. Tula.
Ver Arqueología Mexicana No. Especial 5. Parea complementar información.
Los grupos humanos mas antiguos en la formación de la civilización tolteca, fueron
originarios de la zona del Golfo, y aportaron una marcada influencia Olmeca,
enriquecida a su paso por Quiahuistlán y Papantla en Veracruz y Tulancingo en
Hidalgo. El otro elemento humano llegó del norte de Mesoamérica, de la zona de

166
Chalchihuites en Zacatecas. Influencia de las culturas del norte son el Tzompantli y el
Chac Mol (ilustraciones).

La Tolteca fue la cultura dominante en los inicios del Postclásico después del 900 d.c..
El intercambio comercial entre las poblaciones de la zona centro dejó abundantes
muestras de su la influencia Tolteca. Rasgos en arquitectura, cerámica y rituales. Se
reconoce su influencia cultural hasta sitios lejanos en Centroamérica como Tazumal y
Cihuatán en el Salvador. Al Norte mesoamericano y la Huasteca en el Golfo. Como
muestra de la grandeza cultural Tolteca está la renovación de la cultura maya de la
península de Yucatán en el postclásico. En torno al año mil d.c. el empuje cultural
Tolteca decayó. Se intensificó la emigración a otros sitios que recibieron el beneficio del
adelanto Tolteca, como Cholula, Para el 1100 el proceso de decadencia Tolteca ya era
inevitable, pero su herencia cultural fue tomada por civilizaciones del posclásico tardío y
reconocida como fuente de legitimidad de las elites sociales de los Mexicas.

La región Tolteca conocida en su momento como Teotlalpan, Tierra de los Dioses,


producía en abundancia maíz, amaranto, frijol, y algodón. La primer comunidad se
asentó en lo que ahora se conoce como Tula Chico, y tuvo su mejor momento en el
epiclásico, entre el 700 y 900 d.c. la Tula del postclásico temprano 900 1200 d.c. tuvo
orígenes étnicos diversos como se dijo ya). Teotihuacan Tula y Tenochtitlan, marcaron
un desarrollo cultural que le dio identidad a la región central mesoamericana y extendió
su influencia a lugares tan distantes como Centroamérica y la zona maya norte. La
ciudad de Tula tuvo una concepción urbana claramente intencionada, edificios
especializados en las funciones públicas, tanto en lo ritual religioso como en las
administrativas. Viviendas para la élite gobernante y para el resto de la población
agrupadas en barrios comunicados por calles y calzadas. En su apogeo hasta el año
1100 d.c. su extensión llego a cubrir hasta 16 km2 para contener una población de 60
000 habitantes con numerosos asentamientos periféricos.

167
• Tollán: Lugar de los Tules.
• De 950 a 1 200 d.c. 1 168 W.K.
• Quetzalcoatl y Huemac, como sacerdote y rey respectivamente.
• Obras.
• Pirámide de Tlahuizcalpantecuhtli.
• Palacio Quemado.
• Templo del sol.
• Coatepantli.
• Relieves de efigies de guerreros, calaveras, y águilas devorando serpientes.
• Chac Mol.
• Juego de Pelota.

Medio Físico.
El territorio Tolteca se encuentra unos 100 km. Al noreste del valle de México. Se
ha confirmado ahora por estudios paleoecológicos, que hace mil años, en la época que
los toltecas habitaron la región, fue rica en recursos naturales. Los aztecas la llamaban,
Teotlayan (tierra de los dioses), por su abundancia en bosques, ríos y manantiales,
tierras fértiles y clima templado. (Hasta aquí la Revista de Arqueología Mexicana).

6.5.1. Sociedad.
6.5.1.1. Origen.
La zona tolteca, estuvo poblada desde dos milenios antes del apogeo de su
cultura, es decir unos mil años a.C. Durante el formativo medio 800 a 600 a.c. grupos
humanos organizados en pequeñas comunidades aldeanas se asentaron en la ribera
de los ríos y arroyos. Sus expresiones culturales estuvieron marcadas por fuertes
influencias olmecas en sus orígenes y a lo largo de su desarrollo, fueron recogiendo
elementos de las culturas de arcaicas del Centro y de Occidente, como Ticomán y
Chupícuaro respectivamente.

Durante el apogeo de Teotihuacan, en los primeros siglos del Clásico, la zona


estuvo bajo su influencia como lo demuestran los testimonios arqueológicos. Pero una
vez que Teotihuacán comenzó a decaer, durante los dos siglos precedentes al
esplendor Tolteca, hubo ajustes entre los pueblos de la región, que intentaban asumir el

168
poder que dejaba la gran sociedad teotihuacana. En este momento surgen Xochicalco,
Cacaxtla, son tiempos de dinámicas migratorias con las que nuevos grupos de
Chichimecas (Teochichimecas, verdaderos Chichimecas) arriban a la región y se
asientan en los terrenos periféricos, en las cimas de los montes, laderas y cañadas.
Estos nuevos pobladores, trajeron consigo una nueva forma de vida basada en la
guerra y los sacrificios, y los rasgos de su cultura, que se pueden leer en el sitio
conocido como Magoni (600 a 750 d.c.) fueron la simiente de la sociedad Tolteca.
(López, Cobean y Mastache. Xochicalco y Tula. Jaca Book. 1 995)

Así pues, las culturas mesoamericanas experimentaron un cambio importante


alrededor del siglo VIII d.c. y a estas fechas se remontan las citas de códices mixtecas y
algunos escritos Mexicas, señalando que en esta época hubo un cambio cultural.
(Krickeberg, Walter. Las Antiguas Culturas Mexicanas. FCE. 1995).

Algunos autores hablan de Prehistoria mesoamericana, al referirse al período


anterior a los Toltecas y hablan de tiempos históricos a partir de ellos. También son
mas abundantes las fuentes informativas, códices prehispánicos y escritos coloniales a
partir del período Tolteca, son tratados en Los Anales de Cuauhtitlán, en la Historia de
México por sus Pinturas, y en la Obras Históricas de Fernando de Alba Ixtlixóchitl..

A partir de los Toltecas, todas la culturas que les siguieron durante los siguientes
siete siglos, es decir, hasta la invasión española, estuvieron marcados por la
Toltecáyotl, la Toltequidad, la manera en que vivieron los Toltecas.

Los Toltecas fueron objeto de exaltación mitológica de los aztecas, se les cita
como un pueblo legendario que habitó un país de abundancia. B. de Sahagún recogió
relatos en los que les reconoce como hombres excepcionales, conocedores de las
ciencias y las artes, creadores de los conocimientos calendáricos, la escritura y la
metalurgia, tanto que, el nombre de su ciudad, Tollán, se aplicaba a las grandes
ciudades como señal de cultura y grandeza.

De acuerdo a los Mexicas, fueron los primeros que sembraron en México la


semilla de los hombres, los primeros habitantes de la edad presente, del Quinto Sol,

169
creado en Teotihuacán, después de las cuatro eras anteriores, los cuatro soles de los
tiempos prehistóricos.

Eran más altos y veloces que los hombres actuales, maestros en todas las artes,
al grado que Tolteca llegó a significar “artista” entre los aztecas… Fueron ellos los que
cimentaron la ciencia saccerdotal.

En su país… las mazorcas crecían tanto que había que rodarlas por el suelo, las
hortalizas crecían como palmeras y el algodón se daba ya en todos los colores. Había
allí aves de plumas preciosas y plantas tropicales y desde una montaña de su país, la
voz del heraldo llegaba hasta los confines de la tierra… (Krickeberg, Walter. Las
Antiguas Culturas Mexicanas. FCE. 1995).

Tula tuvo su apogeo entre los siglos VIII y XI d.c. Con la participación de dos
grupos culturales: Teotihuacán y los grupos del norte (chichimecas).

Importancia de la cultura Tolteca. La Toltecáyotl. Xochicalco y la segunda


dispersión de la cultura, después de la Olmeca. Su influencia cultural de Tula se
dispersó por todo mesoamérica, que tuvo entonces su mayor extensión territorial.
Nuevas invasiones Chichimecas (Teochichimecas) del norte acabaron con la ciudad y
su hegemonía cultural alrededor del siglo XII.
La lucha entre Quetzalcóatl y Tezcatlipoca se relata en la mitología azreca, como
Tezcatlipoca el hechicero, “la pesadilla deificada” ( a decir de Paul Westheim), quién
después de múltiples argucias logra avergonzar a Quetzalcóatl, embriagándolo y
desprestigiandolo ante su pueblo, provocando su huída al oriente hacia 999 d. C.

6.5.1.2. Economía.
La ciudad de Tula llego a extenderse por 60 Km2. Y es probable una población
entre 60 y 80 mil habitantes en su momento de máximo desarrollo.

La sociedad Tolteca estuvo organizada en forma muy semejante a su antecesora


teotihuacana. Hubo barrios de artesanos especializados y núcleos de vivienda
colectiva. Además de la producción agrícola fundamental para el sostenimiento del

170
pueblo, hubo comercio de piedras finas y materiales preciosos para ofrendas y adornos
personales.

Se sabe que las conchas marinas provenían de ambos océanos, la turquesa de


los remotos yacimientos de Nuevo México, la obsidiana de la cercana Sierra de
Pachuca, de Otumba, Michoacán y Puebla, algodón de la zona del Golfo, cacao y
plumas de aves de las zonas tropicales de Chiapas y Guatemala.

6.5.1.3. Gobierno.
Las Ciudades Estado de este período, reunían en una sola persona el liderazgo
guerrero y sacerdotal, ya que no había aún una diferencia clara entre la institución
militar y la religiosa. Hubo en la sociedad tolteca gran énfasis en el militarismo, como se
comprueba en los temas de sus representaciones plásticas, que repiten escenas de
guerreros y sacrificios humanos.

En excavaciones hechas por Eduardo Matos Moctezuma, en el Juego de Pelota


2, se encontró una plataforma con entierros de … miles de fragmentos de cráneos
humanos, lo que indica que funcionaba como un Tzompantli, o lugar para colocar los
cráneos de las personas sacrificadas en los templos de la plaza principal… (López,
Cobean y Mastache. Xochicalco y Tula. Jaca Book. 1 995).

6.5.1.4. Mito y Religión.


Son coincidentes los relatos que marcan la fecha Ce Técpatl (uno pedernal) el
año 1 168 d.c., como el inicio del período Chichimeca en el altiplano, es decir, la cultura
creada por los Chichimecas en la ciudad de Tollán, se extiende en mesoamérica a partir
de la caída de Huemac, último gobernante de los diez que tuvo Tula, cuya fundación se
marca en el año 856 d.c.

Sin duda en personaje que llena la mitología de los pueblos chichimecas, a partir
de Tula es Quetzalcoatl, sacerdote y guerrero, hombre sabio y ejemplar, que al
deificarse, llega al panteón de los pueblos nahuas con advocaciones múltiples y
desdoblamientos que llegan hasta los Aztecas como dios del Viento, Ehecatl

171
Quetzalcoatl; dios de la Estrella Matutina, Tlahuizcalpantecuhtli; Dios de la estrella
Vespertina, Xólotl y como Huitzilopochtli, el Sol, el dios tribal mexicano.

Quetzalcoatl vivió 52 años, de 947 a 999, su nombre corresponde a la fecha de


su nacimiento Ce Acatl Topiltzin Quetzalcoatl, Uno Caña, Nuestro Príncipe, Serpiente
con Plumas de Quetzal. Hijo de Mixcoatl, Serpiente de Nubes y la diosa de la tierra
Chimalman, Escudo Acostado. Su padre fué muerto por sus propios hijos, hermanos de
Quetzalcoatl, quien vengó su muerte y fué nombrado Rey Sacerdote por los Toltecas en
977, fecha que se tiene como la edad de oro de los toltecas, la cual duró poco, pues…

Los demonios acaudillados por Tezcatlipoca hicieron caer en pecado al piadoso


rey, logrando que se olvidara de sus deberes religiosos, instigándolo a la embriaguez, la
vanidad y la lujuria…

Triste y avergonzado, por sus pecados, Quetzalcoatl abandonó Tollán con todos
sus criados después de enterrar sus tesoros, de transformar los árboles tropicales en
acacias espinosas y liberar las aves de brillante plumaje… Dirigió sus pasos al País de
la Aurora (Tlapallan), o al País del Negro y Rojo (Tlillan Tlapallan) en donde murió por el
fuego en el año Ce Acatl (Uno Caña) y su corazón se transformó en Estrella de la
Mañana… (Krickeberg, Walter. Las Antiguas Culturas Mexicanas. FCE. 1995).

Posteriormente Quetzalcoatl llegó a las tierras mayas, a Chichén Itza entre 967 y
987 d.c.. desde la región de Chakanputún (Champotón, Campeche) para crear el
florecimiento Maya Tolteca del postclásico de las ciudades de Chichén Itza, Uxmal y
Mayapán. Aún se duda si el grupo al que los mayas llamaron Itzáes, estaba formado
por los mismos que abandonaron Chichén Itza, por el siglo VI d.c. o eran realmente
Toltecas acompañando a su sacerdote.

De acuerdo con la mitología azteca, Quetzalcoatl se incineró en Tlillan Tlapallan,


y surgió a los nueve días por el oriente, en su salida del inframundo provisto de flechas
y convertido en el planeta Venus. Tlahuizcalpantecuhtli, significa”El dueño de la Casa
del Alba”. Su complemento Xólotl, es tambien el planeta Venus pero en el período de
año en que aparece como estrella vespertina.

172
6.5.2. Arte.
Además de la temática guerrera que la plástica tolteca dejo en los pueblos
nahuas, cierto esquemas de composición de los elementos arquitectónicos y
escultóricos de los centros ceremoniales posteriores, parecen haberse tomado de la
ciudad de Tula…

En las plazas de Tula y Tenochtitlan, la planeación y ubicación de las


Pirámides, Palacios, Juegos de Pelota, Altares y otros edificios son muy
parecidas, ambos centros comparten una serie de esculturas y elementos
iconográficos, Coatepantli (muros de serpientes) delimitando el recinto sagrado,
Tzompantli, banquetas con frisos de guerreros, Chac Mooles, Atlantes y
portaestandartes…

Las ofrendas de la época Tolteca en el Palacio Quemado y otros edificios en la


plaza de Tula, fueron los prototipos para las ofrendas masivas que los mexica
depositaron en el Templo Mayor y otras áreas sagradas. Las ofrendas de ambas
culturas comparten muchos materiales: conchas marinas, corales, turquesas, jade,
serpentina y cuchillos de sacrificio… Las ubicaciones de las ofrendas en los ejes de los
edificios en ambos casos, son muy parecidas. (López, Cobean y Mastache. Xochicalco
y Tula. Jaca Book. 1 995).

La mayor aportación de los Toltecas está en el plano religioso y mitológico.


Quetzalcoatl, el gobernante sacerdote hecho dios y mito, su desdoblamiento en otros
dioses, y sus atributos distintivos, que sirvieron para llenar la obra plástica de los
pueblos que le siguieron principalmente los Mexica, que llegarían al Valle de México
unos dos siglos después de la caída de Tula.

6.6. Cacaxtla
En el territorio del suroeste de la ciudad de Tlaxcala se desarrolló la cultura de
Cacaxtla entre los años 650 y 850 d.C., aunque ciertas características de estilo amplían
su periodo hasta el 950 d.c.

173
Su emplazamiento se encuentra en la ruta de comunicación entre el centro y las
culturas del Golfo, esta es la razón de la construcción de fortificaciones, diques y fosas
que se agregan a su accidentada geografía.

Su origen se atribuye a un grupo que Muñoz Camargo, cronista tlaxcalteca del


siglo XVI señala como Olmeca-Xicalanca. Xicalango era el nombre que los Mexicas
daban a la Laguna de Términos en Campeche, región próxima a la que ocuparon los
Olmecas arqueológicos, y zona de los mayas Chontales e Frontera Tabasco. De ahí,
salió el grupo que conquistó Cholula en el siglo VIII d.c., es decir en el momento en que
Teotihuacan pierde su fuerza.

Su pintura mural tiene como tema central la figura humana, que se presenta en
taludes y muros, en dos contextos básicos. Uno las escenas guerreras y otro las
escenas simbólicas, y mítico religiosas.

Su producción corresponde al momento de cambio que marcó culturas


mesoamericanas, con un cambio que las llevó de las grandes sociedades teocráticas de
economías básicamente agrícolas a las sociedades militaristas guerreras con apoyo
económico originado en los tributos de los pueblos conquistados.

Cacaxtla se desarrolló bajo el dominio teotihuacano a través de Cholula, fué


contemporánea de Xochicalco y de los inicios de Tula.

La obra mural de Cacaxtla expresa con objetividad la época en que se realizó.


Se expresa con un lenguaje propio de la época de cambio y concentra influencias
iconográficas y estilísticas, de Teotihuacan, de la zona Maya, Xochicalco y Monte
Albán.

El mural de La Batalla concentra 48 personajes con claras diferencias étnicas,


es el momento final cuando uno de los grupos, obtiene la victoria. Presenta el triunfo,
con la expresión agresiva de los vencedores con rasgos de los pueblos del altiplano, y
el drama de la derrota del grupo maya, con sangre, sacrificio y dolor . Una composición
llena de dinamismo con variadas posturas de los personajes, sentados, flexionados,

174
yacentes, contorsionados. Constituye una alabanza de la guerra como simbolo de la
lucha entre la dualidad mítica de fuerzas celestes y las de la tierra.

Dos personajes pintados casi de tamaño natural personifican los dos elementos
citados. Uno es un Hombre Pájaro de rasgos mayoides que porta una gran barra
ceremonial, tiene garras de águila, un yelmo de cabeza de ave y adornos de plumas
penden de sus brazos. Está parado sobre una serpiente emplumada y enmarca la
escena una banda acuática.

El otro personaje está cubierto por una piel de jaguar, y su cabeza la cubre un
yelmo igualmente de jaguar. Porta un carcaj del que asoman puntas de flechas que
gotean agua sobre el jaguar serpentino en que el personaje posa los pies, que son
tambien unas garras de felino.

La guerra, no solo es afán de conquista, la batalla entre los hombres, llevada aun
plano mitológico, es el enfrentamiento entre los elementos del universo, como lo
concibieron en sus creencias religiosas las culturas postclásicas del altiplano central.
Las fuerzas celestes representadas por el ave y las de la tierra representadas por el
jaguar, son partes elementales de una realidad, en la que el hombre debe colaborar
para mantener la dinámica que posibilita su existencia.

6.7. Xochicalco.
El lugar de la casa de las flores.
Xochicalco en valle de Morelos, al sur del valle de México, tuvo su apogeo entre
los años 650 y 900 d.c., aunque desde el preclasico la región estuvo ocupada por
pueblos aldeanos de diversos orígenes. Compartió en el tiempo su periodo de mayor
intensidad productiva con otras ciudades de los valles centrales como Teotenango,
Cacaxtla y un poco antes con Tajín.

Sus principales construcciones están en el cerro de Xochicalco, que se levanta


unos 150 metros sobre el estrecho valle que lo rodea. Aquí destaca el edificio de las
Serpientes emplumadas.

175
De acuerdo con Piña Chan, la sociedad de Xochicalco fué receptora de la ideas
religiosas y mitológicas de los Teotihuacanos y del centro de Totonacas Huastecas y
Mayas. De estos últimos recogieron el desarrollado culto de Venus y lograron una
síntesis de los atributos de las deidades agrarias anteriores con el culto a Quetzalcoatl.

Nace aquí, el culto a Quetzalcoatl como la deidad que reúne los elementos y
atributos simbólicos de dioses celestes y terrestres.

La Serpiente Emplumada … Serpiente de plumas preciosas, o pájaro serpiente


con caracoles cortados sobre el cuerpo (aire, aliento divino), con crestas en la cabeza,
lengua bífica y cola rematada en un haz de plumas; o sea la representación de una
serpiente alada y divina, asociada al cielo y al viento… (Piña Chan, Román.
Quetzalcoatl, Serpiente Emplumada. FCE. 1 985).

Así se presenta como elemento decorativo principal en los relieves del Templo
de las Serpientes Emplumadas, principal edificio de Xochicalco (il. 64). Las
ondulaciones de las serpientes emplumadas, se alternan con sacerdotes con tocados y
yelmos de cabezas de serpientes con plumas preciosas combinadas con chalchihuites y
se repiten los glifos 7 y 9 Ojo de Reptil o Viento, el primero como fecha de nacimiento
de Quetzalcoatl y el segundo su nombre calendárico.

Se encontraron en Xochicalco tres estelas de sección cuadrada, guardadas en


cajas de piedra, significando su valor mitológico. Contienen el momento del nacimiento
de Quetzalcoatl como Dios de la Estrella de la Mañana, Venus o Tlahuizcalpantecuhtli
que emerge del inframundo, tal como se relata en la mitología mexica (il. 57 y 58).

También aparece Quetzalcoatl, en su condición dual, como Nacxítl o Cuatro pies,


o sea Venus como estrella matutina y vespertina, encarnada por Nácxitl Quetzalcoatl y
Xolotl (Gemelo) respectivamente.

Xochicalco representa así, el lugar del nacimiento de Quetzalcoatl como


divinidad principal del panteón mesoamericano del postclásico. Xochicalco es el lugar
mítico conocido por lo Mexicas como Tamoanchán, (Piña Chan, Román. Quetzalcoatl,

176
Serpiente Emplumada. FCE. 1 985), ubicado en el Noveno Cielo, donde fueron los
dioses por la pareja primigenia Tonacacihuatl y Tonacatecuhtli.

De Tamoanchan habla Sahagún en el relato sobre los primeros pobladores de


esta tierra que llegaron por el mar a Pánuco (ver capítulo sobre el Golfo).

Por el agua en sus barcas vinieron, en muchos grupos, y allí arribaron a la orilla
del agua, a la costa del norte, y allí donde fueron quedando sus barcas, se llamaba
Panutla, que quiere decir”por donde se pasa encima del agua”, ahora se dice Pantla
(Pánuco).

Enseguida siguieron la orilla del agua, iban buscando los montes, los montes
blancos y los montes que humean. Algunos se acercaron a Quauhtemallan
(Guatemala). Después vinieron... al lugar que se llama Tamoanchán...

Cuando sus sacerdotes los abandonaron, los cuatro que quedaron con ellos,
Oxomoco, Cipactonal, Tlaltetecui y Xochicahuaca, se encargaron de recrear la
sabiduría, la forma de gobernar, el arte de contar el tiempo, el arte adivinatorio, y como
interpretar los sueños. Es decir en Xochicalco lugar histórico, se desarrolló la escena
mítica de la creación de la sabiduría después del nacimiento del Quinto Sol en
Teotihuacán.

De este modo, nació en Xochicalco el Quetzalcoatl como divinidad en la que se


concentran los principales atributos de los dioses precedentes.

… Quetzalcoatl era la gran estrella que se desdoblaba en Tlahuizcalpantecuhtli o


Señor del Alba y en Xólotl o su Gemelo Precioso… Se ligaba al oriente o región de la
luz y también al poniente u oscuridad, lo mismo que al cielo y al mundo de los
muertos…

Su principal símbolo era el pájaro serpiente o la serpiente emplumada, sus


sacerdotes portaban sus atributos y llevaban su nombre, intervino en la creación del
Quinto Sol y formó la nueva humanidad. Fue el descubridor del maíz como alimento del
hombre recién creado, y por lo tanto de la agricultura… Dios creador por excelencia…

177
Regía el tiempo, el año cíclico (días, noches, meses) y de ahí su relación con el
calendario, numeración, escritura y observaciones astronómicas, es decir, con los
conocimientos intelectuales de la época… Patrón de la vegetación y la sequía, del agua
y del rayo…

Una verdadera divinidad, que encarnaba para los hombres todas las cosas
buenas y grandiosas, a la vez que ordenaba, la situación politeísta de una religión
agraria, que había entrado en decadencia a finales del Clásico mesoamericano, o sea,
entre 650 y 900 d.c. (Piña Chan, Román. Quetzalcoatl, Serpiente Emplumada. FCE. 1
985).

Se dice también que de Xochicalco partieron los sacerdotes que propagarían el


culto al nuevo Quetzalcoatl, divinidad que concentraría los atributos de los antiguos
dioses agrícolas durante el postclasico.

En suma… Quetzalcoatl con la aportación de las culturas maya, teotihuacana,


huasteca, zapoteca y nahua antigua… tendría una personalidad dual igual que Venus, y
por eso era concebido con cuatro pies o dos figuras (il. 55 Golfo), Nácxitl, que se
desdobla en Lucero del Alba, Tlahuizcalpantecuhtli y en Estrella Vespertina, Xolotl…
Tambien como deidad relacionada con la lluvia, la agricultura y el calendario o tiempo
cíclico. (ídem.)

Su efigie fué llevada hasta otras regiones mesoamericanas, como hombre-


pájaro-serpiente, comúnmente representado como un hombre que emerge de las
fauces de una serpiente o como una serpiente emplumada, iconografía que vino a
enriquecer la plastica de las culturas postclásicas.

6.8. Aztecas.
6.8.1. Sociedad.
6.8.1.1. Origen.
El pueblo Mexica fue el último grupo nahua que llegó al valle de México, esto
sucedió en el siglo XIII d.c., dos siglos antes de la invasión española que habría de
arrasar su ciudad y su cultura. Después de una larga travesía de mas de ciento

178
cincuenta años, encontraron en la cuenca de los lagos del valle de México, el lugar
donde habrían de fundar su ciudad.

Provenían de un lugar mítico llamado Aztlan, lugar blanco, o lugar de las


garzas, hipotéticamente entre los límites de Jalisco y Nayarit.

Dicen las fábulas que un pájaro se les apareció sobre un árbol muchas veces,
repetía un chillido que ellos quisieron interpretar como diciendo”Tihui”, que quiere
decir”ya vámonos”. Como esta repetición fué mucha y muchas veces, uno de los mas
sabios de aquel linaje y familia llamado Huitziton (Pequeño Colibrí) reparó en ello, y
considerando el caso quiso aprovecharse de ese canto para fundar su intención
diciendo que era llamamiento de alguna deidad oculta hacía por medio de aquel
pájaro…

Dio parte de ello a Otro llamado Tepatzin… que entendió lo mismo que Huitziton
en el canto del pájaro… Fué del mismo parecer.

Los dos juntos lo comunicaron al pueblo, y persuadidos por la ventura grande


que les llamaba…Trasladaron sus casas y dejaron el lugar, siguiendo la fortuna que el
porvenir les estaba aguardando (Krickeberg, Walter. Mitos y Leyendas de los Aztecas,
Incas, Mayas, y Muiscas. FCE. Tercera reimpresión 1 985).

Aquí esta escrita la historia de como los mexicanos vinieron del lugar llamado
Aztlán:

En medio de una laguna estaba el lugar de donde las cuatro tribus de los
mexicanos vinieron hacia acá. Las ocho tribus (de los Nahuas) salieron del lugar
llamado” cueva de origen”: la primera tribu eran los Uexotzinca, la segunda los Chalca,
La tercera los Xochimilca, la cuarta los Cuitlahuaca, la quinta los Malinalca, la sexta los
Chichimeca, la séptima los tepaneca, y la octava los Matlazinca. Estuvieron el
Colhuacán donde tenían sus casas. Allí encontraron a los aztecas cuando llegaron
desde Aztlan a través del agua...

179
Los Aztecas les preguntaron: ¿ A donde queréis que os llevemos ? entonces
respondieron las ocho tribus:”No señores, nosotros os llevaremos”. Los aztecas
dijeron:”Está bien, entonces nosotros os vamos a seguir”. (Historia de México, Aubin pp
4-47).

Durante esa migración histórica y exaltado por los mitos, los Aztecas se
detuvieron el diferentes lugares en los que fueron recibiendo los dones de sus dioses, y
sentando precedente de su linaje y rasgos culturales enfrentando a las tribus que les
precedieron en su llegada al valle de México.

El Códice Boturini y Torquemada, coinciden con el relato. Edward Seler, ha


comprobado que Aztlán”región del blanco o del alba”, no es un lugar real, sino un sitio
de origen idealizado, siguiendo el patrón del emplazamiento de Tenochtitlán, la ciudad
verdaderamente construida por los Aztecas.

Continúa el relato... En Colhuacán recibieron los Aztecas a un dios;


estableciendo como tal a Huitzilopochtli. Entonces se pusieron en camino... Luego los
Aztecas cambiaron su nombre en el mismo lugar pues su dios les dijo:”de ahora en
adelante ya no os llamareis Aztecas, sino Mexicanos”.(ibídem).

8.1.2. Economía.
Román Piña Chan, en Quetzalcoatl... señala con claridad, las dos posturas
económicas, que en su desarrollo milenario, sustentaron los pueblos de mesoamérica.

Es claro que el sostenimiento de las primeras aldeas en proceso de


sedentarización, dependían de la recolección y de lo poco que podían obtener de una
incipiente agricultura. Debió ser así en las primeras culturas arcaicas de los valles
centrales.

La inmigración a los territorios mas fértiles, y en consecuencia más poblados,


promovió el acercamiento de unos con otros, y a través del intercambio de sus
productos se promovió la actividad comercial, vía por la que se intercambiaron
influencias y consolidaron los rasgos culturales mesoamericanos. Así el comercio fué
el complemento económico de la agricultura.

180
De esta manera se sostuvieron por casi un milenio, las grandes civilizaciones
teocráticas del Clásico y de acuerdo a las hipótesis mas razonables, el colapso de las
economías agrícolas fué un factor de cambio, que dió paso a la tercera modalidad
económica, que dió fuerza y poder a unos pueblos sobre otros, para allegarse alimentos
y productos necesarios para el sostenimiento de las ciudades postclásicas.

La economía de los pueblos guerreros del postclásico, estuvo, sostenida por el


tributo, el despojo y el saqueo producto del sometimiento de unos pueblos por otros.

Tenochtitlan, el corazón del imperio Mexica, no contaba con tierras suficientes


para producir el alimento de su población. El traslado de las mercancías a través del
comercio, aseguraba el abasto de alimentos, vestido, materiales para la construcción,
utillaje doméstico, piezas de adorno y ofrenda y toda una gran variedad de productos,
que expuestos en los Tianquis dejaron asombrados a los españoles cuando vieron por
primera vez la ciudad lacustre.

Sahagún describe que los tributos recogidos por los Mexicas se acumulaban en
cantidades fabulosas en edificios especiales que se levantaban en Tenochtitlan. Dos
veces al año y a veces mas, los recaudadores Mexicas recogían los tributos de las
provincias conquistadas, el Códice Mendocino hace una relación de las existencias en
las bodegas de Tlatelolco, Tenochtitlan y Tlacopan en los tiempos de la alianza de las
tres ciudades.

De productos alimenticios, 140 mil fanegas de maíz, 105 mil de frijol, 105 mil de
semillas de chía; 1 260 cargas de cacao, 1 600 de chile rojo; 6 mil panes de sal, 2 400
jarras de jarabe de maguey, 1 400 jarrones de miel y 36 mil manojos de cigarros puros.

De materiales de construcción y algunos productos de uso doméstico, 5 400


vigas de madera, 10 800 tablas grandes, 18 mil varas de bambú, 36 mil cargas de
carrizos para flechas, 5 400 cargas de leña, 27 600 calabazas pintadas, 12 mil petates,
12 mil sillas y 19 200 cargas de cal.

181
De vestimentas y adornos, 187 560 mantas blancas y con dibujos, 32 mil
manojos de plumas de adorno, 665 trajes de guerrero completos y otras pieza de vestir
28 800 cargas.

De productos para el culto, 48 mil hojas de papel de amate y maguey, 3 600


canastas y 36 mil bultos de resina de copal para incienso, 24 mil bultos y 100 jarras de
ámbar líquido para incienso y 16 mil pelotas de caucho.

Además de materiales colorantes, pieles collares de oro, cuentas de jade, cristal de


roca, polvo de oro y barras de oro, mosaicos de turquesas, conchas de mar, hachas y
cascabeles de cobre, y así hasta acumular una inmensa riqueza que llegaba de todas
las regiones mesoamericanas y aún fuera de ellas, que permitían a los Mexicas una
vida de abundancia a expensas de los pueblos conquistados.

Gobernados por Tenoch, fundaron su ciudad Tenochtitlán en 1 325, aunque su


verdadero poderío llegaría después de otros cincuenta años. Después de doce
generaciones de monarcas, en poco más de un siglo, crearon con eficaces alianzas, y
la fuerza de sus armas, el imperio más extenso y poderoso de mesoamérica.

Su influencia se extendió por el norte hasta Sinaloa y Tamaulipas, limites de


mesoamerica, y por el sur, hasta Guatemala y el Salvador, dejando intencionalmente
algunos sitios enemigos, donde proveerse de víctimas para los sacrificios humanos,
de las Guerras Floridas, así llamadas porque la flor representaba el corazón y la
sangre, alimento del sol, necesarios ambos para regar la tierra y mantener la fuerza
que mueve el universo.

El pueblo Mexica, en la cima del poder, creó su propia historia, construyó mitos
que exaltaran su linaje colocándolos en la línea heredera de los Toltecas, de Tollán,
(Tula), poseedores de la toltecayótl, sabiduría entregada a éstos por su dios
Quetzalcoatl.

Con los mitos en la memoria de sus sacerdotes y escritos en sus códices, dieron
justificación a sus conquistas, respaldaron su hegemonía sobre los otros pueblos
dando un sentido histórico a su cultura a la que dieron cuerpo con sus obras materiales.

182
Los mexica tuvieron conciencia del legado cultural del que eran herederos y
ahora portadores. Sabían y asumían con responsabilidad, la importancia de estos
conocimientos que los hacían vivir de un modo determinado. Fernando Alvarado
Tezozomoc, en su Crónica Mexicayotl, (UNAM, I.I.H.), dice:

En verdad estas palabras son To-pializ (tli), “lo que nos compete preservar”; así
nosotros también, para nuestros hijos, nietos, los que tienen nuestra sangre y color,
los que saldrán de nosotros, para ellos lo dejamos, para que ellos, cuando ya nosotros
hayamos muerto, también lo guarden...

En una medida política, con el fin de congraciarse con los poderosos tepanecas
señores de Azcapotzalco, y hacerse de una estirpe de sabios ya que los Tepanecas
eran descendientes culturales de Toltecas, los ancianos Aztecas, teomama (los
portadores de los dioses) acordaron pedir a Nauhyotl que por entonces reinaba en
Azcapotzalco, que permitiera a su hijo Acamapichtli Itzpapalotl fuera a gobernar la
pequeña ciudad de Tenochtitlán después de la muerte de Tenochtli que dirigió a los
Aztecas durante 39 años.

Nauhyotl consintió que así fuera y así Acamapichtli paso a ser el primer
gobernante de la ciudad azteca de Tenochtitlán, y permaneció en el poder por 21 años.

Las jerarquías sociales consideraban a sacerdotes y militares en primer lugar.


Después los comerciantes o pochtecas, quienes eran muy útiles como espías en otros
reinos, se les perdonaba los tributos como consideración por los servicios al imperio.
Seguían los nobles, pipiltin, familias que por su cercanía al sacerdocio o al poder militar
y posesiones participaban en la estructura del poder, artistas y artesanos. Al final el
pueblo común, macehuales o macehualtin, y los esclavos.

La historia del imperio Azteca, comienza con la formación de la confederación


constituida por Tenochtitlan, Texcoco y Tlacopan en 1 434. Tenochtitlan se desarrollo
llegando a dominar a los otros confederados.

183
Fue Itzcoatl, el iniciador del expansionismo Azteca. Antes de Itzcoatl gobernaron
Tenochtli, Acamapichtli, Huitzilihuitl y en 1 417 subió al poder Chimalpopoca, quien tuvo
algunas derrotas ante el pueblo de Atzcapotzalco. Después de Izcoatl, gobernó
Moctezuma I de 1 440 a 1469. En 1 450, hubo un periodo de hambre y pobreza
extremas. Para congratularse con los dioses los sacerdotes aconsejaron alimentar la
tierra con sangre humana. Se instituyo entonces una fiesta sagrada con sacrificios
humanos a celebrarse cada veinte años, y se llamaron Guerras Floridas. Esta
costumbre, calificada de barbara, pero necesaria para la sobrevivencia, hizo a los
Aztecas ser temidos y odiados, y calificados de salvajes por sus víctimas y enemigos.

Continuaron las conquistas, Axayacatl de 1 469 a 1 481 y Tizoc de 1 481 a 1


486, con la ayuda de los descendientes de Netzahualcoyotl señor de Texcoco. Pero la
máxima extensión del imperio, llegó con Ahuizotl, quien gobernó de 1 486 a 1502.
Ahuizotl conquisto al norte a los Huastecas, al sureste a los zapotecas, apoderándose
del valle de Oaxaca. Conquisto el territorio de los actuales Veracruz y Guerrero y se
extendió hasta Guatemala.

Moctezuma II, reinó de 1 502 a 1 520. Transformó la estructura de poder, de la


original confederación con Texcoco, Tlatelolco y Tlacopan. Los tlaxcaltecas previendo
las consecuencias del expansionismo azteca se aliaron con otros vecinos del imperio y
sobretodo se unieron a Hernán Cortez contra Moctezuma II, haciendo cumplir la
profecía mítica de la vuelta de Quetzalcoatl por el oriente. Después de Moctezuma II,
tomó el poder Cuauhtemoc, (Cuitlahuac fue muy breve, por la intervención de los
españoles), ultimo emperador azteca, muerto a manos de los conquistadores.

La civilización Azteca tuvo un desarrollo en el tiempo de 200 años. Con esto se explica
que, a diferencia de culturas, como la Olmeca, Maya, o Zapoteca, que tuvieron siglos y
hasta milenios de desarrollo, fueron sumando influencias, y acumulando
conocimientos de los pueblos que conquistaban, pero conservando en los ritos de su
religión, y en su vocación de conquista, vestigios de terribles guerreros. Lo mismo que
entre el resto de las culturas mesoamericanas, los depositarios del conocimiento eran
los sacerdotes. Con los Mexicas culminó el sincretismo cultural en la cuenca del valle
de México de los pueblos nahuas y las demás culturas mesoamericanas.

184
6.8.1.4. Mito y Religión.
Fueron guiados por Huitzilopochtli, jefe tribal muerto en el camino y convertido
posteriormente en dios de la guerra, su dios tribal. De Huitzilopochtli dice Sahagún:

Fué otro Hércules, el cual fué robustisimo, de grandes fuerzas y muy belicoso,
gran destruidor de pueblos y matador de gentes… En las guerras era como fuego vivo
muy temeroso a sus contrarios, y así la divisa que traía era una cabeza de dragón muy
espantable que echaba fuego por la boca (Xiuhcoatl). A este hombre por su fortaleza y
destreza en la guerra le tuvieron en mucho los mexicanos cuando vivía, después
cuando murió le honraron como a dios y le ofrecían esclavos sacrificándolos en su
presencia. (Sahagún, Fray Bernardino de. Historia General de las Cosas de Nueva
España. Porrúa. 1 969).

De su dios Huitzilopochtli (Colibrí de la Izquierda), recibieron señales de como


habría de ser el lugar donde levantarían su ciudad. Cuando llegaron a tierras de Tollan
(Tula, región Tolteca), y estuvieron sus tiendas instaladas en el cerro de Coatepetl en
torno al adoratorio de su dios, éste les pidió que cerraran el paso a las aguas del río que
por allí cruzaba.

Así lo hicieron, y el agua se derramó por el llano rodeando el cerro de Coatepetl.


Pronto aquello se convirtió en una región de abundancia y frescura, abundaron los
animales silvestres, los bosques y los peces en elagua que ya formaba una laguna.
Esto lo hizo Huitzilopochtli, solo por darles una idea de como sería la tierra de su
destino, pero ellos se conformaban ya con este lugar para descansar de su largo
recorrido.

El pueblo mexica, encabezado por los Centzohuiznahua y la Coyolxauhqui, se


opusieron a seguir adelante y ya cantaban alabanzas y con bailes y fiestas alababan la
abundancia del lugar. Huitzilopochtli al darse cuenta de esto, iracundo llamó a los
sacerdotes:

… ¿Quienes son éstos que quieren traspasar mis determinaciones y poner


objeción y término a ellas?… ¿Son ellos por ventura mas que yo?… Decidles que yo
tomaré venganza de ellos antes de mañana. (Sahagún. Idem.)

185
Huitzilopochtli castigó la indolencia de su pueblo, y a la mañana siguiente
encontraron los cuerpos destrozados y extraídos los corazones de los Centzohuiznahua
y de la Coyolxauhqui (ver adelante el Nacimiento de Huitzilopochtli). Quitaron los
obstáculos a la corriente del río, se desahogó la laguna y pronto se secaron los árboles,
se fueron las aves y animales de caza y dejaron el lugar como un páramo, seco e
inhóspito como cuando llegaron.

Al llegar a los valles centrales, la tierra del Anahuac, fueron rechazados y


reducidos a la isla de Tizapan, lugar infestado de serpientes venenosas, donde los
habitantes originales del valle suponían que los aztecas serían incapaces de sobrevivir.
Los Aztecas sobrevivieron y se desarrollaron. Pagaban tributo a los dueños de la isla,
los Tepanecas de Azcapotzalco, del linaje de los Toltecas, cuya ciudad dominaba en
ese tiempo. . Con los años y su tenacidad, los aztecas se fortalecieron llegando a
dominar la ciudad de Azcapotzalco y comenzando su consolidación y hegemonía entre
los pueblos del lago de Texcoco.

Como en todo Mesoamerica, el pueblo Azteca era politeísta. Llegaron al valle y


asimilaron influencias de las culturas anteriores principalmente de Teotihuacanos y
Toltecas. Sus dioses principales los heredaron de las culturas anteriores, Huitzilopochtli,
Tlaloc, Quetzalcoatl tuvieron un papel protagónico en el panteón azteca. Otros dioses
fueron transformados dándoles atributos diferentes o relegándolos a planos de menor
trascendencia. En todos ellos se deificó la dualidad dinámica de la naturaleza. Por una
parte Quetzalcoatl, la sabiduría, la luz, la paz, las deidades del cielo diurno. Y por otra
Huitzilopochtli, la noche, la guerra, la oscuridad, los dioses del cielo nocturno.

Origen del mundo.

Para entender mejor los contenidos y el lenguaje formal de sus obras, es


imprescindible conocer los mitos de su cosmogonía. Estos aparecen en los testimonios
recogidos por los conquistadores..***

186
Origen de la tierra, los cielos y el inframundo.

Por los caracteres y escrituras y por relaciones de los viejos... y por lo dicho por
los señores principales... traídos sus libros y figuras que según lo que demostraban
eran antiguas, y muchas de ellas teñidas la mayor parte con sangre humana, parece
que tenían a quien decían Tonacatecuhtli, el cual tuvo por mujer a Tonacacihuatl -
señor y señora de nuestra carne - los cuales se criaron y estuvieron siempre en el
decimotercer cielo, de cuyo principio no se supo jamás... (Walter Krickeberg, Mitos y
leyendas de los Aztecas, Incas Mayas y Muiscas)

Esta pareja de dioses primigenios engendraron cuatro hijos, Tezcatlipoca rojo,


Tezcatlipoca negro, Quetzalcoatl conocido también como”Noche y Viento”; el cuarto y
más pequeño se llamo “Señor del Hueso”, y por otro nombre”La Culebra con dos
Cabezas”a quien los mexicanos llamaron Huitzilopochtli y lo tuvieron como dios
principal.
Huitzilopochtli, hermano menor y dios de los de México, nació sin carne, sino con
los huesos, y de esta manera estuvo seiscientos años en los cuales no hicieron nada
los dioses... (ibídem. W:K: tomado de Sahagún).

Pasados seiscientos años del nacimiento de los cuatro dioses hermanos...


Convinieron en nombrar a Quetzalcoatl y Huitzilopochtli para que ellos dos ordenasen...
hicieron luego el fuego, y hecho, hicieron medio sol, el cual por no ser entero no
relumbraba mucho sino poco. Luego hicieron a un hombre y a una mujer... luego
hicieron los días y los partieron en meses, dando a cada mes veinte días, y así tenían
dieciocho meses y trescientos sesenta días en el año... Hicieron luego al”Señor del
Inframundo”y a la”Señora del Inframundo”, marido y mujer, y estos eran los dioses del
infierno y los pusieron en él... luego crearon los cielos comenzando del trece para
abajo, e hicieron el agua y en ella criaron un pez grande que llamaron Cipactli, que es
como un caimán, y de este pez hicieron la tierra.... y para crear al dios y diosa del agua
juntaron los cuatro dioses a Tlaloc y a su mujer Chalchiuhtlicue... Después, estando
todos los cuatro dioses juntos hicieron del pez Cipactli la tierra, a la cual llamaron
Tlaltecuhtli

187
pintándola como una deidad tendida sobre un pescado por haberse hecho de él....
(Ibídem)

Con esto, los Mexicas, dejan estructurado su universo físico. Cuatro niveles de
existencia terrenal, nueve niveles de inframundo, y nueve cielos . En cada uno de estos
tres niveles que componen el universo, habrá las divinidades encargadas de todas las
tareas necesarias para que la dinámica de la naturaleza no cese.

Los Cinco Soles.

En cuanto al mundo temporal, según se lee en Los Anales de Cuauhtitlán...

Según sabían los viejos, la tierra y el cielo se estancaron en el año 1-tochtli (uno-
conejo). También sabían que cuando esto sucedió habían vivido cuatro clases de
gentes, es decir, que habían sido cuatro las vidas. Así sabían también que cada una fue
un sol. Decían que su dios los hizo y los creó de ceniza, y atribuían a Quetzalcoatl... el
haberlos hecho y criado...

El primer sol que hubo bajo el signo 4-acatl (cuatro agua) se llama Atonatiuh (sol
de agua). En este sucedió que todo se lo llevó el agua, todo desapareció; y los hombres
se volvieron peces.

El segundo sol que hubo, estaba bajo el signo de 4-ocelotl (cuatro-tigre) y se


llamaba ocelotonatiuh. En el sucedió que se hundió el cielo; entonces el sol no
caminaba de donde es medio día y luego se oscurecía; y cuando se oscureció las
gentes eran comidas. En este sol vivían gigantes: dejaron dicho los viajeros que su
saludo era”no caiga usted”, porque el que se caía, se caía para siempre.

El tercer sol que hubo, bajo el signo de 4-quiauhuitl (cuatro lluvia), se dice
Quiauhtonatiuh (sol de lluvia). En él sucedió que llovió fuego sobre los moradores, que
por eso ardieron. Y dicen que en él se esparcieron piedrezuelas y que entonces se
esparcieron las piedras que vemos; que hirvió el tezontle, y que entonces se enroscaron
los peñascos que están enrojecidos.

188
El cuarto sol, bajo el signo de 4-Ehecatl (cuatro viento) es Ecatonatiuh (sol de
viento). En este todo se lo llevó el viento. Todos los hombres se volvieron monos y
fueron esparcidos por los bosques.

El quinto sol, bajo el signo de 4-ollin (cuatro movimiento), se dice Olintonatiuh


(sol de movimiento), porque se movió caminando. Según dejaron dicho los viejos, en
éste habrá terremotos y hambre en general, con que hemos de perecer...

Para este testimonio recogido en Los Anales de Cuauhtitlán, hay diferentes


versiones. Una de las variantes mas significativas la hace notar Edward Seler *** .
Siendo el jaguar el animal representativo de la tierra, se tiene que los cuatro soles
coinciden con el concepto de los cuatro elementos, de las culturas mediterráneas, agua,
tierra, fuego y viento.

Con la leyenda de los cuatro soles se establece la coordenada temporal de los


mexica y se afirma la estructura sobre la que se crearán los dioses menores .

Creados los mundos materiales, y señalados los límites temporales, faltaba


echar a andar el mundo, imprimirle movimiento y vida. Como se dice en la anterior
leyenda”la tierra y el cielo se estancaron en el año uno Tochtli...”, había cesado el
movimiento y el cielo estaba caído sobre la tierra.

El levantamiento del cielo.


Cuando los cuatro dioses vieron que el cielo se había caído sobre la tierra, lo
cual sucedió en el primero de los cuatro años que hubo después que cesó el sol y llovió
mucho, el cual se llamaba uno Tochtli, ordenaron los cuatro (Tezcatlipoca negro,
Tezcatlipoca rojo, Quetzalcoatl y Huitzilopochtli) que se hicieran por el centro de la tierra
cuatro caminos, para entrar por ellos y alzar el cielo. Y para que los ayudasen... criaron
cuatro hombres.. Tzontemoc... Itzcoatl... Itzmalín... y Tenexxochotl... Tezcatlipoca y
Quetzalcoatl se hicieron arboles grandes... Con la ayuda de los hombres, de los arboles
y los demás dioses alzaron el cielo con las estrellas, como ahora está. Por haberlo
alzado así, el señor de nuestra carne (Tonacatecuhtli) hizo a Tezcatlipoca y
Quetzalcoatl, señores del cielo y de las estrellas; y porque levantado el cielo, iban por

189
él, hicieron el camino que aparece en el cielo, en el cual se encontraron, y donde están
desde entonces y donde tienen su asiento. (W. K. Cita Historia de los mexicanos por
sus pinturas pg. 234).

Existen diferentes versiones pero todas concuerdan en lo esencial. Los dioses


junto con los hombres se encargan de iniciar una nueva era, un nuevo sol. Levantan el
cielo entre todos y en recompensa a Quetzalcoatl y Tezcatlipoca se les hace dioses
estelares dividiéndoles el firmamento en dos mitades señaladas por “el camino que
aparece en el cielo”, la vía láctea. Uno es la estrella matutina, Quetzalcoatl, y el otro
Tezcatlipoca, la estrella vespertina.

El origen de los hombres y de las plantas alimenticias.


Después de haber levantado el cielo, se consultaron los dioses y dijeron: el cielo
ha sido construido ¿ pero quienes, oh dioses habitaran la tierra?... fue Quetzalcoatl al
inframundo, llego al señor y a la señora del reino de los muertos y dijo : “He venido por
los huesos preciosos que tu guardas... Que harás tu con ellos, Quetzalcoatl ?... los
dioses tratan de hacer con ellos quien habite sobre la tierra ... Está bien tómalos...
Pronto subió Quetzalcoatl a la tierra. Luego que cogió los huesos preciosos, estaban
juntos en un lado los huesos de varón y también juntos en un lado los huesos de
mujer... Luego los recogió, los juntó e hizo un lío, que inmediatamente llevó a
Tamoanchán. Después que los hizo llegar, los molió la diosa Cihuacoatl-Quilaztli que a
continuación los echó a una vasija preciosa. Sobre él, (polvo de huesos), se sangró
Quetzalcoatl, su miembro; y enseguida hicieron penitencia todos los dioses. Se dice,
que después nacieron todos los hombres, puesto que los dioses habían hecho el
sacrificio de su sangre sobre ellos.

Otra vez dijeron los dioses, ¿Que comerán los hombres... ? Ya todos buscan
alimento. Luego fue la hormiga roja a coger el maíz desgranado que se encontraba
dentro del cerro de las subsistencias. Quetzalcoatl encontró a la hormiga y le dijo: Dime,
¿ A donde fuiste a cogerlo ?... Muchas veces se lo preguntó pero ella no quiso
contestarle. Luego le dijo que allá (señalando el lugar... Quetzalcoatl se volvió hormiga
negra, y acompañado por la otra, entraron y lo acarrearon entre ambos... y enseguida
Quetzalcoatl los llevo a Tamoanchán. Allá lo mascaron los dioses y lo pusieron en la
boca de los hombres para robustecerlos. (W. K. Cita Historia de los reinos de

190
Colhuacán y de México: Traditions des Anciens Mexicains. Journal de la Societé des
Americanistes. París. Vol. III.)
Otros mitos se irán agregando para explicar la existencia de los hombres, el
origen de sus alimentos, la existencia de los astros y su movimiento. La naturaleza toda
y sus elementos, las aguas celestes y las que brotan de la tierra; los ciclos agrícolas, la
fertilidad. Cada actividad y acontecimiento tuvo la tutela de algún dios, hasta en las
cosas de juego tenían estos indios. Las armas y la guerra como recreación en el
escenario de la vida cotidiana, de la lucha incesante de las fuerzas naturales gracias a
las que la vida persiste.

Nacimiento de Huitzilopochtli.
Coatlicue, como se puede leer en las crónicas y mitos, era la madre de
Huitzilopochtli, divinidad solar y de la guerra uno de los desdoblamientos de
Quetzalcoatl.

En la Historia General de las cosas de la Nueva España, de B. De Sahagún,


recoge el testimonio de sus informantes sobre el nacimiento de Huitzilopochtli, dios
tribal de los Mexica:

... Hay una sierra que se llama Coatepec junto al pueblo de Tollán.. Allí vivía una
mujer que se llama Coatlicue (la del faldellín de serpientes) que fue madre de unos
indios que se decían los cuatrocientos huitznahua, los cuales tenían una hermana que
se llama Coyolxauhqui (la que tiene pintados cascabeles en la cara). Coatlicue hacía
penitencia barriendo cada día en la sierra de Coatepec y un día acontecióle que
barriendo descendióle una pelotilla de pluma, como ovillo de hilado, y tomóla y púsola
en el seno junto a la barriga, debajo de las naguas. Después de haber barrido la quiso
tomar y no la encontró y dicen que de ella se empreñó..
.
...Como vieron los dichos indios llamados centzohuiznahua a la madre que ya
era preñada se enojaron bravamente diciendo: ¿Quién la preñó que nos infamó y
avergonzó ? Y la hermana que se llamaba Coyolxauhqui decíales”Hermanos, matemos
a nuestra madre que nos infamó, habiéndose a hurto empreñado”.

191
... Después de haber sabido la dicha Coatlicue (lo que se tramaba) pesole
mucho y atemorizose. Pero su criatura hablábale y consolábale, diciendo”No tengas
miedo, que yo se lo que tengo que hacer”.

...Estaban muy cerca, y delante de ellos venía la dicha Coyolxauhqui. Y en


llegando los dichos cuatrocientos huiznahua nació Huitzilopochtli, trayendo consigo una
rodela que se dice tehuehuelli... Huitzilopochtli dijo a uno que se llamaba Tochancalqui
que encendiese una culebra hecha de teas que se llamaba xiuhcoatl, y así la enseñó y
con ella fue herida la dicha Coyolxauhqui, que murió hecha pedazos. Huitzilopochtli se
levantó y se armó y salió contra los dichos cuatrocientos huitznahua, persiguiéndolos y
echándolos fuera de aquella sierra que se dice Coatepec... no se pudieron defender ni
valer ante el dicho Huitzilopochtli, ni hacerle cosa alguna, y así fueron vencidos y
muchos de ellos murieron. (W.K. cita B.S. H.G.N.E.).

Alfonso Caso en”El pueblo del Sol”, nos refiere otra lectura que quizá dio pie a
esta concepción mitológica. Coyolxauhqui es la luna que capitanea a las innumerables
estrellas, los centzohuiznahua, los cuatrocientos guerreros del sur y los
centzomimixcoa, los cuatrocientos guerreros del norte. En su lucha contra
Huitzilopochtli, el sol, el cielo de día, quien sale victorioso para alumbrar el día siguiente.
Finalmente la luna pierde la batalla y resulta desmembrada, a manos de Huitzilopochtli
con su arma xiuhcoatl, en alusión a las diferentes fases lunares, cuando solo vemos
parte de la luna.

6.8.2. Arte.
La producción plastica mexica estuvo marcada por las exigencias rituales y de
culto prácticas, y por otra parte fué el instrumento del que se valió la clase sacerdotal y
gobernante para perpetuar sus concepciones cosmogónicas y materializar los mitos y
leyendas que daban cuerpo a su cultura, cohesión a su pueblo, sentido a su existencia
y noción de verdad a sus convicciones.

El panteón Mexica, fue creciendo sobre la estructura de mitos y leyendas que se


fueron acumulando en un acervo común de los pueblos nahuas, y que en ocasiones se
extendieron a regiones mas alejadas como la Maya.

192
El culto de sus dioses principales, llenó de significados sus construcciones y
esculturas, y los símbolos de sus atributos, fueron la base de su lenguaje plástico. En
su iconografía aparecen básicamente, los elementos de la naturaleza, tierra, agua, aire,
fuego (Sol) encarnados en el jaguar, la serpiente, el águila y el hombre.

Con objetos asociados a cada uno de los elementos, desarrollaron un lenguaje


que apuntaba hacia la abstracción, tendencia manifiesta en la representación glífica de
su escritura, donde alcanzaron cierto grado de abstracción plástica, que les permitió la
escritura de fonemas.

En la plástica, se expresaron, una estructura antropomorfa sobre la que


agregaron los elementos asociados a las deidades básicas como plumas, conchas
marinas, caracoles, garras, colmillos y manchas de jaguar; grecas y roleos serpentinos.
Corazones humanos y manos cercenadas, cráneos y tibias.

Sus dioses fueron antropomorfos e incluso, se les atribuyó una conducta


humanizada, al crear el universo sensible, siguiendo la práctica ritual de los sacrificios
humanos, como se vio en algunos de sus mitos ya citados.

Se dice que la maestría de su técnica y algunas cualidades de su obra plástica,


fueron aprendidas de la herencia de Teotihuacana y Tollan, sobre un dominio de la
forma tridimensional propio de los Olmecas.

Fueron escultores y constructores de técnica sobria, fuerte e imponente,. La


grandeza de Tenochtitlan, su ciudad, puede conocerse a través de las”Cartas de
Relación”de Hernán Cortez, donde describe a los reyes católicos, con innegable
asombro, su encuentro con la magnificencia y esplendor de la gran ciudad lacustre.

Arquitectura
En la ciudad de Tenochtitlan se sumaron las principales tipologías formales de
todo mesoamérica. Se construyeron pirámides, plataformas y templos; plazas, casas y
palacios. Amplias calzadas, con puentes que impedían el ingreso a los extraños. Por su
parte crearon formas derivadas del culto a sus dioses y del desarrollo de las heredadas

193
de anteriores culturas. Piedras de sacrificio, Téchcatl, Tonalámatl, Cuauhxicalli,
Tzompantli, Ocelotl- Cuauhxicalli. Reprodujeron los objetos rituales de su culto, en
piedras finas y piedras duras; Huehuetl y Teponaztli Casas y templos en pequeña
escala a manera de maquetas. Además de un sinfín de herramientas instrumentos de
trabajo y utillaje de alimentación, con preciosismo y perfección técnica.

EL recinto bardeado del Templo Mayor de Tenochtitlan fue la sede no solo del
poder mexica, sino tambien el lugar sagrado, que albergo en sus construcciones,
milenios de iconografía religiosas. Huitzilopochtli y Tlaloc, cuyos templos gemelos
estuvieron en la cima del templo mayor, sintetizan, el desarrollo religioso y el panteón
mesoamericano. Son los dioses de los principales sustentos del pueble mexica, la
guerra y el agua, el tributo y la agricultura.

Quetzalcoatl, llevado a ser por los aztecas, el Dios del Viento, Ehecatl
Quetzalcoatl, tuvo su templo justo frente a los dos anteriores. Completa pues la triada
que sostuvo el pensamiento mitológico de su civilización. Los sostenimiento por una
parte, al alimento que da la tierra con el trabajo del hombre, y la sabiduría del dios
creador, Quetzalcoatl, inventor mitológico, de la escritura, participante de la creación
como hijo de la pareja de dioses primigenios Omecihuatl y Ometecuhtli.

En sus reproducciones naturalistas, dominó siempre la figura humana, una


lectura de sus obras antropomorfas y aún las fantásticas y mitológicas, nos permite
apreciar su profundo respeto por el hombre como personaje central de su universo.
Aunque sus sangrientos rituales, y su agresividad guerrera parezcan revelar lo
contrario, el mundo de la plastica mexica gira sobre el hombre y produce con el fin de
salvaguardar su pervivencia física y cultural.

Escultura
La escultura del pueblo Mexica, llevó a su máxima expresión en el mundo
prehispánico, la rotunda presencia de las obras olmecas, y la sobriedad geométrica de
las formas teotihuacanas y toltecas, que sintetizaron con una sobriedad clásica.
Lograron un máximo de expresividad con un mínimo de líneas. También conservaron
la ley de la frontalidad y el hieratismo, notas esenciales de la escultura preclásica.

194
De las innumerables obras de la escultura mexica, se presentan las mas
sobresalientes y de mayor significados mitológico. Dada su gran diversidad y cantidad y
respetando el enfoque planteado inicialmente, se agruparan de la siguiente manera:

A. Dioses.
En cuanto a sus características formales, los hay antropomorfos, zoomorfos,
híbridos creados por sobreposiciones de caracteres significativos y decorativos. cuyo
propósito fundamental parece ser el de materializar los mitos y creencias. Llenos de
símbolos, e iconografía religiosa.

B. Rituales. Conmemorativas, Históricas y Funerarias.


Las realizadas para auxiliarse en los cultos de los dioses y las que objetivan las
costumbres y creencias. En los enterramientos, tumbas, dinteles ofrendas

C. Naturalistas.
Las que, hasta donde se sabe, copian flora y fauna, sin ningún propósito religioso
. Piezas con valor propio como obras de arte en un sentido más occidental.

D. Especiales.
Finalmente, hay piezas escultoricas menores en tamaño, pero que tienen un
reconocido valor técnico, elaboradas con un preciosismo que las coloca en un nivel de
obras universales. Piezas que aparentemente están hechas o fueron hechas, por el
placer de hacerlas y verlas solamente. Como un cráneo de cristal de roca, una vasija de
obsidiana que representa la fisonomía de un mono, brazos piernas y cabeza, adosados
a la vasija. Tambien piezas de adorno personal realizadas en piedras finas y otros
materiales.

Algunas obras sobresalientes.


La Coatlicue o Coacueye la del faldellín de serpientes, La piedra del Sol, la
piedra de Tizoc, son suficientes para conceder un sobresaliente lugar a la escultura
Mexica y con ellos a la escultura mesoamericana.

Coatlicue.

195
El monolito basáltico que representa a la Coatlicue, también llamada Coacueye,
por si solo puede resumir la cosmogonía mesoamericana. En la Coatlicue,”la del
faldellín de serpientes”están materializadas las concepciones espaciales y temporales
de los antiguos mexicanos. Inciden en sus formas los símbolos de los dioses creadores
y los rituales de su religión. (il. 1).

Además revela la asombrosa habilidad técnica de los escultores que no


conocieron el cincel de hierro, y de manera sobresaliente`, su capacidad creativa para
expresar los contenidos cosmogónicos de su pueblo a través de la piedra.

La escultura de la diosa Coatlicue, es una imponente mole de pórfido basáltico


de 2.50 m. De alto, con una base de 1.60 m. al frente, 1.10 m. En el lado posterior y
1.15 de fondo.

Vista de frente, se percibe inscrita en una cruz, con un eje central vertical de
simetría y otros dos a los costados que separan los brazos del cuerpo. Horizontalmente
esta dividida en cuatro segmentos que disminuyen en volumen en sentido ascendente;
dando la impresión de un cuerpo piramidal de cuatro secciones. Los cuatro segmentos
sobrepuestos con los brazos pegados al cuerpo nos remiten a la estructura del cuerpo
humano, aunque solo el pecho y las piernas se perciban objetivamente y la escultura
carezca de cabeza antropomorfa.

La cruz que envuelve su cuerpo alude a las cuatro direcciones del mundo
mesoamericano; mientras que la presencia de un relieve en sus plantas, que representa
el monstruo de la tierra y la marcada verticalidad hierática, recuerdan las divisiones
verticales del mundo: los nueve cielos, los cuatro niveles de existencia terrestre y los
nueve niveles del inframundo.

Así quedan representadas las cuatro direcciones del mundo terrestre en el


sentido superficial de la tierra, y en el sentido vertical los niveles de existencia, cielo,
tierra e inframundo. Y no es de poca representatividad que en el centro de la cruz, en el
cruce de los dos ejes, aparezca el hombre como punto rector de la composición. Allí en
el centro de su cuerpo, Coatlicue acoge un cráneo humano con las cuencas de los ojos
cubiertas por chalchihuites. Coatlicue,”la del faldellín de serpientes”, la que da y quita la

196
vida,”una muerte viva o una viva muerte”a decir de Justino Fernandez. (SALVAT SEP,
Historia del arte Mexicano.16 tomos. 1 990.)

Los elementos simbólicos se sobreponen por todo el cuerpo de la diosa. En el


primer cuerpo, el más pesado que da base a la escultura, los pies se transforman en
dos poderosas garras de águila, el nahual de los dioses celestes, Quetzalcoatl y
Huitzilopochtli. El relieve de sus plantas que representa el monstruo de la tierra,
Tlaltecuhtli, articulando la vida terrestre con el inframundo, el mundo de los muertos.
Las articulaciones de pies y codos se cubren con discos y garras de ocelote que
manifiestan el vínculo con la tierra.

En las piernas, aún en el primer cuerpo, ostenta símbolos relacionados con los
dioses de la fecundidad, la lluvia, el sol y la tierra, águila y serpiente. Flecos y colgajos
de plumas, cascabeles y caracoles propios del chicahuaztli, sonaja fálica en el ritual
de la fecundidad.

El segmento que sigue al anterior, es el faldellín hecho de serpientes que se


entrelazan con vital dinamismo. En la parte posterior del sayal, cuelga un atado de trece
trenzas rematada cada una con un caracol. Sobre el arranque de las trenzas y un
cráneo humano con las órbitas tapadas con chalchihuites, mismo que se repite al frente
a la misma altura.

El torso es el tercer cuerpo, único punto donde se muestra la piel, que parece
sobrepuesta como en el mito de Xipe-Totec. Unos senos flácidos se exhiben medio
cubiertos por un collar que pende sobre ellos hecho de manos y corazones, en clara
alusión a los sacrificios humanos, cuota de sangre que el hombre paga por su
permanencia en el mundo y la continuidad de las fuerzas que le dan vida.

El cuerpo decapitado de la Coatlicue, lo rematan dos soberbias cabezas de


serpiente que se ven una frente a otra, en dualidad creadora. Las serpientes muestran
sus poderosos colmillos y se cubren de una retícula terrestre con chalchihuites en los
vanos.

197
Todo el universo prehispánico, temporal y espacial esta presente, vivo en el cuerpo de
la tierra, Coatlicue. El cráneo humano, es el hombre, soporta los símbolos del mundo
cultural creado por él mismo. (SALVAT SEP, Historia del arte Mexicano.16 tomos. 1
990.)

Entre algunas diosas antropomorfas, están las que tienen una relación estrecha
con la tierra. La fertilidad, el maíz (nuestro sustento) y el agua.

Chalchiuhtlicue.

Compañera de Tlaloc. Diosa del agua y del la lluvia. Pag. 236. Eam . Sep.

Chalchiuhtlicue aparece en las crónicas como esposa de Tlaloc. Se le conoce


como”la de la falda de piedras preciosas”. Es la diosa que rige el Cuarto Sol o de Agua.
Es la diosa del agua que corre sobre la tierra. Según los mitos, habita una montaña de
donde brotan manantiales y ríos. Custodiaba la boca de las grutas y cuevas, donde se
colocaba una efigie suya adornada de piedras preciosas (chalchihuites), y semillas.

Existen numerosas obras de escultura y pintura, de donde se han podido


rescatar sus atributos simbólicos, que son compartidos con otras diosas relacionadas
con las subsistencias. Una banda rodea su cabeza pasando por la frente adornada con
chalchihuites y borlas de algodón que penden a los lados. Un collar de chalchihuites y
orejeras de turquesa son sus distintivos. Un tocado con moños y flores de papel, que
también usaban en sus fiestas rituales, las jóvenes que personificaban a la diosa.
Mazorcas de maíz y el chicahuaztli fálico, relacionado por la magia con la fertilidad.
Viste un quechquemitl que junto con la banda de su frente comparte con otras diosas
de la fertilidad y del maíz como Xilonen, Chicomecoatl, Cihuacoatl y Tlazolteotl. (il. de
diosas de la fertilidad. M.N.A. T 1 P.57).

Chalchiuhtlicue.
Este imponente monolito de andesita, Fue encontrado en la explanada contigua
a la Pirámide de la Luna en Teotihuacán. Presenta la sobriedad de línea propia de los
teotihuacanos y contiene en su sobria figura los atributos simbólicos de las diosas de la
fertilidad.

198
La banda en la cabeza, las orejeras de turquesa y ajorcas de chalchihuites. Una
de sus advocaciones la presenta como señora de los ríos y manantiales, y residente de
los lugares donde nace el agua, por esto sujeta con la manos cuatro bandas que la
rodean en las que aparecen las ondulaciones que representan el agua en movimiento.

La retícula de su faldellín recuerda el monstruo de la tierra . Y las cuatro bandas


que sujeta con las manos se repiten en el borde del sayal (faldellín).

Algunas diosas relacionadas con la fecundidad.


Xilonen. Chalchiuhtlicue. pags. 244, 245. Eam. Sep.

Coatlicues.
De Tehuacán y Tenismo en el valle de Toluca. Otra procedente de Calixtlahuaca,
en piedra basáltica, mide 110 por 38 cm. Esta fechada de 1 324 a 1 521 . pag 135.
Eam. Sep. (ilustración).

Las diosas de la fertilidad se adornan con mazorcas de maíz, y con el bastón-


sonaja, característico de Xipe-Totec, el chicahuaztli. Llevan también un alto tocado con
estructura de carrizos, adornado con moños y flores de papel. En las festividades
rituales, las amacalli se adornaban de igual forma para rendir culto a la tierra.

Coyolxauhqui.
Cabeza de jadeita, la que tiene cascabeles en la cara. de 1.10 m.
pag.250.eam.sep.

Xochipilli.
Está hecho en piedra volcánica, con una altura de 77 cm. Procede de
Tlalmanalco estado de México y esta datado entre 1324 a 1521.

Conocido también como Macuilxochitl. Como Señor de las flores, de la


primavera, la danza, la poesía y la procreación, estuvo presente en el panteón
mesoamericano en los Zapotecas y Huastecas. Llegó a los Mexica cargado de atributos
simbólicos que hablan de sus diferentes advocaciones.

199
En él se asocian la tierra las flores y las cosas preciosas, con las actividades
festivas la alegría y el amor.

Se presenta sobre un icpalli en forma de caja, con las piernas cruzadas con las
brazos sobre las rodillas y las manos entreabiertas. Porta una diadema de plumas de
garza, una máscara de actor, y adornos de flores abiertas y en capullos en brazos y
piernas. En las rodillas tiene los símbolos del sol y en el pecho unas garras de jaguar
como símbolo de la tierra.

El icpalli sobre el que descansa, se adorna con chalchihuites, glifos alusivos al


movimiento de alas y el Tonato, (cuatro círculos inscritos en un rectángulo) que
simboliza el Sol. (ilustración).

Teponaztli.
En piedra basáltica. Mide 71 por 35 cm. Encontrado en el valle de México y su
data se ubica entre 1 321 y 1 425.

La piedra del Sol.


Conocida también como calendario azteca. Es un disco de piedra basáltica de
3.5 m. de diámetro por 50 cm de grueso. Todas las representaciones solares tienen
como base geométrica el círculo.

Aparece en el centro el rostro de Tonatiuh, que emerge del glifo Nahui ollin,
cuatro movimiento, que es el quinto sol, y el día en que debe terminar éste. En los
cuatro extremos del glifo, aparecen los soles anteriores, Nahui Ocelotl, Nahui Atl, Nahui
Quiautli y Nahui Ehecatl, que son respectivamente, Cuatro Jaguar, Cuatro Agua, Cuatro
Lluvia y cuatro Viento, que se representan por su glifo acompañado del numeral cuatro.

Sigue un círculo de los veinte días del mes, que se cuentan en sentido inverso a
las manecillas del reloj, comenzando por Cipactli para terminar con xochitl.

Hacia el exterior, rayos solares cono volutas y sin ellas, alternados con
representaciones de chalchihuites y tonatos. En el perímetro dos xiuhcoatl envuelven el

200
disco comenzando en la parte superior con el glifo Trece Caña, fecha de inicio, del
Nahui Ollin, rematando en la parte inferior con las caras opuestas de la s serpientes.

Chac Mool del Templo Mayor. En piedra aun con restos de policromía.
Encontrado frente al templo de Tlaloc. pag. 239. Eam. Sep.

Chac Mool en piedra, postclásico tardío. pag. 239. Eam. Sep.

Serpiente de plumas preciosas.


Esta escultura hecha en piedra basáltica, une la tierra y el cielo. La serpiente por
si misma es la tierra, que al vestirse con plumaje de aves preciosas, agrega el cielo a
su contenido simbólico.
Fue encontrada en al valle de Mexica y su datación corresponde de 1 324 a 1
521. Pag. 137. Eam. sep.

Portaestandartes. Del periodo en que gobernó Izcoatl, se han encontrado ocho,


algunos conservan restos de pintura. pag. 237. Eam.sep.

Caracol marino en piedra. Posible uso como señalamiento.pag.2380 Eam. sep.

Algunas figuras antropomorfas en piedra y cerámica, con ojos de piedras finas o


concha. Sobresale su expresión facial de expectativa. Pag.242. Eam. sep.

Serpiente de piel lisa.


Independientemente de su significado, la serpiente como tierra, esta pieza
trabajada en granito verde, ejemplifica la capacidad de síntesis del los escultores
Mexicas, el volumen, con un mínimo de rasgos esgrafiados y una poderosa presencia
de forma. Mide 100 por 75 cm. Procede del valle de México y est datada entre 1 324 y
1 521.

Figura antropomorfa sentada, en alabastro. Pag 238. Eam.. Sep. parte de una
ofrenda.pag.238.eam.sep.

Tlaltecuhtli.

201
El monstruo de la tierra. Pocas veces representado como escultura exenta. Se le
representa en relieve asociado con otras piezas, en la cara que sirve de base, como
una conexión con el inframundo.

Generalmente aparecen los rasgos faciales. En algunas versiones zoomorfas


tiene los rasgos de los dioses de la tierra, el jaguar, las fauces abiertas, las garras. Un
monstruo híbrido creado por sobreposiciones de rasgos significativos a través de
tiempos y culturas anteriores. Como rostro humano presenta un cuchillo de pedernal
que sale de la boca. Existen desde el preclásico, algunas representaciones que
permiten reconocer ciertos rasgos, que posteriormente serían asociados al monstruo de
la tierra. Aparece en los altares . ***

Se le asocia con cráneos humanos atados a manos y tobillos, grandes colmillos,


un reticulado que alude la piel del lagarto (ver Cipactli), o caparazón de tortuga.

Su origen se remonta hasta los Olmecas arqueológicos de San Lorenzo y la


venta. Aparece en los altares donde la boca en forma de nicho, acoge un personaje en
actitud de ofrenda.

Los Dioses.
Después de un desarrollo milenario del panteón mesoamericano, la
representación de los dioses entre los mexica, tuvo algunas variantes distintivas. Hubo
dioses que se representaron conservando su aspecto antropomorfo realista, con
adornos de poca significación mitológica, y en algunos casos reducidos a la vestimenta
común.
Otros al paso de una cultura a otra, agregaron rasgos alusivos a su advocación
*** . Y finalmente otros, en los que a pesar de que parten de una representación
antropomorfa, se les han agregado características de la fauna mítica, en segmentos
representativos, que se suman a la estructura humana que los soporta.

Fuá práctica común la elaboración de esculturas antropomorfas sin ningún


atributo simbólico; a las que se vestía agregando los símbolos propios de su
advocación.

202
En la religión Mexica, se encuentran dioses originales de culturas anteriores a
ellos, modificados en su representación o con una advocación diversa o ligeramente
alejada de la original.

Quetzalcoatl,”serpiente de plumas preciosas”de la que ya se encuentran


vestigios iconográficos en los Olmecas arqueológicos, (Museo de Antropología e
Historia,”el culto de Quetzalcoatl se inicio con los huastecos”)es exaltado como deidad
hasta el postclasico en la ciudad de Tula.

Como representación serpentina aún sin los atributos culturales que en él


concentraron los Mexica, tiene un desarrollo continuo que cubre que cubre la totalidad
del tiempo mesoamericano. Sintetiza en sí, las advocaciones Toltecas y siendo el
portador de la Toltecayotl, constituye en centro de lo más próximo a una religión
monoteísta.

Aparece en casi todas las culturas mesoamericanas del postclásico, con


diferentes nombres y con características iconograficas que se van agregando. El
Quetzalcoatl que llega hasta los Mexicas ya no es el de los sabios toltecas.
(Quetzalcoatl de Miguel León Portilla). Su desarrollo iconográfico que comienza como
dios de la tierra en las culturas aldeanas en proceso de sedentarización, pasa por una
etapa en la que se sobreponen nuevos atributos en cuanto cambia la organización
social.

Deidad solar con desdoblamientos múltiples, como dios de la guerra, dios del
agua celeste, dios de la estrella matutina, un gemelo en el inframundo, dios de a
sabiduría y de las cosas buenas y como dios del viento .Las cuatro direcciones
horizontales y una vertical en el centro (Códice Vaticano B.).
Las culturas mesoamericanas fueron arrasadas por el filo de las espadas, la
pólvora y los hombre a caballo. Con ellos colaboró el obcecado fatalismo de las
concepciones mitológicas del mundo nahuatl y la pugna entre los pueblos sometidos y
los Mexicas.

203
El derrumbe de todo este universo quedo signado un martes 13 de agosto de 1
521, como lo narra Hernán Cortés a los Reyes católicos en su tercera Carta de
Relación.

Y plugo a Dios que un capitán de un bergantín, que se dice Garci Olguín, llegó
en pos de una canoa en la cual le pareció que iba gente de manera; y como llevaba dos
o tres ballesteros en la proa del bergantín e iban encarando en los de la canoa,
hicieronle señal que estaba allí el señor, que no tirasen, y saltaron de presto y
prendieronle a él y a aquel Guatimucín, y a aquel señor de Tacuba, y a otros principales
que con él estaban; y luego el dicho capitán Garci Olguín me trajo allí a la azotea donde
estaba, que era junto al lago, al señor de la ciudad y a los otros principales presos; el
cual, como le hice sentir, no mostrándole rigurosidad ninguna, llegose a mí y díjome en
su lengua que ya él había hecho todo lo que de su parte era obligado para defenderse a
sí y a los suyos hasta venir en aquel estado, que ahora hiciese de él lo que yo quisiese;
y puso la mano en un puñal que yo tenía diciéndome que le diese de puñaladas y le
matase. Y yo le animé y le dije que no tuviese temor ninguno; y así preso este señor,
luego en ese punto cesó la guerra, a la cual plugo a Dios nuestro señor dar
conclusión martes, día de san Hipólito, que fueron 13 de agosto de 1 521 años.

204
RELACIÓN DE OBRAS

1. Coatlicue. Piedra. Mexica. Postclásico.


2. Idem. Detalle Cabeza.
3. Idem. Pies.
4. Relieve. Bloque de Piedra. Ehécatl Quetzalcóatl.
5. Ehécatl Quetzalcoatl. Piedra. Mexica.
6. Huehueteotl. Terracota. Cuicuilco.
7. Huehueteotl. Piedra. Teotihuacan.
8. Idem.
9. Idem.
10.Chalchiuhtlicue. Andesita. Teotihuacan.
11.Teponaztli. Piedra. Mexica.
12.Ehecatl Quetzalcoatl. Sedente. Piedra. Mexica. Postclásico.
13.Tlazolteotl. Dando a Luz. Mexica. Postclásico.
14.Tlaloc. Piedra.
15.Idem.
16.Xipe Totec. Piedra. Mexica.
17.Coatlicue. Basalto. Calixtlahuaca. México.
18.Coyolxauhqui. Relieve en piedra. Mexica. Postclásico.
19.Xochipilli. Piedra. Mexica. Postclásico.
20.Cabeza de Coyolxauhqui. Jade. Mexica. Postclásico.
21.Tezcatlipoca. Códice Borgia.
22.Tlaltecuhtli. Bajorrelieve. Piedra.
23.Urna Ceremonial. Cerámica. Tlaloc. Teotihuacan.
24.Cabeza de Xólotl. Piedra.
25.Xilonen. Piedra. Mexica.
26.Recipiente Decorado. Terracota. Teotihuacan.
27.Relieve de Jaguar. Friso de la pirámide de Tlahuizcalpantecuhtli. Tula. postclásico.
28.Almena en Forma de Ave. Terracota. Teotihuacan. Clásico.
29.Almena Cabeza de Tlaloc. Terracota. Teotihuacan. Clásico.
30.Almena con Figura Humana. Terracota. Teotihuacan. Clásico.
31.Almena con el Glifo del Año. Terracota. Teotihuacan. Clásico.
32.Cráneo rodeado por rayos. Piedra. Teotihuacan.

205
33.Cráneo. Fragmento. Piedra. Teotihuacan.
34.Sello con Mono y Cabeza de Pájaro. Barro. Mexica.
35.Sello. Collar desenrollado. Barro. Teotihuacan.
36.Sello. Forma de Serpiente. Barro. Teotihuacan.
37.Cuauhxicalli. Vasija con glifo del Nahui Ollín. Interior. Mexica.
38.Idem. Base. Con Monstruo de la Tierra.
39.Máscara de Xipe Totec. Piedra. Mexica
40.Idem. Posterior.
41.Relieve. Fauces de Jaguar, Nubes y Lluvia. Cuevas de Chalcatzingo.
42.Figurilla Femenina. Bailarina. Terracota. Tlatilco.
43.Figura Masculina. Hechicero. Terracota. Tlatilco.
44.Figurilla Femenina. Bailarina. Terracota. Tlatilco. 2.
45.Figurilla Femenina. Bailarina. Terracota. Tlatilco.3.
46.Figura Femenina con Tocado. Cabellera colgante. Tlatilco.
47.Figura Femenina con Tocado. Cabellera colgante. Tlatilco. 2.
48.Mujer Desnuda de pie. Con Diadema. Terracota. Tlatilco.
49.Mujer con Niño. Terracota. Tlatilco.
50.Mujer con Niño. Terracota. Tlatilco. 2.
51.Mujer Desnuda de Pie. Terracota Tlatilco.
52.Mujer Desnuda de Pie con Diadema. Terracota Tlatilco.
53.Cabezas. Cerámica. Diferentes épocas y lugares.
54.Mujer con un perro en brazos. Terracota Tlatilco.
55.Vaso en forma de Mono. Obsidiana. Mexica.
56.Los Veinte Signos de los Días. Códice Borgia. Mexica. Postclásico.
57.Atlante. Piedra Basáltica. Templo de Tlahuizcalpantecuhtli. Tula.
58.Cabeza de un Hombre. Relieve. Tolteca. Quetzalcoatl.
59.Hombre que emerge del Caparacho de una Tortuga. Piedra. Mexica.
60.Cabeza de Caballero Aguila. Piedra Mexica.
61.Piedra del Sol. Calendario Azteca. Piedra. Mexica. Postclásico.
62.Estela I de Xochicalco. Piedra. Epiclásico.
63.Estela II de Xochicalco. Piedra. Epiclásico.
64.Detalle Pirámide de Quetzalcoatl. Tlaloc. Cabezas de Serpiente y Jaguar Estilizado.
Piedra. Clásico.
65.Ocelotl Cuauhxicalli. Piedra. Mexica. Postclásico.

206
66.Caja de Piedra. Cuauhxicalli. Casa del Aguila. Con relieves de Aguila. Mexica.
Postclásico.
67.Chac Mol. Templo Mayor. Tenochtitlan. Mexica. Postclásico.
68.Cabeza de Guacamaya. Marcador del Juego de Pelota. Xochicalco. Piedra.
Epiclásico.
69.Detalle. Basamento de la serpiente Emplumada. Relieve. Xochicalco. Epiclásico.
70.Vasija Trípode. Cerámica. Esgrafiado. Motivos abstractos. Teotihuacan. Clásico.
71.Idem. Con Tlaloc.
72.Vaso con Efigie de Tlaloc. Terracota. Teotihuacan. Clásico.
73.Urna Antropomorfa. Cerámica. Teotihuacan. Clásico.
74.Xipe Totec. Máscaras. Terracota. Teotihuacan. Clásico.
75.Jaguares de Piedra. Teotihuacan.
76.Caracol. Detalle Pintura Mural. Teotihuacan.
77.Idem.
78.Idem.
79.Tlalocan. Detalle Pintura Mural. Teotihuacan.
80.Caracoles Estilizados. Detalle Pintura Mural. Quetzalpapalotl. Teotihuacan.
81.Almena. Friso y Columna. Detalle Motivos decorativos y relieves. Quetzalpapalotl.
Teotihuacan.
82.Lápida con Aguila y Jaguar. Mexica. Postclásico.
83.Lápida con relieve de una Araña. Mexica. Postclásico.
84.Lápida con Símbolos de Venus. Mexica. Postclásico.
85.Téchcatl. Piedra de Sacrificio. Mexica. Postclásico.
86.Tlalocan. Detalle Pintura Mural. Teotihuacan. Epiclásico.
87.Detalle Coatepantli. Tula. Muro de Serpientes.
88.Detalle Tzompantli. Piedra. Tenochtitlan, Mexica. Postclásico.
89.Figurilla Antropomorfa. Mexica.
90.Maqueta de Templo. Con piedra de Sacrificio y cráneos humanos.
91.Jaguar Devorando Corazones. Detalle Pintura Mural. Teotihuacan.
92.Quetzalcoatl. Dual. Días y Noche. Detalle Códice .
93.Recipiente en forma de Pez. Barro. Preclásico.
94.Recipiente en forma de Pato. Barro. Preclásico.
95.Botellón con esfinge de Rana. Barro, Epiclásico.
96.Mono Echado. Piedra. Mexica. Postclásico.

207
97.Mono Mirando al Cielo. Piedra. Mexica. Postclásico.
98.Serpiente de piel Lisa. Granito Verde. Mexica. Postclásico.
99.Recipiente Fitomorfo. Terracota pintada. Clásico. Teotihuacan.
100.Recipiente con signos Sidéricos. Teotihuacan. Postclásico.
101.Recipiente en forma de Pie Humano. Terracota. Teotihuacan. Clásico.
102.Recipiente en forma de Zueco. Terracota. Teotihuacan. Clásico.
103. Dos Cabezas Masculinas. Piedra con incrustaciones de concha y turquesa.
Mexica. Postclásico.
104.Calavera de Cristal de Roca. Mexica. Postclásico.
105.Acróbata con pierna Cortada.. Vasija. Terracota. Tlatilco. Preclásico.
106.Acróbata. Vasija. Terracota. Tlatilco. Preclásico.
107.Recipiente Trípode. Terracota Amarilla y roja. Cuicuilco. Preclásico.
108.Serpiente Emplumada. Piedra. Mexica. Postclásico.
109.Cactus. Piedra. Mexica. Postclásico.
110.Aguila Devorando Corazones. Relieve. Piedra. Coatepantli. Tenochtitlan. Mexica.
Postclásico.
111.Aguila sobre un nopal, devorando una Serpiente.
112.Mujer Levantándose el Cabello. Barro. Preclásico.
113.Hombre con Niño. Detalle pintura Mural. Tlalocan. Teotihuacan.
114.Mariposa. Idem.
115.Idem.
116.Figurilla con Piernas y Brazos Móviles. Barro. Teotihuacan. Clásico.
117.Coatlicue. Con brazos flexionados hacia adelante. Piedra.
118.Temalácatl. Piedra circular con relieve con dos Cabezas de Aguila. Piedra. Mexica.
Postclásico.
119. Urna con Figura Humana. Terracota. Teotihuacan. Clásico.

208
1 2 3 4 5 6

7 8 9 10 11 12 13

14 15 16 17 18 19 20

21 22 23 24 25

26 27 28 29 30

209
31 32 33 34 35 36 37

38 39 40 41 42 43

44 45 46 47 48 49 50 51

52 53 54 55 56 57

58 59 60 61 62 63

210
64 65 66 67 68

69 70 71 72 73 74 75 76

77 78 79 80

81 82 83 84 85 86

87 88 89 90

211
91 92 93 94 95

96 97 98 99 100 101

102 103 104 105 106

107 108 109 110 111 112

212
113 114 115 116 117

118

213
7. COMENTARIOS FINALES

Los pueblos prehispánicos mesoamericanos vivieron atentos a los fenómenos


naturales, y de sus observaciones obtuvieron los conceptos sobre los que estructuraron
sus sociedades. La naturaleza les sirvió de modelo y siempre tuvieron conciencia de
su dependencia, y la respetaron, aceptando su condición de espectadores ante fuerzas
superiores a ellos.

Fueron incansables observadores de los acontecimientos que les presentaba la


naturaleza y descifraron sus ritmos, sus ciclos y su inalterable repetición. Fueron piezas
participantes de ese mecanismo abrumador e inflexible, pertinaz, que nunca cedió
ante ruegos ni sacrificios ni ofrendas.

El hombre mesoamericano se hizo parte de esos ciclos , de su entorno natural,


y con sus interpretaciones mitológicas descifró las fuerzas que lo mueven. Con sus
rituales propició la continuidad de los sucesos que observaba, y aprendió de ellos.

Encontró la lucha de los contrarios, la inflexibilidad de los acontecimientos, lo


inconmensurable del espacio y del tiempo, y aceptó con fatalismo sus limitaciones. Se
hizo inflexible, sacrificó víctimas a sus dioses, fabricó sus propios ciclos, y con la guerra
representó el juego de la dualidad y de los contrarios en la naturaleza

Sus limitados conocimientos del origen y comportamiento de esos elementos,


dieron como resultado toda una serie de explicaciones mágicas, con las que hizo los
dioses, dueños y controladores de esas potencias naturales. Esas repuestas basadas
solo en especulaciones producto de la experiencia con la realidad sensitiva, estuvieron
en manos de algunos cuantos, líderes y sacerdotes, quienes para comunicarlas al resto
de su grupo se valieron de expresiones materiales que ahora nosotros llamamos
Obras de arte. Dichos productos materiales de su cultura, sirvieron para dar cohesión y
sentido de pertinencia a los hombres con sus sociedades.

La religión y sus dioses, sus mitos y prácticas rituales, las construcciones de sus
centros ceremoniales, los objetos de ofrenda y utencilios litúrgicos llenaron el mundo
conceptual y material de los pueblos mesoamericanos, y todo ese bagaje de actitudes,

214
formas y colores, secuencias, ordenamientos espaciales, llegaron a constituirse en un
lenguaje entre los hombres y sus dioses y en sentido estricto, en un lenguaje entre los
hombres para hablar de sus dioses.

Para justificar su desconocimiento del pasado, fabricó mitos con las


reminiscencias que heredó de sus ancestros, en los que la fantasía suplió la realidad.
Esos mitos se materializaron en sus obras, con una fidelidad naturalista, y en
ocasiones con una fantasía grotesca, sobreponiendo elementos simbólicos milenarios,
creó sus obras y construyó el edificio de su cosmogonía mítica. sin ningún propósito
esteticista .

En la sucesión de las culturas universales , se puede destacar una línea de


cambios que se van superando unos a otros en cuanto avanza el conocimiento del
hombre sobre su medio y sobre si mismo. El asombro que experimentó el hombre
prehistórico ante la naturaleza, y que sin duda expresó emotivamente con un miedo que
duró de miles de años, lo hizo organizarse en torno a los primeros hombres con
conocimientos rudimentarios y magicos. Hechiceros, brujos o chamanes condujeron al
hombre primitivo desde lo mas oscuro de sus orígenes hasta las grandes sociedades
civilizadas

El conocimiento que acumularon fué suficiente para organizarse, hacer y destruir


imperios y sostener culturas por milenios. Pero el hombre civilizado, es decir el de las
grandes ciudades, sobrepasó a sus dioses, hasta entonces sostenido por
conocimientos con mucho todavía de mágico . El poder militar debió dar fuerza a la
organización social las grandes religiones y los grandes ejércitos fueron los
protagonistas de la historia del hombre por algunos siglos mas.

En ese momento, el de los grandes ejércitos en la vanguardia de los pueblos con


el apoyo de las religiones superiores organizadas, otro ejército con otra religión, con
otro nivel de conocimientos, arrasó la obra que los pueblos autóctonos realizaron en
milenios. Así son los ciclos de la historia.

Dos piezas de la plástica mesoamericana pueden servir de base para algunas


observaciones sobre ese desarrollo milenario, mesoamericanas y ejemplifican con

215
claridad, entre otros principios, lo dicho sobre la creación de los dioses con un modelo
sacado de la naturaleza a fuerza de prolongadas observaciones.

Del preclásico procede una figurilla femenina sin ningún accesorio de vestuario o
de adorno, simbólico o decorativo, se le conoce como “Mujer con cabellera colgante”.
Es solo la representación naturalista del cuerpo humano y en su gesto, a pesar de su
pequeñez, se puede ver la ingenuidad de los hombres arcaicos. Es significativo que se
trate de una figura femenina, está fechada con 1200 años a.c. y procede de Tlatilco en
el altiplano central.

La otra obra, de la recia escultura Mexica en piedra Mexica, es imponente Diosa


de la Tierra, Coatlicue o Coacueye, La del Faldellín de Serpientes. madre del género
humano y de todos los dioses, es decir es “Todo ” E monumental monolito de 2.40 m.
de altura, esta cubierto de atributos simbólicos, que hablan de complejo mundo religioso
de, saturado de mitos, leyendas y hazañas de sus dioses tribales.

Como se dijo en el capítulo correspondiente, el arribo de los últimos grupos


nahuas, los aztecas, sucedió en torno al siglo XIII, cuando ya las culturas locales, las de
los valles centrales, habían pasado de ser primitivas organizaciones aldeanas a ser las
grandes sociedades teocráticas con una etapa de clasicismo en el primer milenio d.c. y
estaban viviendo el militarismo derivado del esplendor tolteca extendido a todas las
regiones mesoamericanas. Es decir llegaron a una región, donde los pueblos tenían ya
una madurez cultural y una personalidad definida y enraizada en el tiempo.

En la “Mujer levantándose el cabello”, aparece un incipiente culto a la fertilidad ,


a la asociación de la mujer gestadora de la vida con la tierra que con el trabajo del
hombre y la participación de los elementos naturales, se convierte en generadora de los
mantenimientos. Encarna las diosas mas primitivas del altiplano, cuando la interacción
de las comunidades era muy limitada, y el lenguaje simbólico se reducía al naturalismo
del cuerpo humano desnudo.

Después de milenios, la Coatlicue encarna toda la complejidad de las grandes


civilizaciones guerreras. Conservando solo la estructura, como soporte de las
creaciones mitológicas del pueblo mexica que se suman a las heredadas por sus

216
antecesores. En ella están las garras del milenario jaguar, las fauces de la serpiente,
los restos de los hombres sacrificados, los caracoles acuáticos, las celestes plumas, la
muerte y la vida. En su composición vertical materializa el concepto del universo
sensible del mundo mesoamericano….

Estas dos obras, sirven para ejemplificar los extremos, del desarrollo de las
sociedades mesoamericanas y puede percibirse en sus diferencias, la aplicación del
principio de sobreposición utilizado en forma generalizada en mesoamérica. Este
principio es particularmente notable en las construcciones de basamentos piramidales,
en las que se puede seguir el desarrollo de los edificios , sus cambios y sus
coincidencias.

La sobreposición define la sintaxis compositiva de la plástica mesoamericana,


pero además nos permite descubrir la fidelidad y el respeto por las formas culturales
que sucesivamente se transmitieron de un pueblo a otro, a través de siglos y en
algunos casos hasta milenios.

Esa consistencia en la sucesión de los cambios en el desarrollo de las


sociedades, ese construir las culturas sobre las precedentes, ese respeto por los
objetos culturales y por los principios que los rigen, durante tanto tiempo, podría ser
muy aleccionador para los creadores de imágenes de nuestro tiempo, tal vez las
imágenes que aquí se presentan, despierten alguna veta de interés en la búsqueda de
la identidad propia.

217
ANEXOS. No hubo guerras en su tiempo. 1 483-1
486.
Gobernantes Mexicas. Ahuizotl. Durante su reinado
Tenoch. Tenochtzin. Jefe de los hubo una gran inundación y un eclipse
Aztecas de 1299 a 1 363. Fundador de la solar. Octavo rey que gobernó durante
ciudad de Tenochtitlan. Primer rey de 18 años. Animal de aguas fantasmal. 1
México. 486-1 502.
Acamapichtli. Puñado de rayos. Moctezuma II. Apodado
Primer Señor de Tenochtitlan. Gobernó Xocoyotzin, el joven. Noveno Señor ,
durante 21 años, sin guerras. gobernó 19 años. Fue tiempo de
Huitzilihuitl. Pluma de colibrí. El grandes conquistas y tambien de
segundo gobernante, durante 21 años. sucesos que se tomaron como
Hizo guerra contra los de Culhuacán. premoniciones de la invasión española.
Chimalpopoca. Escudo Durante su gobierno hubo una gran
humeante. Fue el tercero en gobernar, lo sequía, 1 502-1 521.
hizo durante diez años. Cuitlahuac. Gobernó 80 días en
Ítzcoatl. Serpiente de obsidiana. 1 520. Excremento Divino, o el Que tiene
Cuarto Señor de la ciudad, gobernó Plata. Recientemente se ha corregido la
durante catorce años, 1 428-1 440. etimología y se acepta
Emprendió guerras contra los de Cuauhtemoc. Aguila que cae.
Atzcapotzalco y Xochimilco. La ciudad de Tenochtitlan cayó
Huehue Motecuhzoma. definitivamente en manos españolas el
Moctezuma el Viejo. Apodado 13 de agosto de 1 521 después de tomar
Ilhuicamina, Flechador del cielo. El preso a Cuauhtemoc. Fue asesinado
monarca iracundo. Gobernó durante 30 por Cortés el 28 de febrero de 1 525.
años, siendo el quinto en el poder. 1
440-1469. Los números.
Axayácatl. Derrotó a los de En Náhuatl.
Tlatilulco (Tlatelolco). Sexto en el Ce, ome, ei, nahui, macuilli,
gobierno de los Mexica. Gobernó chicuace, chicome, chicuei, chiconahui,
durante 14 años. Rostro de agua. 1 469- matlactli, matlactlionce, matlactliomome,
1 483. matlactliomei. Corresponden a la
Tizococatzin (Tizoc). Séptimo numeración del uno al trece.
soberano. Gobernó durante cuatro años.

218
Calendario. VII.- Venado Mazatl Manik
Los dieciocho meses del VIII.- Conejo Tochtli Lamat
calendario solar. IX.- Agua Atl Muluc
X.- Perro Itzcuintli Oc
Corresponde a: XI.- Mono Ozomatli Chuen
I. Atlcahualo Febrero marzo. XII.- Hierba Malinalli. Eb
II. Tlacaxipehualiztli. Marzo XIII.- Caña Acatl Ben
III. Tozoztontli. Abril XIV.- Jaguar Ocelotl Ix
IV. Huey Tozoztli. Abril mayo XV.- Aguila Cuauhtli Men
V. Tóxcatl. Mayo junio XVI.- Zopilote Cozcaquauhtli Cib
VI. Etzalcualiztli. Junio XVII.- Movimiento Ollin Etznab
VII. Tecuilhuitontli. Junio julio XVIII.- Cuchillo de pedernal
VIII. Huey Tecuilhuitl.Julio Técpatl. Caban
IX. Tlaxochimaco Agosto XIX.- Lluvia Quiahuitl Cauac
X. Xocotl Huetzi Agosto septiembre XX.- Flor Xochitl Ahau
XI. Ochpaniztli. Septiembre
XII. Pachtontli. Octubre
XIII. Huey Pachtli Octubre Nov.
XIV. Quecholli. Noviembre EL Anáhuac.
XV. Panquetzaliztli. Diciembre Los lagos de la cuenca del Valle de
XVI. Atemoztli. Diciembre enero México.
XVII. Tititl. Enero
XVIII. Izcalli. Febrero Hay confusión en cuanto a el agua
Nemontemi Febrero (cinco días ) de los lagos, algunas fuentes dicen que
solo uno era de agua salada, otras
Los veinte días del Tonalpohualli. hablan de manantiales de agua dulce
que emergían entre el agua salada de
Nahuatl Maya todos los lagos.
I.- Cocodrilo Cipactli Imix
II.- Viento Ehecatl Ik Hernán Cortés, en su Segunda
III.- Casa Xicalli Akbal Carta de Relación, al hacer la
IV.- Lagartija Cuetzpallin Kan descripción de la ciudad de Tenochtitlan,
V.- Serpiente Coatl Chicchan dice que… Hay dos lagunas, y la una de
VI.- Muerte Miquixtli Cimi estas dos lagunas es de agua dulce, y la

219
otra, que es mayor es de agua salada… El juego de pelota entre los
Y porque esta laguna salada grande, mayas.
crece y mengua por sus mareas, según En Teotihuacán se usaba un palo
hace la mar todas las crecientes, corre el para golpear la pelota. En la costa del
agua de ella a la otra dulce tan recio. Golfo accesorios como yugos hachas y
Como si fuese caudaloso río… palmas. Entre los mayas, solo con la
rodilla, la cadera, los codos o puños. El
El tiempo y la disminución de las jugador que lograba pasar la pelota por
aguas, hizo de aquellos dos lagos, cinco el aro del marcador, tenía derecho a
fracciones que se llamaron por las perseguir a los espectadores y despojar
ciudades que en sus riberas crecieron. de sus adornos y ropajes a cuantos
lograra alcanzar, como retribución a su
Zumpango hazaña.
Xaltocan
Texcoco. (de agua salada)
Xochimilco
Chalco
Sitios de Interés
La pintura llenó de contenido
simbólico las formas de la plástica, ya de I. Zona del Golfo
por sí, cargada de mensajes religiosos y O. Olmeca
mitológicos. En los muros se plasmaron H. Huasteca
principalmente las imágenes de los T. Totonaca
dioses y sus símbolos y rituales,
escenas de augurios y relatos históricos . Cacahuatenco H.
Todo este universo representado Cempoala
figurativamente, con fantasía realista o Cerro de las Mesas. O.
con expresiones abstractas, en Cerro Cebadilla, Nahuatlán. H.
ocasiones conviviendo en una misma Cuatlamayan H.
obra. La figura humana, la flora y la El Ebano. H
fauna, protagonizaron la escena y se El Tajín. Ta.
complementaron con una fantasiosa y El Zapotal. Ta.
prolífica imaginería lineal. Huatusco
La Mixtequilla

220
La Venta. O. Cuadrangulo o Patio
principal, Juego de Pelota, Pirámide de
tierra, Grupo Stirling. II. Zona de Oaxaca.
Laguna de los Cerros. O Coixtlahuaca
Las Higueras Dainzú
Las Limas Guiengola
Las Flores H. Ixcaquixtla
Misantla Lambityeco
Pánuco. H Mitla
Potrero Nuevo Monte Alban
Quianuiztlan Tehuacan
Remojadas Tehuantepec
Río Chiquito. O. Teotitlan
San Lorenzo. Tilantongo
San Martín Pajapan Tlaxiaco
Tajín. Yagul
Tamuin. H. Yucunudahul
Tancanhuitz. H Zaachila
Teayo. H Uxpanapan
Tenochtitlan Xiutetelco
Tres Zapotes. O. Yancanhuitz
Tuxpanapan
Vinasco H.
Tantoc III. Zona Maya.
Xiuhtetelco Abaj Takalik
Tantoyuca H. Acanceh
Topila H Aguateca
Palacho. H. Ake
Altamira H Akumal
Jopoy. H. Altun Ha
Vega de Otate. H. Amatitlán
Pánuco. H Batalbal
Tampico. H. Becan
Tamposoque Bonampak

221
Cacuen alto, con plaza de plataformas limitadas
Cahyup por gruesos muros. Tuvo un momento de
Calakmul decadencia y un resurgimiento en el
Chacmultun Un Postclásico.
Chama Templo de las siete muñecas, de
Champoton los siglos VI y VII único edificio
Chetumal mesoamericano con verdaderas
Chiapa de Corzo ventanas hechas para ver al exterior.
Chicaná Dzibilnocac
Chichen Itza Edzná
Chinkultic El Baúl
Chultinamit Guaytan
Comalcalco Hochob
Copan. Escalera jeroglífica del Templo Holmul
26, inaugurado en 756. Ichpaatun
Juego de Pelota con marcadores de Ixinché
cabeza de guacamaya. Ixkún
Escalinata conocida como “ La Izamal
Acrópolis”. Izapa
Templo 11, terminado en 762. Jaina. Isla frente a las costas del actual
Tribuna de los espectadores. estado de Campeche. Fué un sitio
Estelas ( Con las de Quiriguá, las más utilizado como cementerio por los mayas
sobresalientes ). del postclásico. Se le reconoce por su
El Templo 22, dedicado a Venus, cerámica de extraordinaria calidad
construido en 771. técnica y naturalismo.
Escalera de los Jaguares. Jonuta
Cotzumalhuapa Kabáh
Cozumel Kaminaljuyú
Culucbalom Kohunlich
Dzibilchaltun. Habitada desde el 300 La Unión
a.c. En la zona norte de la Península de Labná
Yucatán, construcción de basamento Mayapán
piramidal truncado con escalinata de Mixco Viejo
gruesas alfardas. Choza-templo en lo Motagua

222
Naachtún El templo de las Inscripciones. Unico
Nakúm edificio piramidal de mesoamérica
Naranjo construido con un propósito funerario.
Nebaj Cámara mortuoria oculta.
Nocuchich
Oxkintok Pich
Palenque. Zona central. Clasico. A partir Piedras Negras.
del siglo VII d.c. Principales edificios Estilo de transición entre Tikal y
construidos entre 602 y 692. Palenque. Nuevas tipologías como
baños de vapor y edificios horizontales
El Palacio. Crujías de habitaciones y con largos pórticos abiertos al exterior.
Torre, posible mirador. Mas importante por su escultura en
El Templo de las Inscripciones. piedra, tanto en cantidad como en
EL Templo del Sol. preciosismo.
El Templo de la Cruz. Mascarón monolítico, que representa a
El Templo de la Cruz Foliada. Chac, dios maya de la lluvia.
El Acueducto. Trono labrado y calado.
Templo de la Calavera. Estela 12. Sobresaliente por la finura de
Juegos de Pelota. su técnica. Ante un Halac Huinic
entronizado, dos personajes de aparente
Escultura en estuco, tal vez las mejores jerarquía presentan un grupo de
hechas por los mayas. Cabezas de cautivos.
ofrenda en la tumba del Templo de las Dintel 3. Obra celebre por la delicadeza
inscripciones. de su talla, la perfección técnica y por la
Relieve en hueso. ruptura del hieratismo escultórico maya,
Crestería aligerada, dos muros hacia una dinámica expresiva de los
ligeramente inclinados uno hacia el otro, personajes. Realizada en una sola
interrumpidos por vacíos para disminuir piedra blanca, de grano muy fino.
el peso propio. Considerada por Morley como la cima
Tendencia al aligeramiento de los de la obra escultórica maya.
volumenes, abriendo vanos mas grandes Representa una escena enmarcada en
con proporciones que hasta el momento glifos, combinando el alto y bajo relieve,
no se conocían. un Halac Huinic sobre un trono con cetro
en la mano, que preside una reunión de

223
consejo entre sus hijos y personajes de Estela 29 fechada en 292 d.c. entre las
su corte. mas antiguas.

Potonchán Tixchel
Pusilhá Toniná
Quiriguá Topoxte
Rakum Tulum.
Río Bec Ciudad amurallada, a orillas del caribe,
Sayil en el extremo oriental de la península.
Seibal Relieves del dios descendente y murales
Tankah de aparente influencia Mixteca.
Tayasal Uaxactun. Pirámide E-VII-sub de las
Tazumal primeras construcciones de piedra en la
Teapa zona maya. Además de ser un
Tikal. Templo I, llamado del Jaguar observatorio astronómico que señala en
Gigante, Templo II, conocido como sus extremos y el centro los equinoccios
Templo de los Mascarones; Templos III y y solsticios, visibles desde un punto fijo
IV, éste, el mas voluminoso y alto con 70 situado al frente en otro edificio En su
m. de altura y 60 de lado en la base; decoración ya aparecen los mascarones
construidos durante el siglo VIII. típicamente mayas y estilizadas cabezas
Plaza Mayor, con los templos I y II. de serpiente franqueando la escalinata.
Plaza Oriente. En la parte superior sobre un piso
Plaza Poniente. estucado se encuentran huellas del
Acrópolis Sur. empotramiento de postes del templo
Acrópolis Central. construido con materiales vegetales.
Juegos de pelota. Uso del arco maya al mismo tiempo que
Mercado. en Tikal.
Complejos Gemelos. Hasta cinco Estela fechada en 328 d.c. de las mas
descubiertos del clásico tardío. Con antiguas.
estela altar. Ulúa
Baños. Usulután
Estela 22. Vertical ensanchada arriba. Uxmal. La mas amplia gama de motivos
Altar 10. Circular , sección cilíndrica. Puuc, el mas representativo de la
península de Yucatán. Edificios sobre

224
una plataforma , en torno a patios de serpiente de carácter fantástico. Ante él
donde las construcciones secundarias se un sacerdote presenta una ofrenda.
van alejando hacia la periferia sin una Templo 23.
orientación o trazo riguroso. Se emplea Estela 11. Escena de Halac Huinic
la columna, para ampliar vanos de recibiendo a sus súbditos. Glifos
puertas. El uso de molduras y cornisas descriptivos.
dan un aspecto de masa rectangular y Yaxhá
decoración lineal, muy alejada de la Yaxuná
curva sensual del arte de los mayas del Zaculeu
la zona central ( Petén ). Zapa
Pirámide del adivino.
La reina de Uxmal. Escultura en piedra, IV, Zona Occidente
de la Pirámide del Adivino Un personaje Acapulco
que asoma la cabeza entre las fauces de Apatzingan
una serpiente mitológica. Autlán
Xcamulkin Holactún Chalchihuites
Xcaret Chilapa
Xel Há Chupicuaro
Xicalango El Ixtepete
Xpuhil El Opeño
Xtanpac Huetamo
Yarumela Iguala
Yaxchilán. Ihuatzio
Con influencia tanto de Tikal como de Ixtlán del Río
Palenque. Aquí comienzan a aligerarse Juxtlahuaca
las cresterías, reduciendo el espesor de La Quemada
los muros, aumentando los vanos y Los Ortices
reduciendo el peso. Pátzcuaro
Templo de la estructura 33. Taxco
Dinteles del templo 23 del 726 d.c. Tecoman
Sobresale el dintel 24, en el que se Teopantecuanitlán
representa a un dios con atavíos de Tzintzuntzan
guerra, que emerge de las fauces de una Zumpango.

225
V. Zona Centro. Ticomán
Azcapotzalco Tizatlan
Cacaxtla. En el actual estado de Tlapacoya
Tlaxcala. Sitio del postclásico con pintura Tlatelolco
mural de influencia maya. Tlatilco
Calixtlahuaca Tlaxcala
Chalcatzingo. En el valle de Totomihuacan
Cuernavaca. Cuevas con manantiales. Tula
Relieves con presencia Olmeca en las Xochicalco
paredes de la entrada de la cueva. Xochimilco
Cholula Zacatenco
Copilco
Cuicuilco Poesía Nahuatl.
del recinto central de la ciudad.
El Arbolillo. El Templo de Ehécatl El Aguila y el Jaguar.
Quetzalcoatl. De planta circular. A nadie tan fuerte , a nadie tan precioso,
El Templo mayor. hizo aquel que da la vida,
Gualupita como al águila que debe volar, y al
Huapalcalco ocelote, cuyo corazón es la montaña;
Huexotla ahora son mi esclavo y mi escudero.
Ixtapalapa Dejar un recuerdo.
Malinalco ¿ Conque he de irme, cual flores que
Manzanilla fenecen ?
Tenayuca. Templo doble, igual al ¿ Nada será mi nombre alguna vez ?
Templo Mayor de Tenochtitlan. ¿ Nada dejaré en pos de mí en la tierra ?
Tenochtitlan. Sede del Imperio Azteca. ¡Al menos flores, al menos cantos! ¿
Los edificios Como ha de obrar mi corazón ?
Teopanzolco ¿Acaso en vano venimos a vivir. A brotar
Teotenango en la tierra?
Teotihuacan
Tepeapulco Vida efímera.
Tepotzotlán Solo venimos a dormir, solo venimos a
Tepozteco soñar;
Texcoco

226
no es verdad, no es verdad que venimos allá en el campo del combate ansío morir
a vivir en la tierra. a filo de obsidiana !
En hierba de primavera venimos a Solo quieren nuestros corazones la
convertirnos; muerte de guerra.
llegan a reverdecer, llegan a abrir sus Oh, los que estáis en la lucha,
corolas nuestros corazones. yo ansío la muerte a filo de obsidiana.
Es una flor nuestro cuerpo, Solo quieren nuestros corazones la
da algunas flores y se seca. muerte de guerra.

Vida de ilusión. Tomadas de :


¿ Acaso es verdad que se vive en la Garibay K., Angel María. Poesía
tierra ? indígena de la altiplanicie. UNAM. 1 972.
¿ Acaso para siempre en la tierra ?
¡ Solo un breve instante aquí !
Hasta las piedras finas se resquebrajan,
hasta el oro se destroza,
hasta las plumas preciosas se
desgarran.
¿ Acaso para siempre en la tierra ?
¡ Solo un breve instante aquí !

Llegada de la primavera.
Ya maduraron las flores,
Truequense en ropaje y gala oh
príncipes,
vienen a mostrar su bello rostro,
vienen a irradiar su brillo;
solo en primavera logro alcanzar el
cempoalxuchitl.
Ya maduraron las flores a la falda de la
montaña.
¡ Animo !
¡ No te amedrentes corazón mío,

227
BIBLIOGRAFIA CONSULTADA

ARGOS S.A. Museo Nacional de Antropología. Dos tomos. Enciclopedia de los


Museos. Argos S. A., Barcelona, 1972.
ARTES DE MEXICO, revista. No. 144. México. 1 971.
ASTURIAS, Miguel Angel y J. M. González de Mendoza. Traductores de la
versión francesa del Popol Vuh. Losada 1 973.
BERNAL, Ignacio. Museo Nacional de Antropología de México. Aguilar, 3ª.
Edición, 4ª. Reimpresión. 1 990.
CASO, Alfonso. El pueblo de Sol. Colección Popular no. 104. FCE. Tercera
Reimpresión 1 978.
CASTEDO Leopoldo. Historia del arte Iberoamericano. Alianza Editorial.
COBEAN T. Robert H.
COVARRUBIAS Miguel.
CUELLAR, Lázaro Juan. México Patrimonio de la Humanidad.1 995.
DURAN, Fray Diego. Historia de las Indias de Nueva España e Islas de Tierra
Firme. De Ángel Ma. Garibay. Porrúa. 1 984.
FERNÁNDEZ Arenas, José. Teoría y Metodología de la Historia del Arte.
Antrophos, 1 982.
FERNANDEZ, Justino. Estética del Arte Mexicano. UNAM IIE
GARIBAY K. Angel María. Poesía Indígena de la Altiplanicie. UNAM. 1 972.
GENDROP, Paul. Arte Prehispánico en Mesoamérica. Trillas. 5ª Ed. 1 990.
GONZALEZ Torres, Yólotl. Diccionario de Mitología y Religión de Mesoamérica.
Larousse, 1 991.
GRIJALVO, Editores. Historia del Arte. Director, Enzo Orlandi, 1 992.
HERRERO, Ed. Cuarenta Siglos de Arte Mexicano. 2a. Ed. 1 981.
KRICKEBERG, Walter. Etnología de América. FCE. 2ª reimpresión 1 982.
KRICKEBERG, Walter. Las Antiguas Culturas Mexicanas. FCE. 1995.
KRICKEBERG, Walter. Mitos y Leyendas de los Aztecas, Incas, Mayas, y
Muiscas. FCE. Tercera reimpresión 1 985.
LANDA, Fray Diego de. Relación de las cosas de Yucatán. De Ángel María
Garibay. Porrúa 1 982.
LOPEZ, COBEAN y MASTACHE. Xochicalco y Tula. Jaca Book, Milano. 1 995.
MARQUINA, Ignacio. Arquitectura Prehispánica. INAH, SEP. 1990.

228
MATOS Moctezuma, Eduardo. Los Aztecas. Lunwerg Editores, 1 989. Corpus
Precolombino. Proyecto Román Piña Chan, Coordinación, Eduardo Matos M.
MATOS Moctezuma Eduardo, Muerte a filo de Obsidiana. SEP 1 986.
MATOS Moctezuma, Eduardo. Teotihuacán, La Metrópoli de los Dioses. Lunwerg
Editores. 1 990.
MORLEY, Sylvanus G. La Civilización Maya. FCE. 1 985.
PASCUAL Soto Arturo. Tajín , Iconografía y Arquitectura. FCE.
PIÑA Chan, Román . Quetzalcóatl, Serpiente Emplumada. F.C.E. 1 977.
PIÑA Chan, Román. Una visión del México Prehispánico. UNAM.
PORTILLA, Miguel León. Toltecáyotl, Aspectos de la cultura Náhuatl. FCE. 1
991.
PREM, Hans J. Ursula Dyckerhoff. El Antiguo México, Historia y Cultura de los
Pueblos Mesoamericanos. P Y J Editores. 1 986 Múnich.
ROJAS , Pedro. Historia General del Arte Mexicano. Raúl Flores Guerrero.
Hermes 1 963.
RUZ, Lhuiller Alberto. La civilización de los Antiguos Mayas.
SAHAGUN, Fray Bernardino de. Historia General de las Cosas de Nueva
España. Preparado por Ángel María Garibay K. Cuatro tomos. Porrúa, México, 1 969.
SALVAT SEP, Historia del arte Mexicano.16 tomos. 1 990.
SALVAT. Cuarenta Siglos de Arte Mexicano. 8 tomos.
SANDERS, William T. y Barbara J. Price. Mesoamérica: Evolution of a
Civilization. N.Y. 1 968.
SCHELE, Linda y Mary Ellen Miller, The Blood of Kings, Dynasty and ritual in
Maya art. Kimbell art Museum, Fort Worth 1 986.
Sèjourné, Laurette, Pensamiento y religión en el México Antiguo. Breviarios 128.
FCE 1 975
SIMÉON, RÉMI. Diccionario de la Lengua Náhuatl o Mexicana. Primera edición
en francés 1885. Primera edición en español 1 977. FCE.
SINGH, Madanjeet. Las culturas del Sol. UNESCO 1 993.
SOUSTELLE, Jacques. El pensamiento cosmológico de los antiguos mexicanos,
representación del tiempo y del espacio. Traducción Ma. Elena Landa. Federación
Estudiantil Poblana, 1 960.
SOUSTELLE, Jacques. Los Mayas. FCE 1 988.
SOUSTELLE, Jaques. Los Olmecas. FCE 1 979.

229
THOMPSON, J. Eric S. Grandeza y decadencia de los Mayas. FCE. 1 985.
THOMPSON, j. Eric S. Historia y Religión de los Mayas. De Lauro José Zavala.
Siglo XXI 1 975.
TORQUEMADA, Fray Juan de, Monarquía Indiana.
TORQUEMADA, Fray Juan de. Los veintiún Libros Rituales.
TOUSSAINT, A. Resumen Gráfico de la historia del Arte en México. G.G.
VAILLANT, Georges C. La Civilización Azteca, origen, grandeza y decadencia.
FCE. Segunda edición corregida, novena reimpresión 1 995.
WESTHEIM Paul, Arte Antiguo de México. Era. 4ª reimpresión 1997.
WESTHEIM Paul, Obras Maestras del México Antiguo. Era.9ª reimpresión 1 990 .

230
BIBLIOGRAFÍA GENERAL

ACOSTA, Jorge R. y Moedano Koer, Hugo. Los Juegos de Pelota. México


Prehispánico. Edit. Emma Hurtado. México 1 946.
AGUILERA, Carmen. Flora y Fauna Mexicana. Mitología y Tradiciones. León,
España. Edit. Everest 1 985.
AMABILIS, Manuel. La Arquitectura Precolombina de México. Edit. Orión México
1 952.
BAEZ, Jorge Félix. Los oficios de las Diosas. Dialéctica de la religiosidad popular
en los grupos indios de México. Universidad Veracruzana. Jalapa Ver. 1 988.
CHILAM Balam de Tizimín. The Ancient Future of the Itzá. The Book of Chilam
Balam of Tizimín. Traducción y notas de Munro S: Edmonson. University of Texas
Press. Austin Tex. 1 982.
COE, Michael D. America’s First Civilization, Discovering the Olmec. The
Smithsonian Library, Van Nostrand, New York. 1 968.
COE, Michael D. Olmec Jaguars and Olmec Kings, the cult of the Feline. Edit.
Dumbarton Oaks. Washington 1 972.
COVARRUBIAS, Miguel. Las raíces políticas del Arte de Tenochtitlan. México en
el Arte, no. 8. México 1 949.
DEL PASO y Troncoso Francisco. Dioses, Ritos Hechicerías y otras costumbres
Gentilicias de las Razas aborígenes de México. Edit. Fuente Cultural, México, 1 953.
DIAZ del Castillo, Bernal. Historia verdadera de la conquista de la Nueva España.
3 tomos. Espasa Calpe Mexicana S. A. México 1 950.
FERNANDEZ, Justino. Coatlicue, Estética del Arte Indígena Antiguo. Centro de
Estudios Filosóficos. México 1 954.
FERNANDEZ, Justino. El Arte, Esplendor del México Antiguo. Centro de
Investigaciones Antropológicas de México. México 1 959.
FUENTE, Beatriz de la. La Escultura de Palenque. IIE. UNAM. México 1 965.
FUENTE, Beatriz de la. Los Hombres de Piedra, Escultura Olmeca. UNAM,
México, 1 977.
GARCIA Rivas Heriberto. Aportaciones de México al Mundo. Dos tomos. Edit.
Diana. México 1 964.
GARIBAY K. Ángel María. Épica Nahuatl. Biblioteca del Estudiante Universitario.
UNAM 1 945.

231
GARZA Mercedes de la. El Universo Sagrado de la Serpiente entre los Mayas.
Instituto de Investigaciones Filosóficas. UNAM, 1 984.
GENDROP, Paul. Arquitectura Prehispánica, la Estética. CAM-SAM vol. I, no. 1
Colegio de Arquitectos de México. Sociedad de Arquitectos Mexicanos. México 1 968.
GENDROP, Paul. El México Antiguo. Edit. Trillas, México. 1 972.
GONZALEZ Torres, Yólotl. El Culto a los astros entre los Mexicas. Edit. SEP
Diana 1 979.
HEYDEN Doris. Mitología y Simbolismo de la Flora en el México Prehispánico.
Instituto de Investigaciones Antropológicas UNAM, México 1 985.
HEYDEN Doris. What is the meaning of the Mexican Pyramid. XL Congreso
Internacional de Americanistas. Roma 1 972.
IIE. UNAM. Escultura Monumental Olmeca. Catálogo. México 1 973.
INAH. El Palacio de Quetzalpapalótl. México 1 964.
INAH. EL Panteón Mexica. Boletín del INAH num. 25. México 1 979.
INAH. Exploraciones en Palenque. Boletín no. 34. México 1 969.
KIRCHHOF Paul, Lina Odena Güemes y Luis Reyes. Historia Tolteca
Chichimeca. CISINAH, INAH , SEP, México 1 976.
LEON Portilla, Miguel. Una Concepción Nahuatl del Arte. UNAM vol. 12 num. 9.
1 958.
LEON Portilla, Miguel. México Tenochtitlan, su Espacio y Tiempo Sagrados.
INAH, México, 1 978.
LEON Portilla, Miguel. Tiempo y Realidad en el Pensamiento Maya. Ensayo de
Acercamiento. Prologado por J. Eric. S. Thompson. Instituto de Investigaciones
Históricas UNAM. México 1 986.
LEROUX, Ernest. Edición facsimilar de la de 1 899 de París, Códice Borbónico,
Manuscrito Mexicano de la Biblioteca del Palais Bourbon, Libro Adivinatorio y Ritual
Ilustrado. Edit. Siglo XXI, México, 1 979.
LOPEZ Austin, Alfredo. Cuerpo Humano e Ideología. Las concepciones de los
Antiguos Nahuas. Instituto de Investigaciones Antropológicas UNAM. México 1 980.
LOPEZ Austin, Alfredo. Hombre Dios. Religión y Política en el Mundo Náhuatl.
UNAM, México 1 973.
MATOS Moctezuma. Muerte a Filo de Obsidiana. SEP, Lecturas Mexicanas,
México 1 986.

232
MONJARAS Ruiz, Jesús. Mitos Cosmogónicos del México Indígena. INAH,
México, 1 987.
NAJERA C. Martha Ilia. El Don de la Sangre en el Equilibrio Cósmico. El
Sacrificio y el Autosacrificio Sangriento entre los Mayas. Instituto de Investigaciones
Filosóficas UNAM. México 1 987.
NUTALL, Celia. Introducción y comentarios al Códice Nutall. La Estampa
Mexicana. México 1 974.
PASZTORY, Esther. The Gods of Teotihuacan, a Synthetic Approach in
Teotihuacan Iconography. XL Congreso Internacional de Americanistas. Roma 1 972.
PAZ, Octavio, y Alfonso Medellín Zenil. Risa y Penitencia, La Magia de la Risa.
Universidad Veracruzana, Jalapa Ver. 1 962.
PIÑA Chan, Román. Historia, Arqueología y Arte Prehispánico. FCE. México 1
972.
PIÑA Chan, Román. Una Visión del México Prehispánico. Instituto de
Investigaciones Históricas. UNAM, México, 1 967.
POPOL VUH. Las Antiguas Historias del Quiché. Traducción y NOTAS DE
Adrián Recinos. FCE Colección Popular num. 11. México 1 964.
PROSKOURIAKOFF, Tatiana. Early Architecture and Sculpture in Mesoamérica,
Observations on the Emergence of Civilizations in Mesoamérica. Berkeley 1 970.
RUZ Lhuillier Alberto. El Templo de las Inscripciones en Palenque. INAH, México
1 973.
RUZ Lhuillier Alberto. La Civilización de los Antiguos Mayas. INAH, México 1 963.
SEJOURNÉ Laurette. El Pensamiento Nahuatl Cifrado por los Calendarios. Siglo
XXI, México 1 981.
SÉJOURNÉ Laurette. Pensamiento y Religión en el México Antiguo. Breviarios
no. 28. FCE México 1 957.
SEJOURNÉ Laurette. Pensamiento y Religión en el México Antiguo. FCE,
Breviarios 128. México 1 975.
SELER, Eduard. Comentarios a la Edición facsimilar del Códice Borgia. FCE,
México 1 963.
SOUSTELLE, Jacques. El Universo de los Aztecas. Traducción de José Luis
Martínez y Juan José Utrilla. FCE, México 1 982.
SOUSTELLE, Jacques. L’art du Mexique Ancien. Edit. Artaud. Paris, 1 966.

233
TONALAMATL de Aubin. Antiguo Manuscrito Mexicano en la Biblioteca Nacional
de París. Edición Facsimilar de la de Berlín y Londres de 1 900 y 1 901. Presentación
de Mercedes Meade de Angulo. Estructura interior de Carmen Aguilera. Tablas y
Diagramas de Eduard Seler. Gobierno del Estado de Tlaxcala, México, 1 981.

234

También podría gustarte