El certificado médico no acredita la
violación sexual, solo describe las
características anatómicas del himen
[RN 2302-2019, Lima Sur]
POR LEX 22 MAYO, 2022
Fundamento destacado: 4.6. Este diagnóstico no incide en la
responsabilidad penal de Conca Galicia, pues las características
anatómicas de la menor nada dicen sobre su participación en el delito. En
todo caso, ello se establece en virtud de la valoración conjunta de los
medios probatorios y no de manera individual, como pretende el
recurrente al cuestionar el razonamiento de la Sala solo a partir de las
conclusiones de la referida pericia. En resumen, el diagnóstico médico no
determina que no se produjo la violación sexual, sino que solo describe
las características anatómicas del himen de la víctima.
Sumilla: No haber nulidad en la sentencia. El recurso interpuesto se
desestima porque existe suficiencia probatoria para condenar, la cual fue
valorada teniendo en cuentas los criterios de sindicación del Acuerdo
Plenario número 2-2005/CJ-116.
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA REPÚBLICA
SALA PENAL PERMANENTE
R. N. N° 2302-2019 LIMA SUR
Lima, veintiuno de enero de dos mil veintiuno
VISTOS: el recurso de nulidad interpuesto por Daniel Alonso Conca
Galicia contra la sentencia emitida por la Sala Penal Permanente de la
Corte Superior de Lima Sur, que lo condenó como autor del delito contra
la libertad violación sexual – último párrafo concordante con el inciso 2
del artículo 173 del Código Penal –, en agravio de la menor identificada
con la clave número 005-2015, a treinta años de pena privativa de libertad
y fijó en S/ 10 000 –diez mil soles– el monto de pago por concepto de
reparación civil.
Intervino como ponente el señor juez supremo SEQUEIROS VARGAS.
CONSIDERANDO
Primero. Fundamentos del recurso –folios 484-488–
1.1. El recurrente Conca Galicia interpuso el recurso de nulidad en virtud
del literal a) del artículo 292 concordante con el inciso 5 del artículo 300
del Código de Procedimientos Penales.
1.2. Adujo infracción del debido proceso – inciso 3 del artículo 139 de
la Constitución – porque la Sala compulsó indebidamente la prueba de
cargo:
i) el certificado médico legal practicado a la menor agraviada concluyó
himen complaciente y sin signos de acto contra natura; como tal, no
puede inferirse la comisión de la agresión sexual, y
ii) la pericia psicológica practicada a la víctima concluyó afectación
emocional, pero no se precisó si esto fue como consecuencia del delito
imputado o por la separación de los progenitores de la menor –
conculcándose la motivación (inciso 5 del artículo 139 de la
Constitución).
1.3. Finalmente, impugna el quantum de la pena impuesta por no
favorecer su resocialización y objeta el monto de la reparación civil
impuesta.
Segundo. Hechos imputados
Se le imputó a Conca Galicia – sobrino del compromiso del padre de la
menor– que en octubre de dos mil catorce mantuvo, en tres ocasiones,
relaciones sexuales con la menor. Esto se suscitó en la casa de la tía del
procesado –la conviviente del padre de la víctima, Marlyn Ivette Bravo
Bravo –, ubicada en el sector 3, grupo 16, manzana B, lote 10, Villa El
Salvador.
Tercero. Opinión fiscal –folios 33-38 del cuadernillo de nulidad–
Mediante el Dictamen número 730-2020-MP-FN-SFSP, la representante
de la Segunda Fiscalía Suprema en lo Penal opinó porque se declare no
haber nulidad en la sentencia impugnada. Cuarto. Fundamentos de este
Tribunal Supremo
4.1. Para establecer la responsabilidad penal del recurrente Conca
Galicia, las pruebas acopiadas al proceso se constatan con los
lineamientos de los criterios de sindicación del Acuerdo Plenario número
2-2005/CJ-116 –emitido el treinta de septiembre de dos mil cinco–.
4.2. Respecto de la ausencia de incredibilidad subjetiva, obra el acta de
entrevista única practicada a la menor – folios 66-75 –, quien señaló que
antes de la agresión sexual mantenía buenas relaciones con el
impugnante, lo que fue ratificado por este último – manifestación policial
(folio 90) y juicio oral (folio 369) –, quien afirmó que el trato que tenía con
la víctima antes del hecho era de primos. Como tal, no se advierten
relaciones de animadversión entre agraviada y recurrente.
4.3. Respecto de la verosimilitud, se advierte que la menor sindicó a
Conca Galicia como su agresor. Al practicársele el Protocolo de Pericia
Psicológica número 748-2015-PSC – folios 161-167 –, ratificó su
sindicación y se concluyó que la menor presentó indicadores
psicológicos de afectación emocional asociados a estresor de tipo
sexual. Por ello, se desestima el alegato del recurrente de que dicha
afectación fue consecuencia de la separación de sus padres.
4.4. Sindicación que tiene correlato con lo señalado por el padre de la
víctima, Henry Hinostroza Shahuano – manifestación policial (folios 76-
80), ampliación (folios 111-119) y juicio oral (folios 393-394)–, quien
señaló que tomó conocimiento de este hecho por indicación de la madre
de la menor, Elsa Noriega Rojas –policial (folios 81-88), testimonial
(folios 216-129) y juicio oral (folios 391-393)–, quien precisó que las
violaciones se suscitaron en octubre de dos mil trece –ambos padres
refirieron que la menor estuvo en la casa del imputado en dicho mes–.
4.5. Aunado a ello, consta el Certificado Médico Legal número 014167-LS
– folio 59 – practicado a la agraviada, que concluyó himen complaciente.
Al respecto, el médico que lo practicó, Carlos Nicanor Aliaga Cavero, se
ratificó –folios 220-221 y oralizado en juicio (folio 416) – y señaló que el
himen complaciente es “[…] el tipo de himen que por sus características
anatómicas podría permitir la penetración del miembro viril sin
desgarrarse”.
4.6. Este diagnóstico no incide en la responsabilidad penal de Conca
Galicia, pues las características anatómicas de la menor nada dicen
sobre su participación en el delito. En todo caso, ello se establece en
virtud de la valoración conjunta de los medios probatorios y no de
manera individual, como pretende el recurrente al cuestionar el
razonamiento de la Sala solo a partir de las conclusiones de la referida
pericia. En resumen, el diagnóstico médico no determina que no se
produjo la violación sexual, sino que solo describe las características
anatómicas del himen de la víctima.
4.7. Por otro lado, Conca Galicia arguyó que, para octubre de dos mil
trece, trabajaba con su tío en construcción desde temprano y retornaba a
su casa entre las cuatro y cinco de la tarde, por lo que no pudo haber
agredido a la menor. Sin embargo, esto fue desmentido no solo por el
padre de la víctima, sino por la tía del impugnante, María Esther Uribe
Bravo – policial (folios 103-107) y juicio oral (folios 394-396) –, quien dijo
que el recurrente ni trabajaba ni estudiaba y que era mantenido por su tía
Elsa Doris Bravo Cossio – propietaria del inmueble donde ocurrieron las
violaciones–. Por ello, su versión exculpatoria es inverosímil y se
desestima.
4.8. Finalmente, sobre la persistencia en la incriminación, tanto la menor
–acta de entrevista única y protocolo de pericia psicológica – como sus
padres – quienes fueron uniformes en su acusación– sindicaron al
impugnante con anterioridad a la instrucción y durante el juicio oral.
4.9. En consecuencia, el dicho de la agraviada cumplió con los
lineamientos del Acuerdo Plenario número 2-2005/CJ-116. Al no
advertirse prueba de descargo que matice el razonamiento antes
indicado, la sentencia cuestionada debe confirmarse y la nulidad
interpuesta se desestima.
4.10. En ese sentido, la pena impuesta –la Fiscalía solicitó cadena
perpetua– de treinta años fue proporcional al hecho imputado –la Sala,
en virtud del literal a) del artículo 46 del Código Penal (carencia de
antecedentes penales), fijó la pena en treinta y cinco años. Después
redujo la pena en dos años por responsabilidad restringida y en otros tres
en virtud del principio de resocialización –, lo que también se advierte
respecto al monto de la reparación civil –S/ 10 000 (diez mil soles)–.
DECISIÓN
Por estos fundamentos, los jueces integrantes de la Sala Penal
Permanente de la Corte Suprema de la República, de conformidad con la
señora fiscal suprema en lo penal:
I. DECLARARON NO HABER NULIDAD contra la sentencia emitida por la
Sala Penal Permanente de la Corte Superior de Lima Sur, que condenó a
Daniel Alonso Conca Galicia como autor del delito contra la libertad-
violación sexual –último párrafo concordante con el inciso 2 del artículo
173 del Código Penal –, en agravio de la menor identificada con la clave
número 005-2015, a treinta años de pena privativa de libertad y fijó en S/
10 000 – diez mil soles – el monto de pago por concepto de reparación
civil.
II. MANDARON que se notifique la presente ejecutoria suprema a las
partes personadas en esta instancia y devolvieron el expediente a la
Corte de origen.
S. S.
SAN MARTÍN CASTRO
FIGUEROA NAVARRO
SEQUEIROS VARGAS
COAGUILA CHÁVEZ
CARBAJAL CHÁVEZ
LEX
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