SOMOS MÚSICA
Desde que estamos en el proceso de gestación hasta el día de nuestra muerte, nos vemos
sumergidos en un mundo donde todo es música y esta se usa para todo. Toda cultura tiene un
tipo de música que la identifica, teniendo mucha influencia en el crecimiento de las personas; un
ejemplo de esto lo vemos acá en nuestra región caribe, donde los sonidos del porro tradicional, el
sentimiento trasmitido por el vallenato y la energía y alegría que da la champeta se pueden
encontrar en personas de todo tipo de edades.
No se tiene una fecha precisa para la creación de la música, parece tener un pasado
extenso, tanto o más que el lenguaje verbal. Prueba de ello son los hallazgos arqueológicos de
flautas construidas con hueso de ave, cuya antigüedad se estima de 6.000 a 8.000 años, o más
aun de otros instrumentos que podrían preceder al homo sapiens. Según lo afirma Facundo
Manes. (14 sept 2015) en su artículo ¿Qué le hace la música a nuestro cerebro? Publicado en la
página web El País.
Esta nos representa y es un gran puente para generar relaciones interpersonales con
personas de todo tipo de culturas, no importa el idioma en el que estén las canciones estas de
igual manera te harán sentir bien. Escuchar y cantar música en otro idioma ayuda a mejorar el
aprendizaje de este, así lo demuestra un estudio diseñado por Ludke et al. (2013) encontró que
las personas que estaban intentando aprender húngaro, una lengua especialmente difícil, se
desempeñaban mejor si cantaban las frases en húngaro, en vez de aprenderlas solo repitiendo.
Los investigadores creen que la melodía puede proporcionar una señal adicional que ayudar a
integrar la memoria. Según David Aparicio. (11/12/2013) en su artículo Cinco estudios
psicológicos sobre la música y la memoria publicado en la página web de PSYCIENCIA.
Escuchamos música para todo, es el mejor acompañante para cada momento he de ahí
nuestra dependencia con esta. No hay nada que calme más a un bebe que una canción de cuna,
aunque este no tenga idea de lo que se está hablando en la canción.
Escuchar música nos sumerge en un vaivén de recuerdos que nos llenan de nostalgia. La
investigación de Baird & Sampson, 2013, contó con participantes que habían sufrido lesiones
cerebrales severas y les hizo escuchar una canción que habían escuchado durante su vida, para
evaluar qué recuerdos eran evocados. Al analizar los resultados se encontró que los sujetos que
escucharon la canción se desempeñaron mejor que los sujetos que participaron en una entrevista
estandarizada.
Es un túnel directo al pasado, es tan fuerte el poder de la música que logra traer culturas y
modas de generaciones pasadas a la actualidad, cuando escuchamos un estilo de música antiguo
lo relacionamos mucho con las costumbres y formas de vestir que tenían las personas en esa
época y muchas veces las recreamos en la actualidad.
La música nos contagia de alegría, una canción tiene la fuerza de poner a bailar y cantar a
un centenar de personas a la vez. La música también puede ser usada para trasladarnos a un
estado de ánimo mucho más positivo; gracias a la música recordamos momentos felices, pero
también aumentamos la autoestima y la confianza en nosotros mismos.
Escuchar música de baja frecuencia induce a la relajación, y facilita y mejora el sueño.
Esto ayuda a que nos pongamos en un estado saludable: los efectos del estrés y la ansiedad
desaparecen. Es así como empezamos y como finalizamos nuestro día, con el placer de hacer
algo que nos une a todos, que nos representa. Porque ya pasa de ser algo que hacemos a ser algo
que hace parte de nosotros y es por esta razón que decimos que no hacemos música, somos
música.
Referencias Bibliográficas
Facundo Manes. (14 sept 2015) ¿Qué le hace la música a nuestro cerebro? Publicado en
El País Recuperado de: [Link]
David Aparicio. (11/12/2013) Cinco estudios psicológicos sobre la música y la memoria
publicado en la página web de PSYCIENCIA. Recuperado de:
[Link]