Hoy en día, el mundo atraviesa por una serie de problemáticas que afectan sin ningún
escrúpulo a la sociedad y a nuestro ecosistema. Dentro de ellos, se encuentran el cambio
climático, el efecto invernadero y demás fenómenos que poco a poco acabarán con nuestro
planeta.
El cambio climático comprende como el cambio de clima atribuido directa o indirectamente
a la actividad humana. En ese sentido, es necesario diferenciar el concepto de variabilidad
climática y el de cambio climático. El primero se debe a causas naturales, mientras que el
cambio climático es producto de distintas actividades humanas –como el uso intensivo de
combustibles fósiles, la quema de bosques y el cambio de uso de las tierras–, que elevan la
concentración de Gases de Efecto Invernadero (GEI) en la atmósfera. Esto genera el
aumento de la temperatura e incrementa la frecuencia e intensidad de eventos climáticos
extremos.
El origen y las causas del cambio climático están directamente relacionados al efecto de
invernadero. Mediante este proceso natural, la atmósfera que rodea la Tierra permite que
una parte de la energía solar se acumule en la superficie del planeta para calentarlo y hacer
posible la vida. El proceso se inicia cuando la radiación del Sol llega a la Tierra. Una parte
de esta es absorbida por los océanos, la tierra y los bosques, y otra es reflejada al espacio.
Los Gases de Efecto Invernadero (GEI) absorben parte de la radiación solar infrarroja
reflejada por la Tierra y, como resultado, esta se mantiene lo suficientemente caliente para
hacer posible la vida.
Sin embargo, el ser humano ha alterado el efecto invernadero natural, convirtiéndolo en una
de las amenazas más serias para el desarrollo sostenible. La excesiva emisión de GEI,
principalmente de dióxido de carbono (CO2) –elemento responsable casi del 50 a 60 %
del calentamiento global–, ha llevado a sobrepasar la capacidad de absorción de la Tierra,
lo que aumenta la temperatura del planeta. Los principales GEI son: el dióxido de carbono
(CO2), metano (CH4), óxido nitroso (N20), hidroclorofluorocarbonos (HFC),
perfluorocarbonos (PFC) y hexafloruro de azufre (SF6).
El cambio climático es el conjunto de grandes y rápidas perturbaciones provocadas en el
clima por el aumento de la temperatura del planeta. Se trata del problema ambiental más
importante al que se enfrenta la humanidad.
"Cambio climático" es un cambio de clima atribuido directa o indirectamente a la actividad
humana, que altera la composición de la atmósfera mundial y que se suma a la variabilidad
natural del clima observada durante períodos de tiempo comparables.
El clima actual cambiará en los próximos años a una velocidad mayor por el efecto de
la acción del hombre. Lo estamos viendo cada día; hay más fenómenos meteorológicos
extremos, más catástrofes de todo tipo: huracanes, tsunamis, terremotos, erupciones
volcánicas, tormentas intensas, inundaciones, etc.Los científicos hace tiempo que alertan al
mundo, y los gobiernos parecen empezar a interesarse, en la medida en que ven cómo se
altera la economía y cómo las catástrofes causan cada vez más víctimas humanas. Cada
día los medios de comunicación dan mayor cobertura a fenómenos meteorológicos. Es sin
duda un tema de gran interés y actualidad.
El cambio climático es una realidad que se está manifestando con más rapidez y
contundencia de lo que se ha previsto hasta ahora, y cuyas consecuencias estamos
empezando a sufrir todos en forma de sequías, inundaciones, etc., especialmente en los
países en desarrollo. (Fuente: cambio-climatico.com)
El cambio climático es, potencialmente, la mayor amenaza para la biodiversidad en las
próximas décadas. No obstante que las señales más tempranas se han dado sobre glaciares
y ecosistemas costeros, también los bosques y humedales serán severa y tempranamente
afectados.
La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático define el cambio
climático como:
"el cambio de clima atribuido directa o indirectamente a la actividad humana, que altera la
composición de la atmósfera mundial y que se suma a la variabilidad natural del clima
observada durante períodos comparables"
(CMNUCC, Artículo 1, segundo párrafo)."
En ese sentido, es importante diferenciar el concepto de "variabilidad climática" y el de
"cambio climático". Mientras que el primero se debe a causas naturales, el cambio
climático es producto de distintas actividades humanas- como el uso intensivo de
combustibles fósiles, la quema de bosques y el cambio de uso de las tierras- que aumentan
la concentración de Gases de Efecto Invernadero (GEI) en la atmósfera. Esto genera el
aumento de las temperaturas e incrementa la frecuencia e intensidad de eventos climáticos
extremos.
Hoy en día se sabe que los impactos del cambio climático afectarán severa y
desproporcionalmente a la población mundial. El Perú es uno de los países más vulnerables
porque gran parte de la población vive en zonas áridas, semiáridas y subhúmedas, y
las fuentes de agua (como los glaciares) están retrocediendo. Así mismo, la mayoría de la
población se dedica a la agricultura, pesca u otras actividades económicas que dependen
directamente del clima, lo que pone en riesgo sus ingresos y su seguridad alimentaria. Esta
situación se agrava porque aún no contamos con suficientes recursos financieros y
tecnológicos para hacerle frente al cambio climático. Por eso urge priorizar el tema en la
agenda política, para fortalecer las capacidades del país para adaptarse a los efectos del
cambio climático.
El cambio climático producto del impacto de la actividad humana en el ambiente es uno de
los mayores problemas a nivel global. A su vez, el Perú es el tercer país más vulnerable a
este problema, debido a la variabilidad y los extremos climáticos del país. Para obtener
resultados que contrarresten el cambio climático y proyectar estrategias nacionales, se creó
la Dirección General de Cambio Climático, Desertificación y Recursos Hídricos, que
trabaja para que las futuras generaciones reciban un país en condiciones ecológicas iguales
o mejores que las actuales.