JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA
Magistrado Ponente
STP12397-2019
Radicación n.° 106238
(Aprobación Acta No.224)
Bogotá D.C., tres (03) de septiembre de dos mil diecinueve (2019)
VISTOS
Decide la Sala el recurso de impugnación interpuesto por
PEDRO JULIO GÓMEZ RODRÍGUEZ, mediante apoderado
judicial, contra el fallo de tutela proferido por la Sala Penal
del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá el 23
de julio de 2019, mediante el cual declaró improcedente el
amparo invocado contra el JUZGADO 76 PENAL MUNICIPAL DE
BOGOTÁ CON FUNCIÓN DE CONTROL DE GARANTÍAS y el JUZGADO
24 PENAL DEL CIRCUITO DE CONOCIMIENTO DE BOGOTÁ CON
FUNCIÓN DE CONOCIMIENTO.
Rad. 106238
Pedro Julio Gómez Ortiz
Impugnación
Fueron vinculados como terceros con interés legítimo en el
asunto las demás autoridades, partes e intervinientes dentro
del proceso penal 110016000013201304308 (en adelante:
proceso penal 2013-04308).
ANTECEDENTES
Y
FUNDAMENTOS DE LA ACCIÓN
Fueron recogidos en el fallo de tutela de primera instancia,
en los siguientes términos:1
Refiere el profesional en derecho que el señor Pedro Julio
Gómez Rodríguez y otros fueron capturados el 20 de marzo del
año en curso, con ocasión del proceso penal Radicado No.
10016000013201304308 razón por la cual fueron presentados
ante el Juzgado 76 Penal Municipal de Control de Garantías de
esta ciudad, autoridad que legalizó la captura, adelantó la
formulación de imputación y solicitud de medida de
aseguramiento intramural presentada por la Fiscalía 69 Local
de la Unidad Especializada de Estructura de Apoyo (EDA).
Manifiesta que la petición de la agencia fiscal fue sustentada
con desconocimiento del parágrafo 2 del artículo 307 de la Ley
906 de 2004 y se fundó en la providencia STP2331 del 31 de
mayo del 2018, proferida por la Corte Suprema de Justicia.
Pedimento, frente a la cual presentó oposición como abogado
del accionante, al considerar que la Fiscalía había desconocido
la carga probatoria correspondiente para ese evento.
Agrega que pese a sus manifestaciones, el Juzgado 76 Penal
Municipal de Control de Garantías de esta ciudad, en el auto
del 26 de marzo del 2019, impuso la medida de aseguramiento
intramural, decisión contra a la cual presentó los recursos de
reposición y apelación, resueltos de manera desfavorables; el
1
Folios 138 a 140, cuaderno 1.
2
Rad. 106238
Pedro Julio Gómez Ortiz
Impugnación
último de ellos por parte del Juzgado 24 Penal del Circuito de
Conocimiento de esta ciudad, que confirmó la decisión en
proveído del 14 de mayo del 2019.
Asegura que con esas decisiones las autoridades accionadas
incurrieron en un defecto procedimental absoluto, al haber
actuado completamente al margen del procedimiento penal
establecido en el parágrafo 2 del artículo 307 de la Ley 906 de
2004, pues so pretexto de la aplicación de la providencia No.
98507 del 31 de mayo del 2018, proferida por el M.P. Luis
Guillermo Salazar Otero de la Corte Suprema de Justicia – Sala
Casación Penal – como criterio auxiliar, se impuso una medida
de aseguramiento, a pesar que la ratio decidendi de esta
decisión no abordó el estudio de las leyes 1760 del 2015 y
1786 del 2016.
De esta forma menciona que, el error se configura al no
estudiarse la imposición de la medida de aseguramiento contra
el señor Gómez Rodríguez bajo los presupuestos del artículo
307 parágrafo 2 de la Ley 906 de 2004 y destacó que conforme
a pronunciamientos de la Corte Constitucional – Sentencia T-
583 de 2006 – los efectos de las decisiones de tutela no son
erga omnes, máxime cuando dieron una interpretación análoga
del caso examinado y desconocimiento de la aplicación de la ley
1786 del 2016 que modificó la ley 1760 del 2015.
Adujó que con las decisiones de los jueces de instancia, se
desconoció el debido proceso y la libertad, de una persona de
57 años, con una arraigo familiar, personal y profesional
acreditado, quien además no ha sido objeto de sanciones de
índole disciplinario o penal; situaciones que debían ser
valoradas por los operadores judiciales, en aplicación de los
principios de favorabilidad y pro homine, de acuerdo con los
convenios internacionales incluidos vía Bloque de
Constitucionalidad de nuestro ordenamiento legal.
De esa forma, reclamó el amparo de las garantías
constitucionales citadas párrafos atrás y como consecuencia
declarar la nulidad de las decisiones emitidas por las
autoridades accionadas, a efectos de emitir un pronunciamiento
3
Rad. 106238
Pedro Julio Gómez Ortiz
Impugnación
conforme a derecho (Textual).
EL FALLO IMPUGNADO
La Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de
Bogotá, mediante decisión adoptada el 23 de julio de 2019,
declaró improcedente el amparo invocado, al considerar que
contra las decisiones censuradas no se configuró ninguno de
los requisitos específicos de procedibilidad de la acción de
tutela contra decisiones judiciales.
Contrario a lo censurado por el accionante, para el Tribunal
la sentencia de tutela STP7221-2018 proferida el 31 de mayo
de 2018 dentro del radicado 98507, sí era un precedente
vinculante porque abordó el estudio del artículo 307 de la ley
906 del 2004, por tanto se constituía en criterio auxiliar para
argumentar la necesidad de la medida de aseguramiento y la
no exigibilidad de analizar las medidas menos restrictivas.
Tampoco encontró que se haya desconocido el principio de
favorabilidad pues no se daban los presupuestos de: i)
sucesión o simultaneidad de 2 o más leyes en el tiempo; ii)
regulación de un mismo supuesto de hecho, peor que conlleva
consecuencias jurídicas distintas; y iii) permisibilidad de una
disposición frente a la otras.2
LA IMPUGNACIÓN
El 26 de julio de 2019, PEDRO JULIO GÓMEZ RODRÍGUEZ,
mediante apoderado judicial, interpuso recurso de
2
Folios 138 a 155, cuaderno 1.
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Rad. 106238
Pedro Julio Gómez Ortiz
Impugnación
impugnación insistiendo en que al dejar en firme las
decisiones que resolvieron la solicitud de imposición de
medida de aseguramiento dentro del proceso penal
110016000013201304308 se incurre en el requisito
específico de procedibilidad denominado «defecto
procedimental absoluto», porque el parágrafo 2º del artículo
307 del Código de Procedimiento Penal, adicionado por el
artículo 1 de la Ley 1760 de 2015, está vigente y la Ley 1786
de 2016 no contempló la posibilidad de inversión de la carga
del peticionario, ni relevó del deber de argumentar el porqué
no proceden las medidas no privativas de la libertad.
En consecuencia, solicitó dejar sin efectos las decisiones
censuradas y concederle su libertad. 3
CONSIDERACIONES DE LA SALA
De conformidad con lo previsto en el artículo 32 del Decreto
2591 de 1991, esta Sala es competente para resolver el
recurso de impugnación interpuesto por PEDRO JULIO
GÓMEZ RODRÍGUEZ, mediante apoderado judicial, contra la
decisión proferida por la Sala Penal del Tribunal Superior
del Distrito Judicial de Bogotá.
Al respecto, el problema jurídico que convoca a la Sala
consiste en establecer si contra las decisiones que resolvieron
el recurso de reposición y en subsidio de apelación, que el
accionante interpuso contra la decisión mediante la cual le
fue impuesta medida de aseguramiento de detención
preventiva en establecimiento de reclusión, se configuran los
3
Folios 164 a 175, cuaderno 1.
5
Rad. 106238
Pedro Julio Gómez Ortiz
Impugnación
requisitos de procedibilidad de la acción de tutela contra
providencias judiciales y, en consecuencia, debe revocarse el
fallo de tutela de primera instancia y concederse el amparo
invocado.
Requisitos de procedibilidad de la acción de tutela
contra decisiones judiciales.
Como ha sido recurrentemente recordado por esta Sala, la
acción constitucional de tutela es un mecanismo de
protección excepcional frente a providencias judiciales, su
prosperidad va ligada al cumplimiento de estrictos
requisitos de procedibilidad que implican una carga para
los accionantes, tanto en su planteamiento como en su
demostración, como lo ha expuesto la propia Corte
Constitucional.
Por este motivo, y como ha sido desarrollado por la Doctrina
constitucional, la acción de tutela contra providencias
judiciales exige:
a. Que la cuestión que se discuta resulte de evidente
relevancia constitucional.
b. Que hayan sido agotados todos los medios -ordinarios y
extraordinarios- de defensa judicial al alcance de la persona
afectada, salvo que se trate de evitar la consumación de un
perjuicio iusfundamental irremediable.
c. Que se cumpla el requisito de la inmediatez, es decir,
que la tutela se hubiere interpuesto en un término
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Rad. 106238
Pedro Julio Gómez Ortiz
Impugnación
razonable y proporcionado a partir del hecho que originó la
vulneración.
d. Cuando se trate de una irregularidad procesal, debe
quedar claro que la misma tiene un efecto decisivo o
determinante en la sentencia que se impugna y que atañe a
los derechos fundamentales de los accionantes.
e. Que los accionantes identifique de manera razonable
tanto los hechos que generaron la vulneración como los
derechos vulnerados y que hubiere alegado tal vulneración
en el proceso judicial, siempre que esto hubiere sido
posible.
f. Que la decisión judicial contra la cual se formula la
acción de tutela no se corresponda con sentencias de tutela.
Los anteriores requisitos, no pueden quedarse en meros
enunciados, pues han sido reiterados por la Corte
Constitucional, primero en la sentencia C-590 de 2005,
luego en las decisiones T-332, T-212 y T-780 de 2006,
reforzando lo dicho en la primera de las mencionadas
providencias, en el sentido que, cuando se trata de acciones
de tutela contra providencias judiciales, las mismas solo
pueden tener cabida «…si se cumplen ciertos y rigurosos requisitos
de procedibilidad. Dentro de estos pueden distinguirse unos de
carácter general, que habilitan la interposición de la tutela, y otros de
carácter específico, que tocan con la procedencia misma del amparo,
una vez interpuesta».
En punto de las exigencias específicas, como fue recogido
en la sentencia C-590 de 2005, han sido establecidas las
7
Rad. 106238
Pedro Julio Gómez Ortiz
Impugnación
que a continuación se relacionan:
a. Defecto orgánico, que se presenta cuando el funcionario
judicial que profirió la providencia impugnada carece
absolutamente de competencia para ello.
a. Defecto procedimental absoluto, que se origina cuando el juez
actuó completamente al margen del procedimiento establecido.
b. Defecto fáctico, el cual surge cuando el juez carece del apoyo
probatorio que permita la aplicación del supuesto legal en el
que se sustenta la decisión.
c. Defecto material o sustantivo, como son los casos en que se
decide con base en normas inexistentes o inconstitucionales 4 o
que presentan una evidente y grosera contradicción entre los
fundamentos y la decisión;
d. Error inducido, el cual surge cuando el juez o tribunal fue
víctima de un engaño por parte de terceros y ese engaño lo
condujo a la toma de una decisión que afecta derechos
fundamentales.
e. Decisión sin motivación, que implica el incumplimiento de los
funcionarios judiciales de explicitar los fundamentos fácticos y
jurídicos de sus decisiones, en el entendido que precisamente
en esa motivación reposa la legitimidad de su órbita funcional.
[Este se configura «…sólo en aquellos casos en que la
argumentación es decididamente defectuosa, abiertamente
insuficiente o, en últimas, inexistente».]5.
f. Desconocimiento del precedente, hipótesis que se presenta, por
ejemplo, cuando la Corte Constitucional establece el alcance
de un derecho fundamental y el juez ordinario aplica una ley
limitando sustancialmente dicho alcance. En estos casos la
tutela procede como mecanismo para garantizar la eficacia
jurídica del contenido constitucionalmente vinculante del
derecho fundamental vulnerado [6].
g. Violación directa de la Constitución.
Queda entonces claro que en atención a la fuerza normativa
de la cosa juzgada y al respeto de la autonomía judicial, la
4
CC T-522 de 2001.
5
Ídem, SU-424 de 2012.
6
«Cfr. Sentencias T-462 de 2003 ; SU-1184 de 2001 ; T-1625 de 2000 y T-1031 de
2001.»
8
Rad. 106238
Pedro Julio Gómez Ortiz
Impugnación
acción consagrada en el artículo 86 de la Constitución
Nacional, cuando se dirige a cuestionar una decisión
judicial, tiene carácter excepcional, y su prosperidad está
atada a que se cumplan los requisitos de procedibilidad
anteriormente enunciados. De manera que quien acude a
ella tiene la carga no sólo respecto de su planteamiento,
sino de su demostración.
Análisis del caso concreto.
1. A partir de la revisión de las pruebas aportadas se
constata que el motivo de inconformidad del accionante
radica en que las autoridades accionadas resolvieron la
solicitud de imposición de medida de aseguramiento,
formulada por la Fiscalía dentro del proceso penal
110016000013201304308, sin tener en cuenta lo
establecido en el parágrafo 2º del artículo 307 del Código de
Procedimiento Penal, adicionado por el artículo 1 de la Ley
1760 de 2015,7 y tomar como criterio auxiliar la sentencia
de tutela STP7221-2018 proferida el 31 de mayo de 2018
dentro del radicado 98507.
Se trata de una decisión proferida por la Sala de
Decisión de Acciones de Tutela N° 1 de la Sala de
Casación Penal, mediante la cual se consideraron
razonables las decisiones mediante las cuales unos
7
«Parágrafo 2°. Las medidas de aseguramiento privativas de la
libertad solo podrán imponerse cuando quien las solicita pruebe, ante
el Juez de Control de Garantías, que las no privativas de la libertad
resultan insuficientes para garantizar el cumplimiento de los fines de la
medida de aseguramiento» (Textual).
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Rad. 106238
Pedro Julio Gómez Ortiz
Impugnación
jueces de instancia determinaron que «…no era procedente
analizar cada uno de los numerales establecidos en el artículo 307 del
Código de Procedimiento Penal para llegar a las privativas de la
libertad, pues, la jurisprudencia constitucional ha enseñado que se
impone la única medida que procede y se hace la valoración respecto
de la misma…».
2. En primera instancia el Tribunal consideró que no se
configuró el defecto procedimental alegado por el accionante,
pues en tanto las decisiones censuradas fueron tuvieron
sustento en ese precedente que abordó los requisitos del
artículo 307 de la ley 906 del 2004, sí se constituía en criterio
auxiliar para argumentar la necesidad de la medida de
aseguramiento.
3. Sobre el particular, la Sala considera que, contrario a lo
establecido por el juez de tutela de primera instancia, las
decisiones censuradas sí incurrieron en un requisito
específico de procedibilidad que habilita la intervención del
juez de tutela, pero que es diferente al alegado por el
accionante, como pasa a explicarse.
El artículo 230 de la Constitución Nacional señala que «Los
jueces, en sus providencias, sólo están sometidos al imperio de la
ley. // La equidad, la jurisprudencia, los principios generales del
derecho y la doctrina son criterios auxiliares de la actividad judicial» .
Esto implica que las autoridades judiciales pueden acudir a
esos criterios auxiliares pero es necesario que las razones
por las cuales lo hacen queden plasmadas en la decisión
judicial, pues «la obligación de sustentar y motivar las decisiones
judiciales resulta vital en el ejercicio de la función jurisdiccional, como
10
Rad. 106238
Pedro Julio Gómez Ortiz
Impugnación
garantía ciudadana».8
Desde esa perspectiva, al revisar las pruebas aportadas se
constata que mediante el recurso de reposición y en
subsidio de apelación, el accionante cuestionó el carácter
vinculante de la sentencia STP7221-2018 proferida el 31 de
mayo de 2018 dentro del radicado 98507, resaltando que al
tratarse de un fallo de tutela sus efectos eran inter partes.
Se constata que las autoridades accionadas resolvieron los
recursos con una motivación defectuosa porque no
presentaron las razones a partir de las cuales consideraban
que el parágrafo 2° del artículo 307 no podía ser aplicado
directamente y era necesario acudir a la jurisprudencia
como criterio auxiliar para adoptar su decisión,
especialmente con base en la providencia traída a colación
por la Fiscalía.
De esta manera, se constata que las decisiones censuradas
incurrieron en el requisito específico de procedibilidad
denominado «decisión sin motivación», pues las autoridades
accionadas se sustrajeron de revisar el caso a la luz de la
Ley aplicable, fuente principal de la actividad judicial, y en su
lugar, optaron por acudir a una decisión que no cumplía con
los requisitos para ser considerada criterio auxiliar.
4. La trascendencia de este yerro se evidencia en el hecho
que el parágrafo 2º del artículo 307 del Código de
Procedimiento Penal, adicionado por el artículo 1 de la Ley
1760 de 2015, es claro en disponer que al momento de
determinar cuál es la medida de aseguramiento que debe
8
Cfr. CC SU-424 de 2012.
11
Rad. 106238
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Impugnación
imponerse, primero debe valorarse si resulta procedente una
medida no privativa de la libertad:
«Las medidas de aseguramiento privativas de la libertad solo
podrán imponerse cuando quien las solicita pruebe, ante el
Juez de Control de Garantías, que las no privativas de la
libertad resultan insuficientes para garantizar el cumplimiento
de los fines de la medida de aseguramiento».
Se trata de una norma que no requiere ser aclarada o
armonizada, porque es fiel representación de la voluntad del
Legislador al proferir la Ley 1760 de 2015.
Además, las autoridades accionadas erraron al avalar que
la sentencia de tutela STP7221-2018 proferida el 31 de
mayo de 2018 dentro del radicado 98507 cumplía con las
condiciones para servir de criterio auxiliar para valorar la
procedencia de la medida de aseguramiento solicitada por
la Fiscalía, pues va en contravía de lo que esta Corporación
ha dicho en otras decisiones, que sí son de obligatoria
aplicación porque regulan aspectos esenciales de un
derecho fundamental.
Así por ejemplo, mediante la sentencia de tutela STP16906-
2017 proferida por el pleno de la Sala de Casación Penal el
18 de octubre de 2017 dentro del radicado 94564, mediante
la cual se pronunció sobre la aplicabilidad del término
máximo de vigencia de la detención a investigaciones y
juzgamientos tramitados por la Ley 600 de 2000, esta
Corporación fue clara en señalar que la voluntad del
Legislador al proferir la Ley 1760 de 2015, fue reforzar el
uso excepcional de la medida de aseguramiento en el
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Rad. 106238
Pedro Julio Gómez Ortiz
Impugnación
proceso penal, mediante introducción de límites materiales
a la imposición de la prisión preventiva y la fijación de
términos máximos de duración, tanto en cada una de las
fases del proceso.
Igualmente, mediante la STP7721-2019 proferida el 11 de
junio de 2019 dentro del radicado 104439, la Sala de
Decisión de Acciones de Tutela N° 2 de esta Corporación
corrigió la irregularidad sustancial en la que había
incurrido al señalar que las decisiones que resuelven la
solicitud de imposición de medida de aseguramiento podían
revisarse en la vía ordinaria mediante el ejercicio de otros
mecanismos de defensa, y recogió la normativa sobre los
criterios para la imposición de medidas de aseguramiento,
resaltando que el requisito establecido en el parágrafo 2º del
artículo 307 del Código de Procedimiento Penal, adicionado
por el artículo 1 de la Ley 1760 de 2015, está vigente.
5. Por cuanto el fundamento de la decisión censurada es
defectuoso porque no fue adoptada con estricto apego al
ordenamiento jurídico, lo procedente es amparar el derecho
fundamental al debido proceso.
En aras de subsanar la vulneración presentada, se dejará
sin efectos la decisión proferida en segunda instancia y se
ordenará al JUZGADO 24 PENAL DEL CIRCUITO DE BOGOTÁ CON
FUNCIÓN DE CONOCIMIENTO que resuelva nuevamente los
recursos de apelación interpuestos contra la decisión de
imposición de medida de aseguramiento, pues esa es la
autoridad competente para determinar si la autoridad que
solicitó la imposición de esas medidas se apartó del
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Rad. 106238
Pedro Julio Gómez Ortiz
Impugnación
procedimiento legalmente establecido, así como para
determinar la procedencia de la medida de aseguramiento.
Como el mecanismo ordinario establecido por el Legislador
es eficaz para remediar la vulneración advertida, el juez de
tutela no puede intervenir para definir ese asunto.
Esta decisión tiene efectos inter comunis, por cuanto se
observa que el accionante y los demás procesados que
interpusieron recurso de apelación, quienes fueron vinculados
como terceros con interés legítimo en el asunto, se encuentran
en condiciones similares, pues para valorar la procedencia de
la medida de aseguramiento de detención preventiva en
establecimiento de reclusión las autoridades accionadas
tuvieron como criterio auxiliar la sentencia de tutela STP7221-
2018 proferida el 31 de mayo de 2018 dentro del radicado
98507.
Por lo anterior, se ordenará al JUZGADO 24 PENAL DEL
CIRCUITO DE BOGOTÁ CON FUNCIÓN DE CONOCIMIENTO que
dentro un término expedito resuelva nuevamente los
recursos de apelación presentados contra las medidas de
aseguramiento impuestas por el JUZGADO 76 PENAL
MUNICIPAL DE BOGOTÁ CON FUNCIÓN DE CONTROL DE
GARANTÍAS dentro del proceso penal
110016000013201304308, de conformidad con el marco
jurídico aplicable.
Se aclara que el amparo concedido no supedita de manera
alguna el sentido del fallo que deberá emitir la autoridad
accionada de segunda instancia, sino que busca que dicha
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Rad. 106238
Pedro Julio Gómez Ortiz
Impugnación
autoridad, en ejercicio de los principios de autonomía e
independencia que orientan la actividad judicial, tome la
decisión que corresponda, de conformidad con el marco
jurídico vigente.
Por lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA
DE CASACIÓN PENAL – EN SALA DE DECISIÓN DE
ACCIONES DE TUTELA N° 1, administrando justicia, en
nombre de la República y por autoridad de la Ley,
RESUELVE
PRIMERO. REVOCAR el fallo de tutela impugnado y en su
lugar amparar el derecho fundamental al debido proceso de
PEDRO JULIO GÓMEZ ORTIZ y los demás procesados dentro
del proceso penal 110016000013201304308, por las
razones anotadas en precedencia.
SEGUNDO. En consecuencia, DEJAR SIN EFECTOS el auto
de 14 de mayo de 2019 proferido dentro del proceso penal
110016000013201304308, mediante el cual confirmó las
medidas de aseguramiento impuestas por el JUZGADO 76
PENAL MUNICIPAL DE BOGOTÁ CON FUNCIÓN DE CONTROL DE
GARANTÍAS.
TERCERO. ORDENAR al JUZGADO 24 PENAL DEL CIRCUITO
DE BOGOTÁ CON FUNCIÓN DE CONOCIMIENTO que en el
improrrogable término de cuarenta y ocho (48) horas,
contadas a partir de la notificación del presente fallo, emita
una nueva providencia.
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Rad. 106238
Pedro Julio Gómez Ortiz
Impugnación
Esta orden no supedita de manera alguna el sentido del
fallo que deberá emitir la autoridad accionada, sino que
dicha autoridad deberá tomar la decisión que corresponda
de conformidad con el marco jurídico vigente, en ejercicio de
los principios de autonomía e independencia que orientan
la actividad judicial.
CUARTO. ENVIAR COPIA de esta decisión a todos los
intervinientes en el proceso constitucional, incluyendo la
Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de
Bogotá. De igual manera, INCORPÓRESE copia en el
expediente del proceso penal 110016000013201304308.
QUINTO. NOTIFICAR a los sujetos procesales el presente
fallo, por el medio más expedito.
SEXTO. Envíese la actuación a la Corte Constitucional
para su eventual revisión, dentro del término indicado en el
artículo 31 del Decreto 2591 de 1991.
NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE
JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA
EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER
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Rad. 106238
Pedro Julio Gómez Ortiz
Impugnación
NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA
Secretaria
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