La gasterófilosis, también conocida como reznos del caballo, es una miasis primaria.
Una enfermedad parasitaria
ocasionada por larvas de mosca que afecta a los tejídos y órganos (incluyendo a los humanos) producida por la
infestación de larvas de artrópodos del género Gasterophilus. Hay ocho especies conocidas de Gasterophilus, siete
de las cuales pueden causar infestación en el caballo. La más común es Gasterophilus intestinalis seguida por G.
nasalis, las demás (G. haemorrhoidalis, G. inermis, G.nigricornis, G.pecorum y G.meridionalis) pueden infestar a
équidos salvajes o de vida libre pero es muy poco habitual en caballos de deporte u ocio; mientras que una especie
(G. ternicinctus) afecta sólo a burros y cebras.
¿Cómo se infestan los caballos?
Las moscas hembras depositan sus huevos en lugares diferentes del cuerpo del caballo en función de la especie.
Las moscas G. intestinalis hembras (las más habituales) depositan sus huevos principalmente en los extremos
distales de las patas delanteras, y ocasionalmente en las patas traseras y las regiones ventrales del abdomen. Las
moscas hembras de G. nasalis, G. haemorrhoidalis, Gasterophilus inermis y Gasterophilus nigricornis los depositan
fundamentalmente en la cabeza, en la zona submaxilar, cerca de la boca. G. pecorum ponen sus huevos en la hierba
y el heno. Los huevos depositados en las extremidades suelen eclosionar por el lamido de los caballos, los que se
encuentran en la zona peribucal lo hacen espontáneamente. En todos los casos las larvas se introducen en la cavidad
oral. Durante 21 días migran a través de la cavidad bucal y de la lengua y se pueden encontrar en la zona periodontal
de molares y premolares. Después de 4 semanas migran al estómago donde se prenden mediante los garfios
bucales. G intestinalis se adhiere a la parte no glandular próxima al margo plicatus, mientras que G nasalis se
localiza en el píloro. Antes de ser expulsada por las heces la larva alcanza el tercer estadío. Puede permanecer entre 8
y 10 meses dentro del caballo. Una vez al exterior se entierran en el suelo o permanecen en las pilas de estiércol
transformándose en pupas en 1 a 2 meses. Pasarán entre 3 y 5 semanas hasta que se forme la mosca.
La prevalencia e incidencia varían mucho de un lugar a otro La gasterofilosis muestra una clara estacionalidad ya
que las moscas adultas vuelan y están activas sólo en los meses calientes de verano, que es cuando son infestivas.
Las moscas adultas no se alimentan y viven sólo unas pocas semanas para reproducirse. Las hembras empiezan la
búsqueda de hospedadores adecuados a las pocas horas tras la cópula, pudiendo recorrer distancias de varios
kilómetros.
¿Cual es el daño que causan en el caballo?
Las moscas hembras durante la puesta pueden provocar irritación y conducir a un comportamiento anormal
del caballo en un intento por evadirse de ellas. La fase oral de la infestación puede ocasionar inflamación y necrosis
oral, gingival o lingual con los siguientes signos clínicos:
salivación excesiva
irritación de la lengua
agitación de la cabeza
problemas para masticar
pérdida de peso
Las larvas presentes en el tracto digestivo raspan los tejidos del hospedador para alimentarse causando ulceración e
inflamación de la mucosa gástrica o intestinal. Las infestaciones masivas pueden causar graves trastornos
digestivos incluyendo supuración gástrica intramural, reflujo gastroesofágico, ruptura gástrica, perforación
gastroduodenal, peritonitis y muerte sobre todo en los potros jóvenes. Los caballos adultos suelen adquirir un cierto
nivel de inmunidad.
¿Cómo se diagnostica?
La observación directa de huevos en el pelo de los animales en zonas endémicas, la presencia de la mosca hembra,
así como el hallazgo de larvas en las heces puede dar un diagnóstico presuntivo.
¿Cómo se puede prevenir y controlar?
Esta miasis puede controlarse aplicando las siguientes medidas:
emplear insecticidas para evitar que las moscas adultas depositen los huevos en el caballo.
si se ven huevos se deben eliminar con ayuda de un raspador o cortar el pelo antes de que puedan
ser ingeridos por el caballo.
recoger y eliminar los excrementos con asiduidad.
tratar los animales afectados con antihelmínticos: ivermectina y moxidectina. Especialmente a
finales del otoño cuando la actividad de la mosca adulta ha cesado.
A tener en cuenta para proteger nuestra salud
La gasterofilosis es una zoonosis por lo que, aunque no es habitual, las personas nos podemos infestar. Las moscas
depositan los huevos de los que saldrán las larvas parásitas sólo sobre caballos o cerca de ellos; sin embargo, las
personas en contacto con caballos nos podríamos infestar ocasionalmente con larvas o huevos próximos a la
eclosión. Las larvas pueden penetrar en la piel o en los ojos y causar miasis cutáneas u oculares con prurito severo.
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GASTEROPHILUS SPP en CABALLOS: reznos o miasis gástricas de
caballos y otros equinos. Biología, prevención y control
Gasterophilus es un género de moscas del grupo de los Dípteros (con 2 alas). Se dan en todo el mundo. Infectan
a caballos, asnos, mulas y también a equinos salvajes (p.ej. cebras).
Son parásitos obligados, es decir, no pueden sobrevivir ni completar su ciclo vital sin parasitar a sus hospedadores.
Hay unas 25 especies diferentes de reznos equinos en todo el mundo, unas 10 en Europa. Las especies más
importantes para los caballos en Europa y América son:
Gasterophilus intestinalis (syn. Gasterophilus equi). Es la especie más frecuente en Europa y
América. Afecta a caballos y asnos.
Gasterophilus nasalis. En Europa y América. Afecta a equinos domésticos y salvajes
Gasterophilus pecorum. Se da en Europa África y Asia. Afecta a equinos domésticos y salvajes.
Gasterophilus haemorrhoidalis. Afecta sobre todo a caballos y asnos.
Otras especies que se dan en algunas partes de Europa son Gasterophilus inermis y Gasterophilus nigricornis.
El estadio parasitario de Gasterophilus no es la mosca adulta sino la larva que causa miasis gastrointestinales en
boca, esófago, estómago, etc. donde se alimenta de los tejidos del hospedador. Muy
ocasionalmente Gasterophiluspuede causar miasis oculares o cutáneas.
La prevalencia e incidencia varían mucho de un lugar a otro y dependen bastante de condiciones climáticas y
ecológicas. En regiones de España, p.ej., hasta el 80% de los caballos pueden sufrir infestaciones durante un año.
En regiones de clima moderado con invierno frío (Europa, Sur de Argentina y Chile, etc.) las moscas adultas vuelan y
están activas sólo en los meses calientes de verano, que es cuando son infectivas. En regiones con clima más cálido
las moscas adultas pueden darse durante el todo el año.
Gasterophilus spp es un parásito obligado, es decir, no puede completar su ciclo biológico sin parasitar a sus
hospedadores. Dentro de las miasis, Gasterophilus causa miasis primarias, es decir, no son necesarias heridas
previas para que las moscas adultas depositen sus huevos sobre el hospedador, como ocurre por ejemplo con
el gusano barrenador.
La enfermedad causada por las larvas de Gasterophilus se denomina gasterofilosis.
Los caballos infestados con Gasterophilus ¿son contagiosos para los
seres humanos?
SÍ, para personas en contacto con caballos cuya piel está infectada de huevos de Gasterophilus. Estos
huevos son muy pequeños (~1 mm) y para la mayoría de la gente pasan desapercibidos. Muchos de
esos huevos contienen larvas L1 próximas a eclosionar. Aunque sólo ocurre muy raramente, tales
larvas L1 pueden penetrar en la piel o en los ojos de quienes entran en contacto con dichos animales y
causas miasis cutáneas u oculares. En zonas endémicas, personas en contacto con los caballos
durante la temporada de moscas (de ordinario al inicio del verano) deben ser conscientes de ello y
tomar las precauciones debidas, p.ej. lavarse las manos a conciencia tras el trabajo, no frotarse los ojos
tras peinar o lavar caballos potencialmente infestados, etc.
NO para personas que no están en contacto con los caballos. La razón es que las larvas parasíticas
que infectan a un animal no se transmiten directamente a otros animales. Las moscas depositan los
huevos de los que saldrán las larvas parásitas sólo sobre caballos o cerca de ellos, no sobre seres
humanos. Para más detalles ver en ciclo vital abajo.
En este sitio puede obtener más información sobre la biología general de los insectos.
Biología y ciclo vital de Gasterophilus
Las moscas adultas miden de 6 a 16 mm de largo, son peludas y tienen un aspecto similar a los moscones, con
pelaje negro y amarillo. Las alas tienen manchas marrones. Las moscas adultas no se alimentan y viven sólo unas
pocas semanas, lo mínimo para encontrarse machos y hembras y reproducirse. Las hembras depositan los huevos
directamente sobre el hospedador o en la vegetación próxima. Las larvas emigran a su lugar predilecto en el tracto
digestivo donde se prenden mediante los garfios bucales.
Las larvas maduras L3 tienen piezas bucales masticadoras con las que raspan los tejidos del hospedador para
alimentarse. Las larvas maduras alcanzan los 2 cm de longitud, son de color amarillento y tienen numerosos garfios
dispuestos en anillos circulares. La forma y la disposición de los garfios sirven para la clasificación de la especie.
Tras completar su desarrollo dentro del hospedador, las larvas se desprenden y lo abandonan con los excrementos.
Una vez al exterior no se alejan de las masas fecales sino que se entierran en el suelo o en pilas de estiércol, y se
transforman en pupas en 1 a 2 meses. Por ello, en zonas endémicas el número de larvas en pilas de estiércol puede
ser muy elevado.
Los adultos machos y hembras se acoplan a los pocos días tras la eclosión. Las hembras empiezan la búsqueda de
hospedadores adecuados a las pocas horas tras la cópula, y para ello pueden recorrer distancias de varios
kilómetros. Los traslados de los hospedadores aseguran también la adecuada dispersión.
La mayoría de las especies ponen los huevos durante el inicio del verano. Los huevos poseen características propias
de cada especie y son bastante pequeños (0,9 a 1,5 mm). Desarrollo y comportamiento subsiguientes también son
característicos de cada especie.
Gasterophilus intestinalis
Las larvas L1 eclosionan tras unos 10 días. Al lamerse o morderse
Tras la eclosión, las larvas emigran hacia la boca del hospedador, o éste las ingiere directamente al
lamerse. Una vez en la boca, las larvas se prenden de la lengua, las encías, el paladar u otros tejidos
bucales donde permanecen durante unas 4 semanas.
Allí mudan a larvas L2 y emigran hacia el estómago, de cuya pared se prenden en la región del cardias
para permanecer unas 12 semanas.
Gasterophilus nasalis
Las larvas L1 eclosionan sin necesidad del estímulo provocado por el lamido del hospedador. Tras la
eclosión, las larvas emigran hacia la boca del hospedador donde se prenden y desarrollan al estadio
L2. Las larvas L2 continúan su migración hasta el intestino delgado (duodeno) donde se prenden y
completan el desarrollo a larvas L3.
Gasterophilus pecorum
Las larvas L1 eclosionan aún sobre la vegetación, donde pueden sobrevivir hasta 9 meses. Los
hospedadores se infectan al ingerir tales plantas. Tras permanecer prendidas en la boca durante un
cierto tiempo, las larvas L2 continúan su migración por la garganta y pueden mudar a larvas L3 ya en la
faringe. Las larvas L3 se prenden sobre todo en el estómago, en la región del cardias.
Gasterophilus haemorrhoidalis
Las larvas L1 eclosionan sin necesidad del estímulo provocado por el lamido del hospedador. Tras
varias semanas prendidas a los tejidos bucales del hospedador, continúan su migración por el tracto
digestivo. Se encuentran larvas L2 y L3 sobre todo en el estómago, pero algunas larvas L3 pueden
prenderse también en el intestino grueso (recto) y alrededor del ano.
Daño y síntomas causados por infecciones de Gasterophilus
Las moscas adultas no dañan directamente al hospedador, pero las hembras que se les aproximan para depositar
huevos pueden asustar notablemente a los caballos. Est perturba el pastoreo lo que puede causar pérdidas de peso.
También pueden desbocarse y salir en estampida. Y los caballos pueden herirse cuando tratan de huir de las
moscas.
En la mayoría de los casos las infecciones no causan más perjuicio que una leve gastritis. Incluso si las larvas en el
estómago son muy numerosas pueden no darse síntomas clínicos. Pero infestaciones masivas pueden resultar
dañinas, sobre todo para potros jóvenes.
Las larvas prendidas en la boca pueden provocar daños notables. Según el número, pueden
irritar, inflamar o hinchar la lengua, las encías y otras estructuras bucales. Esto puede dificultar
las masticación, provocar dolores al comer o tragar, perturbar los movimientos de la lengua, etc.
Todo ello puede causar pérdidas de peso y condición, especialmente en potros jóvenes.
Las larvas L2 y L3 prendidas de la pared estomacal o intestinal pueden causar hinchazón, erosiones y otros daños
de los tejidos afectados. Ello puede perturbar su correcto funcionamiento (secreción, motilidad, etc.), con los
consiguientes disturbios digestivos. Infecciones masivas pueden causar diarrea, cólico, pérdidas de peso e incluso
perforaciones intestinales y peritonitis. Ocasionalmente las larvas L3 y L3 pueden romper vasos sanguíneos mayores
de la pared estomacal, con la correspondiente pérdida de sangre y anemia.
Con el tiempo, los caballos adultos suelen adquirir una cierto nivel de inmunidad a Gasterophilus tras infestaciones
repetidas. Pero potros jóvenes no expuestos previamente y por lo tanto sin protección pueden sufrir daños graves e
incluso perecer en caso de infestaciones masivas.
El diagnóstico es a menudo difícil, pues muchos de los síntomas causados por las infecciones
de Gasterophilus(diarrea, cólico, gastritis, anemia, etc.) no son específicos y pueden deberse a otras causas. El único
diagnóstico fiable es la identificación de larvas en las heces. Pero la ausencia de tales larvas no siempre es
concluyente, pues su expulsión puede ser intermitente. Encontrar huevos pálidos en el pelaje de las patas del animal
puede ayudar. Conocer la presencia y el comportamiento estacional de las moscas también puede contribuir a
estimar si los síntomas observados podrían deberse a Gasterophilus o a otros factores independientes.
Prevención y control de infecciones de Gasterophilus
Prevención y control no químico
Recoger y eliminar los excrementos contaminados con larvas reduce el número de las que infectarán a los
caballos, y por tanto de las que sobrevivirán para pupar y reproducirse. Esto puede disminuir sustancialmente la
población de moscas, sobre todo si lo hacen todos o muchos de los ganaderos de una región.
Otra medida útil es eliminar los huevos del pelaje de los caballos. Pero como están pegados a los pelos, es difícil
lograrlo con un cepillo. Para este propósito hay peines o cuchillas dentadas para rascar el pelaje. Una alternativa es
aplicar agua caliente (~45°C) a las áreas afectadas del caballo, lo que provoca la eclosión de las larvas.
Seguidamente estas larvas se pueden cepillar fácilmente, o bien al agua se añade un larvicida que matará las larvas
directamente. En cualquier caso se recomienda vivamente utilizar guantes protectores (p.ej. de caucho) para evitar
que las larvas infecten al operario. No obstante, esta tarea es muy laboriosa y a menudo impracticable si hay que
proteger a muchos caballos.
También hay máscaras faciales para los caballos que impiden que las moscas depositen huevos en la cara del
caballo. Pero no protegen otras partes del cuerpo (patas, flancos, panza) donde algunas especies de moscas
también depositan huevos.
Los repelentes de moscas no suelen proteger más allá de unas horas, a veces ni siquiera. Y no suelen proteger toda
el cuerpo del caballo. Por ello no suelen ser un método eficaz en muchos lugares.
No hay vacunas que protejan a los caballos haciéndoles inmunes a Gasterophilus. Y no hay trampas específicas
para atrapar dichas moscas.
Y por ahora no hay métodos de control biológico de Gasterophilus mediante sus enemigos naturales.
Pulse aquí si está interesado en plantas medicinales para controlar los parásitos externos del ganado, caballos y
mascotas.
Control químico
Hoy en día se puede lograr un control muy eficaz de Gasterophilus con lactonas macrocíclicas (endectocidas), de
las cuales la ivermectina y la moxidectina son los más comunes para caballos an la mayoría de los países. Suelen
estar disponibles en forma de pastas o geles para la administración oral. Ambos compuestos controlan las larvas L2
y L3 en el tracto digestivo. Algunas formulaciones de ivermectina son también eficaces contra los estadios en la
boca.
En regiones de clima frío o moderado, un tratamiento al final de la temporada de las moscas al final del verano puede
bastar para matar las larvas en el interior del hospedador. En regiones de clima más caliente donde Gasterophilus se
da durante todo el año pueden ser necesarios más tratamientos.
En algunos países hay también organogfosforados (p.ej. diclorvos, triclorfón) aprobados para el control de estadios
gástricos de Gasterophilus. Pero dichos productos tienen un margen de seguridad notablemente menor que el de
las lactonas macrocíclicas.
Consulte a un médico veterinario para obtener informaciones y recomendaciones más precisas adaptadas a las
condiciones climáticas y epidemiológicas regionales.
Resistancia de Gasterophilus a los antiparasitarios
Por ahora no hay reportes de resistencia de Gasterophilus o sus larvas a los antiparasitarios.
Esto significa que si un producto concreto no procura el control esperado, lo más probable es que se deba a su uso
incorrecto, o a que es inadecuado para tal control, no a problemas de resistencia. El uso incorrecto es la razón más
frecuente del fracaso de productos.
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Gasterophilus Spp. es un parásito obligado de los équidos, ciclo de vida monoxénico y distribución mundial.
Los caballos se infectan con este parásito al ingerir larvas nacidas de los huevos puestos por las moscas
hembra. Los sitios en el cuerpo del caballo donde las moscas hembra depositan sus huevos difieren entre las
especies de Gasterophilus. Las moscas G. intestinalis hembra depositan sus huevos principalmente en los
extremos distales de las patas delanteras, y ocasionalmente en las patas traseras y las regiones ventrales
del abdomen. Las moscas hembra de G. nasalis, G. haemorrhoidalis, Gasterophilus inermis y Gasterophilus
nigricornis depositan sus huevos en la cabeza, cerca de la boca. A diferencia de las otras especies, las
hembras de G. pecorum ponen sus huevos en la hierba y el heno. La prevalencia e incidencia varían mucho
de un lugar a otro La gasterofilosis muestra una clara estacionalidad. Las moscas adultas vuelan y están
activas sólo en los meses calientes de verano, que es cuando son infectivas. En regiones con clima más
cálido las moscas adultas pueden darse durante el todo el año. Tras completar su desarrollo dentro del
hospedador, las larvas se desprenden y lo abandonan con los excrementos. Una vez al exterior se entierran
en el suelo o permanecen en las pilas de estiércol transformándose en pupas en 1 a 2 meses. Las moscas
adultas no se alimentan y viven sólo unas pocas semanas para reproducirse. Las hembras empiezan la
búsqueda de hospedadores adecuados a las pocas horas tras la cópula, pudiendo recorrer distancias de
varios kilómetros.
Patogenia
Las larvas L1, una vez ingeridas, mudan por norma general a L2 en la cavidad oral y emigran a su lugar
predilecto en el tracto digestivo (G. intestinalis al estómago (cardias), G. nasalis al intestino delgado
(duodeno), G. pecorum a la faringe o estómago (cardias) y G. haemorrhoidalis intestino grueso (recto))
donde se prenden mediante los garfios bucales. Las larvas maduras L3 tienen piezas bucales masticadoras
con las que raspan los tejidos del hospedador para alimentarse causando ulceración de la mucosa. En la
mayoría de los casos las infecciones causan solo una leve gastritis. Pero infestaciones masivas pueden
causar graves trastornos digestivos, sobre todo para los potros jóvenes. Los caballos adultos suelen adquirir
un cierto nivel de inmunidad.
Signos clínicos
Los signos clínicos vienen derivaros de la presencia y lesiones producidas por las larvas en el tracto digestivo
del hospedador, aunque las moscas hembras suelen también irritar durante la puesta y conducir a un
comportamiento anormal del caballo en un intento de evadirse de las moscas. Los signos van desde la
irritación, inflamación y necrosis oral, gingival o lingual que puede conducir a dificultades en la alimentación,
disfagia y, por consiguiente, pérdidas de peso y condición física (sobre todo en individuos jóvenes), hasta
aquellos trastornos digestivos provocados por las larvas L2 y L3 prendidas de la pared estomacal o intestinal
(inflamación de la mucosa gástrica e intestinal, ulceras, ruptura gástrica, supuración gástrica intramural,
perforación gastroduodenal y reflujo gastroesofágico, peritonitis y muerte).
Diagnóstico
La observación directa de huevos en el pelo de los animales en zonas endémicas puede dar un diagnóstico
presuntivo que se confirma con el hallazgo de larvas en digestivo.
Tratamiento
Los antihelmínticos avermectina y moxidectina son altamente efectivos para el control a finales del otoño
cuando la actividad de la mosca adulta ha cesado. En regiones de clima más caliente donde Gasterophilus se
da durante todo el año pueden ser necesarios más tratamientos.
Prevención y control
Esta miasis pueden controlarse aplicando insecticidas para evitar que las moscas adultas pongan huevos en
el caballo, cortar pelos o quitar los huevos de los pelos antes de que puedan ser ingeridos por el caballo. El
tratamiento de los animales afectados. Otras medidas son recoger y eliminar los excrementos contaminados
con larvas.
Consideraciones Salud Pública
La gasterofilosis es una zoonosis. Las moscas depositan los huevos de los que saldrán las larvas parásitas
sólo sobre caballos o cerca de ellos; sin embargo, las personas en contacto con caballos pueden infectarse
ocasionalmente con larvas o huevos próximos a la eclosión. Las larvas L1 pueden penetrar en la piel o en los
ojos y causar miasis cutáneas u oculares con prurito severo.
Referencias
Equine Infectious Diseases. 2014 Elsevier Inc. ISBN: 978-1-4557-0891-8.
Parasitipedia.net. Junquera P.