PARROQUIA SAN FELIPE DE JESÚS
POR LAS FAMILIAS
Exposición del Santísimo.
Canto: Entraré.
ESTACION MENOR.
Sacerdote: Adoremos en cada instante y momento.
Todos: Al Santísimo y Divinísimo Sacramento.
Padre Santo en este momento de adoración a tu Hijo Sacramentado, te pedimos por todas las
familias de nuestra diócesis y del mundo entero, especialmente te pedimos por las famiias del
MFC. para que a imitación de la familia de Nazaret fomenten en sus hogares valores cristianos con
la ayuda del Espíritu Santo.
Padre nuestro, Ave María. Gloria al Padre…
Canto de Adoración: Jesús Eucaristía.
Guía: Señor estamos postrados ante tu presencia, sabemos por nuestra Fe que estás realmente
presente delante de nosotros, por eso en esta noche de Adoración nos reunimos como hermanos
para darte Gloria y Honor porque Solo Tu eres Santo, sólo tú Señor, sólo tú altísimo Jesucristo.
Amén.
Hermanos permitamos que Jesús Eucaristía nos contemple en este momento, puedes inclinar tu
cabeza si así los deseas, deja que Jesús te contemple con los que integran tu familia los presentes
y los ausentes, recuerda Él más que nadie conoce tu vida, sabe de tu historia personal, está
enterado de tus alegrías y tristezas, de tus situaciones actuales, de toda tu vida….
Déjate contemplar por el Señor Jesús y aunque él ya te conozca no dudes en contarle cómo estás
en esta noche, cómo te ha ido durante esta jornada de trabajo y en qué momentos del día has
sentido su presencia…
(Breve momento de silencio).
Canto: estoy a la puerta y llamo.
Hermanos la familia está llamada a ser Iglesia doméstica, a ser casa de oración y de escucha fiel
de la Palabra, palabra que tiene que hacerse vida y oración, por eso dispongamos nuestra vida
para escuchar el mensaje del Señor.
Lectura de la Carta de San Pablo a los Efesios. (5,28) Hijos, obedezcan a sus padres, pues,
esto es un deber: Honra a tu padre y a tu madre. Es, además, el primer mandamiento que va
acompañado de una promesa: para que seas feliz y goces de larga vida en la tierra. Y ustedes,
padres, no sean pesados con sus hijos, sino más bien edúquenlos usando las correcciones y
advertencias que pueda inspirar el Señor. Palabra del Señor. Palabra de Dios.
Guía: Ahora vamos a dejar un breve momento de silencio para meditar la Palabra de Dios.
Oración por las familias.
(Música de fondo: nadie te ama como yo)
En este momento les invito para que delante de Jesús Eucaristía le ofrezcamos a cada una de
nuestras familias, piensa en el rostro de cada uno de los que componen tu familia y en silencio
ora por ellos.
¡Señor Jesús! Hoy venimos a Ti, en nombre de cada una de las personas de nuestra familia.
Tú, en tus designios de amor por cada uno de nosotros, nos has colocado en ella y nos has
vinculado a cada una de las personas que la componen…
En primer lugar, Jesús, te pedimos que entres en el corazón de cada uno y toques aquellas
experiencias de nuestra vida que necesiten ser sanadas.
Tú nos conoces mucho mejor que nosotros mismos; por lo tanto, llena con tu amor todos los
rincones de nuestro corazón. Donde quiera que encuentres - el niño herido -, tócalo, consuélalo y
ponlo en libertad. Vuelve a recorrer nuestra vida, la vida de cada uno de nosotros, desde el
principio, desde el mismo momento de nuestra concepción.
Bendícenos mientras íbamos formándonos en el vientre de nuestra madre y quita todas las trabas
que puedan haber dificultado, durante los meses de gestación, nuestro desarrollo en plenitud.
Danos un profundo deseo de querer nacer y sana cualquier trauma tanto físico como emocional
que pudiera habernos dañado durante nuestro nacimiento. ¡Gracias, Señor!, por estar ahí
presente para recibimos a cada uno de nosotros en tus brazos en el momento mismo de nuestro
nacimiento, para darnos la bienvenida a la tierra y asegurarnos que Tú nunca nos faltarías ni nos
abandonarías.
Jesús, te pedimos que rodees nuestra infancia con tu luz y que toques aquellos recuerdos que nos
impiden ser libres. Si lo que más necesitamos cada uno fue más cariño maternal, mándanos a tu
Madre, la Virgen María, para que nos dé lo que nos falta.
Pídele que nos abrace a cada uno, que nos arrulle a cada uno, que nos cuente cuentos y llene el
vacío que necesita el calor y el consuelo que sólo una madre puede dar.
Si alguno de nosotros se ha sentido solo, abandonado y rechazado por la humanidad, concédenos
por medio de tu amor que lo sana todo, un nuevo sentido del valor de cada uno como persona.
¡Oh Jesús, nos presentamos en este día ante ti, toda la familia y te pedimos que sanes nuestras
relaciones, que sean unas relaciones llenas de cariño, de comprensión y de ternura y que nuestra
familia se parezca a la tuya. Te pedimos, por intercesión de tu Madre, la Reina de la Paz, que
nuestros hogares sean lugares de paz, de armonía y donde realmente experimentemos tu
presencia. ¡Gracias, Señor!
Canto: nadie te ama como yo.
Guía: Gracias Señor por el gran amor que nos das aún sin merecerlo.
Ahora los invito a ponernos de rodillas para pedir perdón:
Guía: Hermanos nos ponemos de rodillas, ha llegado el momento de expresar a Jesús Eucaristía
con sinceridad algunas cosas que en la vida de nuestras familias y de nuestra sociedad han
oscurecido el plan de Dios. Después de cada petición respondemos: PERDON, SEÑOR, PERDON.
Por no saber agradecer el don de la vida.
Por no valorar lo que nuestros padres hacen por nosotros.
Por juzgar equivocadamente las faltas de nuestros padres, sin pensar que también son
humanos.
Por pedir y exigir más de lo que se debe a nuestros hijos.
Por no esforzarnos en ser mejores hijos y mejores hermanos.
Por no ser padres de familia lo suficientemente responsables en la educación de valores de
nuestros hijos.
(Oración de perdón en la Familia… espontánea…)
Canto: Si conocieras.
Guía: Se pueden sentar.
Señor en esta noche oramos por todas las familias que nos acompañan y que tienen familiares
enfermos, padres, hermanos, abuelitos…que han contraído el coronavirus o padecen de otras
enfermedades, y que se complica su salud por esta pandemia.
Señor te pedimos para que reciban la atención médica inmediata y obtengan la salud si es tu
voluntad.
Por los que son particularmente vulnerables: los niños, lo ancianos, lo refugiados, los
encarcelados, los indígenas…Señor da seguridad y protección a todos estos hermanos nuestros.
También oramos por aquellos que experimentan temor o ansiedad, depresión… para que con tu
ayuda alcancen la paz mental y espiritual.
Por las familias afectadas que enfrentan decisiones difíciles entre el alimento en la mesa o la
seguridad pública, te pedimos Jesús por leyes políticas que reconozcan y protejan la situación de
cada de los ciudadanos.
Te pedimos por los que no tienen seguro de salud adecuado, los que no tienen acceso a
medicamentos y todos nuestros hermanos que están al margen de recibir una ayuda médica.
Oremos para que ninguna familia enfrente sola las cargas financieras, las cargas económicas ante
esta pandemia.
Por los que temen acceder a atención debido a su estatus legal migratorio,
Oremos por el reconocimiento de la dignidad humana de todos dada por Dios.
Por nuestros hermanos y hermanas de todo el mundo,
Oremos por la solidaridad compartida.
Por los funcionarios públicos y los que toman las decisiones,
Oramos también por los que están recibiendo las vacunas, por aquellos que se resisten a
recibirlas, que busquemos el bien común, que no nos dejemos llevar por noticias alarmantes.
Señor Jesús, durante este tiempo, que tu Iglesia sea señal de esperanza, consuelo y amor para
todos.
Concédenos la paz.
Concédenos consuelo.
Concédenos sanación.
Quédate con nosotros, Señor.
Canto: Andando de tu mano.
Guía: Ahora oramos por las familias que han perdido seres queridos.
Toda pérdida es dolorosa, más aún cuando se trata de esa persona amada con la que hemos
compartido tantas vivencias, rizas, alegrías, tristezas, y hasta peleas, o que fue nuestro brazo
fuerte, nuestro gran apoyo. Es allí, cuando nuestro espíritu se quebranta y se sume en gran
tristeza por cuanto se nos hace casi imposible superar su ausencia, aceptar que físicamente no
estará más con nosotros. En este caso, es recomendable acercarnos a Dios en oración y ruego,
suplicándole a Dios que nos ayude a superar tan irreversibles pérdida y Dios que conoce nuestro
corazón y nuestra alma abatida, nos dará fortaleza y consuelo.
Hermanos pidamos en esta noche, que Jesús Eucaristía nos de serenidad en medio de la pérdida
de nuestro ser querido.
Adorado Jesús, escucha mi plegaria, porque mi alma está muy consternada por la irremediable
pérdida de este familiar mío (piensa en tu familiar, en su nombre). Dale la calma necesaria a su
alma para que se eleve espiritualmente y llegue al reino de los cielos, San Pedro sea el indicado
de abrirle las puertas y admita su acceso al paraíso tuyo Señor, donde descansará en paz y llena
de regocijo junto con los demás seres queridos que han partido a tus brazos, de tal manera que
esperan nuestra llegada con ansias, pero no esperan que sea pronta.
Dame Señor la serenidad para entender que este es un hasta luego, yo creo en tu palabra y
también en poder y tengo esperanza en la vida eterna
Amén.
Nos unimos para pedir por nuestros seres queridos que han partido a la cada de Dios.
Señor Jesús que estás en la Eucaristía, eres redentor nuestro,
tú te entregaste voluntariamente a la muerte
para que todos pudiéramos salvarnos
y pasar de la muerte a una vida nueva.
Escucha, Señor, nuestras oraciones,
y mira con amor a tu pueblo,
que ora entristecido por la muerte de su hermano(a).
Señor Jesús, santo y compasivo:
perdónale sus pecados a nuestro(a) hermano(a).
Con tu muerte, nos has abierto las puertas de la vida
a aquellos que creemos en ti.
No permitas que nuestro(a) hermano(a) se aparte de ti;
al contrario, con tu supremo poder
concédele gozar de la luz, la alegría y la paz en el cielo,
en donde vives tú para siempre. Amén.
Canto: Digno de alabar.
Guía: Nos unimos en oración con esta plegaria de San Juan Pablo II por las familias. Repiten
después de mí:
Oh Dios, de quien procede toda paternidad
en el cielo y en la tierra,
Padre, que eres Amor y Vida,
haz que cada familia humana sobre la tierra se convierta,
por medio de tu Hijo Jesucristo, «nacido de mujer»,
y mediante el Espíritu Santo,
fuente de caridad divina,
en verdadero santuario de la vida y del amor
para las generaciones que siempre se renuevan.
Haz que tu gracia guíe los pensamientos
y las obras de los esposos
hacia el bien de sus familias
y de todas las familias del mundo.
Haz que el amor corroborado por la gracia
del sacramento del Matrimonio, se demuestre más fuerte
que cualquier debilidad y cualquier crisis,
por las que a veces pasan nuestras familias.
Haz, finalmente, te lo pedimos por intercesión
de la Sagrada Familia de Nazaret,
que la Iglesia en todas las naciones de la tierra
pueda cumplir fructíferamente su misión en la familia
y por medio de la familia.
Tú que eres la Vida, la Verdad y el Amor,
en la unidad del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Guía: Para concluir nuestra Adoración nos podemos de rodillas y damos gracias a Dios.
Llenos de agradecimiento expresamos muchísimas cosas con las que Dios ha bendecido a la
humanidad por medio de las familias. Demos gracias al Señor por su designio sobre la vocación y
la misión de las familias y por lo que representan en la vida de la humanidad y de la sociedad.
Monitor: Te damos gracias por todas las muestras de amor que nos haces a diario. Señor.
Queremos ponernos en tus manos y sigue bendiciendo a nuestras familias.
Canto: Ya no eres pan y vino.
ORACION Y BENDICION
V/. Les diste el pan del cielo.
R/. Que contiene en sí todo deleite.
Oremos. Oh Dios, que en este admirable sacramento nos dejaste el memorial de tú Pasión, te
pedimos nos concedas venerar de tal modo los sagrados misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre,
que experimentemos constantemente el fruto de tu redención. Tú que vives y reinas por los siglos
de los siglos. R/. Amén.
Aclamaciones.
Bendito sea Dios.
Bendito sea su santo Nombre.
Bendito sea Jesucristo, Dios y Hombre verdadero.
Bendito sea el Nombre de Jesús.
Bendito sea su Sacratísimo Corazón.
Bendita sea su Preciosísima Sangre.
Bendito sea Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar.
Bendito sea el Espíritu Santo Paráclito.
Bendita sea la excelsa Madre de Dios, María Santísima.
Bendita sea su Santa e Inmaculada Concepción.
Bendita sea su gloriosa Asunción.
Bendito sea el nombre de María Virgen y Madre.
Bendito sea San José, su castísimo esposo.
Bendito sea Dios en sus Ángeles y en sus Santos.
Canto final: Alma misionera.