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LibroVol345 1

El documento presenta extractos de fallos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación Argentina en el Tomo 345 correspondiente a enero-julio de 2022. Los extractos tratan sobre un caso presentado por Juan Carlos Breard contra la Prefectura Naval Argentina reclamando beneficios previstos por la ley 26.578 para el personal retirado de fuerzas de seguridad por incapacidad en actos de servicio. La Corte determina que Breard tiene derecho a los beneficios solicitados ya que su retiro fue declarado por enfermedad producida en actos de servicio

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LibroVol345 1

El documento presenta extractos de fallos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación Argentina en el Tomo 345 correspondiente a enero-julio de 2022. Los extractos tratan sobre un caso presentado por Juan Carlos Breard contra la Prefectura Naval Argentina reclamando beneficios previstos por la ley 26.578 para el personal retirado de fuerzas de seguridad por incapacidad en actos de servicio. La Corte determina que Breard tiene derecho a los beneficios solicitados ya que su retiro fue declarado por enfermedad producida en actos de servicio

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R E P U B L I C A A R G E N T I N A

FALLOS
DE LA

Corte Suprema
DE

Justicia de la Nacion

PUBLICACION A CARGO DE LA SECRETARIA


DE JURISPRUDENCIA DEL TRIBUNAL

TOMO 345

ENERO-JULIO

2022
FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
DE JUSTICIA DE LA NACION
CONSULTA DE JURISPRUDENCIA DE LA
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA NACIÓN

En la Colección “Fallos” se publican solo las sentencias más


trascendentes que emite el Tribunal (acordada 37/2003).

En el sitio de Internet [Link], se puede consultar la


totalidad de las sentencias en forma inmediata a su dictado y
mediante diversos parámetros de búsqueda.

Entre las bases disponibles, se hallan las siguientes:

1.– Base única de Sumarios de fallos (desde 1863 – a la fecha)

2.– Base de Fallos Completos (desde 1994 – a la fecha)

3.– La biblioteca completa de los Tomos de la colección “Fallos”


(desde el Tomo 1°)

4.– Búsqueda de precedente por la Cita de la colección “Fallos”

5.– Suplementos de Actualización Jurisprudencial

6.– Posibilidad de consultar todas las sentencias por Acuerdo

7.– Las Novedades más importantes sobre la jurisprudencia


del Tribunal
R E P U B L I C A A R G E N T I N A

FALLOS
DE LA

Corte Suprema
DE

Justicia de la Nacion

PUBLICACION A CARGO DE LA SECRETARIA


DE JURISPRUDENCIA DEL TRIBUNAL

TOMO 345

ENERO-JULIO

2022
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 1
345

FALLOS DE LA CORTE SUPREMA

FEBRERO

BREARD, JUAN CARLOS c/ PREFECTURA NAVAL


ARGENTINA s/ Reclamos varios

PREFECTURA NAVAL ARGENTINA

Si el otorgamiento de uno u otro de los beneficios contemplados por las


leyes 16.443 y 20.774 se encuentra condicionado a que el hecho que moti-
vó el pase a situación de retiro haya acontecido “en acto de servicio” (es
decir, durante el horario de trabajo, aunque no como un riesgo propio
y específico de la profesión) o “en y por acto de servicio” (esto es, en
circunstancias que son consecuencia directa e inmediata del ejercicio
de las funciones de seguridad), respectivamente, debe concluirse inevi-
tablemente, en que la extensión al personal de la Prefectura Naval Ar-
gentina (y a otras fuerzas de seguridad) de los derechos otorgados por
aquellas leyes, dispuesta por medio del art. 1º de la ley 26.578, resulta de
aplicación al personal incapacitado tanto “en acto de servicio” como “en
y por acto de servicio”.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

PREFECTURA NAVAL ARGENTINA

Los retirados como consecuencia de un hecho acontecido “en acto de


servicio” pueden gozar de los beneficios acordados por la ley 16.443
(promoción al grado inmediato superior), mientras que a los que pasa-
ron a situación de retiro en virtud de un hecho ocurrido “en y por acto
de servicio” les corresponden las prestaciones reconocidas por la ley
20.774 (promoción a dos grados jerárquicos más).
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-
2 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

PREFECTURA NAVAL ARGENTINA

Más allá del título con el que la ley 26.578 fue publicada en el Boletín
Oficial (Extiéndense los beneficios otorgados por las Leyes Nº 16.443 y
Nº 20.774 relacionadas a la Promoción de personal incapacitado en y por
acto de servicio”), de sus expresos términos no se desprende que sea
requisito, para poder recibir los beneficios que ella acuerda, que el ac-
cidente o enfermedad que motivaron el retiro hayan ocurrido “en y por
acto de servicio”; esto último sólo es requisito para acceder al ascenso
a dos grados jerárquicos más que prevé la ley 20.774, pero nada impide
que el personal de la Prefectura Naval Argentina que pasó a situación
de retiro en virtud de un infortunio producido “en acto de servicio” ten-
ga los derechos de ser promovido al grado inmediato superior (conf. art.
1º de la ley 16.443) y de que le sean otorgadas los restantes beneficios
previstos por la ley 26.578 (arts. 2º y 4º).
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

PREFECTURA NAVAL ARGENTINA

Nada impide que el personal de la Prefectura Naval Argentina que pasó


a situación de retiro en virtud de un infortunio producido “en acto de
servicio” tenga los derechos de ser promovido al grado inmediato supe-
rior (conf. art. 1º de la ley 16.443) y de que le sean otorgadas los restantes
beneficios previstos por la ley 26.578 (arts. 2º y 4º), pues si la intención
del legislador, al sancionar la ley 26.578, hubiera sido la de extender al
personal de la Prefectura Naval Argentina (y de otras fuerzas de se-
guridad) únicamente el derecho que corresponde a los integrantes de
la fuerza cuyo pase a situación de retiro fuera motivado por un hecho
ocurrido “en y por acto de servicio”, habría bastado con que hiciera re-
ferencia, en sus disposiciones, solamente a la ley 20.774, sin mencionar
también —como, efectivamente, lo hace— a la ley 16.443.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

PREFECTURA NAVAL ARGENTINA

Toda vez que se trata un suboficial de la Prefectura Naval Argentina en


situación de retiro obligatorio por enfermedad producida en actos del ser-
vicio, no existen dudas de que, por aplicación de lo dispuesto por el art. 1º de
la ley 26.578, le corresponde recibir los beneficios previstos por la ley 16.443,
así como los restantes derechos que prevé la ley 26.578 en sus arts. 2º y 4º.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 3
345

INTERPRETACION DE LA LEY

La inconsecuencia o la falta de previsión del legislador no se suponen,


por lo cual las normas deben interpretarse de conformidad con el sen-
tido propio de las palabras, computando que los términos utilizados no
son superfluos, sino que han sido empleados con algún propósito, sea de
ampliar, limitar o corregir los conceptos.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

PREFECTURA NAVAL ARGENTINA

El recurso extraordinario deducido es formalmente admisible, toda vez


que se discute el alcance y la interpretación de normas federales (leyes
16.443, 20.774 y 26.578) y la sentencia definitiva del superior tribunal de la
causa ha sido contraria al derecho que la apelante funda en ellas.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

RECURSO EXTRAORDINARIO

Al versar la causa sobre la inteligencia de normas federales, la Corte


no se encuentra limitada por los argumentos del tribunal apelado o
de las partes, sino que le incumbe efectuar una declaración sobre el
punto disputado.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

Dictamen de la Procuración General

Suprema Corte:

-I-
A fs. 107/115, la Cámara Federal de Apelaciones de Rosario (sala
B), al revocar la sentencia de la instancia anterior, hizo lugar a la de-
manda promovida por Juan Carlos Breard contra la Prefectura Na-
val Argentina y, consecuentemente, reconoció su derecho a que se le
otorgaran los beneficios establecidos por la ley 26.578 en razón de la
incapacidad declarada mediante sentencia 5/04 en la causa Nº 82.199 y
a que se ajustara su haber de retiro con retroactividad a enero de 2010,
4 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

con más los intereses correspondientes -calculados a la tasa pasiva


promedio mensual elaborada por el Banco Central de la República Ar-
gentina- hasta la fecha de efectivo pago.
Para decidir de esa manera, el vocal que votó en primer lugar (Dr.
Toledo), a cuyos fundamentos y conclusiones adhirió el Dr. Bello, luego
de reproducir lo dispuesto -en sus partes pertinentes- por las leyes
26.578, 16.443 y 20.774, recordó que, en la sentencia dictada en los au-
tos “Breard, Juan Carlos c/ Prefectura Naval Argentina s/ demanda
laboral” (expte. 82.199), que se encontraba firme, se había encuadrado
el pase a situación de retiro obligatorio del actor como ocasionado por
enfermedad producida en actos del servicio, según lo establecido por
la ley 18.398 y por los arts. 5º -inc. a), ap. 1- y 11 -inc. a), ap. 2- de la ley
12.992 (y sus modificaciones), oportunidad en la que se había condena-
do a la demandada a que abonara al actor la indemnización por inca-
pacidad total y permanente determinada en un 70% de la t.o., derivada
del trastorno psicótico delirante crónico de tipo paranoia, conforme a
las prescripciones de la ley 24.028.
Entendió, por ello, que correspondía hacer lugar a lo reclamado
y extender al actor los beneficios otorgados por la ley 26.578, pues se
trataba de un retirado de la Prefectura Naval Argentina que padecía
una enfermedad producida en actos de servicio.
Con relación a lo alegado por la demandada acerca de que no se
exigía solamente, como requisito, que el retiro por incapacidad o falle-
cimiento se hubiera producido por enfermedad o accidente en actos
de servicio sino también por actos del servicio, consideró (con cita del
precedente de ese tribunal “Escalante, Hipólito”, sentencia del 25 de
marzo de 2014) que del texto de la ley 26.578 no se infería que se debie-
ra distinguir la incapacidad como producida “en y por actos de servi-
cio”, tratándolos como dos supuestos distintos que debieran concurrir,
por lo que no se debía distinguir donde la ley no lo hacía; recordó, asi-
mismo, lo resuelto por V.E. en la causa “Burgueño” (Fallos: 310:409) en
cuanto a que no era necesario que la afección se manifestara a con-
secuencia de condiciones no comunes o más rigurosas que las de los
actos de servicio corrientes.
Hizo referencia, también, al contenido del mensaje del Poder Eje-
cutivo al Congreso Nacional del 5 de febrero de 2009 en ocasión de po-
ner a su consideración el proyecto de ley para extender los beneficios
otorgados por las leyes 16.443 y 20.774 a la Prefectura Naval Argentina
y actualizar en forma sexenal los haberes del personal de esa fuerza
beneficiario de las previsiones contenidas en dichas normas, y estimó
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 5
345

que no había razón para excluir al actor de los beneficios acordados,


en tanto había visto interrumpida su expectativa de carrera y proyec-
ción de vida como consecuencia de su enfermedad.
Por su parte, en su voto concurrente, la restante vocal de la cáma-
ra (Dra. Vidal) consideró que a los incapacitados “en actos de servicio”
les correspondían los beneficios establecidos por la ley 16.443, más la
actualización dispuesta por el art. 4º de la ley 26.578, mientras que los
que se habían incapacitado “en y por actos de servicio” tenían derecho
a los beneficios otorgados por la ley 20.774, más la actualización sexe-
nal antes indicada. Citó, en apoyo de su posición, lo resuelto por esa
Corte en la causa “Possenti” (Fallos: 325:2386).
Advirtió que, en el caso, no se encontraba en discusión que, según
lo resuelto en la sentencia 5/04 dictada en los autos “Breard, Juan Car-
los c/ Prefectura Naval Argentina s/ demanda laboral” (expte. 82.199),
que se encontraba firme, la enfermedad psiquiátrica que incapacitó
al actor había sido contraída “en actos de servicio”, razón por la cual
correspondía hacer lugar a la pretensión del actor y extenderle los be-
neficios otorgados por la ley 26.578 -conforme ley 16.443 y actualización
del art. 4º- y abonarle las diferencias retroactivas devengadas desde
enero de 2010, más sus intereses.

-II-
Disconforme, el Estado Nacional (Prefectura Naval Argentina) in-
terpuso el recurso extraordinario de fs. 117/126, el que -previo traslado
de ley, que fue contestado por la actora a fs. 128/135- fue concedido en
tanto se hallaba en tela de juicio la interpretación y aplicación de nor-
mas de carácter federal y la decisión del superior tribunal de la causa
había sido adversa a las pretensiones que la apelante fundaba en ellas,
y denegado en cuanto a las causales de arbitrariedad y de gravedad
institucional atribuidas al pronunciamiento (v. fs. 137), sin que se de-
dujera queja alguna.
En sus agravios, aduce que la cámara interpretó las normas apli-
cables al caso en sentido contrario al de su texto, de sus motivos y de
su espíritu, y que omitió considerar la distinción reglamentaria entre
una enfermedad producida en actos del servicio o por actos del servi-
cio y la acontecida en y por actos del servicio en ejercicio de funciones
policiales, supuesto, este último, que es el que la ley busca amparar.
En ese sentido, hace una reseña de lo dispuesto por las leyes 16.443
y 20.774, y refiere que en la exposición de motivos de la ley 26.578 se
hizo expresa referencia al flagelo del delito como amenaza a la preser-
6 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

vación del orden público; al mismo tiempo, remarca que la voluntad


del legislador al otorgar el beneficio fue la de comprender a aquellas
personas que sufrieron una lesión o enfermedad producida como con-
secuencia de la acción del agente de policía de seguridad, en defensa
propia o de un tercero, y no cualquier tipo de enfermedad.
Considera que, en el caso, no se reúnen los presupuestos exigidos
por la ley para el otorgamiento del beneficio, ya que si bien se determi-
nó que la lesión fue producida en actos del servicio, existen funciones
de orden administrativo no operativas que, aun cuando son parte del
servicio, no están vinculadas directamente a tareas policiales en de-
fensa de la propia vida o de la de terceros.

-III-
A mi modo de ver, el recurso extraordinario deducido es formal-
mente admisible, toda vez que se discute el alcance y la interpretación
de normas federales (leyes 16.443, 20.774 y 26.578) y la sentencia defini-
tiva del superior tribunal de la causa ha sido contraria al derecho que
la apelante funda en ellas (art. 14, inc. 3º, de la ley 48; Fallos: 328:690).
Por otra parte, al versar la causa sobre la inteligencia de normas
federales, V.E. no se encuentra limitada por los argumentos del tribu-
nal apelado o de las partes, sino que le incumbe efectuar una declara-
ción sobre el punto disputado (Fallos: 310:2200; 314:529 y 1834; 316:2624,
entre otros).

-IV-
En primer lugar, debe tenerse presente que no se encuentra con-
trovertido en estas actuaciones que, en la causa 82.199 caratulada
“Breard, Juan Carlos c/ Prefectura Naval Argentina s/ demanda labo-
ral”, que tramitó ante el Juzgado Federal Nº 1 de Rosario, al hacerse
lugar a la demanda, se ordenó a la demandada que encuadrara el pase
a situación de retiro obligatorio por enfermedad producida en actos
del servicio, en los términos de lo dispuesto por la ley 18.398 y por los
arts. 5º, inc. a) ap. 1, y 11, inc. a) ap. 2, de la ley 12.992 y sus modifica-
ciones, con una incapacidad del 70% de la V.T.O.; y que esa decisión
se encuentra firme y pasada en autoridad de cosa juzgada (v. copias
certificadas de dicho expediente, agregadas a fs. 70/80).
Sentado lo anterior, corresponde recordar -en cuanto aquí inte-
resa- que la ley 16.443 establece, en su art. 1º, que “(s)e reconocerá
al personal de las fuerzas de seguridad de la Nación -Policía Federal,
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 7
345

Prefectura Nacional Marítima, Institutos Penales, Policía del Terri-


torio Nacional de la Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico
Sur, ex Policía de la Capital, ex Policía de los territorios nacionales,
ex Prefectura General Marítima, ex Cuerpo de Guardiacárceles- y de
todo otro organismo de seguridad que revista carácter análogo, inca-
pacitado en acto de servicio, el grado inmediato superior para el caso
[de] que deba acogerse o se haya acogido al retiro…”; y, en su art. 5º,
que “(t)odos los beneficiarios comprendidos en la presente ley serán
considerados como en servicio efectivo a los fines de la percepción
de todo otro haber que corresponda al personal del mismo grado en
servicio efectivo”.
Por su parte, el art. 1º de la ley 20.774 dispone: “Promuévese a
dos grados jerárquicos más, en situación de retiro, al personal de las
fuerzas de seguridad de la Nación -Policía Federal, ex Policía de la
Capital, Servicio Penitenciario Federal, ex Cuerpo de Guardiacárce-
les, Policía del Territorio Nacional de la Tierra del Fuego, Antártida
e Islas del Atlántico Sur, y ex Policía de los Territorios Nacionales-
incapacitado en forma permanente, total o parcialmente, en y por
acto de servicio, en el caso [de] que deba acogerse o se haya acogido
a los beneficios de la ley 16.443, sin otra exigencia y con los derechos
que ella determina”; mientras que, de acuerdo con el art. 2º, “(l)os
haberes de los beneficiarios ya comprendidos en la ley 16.443 se re-
ajustarán de acuerdo con los términos de la presente y comenzarán
a regir desde el primer día del mes siguiente de su promulgación.
No tendrán derecho a percibir retroactividad bajo ningún concepto,
rigiendo, en demás, las distintas leyes que amparan la situación pre-
visional del personal comprendido en la presente”.
Por medio de la ley 26.578, se dispuso, en su art. 1º, extender “los
beneficios otorgados por las Leyes 16.443 y 20.774 al personal de la
Gendarmería Nacional, de la Prefectura Naval Argentina y de la Poli-
cía de Seguridad Aeroportuaria”; mediante su art. 2º se estableció que
“(a)l personal de la Policía Federal Argentina, Gendarmería Nacional,
Prefectura Naval Argentina y Policía de Seguridad Aeroportuaria, be-
neficiario de las previsiones contenidas por las Leyes 16.443 y 20.774,
incapacitado total o parcialmente, se le actualizaran sexenalmente
[sic] sus haberes equiparándolos a los del grado inmediato superior,
hasta alcanzar la percepción de una remuneración equivalente a la
correspondiente al máximo grado de cada categoría de personal o
escalafón, según corresponda”; finalmente -en cuanto aquí interesa-,
según su art. 4º, “(l)os haberes de los beneficiarios comprendidos en
la presente ley se reajustarán de acuerdo con los términos señala-
8 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

dos precedentemente, y comenzarán a regir desde el primer día del


mes siguiente al de su promulgación, debiendo computarse a dichos
efectos los períodos de tiempo transcurridos desde la ocurrencia del
infortunio. Los referidos beneficiarios no tendrán derecho a percibir
retroactividad bajo ningún concepto, rigiendo en lo demás las distintas
leyes que amparan la situación previsional del personal comprendido
en la presente ley”.
En lo que se refiere a la distinción de los conceptos “en acto de
servicio” y “en y por actos de servicio” a los que aluden las leyes 16.443
y 20.774, respectivamente, cabe señalar que, en el precedente de Fa-
llos 316:679 (causa “Del Valle Yñíguez, Hortencia”), el Tribunal señaló
que de las disposiciones de las leyes 16.443 y 20.774 -entre otras que
resultaban de aplicación a aquel caso, específicas para el personal de
la Policía Federal Argentina- surgía el distingo entre accidentes o en-
fermedades sufridos por el personal “en servicio” y “en y por actos de
servicio”; es decir, la diferencia existente entre el accidente sufrido
durante el horario de trabajo, pero en circunstancias que no fueron
consecuencia directa e inmediata del ejercicio de las funciones de se-
guridad, y aquél que sí lo fue (v. dictamen de esta Procuración General
en la causa [Link] “Rojas, Rodolfo c/ Estado Nacional - Ministerio de
Justicia”, del 25 de septiembre de 2007, cuyos fundamentos compartió
V.E. en su sentencia del 16 de septiembre de 2008).
Asimismo, en la sentencia publicada en Fallos: 325:2386 (causa
“Possenti”), esa Corte detalló las circunstancias que rodearon el dic-
tado de la ley 20.774 y, en ese marco, recordó que en el debate parla-
mentario “se precisó que debe tratarse de incapacidad parcial y per-
manente ‘en y por acto de servicio’ (conf. intervención del diputado
Benedetti, Diario de Sesiones - Cámara de Diputados 19 de septiembre
de 1974, págs. 292, 2983)”, y concluyó en que “la voluntad del legislador
fue conceder el máximo de dos grados. Por lo tanto, no cabe adicionar
ese beneficio al que concede la ley 16.443”.
La reseña jurisprudencial que antecede permite afirmar que, en
la época de la sanción de la ley 26.578, existía una consolidada ju-
risprudencia de esa Corte en cuanto a los alcances de los términos
empleados por las leyes 16.443 y 20.774, y qué tipo de enfermedades o
accidentes sufridos por el personal alcanzado por ellas tornaba apli-
cables sus disposiciones.
Más recientemente, el Tribunal -al reiterar conceptos vertidos
en los precedentes citados- remarcó nuevamente que las expresio-
nes “en servicio” y “en y por actos de servicio” no son asimilables a
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 9
345

los efectos de la concesión de las prestaciones de las leyes 16.443 y


20.774 (v. Fallos: 341:1423, causa “Jaques”, dictamen de esta Procu-
ración General, cuyos fundamentos y conclusiones fueron compar-
tidos por el Tribunal).
En consecuencia, si el otorgamiento de uno u otro de los beneficios
contemplados por las leyes 16.443 y 20.774 se encuentra condicionado
a que el hecho que motivó el pase a situación de retiro haya acontecido
“en acto de servicio” (es decir, durante el horario de trabajo, aunque
no como un riesgo propio y específico de la profesión) o “en y por acto
de servicio” (esto es, en circunstancias que son consecuencia directa
e inmediata del ejercicio de las funciones de seguridad), respectiva-
mente, debe concluirse, inevitablemente, en que la extensión al perso-
nal de la Prefectura Naval Argentina (y a otras fuerzas de seguridad)
de los derechos otorgados por aquellas leyes, dispuesta por medio del
art. 1º de la ley 26.578, resulta de aplicación al personal incapacitado
tanto “en acto de servicio” como “en y por acto de servicio”; es decir,
los retirados como consecuencia de un hecho acontecido “en acto de
servicio” podrán gozar de los beneficios acordados por la ley 16.443
(promoción al grado inmediato superior), mientras que a los que pasa-
ron a situación de retiro en virtud de un hecho ocurrido “en y por acto
de servicio” les corresponderán las prestaciones reconocidas por la
ley 20.774 (promoción a dos grados jerárquicos más).
A mi entender, más allá del título con el que la ley 26.578 fue publi-
cada en el Boletín Oficial del 30 de diciembre de 2009 (“Extiéndense los
beneficios otorgados por las Leyes Nº 16.443 y Nº 20.774 relacionadas
a la Promoción de personal incapacitado en y por acto de servicio”),
lo cierto es que de sus expresos términos no se desprende que sea
requisito, para poder recibir los beneficios que ella acuerda, que el ac-
cidente o enfermedad que motivaron el retiro hayan ocurrido “en y por
acto de servicio”; esto último sólo es requisito para acceder al ascenso
a dos grados jerárquicos más que prevé la ley 20.774, pero nada impide
que el personal de la Prefectura Naval Argentina que pasó a situación
de retiro en virtud de un infortunio producido “en acto de servicio” ten-
ga los derechos de ser promovido al grado inmediato superior (conf.
art. 1º de la ley 16.443) y de que le sean otorgadas los restantes benefi-
cios previstos por la ley 26.578 (v., para el caso, arts. 2º y 4º).
Si la intención del legislador, al sancionar la ley 26.578, hubiera sido
la de extender al personal de la Prefectura Naval Argentina (y de otras
fuerzas de seguridad) únicamente el derecho que corresponde a los
integrantes de la fuerza cuyo pase a situación de retiro fuera motivado
por un hecho ocurrido “en y por acto de servicio”, habría bastado con
10 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

que hiciera referencia, en sus disposiciones, solamente a la ley 20.774,


sin mencionar también -como, efectivamente, lo hace- a la ley 16.443.
Es doctrina de esa Corte que la inconsecuencia o la falta de previ-
sión del legislador no se suponen, por lo cual las normas deben inter-
pretarse de conformidad con el sentido propio de las palabras, compu-
tando que los términos utilizados no son superfluos, sino que han sido
empleados con algún propósito, sea de ampliar, limitar o corregir los
conceptos (Fallos: 326:2390 y sus citas, entre muchos otros).
No es ocioso mencionar, en este punto, que el proyecto de ley -de
autoría del senador Gallia- que fue originalmente sancionado, como
cámara iniciadora, por el H. Senado, se limitaba a incluir al personal
de la Gendarmería Nacional y de la Prefectura Naval Argentina en lo
dispuesto por el artículo 1º de la ley 20.774 (v. orden del día 63 y Diario
de Sesiones de esa cámara, 5ª reunión, sesión del 25 de abril de 2007,
pág. 33). Sin embargo, al serle remitido el proyecto en revisión, la H.
Cámara de Diputados, luego de considerar, entre otros antecedentes,
el proyecto de ley enviado el 5 de febrero de 2009 por el Poder Ejecutivo
Nacional, en el que se propiciaba “extender los beneficios otorgados
por leyes 16.443 y 20.774 a la Gendarmería Nacional y a la Prefectura
Naval Argentina y actualizar en forma sexenal los haberes del perso-
nal de las fuerzas de seguridad precitadas y de la Policía Federal Ar-
gentina, beneficiario de las previsiones contenidas en dichas normas,
incapacitado en forma permanente, total o parcialmente, equiparán-
dolos a los del grado inmediato superior, hasta alcanzar la percepción
de remuneración equivalente a la correspondiente al máximo grado
de cada categoría de personal o escalafón”, modificó el texto del pro-
yecto y, así, incorporó a los beneficios de la ley 16.443 entre los que
se extendían al personal de la Prefectura Naval Argentina y de otras
fuerzas de seguridad (v. orden del día 1983 y Diario de Sesiones de
la cámara mencionada, 14ª reunión, sesión del 28 de octubre de 2009,
págs. 810 y ss.), modificación que fue aceptada por la H. Cámara de Se-
nadores, la cual sancionó definitivamente el proyecto de ley (v. orden
del día 662 y Diario de Sesiones de esa cámara, 20º reunión, sesión del
2 de diciembre de 2009, págs. 97/98).
En consecuencia, al tratarse, en el caso, de un suboficial de la
Prefectura Naval Argentina en situación de retiro obligatorio por en-
fermedad producida en actos del servicio, desde mi punto de vista no
existen dudas de que, por aplicación de lo dispuesto por el art. 1º de
la ley 26.578, le corresponde recibir los beneficios previstos por la ley
16.443, así como los restantes derechos que prevé la ley 26.578 en sus
arts. 2º y 4º.
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 11
345

-V-
Por todo lo expuesto, considero que corresponde declarar formal-
mente admisible el recurso extraordinario interpuesto por la parte de-
mandada y confirmar la sentencia apelada, con el alcance indicado.
Buenos Aires, 14 de septiembre de 2020. Laura Mercedes Monti.

FALLO DE LA CORTE SUPREMA

Buenos Aires, 3 de febrero de 2022.

Vistos los autos: “Breard, Juan Carlos c/ Prefectura Naval Argen-


tina s/ reclamos varios”.

Considerando:

Que esta Corte comparte y hace suyos los fundamentos y conclu-


siones expuestos por la señora Procuradora Fiscal en su dictamen de
fs. 141/147, a cuyos términos se remite por razones de brevedad.

Por ello, se declara formalmente admisible el recurso extraordi-


nario interpuesto por la parte demandada y se confirma la sentencia
apelada con el alcance indicado. Costas por su orden en atención a la
naturaleza de las cuestiones debatidas. Notifíquese y, oportunamente,
devuélvase.

Horacio Rosatti — Carlos Fernando Rosenkrantz — Juan Carlos


Maqueda — Ricardo Luis Lorenzetti.

Recurso extraordinario interpuesto por el Estado Nacional- Prefectura Naval Argen-


tina, representado por la Dra. María Flavia Juárez y el Dr Sergio Sebastián Sejudo.
Traslado contestado por Juan Carlos Breard, parte actora, representado por la Dra.
Nora Berizzo y el Dr, Leandro Ariel Piñeiro.
Tribunal de origen: Cámara Federal de Rosario, Sala B.
Tribunal que intervino con anterioridad: Juzgado Federal de Rosario n° 2.
12 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

OLIVIERI, DORA NANCI y Otros c/ EN – (Procuración


General de la Nación) art. 110 120 CN s/ Empleo público

CONJUECES

Corresponde rechazar el planteo de la actora destinado a cuestionar la


designación de los mismos conjueces que intervinieron en una causa
análoga a la suya con sustento en que ello violentaba la garantía del
juez natural, pues frente a situaciones análogas es aconsejable la parti-
cipación de los mismos jueces a fin de evitar el dictado de fallos contra-
dictorios sobre la misma materia y con fundamento en la preservación
de la seguridad jurídica y la pronta terminación de los procesos, que es
requerida por la buena administración de justicia.

FALLO DE LA CORTE SUPREMA

Buenos Aires, 3 de febrero de 2022.

Autos y Vistos; Considerando:

1º) Que por entender que las cuestiones debatidas en el recurso


extraordinario concedido por la Sala V de la Cámara Nacional de Ape-
laciones en lo Contencioso Administrativo Federal resultaban aná-
logas a las planteadas en el expediente CSJ 7/2007 (43-A)/CS1 “Álva-
rez, Gladys Stella y otros c/ EN – Consejo de la Magistratura – art.
110 Constitución s/ empleo público”, se produjo la excusación de los
integrantes de esta Corte y la designación para entender en el pleito
de los conjueces Verónica Nidia Torres, María Rosa Caballero, Diego
Botana, Alberto Manuel García Lema y Julio César Rivera, que habían
sido oportunamente sorteados para intervenir en aquella.

2°) Que la actora cuestiona dicha integración, por considerar que


no se trata de una conformación permanente, y que su actuación fina-
lizó con la sentencia recaída en la causa “Álvarez, Gladys”. Argumen-
ta que, al no haberse efectuado un nuevo sorteo en los términos del
decreto 1258/58, se ha violentado la garantía del juez natural (art. 18
Constitución Nacional).
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 13
345

3º) Que es criterio de esta Corte que frente a situaciones sustan-


cialmente análogas, es aconsejable la participación de los mismos jue-
ces que han sido desinsaculados en el expediente que motivó las excu-
saciones de fs. 572/3 (conf. “Barbarosch, Alfredo c/ E.N. - Ministerio de
Justicia s/ empleo público”, causa CSJ 1682/1996(32-B)/CS1, sentencia
del 27 de diciembre de 1996 y “Río Negro, Provincia de c/ AFIP s/ ac-
ción declarativa de inconstitucionalidad”, causa CSJ 1737/2005(41-R)/
CS1, sentencia del 20 de octubre de 2009), a fin de evitar el dictado de
fallos contradictorios sobre la misma materia y con fundamento en la
preservación de la seguridad jurídica y la pronta terminación de los
procesos, que es requerida por la buena administración de justicia
(conf. Fallos: 234:786 y 256:580).

Por ello, se rechaza el planteo formulado por la parte actora. Sin


costas, por no mediar contradicción. Notifíquese.

Horacio Rosatti — Carlos Fernando Rosenkrantz — Juan Carlos


Maqueda — Ricardo Luis Lorenzetti.

ORGANISMO MUNICIPAL de INFORMACIÓN y DEFENSA del


CONSUMIDOR y USUARIO del PARTIDO de GRAL. VIAMONTE
c/ Poder Ejecutivo Nacional y Otros s/ Amparo ley 16.986

GAS

Es arbitraria la decisión que declara abstracta la controversia pero a la


vez mantiene la medida cautelar dispuesta en primera instancia, pues
implica otorgar efecto definitivo a la refacturación provisoria de la tarifa
de gas de los usuarios ordenada en dicha medida, sin que medie pronun-
ciamiento sobre el fondo del asunto, soslayando que las normas proce-
sales vigentes en el ámbito federal disponen que las medidas cautelares
tienen carácter provisorio, son esencialmente mutables y acceden a un
proceso principal (artículos 202, 203 y 207 del Código Procesal Civil y
Comercial de la Nación, artículos 6 y 8 de la ley 26.854) (Disidencia del
juez Rosenkrantz).
-La Corte, por mayoría, declaró inadmisible el recurso extraordinario
(art. 280 CPCCN)-
14 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

MEDIDA CAUTELAR

Las medidas cautelares son instrumentales y accesorias pues su finali-


dad es asegurar la eficacia de la sentencia definitiva en el juicio principal
iniciado, mas no convertirse en tal (Disidencia del juez Rosenkrantz).
-La Corte, por mayoría, declaró inadmisible el recurso extraordinario
(art. 280 CPCCN)-

MEDIDA CAUTELAR

Si bien las decisiones sobre medidas cautelares no revisten, como regla,


carácter de sentencias definitivas en los términos que exige el art. 14
de la ley 48 para la procedencia del recurso extraordinario, cabe hacer
excepción a dicho criterio cuando lo resuelto ocasiona un agravio de im-
posible reparación ulterior (Disidencia del juez Rosenkrantz).
-La Corte, por mayoría, declaró inadmisible el recurso extraordinario
(art. 280 CPCCN)-

RECURSO EXTRAORDINARIO

Si bien es cierto que lo atinente a la actualidad de la controversia y a la


determinación de los requisitos de la medida cautelar dictada en la cau-
sa remite al examen de cuestiones fácticas y procesales -abstención de
aplicar resoluciones que dispusieron un nuevo cuadro tarifario de gas-,
en principio ajenas a esta instancia, cabe hacer excepción si la senten-
cia cuestionada contiene una fundamentación aparente que la descalifi-
ca como acto judicial válido (Disidencia del juez Rosenkrantz).
-La Corte, por mayoría, declaró inadmisible el recurso extraordinario
(art. 280 CPCCN)-

FALLO DE LA CORTE SUPREMA

Buenos Aires, 3 de febrero de 2022.

Vistos los autos: “Organismo Municipal de Información y Defensa


del Consumidor y Usuario del Partido de Gral. Viamonte c/ Poder Eje-
cutivo Nacional y otros s/ amparo ley 16.986”.
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 15
345

Considerando:

Que el recurso extraordinario es inadmisible (art. 280 del Código


Procesal Civil y Comercial de la Nación).

Por ello, se lo desestima. Sin costas por no mediar actividad proce-


sal de la contraria. Notifíquese y, oportunamente, devuélvase.

Horacio Rosatti — Carlos Fernando Rosenkrantz (en disidencia)—


Juan Carlos Maqueda — Ricardo Luis Lorenzetti.

Disidencia del Señor Vicepresidente Doctor Don Carlos


Fernando Rosenkrantz

Considerando:

1°) Que la Oficina Municipal de Información y Defensa del Con-


sumidor y del Usuario del Partido de General Viamonte (Provincia
de Buenos Aires) planteó una acción de amparo colectivo a fin de
que se declare la inconstitucionalidad de la resolución 226/2014 de
la Secretaría de Energía y de la resolución 2844/2014 del Ente Na-
cional Regulador del Gas (ENARGAS), que dispusieron un alza en
la tarifa residencial de gas que cobra Camuzzi Gas Pampeana S.A.
Asimismo, solicitó el dictado de una medida cautelar que suspen-
diera los efectos de las mencionadas resoluciones respecto de los
usuarios del municipio.

2°) Que el 3 de diciembre de 2014 el Juzgado Federal de Junín hizo


lugar a la medida cautelar solicitada y ordenó al Estado Nacional, al
ENARGAS y a Camuzzi Gas Pampeana S.A. que se abstengan de apli-
car las resoluciones administrativas cuestionadas en cuanto estable-
cen un nuevo cuadro tarifario para la región, debiendo mantener la
facturación del servicio de distribución a los valores vigentes el 31 de
marzo de ese año, “hasta tanto se resuelva la cuestión suscitada que
no ha de exceder los plazos dispuestos por la ley 26.854”.

3°) Que frente a las apelaciones planteadas por las demandadas,


el 30 de octubre de 2017 la Sala II de la Cámara Federal de La Plata
16 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

confirmó la medida cautelar dictada y declaró que la cuestión de fondo


carecía de objeto actual.

Para así decidir, sostuvo que las resoluciones administrativas


cuestionadas en autos perdieron vigencia con el dictado de la resolu-
ción 74-E/2017 del Ministerio de Energía y Minería y de la resolución
4358/2017 del ENARGAS, razón por la cual estimó que la cuestión de-
batida había devenido abstracta.

No obstante ello, agregó que la referida circunstancia no impedía


el pronunciamiento acerca de la vigencia de la facturación de las bole-
tas de gas abarcadas por la medida cautelar. Y en tal sentido, conside-
ró que el derecho invocado por la actora resultaba verosímil en función
de lo resuelto por esta Corte en el precedente de Fallos: 339:1077 (“CE-
PIS”). Consecuentemente, sostuvo que correspondía mantener la vi-
gencia de la cautelar por los períodos facturados conforme las pautas
de las resoluciones 226/2014 y 2844/2014.

4°) Que contra esta decisión el Estado Nacional planteó recurso


extraordinario, que fue concedido sin limitaciones.

El recurrente afirma que la cámara incurrió en una contradicción al


declarar abstracta la cuestión de fondo y confirmar la medida cautelar.
Sostiene que tales medidas tienen carácter provisorio y accesorio pues
su objeto es garantizar el cumplimiento de una eventual condena. Agre-
ga que el dictado de la resolución 74-E/2017 del Ministerio de Energía
y Minería, en virtud de la cual se fijó un nuevo cuadro tarifario para el
servicio en cuestión, torna inoficioso el pronunciamiento sobre el objeto
de la demanda e impide pronunciarse sobre la medida cautelar.

Por otro lado, cuestiona lo decidido en torno a la medida cautelar


pues considera que no existe verosimilitud en el derecho y que su ob-
jeto coincide con el reclamo de fondo.

5°) Que si bien las decisiones sobre medidas cautelares no revis-


ten, como regla, carácter de sentencias definitivas en los términos que
exige el art. 14 de la ley 48 para la procedencia del recurso extraordina-
rio, cabe hacer excepción a dicho criterio cuando lo resuelto ocasiona
un agravio de imposible reparación ulterior (Fallos: 315:1361; 320:1789;
322:3008; 326:3180; 330:5251; 335:361 y 336:1497).
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 17
345

Por otro lado, si bien es cierto que lo atinente a la actualidad de la


controversia y a la determinación de los requisitos de la medida cau-
telar dictada en autos remite al examen de cuestiones fácticas y pro-
cesales, en principio ajenas a esta instancia, en el caso la sentencia
cuestionada contiene una fundamentación aparente que la descalifica
como acto judicial válido (Fallos: 341:1717).

6°) Que, en efecto, la decisión que declara abstracta la controver-


sia pero a la vez mantiene la medida cautelar dispuesta en primera
instancia implica otorgar efecto definitivo a la refacturación provisoria
de la tarifa de gas de los usuarios del Partido de General Viamonte
ordenada en dicha medida, sin que medie pronunciamiento sobre el
fondo del asunto.

De ese modo, la cámara ha soslayado que las normas procesales


vigentes en el ámbito federal disponen que las medidas cautelares
tienen carácter provisorio, son esencialmente mutables y acceden
a un proceso principal (artículos 202, 203 y 207 del Código Procesal
Civil y Comercial de la Nación, artículos 6 y 8 de la ley 26.854). Tal
como lo ha expresado esta Corte, estas medidas son instrumentales
y accesorias pues su finalidad es asegurar la eficacia de la senten-
cia definitiva en el juicio principal iniciado, mas no convertirse en tal
(conf. Fallos: 327:320).

7°) Que, por otra parte, la circunstancia de que con motivo de la


medida cautelar dictada en autos no se hayan cobrado a los usuarios
del Partido de General Viamonte los aumentos tarifarios previstos en
las resoluciones administrativas impugnadas por la actora es la de-
mostración cabal de que subsiste interés en que se dicte resolución
de fondo que declare en forma definitiva el derecho aplicable a las
partes en litigio.

A ello se suma que de acuerdo con la resolución 74-E/2017 del Mi-


nisterio de Energía y Minería, invocada por la cámara para declarar
abstracta la controversia, la subsistencia de la medida cautelar decre-
tada en autos podría tener incidencia para el cálculo de la nueva tarifa
para los usuarios residenciales del servicio de gas (conf. art. 9 y párra-
fos 158 a 162 de los considerandos de la resolución citada).

Consecuentemente, la decisión recurrida priva injustificadamen-


te a las partes del derecho a obtener una decisión fundada en ley,
18 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

afectando de ese modo las garantías previstas en el artículo 18 de la


Constitución Nacional.

8°) Que, en tales condiciones, media relación directa e inmediata


entre lo resuelto y las garantías constitucionales que se invocan como
vulneradas (artículo 15 de la ley 48), razón por la cual corresponde des-
calificar el pronunciamiento impugnado con arreglo a la doctrina de
esta Corte sobre arbitrariedad de sentencias.

Por ello, se declara procedente el recurso extraordinario y se deja


sin efecto la sentencia apelada. Con costas. Vuelvan los autos al tribu-
nal de origen para que, por quien corresponda, se dicte nuevo pronun-
ciamiento con arreglo al presente. Notifíquese y devuélvase.

Carlos Fernando Rosenkrantz.

Recurso extraordinario interpuesto por el Estado Nacional - Ministerio de Energía y


Minería, representado por la Dra. Laura Yanina Garavalli.
Tribunal de origen: Cámara Federal de Apelaciones de La Plata.
Tribunal que intervino con anterioridad: Juzgado Federal de Junín.

FISCO de la PROVINCIA de BS. AS. c/ TELEFÓNICA de


ARGENTINA S.A. s/ Civil y comercial - varios

COMPETENCIA ORIGINARIA DE LA CORTE SUPREMA

El hecho de que el Estado Nacional -Ministerio de Economía y Finanzas


Públicas de la Nación- hubiere promovido, en su primera presentación
en el proceso, un incidente de nulidad de notificación ante el juzgado
en lo civil y comercial provincial, en donde tramitaba la causa, sin ha-
cer salvedad alguna respecto a la competencia de dicho tribunal, debe
ser considerado como una renuncia a la prerrogativa que le confiere el
artículo 116 de la Ley Fundamental a litigar ante la justicia federal, y
una prórroga a favor de la justicia local referida, máxime si se tiene en
cuenta que en dicho escrito el citado organismo le requirió al magistra-
do provincial que resolviese la nulidad que planteaba, con lo cual dicha
conducta le impedía al Estado Nacional -citado como tercero- invocar
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 19
345

con posterioridad su derecho a ser juzgado por la justicia federal, toda


vez que con su solicitud anterior prorrogó la jurisdicción a favor del juez
entonces interviniente.

PRORROGA DE LA COMPETENCIA

Cuando el fuero federal está establecido en razón de las personas puede


ser declinado y su renuncia puede ser explícita o surgir implícita de la
postura que asuma en el proceso aquel a cuyo favor se establece.

FALLO DE LA CORTE SUPREMA

Buenos Aires, 10 de febrero de 2022.

Autos y Vistos; Considerando:

1°) Que, aun cuando no se encuentra debidamente trabada la


cuestión de competencia, como lo destaca la señora Procuradora
Fiscal en el acápite III de su dictamen, razones de economía y cele-
ridad procesal, tornan aconsejable dirimir el conflicto (conf. causas
Competencia CSJ 829/2019/CS1 “Provincia del Chubut c/ Obra Social
de la Unión del Personal Civil de la Nación s/ ejecución fiscal” y Com-
petencia CSJ 1279/2019/CS1 “Negro, Juan Manuel c/ Municipalidad
de San Carlos de Bariloche y otro s/ daños y perjuicios (ordinario)”,
sentencias del 17 de diciembre de 2019 y 10 de marzo de 2020, respec-
tivamente, entre otras).

2°) Que los antecedentes de la causa se encuentran adecuadamen-


te reseñados en los apartados I y II del referido dictamen, a los que
corresponde remitir por razones de brevedad.

3°) Que, a su vez, la señora Procuradora Fiscal, en el último párra-


fo del punto IV de fs. 321, considera que correspondería la radicación
del proceso en esta sede.

4°) Que no obstante ello, debe señalarse que la hipótesis de compe-


tencia allí referida no se encuentra contemplada en el artículo 117 de
20 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

la Constitución Nacional, sino que, como lo ha sostenido en múltiples


ocasiones este Tribunal, nace en razón de las personas, cuando concu-
rre en un pleito el Estado Nacional, o una entidad con derecho al fuero
federal, y un estado local, con derecho a la jurisdicción originaria de
esta Corte Suprema, como la única forma de conciliar ambas prerro-
gativas jurisdiccionales de igual rango constitucional.

Sin embargo, tal extremo no se verifica en el sub lite y, por lo tanto,


no es necesario afirmar ese punto de encuentro, dado que los ante-
cedentes obrantes en la causa permiten concluir que el por entonces
Ministerio de Economía y Finanzas Públicas de la Nación - Entel (e.l.),
ha declinado esa prerrogativa.

En ese sentido, esta Corte ha definido que, cuando el fuero federal


está establecido en razón de las personas, como es el caso de autos
(ver fs. 206, párr. 1°; 282 vta. in fine; 309 vta., párr. 3° y 5° y último pá-
rrafo del apartado IV del dictamen de la Procuración General de la
Nación), puede ser declinado y su renuncia puede ser explícita o surgir
implícita de la postura que asuma en el proceso aquel a cuyo favor se
establece (causa “Mariategui S.A.C.I.M.A.C.”, Fallos: 315:1355, consi-
derando 6°, entre otras).

5°) Que por aplicación al caso del referido criterio, el hecho de


que el –por entonces- Ministerio de Economía y Finanzas Públicas
de la Nación hubiere promovido, en su primera presentación en el
proceso, un incidente de nulidad de notificación ante el Juzgado en
lo Civil y Comercial n° 22 del Departamento Judicial de La Plata,
Provincia de Buenos Aires, en donde tramitaba la causa, sin hacer
salvedad alguna respecto a la competencia de dicho tribunal (véa-
se escrito del 9 de marzo de 2012, fs. 191/192), debe ser considerado
como una renuncia a la prerrogativa que le confiere el artículo 116 de
la Ley Fundamental a litigar ante la justicia federal, y una prórroga a
favor de la justicia local referida.

Que no es posible apreciar de una manera distinta esa conducta


procesal y asignarle una consecuencia diversa a la indicada en el pá-
rrafo precedente, máxime si se tiene en cuenta que en dicho escrito
el citado organismo le requirió al magistrado provincial –véase punto
2 in fine de fs. 191 vta.- que resolviese la nulidad que planteaba (args.
causas CSJ 24/2005 (41-O)/CS1 “Olivo, Raúl y otra c/ San Luis, Provin-
cia de y otros s/ daños y perjuicios”, sentencia del 2 de marzo de 2011
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 21
345

y CSJ 862/2010 (46-S)/CS1 “San Juan, Provincia de c/ Administración


Federal de Ingresos Públicos D.G.I. s/ impugnación de deuda”, senten-
cia del 27 de marzo de 2012).

Dicha conducta le impedía al Estado Nacional -citado como ter-


cero- invocar con posterioridad su derecho a ser juzgado por la jus-
ticia federal, toda vez que con su solicitud anterior prorrogó la juris-
dicción a favor del juez entonces interviniente (arg. Fallos: 329:80;
conf. causas CSJ 344/2004 (40-A)/CS1 “Ávalos, Gustavo Ariel c/ Bue-
nos Aires, Pcia. de y otros s/ daños y perjuicios”, sentencia del 28 de
octubre de 2008 y sus citas y CSJ 57/2009/(45-O) CS1 “Orsini, Olga c/
Buenos Aires, Provincia de y otros s/ daños y perjuicios”, sentencia
del 15 de marzo de 2011).

Frente a esto, la manifestación del referido tercero, respecto a


que no renuncia al fuero federal, efectuada en el escrito presentado
en forma electrónica el 19 de septiembre de 2018 (agregado luego en
soporte papel a fs. 309/311), es decir, seis años y medio después de ha-
ber consentido la jurisdicción provincial y sin que se le hubiere corri-
do traslado alguno -sino como consecuencia de haber sido notificado
de la incompetencia declarada por el magistrado provincial-, resulta
extemporánea.

Por ello, y habiendo dictaminado la señora Procuradora Fiscal, se


resuelve: Declarar que en las presentes actuaciones no resulta com-
petente esta Corte para entender por la vía de su instancia origina-
ria, sino la justicia local de la Provincia de Buenos Aires. Notifíquese,
comuníquese a la Procuración General de la Nación y devuélvase el
expediente al Juzgado en lo Civil y Comercial n° 22 del Departamen-
to Judicial de La Plata, Provincia de Buenos Aires, para su ulterior
tramitación. Hágase saber lo decidido al Juzgado de Primera Instan-
cia en lo Civil, Comercial y Contencioso Administrativo Federal n° 2
de La Plata, mediante oficio electrónico que será confeccionado por
Secretaría.

Horacio Rosatti — Carlos Fernando Rosenkrantz — Juan Carlos


Maqueda — Ricardo Luis Lorenzetti.

Parte actora: Fisco de la Provincia de Buenos Aires, representado por el Dr. Hernán
Rodolfo Gómez, Fiscal de Estado Adjunto y las Dras. Dina Cescutti y Norma Susa-
na Rosa (letradas apoderadas).
22 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

Parte demandada: Telefónica de Argentina S.A., representada por los Dres. Emanuel
Federico Mañero y Leandro Aníbal Crivaro (letrados apoderados).
Tercero: Municipalidad de Ensenada, representada por el Dr. Sebastián Federico
Mondinalli, letrado apoderado.
Tercero: Estado Nacional (Ministerio de Economía, Entel en liquidación), repre-
sentado por los Dres. Andrés Leopoldo Balian y Gabriel Emilio Korenblit (letrados
apoderados).

INTENDENTE de la MUNICIPALIDAD de CASTELLI


c/BUENOS AIRES, PROVINCIA de s/ Acción declarativa
(art. 322 Cód. Procesal)

COMPETENCIA ORIGINARIA DE LA CORTE SUPREMA

Es ajena a la competencia originaria de la Corte la acción iniciada por


un intendente – en los términos del art. 322 del Código Procesal Civil y
Comercial de la Nación- contra la Provincia de Buenos Aires con el fin
de solicitar la declaración de inconstitucionalidad de los artículos 190
a 197 de la Constitución local, sección titulada “Régimen Municipal”,
como así también de las normas y disposiciones dictadas en conse-
cuencia, pues no solo requiere analizar prescripciones de la Consti-
tución Nacional sino que comprende cuestiones de índole local y de
competencia de los poderes provinciales, lo cual evidencia el incumpli-
miento del recaudo necesario para suscitar la competencia originaria
de la Corte en los supuestos en que una provincia es parte, esto es,
que la cuestión federal resulte predominante en el pleito (Voto de los
jueces Rosatti y Maqueda).

COMPETENCIA ORIGINARIA DE LA CORTE SUPREMA

Resulta ajena a la competencia originaria de la Corte la acción iniciada


por un intendente – en los términos del art. 322 del Código Procesal Civil
y Comercial de la Nación- contra la Provincia de Buenos Aires con el fin
de solicitar la declaración de inconstitucionalidad de los artículos 190
a 197 de la Constitución local, sección titulada “Régimen Municipal”,
como así también de las normas y disposiciones dictadas en consecuen-
cia, pues para resolver el pleito se tendrá que acudir, necesariamente,
a la hermenéutica y aplicación del derecho público provincial, más es-
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 23
345

pecíficamente, a las normas locales que conforman el régimen munici-


pal cuestionado, interpretándolo en su espíritu y en los efectos que la
autonomía local ha querido darle, cuestión que no es del resorte de la
Corte, ya que no es apta para instar la competencia del artículo 117 de
la Constitución Nacional (Voto de los jueces Rosenkrantz y Lorenzetti).

AUTONOMIA MUNICIPAL

Las leyes provinciales no solo deben imperativamente establecer los


municipios, sino que no pueden privarlos de las atribuciones mínimas
necesarias para desempeñar su cometido, pues si los municipios se en-
contrasen sujetos en esos aspectos a las decisiones de una autoridad
extraña -aunque se tratara de la provincial-, esta podría impedirles de-
sarrollar su acción específica, mediante diversas restricciones o impo-
siciones, capaces de desarticular las bases de su organización funcional
(Voto de los jueces Rosatti y Maqueda).

AUTONOMIA MUNICIPAL

Con la incorporación del artículo 123 en la Constitución Nacional se


reconoció a los municipios autonomía, confiriendo a las provincias la
atribución de reglamentar -sin desnaturalizar- su alcance y contenido
concreto (Voto de los jueces Rosatti y Maqueda).

AUTONOMIA MUNICIPAL

La Constitución Nacional exterioriza una intencionalidad inequívoca


respecto de la inserción del municipio en la vida política del país: se
trata de sujetos necesarios del federalismo argentino dotados de “au-
tonomía”; así incorporar a la autonomía municipal en el texto constitu-
cional equivale a consagrar una herramienta interpretativa uniforme
en todo el territorio nacional, aunque ello en modo alguno significa
sostener que todos los municipios del país (los urbanos y los rurales,
los densamente poblados y los escasamente habitados, los históricos
y los nuevos, etc.) deban tener un tratamiento jurídico idéntico, toda
vez que corresponde a cada provincia, atendiendo a su específica rea-
lidad, encuadrar las comunidades locales dentro del citado parámetro
que expresa una específica capacidad de derecho público (Voto de los
jueces Rosatti y Maqueda).
24 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

AUTONOMIA MUNICIPAL

El artículo 123 de la Constitución Nacional refiere a contenidos y al-


cances de la autonomía de los municipios; los primeros son taxativos
y comprenden los órdenes institucional, político, administrativo, econó-
mico y financiero; los alcances refieren a la delimitación del perímetro
de aquellos, es decir, al quantum de sus atribuciones en relación con los
cinco contenidos citados, definibles por las constituciones provinciales
y demás normas de derecho público interno (Voto de los jueces Rosatti
y Maqueda).

AUTONOMIA MUNICIPAL

Los alcances de cada contenido de la autonomía de los municipios de-


ben reflejar la heterogeneidad ínsita en todo régimen federal y por tanto
cada provincia, en el ejercicio de su margen de apreciación local, debe
ser quien defina el standard jurídico conforme a su específica e intrans-
ferible realidad (Voto de los jueces Rosatti y Maqueda).

AUTONOMIA MUNICIPAL

Si bien es cierto que el margen de acción provincial en materia munici-


pal (la definición de los alcances de los contenidos de la autonomía, en
los términos del artículo 123 de la Ley Fundamental) es amplio -pues
la realidad local de las distintas jurisdicciones provinciales es disímil y
son ellas las que deben ponderarlo-, tal amplitud de maniobra debe ser
ejercido siguiendo el criterio de lealtad y buena fe federal, otorgando
el mayor grado posible de atribuciones municipales (Voto de los jueces
Rosatti y Maqueda).

COMPETENCIA ORIGINARIA DE LA CORTE SUPREMA

Los conflictos entre autoridades locales deben hallar solución -jurídica


o política- en el ámbito provincial, sin injerencia de la justicia de la Na-
ción (Voto de los jueces Rosenkrantz y Lorenzetti).
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 25
345

COMPETENCIA ORIGINARIA DE LA CORTE SUPREMA

Es regla de todo gobierno federativo, que los conflictos o disputas sobre


derechos o atribuciones que pueden ocurrir entre los poderes internos
de una misma provincia corresponden al fuero local, ya para ser resuel-
tas por el pueblo mismo, ya por el poder o los poderes que las respecti-
vas constituciones hubiesen creado para ejercerlo, pues tal es el objeti-
vo de ellas (Voto de los jueces Rosenkrantz y Lorenzetti).

Dictamen de la Procuración General

Suprema Corte:

-I-
A fs. 5/50 (foliatura conf. sistema de consulta web del Poder Ju-
dicial de la Nación), Francisco José Echarren, en su carácter de in-
tendente municipal de Castelli (Provincia de Buenos Aires), deduce
la acción prevista en el art. 322 del Código Procesal Civil y Comercial
de la Nación, contra la citada provincia, a fin de obtener la declara-
ción de inconstitucionalidad de la Sección VII Régimen Municipal de
la Constitución de la Provincia de Buenos Aires, en sus artículos 190
a 197 –incluidos- y de las normas y disposiciones dictadas en conse-
cuencia, verbigracia, Ley Orgánica de las Municipalidades (decre-
to-ley 6769/58), resolución del Tribunal de Cuentas de la Provincia de
Buenos Aires identificada como Reglamento para la Administración
de las Municipalidades y decreto 2980/00 (Reforma Administrativa y
Financiera en el Ámbito Municipal).
Según expresa, “la Constitución Provincial: (a) viola de forma con-
creta la Constitución Nacional, no respeta su supremacía como Norma
Fundamental del Ordenamiento Jurídico Argentino, según lo dispone
su artículo 31, y al no cumplir lo normado por el artículo 123 (en con-
cordancia con el art. 5º del mismo cuerpo Magno) es decir la obligación
de instaurar la autonomía municipal, en sus aspectos administrativo,
económico, tributario y financiero, político e institucional; (b) es con-
traria a la historia institucional argentina, a la jurisprudencia de esa
Excelentísima Corte Suprema y a la gran mayoría de la doctrina es-
pecializada en la materia; (c) conculca el derecho de sus autoridades
y de los habitantes de Castelli poder ejercer el derecho constitucional
de habitar y vivir en un municipio autónomo que dicte sus propias nor-
26 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

mas (arts. 5º y 123 CN); (d) es anacrónica, arbitraria e irrazonable a


la luz del Derecho Público Provincial argentino el que ha recibido y
aplicado los principios constitucionales federales(art. 28 CN); (e) vul-
nera el principio de supremacía constitucional (art. 31 CN); (f) dada la
indeterminación del concepto de autonomía local por el artículo 123
CN se entiende que, se ha puesto en manos del constituyente y legis-
lador provincial el diseño de las instituciones municipales respetando
obviamente principios mínimos de autogobierno, los que no están des-
criptos en el texto constitucional provincial actual en franco incumpli-
miento por omisión del articulado magno federal, por lo que se solicita
concretamente se haga cesar ese estado de incertidumbre sobre cuál
es el modelo a seguir y hasta dónde podrán actuar las municipalida-
des; (g) se pide a la Provincia respete la constitucionalidad, legalidad,
seguridad jurídica y supremacía constitucional; h) se pide Justicia, en
un Estado de Derecho Constitucionalmente democrático, republica-
no y federal, se solicita que se le otorgue al municipio de Castelli lo
que le corresponde y le ha sido arrebatado que es su libertad local de
auto-organizarse según un alcance y contenido que la Provincia aún
no ha fijado; (i) se solicita que la Provincia solucione esa conducta his-
tóricamente omisiva, vacuidad que conlleva la frustración de uno de
los órganos más sublimes de la Patria como es el gobierno municipal,
con sus ciudadanos, con sus autoridades; (j) no conceder esta acción
invita a órganos similares, a los ciudadanos todos, a no advertir en los
hechos legalidad, y a pulverizar el ímpetu y anhelo de vivir en un país
donde lo más importante sea el culto por y de la Constitución”.
Solicita, asimismo, el dictado de una medida cautelar a fin de que
“se ordene a la Provincia de Buenos Aires fije el alcance y el contenido
de la autonomía municipal en la Provincia para permitir (a) a la muni-
cipalidad de Castelli el ejercicio de la facultad constitucional federal de
sancionar su propia carta orgánica; (b) fijar el Municipio de Castelli su
autodeterminación autocefalía y política; (c) desarrollar nuestra au-
tonomía económica-tributario-financiera; d) ejercer la autonomía ad-
ministrativa contable, estableciendo órganos de control local los que
pueden ser electivos, con la facultad de sancionar ordenanzas sobre
la materia contable, patrimonial y administrativa; e) fijar una división
de poderes de modo republicano estableciendo un poder judicial mu-
nicipal vecinal con algunos jueces electivos; f) Fijar la posibilidad de
designar un fiscal de estado en materia tributaria y fiscal; g) Facultad
de fijar el número del Órgano Legislativo; h) Facultad de crear dos
cámaras legislativas para dar cabida al federalismo intramunicipal; i)
Facultad de dar brindar participación aunque más no sea consultiva a
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 27
345

organizaciones libres del pueblo para dar cumplimiento al federalismo


social; j) Fijar la facultad de creación, percepción y recaudación de tri-
butos directos como inmobiliario, patente automotor, entre otros que
percibe la provincia; k) Se intime y ordene a la Provincia a cumplir con
el artículo 123 del Constituyente Nacional de 1994 en lo referente a con-
sagrar y reglar el alcance y el contenido de la autonomía municipal”.
Afirma luego que el presente caso configura un supuesto de grave-
dad institucional, “lo que motiva su calificación de interés institucional”
tanto respecto del Municipio Castelli como de los demás municipios de
la provincia de Buenos Aires, a la vez que solicita el tratamiento urgen-
te de la acción por V.E. “ante las vicisitudes de gravedad y necesidad
operativa eficaz de la gestión municipal más la generación de recursos
propios que surgen de esta pandemia entre otras necesidades y herra-
mientas para combatirla y el potencial extenso plazo de duración que
el Corona virus y, porqué no el Dengue, pueden mediante su macabra
instalación traducirse en letales consecuencias, la autonomía plena
municipal, específicamente en lo institucional deviene urgente”.
A fs. 51, se corre vista por la competencia a este Ministerio Público.

-II-
Uno de los supuestos que suscita la competencia originaria de la
Corte si es parte una provincia se da cuando la causa reviste un mani-
fiesto contenido federal, es decir, cuando la demanda deducida se fun-
da directa y exclusivamente en prescripciones constitucionales de ca-
rácter nacional, en leyes del Congreso o en tratados con las naciones
extranjeras, de tal suerte que la cuestión federal sea la predominante
en la causa (Fallos: 322:1470; 323:2380 y 3279, entre muchos otros)
Tal supuesto, en el que procede la justicia federal en razón de la
materia (conf. art. 116 de la Ley Fundamental), lleva el propósito de
afirmar las atribuciones del gobierno federal en las causas relaciona-
das con la Constitución, los tratados y las leyes nacionales, así como
las concernientes a almirantazgo y jurisdicción marítima (doctrina de
Fallos: 310:136; 311:489 y 919; 329:4829 entre otros).
En tales condiciones, dicha competencia será improcedente cuan-
do se incluyan cuestiones de índole local y de competencia de los po-
deres provinciales (Fallos: 318:2457 y 2534; 319:744 y 1292, entre otros).
Corresponde advertir, asimismo, que, si bien para dilucidar las
cuestiones de competencia es preciso atender, de modo principal, a
la exposición de los hechos de la demanda -art. 4° del Código Pro-
cesal Civil y Comercial de la Nación-, también se torna imprescin-
28 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

dible examinar el origen de la pretensión, así como la relación de


derecho existente entre las partes (Fallos: 311:1791 y 2065; 322:617,
entre otros).
En mérito de los principios enunciados considero que el sub lite
no corresponde a la competencia originaria del Tribunal, en tanto la
relación jurídica sustancial que da origen al reclamo es de derecho
público local.
En efecto, en el presente caso, el intendente del Municipio de
Castelli impugna tanto los artículos que integran la sección VII de la
Constitución de la Provincia de Buenos Aires (arts. 190 a 197, inclusi-
ve) como las normas dictadas en consecuencia, al considerar que en
todos ellos se configura un “incumplimiento por omisión” del mandato
contenido en los arts. 5° y 123 de la Constitución Nacional en punto al
régimen de autonomías municipales.
En los términos en que ha sido planteada la controversia, resulta
evidente, pues, que para resolverla deberá acudirse, necesariamen-
te, a la hermenéutica y aplicación del derecho público provincial, más
específicamente, a las normas locales que conforman el régimen mu-
nicipal, interpretándolas en su espíritu y en los efectos que la sobera-
nía querido darle, cuestión que no es del resorte de la Corte, ya que
no es apta para instar la competencia del art. 117 de la Constitución
Nacional (v. doctrina de Fallos: 311:2065; 314:810 y sentencia in re M.
106. XLVIII “Mercuri, Ignacio Javier el Provincia de Formosa s/ cobro
de sumas de dinero”, del 17 de junio de 2014, en la que V.E. remitió al
dictamen de esta Procuración General).
En tales condiciones, es mi parecer que el proceso debe tramitar
ante la justicia de la Provincia de Buenos Aires, dado que el respeto
del sistema federal y de las autonomías provinciales exige que sean
dichos magistrados los que intervengan en las causas que se ventilen
cuestiones de ese carácter, sin perjuicio de las de índole federal que
también puedan comprender esos pleitos sean susceptibles de ade-
cuada tutela por vía del recurso extraordinario regulado por el art. 14
de la ley 48 (Fallos: 318:2534 y 2551; 324:2069; 325:3070).
No obsta a esta solución lo resuelto por V.E. en los autos M.1100,
XXXVI, Originario “Municipalidad de la Ciudad de San Luis c/ San
Luis, Provincia de y Estado Nacional s/ acción de amparo” del 9 de
agosto de 2001 y M.747, XLIII, originario “Municipalidad de San Luis c/
San Luis, Provincia de s/ acción declarativa de certeza” del 11 de julio
de 2007, pero advierto que allí el meollo de la cuestión en debate se
centró en la vulneración de la autonomía municipal y de los derechos
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 29
345

políticos de los electores de la municipalidad por cuestiones de divi-


sión del municipio en el primero y de interferencia con los comicios
municipales en el segundo, conflictos que difieren notablemente del
aquí ventilado, en el que el debate se centra en el pedido del intendente
del municipio de Castelli dirigido a la Provincia de Buenos Aires a fin
de que ésta fije el alcance y contenido de la autonomía municipal en el
texto constitucional local, de conformidad con lo dispuesto en los arts.
5° y 123 de la Constitución Nacional.
En tales condiciones, y dado que el art. 117 de la Constitución Na-
cional establece de modo taxativo los casos en que la Corte ejercerá
su competencia originaria y exclusiva, la cual, por su raigambre, es in-
susceptible de extenderse a otros casos no previstos (Fallos: 322:1514;
323:1854; 325:3070), opino que el proceso resulta ajeno a dicha instan-
cia. Buenos Aires, 8 de septiembre de 2020. Laura Mercedes Monti.

FALLO DE LA CORTE SUPREMA

Buenos Aires, 10 de febrero de 2022.

Vistos los autos: “Intendente de la Municipalidad de Castelli c/ Bue-


nos Aires, Provincia de s/ acción declarativa (art. 322 Cód. Procesal)”.

Considerando:

1°) Que a fs. 5/50 Francisco José Echarren, por su propio derecho y
en su carácter de intendente de la Municipalidad de Castelli, Provincia
de Buenos Aires, deduce la acción prevista en el artículo 322 del Có-
digo Procesal Civil y Comercial de la Nación, contra la provincia men-
cionada, con el fin de solicitar la declaración de inconstitucionalidad
de los artículos 190 a 197 de la Constitución de la Provincia de Buenos
Aires, sección titulada “Régimen Municipal”, como así también de las
normas y disposiciones dictadas en consecuencia, entre las que refie-
re la Ley Orgánica de las Municipalidades (decreto-ley 6769/58), la re-
solución del Honorable Tribunal de Cuentas de la Provincia de Buenos
Aires -identificada como Reglamento para la Administración de las
Municipalidades- y el decreto local 2980/00 -Reforma Administrativa y
Financiera en el Ámbito Municipal-.
30 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

Manifiesta que la Carta Magna provincial no respeta la suprema-


cía consagrada en el artículo 31 de la Constitución Nacional, al no cum-
plir lo normado en su artículo 123 -en concordancia con su artículo
5°-, en cuanto a la obligación de instaurar la autonomía municipal en
el orden institucional, político, administrativo, económico y financiero.

Sostiene que la Constitución provincial resulta contraria a la his-


toria institucional argentina, a la jurisprudencia de esta Corte y a la
gran mayoría de la doctrina especializada en la materia. Subraya que
la normativa cuestionada conculca el derecho de las autoridades y de
los habitantes de Castelli de poder ejercer el derecho constitucional de
habitar y vivir en un municipio que dicte sus propias normas de confor-
midad con los artículos 5º y 123 de la Constitución Nacional.

Considera que el régimen local resulta anacrónico, arbitrario e


irrazonable, a la luz del Derecho Público Provincial argentino que ha
recibido y aplicado los principios constitucionales federales.

Señala que, dada la indeterminación del concepto de autonomía lo-


cal del artículo 123 de la Constitución Nacional, se ha puesto en manos
del constituyente y legislador provincial el diseño de las instituciones
municipales, respetando principios mínimos de autogobierno que no
están descriptos en el texto constitucional que cuestiona, en franco
incumplimiento, por omisión, de la normativa federal.

Por ello, solicita que se haga cesar el estado de incertidumbre,


condenando a la Provincia de Buenos Aires a que respete la legali-
dad, la seguridad jurídica y la supremacía consagrada en la Constitu-
ción Nacional. Asimismo, pide que se reconozca al Municipio de Cas-
telli su libertad para autoorganizarse según un alcance y contenido
que la provincia aún no ha fijado, y que la demandada solucione su
conducta omisiva que conlleva la frustración de uno de los órganos
más sublimes de la Patria como es el gobierno municipal, con sus
ciudadanos y autoridades.

Sostiene que el caso configura un supuesto de gravedad insti-


tucional, tanto respecto de la Municipalidad de Castelli como de los
demás municipios de la Provincia de Buenos Aires. Por ello, pide el
tratamiento urgente de la acción ante las importantes vicisitudes que
atraviesa y la necesidad de una gestión operativa municipal eficaz que
surge de la pandemia.
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 31
345

Por último, pretende el dictado de una medida cautelar a fin de que


se ordene a la Provincia de Buenos Aires que fije el alcance y conte-
nido de la autonomía municipal, para permitir a la Municipalidad de
Castelli el ejercicio de la facultad constitucional federal de sancionar
su propia carta orgánica, fijar su autodeterminación y ejercer su auto-
nomía política, económica, tributaria y financiera -entre otros aspec-
tos de la organización municipal-, en cumplimiento de lo establecido
por el artículo 123 de la Constitución Nacional.

2°) Que de acuerdo con los términos en que ha sido deducida la


pretensión, el caso involucra la importante cuestión constitucional re-
lativa a la compatibilidad del régimen municipal previsto en la Cons-
titución de la Provincia de Buenos Aires -y en las normas dictadas en
consecuencia- con la autonomía municipal consagrada en los artículos
5° y, específicamente, 123 de la Constitución Nacional.

3°) Que, al respecto, cabe recordar que desde su texto originario,


la Constitución Nacional consagró la institución municipal como parte
integrante de la organización política federal, ordenando a las provin-
cias el aseguramiento de su régimen (artículo 5°). A la luz de dicho
mandato, de la jurisprudencia de este Tribunal derivó una regla según
la cual las leyes provinciales no solo deben imperativamente estable-
cer los municipios, sino que no pueden privarlos de las atribuciones
mínimas necesarias para desempeñar su cometido. Pues, si los mu-
nicipios se encontrasen sujetos en esos aspectos a las decisiones de
una autoridad extraña -aunque se tratara de la provincial-, esta podría
impedirles desarrollar su acción específica, mediante diversas restric-
ciones o imposiciones, capaces de desarticular las bases de su organi-
zación funcional (confr. Fallos: 312:326 y 314:495).

En esa misma línea, la reforma constitucional del año 1994 despejó


todo margen de duda acerca de la naturaleza y ubicación institucional
de los municipios dentro del concierto federal de la República. En efec-
to, con la incorporación del artículo 123 en la Constitución Nacional se
reconoció a dichas entidades autonomía, confiriendo a las provincias
la atribución de reglamentar -sin desnaturalizar- su alcance y conte-
nido concreto (Fallos: 325:1249; 337:1263; 341:939; 344:2123 y 2728, voto
conjunto de los jueces Rosatti y Maqueda).

De esta forma, la Constitución Nacional exterioriza una intencio-


nalidad inequívoca respecto de la inserción del municipio en la vida
32 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

política del país: se trata de sujetos necesarios del federalismo argen-


tino dotados de “autonomía”. Incorporar a la autonomía municipal en
el texto constitucional equivale a consagrar una herramienta interpre-
tativa uniforme en todo el territorio nacional, aunque ello en modo al-
guno significa sostener que todos los municipios del país (los urbanos
y los rurales, los densamente poblados y los escasamente habitados,
los históricos y los nuevos, etc.) deban tener un tratamiento jurídico
idéntico, toda vez que -como se dijo- corresponde a cada provincia,
atendiendo a su específica realidad, encuadrar las comunidades loca-
les dentro del citado parámetro que expresa una específica capacidad
de derecho público.

4°) Que a la luz de lo expuesto, el mencionado artículo 123 de la


Constitución Nacional refiere a “contenidos” y “alcances” de la auto-
nomía. Los primeros son taxativos y comprenden los órdenes insti-
tucional, político, administrativo, económico y financiero; los alcances
refieren a la delimitación del perímetro de aquellos, es decir, al quan-
tum de sus atribuciones en relación con los cinco contenidos citados,
definibles por las constituciones provinciales y demás normas de de-
recho público interno.

Los alcances de cada contenido deben reflejar la heterogeneidad


ínsita en todo régimen federal y por tanto cada provincia, en el ejerci-
cio de su “margen de apreciación local”, debe ser quien defina el stan-
dard jurídico conforme a su específica e intransferible realidad (arg.
Fallos: 343:580, voto de los jueces Maqueda y Rosatti; Fallos: 344:1151).

En síntesis: si bien es cierto que el margen de acción provincial


en materia municipal (la definición de los alcances de los contenidos
de la autonomía, en los términos del artículo 123 de la Ley Funda-
mental) es amplio -pues la realidad local de las distintas jurisdiccio-
nes provinciales es disímil y son ellas las que deben ponderarlo-, tal
amplitud de maniobra debe ser ejercido siguiendo el criterio de leal-
tad y buena fe federal, al que esta Corte ha adherido expresamente
antes de ahora (Fallos: 340:1695), otorgando “el mayor grado posible
de atribuciones municipales” (Fallos: 344:1151, voto conjunto de los
jueces Maqueda y Rosatti).

5°) Que, retomando las constancias de la presente causa, tal como


ha quedado planteada la cuestión constitucional descripta, se advier-
te que para su resolución será necesario, en primer lugar, acudir a la
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 33
345

hermenéutica y aplicación del derecho público provincial; más especí-


ficamente, a las normas locales que conforman el régimen municipal
cuestionado, interpretándolo en su espíritu y en los efectos que la pro-
vincia demandada ha querido darle. Ello es así pues el intendente del
Municipio de Castelli impugna tanto los artículos que integran la sec-
ción VII de la Constitución de la Provincia de Buenos Aires (artículos
190 a 197), como las normas dictadas en consecuencia, por considerar
que en todos ellos se configura un “incumplimiento por omisión” del
mandato contenido en los artículos 5° y 123 de la Constitución Nacional
en punto al régimen de autonomías municipales.

De modo que la causa no solo requiere analizar prescripciones de


la Constitución Nacional sino que comprende cuestiones de índole lo-
cal y de competencia de los poderes provinciales. Tal circunstancia
-como lo advierte la señora Procuradora Fiscal en su dictamen- evi-
dencia el incumplimiento del recaudo necesario para suscitar la com-
petencia originaria de esta Corte en los supuestos en que una provin-
cia es parte, esto es, que la cuestión federal resulte predominante en el
pleito (Fallos: 322:1470; 323:2380 y 3279, entre muchos otros).

6°) Que, por esa razón, el proceso debe tramitar -al menos inicial-
mente- ante la justicia de la Provincia de Buenos Aires, dado que el
respeto del sistema federal y de las autonomías provinciales exige que
sean dichos magistrados los que intervengan en las causas en que se
ventilan cuestiones de ese carácter.

Lo dicho no obsta a la tutela que esta Corte eventualmente pueda


dar a los aspectos federales del litigio, la que debe procurarse por la
vía del recurso extraordinario y en la medida en que la decisión de
los jueces provinciales afecte el interés de las partes (Fallos: 277:365;
310:2841, entre muchos otros).

Por ello, de conformidad con lo dictaminado por la señora Procura-


dora Fiscal, se resuelve: Declarar que la presente causa es ajena a la
competencia originaria de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Notifíquese y comuníquese a la Procuración General de la Nación.

Horacio Rosatti — Carlos Fernando Rosenkrantz (según su voto)—


Juan Carlos Maqueda — Ricardo Luis Lorenzetti (según su voto).
34 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

Voto del Señor Vicepresidente Doctor Don Carlos Fernando


Rosenkrantz y del Señor Ministro Doctor Don Ricardo Luis
Lorenzetti

Considerando:

1°) Que a fs. 5/50, Francisco José Echarren, por su propio derecho
y en su carácter de intendente de la Municipalidad de Castelli, Provin-
cia de Buenos Aires, deduce la acción prevista en el artículo 322 del
Código Procesal Civil y Comercial de la Nación, contra la provincia
mencionada, con el fin de solicitar la declaración de inconstitucionali-
dad de los artículos 190 a 197 de la Constitución de la Provincia de Bue-
nos Aires, sección titulada “Régimen Municipal”, como así también de
las normas y disposiciones dictadas en consecuencia, entre las que
refiere la Ley Orgánica de las Municipalidades (decreto-ley 6769/58),
la resolución del Honorable Tribunal de Cuentas de la Provincia de
Buenos Aires -identificada como Reglamento para la Administración
de las Municipalidades- y el decreto provincial 2980/00 -Reforma Admi-
nistrativa y Financiera en el Ámbito Municipal-.

Manifiesta que la Carta Magna provincial no respeta la supremacía


consagrada en el artículo 31 de la Constitución Nacional, al no cumplir
lo normado en su artículo 123 -en concordancia con su artículo 5°-, en
cuanto a la obligación de instaurar la autonomía municipal, en sus as-
pectos administrativo, económico, financiero, político e institucional.

Sostiene que la Constitución provincial resulta contraria a la his-


toria institucional argentina, a la jurisprudencia de esta Corte y a la
gran mayoría de la doctrina especializada en la materia. Subraya que
la normativa cuestionada conculca el derecho de las autoridades y de
los habitantes de Castelli de poder ejercer el derecho constitucional de
habitar y vivir en un municipio que dicte sus propias normas de confor-
midad con los artículos 5º y 123 de la Constitución Nacional.

Considera que el régimen local resulta anacrónico, arbitrario e


irrazonable, a la luz del Derecho Público Provincial argentino que ha
recibido y aplicado los principios constitucionales federales.

Señala que, dada la indeterminación del concepto de autonomía lo-


cal del artículo 123 de la Constitución Nacional, se ha puesto en manos
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 35
345

del constituyente y legislador provincial el diseño de las instituciones


municipales, respetando principios mínimos de autogobierno que no
están descriptos en el texto constitucional que cuestiona, en franco
incumplimiento, por omisión, de la normativa federal.

Por ello, solicita se haga cesar su estado de incertidumbre, con-


denando a la Provincia de Buenos Aires a que respete la legalidad,
la seguridad jurídica y la supremacía consagrada en la Constitución
Nacional. Asimismo, pide que se reconozca al Municipio de Castelli
su libertad para autoorganizarse según un alcance y contenido que la
provincia aún no ha fijado y que la demandada solucione su conducta
omisiva que conlleva la frustración de uno de los órganos más subli-
mes de la Patria como es el gobierno municipal, con sus ciudadanos
y autoridades.

Sostiene que el caso configura un supuesto de gravedad insti-


tucional, tanto respecto de la Municipalidad de Castelli como de los
demás municipios de la Provincia de Buenos Aires. Por ello, pide el
tratamiento urgente de la acción ante las importantes vicisitudes que
atraviesa y la necesidad de una gestión operativa municipal eficaz que
surge de la pandemia.

Por último, pretende el dictado de una medida cautelar a fin de que


se ordene a la Provincia de Buenos Aires que fije el alcance y conte-
nido de la autonomía municipal, para permitir a la Municipalidad de
Castelli el ejercicio de la facultad constitucional federal de sancionar
su propia carta orgánica; fijar su autodeterminación y ejercer su auto-
nomía política, económica, tributaria y financiera -entre otros aspec-
tos de la organización municipal-, en cumplimiento de lo establecido
por el artículo 123 de la Constitución Nacional.

2°) Que la señora Procuradora Fiscal dictamina que el proceso re-


sulta ajeno a la competencia originaria de esta Corte por considerar
que la relación jurídica sustancial que da origen al reclamo es de na-
turaleza local.

3°) Que el Tribunal comparte los argumentos y la conclusión con-


tenidos en el referido dictamen, pues para resolver el pleito se tendrá
que acudir, necesariamente, a la hermenéutica y aplicación del dere-
cho público provincial, más específicamente, a las normas locales que
conforman el régimen municipal cuestionado, interpretándolo en su
36 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

espíritu y en los efectos que la autonomía local ha querido darle, cues-


tión que no es del resorte de la Corte, ya que no es apta para instar la
competencia del artículo 117 de la Constitución Nacional.

4°) Que en esas condiciones, resulta aplicable la doctrina según la


cual los conflictos entre autoridades locales deben hallar solución -ju-
rídica o política- en el ámbito provincial, sin injerencia de la justicia de
la Nación (Fallos: 136:147; 264:7; 291:384; causa CSJ 5897/2014 “Muni-
cipalidad de San Luis c/ San Luis, Provincia de s/ acción declarativa”,
pronunciamiento del 29 de septiembre de 2015).

En ese sentido, y tal como se sostuvo en el precedente de Fallos:


327:3515 “Es regla de todo gobierno federativo, que estas cuestiones
-los conflictos o disputas sobre derechos o atribuciones que pueden
ocurrir entre los poderes internos de una misma provincia- correspon-
den al fuero local, ya para ser resueltas por el pueblo mismo, ya por el
poder o los poderes que las respectivas constituciones hubiesen crea-
do para ejercerlo, pues tal es el objetivo de ellas… Tal es el sentido de
las palabras de la Constitución relativas a las Provincias: ‘se dan sus
propias instituciones y se rigen por ellas’; eligen sus funcionarios ‘sin
intervención del gobierno federal’; cada una ‘dicta su propia Constitu-
ción’; y tal fue el sentido de la reforma de 1860, que eliminó de entre las
atribuciones del Poder Judicial de la Nación, el decidir en los conflictos
entre los diferentes poderes públicos de una misma provincia (Joa-
quín V. González, Manual de la Constitución Argentina, Buenos Aires,
Estrada, 1897, págs. 770/771)”.

5°) Que ello no obsta a la tutela que esta Corte eventualmente pue-
da dar a los aspectos federales que el litigio pudiere comprender, la
que debe procurarse por la vía del recurso extraordinario y en la medi-
da en que la decisión de los jueces provinciales afecte el interés de las
partes (Fallos: 277:365; 310:2841, entre muchos otros).

Por ello y de conformidad con lo dictaminado por la señora Procu-


radora Fiscal, se resuelve: Declarar que la presente causa es ajena a la
competencia originaria de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Notifíquese y comuníquese a la Procuración General de la Nación.

Carlos Fernando Rosenkrantz — Ricardo Luis Lorenzetti.


DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 37
345

Parte actora: Intendente de la ciudad de Castelli, señor Francisco José Echarren,


patrocinado por el Dr. Néstor Osvaldo Losa.
Parte demandada: Buenos Aires, Provincia de (no presentada en autos).

NN s/ infracción ley 24.051 – Denunciante: UNIDAD FISCAL de


INVESTIGACIONES en MATERIA AMBIENTAL

RESIDUOS PELIGROSOS

Es competente la justicia federal para entender en la causa en la que


se investiga una supuesta infracción a la ley 24.051 por parte de una
empresa a raíz de la descarga de efluentes líquidos sin el adecuado tra-
tamiento al río Tercero, pues existen factores que permiten concluir que
los ríos Carcarañá y Paraná podrían, razonablemente y en el marco de
la interdependencia que se verifica entre los elementos de una cuenca
hídrica, convertirse en cuerpo receptor del efluente contaminante que,
prima facie, afectaría al río Tercero, es decir, se encuentra configurada,
con carácter provisorio, la presencia de elementos que permiten razo-
nablemente colegir el requisito de afectación interjurisdiccional, lo que
hace surtir la competencia federal.

DAÑO AMBIENTAL

La exigencia de interjurisdiccionalidad de la contaminación es presu-


puesto inexorable para atribuir la competencia federal.

MEDIO AMBIENTE

La ley general del ambiente establece que su aplicación e interpreta-


ción, así como de toda otra norma a través de la cual se ejecute la política
ambiental, estará sujeta al cumplimiento de los principios establecidos
en su artículo 4º, que se deben integrar, conforme el artículo 5º en todas
las decisiones de carácter ambiental y los principios allí destacados, es
decir de congruencia, de prevención, precautorio, y de sustentabilidad,
entre otros, informan todo el sistema de derecho ambiental, y su aplica-
ción resulta determinante también en cuestiones de competencia.
38 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

MEDIO AMBIENTE

La concepción de unidad ambiental de gestión de las cuencas hídricas,


como bien colectivo de pertenencia comunitaria y de objeto indivisible,
se encuentra previsto con claridad y contundencia en el Régimen de
Gestión Ambiental de Aguas (ley 25.688, artículos 2º, 3º y 4º).

CUENCA HIDRICA

La cuenca hidrográfica se presenta como una delimitación propia de la


denominada “territorialidad ambiental”, que responde a factores pre-
dominantemente naturales y se contrapone con la territorialidad fede-
ral, que expresa una decisión predominantemente histórica y cultural
(aquella que delimita las jurisdicciones espaciales de los sujetos partíci-
pes del federalismo argentino).

RESIDUOS PELIGROSOS

Resulta dirimente en la solución de conflictos de competencia la exis-


tencia de elementos de los que pueda concluirse, con cierto grado de
razonabilidad, que la contaminación investigada pueda afectar otros
cauces de agua interjurisdiccionales y a tal conclusión podría arribarse
a partir de aspectos tales como el grado de contaminación registrado,
las características del curso de agua receptor de la contaminación, el
elemento contaminante de que se trate, la distancia que este debe reco-
rrer, su volumen, u otros datos que se estimen pertinentes a los fines de
determinar la potencialidad señalada.

RESIDUOS PELIGROSOS

No resulta competente la justicia federal para entender en la causa en


la que se investiga una supuesta infracción a la ley 24.051 por parte de
una empresa a raíz de la descarga de efluentes líquidos sin el adecuado
tratamiento al río Tercero, pues no hay ningún elemento de juicio que
autorice la afirmación de que la descarga de efluentes líquidos sin ade-
cuado tratamiento al citado río de la Provincia de Córdoba, por parte de
la empresa denunciada afecte a las personas o al ambiente en el territo-
rio de otra provincia (Disidencia del juez Rosenkrantz).
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 39
345

RESIDUOS PELIGROSOS

A los fines de decidir la cuestión de competencia es necesario determi-


nar si existen probanzas efectivas –no meramente conjeturales– que,
con un grado de convicción suficiente, demuestren que la descarga de
efluentes líquidos sin adecuado tratamiento afecta a las personas o
al ambiente fuera de los límites de una provincia (Disidencia del juez
Rosenkrantz).

RESIDUOS PELIGROSOS

La prueba sobre la afectación a las personas o al ambiente de otra pro-


vincia a los fines de hacer surgir la competencia federal no puede ser
suplida con la invocación obvia de la naturaleza integral e interdepen-
diente de las cuencas hídricas o de los recursos naturales en general ya
que, si ello bastara, todo conflicto medioambiental sería de competencia
federal, conclusión que contraría el criterio legislativo y constitucional
en la materia (Disidencia del juez Rosenkrantz).

JURISDICCION Y COMPETENCIA

Para decidir cuestiones de competencia entre tribunales provinciales y


federales no es suficiente la invocación de los principios de prevención,
precautorio, de sustentabilidad y de congruencia que rigen en materia
ambiental de acuerdo con el artículo 4º de la ley 25.675; ello es así pues-
to que es imperativo para todas las jurisdicciones garantizar no sola-
mente la vigencia de estos principios sino también la de todos aquellos
que rigen en materia ambiental conforme resulta del texto mismo de la
ley 25.675, reglamentaria del artículo 41 de la Constitución y, por consi-
guiente, de la regla contenida en dicha cláusula que manda respetar las
jurisdicciones locales (Disidencia del juez Rosenkrantz).

RESIDUOS PELIGROSOS

Para decidir sobre la naturaleza federal o provincial del pleito, la de-


terminación del carácter interjurisdiccional del daño denunciado debe
ser realizada de un modo particularmente estricto de manera tal que,
si no se verifican los supuestos que la determinan, el conocimiento de
la causa en cuestión corresponde a la justicia local (Disidencia del juez
Rosenkrantz).
40 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

Dictamen de la Procuración General

Suprema Corte:

-I-
A mi manera de ver, se verifican en la presente contienda de
competencia circunstancias sustancialmente análogas a las consi-
deradas al emitir dictamen en el día de la fecha en la Competencia
CSJ 588/20191CS1 in re “Fábrica Militar Río Tercero s/ infracción
ley 24051”, suscitada entre idénticos tribunales, a cuyos funda-
mentos y conclusiones cabe remitirse mutatis mutandis en razón
de brevedad.
Por lo tanto, opino que corresponde al juzgado federal cono-
cer en esta causa. Buenos Aires, 12 de agosto de 2019. Eduardo
Ezequiel Casal.

FALLO DE LA CORTE SUPREMA

Buenos Aires, 10 de febrero de 2022.

Autos y Vistos; Considerando:

1°) Que entre el Juzgado de Control, Niñez, Juventud y Penal Juve-


nil y Faltas de Río Tercero y el Juzgado Federal de Villa María, ambos
de la Provincia de Córdoba, se suscitó un conflicto negativo de com-
petencia, en la causa en que se investiga una supuesta infracción a
la ley 24.051, por parte de la empresa Atanor S.C.A. ubicada en el polo
químico de la ciudad de Río Tercero, a raíz de la descarga de efluen-
tes líquidos sin el adecuado tratamiento al río Tercero, afluente del río
Carcarañá, que desemboca en el río Paraná.

2°) Que la causa tuvo su origen en una denuncia formulada por


el titular de la Unidad Fiscal de Investigaciones en Materia Ambien-
tal (U.F.I.M.A.), quien encuadró los hechos en el artículo 55 de la ley
24.051. El juez local declinó su competencia a favor de la justicia fede-
ral con fundamento en que el río Tercero, luego de atravesar la ciudad
homónima, recorre otras localidades que exceden la Décima Circuns-
cripción Judicial, siendo además el principal afluente del río Carcara-
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 41
345

ñá, situado en la Provincia de Santa Fe, por lo que los hechos que se
investigan podrían producir una afectación más allá de los límites de la
Provincia de Córdoba, lo que determinaría a su criterio la competencia
del fuero de excepción (fs. 117/120 vta.).

3°) Que, por su parte, el magistrado federal consideró prema-


tura tal declaración, en el estado incipiente en que se encuentra la
investigación.

Con la insistencia del magistrado local, y la elevación del legajo a


este Tribunal, quedó formalmente trabada la contienda (fs. 131).

4°) Que la ley 24.051 delimita su aplicación, y por ende la compe-


tencia federal en los términos del artículo 58, a aquellos supuestos de
“generación, manipulación, transporte, tratamiento y disposición
final de residuos peligrosos…cuando se tratare de residuos genera-
dos o ubicados en lugares sometidos a jurisdicción nacional o, aun-
que ubicados en territorio de una provincia estuvieren destinados al
transporte fuera de ella, o cuando, a criterio de la autoridad de apli-
cación, dichos residuos pudieren afectar a las personas o el ambiente
más allá de la frontera de la provincia en que se hubiesen generado, o
cuando las medidas higiénicas o de seguridad que a su respecto fue-
re conveniente disponer, tuvieren una repercusión económica sensi-
ble tal, que tornare aconsejable uniformarlas en todo el territorio de
la Nación, a fin de garantizar la efectiva competencia de las empre-
sas que debieran soportar la carga de dichas medidas” (artículo 1°,
énfasis agregado).

Por su parte, la Ley 25.675 General del Ambiente establece en su


artículo 7° que “la aplicación de esta ley corresponde a los tribuna-
les ordinarios según corresponda por el territorio, la materia, o las
personas. En los casos que el acto, omisión o situación generada pro-
voque efectivamente degradación o contaminación en recursos am-
bientales interjurisdiccionales, la competencia será federal” (énfasis
agregado). De tal manera, de la lectura de la norma citada se concluye
la regla de la competencia ordinaria y la excepción de la competencia
federal para aquellos casos en que, efectivamente, se verifique una
afectación interjurisdiccional.

5°) Que, en el marco normativo citado, este Tribunal ha subraya-


do la exigencia de interjurisdiccionalidad de la contaminación como
42 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

presupuesto inexorable para atribuir la competencia federal (“Lubri-


centro Belgrano”, Fallos: 323:163), aun frente a la constatación de la
presencia de residuos peligrosos.

A tal efecto, se tuvo en cuenta la intención puesta de manifiesto


por el legislador en el debate parlamentario de la ley 24.051, que no
fue otra que la de respetar las atribuciones de las provincias para dic-
tar normas de igual naturaleza. Ello en el marco de las atribuciones
reconocidas en el artículo 41 de la Constitución Nacional, conforme
el cual corresponde a la Nación la facultad de dictar las normas que
contengan los presupuestos mínimos de protección del ambiente, y a
las provincias las necesarias para complementarlas, sin que aquellas
alteren las jurisdicciones locales.

Por su parte, la Corte sostuvo que debe conocer el fuero de ex-


cepción cuando tal afectación jurisdiccional “no puede descartarse”
(Fallos: 318:1369; 325:823; 328:1993; 329:1028, entre otros).

6°) Que en la presente causa se investiga la contaminación


producida por la empresa Atanor al río Tercero, donde se habría
constatado el vuelco de efluentes líquidos con parámetros que de-
terminan la característica peligrosa H12 Ecotóxicos (sustancias o
desechos que, si liberan, tienen o pueden llegar a tener efectos ad-
versos inmediatos o retardados en el medio ambiente debido a la
bioacumulación o los efectos tóxicos en los sistemas bióticos) de la
ley 24.051.

Específicamente, uno de los recursos ambientales que se encon-


traría afectado por los hechos investigados es un río interno de la Pro-
vincia de Córdoba (río Tercero o Ctalamochita), que consiste en un
río de llanura, continuo, sin accidentes, que confluye con el Saladillo,
dando origen al río Carcarañá, que continúa su curso en la Provincia
de Santa Fe, donde finalmente desemboca en el río Paraná.

En consecuencia, el tema a decidir en el presente es el criterio de


atribución de competencias que debe utilizarse en la investigación de
la contaminación con residuos peligrosos o patológicos de un cauce de
agua interno provincial, cuando este pertenece a una cuenca hídrica
interjurisdiccional.
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 43
345

7°) Que, en la ponderación de tal criterio cabe en primer lugar se-


ñalar que la Ley General del Ambiente establece que su aplicación
e interpretación, así como de toda otra norma a través de la cual se
ejecute la política ambiental, estará sujeta al cumplimiento de los prin-
cipios establecidos en su artículo 4°, que se deben integrar, conforme
el artículo 5° en todas las decisiones de carácter ambiental.

Los principios allí destacados, es decir de congruencia, de preven-


ción, precautorio, y de sustentabilidad, entre otros, informan todo el
sistema de derecho ambiental, y su aplicación resulta determinante
también en cuestiones de competencia.

8°) Que este Tribunal se ha pronunciado sobre la trascendencia del


concepto de cuenca hidrográfica, recordando que “son ámbitos físicos
dentro de los cuales los distintos usos y efectos de los recursos hí-
dricos y los demás recursos naturales son naturalmente interdepen-
dientes y por tal motivo deben ser usados y conservados de manera
integrada” (Fallos: 340:1695).

En efecto, la noción que da sentido a la cuenca hídrica es la de uni-


dad, en la que se comprende el ciclo hidrológico en su conjunto, ligado
a un territorio y a un ambiente particular (Fallos: 342:1203). La esen-
cial interrelación entre los componentes de una cuenca hídrica, que
hace del curso de agua un verdadero sistema, se refleja en la estrecha
interdependencia observable entre sus diversos elementos (Fallos:
340:1695, considerando 13). En tal sentido, la concepción de unidad
ambiental de gestión de las cuencas hídricas, como bien colectivo
de pertenencia comunitaria y de objeto indivisible, se encuentra pre-
visto con claridad y contundencia en el Régimen de Gestión Ambiental
de Aguas (ley 25.688, artículos 2°, 3° y 4°).

En este marco, la cuenca se presenta como una delimitación propia


de la denominada “territorialidad ambiental”, que responde a factores
predominantemente naturales y se contrapone con la territorialidad
federal, que expresa una decisión predominantemente histórica y cul-
tural (aquella que delimita las jurisdicciones espaciales de los sujetos
partícipes del federalismo argentino) (cfr. Fallos: 340:1695).

En torno a tales perspectivas, este Tribunal ha sostenido que la


relevancia constitucional que la protección ambiental y el federalismo
tienen en nuestro país exige emprender una tarea de “compatibiliza-
44 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

ción”, que no es una tarea “natural” (porque ello significaría “obligar”


a la naturaleza a seguir los mandatos del hombre) sino predominante-
mente “cultural” (Fallos: 340:1695).

9°) Que, en consecuencia, en el sub examine corresponde com-


patibilizar: i) el carácter excepcional y restrictivo de la competencia
federal (artículos 121, 116, y 75, inciso 12 de la Carta Fundamental),
acotada y definida a los poderes que las provincias delegaron en el
Estado Federal (Fallos: 341:324; 342:667, entre muchos otros); con ii)
la naturaleza integral e interdependiente de la cuenca hídrica (Fallos:
340:1695; 342:1203), a la luz de los principios precautorio y preventivo
del derecho ambiental (artículo 4° ley 25.675) y teniendo en conside-
ración que las causas y las fuentes de los problemas ambientales se
deben atender en forma integrada. Todo ello en el marco restringido
y provisorio del ámbito cognoscitivo propio en el que se dirimen las
cuestiones de competencia (Fallos: 339:353).

En esa línea, cabe concluir que resulta dirimente en la solución de


conflictos de competencia como el presente la existencia de elementos
de los que pueda concluirse, con cierto grado de razonabilidad, que la
contaminación investigada pueda afectar otros cauces de agua inter-
jurisdiccionales. A tal conclusión podría arribarse a partir de aspectos
tales como el grado de contaminación registrado, las características
del curso de agua receptor de la contaminación, el elemento contami-
nante de que se trate, la distancia que este debe recorrer, su volumen,
u otros datos que se estimen pertinentes a los fines de determinar la
potencialidad señalada (arg. “Municipalidad de Famaillá y Empresa
San Miguel” Fallos: 343:396).

10) Que en el sub judice es posible verificar que:

a) surge del informe técnico producido por la U.F.I.M.A. (fs. 99/102)


las características de las emanaciones líquidas objeto de la presen-
te causa, en particular que estas presentan parámetros en exceso de
DBO (demanda bioquímica de oxígeno) y DQO (demanda química de
oxígeno), lo que indica la presencia elevada de materia orgánica que
provoca el consumo de oxígeno disuelto del cuerpo receptor, y deter-
mina la característica peligrosa H12 Ecotóxicos a que se ha hecho re-
ferencia en el considerando 6° (sustancias o desechos que, si se liberan
tienen o pueden llegar a tener efectos adversos inmediatos o retar-
dados en el medio ambiente debido a la bioacumulación o los efectos
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 45
345

tóxicos en los sistemas bióticos, punto 2 del informe técnico producido


por la U.F.I.M.A. citado con anterioridad).

b) que, por su parte, las capacidades hidrográficas del río Ter-


cero a que se ha hecho referencia en “Fábrica Militar Río Tercero”
(Fallos: 344:1642), permitirían, en principio, derivar su dificultad para
depurar el tipo de efluentes en estudio. En efecto, la sustancia arro-
jada, por sus características, podría tener como efecto el consumo
del oxígeno disuelto del cuerpo receptor, con el consiguiente impacto
negativo sobre los organismos acuáticos. De esa manera, podría ra-
zonablemente conllevar la afectación interjurisdiccional, ya sea por
el impacto acumulativo de los contaminantes sobre el río, o bien por
los efectos tóxicos que estos causan sobre los organismos vivos (sis-
tema biótico) que lo componen.

Lo dicho es suficiente para concluir que en el presente caso exis-


ten factores que permiten concluir que los ríos Carcarañá y Paraná
podrían, razonablemente y en el marco de la interdependencia que
se verifica entre los elementos de una cuenca hídrica, convertirse en
cuerpo receptor del efluente contaminante que, prima facie, afectaría
al río Tercero.

11) Que, en definitiva, con los estándares de ponderación proviso-


rios y restringidos característicos de esta etapa inicial del proceso, se
considera que se encuentra configurada, con carácter provisorio, la
presencia de elementos que permiten razonablemente colegir el re-
quisito de afectación interjurisdiccional, lo que hace surtir la com-
petencia de la justicia federal.

Por ello, y de conformidad con lo dictaminado por el señor Procu-


rador General interino, se declara que deberá entender en la presente
causa en la que se originó la cuestión incidental de competencia, el
Juzgado Federal de Villa María, Provincia de Córdoba, al que se le re-
mitirá. Hágase saber al Juzgado de Control, Niñez, Juventud y Penal
Juvenil y Faltas de Río Tercero, provincia homónima.

Horacio Rosatti — Carlos Fernando Rosenkrantz (en disidencia)—


Juan Carlos Maqueda — Ricardo Luis Lorenzetti.
46 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

Disidencia del Señor Vicepresidente Doctor Don Carlos


Fernando Rosenkrantz

Considerando que:

1°) Entre el Juzgado de Control, Niñez, Juventud y Penal Juvenil


y Faltas de Río Tercero y el Juzgado Federal de Villa María, ambos de
la Provincia de Córdoba, se suscitó la presente contienda negativa de
competencia en la causa en la que se investiga la presunta infracción a
la ley 24.051 por parte de los responsables de la empresa Atanor S.C.A.,
ubicada en el polo químico de la ciudad de Río Tercero, mediante la
descarga de efluentes líquidos sin adecuado tratamiento al río Tercero.

2°) La jueza provincial declinó la competencia para entender en


la causa. Para así decidir, sostuvo que existía la posibilidad de que
los efectos nocivos a la salud de las personas y/o seres vivos denun-
ciados se propagasen más allá de la Provincia de Córdoba, pues el
río Tercero, luego de atravesar la ciudad homónima, recorre otras
localidades que exceden la Décima Circunscripción Judicial, siendo
además el principal afluente del río Carcarañá, situado en la Provin-
cia de Santa Fe. Por ello, para la jueza provincial, los hechos que se
investigan podrían producir una afectación más allá de los límites de
la Provincia de Córdoba, lo que determina la competencia del fuero
de excepción (fs. 117/120 vta.).

Por su parte, el juez federal rechazó la atribución de competen-


cia. Consideró que, en el estado incipiente en que se encontraba la
investigación, la declaración de incompetencia de la jueza provincial
resultaba prematura. Destacó que las únicas constancias obrantes en
la causa eran las aportadas por la Unidad Fiscal de Investigaciones en
Materia Ambiental y que de ellas no surgía que los hechos investiga-
dos produjeran una afectación que excediera los límites de la ciudad
de Río Tercero, lo que permitía concluir que no existían problemas
ambientales compartidos por más de una jurisdicción. Afirmó que, en
tales condiciones, la postura adoptada por la jueza provincial se sus-
tentaba en una situación hipotética que no se encontraba respaldada
por informes o estudios que dieran cuenta de una efectiva afectación
interjurisdiccional. Por ello, concluyó que no se encontraba demostra-
da con un grado de convicción suficiente la interjurisdiccionalidad que,
de acuerdo a la doctrina de la Corte, se exige para la procedencia del
fuero federal (fs. 127/129 vta.).
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 47
345

Remitida la causa a la jueza provincial, esta insistió en su incom-


petencia (fs. 131). Con esta sentencia quedó formalmente trabada la
contienda de competencia.

3°) En la presente causa corresponde determinar el criterio de


atribución de competencia en casos en los que se investigan supuestos
de contaminación ambiental por residuos peligrosos en el marco de la
ley 24.051. Este Tribunal se ha pronunciado en numerosas oportunida-
des sobre el tema.

Con anterioridad al pronunciamiento dictado en la causa “Lubri-


centro Belgrano” (Fallos: 323:163), esta Corte aceptaba la competen-
cia de los tribunales federales ante la mera posibilidad de que en el
hecho contaminante estuviese involucrada alguna de las sustancias
comprendidas en el Anexo I de la ley 24.051 y se hubiera denunciado la
comisión de algunos de los delitos previstos en los artículos 55 a 57 de
la referida ley (cfr., por ejemplo, Fallos: 317:1332 y 318:1369).

En el año 2000, al resolver la causa “Lubricentro Belgrano”, el Tri-


bunal modificó su criterio. Con el propósito de dar plena aplicación a la
intención del legislador, de respetar las atribuciones de las provincias
en la materia, y en función del análisis armónico de la ley 24.051 y del
artículo 41 de la Constitución Nacional —que atribuye a la Nación la fa-
cultad de dictar las normas que contengan los presupuestos mínimos de
protección del ambiente sin que ellas alteren las jurisdicciones loca-
les—, estimó que correspondía la jurisdicción de los tribunales provin-
ciales cuando de las probanzas del sumario no surgía que los desechos
pudieran afectar a las personas o al ambiente fuera de los límites de
la provincia respectiva, incluso si los materiales secuestrados pudieran
considerarse residuos peligrosos en los términos de la ley 24.051.

En la causa “Presidente de la Asociación Civil Yussef s/ denuncia


p/ basural a cielo abierto en Ohuanta” (Competencia CSJ 285/2011 (47-
C)/CS1, resuelta el 19 de junio de 2012), el Tribunal, luego de recordar
el cambio jurisprudencial antes mencionado, citó pronunciamientos
que endosaban la doctrina de “Lubricentro Belgrano” en casos de-
cididos con posterioridad a ella (Fallos: 326:915, 1649, 4996; 327:2777,
4336; 329:2358; 330:1823; 331:1231; 332:867; y Competencia CSJ 192/2007
(43-C)/CS1 “Química Hiper s/ incendios, explosiones o inundación”,
resuelta el 5 de junio de 2007) y precisó que la intervención del fuero
federal está limitada a los casos en los que la afectación ambiental
48 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

interjurisdiccional este demostrada con un grado de convicción


suficiente (considerando 4°, segundo párrafo). Este criterio fue rei-
terado en otros pronunciamientos (Competencia CSJ 528/2011 (47-C)/
CS1 “Indunor SA s/ sup. infracc. ley 24.051”; Competencia CSJ 588/2011
(47-C)/CS1 “Quevedo, Carlos Alberto s/ demanda”, sentencias del 19
de junio de 2012; Competencia CSJ 802/2011 (47-C)/CS1 “N.N. s/ av. inf.
ley 24.051 (Laguna de los Padres)”, sentencia del 7 de agosto de 2012).

Por lo tanto, a los fines de decidir la cuestión de competencia aquí


planteada, es necesario determinar si existen probanzas efectivas –no
meramente conjeturales– que, con un grado de convicción suficiente,
demuestren que la descarga de efluentes líquidos sin adecuado tra-
tamiento al río Tercero por Atanor S.C.A. afecta a las personas o al
ambiente fuera de los límites de la Provincia de Córdoba.

En el caso no se ha verificado el presupuesto antes explicado para


la procedencia de la jurisdicción federal. No hay ningún elemento de
juicio que autorice la afirmación de que la descarga de efluentes líqui-
dos sin adecuado tratamiento al río Tercero, Provincia de Córdoba, por
parte de la empresa denunciada afecte a las personas o al ambiente en
el territorio de otra provincia.

4°) La prueba exigida por el criterio que se acaba de recordar no pue-


de ser suplida con la invocación obvia de la naturaleza integral e interde-
pendiente de las cuencas hídricas o de los recursos naturales en general
ya que, si ello bastara, todo conflicto medioambiental sería de competen-
cia federal, conclusión que contraría el criterio legislativo y constitucional
en la materia. Para decirlo en palabras de esta misma Corte:

“…la indiscutible migración de los cursos de agua, y de elementos


integrados a ella como consecuencia de la acción antrópica, no son
datos suficientes para tener por acreditada la interjurisdiccionalidad
invocada (…) (arg. Fallos: 329:2469, citado, considerando 3°). Si bien
la interdependencia es inherente al ambiente, y sobre la base de ella
podría afirmarse que siempre se puede aludir al carácter interjurisdic-
cional referido, para valorar las situaciones que se plantean no debe
perderse de vista la localización del factor degradante, y resulta claro
que en el sub lite dicho factor, en el caso de existir, se encuentra en el
territorio de la Provincia de San Juan. Ello, más allá de la movilidad
que se le pueda atribuir a ciertos elementos que se utilicen en la explo-
tación minera que se denuncia, y con relación a los cuales sería muy
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 49
345

difícil afirmar —con los antecedentes obrantes en autos y sin prueba


concreta al respecto— que llegan a otros territorios con las caracte-
rísticas contaminantes que se le atribuyen; y que autoricen a concluir
que será necesario disponer que otras jurisdicciones recompongan el
medio ambiente tal como se pide” (Fallos: 330:4234).

Por último, para decidir cuestiones de competencia entre tribuna-


les provinciales y federales no es suficiente la invocación de los princi-
pios de prevención, precautorio, de sustentabilidad y de congruencia
que rigen en materia ambiental de acuerdo con el artículo 4° de la ley
25.675. Ello es así puesto que es imperativo para todas las jurisdiccio-
nes garantizar no solamente la vigencia de estos principios sino tam-
bién la de todos aquellos que rigen en materia ambiental. Lo dicho
resulta del texto mismo de la ley 25.675, reglamentaria del artículo 41
de la Constitución y, por consiguiente, de la regla contenida en dicha
cláusula que manda respetar las jurisdicciones locales. Es este senti-
do, el artículo 7° de la referida ley dispone que “la aplicación de esta
ley [es decir, de los principios que ella recepta] corresponde a los tri-
bunales ordinarios según corresponda por el territorio, la materia, o
las personas” y que solo procede la competencia federal “en los casos
que el acto, omisión o situación generada provoque efectivamente de-
gradación o contaminación en recursos ambientales interjurisdiccio-
nales” (el destacado es añadido).

Como fue dicho por esta Corte, para decidir sobre la naturaleza
federal o provincial del pleito, la determinación del carácter interjuris-
diccional del daño denunciado debe ser realizada de un modo particu-
larmente estricto de manera tal que, si no se verifican los supuestos
que la determinan, el conocimiento de la causa en cuestión correspon-
de a la justicia local (Fallos: 324:1173; 334:1143, entre muchos otros).

Por ello, y habiendo oído al señor Procurador General interino, se


declara que deberá entender en la causa en la que se originó la presen-
te cuestión de competencia el Juzgado de Control, Niñez, Juventud,
Penal Juvenil y Faltas de Río Tercero, al que se le remitirá. Hágase
saber al Juzgado Federal de Villa María, Córdoba.

Carlos Fernando Rosenkrantz.


50 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

ORAZI, MARTÍN OSCAR s/ inhabilitación (art. 3 CEN)

DERECHO AL VOTO

La fijación de un plazo indeterminado no significa que la sentencia sea


meramente declarativa, ni que deje librado su cumplimiento al arbitrio
de los órganos estatales competentes, pues la pauta temporal “a la ma-
yor brevedad posible” contiene un límite claro, que implica el requeri-
miento de una conducta urgente que puede ser judicialmente exigida;
por lo cual la parte recurrente tiene la posibilidad de solicitar la ejecu-
ción de la condena sobre la base del vencimiento de la pauta temporal
impuesta en la sentencia apelada; máxime cuando han transcurrido
más de cinco años desde que la Cámara Electoral dictó sentencia y el
Congreso de la Nación ni siquiera ha dado tratamiento a los diversos
proyectos de ley presentados a efectos de implementar el derecho a vo-
tar de los condenados.

Dictamen de la Procuración General

Suprema Corte:

-I-
La Cámara Nacional Electoral revocó la sentencia de la instancia
anterior que rechazó la demanda entablada por el actor con el fin de
que se lo rehabilitara para poder ejercer su derecho al voto a pesar de
estar cumpliendo pena de prisión. Para ello, declaró la inconstitucio-
nalidad del artículo 3, incisos e, f y g, del Código Electoral Nacional y de
los artículos 12 y 19, inciso 2, del Código Penal en cuanto prevén la pri-
vación del derecho electoral de los condenados en sede penal (fs. 57).
Consideró que la cuestión planteada era sustancialmente análoga
a la tratada en la sentencia dictada por el mismo tribunal en la causa
CNE 3451/2014/CA1, “Procuraci6n Penitenciaria de la Nación y otro c/
Estado Nacional - Ministerio del Interior y Transporte s/ amparo - ac-
ción de amparo colectivo (inconstitucionalidad arts. 12 y 19 inc. 2° C.P.
y 3° inc. ‘e’, ‘f ’ y ‘g’ C.E.N.)” el 24 de mayo de 2016, por lo que remitió a
los argumentos allí expuestos.
En aquella oportunidad, la cámara destacó el lugar esencial que
tienen los derechos de participación política en la democracia repre-
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 51
345

sentativa. Señaló que el artículo 37 de la Constitución garantiza el ple-


no ejercicio de los derechos políticos y subrayó que el derecho al voto
se encuentra consagrado en los artículos 25 del Pacto Internacional
de Derechos Civiles y Políticos, y 23 de la Convención Americana so-
bre Derechos Humanos. Explicó que el apartado segundo de este últi-
mo artículo establece las razones por las cuales puede restringirse el
derecho al voto, entre las que se encuentra el haber sido condenado
penalmente. En ese marco, aclaró que la cuestión a resolver consistía
en determinar si la facultad de reglamentar el ejercicio del derecho a
votar en los casos en los que el individuo ha sido condenado penalmen-
te autoriza a denegar este derecho de forma absoluta y con carácter
automático tal como lo hacen las normas impugnadas.
Al respecto, el tribunal consideró que el derecho al voto debe tener
la menor cantidad posible de restricciones y estas deben ser razonables,
proporcionales y satisfacer un fin público. Afirmó que no es posible identi-
ficar el fin público que justificaría la restricción establecida en las normas
cuestionadas. Precisó que en el caso no se trataba del supuesto de la pér-
dida de derechos políticos como consecuencia de la aplicación judicial de
una pena de inhabilitación que obedeciera a las circunstancias de un caso
específico, sino la denegación del derecho al sufragio como pena automá-
tica y con alcance general para la totalidad de las personas condenadas.
Por lo tanto, declaró la inconstitucionalidad de la limitación.
Por último, analizó el modo en que correspondía hacer efectivo el
ejercicio del derecho al sufragio. Ponderó que en la causa “Mignone”,
registrada en Fallos: 325:524, donde se declaró la inconstitucionalidad
de la denegación del derecho al sufragio de las personas detenidas sin
condena, la Corte decidió que era necesario que el Poder Legislativo
sancionara la reglamentación correspondiente a efectos de que aque-
llas personas pudiesen ejercer su derecho a votar. De modo análogo,
la cámara resolvió que la inclusión en el registro de electores de las
personas con condena penal exige que el Poder Legislativo sancione
un nuevo marco reglamentario de los derechos políticos. En esas con-
diciones, entendió indispensable requerir al Congreso de la Nación
que extreme los recaudos necesarios a fin de revisar, a la mayor bre-
vedad posible, la regulación vigente relativa al derecho al sufragio de
los condenados.

-II-
Contra ese pronunciamiento, la actora interpuso recurso extraor-
dinario (fs. 79/91), que fue contestado (fs. 95/98), concedido exclusiva-
52 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

mente en relación con la cuestión federal planteada alegada y denega.


do expresamente respecto de los agravios relativos a la arbitrariedad
de la sentencia (fs. 99/100). La interesada no ha deducido el correspon-
diente recurso de queja, por lo que la jurisdicción de la Corte Suprema
se encuentra limitada a la materia federal debatida (Fallos: 315:1687,
“Fluvialco Navegación”).
La recurrente alega que la sentencia impugnada lesiona su dere-
cho a la protección judicial efectiva en tanto difiere el ejercicio de su
derecho a votar hasta un momento indeterminado en el que el Congre-
so de la Nación revise la reglamentación vigente.
Explica que el artículo 25 de la Convención Americana sobre Dere-
chos Humanos consagra el derecho a la protección judicial efectiva y
que, de acuerdo con la Corte Interamericana de Derechos Humanos,
cuando una autoridad competente determine que ha habido una viola-
ción a algún derecho, el recurso judicial debe resultar útil para restituir
al interesado en el goce de su derecho y repararlo. Agrega que, específi-
camente en relación con los derechos políticos, ese tribunal internacio-
nal resaltó que es indispensable que el Estado genere las condiciones y
los mecanismos óptimos para que estos puedan ser ejercidos en forma
efectiva, especialmente en las situaciones de particular vulnerabilidad.
En este contexto, sostiene que el remedio otorgado por la cámara
no puede considerarse adecuado pues, si bien reconoce la inconstitu-
cionalidad de la restricción al derecho al voto del actor, no brinda una
reparación efectiva. Afirma que el remedio provisto por la cámara no
resguarda el derecho del actor en el caso concreto y de modo inmedia-
to. Añade que, de hecho, continúa sin poder ejercer su derecho y no
tiene certeza respecto de cuándo podrá hacerlo.
Expresa que a fin de proveer un remedio adecuado a la violación
constitucional reconocida en la sentencia impugnada es menester es-
tablecer un plazo para que el Congreso sancione la regulación necesa-
ria a efectos de que el actor pueda ejercer su derecho a votar. En este
sentido, indica que en el precedente “Mignone” la Corte estableció un
plazo de seis meses para que el Poder Legislativo y el Poder Ejecutivo
adoptasen los recaudos exigidos para garantizar el sufragio de las per-
sonas detenidas sin condena.
Por último, asevera que la sentencia apelada es arbitraria en tanto
se remite a un precedente que, en el entender del recurrente, no es
análogo al presente caso. Explica que en la causa “Procuración Peni-
tenciaria de la Nación y otro el Estado Nacional- Ministerio del Inte-
rior y Transporte s/ amparo - acción de amparo colectivo (inconstitu-
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 53
345

cionalidad arts. 12 y 19 inc. 2° C.P. y 3° inc. ‘e’, ‘f ’ y ‘g’ C.E.N.)” se entabló


un amparo colectivo y que en este caso se exige que se haga efectivo el
derecho a votar de una sola persona.

-III-
El recurso extraordinario fue bien concedido en tanto el apelante
alega una lesión a la tutela judicial efectiva de su derecho a votar (arts.
18 y 37, Constitución Nacional; 23 y 25, Convención Americana sobre
Derechos Humanos; 2 y 25, Pacto Internacional de Derechos Civiles
y Políticos) y la decisión impugnada resulta adversa al derecho en el
que el recurrente funda su pretensión (art. 14, inc. 3, ley 48; dictamen
de esta Procuración General en la causa CIV 83563/1997/CS1, “F., H. O.
s/ artículo 152 ter. Código Civil”, emitido el 6 de abril de 2016).

-IV-
En la presente controversia se encuentra debatido si el remedio
ordenado por la cámara tutela de modo efectivo el derecho al voto del
recurrente.
Esta Procuración ha destacado recientemente el lugar privilegia-
do que tiene el derecho al voto, consagrado en los artículos 37 de la
Constitución Nacional, 23 de la Convención Americana sobre Dere-
chos Humanos, y 25 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Po-
líticos, entre otros instrumentos internacionales (CIV 83563/1997/C81,
“F., H. O. s/ artículo 152 ter. Código Civil”, dictamen cit.).
En el mismo sentido, la Corte Suprema de Justicia de la Nación
ha subrayado que “el derecho a votar libremente por un candidato de
su propia elección es la esencia de una sociedad democrática, y toda
restricción irrazonable de ese derecho golpea al corazón del gobierno
representativo. En efecto, el sistema republicano exige por definición
la participación del pueblo en la forma de gobierno; a su vez, el sistema
representativo implica que esa participación se logra a través del su-
fragio” (Fallos: 338:628, “Alianza UNEN”, considerando 11°).
Por su parte, el artículo 25 de la Convención Americana sobre De-
rechos Humanos garantiza el acceso de toda persona a un recurso
judicial efectivo que la ampare contra aquellos actos que violen sus
derechos fundamentales reconocidos en la Convención, en la Consti-
tución o en la ley.
Sobre: esa disposición la Corte Interamericana de Derechos Hu-
manos puntualizó que “el sentido de la protección otorgada por el artí-
54 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

culo 25 de la Convención es la posibilidad real de acceder a un recurso


judicial para que la autoridad competente y capaz de emitir una de-
cisión vinculante determine si ha habido o no una violación a algún
derecho que la persona que reclama estima tener y que, en caso de ser
encontrada una violación, el recurso sea útil para restituir al interesa-
do en el goce de su derecho y repararlo” (“Caso Castañeda Gutman vs.
México”, sentencia del 6 de agosto de 2008, párr. 100). Además, señaló
que la obligación de garantizar el ejercicio efectivo de los derechos
fundamentales es especialmente relevante en relación con el ejercicio
de los derechos políticos (“Caso Castañeda Gutman vs. México”, cit.,
párrs. 157 y 159).
En igual dirección, esta Procuración General y la Corte Suprema
han sostenido que el artículo 18 de la Constitución Nacional consagra
“la posibilidad de ocurrir ante algún órgano jurisdiccional en procura
de obtener de él una sentencia útil relativa a los derechos de los liti-
gantes (Fallos: 199:617, 305:2150, entre otros)” (Fallos: 321 :2021, “San-
tillán”, considerando 11°, citado en el dictamen de la Procuración Ge-
neral emitido en la causa “Mignone” el 24 de agosto de 2001).
De ese modo, las normas constitucionales exigen un remedio judi-
cial que tutele efectivamente el derecho al sufragio del actor. En este
marco, opino que el tribunal apelado ha otorgado un remedio adecua-
do y útil para restituir a las personas condenadas en el goce de su
derecho a votar.
Por un lado, la reparación de la lesión al derecho constitucional del
actor se encuentra inescindiblemente vinculada a la reforma general
del sistema que permita votar a las personas condenas. Esta regula-
ción corresponde al Congreso de la Nación (cf. Art. 77, Constitución
Nacional), que debe ponderar la complejidad de las cuestiones institu-
cionales involucradas en el proceso electoral en resguardo de la cer-
teza, coherencia y transparencia de las reglas del sistema político. De
modo análogo a lo previsto en el artículo 3 bis del Código Electoral Na-
cional para el supuesto de las personas que se encuentren cumpliendo
prisión preventiva, en este caso es necesario disponer de una regula-
ción que establezca el padrón electoral correspondiente, las mesas de
votación, pautas de seguridad, confidencialidad y obligatoriedad en el
contexto particular de los establecimientos penales y, en definitiva, el
mecanismo mediante el cual el grupo en el que está incluido el actor
pueda ejercer el sufragio.
En esas circunstancias, la reparación del derecho afectado requie-
re de la implementación de una normativa general que disponga los
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 55
345

mecanismos para que las personas condenadas puedan votar, lo cual


en principio no es competencia del Poder Judicial.
Por otro lado, entiendo que la decisión de la cámara se encuen-
tra en consonancia con lo decidido por la Corte Suprema en el caso
“Mignone”, en el que se discutió el alcance de la protección judicial en
relación con el derecho al voto de las personas detenidas sin condena.
Allí, esta Procuración General y la Corte Suprema de Justicia de la
Nación sostuvieron que la declaración judicial de la inconstitucionali-
dad de la norma que inhabilitaba a estas personas a votar exigía que
el Poder Judicial proveyera remedios efectivos para garantizar el goce
pleno del derecho al voto. En palabras de la Corte, “[e]l reconocimien-
to del a quo de la razón del reclamo de la parte actora y la consiguiente
declaración de inconstitucionalidad de la norma impugnada resultan
incompatibles con el rechazo parcial de la pretensión que, en defini-
tiva, contiene la sentencia al sostener que ‘no se sigue de esto que
podrán efectivamente emitir el voto en tanto los poderes competentes
-el Legislativo y el Ejecutivo no dicten la necesaria reglamentación
que posibilite el sufragio de tal categoría de personas’. Reconocer un
derecho pero negarle un remedio apropiado equivale a desconocerlo”
(considerando 9°). A la luz de esas consideraciones, la Corte Suprema
resolvió que el Poder Legislativo y el Poder Ejecutivo debían adoptar
las medidas necesarias para hacer efectivo el derecho a votar de los
detenidos no condenados dentro del plazo de seis meses.
De modo análogo, en el presente caso la Cámara Nacional Electo-
ral resolvió que el Poder Legislativo debía establecer las condiciones
para hacer efectivo el derecho al voto de los condenados privados de
su libertad. Esa decisión procura el ejercicio autónomo de las compe-
tencias constitucionales de cada órgano del Estado, tal como he seña-
lado. A su vez, ofrece un remedio efectivo ante la constatación de la
violación a un derecho político esencial en tanto ordena la regulación
de un sistema electoral compatible con los estándares constituciona-
les reseñados.
Además, resulta necesario enfatizar que la cámara no consideró
que esa tarea podía ser realizada por las autoridades competentes en
un plazo discrecional o indefinido, sino que ordenó hacerlo “a la ma-
yor brevedad posible”. En efecto, la expresión escogida por la Cámara
Nacional Electoral indica urgencia y es utilizada en ese sentido por
los tribunales judiciales, incluso por la Corte Suprema de la Nación
(cf. Fallos: 338:353, “U., C. M. L.”; S.C. G. 746, L. XLVII, “Godoy, Matías
Rafael s/ homicidio simple -causa n° 4364”, sentencia del 25 de febrero
de 2014; Fallos: 330:4396, “Scheller”; entre otros).
56 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

El establecimiento de esta pauta temporal contribuye a asegu-


rar que el remedio dispuesto sea eficaz y no constituya una decisión
meramente declarativa. En este sentido, considero pertinente seña-
lar que consta la presentación de algunos proyectos que apuntan a
modificar las normas invalidadas (ver expedientes 159-OV-2016, 5735-
D-2016 y 1310-D-2017). Para el supuesto de constatarse la renuencia
o inacción del Poder Legislativo, el plazo estimativo dispuesto en la
sentencia facilita la tarea judicial de supervisar su cumplimiento en
el marco del proceso de ejecución, de modo de evitar que la situación
actual de afectación del orden constitucional se prolongue irrazona-
blemente en el tiempo.
En suma, la violación al derecho al voto declarada en las presen-
tes actuaciones encuentra adecuado remedio en la sentencia apelada
en tanto dispone que las autoridades constitucionalmente habilitadas
para regular el sistema electoral modifiquen las normas declaradas
inconstitucionales. A su vez, el carácter prescriptivo de este remedio y
la orden de dar cumplimiento a la sentencia con urgencia aseguran la
eficacia del remedio dispuesto.

-V-
Por lo tanto, opino que corresponde rechazar el recurso extraordi-
nario y confirmar la sentencia apelada. Buenos Aires, 28 de septiem-
bre de 2017. Víctor Abramovich.

FALLO DE LA CORTE SUPREMA

Buenos Aires, 10 de febrero de 2022.

Vistos los autos: “Orazi, Martín Oscar s/ inhabilitación (art. 3 CEN)”.

Considerando:

1°) Que este Tribunal consideró prudente oír al Estado Nacional en


forma previa a resolver, a efectos de resguardar su derecho de defensa
en juicio; por lo que, el 25 de noviembre de 2020 se le remitieron copias
de las actuaciones. El traslado fue contestado el día 22 de febrero de
2021, mediante un informe en el que expresó su postura con respecto
a la materia debatida en el presente recurso extraordinario federal.
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 57
345

2º) Que, en primer término, es preciso destacar que la jurisdicción


de esta Corte ha quedado limitada exclusivamente a revisar si la pauta
temporal establecida por la Cámara Nacional Electoral para que el
Congreso Nacional cumpla con la sentencia dictada en autos garantiza
adecuadamente el derecho a la tutela judicial efectiva del actor.

3°) Que, en cuanto al recurso interpuesto por la Defensora Pública


Oficial, las cuestiones planteadas encuentran adecuada respuesta en
el dictamen emitido por el señor Procurador Fiscal, a cuyos funda-
mentos y conclusiones corresponde remitir en razón de brevedad.

4°) Que el Tribunal coincide con la opinión referida en cuanto a que


la condena impuesta por la Cámara Electoral siguió la línea fijada por
esta Corte en el precedente de Fallos: 325:524 “Mignone”. Ello se debe
a que, en ambos casos, se partió de la base de que el ejercicio efectivo
del derecho al sufragio exige una regulación específica, cuyo dictado
es resorte exclusivo de otros poderes del Estado.

Asimismo, concuerda en que la fijación de un plazo indeterminado


no significa que la sentencia sea meramente declarativa, ni que deje
librado su cumplimiento al arbitrio de los órganos estatales competen-
tes. Es que la pauta temporal “a la mayor brevedad posible” contiene
un límite claro, que implica el requerimiento de una conducta urgente
que puede ser judicialmente exigida. En efecto, esta Corte ha exhorta-
do al Poder Legislativo en términos similares en distintos precedentes
(Fallos: 329:3089 y 339:1562). También ha ejercido su función de super-
visión y tuvo por incumplido el mandato judicial cuando consideró que
se había agotado el plazo razonable impuesto en la condena (Fallos:
330:4866).

5°) Que, desde esa comprensión, el Tribunal advierte que la parte


recurrente tiene la posibilidad de solicitar la ejecución de la condena
sobre la base del vencimiento de la pauta temporal impuesta en la
sentencia apelada; máxime cuando han transcurrido más de cinco
años desde que la Cámara Electoral dictó sentencia y el Congreso
de la Nación ni siquiera ha dado tratamiento a los diversos proyec-
tos de ley presentados a efectos de implementar el derecho a votar
de los condenados (ver expedientes 5735-D-2016, reproducido por
expediente 0955-D-2018; 1310-D-2017, reproducido por expediente
1349-D-2019; y 0268-D-2021).
58 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

Por ello, de conformidad con lo dictaminado por el señor Procu-


rador Fiscal, se declara formalmente admisible el recurso extraor-
dinario y se confirma la sentencia apelada. Notifíquese y, oportuna-
mente, devuélvase.

Horacio Rosatti — Carlos Fernando Rosenkrantz — Juan Carlos


Maqueda — Ricardo Luis Lorenzetti.

Recurso extraordinario interpuesto por Martín Oscar Orazi, parte actora, represen-
tado por la Dra. Florencia G. Plazas, Defensora Pública Oficial ante los Tribunales
Federales de la Capital Federal.
Traslado contestado por Jorge Felipe Di Lello, Fiscal Federal a cargo de la Fiscalía
Nacional Electoral.
Tribunal de origen: Cámara Nacional Electoral.
Tribunal que intervino con anterioridad: Juzgado Nacional en lo Criminal y Correc-
cional Federal n° 1.

BARRERA, PATRICIA VIVIANA c/ PROCURACIÓN


GENERAL de la CIUDAD de BUENOS AIRES s/ Daños
y perjuicios

RECURSO EXTRAORDINARIO

Toda vez que la sentencia fue notificada a un domicilio que no sub-


sistía al momento de su dictado y no a aquél que fue expresamente
indicado a fin de recibir comunicaciones electrónicas, la decisión del
a quo que consideró extemporáneo el recurso extraordinario federal
afectó la garantía constitucional de la defensa en juicio de la deman-
dada por lo que corresponde dejarla sin efecto y devolver los autos
al tribunal de origen, a fin de que sustancie dicho recurso de con-
formidad con lo dispuesto en el art. 257 del Código Procesal Civil y
Comercial de la Nación.
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 59
345

FALLO DE LA CORTE SUPREMA

Buenos Aires, 10 de febrero de 2022.

Vistos los autos: “Recurso de hecho deducido por la demandada


en la causa Barrera, Patricia Viviana c/ Procuración General de la
Ciudad de Buenos Aires s/ daños y perjuicios”, para decidir sobre su
procedencia.

Considerando:

1°) Que contra el pronunciamiento de la Sala I de la Cámara Nacio-


nal de Apelaciones en lo Civil que, en cuanto al caso interesa, confirmó
la sentencia de primera instancia que había condenado al Gobierno
de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a abonar a la actora la suma
de $ 150.000, la demandada interpuso el recurso extraordinario cuya
denegación, por extemporáneo, motivó la presente queja.

2°) Que la recurrente sostiene que se notificó espontáneamente de


la sentencia definitiva dictada por la cámara al momento de interponer
el recurso extraordinario, puesto que no le fue notificada en el último
domicilio constituido en el expediente, lo que constituyó una violación
de su derecho de defensa en juicio (art. 18 de la Constitución Nacional).

3°) Que, según resulta de las constancias de la causa, el 9 de mayo


de 2018 se presentó en autos el Dr. Lautaro Nieto, en representación
del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, con el patrocinio letra-
do del Dr. Mauricio Leffler, constituyendo domicilio electrónico en el
CUIT de este último y puso de manifiesto que venía a “sustituir a los
letrados que me preceden” (fs. 567). El 11 de mayo de 2018, la sala pro-
veyó dicha presentación, teniéndolo por presentado, por parte, presen-
te el domicilio electrónico y haciéndole saber que había sido vinculado
al expediente en el sistema de gestión LEX 100 (fs. 568).

4°) Que, posteriormente, y sin que se verifiquen otras presentacio-


nes en la causa, se llamó autos a sentencia y el 1º de noviembre de 2018
emitió su pronunciamiento.

De acuerdo con lo que resulta de la nota obrante a fs. 577 vta.


de los autos principales y de las constancias del sistema informático
60 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

LEX 100, la sentencia fue notificada por secretaría a cinco letrados


del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Sin embargo, pese a lo
dispuesto por el a quo a fs. 568, no fue comunicada al Dr. Leffler, quien
había constituido el último domicilio electrónico en las actuaciones y
sustituido a los profesionales que lo precedieron en la representa-
ción de la demandada.

Por ello, asiste razón al recurrente en cuanto sostiene que la de-


cisión fue notificada a un domicilio que no subsistía al momento del
dictado de la sentencia, y no a aquél que fue expresamente indicado a
fin de recibir comunicaciones electrónicas.

6°) Que, en consecuencia, la decisión del a quo que consideró ex-


temporáneo el recurso extraordinario federal afectó la garantía consti-
tucional de la defensa en juicio de la demandada por lo que correspon-
de dejarla sin efecto y devolver los autos al tribunal de origen, a fin de
que sustancie dicho recurso de conformidad con lo dispuesto en el art.
257 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación.

Por ello, se hace lugar a la queja y se deja sin efecto el pronun-


ciamiento de fs. 653/654 de los autos principales. Vuelvan los autos
al tribunal de origen a los fines expresados en el considerando que
antecede. Exímase al recurrente de integrar el respectivo depósito,
cuyo pago se encuentra diferido de conformidad con lo prescripto en la
acordada 47/91. Agréguese la queja al principal, notifíquese y remítase.

Horacio Rosatti — Carlos Fernando Rosenkrantz — Juan Carlos


Maqueda — Ricardo Luis Lorenzetti.

Recurso de queja interpuesto por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, parte


demandada, representado por el Dr. Lautaro Alfredo Nieto, con el patrocinio del Dr.
Daniel Mauricio Leffler.
Tribunal de origen: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil, Sala I.
Tribunal que intervino con anterioridad: Juzgado Nacional en lo Civil y Comercial
Federal nº 5.
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 61
345

MUNICIPALIDAD de la CIUDAD CAPITAL s/ Casación

SENTENCIA ARBITRARIA

Es procedente el recurso extraordinario interpuesto contra la decisión


que declaró inadmisibles los recursos de casación, si el Tribunal Supe-
rior consideró que los citados recursos utilizados por el Municipio eran
vías de impugnación previstas en la Ley Orgánica del Tribunal de Cuen-
tas con el exclusivo fin de impugnar fallos de naturaleza jurisdiccional,
y que el caso debía plantearse la competencia originaria del mismo tri-
bunal; en tanto al obrar de esta forma, reconoció que la vía procesal al-
ternativa que estimaba correspondiente debía tramitarse ante el mismo
Tribunal Superior y de esta manera -en lugar de recalificar la pretensión
en miras a juzgar la validez de actos administrativos que sujetarían a un
municipio al control de hacienda y gestión preventivo de la provincia- ce-
rró el tratamiento de cuestiones relevantes mediante una formulación
manifiestamente ritualista, por lo cual la omisión de pronunciarse sobre
los derechos que el recurrente fundó en normas de indudable carácter
federal constituye un obstáculo para que la Corte ejerza correctamente
su competencia apelada (Voto de los jueces Rosatti y Maqueda).

SISTEMA FEDERAL

El adecuado respeto al régimen federal de gobierno y a la zona de re-


serva jurisdiccional de las provincias impone reconocer a los magis-
trados de todas las instancias el carácter de irrenunciables custodios
de la Constitución Nacional, así como emplazar la intervención ape-
lada de la Corte en el ámbito que ella le ha fijado: ser su intérprete y
salvaguarda final; por lo cual los máximos organismos judiciales de
cada provincia no pueden negar la tutela jurisdiccional por medio de
las vías que autoricen la Constitución y leyes provinciales locales en
función de la índole constitucional federal de la materia examinada
(Voto de los jueces Rosatti y Maqueda).

AUTONOMIA MUNICIPAL

Los municipios son sujetos necesarios del federalismo argentino, de ahí


que las provincias deban asegurar su régimen (artículo 5º de la Cons-
titución Nacional), su status jurídico es el de autonomía (artículo 123
de la Constitución Nacional) y su reconocimiento como tales resulta de
62 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

vital trascendencia, ya que constituyen el orden de gobierno de mayor


proximidad con la ciudadanía (Voto de los jueces Rosatti y Maqueda).

AUTONOMIA MUNICIPAL

El espíritu de la reforma constitucional de 1994 fue fortalecer el régimen


federal y, en ese marco, incorporar la autonomía municipal (artículo 3,
ítems A y B de la ley de convocatoria nº 24.309), lo que –sumado a lo
votado explícitamente en la Asamblea constituyente- debe ser tenido en
cuenta para evitar la consagración de criterios regresivos en la materia
(Voto de los jueces Rosatti y Maqueda).

MUNICIPALIDADES

El margen de acción provincial en materia municipal (la definición de


los alcances de los contenidos de la autonomía, en los términos del
artículo 123 de la Ley Fundamental) es amplio -pues la realidad local
de las distintas jurisdicciones provinciales es disímil y son ellas las
que deben ponderarlo-, pero ese ámbito de maniobra debe ser ejercido
siguiendo el criterio de lealtad y buena fe federal (Voto de los jueces
Rosatti y Maqueda).

RECURSO EXTRAORDINARIO

Si bien es facultad privativa de los más altos tribunales juzgar la admi-


sibilidad de los recursos locales ante ellos planteados, debe dejarse de
lado esa regla cuando se alega un excesivo rigor formal que podría con-
ducir a la frustración del derecho invocado y un menoscabo a la garantía
de la defensa en juicio (Voto de los jueces Rosatti y Maqueda).

SUPERIORES TRIBUNALES DE PROVINCIA

Las limitaciones de orden local no pueden ser invocadas por las supe-
riores instancias provinciales para rehusar el abordaje de las cuestio-
nes federales sometidas a su conocimiento (Voto de los jueces Rosatti
y Maqueda).
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 63
345

EXCESO RITUAL MANIFIESTO

Cuando un tribunal en su instancia originaria desestima un recurso o


una acción por considerar que el litigante debió haber planteado uno
diferente ante esa misma instancia y ello trae aparejada la negación del
acceso a la justicia para que se revise judicialmente la actividad admi-
nistrativa, debe dar razones de peso que justifiquen su decisión de no
reconducir la presentación, cuando tiene la facultad para hacerlo (Voto
del juez Rosenkrantz).

EXCESO RITUAL MANIFIESTO

La doctrina del exceso de rigor formal en materia de habilitación de la


instancia judicial tiene por finalidad que la garantía constitucional del
debido proceso, y más concretamente el derecho de todo ciudadano de
acceder a un juez cuando existe un agravio a un interés protegido, no
sea una mera ilusión; de aquí se sigue que dicha doctrina sea aplicable
en supuestos en los cuales se niega de plano el acceso a la vía judicial
(Voto del juez Rosenkrantz).

SENTENCIA ARBITRARIA

Toda vez que tanto el recurso interpuesto por la recurrente como la


acción considerada apropiada por el superior tribunal correspondían
a su competencia originaria y no hay dudas de que ese tribunal tenía
la facultad de reconducir el trámite, la decisión de desestimar sin más
el recurso, sin dar fundamentos de peso para negarse a reencauzar el
proceso según la acción que el propio tribunal consideraba pertinente,
incurre en un exceso de rigor formal violatorio de la garantía de defensa
en juicio (Voto del juez Rosenkrantz).

EXCESO RITUAL MANIFIESTO

Si bien las decisiones de índole procesal y de derecho local resultan, en


principio, ajenas a la instancia extraordinaria en virtud del respeto debi-
do a las atribuciones de las provincias de darse sus propias instituciones
y regirse por ellas, cabe hacer excepción a dicha regla pues la sentencia
impugnada incurre en un injustificado rigor formal que atenta contra la
garantía de defensa en juicio consagrada por el artículo 18 de la Consti-
tución Nacional (Voto del juez Rosenkrantz).
64 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

FALLO DE LA CORTE SUPREMA

Buenos Aires, 17 de febrero de 2022.

Vistos los autos: “Recursos de hecho deducidos por la actora en las


causas Municipalidad de la Ciudad Capital s/ casación”, para decidir
sobre su procedencia.

Considerando:

1°) Que en el mes de abril de 2018, el Tribunal Superior de Justicia


de la Provincia de La Rioja declaró inadmisibles los recursos de casa-
ción interpuestos por el Intendente de la Ciudad de La Rioja contra dos
resoluciones del Tribunal de Cuentas de la Provincia, que implementa-
ron el control de hacienda sobre el municipio por parte de ese órgano
provincial y designaron un funcionario a tal efecto (cfr. resoluciones
115/17 y 116/17, confirmadas por las resoluciones 150/17 y 151/17, todas
del Tribunal de Cuentas señalado).

Esas resoluciones fueron dictadas para instrumentar la ley pro-


vincial 9871, norma que atribuyó al Tribunal de Cuentas provincial el
control de “la legitimidad en la percepción e inversión de caudales
del Municipio de la Capital, al igual que en todos los Municipios de
la Provincia” (artículo 1°), “hasta que cada Municipio dicte su Carta
Orgánica” (artículo 2°).

Para declarar inadmisibles formalmente los recursos interpues-


tos, el Tribunal Superior señaló que se trataba de vías de impugnación
previstas en la Ley Orgánica del Tribunal de Cuentas con el exclusivo
fin de impugnar fallos de cuentas o de responsabilidad, y que en este
caso el municipio afectado no atacaba decisiones de esa naturaleza,
sino actos administrativos. Concluyó, entonces, que “la vía escogida
carece de andamiento toda vez que la controversia planteada de-
nota un conflicto de naturaleza contencioso-administrativa y cons-
titucional —de acuerdo a los argumentos que la propia recurrente
expuso— que impide su consideración por este carril al surtir la
competencia originaria atribuida por el texto constitucional a este
Tribunal” (cfr. fs. 32/35 de los expedientes 15.852/2017 y 15.854/2017, re-
mitidos digitalmente a esta Corte).
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 65
345

2°) Que contra esas sentencias, el municipio de La Rioja inter-


puso sendos recursos extraordinarios, cuyas respectivas denegacio-
nes motivaron quejas ante esta Corte, que serán resueltas de forma
conjunta (cfr. fs. 58/74 y 84/85 del expte. 15.854/2017; 56/71 y 82/83 del
expte. 15.852/2017).

Sostiene el municipio que se ha incurrido en un excesivo rigor for-


mal en la apreciación de los recaudos de admisibilidad del recurso de
casación contra las decisiones del Tribunal de Cuentas de la Provin-
cia, pues se ha dejado sin control judicial a los actos administrativos
emanados de ese órgano. Señala que el único medio de impugnación
previsto en su ley orgánica es el recurso de reconsideración, además
del propio recurso de casación aquí interpuesto, de manera que de no
admitirse la revisión por esta vía, se desvirtuaría la intención del le-
gislador provincial, quien habría tenido en miras que los afectados por
ese órgano de control accedan al control judicial.

Entiende que la sentencia convalida un desplazamiento del Tribu-


nal de Cuentas Municipal creado en 1989, que -según relata- ha fun-
cionado sin interrupciones desde esa fecha. Señala que es el único
municipio de la provincia que posee un órgano de esas características,
y agrega que el excesivo rigor formal desplegado viola el régimen mu-
nicipal argentino previsto en los artículos 5° y 123 de la Constitución
Nacional. Plantea, en definitiva, que se ha arrebatado la potestad cons-
titucional municipal de ejercer el control de sus gastos.

Por último, denuncia una violación al derecho de defensa en juicio,


en la medida en que el pronunciamiento habría consagrado la irrevi-
sabilidad judicial de actos de relevancia institucional que colocan al
municipio en un estado de indefensión, e invoca, en ese sentido, los ar-
tículos 18 de la Constitución Nacional y 8° de la Convención Americana
sobre Derechos Humanos.

3°) Que el recurso extraordinario es formalmente admisible, toda


vez que la resolución cuestionada proviene del superior tribunal de la
causa y resulta equiparable a una sentencia definitiva, pues clausu-
ra totalmente la pretensión jurisdiccional de la parte actora. Si bien
es facultad privativa de los más altos tribunales juzgar la admisibi-
lidad de los recursos locales ante ellos planteados, debe dejarse de
lado esa regla cuando se alega un excesivo rigor formal que podría
conducir a la frustración del derecho invocado y un menoscabo a la
66 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

garantía de la defensa en juicio (Fallos: 342:1203; 343:110, 1181, en-


tre muchos otros). Asimismo, este Tribunal ha dejado establecido
que las limitaciones de orden local no pueden ser invocadas por las
superiores instancias provinciales para rehusar el abordaje de las
cuestiones federales sometidas a su conocimiento (Fallos: 308:490;
311:2478; 334:295, entre otros).

4°) Que se plantea ante esta Corte la arbitrariedad de las senten-


cias del Tribunal Superior de la Provincia de La Rioja que declararon
inadmisibles -por razones procesales- dos recursos contra decisiones
del Tribunal de Cuentas provincial que, al implementar una ley de ese
orden, sujetó a un municipio que contaba con un órgano de control
hacendal propio al contralor de hacienda y gestión de aquella jurisdic-
ción. Para evaluar, entonces, si tal arbitrariedad ha existido, es nece-
sario poner en contexto esos planteos mediante una composición de
lugar fáctica y normativa.

5°) Que el caso aquí planteado se enmarca dentro de la regulación


de la autonomía de los municipios de la Provincia de La Rioja, cuya
Constitución de 1986 les consagraba autonomía institucional, política
y administrativa, al punto de reconocerles la facultad para crear sus
tribunales de cuentas municipales por medio de sus cartas orgánicas
(artículos 154, 149 y 151 de la Constitución Provincial de 1986).

La Carta Orgánica del Municipio de La Rioja, sancionada en 1988


como consecuencia de esa constitución provincial, creó un Tribunal de
Cuentas Municipal que entró en funcionamiento un año después por
medio de la ordenanza municipal 1783 de 1989.

La reforma de la Constitución Provincial de 1998, que siguió a la


reforma de la Constitución Nacional de 1994, derogó las cartas orgá-
nicas, impuso a todos los municipios la obligación de llamar a nuevas
convenciones municipales, y mientras ello no aconteciere, estos que-
daron regidos por la Ley Orgánica Municipal Transitoria 6843, sancio-
nada en 1999. Esta norma contenía un capítulo específico sobre los
tribunales de cuentas municipales (artículos 133 a 143) y, pese a que
todo ese capítulo fue suspendido en el año 2001 por medio de la ley
provincial 7161, se dejó expresamente aclarado que se mantendría
“el funcionamiento del Tribunal de Cuentas Municipal del Departa-
mento Capital” (artículo 2 de la ley 7161).
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 67
345

En el año 2008 volvió a reformarse la Constitución provincial y su


artículo 172, actualmente vigente, enuncia dentro de los contenidos de
las cartas orgánicas la posibilidad de prever tribunales de cuentas.

Durante todo ese tiempo, según alega el Municipio, el Tribunal de


Cuentas Municipal se mantuvo en pleno funcionamiento y ejerciendo
el control de legitimidad y ejecución financiera que le atribuyó la men-
cionada ordenanza 1783 sancionada en 1989.

En el año 2016 se sancionó la ley provincial 9871, que dio origen a


este conflicto al disponer el sometimiento de todos los municipios pro-
vinciales al control del Tribunal de Cuentas Provincial hasta que dicta-
sen sus cartas orgánicas, lo cual no ha sucedido aún. Esa ley fue objeto
de un planteo de inconstitucionalidad del municipio, por medio de una
acción declarativa que el Tribunal Superior de Justicia rechazó el día
24 de agosto de 2018. La sentencia fue defectuosamente impugnada
mediante la interposición de un recurso extraordinario por salto de
instancia, en los términos del artículo 257 bis del Código Procesal Civil
y Comercial de la Nación, que esta Corte denegó por resultar mani-
fiestamente inadmisible (CSJ 1788/2018/CS1 “Municipalidad Capital
s/ inconstitucionalidad”, pronunciamiento del 26 de febrero de 2019).

6°) Que la sustancia de lo debatido en autos remite a la definición


de la naturaleza jurídica de los municipios y a la recta interpretación
de los artículos 5° y 123 de la Constitución Nacional.

En tal sentido, conviene recordar que los municipios son sujetos


necesarios del federalismo argentino, de ahí que las provincias deban
“asegurar” su régimen (artículo 5° de la Constitución Nacional), y que
su status jurídico es el de autonomía (artículo 123 de la Constitución
Nacional). Su reconocimiento como tales resulta de vital trascenden-
cia, ya que constituyen el orden de gobierno de mayor proximidad con
la ciudadanía (“Bazán”, Fallos: 342:509; y “Telefónica”, Fallos: 342:1061,
disidencia conjunta de los jueces Maqueda y Rosatti, considerando 8°).

Al consagrar explícitamente su autonomía, el constituyente de


1994 diferenció los contenidos y los alcances de dicho status. Los con-
tenidos son taxativos y comprenden los ámbitos institucional, político,
administrativo, económico y financiero; los alcances, que conforman
el variable perímetro que corresponde a cada contenido, fueron de-
legados a la regulación propia del derecho público provincial. La de-
68 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

terminación de los mencionados “contenidos” evita que la autonomía


quede reducida a una simple fórmula literaria grandilocuente pero, en
la práctica, vacía de sentido (Fallos: 341:939, considerando 6°; 343:1389;
los “alcances” correspondientes a cada contenido podrán tener una
mayor o menor extensión, dependiendo de variados factores (canti-
dad de población del municipio, incidencia regional, carácter de capi-
tal provincial, etc.), pero de ningún modo podrán ser tan minimalistas
como para frustrar el contenido que reglamentan.

Es necesario tener presente que el espíritu de la reforma cons-


titucional de 1994 fue fortalecer el régimen federal y, en ese marco,
incorporar la autonomía municipal (artículo 3, ítems A y B de la ley
de convocatoria nº 24.309), lo que –sumado a lo votado explícitamente
en la Asamblea constituyente- debe ser tenido en cuenta para evitar
la consagración de criterios regresivos en la materia. De modo que
el margen de acción provincial en materia municipal (la definición de
los alcances de los contenidos de la autonomía, en los términos del
artículo 123 de la Ley Fundamental) es amplio -pues la realidad local
de las distintas jurisdicciones provinciales es disímil y son ellas las que
deben ponderarlo-, pero ese ámbito de maniobra debe ser ejercido si-
guiendo el criterio de lealtad y buena fe federal, a los que esta Corte ha
adherido expresamente antes de ahora (“La Pampa, Provincia de”,
Fallos: 340:1695), otorgando “el mayor grado posible de atribuciones
municipales” (“Shi, Jinchui”, Fallos: 344:1151, voto conjunto de los
jueces Maqueda y Rosatti, considerando 8°).

7º) Que, en el caso, se plantea una cuestión constitucional vincula-


da a la inteligencia que debe dársele al artículo 123 de la Constitución
Nacional, a partir de una serie de normas de distinto rango que, mo-
dificando situaciones pre-existentes, parecen consagrar criterios re-
gresivos que importan una disminución antes que una ampliación de
las potestades locales de la ciudad capital de la Provincia de La Rioja.

En particular, la sanción de la ley 9871 impacta directamente so-


bre la autarquía municipal, expresión de la autonomía en el contenido
económico-financiero, pues según se ha alegado en el proceso, sujeta
al municipio a un control preventivo de gestión, lo cual -de ser cier-
to este punto en los términos en que fue planteado ante el Tribunal
Superior y esta Corte- implicaría no solo la obligación del municipio
más gravitante de la provincia (por historia, población, recursos, y su
calidad de capital) de subordinarse a una rendición de cuentas de un
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 69
345

órgano provincial sobre su gestión, sino la posible injerencia en la eje-


cutoriedad de los actos administrativos municipales mediante visados
y observaciones preventivas. Ello así, sin aclaración alguna sobre la
incidencia que este nuevo control tendría en el órgano específico de
contralor hacendal vigente en el orden municipal desde 1989.

8º) Que la ausencia temporal del dictado de una Carta Orgánica


municipal no significa ausencia de autonomía, y de los atributos que
de ese status se derivan, con más razón aun cuando dicha carencia
proviene de la derogación provincial de una Carta ya dictada.

9°) Que de nada sirve el reconocimiento constitucional de conte-


nidos si estos no pueden hacerse valer ante los sistemas de justicia
provinciales.

El estrecho vínculo entre la autonomía y su defensa procesal ha


sido señalado por esta Corte al descalificar decisiones de superiores
tribunales provinciales que cerraron la jurisdicción local con argu-
mentos ritualistas. En el caso “Intendente Municipal Capital” (Fallos:
337:1263), al cuestionar la omisión legislativa provincial en el dictado
de una ley de coparticipación municipal, esta Corte dejó sin efecto una
sentencia que rechazó in limine un amparo promovido por el mismo
municipio que ahora acude a la Corte, y señaló que el Tribunal Supe-
rior “no podía clausurar definitivamente el debate sobre la natura-
leza no justiciable de las cuestiones de trascendencia institucional
que se plantean rechazando in limine el amparo, pues el respeto al
régimen federal de gobierno y al ejercicio en plenitud de la zona de
reserva jurisdiccional de las provincias exige reconocer a sus ma-
gistrados el carácter de irrenunciables custodios de garantías de la
Constitución Nacional” (considerando 14).

En el mismo sentido, en el caso “Municipalidad de la ciudad de


La Banda” (Fallos: 341:939), esta Corte descalificó la sentencia del
Superior Tribunal de Justicia de la Provincia de Santiago del Estero
que declaró inadmisible en instancia originaria local una acción para
actualizar los índices distribuidores de la coparticipación municipal.
Destacó que la decisión invocó “argumentos que evidencian un ex-
cesivo rigorismo formal, que no se compadece con un adecuado
servicio de justicia, (pues) ha resuelto un asunto de extrema impor-
tancia institucional y con los ribetes singulares de las cuestiones
en juego, sin haber corrido traslado de la demanda y sin examinar
70 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

de forma equilibrada y adecuada los alcances de la pretensión de


la accionante ni las particularidades del planteo propuesto, ocasio-
nando un claro e injustificado menoscabo a la garantía de la defen-
sa en juicio consagrada en el art. 18 de la Constitución Nacional”
(considerando 13).

10) Que el adecuado respeto al régimen federal de gobierno y a la


zona de reserva jurisdiccional de las provincias impone reconocer a
los magistrados de todas las instancias el carácter de irrenunciables
custodios de la Constitución Nacional, así como emplazar la interven-
ción apelada de esta Corte en el ámbito que ella le ha fijado: ser su
intérprete y salvaguarda final. Los máximos organismos judiciales de
cada provincia no pueden negar la tutela jurisdiccional por medio de
las vías que autoricen la Constitución y leyes provinciales locales en
función de la índole constitucional federal de la materia examinada
(Fallos: 343:1447).

Esta Corte ha descalificado, por la doctrina de la arbitrariedad, las


decisiones judiciales que incurren en un injustificado rigor formal que
atenta contra la garantía de la defensa en juicio. Ello así, en particular,
cuando la decisión veda el acceso a la instancia judicial revisora, ya
que importa un cercenamiento al derecho de defensa, en cuanto re-
quiere que no se prive a nadie arbitrariamente de la adecuada y opor-
tuna tutela de los derechos que pudieran eventualmente asistirle por
medio de un proceso conducido en legal forma y que concluya con el
dictado de una sentencia fundada. Lo que significa, ni más ni menos, la
posibilidad de obtener la efectiva primacía de la verdad jurídica objeti-
va, que reconoce base constitucional, concorde con el adecuado servi-
cio de justicia (Fallos: 342:1434, voto de los jueces Maqueda y Rosatti,
considerando 6° y sus citas).

En este caso, el Tribunal Superior de Justicia de la Provincia de La


Rioja consideró que los recursos de casación utilizados por el Munici-
pio eran vías de impugnación previstas en la Ley Orgánica del Tribu-
nal de Cuentas con el exclusivo fin de impugnar fallos de naturaleza ju-
risdiccional, y que el caso debía plantearse (específicamente “surtir”,
según sus propios términos) la competencia originaria del mismo tri-
bunal (cfr. fs. 49/52 del expediente 15.854/2017 y fs. 56/59 del expediente
15.852/2017, ya citados). Al obrar de esta forma, reconoció que la vía
procesal alternativa que estimaba correspondiente debía tramitarse
ante el mismo Tribunal Superior y de esta manera -en lugar de recalifi-
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 71
345

car la pretensión en miras a juzgar la validez de actos administrativos


que lo sujetarían a un municipio al control de hacienda y gestión pre-
ventivo de la provincia- cerró el tratamiento de cuestiones relevantes
mediante una formulación manifiestamente ritualista.

De esta manera, la omisión de pronunciarse sobre los derechos


que el recurrente fundó en normas de indudable carácter federal
constituye un obstáculo para que la Corte ejerza correctamente
su competencia apelada, pues lo que habilita su jurisdicción es la
previa decisión de la cuestión federal por el tribunal a quo (Fallos:
308:490 y 311:2478), motivo por el cual corresponde hacer lugar al
recurso extraordinario pues media relación directa e inmediata en-
tre lo decidido y las garantías constitucionales que se dicen vulne-
radas (artículo 15 de la ley 48).

A ello no obsta el dictado de la sentencia del día 24 de agosto de


2018 por parte de ese tribunal, ya que ese pronunciamiento no fue el
fundamento para denegar los recursos de casación. Por lo demás, va
de suyo que dicha decisión no impide el control de validez de los actos
administrativos de aplicación de la norma general en función de con-
secuencias concretas que aún no se han juzgado ([Link].: la posible com-
patibilidad del control de hacienda provincial con el control municipal,
el desplazamiento o continuidad del órgano de control municipal, en-
tre otros tantos aspectos).

Por ello, se hace lugar a las quejas interpuestas, se declaran for-


malmente admisibles los recursos extraordinarios y se revocan las
sentencias apeladas. Con costas por su orden. Reintégrense los de-
pósitos. Notifíquese y devuélvanse los autos al tribunal inferior a fin
de que agregue las quejas a los expedientes principales y, por quien
corresponda, se dicten nuevos pronunciamientos con arreglo a lo de-
cidido en la presente.

Horacio Rosatti — Carlos Fernando Rosenkrantz (según su voto)—


Juan Carlos Maqueda.
72 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

Voto del Señor Vicepresidente Doctor Don Carlos Fernando


Rosenkrantz

Considerando que:

1°) En cuanto a los antecedentes del caso, cabe remitir a la reseña


realizada en los considerandos 1° y 2° del voto que antecede a fin de
evitar reiteraciones innecesarias.

2°) Si bien las decisiones de índole procesal y de derecho local


resultan, en principio, ajenas a la instancia extraordinaria en virtud
del respeto debido a las atribuciones de las provincias de darse sus
propias instituciones y regirse por ellas (Fallos: 305:112; 313:548;
324:2672, entre otros), en el caso cabe hacer excepción a dicha re-
gla pues la sentencia impugnada incurre en un injustificado rigor
formal que atenta contra la garantía de defensa en juicio consagra-
da por el artículo 18 de la Constitución Nacional (Fallos: 315:2690;
323:1084, entre otros).

Por otro lado, teniendo en cuenta las disposiciones locales que fi-
jan plazos perentorios para la interposición de los recursos contencio-
so-administrativos a los que, según el superior tribunal de la causa,
debió acudir la actora para cuestionar los actos emanados del Tribu-
nal de Cuentas provincial (artículo 8° del Código Contencioso Adminis-
trativo de La Rioja, ley 1055), la decisión cuestionada es asimilable a
definitiva en tanto clausura toda posibilidad de debate ulterior (conf.
doctrina de Fallos: 323:1919, entre otros).

3°) En el caso se encuentra fuera de discusión que la impugna-


ción judicial planteada por la actora contra las resoluciones 115/2017
y 116/2017 del Tribunal de Cuentas de la Provincia de La Rioja corres-
ponde a la competencia originaria del Tribunal Superior de Justicia.
La sentencia recurrida admite que dicha impugnación debió plantear-
se por la vía contencioso–administrativa en su propia instancia origi-
naria. Es decir que, sea por recurso de casación regulado en la ley 4828
(artículo 51) o por recurso contencioso-administrativo previsto en la
Constitución provincial (artículo 139, inciso 3°) y reglamentado en la ci-
tada ley 1055, la pretensión de la actora correspondía al conocimiento
del Tribunal Superior de Justicia de la Provincia de La Rioja.
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 73
345

Es claro que las normas locales citadas instituyen acciones que


posibilitan al interesado obtener la revisión de los actos emanados de
la autoridad administrativa por parte del tribunal competente (que
en este caso es la corte local), que debe llevar a cabo un control ju-
dicial suficiente y adecuado que cumpla con la garantía del artículo
18 de la Constitución Nacional (doctrina de la causa CSJ 66/2012 (48-
N)/CS1 “Núñez, Juan Carlos c/ Universidad Nacional de Tucumán
s/ nulidad de acto administrativo”, sentencia del 9 de septiembre de
2014, reiterada recientemente en el caso “Pogonza”, Fallos: 344:2307,
considerando 10).

4°) Ahora bien, tratándose tanto el recurso interpuesto por la


recurrente como la acción considerada apropiada por el superior
tribunal provincial de supuestos incluidos dentro del ámbito de su
instancia originaria y ante la ausencia de una norma que disponga
lo contrario, resulta indudable que dicho tribunal tenía facultades
suficientes para dar curso a la pretensión impugnatoria por la vía
procesal que considerara pertinente.

En tal sentido, conviene recordar que esta Corte en su instancia


originaria tiene una práctica asentada de reconducir, cuando corres-
ponde, las acciones planteadas en el ámbito de su competencia ori-
ginaria regulada en el artículo 117 de la Constitución Nacional, otor-
gando un plazo para que las partes adecuen sus presentaciones (conf.
Fallos: 327:3852; 332:2136; 335:1222, entre muchos otros). Tal solución
reconoce origen en el conocido precedente “Provincia de Santiago del
Estero” (Fallos: 307:1379), en donde se sostuvo que “puede prescindir-
se válidamente del ‘nomen juris’ utilizado [por la parte] para interpo-
ner su acción y atender a la real sustancia de la solicitud”.

5°) La garantía de defensa en juicio consagrada en el artículo 18 de


la Constitución Nacional requiere reconocer a los interesados, según
la histórica expresión utilizada por la Corte Suprema de los Estados
Unidos (Martin v. Wilks, 490 U.S. 755, 1989; Ortiz v. Fibreboard Corp.,
527 US 815, 846, 1999, entre otros; ver además, Fallos: 331:866, voto del
juez Petracchi), el derecho a tener su propio “día en la corte” con el fin
de darles la oportunidad de ser oídos y brindarles la ocasión de hacer
valer sus defensas ante los jueces naturales.

La doctrina del exceso de rigor formal en materia de habilitación


de la instancia judicial tiene por finalidad que la garantía constitucio-
74 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

nal del debido proceso, y más concretamente el derecho de todo ciu-


dadano de acceder a un juez cuando existe un agravio a un interés
protegido, no sea una mera ilusión. De aquí se sigue que la doctrina
del exceso de rigor formal sea aplicable en supuestos en los cuales se
niega de plano el acceso a la vía judicial, tal como lo ha decidido la Cor-
te en casos recientes regidos por normas federales y locales (Fallos:
336:2204 y 339:1483, respectivamente). En tales precedentes se consi-
deró que las sentencias que negaban en forma infundada la revisión
de la actividad administrativa cuestionada por las partes afectaban su
derecho a la defensa en juicio y, por consiguiente, descalificó los pro-
nunciamientos apelados por arbitrarios.

En consecuencia, de acuerdo a los conceptos desarrollados hasta


aquí, resulta indudable que cuando un tribunal en su instancia origina-
ria desestima un recurso o una acción por considerar que el litigante
debió haber planteado uno diferente ante esa misma instancia y ello
trae aparejada la negación del acceso a la justicia para que se revise
judicialmente la actividad administrativa, debe dar razones de peso
que justifiquen su decisión de no reconducir la presentación, cuando
tiene la facultad para hacerlo.

6°) En el caso de autos, al no reconducir la pretensión de la acto-


ra sin dar ninguna razón para ello, la corte local le negó de manera
arbitraria el derecho a ocurrir ante un órgano judicial en procura de
justicia. Ello es así porque, es importante recalcarlo, tanto el recurso
interpuesto por la recurrente como la acción considerada apropiada
por el superior tribunal correspondían a su competencia originaria y
no hay dudas de que ese tribunal tenía la facultad de reconducir el trá-
mite. En consecuencia, la decisión de desestimar sin más el recurso,
sin dar fundamentos de peso para negarse a reencauzar el proceso
según la acción que el propio tribunal consideraba pertinente, implicó
incurrir en un exceso de rigor formal violatorio de la garantía de de-
fensa en juicio.

7°) No obsta a esta conclusión la postura sostenida en los au-


tos “Municipalidad de Junín” (Fallos: 343:2184, disidencia del juez
Rosenkrantz).

En dicha causa se debatía una cuestión sustancialmente distinta


a la que se presenta aquí pues no se encontraba en discusión el ac-
ceso a la vía judicial para la revisión de la actividad administrativa,
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 75
345

como sucede en este caso. Por el contrario, la decisión que declaró


inadmisible el recurso extraordinario local planteado por Akapol fue
adoptada en la instancia apelada de la Suprema Corte de Justicia
de la Provincia de Buenos Aires. Esto supone que la pretensión de
la recurrente había sido examinada previamente por otros tribuna-
les judiciales y que la corte local tenía, en tales circunstancias, una
competencia limitada.

8°) En síntesis, toda vez que lo resuelto impide a la actora obtener


la revisión judicial de los actos que considera lesivos de sus intereses
e implica una restricción a su derecho a acceder a la justicia, cabe
concluir en que media una relación directa e inmediata entre lo resuel-
to y las garantías constitucionales que se invocan como vulneradas
(artículo 15 de la ley 48), razón por la cual corresponde descalificar el
pronunciamiento impugnado con arreglo a la doctrina de esta Corte
sobre arbitrariedad de sentencias.

Por ello, se hace lugar a las quejas interpuestas, se declaran pro-


cedentes los recursos extraordinarios planteados y se revocan las
sentencias apeladas. Con costas en el orden causado, en atención
a la naturaleza de la cuestión debatida. Reintégrense los depósitos.
Notifíquese y devuélvanse los autos al tribunal inferior a fin de que
agregue las quejas a los expedientes principales y, por quien corres-
ponda, se dicten nuevas sentencias con arreglo a lo expresado en este
pronunciamiento.

Carlos Fernando Rosenkrantz.

Recursos de queja interpuestos por la Municipalidad del Departamento Capital de


la Provincia de La Rioja, representada por su Intendente, Alberto Nicolás Paredes
Urquiza, con el patrocinio letrado del Dr. Luis Augusto Martínez.
Tribunal de origen: Tribunal Superior de Justicia de la Provincia de La Rioja.
76 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

OUTOKUMPU FORTINOX S.A. c/ CÓRDOBA, PROVINCIA de


s/ Acción declarativa de certeza

IMPUESTO SOBRE LOS INGRESOS BRUTOS

La aplicación de la ley impositiva 10.412 de la Provincia de Córdoba al


gravar a la actora su actividad con la alícuota “residual” del 4,75% obs-
taculiza el desenvolvimiento del comercio entre las provincias, quedan-
do en evidencia la discriminación que genera en función del lugar de
radicación del establecimiento productivo del contribuyente, en tanto
lesiona el principio de igualdad (Constitución Nacional, artículo 16), y
altera la corriente natural del comercio (Constitución Nacional, artícu-
los 75, inciso 13, y 126), instaurando así una suerte de “aduana interior”
vedada por la Constitución Nacional (artículos 9º a 12), para perjudicar a
los productos foráneos en beneficio de los manufacturados en su territo-
rio, extremo que conduce a la declaración de invalidez de la pretensión
fiscal de la demandada.

IMPUESTO SOBRE LOS INGRESOS BRUTOS

La acción declarativa de certeza iniciada en los términos del artículo


322 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación contra la Provin-
cia de Córdoba, a fin de que se haga cesar el estado de incertidumbre en
el que dice encontrarse la actora frente a la pretensión de la demandada
de gravar la actividad que realiza en su jurisdicción con una alícuota di-
ferencial (más alta) para el pago del impuesto sobre los ingresos brutos,
constituye una vía idónea para motivar la intervención de la Corte, pues
no se trata de dar solución a una hipótesis abstracta sino que se propone
precaver los efectos de la aplicación de la ley provincial 10.412, a la par
de fijar relaciones legales que vinculan a las partes en el conflicto.

IMPUESTO SOBRE LOS INGRESOS BRUTOS

La acción declarativa de certeza iniciada en los términos del artículo


322 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación contra la Provin-
cia de Córdoba, a fin de que se haga cesar el estado de incertidumbre en
el que dice encontrarse la actora frente a la pretensión de la demandada
de gravar la actividad que realiza en su jurisdicción con una alícuota di-
ferencial (más alta) para el pago del impuesto sobre los ingresos brutos
es formalmente procedente, pues de la prueba documental se despren-
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 77
345

de que la actividad desplegada por la autoridad provincial tiene entidad


suficiente para sumir a la actora en un estado de incertidumbre sobre
la existencia, alcance y modalidad de una relación jurídica, por lo que la
controversia es actual y concreta.

ACCION DECLARATIVA DE CERTEZA

La declaración de certeza, en tanto no tenga carácter simplemente con-


sultivo, no importe una indagación meramente especulativa y responda
a un “caso” que busque precaver los efectos de un acto en ciernes, al
que se atribuye ilegitimidad y lesión al régimen federal, constituye cau-
sa en los términos de la Ley Fundamental.

FALLO DE LA CORTE SUPREMA

Buenos Aires, 17 de febrero de 2022.

Vistos los autos: “Outokumpu Fortinox S.A. c/ Córdoba, Provincia


de s/ acción declarativa de certeza”, de los que

Resulta:

I) A fs. 66/94 se presenta Outokumpu Fortinox S.A., con domicilio


legal en esta ciudad, e inicia acción declarativa de certeza en los térmi-
nos del artículo 322 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación,
contra la Provincia de Córdoba, a fin de que se haga cesar el estado de
incertidumbre en el que dice encontrarse frente a la pretensión de la
demandada de gravar la actividad que realiza en su jurisdicción con
una alícuota diferencial (más alta) para el pago del impuesto sobre los
ingresos brutos, por el período fiscal correspondiente al mes de marzo
del año 2017, plasmada en la resolución DJRAF-R 0006/2017 de la Di-
rección General de Rentas, en razón de no poseer su establecimiento
productivo en esa provincia.

Posteriormente, a fs. 98/102 vta. acompaña copia de la resolución


DJRAF-R 0004/2018 de la Dirección General de Rentas, la cual rechazó
el recurso de reconsideración interpuesto contra la referida resolu-
ción DJRAF-R 0006/2017.
78 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

Puntualmente, solicita la declaración de inconstitucionalidad del


artículo 18 de la ley impositiva provincial 10.412, en cuanto sostiene
que la pretensión fundada en dicha norma resulta violatoria de diver-
sos derechos y garantías constitucionales, en particular de los artícu-
los 9°, 10, 11, 12, 14, 16, 17, 28, 31, 75, incisos 1°, 10 y 13, y 126 de la Cons-
titución Nacional.

Relata que Outokumpu Fortinox S.A. es una empresa cuya acti-


vidad principal es la producción, elaboración, construcción, transfor-
mación de toda clase de mercaderías y/o materias primas del país y
del exterior referentes a la industria metalúrgica. Añade también que
desarrolla su actividad a través de su única planta industrial ubicada
en la localidad de Garín, Provincia de Buenos Aires, y que allí realiza el
procesamiento del acero inoxidable que posteriormente comercializa
en las diversas provincias del país.

Añade que la Provincia de Córdoba grava con el impuesto a los


ingresos brutos –vg. del 4,75% para el período 2017- a los ingresos pro-
venientes de la actividad industrial que realiza –cuya base liquida de
acuerdo a lo dispuesto en el Convenio Multilateral- mientras que, se-
gún sostiene, aplica -de un modo genérico y arbitrario- una alícuota del
0,50% a todas las industrias radicadas en su jurisdicción.

En ese contexto, aduce que la pretensión provincial constituye una


invasión a las facultades exclusivas de la Nación para reglar el comer-
cio con las naciones extranjeras y las provincias entre sí (artículo 75,
inciso 13, de la Constitución Nacional), e instaura una “aduana inte-
rior” que vulnera lo prescripto por los artículos 4°, 9°, 10, 11, 12, 14, 16,
17, 28, 31 y 75, incisos 1°, 10 y 13, y 126 de la Constitución Nacional. Cita
jurisprudencia del Tribunal en apoyo de su postura.

Por último, desarrolla las razones por las cuales, a su entender, se


cumplen los requisitos para la procedencia de la acción declarativa.

II) A fs. 97 dictaminó la señora Procuradora Fiscal, y sobre la base


de esa opinión, a fs. 105/106 el Tribunal declaró su competencia ori-
ginaria para entender en la presente causa e hizo lugar a la medida
cautelar solicitada.

III) A fs. 136/167 vta. la Provincia de Córdoba contesta la demanda


y solicita su rechazo.
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 79
345

Tras las negativas de rigor, reproduce los artículos 18 de la ley im-


positiva provincial 10.412 y 215, inciso 23, del Código Tributario (t.o. por
el decreto local 400/2015).

Destaca que el objetivo de la medida fiscal en cuestión debe enten-


derse como una política de promoción y fomento enmarcada en la po-
testad tributaria provincial de promover la industria local y estimular
su desarrollo, reservada para sí a través del artículo 125 de la Consti-
tución Nacional, en la búsqueda de concretar la llamada cláusula del
progreso o desarrollo al que se refiere el artículo 75, inciso 18, de la Ley
Fundamental.

IV) A fs. 190 obra el dictamen de la señora Procuradora Fiscal


acerca de las cuestiones constitucionales propuestas, que remite a lo
dictaminado en su oportunidad en la causa CSJ 505/2012 (48-B)/CS1
“Bayer S.A. c/ Santa Fe, Provincia de s/ acción declarativa de certeza”.

Considerando:

1°) Que, tal como lo ha decidido el Tribunal a fs. 105/106, esta causa
corresponde a la competencia originaria de la Corte Suprema de Justicia
de la Nación, según los artículos 116 y 117 de la Constitución Nacional.

2°) Que la acción deducida constituye una vía idónea para motivar la
intervención del Tribunal, pues no se trata de dar solución a una hipóte-
sis abstracta sino que se propone precaver los efectos de la aplicación de
la ley provincial 10.412, a la par de fijar relaciones legales que vinculan
a las partes en el conflicto (Fallos: 311:421; 318:30; 323:1206 y 327:1034).

Es sabido que la declaración de certeza, en tanto no tenga carácter


simplemente consultivo, no importe una indagación meramente espe-
culativa y responda a un “caso” que busque precaver los efectos de un
acto en ciernes, al que se atribuye ilegitimidad y lesión al régimen fe-
deral, constituye causa en los términos de la Ley Fundamental (Fallos:
310:606 y 977; 311:421, entre otros).

A la luz de lo expuesto, en el presente caso, se advierte que ha


mediado una conducta estatal explícita de la demandada dirigida a la
aplicación de las alícuotas del impuesto sobre los ingresos brutos que
la aquí actora cuestiona (Fallos: 311:421 y 328:4198).
80 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

En efecto, de la prueba documental agregada a la causa se des-


prende que la actividad desplegada por la autoridad provincial tiene
entidad suficiente para sumir a la actora en un estado de incertidum-
bre sobre la existencia, alcance y modalidad de una relación jurídi-
ca, por lo que la controversia es actual y concreta (Fallos: 310:606 y
311:421, precedentemente citados, entre otros).

En consecuencia, es dable concluir que se encuentran reunidos los


recaudos exigidos por el artículo 322 del código de rito, para la proce-
dencia formal de la acción declarativa.

3°) Que en cuanto al fondo del asunto, la cuestión a resolver en el


sub lite presenta sustancial analogía con la ya examinada y resuelta
por el Tribunal en Fallos: 340:1480 y en la causa CSJ 114/2014 (50-H)/
CS1 “Harriet y Donnelly S.A. c/ Chaco, Provincia del s/ acción declara-
tiva de certeza”, sentencias del 31 de octubre de 2017, a cuyos funda-
mentos y conclusiones corresponde remitir en cuanto fueren aplica-
bles al caso de autos, en razón de brevedad y con el propósito de evitar
repeticiones innecesarias.

4°) Que, por lo tanto, la aplicación de la ley impositiva que se


cuestiona, en el caso concreto, al gravar a la actora su actividad (v.
cuarto párrafo del resultando I), con la alícuota “residual” del 4,75%
obstaculiza el desenvolvimiento del comercio entre las provincias
(v. también los formularios de notificación de las resoluciones
DJRAF-R 0006/2017 y 0004/2018 de la Dirección General de Rentas,
fs. 9/12 y 98/100 vta.).

5°) Que, en tales condiciones, a la luz de los preceptos constitucio-


nales examinados y de los criterios fijados por esta Corte a su respec-
to, en el sub examine queda en evidencia la discriminación que genera
la legislación provincial en función del lugar de radicación del esta-
blecimiento productivo del contribuyente, en tanto lesiona el principio
de igualdad (Constitución Nacional, artículo 16), y altera la corriente
natural del comercio (Constitución Nacional, artículos 75, inciso 13, y
126), instaurando así una suerte de “aduana interior” vedada por la
Constitución Nacional (artículos 9° a 12), para perjudicar a los produc-
tos foráneos en beneficio de los manufacturados en su territorio, ex-
tremo que conduce a la declaración de invalidez de la pretensión fiscal
de la demandada (Fallos: 340:1480).
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 81
345

Por ello, y concordemente con lo dictaminado por la señora Pro-


curadora Fiscal, se decide: Hacer lugar a la demanda entablada por
Outokumpu Fortinox S.A. y, en consecuencia, declarar la inconstitu-
cionalidad del artículo 18 de la ley 10.412 de la Provincia de Córdoba,
como así también la de la pretensión fiscal fundada en dicha normativa
(resolución DJRAF-R 0006/2017). Con costas a la vencida (artículo 68,
Código Procesal Civil y Comercial de la Nación). Notifíquese, comuní-
quese esta decisión a la Procuración General de la Nación y, oportuna-
mente, archívese.

Horacio Rosatti — Carlos Fernando Rosenkrantz — Juan Carlos


Maqueda — Ricardo Luis Lorenzetti.

Nombre del actor: Outokumpu Fortinox S.A.


Nombre del demandado: Provincia de Córdoba.
Profesionales: Dres. Juan R. Astibia; Luis M. Flores Giménez; Leticia V. Aguirre,
Sonia L. Trinidad y Julia Enriquez.
Ministerio Público: Dra. Laura M. Monti.

ANSELMI, HÉCTOR RUBÉN c/ FERROCARRILES


ARGENTINOS s/ diferencias salariales

ASTREINTES

Es arbitraria la decisión que declaró mal concedido el recurso de ape-


lación interpuesto por el Estado Nacional contra la resolución por me-
dio de la cual el juez de primera instancia aprobó la liquidación de as-
treintes y dispuso que la suma allí consignada llevaría intereses, pues
el tribunal anterior en grado, con apoyo en meras consideraciones for-
males, omitió tratar las serias alegaciones del Estado Nacional acer-
ca del gravamen irreparable que le causaba lo resuelto por el juez al
aprobar una liquidación de astreintes por un monto, según dijo, exor-
bitante, sin reparar en el carácter provisional de aquellas, ni en que la
obligación principal ya había sido cumplida ni en la circunstancia de
que el trámite del pago fue realizado bajo la estricta observancia de las
normas de consolidación de deudas públicas.
82 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

RECURSO EXTRAORDINARIO

Aun cuando las decisiones dictadas en la etapa de ejecución no revisten


el carácter de definitivas a los fines del art. 14 de la ley 48, ellas son
equiparables a tales cuando causan al apelante un gravamen de insus-
ceptible reparación ulterior.

RECURSO EXTRAORDINARIO

Si bien los pronunciamientos que declaran la improcedencia de los re-


cursos deducidos ante los tribunales de la causa no son, en principio,
revisables mediante la vía del art. 14 de la ley 48, corresponde hacer
excepción a dicha regla cuando la decisión frustra la vía utilizada por el
justiciable sin fundamentación idónea o suficiente, lo que traduce una
violación a la garantía del debido proceso adjetivo consagrada por el art.
18 de la Constitución Nacional.

FALLO DE LA CORTE SUPREMA

Buenos Aires, 17 de febrero de 2022.

Vistos los autos: “Recurso de hecho deducido por la demandada en


la causa Anselmi, Héctor Rubén c/ Ferrocarriles Argentinos s/ diferen-
cias salariales”, para decidir sobre su procedencia.

Considerando:

1º) Que la Cámara Federal de Apelaciones de Mar del Plata decla-


ró mal concedido el recurso de apelación interpuesto por el Estado
Nacional contra la resolución por medio de la cual el juez de primera
instancia aprobó la liquidación de astreintes y dispuso que la suma allí
consignada llevaría intereses. Contra ese pronunciamiento, el Estado
Nacional dedujo recurso extraordinario federal que, denegado, originó
la interposición de la queja en examen.

2º) Que para así resolver, el a quo afirmó que los pronunciamientos
emitidos en la etapa de ejecución de sentencia son inapelables (art.
109 de la ley 18.345).
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 83
345

3º) Que aun cuando las decisiones dictadas en la etapa de ejecu-


ción no revisten el carácter de definitivas a los fines del art. 14 de la
ley 48, ellas son equiparables a tales cuando -como en el caso- causan
al apelante un gravamen de insusceptible reparación ulterior (Fallos:
317:1071; 322:1201; 324:826; 330:4338). Por otra parte, si bien los pronun-
ciamientos que declaran la improcedencia de los recursos deducidos
ante los tribunales de la causa no son, en principio, revisables median-
te la vía del art. 14 de la ley 48, corresponde hacer excepción a dicha
regla cuando la decisión frustra la vía utilizada por el justiciable sin
fundamentación idónea o suficiente, lo que traduce una violación a la
garantía del debido proceso adjetivo consagrada por el art. 18 de la
Constitución Nacional (Fallos: 319:2313; 324:3664; 340:1753, entre otros).

4º) Que tal situación se presenta en autos, toda vez que el tribunal
anterior en grado, con apoyo en meras consideraciones formales, omi-
tió tratar las serias alegaciones del Estado Nacional acerca del gra-
vamen irreparable que le causaba lo resuelto por el juez de primera
instancia al aprobar una liquidación de astreintes por un monto, según
dijo, exorbitante, sin reparar en el carácter provisional de aquellas, ni
en que la obligación principal ya había sido cumplida durante el año
2010 ni en la circunstancia de que el trámite del pago fue realizado
bajo la estricta observancia de las normas de consolidación de deudas
públicas (v. causa CSJ 335/2011 (47-S)/CS1 “Sánchez, Juan Luis c/ YPF
SA y otro s/ part. accionariado obrero”, fallada el 20 de agosto de 2014).

5°) Que en las condiciones expuestas, el pronunciamiento apelado


exhibe graves vicios de fundamentación que lo descalifican como un
acto jurisdiccional válido con arreglo a la doctrina de esta Corte sobre
arbitrariedad de sentencias.

Por ello, se hace lugar a la queja, se declara procedente el recur-


so extraordinario y se deja sin efecto la sentencia apelada. Con costas.
Vuelvan los autos al tribunal de origen para que, por medio de quien
corresponda, se dicte nuevo pronunciamiento con arreglo a la presente.
Exímase al recurrente de integrar el depósito previsto en el art. 286 del
Código Procesal Civil y Comercial de la Nación, cuyo pago se encuentra
diferido de conformidad con lo prescripto en la acordada 47/91. Agrégue-
se la queja al principal. Notifíquese y, oportunamente, remítase.

Horacio Rosatti — Carlos Fernando Rosenkrantz — Juan Carlos


Maqueda — Ricardo Luis Lorenzetti.
84 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

Recurso de queja interpuesto por el Estado Nacional – Ministerio de Hacienda y Fi-


nanzas Públicas, parte demandada, representado por el Dr. Roberto Omar Becerra.
Tribunal de origen: Cámara Federal de Apelaciones de Mar del Plata.
Tribunal que intervino con anterioridad: Juzgado Federal de Azul nº 2.

SPAGNOLO, RICARDO ANÍBAL y Otros c/ GCBA y Otros


s/ Daños y perjuicios (acc. trán. c/ les. o muerte)

CADUCIDAD DE LA INSTANCIA

Toda vez que la cámara al confirmar la caducidad de instancia prescin-


dió de la circunstancia de que la nueva vista omitida por el juzgado ha-
bía sido solicitada por la Defensoría, independientemente del resultado
de la intimación a la actora y proveída sin condicionarla al resultado de
dicha intimación o a una finalidad determinada (por ejemplo, la desig-
nación de un tutor), la caducidad de la instancia no podía decretarse
por cuanto estaba pendiente una actividad que correspondía al juzgado
y no a la parte actora, sin que resulte razonable la inferencia del a quo
en el sentido de que la nueva vista no era necesaria para la prosecución
del trámite de la causa, ante la actividad de los representantes legales
del menor de edad posterior a la providencia, pues dicha actividad de
la representación legal del menor -que ya había sido cuestionada por
la Defensoría- resultó, por demás, insuficiente, tal como lo demuestra
la secuela que tuvo la causa, en tanto que la nueva vista ordenada y
omitida por el juzgado, tenía relación directa con la posibilidad de que
la Defensoría peticionara las medidas que considerase pertinentes, en
ejercicio de la intervención que la ley prevé para garantizar la adecuada
representación en juicio del menor.

CADUCIDAD DE LA INSTANCIA

Si bien los agravios sobre la caducidad de la instancia remiten al exa-


men de cuestiones fácticas y de derecho procesal ajenas, en principio,
a la instancia extraordinaria, cabe hacer excepción a esa regla cuando
media un apartamiento de las constancias de la causa conducentes para
la correcta solución del caso o un excesivo rigor formal que menoscaba
el derecho de defensa en juicio y el debido proceso.
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 85
345

FALLO DE LA CORTE SUPREMA

Buenos Aires, 17 de febrero de 2022.

Vistos los autos: “Recurso de hecho deducido por el Defensor Ofi-


cial en representación de N.A.S en la causa Spagnolo, Ricardo Aníbal
y otros c/ GCBA y otros s/ daños y perjuicios (acc. trán. c/ les. o muer-
te)”, para decidir sobre su procedencia.

Considerando:

1°) Que los antecedentes de la causa y los fundamentos para con-


siderar que la decisión recurrida es equiparable a sentencia definitiva,
en los términos del art. 14 de la ley 48, se encuentran adecuadamente
reseñados en los puntos I, II y III del dictamen del señor Procurador
Fiscal, a los que cabe remitir a fin de evitar reiteraciones innecesarias.

2°) Que si bien los agravios del recurrente sobre la caducidad de la


instancia remiten al examen de cuestiones fácticas y de derecho pro-
cesal ajenas, en principio, a la instancia extraordinaria, cabe hacer ex-
cepción a esa regla cuando media un apartamiento de las constancias
de la causa conducentes para la correcta solución del caso o un exce-
sivo rigor formal que menoscaba el derecho de defensa en juicio y el
debido proceso (Fallos: 324:3645, 329:4865, 342:741 y 1362, entre otros).

3°) Que la Sala E de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Ci-


vil, confirmó la caducidad de la instancia decretada por el juez ante la
inacción de los representantes legales del actor menor de edad, con
fundamento en que la Defensoría Pública había tenido oportuna in-
tervención en el trámite de la causa. Asimismo, concluyó que no se
daba en el caso el supuesto previsto en el art. 313, inciso tercero, del
Código Procesal Civil y Comercial de la Nación, por cuanto después
de la intimación de fs. 375, pedida por la Defensoría, la actora activó
el procedimiento. Sobre esa base, concluyó que hasta ese momento
no correspondía designar un tutor “ad litem” para el menor de edad.

4°) Que asiste razón al Defensor Público Tutor cuando en su recur-


so extraordinario asigna relevancia a la circunstancia de que el juz-
gado no dio cumplimiento con la nueva vista pedida por la Defensora
Pública de Menores y dispuesta en la providencia de fs. 375.
86 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

En efecto, en la citada providencia se intimó a la actora, a pedido


de la Defensoría, para que en diez días cumpliera con el libramiento
del oficio ordenado a fs. 367, bajo apercibimiento de designar un tutor
para que representara al menor de edad. En dicha providencia se dis-
puso, asimismo, que vencido el referido plazo se diera nueva vista a la
Defensora de Menores.

No obstante que esa nueva vista no fue cumplida por el juzgado


de acuerdo con lo ordenado en la providencia de fs. 375, se decretó la
caducidad de la instancia. La cámara confirmó esa decisión al consi-
derar que tal omisión no impedía la caducidad de la instancia en los
términos del art. 313, inciso tercero, del código procesal, pues la actora
había activado el procedimiento con posterioridad a esa providencia,
siendo innecesaria la designación de un tutor.

Al decidir de ese modo, la cámara prescindió de la circunstancia


de que la nueva vista omitida por el juzgado había sido solicitada por
la Defensoría “independientemente” del resultado de la intimación a
la actora (fs. 374), y proveída sin condicionarla al resultado de dicha
intimación o a una finalidad determinada (por ejemplo, la designa-
ción de un tutor). Consecuencia de ello, la caducidad de la instancia
no podía decretarse por cuanto estaba pendiente una actividad que
correspondía al juzgado y no a la parte actora (doctrina de Fallos:
340:2016; 341:1655; 342:741 y 343:1126), sin que resulte razonable la in-
ferencia del a quo en el sentido de que la nueva vista no era necesaria
para la prosecución del trámite de la causa, ante la actividad de los
representantes legales del menor de edad posterior a la providencia
de fs. 375. Dicha actividad de la representación legal del menor –que
ya había sido cuestionada por la Defensoría en su presentación de fs.
374- resultó, por demás, insuficiente, tal como lo demuestra la secue-
la que tuvo la causa, en tanto que la nueva vista ordenada y omitida
por el juzgado, tenía relación directa con la posibilidad de que la De-
fensoría peticionara las medidas que, ante las referidas particulari-
dades de la causa, considerase pertinentes, en ejercicio de la inter-
vención que la ley prevé para garantizar la adecuada representación
en juicio del menor de edad (arts. 59 del Código Civil y 54 de la ley
24.946, vigentes al momento de la providencia de fs. 375; en el mismo
sentido, art. 103 del Código Civil y Comercial de la Nación y art. 43 de
la ley 27.149; art. 27 de la ley 26.061).
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 87
345

5°) Que, en consecuencia, lo decidido guarda relación directa e in-


mediata con las garantías constitucionales de la defensa en juicio y el
debido proceso que se invocan como vulneradas (arts. 15 de la ley 48
y 18 de la Constitución Nacional), por lo que corresponde su descalifi-
cación como acto jurisdiccional, en los términos de la doctrina sobre
arbitrariedad de sentencias.

Por ello, de conformidad con lo dictaminado en lo pertinente por


el señor Procurador Fiscal, se hace lugar a la queja, se declara pro-
cedente el recurso extraordinario interpuesto y se deja sin efecto la
decisión apelada. Vuelvan las actuaciones al tribunal de origen a fin de
que, por medio de quien corresponda, proceda a dictar un nuevo pro-
nunciamiento con arreglo al presente. Agréguese la queja al principal.
Notifíquese y devuélvase.

Horacio Rosatti — Carlos Fernando Rosenkrantz — Juan Carlos


Maqueda — Ricardo Luis Lorenzetti.

Recurso de queja interpuesto por Juan Pablo Olmo, Defensor Público Tutor de la
Tutoría nº 1, en carácter de tutor ad litem de N.A.S.
Tribunal de origen: Sala E de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil.
Tribunales intervinientes con anterioridad: Juzgado Nacional de Primera Instancia
en lo Civil nº 69.
88 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 89
345

MARZO

CICCONE CALCOGRÁFICA S.A. s/ Otros – concurso


preventivo s/ Incidente transitorio

EXPROPIACION

Resulta formalmente inadmisible el recurso extraordinario deducido


por el Estado Nacional y la AFIP contra la sentencia que declaró la in-
constitucionalidad parcial del art. 3º de la ley 26.761 y del art. 4º del de-
creto 252/2013, pues contrariamente a lo sostenido por los recurrentes,
la cámara hizo mérito de las consideraciones derivadas del fin de orden
público o de bien público perseguido por la ley 26.761, concluyendo que
no eran suficientes para impedir un juicio sobre su validez constitucio-
nal, so pena de reconocer entre las posibilidades del Poder Legislativo el
desconocimiento de garantías individuales consagradas en la Constitu-
ción Nacional; razonamiento que no fue objeto de una crítica adecuada.

EXPROPIACION

Es formalmente inadmisible el recurso extraordinario deducido por el


Estado Nacional y la AFIP contra la sentencia que declaró la inconsti-
tucionalidad parcial del art. 3º de la ley 26.761 y del art. 4º del decreto
252/2013, toda vez que el tribunal a quo centró su decisión en una cues-
tión que se presenta como medular, a saber: que la excepción a la regla
según la cual el pago de la suma expropiatoria debe efectuarse en “di-
nero en efectivo” solo podría tornarse operativa si el sujeto expropiado
prestara su conformidad con una modalidad de pago diferente a aquella
(art. 12 de la ley 21.499), situación que -entendió- al no haber aconteci-
do en el caso obstaba a apartarse de la solución legal prevista sobre el
punto; argumentación que no ha sido desvirtuada por los recurrentes
que, más aún, omitieron toda consideración al respecto y se limitaron a
realizar meras afirmaciones dogmáticas y genéricas referidas al carác-
ter de orden público que el legislador otorgó a la mencionada ley 26.761
y a su preeminencia por sobre el interés individual de los acreedores de
la fallida, sin formular reproche alguno al fundamento central expuesto
por el a quo acerca de la aplicación del citado art. 12 de la ley 21.499
90 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

EXPROPIACION

Es inadmisible el recurso extraordinario deducido por el Estado Nacio-


nal y la AFIP contra la sentencia que consideró que la excepción a la
regla según la cual el pago de la suma expropiatoria debe efectuarse
en “dinero en efectivo” solo podría tornarse operativa si el sujeto ex-
propiado prestara su conformidad con una modalidad de pago diferente
a aquella (art. 12 de la ley 21.499), en tanto, y sin que la decisión que
se adopta en el caso importe juzgar respecto de la constitucionalidad
del pago indemnizatorio que no sea en efectivo, sino en otra especie de
valor, cuando media el consentimiento del expropiado, en caso tal con-
sentimiento -que opera como presupuesto para considerar la menciona-
da modalidad alternativa de pago y, en su caso, su presunta validez- ni
siquiera se había logrado, por lo que resulta ociosa toda ponderación
jurídica ulterior.

EXPROPIACION

A partir del 1º de abril de 1991 debe computarse la tasa de interés pa-


siva promedio, que publica mensualmente el Banco Central (art. 10 del
decreto 941/41), a fin de mantener incólume el contenido económico de
la prestación.
-Del precedente “Entidad Binacional Yacyretá” (Fallos: 315:992) al que
la Corte remite-

FUNDAMENTACION AUTONOMA

El requisito de fundamentación autónoma consiste en que el escrito del


recurso extraordinario contenga un relato prolijo de los hechos de la
causa de relevancia principal, que permita vincularlos con las cuestio-
nes que se plantean como de naturaleza federal mediante una crítica
concreta y razonada de los argumentos en que se basó la sentencia que
se impugna, sin que, incluso, valga a tal efecto una nueva crítica general
a las líneas principales de la argumentación del pronunciamiento ape-
lado, pues resulta exigible rebatir todos y cada uno de los argumentos
en que el juzgador se apoyó para arribar a las conclusiones de que el
apelante se agravia y ello tampoco se logra con solo sostener un criterio
interpretativo distinto del seguido en la sentencia recurrida.
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 91
345

FUNDAMENTACION AUTONOMA

Resulta formalmente inadmisible el recurso extraordinario si no con-


tienen una crítica concreta y razonada de todos y cada uno de los argu-
mentos en que se sustenta el fallo que se impugna, y solo se limitan a
poner de manifiesto la disconformidad con lo resuelto mediante la ase-
veración de una determinada solución jurídica contraria a la propuesta
en el pronunciamiento recurrido, sin desvirtuar los fundamentos que
dan basamento a la sentencia apelada ni demostrar -en términos que
formen convicción- de qué manera ella permite echar por tierra las mo-
tivaciones que respaldan la decisión que causa agravio.

FALLO DE LA CORTE SUPREMA

Buenos Aires, 3 de marzo de 2022.

Vistos los autos: “Ciccone Calcográfica S.A. s/ otros – concurso


preventivo s/ incidente transitorio”.

Considerando:

1°) Que encontrándose en trámite el concurso preventivo -deve-


nido en quiebra- de Compañía de Valores Sudamericana S.A. (ex Cic-
cone Calcográfica S.A.), se dictó la ley 26.761 que declaró de utilidad
pública y sujeta a expropiación a la citada sociedad. En lo que al caso
interesa, el art. 3° de la referida norma dispuso que “La suma que
eventualmente deba abonarse en cumplimiento del proceso expro-
piatorio será pagada -hasta el monto correspondiente si excediera el
de la tasación- con la deuda que Compañía de Valores Sudamerica-
na S.A., registre ante la Administración Federal de Ingresos Públicos
(AFIP), organismo actuante en el ámbito del Ministerio de Economía
y Finanzas Públicas”.

En ese contexto, por decreto 252/2013 se designó como sujeto ex-


propiante a la A.F.I.P., se dispuso que los créditos de la A.F.I.P. contra
la fallida debían afectarse a la compensación establecida en el men-
cionado art. 3° y se otorgó el uso de los bienes de esta a la Sociedad
del Estado Casa de Moneda hasta terminar el proceso expropiatorio.
Asimismo, se suscribió el “Convenio de Avenimiento de Expropiación”
92 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

entre la A.F.I.P. y el Ministro de Economía y Finanzas Públicas de la


Nación, en su carácter de interventor designado por el Poder Ejecu-
tivo Nacional en la citada sociedad (decreto 1338/2012), en el que se
acordó el importe de $ 275.724.618 en concepto de indemnización por
expropiación y se dispuso que dicha suma se compensaba con la deu-
da fiscal que registraba la fallida.

Con motivo de dichas cuestiones se suscitaron diversos planteos


que dieron lugar a la formación del presente incidente transitorio.

2°) Que en el marco del mencionado incidente, la Sala D de la Cá-


mara Nacional de Apelaciones en lo Comercial confirmó la sentencia
de primera instancia en cuanto:

i) declaró la inconstitucionalidad parcial del art. 3° de la ley 26.761,


así como del art. 4° del decreto 252/2013 y de la cláusula 6° del Convenio
de Avenimiento;

ii) dispuso la pérdida de legitimación del interventor designado


a los fines de la percepción de la indemnización derivada del trámi-
te de expropiación de la citada sociedad y de su representante legal
estatutario;

iii) y mantuvo la vigencia del contrato celebrado entre el referido


interventor y la Casa de Moneda S.E. hasta la culminación del proceso
expropiatorio.

En tales condiciones, la cámara intimó al Estado Nacional a depo-


sitar en este proceso la suma de $ 275.724.618 -según tasación de los
bienes de la fallida efectuada por el Tribunal de Tasación-, más intere-
ses a la tasa del 6% anual desde el 12 de marzo de 2013 hasta el efectivo
pago dentro del plazo de 30 días (confr. fs. 1104/1149, 2136/2143 y 2153).

3°) Que después de expedirse respecto de otras cuestiones y con


carácter previo a resolver sobre el planteo de inconstitucionalidad del
art. 3° de la referida ley 26.761, la cámara puntualizó que -contraria-
mente a lo pretendido- el juez de la quiebra era competente para en-
tender en dicho asunto por cuanto tal aspecto no podía escindirse de
los restantes específicamente sometidos a la jurisdicción concursal,
desde que ella conocía en la suerte del activo que era la garantía co-
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 93
345

mún de los acreedores y en la satisfacción de sus intereses median-


te el proceso liquidatorio. Ello así, pues entendió que el estudio de la
constitucionalidad de la norma tenía directa relación con la posibilidad
-o no- de cumplir con la manda legal de realizar los bienes de la fallida
y, por ende, con la continuación de dicho trámite.

Asimismo, sostuvo que el síndico tenía legitimación para proponer,


en el ámbito de su actuación e incumbencia, cuestionamientos de va-
lidez constitucional. Recordó que el síndico era un órgano del concur-
so con facultades heterogéneas, entre las que se encontraban -entre
otras- la de velar por la integridad del patrimonio cesante en el marco
de una actuación que también se desarrollaba en el interés de la ley.
De ahí que concluyó que, fuera en tutela de la garantía de los acreedo-
res o para la defensa de la legalidad, no era discutible su legitimación
para formular planteos de esa naturaleza, por lo que los agravios sobre
el punto resultaban inadmisibles. Idéntica solución adoptó respecto de
las críticas vinculadas con la oportunidad del planteo.

4°) Que sentado ello y en lo que hace a la cuestión medular, la cá-


mara destacó como puntos de partida del análisis que i) las considera-
ciones derivadas del fin de orden público o de bien público perseguido
por la mencionada ley 26.761 no eran suficientes para impedir un juicio
sobre su validez constitucional, y ii) no estaba en tela de juicio la califi-
cación de utilidad pública efectuada en el art. 1° de la citada ley.

A partir de tales premisas, recordó, con referencia a precedentes


de la Corte Suprema, que el art. 17 de la Constitución Nacional deter-
minaba desde 1853 que la expropiación por causa de utilidad pública
debía ser previamente indemnizada y que el concepto de indemniza-
ción era más amplio que el “precio”, pues se trataba de un fenóme-
no jurídico de conversión y sustitución de derechos del particular en
favor de la comunidad, mediante el cual se abonaba al expropiado
el resarcimiento del perjuicio. Precisó que indemnizar consistía en
pagar el equivalente económico del bien del que se privaba al expro-
piado, dicho esto en sentido amplio, comprensivo del resarcimiento
del daño. De ahí que el medio de pago fuera el “dinero” pues era
oficialmente la medida de los valores, criterio que, entendió, no era
otro que el expresamente previsto por el art. 12 de la ley 21.499 y con-
cordaba con lo manifestado por Vélez Sarsfield en la nota al art. 2511
del anterior Código Civil.
94 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

Enfatizó que la indemnización -en cuanto reemplazo del bien ex-


propiado por un equivalente en dinero- no constituía una acreencia
librada a las leyes ordinarias sino una garantía constitucional indi-
solublemente ligada a la prohibición de confiscar bienes. La indem-
nización en materia expropiatoria debía entenderse como el resar-
cimiento de todo lo necesario para que el patrimonio del expropiado
quedara en la situación que tenía antes de la expropiación, la que
traducía un cambio de valores: el expropiado dejaba de ser propieta-
rio de la cosa o bien objeto de la expropiación y se convertía en titular
de una suma de dinero.

5°) Que a renglón seguido, la cámara reconoció que a estar a lo dis-


puesto en el citado art. 12 de la ley de expropiación 21.499, podía admi-
tirse, como excepción, que el pago de la indemnización expropiatoria
no se efectuara en dinero en efectivo, es decir, con entrega de moneda.
Empero, hizo hincapié en que ello solo era posible en la medida en
que el expropiado prestara su conformidad con dicha modalidad de
pago. Ausente tal conformidad, correspondía, sin más, estar a la re-
gla según la cual la indemnización debía consistir en el pago de una
suma de dinero (el destacado es propio).

En ese contexto, destacó que en el caso la sindicatura concursal,


en ejercicio de las facultades de disposición y administración que co-
rrespondían a la expropiada (arts. 107 y 109 de la ley 24.522), no había
consentido la modalidad de pago aprobada por el art. 3° de la refe-
rida ley 26.761, lo que conducía naturalmente la solución al normal
canal de un pago dinerario “en efectivo” (el destacado es propio).

Por último, y al solo efecto de disipar cualquier cuestión, la cámara


añadió que ningún consentimiento podía ser invocado desde que no se
trataba solamente de los derechos de la expropiada ejercidos por la
sindicatura, sino también de la defensa de los intereses de los acreedo-
res que también competía al órgano sindical. Vinculado a esta última
cuestión, formuló variadas consideraciones atinentes a la improce-
dencia de una compensación como la contemplada en el mencionado
art. 3° de la ley 26.761.

6°) Que contra dicho pronunciamiento la sindicatura, el Estado


Nacional y la A.F.I.P. interpusieron sendos recursos extraordinarios
que fueron concedidos en atención a las cuestiones federales plantea-
das en cada uno de ellos (ley 26.761, decreto 252/2013, art. 20 de la ley
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 95
345

21.499) y denegados por arbitrariedad y gravedad institucional (conf.


fs. 2196/2208, 2210/2229, 2232/2243 y 3462/3463).

Solo el Estado Nacional dedujo queja por la denegación del re-


curso extraordinario oportunamente interpuesto con sustento en la
causal de gravedad institucional (COM 38295/2013/2/RH2, que corre
por cuerda).

7°) Que en atención a los agravios planteados, corresponde en pri-


mer lugar entender en los remedios federales deducidos por el Estado
Nacional y la A.F.I.P.

Una lectura atenta de los citados recursos permite concluir -como


ha sido destacado por el señor Procurador General de la Nación inte-
rino- que resultan formalmente inadmisibles desde que no satisfacen
el requisito de fundamentación autónoma que es exigido a los fines de
que la Corte Suprema pueda entender en el asunto traído a su conoci-
miento (art. 15 de la ley 48).

Este Tribunal ha señalado en reiteradas oportunidades que la


fundamentación autónoma consiste en que el escrito del recurso ex-
traordinario contenga un relato prolijo de los hechos de la causa de
relevancia principal, que permita vincularlos con las cuestiones que
se plantean como de naturaleza federal mediante una crítica concre-
ta y razonada de los argumentos en que se basó la sentencia que se
impugna, sin que, incluso, valga a tal efecto una nueva crítica general
a las líneas principales de la argumentación del pronunciamiento ape-
lado, pues resulta exigible rebatir todos y cada uno de los argumentos
en que el juzgador se apoyó para arribar a las conclusiones de que el
apelante se agravia. Ello tampoco se logra con solo sostener un crite-
rio interpretativo distinto del seguido en la sentencia recurrida (conf.
Fallos: 318:1593; 323:1261; 328:110, 1000 y 4605; 329:2218 y 5581; 330:16 y
2639, entre otros).

A la luz de dichas premisas, las presentaciones a examen no con-


tienen una crítica concreta y razonada de todos y cada uno de los argu-
mentos en que se sustenta el fallo que se impugna, y solo se limitan a
poner de manifiesto la disconformidad con lo resuelto mediante la ase-
veración de una determinada solución jurídica contraria a la propues-
ta en el pronunciamiento recurrido, sin desvirtuar los fundamentos
que dan basamento a la sentencia apelada ni demostrar -en términos
96 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

que formen convicción- de qué manera ella permite echar por tierra
las motivaciones que respaldan la decisión que causa agravio (conf.
arg. Fallos: 316:83 y 420; 341:235, entre otros).

En efecto, contrariamente a lo sostenido por los recurrentes, la


cámara hizo mérito de las consideraciones derivadas del fin de orden
público o de bien público perseguido por la citada ley 26.761, conclu-
yendo que no eran suficientes para impedir un juicio sobre su validez
constitucional, so pena de reconocer entre las posibilidades del Poder
Legislativo el desconocimiento de garantías individuales consagradas
en la Constitución Nacional; este razonamiento no fue objeto de una
crítica adecuada. El tribunal a quo también centró su decisión en una
cuestión que -en el caso- se presenta como medular, a saber: que la
excepción a la regla según la cual el pago de la suma expropiatoria
debe efectuarse en “dinero en efectivo” solo podría tornarse operativa
si el sujeto expropiado prestara su conformidad con una modalidad de
pago diferente a aquella (art. 12 de la ley 21.499), situación que -enten-
dió- al no haber acontecido en el presente caso obstaba a apartarse de
la solución legal prevista sobre el punto.

La referida argumentación -en tanto definió la suerte de la preten-


sión en este aspecto- no ha sido desvirtuada por los recurrentes que,
más aún, omitieron toda consideración al respecto y se limitaron a rea-
lizar meras afirmaciones dogmáticas y genéricas referidas al carácter
de orden público que el legislador otorgó a la mencionada ley 26.761 y a
su preeminencia por sobre el interés individual de los acreedores de la
fallida, sin formular reproche alguno al fundamento central expuesto
por el tribunal a quo acerca de la aplicación del art. 12 de la ley 21.499
en lo que atañe a la necesidad de contar con el consentimiento del
expropiado para, en su caso, admitir un modo de pago de la indemni-
zación expropiatoria diferente al dispuesto por ley.

La falencia procesal apuntada obsta a la procedencia de los re-


medios intentados, desde que ha quedado incólume la argumentación
medular sobre la que se edifica la solución propuesta en el pronuncia-
miento apelado. Dicho de otro modo y sin que la decisión que se adopta
en el caso importe juzgar respecto de la constitucionalidad del pago
indemnizatorio que no sea en efectivo, sino en otra especie de valor,
cuando media el consentimiento del expropiado, en el sub examine
tal consentimiento -que opera como presupuesto para considerar la
mencionada modalidad alternativa de pago y, en su caso, su presunta
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 97
345

validez- ni siquiera se había logrado, por lo que resulta ociosa toda


ponderación jurídica ulterior.

Atento al alcance con que han sido concedidos los recursos ex-
traordinarios, no corresponde atender los restantes agravios.

En tales condiciones, corresponde desestimar los recursos


extraordinarios deducidos por el Estado Nacional y la A.F.I.P.,
respectivamente.

8°) Que los agravios planteados por el Estado Nacional en el re-


curso extraordinario con sustento en la causal de gravedad institu-
cional cuya denegación dio origen a la queja COM 38295/2013/2/RH2,
resultan inadmisibles (art. 280 del Código Procesal Civil y Comercial
de la Nación).

9°) Que el recurso extraordinario deducido por la sindicatura con-


cursal resulta admisible toda vez que se cuestiona la inteligencia de
normas federales (art. 20 de la ley 21.499 y de la ley 23.928) y la sen-
tencia definitiva del superior tribunal de la causa ha sido contraria al
derecho que la apelante funda en ellas (art. 14, inciso 3°, de la ley 48).

De conformidad con lo dictaminado por el señor Procurador Ge-


neral de la Nación interino, los agravios de la recurrente vinculados
con la tasa de interés aplicable sobre el monto de la indemnización ex-
propiatoria a partir de la entrada en vigencia de la ley 23.928, suscitan
el examen de cuestiones oportunamente resueltas por el Tribunal en
Fallos: 315:992; 329:1703 y 333:215, a cuyas consideraciones cabe remi-
tir por razón de brevedad. En tales condiciones, corresponde admitir
los planteos propuestos y, en consecuencia, revocar la sentencia en
cuanto fijó un interés del 6% anual sobre el monto de condena.

Por ello, concordemente con lo dictaminado por el señor Procura-


dor General de la Nación interino, el Tribunal resuelve: I.- Desestimar
los recursos extraordinarios deducidos por el Estado Nacional y la
A.F.I.P., así como la queja por denegación del remedio federal inter-
puesta por el Estado Nacional. II.- Declarar formalmente procedente
el recurso extraordinario deducido por la sindicatura y, en consecuen-
cia y con el alcance indicado, se deja sin efecto la sentencia apelada.
Con costas (art. 68 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación).
98 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

Vuelvan los autos principales al tribunal de origen a fin de que, por


quien corresponda, se proceda a dictar un nuevo fallo con arreglo a
lo expresado. Intímese al Estado Nacional para que en el ejercicio fi-
nanciero correspondiente haga efectivo el depósito previsto en el art.
286 del citado código, de conformidad con lo prescripto en la acordada
47/91. Notifíquese, tómese nota por Mesa de Entradas y, oportunamen-
te, devuélvanse las actuaciones y archívese la queja.

Horacio Rosatti — Carlos Fernando Rosenkrantz — Juan Carlos


Maqueda — Ricardo Luis Lorenzetti.

Recursos extraordinarios interpuestos por la sindicatura, representada por Martín


Alejandro Stolkiner, con el patrocinio letrado de la Dra. Liliana Irene Glikin; el Esta-
do Nacional –Ministerio de Economía y Finanzas Públicas de la Nación-, represen-
tado por la Dra. Leila C. Candia, con el patrocinio letrado de la Dra. Ludmila N. On-
darcuhu; la Administración Federal de Ingresos Públicos, representada por Estrella
Arias Rellan, con el patrocinio letrado de Guillermo Antonio Sorrentino.
Traslados contestados por el Estado Nacional -Ministerio de Economía y Finanzas
Públicas de la Nación-, representado por la Dra. Leila C. Candia, con el patrocinio le-
trado de la Dra. Daniela Domato; la sindicatura, representada por Martín Alejandro
Stolkiner, con el patrocinio letrado de la Dra. Liliana Irene Glikin.
Recurso de queja interpuesto por el Estado Nacional -Ministerio de Economía y Fi-
nanzas Públicas de la Nación-, representado por la Dra. Leila C. Candia, con el patro-
cinio letrado de la Dra. Ludmila N. Ondarcuhu.
Tribunal de origen: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial, Sala D.
Tribunal que intervino con anterioridad: Juzgado Nacional de Primera Instancia en
lo Comercial n° 8.

BIOCARDALES SA c/ DGA s/ Recurso directo de organismo


externo

DERECHOS DE EXPORTACION

Corresponde establecer que el dictado del decreto 509/07 implicó la de-


rogación del arancel del 5% establecido en la resolución (ME) 160/02 y,
a su vez, el establecimiento de un único derecho de exportación para la
mercadería en trato, pues tratándose de leyes sucesivas que legislan
sobre la misma materia, la omisión en la última de disposiciones de las
primeras, importa seguramente dejarlas sin efecto, cuando la nueva ley
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 99
345

crea -como ha sucedido con el decreto 509/2007- un sistema completo


más o menos diferente de la ley antigua, en tanto no sería prudente, en
tales condiciones, alterar la economía y la unidad de la ley nueva, mez-
clando a ella disposiciones quizá heterogéneas de la ley anterior, que
ella ha reemplazado (Disidencia del juez Rosenkrantz).
-Del dictamen de la Procuración General al que el voto en disidencia del
juez Rosenkrantz remite-. -La Corte, por mayoría, declaró inadmisible
el recurso extraordinario (art. 280 CPCCN)-(*)

DERECHOS DE EXPORTACION

Corresponde establecer que el dictado del decreto 509/07 implicó la de-


rogación del arancel del 5% establecido en la resolución (ME) 160/02 y,
a su vez, el establecimiento de un único derecho de exportación para la
mercadería en trato, pues de lo contrario el legislador lo habría manifes-
tado expresamente, en tanto no cabe presumir la inconsecuencia o falta
de previsión del legislador, quien podría haber fijado un derecho de ex-
portación especial para los productos orgánicos, tal como lo estableció
en otras situaciones (Disidencia del juez Rosenkrantz).
-Del dictamen de la Procuración General al que el voto en disidencia del
juez Rosenkrantz remite-. -La Corte, por mayoría, declaró inadmisible
el recurso extraordinario (art. 280 CPCCN)-

EFECTO LIBERATORIO DEL PAGO

El pago solo extingue la obligación tributaria cuando el contribuyente


ingresa el monto debido legalmente, por lo que aquél no posee efecto
liberatorio cuando es menor al estipulado en la norma (Disidencia del
juez Rosenkrantz).
-Del dictamen de la Procuración General al que el voto en disidencia del
juez Rosenkrantz remite-. -La Corte, por mayoría, declaró inadmisible
el recurso extraordinario (art. 280 CPCCN)-

DERECHOS DE EXPORTACION

Toda vez que la empresa actora ingresó un monto inferior al estipulado


legalmente, su pago no puede considerarse liberatorio, pues no extin-

(*) Sentencia del 3 de marzo de 2022. Ver fallo.


100 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

guió la obligación tributaria que recaía en cabeza del contribuyente; sin


que obste a tal conclusión que el Sistema Informático María (SIM) le
haya permitido a dicha sociedad validar una alícuota menor al momento
de liquidar el impuesto, pues dicho sistema informático es una mera
herramienta con la que cuentan los contribuyentes para liquidar y abo-
nar los tributos, pero de ninguna manera sustituye, en caso de discor-
dancia, ni mucho menos deroga la alícuota que resulta aplicable según
la legislación vigente en tal momento y tampoco puede invocarse, para
liberarse de la obligación tributaria debida, la ignorancia respecto de la
vigencia del decreto 509/07, toda vez que el art. 20 Código Civil (ley 340,
vigente al momento de concertarse la exportación) destierra tal posibi-
lidad (Disidencia del juez Rosenkrantz).
-Del dictamen de la Procuración General al que el voto en disidencia del
juez Rosenkrantz remite-. -La Corte, por mayoría, declaró inadmisible
el recurso extraordinario (art. 280 CPCCN)-

DERECHOS DE EXPORTACION

La afirmación del a quo en el sentido que el contribuyente pudo razona-


blemente considerarse liberado de su obligación al haber efectuado un
ingreso acorde al sistema informático no puede compartirse, pues de
acuerdo a los arts. 787, inc. a), y 792 del Código Aduanero, el sujeto pasi-
vo solo puede liberarse de su obligación con el pago del importe acorde
al ordenamiento jurídico mas no al del Sistema Informático María (SIM)
(Disidencia del juez Rosenkrantz).
-Del dictamen de la Procuración General al que el voto en disidencia del
juez Rosenkrantz remite-. -La Corte, por mayoría, declaró inadmisible
el recurso extraordinario (art. 280 CPCCN)-

DERECHOS DE EXPORTACION

Carece de sustento la defensa de la actora basada en que el acto im-


pugnado vulnera las prescripciones del art. 793 del Código Aduanero,
pues no invocó ni mencionó ninguna norma general interpretativa que
haya existido en el momento en que liquidó y abonó los derechos de
exportación, referida a la vigencia de la alícuota del 5%- establecido en
la resolución (ME) 160/02-, pues el hecho que el Sistema Informático
María (SIM) haya posibilitado a los contribuyentes liquidar los derechos
de exportación de acuerdo a esa alícuota, aun luego de la vigencia del
decreto 509/07, no configura la “interpretación general de carácter tri-
butaria” fijada por alguna de las autoridades enumeradas en el segundo
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 101
345

párrafo del art. 793 del Código citado, sino por el contrario, la modifica-
ción efectuada por el sistema tuvo un carácter meramente operativo,
con el fin de adecuar aquel a los términos del citado decreto 509/07, mas
no implicó un cambio de criterio impositivo atribuible al Administrador
General de Aduana (Disidencia del juez Rosenkrantz).
-Del dictamen de la Procuración General al que el voto en disidencia del
juez Rosenkrantz remite-. -La Corte, por mayoría, declaró inadmisible
el recurso extraordinario (art. 280 CPCCN)-

DERECHOS DE EXPORTACION

Si bien los cambios de criterios impositivos en materia aduanera -en


principio- rigen para el futuro, ello no obsta a las facultades del organis-
mo de revisar documentos cancelados y formular cargos cuando se den
“errores de cálculos o liquidación” (Disidencia del juez Rosenkrantz).
-Del dictamen de la Procuración General al que el voto en disidencia del
juez Rosenkrantz remite-. -La Corte, por mayoría, declaró inadmisible
el recurso extraordinario (art. 280 CPCCN)-

CANTONI S.A. c/ P.E.N. s/ Amparo ley 16.986

FALTA DE FUNDAMENTACION

Corresponde declarar la nulidad del auto de concesión del recurso


extraordinario, toda vez que el tramo dispositivo del auto dictado por
el a quo en el que se concede el recurso extraordinario interpuesto
por el Estado Nacional, no guarda la debida concordancia con lo ex-
presado en sus “vistos”, en los que el tribunal había indicado que se
trataría el recurso que había interpuesto la parte actora, sumado a
los imprecisos términos de los considerandos de la decisión, en los
que se enuncian tanto los agravios de la actora como los de la de-
mandada, todo lo cual torna imposible determinar cuál es el remedio
federal que fue concedido.(*)

(*) Sentencia del 3 de marzo de 2022. Ver fallo.


102 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

SENTENCIA

La parte dispositiva de la sentencia debe ser la conclusión final y nece-


saria, por derivación razonada, del estudio de los presupuestos efectua-
dos en sus fundamentos.

CORREA BELISLE, RODOLFO LUIS c/ EN –EMGE- y Otro


s/ Proceso de conocimiento

CONSOLIDACION DE DEUDAS

Corresponde dejar sin efecto la sentencia que consideró inconstitucio-


nales las previsiones de la ley 25.344 por entender que impedían el pago
en efectivo de una deuda que surgía del reconocimiento de responsa-
bilidad internacional efectuado por el Estado argentino en un acuerdo
de solución amistosa homologado por la Comisión Interamericana de
Derechos Humanos, pues no resulta admisible que las partes hubiesen
establecido en el mencionado convenio un régimen de pago distinto al
previsto en las leyes 23.982 y 25.344 al tratarse de normas de orden públi-
co que no pueden ser dejadas de lado, ni por acuerdo de partes.

CONSOLIDACION DE DEUDAS

Toda vez que en el caso no existe condena alguna a la República Ar-


gentina sino solo un acuerdo amistoso en el que, si bien se reconoció
responsabilidad estatal, no se fijó ningún monto indemnizatorio en
favor del actor ni, por lo tanto, se establecieron plazos o condiciones
de pago de cualquier acreencia que fuera consecuencia del hecho
que motivó el reconocimiento de responsabilidad, no resulta posible
extraer de dicho acuerdo consecuencia alguna respecto de la forma
en que deberá cumplirse una eventual condena en contra del Estado
Nacional, derivada de los hechos que motivaron el reclamo en sede in-
ternacional, situación que no puede ser equiparada a la que determinó
el dictado de los decretos 2343/2013 y 636/2014, en tanto en esos casos,
a diferencia de este, la Corte Interamericana de Derechos Humanos
había pronunciado condenas de contenido pecuniario contra la Repú-
blica Argentina y expresamente había establecido el plazo de un año
para su cumplimiento, por lo que el Estado no podía, sin desatender la
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 103
345

condena firme dictada por el mencionado tribunal, aplicar el régimen


de consolidación de deudas del Estado a esa acreencia.

CONSOLIDACION DE DEUDAS

Corresponde dejar sin efecto la sentencia que consideró inconstitucio-


nales las previsiones de la ley 25.344 por entender que impedían el pago
en efectivo de una deuda que surgía del reconocimiento de responsa-
bilidad internacional efectuado por el Estado argentino en un acuerdo
de solución amistosa homologado por la Comisión Interamericana de
Derechos Humanos, pues al decidir así desatendió la jurisprudencia de
la Corte que reiteradamente ha destacado el carácter de orden público
de las disposiciones atinentes a la consolidación del pasivo estatal, su
consecuente imperatividad y la necesidad de considerar en su interpre-
tación la intención del legislador de abarcar un amplio universo de deu-
das, máxime cuando no se corrobora la concurrencia de un supuesto
excepcional que justifique hacer excepción a esa regla.

RETIRO MILITAR

Si bien las atribuciones conferidas a las juntas de calificación y a los


órganos superiores con relación a la aptitud del personal militar para
ascender, conservar el grado o pasar a situación de retiro o disponibili-
dad comporta el ejercicio de una actividad discrecional, ello no excluye
el control judicial de los actos cuando se incurre en ilegitimidad, arbitra-
riedad o irrazonabilidad.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-.

INDEMNIZACION

Es arbitraria la sentencia que denegó al actor una reparación pecuniaria


por la separación del cargo, pues el control judicial realizado por el a quo
se basó en una valoración parcial, fragmentaria y descontextualizada de
las pruebas incorporadas a la causa y a partir de ello, dejó sin respuesta
al cuestionamiento principal realizado por el actor según el cual su pase a
retiro constituyó una represalia ante la declaración testimonial que reali-
zó en la causa penal donde se investigaba la muerte de un soldado.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-. -El
juez Rosenkrantz, en disidencia parcial, consideró inadmisible el recur-
so extraordinario (art. 280 CPCCN)-
104 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

INDEMNIZACION

Es arbitraria la sentencia que denegó al actor una reparación pecunia-


ria por la separación del cargo, pues la sentencia prescindió de conside-
rar la relación temporal entre la declaración testimonial del actor que
realizó en la causa penal donde se investigaba la muerte de un soldado,
la modificación en las calificaciones de las juntas y su pase a retiro, aun
cuando ese testimonio tenía una especial trascendencia y en particular,
en el marco de una estructura jerárquica como las fuerzas armadas, esa
declaración importaba involucrar en la investigación de un caso de gran
sensibilidad al entonces Jefe del Estado Mayor General del Ejército y a
personal de la inteligencia militar.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-. -El
juez Rosenkrantz, en disidencia parcial, consideró inadmisible el recur-
so extraordinario (art. 280 CPCCN)-

INDEMNIZACION

Es arbitraria la sentencia que denegó al actor una reparación pecu-


niaria por la separación del cargo, pues el reconocimiento del Estado
argentino donde admitió su responsabilidad internacional por los he-
chos denunciados, que incluían que el actor había sido sometido ilegíti-
mamente a un proceso militar como consecuencia de las declaraciones
testimoniales vertidas en la causa penal donde se investigaba la muerte
de un soldado, debía ser ponderado por el a quo a fin de determinar si
el pase a retiro fue una sanción motivada por el contenido de su decla-
ración testimonial.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-. -El
juez Rosenkrantz, en disidencia parcial, consideró inadmisible el recur-
so extraordinario (art. 280 CPCCN)-

CONSOLIDACION DE DEUDAS

Cabe dejar sin efecto la sentencia que consideró inconstitucionales


las previsiones de la ley 25.344 por entender que impedían el pago en
efectivo de una deuda que surgía del reconocimiento de responsabili-
dad internacional efectuado por el Estado argentino en un acuerdo de
solución amistosa homologado por la Comisión Interamericana de De-
rechos Humanos, pues teniendo en cuenta el carácter de orden público
de las leyes de consolidación, el tribunal se apartó infundadamente de
las disposiciones aplicables a las deudas del Estado Nacional, a la vez
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 105
345

que desatendió la jurisprudencia de la Corte Suprema según la que el


régimen de consolidación de deudas del Estado reviste carácter de le-
gislación de emergencia legislación.
-Del dictamen de la Procuración General al que el voto en disidencia
parcial del juez Rosenkrantz remite-

Dictamen de la Procuración General

Suprema Corte:

-I-
La Sala V de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencio-
so Administrativo Federal revocó, en parte, la sentencia apelada y, en
consecuencia, hizo lugar parcialmente a la indemnización reclamada
por Rodolfo Luis Correa Belisle al Estado Nacional·- Estado Mayor
General del Ejército por los daños sufridos como consecuencia de he-
chos ilegítimos ocurridos en el marco de la investigación del homicidio
del soldado Ornar Octavio Carrasco (fs. 1217/1228).
La cámara recordó que, en su demanda, el señor Correa Belisle
alegaba que, como consecuencia de su declaración testimonial contra
el entonces Jefe del Estado Mayor del Ejército en la causa penal donde
se investigaba la muerte del soldado Carrasco, el Ejército argentino lo
había separado ilegítimamente de su cargo y le había iniciado un pro-
ceso militar injusto por el que fue condenado a noventa días de arresto.
Por un lado, la cámara confirmó la sentencia de primera instancia
en cuanto había dispuesto que el señor Correa Belisle tenía derecho a
un resarcimiento por el daño moral ocasionado por el proceso militar
iniciado en su contra y su posterior condena de arresto. El tribunal
consideró que ello era una consecuencia necesaria del acuerdo de so-
lución amistosa al que las partes habían arribado en el marco de la
petición del señor Correa Belisle ante la Comisión Interamericana de
Derechos Humanos, donde el Estado Nacional se había disculpado por
haberlo sometido a un proceso militar incompatible con los estándares
internacionales.
Por otro lado, el tribunal revocó la decisión de la instancia ante-
rior en cuanto había resuelto que el señor Correa Belisle debía ser
indemnizado por la separación de su cargo. Al respecto, advirtió que
la responsabilidad reconocida por el Estado argentino en el acuerdo
de solución amistosa se refería exclusivamente al proceso militar y su
106 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

sanción, por lo que correspondía examinar si el actor tenía un derecho


a una reparación económica por su pase a retiro. Agregó que el pedido
de disculpas institucional publicado en el Boletín del Ejército no impli-
caba un reconocimiento de que el actor había sido pasado a retiro en
forma arbitraria, ya que en la sede internacional el Estado únicamente
había reconocido su responsabilidad por el proceso llevado a cabo en
sede militar.
Sentado ello, en primer lugar, expuso que el pase a disponibilidad
del accionante fue dispuesto con arreglo al artículo 38, inciso 2, aparta-
do a, de la Ley 19.101 para el Personal Militar. Señaló que esa medida
temporal lucía razonable puesto que el actor prestaba funciones en el
cuartel donde ocurrió la muerte del soldado Carrasco.
Manifestó que, posteriormente, la petición de reincorporación al
servicio efectivo del actor había sido razonablemente desestimada en
tanto la Junta Superior de Calificación de Oficiales y Suboficiales ha-
bía sugerido el rechazo de ese pedido hasta tanto se determinase la
situación del actor con relación a la muerte del soldado.
En segundo lugar, estableció que la posterior decisión de dispo-
ner el retiro obligatorio del actor respondía a que la Junta Superior
de Calificación de Oficiales y Suboficiales lo había” clasificado como
“propuesto para producir vacantes” en virtud del vencimiento del pla-
zo legal del período de disponibilidad establecido en la ley 19.90l.
Concluyó, entonces, que el pase a disponibilidad del actor y su pos-
terior pase a retiro fueron medidas adoptadas legítimamente por el
Estado Mayor General del Ejército.
Para más, el tribunal expuso que el actor acusó a personal de in-
teligencia militar de haberlo involucrado ilegítimamente en el encu-
brimiento de la muerte del soldado Carrasco. Entendió que esa tesis
no fue acreditada. Señaló que la imputación del actor en la causa don-
de se investigó el encubrimiento se encontraba basada en elementos
probatorios que permitieron su procesamiento, pese a que la causa
posteriormente finalizó por prescripción. Agregó que los hechos por
los que fue procesado corroboran la legitimidad de la disponibilidad y
del retiro obligatorio.
Por último, la cámara declaró la inconstitucionalidad de la ley
25.344 en cuanto impedía el pago en efectivo de una deuda que surgía
del reconocimiento de responsabilidad internacional del Estado ar-
gentino. Por consiguiente, consideró que la indemnización otorgada
se encontraba excluida de las normas de consolidación.
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 107
345

-II-
Contra esa decisión, el actor y el Estado Nacional interpusieron re-
cursos extraordinarios (fs. 1253/1272 y 1217/1228). Los recursos fueron
concedidos por la cuestión federal planteada y denegados en lo que
refieren a la arbitrariedad de la sentencia y la gravedad institucional
(fs. 1312), lo que motivó la queja interpuesta por el actor (fs. 120/124 del
cuaderno de queja acompañado).
Por un lado, el señor Correa Belisle sostiene que existe cuestión
federal toda vez que la sentencia recurrida decidió en contra de la vali-
dez de los artículos 17 y 18 de la Constitución Nacional, y los artículos 8
y 25 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos.
Por el otro, alega que la decisión apelada es arbitraria en cuanto
determinó que su separación de la fuerza fue legítima puesto que se
apartó de los hechos de la causa y omitió valorar numerosas circuns-
tancias que prueban la ilegitimidad del obrar del Estado Mayor Gene-
ral del Ejército.
En cuanto a su pase a disponibilidad, objeta que el a quo haya jus-
tificado ese acto a raíz de la muerte del soldado Carrasco, cuando al
momento de la desaparición del soldado él se encontraba de licencia
por vacaciones y tampoco formaba parte de la línea de mando directa
de la víctima. En efecto, destaca que el a quo omitió considerar que no
se dictó el pase a disponibilidad de dos agentes que sí eran superiores
del soldado Carrasco. A su vez, precisa que su solicitud de reincor-
poración fue rechazada hasta tanto no se determinase su responsa-
bilidad en esa muerte, aunque para esa época él meramente estaba
involucrado en la causa penal como testigo.
En cuanto a su retiro obligatorio, sostiene que es central que el a
quo no haya tenido en cuenta que esa decisión fue dispuesta luego de
su declaración testimonial en la causa por la muerte del soldado Ca-
rrasco, donde se expidió respecto de la participación de la inteligencia
militar en el proceso penal y sobre el comportamiento del entonces
Jefe del Ejército en esos hechos.
Agrega que la cámara ponderó el resultado de la Junta Superior
de Calificaciones de Oficiales y Suboficiales del año 1996 -quien lo en-
cuadró como “propuesto para producir vacantes”- sin tener en cuen-
ta la propuesta de ascenso realizada por la Junta de Calificaciones
del año 1995.
Sostiene que la sentencia recurrida omitió valorar adecuadamente
la extensión de las disculpas públicas que el Estado argentino le ofre-
ció en virtud del acuerdo de solución amistosa donde se hace expresa
108 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

referencia a su expulsión del Ejército argentino. Además, señala que


si bien la base fáctica del litigio internacional no incluyó la totalidad de
los hechos discutidos en el presente proceso, la Comisión Interameri-
cana consideró el contexto general en el que se llevó a cabo el proceso
por irrespetuosidad y su posterior arresto.
Por último, se agravia de que la cámara arbitrariamente justifique
su pase a disponibilidad y su retiro obligatorio sobre la base de su pro-
cesamiento penal en la causa por encubrimiento cuando aquel tuvo
lugar con posterioridad a esos actos y cuando finalmente fue sobre-
seído. Además, menciona elementos probatorios que evidencian que
fue imputado en esa causa a raíz del accionar ilegítimo del personal
de inteligencia.
Por su parte, en su recurso, el Estado Nacional alega que el tri-
bunal a quo erró al declarar la inconstitucionalidad de la ley 25.344.
Sostiene que la cámara no identificó el perjuicio que esa norma ge-
nera y que esa ley cumple con los requisitos establecidos por la Corte
Suprema relativos a la constitucionalidad de las leyes de emergencia.
Además, aduce que la fundamentación de la cámara no tiene sentido
en tanto en sede internacional el propio actor se comprometió a no re-
clamar daños y perjuicios sin reserva alguna. Finalmente, indica que
el actor tiene otros medios de subsistencia, por lo que la indemniza-
ción establecida no tiene carácter alimentario.

-III-
A mi entender, el recurso extraordinario interpuesto por el actor
ha sido mal concedido por la cuestión federal pues las normas de
esa naturaleza invocadas en su impugnación -artículos 17 y 18 de la
Constitución Nacional, y los artículos 8 y 25 de la Convención Ameri-
cana sobre Derechos Humanos- no tienen una relación directa e in-
mediata con la cuestión controvertida (art. 15, ley 48; Fallos: 247:577;
312:551; 335:519).
Sin embargo, el recurso también cuestiona la arbitrariedad de la
decisión que le denegó una reparación pecuniaria por la separación
del cargo. A mi modo de ver, el pronunciamiento es descalificable bajo
la doctrina de la arbitrariedad en cuanto concluyó que su retiro obliga-
torio fue una medida legítima que no genera un deber de indemnizar.
Con ese alcance, entiendo que la queja es procedente.
Ante todo, cabe .recordar que si bien las atribuciones conferidas a
las juntas de calificación y a los órganos superiores con relación a la
aptitud del personal militar para ascender, conservar el grado o pasar
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 109
345

a situación de retiro o disponibilidad comporta el ejercicio de una acti-


vidad discrecional, ello no excluye el control judicial de los actos cuan-
do se incurre en ilegitimidad, arbitrariedad o irrazonabilidad (Fallos:
307:1821; 335:2066; dictamen de la Procuración General de la Nación en
la causa “Barrientos Hugo Rafael c/ E.M. Justicia s/ personal militar”
y sus citas, a cuyos fundamentos y conclusiones se remitió la Corte en
la sentencia del 12 de agosto de 2014).
Tal como expongo a continuación, el control judicial realizado por
el a quo está basado en una valoración parcial, fragmentaria y descon-
textualizada de las pruebas incorporadas a la causa. A partir de ello, el
a quo dejó sin respuesta al cuestionamiento principal realizado por el
actor según el cual su pase a retiro constituyó una represalia ante la
declaración testimonial que realizó en la causa penal donde se investi-
gaba la muerte del soldado Carrasco.
En primer lugar, el a quo omitió ponderar la sucesión temporal en-
tre la declaración testimonial del señor Correa Belisle, la modificación
en las calificaciones de las juntas y, finalmente, su retiro obligatorio.
En efecto, el 11 de enero de 1996, el actor -quien aún formaba parte
de las fuerzas armadas, aunque en situación de disponibilidad- decla-
ró, en el marco de la causa penal donde se investigaba la muerte del
soldado Carrasco, que el entonces Jefe del Estado Mayor General del
Ejército había faltado a la verdad al afirmar que las fuerzas armadas
no habían investigado ese homicidio (prueba documental acompaña-
da, obrante en bibliorato, apartado 5, fs. 194). A su vez, de su testimo-
nio se desprendían posibles maniobras de encubrimiento por parte de
agentes del Ejército (bibliorato y apartado cit., fs. 45 y 193/213 vta.).
Días después, esto es, el 8 de febrero de 1996, la Junta Superior de
Calificaciones de Oficiales y Suboficiales encuadró al actor como “apto
para producir vacante” por haber transcurrido un año desde su pasea
disponibilidad sin que se le asigne nuevo destino y en virtud de la ne-
cesidad de producir vacantes (fs. 108). Sin embargo, días antes de la
declaración testimonial, y cuando ya estaba vencido el plazo previsto
para la situación de disponibilidad, le habían notificado al actor que la
Junta de Calificaciones de Oficiales del año, 1995 le había considerado
“apto para continuar en el grado”, aunque “en suspenso” por hallarse
a disposición de la justicia (prueba documental acompañada, obrante
en bibliorato, apartado 2).
Finalmente, la propuesta de la junta del 8 de febrero de 1996 fue apro-
bada por el Jefe del Estado Mayor del Ejército el 14 de febrero y dio lugar
a su pase a retiro obligatorio el 9 de abril de 1996 (fs. 109, 110 y 424/426).
110 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

No obstante, la sentencia prescindió de considerar la relación tem-


poral entre la declaración testimonial del actor, la modificación en las
calificaciones de las juntas y su pase a retiro, aun cuando ese testimo-
nio tenía una especial trascendencia. En particular, en el marco de una
estructura jerárquica como las fuerzas armadas, esa declaración im-
portaba involucrar en la investigación de un caso de gran sensibilidad
al entonces Jefe del Estado Mayor General del Ejército y a personal de
la inteligencia militar.
En segundo lugar, cabe destacar que el señor Correa Belisle alegó
que las medidas cuestionadas en el sub lite -esto es el pase a retiro y
el juicio militar por irrespetuosidad- configuran sanciones que padeció
como consecuencia de haber prestado la declaración testimonial en
cuestión. En ese marco, la legitimidad del pase a retiro debía ser anali-
zada en forma inescindible con la otra represalia, que también tuvo lu-
gar tras la declaración testimonial y en forma coetánea a la separación
del actor de las fuerzas armadas. La ilegitimidad de los hechos vincu-
lados con el proceso militar fue reconocida por el Estado Nacional y
el a quo entendió que generaban un deber de indemnizar, pero omitió
considerarlos al ponderar la razonabilidad del pase a retiro.
En efecto, pocos meses después de la declaración testimonial en
cuestión y justamente a raíz de esos dichos, se inició un proceso mi-
litar contra el actor por la infracción de “irrespetuosidad” prevista
en el artículo 663 del Código de Justicia Militar entonces vigente, que
culminó con una sanción de tres meses de arresto (fs. 95/l 06). Ello
llevó al señor Correa Belisle a presentar una denuncia ante la Comi-
sión Interamericana de Derechos Humanos, donde alegó, en cuanto
aquí interesa, que fue detenido en forma arbitraria y que “dicho pro-
ceso fue una sanción de la alta jerarquía de las Fuerzas Armadas,
con motivo de sus declaraciones como testigo dentro de un proceso
penal en el que se investigaba la muerte de un joven soldado dentro
del cuartel en el que prestaba sus servicios como oficial del Ejército”
(fs. 524/538 y 524).
El caso fue admitido por la Comisión Interamericana de Dere-
chos Humanos respecto de las presuntas violaciones a los derechos
a la libertad personal, a las garantías judiciales, a la igualdad y a la
protección judicial (Informe de admisibilidad nro. 2/04, fs. 524/537).
Finalmente, las partes arribaron a un acuerdo de solución amistosa
donde el Estado argentino reconoció su responsabilidad internacio-
nal por los hechos denunciados, que incluían que el señor Correa Be-
lisle había sido sometido ilegítimamente a un proceso militar como
consecuencia de las declaraciones testimoniales precedentemente
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 111
345

mencionadas (fs. 924/935 y 972/978). Ese reconocimiento del Estado


argentino debía ser ponderado por el a quo a fin de determinar si el
pase a retiro también fue una sanción motivada por el contenido de
su declaración testimonial
Incluso, la vinculación entre ambas medidas se evidenció con la
extensión de las disculpas del Estado argentino publicadas en el Bo-
letín Reservado del Ejército nro. 5521, donde expresamente extendió
su descargo a la expulsión del actor de la fuerza. En concreto allí dijo
que “El Estado argentino se disculpa con el Dr. Rodolfo Correa Belisle
por haber violado sus derechos humanos al haber sido sometido arbi-
trariamente a un proceso militar, condenado y expulsado de la fuerza”
(fs. 993/995).
De este modo, aun cuando la separación del cargo no fue objeto de
la denuncia presentada ante el organismo internacional ni, por ende,
parte del acuerdo amistoso, el tribunal no podía analizar la legitimidad
del pase a retiro del actor de modo aislado y sin considerar que en ese
procedimiento internacional el Estado Nacional reconoció que el actor
sufrió represalias a raíz de sus declaraciones testimoniales que impli-
caban a la máxima autoridad del Ejército argentino.
Por último, el a quo tampoco consideró los elementos probatorios
traídos por el actor para acreditar que el Estado Mayor del Ejército
tuvo con él un trato distinto al que asumió respecto de agentes que se
encontraban en una situación similar. En este sentido, el señor Correa
Belisle acompañó prueba tendiente a mostrar que algunos agentes,
que también pertenecían a la cadena de mando del soldado Carrasco,
no fueron pasados a disponibilidad y que otros, que sí fueron someti-
dos a ese régimen, con posterioridad se les asignó un destino y conti-
nuaron prestando servicios en la fuerza (documental adjunta, obran-
te en bibliorato, apartado 2, resolución del Jefe del Estado Mayor del
Ejército, 10 de abril de 1994; Boletín Reservado del Ejercito nro. 5288,
20 de mayo de 1994; Boletín Reservado del Ejército nro. 5291, 8 de ju-
lio de 1994, pág. 881; comunicación nro. 215-4824/3, 28 de diciembre de
1995; fs. 516/517, actuaciones principales).
En suma, los argumentos expuestos por la cámara para fundar
la legitimidad del pase a retiro del actor no son suficientes. Por un
lado, las razones vinculadas a la opinión de la junta de calificaciones
y al vencimiento del plazo de disponibilidad omitieron valorar los ele-
mentos aquí expuestos, esto es, la sucesión temporal entre la declara-
ción testimonial, la modificación en las calificaciones de las juntas y,
finalmente, el retiro obligatorio; la incidencia del proceso militar por
112 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

irrespetuosidad y del procedimiento internacional; y las constancias


del trato desigual con relación al actor.
Por el otro, el a quo mencionó el procesamiento del actor en la
causa por el encubrimiento del homicidio del soldado Carrasco. Sin
embargo, cabe advertir que la decisión que dispuso el pase a retiro del
actor no hace referencia alguna a su presunta responsabilidad penal
por actos de encubrimiento. Al respecto, también es importante desta-
car que el procesamiento del señor Correa Belisle, que fue luego deja-
do sin efecto en virtud de la extinción de la acción penal, fue posterior
a la decisión del Jefe de Estado Mayor de desplazarlo.
De este modo, las cuestiones hasta aquí enunciadas permiten
aseverar que debe realizarse una nueva valoración de los elementos
traídos a estos autos y de su relación con la causa penal referida y la
consecuente decisión de pase a retiro del actor a fin de juzgar la legiti-
midad de esa decisión del Estado Mayor General del Ejército.

-IV-
Asimismo, le asiste razón al Estado Nacional en cuanto objetó la
declaración de inconstitucionalidad del régimen de consolidación de
deudas del Estado efectuado por el a quo.
En particular, teniendo en cuenta el carácter de orden público de
las leyes de consolidación, entiendo que el tribunal se apartó infundada-
mente de las disposiciones aplicables a las deudas del Estado Nacional
(dictamen de la Procuración General de la Nación, a cuyos fundamentos
y conclusiones se remitió la Corte Suprema en Fallos: 326:1632, “Broz”),
a la vez que desatendió la jurisprudencia de la Corte Suprema según la
que el régimen de consolidación de deudas del Estado reviste carácter
de legislación de emergencia (dictámenes de la Procuración General de
la Nación, a cuyos fundamentos y conclusiones se remitió la Corte Su-
prema en Fallos: 330:4436, “Arias” y 330:3002, “Bodeman”, entre otros).
En consecuencia, la obligación que eventualmente se establezca
en cabeza del Estado Nacional deberá ser determinada de conformi-
dad con las normas de consolidación de deudas estatales.

-V-
Por todo ello, entiendo que corresponde hacer lugar a los recursos
extraordinarios interpuestos con el alcance establecido y devolver las
actuaciones al tribunal de origen a fin de que se expida sobre la base
de las pautas aquí previstas. Buenos Aires, 9 de octubre de 2017. Irma
Adriana García Netto.
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 113
345

FALLO DE LA CORTE SUPREMA

Buenos Aires, 3 de marzo de 2022.

Vistos los autos: “Correa Belisle, Rodolfo Luis c/ EN –EMGE- y


otro s/ proceso de conocimiento”.

Considerando:

1°) Que, en lo relativo al recurso extraordinario interpuesto por el


actor, esta Corte comparte los fundamentos y conclusiones del dicta-
men de la señora Procuradora Fiscal subrogante, cuyos términos –en
este punto- se dan por reproducidos por razón de brevedad.

2°) Que, en cuanto al recurso extraordinario deducido por la de-


mandada, los cuestionamientos formulados respecto de la declaración
de inconstitucionalidad del régimen de deudas del Estado resultan
admisibles.

En efecto, el a quo consideró inconstitucionales las previsiones de


la ley 25.344 por entender que impiden el pago en efectivo de una deu-
da que “surge como necesaria derivación del reconocimiento de res-
ponsabilidad internacional efectuado por el Estado argentino en un
Acuerdo de Solución Amistosa homologado por la Comisión Intera-
mericana de Derechos Humanos”. En ese contexto, entendió que una
ejecución de buena fe del mencionado acuerdo exigía que las conse-
cuencias indemnizatorias derivadas del hecho por el cual se reconoció
responsabilidad internacional fueran abonadas en efectivo, del mismo
modo que había sucedido con las condenas recibidas por nuestro país
en el ámbito interamericano. Para ello, hizo especial referencia a lo
dispuesto en los decretos 2343/2013 y 636/2014, entre otros.

3°) Que dicho razonamiento no tomó en consideración que la


situación planteada en el sub examine no puede ser equiparada a
la que determinó el dictado de los decretos 2343/2013 y 636/2014. En
efecto, en esos casos, a diferencia del sub lite, la Corte Interame-
ricana de Derechos Humanos había pronunciado condenas de con-
tenido pecuniario contra la República Argentina y expresamente
había establecido el plazo de un año para su cumplimiento, por lo
que el Estado Nacional no podía, sin desatender la condena firme
114 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

dictada por el mencionado tribunal, aplicar el régimen de consoli-


dación de deudas del Estado a esa acreencia.

En la situación que aquí se examina, por el contrario, no existe


condena alguna sino solo un acuerdo amistoso en el que, si bien se
reconoció responsabilidad estatal, no se fijó ningún monto indemniza-
torio en favor del actor ni, por lo tanto, se establecieron plazos o con-
diciones de pago de cualquier acreencia que fuera consecuencia del
hecho que motivó el reconocimiento de responsabilidad. De manera
que no resulta posible extraer de dicho acuerdo consecuencia alguna
respecto de la forma en que deberá cumplirse una eventual condena
en contra del Estado Nacional, derivada de los hechos que motivaron
el reclamo en sede internacional.

Por otra parte, tampoco resultaría admisible que las partes hubie-
sen establecido en el mencionado convenio un régimen de pago distin-
to al previsto en las leyes 23.982 y 25.344 pues, por tratarse de normas
de orden público, ellas no pueden ser dejadas de lado, ni por acuerdo
de partes.

4°) Que en consecuencia, al decidir como lo hizo, el a quo desaten-


dió la jurisprudencia de esta Corte que reiteradamente ha destacado
el carácter de orden público de las disposiciones atinentes a la con-
solidación del pasivo estatal, su consecuente imperatividad (Fallos:
326:1632; 332:979) y la necesidad de considerar en su interpretación
la intención del legislador de abarcar un “amplio universo de deudas”
(Fallos: 319:2594; 330:3002). Máxime cuando en el sub examine no se
corrobora la concurrencia de un supuesto excepcional que justifique
hacer excepción a esa regla.

Por ello, se declara admisible la queja deducida por la parte acto-


ra y procedentes los recursos extraordinarios interpuestos por ambas
partes y se deja sin efecto, con el alcance que surge de la presente, la
sentencia apelada. Costas por su orden en atención a la forma en que
se resuelve (art. 68, segunda parte, del Código Procesal Civil y Comer-
cial de la Nación). Agréguese la queja al principal. Vuelvan los autos
al tribunal de origen a fin de que, por quien corresponda, se dicte un
nuevo fallo con arreglo a lo expresado. Notifíquese y remítase.

Horacio Rosatti — Carlos Fernando Rosenkrantz (en disidencia


parcial)— Juan Carlos Maqueda — Ricardo Luis Lorenzetti.
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 115
345

Disidencia parcial del Señor Vicepresidente Doctor Don Carlos


Fernando Rosenkrantz

Considerando:

El recurso extraordinario y el recurso de queja por denegación


parcial planteados por el actor son inadmisibles (art. 280 del Código
Procesal Civil y Comercial de la Nación).

Los agravios planteados por el Estado Nacional respecto de la


aplicación de las normas sobre consolidación encuentran adecuada
respuesta en el apartado IV del dictamen de la señora Procuradora
Fiscal subrogante, al que cabe remitir en lo pertinente a fin de evitar
reiteraciones innecesarias.

Por ello, se desestiman los recursos planteados por la actora, se


declara procedente el recurso extraordinario planteado por la deman-
dada y se deja sin efecto, con el alcance mencionado, la sentencia re-
currida. Costas por su orden en atención a las particularidades que
presenta la cuestión decidida (art. 68, segunda parte, del Código Pro-
cesal Civil y Comercial de la Nación). Notifíquese, archívese la queja
y remítase.

Carlos Fernando Rosenkrantz.

Recurso extraordinario interpuesto por el Estado Nacional - Ejército Argentino, par-


te demandada, representado por el Dr. Alberto Fernando Torres.
Traslado contestado por Rodolfo Luis Correa Belisle, actor en autos, con el patrocinio
letrado del Dr. Diego Ramón Morales.
Recursos extraordinario y de queja interpuestos por Rodolfo Luis Correa Belisle, ac-
tor en autos, con el patrocinio letrado del Dr. Diego Ramón Morales.
Traslado contestado por el Estado Nacional – Ejército Argentino, representado por el
Dr. Alberto Fernando Torres.
Tribunal de origen: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administra-
tivo Federal, Sala V.
Tribunal que intervino con anterioridad: Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo
Contencioso Administrativo Federal nº 1.
116 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

LA MERIDIONAL CÍA. de SEGUROS S.A. s/ Casación

OMISION EN EL PRONUNCIAMIENTO

Es arbitraria la sentencia que declaró la prescripción de la acción de da-


ños y perjuicios iniciada por la esposa e hija de quien falleciera en un ac-
cidente de tránsito, pues el tribunal superior omitió analizar los efectos
interruptivos del inicio de la medida cautelar de embargo que tuvo como
sujeto pasivo la empresa codemandada, -dirigido a asegurar la eventual
ejecución ulterior de la sentencia-, respecto del plazo de prescripción
bianual previsto en el artículo 4037 del Código Civil.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

PRESCRIPCION

El instituto de la prescripción tiene que ser interpretado restrictiva-


mente en cuanto tiende a la pérdida de las acciones, y por ello, ante la
duda, debe estarse por la existencia de interrupción.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

SENTENCIA EQUIPARABLE A DEFINITIVA

Es equiparable a sentencia definitiva la resolución que declara produ-


cida la prescripción, pues pone fin al pleito e impide su continuación,
causando un gravamen de imposible reparación ulterior.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

RECURSO EXTRAORDINARIO

En caso de que la Corte Suprema estime que los defectos que el tribunal
provincial reprocha a la apelación de la accionante no son esenciales ni
importan un obstáculo insalvable para admitirla, puede dejar de lado
tales reparos y realizar el examen de las cuestiones de fondo que aquél
plantea, conforme lo dispuesto por el artículo 11, primer párrafo, de la
acordada 4/2007.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 117
345

RECURSO EXTRAORDINARIO

El requisito de introducción oportuna de la cuestión federal, en princi-


pio, sólo rige respecto de las cuestiones federales previstas en el artícu-
lo 14 de la ley 48, que deben ser resueltas de modo previo por los jueces
de la causa a fin de dar lugar a la intervención de la instancia extraordi-
naria como último intérprete, pero no respecto de la arbitrariedad, pues
las partes no tienen por qué admitir de antemano, que el juzgador po-
dría incurrir en ese fundamental defecto.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

OMISION EN EL PRONUNCIAMIENTO

Si bien la tacha de arbitrariedad es particularmente restringida respec-


to de pronunciamientos de superiores tribunales de provincia, cuando
deciden sobre recursos extraordinarios locales, cabe hacer excepción
a ese principio cuando median graves defectos de fundamentación, que
descalifican al fallo como acto judicial válido.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

PRESCRIPCION

Si bien es improcedente el recurso extraordinario contra las sentencias


que hacen lugar a la defensa de prescripción, ya que el tema remite al
estudio de aspectos de hecho y de derecho común y procesal propios de
los jueces de la causa y no revisables por la vía del remedio federal, ello
admite revisión en casos excepcionales, cuando se ha omitido la conside-
ración de elementos esenciales para la correctas dilucidación de la litis de
un modo notablemente lesivo de la garantía de la defensa en juicio.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

Dictamen de la Procuración General

Suprema Corte:

-I-
El Tribunal Superior de Justicia de la provincia de La Rioja hizo
lugar al recurso de casación provincial interpuesto por la citada en ga-
118 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

rantía contra la resolución de la Cámara Segunda en lo Civil, Comer-


cial, de Minas, Criminal y Correccional, Secretaría B, de la Segunda
Circunscripción Judicial de esa provincia, y declaró la prescripción de
la acción interpuesta el 8 de marzo de 2010, por C P, por derecho propio
y en representación de su hija menor de edad, A.R.P., por los daños y
perjuicios sufridos en virtud del accidente de tránsito ocurrido el 25
de enero de 2008, en el cual falleció J J R, padre de la niña (fs. 82/99,
397/401 Y 415/418 del expediente principal, al que me referiré en lo su-
cesivo, salvo aclaración en contrario, y fs. 41/44 del expte. 15.194/2015,
que corre agregado).
El superior tribunal provincial remarcó que el recurso extraor-
dinario provincial se dirigió exclusivamente contra la decisión de la
Cámara por la que había rechazado la excepción de prescripción con
sustento en que el plazo previsto en el artículo 4037 del Código Civil (vi-
gente al momento de los hechos) se encontraba suspendido, por apli-
cación del artículo 3982 bis de ese cuerpo legal, debido a que la actora
se había constituido como querellante particular en la causa penal n°
11.421-M-2007, caratulada “M, Miguel Ángel p.s.a. homicidio culposo
en accidente de tránsito”.
Al respecto, juzgó que la decisión de la Cámara tenía una noto-
ria falencia normativa. Indicó que, de acuerdo con el artículo 3982
bis del Código Civil, la suspensión de la prescripción de la acción
civil debido a la intervención de la actora en la causa penal como
querellante, no se extiende a los codemandados que no fueron parte
en aquel pleito. Por esa razón, sostuvo que la suspensión del plazo
de prescripción no alcanzaba a la situación de Edelar S.A., pues no
formó parte del proceso penal y, dado que se trata de obligaciones
concurrentes, la prescripción actúa en forma independiente para
cada codemandado.
Asimismo, explicó que, por aplicación de los artículos 3981 y 3982
del Código Civil, rige el principio por el cual la suspensión de la pres-
cripción tiene efectos personales incluso si las obligaciones son solida-
rias, salvo el caso de las obligaciones indivisibles.
Concluyó que, verificado el transcurso del plazo de prescripción de
dos años previsto por el artículo 4037 del Código Civil entre la fecha del
evento dañoso (25 de enero de 2008) y la fecha de la interposición de la
demanda contra Edelar S.A. (8 de marzo de 2010), correspondía hacer
lugar a la excepción de prescripción.
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 119
345

-II-
Contra ese pronunciamiento, C P por sí y en representación de
su hija menor de edad, interpuso recurso extraordinario que, una
vez contestado, fue denegado (fs. 49/59, 70/73 y 74/77 del expediente
15.194/2015), lo que motivó esta presentación directa (fs. 30/33 del cua-
derno respectivo).
En síntesis, sostiene que la resolución provocó una afectación a los
derechos constitucionales de propiedad, al debido proceso y la defensa
en juicio (arts. 17 y 18 de la Constitución Nacional).
En particular, considera que se omitió el efecto interruptivo del
embargo preventivo, respecto del plazo de prescripción bianual pre-
visto en el artículo 4037 del Código Civil. Al respecto, explica que el
embargo preventivo, las inhibiciones y otras medidas cautelares, tie-
nen efecto interruptivo de la prescripción siempre que se deduzca la
demanda pertinente dentro de los plazos de caducidad de la misma,
establecidos en los códigos provinciales, tal como sucedió en el caso.
Asevera que estas cuestiones fueron consideradas por la cámara
provincial, al momento de resolver la excepción de prescripción, lo que
fue omitido por la suprema corte provincial.
Finalmente, estima que, dada la fecha del evento dañoso, 25 de
enero de 2008, y la interposición de la medida cautelar de embargo,
28 de octubre de 2009, no operó el plazo de prescripción de dos años
previsto en el artículo 4037 del Código Civil.

-III-
Ante todo, cabe señalar que el superior tribunal local destacó que
no fue cumplido con lo dispuesto en el artículo 10 de la acordada CSJN
4/2007 en lo que se refiere a la cantidad de renglones por hoja, los cua-
les serían menos de los indicados en la reglamentación (fs. 75vta., exp-
te. 15.194). Considero que el cumplimiento de aquel requisito formal,
debe ser examinado, en principio, por la Corte Suprema, en atención
a que se vinculan con el dictado del citado reglamento (cf. dictámenes
de esta Procuración General en autos S.C. L. 801, L. XLIII, “Luna, Ru-
bén Darío y otros el Quilter SA y otros”, del 15 de diciembre de 2008;
S.C.G. 867, L. XLIV, “Genoud, Martín Miguel cl Jurisprudencia Argen-
tina SA y otro”, del 21 de mayo de 2010; C.S. T. 454, [Link], “Tren de la
Costa SA cl Estado Nacional- AFIP”, del 23 de agosto del 2010).
Por ello, en caso de que la Corte Suprema estime que los defectos
que el tribunal provincial reprocha a la apelación de la accionante no
120 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

son esenciales ni importan un obstáculo insalvable para admitirla, po-


dría dejar de lado tales reparos y realizar el examen de las cuestiones
de fondo que aquél plantea, conforme lo dispuesto por el artículo 11,
primer párrafo, de esa acordada (Fallos: 334:35, “Ardiles”; 334:196, “Ar-
zúa”; entre otros).
Por otro lado, en cuanto al requisito de introducción oportuna de
la cuestión federal, considerado incumplido por la corte provincial al
momento de declarar inadmisible el recurso extraordinario federal (fs.
75 vta./76), corresponde señalar que la Corte Suprema ha establecido
que, en principio, sólo rige respecto de las cuestiones federales pre-
vistas en el artículo 14 de la ley 48 (Fallos: 308:568, “Allende”; 324:547,
“Baca”), que deben ser resueltas de modo previo por los jueces de la
causa a fin de dar lugar a la intervención de la instancia extraordinaria
como último intérprete, pero no respecto de la arbitrariedad, pues las
partes no tienen por qué admitir de antemano, que el juzgador podría
incurrir en ese fundamental defecto (CSJN en autos G. 187, XXXIX
“González, Eduardo Andrés c/Trenes de Buenos Aires S.A.”, sentencia
del 7 de diciembre de 2004; S. 1135, L. XLII, “Sánchez de Elyeche, Sara
Marta c/ Domínguez, Daniel Oscar y otro si ejecución de honorarios”,
sentencia del 18 de diciembre de 2007).

-IV-
Aclarado lo anterior, cabe precisar que es equiparable a senten-
cia definitiva la resolución que declara producida la prescripción, pues
pone fin al pleito e impide su continuación, causando un gravamen
de imposible reparación ulterior (Fallos: 311:696, “Giuliani”; 314:907,
“Guastavino”; 321:2310 “Maquia Gómez de Lascano”; 331:1186, “Yaci-
mientos Petrolíferos Fiscales S.A.”; entre otros).
Asimismo, SI bien la tacha de arbitrariedad es particularmente
restringida respecto de pronunciamientos de superiores tribunales
de provincia, cuando deciden sobre recursos extraordinarios locales,
cabe hacer excepción a ese principio cuando median graves defectos
de fundamentación, que descalifican al fallo como acto judicial válido
(Fallos: 335:1709, ‘’Yoma SA”; entre otros). De la misma manera, pese
a que es improcedente el recurso extraordinario contra las sentencias
que hacen lugar a la defensa de prescripción, ya que el tema remite al
estudio de aspectos de hecho y de derecho común y procesal propios
de los jueces de la causa y no revisables por la vía del remedio federal,
ello admite revisión en casos excepcionales, cuando se ha omitido la
consideración de elementos esenciales para la correctas dilucidación
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 121
345

de la litis de un modo notablemente lesivo de la garantía de la defensa


en juicio (Fallos: 327:5218, “Natalichio”, entre otros).
En el caso, observo que no se encuentra controvertido que el pla-
zo de prescripción aplicable al supuesto de autos es el previsto en el
artículo 4037 del Código Civil (cf. Art. 7 del Código Civil y Comercial
de la Nación), que establece el plazo bianual para las acciones por
responsabilidad civil extracontractual. De igual modo, tampoco se en-
cuentra discutido que estamos frente a obligaciones concurrentes (Fa-
llos: 323:3564, “Fabro”, entre otros) y, por esa razón, lo que se decide
respecto de la prescripción de uno de los obligados concurrentes, no
produce efectos expansivos respecto de los demás.
A mi modo de ver, asiste razón a la recurrente al sostener que el
Superior Tribunal de Justicia de La Rioja omitió analizar los efectos
interruptivos del inicio de la medida cautelar de embargo, que tuvo
como sujeto pasivo -entre otros- a Edelar S.A., al momento de decidir
acerca de la prescripción de la acción iniciada por los daños y perjui-
cios sufridos por la esposa e hija de Juan José Rodríguez, quien falle-
ció a causa del accidente de tránsito ocurrido e125 de enero de 2008.
El embargo preventivo promovido por C P por derecho propio y
en representación de su hija, se encontraba dirigido a asegurar la
eventual ejecución ulterior de la sentencia a dictarse en el marco del
proceso aquí iniciado. En el escrito de inicio de esa medida cautelar,
la accionante manifestó expresamente que el embargo debía incluir a
Edelar S.A., ya que, si bien el camión involucrado en el accidente era
propiedad del codemandado José C, este último declaró en la causa
penal que en ese momento se encontraba realizando un transporte
para la citada empresa. Por esa razón, la accionante indicó que la em-
presa tiene responsabilidad en el accidente (fs. 47 vta. y 48).
Por otro lado, cabe tener presente que la cámara rechazó la cadu-
cidad del embargo solicitada por la empresa Edelar S.A., y decidió su
plena vigencia (fs. 397/401), lo cual no fue recurrido por la sociedad en
el recurso de casación provincial (fs. 11/14 del expediente 15.194/2015),
y se encuentra firme.
En ese contexto fáctico, el superior tribunal local debió analizar
los efectos interruptivos del embargo preventivo iniciado por la actora
el 28 de octubre de 2009 en el marco de lo dispuesto por el artículo
3986 del Código Civil, en tanto constituía un planteo oportunamente
presentado y conducente para la solución del caso, que había sido exa-
minado por la cámara provincial (fs. 250 vta./253 y 400), lo cual ade-
más fue señalado puntualmente por la actora al contestar el recurso
122 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

de casación (fs. 29/31 del expte 15.194 de 2015 agregado). En efecto, la


cámara al momento de rechazar la excepción de prescripción, se sus-
tentó no solo en la suspensión del plazo de prescripción por aplicación
del artículo 3982 bis del Código Civil, sino que -conjuntamente- estimó
que se había configurado la interrupción de la prescripción debido al
inicio del incidente de embargo en los términos del artículo 3986 men-
cionado. La sentencia aquí recurrida al omitir ponderar este aspecto
del caso resulta arbitraria.
Todo ello, máxime cuando, como ha señalado la Corte Suprema,
el instituto de la prescripción tiene que ser interpretado restrictiva-
mente en cuanto tiende a la pérdida de las acciones, y por ello, ante la
duda, debe estarse por la existencia de interrupción (Fallos: 323:192,
“Andrili de Cúneo Libarona”; 326:742, “Garbellini; 329:1012, “Randa-
zzo”; entre otros).

-V-
Por lo expuesto, opino que corresponde hacer lugar a la queja,
declarar procedente el recurso extraordinario y dejar sin efecto la
sentencia apelada a fin de que, por quien corresponda, se dicte un
nuevo pronunciamiento. Buenos Aires, 9 de diciembre de 2019. Víctor
Abramovich.

FALLO DE LA CORTE SUPREMA

Buenos Aires, 3 de marzo de 2022.

Vistos los autos: “Recurso de hecho deducido por Claudia Gisela


Páez y en representación de su hijo A.A.R.P. en la causa La Meridional
Cía. de Seguros S.A. s/ casación”, para decidir sobre su procedencia.

Considerando:

Que los agravios del apelante han sido objeto de adecuado trata-
miento en el dictamen del señor Procurador Fiscal, cuyos fundamen-
tos esta Corte comparte y a los cuales se remite por razón de brevedad.

Por ello, y habiendo tomado intervención el señor Defensor Gene-


ral adjunto de la Nación, se declara procedente esta queja, admisible
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 123
345

el recurso extraordinario y se deja sin efecto el pronunciamiento recu-


rrido. Vuelvan los autos al tribunal de origen a fin de que, por medio
de quien corresponda, proceda a dictar un nuevo pronunciamiento de
acuerdo a lo resuelto. Agréguese la queja al principal. Notifíquese y,
oportunamente, remítase.

Horacio Rosatti — Carlos Fernando Rosenkrantz — Juan Carlos


Maqueda — Ricardo Luis Lorenzetti.

Recurso de queja interpuesto por Claudia Gisela Páez, en representación de su hija


menor A.A.R.P., representadas por el Dr. Mario Fernando Bazán, con el patrocinio
letrado del Dr. Fabián Federico Bóveda.
Tribunal de origen: Tribunal Superior de Justicia de la Provincia de la Rioja, Secre-
taría Civil, Comercial y de Minas.
Tribunal que intervino con anterioridad: Cámara Segunda en lo Civil, Comercial, de
Minas, Criminal y Correccional de la Segunda Circunscripción Judicial de la Pro-
vincia de La Rioja.

VILTE, VÍCTOR HUGO s/ Legajo de casación

SENTENCIA ARBITRARIA

Es arbitraria la sentencia que consideró que devino abstracto el trata-


miento del recurso de casación deducido contra el sobreseimiento del
imputado por prescripción de la acción penal respecto del delito de en-
cubrimiento de la desaparición forzada de la víctima con fundamento
en que estaba en curso la investigación por su presunta participación
en la privación ilegal de libertad y homicidio de aquella, pues al omitir
brindar algún fundamento que sustente su conclusión sobre la falta de
actualidad de los agravios llevados por el Ministerio Público, la sala de
casación prescindió de examinar las consecuencias que la firmeza de
la decisión impugnada puede acarrear a las restantes imputaciones y
a los intereses del recurrente, máxime si se tiene en cuenta que, du-
rante la instancia casatoria, el fiscal apelante invocó expresamente el
precedente de Fallos: 335:1876, cuyas implicancias debieron ser -cuan-
to menos- analizadas por resultar prima facie relevantes para decidir
sobre la virtualidad de las cuestiones planteadas (Voto de los jueces
Rosatti y Rosenkrantz).
124 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

SENTENCIA ARBITRARIA

Es arbitraria la sentencia que consideró que devino abstracto el trata-


miento del recurso de casación deducido contra el sobreseimiento del
imputado por prescripción de la acción penal respecto del delito de en-
cubrimiento de la desaparición forzada de la víctima con fundamento
en que estaba en curso la investigación por su presunta participación
en la privación ilegal de libertad y homicidio de auqella, toda vez que el
fallo carece de la debida fundamentación al omitir toda consideración
sobre un extremo conducente para la adecuada resolución del asunto,
restringiendo arbitrariamente la vía intentada, todo lo cual redunda en
menoscabo de los derechos de defensa en juicio y debido proceso y, por
tanto, lo descalifica como acto jurisdiccional válido (Voto de los jueces
Rosatti y Rosenkrantz).

SENTENCIA ARBITRARIA

Resulta arbitraria la sentencia que consideró que devino abstracto el


tratamiento del recurso de casación deducido contra el sobreseimiento
del imputado por prescripción de la acción penal respecto del delito de
encubrimiento de la desaparición forzada de la víctima con fundamento
en que estaba en curso la investigación por su presunta participación
en la privación ilegal de libertad y homicidio de aquella, pues soslayó
palmariamente que, en virtud de la doctrina sentada en el precedente
de Fallos: 335:1876, era inválido desligar el comportamiento posterior,
sin haber antes dilucidado si el imputado había tenido intervención en
el acontecimiento principal (Voto de los jueces Maqueda y Lorenzetti).

SENTENCIA ARBITRARIA

El deber del Estado Argentino de investigar los crímenes de lesa hu-


manidad cometidos en su territorio presupone no solo que el Estado
no pueda oponer normas internas que obstaculicen el enjuiciamiento y
eventual castigo de los responsables (verbigracia, leyes de amnistía o
prescripción), sino que además debe abstenerse de adoptar cualquier
otro tipo de medidas que disuelvan la posibilidad de reproche; y de este
deber se derivan dos mandatos procesales esenciales: la obligación de
investigar todas las imputaciones y la necesidad de certeza negativa
para sobreseer a una persona con respecto a determinado hecho (Voto
de los jueces Maqueda y Lorenzetti).
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 125
345

SENTENCIA ARBITRARIA

Es arbitraria la sentencia que consideró que devino abstracto el trata-


miento del recurso de casación deducido contra el sobreseimiento del
imputado por prescripción de la acción penal respecto del delito de en-
cubrimiento de la desaparición forzada de la víctima con fundamento en
que estaba en curso la investigación por su presunta participación en
la privación ilegal de libertad y homicidio de aquella, pues la cámara a
quo, con apoyo en un fundamento inválido por el que sostuvo que su pro-
nunciamiento devenía abstracto, no trató el tema que estaba llamada a
resolver y frustró al Ministerio Público Fiscal el derecho de defensa, ya
que impidió que se trataran los agravios cuyo acogimiento podría haber
modificado lo decidido (Voto de los jueces Maqueda y Lorenzetti).

SENTENCIA ARBITRARIA

El vicio de fundamentación presente en la decisión impugnada - apo-


yo en un fundamento inválido-, que amerita descalificarla como acto
jurisdiccional, adquiere una particular gravedad en atención que el a
quo se apartó de lo decidido por la Corte -en un precedente referido a
la más delicada de las funciones susceptibles de encomendarse a un
tribunal como la referida al deber del Estado Argentino de investigar
los crímenes de lesa humanidad cometidos en su territorio- sin apor-
tar nuevos argumentos que justifiquen modificar la posición adopta-
da por el Tribunal en una decisión que, además, había sido expresa-
mente invocada por el apelante ante sus estrados (Voto de los jueces
Maqueda y Lorenzetti).

SENTENCIA DE LA CORTE SUPREMA

La autoridad institucional de los precedentes de la Corte Suprema, fun-


dada en la condición del Tribunal de intérprete supremo de la Consti-
tución Nacional y de las leyes dictadas en su consecuencia, da lugar a
que en oportunidad de fallar casos sustancialmente análogos sus con-
clusiones deban ser debidamente consideradas y consecuentemente
seguidas tanto por aquella como por los tribunales inferiores (Voto de
los jueces Maqueda y Lorenzetti).
126 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

SENTENCIA DE LA CORTE SUPREMA

Si bien es cierto que la Corte Suprema solo decide en los procesos con-
cretos que le son sometidos, los jueces deben -aun frente a la inexis-
tencia de una norma en tal sentido- conformar sus decisiones a las
sentencias del Tribunal dictadas en casos similares, obligación esta que
se sustenta en la responsabilidad institucional que le corresponde a la
Corte como titular del Departamento Judicial del Gobierno Federal (ar-
tículo 108, Constitución Nacional), los principios de igualdad y seguridad
jurídica, así como razones de celeridad y economía procesal que hacen
conveniente evitar todo dispendio de actividad jurisdiccional (Voto de
los jueces Maqueda y Lorenzetti).

CUESTION DE DERECHO COMUN

Si bien, por vía de principio, los agravios que remiten al examen de cues-
tiones de derecho común son ajenos, como regla y por su naturaleza, al
recurso previsto en el artículo 14 de la ley 48, la Corte puede conocer en
los casos cuyas particularidades hacen excepción a ese principio con
base en la doctrina de la arbitrariedad de sentencias, en salvaguarda
de las garantías del debido proceso y de la defensa en juicio que tam-
bién amparan al Ministerio Público Fiscal, exigiendo que las sentencias
constituyan una derivación razonada del derecho vigente con aplicación
de las constancias efectivamente comprobadas en la causa (Voto de los
jueces Rosatti y Rosenkrantz).

SENTENCIA ARBITRARIA

El recurso extraordinario resulta formalmente admisible en razón de


dirigirse contra la sentencia definitiva del tribunal superior de la causa
y suscita cuestión federal suficiente toda vez que se denuncia violación a
la garantía de defensa en juicio protegida en el artículo 18 de la Constitu-
ción Nacional por mediar arbitrariedad en lo resuelto, poniendo en ries-
go los compromisos asumidos por el Estado Argentino frente a la comu-
nidad internacional respecto de los delitos de lesa humanidad, en lo que
hace al deber de investigar, perseguir y, cuando corresponda, sancionar,
por lo que su tratamiento resulta pertinente por la vía establecida en el
artículo 14 de la ley 48 (Voto de los jueces Maqueda y Lorenzetti).
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 127
345

Dictamen de la Procuración General

Suprema Corte:

-I-
La Cámara Federal de Apelaciones de Salta hizo lugar al recurso
interpuesto por la defensa de Víctor Hugo V y lo sobreseyó, tras de-
clarar prescripta la acción penal, en relación con el presunto encubri-
miento de la desaparición forzada de Carmen N, quien fuera vista por
última vez el l de junio de 1977 en la localidad de Pichanal, provincia de
Salta. La cámara sostuvo que el delito de encubrimiento es autónomo
del principal, que no está previsto en el Estatuto de la Corte Penal In-
ternacional tal como se encuentra regulado en nuestro Código Penal
y que su gravedad no se compadece con la propia de los tipificados en
ese tratado. Por ello, entendió que se trataba de un delito prescriptible
y que se había agotado el plazo de vigencia de la acción. Sin embargo,
también señaló que de la prueba colectada durante la instrucción sur-
gían indicios que permitían presumir la intervención delictiva del im-
putado no sólo en la desaparición forzada de N, sino también en otros
hechos ilícitos ocurridos durante el último gobierno de facto, por lo
que cabía citarlo para prestar declaración indagatoria a ese respecto,
y así ordenó que se procediera (fs. 29/34 vta.).
Contra esa decisión interpuso recurso de casación el representan-
te de este Ministerio Público, en el que impugnó el sobreseimiento de
V. El recurrente planteó que la cámara se basó en fundamentos contra-
dictorios y errados, de acuerdo con dos argumentos. Primero, afirmó
que el Estatuto de la Corte Penal Internacional prevé el encubrimiento
en su artículo 25, inciso 3, letra “c”, al señalar que será penalmente
responsable quien encubra un delito de competencia de ese tribunal
con el propósito de facilitar su comisión. Y que este requisito subjetivo
se encontraba satisfecho en el caso, ya que quienes cometieron deli-
tos como parte del plan de represión sistemática ejecutado durante el
último gobierno de facto, contaban con que esas conductas ni siquiera
serían investigadas, pues los agentes del Estado, tal como lo era V, por
entonces integrante de la fuerza policial, las encubrían para garan-
tizar el cumplimiento de aquel plan. Segundo, afirmó el fiscal que el
imputado incurrió en un delito de lesa humanidad si conocía el plan
sistemático, y lo cierto es que no podía ignorarlo “por el carácter reite-
rado de los hechos violentos atribuidos siempre a fuerzas estatales o
paraestatales” (fs. 36/44).
128 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

La Sala 1 de la Cámara Federal de Casación Penal declaró que


la cuestión planteada había devenido abstracta en tanto, con poste-
rioridad a la interposición del recurso, se había ampliado la declara-
ción indagatoria de V en relación con su presunta participación en las
privaciones ilegales de la libertad y homicidios doblemente agravados
cometidos en perjuicio de Carmen N y Pedro B V (fs. 144 y vta.).
Contra esa decisión, el señor Fiscal General interpuso recurso ex-
traordinario, en el que la calificó de arbitraria. Sostuvo que, más allá de
que se haya ampliado fa declaración indagatoria de V por su presunta
participación en aquellos ilícitos, el agravio planteado en el recurso de
casación mantenía su vigencia ya que, si quedaba firme el sobresei-
miento por el delito de encubrimiento, se privaría definitivamente al
Ministerio Público Fiscal de la posibilidad de acusar al imputado por
ese delito autónomo, ante la eventualidad de que resultara sobreseído
o absuelto en relación con la otra imputación. En este sentido, recordó
jurisprudencia de V.E. de la que surge, a su entender, que es admisible
la imputación alternativa de un hecho ilícito y de su encubrimiento,
por lo que sólo puede considerarse vedada la acusación por este delito
cuando haya una condena firme por el principal (fs. 145/151 vta.).
Ese recurso federal fue concedido a fojas 165 y vta.

-II-
En mi opinión, lleva razón el recurrente. El a quo debió tratar el
recurso de casación que dedujo el Ministerio Público, en aplicación de
la jurisprudencia según la cual “siempre que se invoquen agravios de
naturaleza federal que habiliten la competencia de esta Corte, por vía
extraordinaria en el ámbito de la justicia penal nacional conforme el
ordenamiento procesal vigente, estos deben ser tratados previamente
por la Cámara Nacional de Casación Penal, en su carácter de tribunal
intermedio, constituyéndose de esta manera en tribunal superior de la
causa para la justicia nacional en materia penal, a los efectos del art.
14 de la ley 48” (Fallos: 328:1108, considerando 13; 329:6002, conside-
rando 5).
En efecto, al declarar abstracto el recurso interpuesto, la cámara
de casación omitió dar respuesta al planteo del recurrente que había
puesto en cuestión la interpretación de una norma del derecho de gen-
tes, tal como lo define el artículo 118 de la Constitución, desarrollada
en el caso por el tribunal de segunda instancia, y con base en la cual
frustró una pretensión de la parte acusadora. En particular, el ape-
lante ha postulado, en contra de la lectura propiciada en autos por la
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 129
345

Cámara Federal de Salta, que el encubrimiento de un delito de lesa


humanidad es también un delito de esa naturaleza que, ya al momento
de los hechos, formaba parte del derecho internacional como regla de
ius cagens, más allá del nivel de positivización que este tipo de reglas
ha alcanzado hoy en día en el Estatuto de la Corte Penal Internacional
(Fallos: 327:3312, 328:2056, 330:3074 y 330:3248). Esa discusión no es de
hecho, pues no se debaten los extremos fácticos de la imputación, sino
de derecho, en tanto la divergencia de opinión se refiere a la previsión
de un delito determinado en ese tratado, entendido como instrumento
de derecho positivo que reconoce normas ya existentes en el derecho
internacional consuetudinario.
Esa era la cuestión de fondo sobre la que el a quo debía pronun-
ciarse, dado que el sobreseimiento del imputado se había basado en
la extinción de la acción penal por prescripción, al considerarse que
el encubrimiento no es un delito de lesa humanidad. Pero el a quo, al
asignar sin fundamento carácter abstracto a una cuestión que no lo te-
nía, omitió arbitrariamente pronunciarse sobre ella. Como lo sostuvo
el recurrente, con argumentos que comparto y hago míos, el planteo
mantenía -y sigue manteniendo- su vigencia, en tanto el sobreseimien-
to de V por el delito de encubrimiento, en el supuesto de adquirir fir-
meza, impediría que se lo acusara alternativamente por ese delito au-
tónomo, lo que provocaría un agravio irreparable al Ministerio Público.
Ello es suficiente, según lo aprecio, para que V.E. revoque la deci-
sión apelada en aplicación de la doctrina de los precedentes registra-
dos en Fallos: 328: 1108 Y 329:6002.

-III-
Por todo ello, y los demás argumentos y conclusiones expuestos
por el señor Fiscal General, mantengo el recurso federal interpuesto
y opino que V.E. debe declararlo procedente y revocar la decisión im-
pugnada. Buenos Aires, 3 de mayo de 2018. Eduardo Ezequiel Casal.

FALLO DE LA CORTE SUPREMA

Buenos Aires, 3 de marzo de 2022.

Vistos los autos: “Vilte, Víctor Hugo s/ legajo de casación”.


130 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

Considerando:

1°) Que los antecedentes del caso, los fundamentos de la resolu-


ción del a quo y los agravios que sustentaron el recurso extraordinario
interpuesto y concedido han sido correctamente reseñados en el acá-
pite I de la presentación del señor Procurador General de la Nación in-
terino, a cuyos términos corresponde remitir por razones de brevedad
(cfr. fs. 173/174 de los autos principales).

2°) Que si bien, por vía de principio, los agravios que remiten al
examen de cuestiones de derecho común son ajenos, como regla y por
su naturaleza, al recurso previsto en el artículo 14 de la ley 48, la Corte
puede conocer en los casos cuyas particularidades hacen excepción a
ese principio con base en la doctrina de la arbitrariedad de sentencias,
en salvaguarda de las garantías del debido proceso y de la defensa
en juicio que también amparan al Ministerio Público Fiscal, exigiendo
que las sentencias constituyan una derivación razonada del derecho
vigente con aplicación de las constancias efectivamente comproba-
das en la causa (Fallos: 321:1909 y 340:1283, entre otros) y no frustren
el alcance de la vía utilizada sin fundamentación idónea o suficiente
(Fallos: 313:1223; 320:2089; 323:1449; 324:3612; CSJ 83/2013 (49-A)/CS1
“Albarenque, Claudio Darío s/ causa n° 115.904”, resuelta el 19 de mayo
de 2015 y “Uzcátegui Matheus”, Fallos: 339:408).

3°) Que tal es la situación que se ha configurado en el presente


caso, toda vez que el tribunal a quo incurrió en una afirmación dogmá-
tica al aseverar que había devenido abstracto el tratamiento del recur-
so de casación deducido contra el sobreseimiento de Víctor Vilte por
prescripción de la acción penal respecto del delito de encubrimiento
de la desaparición forzada de Carmen Nieto, con fundamento en que
estaba en curso la investigación por su presunta participación en la
privación ilegal de libertad y homicidio de esa misma víctima.

Al omitir brindar algún fundamento que sustente su conclusión


sobre la falta de actualidad de los agravios llevados por el Ministerio
Público, la sala de casación también prescindió de examinar las con-
secuencias que la firmeza de la decisión impugnada puede acarrear
a las restantes imputaciones en contra de Vilte y a los intereses del
recurrente. Esta circunstancia se agrava, si se tiene en cuenta que,
durante la instancia casatoria, el fiscal apelante invocó expresamen-
te el precedente de Fallos: 335:1876, cuyas implicancias debieron ser
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 131
345

-cuanto menos- analizadas por resultar prima facie relevantes para


decidir sobre la virtualidad de las cuestiones planteadas.

En consecuencia, el fallo carece de la debida fundamentación al


omitir toda consideración sobre un extremo conducente para la ade-
cuada resolución del asunto (Fallos: 330:4983, entre otros), restringien-
do arbitrariamente la vía intentada, todo lo cual redunda en menosca-
bo de los ya citados derechos de defensa en juicio y debido proceso y,
por tanto, corresponde descalificar el pronunciamiento apelado como
acto jurisdiccional válido.

Por ello, habiendo dictaminado el señor Procurador General de la


Nación interino, se declara procedente el recurso extraordinario y se
deja sin efecto la resolución recurrida. Vuelvan los autos al tribunal de
origen para que, por quien corresponda, se dicte un nuevo pronuncia-
miento. Notifíquese y cúmplase.

Horacio Rosatti — Carlos Fernando Rosenkrantz — Juan Carlos


Maqueda (según su voto)— Ricardo Luis Lorenzetti (según su voto).

Voto de los Señores Ministros Doctores Don Juan Carlos


Maqueda y Don Ricardo Luis Lorenzetti

Considerando:

1°) Que la Cámara Federal de Apelaciones de Salta dictó el so-


breseimiento por prescripción de la acción penal en favor de Víctor
Hugo Vilte respecto del encubrimiento de la desaparición forzada de
Carmen Nieto, quien fuera vista por última vez el 1° de junio de 1977,
que se le achacara en su carácter de policía de Salta. Sostuvo que la
prescripción había operado respecto de este delito ya que no podía
ser calificado como de lesa humanidad –y, por tanto, imprescripti-
ble- en atención a que no estaba previsto en el Estatuto de Roma,
aclarando que esta posición ya había sido adoptada por esa misma
Alzada en la decisión dictada en el año 2008 en el caso “Menéndez,
Luciano Benjamín y otros s/ denuncia Las Palomitas Cabeza de
Buey s/ hom. privación ilegítima de la libertad y otros” y, si bien re-
conoció que esta fue revocada por esta Corte Suprema de Justicia de
132 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

la Nación en el precedente de Fallos: 335:1876, precisó que en este no


hubo pronunciamiento sobre esta materia ya que en el considerando
7° de esta sentencia se señaló que “correspondía revocar el sobre-
seimiento dictado con respecto al imputado Lona (punto resolutivo
VII de la sentencia recurrida) para que se dicte un nuevo pronun-
ciamiento en el que se evalúe qué medida corresponde adoptar con
respecto a las imputaciones que fueron –al menos en principio- in-
debidamente excluidas y cómo deben conjugarse éstas con el re-
proche relativo a la omisión de investigar. Por último, en razón de
lo aquí resuelto, deviene inoficioso, por prematuro, que esta Corte
se pronuncie respecto de la invocada condición del delito de lesa
humanidad que tendría el encubrimiento imputado al nombrado
Lona”. Seguidamente, afirmó que del caudal probatorio existían ele-
mentos para disponer que Vilte fuera citado a prestar declaración
indagatoria por la participación que le pudiera corresponder no solo
en la desaparición forzada de la nombrada víctima sino también en
otros hechos ilícitos ocurridos durante el último gobierno de facto,
por lo que ordenó que así se procediera.

2°) Que, en el recurso de casación deducido por el representante


del Ministerio Público Fiscal contra esa decisión, se denunció que la
Alzada sustentó que el delito de encubrimiento imputado a Vilte no po-
día ser calificado como de lesa humanidad a partir de una errónea inte-
ligencia del Estatuto de Roma y que lo resuelto impedía la prosecución
de la investigación para determinar qué grado de participación tenía
el imputado en el hecho, incluso de cara a la particular exégesis que
del artículo 25 de dicho Estatuto se adoptara en el fallo como referida a
un supuesto de participación secundaria. Por su parte, durante la sus-
tanciación de la etapa casatoria, el Fiscal ante esa instancia advirtió,
al adentrarse en el desarrollo de esos agravios, que “de la plataforma
fáctica relatada, no se puede descartar a esta altura, que exista una
múltiple subsunción legal. Aún más, debe tenerse en cuenta que la
conducta llevada a cabo por el ex policía, fue en el marco del terro-
rismo de estado, por lo que no se puede desechar en esta instancia
del proceso que Vilte haya intervenido como cómplice o partícipe en
los delitos de lesa humanidad (ver dictamen del Procurador de fecha
4/06/2009, en causa ‘Menéndez, Luciano Benjamín y otros s/ denun-
cia Las Palomitas Cabeza de Buey s/ hom. privación ilegítima de la
libertad y otros’ y sentencia de la Corte en esa misma causa del 23 de
septiembre de 2012)” (cf. fs. 61, énfasis agregado).
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 133
345

3°) Que la Sala I de la Cámara Federal de Casación Penal declaró


que la cuestión planteada había devenido abstracta en tanto, con pos-
terioridad a la interposición del recurso, Vilte había sido indagado por
su presunta participación en las privaciones ilegales de la libertad y
homicidios doblemente agravados cometidos en perjuicio de Carmen
Nieto y Pedro Bonifacio Vélez (fs. 144 y vta.).

4°) Que el Fiscal General ante la Cámara Federal de Casación Pe-


nal impugnó el fallo mediante la vía del artículo 14 de la ley 48 (cf. fs.
145/151).

En su recurso extraordinario, que fue concedido (cf. fs. 165/166),


el Fiscal General cuestionó la resolución impugnada desde varias
aristas argumentativas. Así, sostuvo que el a quo, al negarse a tra-
tar el recurso contra la resolución de la alzada que declaró la pres-
cripción de la acción penal respecto del delito de encubrimiento, no
solo ha dejado firme “la decisión que expresamente actuaría como
un obstáculo insalvable a la persecución penal por un delito de lesa
humanidad o conexo a él” sino que “el modo en que lo hizo es lo que
constituye la inteligencia contraria a la realizada por esta parte del
derecho federal invocado, porque es evidente que la Cámara tomó
la decisión por considerar que si los imputados habían sido indaga-
dos por otros delitos (privación ilegal de libertad y homicidio), ello
implicaba haber descartado la imputación por el delito de encubri-
miento originalmente imputado, lo cual desconoce la regla de alter-
natividad existente entre el delito precedente y su posterior encu-
brimiento, adoptada por la Corte desde tiempo atrás (recientemente
CSJN 447/2013, causa ‘Alaimo, Juan Marcelo s/ causas n° 15.982, rta.
el 10/02/2015)’”, lo que “impide que el Ministerio Público Fiscal realice
una acusación alternativa, en aras de agotar todas las posibilidades
imputativas contra una misma persona, en un solo juicio oral, y así
satisfacer los dos objetivos de enjuiciar los delitos de lesa humani-
dad y respetar el derecho al juicio rápido del imputado”; con base
en lo cual sostuvo que “la declaración de prescripción es prematu-
ra, porque si resulta condenado por los delitos de privación ilegal
de la libertad y homicidio, automáticamente se difumará o disipará
la imputación por encubrimiento, mientras que si resulta absuelto
por esos delitos, la acusación por encubrimiento mantendrá vigen-
cia y la sentencia deberá versar sobre esa imputación alternativa…
tomándolo como delitos de lesa humanidad o conexos a éste”. Por
ello, alegó que “la arbitraria decisión de la Sala, no puede excluir el
134 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

legítimo derecho que la sociedad mantiene intacto de adoptar todas


las medidas y mecanismos de precaución que devengan necesarios,
no sólo para asegurar el éxito de la investigación, sino también para
que se realice una correcta aplicación de las normas internaciona-
les que contienen la definición específica de lo que se entiende por
crimen de lesa humanidad”.

Por su parte, el señor Procurador General de la Nación interino


mantuvo el recurso federal interpuesto y desarrolló las consideracio-
nes que obran en el dictamen agregado a fs. 173/174, a las que se remi-
te en razón de brevedad.

5°) Que el recurso extraordinario resulta formalmente admisible


en razón de dirigirse contra la sentencia definitiva del tribunal su-
perior de la causa y suscita cuestión federal suficiente toda vez que
se denuncia violación a la garantía de defensa en juicio protegida en
el artículo 18 de la Constitución Nacional por mediar arbitrariedad
en lo resuelto, poniendo en riesgo los compromisos asumidos por el
Estado Argentino frente a la comunidad internacional respecto de
los delitos de lesa humanidad, en lo que hace al deber de investigar,
perseguir y, cuando corresponda, sancionar, por lo que su tratamien-
to resulta pertinente por la vía establecida en el artículo 14 de la ley
48 (cf. Fallos: 308:1662; 314:1358; 330:4226; 333:2218; 335:533; 341:536,
entre muchos otros).

6°) Que esta Corte Suprema de Justicia, en el ya citado preceden-


te de Fallos: 335:1876 (Menéndez, Luciano Benjamín y otros), preci-
só que el “deber del Estado Argentino de investigar los crímenes de
lesa humanidad cometidos en su territorio… presupone no solo que
el Estado no pueda oponer normas internas que obstaculicen el en-
juiciamiento y eventual castigo de los responsables (verbigracia, le-
yes de amnistía o prescripción), sino que además debe abstenerse de
adoptar cualquier otro tipo de medidas que disuelvan la posibilidad
de reproche” y que de este deber se derivan dos mandatos procesales
esenciales: “la obligación de investigar todas las imputaciones y la
necesidad de certeza negativa para sobreseer a una persona con res-
pecto a determinado hecho” (énfasis agregado).

A partir de esta premisa, esta Corte consideró en esa oportuni-


dad que resultaba inválido que la Cámara Federal de Apelaciones de
Salta, en un temperamento sustancialmente reiterado en el sub lite
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 135
345

en lo que constituyera materia de agravio ante la instancia casato-


ria, resolviera que no “puede considerarse que el supuesto encubri-
miento de delitos de lesa humanidad constituye de por sí un ilícito
de ese carácter”, a partir de un razonamiento que “queda fragmen-
tado, pues en él se desliga el comportamiento posterior, sin haber
antes dilucidado si el imputado había tenido intervención en el
acontecimiento principal”.

7°) Que resulta claro que la doctrina que surge de este precedente,
cuya directa aplicación al caso fuera expresamente invocada por el re-
currente durante la instancia casatoria para cuestionar la validez del
temperamento adoptado por la alzada, fue inobservada por el a quo.

En efecto, al resolver que había devenido abstracto el tratamien-


to del recurso de su especialidad deducido contra la declaración del
sobreseimiento por prescripción de la acción penal de Vilte respecto
del delito de encubrimiento de la desaparición forzada de Nieto, con
fundamento en que estaba en curso la investigación por su presunta
participación en la privación ilegal de libertad y homicidio de la víctima
antes nombrada, soslayó palmariamente que, en virtud de la doctrina
sentada en ese precedente, era inválido “desliga[r] el comportamien-
to posterior, sin haber antes dilucidado si el imputado había tenido
intervención en el acontecimiento principal”.

8°) Que, en consecuencia, el fallo adoptado resulta descalificable


con arreglo a la doctrina del Tribunal en materia de arbitrariedad, ha-
bida cuenta que la cámara a quo, con apoyo en un fundamento inválido
por el que sostuvo que su pronunciamiento devenía abstracto, no trató
el tema que estaba llamada a resolver y frustró al Ministerio Público
Fiscal el derecho de defensa, ya que impidió que se trataran los agra-
vios cuyo acogimiento podría haber modificado lo decidido (cf. mutatis
mutandis Fallos: 315:1580).

A este respecto, corresponde enfatizar que el vicio de fundamen-


tación presente en la decisión impugnada, que amerita descalificarla
como acto jurisdiccional, adquiere una particular gravedad en aten-
ción que el a quo se apartó de lo decidido por la Corte –en un pre-
cedente referido a la más delicada de las funciones susceptibles de
encomendarse a un tribunal como la referida al deber del Estado Ar-
gentino de investigar los crímenes de lesa humanidad cometidos en
su territorio- sin aportar nuevos argumentos que justifiquen modificar
136 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

la posición adoptada por el Tribunal en una decisión que, además, ha-


bía sido expresamente invocada por el apelante ante sus estrados.

En este sentido, debe enfatizarse que la autoridad institucional


de los precedentes de la Corte Suprema, fundada en la condición del
Tribunal de intérprete supremo de la Constitución Nacional y de las
leyes dictadas en su consecuencia, da lugar a que en oportunidad de
fallar casos sustancialmente análogos sus conclusiones deban ser
debidamente consideradas y consecuentemente seguidas tanto por
aquella como por los tribunales inferiores (cf. Fallos: 337:47; 341:570 y
sus citas).

De tal modo, si bien es cierto que la Corte Suprema solo decide


en los procesos concretos que le son sometidos, los jueces deben -aun
frente a la inexistencia de una norma en tal sentido- conformar sus
decisiones a las sentencias de este Tribunal dictadas en casos simila-
res, obligación esta que se sustenta en la responsabilidad institucional
que le corresponde a la Corte como titular del Departamento Judicial
del Gobierno Federal (artículo 108, Constitución Nacional), los princi-
pios de igualdad y seguridad jurídica, así como razones de celeridad
y economía procesal que hacen conveniente evitar todo dispendio de
actividad jurisdiccional (conf. doctrina de Fallos: 25:364; 212:51 y 160;
311:1644 y 2004; 318:2103; 320:1660; 321:3201 y CSJ 1381/2018/RH1 “Es-
píndola, Juan Gabriel s/ recurso extraordinario de inaplicabilidad de
ley”, sentencia del 9 de abril de 2019, considerando 16).

En consecuencia, el fallo carece de la debida fundamentación al


omitir toda consideración sobre un extremo conducente para la co-
rrecta resolución del asunto (Fallos: 328:121; 330:4983, entre muchos
otros) y, en tales condiciones, ha de acogerse favorablemente el recur-
so y dejar sin efecto el fallo apelado.

Por ello, y oído el señor Procurador General de la Nación interino,


se declara procedente el recurso extraordinario y se deja sin efecto la
resolución recurrida. Vuelvan los autos al tribunal de origen para que,
por quien corresponda, se dicte un nuevo pronunciamiento. Notifíque-
se y cúmplase.

Juan Carlos Maqueda — Ricardo Luis Lorenzetti.


DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 137
345

Recurso extraordinario interpuesto por el Dr. Javier Augusto De Luca, Fiscal General
ante la Cámara Federal de Casación Penal.
Traslado contestado por la Dra. María Eugenia Di Laudo, Defensora ad hoc de la
Defensoría General de la Nación, asistiendo a Víctor Hugo Vilte.
Tribunal de origen: Sala I de la Cámara Federal de Casación Penal.
Tribunales que intervinieron con anterioridad: Juzgado Federal n° 2 de Salta y Cáma-
ra Federal de Apelaciones de Salta.

PEREYRA, RAMÓN HORACIO c/ GENDARMERÍA


NACIONAL - ESCUADRÓN 7 P. LIBRES y Otros s/ Daños y
perjuicios

SENTENCIA ARBITRARIA

Es arbitraria la sentencia que incluyó las diferencias salariales prove-


nientes del decreto 1490/02 como parte del lucro cesante peticionado,
pues omitió considerar que el objeto de la demanda no era obtener
un reajuste de haberes sino la reparación de los daños y perjuicios
derivados del obrar ilícito de los agentes de Gendarmería Nacional en
el marco de las actuaciones administrativas en las que se decidió el
futuro del actor en la fuerza, su pase a retiro y el porcentaje del haber
que debería percibir, por lo cual es evidente que las diferencias sa-
lariales pretendidas no constituyen un daño patrimonial derivado de
los hechos imputados a la demandada y resultan independientes de la
conducta juzgada en autos, en tanto al no existir una relación entre el
objeto y las circunstancias fácticas del proceso y el rubro reclamado,
no correspondía expedirse respecto de las sumas reconocidas en el
citado decreto 1490/02.

FALLO DE LA CORTE SUPREMA

Buenos Aires, 3 de marzo de 2022.

Vistos los autos: “Pereyra, Ramón Horacio c/ Gendarmería Nacio-


nal - Escuadrón 7 P. Libres y otros s/ daños y perjuicios”.
138 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

Considerando:

1°) Que, en el marco de la demanda iniciada por el actor con fun-


damento en la responsabilidad objetiva de la Gendarmería Nacional
por el hecho ilícito de sus dependientes, la Cámara Federal de Apela-
ciones de Corrientes hizo lugar parcialmente al recurso de apelación
del demandante y, en consecuencia, revocó la sentencia de primera
instancia, solo en cuanto a los ítems comprensivos de la indemniza-
ción de daños y perjuicios otorgada y, además del daño moral, reco-
noció –como integrante del lucro cesante- las diferencias salariales
provenientes del decreto 1490/02, desde septiembre de 2002 hasta el
efectivo pago.

Para así decidir, la cámara -con invocación de precedentes de esta


Corte- consideró que al reconocerse en el decreto 1490/02 el carácter
remunerativo y bonificable de ciertos adicionales incorporados al ha-
ber mensual del personal militar de las Fuerzas Armadas, correspon-
día incluir en el monto indemnizatorio las diferencias salariales del
decreto en cuestión que, conforme a los recibos agregados, el actor no
había percibido a partir de la fecha de su entrada en vigencia.

2°) Que, contra este pronunciamiento, el Estado Nacional inter-


puso el recurso extraordinario de fs. 361/366 vta., que fue concedido
a fs. 370/372.

El recurrente alega que la cámara incluyó las diferencias salaria-


les provenientes del decreto 1490/02 como parte del lucro cesante pe-
ticionado, provocando una interpretación errónea de los alcances fija-
dos en precedentes de esta Corte, ya que allí la pretensión fue debatida
en un proceso ordinario vinculado a un reajuste de haberes y no en uno
de indemnización de daños y perjuicios, como ocurre en la especie.

3°) Que si bien los agravios expuestos remiten al examen de


cuestiones de hecho y prueba que, en principio, resultan ajenas a la
instancia extraordinaria, esta Corte ha establecido que son descali-
ficables por arbitrariedad las sentencias cuando lo resuelto no cons-
tituye una derivación razonada del derecho vigente con aplicación a
las circunstancias comprobadas de la causa (Fallos: 319:2262, entre
muchos otros).
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 139
345

4°) Que esta circunstancia es la que se observa en el caso pues


la cámara, con cita de precedentes de este Tribunal en los que se ex-
pidió respecto del carácter remunerativo y bonificable de los adicio-
nales incorporados al haber mensual por el decreto 1490/02, incluyó
en la indemnización reconocida en autos a las diferencias salariales
reclamadas con sustento en dicha norma. Al proceder de este modo
omitió considerar que el objeto de la demanda no era obtener un re-
ajuste de haberes sino la reparación de los daños y perjuicios deri-
vados del obrar ilícito de los agentes de Gendarmería Nacional en
el marco de las actuaciones administrativas en las que se decidió el
futuro del actor en la fuerza, su pase a retiro y el porcentaje del haber
que debería percibir.

5°) Que, en consecuencia, es evidente que las diferencias salaria-


les pretendidas no constituyen un daño patrimonial derivado de los
hechos imputados a la demandada y resultan independientes de la
conducta juzgada en autos. Por ello, al no existir una relación entre
el objeto y las circunstancias fácticas del presente proceso y el rubro
reclamado, no correspondía en el sub lite expedirse respecto de las
sumas reconocidas en el decreto 1490/02.

6°) Que el a quo tampoco pudo sustentar su decisión en los pre-


cedentes de este Tribunal alegados, pues el objeto de esta demanda,
como ya se dijo, no era el reajuste de sus haberes.

7°) Que, en tales condiciones, cabe concluir en que media relación


directa e inmediata entre lo resuelto y las garantías constitucionales
que se invocan como vulneradas, razón por la cual corresponde desca-
lificar el pronunciamiento impugnado con arreglo a la doctrina de esta
Corte sobre arbitrariedad de sentencias.

Por ello, se declara procedente el recurso extraordinario y se re-


voca la sentencia apelada con el alcance indicado. Con costas. Notifí-
quese y devuélvase al tribunal de origen para que, por quien corres-
ponda, dicte un nuevo pronunciamiento con arreglo a lo decidido en
la presente.

Horacio Rosatti — Carlos Fernando Rosenkrantz — Juan Carlos


Maqueda — Ricardo Luis Lorenzetti.
140 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

Recurso extraordinario interpuesto por el Estado Nacional (Gendarmería Nacional),


representado por la Dra. María José Bonfanti.
Tribunal de origen: Cámara Federal de Corrientes.
Tribunal que intervino con anterioridad: Juzgado Federal de Paso de los Libres.

RIVERO, ALBERTO y Otro s/ Abuso sexual – art. 119 3°


párrafo y violación según párrafo 4to. art. 119 inc. e

APRECIACION DE LA PRUEBA

Es arbitraria la sentencia que rechazó el recurso de casación deduci-


do por la querella contra la sentencia que absolvió a los imputados en
orden a los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante reiterado y
abuso sexual gravemente ultrajante con acceso carnal, pues tanto el tri-
bunal oral como el a quo pasaron por alto los criterios para la correcta
valoración de la prueba en casos como el presente, en la medida en que
cuestionaron la confiabilidad del testimonio de la víctima a partir de la
diferencia que presentarían sus declaraciones acerca de la cantidad de
veces que fue obligada a practicar sexo oral al acusado, por lo que tal
proceder implicó, además, menospreciar lo declarado por aquélla sobre
las oportunidades en que habría sido accedida carnalmente a pesar de
que en este aspecto no existieron discrepancias en sus declaraciones.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

APRECIACION DE LA PRUEBA

Resulta arbitraria la sentencia que rechazó el recurso de casación de-


ducido por la querella contra la sentencia que absolvió a los imputados
en orden a los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante reiterado y
abuso sexual gravemente ultrajante con acceso carnal, pues el tribunal
oral y el a quo pusieron en duda el testimonio de la víctima por el térmi-
no que -según el testigo- habría empleado aquella -acoso-, sin atenderse
en ambas instancias al criterio expuesto de la Corte Interamericana de
Derechos Humanos, según el cual no es necesario que la calificación
que la mujer dé a los hechos coincida con la definición jurídica.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 141
345

APRECIACION DE LA PRUEBA

Es arbitraria la sentencia que rechazó el recurso de casación deduci-


do por la querella contra la sentencia que absolvió a los imputados en
orden a los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante reiterado y
abuso sexual gravemente ultrajante con acceso carnal, pues el a quo
puso en duda el aprovechamiento por parte del imputado de la situación
de vulnerabilidad en que se encontraba la víctima -detenida en una cel-
da- y sugirió la posibilidad de que ésta hubiese dado su consentimiento,
basándose al efecto en que la víctima había tenido acceso a distintos
medios de comunicación mediante los cuales podía haber dado razón de
los agravios sufridos, pasando por alto que las agresiones sexuales son
actos traumáticos que la víctima no suele denunciar por el estigma que
dicha denuncia conlleva usualmente.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

APRECIACION DE LA PRUEBA

Es arbitraria la sentencia que rechazó el recurso de casación deduci-


do por la querella contra la sentencia que absolvió a los imputados en
orden a los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante reiterado y
abuso sexual gravemente ultrajante con acceso carnal, pues los magis-
trados se limitaron a sostener que la referencia que aquélla hizo en la
entrevista psicológica a los abusos que sufrió en su infancia, impedía
considerar que los síntomas constatados por la profesional hubieran
sido consecuencia de los hechos objeto del proceso, pero sin embargo,
el contenido de ese informe alude de manera expresa tanto a los hechos
denunciados en la causa como a los abusos que la víctima también ha-
bría sufrido en su infancia, asociando ambos supuestos con los síntomas
detectados, sin que el a quo se haya hecho cargo de valorar si a partir
de la consideración integral de esa evaluación era posible y -en su caso-
relevante determinar la medida en que esas manifestaciones son, res-
pectivamente, consecuencia de los antiguos abusos o de los recientes.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

APRECIACION DE LA PRUEBA

Los defectos de la sentencia impugnada que rechazó el recurso de ca-


sación deducido por la querella contra la sentencia que absolvió a los
imputados en orden a los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante
reiterado y abuso sexual gravemente ultrajante con acceso carnal, ad-
142 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

quieren especial significación teniendo en cuenta el compromiso de ac-


tuar con la debida diligencia para prevenir, investigar, sancionar y erra-
dicar la violencia contra la mujer plasmado en la Convención de Belém
do Pará (artículo 7º, primer párrafo) tal como ha sido interpretado por
la Corte Interamericana de Derechos Humanos y también por la Corte
en el precedente “Góngora” (Fallos: 336:392), en particular teniendo en
cuenta que la violación sexual de una detenida por un agente del Esta-
do es un acto especialmente grave y reprobable, tomando en cuenta la
vulnerabilidad de la víctima y el abuso de poder que despliega el agente.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

APRECIACION DE LA PRUEBA

La ineficacia judicial frente a casos individuales de violencia contra las


mujeres propicia un ambiente de impunidad que facilita y promueve la
repetición de los hechos de violencia en general y envía un mensaje se-
gún el cual la violencia contra las mujeres puede ser tolerada y acepta-
da, lo que favorece su perpetuación y la aceptación social del fenómeno,
el sentimiento y la sensación de inseguridad de las mujeres, así como
una persistente desconfianza de éstas en el sistema de administración
de justicia; dicha ineficacia o indiferencia constituye en sí misma una
discriminación de la mujer en el acceso a la justicia.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

APRECIACION DE LA PRUEBA

La sentencia que rechazó el recurso de casación deducido por la que-


rella contra la sentencia que absolvió a los imputados en orden a los
delitos de abuso sexual gravemente ultrajante reiterado y abuso se-
xual gravemente ultrajante con acceso carnal es arbitraria, pues los
magistrados no valoraron, en orden a la acreditación de los actos se-
xuales denunciados, la declaración de la víctima referida al ingreso del
imputado a su celda de detención en horas de la noche; expresiones
que debieron ser apreciadas teniendo en cuenta que no se alegó algu-
na razón que hubiera autorizado los mencionados ingresos, más aún
cuando el artículo 191 de la ley 24.660 establece que ningún funciona-
rio penitenciario del sexo masculino ingresará en dependencias de un
establecimiento o sección para mujeres sin ser acompañado por un
miembro del personal femenino.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 143
345

APRECIACION DE LA PRUEBA

La mera invocación de cualquier incertidumbre acerca de los hechos no


impide, per se, obtener razonablemente, a través de un análisis deteni-
do de toda la prueba en conjunto, el grado de convencimiento necesario
para formular un pronunciamiento de condena.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

APRECIACION DE LA PRUEBA

El concepto “más allá de duda razonable” es, en sí mismo, probabilístico


y, por lo tanto no es, simplemente, una duda posible, del mismo modo
que no lo es una duda extravagante o imaginaria; es, como mínimo, una
duda basada en razón.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

Dictamen de la Procuración General

Suprema Corte:

-I-
La Sala III de la Cámara Federal de Casación Penal rechazó el
recurso de casación interpuesto por la parte querellante contra la sen-
tencia por la que el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Formosa
decidió absolver a A R y a C S A D en orden a los delitos de abuso
sexual gravemente ultrajante reiterado (cinco hechos) y abuso sexual
gravemente ultrajante con acceso carnal (tres hechos), atribuidos al
primero en carácter de autor y a la segunda en calidad de partícipe
necesaria (fs. 91/103 del presente legajo).
En su requerimiento de elevación a juicio, dicha parte sostuvo -al
igual que la fiscalía- que entre septiembre y octubre de 2015, durante
su detención en el Escuadrón 16 -Clorinda- de Gendarmería Nacional,
E M D G fue abusada por el jefe de guardia R, quien la accedió car-
nalmente y obligó a practicarle sexo oral, mientras que A D ,también
detenida allí, la amedrantó para que no se opusiera a esos abusos (fs.
393/400 y 428/432 de los autos principales).
Según el a quo, la sentencia absolutoria del tribunal oral contó con
la debida fundamentación.
144 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

En ese sentido, coincidió con dicho tribunal en cuestionar la con-


fiabilidad del testimonio de la víctima, con base en las contradiccio-
nes acerca de la cantidad de abusos que sufrió, pues en la denuncia
que dio origen a las actuaciones se refirió a tres casos de acceso car-
nal y uno de sexo oral, luego en el acto de ratificación dijo que fue
accedida carnalmente en tres oportunidades y obligada a practicar
sexo oral en cinco, y finalmente en la declaración que prestó en la
audiencia de debate aludió a “tres hechos carnales, más dos orales”
(fs. 97 de este legajo ).
Asimismo, en relación con la pericia psicológica efectuada res-
pecto de D G, los magistrados expresaron que “el relato de la propia
damnificada de aquellos hechos de abuso de los que habría sido víc-
tima durante su infancia, en torno a los que giró la entrevista con
la profesional interviniente, impide afirmar que la conclusión arri-
bada en dicha experticia respecto a que los síntomas identificados
en esa evaluación psicológica son compatibles con una conflictiva
emocional de victimización asociada a experiencias traumáticas
de situaciones de violencia emocional, verbal y sexual, responda a
los hechos aquí denunciados, erigiéndose en tales condiciones en un
indicio anfibológico insuficiente para producir certeza sobre lo que
aquí se ventila” (fs. 98).
Agregaron que P O C -también detenido en aquel escuadrón-,
propuesto como testigo por la parte querellante, “sólo habría toma-
do conocimiento de una situación a la que la damnificada se refirió
como ‘acoso’ cuando fue consultado sobre la realización de una nota
al comandante; aclarando que más allá de eso, en su caso no vio ni
escuchó nada sobre la referida situación”; y que sus aseveraciones
acerca de las propuestas e insinuaciones de índole sexual que D G le
habría formulado no fueron refutadas, y resultaban creíbles debido a
las precisas referencias que al respecto realizó en el debate oral (fs.
98). Destacaron, además, que el sargento ayudante M “dijo que sólo se
enteró por comentarios de pasillo que una de las internas se había
quejado con el jefe, que nunca vio situaciones anormales, y que nun-
ca recibió queja contra R” (fs. 98 vta.).
Sobre esa base, sostuvieron que “en definitiva, el análisis de los
elementos de prueba acumulados ciertamente aportan más dudas
que certezas, circunstancia que obliga a la conclusión de que no re-
sulta posible llegar al convencimiento requerido para el dictado de
una sentencia condenatoria, dado el grado de vacilación que emerge
de los presentes actuados” (fs. 99).
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 145
345

Por otra parte, en relación con C S A D, destacaron que el tribunal


oral dispuso su absolución debido a que “por definición, la partici-
pación es accesoria a la autoría del hecho. Luego, si los ilícitos no
se tienen por probados, mal podrían tenerse como acreditados los
‘aportes’ a su perpetración” (fs. 98 vta.), y señalaron contradicciones
en que habría incurrido la víctima al declarar acerca de la actitud que
aquélla habría tenido (fs. 98 vta./99).
El Defensor Público Coadyuvante de la Defensoría General de la
Nación a cargo del Programa de Asistencia y Patrocinio Jurídico a Víc-
timas de Delitos, y la Defensora Pública Coadyuvante y Coordinadora
de la Comisión sobre Temáticas de Género de la Defensoría General
de la Nación, en representación de la querellante, dedujeron recurso
extraordinario exclusivamente en relación con la absolución de R (fs.
106/126), cuya denegatoria dio lugar a la presente queja (fs. 148/152).

-II-
Los recurrentes alegaron la arbitrariedad del pronunciamiento
apelado.
Expresaron que se encuentra apoyado en afirmaciones dogmáti-
cas y fórmulas estereotipadas, y en una valoración parcial y aislada
de los diversos elementos de prueba por la que el a quo desatendió
las pautas establecidas en la ley 26.485 y en tratados y decisiones de
organismos internacionales para los supuestos de violencia contra
la mujer, e incumplió con el deber de actuar con la debida diligencia
para prevenir, investigar y sancionar la violencia contra la mujer pre-
visto en el artículo 7° -inciso b- de la Convención de Belém do Pará. Al
respecto, indicó que el pronunciamiento omitió valorar las imágenes
registradas por las cámaras del lugar, de las que surge que, pese a
que no estaba autorizado para hacerlo, R ingresó solo a la celda de
mujeres en horas de la noche en el período en el que la D G dijo haber
sido abusada por aquél. Añadió que A D en su declaración indagatoria
también expresó que el acusado ingresaba a dicha celda solo, en hora-
rio nocturno, y además reconoció la existencia de relaciones sexuales
entre R y aquélla, aunque consideró que habían sido consensuadas.
Los apelantes también objetaron la valoración del examen psico-
lógico de la víctima, en la medida en que afirmó de manera dogmática
la imposibilidad de discernir si los síntomas advertidos correspondían
a hechos de la infancia, pese a que el informe en cuestión destacó la
existencia de sintomatología compatible con abuso sexual vinculada
expresamente con los hechos aquí denunciados.
146 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

Agregaron que el a quo omitió pronunciarse sobre los planteos que


esa parte formuló en relación con la interpretación y aplicación en el
sub examine de los derechos a la igualdad, a la no discriminación y a
la tutela judicial efectiva, previstos en la Constitución Nacional, la Con-
vención sobre la Eliminación de toda forma de Discriminación contra
la Mujer y la Convención Americana sobre Derechos Humanos. Se-
ñalaron que, al así proceder, el a quo convalidó la sentencia en la que
el tribunal oral desacreditó el testimonio de la víctima mediante este-
reotipos de género y criterios de valoración opuestos a los estándares
internacionales en la materia.

-III-
Coincido con los apelantes en que en el fallo impugnado no han
sido examinadas las pruebas de la causa bajo las pautas específicas
para casos como el de autos.
La Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erra-
dicar la Violencia contra la Mujer (Convención de Belém do Pará), es-
tablece en su artículo 7° que los Estados Partes convienen en adoptar,
por todos los medios apropiados y sin dilaciones, políticas orientadas
a prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer, y en “e)
tomar las medidas apropiadas, incluyendo medidas de tipo legis-
lativo, para modificar o abolir leyes y reglamentos vigentes, o para
modificar prácticas jurídicas o consuetudinarias que respalden la
persistencia o la tolerancia de la violencia contra la mujer”.
En ese sentido, la ley 26.485, en su artículo 16, dispone que los or-
ganismos del Estado deberán garantizar a las mujeres, en cualquier
procedimiento judicial o administrativo, el derecho -entre otros- “i) a
la amplitud probatoria para acreditar los hechos denunciados, te-
niendo en cuenta las circunstancias especiales en las que se desa-
rrollan los actos de violencia y quiénes son sus naturales testigos”.
Al respecto, cabe recordar que la Corte Interamericana de Dere-
chos Humanos ha dicho que la agresión sexual “es un tipo particular
de agresión que, en general, se caracteriza por producirse en ausen-
cia de otras personas más allá de la víctima y el agresor o los agre-
sores. Dada la naturaleza de esta forma de violencia, no se puede
esperar la existencia de pruebas gráficas o documentales y, por ello,
la declaración de la víctima constituye una prueba fundamental so-
bre el hecho... Asimismo, al analizar dichas declaraciones se debe
tomar en cuenta que dichas agresiones sexuales corresponden a un
tipo de delito que la víctima no suele denunciar, por el estigma que
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 147
345

dicha denuncia conlleva usualmente” (caso “J. vs. Perú”, sentencia


de 27 de noviembre de 2013, parágrafo 323; en el mismo sentido, caso
“Fernández Ortega y otros vs. México”, sentencia de 30 de agosto de
2010, parágrafo 100; “Masacres de El Mozote y lugares aledaños vs. El
Salvador”, sentencia de 25 de octubre de 2012, parágrafo 164; “Espi-
noza Gonzáles vs. Perú”, sentencia de 20 de noviembre de 2014, pará-
grafo 150; “Favela Nova Brasilia vs. Brasil”, sentencia de 16 de febrero
de 2017, parágrafo 248). Expresó, además, dicho tribunal, que “las va-
riaciones entre las calificaciones jurídicas de violencia o violación
sexual que la representación de la víctima le ha dado a los hechos a
lo largo del proceso ante el sistema interamericano no desacreditan
los testimonios rendidos internamente por la señora J. en cuanto a
los hechos ocurridos. En este sentido, la Corte advierte que este es el
caso inclusive si se trataran de declaraciones posteriores realizadas
por la presunta víctima. Al respecto, esta Corte ha considerado que
una negación de la ocurrencia de una agresión sexual denunciada
no necesariamente desacredita las declaraciones donde se indicó
que había sucedido, sino que debe ser analizado tomando en cuenta
las circunstancias propias del caso y de la víctima. Adicionalmente,
la calificación jurídica de los hechos que utilice la presunta víctima
en sus declaraciones tiene que ser valorada tomando en cuenta el
significado comúnmente dado a las palabras utilizadas, el cual no
necesariamente corresponde a su definición jurídica. Lo relevan-
te es evaluar si los hechos descritos, y no la calificación jurídica
dada a los mismos, fueron consistentes” (sentencia en el caso “J. vs.
Perú”, citada, parágrafo 324). Y añadió que “las declaraciones brinda-
das por las víctimas de violencia sexual se refieren a un momento
traumático de ellas, cuyo impacto puede derivar en determinadas
imprecisiones al recordarlos. Por ello, la Corte ha advertido que las
imprecisiones en declaraciones relacionadas a violencia sexual o la
mención de algunos hechos alegados solamente en algunas de éstas
no significa que sean falsas o que los hechos relatados carezcan de
veracidad” (sentencia en el caso “Espinoza Gonzáles vs. Perú”, cita-
da, parágrafo 150).
En el sub examine, sin embargo, tanto el tribunal oral como el a
quo pasaron por alto esos criterios para la correcta valoración de la
prueba en casos como el presente, en la medida en que cuestionaron
la confiabilidad del testimonio de la víctima a partir de la diferencia
que presentarían sus declaraciones acerca de la cantidad de veces que
fue obligada a practicar sexo oral al acusado. Tal proceder –abierta-
mente opuesto al que surge de los precedentes citados- implicó, ade-
148 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

más, menospreciar lo declarado por aquélla sobre las oportunidades


en que habría sido accedida carnalmente por R a pesar de que en este
aspecto no existieron discrepancias -en todas sus declaraciones dijo
que ocurrió tres veces-, lo que, en mi opinión, constituye una patente
arbitrariedad.
Lo mismo ocurrió, a mi modo de ver, en relación con las palabras
con las que D G transmitió a O C las agresiones de las que habría sido
objeto por parte de R. En efecto, según el tribunal oral “el desenfa-
dado despliegue de artes de seducción” de aquélla hacia O C “no se
compadece con la descripción de la conducta que le achaca a R como
‘acoso ‘. Se comprenderá que la extensión semántica de ese sustanti-
vo difiere en alto grado de los abusos sexuales a los que quería aludir.
No se encuentra explicación a la actitud dual: el desprejuicio de los
embates al testigo y la reticencia al comentarle aquello que supues-
tamente venía padeciendo” (fs. 98 vta.). De ese modo, el tribunal y el
a quo pusieron en duda el testimonio de la víctima por el término que
-según el testigo- habría empleado en aquella oportunidad -acoso-, sin
atenderse en ambas instancias al criterio antes expuesto de la Corte
Interamericana de Derechos Humanos, según el cual no es necesario
que la calificación que la mujer dé a los hechos coincida con la defini-
ción jurídica. Sin perjuicio de lo expuesto, tampoco explicaron por qué
razón dicha palabra, entre cuyas acepciones en el Diccionario de la
Real Academia Española se encuentran “perseguir, sin darle tregua
ni reposo, a un animal o a una persona” y “apremiar de forma in-
sistente a alguien con molestias o requerimientos” no habría tenido
relación con la situación que aquélla estaba padeciendo, máxime si se
tiene en cuenta que el testigo también dijo que fue usada por la damni-
ficada al consultarlo, en ese contexto, sobre la realización de una nota
al comandante (fs. 98).
Asimismo, pienso que ese argumento, que el a quo convalidó, fue
construido sobre un estereotipo según el cual una mujer que fuese
desenfadada en sus expresiones o comportamientos sexuales con al-
guna persona en particular, no podría proceder con timidez al referirse
a hechos de violencia sexual de los que fue víctima. Estimo pertinente
destacar, en ese sentido, lo sostenido por la Corte Interamericana de
Derechos Humanos en cuanto resaltó “lo precisado por la Comisión
Interamericana en su informe temático sobre ‘Acceso a la Justicia
para Mujeres Víctimas de Violencia’ en el sentido de que la influen-
cia de patrones socioculturales discriminatorios puede dar como re-
sultado una descalificación de la credibilidad de la víctima durante
el proceso penal en casos de violencia y una asunción tácita de res-
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 149
345

ponsabilidad de ella por los hechos, ya sea por su forma de vestir,


por su ocupación laboral, conducta sexual, relación o parentesco con
el agresor, lo cual se traduce en inacción por parte de los fiscales,
policías y jueces ante denuncias de hechos violentos. Esta influen-
cia también puede afectar en forma negativa la investigación de
los casos y la valoración de la prueba subsiguiente, que puede ver-
se marcada por nociones estereotipadas sobre cuál debe ser el com-
portamiento de las mujeres en sus relaciones interpersonales” (caso
“González y otras -Campo Algodonero- vs. México”, sentencia del 16
de noviembre de 2009, parágrafo 400).
Sumado a lo expuesto, estimo que el a quo también desatendió las
mencionadas pautas en cuanto puso en duda el aprovechamiento por
parte de R de la situación de vulnerabilidad en que se encontraba D G,
y sugirió la posibilidad de que ésta hubiese dado su consentimiento,
basándose al efecto en que “la víctima ha tenido acceso a distintos
medios de comunicación mediante los cuales podía haber dado ra-
zón de los agravios sufridos sobre su persona y su integridad física,
tal como ha sido el hecho de haber concurrido sola a un hospital sin
el acompañamiento de los transgresores” (fs. 99/vta.). Así lo entiendo,
desde que tal inferencia pasa por alto que las agresiones sexuales son
actos traumáticos que -conforme sostuvo la Corte Interamericana en
las sentencias citadas supra- la víctima no suele denunciar por el es-
tigma que dicha denuncia conlleva usualmente.
Por otra parte, aprecio que el pronunciamiento apelado también
fue construido sobre una valoración parcial y sesgada de los restantes
elementos de prueba.
En efecto, advierto que los magistrados no valoraron, en orden a
la acreditación de los actos sexuales denunciados, la declaración de A
D en cuanto refirió que R ingresaba a la celda de D G en horas de la
noche con la excusa de llevar agua y permanecía allí alrededor de diez
minutos (fs. 525 vta. y fs. 526 vta. de los autos principales), y que ésta le
comentó que tenía algo con R y que los gendarmes que estaban en la
puerta mientras el sargento ingresaba a su celda se reían (fs. 523). A
mi modo de ver, aunque A D sugirió que D G no habría actuado coac-
cionada -”aquí o en la China ninguna mujer puede ser obligada a ba-
jarse la bombacha”, dijo a fs. 522 vta., y “M nunca expresó quejas, que
entiende que no era coaccionada”, a fs. 526 vta.-, tales expresiones
debieron ser valoradas en conjunto con el resto de las constancias de
la causa, teniendo en cuenta que no se alegó alguna razón que hubiera
autorizado los ingresos de R a la celda de D G. Al respecto, cabe recor-
dar que el artículo 191 de la ley 24.660 -Ejecución de la Pena Privativa
150 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

de la Libertad-, establece que “ningún funcionario penitenciario del


sexo masculino ingresará en dependencias de un establecimiento o
sección para mujeres sin ser acompañado por un miembro del perso-
nal femenino”. En el mismo sentido, en el parágrafo 53 de las “Reglas
Mínimas para el tratamiento de reclusos de las Naciones Unidas” -las
que, si bien carecen de la misma jerarquía que los tratados incorpora-
dos al bloque de constitucionalidad federal, se han convertido, por vía
del artículo 18 de la Constitución Nacional, en el estándar internacio-
nal respecto de personas privadas de libertad; conf. Fallos: 328:1146- se
dispone que en los establecimientos mixtos “ningún funcionario del
sexo masculino penetrará en la sección femenina sin ir acompañado
de un miembro femenino del personal”.
Asimismo, al contrario de lo expresado por -la otrora coimputada-
A D y el interno O C, sobre cuyas declaraciones se basó el a quo para
aseverar el desenfado de D G, el cabo M R p la describió como una
persona retraída, que no se desenvolvía sola, a la que varias veces es-
cucharon llorar y no le conocía la voz “porque su mediadora era siem-
pre A “ (fs. 535 vta./537), lo que coincidiría con el informe psicológico en
el que se destacó, como características de su personalidad, “una ten-
dencia al retraimiento, al ensimismamiento y a la inhibición como
manera de vincularse con los demás y con el mundo circundante”
(fs. 387/390). El a quo, sin embargo, omitió considerar esos elementos
en conjunto con los demás desarrollados.
Sumado a ello, el pronunciamiento sostuvo que la credibilidad del
relato efectuado por O C -el que, cabe recordar, versó principalmen-
te sobre el supuesto desenfado sexual de la víctima “emerge de las
precisas referencias que sobre aquellas cuestiones realizó durante
la audiencia de debate” (fs. 98 del presente legajo), lo cual, a mi modo
de ver, constituye una mera afirmación dogmática en la medida en que
ni siquiera se ocupó de analizar si, en las condiciones en que se en-
contraban los detenidos, pudieron verdaderamente desarrollarse las
conductas que aquél le achacó a D G, sin que fueran presenciadas por
el personal de seguridad.
Por último, advierto que la decisión impugnada se apoyó en un exa-
men fragmentario y aislado del informe psicológico de D G. En efecto,
los magistrados se limitaron a sostener que la referencia que aquélla
hizo en esa entrevista a los abusos que sufrió en su infancia, impedía
considerar que los síntomas constatados por la profesional hubieran
sido consecuencia de los hechos objeto de este proceso. Sin embargo,
el contenido de ese informe -agregado a fs. 387/390- contradice aquella
dogmática afirmación del a qua, desde que surge que “ante determi-
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 151
345

nados tópicos, específicamente ante aquéllos vinculados a los hechos


que se investigan en la presente causa, exhibe signos de ansiedad
y angustia que se manifiestan en una conducta de llanto” (fs. 387
vta. del principal); que “sobre la experimentación de sentimientos y/o
emociones que estarían asociados a los hechos que se investigan en
autos describe sentimientos de temor, angustia y ansiedad. Refiere
la presencia de flashback (revive las situaciones abusivas de índole
sexual asociadas a los hechos que se investigan en la presente cau-
sa, mediante la forma de imágenes y sonidos), con la consecuente
vivencia de sentimientos y sensaciones atemorizantes” (fs. 389 vta.);
y que “presenta un posicionamiento subjetivo vulnerable donde
prevalecen sentimientos de indefensión, inmovilidad, inseguridad,
inferioridad, desvalorización, pasividad, sumisión, entre otros. Di-
cho posicionamiento subjetivo estaría asociado a sus experiencias
de violencia (maltrato infantil psicológico y situaciones abusivas de
índole sexual) transitadas desde temprana edad y a la cual se suma-
rían las situaciones abusivas de índole sexual investigadas en las
presentes actuaciones” (fs. 390). En tales condiciones, la especialista
concluyó que “los síntomas identificados en la presente evaluación
psicológica son compatibles con una conflictiva emocional de vic-
timización asociado a las experiencias traumáticas de situaciones
de violencia emocional, verbal y sexual sumada a una conflictiva
intrafamiliar. Además, se advierte reactivación de sintomatología….
Respecto del hecho denunciado presenta una actitud negativa y de
rechazo, mostrando comportamientos que perjudican tanto a ella
como a los demás (hija-familia) atento a que implica la reviviscencia
de situaciones traumáticas experimentadas en la infancia y ello le
lleva a la re experimentación de síntomas, incluso con mayor inten-
sidad...” (fs. 390 vta.). Es evidente, a mi modo de ver, que los términos
del informe aluden de manera expresa tanto a los hechos denunciados
en la presente como a los abusos que la víctima también habría sufrido
en su infancia, asociando ambos supuestos con los síntomas detecta-
dos en la pretérita, sin que el a quo se haya hecho cargo de valorar si
a partir de la consideración integral de esa evaluación era posible y
-en su caso- relevante para el sub examine, determinar la medida en
que esas manifestaciones son, respectivamente, consecuencia de los
antiguos abusos o de los recientes.
En tales condiciones, si bien la apreciación de la prueba consti-
tuye, por vía de principio, facultad propia de los jueces de la causa y
no es susceptible de revisión en la instancia extraordinaria (Fallos:
332:2659), pienso que en el sub lite corresponde hacer excepción a esa
152 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

regla, conforme lo ha admitido la Corte con base en la doctrina de la


arbitrariedad (Fallos: 327:5456 y sus citas) ya que con ésta se procura
asegurar las garantías constitucionales de la defensa en juicio y el de-
bido proceso exigiendo que las sentencias sean fundadas y constitu-
yan una derivación razonada del derecho vigente con aplicación a las
constancias efectivamente comprobadas en la causa (Fallos: 315:2969;
321:1909; 326:8; 327:5456; 334:725, considerando 4° y sus citas).
Cabe recordar que el estado de duda -invocado por el tribunal oral
y el a quo- no puede reposar en una pura subjetividad, sino que debe
derivarse de una minuciosa, racional y objetiva evaluación de todos
los elementos de prueba en conjunto (Fallos: 311:512 y 2547; 312:2507;
314:346 y 833; 321:2990 y 3423). La mera invocación de cualquier incer-
tidumbre acerca de los hechos no impide, per se, obtener razonable-
mente, a través de un análisis detenido de toda la prueba en conjunto,
el grado de convencimiento necesario para formular un pronuncia-
miento de condena.
El concepto “más allá de duda razonable” es, en sí mismo, probabi-
lístico y, por lo tanto no es, simplemente, una duda posible, del mismo
modo que no lo es una duda extravagante o imaginaria. Es, como mí-
nimo, una duda basada en razón (conf. Suprema Corte de los Estados
Unidos de América, en el caso “Victor vs. Nebraska”, 511 U.S. 1; en el
mismo sentido, caso “Winship”, 397 U.S. 358).
En consecuencia, pienso que el fallo apelado no constituye deriva-
ción razonada del derecho vigente con arreglo a las circunstancias del
caso, y debe ser descalificado como un acto jurisdiccional válido.
Estimo pertinente mencionar, por último, que los defectos hasta
aquí expuestos adquieren especial significación teniendo en cuenta
-como ya indiqué- el compromiso de actuar con la debida diligencia
para prevenir, investigar, sancionar y erradicar la violencia contra
la mujer plasmado en la Convención de Belém do Pará (artículo 7°,
primer párrafo) tal como ha sido interpretado por la Corte Interame-
ricana de Derechos Humanos (conf. “Caso González y otras [Campo
Algodonero] vs. México”, del 16 de noviembre de 2009) y también por
V. E. en el pronunciamiento que dictó en el precedente “Góngora”,
publicado en Fallos: 336:392, en particular teniendo en cuenta que “la
violación sexual de una detenida por un agente del Estado es un acto
especialmente grave y reprobable, tomando en cuenta la vulnerabili-
dad de la víctima y el abuso de poder que despliega el agente” (Corte
Interamericana de Derechos Humanos, “Caso del Penal Miguel Cas-
tro Castro vs. Perú”, en la sentencia del 25 de noviembre de 2006, pará-
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 153
345

grafo 311, y caso “Favela Nova Brasilia vs. Brasil”, sentencia del 16 de
febrero de 2017, parágrafo 255).
Conforme lo ha reconocido dicho tribunal internacional, “la inefica-
cia judicial frente a casos individuales de violencia contra las mujeres
propicia un ambiente de impunidad que facilita y promueve la repe-
tición de los hechos de violencia en general y envía un mensaje según
el cual la violencia contra las mujeres puede ser tolerada y aceptada,
lo que favorece su perpetuación y la aceptación social del fenómeno,
el sentimiento y la sensación de inseguridad de las mujeres, así como
una persistente desconfianza de éstas en el sistema de administra-
ción de justicia. Dicha ineficacia o indiferencia constituye en sí mis-
ma una discriminación [de la mujer} en el acceso a la justicia” (caso
“Véliz Franco y otros vs. Guatemala”, sentencia del 19 de mayo de 2014,
parágrafo 208; caso “Espinoza Gonzáles vs. Perú”, sentencia del 20 de
noviembre de 2014, parágrafo 280; caso “Velásquez Paiz y otros vs. Gua-
temala”, sentencia del 19 de noviembre de 2015, parágrafo 176).

-IV-
Por todo lo expuesto, opino que corresponde declarar procedente
la queja, hacer lugar al recurso extraordinario interpuesto y revocar
el fallo apelado, a fin de que, por intermedio de quien corresponda, se
dicte uno nuevo de acuerdo a derecho. Buenos Aires, 25 de octubre de
2019. Eduardo Ezequiel Casal.

FALLO DE LA CORTE SUPREMA

Buenos Aires, 3 de marzo de 2022.

Vistos los autos: “Recurso de hecho deducido por E. M. D. G. en la


causa Rivero, Alberto y otro s/ abuso sexual – art. 119 3° párrafo y viola-
ción según párrafo 4to. art. 119 inc. e”, para decidir sobre su procedencia.

Considerando:

Que esta Corte comparte y hace suyos, en lo pertinente, los funda-


mentos y conclusiones del señor Procurador General de la Nación in-
terino ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación, cuyos términos
se dan por reproducidos en razón de brevedad.
154 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

Por ello, concordemente con lo dictaminado, se hace lugar a la


queja, se declara procedente el recurso extraordinario y se deja sin
efecto la sentencia apelada. Agréguese la queja al principal. Notifíque-
se y vuelvan los autos al tribunal de origen para que, por quien corres-
ponda, se dicte un nuevo pronunciamiento con arreglo a lo expuesto.

Horacio Rosatti — Carlos Fernando Rosenkrantz — Juan Carlos


Maqueda — Ricardo Luis Lorenzetti.

Recurso de queja interpuesto por el Dr. Pablo Rovatti, Defensor Público coadyuvante
a cargo del Programa de Asistencia y Patrocinio Jurídico a Víctimas de Delitos
apoderado de la querellante E. M. D. G., con el patrocinio de la Dra. Raquel Asensio,
Defensora Pública coadyuvante y Coordinadora de la Comisión sobre Temáticas de
Género de la Defensoría General de la Nación.
Tribunal de origen: Sala III de la Cámara Federal de Casación Penal.
Tribunal que intervino con anterioridad: Tribunal Oral en lo Criminal Federal de
Formosa.

TRANSPORTE INTERPROVINCIAL CORRENTINO


SOCIEDAD ANÓNIMA (TICSA) c/ Secretaría de Transporte de
la Nación s/ Amparo ley 16.986

SUBSIDIO

Es arbitraria la sentencia que rechazó el recurso de apelación inter-


puesto por el Estado Nacional y confirmó la sentencia en cuanto reco-
noció el derecho de la empresa actora al cobro del rubro “precio diferen-
cial de gasoil S1STAU-RCC”, pues además de advertir la inexistencia de
una vía de hecho -lo que determinaría, en principio, la inexistencia de
una ilegitimidad manifiesta- y la falta de relación formal entre el Esta-
do-Secretaría de Transporte y la empresa transportista reconociendo,
pues, la precariedad de la situación de la empresa, solo sostiene como
único argumento a favor de la acción el perjuicio patrimonial ante el
no pago del subsidio, sin analizar la procedencia legal de su pago, ni
los requisitos exigidos para ser beneficiario de él conforme la profusa
normativa aplicable al caso.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-(*)

(*) Sentencia del 3 de marzo de 2022. Ver fallo.


DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 155
345

SUBSIDIO

Es arbitraria la sentencia que rechazó el recurso de apelación interpues-


to por el Estado Nacional y confirmó la sentencia en cuanto reconoció el
derecho de la empresa actora al cobro del rubro “precio diferencial de
gasoil S1STAU-RCC”, pues la orfandad de sustento que exhibe el pro-
nunciamiento que no menciona -y mucho menos desarrolla- argumen-
to alguno que avale la continuidad del pago del subsidio a la empresa,
sumado a la afirmación de la propia cámara en cuanto a que el otorga-
miento del beneficio obedece a facultades discrecionales de la autoridad
administrativa, lleva a considerar que el fallo apelado, con fundamentos
aparentes, omitió el estudio de las normas y de los hechos y pruebas
conducentes para la solución del litigio.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

LEBOS, ALBERTO s/ Incidente de incompetencia

CONFLICTO DE COMPETENCIA

Resulta competente el juzgado provincial para entender en una causa


donde se investiga la presunta infracción a la ley 24.051 por la acumu-
lación de residuos domiciliarios y el humo proveniente de la quema de
tabiques de ladrillos, toda vez que no surge que la mencionada acumu-
lación de residuos a cielo abierto o el humo producido por la quema
tengan, en principio, capacidad de generar un impacto ambiental que
trascienda los límites locales.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-(*)

RESIDUOS PELIGROSOS

La ley 24.051 delimita su aplicación, y por ende la competencia federal en los


términos del artículo 58, a aquellos supuestos de generación, manipulación,
transporte, tratamiento y disposición final de residuos peligrosos cuando se
tratare de residuos generados o ubicados en lugares sometidos a jurisdic-
ción nacional o, aunque ubicados en territorio de una provincia estuvieren
destinados al transporte fuera de ella, o cuando, a criterio de la autoridad

(*) Sentencia del 10 de marzo de 2022. Ver fallo.


156 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

de aplicación, dichos residuos pudieren afectar a las personas o el ambiente


más allá de la frontera de la provincia en que se hubiesen generado.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

RESIDUOS PELIGROSOS

La ley 25.675 establece en su artículo 7º que la aplicación de la ley co-


rresponde a los tribunales ordinarios según corresponda por el terri-
torio, la materia, o las personas y en los casos que el acto, omisión o
situación generada provoque efectivamente degradación o contamina-
ción en recursos ambientales interjurisdiccionales, la competencia será
federal, por lo cual se concluye que la regla es la competencia ordinaria
y la excepción, la competencia federal, sólo para aquellos casos en que,
efectivamente, se verifique una afectación interjurisdiccional.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

CONFLICTO DE COMPETENCIA

La intervención del fuero federal está limitada a los casos en que la


afectación ambiental interjurisdiccional es demostrada con un grado de
convicción suficiente.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

BRUCCO, MARISA s/ Incidente de incompetencia

JUEZ QUE PREVINO

Corresponde al juzgado provincial entender en las causas que tienen


por objeto distintas denuncias por maniobras presuntamente fraudu-
lentas en torno a la administración de la sociedad comercial donde los
denunciantes son accionistas, pues más allá de que el domicilio legal
de la sociedad se encuentra en la Ciudad de Buenos Aires y que, asi-
mismo, los documentos sindicados como falsos fueran presentados ante
organismos que también se localizan allí, el objeto principal de ambas
denuncias refiere a actos presuntamente fraudulentos en la adminis-
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 157
345

tración del local comercial que se ubica en territorio bonaerense donde,


además, se habría hurtado mercadería y documentación y encuentra el
efectivo asiento de los negocios.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-(*)

ALFAZUCAR S.R.L. c/ AFIP s/ Revocación de resoluciones


administrativas

SUSPENSION DEL TRAMITE

Toda vez que la Cámara omitió pronunciarse respecto del acogimiento


de la actora -a la moratoria dispuesta por la ley 27.260- denunciado en
la causa por el organismo recaudador demandado y no existen cons-
tancias en el expediente de que el tribunal a quo se hubiese expedido
al respecto con posterioridad al mencionado planteo, ello constituye
una incidencia ajena al recurso deducido ante la Corte, y su resultado
-en caso de prosperar- podría tornar abstracto un pronunciamiento del
Tribunal sobre las cuestiones planteadas en dicho recurso, por lo cual
corresponde suspender el trámite de la queja.

FALLO DE LA CORTE SUPREMA

Buenos Aires, 10 de marzo de 2022.

Autos y Vistos; Considerando:

1°) Que habiéndose solicitado los autos principales digitalmente,


se advierte que en su presentación subida digitalmente al sistema in-
formático LEX 100 con fecha 31 de octubre de 2017, el Fisco Nacional
informó “el acogimiento de la firma ALFAZUCAR S.R.L. a la mora-
toria dispuesta por Ley 27.260, mediante la formulación de un Plan
de Pagos en el que incluye los conceptos involucrados en autos, lo
que implica un formal desistimiento de su parte a la continuidad del
presente proceso por la Firma iniciado”.

(*) Sentencia del 10 de marzo de 2022. Ver fallo.


158 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

Asimismo, en el mismo escrito, el representante del organismo re-


caudador puntualizó que “la firma presentó en la Agencia Sede de la
AFIP-DGI Dirección Regional Tucumán, Formulario 408/A (Declara-
ción Jurada – Allanamiento – Desistimiento) en fecha 07.12.16 y que
en el mismo expresamente consigna que ‘El que suscribe Don Alfredo
Audi en su carácter de administrador afirma que los datos consigna-
dos en este formulario son correctos y completos y que ha confeccio-
nado esta declaración jurada sin omitir ni falsear dato alguno que
deba contener, siendo fiel expresión de la verdad. Asimismo, hace
constar que se allana y/o desiste de toda acción y derecho, incluso el
de repetición por los conceptos y montos por los que formula el acogi-
miento, y que autoriza la presentación de este formulario en la causa
que se refiere y que se hace cargo de las costas y costos del juicio.’”.

2°) Que frente a esta presentación, el tribunal a quo confirió el


pertinente traslado a la parte actora con fecha 31 de octubre de 2017,
notificando a las partes el 8 de noviembre de 2017 (conf. asiento infor-
mático de fecha 8 de noviembre de 2017).

3°) Que, el 14 de noviembre de 2017, el Fisco Nacional presentó un es-


crito en el cual planteó la nulidad de la notificación de fecha 24 de octubre
de 2017, solicitó la suspensión de términos y, en lo que al caso interesa,
reiteró la denuncia efectuada relativa al desistimiento formulado por la
actora, solicitando que se declarase abstracta la cuestión aquí debatida.

4°) Que, frente a esta presentación, el tribunal a quo, con fecha 14


de noviembre de 2017, ordenó que se notificase la sentencia de fecha 18
de octubre de 2017 –la que resolvió la cuestión de fondo que motivó el
remedio federal, cuya denegación originó la presente queja– al nuevo
domicilio constituido en la presentación de fecha 31 de octubre de 2017.

5°) Que con fecha 30 de noviembre de 2017 la parte actora promovió


un incidente de nulidad dirigido contra el proveído de fecha 14 de noviem-
bre de 2017 en el cual se había dispuesto notificar la sentencia de fecha 18
de octubre de 2017 en el nuevo domicilio constituido por la demandada.

6°) Que la Cámara Federal de Tucumán, con fecha 1° de octubre de


2018, rechazó el incidente de nulidad formulado por la actora, pero omi-
tió, en lo que al caso importa, pronunciarse respecto del acogimiento
denunciado por el letrado del organismo recaudador en la presenta-
ción de fecha 31 de octubre de 2017, y reiterado en el escrito de fecha 14
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 159
345

de noviembre de 2017 (conf. resolución de fecha 1° de octubre de 2018,


cuya copia se encuentra glosada a fs. 12/16 del recurso de hecho), sin
que se encuentren constancias en el expediente de que el tribunal a
quo se hubiese expedido al respecto con posterioridad.

7°) Que el mencionado planteo constituye una incidencia ajena al


recurso deducido ante esta Corte, y su resultado –en caso de prospe-
rar– podría tornar abstracto un pronunciamiento del Tribunal sobre
las cuestiones planteadas en dicho recurso.

Por ello, se suspende el trámite de la presente queja. Devuélvanse


los autos principales que fueron elevados digitalmente a esta Corte me-
diante el oficio de fecha 20 de octubre de 2020, junto con una copia de la
presente, a fin de que reasuma su jurisdicción y, preservando el derecho
de defensa de la parte recurrida, se pronuncie en forma expresa acerca
de la procedencia de la alegada adhesión al régimen previsto en la ley
27.260, con cargo de oportuna comunicación a esta Corte. Notifíquese.

Horacio Rosatti — Carlos Fernando Rosenkrantz — Juan Carlos


Maqueda — Ricardo Luis Lorenzetti.

Recurso de queja interpuesto por la Administración Federal de Ingresos Públicos


– Dirección General Impositiva, representada por el Dr. Álvaro Ramasco Padilla.
Tribunal de origen: Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán.
Tribunal que intervino con anterioridad: Juzgado Federal de Primera Instancia de
Tucumán n° 2.

CALDERÓN DÍAZ, JOSÉ ANTONIO y Otros s/ Incidente de


incompetencia

JUECES PROVINCIALES

Es competente la justicia provincial para entender en la causa donde se


denuncia la falta de entrega de la mercadería comprada a través de una red
social, pues si bien el pago se efectuó en un local de la Ciudad de Buenos Ai-
res, fue en territorio provincial donde se cobró el dinero enviado y, además,
es donde residen la denunciante y los imputados, sin perjuicio de que si el
160 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

juez considera que el asunto concierne a otro magistrado de su misma pro-


vincia, le remita las actuaciones de acuerdo con el derecho procesal local
cuya interpretación y aplicación es ajena a la jurisdicción nacional.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-(*)

SANTUCHO, JORGE ADRIÁN s/ Incidente de incompetencia

COMPETENCIA LOCAL

Toda vez que a partir de la sanción de la ley 25.886 tanto la tenencia


como la portación de armas pertenecen al ámbito de competencia de la
justicia ordinaria y que el secuestro del arma se produjo en una locali-
dad provincial, debe ser la justicia local la que continúe con la investiga-
ción sin perjuicio, de que si el magistrado entiende que ella corresponde
a otro juez de su misma provincia, se la remita de conformidad con las
normas del derecho procesal local, cuya interpretación y aplicación es
ajena a la jurisdicción nacional.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-(**)

ASOCIACIÓN CIVIL con PERSONERÍA JURÍDICA CUENCA


RÍO PARANÁ c/ Aguas Santafesinas S.A. y Otros s/ Amparo
ambiental

COMPETENCIA ORIGINARIA DE LA CORTE SUPREMA

Corresponde tener por declinado el privilegio que otorga el art. 117 de


la Constitución Nacional, toda vez que la provincia demandada ha pro-
rrogado la competencia originaria a favor del juzgado federal de prime-
ra instancia al hacer sus primeras presentaciones en el expediente sin
ejercer el privilegio citado y ha revelado de manera expresa su voluntad
de acudir a la competencia apelada de la Corte, en los términos del art.

(*) Sentencia del 15 de marzo de 2022. Ver fallo.


(**) Sentencia del 15 de marzo de 2022. Ver fallo.
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 161
345

14 de la ley 48, en la eventualidad de un fallo adverso a sus intereses, sin


que obste a ello el hecho de que el estado provincial no haya cuestionado
la decisión por la cual la cámara entendió que el caso correspondía a la
competencia originaria, en tanto es el, como sujeto aforado, el que debió
reclamarla en la primera oportunidad.(*)

COMPETENCIA ORIGINARIA DE LA CORTE SUPREMA

Es válida la prórroga de la competencia originaria en favor de los tribu-


nales federales de primera instancia, en los casos en los que no se ad-
vierta la concurrencia de un interés federal o de razones institucionales
de tal magnitud que hagan impostergable la intervención de la Corte.

COMPETENCIA ORIGINARIA DE LA CORTE SUPREMA

Aun cuando la cuestión en debate sea de índole federal, corresponde ad-


mitir la posibilidad de que también en este tipo de controversias tenga
eficacia la voluntad de la provincia de litigar ante las juezas y los jueces
federales de primera instancia en un caso que, en principio, podría co-
rresponder a la competencia originaria de la Corte.

COMPETENCIA ORIGINARIA DE LA CORTE SUPREMA

Aun cuando la cuestión en debate sea de índole federal, correspon-


de admitir la posibilidad de que también en este tipo de controversias
tenga eficacia la voluntad de la provincia de litigar ante las juezas y los
jueces federales de primera instancia, si no se advierte en el caso un
conflicto entre la Nación y la provincia, que obligue a aplicar un prin-
cipio de interpretación restrictiva como el que surge del art. 117 de la
Constitución Nacional.

(*) Sentencia del 22 de marzo de 2022. Ver fallo.


162 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

EGGER ARGENTINA S.A. c/ GCBA – AGIP - DGR s/ Proceso


de conocimiento

INHIBITORIA

Resulta competente la justicia de primera instancia en lo contencioso


administrativo federal para entender en la acción declarativa de cer-
teza e inconstitucionalidad promovida por la sociedad actora contra el
GCBA, toda vez que con carácter previo al dictado de la sentencia del
superior tribunal local que hizo lugar al planteo de inhibitoria, el juez
a cargo del juzgado contencioso administrativo federal dictó sentencia
sobre el fondo de la cuestión debatida, razón por la cual corresponde
mantener la competencia del citado tribunal federal.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-(*)

CONFLICTO DE COMPETENCIA

Los conflictos de competencia suscitados entre tribunales de distintas


jurisdicciones deben ser resueltos por aplicación de las normas nacio-
nales de procedimientos.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

INHIBITORIA

El límite para la transferencia de expedientes está dado por el principio


de radicación, el cual se consolida con el dictado de actos típicamente
jurisdiccionales, que son aquellos que importan la decisión de un con-
flicto mediante la adecuación de las normas aplicables, como resulta
característico de la función jurisdiccional encomendada a los jueces; es
decir las causas en las que ha recaído un acto jurisdiccional de ese tipo
-ya sea que se encuentre firme o no, o que dé por terminado el proceso
por alguna de las formas de extinción previstas en la ley-, deben conti-
nuar su trámite por ante el juez que lo dictó.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

(*) Sentencia del 22 de marzo de 2022. Ver fallo.


DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 163
345

VILLENA BARRIOS, WILBER ENRIQUE s/ Extradición

EXTRADICION

Si bien el agravio fundado en la situación carcelaria existente en el país


requirente es de necesaria consideración aun cuando no esté contempla-
do en el tratado aplicable, en función de los compromisos asumidos por
la República Argentina en normas internacionales que prohíben conce-
der la extradición cuando haya motivos serios para creer que la persona
requerida será sometida a tortura o tratos crueles, en el caso el temor
esgrimido por la parte recurrente sólo aparece derivado de una situación
general que no sólo no surge que esté vigente sino que, además, tampoco
que represente un riesgo cierto y actual que afecte al requerido.

EXTRADICION

Resulta insuficiente la mera invocación del tiempo que insumió el pro-


cedimiento de extradición -casi 5 (cinco) años hasta el dictado del auto
apelado- para fundar el agravio basado en la violación al plazo razonable
de duración del trámite.

FALLO DE LA CORTE SUPREMA

Buenos Aires, 22 de marzo de 2022.

Vistos los autos: “Villena Barrios, Wilber Enrique s/ extradición”.

Considerando:

1°) Que el juez a cargo del Juzgado Nacional en lo Criminal y Co-


rreccional Federal nº 6 “hizo lugar” a la solicitud de extradición de Wil-
ber Enrique Villena Barrios solicitada por la Segunda Sala Superior
Penal Transitoria –Lima Norte- de la República del Perú para some-
terlo a proceso por el delito de robo agravado (conf. fs.216/223).

2°) Que, contra esa decisión, interpuso recurso de apelación ordi-


nario el defensor oficial del requerido (fs. 225) que fue concedido a fs.
164 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

226 y fundado en esta instancia por el señor Defensor General Adjunto


de la Nación quien solicitó dejar sin efecto el auto apelado (fs. 239/245).
A su turno, el señor Procurador General de la Nación interino aconse-
jó su confirmación (fs.247/253).

3º) Que el agravio fundado en la situación carcelaria existente en


el país requirente es de necesaria consideración aun cuando no esté
contemplado en el tratado aplicable. Ello en función de los compromi-
sos asumidos por la República Argentina en normas internacionales
que prohíben conceder la extradición cuando haya motivos serios para
creer que la persona requerida será sometida a tortura o tratos crue-
les (artículos 3.1 de la Convención contra la Tortura y otros Tratos o
Penas Crueles Inhumanos o Degradantes —art. 75, inc. 22 de la Cons-
titución Nacional y ley 23.338— y 13 de la Convención Interamericana
para Prevenir y Sancionar la Tortura —ley 23.652—).

Sin embargo, el temor esgrimido por la parte recurrente sólo apa-


rece derivado de una situación general que no sólo no surge que esté
vigente sino que, además, tampoco que represente un riesgo “cierto”
y “actual” que afecte al requerido.

4°) Que, por lo demás, resulta insuficiente la mera invocación del


tiempo que insumió este procedimiento –casi 5 (cinco) años hasta el
dictado del auto apelado- para fundar el agravio basado en la violación
al plazo razonable de duración del trámite de extradición.

Por lo expuesto, de conformidad en lo pertinente con lo dictamina-


do por el señor Procurador General de la Nación interino, el Tribunal
resuelve: Confirmar la resolución que declaró procedente la extradi-
ción de Wilber Enrique Villena Barrios solicitada por la Segunda Sala
Superior Penal Transitoria –Lima Norte- de la República del Perú para
someterlo a proceso por el delito de robo agravado. Notifíquese y de-
vuélvase para que el juez de la causa continúe con el trámite.

Horacio Rosatti — Carlos Fernando Rosenkrantz — Ricardo Luis


Lorenzetti.

Recurso ordinario interpuesto por Wilber Enrique Villena Barrios asistido por el Dr.
Juan Martín Vicco, Defensor Auxiliar de la Defensoría General de la Nación inte-
rinamente a cargo de la Defensoría Pública Oficial en lo Criminal y Correccional
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 165
345

Federal n° 3, fundado en esta instancia por el Defensor General Adjunto de la Nación


Dr. Julián Horacio Langevin.
Tribunal de origen: Juzgado Criminal y Correccional Federal n° 6.

INDAR TAX SA c/ G.C.B.A. y Otros s/ Impugnación actos


administrativos s/
Recurso de inconstitucionalidad concedido

PLANTEO DE INCONSTITUCIONALIDAD

La sola alegación de que una norma vulnera la Constitución Nacional


no satisface la exigencia de debida fundamentación, en los términos del
art. 15 de la ley 48, si no se expresan razones justificantes de tal aserto,
como tampoco es suficiente, a tal fin, la reiteración dogmática de meras
manifestaciones, opuestas con anterioridad y atendidas, a su turno, por
los jueces de la causa.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

DECLARACION DE INCONSTITUCIONALIDAD

La declaración de inconstitucionalidad de una norma implica un acto


de suma gravedad institucional, de manera que debe ser considerada
como ultima ratio del orden jurídico y está a cargo de quien afirma
la irrazonabilidad de una norma la fundamentación adecuada de su
aseveración.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

PLANTEO DE INCONSTITUCIONALIDAD

Cabe rechazar el argumento del apelante en torno a que los arts. 41 bis
de la ordenanza 41.815 y 3º de la ley 787 de la Ciudad de Buenos Aires es-
tablecen la caducidad de la licencia como única sanción para el supuesto
de que un chofer no habilitado se encontrara manejando un taxímetro sin
contemplar atenuantes ni tampoco supuestos de excepción, pues parece-
ría que lo pretendido, más que el control de constitucionalidad de la norma,
sería obtener una norma confeccionada y sancionada a su medida y una
decisión en ese sentido importaría, indefectiblemente, en una intromisión
166 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

en las atribuciones propias de la Legislatura del Gobierno de la Ciudad de


Buenos Aires sobre el modo de legislar en una materia, como es el ejercicio
del poder de policía local, que le resulta exclusiva y excluyente.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-
-El juez Rosenkrantz, en su voto, no adhirió al presente párrafo-

RAZONABILIDAD DE LA LEY

No resulta irrazonable ni desproporcionado establecer una sanción ri-


gurosa como la caducidad de la licencia frente a una falta de similar
gravedad, como es la conducción de taxímetro por un sujeto no habilita-
do, pues el sistema sancionatorio apunta a reducir la inseguridad vial al
evitar que el transporte público de pasajeros quede en manos de chofe-
res inhabilitados, de los que no se sabe si reúnen o no los requisitos para
desempeñarse en dicha tarea.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-
-El juez Rosenkrantz, en su voto, no adhirió al presente párrafo-

RAZONABILIDAD DE LA LEY

El debate sobre la razonabilidad de una norma no puede llevarse a cabo


sino en el ámbito de las previsiones en ella contenidas y de modo alguno
sobre la base de los resultados posibles de su aplicación, lo que impor-
taría valorarla en mérito a factores extraños a sus disposiciones; por tal
motivo el interesado en la declaración de inconstitucionalidad de una
norma debe demostrar claramente de qué manera la norma contraría
la Constitución Nacional.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-
-El juez Rosenkrantz, en su voto, no adhirió al presente párrafo-

RAZONABILIDAD DE LA LEY

El examen de razonabilidad de una norma no ha de incluir la eficacia de


los medios arbitrados para alcanzar los fines propuestos o si debieron
elegirse esos u otros procedimientos, lo que resulta ajeno a la compe-
tencia de la Corte, en tanto la misión más delicada que compete al Poder
Judicial es la de saber mantenerse dentro de la órbita de su jurisdicción,
sin menoscabar las funciones que incumben a otros poderes o jurisdic-
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 167
345

ciones, ya que es el judicial el llamado por ley para sostener la observan-


cia de la Constitución Nacional.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-
-El juez Rosenkrantz, en su voto, no adhirió al presente párrafo-

Dictamen de la Procuración General

Suprema Corte:

-I-
A fs. 354/362, el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad Autóno-
ma de Buenos Aires desestimó el recurso interpuesto por INDAR TAX
S.A. contra la sentencia de la Cámara de Apelaciones en lo Contencio-
so Administrativo y Tributario de esa jurisdicción (Sala I), por la cual
-y por mayoría- confirmó el pronunciamiento de primera instancia que
desestimó el planteo de inconstitucionalidad de los arts. 41 bis de la
ordenanza 41.815 y 3º de la ley 787.
Surge de la sentencia que la actora promovió acción ordinaria
contra la Dirección General de Educación Vial y Licencias del Go-
bierno de la Ciudad de Buenos Aires (en adelante GCBA) con el ob-
jeto de impugnar la resolución 1160/SIyP/05 que dispuso la sanción
de caducidad de la licencia de taxi 11623 correspondiente a un vehí-
culo de la empresa accionante. La resolución indicó que se fundaba
en el art. 41 bis de la ordenanza 41.815 (modificada por la ley 787)
al haberse verificado, en un control de tránsito, que dicho vehículo
era conducido por un chofer que “no estaba habilitado por SACTA al
efecto”. La actora adujo en la demanda que por error había dado de
baja del registro de SACTA S.A. al chofer que conducía el vehículo y
cuestionó la falta de razonabilidad del acto administrativo mediante
el cual se le impuso la sanción de caducidad de la licencia, solicitando
que se declarara la inconstitucionalidad de las normas mencionadas
en dicho acto por haberse afectado los principios de razonabilidad y
proporcionalidad de las leyes.
Para resolver de tal modo, la jueza Ruiz, que votó en primer lugar,
sostuvo que la actora no había planteado caso constitucional alguno.
Entendió que “es claro que Indar Tax S.A. no comparte la solución
de la cámara ni los fundamentos que sostienen la sentencia de fs.
299/303” (fs.355). La discrepancia indicada carece de un respaldo ar-
168 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

gumental sólido que la vincule con la afectación de los derechos cons-


titucionales que la impugnante entiende vulnerados. El déficit aludido
no puede suplirse con la mera invocación de disposiciones constitucio-
nales pues si así fuere el Tribunal se vería convertido, de ordinario, en
tercera instancia obligada de todos los pronunciamientos dictados por
el Poder Judicial de la Ciudad.
Por su parte, los jueces Lozano y Weimberg entendieron que la ac-
tora había omitido cuestionar el régimen de funcionamiento y control
del servicio público de automóviles de alquiler, del que forma parte la
norma cuestionada, al solicitar y aceptar, sin reserva, la licencia cuya
caducidad fue establecida por la resolución 1160/SIyP/05. En esas con-
diciones, afirmaron que “el planteo de inconstitucionalidad resulta
infundado” (fs. 361).
Los jueces Casás y Weimberg consideraron que la infracción pre-
vista en el art. 41 bis de la ordenanza 41.815 sanciona la puesta en pe-
ligro de la seguridad de los usuarios, exista o no una efectiva lesión a
uno de ellos concretamente. Es decir -interpretaron- que la norma tie-
ne por objeto evitar el empleo de un medio que estima adecuado para
afectar la seguridad que, en este caso, no es otro que el ejercicio del
servicio de taxi por conductores que no se encuentren habilitados y, en
consecuencia, fuera del Registro Único del Servicio Público de Auto-
móviles de Alquiler con Taxímetro y ajenos al control de la autoridad
de aplicación. Agregaron que, aun cuando Bassi (el chofer del vehículo
en cuestión) mantuvo la tarjeta habilitante en su poder -y la alegada
relación de confianza laboral entre la actora y él-, al haber sido dado
de baja del Registro por la empresa, el funcionamiento del citado me-
canismo de control pudo verse obstaculizado y, de ese modo, afectado
el cumplimiento de la finalidad que persigue la norma.
En esa línea, aseveraron que “el recurrente no ha logrado eviden-
ciar una desmesura extrema entre la pena aplicada y la infracción
verificada” (fs. 358). En ese contexto, descartaron “que la sanción
cuestionada carezca de razonabilidad constitucional” (fs. 358).
La jueza Conde, que votó en forma separada aunque con argumen-
tos similares a los del doctor Casás, interpretó que el art. 41 bis de la
ordenanza 41.815 (según la redacción introducida por la ley 787) tiene
dos objetivos, uno mediato, referido a que la provisión del servicio pú-
blico de taxi no comprometa la seguridad, y otro inmediato, vinculado
al primero, esto es tutelar el cumplimiento de los regímenes de con-
trol que sobre los choferes deban realizarse para tenerlos habilitados.
En ese contexto, sostuvo que “si no existiera ese control por parte
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 169
345

de la Administración, podría ocurrir, entonces, que un sujeto que no


puede ser habilitado para conducir un taxi, por carecer de los requi-
sitos indispensables para dicha tarea, en los hechos se desempeñe
como chofer de taxi, con el consiguiente riesgo que ello implicaría”
(fs. 360). Así pues, consideró que desde ese punto de vista, en abstrac-
to, no parecía irrazonable establecer una sanción grave (caducidad de
la licencia) ante una falta de similar gravedad (conducción de taxi por
sujeto no habilitado). Dijo que la rigurosidad del sistema sancionatorio
apunta a evitar que el transporte público de pasajeros quede en manos
de choferes no habilitados, de los que no se sabe si reúnen o no los re-
quisitos para desempeñarse en dicha tarea, y de esa manera reducir
la inseguridad vial.
Descartó el argumento de la actora en orden a que la ley prevé una
sanción única sin atenuantes ni supuestos de excepción para esta cate-
goría de infracciones, pues entiende que la norma contempla la posibi-
lidad de aplicar sanciones suspensivas de diferente severidad, la cadu-
cidad de la licencia y hasta la inhabilitación por cinco años del titular.
En ese orden, tomó en cuenta que no se habían aplicado las sanciones
más severas de las previstas para la infracción gravísima descripta en
la norma, ello es así pues si bien se había sancionado a la recurrente con
la caducidad de la licencia no se le había aplicado la inhabilitación del
titular de ella por cinco años también autorizada por la norma.
Por lo demás, agregó que no observaba que la actora hubiera com-
probado desproporción alguna, puesto que en este caso la sanción im-
puesta no sólo se encuentra justificada por la finalidad que se propuso el
legislador con ella, sino también porque la medida sancionatoria no pa-
rece siquiera haber significado un costo en exceso gravoso para la acto-
ra. Ello, dijo, pues la caducidad dispuesta alcanza apenas a tan solo uno
de los 70 vehículos habilitados para taxímetro de su propiedad, mientras
que su deber de diligencia era aún mayor desde que tenía esa cantidad
de licencias y otro tanto o más como choferes, no obstante haber califi-
cado -su propia falta gravísima- como un mero error de baja.

-II-
A fs. 365/385, la actora interpuso recurso extraordinario contra dicha
decisión. El tribunal superior de la causa lo concedió, parcialmente, por
la cuestión federal relacionada con la validez constitucional de la san-
ción de caducidad de licencia prevista en el art. 41 bis de la ordenanza
41.815 (texto según art. 3º de la ley 787 – v. fs. 413/414) y lo denegó por los
restantes agravios (fs. 414), sin que se dedujera queja al respecto.
170 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

La actora sostiene que desde el punto de vista formal, tras analizar


los fundamentos del pronunciamiento, que la sentencia carece de uni-
dad lógica jurídica pues los motivos expuestos por cada uno de los jue-
ces para desestimar el recurso son dispares y contradictorios, de esta
manera -concluye- se ha llegado a un acuerdo formal pero sin coinci-
dencias ni uniformidad alguna entre los votos de cada magistrado.
En cuanto al fondo de la cuestión, asevera que, al momento de
labrase el acta de infracción, la tarjeta que habilitaba al chofer para
trabajar con el vehículo de propiedad de la empresa estaba vigente
al igual que la relación laboral con él. En ese contexto, aduce que los
jueces no lograron conectar la existencia de una tarjeta magnética vi-
gente (es decir, cuya fecha de expedición no había fenecido a aquel mo-
mento) con el concepto de “choferes no habilitados”. Ello pues SACTA
S.A. (empresa emisora y de control del citado registro) tenía los ante-
cedentes del citado chofer al punto de haber emitido la citada tarjeta,
prueba evidente de que se cumplía con toda la normativa.
Alega que los art. 41 bis de la ordenanza 41.815 y 3° de la ley 787 de
la Ciudad de Buenos Aires establecen un sistema de sanciones “úni-
co” que se aplica indiscriminadamente, incluso para situaciones no ti-
pificadas ni previstas en la ley, pues recuerda que el primero de ellos
prescribe que “será considerada falta gravísima la prestación del ser-
vicio de taxi mediante un conductor no habilitado o cuya habilitación
se encuentre vencida por más de ciento veinte días” y que “la sanción
a aplicar por esta infracción será la caducidad de la licencia”.
En ese contexto, entiende que las circunstancias fácticas relata-
das no contemplan la situación de hecho de estos autos, pues no puede
asimilarse un chofer con tarjeta vigente a la de un chofer no habilitado,
pues la baja no es la condicionante de la pérdida de la situación de
chofer, ni de su tarjeta.
Expresa que una interpretación discreta y razonable de la citada
ordenanza, armonizada con el resto del ordenamiento dentro del cual
se ubica, permite sostener que la finalidad de dicha norma fue el co-
rrecto desenvolvimiento del servicio público de taxímetro, y que de
los antecedentes de la ley 787 surge que la consagración de la grave
sanción de caducidad de la licencia apuntó a la prevención del delito
y que no hubo razones vinculadas a otros factores. Por ello, dice que,
con relación a las sanciones, se establece una paulatina punición en
resguardo del interés público de acuerdo a la gravedad y reiteración
de las infracciones que contempla desde el apercibimiento hasta la ca-
ducidad de la licencia e inhabilitación del titular.
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 171
345

Concluye así que el artículo 41 bis de la ordenanza 41.815 afecta


gravemente el derecho a trabajar y ejercer industria lícita, al deter-
minar la caducidad de la licencia como única sanción para el supuesto
de encontrarse manejando un taxímetro a un chofer no habilitado sin
contemplar “atenuantes ni tampoco supuestos de excepción” (el re-
saltado es del original, v. fs. 382), además de que “la norma peca de
desproporción cuando aplica una sanción de manera tan terminan-
te respecto del titular de la licencia y ninguna, respecto del chofer
que conducía sabiendo que no estaba habilitado” (v. fs. 382).

-III-
A mi modo de ver, con relación al agravio sobre el modo de emitir
los votos en los tribunales colegiados y las formalidades que deben ob-
servarse en las sentencias, V.E. ha establecido que constituyen cues-
tiones en principio, por su naturaleza, ajenas al recurso extraordinario
previsto en el art. 14 de la ley 48 (Fallos: 304:154 y sus citas; 321:1653,
entre otros) y, toda vez que dicho agravio fue desestimado expresa-
mente por el superior tribunal de la causa sin que el apelante haya de-
ducido queja al respecto, la competencia de V.E. ha quedado habilitada
en la medida en que la concedió el a quo.

-IV-
En cuanto al fondo de la cuestión, de acuerdo a la doctrina del
Tribunal, la sola alegación de que una norma vulnera la Constitución
Nacional no satisface la exigencia de debida fundamentación, en los
términos del art. 15 de la ley 48, si no se expresan razones justificantes
de tal aserto (Fallos: 307:2485 y sus citas) como tampoco es suficiente,
a tal fin, la reiteración dogmática de meras manifestaciones, opuestas
con anterioridad y atendidas, a su turno, por los jueces de la causa
(Fallos: 310:1560).
Hay que recordar, como punto de partida que la declaración de in-
constitucionalidad de una norma implica un acto de suma gravedad
institucional, de manera que debe ser considerada como ultima ratio
del orden jurídico (Fallos: 302:457) y que es preciso poner de resalto
que está a cargo de quien afirma la irrazonabilidad de una norma la
fundamentación adecuada de su aseveración.
En tales condiciones, observo, preliminarmente, que los planteos
efectuados en el recurso están referidos básicamente a la aplicación
que hizo el GCBA de los arts. 41 bis de la ordenanza 41.815 y 3° de la ley
787 de la Ciudad de Buenos Aires al constatarse, en un control de trán-
172 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

sito, que el vehículo taxímetro de propiedad de INDAR TAX S.A. no


estaba habilitado para circular, debido a que la propia actora lo había
dado de baja del registro respectivo. De allí que la tacha de inconsti-
tucionalidad de dichas normas que realiza la apelante al entender que
ellas afectan “los derechos a trabajar y ejercer industria lícita”, sin
aportar mayores fundamentos, se halla efectuada sobre la base de la
aplicación de la norma y no sobre su cotejo con esos derechos y garan-
tías previstos en la Constitución Nacional.
Además, es necesario recordar que el debate sobre la razonabi-
lidad de una norma no puede llevarse a cabo sino en el ámbito de las
previsiones en ella contenidas y de modo alguno sobre la base de los
resultados posibles de su aplicación, lo que importaría valorarla en mé-
rito a factores extraños a sus disposiciones (Fallos: 299:45; 316:1261).
Por tal motivo el interesado en la declaración de inconstitucionalidad
de una norma debe demostrar claramente de qué manera la norma
contraría la Constitución Nacional.
En efecto, la apelante se queja de que los arts. 41 bis de la orde-
nanza 41.815 y 3° de la ley 787 de la Ciudad de Buenos Aires establecen
la caducidad de la licencia como única sanción para el supuesto de
que un chofer no habilitado se encontrara manejando un taxímetro sin
contemplar “atenuantes ni tampoco supuestos de excepción” (el re-
saltado es del original del recurso extraordinario, v. fs. 382).
Según este agravio, parecería que lo pretendido por la actora,
más que el control de constitucionalidad de la norma, sería obtener
una norma confeccionada y sancionada a su medida que contem-
ple las situaciones que invoca. Al respecto, cabe recordar que el
examen de razonabilidad no ha de incluir la eficacia de los medios
arbitrados para alcanzar los fines propuestos o si debieron elegirse
esos u otros procedimientos, lo que resulta ajeno a la competencia
de V.E. (Fallos: 277:147).
Ello es así, por el principio axiomático sentado en reiterados pro-
nunciamientos de la Corte, según el cual la misión más delicada que
compete al Poder Judicial es la de saber mantenerse dentro de la ór-
bita de su jurisdicción, sin menoscabar las funciones que incumben a
otros poderes o jurisdicciones, toda vez que es el judicial el llamado por
ley para sostener la observancia de la Constitución Nacional (Fallos:
342:509; 341:1511; 329:1675; 328:3573 y 326:2004) y de ahí que un avance
en desmedro de otras facultades revestiría la mayor gravedad para la
armonía constitucional y el orden público. Eso es lo que, a mi modo de
ver, sucedería en el sub lite si se llegase a una conclusión distinta a
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 173
345

la apuntada, toda vez que una decisión en el sentido propuesto por la


apelante importaría, indefectiblemente, en una intromisión en las atri-
buciones propias de la Legislatura del Gobierno de la Ciudad de Bue-
nos Aires sobre el modo de legislar en una materia, como es el ejer-
cicio del poder de policía local, que le resulta exclusiva y excluyente.
Por otra parte, tengo para mí, tal como ponderaron algunos de los
magistrados de la causa, que no resulta irrazonable ni desproporcio-
nado establecer una sanción rigurosa como la caducidad de la licencia
frente a una falta de similar gravedad, como es la conducción de taxí-
metro por un sujeto no habilitado, pues el sistema sancionatorio apun-
ta a reducir la inseguridad vial al evitar que el transporte público de
pasajeros quede en manos de choferes inhabilitados, de los que no se
sabe si reúnen o no los requisitos para desempeñarse en dicha tarea.
Cabe acotar, por último, que no se me escapa que aun cuando la
ordenanza 41.815 del 23 de diciembre de 1986 fue abrogada por la ley
3.622 del 11 de noviembre del 2010, estimo que subsiste el interés de
ambas partes en obtener un pronunciamiento judicial sobre los efec-
tos jurídicos que produjo la norma durante el tiempo que estuvo vigen-
te (conf. arg. del dictamen de la Procuración General, al que remitió la
Corte Suprema en Fallos: 326:1138).

-V-
Por las consideraciones que anteceden, opino que corresponde
desestimar el recurso extraordinario planteado. Buenos Aires, 13 de
octubre de 2020. Monti Laura Mercedes.

FALLO DE LA CORTE SUPREMA

Buenos Aires, 22 de marzo de 2022.

Vistos los autos: “Indar Tax SA c/ G.C.B.A. y otros s/ impugnación


actos administrativos s/ recurso de inconstitucionalidad concedido”.

Considerando:

Que los agravios del apelante encuentran adecuada respuesta en


el dictamen de la señora Procuradora Fiscal de la Nación, a cuyos fun-
damentos y conclusiones corresponde remitir en razón de brevedad.
174 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

Por ello, se desestima el recurso extraordinario. Con costas. Noti-


fíquese y, oportunamente, devuélvase.

Horacio Rosatti — Carlos Fernando Rosenkrantz (según su voto)—


Juan Carlos Maqueda — Ricardo Luis Lorenzetti.

Voto del Señor Vicepresidente Doctor Don Carlos Fernando


Rosenkrantz

Considerando:

Que los agravios planteados por la recurrente deben ser desesti-


mados por las razones expresadas en el dictamen de la señora Procu-
radora Fiscal (apartados I, II, III y IV, párrafos primero y segundo), a
las que cabe remitir por razones de brevedad.

Por ello, se desestima el recurso extraordinario. Con costas. Noti-


fíquese y, oportunamente, devuélvase.

Carlos Fernando Rosenkrantz.

Recurso extraordinario interpuesto por Indar Tax S.A., parte actora, representada por
el Dr. Javier P. Manzano.
Traslado contestado por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, representado por
la Dra. Carolina Andrea Pieroni, con el patrocinio de la Dra. Isabel Tereza Córdoba.
Tribunal de origen: Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad Autónoma de Buenos
Aires.
Tribunal que intervino con anterioridad: Cámara de Apelaciones en lo Contencioso
Administrativo y Tributario, Sala I.
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 175
345

ARIAS, PATRICIA (Def. de Menores e Incapaces) s/ Habeas


corpus preventivo/ casación

PRIVACION ILEGAL DE LA LIBERTAD

Es arbitraria la sentencia que revocó la decisión del a quo que había ad-
mitido la acción de habeas corpus colectiva presentada por la Defensora
de Menores y ordenado a la policía local el cese de la práctica de privar
de la libertad a niños y niñas bajo el amparo del artículo 5, inciso “a”
de la ley 4109 de Rio Negro, toda vez que ella no satisface la exigencia
de fundamentación, en tanto se sustenta en la afirmación dogmática de
una solución jurídica, desprovista del debido examen razonado de las
circunstancias del caso y de los términos en que se planteó la cuestión
debatida en el proceso.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

PRIVACION ILEGAL DE LA LIBERTAD

Es arbitraria la sentencia del superior tribunal local que revocó la de-


cisión que había admitido la acción de habeas corpus colectiva presen-
tada por la Defensora de Menores y ordenado a la policía local el cese
de la práctica de privar de la libertad a niños y niñas bajo el amparo
del artículo 5, inciso “a” de la ley 4109 de Rio Negro, pues la citada sen-
tencia afirma que la práctica policial que motivó la presentación de la
acción de habeas corpus se encuentra amparada por el ordenamiento
legal y representa uno de los variados modos de cumplir el deber del
Estado de proteger al menor pero dicha conclusión es expresada en
forma incompleta, sin contar con una descripción circunstanciada de
la práctica policial y apenas se refiere a la necesaria premisa fáctica
de una manera vaga e imprecisa y a lo largo del relato sólo se puede
saber que la policía demora niños para protegerlos o los traslada a una
oficina tutelar y en esto consistiría esa intervención de la autoridad
policial o ese accionar policial.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

PRIVACION ILEGAL DE LA LIBERTAD

Corresponde dejar sin efecto la sentencia del superior tribunal local que
revocó la decisión que había admitido la acción de habeas corpus co-
176 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

lectiva presentada por la Defensora de Menores y ordenado a la policía


local el cese de la práctica de privar de la libertad a niños y niñas bajo el
amparo del artículo 5, inciso “a” de la ley 4109 de Rio Negro, pues el tra-
tamiento que le deparó el a quo no es suficiente para constituir una res-
puesta fundada, es decir, la expresión de un razonamiento que sea una
derivación razonada del derecho vigente en relación con las circunstan-
cias probadas de la causa; defecto que se agrava por ciertas ambigüeda-
des del texto que amenazan la coherencia interna de la sentencia.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

Dictamen de la Procuración General

Suprema Corte:

-I-
El Superior Tribunal de Justicia de la provincia de Río Negro hizo
lugar al recurso interpuesto por los representantes de la Fiscalía de
Estado y revocó la decisión del tribunal inferior que había admitido
la acción de habeas corpus colectiva presentada por la Defensora de
Menores y ordenado a la policía local el cese de la práctica de privar de
la libertad a niños y niñas bajo el amparo del artículo 5, inciso “a” de la
ley provincial D n° 4109.
Contra esa decisión, la señora Defensora de Menores interpuso
recurso extraordinario (fs. 73/91), que al ser denegado (fs. 117/122) mo-
tivó la presente queja.
En su apelación federal, alega que la sentencia impugnada vulne-
ró el derecho a la libertad de locomoción de los niños, niñas y ado-
lescentes residentes en la ciudad de Viedma, así como los principios
de inocencia y culpabilidad, y de tal manera contravino el mandato de
velar por el interés superior del niño, incorporado como obligación
constitucional.
La defensa señala que la lesión de los derechos y garantías antes
mencionados es producida por la práctica de la policía local de apre-
hender, demorar y detener a menores de edad sin una causa legal, en
especial, en ausencia de sospechas de actividad criminal, bajo el único
argumento de la existencia de una situación de desamparo o la nece-
sidad de protección de los niños afectados por esas medidas. Según
su criterio, las razones de “protección” invocadas por las autoridades
policiales no son válidas para privar de la libertad a las personas de
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 177
345

acuerdo con la Constitución y las leyes reglamentarias que establecen,


por regla, la necesidad de una orden escrita por un juez competente,
sin considerar los casos excepcionales de flagrancia. Tampoco resulta
justificado ese proceder con el pretexto de que “en este contexto la
policía no ejercía una función represiva”.
Asimismo, aduce que la detención debe ser una medida aún más
limitada y de uso excepcional en el caso de los niños, conforme se des-
prende de la Convención de los Derechos del Niño y las denominadas
“reglas de Beijing”, y que las normas de derecho público local no au-
torizan a la policía a detener personas en situación de vulnerabilidad.
Al respecto, la accionante plantea que el a quo llegó a la conclusión
contraria a partir de una interpretación arbitraria de las leyes que ri-
gen el caso.
Desde el punto de vista de la validez formal de la sentencia, estima
que el pronunciamiento es nulo por carecer de la mayoría de opinio-
nes concordantes necesaria, dado que los jueces que pronunciaron en
conjunto el voto dirimente solo se adhirieron a la opinión del primer
voto sin ofrecer argumento alguno. También considera que el fallo que
admitió el recurso de casación es arbitrario, por apartarse en forma
manifiesta del artículo 8 de la ley B n° 3368, que establece que las deci-
siones que hacen lugar al habeas corpus son irrecurribles.
En el mismo defecto incurre el a quo, según la defensa, cuan-
do afirma que la acción de habeas corpus debía ser denegada por
ser la demanda imprecisa y no referirse a ningún caso particular.
Al respecto, explica que su objeto no estaba constituido por casos
particulares, sino que se trataba de una acción de las llamadas “pre-
ventivas”, que tienen por finalidad hacer cesar una amenaza cierta
de privación ilegal de la libertad.

-II-
El recurso extraordinario se dirige contra la sentencia del superior
tribunal de la causa que puso fin a la cuestión planteada y resolvió en
contra del derecho que la apelante fundó en normas de carácter fede-
ral. En consecuencia, opino que la apelación ha sido mal denegada.
No obstante, la defensa planteó que la sentencia era arbitraria
y ese aspecto debe .ser atendido con prioridad (Fallos: 338:1545;
339:508; 340:411).
En este sentido, estimo que la resolución apelada no satisface la
exigencia de fundamentación, pues a mi modo de ver se sustenta en la
afirmación dogmática de una solución jurídica, desprovista del debido
178 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

examen razonado de las circunstancias del caso y de los términos en


que se planteó la cuestión debatida en el proceso.
Por un lado, el voto mayoritario dedica una considerable atención
a las normas que juzgó pertinentes para la solución del litigio; en ese
orden, relata que los niños, niñas y adolescentes cuentan con todos
los derechos y garantías reconocidos al ser humano, más los derechos
especiales derivados de su condición (ver fs. 64). Con especial atención
al derecho que se denuncia vulnerado, el tribunal reconoce, conforme
al artículo 19 de la ley 26.061, que los niños tienen derecho a la libertad
personal, que no pueden ser privados de ella ilegal o arbitrariamente,
sino conforme a la normativa vigente, y que la privación de la libertad
está definida en la ley como toda ubicación de un niño, niña o adoles-
cente en un lugar de donde no pueda salir por su propia voluntad (fs.
64 vta.). Luego cita la ley provincial D n° 4109 sobre protección integral
de los niños, niñas y adolescentes y afirma que según su texto “en nin-
gún caso las medidas de protección que se adopten podrán consistir
en privación de la libertad del niño” (fs. 65). Para finalizar, señala que
el artículo 9 de la Ley Orgánica de la Policía de la Provincia establece
que en los casos en que el personal policial tome contacto en ejercicio
de sus funciones con menores de edad “debe en forma inexcusable y
de manera inmediata dar fehaciente aviso al organismo proteccional a
los fines de resguardar los derechos de los mismos” (fs. 66).
Establecidas las normas a la manera de la premisa mayor del
argumento, luego la sentencia afirma que la práctica policial que
motivó la presentación de la acción de habeas corpus se encuentra
amparada por el ordenamiento legal y representa uno de los variados
modos de cumplir el deber del Estado de proteger al menor (fs. 66/
vta.). Este último juicio representa la conclusión de un razonamiento
que al menos ha sido expresado en forma incompleta, pues surge con
toda claridad que para poder realizar esa inferencia es fundamental
contar con una descripción circunstanciada de la práctica policial a
la que se refiere el juzgador. Sin embargo, la sentencia apenas se
refiere a esa necesaria premisa fáctica de una manera vaga e impre-
cisa y a lo largo del relato sólo se puede saber que la policía “demora”
niños para “protegerlos” o los “traslada a una oficina tutelar” (ver fs.
64 vta.) y en esto consistiría “esa intervención de la autoridad poli-
cial” o ese “accionar policial” (fs. 66 vta./67).
A mi modo de ver, la resolución apelada no satisfizo la exigencia
de estar debidamente fundamentada y atender en forma concreta a
los argumentos de las partes. Acerca de este punto, cabe remarcar
que la accionante fundó su reclamo en que “varios jóvenes menores
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 179
345

de 18 años de la ciudad de Viedma han sido detenidos por la policía en


ocasión en que se encontraban transitando por las calles (...) sin en-
contrarse en situación de flagrante delito ni con orden judicial previa”
(fs. 3 vta.); sobre ese punto, la sentencia de primera instancia refiere
una práctica de aprehender en la vía pública a los menores que se
encuentren en una situación riesgosa, según el juicio del policía que
interviene y sin necesidad de respaldarlo con elementos objetivos (fs.
14/18); y el dictamen del Procurador General consigna que las prácti-
cas policiales bajo el amparo del artículo 5, inciso a) de la ley D n° 4109
“consisten en demorar niños y niñas bajo la justificación de su protec-
ción, sin que se encuentren cometiendo actos de naturaleza correccio-
nal o delictiva”, se dirigen contra “un sector de la población juvenil con
acentuada marginalidad social” y rechaza la posibilidad de justificar
las aprehensiones por “cuestiones de clase social y/o apariencia físi-
ca” (fs. 49/vta, 51).
Dados los términos en que la cuestión estaba planteada, aprecio
que el tratamiento que le deparó el a quo no es suficiente para cons-
tituir una respuesta fundada, es decir, la expresión de un razona-
miento que sea una derivación razonada del derecho vigente en re-
lación con las circunstancias probadas de la causa (Fallos: 326:3180;
329:513; 1541).
El defecto señalado se agrava por ciertas ambigüedades del texto
que amenazan la coherencia interna de la sentencia, como el párrafo
en que el a quo dice tener presente que “todo el andamiaje conven-
cional y constitucional (...) sea respetado por los distintos estamentos
del Estado en pos de evitar detenciones o privaciones de la libertad
de niñas, niños y adolescentes, sin que se encuentren ‘in fraganti’ en
la comisión de una conducta ilícita” (ver fs. 67 vta/68). Se trata de un
pasaje que parece guardar relación con las constancias de fojas 36/40
del expediente principal entre las que se encuentra un radiograma
policial emitido por la jefatura de la Unidad Regional 1° de Viedma
que ordena cesar los procedimientos realizados al amparo de los ar-
tículos 9, inciso k, de la ley 1965 y 5°, inciso a, de la ley 4109, por no
ajustarse al marco legal (ver especialmente fs. 40). (Fallos: 316:1761;
324:1584; 331:2109).
En la medida en que ese párrafo y las constancias citadas abona-
rían la pretensión del recurrente finalmente rechazada por el tribunal,
se impone la necesidad de una explicación que permita superar una
falta de concordancia entre fundamentos y conclusiones que impide
considerar al fallo como un acto jurisdiccional válido (Fallos: 303:2036).
180 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

En consecuencia, opino que V.E. debe declarar admisible la queja y


dejar sin efecto la sentencia apelada. Buenos Aires, 7 de junio de 2018.
Eduardo Ezequiel Casal.

FALLO DE LA CORTE SUPREMA

Buenos Aires, 29 de marzo de 2022.

Vistos los autos: “Recurso de hecho deducido por la Defensora


General Subrogante de la Provincia de Río Negro en la causa Arias,
Patricia (Def. de Menores e Incapaces) s/ habeas corpus preventivo/
casación”, para decidir sobre su procedencia.

Considerando:

Que esta Corte comparte y hace suyos los fundamentos y conclu-


siones del señor Procurador General de la Nación interino, a cuyos
términos se remite en razón de brevedad.

Por ello, de conformidad con lo dictaminado, se resuelve hacer lu-


gar a la queja, declarar procedente el recurso extraordinario y dejar
sin efecto el pronunciamiento apelado. Agréguese la queja al principal.
Notifíquese y devuélvanse los autos al tribunal de origen para que, por
quien corresponda, se dicte uno nuevo conforme a derecho. Notifíque-
se y oportunamente devuélvase.

Horacio Rosatti — Carlos Fernando Rosenkrantz — Juan Carlos


Maqueda — Ricardo Luis Lorenzetti.

Recurso de queja interpuesto por la Dra. Marta Gloria Ghianni, Defensora General
subrogante de la Provincia de Río Negro.
Tribunal de origen: Superior Tribunal de Justicia de la Provincia de Río Negro.
Tribunal que intervino con anterioridad: Sala B de la Cámara Criminal de Viedma.
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 181
345

EZQUIAGA, MARÍA FABIANA y Otro s/ Incidente


de incompetencia

TRATA DE PERSONAS

Corresponde a la justicia federal entender en la causa que se investiga


los delitos previstos y reprimidos en los artículos 125 bis, 145 bis y 145
ter, incisos 1º, 4º y último párrafo, del Código Penal, pues la reseña
efectuada tanto por el fiscal provincial como por el magistrado decli-
nante -en particular, sobre la base de los testimonios brindados por las
víctimas (una de ellas menor de edad), del relevamiento efectuado por
el sindicato que nuclea al personal hotelero y gastronómico, de un in-
forme aportado por la Administración Federal de Ingresos Públicos y
las conclusiones del equipo técnico profesional del Programa Nacional
de Rescate y Acompañamiento a Personas Damnificadas por el Delito
de Trata- da cuenta, de un cuadro de situación compatible con la exis-
tencia de conductas en infracción a la ley de prevención y sanción de
la trata de personas.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-(*)

TRATA DE PERSONAS

Corresponde a la justicia federal entender en la causa que se investi-


ga los delitos previstos y reprimidos en los artículos 125 bis, 145 bis y
145 ter, incisos 1º, 4º y último párrafo, del Código Penal, pues es dentro
de un contexto de vulnerabilidad y subordinación coactiva que, el im-
putado habría promocionado el ejercicio de la prostitución de dos de
sus empleadas, de “escasos dieciocho años”, por lo que sin perjuicio del
carácter común que en sí reviste la figura del artículo 125 bis del Códi-
go Penal, y de que la controversia excede a los hechos calificados bajo
esa norma, no puede pasar inadvertido que las circunstancias de modo,
tiempo, lugar y condiciones de explotación en las que se habría consu-
mado, impiden desconocer la estrecha vinculación existente entre ese
delito y la trata de personas, además de la conveniencia desde el punto
de vista de una mejor administración de justicia y defensa, de que su
investigación y juzgamiento quede a cargo de un único tribunal.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

(*) Sentencia del 29 de marzo de 2022. Ver fallo.


182 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

TRATA DE PERSONAS

Corresponde a la justicia federal entender en la causa que se investi-


ga los delitos previstos y reprimidos en los artículos 125 bis, 145 bis y
145 ter, incisos 1º, 4º y último párrafo, del Código Penal, pues si bien
el imputado dentro de un contexto de vulnerabilidad y subordinación
coactiva habría promocionado el ejercicio de la prostitución de dos de
sus empleadas, de “escasos dieciocho años”, la escisión de la investi-
gación y su posterior juzgamiento, expondría a las víctimas de trata
(con protección legal especial y específica por parte de la ley 26.364,
según texto de la ley 26.842) a someterse a dos procesos diferentes,
con los efectos adversos que, eventualmente, podría acarrear esa cir-
cunstancia, tanto para ellas como para el imputado quien se encuentra
en prisión preventiva.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

FEDELE, FRANCO s/ Incidente de incompetencia

PUBLICACIONES OBSCENAS

Es competente la justicia provincial para entender en la causa donde se


investiga a un individuo que, mediante su usuario de la red social “Fa-
cebook”, habría compartido en internet un video en el que se observa
a una menor desarrollando actividades sexuales explícitas, pues pese
a no haberse identificado el lugar preciso desde el que se compartió el
material de pornografía infantil, surge que el abonado telefónico asocia-
do al usuario de la red social tiene domicilio de facturación en jurisdic-
ción provincial.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-(*)

(*) Sentencia del 29 de marzo de 2022. Ver fallo.


DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 183
345

GAMRON, MIGUEL ANDRÉS s/ Incidente de incompetencia

NO DISCRIMINACION

Corresponde a la justicia penal, contravencional y de faltas de la Ciu-


dad de Buenos Aires continuar entendiendo en la causa iniciada por la
presunta comisión del delito previsto y reprimido en el artículo 3 de la
Ley nº 23.592 por parte del imputado, quien habría realizado diversas
publicaciones de corte discriminatorio a través de las redes sociales
Facebook y Youtube, pues más allá de lo argumentado por la justicia
federal en cuanto a la falta de determinación del domicilio del imputa-
do, lo cierto es que no se encuentra agregada al legajo constancia al-
guna que permita determinar, o al menos inferir, el lugar desde donde
se habrían efectuado las publicaciones de presunto contenido racista,
xenófobo o discriminatorio.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-(*)

COMPETENCIA

Si bien las expresiones cuestionadas -de corte discriminatorio- se ha-


brían difundido a través de internet, lo que permite su desarrollo ins-
tantáneo en diferentes lugares, resulta importante determinar el lugar
donde se originaron las publicaciones o, al menos, desde donde se rea-
lizaron las conexiones a través de los números de IP asignados, pues a
partir de ese dato concreto podrá profundizarse la investigación y eva-
luar, llegado el caso, las razones de economía procesal, de una mejor ad-
ministración de justicia y defensa de los imputados, que han de informar
una resolución sobre la competencia.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

(*) Sentencia del 29 de marzo de 2022. Ver fallo.


184 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

GARFUNKEL, RAFAEL AUGUSTO y Otros s/ Incidente


de incompetencia

CONFLICTO DE COMPETENCIA

Es competente la justicia federal para entender en las causa instrui-


das con motivo de la denuncia por presunta ocultación de activos de
la sociedad conyugal a través de una empresa y defraudación a los
intereses de los accionistas de una sociedad comercial, pues el juez fe-
deral, al rechazar la atribución de competencia, se limitó a considerar
que las pruebas colectadas no bastaban para demostrar la materiali-
dad de las actividades ilícitas que sostenían la hipótesis del lavado de
activos -cuestión de exclusivo conocimiento del fuero de excepción- e
inclusive admitió su presunción al afirmar que no podían soslayarse
las consideraciones de los organismos especializados -PROCELAC y
la UIF- en la investigación de ese delito.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-(*)

CONFLICTO DE COMPETENCIA

Corresponde a la justicia federal continuar entendiendo en las causas


instruidas con motivo de la denuncia por presunta ocultación de activos
de la sociedad conyugal a través de una empresa y defraudación a los
intereses de los accionistas de una sociedad comercial, pues las particu-
laridades del caso no permiten descartar que todos los hechos formen
parte de un único contexto delictivo, por lo que razones de economía
procesal y una mejor administración de justicia aconsejan que su inves-
tigación quede a cargo de un único tribunal.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

(*) Sentencia del 29 de marzo de 2022. Ver fallo.


DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 185
345

LÓPEZ, ANDRÉS s/ Incidente de incompetencia

PUBLICACIONES OBSCENAS

Corresponde a la justicia provincial entender en la causa donde se in-


vestiga a un individuo que habría almacenado en la plataforma de Goo-
gle Drive numerosos archivos que contienen representaciones de me-
nores de edad desarrollando actividades sexuales explícitas, con fines
inequívocos de distribución, pues pese a no haberse identificado el lugar
preciso desde el que se almacenó el material de pornografía infantil,
surge que las conexiones a internet rastreables del usuario denunciado
se habrían registrado en jurisdicción provincial.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-(*)

(*) Sentencia del 29 de marzo de 2022. Ver fallo.


186 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

ABRIL

ACOSTA, FABIÁN ALEJANDRO y Otros s/ Incidente de


incompetencia

ASOCIACION ILICITA

El delito de asociación ilícita tiene el carácter de permanente, y si el


accionar se ha verificado en varias jurisdicciones corresponde atribuir
la competencia al magistrado que resulte más conveniente por razones
de economía procesal.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-(*)

ECONOMIA PROCESAL

Si los actos con relevancia típica —el ardid y la disposición patrimo-


nial— se produjeron en distintos lugares, resultan competentes los jue-
ces con jurisdicción en cada uno de ellos, y en esa hipótesis la elección
del tribunal que conocerá debe hacerse atendiendo a las exigencias de
una mejor economía procesal y mejor defensa de los imputados.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

ECONOMIA PROCESAL

Resulta conveniente que sea el tribunal bonaerense el que continúe el


proceso instruido por las presuntas estafas cometidas por la organiza-
ción, ello así en atención a lo avanzado del trámite - dictado de los autos
de prisión preventiva y tramite de la causa hasta la elevación a juicio- y a
que en esa jurisdicción tuvo lugar la disposición patrimonial perjudicial
y se domicilian las víctimas que habrían sido engañadas.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

(*) Sentencia del 7 de abril de 2022. Ver fallo.


DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 187
345

N.N. s/ Incidente de incompetencia

PROTECCION DE LA FAUNA

Es competente la justicia provincial para entender en la causa en la que


se investiga la presunta infracción prevista y reprimida en el artículo 27,
en función del artículo 25, de la ley 22.421 de Conservación de la Fauna,
pues si bien es cierto que una de las aves halladas —cardenal amari-
llo- se encuentra categorizada en el apéndice II del CITES —especies
no necesariamente amenazadas de extinción pero que podrían llegar a
estarlo a menos que se controle estrictamente su comercio- y, más allá
de la notoria importancia social de la especie afectada, no surge de las
actuaciones aquellos supuestos específicos -marcado interés nacional e
internacional por su protección y conservación, expresado en normas
jurídicas particulares del Estado federal- y tampoco surge una afecta-
ción que trascienda la jurisdicción local o elemento alguno que suscite
la competencia federal.(*)

PROTECCION DE LA FAUNA

La ley de protección y conservación de la fauna silvestre, en materia de


delitos, no ha establecido la jurisdicción federal, por lo que las cuestiones
de competencia deben ser resueltas atendiendo al lugar de su comisión.

CONS. PROP. FEDERICO LACROZE 2367 c/ GUTREJDE,


SANDRA BEATRIZ s/ Ejecución de expensas

RECURSO DE QUEJA

No cabe revocar la decisión de diferir el estudio del recurso de queja hasta


que sea concedido el beneficio de litigar sin gastos, toda vez que la petición
no se halla incluida en ninguna de las exenciones previstas en el art. 286

(*) Sentencia del 7 de abril de 2022. Ver fallo.


188 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación, ni se acredita haber


obtenido el beneficio solicitado, sin que ello signifique suspender el curso
del proceso que continuará mientras la Corte no haga lugar a la queja.

RECURSO DE QUEJA

Es procedente diferir el estudio del recurso de queja hasta que sea con-
cedido el beneficio de litigar sin gastos, pues si bien es cierto que la Cor-
te ha admitido los efectos del beneficio de litigar sin gastos provisional,
ello ha sido solo en los casos en que la espera de la resolución definitiva
podría traer aparejado un grave peligro para la efectividad de la defen-
sa, extremo que no se configura en la causa, en tanto, la recurrente no
ha invocado motivos suficientes que permitan acoger el pedido en los
términos de la mencionada doctrina.

FALLO DE LA CORTE SUPREMA

Buenos Aires, 7 de abril de 2022.

Autos y Vistos; Considerando:

1°) Que la recurrente solicita que se revoque la providencia del se-


ñor Secretario que dispuso diferir el estudio del recurso de queja hasta
tanto le fuera concedido el beneficio de litigar sin gastos. Funda su pre-
sentación en el hecho de una posible resolución adversa en primera
instancia pues en las actuaciones se debate la recusación de la señora
jueza de grado.

2°) Que el pedido debe ser desestimado pues la obligación que im-
pone el art. 286 del código de rito –disposición que debe prevalecer
sobre la normativa del beneficio- solo cede respecto de quienes se en-
cuentran exentos de pagar sellado o tasa judicial (Fallos: 340:658); por
lo que para posibilitar el estudio de la queja resulta indispensable que
la parte demuestre que se le ha concedido el referido beneficio (causas
CSJ 279/1988 (24-M)/CS1 “Midolo, Cayetano Romero c/ Tedesco, Da-
niel Horacio”, sentencia del 6 de octubre de 1992; CSJ 436/2002 (38-I)/
CS1 “Idelson, Carlos Raúl c/ Gómez, Leila Concepción y otros”, sen-
tencia del 16 de octubre de 2002; Fallos: 330:1523 y 340:658).
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 189
345

3°) Que la petición formulada por la recurrente no se halla incluida


en ninguna de las exenciones previstas en la mencionada ley ni acredita
haber obtenido el beneficio solicitado, razón por la cual hasta tanto no
se cumpla con el requerimiento efectuado corresponde diferir la resolu-
ción, sin que ello signifique suspender el curso del proceso que continua-
rá mientras el Tribunal no haga lugar a la queja (art. 285, último párrafo
del código citado; Fallos: 305:1035, 1483; 311:1042; 319:398, entre otros).

4°) Que, si bien es cierto que esta Corte ha admitido los efectos del
beneficio de litigar sin gastos provisional, ello ha sido solo en los casos
en que la espera de la resolución definitiva podría traer aparejado un
grave peligro para la efectividad de la defensa (confr. doctrina de Fa-
llos: 313:1181; 320:2093 y 321:1754), extremo que no se configura en au-
tos, toda vez que la recurrente no ha invocado motivos suficientes que
permitan acoger el pedido en los términos de la mencionada doctrina.

Por ello, se desestima el pedido de revocatoria. Estese al diferi-


miento dispuesto, debiendo la parte informar periódicamente acerca
del trámite y resolución del beneficio de litigar sin gastos invocado, bajo
apercibimiento de declarar la caducidad de la instancia. Notifíquese.

Horacio Rosatti — Carlos Fernando Rosenkrantz — Juan Carlos


Maqueda — Ricardo Luis Lorenzetti.

Recurso de revocatoria interpuesto por: Sandra Beatriz Gutrejde, representada por el


Dr. Alejandro Esteban Suárez.

LAGUNA GARCÍA, LUIS EDUARDO s/ Extradición

PROCEDIMIENTO DE EXTRADICION

Corresponde confirmar la extradición, toda vez que el agravio fundado


en la situación carcelaria existente en el país requirente —único en el
cual se sustenta el recurso- es mera reiteración del que ya fue ventilado
en el trámite de extradición en ocasión de sustanciarse el juicio y fue
debidamente considerado por el a quo de forma ajustada a derecho y a
la luz de las particularidades del caso.
190 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

FALLO DE LA CORTE SUPREMA

Buenos Aires, 7 de abril de 2022.

Vistos los autos: “Laguna García, Luis Eduardo s/ extradición”.

Considerando:

1°) Que el juez a cargo del Juzgado Federal en lo Criminal y Co-


rreccional n° 2 de San Isidro, declaró procedente la extradición de Luis
Eduardo Laguna García a la República Oriental del Uruguay para ser
sometido a proceso por el delito de rapiña con privación de libertad
(copamiento) (fs. 312 y fundamentos a fs. 313/334).

2º) Que, contra esa decisión, interpuso recurso de apelación ordi-


nario el defensor oficial del requerido (fs. 338) que fue concedido a fs.
346 y fundado en esta instancia por el señor Defensor General adjunto
de la Nación (fs. 366/372). A su turno, el señor Procurador General de la
Nación interino solicitó la confirmación del auto apelado (fs. 374/379).

3°) Que el agravio fundado en la situación carcelaria existente en el


país requirente –único en el cual se sustenta el recurso interpuesto- es
mera reiteración del que ya fue ventilado en el trámite de extradición
en ocasión de sustanciarse el juicio (fs. 303/311) y fue –en lo sustancial-
debidamente considerado por el a quo de forma ajustada a derecho y a
la luz de las particularidades del caso (fs. 312/334, aquí fs. 328/329 vta.),
sin que, respecto de las circunstancias comprobadas en la causa, la sola
insistencia sobre la existencia de un cuadro de situación general sea
suficiente para inferir que el “riesgo” invocado es “cierto” y “actual”.

Por lo expuesto, de conformidad en lo pertinente con lo dictamina-


do por el señor Procurador General de la Nación interino, el Tribunal
resuelve: Confirmar la resolución que declaró procedente la extradi-
ción de Luis Eduardo Laguna García a la República Oriental del Uru-
guay para ser sometido a proceso por el delito de rapiña con privación
de libertad (copamiento). Notifíquese y devuélvase para que el juez de
la causa continúe con el trámite.

Horacio Rosatti — Carlos Fernando Rosenkrantz — Juan Carlos


Maqueda — Ricardo Luis Lorenzetti.
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 191
345

Recurso ordinario interpuesto por el Dr. Julián Horacio Langevin, Defensor General
adjunto de la Nación.
Tribunal de origen: Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional n° 2 de San Isidro.

COLEGIO de ABOGADOS de la CIUDAD de BUENOS AIRES


s/ Avocación en autos: Casaretto, Marcelo Pablo c/ Cámara de
Diputados Nacionales y Otro s/ Amparo ley 16.986

NULIDAD PROCESAL

Debe declararse la nulidad de todo lo actuado pues el magistrado de


primera instancia al disponer como medida interina que las cámaras del
Congreso no envíen a sus representantes al Consejo de la Magistratura,
claramente se entrometió en la decisión de la Corte que había ordenado
que el Consejo de la Magistratura llevase a cabo las acciones necesarias
a fin de cumplir con el sistema de integración del cuerpo previsto en
la ley 24.937 (texto según ley 24.939), para lo cual debían ser elegidos e
incorporados al órgano los representantes necesarios para completar
la composición fijada en dicha ley, es decir, se alzó de manera flagrante
y directa contra un pronunciamiento firme del Tribunal pretendiendo
imposibilitar su cumplimiento, lo cual conlleva un grave desconocimien-
to de la superior autoridad de la que la Corte está institucionalmente
investida, atentando contra una de las piedras basales del orden esta-
blecido por la Constitución Nacional.

NULIDAD PROCESAL

Toda vez que el juez federal de primera instancia actuó con ostensible
ausencia de jurisdicción al disponer como medida interina que las cá-
maras del Congreso no envíen a sus representantes al Consejo de la Ma-
gistratura-, la Corte, a los fines de defender el imperio de la Constitución
y de las leyes de la Nación, está autorizada -y del modo que lo estime
conducente a esos fines- a tomar conocimiento del asunto y a adoptar
las medidas necesarias para desmantelar toda posible consecuencia
que pretendiera derivarse de actuaciones judiciales deformadas, por lo
que corresponde disponer la nulidad de todo lo actuado a fin de extin-
guir un proceso que carece de validez desde su promoción, ordenando
al magistrado que proceda a su archivo.
192 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

NULIDAD PROCESAL

Corresponde declarar la nulidad de todo lo actuado si el magistrado -con


una notoria ignorancia del derecho vigente y de los precedentes de la
Corte- al disponer como medida interina que las cámaras del Congreso
no envíen a sus representantes al Consejo de la Magistratura, ha dado
trámite a una acción promovida por quien manifiestamente carece de
legitimación activa tanto en su carácter de ciudadano como en el de di-
putado nacional y, en consecuencia, se ha pronunciado fuera de un caso
contencioso que pueda autorizar la intervención del Poder Judicial (ar-
tículo 116 de la Constitución Nacional; artículo 2º de la ley 27).

NULIDAD PROCESAL

Debe declararse la nulidad de todo lo actuado si el juez con ostensible


ausencia de jurisdicción ha creado sin fundamento alguno el título para
justificar su competencia e irrumpir de manera absolutamente irregu-
lar en la ejecución de una sentencia firme dictada por la Corte.

CORTE SUPREMA

La supremacía de la Corte Suprema de Justicia de la Nación ha sido re-


conocida desde los comienzos de la organización nacional y que sus de-
cisiones son finales y ningún tribunal, nacional o local, puede descono-
cer la necesidad institucional de respeto y acatamiento a sus decisiones.

FALLO DE LA CORTE SUPREMA

Buenos Aires, 18 de abril de 2022.

Autos y Vistos; Considerando:

1°) Que Marcelo Pablo Casaretto, en su carácter de ciudadano


argentino y de diputado nacional en representación de la Provincia
de Entre Ríos, interpuso acción de amparo contra el Congreso de la
Nación con el objeto de que se ordene a este último que lleve a cabo
las medidas necesarias para aprobar una nueva ley que regule el fun-
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 193
345

cionamiento del Consejo de la Magistratura, respetando el equilibrio


en la representación exigido por los artículos 114 y 115 de la Constitu-
ción Nacional. Asimismo, requirió que en forma urgente y cautelar se
suspenda “cualquier intento por parte del Poder Legislativo (…) de
designar nuevos integrantes de dicho organismo en los términos del
artículo 2°, inciso 3° de la derogada ley 24.937 y de cualquier normativa
complementaria de la misma, por resultar ello ilegal, arbitrario, ilegí-
timo e inconstitucional, hasta tanto se sancione una nueva ley que rija
su integración”. Finalmente, solicitó una medida cautelar interina o
“precautelar” por medio de la cual se ordene a los presidentes de la
Cámara de Diputados y de la Cámara de Senadores que se abstengan
de designar nuevos integrantes del Consejo de la Magistratura hasta
que se sancione la nueva ley.

2°) Que el 12 de abril de 2022, el magistrado a cargo del Juzgado Fe-


deral n° 2 de Paraná, luego de declararse competente, consideró que
previo a tratar la medida cautelar requerida se debía escuchar a las
Cámaras de Diputados y Senadores a través del informe del artículo 4°
de la ley 26.854, a cuyo efecto libró oficio a sus presidentes para que, en
el término de 5 (cinco) días hábiles judiciales, incluida la ampliación en
razón de la distancia (artículo 4°, inciso 2° de la ley 26.854 y 158 del Có-
digo Procesal Civil y Comercial de la Nación), procediesen a informar
respecto del interés público comprometido por la solicitud, pudiendo
expedirse en el mismo acto sobre las condiciones de admisibilidad y
procedencia de la medida solicitada y acompañar las constancias do-
cumentales que estimasen pertinentes. Sin perjuicio de ello, entendió
que existían circunstancias graves y objetivamente impostergables
que justificaban hacer lugar a una medida interina -en los términos
del artículo 4°, inciso 1°, tercer párrafo de la ley 26.854- por la cual or-
denó a la Cámara de Senadores y a la Cámara de Diputados, a través
de sus respectivos presidentes, que se abstengan de designar nuevos
integrantes del Consejo de la Magistratura hasta tanto se produzcan
los informes requeridos. Para así decidir, entendió prima facie acredi-
tada la verosimilitud del derecho, como así el peligro en la demora que,
según el magistrado, “aparece nítido en el supuesto de no proteger el
derecho concretamente reclamado respecto de la aplicación de una
norma que fuera derogada por el Congreso de la Nación (Ley 24.937)”.
Agregó que dicha medida no afectaba el interés público, “dado que la
misma se limita a la representación del Congreso de la Nación y no im-
pide el funcionamiento del Consejo de la Magistratura de la Nación”.
194 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

El 13 de abril de 2022, sobre la base de no habérsele corrido la vista


correspondiente y, en consecuencia, habérsele negado la posibilidad
de expresarse y de velar por la defensa de la legalidad, de los intereses
generales de la sociedad y de las reglas del debido proceso -tal como se
encuentra habilitado en los términos del artículo 120 de la Constitución
Nacional- el Ministerio Público Fiscal apeló la decisión del magistrado.

El domingo 17 de abril de 2022, el magistrado decidió no conceder


la apelación interpuesta por el Ministerio Público Fiscal.

3°) Que el pasado 13 de abril se presentó el Colegio de Abogados


de la Ciudad de Buenos Aires directamente ante esta Corte solicitan-
do su intervención a fin de que se avoque al conocimiento y declare
la nulidad de todo lo actuado en la causa “Casaretto, Marcelo Pablo
c/ Cámara de Diputados Nacionales y otro s/ amparo ley 16.986” (exp.
FPA 3415/2022), en trámite ante el Juzgado Federal n° 2 de Paraná,
Provincia de Entre Ríos, referida en los considerandos precedentes,
con fundamento en que lo allí decidido representa un alzamiento in-
admisible contra la sentencia dictada por esta Corte en “Colegio de
Abogados de la Ciudad de Buenos Aires y otro” (Fallos: 344:3636),
pues impediría que se ejecute lo allí dispuesto en cuanto al estamen-
to de los legisladores.

4°) Que, en el día de fecha, el Tribunal requirió al Juzgado Federal


n° 2 de Paraná que en el plazo de 3 (tres) horas remita en forma digital
la causa “Casaretto, Marcelo Pablo c/ Cámara de Diputados Naciona-
les y otro s/ amparo ley 16.986” (exp. FPA 3415/2022).

5°) Que recibido el expediente referido, esta Corte advierte que


el magistrado a cargo del Juzgado Federal n° 2 de Paraná actuó con
ostensible ausencia de jurisdicción, creando sin fundamento alguno
el título para justificar su competencia e irrumpir de manera absolu-
tamente irregular en la ejecución de la sentencia firme dictada por
este Tribunal en los autos “Colegio de Abogados de la Ciudad de Bue-
nos Aires y otro” (Fallos: 344:3636). Al disponer la medida interina re-
ferida, el magistrado claramente se entrometió en la decisión de esta
Corte que ordenó que el Consejo de la Magistratura llevase a cabo
las acciones necesarias a fin de cumplir con el sistema de integración
del cuerpo previsto en la ley 24.937 (texto según ley 24.939), para lo
cual debían ser elegidos e incorporados al órgano los representan-
tes necesarios para completar la composición fijada en dicha ley. En
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 195
345

otras palabras, al disponer como medida interina que las cámaras


del Congreso no envíen a sus representantes al Consejo de la Magis-
tratura, el magistrado se alzó de manera flagrante y directa contra
un pronunciamiento firme de este Tribunal pretendiendo imposibili-
tar su cumplimiento. Este alzamiento contra el Máximo Tribunal del
país conlleva un grave desconocimiento de la superior autoridad de
la que esta Corte está institucionalmente investida (arg. doctrina de
Fallos: 331:2302; 336:473) y, necesariamente, implica un acto que en sí
mismo atenta contra una de las piedras basales del orden estableci-
do por la Constitución Nacional.

6°) Que esta Corte ha declarado en reiteradas oportunidades que,


en uso de la competencia que le atribuyen la Constitución y las leyes
es suprema; que esa supremacía ha sido reconocida desde los comien-
zos de la organización nacional y que sus decisiones son finales y que
ningún tribunal, nacional o local, puede desconocer la necesidad insti-
tucional de respeto y acatamiento a sus decisiones (Fallos: 307:1571).

7°) Que ante la ostensible ausencia de jurisdicción con que ha ac-


tuado el juez federal de primera instancia, esta Corte, a los fines de
defender el imperio de la Constitución y de las leyes de la Nación,
está autorizada -y del modo que lo estime conducente a esos fines- a
tomar conocimiento del asunto y a adoptar las medidas necesarias
para desmantelar toda posible consecuencia que pretendiera deri-
varse de actuaciones judiciales deformadas (arg. Fallos: 318:2664;
322:2247; 326:2298; 327:3515; Competencia CSJ 905/2010 (46-C)/CS1
“Piedrabuena, Pedro Ignacio y otros s/ plantea cuestión”, sentencia
de fecha 31 de mayo de 2011; Competencia CSJ 783/2012 (48-C)/CS1
“Pro Familia Asociación Civil c/ GCBA y otros s/ impugnación actos
administrativos”, del 17 de septiembre de 2013; CSJ 22/2012 (48-P)/
CS1 “Pipet, Luisa y otros c/ Shell Capsa y otros s/ daños y perjuicios”,
del 15 de mayo de 2014). En consecuencia, y en virtud de que la tra-
mitación conferida por el magistrado a cargo del Juzgado Federal n°
2 de Paraná a lo solicitado por el actor constituye un supuesto indubi-
table de actuaciones judiciales deformadas, corresponde disponer la
nulidad de todo lo actuado en el expediente “Casaretto, Marcelo Pa-
blo c/ Cámara de Diputados Nacionales y otro s/ amparo ley 16.986”
(exp. FPA 3415/2022), a fin de extinguir un proceso que carece de
validez desde su promoción, ordenando al Juzgado Federal n° 2 de
Paraná que proceda a su archivo.
196 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

8°) Que, finalmente, este Tribunal no puede dejar de advertir que el


magistrado actuante -con una notoria ignorancia del derecho vigente
y de los precedentes de este Tribunal- ha dado trámite a una acción
promovida por quien manifiestamente carece de legitimación activa
tanto en su carácter de ciudadano (arg. de Fallos: 321:1252, con cita de
“Schlesinger v. Reservists Committee to Stop the War”, 418 U.S. 208,
especialmente págs. 222, 226/227; Fallos: 322:528; 324:2048, entre otros)
como en el de diputado nacional (Fallos: 313:863; 317:335; 322:528;
323:1432; 324:2381; 333:1023; 339:1223, entre otros) y, en consecuencia,
se ha pronunciado fuera de un caso contencioso que pueda autorizar la
intervención del Poder Judicial (artículo 116 de la Constitución Nacio-
nal; artículo 2° de la ley 27 y Fallos: 322:528; 326:3007; 340:1084; 342:853,
entre muchos otros).

Por ello, se declara la nulidad de todo lo actuado por el Juzgado


Federal n° 2 de Paraná en la causa “Casaretto, Marcelo Pablo c/ Cá-
mara de Diputados Nacionales y otro s/ amparo ley 16.986” (exp. FPA
3415/2022). Agréguese copia del presente al mencionado expediente.
Devuélvase al tribunal de origen a fin de que proceda conforme a lo re-
suelto. Comuníquese la presente al Consejo de la Magistratura a fin de
que evalúe la conducta del magistrado de acuerdo a lo establecido en
los considerandos 5° a 8°. Comuníquese al Consejo de la Magistratura
de la Nación, a la Honorable Cámara de Senadores de la Nación y a la
Honorable Cámara de Diputados de la Nación. Notifíquese al Colegio
de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires.

Horacio Rosatti — Carlos Fernando Rosenkrantz — Juan Carlos


Maqueda.

Presentación varia interpuesta por Alberto S. Garay, presidente del Colegio de Abo-
gados de la Ciudad de Buenos Aires.
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 197
345

COLEGIO de ABOGADOS de la CIUDAD de BUENOS AIRES


y Otro c/ EN - ley 26.080 - dto. 816/99 y Otros s/ Proceso de
conocimiento

CONSEJO DE LA MAGISTRATURA

Toda vez que ha vencido el plazo fijado en la sentencia dictada por la


Corte sin que el Congreso de la Nación haya sancionado una nueva ley
del Consejo de la Magistratura, corresponde que el órgano continúe
funcionando de manera inmediata y de pleno derecho según las pautas
fijadas por la Corte en la sentencia pasada en autoridad de cosa juzgada,
por lo cual a partir del dictado de la presente decisión, el Consejo de la
Magistratura será presidido por el Presidente de la Corte Suprema de
Justicia de la Nación, los nuevos representantes que hayan sido elegi-
dos o designados por sus respectivos estamentos asumirán sus cargos
previo juramento de ley, el quorum será de 12 miembros y las comisio-
nes deberán ser conformadas según lo establecido en el art. 12 de la ley
24.937 (texto según ley 24.939).

CONSEJO DE LA MAGISTRATURA

La asunción conjunta y simultánea de todos los nuevos miembros del


Consejo de la Magistratura -dispuesta en la sentencia de la Corte- es-
taba prevista para la hipótesis de que la designación de tales conseje-
ros ocurriese de manera escalonada antes del vencimiento del plazo
señalado en aquella o de la sanción de una nueva ley, y operaba como
un reaseguro para evitar que alguno o algunos de ellos se incorpo-
raran al cuerpo antes que otros y, de ese modo, se pudiese generar
-eventualmente y en ese ínterin- un nuevo desequilibrio en su compo-
sición, pero una vez vencido aquel plazo, resultaría inadmisible que la
demora o el incumplimiento de ese deber legal por parte de alguno de
los estamentos -cualquiera fuera el motivo- pudiera retrasar, frustrar
o paralizar el funcionamiento de un órgano de rango constitucional y
resultaría ilógico, además, todo razonamiento que colocara a un es-
tamento en posición de condicionar o impedir la participación de los
otros que hubieran cumplido con el mandato legal de nombrar sus
representantes, en tanto todos los estamentos que debían designar a
sus nuevos representantes se encontraban en condiciones de hacerlo
a partir de la notificación de la sentencia.
198 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

FALLO DE LA CORTE SUPREMA

Buenos Aires, 18 de abril de 2022.

Autos y Vistos; Considerando:

1°) Que en la sentencia dictada el 16 de diciembre de 2021 (Fallos:


344:3636) el Tribunal declaró la inconstitucionalidad de los arts. 1° y
5° de la ley 26.080 y la inaplicabilidad del art. 7°, inc. 3°, de la ley 24.937
(texto según ley 26.855), de los arts. 6° y 8° de la ley 26.080, así como de
todas las modificaciones efectuadas al sistema de mayorías previsto
en la ley 24.937 (texto según ley 24.939), y exhortó al Congreso de la
Nación para que en un plazo razonable dictara una ley que organizara
el Consejo de la Magistratura de la Nación.

Asimismo, ordenó al Consejo que, dentro del plazo máximo de


ciento veinte (120) días corridos contados desde la notificación de la
sentencia y en tanto no se dictara antes de esa fecha la ley referida
en el párrafo anterior, dispusiera lo necesario para la integración del
órgano en los términos de los arts. 2° y 10 de la ley 24.937 (texto según
ley 24.939). Resolvió que transcurrido dicho plazo sin que se hubiera
completado tal cometido o se hubiera dictado aquella ley, los actos dic-
tados por dicho órgano serían nulos. Decidió también que, entretanto,
continuaría rigiendo el sistema de la ley 26.080.

Finalmente, el Tribunal dispuso notificar la sentencia al colegio ac-


tor, al Consejo de la Magistratura de la Nación, a la Honorable Cámara
de Senadores de la Nación y a la Honorable Cámara de Diputados de la
Nación; y, asimismo, comunicar lo resuelto al Colegio Público de Abo-
gados de la Capital Federal, a la Federación Argentina de Colegios de
Abogados, a la Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia
Nacional y al Consejo Interuniversitario Nacional, a los efectos de que
tomaran la intervención que pudiera corresponderles para llevar ade-
lante los procedimientos de selección de consejeros requeridos para
completar la integración del órgano.

La sentencia fue consentida por dichas instituciones, por lo


que ha pasado en autoridad de cosa juzgada y, por consiguiente,
se encuentra firme.
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 199
345

2°) Que el pasado 15 de abril operó el vencimiento del referido pla-


zo de ciento veinte (120) días, sin que hasta el momento el Congreso
de la Nación haya sancionado una nueva ley que organice el Consejo
de la Magistratura.

3°) Que, según información aportada por el Consejo de la Magis-


tratura a través de la copia certificada del expediente AAD 154/2021
remitida a este Tribunal el 17 de febrero del presente año (expediente
administrativo 59/2022), dicho órgano ha llevado a cabo las acciones
que estimó necesarias para la integración del cuerpo.

En efecto, en la sesión plenaria del día 27 de diciembre de 2021


fueron aprobadas una serie de medidas encaminadas a instrumentar
la decisión de esta Corte, entre las cuales se dispuso avanzar durante
el receso judicial de enero del corriente año en la organización de las
elecciones necesarias para completar la integración del órgano, habi-
litando la feria a ese fin, lo que incluyó la confección de padrones y re-
glamentos para la elección de abogados y jueces (resolución 366/2021).

Con el mismo objeto se facultó al presidente del cuerpo para librar


oficios a la Cámara Nacional Electoral, al Poder Ejecutivo Nacional,
a la Cámara de Diputados y a la Cámara de Senadores para avanzar
con los distintos aspectos considerados en la sentencia (punto 5 de la
citada resolución).

Finalmente, en las sesiones plenarias de los días 11 y 24 de enero


de 2022 fueron aprobados los reglamentos transitorios para la elección
en un plazo abreviado de la consejera jueza de primera instancia y de
las dos consejeras abogadas de la matrícula federal, que completarán
la integración de los respectivos estamentos hasta finalizar el período
2018/2022 (resoluciones 1/2022 y 2/2022).

4°) Que los días 5 y 7 de abril del corriente año fueron electas por
sus respectivos estamentos para integrar el Consejo de la Magistra-
tura dos representantes de los abogados de la matrícula federal y un
representante de los jueces del Poder Judicial de la Nación.

Asimismo, el Consejo Interuniversitario Nacional, mediante reso-


lución P. 445/22 de fecha 17 de marzo del presente año, convocó a co-
micios para elegir al representante del ámbito académico y científico
200 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

y aprobó el cronograma electoral que fija este 18 de abril como fecha


para la elección y proclamación de dicho representante.

En cuanto al Congreso de la Nación –a diferencia de los demás


estamentos– no elige a sus representantes a través de comicios, sino
por designación directa de los presidentes de cada una de las cámaras,
a propuesta de los respectivos bloques (art. 2°, inc. 3°, de la 24.937),
evento que no ha acontecido hasta la fecha.

5°) Que lo expuesto evidencia que el Consejo de la Magistratura ha


realizado en tiempo oportuno los actos necesarios para proceder a la
nueva conformación del órgano. Por ello, y toda vez que el mandato que
le fue impuesto en ese sentido se limitó a que “disponga lo necesario”
para su nueva integración (punto III de la parte resolutiva de la senten-
cia del 16 de diciembre de 2021), corresponde tener por parcialmente
cumplido lo resuelto, restándole a la fecha la remisión a esta Corte de
los títulos de los consejeros electos para proceder a su juramento.

6°) Que en la sentencia del 16 de diciembre de 2021 se estableció


que los nuevos miembros del Consejo iniciarían su mandato “de mane-
ra conjunta y simultánea” (considerando 17, punto segundo). Tal con-
dición tuvo como presupuesto que los estamentos que debían designar
a sus respectivos representantes cumplieran con esa obligación legal
(art. 2° de la ley 24.937, texto según ley 24.939) dentro del plazo de cien-
to veinte (120) días fijado a tal fin.

En ese entendimiento, la asunción conjunta y simultánea de todos los


nuevos miembros estaba prevista para la hipótesis de que la designación
de tales consejeros ocurriese de manera escalonada antes del vencimien-
to del plazo señalado o de la sanción de una nueva ley, y operaba como
un reaseguro para evitar que alguno o algunos de ellos se incorporaran
al cuerpo antes que otros y, de ese modo, se pudiese generar —eventual-
mente y en ese ínterin— un nuevo desequilibrio en su composición.

Una vez vencido aquel plazo, resultaría inadmisible que la demora


o el incumplimiento de ese deber legal por parte de alguno de los es-
tamentos –cualquiera fuera el motivo– pudiera retrasar, frustrar o pa-
ralizar el funcionamiento de un órgano de rango constitucional. Resul-
taría ilógico, además, todo razonamiento que colocara a un estamento
en posición de condicionar o impedir la participación de los otros que
hubieran cumplido con el mandato legal de nombrar sus representan-
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 201
345

tes. No debe perderse de vista que todos los estamentos que debían
designar a sus nuevos representantes se encontraban en condiciones
de hacerlo a partir de la notificación de la sentencia.

7°) Que cabe recordar que en el remedio ordenado en la sentencia


esta Corte Suprema, como cabeza del Poder Judicial de la Nación, tuvo
en miras su deber constitucional de adoptar las medidas apropiadas
para evitar el caos institucional o la eventual paralización del Consejo
de la Magistratura y, en ese sentido, debe propender a la integración
y funcionamiento del cuerpo de conformidad con la Constitución Na-
cional en el menor tiempo posible y garantizando la seguridad jurídica
(considerando 17).

8°) Que, en tales condiciones, vencido el plazo fijado sin que el Con-
greso de la Nación haya sancionado una nueva ley, corresponde que el
órgano continúe funcionando de manera inmediata y de pleno derecho
según las pautas fijadas por esta Corte en la sentencia pasada en au-
toridad de cosa juzgada.

De acuerdo con ello, a partir del dictado de la presente decisión,


el Consejo de la Magistratura será presidido por el Presidente de la
Corte Suprema de Justicia de la Nación, los nuevos representantes
que hayan sido elegidos o designados por sus respectivos estamentos
asumirán sus cargos previo juramento de ley, el quorum será de 12
miembros y las comisiones deberán ser conformadas según lo estable-
cido en el art. 12 de la ley 24.937 (texto según ley 24.939).

9°) Que, finalmente, conforme a lo dispuesto por el art. 2° de la ley


24.937, que pone en cabeza del señor Presidente del Tribunal la atribu-
ción de recibir el juramento de ley a las personas elegidas o designa-
das, se debe requerir al Consejo la inmediata remisión de los títulos
correspondientes.

Por ello, se resuelve:

I) A partir del dictado de la presente decisión, el Consejo de la Magis-


tratura de la Nación deberá continuar funcionando de manera inmediata
y de pleno derecho según las pautas fijadas por el Tribunal en su senten-
cia firme del 16 de diciembre de 2021, de modo que será presidido por
el Presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, los nuevos
202 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

representantes que hayan sido elegidos o designados por sus respecti-


vos estamentos asumirán sus cargos previo juramento de ley, el quorum
será de 12 miembros y las comisiones deberán ser conformadas según lo
establecido en el art. 12 de la ley 24.937 (texto según ley 24.939).

II) Requerir al Consejo de la Magistratura la inmediata remisión


de los títulos de los nuevos consejeros que hayan sido electos o desig-
nados a la fecha por sus respectivos estamentos.

III) Disponer lo necesario a fin de que el señor Presidente del Tri-


bunal reciba de los nuevos consejeros el juramento de ley.

Notifíquese al Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires,


al Consejo de la Magistratura de la Nación, a la Honorable Cámara
de Senadores de la Nación y a la Honorable Cámara de Diputados de
la Nación, y comuníquese a la Asociación de Magistrados y Funciona-
rios de la Justicia Nacional, a la Federación Argentina de Colegios de
Abogados, al Colegio Público de Abogados de la Capital Federal y al
Consejo Interuniversitario Nacional.

Horacio Rosatti — Carlos Fernando Rosenkrantz — Juan Carlos


Maqueda.

GARCÍA, PABLO DANIEL s/ Queja en causa n° 85.238 del


Tribunal de Casación Penal, Sala IV

RECUSACION

La recusación de los Ministros de la Corte Suprema de Justicia de la


Nación, debe ser desestimada de plano por resultar manifiestamente
improcedente, pues la causal de apartamiento que se invoca y los ar-
gumentos en los que se fundamenta el pedido gravitan únicamente en
torno a la intervención de los jueces en ejercicio de sus atribuciones
legales específicas.(*)

(*) Sentencia del 19 de abril de 2022. Ver fallo.


DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 203
345

RECURSO DE REPOSICION O REVOCATORIA

Las decisiones de la Corte no son, en principio, susceptibles de recurso


alguno, sin que en el caso se configure algún supuesto estrictamente
excepcional que justifique apartarse de tal doctrina.

SENTENCIA DE LA CORTE SUPREMA

Salvo supuestos excepcionalísimos de error, las sentencias de la Corte


no son susceptibles de recurso alguno.

RECURSO EXTRAORDINARIO

Las objeciones vinculadas con la inconstitucionalidad del art. 280 del Códi-
go Procesal Civil y Comercial de la Nación resultan extemporáneas, toda
vez que la parte recurrente no pudo desconocer que el citado artículo facul-
ta a la Corte a resolver de ese modo y era previsible que su recurso pudie-
se ser desestimado por aplicación de la citada norma, de modo que debió
plantear tales cuestiones al tiempo de interponer el recurso extraordinario.

N.N. s/ Incidente de incompetencia

TRATA DE PERSONAS

Toda vez que los elementos obrantes en la causa no permiten soslayar,


de momento y en la etapa primigenia en la que se encuentra la inves-
tigación, la hipótesis delictiva sobre la trata de personas, en la medida
en que tampoco se ha descartado un posible esquema delictivo de larga
data, que tendría por víctima a la denunciante, en situación de extrema
vulnerabilidad, y posible nexo con integrantes de la fuerza policial, co-
rresponde a la justicia federal, que previno, continuar la investigación,
sin perjuicio de cuanto resulte del trámite ulterior.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-(*)

(*) Sentencia del 19 de abril de 2022. Ver fallo.


204 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

GARCÍA, MARÍA FABIOLA s/ Incidente de incompetencia

COMPETENCIA LOCAL

Corresponde a la justicia provincial continuar entendiendo en la causa


donde se investigan los dichos de la denunciante -detenida con prisión
domiciliaria- referidos a la exigencia dineraria presuntamente ilegal
efectuada por quien sería un letrado particular para que ella y sus fa-
miliares pudieran conseguir la libertad, pues el mero hecho de que un
delito tenga lugar dentro del perímetro reservado exclusivamente al Es-
tado Nacional no atribuye, por sí, competencia al fuero de excepción si
aquél no afecta la prestación del servicio del establecimiento nacional;
circunstancias que la mínima investigación realizada en el fuero de ex-
cepción no ha revelado, como tampoco alguna incidencia en la tramita-
ción de la causa que lleva adelante el juzgado o algún tipo de influencia
en el desempeño de su titular.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-(*)

Planteo de inhibitoria respecto de la causa 14149/2020 del


Juzgado Federal de Primera Instancia nro. 2 de Lomas de Zamora

RECUSACION

Resulta extemporánea la recusación del conjuez, toda vez que la oportu-


nidad para efectuarla debió haber sido la de la propia audiencia celebra-
da y no —como se lo hace- una vez que se ha incoado el procedimiento
de sustitución de conjueces ante la excusación de alguno de ellos, tanto
más, si lo que se intenta impugnar no es a algún magistrado por las cau-
sales previstas en el artículo 17 del Código Procesal Civil y Comercial de
la Nación sino, antes bien, el orden en que debe entenderse operativo el
sorteo de los conjueces suplentes.

(*) Sentencia del 19 de abril de 2022. Ver fallo.


DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 205
345

RECUSACION

Al no verse cuestionada la imparcialidad de los conjueces sino el cri-


terio empleado para su selección, las recusaciones planteadas son im-
procedentes y deben ser desestimadas de plano de conformidad con la
jurisprudencia pacífica de la Corte, pues tal carácter revisten las que
carecen de todo sustento por no encuadrar en las causales previstas en
el artículo 17 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación.

FALLO DE LA CORTE SUPREMA

Buenos Aires, 19 de abril de 2022.

Autos y Vistos: “Planteo de inhibitoria respecto de la causa


14149/2020 del Juzgado Federal de Primera Instancia nro. 2 de Lomas
de Zamora; CFP 6537/2020/5/2/RH2 Planteo de Inhibitoria respecto de
la causa 14149/2020 del Juzgado Federal de Primera Instancia nro. 2 de
Lomas de Zamora; CFP 6537/2020/5/3/RH3 Planteo de Inhibitoria res-
pecto de la causa 14149/2020 del Juzgado Federal de Primera Instan-
cia nro. 2 de Lomas de Zamora; CFP 6537/2020/5/ES2/1/1/RH5 Planteo
de Inhibitoria respecto de la causa 14149/2020 del Juzgado Federal de
Primera Instancia nro. 2 de Lomas de Zamora; FLP 14149/2020/122/2/
RH7 Nieto, Darío s/ averiguación de delito y asociación ilícita; FLP
14149/2020/117/3/1/2/RH10 s/ incidente de recurso extraordinario; FLP
14149/2020/ES4/1/1/RH5 s/ incidente de recurso extraordinario; FLP
14149/2020/122/1/RH6 Nieto, Darío s/ averiguación de delito y asocia-
ción ilícita; FLP 14149/2020/117/3/1/1/RH9 s/ incidente de recurso ex-
traordinario; FLP 14149/2020/122/3/RH8 Nieto, Darío s/ averiguación
de delito y asociación ilícita; FLP 5056/2020/20/1/1/RH5 Majdalani, Sil-
via s/ incidente de recurso extraordinario; FLP 5056/2020/17/1/1/RH6
Arribas, Gustavo s/ incidente de recurso extraordinario”.

Considerando:

1°) Que con fecha 4 y 8 de marzo de 2022 el Dr. Andrés Coronato,


ejerciendo la defensa de Gustavo Héctor Arribas, pretende la repo-
sición de las providencias dictadas por el Secretario del Tribunal con
fecha 2 y 7 de marzo de 2022, mediante las cuales se dio intervención
–en calidad de conjueces- a los presidentes de la Cámara Nacional
206 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

de Apelaciones en lo Penal Económico, Dr. Juan Carlos Bonzón, y al


presidente de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil y Co-
mercial Federal, Dr. Guillermo Alberto Antelo, a efectos de que reem-
placen respectivamente como conjueces de esta Corte al presidente
de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional
Federal, Dr. Mariano Llorens, y al presidente de la Cámara Federal
de Apelaciones de San Martín, Dr. Juan Pablo Salas, quienes se ex-
cusaron de intervenir.

Luego, con fecha 14 de marzo de 2022, y encontrándose los plan-


teos mencionados anteriormente pendientes de resolución, el mismo
presentante solicita la recusación de los Dres. Juan Carlos Bonzón y
Guillermo Alberto Antelo.

La parte sustenta todas sus presentaciones en los mismos argu-


mentos, es decir, que actúen como conjueces los suplentes designados
en el orden de prelación que fueron sorteados. Y alega que no se ex-
presaron las razones que derivaron en la selección de los suplentes.

2°) Que, más allá de los argumentos vertidos en las presentaciones


traídas, la parte pasa por alto que en la audiencia del día 22 de febrero
del corriente año, el Secretario del Tribunal, frente al pedido de aclara-
ción del letrado de otra de las partes presentes en el acto, Dr. Mario Fi-
lozoff, resaltó que por cada titular correspondía un suplente, tal como
puede corroborarse de la grabación de la mencionada audiencia efec-
tuada por el Tribunal de donde surge con claridad que, como suplente
del Dr. Llorens resultó desinsaculado el Dr. Bonzón, y como suplente
del Dr. Salas, el Dr. Antelo.

3°) Que así las cosas, los planteos arrimados ante los estrados del
Tribunal devienen extemporáneos, toda vez que la oportunidad para
efectuarlos debió haber sido la de la propia audiencia celebrada el 22
de febrero del corriente y no –como se lo hace- una vez que se ha in-
coado el procedimiento de sustitución de conjueces ante la excusación
de alguno de ellos, tanto más, si lo que se intenta impugnar no es a al-
gún magistrado por las causales previstas en el artículo 17 del Código
Procesal Civil y Comercial de la Nación sino, antes bien, el orden en
que debe entenderse operativo el sorteo de los conjueces suplentes.
En efecto, al no verse cuestionada la imparcialidad de los conjueces
Bonzón y Antelo, sino el criterio empleado para su selección, las re-
cusaciones planteadas discurren por los andariveles de su improce-
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 207
345

dencia y deben ser desestimadas de plano de conformidad con la juris-


prudencia pacífica de este Tribunal, pues tal carácter revisten las que
carecen de todo sustento por no encuadrar en las causales previstas
en el artículo 17 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación
(Fallos: 303:728, 1943; 312:553; 313:428; 326:581, entre otros). A ello cabe
agregar que el Dr. Coronato asistió al acto y presenció la aclaración
mencionada del Secretario del Tribunal sin formular objeción alguna
en ese momento.

4°) Que, en efecto, la causal invocada debe tener apoyo en circuns-


tancias objetivamente comprobables, con aptitud para justificar el
apartamiento de los jueces por hallarse comprometida su imparciali-
dad. Esos extremos no concurren en el sub lite, ya que quien manifies-
ta tales alegaciones solo cuestiona el criterio de su selección, el que
fue aclarado y precisado en la audiencia mencionada.

5°) Que no es ocioso señalar que, según se ha resuelto, no corres-


ponde tener por válida la pretensión del peticionario de crear a su vo-
luntad y artificialmente una situación que, aparentemente, encuadre
en una causal de recusación (Fallos: 326:581 y su cita). En las condicio-
nes descriptas, las recusaciones deducidas resultan claramente im-
procedentes, como así también las reposiciones articuladas.

Por ello, se resuelve: I) Desestimar las reposiciones planteadas y


II) Rechazar in limine las recusaciones de los Dres. Juan Carlos Bon-
zón y Guillermo Alberto Antelo (artículo 21 del Código Procesal Civil y
Comercial de la Nación). Notifíquese.

Bonzón Juan Carlos — Gónzalez Ramón Luis — Leal Mario Rodolfo


— Leal de Ibarra Javier María — Antelo Guillermo Alberto.
208 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

Planteo de inhibitoria respecto de la causa 14149/2020 del


Juzgado Federal de Primera Instancia nro. 2 de Lomas de Zamora

RECUSACION

La causal de recusación debe tener apoyo en circunstancias objetiva-


mente comprobables con aptitud para justificar el apartamiento de los
jueces por hallarse comprometida su imparcialidad, extremos que no
concurren en el caso, en tanto quien formula tales alegaciones solo in-
fiere una eventual animosidad que se habría originado en el magistrado
en su carácter de Director Suplente de la Dirección de Asistencia Judi-
cial en Delitos Complejos y Crimen Organizado (DAJUDECO).

RECUSACION

Cabe rechazar in limine el planteo de recusación del conjuez designa-


do con sustento en que para la época de comisión de los delitos inves-
tigados se desempeñaba como segundo de la Dirección de Asistencia
Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado (DAJUDECO),
toda vez que ninguno de los funcionarios o personal del organismo ci-
tado se encuentran involucrados en la investigación penal en curso,
ni la Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen
Organizado resulta siquiera mencionada por alguno de los interesa-
dos en las actuaciones - de la que resulta completamente ajena -, por
lo cual la calidad invocada no permite suponer actitud o compromiso
concreto por parte del magistrado recusado, que pudiera denotar una
disposición de ánimo en particular, respecto de los distintos asuntos
sometidos a consideración.

RECUSACION

El instituto de la recusación con causa creado por el legislador, es un


mecanismo excepcional, de interpretación restrictiva, con supuestos
estrictamente establecidos (art. 17 del Código Procesal Civil y Comer-
cial) o bien, en el art. 55 del Código Procesal Penal de la Nación de apli-
cación al caso tratándose de una vía de hecho derivada de una causa de
naturaleza criminal.
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 209
345

RECUSACION

La recusación se encuentra establecida para casos extraordinarios,


teniendo en cuenta que su aplicación provoca el desplazamiento de la
legal y normal competencia de los jueces y la consecuente alteración
del principio constitucional del juez natural (artículo 18, Constitución
Nacional.

RECUSACION

Las recusaciones manifiestamente improcedentes deben desestimarse


de plano, y tal carácter lo reviste aquella que, enmarcada en una supues-
ta falta de imparcialidad, carece de todo sustento, pues aun superando
un cotejo meramente literal del art 55 del Código Procesal Penal de la
Nación, y admitiendo que deben incluirse otras causales, derivadas del
bloque de legalidad vigente constituido por nuestra Ley Suprema y los
Tratados Internacionales incorporados a ella (art. 75 inc. 22 de la Consti-
tución Nacional), estas otras razones serán suficientes, siempre que las
circunstancias objetivas del caso permitan generar al menos, una duda
razonable sobre la imparcialidad de los jueces, pero nunca cuando no
se verifiquen elementos que permitan configurar las exigencias que la
norma ritual y la doctrina elaborada por la Corte Suprema en la materia,
imponen para su procedencia.

RECUSACION

La rigidez de la interpretación de las causales de recusación se funda


en la necesidad de que tales incidencias no sean utilizadas como instru-
mentos espurios para apartar a los jueces naturales del conocimiento
de la causa que legalmente les ha sido atribuido, pero en modo alguno
ello puede servir para eximir a los jueces de examinar con seriedad los
cuestionamientos de las partes respecto de la imparcialidad de los tri-
bunales ante los cuales han de ser oídas.

RECUSACION

Toda vez que la imparcialidad de la judicatura es el propósito esencial


de la garantía del debido proceso, siendo que el fin último de esta regla,
es la de asegurar que los magistrados intervinientes en la resolución del
conflicto se acerquen a él sin prevenciones ni prejuicios que en su ánimo
210 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

pudieran quizás existir a raíz de una relación o contacto previos con lo


que les toca decidir, lo que se debe intentar determinar en el supuesto
de parcialidad subjetiva es la convicción personal de tal juez en tal oca-
sión, y en el de parcialidad objetiva deben verificarse algunos hechos
que permitan poner en duda su imparcialidad.

RECUSACION

Cabe rechazar in limine el planteo de recusación si no se aprecia la exis-


tencia de ninguno de los motivos que autorizarían el pretenso aparta-
miento, en tanto los fundamentos en los que se asienta el pedido recusa-
torio vinculados a la duda de parcialidad, no se sustentan objetivamente
en hechos demostrados; en razones legítimas ni en circunstancias ex-
ternas que puedan otorgarle adecuado fundamento.

FALLO DE LA CORTE SUPREMA

Buenos Aires, 19 de abril de 2022.

Autos y Vistos: “Planteo de inhibitoria respecto de la causa


14149/2020 del Juzgado Federal de Primera Instancia nro. 2 de Lo-
mas de Zamora; CFP 6537/2020/5/2/RH2 Planteo de Inhibitoria res-
pecto de la causa 14149/2020 del Juzgado Federal de Primera Ins-
tancia nro. 2 de Lomas de Zamora; CFP 6537/2020/5/3/RH3 Planteo
de Inhibitoria respecto de la causa 14149/2020 del Juzgado Federal
de Primera Instancia nro. 2 de Lomas de Zamora; CFP 6537/2020/5/
ES2/1/1/RH5 Planteo de Inhibitoria respecto de la causa 14149/2020
del Juzgado Federal de Primera Instancia nro. 2 de Lomas de Za-
mora; FLP 14149/2020/122/2/RH7 Nieto, Darío s/ averiguación de de-
lito y asociación ilícita; FLP 14149/2020/117/3/1/2/RH10 s/ incidente
de recurso extraordinario; FLP 14149/2020/ES4/1/1/RH5 s/incidente
de recurso extraordinario; FLP 14149/2020/122/1/RH6 Nieto, Darío s/
averiguación de delito y asociación ilícita; FLP 14149/2020/117/3/1/1/
RH9 s/ incidente de recurso extraordinario; FLP 14149/2020/122/3/
RH8 Nieto, Darío s/ averiguación de delito y asociación ilícita; FLP
5056/2020/20/1/1/RH5 Majdalani, Silvia s/ incidente de recurso ex-
traordinario; FLP 5056/2020/17/1/1/RH6 Arribas, Gustavo s/ incidente
de recurso extraordinario”;
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 211
345

Considerando:

1°) Que en la audiencia de fecha 22 de febrero del corriente año,


el Dr. Rafael Resnick Brenner objetó la intervención del Dr. Mariano
Llorens como conjuez del Tribunal y con fecha 24 de febrero del co-
rriente año, los Dres. Jorge Oscar Chueco y Rafael Resnick Brenner,
solicitaron la excusación por motivos de delicadeza y decoro (art. 30
del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación) del Dr. Javier Leal
de Ibarra como conjuez de esta Corte para intervenir, ambos planteos
en las causas de referencia. En cuanto al segundo de los planteos sos-
tienen que, para la época de comisión de los delitos investigados, el
Dr. Leal de Ibarra, se desempeñaba como segundo de la Dirección de
Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado (DA-
JUDECO) y que dicho órgano se encontraría involucrado en las ma-
niobras denunciadas en el caso.

2°) Que con respecto a la intervención del Dr. Mariano Llorens re-
sulta inoficioso un pronunciamiento de esta Corte en razón de que el
magistrado recusado se ha excusado formalmente con fecha 2 de mar-
zo del corriente año.

Sin perjuicio de que el apartamiento del Dr. Leal de Ibarra debió


haber sido solicitado empleando el instituto de la recusación y no por
intermedio de una solicitud de excusación, cuyo ejercicio importa un
impedimento subjetivo y corresponde únicamente al magistrado que
se considere comprendido en las causales previstas en el código de
forma, ambos institutos obedecen a los mismos principios y se orien-
tan a asegurar una inobjetable administración de justicia, por lo que
luego de encuadrar jurídicamente tal petición corresponde darle tra-
tamiento, ponderando que las cuestiones de recusación, se vinculan a
la preservación de la garantía del debido proceso (art. 18 de la Consti-
tución Nacional; XXVI de la Declaración Americana de los Derechos y
Deberes del Hombre; 10 de la Declaración de Derecho Humanos y 8°
de la Convención Americana sobre Derechos Humanos).

Cabe poner de relieve, sin embargo, que el instituto de la recu-


sación con causa creado por el legislador, es un mecanismo excep-
cional, de interpretación restrictiva, con supuestos estrictamente es-
tablecidos (artículo 17 del Código Procesal Civil y Comercial, si nos
atenemos al código adjetivo que ha citado el recusante) o bien, en el
212 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

art 55 del Código Procesal Penal de la Nación de aplicación al sub


examine tratándose de una vía de hecho derivada de una causa de
naturaleza criminal. Que, además, la recusación, se encuentra esta-
blecida para casos extraordinarios, teniendo en cuenta que su apli-
cación provoca el desplazamiento de la legal y normal competencia
de los jueces y la consecuente alteración del principio constitucional
del juez natural (artículo 18, Constitución Nacional; Fallos: 319:758;
326:1512, entre otros)

3°) Que, en ese marco, y en un todo conteste con inveterada jurispru-


dencia del Tribunal, las recusaciones manifiestamente improcedentes
deben desestimarse de plano, y tal carácter lo reviste aquella que, en-
marcada en una supuesta falta de imparcialidad, carece de todo susten-
to. Ello así, pues aun superando un cotejo meramente literal del art 55
del Código Procesal Penal de la Nación, y admitiendo que deben incluir-
se otras causales, derivadas del bloque de legalidad vigente constituido
por nuestra Ley Suprema y los Tratados Internacionales incorporados
a ella (art. 75 inc. 22 de la Constitución Nacional), estas otras razones
serán suficientes, siempre que las circunstancias objetivas del caso per-
mitan generar al menos, una duda razonable sobre la imparcialidad de
los jueces, pero nunca cuando no se verifiquen elementos que permitan
configurar las exigencias que la norma ritual y la doctrina elaborada por
la Corte Suprema en la materia, imponen para su procedencia.

4°) Que, en efecto, la causal invocada debe tener apoyo en circuns-


tancias objetivamente comprobables con aptitud para justificar el
apartamiento de los jueces por hallarse comprometida su imparcia-
lidad, extremos que no concurren en el sub examine, ya que quien
formula tales alegaciones solo infiere una eventual animosidad que se
habría originado en el Dr. Leal de Ibarra en su carácter de Director
Suplente de la DAJUDECO -conf. acordada 2/16- (arg. Fallos: 326:1403
y 1415; 328:517, entre otros).

En ese contexto, advirtiendo que ninguno de los funcionarios o


personal del citado organismo se encuentran involucrados en la inves-
tigación penal en curso, y que la Dirección de Asistencia Judicial en
Delitos Complejos y Crimen Organizado (DAJUDECO), no resulta si-
quiera mencionada por alguno de los interesados en estas actuaciones
- de la que resulta completamente ajena - no cabe más que concluir
en que la calidad invocada no permite suponer actitud o compromiso
concreto por parte del magistrado recusado, que pudiera denotar una
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 213
345

disposición de ánimo en particular, respecto de los distintos asuntos


sometidos a consideración del Tribunal.

5°) Que como lo ha entendido la Corte “…La rigidez de la inter-


pretación de las causales de recusación se funda en la necesidad de
que tales incidencias no sean utilizadas como instrumentos espu-
rios para apartar a los jueces naturales del conocimiento de la causa
que legalmente les ha sido atribuido,(…) pero en modo alguno ello
puede servir para eximir a los jueces de examinar con seriedad los
cuestionamientos de las partes respecto de la imparcialidad de los
tribunales ante los cuales han de ser oídas.” (Fallos: 328:1491 “Llere-
na, Horacio Luis”, voto del doctor Enrique S. Petracchi)

Resulta indudable que la imparcialidad de la judicatura es el pro-


pósito esencial de la garantía del debido proceso, siendo que el fin últi-
mo de esta regla, es la de asegurar que los magistrados intervinientes
en la resolución del conflicto se acerquen a él sin prevenciones ni pre-
juicios que en su ánimo pudieran quizás existir a raíz de una relación
o contacto previos con lo que les toca decidir. Ello ha hecho inferir a la
Corte Suprema de Justicia de la Nación que “lo que se debe intentar
determinar en el supuesto de parcialidad subjetiva es la convicción
personal de tal juez en tal ocasión, y en el de parcialidad objetiva
deben verificarse algunos hechos que permitan poner en duda su im-
parcialidad” (Fallos: 332:1210 “Telleldin, Carlos Alberto”).

Es dable significar entonces, que en el sub examine no se aprecia


la existencia de ninguno de los motivos que autorizarían el pretenso
apartamiento, pues los fundamentos en los que se asienta el pedido
recusatorio vinculados a la duda de parcialidad, no se sustentan obje-
tivamente en hechos demostrados; en razones legítimas ni en circuns-
tancias externas que puedan otorgarle adecuado fundamento.

Los hechos invocados, no constituyen razones, con la seriedad que


requiere un acto de tal naturaleza, que permitan sospechar de la im-
parcialidad del conjuez Leal de Ibarra o siquiera temer que, por las cir-
cunstancias denunciadas, le sea difícil o penosa la obligación de juzgar
(conf. doctrina de Fallos: 49:41).

6°) Que, en línea con lo expresado, no corresponde tener por válida


la pretensión del peticionario de crear a su voluntad y artificialmente
una situación que, aparentemente, encuadre en una causal de recusa-
214 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

ción (Fallos: 326:581 y su cita). En las condiciones descriptas, el plan-


teo de excusación deducido resulta claramente improcedente.

Por ello, se resuelve: 1) declarar inoficioso un pronunciamiento del


Tribunal con respecto a la objeción de la intervención del Dr. Mariano
Llorens y 2) de conformidad a los arts. 55, 58 y 59 del Código Procesal
Penal de la Nación, rechazar in limine la excusación del Dr. Leal de
Ibarra oportunamente planteada. Notifíquese.

Bonzón Juan Carlos — Gónzalez Ramón Luis — Leal Mario Rodolfo


— Leal de Ibarra Javier María — Antelo Guillermo Alberto.

Planteo de inhibitoria respecto de la causa 14149/2020 del


Juzgado Federal de Primera Instancia nro. 2 de Lomas de Zamora

EXCUSACION

El decoro presupone el derecho que tiene el magistrado de apartarse


del proceso frente a la existencia de un impedimento moral que lo afecta
para juzgar con imparcialidad; en consecuencia, sólo él está en condi-
ciones de valorar esa circunstancia resguardando su propia estimación
como hombre y como juez; y en un grado menor se encuentran los mo-
tivos de delicadeza ya que ellos lindan con el escrúpulo que altera se-
riamente la convicción del juzgador por una consideración de carácter
personal ajena a la causa sometida a su conocimiento.

EXCUSACION

Toda vez que los hechos que se investigan en el proceso se habrían lle-
vado a cabo contra personas pertenecientes a partidos políticos, orga-
nizaciones sindicales y estudiantiles, funcionarios estatales e, inclusive,
miembros de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, dicha circuns-
tancia y su magnitud, que lleva ínsita en sí misma la potencialidad de
que alguno de esos magistrados sea víctima del delito tipificado en el
artículo 43 ter de la Ley de Inteligencia Nacional, es la que ha quedado
plasmada en los términos de la excusación que ha presentado uno de los
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 215
345

jueces y que debe ser ponderada desde el inicio a fin de preservar la ga-
rantía del debido proceso (art. 18 de la Constitución Nacional; art. XXVI
de la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre;
art. 10 de la Declaración Universal de Derechos Humanos y art. 8 de la
Convención Americana sobre Derechos Humanos).

CONJUECES

Es improcedente la objeción del procedimiento de integración de la Cor-


te mediante el sorteo de conjueces con fundamento en que no fue respe-
tado el cupo femenino, pues el letrado no fundó su cuestionamiento y no
existe norma alguna que derogue, sustituya o modifique —en el sentido
pretendido por el letrado- el artículo 22 del decreto-ley 1285/58, texto
según el artículo 1º de la ley 23.498.

FALLO DE LA CORTE SUPREMA

Buenos Aires, 19 de abril de 2022.

Autos y Vistos: “Planteo de inhibitoria respecto de la causa


14149/2020 del Juzgado Federal de Primera Instancia nro. 2 de Lo-
mas de Zamora; CFP 6537/2020/5/2/RH2 Planteo de Inhibitoria res-
pecto de la causa 14149/2020 del Juzgado Federal de Primera Ins-
tancia nro. 2 de Lomas de Zamora; CFP 6537/2020/5/3/RH3 Planteo
de Inhibitoria respecto de la causa 14149/2020 del Juzgado Federal
de Primera Instancia nro. 2 de Lomas de Zamora; CFP 6537/2020/5/
ES2/1/1/RH5 Planteo de Inhibitoria respecto de la causa 14149/2020
del Juzgado Federal de Primera Instancia nro. 2 de Lomas de Za-
mora; FLP 14149/2020/122/2/RH7 Nieto, Darío s/ averiguación de de-
lito y asociación ilícita; FLP 14149/2020/117/3/1/2/RH10 s/ incidente
de recurso extraordinario; FLP 14149/2020/ES4/1/1/RH5 s/ incidente
de recurso extraordinario; FLP 14149/2020/122/1/RH6 Nieto, Darío s/
averiguación de delito y asociación ilícita; FLP 14149/2020/117/3/1/1/
RH9 s/ incidente de recurso extraordinario; FLP 14149/2020/122/3/
RH8 Nieto, Darío s/ averiguación de delito y asociación ilícita; FLP
5056/2020/20/1/1/RH5 Majdalani, Silvia s/ incidente de recurso ex-
traordinario; FLP 5056/2020/17/1/1/RH6 Arribas, Gustavo s/ incidente
de recurso extraordinario”;
216 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

Considerando:

1°) Que, los señores jueces de esta Corte doctores Horacio Rosa-
tti, Carlos Fernando Rosenkrantz, Juan Carlos Maqueda y Ricardo
Luis Lorenzetti se excusaron para seguir conociendo en este asunto
y en las causas de referencia en mérito a las razones invocadas y a lo
dispuesto en los artículos 17 y 30 del Código Procesal Civil y Comer-
cial de la Nación.

2°) Que ante los planteos formulados por los doctores Rafael
Resnick Brenner y Jorge Oscar Chueco el 5 y 22 de febrero del co-
rriente año para que los jueces de esta Corte expresen los hechos
que dieron lugar a su excusación con apoyo en motivos graves de
delicadeza y decoro corresponde señalar que el decoro presupone
el derecho que tiene el magistrado de apartarse del proceso frente
a la existencia de un impedimento moral que lo afecta para juzgar
con imparcialidad; en consecuencia, sólo él está en condiciones de
valorar esa circunstancia resguardando su propia estimación como
hombre y como juez (Clemente A. Díaz, Instituciones de Derecho
Procesal, Buenos Aires, Abeledo Perrot, 1972, tomo II, Vol A., págs.
347 a 348). En un grado menor se encuentran los motivos de deli-
cadeza –también invocados en el sub lite- ya que ellos lindan con el
escrúpulo que altera seriamente la convicción del juzgador por una
consideración de carácter personal ajena a la causa sometida a su
conocimiento (Díaz, ob. y lug. cit.).

Por otra parte, se desprende de las propias presentaciones de los


recurrentes, de las resoluciones judiciales dictadas en el principal y
sus incidentes y de la información que es de conocimiento público, que
los hechos que se investigan en este proceso se habrían llevado a cabo
contra personas pertenecientes a partidos políticos, organizaciones
sindicales y estudiantiles, funcionarios estatales e, inclusive, miem-
bros de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, máximo tribunal
del país, cabeza de uno de los poderes del Estado y que ejerce una
función institucional de la mayor trascendencia.

Esta última circunstancia y su magnitud, que lleva ínsita en sí mis-


ma la potencialidad de que alguno de esos magistrados sea víctima del
delito tipificado en el artículo 43 ter de la Ley de Inteligencia Nacional,
es la que ha quedado plasmada en los términos de la excusación que
ha presentado uno de los jueces y que debe ser ponderada desde el
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 217
345

inicio a fin de preservar la garantía del debido proceso (art. 18 de la


Constitución Nacional; art. XXVI de la Declaración Americana de los
Derechos y Deberes del Hombre; art. 10 de la Declaración Universal
de Derechos Humanos y art. 8 de la Convención Americana sobre De-
rechos Humanos).

3°) Que en la audiencia del 22 de febrero del corriente año el doctor


Rafael Resnick Brenner objetó el procedimiento de integración del Tri-
bunal mediante el sorteo de conjueces debido a que no fue respetado
el cupo femenino. Ni en esa oportunidad ni posteriormente el letrado
fundó su cuestionamiento. En virtud de ello y de que no existe norma
alguna que derogue, sustituya o modifique –en el sentido pretendido
por el letrado- el artículo 22 del decreto-ley 1285/58, texto según el artí-
culo 1° de la ley 23.498 (ver providencia del Secretario del Tribunal del
4 de febrero del año en curso), el planteo carece de sustento.

Por ello, se resuelve: I) Aceptar las excusaciones de los doctores


Horacio Rosatti, Carlos Fernando Rosenkrantz, Juan Carlos Maqueda
y Ricardo Luis Lorenzetti para seguir conociendo en este asunto y en
las causas mencionadas y, II) En virtud de lo decidido en el punto I)
desestimar sin más los planteos efectuados por los Dres. Rafael Res-
nick Brenner y Jorge Oscar Chueco (art. 31 del Código Procesal Civil y
Comercial de la Nación). Notifíquese.

Bonzón Juan Carlos — Gónzalez Ramón Luis — Leal Mario Rodolfo


— Leal de Ibarra Javier María — Antelo Guillermo Alberto.

ASOCIACIÓN CIVIL MACAME y Otros c/ ESTADO


NACIONAL ARGENTINO - P.E.N. s/ Amparo ley 16.986

AMICUS CURIAE

La decisión sobre la participación de Amigos del Tribunal en las causas


que tramitan ante la Corte Suprema, así como la selección de quiénes
efectuarán sus informes orales en las audiencias públicas, son potesta-
des exclusivas del Cuerpo, sin que quepa admitir al respecto objeciones
218 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

o impugnaciones de las partes intervinientes en ellas (arts. 6º de la acor-


dada 30/2007 y 8º y 9º de la acordada 7/2013).

RECURSO DE REPOSICION O REVOCATORIA

Las decisiones de la Corte no son, en principio, susceptibles de recurso


alguno salvo que se configure algún supuesto estrictamente excepcio-
nal que justifique apartarse de tal doctrina.

FALLO DE LA CORTE SUPREMA

Buenos Aires, 26 de abril de 2022.

Autos y Vistos; Considerando:

1°) Que la parte actora solicita la reposición parcial de la providen-


cia dictada el día 12 de abril de 2022 en cuanto acordó participación
en la causa, en carácter de Amigo del Tribunal y como orador en la
audiencia pública a celebrarse el día 27 del corriente mes, al Labo-
ratorio Industrial Farmacéutico Sociedad del Estado. Sostiene que la
presentación de esa institución ha sido extemporánea y, además, que
su intervención en el carácter pretendido resulta incompatible con su
condición de sociedad del Estado de la Provincia de Santa Fe debido a
que esta reviste la calidad de tercero en el pleito. Mediante un nuevo
escrito, la peticionaria amplía los fundamentos de su requerimiento.

2°) Que la petición resulta improcedente pues, como se ha re-


suelto en reiteradas oportunidades, las decisiones de esta Corte
no son, en principio, susceptibles de recurso alguno (Fallos: 286:50;
339:608; 342:1509, entre muchos otros) sin que en el caso se confi-
gure algún supuesto estrictamente excepcional que justifique apar-
tarse de tal doctrina.

3°) Que, no obstante, para dar íntegra respuesta a lo señalado por


la peticionaria cabe precisar que, de conformidad con el informe de la
Mesa General de Entradas del Tribunal de fecha 18 de abril de 2022,
la presentación del Laboratorio Industrial Farmacéutico Sociedad del
Estado ha sido articulada en término.
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 219
345

Por lo demás, la decisión sobre la participación de Amigos del


Tribunal en las causas que tramitan ante esta Corte Suprema, así
como la selección de quiénes efectuarán sus informes orales en las
audiencias públicas, son potestades exclusivas de este Cuerpo, sin
que quepa admitir al respecto objeciones o impugnaciones de las
partes intervinientes en ellas (arts. 6° de la acordada 30/2007 y 8° y 9°
de la acordada 7/2013).

Por ello, se desestima lo solicitado. Notifíquese y estese a lo resuel-


to en la providencia del día 12 de abril pasado.

Horacio Rosatti — Carlos Fernando Rosenkrantz — Juan Carlos


Maqueda — Ricardo Luis Lorenzetti.

Recurso de reposición interpuesto por la Asociación Civil Macame, representada por


su presidenta María Laura Acosta, con el patrocinio letrado de los Dres. Domingo
José Rondina y María Guillermina Fregona.

N. N. s/ incidente de incompetencia. Damnificado: M., D. E. y


Otro

CONFLICTO DE COMPETENCIA

Los conflictos de competencia suscitados entre magistrados nacionales


ordinarios y los magistrados federales que tuviesen asiento en una pro-
vincia, corresponde que sean resueltos por la Corte Suprema.(*)

SUSTRACCION DE MENORES

Si bien ha quedado descartada la hipótesis de un caso de apropiación


de menores como crimen de lesa humanidad de la última dictadura
militar, resulta prematuro el desprendimiento del caso de la jurisdic-
ción excepcional, en la medida en que la presunta inserción de datos
falsos en el acta de nacimiento habría importado la expedición, sobre
esa base, de un documento nacional de identidad, circunstancia que

(*) Sentencia del 26 de abril de 2022. Ver fallo.


220 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

permite profundizar la pesquisa en orden a los delitos de sustracción,


retención y ocultamiento de menores de diez años (artículo 146 del
Código Penal), supresión o alteración de la identidad de un menor de
diez años (artículo 139, inc. 2º, ídem) y falsedad ideológica de instru-
mentos destinados a acreditar la identidad de las personas (artículo
293 ídem), que concurrirían en forma ideal y respecto de los que cabe
a la justicia federal su conocimiento, atento el carácter nacional que
reviste aquel documento.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

CONFLICTO DE COMPETENCIA

Con arreglo a lo previsto en el art. 24, inc. 7º del decreto-ley 1285/58, el


órgano legalmente facultado para dirimir la contienda suscitada entre
magistrados nacionales ordinarios y magistrados federales que tuvie-
sen asiento en una provincia es la cámara que reviste la calidad de tribu-
nal de alzada del juez que primero conoció, por lo cual no corresponde la
intervención de la Corte (Disidencia del juez Rosenkrantz).

ALL, JORGE EMILIO y Otro s/ Sucesión abintestato

HONORARIOS DE ABOGADOS Y PROCURADORES

En materia arancelaria, el derecho se constituye en la oportunidad en


que se realiza la labor profesional, más allá de la época en que se efec-
túa la regulación, por ello, el nuevo régimen previsto en ley 27.423 no
es aplicable a los procesos fenecidos o en trámite, en lo que respecta a
la labor desarrollada durante las etapas procesales concluidas durante
la vigencia de la ley 21.839 y su modificatoria ley 24.432, o que hubieran
tenido principio de ejecución.
-El juez Maqueda, en disidencia, consideró inadmisible el recurso ex-
traordinario (art. 280 CPCCN)-
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 221
345

HONORARIOS DE ABOGADOS Y PROCURADORES

Es improcedente la regulación efectuada con aplicación del régimen


previsto por la ley 27.423 para determinar los honorarios profesionales,
pues ellos fueron llevados a cabo con anterioridad a su entrada en vigen-
cia, es decir íntegramente bajo el amparo de la ley 21.839, debiéndose
realizar entonces con arreglo a ésta última ley.
-El juez Maqueda, en disidencia, consideró inadmisible el recurso ex-
traordinario (art. 280 CPCCN)-

VIGENCIA DE LA LEY

El agravio suscita cuestión federal para su consideración en la vía


extraordinaria, pues si bien es cierto que la decisión de temas vin-
culados con la validez intertemporal de normas de derecho común
constituye materia ajena al recurso extraordinario, no lo es menos
que la aplicación de una ley no puede modificar o alterar derechos
incorporados al patrimonio al amparo de una legislación anterior sin
menoscabar el derecho de propiedad reconocido en el art. 17 de la
Constitución Nacional.

FALLO DE LA CORTE SUPREMA

Buenos Aires, 26 de abril de 2022.

Vistos los autos: “Recursos de hecho deducidos por la actora en la


causa All, Jorge Emilio y otro s/ sucesión ab-intestato”, para decidir
sobre su procedencia.

Considerando:

1°) Que la Sala D de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil,


por un lado, confirmó la base regulatoria y los honorarios profesiona-
les regulados en la instancia anterior a favor de la dirección letrada de
la parte actora por las tareas particulares llevadas a cabo a favor de su
mandante, y redujo los correspondientes a las tareas comunes; por el
otro, declaró aplicable la ley 27.423.
222 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

Para así decidir, el a quo, invocando el principio iura novit cu-


ria, destacó que en reiteradas ocasiones había resuelto que la ley
de aranceles profesionales 27.423 resultaba la normativa aplicable
a toda regulación de honorarios de letrados y auxiliares de justicia
que no se encontrara firme a la fecha de su entrada en vigencia, aun
tratándose de trabajos llevados a cabo con anterioridad. Ello así en
virtud del principio establecido en el art. 7° del Código Civil y Comer-
cial de la Nación.

2°) Que, posteriormente, el a quo hizo lugar a la revocatoria in ex-


tremis interpuesta por los sucesores del letrado beneficiario en la in-
teligencia de que las tareas profesionales respecto de la tercera etapa
del proceso habían sido desarrolladas a fin de lograr la inscripción del
inmueble sito en la Provincia de Entre Ríos, y no respecto del inmue-
ble ubicado en la Provincia de Santiago del Estero, como había sido
indicado en el resolutorio señalado precedentemente, por un error de
transcripción. En consecuencia, atento al mayor valor del inmueble
cuya inscripción procuró el letrado, reguló un honorario adicional al
fijado anteriormente por las tareas comunes.

3°) Que contra dichos pronunciamientos, los coherederos obliga-


dos al pago de los emolumentos profesionales dedujeron recursos ex-
traordinarios que, denegados, dieron origen a las presentes quejas.

Sostienen que el a quo al haber aplicado el régimen previsto por la


ley 27.423 para determinar los honorarios correspondientes a trabajos
llevados a cabo con anterioridad a su entrada en vigencia, vulneró su
derecho de propiedad.

4°) Que el agravio de los recurrentes suscita cuestión federal para


su consideración en la vía intentada, pues si bien es cierto que la deci-
sión de temas vinculados con la validez intertemporal de normas de de-
recho común constituye materia ajena al recurso extraordinario (Fallos:
310:315 y 1080; 311:324; 312:764, entre otros), no lo es menos que la apli-
cación de una ley no puede modificar o alterar derechos incorporados al
patrimonio al amparo de una legislación anterior sin menoscabar el de-
recho de propiedad reconocido en el art. 17 de la Constitución Nacional.

5°) Que cabe destacar que, en materia arancelaria, esta Corte tiene
dicho que el derecho se constituye en la oportunidad en que se realiza
la labor profesional, más allá de la época en que se efectúa la regula-
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 223
345

ción (Fallos: 321:146; 328:1381; 329:1066, entre otros). Por ello, se con-
cluye que el nuevo régimen legal no es aplicable a los procesos feneci-
dos o en trámite, en lo que respecta a la labor desarrollada durante las
etapas procesales concluidas durante la vigencia de la ley 21.839 y su
modificatoria ley 24.432, o que hubieran tenido principio de ejecución
(arg. art. 7° del decreto 1077/2017, considerandos referidos al art. 64 de
la ley 27.423 y doctrina de Fallos: 268:352; 318:445 -en especial conside-
rando 7°-; 318:1887; 319:1479; 323:2577; 331:1123, entre otros).

6º) Que no resulta ocioso agregar que este Tribunal ha resuelto


de igual manera con respecto a la aplicación de las mismas normas
aquí en juego en el ámbito de su competencia originaria en la causa
“Establecimiento Las Marías S.A.C.I.F.A.”, con cita de numerosos pre-
cedentes (Fallos: 341:1063).

7º) Que, en tales condiciones, cabe concluir que les asiste razón a
los recurrentes en punto a que la regulación debe efectuarse con arre-
glo a la ley 21.839 puesto que los trabajos profesionales en cuestión
fueron íntegramente llevados a cabo al amparo de dicha norma.

En efecto, la labor profesional que dio origen a los estipendios


profesionales cuyo derecho aplicable aquí se discute, comenzó el 29
de agosto de 1988 y culminó el 28 de febrero de 2011 -debido al falle-
cimiento del letrado beneficiario, cfr. fs. 1247/1250-, esto es, en forma
previa a la publicación en el Boletín Oficial de la República Argentina
de la ley 27.423.

Por ello, se declaran procedentes las quejas, admisibles los recur-


sos extraordinarios y se dejan sin efecto las decisiones apeladas. Vuel-
van los autos al tribunal de origen para que, por quien corresponda,
se dicte un nuevo pronunciamiento con arreglo al presente. Reinté-
grense los depósitos de fs. 102 de cada una de las quejas. Notifíquese,
agréguense las quejas al principal y, oportunamente, devuélvase.

Horacio Rosatti — Carlos Fernando Rosenkrantz — Juan Carlos


Maqueda (en disidencia)— Ricardo Luis Lorenzetti.
224 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

Disidencia del Señor Ministro Doctor Don Juan Carlos


Maqueda

Considerando:

Que los recursos extraordinarios, cuyas denegaciones originaron


las presentes quejas, son inadmisibles (art. 280 del Código Procesal
Civil y Comercial de la Nación).

Por ello, se las desestima. Se dan por perdidos los depósitos


de fs. 102 de cada una de las quejas. Notifíquese y, oportunamente,
archívense.

Juan Carlos Maqueda.

Recursos de queja interpuestos por José Antonio De All (h) y Jorge Emilio De All,
representados por el Dr. Martín Torres Girotti.
Tribunal de origen: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil, Sala D.
Tribunal que intervino con anterioridad: Juzgado Nacional de Primera Instancia en
lo Civil n° 100.

EN – DNM - Disp 28367/05 (expte 215355-3/96) c/ VIDAL, JOSÉ


s/ Recurso directo para juzgados

EXPULSION DE EXTRANJEROS

Es prematuro el pronunciamiento que confirmó la orden de retención del


migrante a los fines de su expulsión, dispuesta por la Dirección Nacional
de Migraciones, pues de las constancias de la causa surge que la orden de
expulsión se encuentra en debate sin haberse dictado aún sentencia en
primera instancia, en tanto conforme a lo dispuesto en el art. 70 de la ley
25.871 cuando se encuentra firme y consentida la expulsión de un extran-
jero, el Ministerio del Interior o la Dirección Nacional de Migraciones, pue-
den solicitar a la autoridad judicial competente que ordene su retención,
mediante resolución fundada, al solo y único efecto de cumplir aquélla.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 225
345

EXPULSION DE EXTRANJEROS

Es arbitraria la sentencia que confirmo la orden de retención del mi-


grante a los fines de su expulsión, dispuesta por la Dirección Nacional
de Migraciones, toda vez que la misma prescinde de dar un tratamiento
adecuado a la controversia de acuerdo con las constancias de la causa
y la normativa aplicable, a la vez que se funda en afirmaciones dogmáti-
cas que no dan respuesta a los planteos del afectado.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

Dictamen de la Procuración General

Suprema Corte:

-I-
A fs. 212/213 vta. de los autos principales (al que corresponderán
las siguientes citas), la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Con-
tencioso Administrativo Federal (Sala IV) confirmó la sentencia de la
instancia anterior en cuanto había autorizado la retención de J V -mi-
grante de nacionalidad uruguaya- al solo y único efecto de perfeccio-
nar su expulsión del territorio nacional.
Para así decidir, señaló que la disposición de la Dirección Nacional
de Migraciones (DNM) 28367/05, que había declarado irregular la per-
manencia de aquél en el país y ordenado su expulsión, se encontraba
firme y consentida ya que la impugnación de dicho acto en sede admi-
nistrativa resultó extemporánea.
Agregó que la tramitación de la causa “V, J c/ EN s/recurso direc-
to”, en la que se cuestiona la orden de expulsión y que se encuentra en
trámite ente el Juzgado en lo Contencioso Administrativo Federal N°
1, no constituía un obstáculo para emitir un pronunciamiento respecto
de la retención del señor V, “toda vez que tal temperamento no solo
avalaría un elíptico intento de dilatar el cumplimiento de la retención,
sino que también implicaría sustraer del conocimiento del juez natural
la verificación de los recaudos para la procedencia de esa medida, en-
tre los que se encuentra la firmeza de la expulsión, configurando una
indebida interferencia entre procesos judiciales en trámite”.
226 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

-II-
Disconforme con tal pronunciamiento, el migrante dedujo el re-
curso extraordinario de fs. 215/230 cuya denegación (fs. 243) originó la
interposición de la presente queja.
En primer lugar, aduce que la sentencia resulta arbitraria pues se
aparta de las constancias de la causa, al sostener que la DNM inició
la presente acción al solo efecto de que se ordenara la retención del
señor V, sin embargo, la alzada decidió autorizar tal medida utilizando
argumentos que preanuncian la suerte de la causa que tramita ante el
Juzgado en lo Contencioso Administrativo Federal N° 1.
Agregó que la alzada se apartó de las prescripciones del art. 82 de
la ley 25.871 que otorga efectos suspensivos a los recursos judiciales
interpuestos contra las resoluciones emanadas de la Administración.
Así, explicó que la orden de expulsión no se encontraba firme, ya que
había sido recurrida en instancia judicial, por lo que, de efectivizarse la
retención dispuesta, se violarían sus derechos de libertad ambulatoria
y defensa reconocidos por la Constitución Nacional.
Alegó que, al pronunciarse en relación a la firmeza de la disposi-
ción 28367/05, el tribunal apelado resolvió el fondo del asunto e interfi-
rió sobre la decisión relativa a la orden de expulsión que deberá tomar
el titular del citado juzgado de primera instancia.

-III-
Antes de pronunciarme sobre el asunto, considero oportuno
efectuar una breve reseña de los acontecimientos que precedieron
al presente pleito.
Así, cabe recordar que la DNM a través de la disposición DNM
28367/05, declaró irregular la permanencia en el país del señor J V y
ordenó su expulsión del territorio nacional una vez cumplida la pena
impuesta y cesado el interés judicial (art. 2°).
Dicha medida fue impugnada en sede administrativa por el destinata-
rio y, a su turno, confirmada por la DNM por intermedio de la disposición
002460/13, en la que señaló que el recurso presentado no había cumplido
con los requisitos establecidos en los arts. 15 y 16 del decreto 1759/72.
Contra este último acto, el extranjero dedujo el recurso judicial
que actualmente se encuentra en trámite ante el Juzgado Nacional
en lo Contencioso Administrativo Federal N° 1, secretaría N° 2, bajo la
caratula “V, J c/ E.N.- D.N.M.- disp. 2460/13 s/ recurso directo D.N.M. “
(expte. 40.8787/13).
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 227
345

La DNM, de su lado, inició la presente causa con posterioridad al


dictado de la disposición 28367/05 con el objeto de que se ordenase la
retención del migrante a los fines de cumplir la medida de expulsión
dispuesta en dicho acto.
La titular del Juzgado en lo Contencioso Administrativo Federal
N° 8 autorizó la retención, decisión que fue confirmada por la cámara.

-IV-
Sentado ello, es mi opinión que asiste razón al recurrente en cuan-
to sostiene que el pronunciamiento de la alzada resulta arbitrario pues
prescinde de dar un tratamiento adecuado a la controversia de acuer-
do con las constancias de la causa y la normativa aplicable, a la vez
que se funda en afirmaciones dogmáticas que no dan respuesta a los
planteos del afectado (Fallos 319:722).
Así lo entiendo, en razón de lo dispuesto en el art. 70 de la ley 25.871
que, en su redacción original aplicable al sub lite, prevé que “[f]irme y
consentida la expulsión de un extranjero, el Ministerio del Interior o la
Dirección Nacional de Migraciones, solicitarán a la autoridad judicial
competente que ordene su retención, mediante resolución fundada, al
solo y único efecto de cumplir aquélla”. Habida cuenta, entonces, de
los términos de dicha norma, y el alcance del carácter instrumental
del instituto de la retención respecto de la medida de expulsión que de
ella surge, considero que el pronunciamiento impugnado por esta vía
resulta prematuro. De conformidad con las constancias de la causa, en
efecto, la orden de expulsión que recae sobre J V se encuentra actual-
mente en debate en el marco de la causa CAF 40878/2013 “V J c/ E.N.
DNM disp. 2460/13 s/recurso directo”, en trámite ante el juzgado en lo
Contencioso Administrativo Federal N° 1 sin haberse dictado aún el
pronunciamiento de primera instancia (v. expediente citado que corre
agregado al presente).
En tales condiciones, entiendo, pues, que la sentencia apelada no
constituye una derivación razonada del derecho vigente con arreglo a
las circunstancias del caso y tiene graves defectos en la consideración
de cuestiones conducentes para la correcta solución del litigio, por lo
que, al guardar el planteo de la apelante relación directa e inmediata
con las garantías constitucionales invocadas, corresponde descalificar
el fallo sobre la base de la doctrina de la arbitrariedad (conf. Fallos:
314:535; 319:2511 y 326:2205, entre otros), sin que lo dicho implique
abrir juicio sobre la solución que, en definitiva, proceda adoptar sobre
el fondo del asunto.
228 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

-V-
Por todo lo expuesto, opino que corresponde hacer lugar a la queja
interpuesta, dejar sin efecto la sentencia apelada en cuanto fue ma-
teria de recurso extraordinario y devolver la actuaciones al tribunal
de procedencia para que, por quien corresponda, se dicte una nueva
conforme a lo aquí dictaminado. Buenos Aires, 30 de octubre de 2020.
Laura Mercedes Monti.

FALLO DE LA CORTE SUPREMA

Buenos Aires, 26 de abril de 2022.

Vistos los autos: “Recurso de hecho deducido por la demandada en


la causa EN – DNM - Disp 28367/05 (expte 215355-3/96) c/ Vidal, José
s/ recurso directo para juzgados”, para decidir sobre su procedencia.

Considerando:

Que los agravios del apelante encuentran adecuada respuesta en


el dictamen de la señora Procuradora Fiscal, a cuyos fundamentos y
conclusiones corresponde remitir en razón de brevedad.

Por ello, se hace lugar a la queja, se declara procedente el recurso


extraordinario y se deja sin efecto la sentencia apelada. Vuelvan los
autos al tribunal de origen a fin de que, por medio de quien correspon-
da, proceda a dictar nuevo fallo con arreglo a lo expresado. Devuélvase
la causa CAF 40878/2013 “Vidal, José c/ EN – DNM – Disp. 2460/13 s/
recurso directo DNM” al Juzgado Nacional de Primera Instancia en
lo Contencioso Administrativo Federal n° 1, Secretaría n° 2, agregada
a la presente. Notifíquese, agréguese la queja al principal y, oportuna-
mente, remítase.

Carlos Fernando Rosenkrantz — Juan Carlos Maqueda — Ricardo


Luis Lorenzetti.

Recurso de queja interpuesto por José Vidal, parte demandada, representada por el
Dr. Santiago Roca, Defensor Público Oficial interinamente a cargo de los Juzgados
Federales de Ejecuciones Fiscales Tributarias.
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 229
345

Tribunal de origen: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administra-


tivo Federal, Sala IV.
Tribunal que intervino con anterioridad: Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo
Contencioso Administrativo Federal n° 8.

RADIUK, SERGIO s/ Extradición

EXTRADICION

El silencio en el que pudo haber incurrido el país requirente respecto


del envío de la huellas dactilares del requerido en modo alguno puede
condicionar al juez a insistir en la realización de esa medida si -frente
al intento frustrado de obtenerlas por la vía elegida- el resto del acervo
probatorio le generaba el suficiente grado de convicción para resolver
la identificación.

EXTRADICION

La tangencial alusión del defensor oficial a que no puede descartarse la


existencia de un homónimo en el país foráneo, para oponerse al pedido
de extradición, es insuficiente ya que no incluye ninguna crítica respec-
to de las razones brindadas por la jueza de la causa al desestimar esa
defensa con sustento en la coincidencia que existe entre los asientos
registrales del requerido de ambos países tanto respecto de su filiación
materna como de su ascendencia por esa línea.

EXTRADICION

Nada autoriza a asumir que el cotejo de la prueba dactiloscópica -más


allá de las ventajas que ofrece dada la singularidad de las huellas dac-
tilares y su invariabilidad en el transcurso de la vida humana- consti-
tuya el único medio de prueba con eficacia a los fines de establecer la
correspondencia entre el requerido y la persona sometida al procedi-
miento de extradición.
230 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

EXTRADICION

En materia de extradición la Corte registra el precedente “Vavieri


Aguirre” (Fallos: 244:546) en el cual se entendió que era innecesaria la
prueba dactiloscópica, si de la confrontación de los datos y anteceden-
tes remitidos por el país requirente con los hechos acreditados en la
causa era suficiente para tener por probada la correspondencia entre
el requerido y la persona sometida al procedimiento; ello conteste con
que el derecho argentino admite -más allá de las ventajas que ofrece
la mencionada prueba por la singularidad de las huellas dactilares y
su invariabilidad en el transcurso de la vida humana- la diversidad de
medios para la identificación, tal como surge del artículo 9º de la ley
17.671 que regula la Identificación, Registro y Clasificación del Poten-
cial Humano Nacional.

IDENTIDAD DE PERSONAS

Si bien el art. 296 del Código Civil y Comercial de la Nación exige, para
desvirtuar la plena fe de que goza un instrumento público, una decla-
ración de falsedad en juicio civil o criminal, ello solo queda circunscrip-
to a las atestaciones de que se ha realizado el acto, la fecha, el lugar y
los hechos que el oficial público enuncia como cumplidos por él o ante
él (inciso a).

EXTRADICION

Es procedente la extradición si el análisis en conjunto de los elementos


de juicio incorporados a las actuaciones permite tener por probado, con
el grado de certidumbre necesario, que quien fue habido y sometido al
procedimiento de extradición es la persona requerida, sin perjuicio de
lo que -en definitiva- pueda argüirse en el marco de la investigación ex-
tranjera sobre el punto e incluso sobre la cuestión introducida por la
defensa oficial en punto a la ausencia de prueba sobre que el requerido
se encontrara en la República Federativa del Brasil en la época de los
hechos, cuestión que concierne a una defensa de fondo.

EXTRADICION

Es improcedente la impugnación efectuada por el defensor del certifi-


cado de nacimiento extranjero del requerido invocando la falta de tra-
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 231
345

ducción, pues el mismo fue incorporado vía diplomática, quedando -en


consecuencia- eximido de ser legalizado y no surgen —ni se advierten-
razones por las cuales debería ser inoponible en el caso; máxime cuan-
do la parte nada objetó, oportunamente, cuando la pieza en cuestión fue
agregada a la causa, ni cuando fue incorporada como prueba para el
juicio y en momento alguno argumentó que se vio privado de compren-
der su contenido, en términos que condujeran a violar su derecho de
defensa en juicio y debido proceso.

FALLO DE LA CORTE SUPREMA

Buenos Aires, 26 de abril de 2022.

Vistos los autos: “Radiuk, Sergio s/ extradición”.

Considerando:

1°) Que la jueza a cargo del Juzgado Federal en lo Criminal y Co-


rreccional de Posadas, Provincia de Misiones, concedió la extradi-
ción de Sergio Radiuk a la República Federativa del Brasil para ser
sometido a proceso por el delito de homicidio simple de Celso Birk
ocurrido el 13 de febrero de 2011 (punto I del auto obrante a fs. 338/340
vta. cuyos fundamentos obran a fs. 342/346 vta.). Asimismo, rechazó
el pedido formulado del forum patriae por tratarse de un ciudadano
brasileño y señaló que a los fines de la entrega debía tenerse presente
la existencia de una causa penal en trámite contra la misma persona
(punto II y III, respectivamente del mismo auto jurisdiccional).

2º) Que, contra esa decisión, interpuso recurso de apelación ordi-


nario el Defensor Oficial del requerido (fs. 348/350 vta.) que fue conce-
dido a fs. 351 y fundado en esta instancia por el señor Defensor Gene-
ral adjunto de la Nación (fs. 355/360). A su turno, el señor Procurador
General de la Nación interino solicitó se confirmara la resolución ape-
lada (fs. 369/375).

3°) Que, con carácter previo, atento a que el escrito de interposi-


ción del recurso ordinario de apelación (fs. 348/350 vta.) contraviene lo
dispuesto por el artículo 245 del Código Procesal Civil y Comercial de
la Nación (conf. Fallos: 339:906, “Callirgos Chávez, José Luis”, conside-
232 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

randos 3° y 4° y conforme las expresiones obrantes a fs. 357/357 vta. del


memorial presentado en esta instancia, con el fin de evitar la demora
que acarrearía, a esta altura del trámite, encauzar la situación como
es debido, el Tribunal se abstendrá de entrar en la consideración de
aquellos agravios que aparezcan fundados por remisión al contenido
del escrito de apelación presentado y se limitará a exhortar a la jueza
de la causa para que, en lo sucesivo, ajuste el trámite a las pautas le-
gales que rigen el procedimiento (conf. en ese sentido, entre muchos
otros y dentro de los más recientes, FMZ 34679/2015/CS1 “Carranza
Casanova, Yngrid Vanessa s/ extradición”, sentencia del 22 de agosto
de 2019, considerandos 3° a 5° y sus citas).

4º) Que la defensa oficial postula en esta instancia la existencia de


una situación de “duda insuperable” respecto de la real identidad del
requerido que entiende infringe los requisitos del artículo 4.b.1. del tra-
tado bilateral de extradición que rige entre la República Federativa del
Brasil y la República Argentina -aprobado por ley 17.272- y el artículo
13.f. de la ley 24.767 de Cooperación Internacional en Materia Penal, en
cuanto exigen documentos indubitables que prueben la identidad de la
persona cuya extradición se solicita y, sobre esa base, solicita se deje
sin efecto el auto apelado.

Asimismo, plantea que se reconozca la manifestación de voluntad


de este último tendiente a ser juzgado en el foro y que, con base en
la nota obrante a fs. 225/229, se invite al país requirente a que tenga
presente el tiempo de detención sufrido por Sergio Radiuk en el pro-
ceso de extradición y que sea computado en el país foráneo ante una
eventual condena.

5°) Que, para tener por probado que el individuo solicitado por el
país requirente es la misma persona que la sometida a este procedi-
miento, la jueza seleccionó como elementos probatorios los certifica-
dos de nacimiento de fs. 264 y el de fs. 309 emitidos por el Registro
Provincial de las Personas de la Provincia de Misiones y el Registro
Civil Das Pessoas Naturais de la República Federativa del Brasil, res-
pectivamente. Y señaló que “se observa que no sólo coincide el nom-
bre del causante, Sergio Radiuk, sino también el de la madre, Adelaide
Radiuk, y el de sus abuelos maternos, Dionicio Radiuk y Ana Teresa
Benítez, además de consignarse idéntica fecha de nacimiento, 3 de di-
ciembre, variando solo el año 1964 en la Partida de nacimiento Brasile-
ña y 1965 en la Argentina, y el lugar, siendo en Brasil en Puerto Luce-
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 233
345

na, Río Grande do Sul, y en Argentina en Panambí, Misiones, ciudades


que vistas en un mapa resultan cercanas una a la otra, encontrándo-
se a una distancia de aproximadamente 60km, pero sobre las orillas
opuestas de sus respectivos países, y separadas por el Río Uruguay”.
A lo que agregó que, según surgía del instrumento argentino, “tal ano-
tación fue realizada el 6 de junio de 1974, en el marco de una Ley de
amnistía, Decreto Ley 341/73 y es la madre, Adelaide Radiuk, la que
declara, para acogerse a dicho régimen, que el nacimiento de su hijo
Sergio no se encontraba registrado, lo que como ya se dijo más arriba
se contradice con la anotación realizada en el país vecino el 28 de julio
de 1965” (fs. 345 vta.).

6°) Que, ante ello, la “duda insuperable” que invoca la defensa ofi-
cial tiene sustento en dos ejes de razonamiento. Por un lado, que, fren-
te a la falta de respuesta positiva del país requirente para hacer llegar
las “huellas dactilares” del requerido registradas en ese país, la jueza
interviniente debió insistir sobre el punto. De otra parte, que los tér-
minos en que la cuestión fue resuelta exigía la previa redargución de
falsedad del certificado de nacimiento argentino.

7º) Que, efectivamente, surge que en el sub-lite no se incorporaron


las “huellas dactilares” del individuo requerido bajo el nombre de Ser-
gio Radiuk, pese a que la jueza interviniente las solicitó a la República
Federativa del Brasil (fs. 310, 327/328 y 332/333).

Sin embargo y contrariamente a lo postulado por el recurrente (fs.


358), el silencio en el que pudo haber incurrido el país requirente -de
haber sido debidamente anoticiado, extremo no corroborado- en modo
alguno podía condicionar a la jueza a insistir en la realización de esa
medida si -frente al intento frustrado de obtenerlas por la vía elegi-
da- el resto del acervo probatorio le generaba el suficiente grado de
convicción para resolver el punto, tal como lo hizo.

Además, esa medida de prueba no se vincula a una exigencia con-


vencional ya que el tratado aplicable solo contempla que el pedido de
extradición sea acompañado por los “datos o antecedentes necesarios
para la comprobación de la identidad del individuo reclamado” (artí-
culo IV, Par. 1). Y, al presentar el pedido de extradición de Sergio Ra-
diuk, la República Federativa del Brasil lo identificó como “brasilero,
separado, pescador, enseñanza fundamental, con 46 años de edad
a la época del hecho, nacido el 03.12.1964, hijo de Adelaide Radiuk,
234 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

residente y domiciliado en lugar incierto y no sabido”, con base en


los datos de identidad de que da cuenta la denuncia interpuesta por
el Ministerio Público Fiscal extranjero el 20 de diciembre de 2012 y
el mandato de prisión del 30 de marzo de 2016 que sindica al requeri-
do –además- como natural de Porto Lucena/RS de ese país (conf. pie-
zas agregadas a fs. 159/160 y 161, cuya traducción luce a fs. 163 y 164,
respectivamente).

Sobre el particular, no constituye un dato menor que la publi-


cación que -con sello de notificación roja- efectuó la Organización
Internacional de Policía Criminal sobre el interés del país requiren-
te en la captura de Sergio Radiuk (conf. fs. 4/5 y 41) incluyó como
“datos” para su identificación los registrados en la República Ar-
gentina y no los consignados en la orden de arresto librada por el
juez extranjero que recogía los que constaban en ese país. Por ende,
también es razonable inferir que esa organización interguberna-
mental -para así proceder- ciertamente debió tener a su alcance la
información necesaria para establecer la correspondencia que aho-
ra se cuestiona entre el requerido y el sometido a este procedimien-
to de extradición, sin que pueda descartarse que incluso contara, a
esos efectos, con las respectivas impresiones de huellas dactilares
en su base de datos.

8º) Que el Tribunal advierte que el memorial de fs. 355/360 incluye


una serie de precedentes de esta Corte Suprema en los que se tuvo por
probado el extremo en cuestión y/o se convalidó lo resuelto sobre el
punto en el auto apelado. La parte pretende derivar de ello la solución
que propone a partir de señalar que no confluyen en el caso las par-
ticularidades allí tenidas en cuenta. Sin embargo, ese razonamiento
no es admisible ya que solo aborda el análisis que debe efectuarse en
el sub lite en forma fraccionada ante la falta de referencias de que en
esos casos se configuraran circunstancias sustancialmente análogas a
las del sub lite, tanto en los “datos de identificación” reunidos como en
los que específicamente aparecen comprometidos (el “año” y “lugar”
del nacimiento), así como también en el conjunto de la prueba reunida
para dilucidar el punto.

En efecto, no puede soslayarse la particularidad que confluye en


autos -ausente en la jurisprudencia del Tribunal invocada- sobre que
el “hecho del nacimiento” de Sergio Radiuk habría sido inscripto por
su madre en dos jurisdicciones internacionales diversas, siendo que
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 235
345

en la llevada a cabo en el foro –en forma tardía, luego de diez años-


no habría denunciado la previa registración que había efectuado en el
país vecino y que razonablemente explicaría la divergencia que cons-
ta en los respectivos registro del nacimiento en lo que concierne al
“año” y “lugar” en que tuvo lugar ese hecho (conf. considerando 5º)
sin que este argumento del auto apelado haya sido cuestionado por
quien recurre.

La tangencial alusión a que “no puede descartarse la existencia de


un homónimo en el país foráneo” (conf. memorial a fs. 358 vta.) es in-
suficiente ya que ninguna crítica incluye respecto de las razones brin-
dadas por la jueza de la causa al desestimar esa defensa con sustento
en la coincidencia que existe entre los asientos registrales de ambos
países tanto respecto de su filiación materna como de su ascendencia
por esa línea (fs. 327/328).

9°) Que el hecho de que la prueba dactiloscópica sirviera de ele-


mento de juicio para disipar el estado de duda suscitado en el pre-
cedente de Fallos: 305:725 (“Villalba”) que cita el Defensor Oficial (fs.
359) tampoco basta para descalificar lo aquí resuelto, por ausencia de
su realización. Para el caso, el Tribunal registra el precedente de Fa-
llos: 244:546 (“Vavieri Aguirre”) en el cual se entendió que era “inne-
cesaria la prueba dactiloscópica”, en cuya falta se fundaba la defensa
para cuestionar la procedencia de la extradición, si de la confrontación
de los “datos” y “antecedentes” remitidos por el país requirente con
los hechos acreditados en la causa era suficiente para tener por pro-
bada esa correspondencia.

Ello conteste con que, como con acierto señala el señor Procurador
General de la Nación interino, el derecho argentino admite la diversi-
dad de medios para la “identificación”, tal como surge del artículo 9°
de la ley 17.671 (B.O. 12 de marzo de 1967) que regula la Identificación,
Registro y Clasificación del Potencial Humano Nacional, que -en su
texto original vigente a la época de la inscripción del requerido- incluía
que el “procedimiento de identificación” se llevaría a cabo “mediante
el testimonio de su nacimiento, fotografías, impresiones dactiloscópi-
cas, descripción de señas físicas y datos individuales, dejando expresa
constancia de cuáles son los datos consignados, por declaración jura-
da, a los efectos de su agregado al legajo de identificación” (texto que
fue modificado por el artículo 1º de la ley 24.942 –B.O. 1° de abril de
1998- para incluir el “grupo y factor sanguíneo”).
236 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

10) Que, en tales condiciones, nada autoriza a asumir que el cotejo


en cuestión -más allá de las ventajas que ofrece dada la singularidad
de las huellas dactilares y su invariabilidad en el transcurso de la vida
humana- constituya el único medio de prueba con eficacia a los fines
de establecer la correspondencia entre el requerido y la persona so-
metida a este procedimiento de extradición.

Tampoco es posible sostener que –más allá de las facilidades que


en las circunstancias del caso hubiera brindado la realización de esa
medida para disipar las divergencias emergentes- la jueza estaba obli-
gada a resolver necesariamente contando con ese medio de prueba.

11) Que, sentado lo expuesto, cabe también desestimar el agravio


que procura descalificar lo resuelto porque la jueza debió, previamen-
te, redargüir de falso el certificado de nacimiento argentino.

En ningún momento, quien recurre cuestionó la naturaleza jurí-


dica de “instrumento público” que detentan los certificados de naci-
miento de fs. 264 y 309, emitidos por cada una de las jurisdicciones
internacionales involucradas. Ni que ambos documentos tienen el
mismo valor probatorio para el derecho argentino, según estipulan los
artículos 96, 97 y 289, inciso b del Código Civil y Comercial de la Nación
(aprobado por ley 26.994 –B.O. 8 de octubre de 2014- y vigente desde el
1° de agosto de 2015 según ley 27.077 –B.O. 19 de diciembre de 2014-),
en solución que mantuvo del anterior código de fondo (artículos 82, 83
y 979, inciso 2°) y que, concordantemente, consagraba el artículo 24 del
decreto-ley 8204/1963 (B.O. 3 de octubre de 1863), que regulaba la orga-
nización del Registro del Estado Civil y Capacidad de las Personas a
la época de inscribirse el nacimiento de Sergio Radiuk en la República
Argentina, hasta su derogación por la actual ley 26.413 (B.O. 6 de octu-
bre de 2008) que, aunque lo reemplazó (artículo 95), mantuvo el mismo
principio en el artículo 23.

En tales condiciones, no basta para dar sustento al agravio esgri-


mido la sola invocación que, en esta instancia, efectúa el apelante del
artículo 296 del Código Civil y Comercial de la Nación (fs. 358). Si bien
ese precepto legal exige, para desvirtuar la “plena fe” de que goza un
“instrumento público”, una “declaración de falsedad en juicio civil o
criminal”, ello solo queda circunscripto a las atestaciones de “que se
ha realizado el acto, la fecha, el lugar y los hechos que el oficial público
enuncia como cumplidos por él o ante él” (inciso a).
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 237
345

Desde esa perspectiva, no se invoca -ni tampoco surge- que la


jueza pusiera en tela de juicio que el Oficial Público competente rea-
lizó el acto de inscripción del nacimiento de Sergio Radiuk el 6 de
junio de 1974 en la República Argentina. Ni tampoco que no hubie-
ran tenido lugar los hechos que enunció como cumplidos ante él: que
Adelaide Radiuk -de nacionalidad brasileña y declarando ser madre
de Sergio Radiuk- solicitó la inscripción tardía –en virtud del decre-
to-ley provincial 341/73- del hecho del nacimiento de ese niño en te-
rritorio argentino; que, a tal efecto, compareció junto a dos testigos y
que, además, acompañó un “certificado de nacimiento expedido por
el doctor salud pública local”.

12) Que, por ende, la articulación del agravio bajo examen exi-
gía un mínimo grado de desarrollo argumental que, cuanto menos,
contemplara los matices que el artículo 296 citado recoge al regular,
bajo el título “Eficacia probatoria” el valor probatorio de los “ins-
trumentos públicos” y consagrar, a continuación del citado inciso a,
una presunción juris tantum de la “plena fe” que de ellos emana en
lo concerniente a las “enunciaciones de hechos directamente rela-
cionados con el objeto principal del acto instrumentado”, de modo
tal que las mismas solo subsisten “hasta que se produzca prueba en
contrario” (inciso b).

Ello, en la inteligencia de que el “año” y “lugar” constituyen “he-


chos directamente relacionados con el objeto principal del acto ins-
trumentado”, referidos a la inscripción registral del “hecho del naci-
miento” de que dan cuenta los certificados emitidos por la autoridad
competente de cada una de las jurisdicciones intervinientes (artículo
96, primer párrafo de ese mismo cuerpo legal en términos análogos a
los que recogía el anterior código civil en los artículos 79 y 80). Y, que
la “plena fe” que emana del certificado de nacimiento argentino, en
relación a las circunstancias del “hecho del nacimiento” declaradas
por Adelaide Radiuk al momento de la inscripción en esta sede (6 de
junio de 1974), ocultando la anterior inscripción en el país requiren-
te, aparecían desvirtuadas por la prueba en contrario que consta, en
relación a esas mismas circunstancias, en la inscripción extranjera
llevada a cabo en fecha previa (del 28 de julio de 1965). Máxime si
se tiene en cuenta que esto último tuvo lugar no solo en fecha más
próxima a la del nacimiento allí consignada (3 de diciembre de 1964)
sino -incluso- en fecha previa al 3 de diciembre de 1965 de que da
cuenta el asiento registral argentino.
238 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

13) Que cabe destacar, además, que el certificado extranjero de fs.


309 fue incorporado por vía diplomática, quedando –en consecuencia-
eximido de ser legalizado (conf. artículo 4, segundo párrafo, de la ley
24.767) sin que surjan –ni se adviertan- razones por las cuales debería
ser inoponible en el caso, por falta de traducción, tal como introdujo
–aunque sin ningún tipo de desarrollo argumental y tardíamente- la
defensa oficial recién en esta instancia (fs. 358).

En efecto, la parte nada objetó, oportunamente, cuando la pieza


en cuestión fue agregada a la causa en el mismo estado que ahora la
agravia (fs. 310), ni cuando, más tarde, fue incorporada como prueba
para el juicio (fs. 332/333 y 339 vta.). Tampoco el extremo controverti-
do recae sobre un requisito exigible por el tratado aplicable (Fallos:
235:414 citado en Fallos: 315:575 “Larrain Cruz”, considerando 3º agra-
vio 1 pág. 591) y, además, en momento alguno el recurrente argumentó
que se vio privado de comprender su contenido, en términos que con-
dujeran a violar su derecho de defensa en juicio y debido proceso.

14) Que, en tales condiciones, el Tribunal entiende que el análisis


en conjunto de los elementos de juicio incorporados a las actuaciones
permite tener por probado, con el grado de certidumbre necesario a
los fines que aquí competen, que quien fue habido y sometido a este
procedimiento de extradición es la persona requerida. Sin perjuicio de
lo que –en definitiva- pueda argüirse en el marco de la investigación
extranjera sobre el punto e incluso sobre la cuestión introducida por la
defensa oficial en el memorial presentado en esta instancia en punto a
la ausencia de prueba sobre que Radiuk se encontrara en la República
Federativa del Brasil en la época de los hechos, cuestión que concier-
ne a una defensa de fondo según ya tiene resuelto el Tribunal (Fallos:
333:1179 “Perriod” considerando 16 y su cita de Fallos: 330:2507, consi-
derando 11 con sus respectivas citas).

15) Que, sentado lo expuesto, la Corte Suprema se encuentra im-


pedida para habilitar su competencia apelada con el fin de tratar el
pedido de la defensa oficial para que se reconozca la manifestación
de voluntad de este último tendiente a ser juzgado en el foro (fs. 359
vta./360 vta.), sin que ello implique un pronunciamiento sobre la cues-
tión de nacionalidad que subyace tras esa solicitud.

En efecto, atento a que el presupuesto necesario de esa solicitud


es la afirmación de la “nacionalidad argentina” de Sergio Radiuk y,
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 239
345

frente a lo resuelto en contrario por la jueza de la causa (conf. fs. 345


vta./346 y punto dispositivo II del auto apelado), el memorial de fs.
355/360, a cuyo contenido corresponde atender para delimitar el objeto
de la apelación interpuesta (conf. considerando 3º), no incluye crítica
alguna que ponga en tela de juicio ese aspecto del auto apelado. Suma-
do a que la desestimación que, respecto de las cuestiones planteadas
en el considerando 6º, tuvo lugar en los considerandos 7º a 14, tampoco
podría conducir a que, por esa vía, se privara de fundamento a lo re-
suelto sobre aquel otro punto por la jueza.

16) Que, sin embargo, ello dejaría firme que Sergio Radiuk es “bra-
sileño” lo cual compromete cuestiones de “orden público” que involu-
cran hechos y/o actos jurídicos estatales consolidados sobre la base de
la “inscripción del nacimiento” en el foro, lo que excede el marco de
competencias del juez de la extradición y obligaban a que, a través de
los mecanismos jurisdiccionales que contempla el derecho argentino,
la jueza de la causa diera intervención a la autoridad competente, en
razón del lugar y de la materia, para el control sobre la regularidad
de la inscripción del nacimiento de Sergio Radiuk en la República Ar-
gentina, según el derecho argentino, con salvaguarda de los derechos
a la defensa en juicio y del debido proceso que corresponda y, a todo
evento, hacer extensivo los efectos de lo que allí se resuelva a las de-
más situaciones jurídicas que quedaron consolidadas con sustento en
aquella primera inscripción.

Por ende, cabe revocar el auto apelado en lo referido a la afirma-


ción de la nacionalidad brasileña del requerido –incluido en el punto
dispositivo II- y tener presente la manifestación de Sergio Radiuk so-
bre su interés para ser juzgado en el país con base en la nacionalidad
argentina, a resultas de lo que en definitiva se resuelva en el marco de
lo dispuesto por el párrafo que antecede.

17) Que, por último, frente a la “seguridad” brindada por el país


requirente respecto del tiempo de detención al que quedó sometido
Sergio Radiuk en el marco de este procedimiento de extradición (fs.
225/229), corresponde que la jueza de la causa haga saber, en el mo-
mento procesal que corresponda, ese plazo al país requirente.

Por ello, de conformidad en lo pertinente con lo dictaminado por


el señor Procurador General de la Nación interino, el Tribunal resuel-
ve: I) Rechazar el recurso de apelación ordinario interpuesto contra
240 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

el auto apelado en cuanto declaró procedente la extradición de Ser-


gio Radiuk a la República Federativa del Brasil para ser juzgado por
el delito de homicidio y II) revocar el punto II de la parte dispositiva
del auto apelado.

Tómese razón y devuélvase al tribunal de origen para el cum-


plimiento de lo aquí dispuesto, con la recomendación de que, en lo
sucesivo, se ajuste el trámite de la apelación ordinaria a lo dispuesto
por el artículo 245 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación,
de aplicación en función de lo dispuesto por el artículo 254 del mismo
cuerpo legal. Notifíquese.

Horacio Rosatti — Carlos Fernando Rosenkrantz — Juan Carlos


Maqueda — Ricardo Luis Lorenzetti.

Recurso ordinario interpuesto por Sergio Radiuk, asistido por el Dr. Ricardo Sigfrido
Belosindro Forés, Defensor Público Oficial, fundado en esta instancia por el Defen-
sor General adjunto de la Nación, Dr. Julián Horacio Langevin.
Tribunal de origen: Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional de Posadas, Pro-
vincia de Misiones.
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 241
345

MAYO

BARRAZA, KAREN ANALÍA c/ RECONQUISTA ART S.A.


s/ Accidente – ley especial

AUTO DE CONCESION

El juicio de admisibilidad del recurso extraordinario debe ser llevado


a cabo por los superiores tribunales de la causa en forma fundada y
circunstanciada, por ello la ostensible carencia de fundamentación del
auto de concesión que solo indica a efectos de concederlo que en el fallo
cuestionado se había decretado la inconstitucionalidad de una norma,
configura una causal con entidad suficiente para privarlo de validez al
no dar satisfacción a los requisitos idóneos para la obtención de la fina-
lidad a la que se hallaba destinado.

AUTO DE CONCESION

El auto de concesión del recurso extraordinario que indica que en el


fallo cuestionado se había decretado la inconstitucionalidad de una nor-
ma y por ello se encontraban reunidos los requisitos del art. 14 de la ley
48 es nulo, pues sus términos ponen en evidencia que el tribunal a quo
solo ha sustentado la viabilidad de la apelación federal en una motiva-
ción inexistente, en tanto el argumento en que se apoya la resolución no
guarda debida concordancia con lo expresado y resuelto en la sentencia.

FALLO DE LA CORTE SUPREMA

Buenos Aires, 3 de mayo de 2022.

Autos y Vistos; Considerando:

1°) Que la Sala V de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo


confirmó la sentencia de primera instancia que había desestimado la
242 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

excepción de incompetencia opuesta por Reconquista ART S.A. ale-


gando la falta de agotamiento del trámite ante las comisiones médicas
previsto por el art. 1° la ley 27.348.

2°) Que para así decidir (fs. 95), el a quo expresó que, en forma
previa a la interposición de la demanda, la reclamante había agota-
do la instancia administrativa ante el Servicio de Conciliación La-
boral Obligatoria (SECLO), condición que entendió suficiente para
acceder a la jurisdicción (art. 24 de la ley 24.635). Sostuvo, a su vez,
que quien debe conocer sobre la validez o invalidez constitucional
de las normas es el juez competente en la materia y agregó, final-
mente, que la “…igualdad ante la ley opera como criterio de de-
marcación de razonabilidad de la ley. Es decir que en un estado
republicano debe ser igual para todos a menos que operen las con-
diciones tenidas en vista por el poder constituyente que requieran
una regulación especial”.

3°) Que a efectos de conceder el recurso extraordinario (fs. 116)


el tribunal de alzada indicó que en el fallo cuestionado se había de-
cretado la inconstitucionalidad del art. 1° de la ley 27.348 motivo por
el cual consideró “reunidos los requisitos exigidos por los arts. 14 de
la ley 48” (sic).

4°) Que los términos precedentemente transcriptos ponen en


evidencia que el tribunal a quo solo ha sustentado la viabilidad de
la apelación federal en una motivación inexistente. El argumento
en que se apoya la resolución, en efecto, no guarda debida concor-
dancia con lo expresado y resuelto en la sentencia de fs. 95. Por
esta razón, el modo en que la cámara se ha expedido exhibe una
total inobservancia de la doctrina sentada en reiterados preceden-
tes de esta Corte con arreglo a la cual el juicio de admisibilidad del
recurso extraordinario debe ser llevado a cabo por los superiores
tribunales de la causa en forma fundada y circunstanciada (Fallos:
338:1534; 339:869 y 340:403).

En tales condiciones, la ostensible carencia de fundamentación


que exhibe el auto de concesión configura una causal con entidad su-
ficiente para privarlo de validez al no dar satisfacción a los requisitos
idóneos para la obtención de la finalidad a la que se hallaba destinado
(Fallos: 341:215 y 342: 1589, entre muchos más).
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 243
345

Por ello, se declara la nulidad de la resolución de fs. 116. Devuél-


vanse las actuaciones al tribunal de origen para que se dicte una nue-
va decisión sobre el punto con arreglo a este pronunciamiento. Notifí-
quese y remítase.

Horacio Rosatti — Carlos Fernando Rosenkrantz — Juan Carlos


Maqueda — Ricardo Luis Lorenzetti.

Recurso extraordinario interpuesto por Reconquista Aseguradora de Riesgos del


Trabajo S.A., parte demandada, representada por el Dr. Gonzalo Alberto Dabini.
Tribunal de origen: Sala V de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo.
Tribunal que intervino con anterioridad: Juzgado Nacional de Primera Instancia del
Trabajo n° 11.

N.N. s/ Incidente de incompetencia

AMENAZAS

Es competente la justicia federal para entender en la causa iniciada con


motivo de un llamado telefónico anónimo que daba cuenta de la supues-
ta existencia de un artefacto explosivo en el domicilio donde reside la
Vicepresidenta de la Nación, pues independientemente del resultado
negativo de las pericias realizadas, frente al embrionario estado en el
que se encuentra la investigación, no es posible descartar aún que el
hecho no haya tenido vinculación directa con el desempeño de las fun-
ciones estrictamente federales de la titular del domicilio.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-(*)

CONFLICTO DE COMPETENCIA

Los conflictos de competencia suscitados entre los magistrados nacio-


nales ordinarios y los federales con asiento en la Ciudad Autónoma de
Buenos Aires corresponde que sean resueltos por la Corte Suprema de
Justicia de la Nación.

(*) Sentencia del 3 de mayo de 2022. Ver fallo.


244 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

CONFLICTO DE COMPETENCIA

Con arreglo a lo previsto en el art. 24, inc. 7° del decreto-ley 1285/58, el


órgano legalmente facultado para dirimir la contienda de competencia
entre los magistrados nacionales ordinarios y los federales con asiento
en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires es la cámara que reviste la cali-
dad de tribunal de alzada del juez que primero conoció, por lo cual no co-
rresponde la intervención de la Corte (Disidencia del juez Rosenkrantz).

Tino, Luis Alberto y Otros s/ Incidente de incompetencia

CONFLICTO DE COMPETENCIA

Con el objeto de evitar la innecesaria demora que acarrearía la nueva


intervención de la Cámara que debe resolver la apelación de un sobre-
seimiento definitivo, siendo que esa Cámara que ya se ha pronunciado
por la incompetencia del fuero, sólo podría declarar su nulidad por ha-
berlo dictado un tribunal incompetente, razones de economía procesal
aconsejan que la Corte haga uso de las facultades que excepcionalmen-
te empleara en casos similares y al resolver la contienda de competen-
cia trabada entre las Cámaras de Apelaciones deje sin efecto el sobre-
seimiento definitivo dictado por el juez de primera instancia.(*)

Castelli, Néstor Rubén y Otros s/ Incidente de recurso


extraordinario

COMPUTO DE LA PENA

Es arbitraria la sentencia que para establecer el cómputo de la pena


tuvo en cuenta el tiempo en que los condenados estuvieron privados
cautelarmente de su libertad en otras causas en las que aún no se ha
dictado sentencia, pues si el legislador hubiera querido que al deter-
minarse la pena en concreto también se considerase el tiempo que los

(*) Sentencia del 3 de mayo de 2022. Ver fallo.


DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 245
345

condenados en una causa estuvieron encarcelados preventivamente


en otra, en la que no se hubiera dictado sentencia condenatoria, como
ocurre en el caso, así lo habría establecido, ya que no cabe suponer la
inconsecuencia ni la falta de previsión del legislador.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

COMPUTO DE LA PENA

Es arbitraria la sentencia que para establecer el cómputo de la pena


tuvo en cuenta el tiempo en que los condenados estuvieron privados
cautelarmente de su libertad en otras causas en las que aún no se ha
dictado sentencia, pues si la voluntad legislativa hubiera sido en ese
sentido, habría que admitir que debería considerarse como plazo de
cumplimiento de pena incluso el tiempo que los condenados hubieran
estado detenidos cautelarmente en otros procesos en los que pudieran
resultar sobreseídos o absueltos, lo cual ni siquiera es conforme con la
jurisprudencia del a quo.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

COMPUTO DE LA PENA

La sentencia que para establecer el cómputo de la pena tuvo en cuenta


el tiempo en que los condenados estuvieron privados cautelarmente de
su libertad en otras causas en las que aún no se ha dictado sentencia es
arbitraria, pues se aparta de las normas aplicables en la especie a partir
de una interpretación que las desvirtúa, en la medida en que extiende su
alcance a un supuesto no previsto en ellas, por lo que debe ser descalifi-
cada como acto jurisdiccional válido.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

COMPUTO DE LA PENA

Si bien el ejercicio de la facultad de los jueces de la causa para graduar


las sanciones dentro de los límites ofrecidos para ello por las leyes res-
pectivas no suscita, en principio, cuestiones que quepan decidir en la
instancia del artículo 14 de la ley 48, cabe apartarse de dicha regla cuan-
do se ha ocasionado un agravio a la garantía del debido proceso que,
con sustento en la doctrina de la arbitrariedad, se tiende a resguardar,
exigiendo que las sentencias sean fundadas y constituyan derivación
246 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

razonada del derecho vigente con aplicación de las circunstancias com-


probadas de la causa.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

COMPUTO DE LA PENA

Si bien el ejercicio de la facultad de los jueces de la causa para graduar


las sanciones dentro de los límites ofrecidos para ello por las leyes res-
pectivas no suscita, en principio, cuestiones que quepan decidir en la
instancia del artículo 14 de la ley 48, cabe hacer excepción a ello y decla-
rar procedente el recurso, pues si quedara firme la decisión impugnada
se confirmaría una modificación sustancial de las sanciones impuestas
con base en la gravedad de los delitos de lesa humanidad imputados, así
como en el grado de culpabilidad de los condenados, lo que pondría en
riesgo la responsabilidad internacional del Estado argentino en relación
con su deber de sancionar adecuadamente a los responsables de esa
clase de delitos.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

Dictamen de la Procuración General

Suprema Corte:

-I-
La Sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal no hizo lu-
gar, por mayoría, al recurso interpuesto por la representante de este
Ministerio Público contra la decisión del Tribunal Oral en lo Criminal
Federal de Neuquén acerca del cómputo de la pena impuesta a Néstor
Rubén C, Saturnino M y Miguel Ángel Q (fs. 2/11 vta.).
Para efectuar ese cómputo, el tribunal oral tuvo en cuenta el tiem-
po en que los condenados estuvieron privados cautelarmente de su
libertad en otras causas en las que aún no se ha dictado sentencia, lo
que fue impugnado por la acusación (fs. 5/7 vta.).
El a quo consideró correcta la decisión del tribunal oral, al enten-
der que dado que los condenados no pudieron gozar de la libertad pro-
visional a raíz de lo resuelto en aquellas causas, si no se computara
el tiempo en el que permanecieron encarcelados preventivamente
como cumplimiento de la pena impuesta se produciría la “inaceptable
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 247
345

paradoja” de que una decisión favorable a su libertad los terminara


perjudicando. En efecto, según el a quo, si se admitiera que no se debe
computar el tiempo que estuvieron detenidos cautelarmente en otros
procesos, la decisión de otorgarles la libertad provisional en la causa
en la que fueron condenados los habría perjudicado en lugar de bene-
ficiarlos, ya que no habrían gozado de esa libertad ni se les computaría
como cumplimiento de pena el tiempo en que permanecieron deteni-
dos (fs. 10/11 vta.).
El señor fiscal general interpuso recurso extraordinario contra esa
resolución del a quo (fs. 12/31), cuya declaración de inadmisibilidad (fs.
37/38) motivó la presente queja (fs. 39/43 vta.).

-II-
En cuanto a la admisibilidad formal del recurso federal inter-
puesto, advierto que la decisión apelada proviene del tribunal supe-
rior de la causa y que el recurrente plantea que el a quo ha hecho
una interpretación arbitraria de las normas que rigen la solución
del caso, equivalente a resolver en contra o con prescindencia de
sus términos (fs. 22/24). Por ello, encuentro aplicable la doctrina
de la Corte, según la cual “si bien el ejercicio de la facultad de los
jueces de la causa para graduar las sanciones dentro de los límites
ofrecidos para ello por las leyes respectivas no suscita, en principio,
cuestiones que quepan decidir en la instancia del artículo 14 de la
ley 48, cabe apartarse de dicha regla cuando se ha ocasionado un
agravio a la garantía del debido proceso que, con sustento en la
doctrina de la arbitrariedad, se tiende a resguardar, exigiendo que
las sentencias sean fundadas y constituyan derivación razonada del
derecho vigente con aplicación de las circunstancias comprobadas
de la causa” (Fallos: 320:1463).
Además, como también lo plantea el recurrente con apoyo en la
jurisprudencia de V.E. y de la Corte Interamericana de Derechos Hu-
manos (fs. 28/30 vta.), si quedara firme la decisión impugnada se con-
firmaría una modificación sustancial de las sanciones impuestas con
base en la gravedad de los delitos de lesa humanidad imputados, así
como en el grado de culpabilidad de los condenados, lo que pondría en
riesgo la responsabilidad internacional del Estado argentino en rela-
ción con su deber de sancionar adecuadamente a los responsables de
esa clase de delitos.
En conclusión, opino que la queja es procedente.
248 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

-III-
En cuanto al fondo del asunto, considero que lleva la razón el
recurrente al sostener que la decisión del a quo carece de funda-
mento válido.
En efecto, el argumento de la fiscalía es que el tiempo de deten-
ción cautelar que los condenados en una causa transcurrieron en otro
proceso, sólo puede ser tenido en cuenta para determinar la pena que
les corresponde si están dados los requisitos de la unificación de con-
denas (artículo 58 del Código Penal). En ese sentido, de acuerdo con
el recurrente, si el legislador hubiera querido que al determinarse la
pena en concreto también se considerase el tiempo que los condena-
dos en una causa estuvieron encarcelados preventivamente en otra,
en la que no se hubiera dictado sentencia condenatoria, como ocurre
en el sub examine, así lo habría establecido, ya que, según doctrina de
la Corte, no cabe suponer la inconsecuencia ni la falta de previsión del
legislador (Fallos: 325:1731; 326:1339, entre otros).
Además, nótese que si la voluntad legislativa hubiera sido aquélla,
habría que admitir que debería considerarse como plazo de cumpli-
miento de pena incluso el tiempo que los condenados hubieran estado
detenidos cautelarmente en otros procesos en los que pudieran resul-
tar sobreseídos o absueltos, lo cual, de acuerdo con lo sostenido por el
recurrente, ni siquiera es conforme con la jurisprudencia del a quo (fs.
25/26 vta.).
Desde esa perspectiva, la decisión impugnada mediante recurso
federal se aparta de las normas aplicables en la especie a partir de
una interpretación que las desvirtúa, en la medida en que extiende su
alcance a un supuesto no previsto en ellas, por lo que debe ser des-
calificada como acto jurisdiccional válido (Fallos: 319:840; 320:1942 y
321:394, entre otros).

-IV-
Por todo ello, y las demás consideraciones desarrolladas por el
señor fiscal general, mantengo la presente queja. Buenos Aires, 3 de
marzo de 2020. Eduardo Ezequiel Casal.
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 249
345

FALLO DE LA CORTE SUPREMA

Buenos Aires, 3 de mayo de 2022.

Vistos los autos: “Recurso de hecho deducido por el Fiscal General


ante la Cámara Federal de Casación Penal en la causa Castelli, Néstor
Rubén y otros s/ incidente de recurso extraordinario”, para decidir so-
bre su procedencia.

Considerando:

Que esta Corte comparte y hace suyos –en lo pertinente- los funda-
mentos expuestos por el señor Procurador General de la Nación inte-
rino, a los que se remite en razón de brevedad.

Por ello, se hace lugar a la queja, se declara procedente el recurso


extraordinario y se deja sin efecto la sentencia apelada. Remítase al
tribunal de origen para su agregación a los autos principales y a fin de
que, por medio de quien corresponda, proceda a dictar un nuevo fallo
con arreglo a lo expresado. Notifíquese y cúmplase.

Horacio Rosatti — Carlos Fernando Rosenkrantz — Juan Carlos


Maqueda — Ricardo Luis Lorenzetti.

Recurso de queja interpuesto por el Dr. Mario Villar, Fiscal General ante la Cámara
Federal de Casación Penal.
Tribunal de origen: Sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal.
Tribunal que intervino con anterioridad: Tribunal Oral en lo Criminal Federal de
Neuquén.
250 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

KARLEN, ALEJANDRO HERNÁN c/ ESTADO NACIONAL,


PODER EJECUTIVO de la NACIÓN s/ Ejecución de sentencia

SUSPENSION DEL PROCESO

Procede la suspensión del curso del proceso, toda vez que las cuestio-
nes debatidas revisten trascendencia institucional y las circunstancias
invocadas por el Estado Nacional en la presentación directa, con sus-
tento en elementos verosímiles, podrían ocasionar agravios de muy di-
ficultosa reparación ulterior, lo cual exige preservar la jurisdicción de la
Corte para el dictado de una sentencia útil en la causa.(*)

RECURSO DE QUEJA

Toda vez que los argumentos aducidos en el recurso extraordinario y


mantenidos en la queja podrían, prima facie, involucrar cuestiones de
orden federal susceptibles de examen en la instancia del art. 14 de la ley
48, la queja es procedente, sin que ello implique pronunciamiento sobre
el fondo del asunto.

SUSPENSION DEL PROCESO

No procede la suspensión del curso del proceso, toda vez que del
planteo articulado no se advierten circunstancias que podrían oca-
sionar agravios de muy dificultosa reparación ulterior o exigieran
preservar la jurisdicción de la Corte para el dictado de una sentencia
útil en la causa, ello en cuanto la ejecución del pronunciamiento en
crisis no sería, en principio, susceptible de afectar la jurisdicción de
la Corte, sin que ello implique pronunciamiento alguno sobre el fondo
del asunto que será objeto de oportuno tratamiento (Disidencia del
juez Rosatti).

(*) Sentencia del 3 de mayo de 2022. Ver fallo.


DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 251
345

ZEKI, JUAN CARLOS c/ MUNICIPALIDAD de CORONEL


SUÁREZ s/ Pretensión indemnizatoria – empleo público

RECURSO DE QUEJA

La queja contemplada en el art. 285 del Código Procesal Civil y Co-


mercial de la Nación constituye un medio de impugnación solo de
decisiones que deniegan recursos deducidos para ante la Corte, por
ello frente a la ausencia de toda decisión denegatoria -expresa o im-
plícita- del recurso extraordinario, la queja es inadmisible por no
configurar la vía apta para obtener la revisión del pronunciamiento
impugnado.(*)

AGUIRRE, GABRIELA YOLANDA c/ QUEVEDO, EULALIA


y Otro s/ Daños y perjuicios (accidente de trabajo)

CADUCIDAD DE LA INSTANCIA

Es arbitraria la sentencia que confirmó, con excesivo rigor formal,


la declaración de caducidad de instancia del proceso donde se re-
clamaba la indemnización por fallecimiento del trabajador, pues no
ponderó de manera adecuada la falta de intervención oportuna que
correspondía otorgar al Ministerio Público con competencia local
para ejercer la representación promiscua de los niños involucrados
en la causa.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

MINISTERIO PUBLICO

Son descalificables las sentencias que omiten dar intervención al mi-


nisterio pupilar para ejercer la representación promiscua cuando la re-
solución compromete en forma directa los intereses de niños, niñas y
adolescentes, por cuanto ello importa desconocer el alto cometido que
la ley le ha asignado a dicho órgano, y no solo menoscaba su función

(*) Sentencia del 3 de mayo de 2022. Ver fallo.


252 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

institucional sino que acarrea la invalidez de los pronunciamientos dic-


tados en esas condiciones.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

SENTENCIA ARBITRARIA

Es arbitraria la sentencia que confirmó la declaración de la caducidad


de la instancia del proceso donde se reclamaba la indemnización por fa-
llecimiento del trabajador, pues el tribunal pasó por alto la participación
necesaria que correspondía conferir al Ministerio Público competente a
nivel local para garantizar el impulso del trámite del expediente en caso
de inacción de la progenitora, y a los efectos de defender los intereses
del niño, en particular, su derecho a ser oído.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

CADUCIDAD DE LA INSTANCIA

Es arbitraria la sentencia que confirmó la declaración de la caducidad


de la instancia del proceso donde se reclamaba la indemnización por
fallecimiento del trabajador, pues el quo convalidó la decisión de grado
que endilgaba la inacción de modo exclusivo a la actora, por haber trans-
currido el plazo de un año desde la última notificación o diligencia des-
tinada a impulsar el procedimiento, conforme los términos de la norma
procesal local aplicable, sin tener en cuenta la deliberada omisión por
parte tribunal de correr la vista oportuna al órgano pupilar que a nivel
local debía actuar para resguardar el interés de los niños involucrados.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

MENORES

Es arbitraria la sentencia que confirmó la declaración de caducidad de


instancia del proceso donde se reclamaba la indemnización por falleci-
miento del trabajador, pues no ponderó de manera adecuada la falta de
intervención oportuna que correspondía otorgar al Ministerio Público,
en tanto ante la verificación de la situación de indefensión jurídica de
los hijos de la demandante, el juzgador debió llevar a cabo un control
judicial activo y disponer la notificación inmediata de esa situación, a fin
de evitar el abandono de proceso en perjuicio éstos.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 253
345

MINISTERIO PUBLICO

La sentencia que confirmó la declaración de caducidad de instancia del


proceso donde se reclamaba la indemnización por fallecimiento del tra-
bajador es arbitraria, pues no ponderó de manera adecuada la falta de
intervención oportuna que correspondía otorgar al Ministerio Público,
en tanto más allá de la discusión procesal propia de los jueces de la
causa relativa a si puede o no atribuirse inacción a la recurrente, el su-
perior tribunal provincial debió valorar de manera adecuada la falta de
intervención del mencionado órgano competente para representar a los
hijos del trabajador fallecido, previo a confirmar una medida tan gravo-
sa para éstos, como la caducidad de la instancia; en especial, cuando la
omisión de esta diligencia impidió a ese ministerio cumplir en tiempo y
forma con los deberes y atribuciones específicos que la ley le asigna en
resguardo de los derechos de los niños, niñas y adolescentes, que cuen-
tan con protección especial del ordenamiento jurídico.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

MENORES

Teniendo en cuenta el carácter alimentario que reviste la indemniza-


ción por fallecimiento del trabajador objeto del reclamo y la preemi-
nencia que cabe otorgar al interés superior de los hijos del trabajador
fallecido -art. 3° de la Convención sobre los Derechos del Niño- la inter-
pretación del instituto de la caducidad de la instancia debe ser especial-
mente restrictiva, en particular, cuando dicho instituto no se encuentra
contemplado de manera expresa en el Código Procesal del Trabajo de la
Provincia de Jujuy, ordenamiento que a la vez otorga amplias facultades
para el impulso de las actuaciones al tribunal interviniente (arts. 10, 11
y 12), por lo que en caso de admitirse la caducidad de instancia en el
procedimiento laboral local, su procedencia debe limitarse a supuestos
muy excepcionales.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

CADUCIDAD DE LA INSTANCIA

Es arbitraria la sentencias que ratificó la perención de instancia decreta-


da en el proceso donde se reclamaba la indemnización por fallecimiento
del trabajador, pues con exceso ritual, no tuvo en cuenta que al momento
de la inacción procesal reprochada a la parte actora no se le había co-
rrido vista al Ministerio Público con competencia local para ejercer la
254 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

representación promiscua de los hijos del trabajador fallecido; lo cual


resulta esencial para la integración regular del proceso en el que par-
ticipan menores de edad, por lo que su omisión justifica la declaración
de nulidad de todo lo actuado sin la intervención del referido organismo.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

MENORES

Le corresponde al juez como director del proceso asegurar la participa-


ción oportuna del Ministerio de Menores y hasta tanto no se efectivice
dicha participación, e incluso se dirima si ese ministerio actuará en cali-
dad complementaria o principal, no puede configurarse la caducidad de
la instancia sólo por la falta de impulso procesal del representante legal;
máxime, cuando a la luz de la materia en debate - indemnización por fa-
llecimiento del trabajador-, el instituto de la perención de instancia debe
aplicarse de manera especialmente restrictiva.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

MENORES

La actuación del Ministerio Público respecto de niñas y niños puede ser,


en el ámbito judicial, complementaria o principal y se torna principal
cuando existe inacción de los representantes legales y se encuentran
comprometidos los derechos de los representados (arts. 59, 493 y 494 del
Código Civil y 103, inc. b.i, del actual Código Civil y Comercial; art. 21,
inciso 2, del Código Procesal del Trabajo de la Provincia de Jujuy), en
tanto la intervención de ese ministerio no es equivalente a la de quien
patrocina a un adulto, dado que en el primer caso se procura resguardar
el interés superior del niño y el orden público, valores estos que mere-
cen especial tutela jurisdiccional.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

CADUCIDAD DE LA INSTANCIA

Por ser la caducidad de instancia un modo anormal de terminación del


proceso y de interpretación restrictiva, la aplicación que de ella se efec-
túe debe adecuarse a ese carácter, evitando incurrir en un exceso ritual
que la desnaturalice.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 255
345

RECURSO EXTRAORDINARIO

Si bien los pronunciamientos por los cuales los más altos tribunales pro-
vinciales deciden acerca de los recursos locales sometidos a su conoci-
miento no son susceptibles de revisión por la vía del recurso extraordi-
nario, tal principio reconoce excepciones cuando media arbitrariedad y
la declarada improcedencia puede generar una restricción indebida del
derecho de defensa.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

RECURSO EXTRAORDINARIO

Si bien es cierto que lo atinente a la caducidad de instancia remite al


examen de cuestiones fácticas y de derecho procesal ajenas de por sí al
remedio federal, también lo es que tal criterio admite excepción cuan-
do media un apartamiento de las constancias de la causa, o cuando el
examen de aquellos requisitos se efectúa con injustificado rigor formal
que afecta los derechos de defensa en juicio, debido proceso y propie-
dad, máxime cuando la decisión en curso pone fin al pleito causando un
agravio de imposible o insuficiente reparación ulterior.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

Dictamen de la Procuración General

Suprema Corte:

-I-
El Superior Tribunal de Justicia de la Provincia de Jujuy -Sala IV,
Laboral- rechazó el recurso local de inconstitucionalidad por senten-
cia arbitraria incoado por la actora y confirmó el pronunciamiento
emitido por el órgano jurisdiccional de anterior grado que había de-
clarado la caducidad de la instancia procesal e impuesto las costas
en el orden causado (fs. 50/57 del expediente LA-13922/17, que corre
como agregado).
Indicó que la sentencia apelada no podía considerarse arbitra-
ria dado que resultaba posible advertir la existencia de los presu-
puestos que llevaron al juzgador a presumir en el caso el abandono
de la instancia.
256 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

Precisó que desde el proveído del 18 de junio de 2013 hasta el si-


guiente escrito que impulsó el procedimiento, presentado el 12 de di-
ciembre de 2014 (ver. fs. 46 y 48 del expediente B-282912/12, que corre
como agregado), había transcurrido en exceso el plazo de caducidad
de un año establecido en el artículo 200 del Código Procesal Civil local,
sin que se encontrase pendiente resolución judicial alguna.
En cuanto al agravio de la recurrente referido a la falta de inter-
vención en la causa del Ministerio de Menores, explicó que los inte-
reses de los niños G. A. P. A. y A. I. A. P., hijos de la accionante y el
trabajador cuyo fallecimiento originó el reclamo de la indemnización
laboral pretendida en autos, contaron igualmente con tutela dual, toda
vez que fueron representados por el Ministerio Público del Trabajo (tal
como este órgano lo reconoció en su dictamen de fs. 197 del expediente
B-282912/12, donde citó sus anteriores intervenciones de fs. 102, 107 y
118). Destacó que, conforme los términos del inciso segundo del artí-
culo 21 del Código Procesal del Trabajo local, corresponde a ese minis-
terio tomar intervención en todo asunto judicial que interese a la per-
sona o bienes de los menores de edad, dementes y demás incapaces, y
entablar en su defensa las acciones o recursos necesarios, sea directa
o juntamente con los representantes de aquellos.
Asimismo, expresó que la presencia del interés de los niños invo-
lucrados en el expediente no podía hacer prescindir del instituto de la
caducidad de instancia y así cercenar los derechos de la contraparte.
A su vez, sostuvo que las disposiciones de la Convención sobre los De-
rechos del Niño no modifican el artículo 202 del Código Procesal Civil
local, del cual surge que la caducidad corre aún contra los niños, en
tanto su incapacidad se encuentra suplida o compensada por la repre-
sentación de sus progenitores, tutores o defensores, con la que conta-
ron en las presentes actuaciones.

-II-
Contra ese pronunciamiento, la actora –en representación de sus
hijos G. A. P. A. y A. I. A. P.– interpuso recurso extraordinario (fs. 60/78,
expte. LA-13922/17), que fue contestado (fs. 82/88, expte. LA-13922/17)
y denegado (fs. 98/99, expte. LA-13922/17), lo que dio lugar a la queja en
examen (fs. 46/51del cuaderno respectivo).
La recurrente sostiene que existe sentencia definitiva pues, en
tanto dispone la finalización del proceso, impide a su parte el acceso a
la justicia para la adecuada tutela de los derechos de G. A. P. A. y A. I.
A. P., lo que causa un agravio de imposible reparación ulterior.
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 257
345

Con sustento en la doctrina de arbitrariedad de sentencias, se-


ñala, en lo sustancial, que la decisión judicial impugnada se basó en
fundamentos aparentes ya que, al validar la falta de participación del
Ministerio Pupilar, que resultaba indispensable, afectó las garantías
de defensa en juicio y el derecho de propiedad de los niños, violando
los artículos 17 y 18 de la Constitución Nacional. Al mismo tiempo, de-
nuncia que el pronunciamiento recurrido vulneró normas federales,
entre ellas, la Convención sobre los Derechos del Niño, cuya jerarquía
constitucional se desprende del artículo 75, inciso 22, de la Constitu-
ción Nacional.
Por otra parte, a fojas 58/62 del cuaderno de queja tomó la inter-
vención que por ley corresponde la Defensoría General de la Nación,
quien, de forma concordante con la parte recurrente, solicitó que se
revoque la sentencia apelada. A tal efecto, reiteró los agravios expre-
sados por la apelante y resaltó la obligación especial de protección que
recae sobre la comunidad, y el Estado, frente a los niños y niñas. En
particular, reprochó el accionar del tribunal a quo por cuanto adoptó
una decisión restrictiva, que implicó privar a sus defendidos del dere-
cho a la representación oportuna del ministerio pupilar. Citó instru-
mentos específicos en tal sentido y doctrina de la Corte Suprema y
de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que resaltan los
deberes de los jueces de impulsar de oficio el proceso y velar por los
derechos de la niñez.

-III-
En primer lugar, cabe recordar que si bien los pronunciamientos
por los cuales los más altos tribunales provinciales deciden acerca de
los recursos locales sometidos a su conocimiento no son susceptibles
de revisión por la vía del recurso extraordinario, tal principio reconoce
excepciones cuando media arbitrariedad y la declarada improceden-
cia puede generar una restricción indebida del derecho de defensa
(dictámenes de la Procuración General de la Nación, cuyos fundamen-
tos fueron compartidos por la Corte Suprema en los precedentes re-
gistrado en Fallos:329:3673, “Empresa General Belgrano” y 330:4498,
“Pastrana”, y sus citas, entre muchos otros).
Por lo demás, aunque es cierto que lo atinente a la caducidad de
instancia remite al examen de cuestiones fácticas y de derecho proce-
sal ajenas de por sí al remedio federal, también lo es que tal criterio
admite excepción cuando media un apartamiento de las constancias
de la causa, o cuando el examen de aquellos requisitos se efectúa con
258 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

injustificado rigor formal que afecta los derechos de defensa en juicio,


debido proceso y propiedad, máxime cuando la decisión en curso pone
fin al pleito causando un agravio de imposible o insuficiente repara-
ción ulterior (Fallos: 342:1362, “Banco de la Nación Argentina”).
A su vez, la Corte Suprema ha sostenido que por ser la caduci-
dad de instancia un modo anormal de terminación del proceso y de
interpretación restrictiva, la aplicación que de ella se efectúe debe
adecuarse a ese carácter, evitando incurrir en un exceso ritual que
la desnaturalice (Fallos: 342:1367, “Luna”, por remisión a los funda-
mentos expuestos en el dictamen de esta Procuración General de la
Nación, y sus citas).
En mi entender, el caso reúne las condiciones apuntadas, pues
cabe adelantar que la sentencia recurrida resulta arbitraria en tanto
confirmó, con excesivo rigor formal, el pronunciamiento de grado que
había decretado la caducidad de la instancia, sin ponderar de manera
adecuada la falta
de intervención oportuna que correspondía otorgar al Ministerio
Público con competencia local para ejercer la representación promis-
cua de los niños involucrados en la causa.
Al respecto, creo pertinente mencionar que el Alto Tribunal ha sos-
tenido recientemente que son descalificables las sentencias que omi-
ten dar intervención al ministerio pupilar para ejercer la representa-
ción promiscua cuando la resolución compromete en forma directa los
intereses de niños, niñas y adolescentes, por cuanto ello importa des-
conocer el alto cometido que la ley le ha asignado a dicho órgano, y no
solo menoscaba su función institucional sino que acarrea la invalidez
de los pronunciamientos dictados en esas condiciones (Fallos: 341:424,
“T., A. A. “). Específicamente, la Corte ha revocado una resolución que
decretaba la caducidad de la instancia sin que se hubiese otorgado la
participación previa, necesaria y oportuna al Ministerio Público que
debía ejercer la representación promiscua del allí accionante (Fallos:
334:1237, “Palacios”).
En el sub lite, el 22 de octubre de 2012, la actora promovió deman-
da, por derecho propio y en representación de su hijo G. A. P. A., en vir-
tud del accidente laboral acontecido el 25 de agosto de ese mismo año,
que tuvo como resultado la muerte del trabajador, padre del niño, por
lo que solicitó la indemnización correspondiente (fs. 29/36 del expte.
B-282912/12, que se citará en lo sucesivo).
En respuesta a ese escrito, el 25 de marzo de 2013, la Sala III del
Tribunal de Trabajo dictó un proveído mediante el cual se avocó al co-
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 259
345

nocimiento de la causa (fs. 41), pero omitió ordenar la vista pertinente


al Ministerio Público del Trabajo que, conforme el ordenamiento pro-
vincial, contaba con facultades legales para intervenir en todo asunto
judicial que interese a la persona o bienes de los niños y entablar en su
defensa las acciones o recursos necesarios, sea directa o juntamente
con los representantes de aquellos (art. 21, inciso 2, del Código Proce-
sal del Trabajo de la Provincia de Jujuy), o bien a la Defensora de Me-
nores e Incapaces que, con sustento en los artículos 59 y 494 del Código
Civil entonces vigente, actuó en representación de G. A. P. en el marco
del expediente iniciado por consignación ante otra sala del mismo tri-
bunal -B- 283416/12, cuyas constancias fueron agregadas a estos autos
(fs. 81)-. De este modo, ante esa primera presentación, el tribunal pasó
por alto la participación necesaria que correspondía conferir al Minis-
terio Público competente a nivel local para garantizar el impulso del
trámite del expediente en caso de inacción de la progenitora, y a los
efectos de defender los intereses del niño, en particular, su derecho a
ser oído (cf. art. 18, Constitución Nacional; 8.1, Convención Americana
sobre los Derechos Humanos; 12, Convención sobre los Derechos del
Niño; 2, 3. b, 24 y 27, Ley 26.061 de Protección Integral de los Derechos
de las Niñas, Niños y Adolescentes).
Posteriormente, el 12 de abril de 2013, la demandante denunció el
nacimiento de su hija A. I. A. P., quien, según sostuvo, es también hija
del trabajador fallecido (fs. 43/44). En consecuencia, el 18 de junio de
2013, el tribunal interviniente tuvo por presentado dicho escrito (fs. 46)
sin disponer, tampoco en ese momento, la vista al órgano provincial
facultado para representar los intereses de la niña.
A partir de allí, dado que la siguiente presentación de la accionan-
te, en la que informó el cambio de patrocinio letrado (fs. 48), data del
12 de diciembre de 2014, el a quo convalidó la decisión de grado que
endilgaba la inacción de modo exclusivo a la actora, por haber transcu-
rrido el plazo de un año desde la última notificación o diligencia desti-
nada a impulsar el procedimiento, conforme los términos de la norma
procesal local aplicable. Sin embargo, no tuvo en cuenta la deliberada
omisión por parte de la Sala III del Tribunal del Trabajo de correr la
vista oportuna al órgano pupilar que a nivel local debía actuar para
resguardar el interés de los niños involucrados.
Es que, ante la verificación de la situación de indefensión jurídi-
ca de los hijos de la demandante, el juzgador debió llevar a cabo un
control judicial activo y disponer la notificación inmediata de esta si-
tuación al Ministerio Público, a fin de evitar el abandono de proceso
en perjuicio éstos. En ese sentido, cabe recordar que la Corte Supre-
260 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

ma de Justicia de la Nación y la Corte Interamericana de Derechos


Humanos destacaron el deber de tutela reforzada que recae sobre los
jueces en los procedimientos judiciales que involucran derechos de los
niños, niñas o adolescentes (Fallos: 324:122, “Guckenheimer”; entre
otros, Corte IDH, Caso Furlan y familiares vs. Argentina, sentencia del
31 de agosto de 2012, párrs. 127 y 169). En particular, el tribunal intera-
mericano remarcó que, en procesos de esta naturaleza, “el Estado, en
ejercicio de su función judicial, ostenta un deber jurídico propio, por lo
que la conducta de las autoridades judiciales no debe depender exclu-
sivamente de la iniciativa procesal de la parte actora de los procesos”
(párr. 169).
En ese orden, la actuación del Ministerio Público respecto de ni-
ñas y niños puede ser, en el ámbito judicial, complementaria o princi-
pal y, en lo que aquí interesa, se torna principal cuando existe inacción
de los representantes legales y se encuentran comprometidos los de-
rechos de los representados (arts. 59, 493 y 494 del Código Civil vigente
al inició de la acción y 103, inc. b.i, del actual Código Civil y Comercial;
art. 21, inciso 2, del Código Procesal del Trabajo de la Provincia de
Jujuy, aplicable al sub lite). La intervención de ese ministerio no es
equivalente a la de quien patrocina a un adulto, dado que en el primer
caso se procura resguardar el interés superior del niño y el orden pú-
blico, valores estos que merecen especial tutela jurisdiccional. A su
vez, dicho organismo puede requerir, en su carácter de parte, todas
las medidas conducentes para la mejor defensa de la persona y bienes
de los tutelados.
Así, más allá de la discusión procesal propia de los jueces de la
causa relativa a si puede o no atribuirse inacción a la recurrente, el
Superior Tribunal provincial debió valorar de manera adecuada la fal-
ta de intervención oportuna del órgano competente para representar
a los hijos del trabajador fallecido, previo a confirmar una medida tan
gravosa para éstos, como la caducidad de la instancia. En especial,
cuando la omisión de esta diligencia impidió a ese ministerio cumplir
en tiempo y forma con los deberes y atribuciones específicos que la ley
le asigna en resguardo de los derechos de los niños, niñas y adolescen-
tes, que cuentan con protección especial del ordenamiento jurídico.
No modifica esa conclusión el hecho de que el tribunal de grado le
haya otorgado vistas al Ministerio Público del Trabajo a partir del 30
de abril de 2015 (fs. 98 y 192), luego de la denuncia formulada por la ac-
cionante sobre la falta de actuación del órgano pupilar en su escrito de
ampliación de demanda (fs. 84/97). Así lo entiendo pues las interven-
ciones conferidas a dicho organismo fueron tardías, ya que al momen-
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 261
345

to en que emitió su primera opinión había transcurrido el plazo que


motivó la caducidad en debate (ver fs. 102). Además, no obstante haber
dictaminado dicho ministerio en contra de la caducidad de la instancia
no concretó, a esa altura del trámite, ninguna medida útil en defensa
de los intereses de los niños cuya representación le correspondía ejer-
cer, como pudo haber sido, por ejemplo, la solicitud de la nulidad de
todo lo actuado sin su participación (ver fs. 102, 107, 118 y 197).
A las consideraciones hasta aquí enunciadas corresponde agregar
que, tal como se ha reseñado anteriormente, en autos se halla en juego
la reparación de un accidente laboral que ocasionó la muerte del pro-
genitor de los niños representados en la causa, por lo que ese suceso
implicó la pérdida de los ingresos básicos de subsistencia del grupo
familiar. En este escenario, teniendo en cuenta el carácter alimentario
que reviste la indemnización objeto del reclamo y la preeminencia que
cabe otorgar al interés superior de los hijos del trabajador fallecido
-art. 3° de la Convención sobre los Derechos del Niño- (Fallos: 334:120,
“Guerrero”, por remisión al dictamen de esta Procuración General de
la Nación), la interpretación del instituto de la caducidad de la instan-
cia debe ser especialmente restrictiva (dictamen de esta Procuración
General de la Nación en la causa S.C. G. n° 2744; L. XXXVIII, “Galva-
lisi, Giancarla c/ ANSeS”, cuyos fundamentos fueron compartidos por
la Corte Suprema en su sentencia del 23 de octubre de 2007). En parti-
cular, cuando dicho instituto no se encuentra contemplado de manera
expresa en el Código Procesal del Trabajo de la Provincia de Jujuy,
ordenamiento que a la vez otorga amplias facultades para el impulso
de las actuaciones al tribunal interviniente (arts. 10, 11 y 12), por lo que
en caso de admitirse la caducidad de instancia en el procedimiento
laboral local, su procedencia debe limitarse a supuestos muy excepcio-
nales (Fallos: 306:851 “Torchia” y 308:334, “De Marco”).
En suma, cabe concluir que resulta descalificable bajo la doctrina
de arbitraria de sentencias el pronunciamiento que ratificó la peren-
ción de instancia decretada en autos con exceso ritual, en tanto no
tuvo en cuenta que al momento de la inacción procesal reprochada
a la parte actora no se le había corrido vista al Ministerio Público
con competencia local para ejercer la representación promiscua de
G. A. P. A. y A. I. A. P. Esa vista resulta esencial para la integración
regular del proceso en el que participan menores de edad, por lo
que su omisión justifica la declaración de nulidad de todo lo actuado
sin la intervención del referido organismo (cfr. Fallos: 334:419, “Fai-
fman”, 333:1152, “Rivera”, 332:1115, “Carballo de Pochat”; dictamen
de esta Procuración General de la Nación en la causa V. 154. XLIV.
262 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

RHE, “Vargas Moises Roberto c/ Balut Hermanos SRL s/ daños y


perjuicios”, resuelta de conformidad con lo allí opinado por la Corte
Suprema, en su sentencia del 7 de junio de 2011). Además, en la medi-
da en que le corresponde al juez como director del proceso asegurar
la participación oportuna del Ministerio de Menores, hasta tanto no
se efectiviza dicha participación, e incluso se dirime si ese ministerio
actuará en calidad complementaria o principal, no puede configurar-
se la caducidad de la instancia sólo por la falta de impulso procesal
del representante legal. Ello, máxime, cuando a la luz de la materia
en debate el instituto de la caducidad de instancia debe aplicarse en
autos de manera especialmente restrictiva.
En el caso, por último, cabe señalar que la terminación del proceso
de índole social produce una grave afectación de los intereses de los
niños involucrados, cuyo derecho a ser oídos y a contar con una defen-
sa adecuada no fue garantizado eficazmente por la administración de
justicia provincial.

-IV-
Por lo expuesto, considero que corresponde admitir la queja, de-
clarar procedente el recurso extraordinario, dejar sin efecto la sen-
tencia apelada y devolver los autos al tribunal de origen a fin de que se
dicte un nuevo pronunciamiento conforme a derecho. Buenos Aires, 18
de noviembre de 2020. Víctor Ernesto Abramovich Cosarin.

FALLO DE LA CORTE SUPREMA

Buenos Aires, 10 de mayo de 2022.

Vistos los autos: “Recurso de hecho deducido por la parte actora en


la causa Aguirre, Gabriela Yolanda c/ Quevedo, Eulalia y otro s/ daños
y perjuicios (accidente de trabajo)”, para decidir sobre su procedencia.

Considerando:

Que esta Corte comparte los fundamentos y conclusiones del dic-


tamen del señor Procurador Fiscal, a los que corresponde remitirse
en razón de brevedad.
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 263
345

Por ello, se hace lugar a la queja, se declara procedente el recurso


extraordinario y se deja sin efecto la sentencia apelada, con costas.
Agréguese la queja al principal y vuelvan los autos al tribunal de origen
para que, por quien corresponda, se dicte un nuevo pronunciamiento
con arreglo al presente. Notifíquese y, oportunamente, remítase.

Horacio Rosatti — Carlos Fernando Rosenkrantz — Juan Carlos


Maqueda — Ricardo Luis Lorenzetti.

Recurso de queja interpuesto por Gabriela Yolanda Aguirre por sí y en representa-


ción de sus hijos menores G.A.P.A. y A.I.A.P., representada por el Dr. Gustavo Alejan-
dro García, con el patrocinio letrado del Dr. Lino B. Galarce.
Tribunal de origen: Superior Tribunal de Justicia de la Provincia de Jujuy.
Tribunal que intervino con anterioridad: Sala III del Tribunal del Trabajo de San Sal-
vador de Jujuy.

GOYENECHE, CECILIA ANDREA c/ SUPERIOR GOBIERNO


de la PROVINCIA de ENTRE RÍOS s/ Acción de amparo

JURADO DE ENJUICIAMIENTO DE MAGISTRADOS

Es arbitraria la sentencia del superior tribunal local que rechazó la ac-


ción de amparo por considerar que existía otro proceso judicial en trá-
mite promovido por el Procurador General provincial en el que quedaría
comprendida la pretensión de la actora, pues desatiende las evidentes
diferencias sustanciales entre la actora, en tanto magistrada sometida a
un jurado de enjuiciamiento que defiende sus derechos, y el Procurador
General provincial, que actúa en resguardo del interés general, institu-
cional y de la legalidad, dando una respuesta meramente dogmática que
carece de todo desarrollo argumentativo racional respecto de las cues-
tiones reseñadas, y en consecuencia no satisface la garantía constitu-
cional de fundamentación de las sentencias judiciales, correspondiendo
su descalificación como acto judicial válido.
264 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

JURADO DE ENJUICIAMIENTO DE MAGISTRADOS

Es arbitraria la sentencia del superior tribunal local que rechazó la ac-


ción de amparo por considerar que existía otro proceso judicial en trá-
mite promovido por el Procurador General provincial en el que quedaría
comprendida la pretensión de la actora, pues cierra toda posibilidad -ac-
tual o futura- de que la actora pueda plantear judicialmente la alegada
irregularidad en la conformación del órgano acusador, agravio que invo-
ca como una afectación del debido proceso constitucional.

DEFENSA EN JUICIO

La garantía de defensa en juicio requiere reconocer a los interesados,


según la histórica expresión utilizada por la Corte Suprema de los Es-
tados Unidos, el derecho a tener su propio “día en la corte” con el fin de
darles la oportunidad de ser oídos y brindarles la ocasión de hacer valer
sus defensas ante los jueces naturales.

RECURSO EXTRAORDINARIO

Si bien las decisiones de índole procesal y de derecho local son, en prin-


cipio, ajenas a la instancia extraordinaria en virtud del respeto debido
a las atribuciones de las provincias de darse sus propias instituciones
y regirse por ellas, cabe hacer excepción a dicha regla si la sentencia
atenta contra la garantía de defensa en juicio consagrada por el art. 18
de la Constitución Nacional.

Dictamen de la Procuración General

Suprema Corte:

-I-
El Superior Tribunal de Justicia (STJ) de la Provincia de Entre
Ríos, al revocar la sentencia de la instancia anterior, rechazó la ac-
ción de amparo deducida por la doctora Cecilia Andrea Goyeneche
contra la mencionada provincia, con el objeto de que se declare, en lo
que aquí interesa, la inconstitucionalidad del punto V de la decisión
del Honorable Jurado de Enjuiciamiento local (en adelante, HJE) del
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 265
345

30/11/2021, adoptada en el marco del jury de enjuiciamiento dispues-


to contra la demandante.
Indicó que mediante esa disposición, aquel organismo había re-
suelto “separar del conocimiento de la causa a la totalidad de los
integrantes del Ministerio Público Fiscal de toda intervención en el
proceso, sustituyéndolo por quien corresponda actuar como Fiscal
Ad Hoc de conformidad con el listado de conjueces del Superior Tri-
bunal de Justicia -Decreto 1296 MGJ de 25/8/2020-….”
En primer lugar, el superior tribunal señaló que la magistrada ac-
tuante en la instancia anterior había incurrido “en un déficit al abor-
dar directamente la procedencia de la acción incoada, sin revisar
estrictamente los requisitos de admisibilidad del amparo previstos
por el art. 3 de la Ley 8369”.
Explicó que la mencionada norma, en su artículo 3, inciso b), es-
tablece que la acción de amparo resulta inadmisible si “… hubiera
promovido otra acción o recurso sobre el mismo hecho o se halle pen-
diente de resolución”.
Agregó que, al momento de incoarse la presente acción, el Procu-
rador General de la provincia había interpuesto ante el HJE recurso
extraordinario de inconstitucionalidad y un posterior recurso de queja
frente el rechazo in limine del primero, en los que también se impug-
naba el punto V de la decisión de aquel organismo.
Con base en ello, sostuvo que se encontraba configurada la causal
de inadmisibilidad prevista en el mencionado artículo 3, inciso b), pues
en el proceso iniciado por el Procurador se ventilaban los mismos he-
chos que en el sub lite y se hallaba pendiente de resolución.
Agregó que no obstaba a esa conclusión el hecho de que el recur-
so no hubiera sido deducido directamente por la actora del presente
expediente, toda vez que ese funcionario había actuado “en repre-
sentación del Ministerio Público Fiscal que encabeza… quedando
incluida la amparista en la representación corporativa alegada …
y fundamentalmente alcanzada por la suerte final de dicho recurso
pues la presente acción de amparo y el recurso de queja de mención
guardan identidad respecto del objeto litigioso …”.
Sostuvo, entonces, que estando pendiente de resolución un pro-
cedimiento que el titular del Ministerio Público Fiscal había recono-
cido como eficaz y suficiente para la revisión de la decisión del HJE
impugnada, debía “ser ese el camino a continuar, pues como reite-
radamente tiene dicho este Alto Cuerpo, admitir lo contrario, im-
portaría desnaturalizar este remedio de excepción, extraordinario
266 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

y residual, devaluándolo en su importancia y con desconocimiento


de su ratio iuris. “
En definitiva, concluyó que resultaba inadmisible la vía intentada,
en virtud de lo dispuesto en el artículo 3), inciso b), de la Ley de Proce-
dimientos Constitucionales 8369.

-II-
Disconforme con tal decisión, la doctora Goyeneche dedujo re-
curso extraordinario federal, cuya denegación dio origen a la presen-
te queja.
En primer lugar, señala que la sentencia recurrida es arbitraria
en la medida en que declaró inadmisible la acción de amparo sobre
la base de afirmaciones dogmáticas y contrarias a las constancias de
la causa.
Así, sostiene que el superior tribunal se apartó de la norma aplica-
ble al caso que establece los requisitos de admisibilidad de la acción de
amparo sin dar razones plausibles para ello, lo que vulnera su derecho
de defensa.
En este punto, indica que la exigencia del artículo 3, inciso b), de
la ley 8369 referida a no “haber promovido” otra “acción o recurso” se
refiere al propio actor del amparo y no a terceras personas.
Contrariamente a lo sostenido por la sentencia recurrida, esgrime
que dicha circunstancia no se verifica en autos, pues no se promovió
acción o recurso alguno sobre el mismo hecho o con idéntica o similar
pretensión u objeto que la presente acción.
Agrega que el Procurador General, en su “rol institucional”, no
representa, en el marco del recurso extraordinario local, los mismos
intereses ni defiende los derechos garantizados por la Constitución
Nacional y la Convención Americana de Derechos Humanos que la re-
currente pretende hacer valer en esta causa.
Lo expuesto, agrega, implica que la “vía” invocada por la senten-
cia recurrida no es en absoluto idónea para la protección de los de-
rechos que, según dice, fueron gravemente afectados por la decisión
impugnada.
Por último, manifiesta que en autos se configura un caso de grave-
dad institucional ya que la exclusión del Ministerio Público Fiscal de
su función legal y constitucionalmente prevista, inserta en una manio-
bra de interferencia en la independencia de ese organismo, excede el
interés individual de las partes y atañe también al de la colectividad.
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 267
345

-III-
A mi modo de ver, el presente recurso de queja resulta admisible
en los términos de la conocida jurisprudencia que asimila a definitiva
la sentencia que rechaza el amparo cuando lo decidido causa un agra-
vio de imposible o dificultosa reparación ulterior (conf. dictamen de
esta Procuración General en la causa F.601 XLII “Freidenberg” y sus
citas, del 20 de marzo de 2007), habida cuenta de la naturaleza de la
cuestión en debate -esto es, el cuestionamiento por el desplazamiento
del órgano acusador interviniente en el proceso de destitución iniciado
en su contra- y la alegada afectación de la garantía del debido proceso
y defensa en juicio que ello acarrearía.

-IV-
Verificado ese requisito, considero que corresponde hacer lugar al
agravio central del recurso tendiente a cuestionar la decisión apelada
en cuanto declaró inadmisible la vía del amparo. Así lo entiendo, toda
vez que la postura sentada en esa decisión, según la cual existe iden-
tidad de objeto entre el recurso de queja deducido por el Procurador
General y el planteo de autos formulado por la recurrente, desatiende
la evidente distinta calidad procesal en la que cada uno de ellos inter-
viene en las causas, así como los derechos y garantías que se invocan
vulnerados por cada uno de ellos: la actora, en su calidad de magistra-
da sometida a un jurado de enjuiciamiento y afectada directamente
en sus derechos, y el Procurador General provincial, en nombre del
interés general y la legalidad y el resguardo institucional.
Cabe concluir, por lo tanto, que el tribunal apelado fundó su deci-
sión en afirmaciones dogmáticas y con notoria ausencia de fundamen-
tación normativa y fáctica, con grave afectación del derecho de defen-
sa en juicio de la recurrente, lo que conduce a su descalificación como
acto jurisdiccional válido en el marco de la doctrina de la arbitrariedad
de sentencias (Fallos: 329:335).

-V-
En virtud de lo hasta aquí expuesto, opino que corresponde hacer
lugar a la queja, declarar procedente el recurso extraordinario y de-
volver las actuaciones al tribunal de origen para que, por quien corres-
ponda, se dicte nuevo pronunciamiento con arreglo a derecho. Buenos
Aires, 9 de mayo de 2022. Eduardo Ezequiel Casal.
268 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

FALLO DE LA CORTE SUPREMA

Buenos Aires, 10 de mayo de 2022.

Vistos los autos: “Recurso de hecho deducido por la actora en la


causa Goyeneche, Cecilia Andrea c/ Superior Gobierno de la Provincia
de Entre Ríos s/ acción de amparo”, para decidir sobre su procedencia.

Considerando:

1°) Que respecto de los antecedentes de la causa corresponde re-


mitir a los apartados I y II del dictamen del señor Procurador General
de la Nación interino.

2°) Que el recurso extraordinario interpuesto es admisible en tan-


to la decisión impugnada ha sido dictada por el superior tribunal de
la causa y, por las razones que a continuación se desarrollan, resulta
equiparable a definitiva (art. 14 de la ley 48) por cuanto niega de plano
el acceso a la vía judicial.

Si bien las decisiones de índole procesal y de derecho local son,


en principio, ajenas a la instancia extraordinaria en virtud del respeto
debido a las atribuciones de las provincias de darse sus propias insti-
tuciones y regirse por ellas (Fallos: 313:548; 324:2672, entre otros), en
el caso cabe hacer excepción a dicha regla pues la sentencia atenta
contra la garantía de defensa en juicio consagrada por el art. 18 de la
Constitución Nacional (Fallos: 315:2690; 323:1084, entre otros).

Esta garantía requiere reconocer a los interesados, según la his-


tórica expresión utilizada por la Corte Suprema de los Estados Unidos
(Martin v. Wilks, 490 U.S. 755, 1989; Ortiz v. Fibreboard Corp., 527 U.S.
815, 846, 1999), el derecho a tener su propio “día en la corte” con el fin
de darles la oportunidad de ser oídos y brindarles la ocasión de hacer
valer sus defensas ante los jueces naturales (confr. arg. “Siri”, Fallos:
239:459 y “Kot”, Fallos: 241:291).

3°) Que en el presente caso, el Superior Tribunal de Justicia de la Pro-


vincia de Entre Ríos rechazó la acción de amparo por considerar que exis-
tía otro proceso judicial en trámite promovido por el Procurador General
provincial en el que quedaría comprendida la pretensión de la actora.
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 269
345

En efecto, el tribunal local manifestó que “[f]rente a la existencia


de un proceso judicial en trámite sobre el mismo hecho y pendiente
de resolución claramente se configura la causal de inadmisibilidad de
la acción…” por haber quedado la actora incluida “en la representa-
ción corporativa alegada por el Sr. Procurador General, y fundamen-
talmente, alcanzada por la suerte final de dicho recurso, pues la pre-
sente acción de amparo y el recurso de queja […] [el interpuesto por
el Procurador General de la provincia] guardan identidad respecto
del objeto litigioso […] por lo que de admitirse la presente acción de
amparo […] podría configurarse un supuesto de escándalo jurídico,
provocando el dictado de fallos contradictorios sobre idéntica materia
litigiosa” (el destacado corresponde al original).

Como se advierte, la decisión apelada cierra toda posibilidad –ac-


tual o futura- de que la actora pueda plantear judicialmente la alegada
irregularidad en la conformación del órgano acusador, agravio que in-
voca como una afectación del debido proceso constitucional (art. 18).

4°) Que sin que implique adelantar opinión sobre el fondo del asunto, lo
resuelto por el a quo desatiende las evidentes diferencias sustanciales entre
la actora, en tanto magistrada sometida a un jurado de enjuiciamiento que
defiende sus derechos, y el Procurador General provincial, que actúa en res-
guardo del interés general, institucional y de la legalidad.

5°) Que la respuesta meramente dogmática de la máxima instancia


jurisdiccional local carece de todo desarrollo argumentativo racional
respecto de las cuestiones reseñadas, y en consecuencia no satisface
la garantía constitucional de fundamentación de las sentencias judi-
ciales, correspondiendo su descalificación como acto judicial válido
(arg. Fallos: 324:2177; 331:2195; 337:1263, entre muchos otros).

Por ello, de conformidad en lo pertinente con lo dictaminado por


el señor Procurador General de la Nación interino, se hace lugar a la
queja interpuesta, se declara procedente el recurso extraordinario y
se revoca la sentencia apelada, con costas. Notifíquese, agréguese la
queja al principal y vuelvan los autos al tribunal de origen a fin de que,
por quien corresponda, se dicte una nueva sentencia con arreglo a lo
expresado en este pronunciamiento.

Horacio Rosatti — Carlos Fernando Rosenkrantz — Juan Carlos


Maqueda — Ricardo Luis Lorenzetti.
270 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

Recurso de queja interpuesto por Cecilia Andrea Goyeneche, por derecho propio, con
el patrocinio letrado de los doctores Alberto B. Bianchi, Lino B. Galarce y Santiago
M. Castro Videla.
Tribunal de origen: Superior Tribunal de Justicia de la Provincia de Entre Ríos.
Tribunales que intervinieron con anterioridad: Juzgado de Feria de la Ciudad de Pa-
raná y Honorable Jurado de Enjuiciamiento de la Provincia de Entre Ríos.

Manzaba Cagua, Jessica c/ EN – M Interior OP y V- DNM s/


Recurso directo DNM

EXPULSION DE EXTRANJEROS

Es razonable sostener una interpretación del artículo 29, inciso “c”,


de la ley 25.871 según la cual se configura la causal de impedimento
para permanecer en el país por la existencia de una condena por trá-
fico de estupefacientes, más allá del monto de la pena, solo si el delito
se refiere a uno de los eslabones de esa actividad, tomando como
referencia para su definición a la Convención de las Naciones Unidas
contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Sicotrópicas
de 1988, por lo cual en los supuestos en los que la condena se refiera a
un delito vinculado con estupefacientes sin relación con el proceso de
tráfico de esas sustancias, como ocurre en el caso, resulta aplicable
la doctrina establecida por la Corte en el precedente “Apaza León”
(Fallos: 341:500).

TENENCIA DE ESTUPEFACIENTES

Según la Convención de las Naciones Unidas contra el Tráfico Ilícito


de Estupefacientes y Sustancias Sicotrópicas de 1988, aprobada por ley
24.702 el 11 de marzo de 1992 y ratificada por nuestro país el 28 de junio
de 1993, el tráfico de estupefacientes es una expresión abarcadora de
una amplia gama de conductas que van desde la producción a la entrega
de estupefacientes y sustancias psicotrópicas.
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 271
345

EXPULSION DE EXTRANJEROS

En materia de extradiciones, el tráfico ilícito de estupefacientes, come-


tido por pluralidad de intervinientes en forma organizada, consume los
injustos realizados en el iter criminis, en razón de tratarse de las que se
denominan “infracciones progresivas” en las que el proceder del agente
va recorriendo diferentes infracciones jurídicas de creciente gravedad
y respecto de las cuales la punición del grado más avanzado comprende
el contenido del injusto de los pasos previos.

EXPULSION DE EXTRANJEROS

Resulta razonable interpretar que, en ejercicio de la facultad del Estado


de decidir acerca del ingreso, permanencia y salida de extranjeros del
territorio nacional, el legislador, al sancionar el artículo 29, inciso c, de la
ley 25.871, dispuso que la comisión de un delito referido a cualquiera de
las etapas del proceso de tráfico de estupefacientes (almacenamiento,
transporte, tenencia con fines de comercialización, etc.) configure una
causal de impedimento para la permanencia en el país, independien-
temente del monto de la condena, teniendo en miras el riesgo que esa
actividad representa para la salud pública y la seguridad común.

EXPULSION DE EXTRANJEROS

Toda vez que el artículo 29 de la ley 25.871 hace referencia exclusiva-


mente al “tráfico de estupefacientes”, no se advierten razones que jus-
tifiquen interpretar que la comisión de cualquier delito vinculado con
estupefacientes, en aquellos casos en los que no se probó que el conde-
nado haya tenido intención de comercializar esas sustancias, genere,
a los fines migratorios, consecuencias distintas de las que ocasionan
otros tipos de delitos.

RECURSO EXTRAORDINARIO

El remedio federal es procedente si se encuentra en tela de juicio la in-


terpretación de una norma federal (artículo 29, inciso c, de la ley 25.871) y
la decisión de la cámara de apelaciones resulta contraria a la pretensión
que la recurrente fundó en ella (conf. artículo 14, inciso 3°, de la ley 48).
272 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

FALLO DE LA CORTE SUPREMA

Buenos Aires, 10 de mayo de 2022.

Vistos los autos: “Manzaba Cagua, Jessica c/ EN – M Interior OP y


V- DNM s/ recurso directo DNM”.

Considerando:

1°) Que la Dirección Nacional de Migraciones, mediante la dis-


posición SDX 7147, del 10 de enero de 2018, declaró irregular la per-
manencia en el país de la migrante, de nacionalidad ecuatoriana.
Además, ordenó su expulsión del territorio nacional y prohibió su
reingreso al país, con carácter permanente, por haber sido conde-
nada a la pena de dos (2) años y seis (6) meses de prisión por con-
siderársela penalmente responsable del delito de tenencia simple
de estupefacientes previsto en el artículo 14 de la ley 23.737. Esa
decisión fue confirmada mediante la disposición SDX 111721, del 5
de junio de 2018.

2°) Que contra dicho acto Manzaba Cagua promovió recurso judi-
cial directo en los términos del artículo 84 de la ley 25.871. Adujo que,
en tanto fue condenada a la pena de dos (2) años y seis (6) meses de
prisión, no se verifica el requisito objetivo para la procedencia de la
expulsión, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 29, inciso c,
de la ley 25.871, en su versión original.

3°) Que la Sala V de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Con-


tencioso Administrativo Federal revocó la sentencia de primera ins-
tancia, hizo lugar al recurso directo de la actora y declaró la nulidad de
las disposiciones impugnadas.

Para decidir de esa forma, el tribunal señaló que no se configura


en el caso el supuesto contemplado en el artículo 29, inciso c, de la
ley 25.871, pues la condena penal a la actora no alcanza el mínimo de
tres años, conforme la doctrina establecida por esta Corte en Fallos:
341:500 (“Apaza León”), y en tanto no puede considerarse que exista
un “antecedente por tráfico de estupefaciente”, dado que no fueron
probados los fines de comercialización de la conducta imputada.
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 273
345

4°) Que contra esa decisión la Dirección Nacional de Migraciones


interpuso recurso extraordinario federal, el que fue concedido por la
cámara de apelaciones.

En síntesis, alegó que: a) se configura un supuesto comprendido


en el artículo 29, inciso c, de la ley 25.871, pues el delito cometido
pertenece a una categoría especial (tráfico de estupefacientes) para
la que no se requiere el monto mínimo de condena de prisión de tres
(3) años, b) la decisión del tribunal a quo impide el ejercicio de facul-
tades discrecionales de la Dirección Nacional de Migraciones y c) la
sentencia recurrida es arbitraria, por cuanto se aparta de las normas
aplicables al caso.

5°) Que el remedio federal es procedente pues en el sub examine


se encuentra en tela de juicio la interpretación de una norma federal
(artículo 29, inciso c, de la ley 25.871) y la decisión de la cámara de ape-
laciones resulta contraria a la pretensión que la recurrente fundó en
ella (conf. artículo 14, inciso 3°, de la ley 48).

6°) Que, en primer término, corresponde señalar que se encuentra


fuera de discusión en esta instancia que el caso se rige por el texto
originario del artículo 29 de la ley 25.871, que establece que: “Serán
causas impedientes del ingreso y permanencia de extranjeros al Terri-
torio Nacional: […] c) Haber sido condenado o estar cumpliendo con-
dena, en la Argentina o en el exterior, o tener antecedentes por tráfico
de armas, de personas, de estupefacientes o por lavado de dinero o
inversiones en actividades ilícitas o delito que merezca para la legisla-
ción argentina pena privativa de la libertad de tres (3) años o más;…”.

7°) Que la migrante fue condenada a la pena de dos (2) años y seis
(6) meses de prisión por tenencia simple de estupefacientes.

En este orden de ideas, vale recordar que en el artículo 14, primer


párrafo, de la ley 23.737 se dispone que “Será reprimido con prisión de
uno a seis años y multa de trescientos a seis mil australes el que tu-
viere en su poder estupefacientes”. En el segundo párrafo del mismo
artículo se prevé que “La pena será de un mes a dos años de prisión
cuando, por su escasa cantidad y demás circunstancias, surgiere in-
equívocamente que la tenencia es para uso personal”.
274 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

En consecuencia, y siguiendo el criterio expuesto por esta Corte


en el precedente de Fallos: 341:500 (“Apaza León”) en el caso no se
superaría el plazo de tres (3) años al que hace referencia el artículo 29
de la ley 25.871.

8°) Que, no obstante, para determinar si en el sub examine se confi-


gura la causal de impedimento para permanecer en el país establecida
en el mencionado artículo 29, inciso “c”, es preciso dilucidar si, como
plantea la recurrente, el delito en el que se fundó la condena, de tenen-
cia de estupefacientes, contemplado en el artículo 14, primer párrafo,
de la ley 23.737, debe considerarse equivalente, a los fines migratorios,
al de “tráfico de […] estupefacientes” previsto en aquella norma. Ello
porque, conforme lo dispuesto en el artículo 29, inciso “c”, de la ley
25.871, la condena por tráfico de estupefacientes configura una causal
de expulsión, más allá del monto de la condena (confr. Fallos: 341:500,
considerando 6°, último párrafo).

9°) Que, en este contexto, resulta pertinente mencionar que según


la Convención de las Naciones Unidas contra el Tráfico Ilícito de Estu-
pefacientes y Sustancias Sicotrópicas de 1988, aprobada por ley 24.702
el 11 de marzo de 1992 y ratificada por nuestro país el 28 de junio de
1993, el tráfico de estupefacientes es una expresión abarcadora de una
amplia gama de conductas que van desde la producción a la entrega de
estupefacientes y sustancias psicotrópicas (véase, artículo 1 inciso m)
y párrafos 1 y 2 del art. 3° de la referida Convención).

En ese sentido, en materia de extradiciones, esta Corte ha sosteni-


do que el tráfico ilícito de estupefacientes, cometido por pluralidad de
intervinientes en forma organizada, consume los injustos realizados
en el iter criminis, en razón de tratarse de las que se denominan “in-
fracciones progresivas” en las que el proceder del agente va recorrien-
do diferentes infracciones jurídicas de creciente gravedad y respecto
de las cuales la punición del grado más avanzado comprende el conte-
nido del injusto de los pasos previos (Fallos: 330:261).

También en la causa CSJ 539/2010(46-A)/CS1 “Albornoz, Juan Carlos


s/ detención preventiva con fines de extradición (asociación ilícita desti-
nada al tráfico de drogas art. 110 del Código Penal Italiano y arts. 73, 74 y
80 de la Ley de Drogas Italiana n° 309/09)”, fallada el 27 de diciembre de
2012, el Tribunal reconoció que el delito se compone de distintas acciones
ilícitas, susceptibles, incluso, de desarrollarse en diversas jurisdicciones.
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 275
345

10) Que, por otra parte, no hay dudas de que la legislación argentina
ha valorado como de altísima importancia el bien jurídico protegido por
la ley 23.737. Incluso en el debate parlamentario previo a la sanción de la
ley 25.871 se hizo referencia al flagelo del tráfico de drogas. En ese sen-
tido, es preciso tener en consideración que el tráfico de estupefacientes
representa una grave amenaza para la salud y el bienestar de los seres
humanos, y menoscaba las bases económicas, culturales y políticas de
la sociedad; además de involucrar compromisos internacionales asumi-
dos por el Estado en materia de represión del narcotráfico.

En ese marco, resulta razonable interpretar que, en ejercicio de


la facultad del Estado de decidir acerca del ingreso, permanencia y
salida de extranjeros del territorio nacional, el legislador, al sancio-
nar el artículo 29, inciso c, de la ley 25.871, dispuso que la comisión de
un delito referido a cualquiera de las etapas del proceso de tráfico de
estupefacientes (almacenamiento, transporte, tenencia con fines de
comercialización, etc.) configure una causal de impedimento para la
permanencia en el país, independientemente del monto de la condena,
teniendo en miras el riesgo que esa actividad representa para la salud
pública y la seguridad común.

11) Que, sin perjuicio de ello, debe tenerse en cuenta que en el


mencionado artículo 29 se hace referencia exclusivamente al “tráfico
de […] estupefacientes”, por lo que no se advierten razones que jus-
tifiquen interpretar que la comisión de cualquier delito vinculado con
estupefacientes, en aquellos casos en los que -como en el sub exami-
ne- no se probó que el condenado haya tenido intención de comercia-
lizar esas sustancias, genere, a los fines migratorios, consecuencias
distintas de las que ocasionan otros tipos de delitos.

Por ello es razonable sostener una interpretación del artículo 29, in-
ciso “c”, de la ley 25.871 según la cual se configura la causal de impedi-
mento para permanecer en el país por la existencia de una condena por
tráfico de estupefacientes, más allá del monto de la pena, solo si el delito
se refiere a uno de los eslabones de esa actividad, tomando como refe-
rencia para su definición a la Convención de las Naciones Unidas contra
el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Sicotrópicas de 1988.

En consecuencia, en los supuestos en los que la condena se refiera


a un delito vinculado con estupefacientes sin relación con el proceso
de tráfico de esas sustancias, como ocurre en este caso, resulta aplica-
276 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

ble la doctrina establecida por esta Corte en el precedente de Fallos:


341:500 (“Apaza León”).

Por todo lo expuesto, habiendo dictaminado el señor Procurador


General de la Nación interino, se declara admisible el recurso extraor-
dinario y se confirma la sentencia apelada. Con costas. Notifíquese, y
oportunamente, remítase.

Horacio Rosatti — Carlos Fernando Rosenkrantz — Juan Carlos


Maqueda — Ricardo Luis Lorenzetti.

Recurso extraordinario interpuesto por la Dirección Nacional de Migraciones, parte


demandada, representada por el Dr. Luis Alejandro Guasti.
Traslado contestado por Jéssica Manzaba Cagua, actora en autos, representada por el
Dr. César Augusto Balaguer, cotitular de la Comisión del Migrante de la Defensoría
General de la Nación.
Tribunal de origen: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administra-
tivo Federal, Sala V.
Tribunal que intervino con anterioridad: Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo
Contencioso Administrativo Federal n° 6.

BUSTAMANTE, MARÍA VANESA c/ PEPSICO de


ARGENTINA S.R.L. y Otro s/ Accidente - acción civil

RECURSO DE QUEJA

Toda vez que la queja por denegación del recurso extraordinario federal
es la única pieza que, con arreglo a la previsión del art. 285 del Código
Procesal Civil y Comercial de la Nación, es hábil para suscitar la aper-
tura de la jurisdicción de la Corte, resulta inadmisible el pedido de la
interesada para que se incorpore el escrito faltante y se tenga por sub-
sanada la omisión en la que incurrió por un error en la carga de la docu-
mentación, pues de conformidad con la constante doctrina del Tribunal,
el plazo para la presentación del recurso de queja es perentorio y fatal y
solo puede ampliarse si se invoca fuerza mayor o causa grave.(*)

(*) Sentencia del 10 de mayo de 2022. Ver fallo.


DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 277
345

Aagesen, Haydee Margarita y Otro s/ Querella

RECURSO DE QUEJA

Es improcedente el recurso de queja interpuesto contra la sentencia


que confirmó el sobreseimiento dictado en la causa, pues la crítica que
se dirige contra el decisorio no presenta una cuestión federal sino que
expresa el desacuerdo de la parte querellante con la actividad probato-
ria producida en el proceso, su valoración por parte de los magistrados
que intervinieron en él, y la interpretación del derecho común en la que
han fundado sus pronunciamientos.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-(*)

NULIDAD PROCESAL

Cabe rechazar la apelación, en cuanto requirió la declaración de nuli-


dad de la resolución impugnada con base en que uno de los vocales que
conformó la mayoría había cesado en sus funciones como magistrado
subrogante de la cámara el día anterior al de la fecha de la sentencia,
pues el recurrente pasa por alto una nota inserta al pie del acta que
da cuenta de esa decisión, y de cuyo contenido se puede inferir que los
magistrados habrían volcado sus votos por escrito, progresivamente en
el tiempo, uno después de otro, y que la fecha de la sentencia reflejaría
sólo el momento del último de los votos emitidos o, en todo caso, como
lo expresa llanamente la nota ignorada, no la fecha de la intervención
del magistrado mencionado, debiendo al menos el recurrente, evaluar
cuál pudo ser el impacto de este modo de actuación para la validez de la
decisión cuya nulidad propugna.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

RECURSO EXTRAORDINARIO

El recurso extraordinario por arbitrariedad de sentencia es de natura-


leza excepcional, pues no le corresponde a la Corte sustituir a los jueces
de la causa en temas de prueba y de derecho común que son propios
de éstos, salvo que hubieran incurrido en desaciertos u omisiones de
gravedad extrema.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

(*) Sentencia del 10 de mayo de 2022. Ver fallo.


278 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

SENTENCIA ARBITRARIA

La doctrina de la arbitrariedad no puede ser invocada a fin de provocar


un nuevo examen de cuestiones no federales cuya solución es del re-
sorte exclusivo de los tribunales de la causa, salvo que se demuestre su
notorio desvío de las leyes aplicables o una total ausencia de fundamen-
to, pues esa doctrina no pretende convertir a la Corte en un tribunal de
tercera o cuarta instancia, ni tiene por objeto corregir fallos equivoca-
dos, sino que sólo pretende suplir defectos realmente graves de funda-
mentación o razonamiento que impidan considerar a la sentencia como
el acto jurisdiccional al que toda parte en un proceso tiene un derecho
constitucionalmente garantizado.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

Castillo Padilla, Lucy Susy s/ Extradición

EXTRADICION

Los reparos de la parte recurrente para solicitar la improcedencia del


pedido de extradición son improcedentes, toda vez que solo se apoyan
en la invocación general y abstracta del interés superior del niño, sin
referencia a las particularidades del caso a la luz de los extremos de
hecho que confluyen y a la solución diseñada sobre esa base, por la jueza
del caso, nada de lo cual ha sido controvertido, lo que priva de sustento
al agravio esgrimido.

EXTRADICION

Corresponde confirmar la sentencia que ordenó la extradición, pues la


crítica efectuada en relación al derecho del niño a ser oído y a participar
en el procedimiento no se hace cargo de que el a quo -previo al juicio- dio
intervención a la Defensoría Pública de Menores e Incapaces, que la habi-
litó a intervenir en el debate en representación exclusiva del menor y así
lo hizo planteando su posición para que no se hiciera lugar a la extradi-
ción, y que, adicionalmente, el propio recurrente señaló, en ese acto pro-
cesal, que la forma en que iba a participar el niño quedó garantizado por
la intervención de la defensora de menores, lo que evidencia, además, una
conducta procesal contradictoria con la asumida en la instancia de grado.
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 279
345

FALLO DE LA CORTE SUPREMA

Buenos Aires, 10 de mayo de 2022.

Vistos los autos: “Castillo Padilla, Lucy Susy s/ extradición”.

Considerando:

1°) Que la jueza a cargo del Juzgado Nacional en lo Criminal y Co-


rreccional Federal nº 5 declaró procedente la extradición de la ciuda-
dana peruana Lucy Susy Castillo Padilla a su país de origen para ser
sometida a juicio por el delito de tráfico ilícito de drogas en agravio del
Estado y aplazando su entrega (fs. 897 y fundamentos a fs. 898/902).

2°) Que, contra esa decisión, interpuso recurso de apelación ordi-


nario el defensor particular de la requerida (fs. 907) que fue concedido
a fs.908 y fundado en esta instancia (fs. 912/915). A su turno, el señor
Procurador General de la Nación interino solicitó que se confirme el
auto apelado (fs. 917/919).

3°) Que los reparos de la parte recurrente para solicitar la impro-


cedencia del pedido de extradición solo se apoyan en la invocación
general y abstracta del “interés superior” del niño, sin referencia a
las particularidades del caso a la luz de los extremos de hecho que
confluyen y a la solución diseñada -sobre esa base, por la jueza del
caso, nada de lo cual ha sido controvertido, lo que priva de sustento al
agravio esgrimido.

4°) Que, en efecto, la crítica sobre el derecho del niño a ser oído y a
participar en el procedimiento no se hace cargo no sólo de que la a quo
–previo al juicio- dio intervención a la Defensoría Pública de Menores
e Incapaces (fs. 854), que la habilitó a intervenir en el debate “en re-
presentación exclusiva del menor” (fs. 899) y así lo hizo planteando su
posición para que no se hiciera lugar a la extradición (fs. 895) sino que,
adicionalmente, el propio recurrente señaló, en ese acto procesal, que
la forma en que iba a participar el niño quedó garantizado en el caso
“por la participación de la … defensora de menores, en representación
de Th.” (fs. 895) lo que evidencia, además, una conducta procesal con-
tradictoria con la asumida en la instancia de grado.
280 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

5°) Que, por lo demás, la jueza fue suficientemente explícita al se-


ñalar que “…una lectura integral del Convenio bajo análisis [la Con-
vención sobre los Derechos del Niño] refleja que el instrumento no
propone como única alternativa posible, en casos como el sub exami-
ne, la permanencia del progenitor del menor en el país. Caso contrario,
no se podría en ningún caso proceder a la extradición de extranjeros
con hijos menores de edad de nacionalidad argentina o que posean su
centro de vida en nuestro territorio” (fs. 899/vta.). También hizo va-
ler en el caso la postergación que contempla el artículo X, párrafo 2
del tratado bilateral (aprobado por ley 26.082) hasta tanto la requerida
haya cumplido la condena recaída en su contra en sede de la Repú-
blica Argentina, con vencimiento el 21 de noviembre de 2022 (fs. 902
y punto dispositivo II) e incorporó un “riguroso seguimiento respecto
del menor…en concordancia con los informes agregados a la causa”
(conf. fs. 902 y punto dispositivo III).

Por último refirió que, en la etapa de decisión, final se decidirá si


lo más favorable para el niño sea trasladarse a Perú junto a su mamá
(donde residen familiares directos de Castilla Padilla, conforme ella
lo manifestó a los Delegados Judiciales –fs. 863-) o permanecer en te-
rritorio nacional con su padre, quien reside en la Provincia de Buenos
Aires y trabaja en la CABA atento a que según el informe socio am-
biental de fecha más reciente -16 de octubre de 2019- surgía que ambos
progenitores tendrían contacto con el niño y que este último estaría
viendo a su papa dos o tres veces al mes, ocasiones en las que salen a
pasear, a comer y a la plaza (fs. 900). Teniendo en cuenta –además- que
existe una orden de expulsión de fecha 26 de abril de 2016 de la Direc-
ción Nacional de Migraciones que declaró irregular la permanencia de
la requerida en el territorio nacional con prohibición de reingreso con
carácter permanente (fs. 879/880vta.) sin que surja –tal como advierte
el señor Procurador General de la Nación interino- si esa decisión se
encuentra firme, extremo este último que el Tribunal entiende propi-
cio se constate en la instancia de grado con miras a la eventual deci-
sión que se adopta en la etapa final.

6°) Que, a la luz de lo así resuelto, el Tribunal advierte que, en su


pretensión de hacer valer el supuesto del inciso “b” del artículo 39 de
la ley 24.767, la defensa de la requerida se limitó a reiterar el argu-
mento ya esgrimido en sede oral sin hacerse cargo de centrar sus crí-
ticas –tal como correspondía- en la respuesta brindada por la jueza
de la causa –y que incluía un supuesto de aplazamiento fundado en el
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 281
345

tratado bilateral aplicable- con el fin de argumentar en qué medida la


solución diseñada en los términos de que da cuenta el considerando
que antecede era insuficiente a los fines que persigue. Máxime tenien-
do en cuenta que Castillo Padilla no solo se encuentra imputada en el
proceso extranjero al que se vincula este procedimiento de extradición
sino que, además, fue condenada en dos oportunidades en la Repúbli-
ca Argentina por infracción a la ley 23.737 de estupefacientes y, el 26 de
abril de 2016, la Dirección Nacional de Migraciones declaró irregular
su permanencia en la República Argentina ordenando su expulsión del
territorio nacional una vez cumplida la pena impuesta o cesado el inte-
rés judicial de su permanencia en el foro con prohibición de reingreso
con carácter permanente (fs. 900).

Por ello, de conformidad en lo pertinente con lo dictaminado por el


señor Procurador General de la Nación interino, el Tribunal resuelve:
Confirmar la resolución apelada que declaró procedente la extradición
de Lucy Susy Castillo Padilla a la República del Perú por delito contra
la salud pública de tráfico ilícito de drogas en agravio del Estado. Noti-
fíquese, tómese razón y devuélvase.

Horacio Rosatti — Carlos Fernando Rosenkrantz — Juan Carlos


Maqueda — Ricardo Luis Lorenzetti.

Recurso ordinario interpuesto por Lucy Susy Castillo Padilla, asistida por el Dr. Car-
los Alberto Eduardo Majdalani.
Tribunal de origen: Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal n° 5.

OLIVIERI, DORA NANCI y Otros c/ EN - (PROCURACIÓN


GENERAL de la NACIÓN) 110 120 CN s/ Empleo público

RECUSACION

Es manifiestamente improcedente el planteo de recusación sin expre-


sión de causa, pues a partir de la reforma que introdujo la ley 19.419 al
texto del artículo 14 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación,
no es posible recusar sin causa a los miembros de la Corte Suprema,
limitación que debe hacerse extensiva a quienes han aceptado ser jue-
282 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

ces del Tribunal de conformidad con el procedimiento dispuesto por el


artículo 22 del decreto-ley 1285/58.(*)

Brandt, María Claudia c/ Tribunal de Disciplina del Colegio de


Abogados de Córdoba s/ Recurso de queja

CADUCIDAD DE LA INSTANCIA

Es inadmisible el recurso de reposición interpuesto contra la decisión


que declaró la caducidad de la instancia del recurso de queja, pues de
los términos de la providencia que difirió el tratamiento de la queja re-
sulta claro que, para evitar la declaración de caducidad, la apelante de-
bía informar a la Corte sobre el trámite invocado, carga procesal que no
fue cumplida para mantener viva la instancia.(**)

Bureau Veritas Argentina S.A. y Otro c/ AGIP s/ Proceso de


conocimiento

MEDIDA CAUTELAR

El inicio de la ejecución fiscal que denuncia la actora no autoriza a revi-


sar la decisión de la Cámara que denegó la pretensión cautelar en razón
de la insuficiencia de elementos que permitieran apartarse del criterio
de particular estrictez que rige el examen de ese tipo de medidas cuan-
do se refieren a reclamos y cobros fiscales.(***)

(*) Sentencia del 16 de mayo de 2022. Ver fallo.


(**) Sentencia del 17 de mayo de 2022. Ver fallo.
(***) Sentencia del 17 de mayo de 2022. Ver fallo.
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 283
345

COMPETENCIA ORIGINARIA DE LA CORTE SUPREMA

La nueva medida precautoria requerida no puede ser admitida, si por


esa vía se pretende interferir en procesos judiciales ya existentes y
esa sería la consecuencia de proveer favorablemente la petición efec-
tuada en el ya mencionado escrito, dada la existencia del proceso eje-
cutivo allí denunciado

MEDIDA CAUTELAR

Aun cuando las decisiones por las que se admiten o rechazan solicitudes
de medidas precautorias crean un estado jurídico provisional, suscepti-
ble de revisión y modificación en cualquier etapa del juicio, para que se
abra esa posibilidad es necesario que hayan variado los presupuestos
que determinaron su admisión o rechazo, o que se hayan aportado nue-
vos elementos de juicio que señalen la inconveniencia de mantener la
sentencia dictada.

COMPETENCIA ORIGINARIA DE LA CORTE SUPREMA

Corresponde a la competencia originaria la causa iniciada contra la Ad-


ministración Gubernamental de Ingresos Públicos (AGIP) de la Ciudad
de Buenos Aires destinada a hacer cesar el estado de incertidumbre que
provoca la pretensión tributaria respecto del impuesto sobre los ingre-
sos brutos, pues si bien la demanda se dirige contra el citado organismo,
el objeto de la pretensión excede lo inherente a su función recaudadora,
por lo cual debe reconocérsele a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires
el carácter de parte sustancial, sin perjuicio del carácter de entidad au-
tárquica que reviste la AGIP, en tanto la cuestión planteada exigirá de-
terminar las potestades tributarias de la Ciudad, aspecto que excede el
inherente a la función de recaudación.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

COMPETENCIA ORIGINARIA DE LA CORTE SUPREMA

Corresponde a la competencia originaria la causa iniciada contra la


Administración Gubernamental de Ingresos Públicos (AGIP) de la
Ciudad de Buenos Aires destinada a hacer cesar el estado de incer-
tidumbre que provoca la pretensión tributaria respecto del impuesto
284 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

sobre los ingresos brutos, pues si bien la demanda tiene su origen


en normas y actos de naturaleza local, lo medular del planteo exige
esencial e ineludiblemente determinar, en forma previa, si la pre-
tensión tributaria de la Ciudad de gravar con el citado impuesto las
actividades desarrolladas por la actora en una central nuclear en el
marco del contrato celebrado con NASA, invade un ámbito que es
propio de la Nación, lo cual implica que la causa se encuentra entre
las especialmente regidas por la Constitución Nacional, a las que alu-
de el art. 2°, inc. 1°) de la ley 48.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

COMPETENCIA ORIGINARIA DE LA CORTE SUPREMA

Corresponde a la competencia originaria la causa iniciada contra la Ad-


ministración Gubernamental de Ingresos Públicos (AGIP) de la Ciudad
de Buenos Aires destinada a hacer cesar el estado de incertidumbre que
provoca la pretensión tributaria respecto del impuesto sobre los ingre-
sos brutos, pues en ella resultará esencial desentrañar el sentido y los
alcances de diversas cláusulas constitucionales, en particular, las del
art. 75, incs. 13, 18 y 30, de la Constitución Nacional, así como las de las
leyes 15.336 -que integra el marco regulatorio de la energía eléctrica- y
26.566, que revisten inequívoco carácter federal.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

COMPETENCIA ORIGINARIA DE LA CORTE SUPREMA

La Ciudad Autónoma de Buenos Aires tiene el mismo puesto que las


provincias en el sistema normativo que rige la jurisdicción de los tri-
bunales federales y, por lo tanto, el mismo derecho a la competencia
originaria de la Corte Suprema de Justicia de la Nación
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 285
345

DEFENSOR del PUEBLO de la PROVINCIA de BUENOS


AIRES c/ MINISTERIO de INFRAESTRUCTURA, VIVIENDA
y SERVICIOS PÚBLICOS s/ Legajo de apelación - recurso
de queja por denegación de recurso extraordinario de
inaplicabilidad de ley

SENTENCIA ARBITRARIA

Es arbitraria la sentencia que rechazó el recurso interpuesto si el ape-


lante argumentó de manera fundada que la resolución que impugna es
equiparable a una sentencia definitiva, en tanto ella impide que el proce-
so continúe hasta el dictado del fallo final y definitivo de la causa, pero,
no obstante ello, el a quo omitió considerar de manera razonada tal cir-
cunstancia y desestimó la vía recursiva mediante la invocación de una
fórmula dogmática, adunando meras citas de pronunciamientos y sin
demostrar mínimamente que en ellos se haya examinado, como hubiera
sido menester hacerlo, ante una pretensión colectiva, la legitimación del
Defensor del Pueblo de la Provincia para representar intereses de esa
índole, fueran o no homogéneos.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

RECURSO EXTRAORDINARIO

Es arbitraria la sentencia que rechazó el recurso interpuesto, pues aun


cuando el planteo remite a la interpretación de normas de derecho pú-
blico y procesal local, ajenas como regla a la instancia extraordinaria,
al haberse resuelto que no hay cabida en el expediente para procurar
una tutela cautelar colectiva, se objetó la legitimación del Defensor del
Pueblo de la Provincia para solicitarla en favor del conjunto de usuarios
cuyos derechos estimaba vulnerados.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

RECURSO EXTRAORDINARIO

En los casos aptos para ser conocidos en la instancia prevista en el art.


14 de la ley 48, la intervención del superior tribunal de provincia es ne-
cesaria en virtud de la regulación que el legislador hizo del art. 31 de la
Constitución Nacional, de modo que, en tales supuestos, la legislatura
286 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

y la jurisprudencia de sus tribunales no pueden impedir el acceso al


máximo tribunal de la justicia local.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

RECURSO EXTRAORDINARIO

Las cuestiones referidas a la admisibilidad de recursos locales no son,


en principio, revisables en la instancia extraordinaria, ya que por su
índole no exceden el marco de las facultades propias de los jueces de
la causa, máxime cuando se trata de pronunciamientos de superiores
tribunales de provincia, en que la doctrina de arbitrariedad es de apli-
cación particularmente restringida, sin embargo, tal criterio admite ex-
cepción cuando la sentencia impugnada conduce, sin fundamentación
adecuada, a una restricción sustancial de la vía utilizada por el justicia-
ble y afecta irremediablemente el derecho de defensa en juicio.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

Dictamen de la Procuración General

Suprema Corte:

-I-
A fs. 225/230 del expediente principal al que me remitiré en ade-
lante, la Suprema Corte de la Provincia de Buenos Aires, por mayoría,
desestimó la queja planteada por el Defensor del Pueblo de la Provin-
cia de Buenos Aires.
Surge de la sentencia que dicho organismo dedujo una pretensión
anulatoria contra la Provincia de Buenos Aires (Ministerio de Infraes-
tructura y Servicios Públicos) con el objeto de obtener la declaración
de nulidad de la resolución 419/17 que dispuso la aplicación de los nue-
vos cuadros tarifarios en esa provincia y solicitó como medida cautelar
o pre-cautelar la suspensión inmediata del acto impugnado, atento al
peligro en la afectación de los intereses económicos de los usuarios.
El Juzgado en lo Contencioso Administrativo N° 1 del Departamen-
to Judicial de La Plata hizo lugar a la pre-cautelar solicitada, suspen-
diendo los efectos de la resolución 149/17, en cuanto aprobó los nuevos
valores del cuadro tarifario de EDELAP S.A., EDEN S .A. Y EDEA
S.A., sin que ello implicara afectación alguna a los usuarios beneficia-
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 287
345

rios de la denominada “tarifa social”, de los “electrodependientes”, ni


de las entidades de bien público (ley 27.218).
La Cámara de Apelación del fuero, por mayoría, revocó la decisión,
hizo lugar a los agravios de la Provincia y dejó sin efecto la medida
cautelar, sobre la base de interpretar que el vasto y heterogéneo uni-
verso de usuarios del servicio eléctrico no bastaba ni brindaba moti-
vo suspensión del cuadro tarifario objeto que eventualmente podría
razonable para abastecer la controvertido en la causa, solicitarse en
el marco de la defensa individual del interés de cada usuario que se
sintiera afectado por la resolución impugnada.
La Suprema Corte, en su mayoría, ante la apelación del actor, re-
chazó la queja que éste planteó contra la desestimación del recurso
de inaplicabilidad de ley deducido contra la sentencia de la Cámara
del fuero.
Para resolver de tal modo, los magistrados, que integraron tal ma-
yoría, sostuvieron que las decisiones referidas a medidas cautelares
no revisten carácter definitivo en los términos del art. 278 del Código
de rito provincial. Así pues, señalaron que “en tal sentido no se obser-
va en el sub lite, en que el tribunal de alzada revocó la medida cautelar
dictada por el juez de grado -con sustento en la ausencia de deter-
minación de un aspecto homogéneo del grupo de individuos que se
pretende abarcar, desde la perspectiva de (la) afectación patrimonial
invocada, en atención a la diversidad de categorías o clases de usua-
rios y de tarifas contempladas-, motivos de excepción que justifiquen
apartarse de tal criterio”.
Por su parte, los jueces Negri y Soria (que votaron en forma sepa-
rada aunque con argumentos similares), entendieron que la decisión
de la Cámara debía considerarse sentencia equiparable a definitiva.
En lo que aquí interesa afirmaron que ello era así, pues se había con-
cluido en la falta de legitimación procesal del Defensor del Pueblo de
la Provincia para promover la demanda, cercenando de modo irreme-
diable el reconocimiento o restablecimiento de los derechos de inci-
dencia colectiva en general cuya tutela dicho órgano procuraba tute-
lar, fundados en los arts. 55 de la Constitución de la provincia, 12, 14 inc.
f y concordantes de la ley 13.834 Y sus reformas, lo cual se proyectaba
necesariamente sobre el desarrollo ulterior del proceso.

-II-
A fs. 232/250, el actor interpuso recurso extraordinario contra tal
decisión, el que denegado (fs. 261/262) da lugar a la presente queja.
288 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

Aduce en prieta síntesis que el recurso que deduce se interpone


contra una sentencia equiparable a definitiva, ya que al permitir la
continuidad del cobro de la tarifa provoca un agravio de casi imposible
reparación ulterior al impedir la tutela oportuna y eficaz de la clase
representada en esta causa colectiva.
Sostiene que al haberse confirmado la sentencia de la Cámara en
lo que se refiere a la inexistencia de caso colectivo, se denegó su le-
gitimación para accionar en defensa de esos intereses, menoscaban-
do el objeto encomendado por el arto 55 de la Constitución provincial.
Ello, afirma, se proyecta necesariamente sobre el desarrollo ulterior
del proceso, puesto que se lo priva de aptitud procesal para continuar
el trámite de la pretensión colectiva principal, siendo demostrativo así
del carácter definitivo de lo decidido.

-III-
V.E., ha establecido que las cuestiones referidas a la admisibilidad
de recursos locales no son, en principio, revisables en esta instancia ex-
traordinaria, ya que por su índole no exceden el marco de las facultades
propias de los jueces de la causa (Fallos: 302:1134; 308:1253; 311:519
y 926, entre otros), máxime cuando se trata de pronunciamientos de
superiores tribunales de provincia, en que la doctrina de arbitrariedad
es de aplicación particularmente restringida (Fallos: 302:418; 305:515;
306:501; 307;1100; 313:493).
Sin embargo, tal criterio admite excepción cuando la sentencia im-
pugnada conduce, como a mi modo de ver ocurre en el caso, sin fun-
damentación adecuada a una restricción sustancial de la vía utilizada
por el justiciable y afecta irremediablemente el derecho de defensa en
juicio (Fallos: 320:2089; 323:1449; 324:3612).
En tal sentido, advierto que el apelante argumentó de manera fun-
dada que es posible equiparar la resolución que impugna a una sen-
tencia definitiva, toda vez que ella impide que el proceso continúe has-
ta el dictado del fallo final y definitivo de la causa. No obstante, el a quo
omitió considerar de manera razonada que, en concreto, la decisión
cuestionada impide la continuación del proceso, y desestimó la vía re-
cursiva mediante la invocación de una fórmula dogmática, adunando
meras citas de pronunciamientos de ese tribunal sin demostrar míni-
mamente que en ellos se haya examinado, como hubiera sido menes-
ter hacerlo en el sub lite ante una pretensión colectiva, la legitimación
del Defensor del Pueblo de la Provincia para representar intereses de
esa índole, fueran o no homogéneos.
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 289
345

En consecuencia, entiendo que la sentencia carece de sustento


suficiente para ser considerada como un acto jurisdiccional válido y
merece ser descalificada en los términos de la doctrina de la arbitra-
riedad (Fallos: 314:737; 320:2451, 2662; 324:3839, entre muchos otros).
Sentado ello, cabe agregar que el a quo invocó esas supuestas
limitaciones de derecho procesal local para rehusar el conocimien-
to del planteo de fondo de la cautelar que presentó el actor, lo que
comprende un supuesto de arbitrariedad que la Corte ha admitido
como medio idóneo para resguardar la garantía de defensa en juicio
y del debido proceso, al exigir que las sentencias sean fundadas y
constituyan una derivación razonada del derecho vigente con apli-
cación a las circunstancias probadas de la causa (Fallos: 319:103;
342:1372, entre otros).
En ese sentido, aun cuando el planteo remite a la interpretación
de normas de derecho público y procesal local, ajenas como regla a la
instancia extraordinaria, aprecio que al haberse resuelto que no hay
cabida en este expediente para procurar una tutela cautelar colectiva,
se objetó la legitimación del órgano para solicitarla en favor del con-
junto de usuarios cuyos derechos estimaba vulnerados.
Por lo expuesto, y sin que ello implique expresar opinión o abrir
juicio sobre la legitimación del Defensor del Pueblo de la Provincia ni
sobre el fondo del asunto, encuentro fundada la tacha de arbitrariedad
alegada por el recurrente, lo que lleva a poner de resalto el criterio de
V.E. a partir de los precedentes “Strada” y “Di Mascio” (Fallos: 308:490
y 311:2478, respectivamente), por los cuales se estableció que en los
casos aptos para ser conocidos en la instancia prevista en el art. 14
de la ley 48, la intervención del superior tribunal de provincia es nece-
saria en virtud de la regulación que el legislador hizo del art. 31 de la
Constitución Nacional, de modo que, en tales supuestos, la legislatura
y la jurisprudencia de sus tribunales no pueden impedir el acceso al
máximo tribunal de la justicia local (Fallos: 330:4476).

-IV-
Por las consideraciones que anteceden, opino que corresponde de-
clarar formalmente admisible el recurso extraordinario, hacer lugar
a la queja y revocar el pronunciamiento apelado para que, por quien
corresponda, se dicte uno nuevo conforme a derecho. Buenos Aires, 9
de junio de 2020. Laura M. Monti.
290 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

FALLO DE LA CORTE SUPREMA

Buenos Aires, 17 de mayo de 2022.

Vistos los autos: “Recurso de hecho deducido por la actora en la


causa Defensor del Pueblo de la Provincia de Buenos Aires c/ Ministe-
rio de Infraestructura, Vivienda y Servicios Públicos s/ legajo de ape-
lación - recurso de queja por denegación de recurso extraordinario de
inaplicabilidad de ley”, para decidir sobre su procedencia.

Considerando:

Que esta Corte comparte, en lo sustancial, los fundamentos y con-


clusiones del dictamen de la señora Procuradora Fiscal, al cual se re-
mite por razones de brevedad.

Por ello, de conformidad en lo pertinente con el referido dicta-


men, se hace lugar a la queja, se declara procedente el recurso ex-
traordinario interpuesto y se deja sin efecto la sentencia apelada.
Con costas. Notifíquese y vuelvan los autos a la instancia de origen
para que, por quien corresponda, se dicte un nuevo pronunciamiento
con arreglo al presente.

Horacio Rosatti — Carlos Fernando Rosenkrantz — Juan Carlos


Maqueda.

Recurso de queja interpuesto por el Defensor del Pueblo de la Provincia de Buenos


Aires, parte actora en autos, representado por los Dres. Mariana Alfonsina Dandlen
y Gabriel Raúl Tubío, en el doble carácter de letrados apoderados y patrocinantes.
Tribunal de origen: Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires.
Tribunales que intervinieron con anterioridad: Cámara de Apelación en lo Conten-
cioso Administrativo del Departamento Judicial de La Plata, Provincia de Buenos
Aires - Juzgado en lo Contencioso Administrativo n° 1 del Departamento Judicial
de La Plata, Provincia de Buenos Aires.
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 291
345

Formosa, Provincia de c/ Estado Nacional s/ Acción declarativa


de inconstitucionalidad

COMPETENCIA ORIGINARIA DE LA CORTE SUPREMA

Corresponde a la competencia originaria de la Corte prevista en el art.


117 de la Constitución Nacional toda vez que la provincia -a quien le co-
rresponde la competencia originaria de la Corte, de conformidad con el
art. 117 de la Constitución Nacional- demanda al Estado Nacional, que
tiene derecho al fuero federal según lo dispuesto en el art. 116 de la Ley
Fundamental, por lo cual la única forma de conciliar ambas prerrogati-
vas jurisdiccionales es sustanciar la demanda en la instancia originaria.

MEDIDA CAUTELAR

Cabe rechazar la medida cautelar peticionada por la provincia tendiente


a que se suspendan los efectos de las resoluciones del Instituto Nacio-
nal de Asuntos Indígenas que otorgaron personería jurídica a ciertas
comunidades indígenas y que se ordene el cese de toda actividad que
implique un menoscabo de los derechos de la provincia en materia de
inscripción de personerías jurídicas de comunidades indígenas o gru-
pos de personas asentadas en su territorio, pues las constancias apor-
tadas resultan insuficientes para considerar configurados en el caso los
requisitos peligro en la demora y verosimilitud en el derecho invocado.

MEDIDA CAUTELAR

Quien que pretenda la tutela anticipada proveniente de una medida pre-


cautoria debe acreditar prima facie la existencia de verosimilitud en el
derecho invocado y el peligro irreparable en la demora, ya que resulta
exigible que se evidencien fehacientemente las razones que justifican
resoluciones de esa naturaleza.

MEDIDA DE NO INNOVAR

Toda vez que por medio de una prohibición de innovar se pretende mo-
dificar el statu quo existente, su admisibilidad reviste carácter excep-
cional, de modo que los recaudos de viabilidad de las medidas precau-
292 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

torias deben ser ponderados con especial prudencia, ello, en tanto su


concesión altera el estado de hecho o de derecho existente al tiempo de
su dictado y configura un anticipo de jurisdicción favorable respecto del
fallo final de la causa.

PELIGRO EN LA DEMORA

El examen de la concurrencia del peligro en la demora exige una apre-


ciación atenta de la realidad comprometida, con el objeto de establecer
cabalmente si las secuelas que llegaran a producir los hechos que se
pretenden evitar pueden restar eficacia al ulterior reconocimiento del
derecho en juego, originado por la sentencia definitiva.

MEDIDA CAUTELAR

Las medidas cautelares no proceden, en principio, respecto de actos


administrativos o legislativos habida cuenta de la presunción de validez
que ostentan.

FALLO DE LA CORTE SUPREMA

Buenos Aires, 17 de mayo de 2022.

Autos y Vistos; Considerando:

1°) Que, a fs. 40/78, la Provincia de Formosa promueve acción de-


clarativa de inconstitucionalidad en los términos del art. 322 del Códi-
go Procesal Civil y Comercial de la Nación contra el Estado Nacional
(Ministerio de Justicia e Instituto Nacional de Asuntos Indígenas), con
el fin de obtener que se deje sin efecto la decisión del Ministerio de
Justicia y Derechos Humanos por la que, mediante su silencio, recha-
zó el recurso interpuesto contra la resolución del Instituto Nacional
de Asuntos Indígenas NO-2018-65046001-APN-INAI#MJ que, a su vez,
había desestimado la nulidad planteada por la aquí accionante res-
pecto de las resoluciones MDSyMA 54/01, INAI 39/02, INAI 3/04, INAI
5/04, INAI 339/09, INAI 68/09, INAI 76/09, INAI 499/11, INAI 30/17, INAI
182/17 e INAI 184/17 y, asimismo, había negado el requerimiento de
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 293
345

suspensión de todos los trámites de inscripción centralizada de las


personerías jurídicas que importan a la Provincia de Formosa.

Asimismo, la parte actora solicita que se declare la inconstitucio-


nalidad de las referidas resoluciones y que se ordene a la demanda-
da que actúe con el debido respeto de los poderes concurrentes de
la provincia en materia de inscripción de personerías jurídicas de
comunidades indígenas (art. 75, inc. 17, de la Constitución Nacional),
otorgándole la posibilidad previa de incorporar prueba y controlar su
producción, respecto de los elementos exigibles para tener por confor-
mada una comunidad, velar por el cumplimiento de requerimientos
que importan a la administración local y plantear las observaciones
que considere pertinentes a los estatutos que rigen la vida de cada
agrupación requirente.

Aduce que, al dictar las resoluciones impugnadas el Instituto Na-


cional de Asuntos Indígenas vulneró el sistema constitucional federal
y la competencia de la Provincia de Formosa en el marco de las facul-
tades concurrentes establecidas por el art. 75, inc. 17, de la Constitu-
ción Nacional. Agrega que tales actos administrativos resultan nulos
por carecer de causa y haber sido dictados en violación de la normati-
va aplicable.

Expresa que el caso de la personería jurídica otorgada a la Comu-


nidad Qom Potae Napocna Navogoh, por medio de la resolución INAI
499/11, implica una cuestión de derecho de extrema gravedad institu-
cional en cuanto allí se sostiene “sin el menor sustento fáctico ni jurí-
dico, una ocupación territorial irreal por parte de la persona jurídica
que allí se consagra”.

Refiere que, a través de la recepción de la comunicación titulada


“Aviso Inscripción Personería Jurídica [Link]. Comunidad Tisju´cat
(Nivaclé-Formosa)”, el presidente del Instituto Nacional de Asuntos
Indígenas le anunció a la provincia que el organismo se encuentra eva-
luando la posibilidad de inscribir en su registro a una presunta comu-
nidad indígena “perteneciente al pueblo Nivaclé” dentro del territorio
formoseño. Señala que los antecedentes del caso son ignorados por la
provincia y que no posee dato alguno que permita afirmar que en su
territorio existan otras comunidades o grupos de personas de otros
pueblos originarios distintos a los Wichí, Toba (Qom) y Pilagá.
294 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

Afirma que tal proceder contraría las directrices expuestas por


esta Corte en el precedente de Fallos: 341:1148, toda vez que el intento
de reconocimiento de un pueblo indígena en el territorio formoseño es
un acto que pretende anular el ejercicio de poderes de gobierno que la
provincia no ha delegado.

Solicita la citación al proceso en calidad de terceros de los grupos


de personas cuyas personerías jurídicas fueron reconocidas median-
te los actos administrativos cuestionados. Ello, previa disposición en
carácter de diligencia preliminar, de la remisión de los expedientes ad-
ministrativos en cuyo marco tramitó la inscripción de las personerías
jurídicas cuestionadas, por cuanto afirma desconocer sus domicilios.

Finalmente, peticiona que se dicte una medida cautelar por la cual,


hasta tanto recaiga sentencia definitiva, se suspendan los efectos de
las resoluciones impugnadas, así como de todos los trámites de ins-
cripción centralizada de las personerías jurídicas que importan a la
Provincia de Formosa y, asimismo, que se ordene el cese de toda acti-
vidad que implique un menoscabo de los derechos de la provincia en
materia de inscripción de personerías jurídicas de comunidades indí-
genas o grupos de personas asentadas en su territorio.

2°) Que, a fs. 86/87 obra el dictamen de la señora Procuradora


Fiscal quien, en atención a la naturaleza de las partes que han de
intervenir en el pleito, propicia la declaración de la competencia ori-
ginaria del Tribunal.

En efecto, toda vez que la Provincia de Formosa -a quien le co-


rresponde la competencia originaria de la Corte, de conformidad con
el art. 117 de la Constitución Nacional- demanda al Estado Nacional,
que tiene derecho al fuero federal según lo dispuesto en el art. 116 de
la Ley Fundamental, considera que la única forma de conciliar ambas
prerrogativas jurisdiccionales es sustanciar la demanda en esta ins-
tancia (Fallos: 313:98 y 551; 317:746; 320:2567; 323:1110; 331:1427, entre
muchos otros).

3°) Que, en mérito a los argumentos y la conclusión del dictamen


de la señora Procuradora Fiscal precedentemente referidos y a los
que es menester remitir a fin de evitar repeticiones innecesarias, la
presente causa corresponde a la competencia originaria de esta Corte
prevista en el art. 117 de la Constitución Nacional.
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 295
345

4°) Que a los fines de decidir acerca de las citaciones de terceros


peticionadas en el punto V del escrito de demanda, habrá de disponer-
se la diligencia requerida en el punto XI.

5°) Que con respecto a la medida cautelar solicitada cabe recordar


que este Tribunal ha establecido que quien que pretenda la tutela an-
ticipada proveniente de una medida precautoria debe acreditar prima
facie la existencia de verosimilitud en el derecho invocado y el peligro
irreparable en la demora, ya que resulta exigible que se evidencien
fehacientemente las razones que justifican resoluciones de esa natu-
raleza (Fallos: 340:1129, entre muchos otros).

6°) Que en casos como el de autos, en el que por medio de una


prohibición de innovar se pretende modificar el statu quo existente,
su admisibilidad reviste carácter excepcional, de modo que los recau-
dos de viabilidad de las medidas precautorias deben ser ponderados
con especial prudencia. Ello, en tanto su concesión altera el estado de
hecho o de derecho existente al tiempo de su dictado y configura un
anticipo de jurisdicción favorable respecto del fallo final de la causa
(Fallos: 341:1717).

Asimismo, el Tribunal ha señalado que esta clase de medidas


cautelares no proceden, en principio, respecto de actos administra-
tivos o legislativos habida cuenta de la presunción de validez que os-
tentan (CSJ 2239/2018 “Swift Argentina S.A. c/ Entre Ríos, Provincia
de s/ acción declarativa de certeza”, del 18 de marzo de 2021, entre
muchos otros).

7º) Que, por otro lado, el examen de la concurrencia del segun-


do requisito mencionado en el considerando 5° exige una apreciación
atenta de la realidad comprometida, con el objeto de establecer ca-
balmente si las secuelas que llegaran a producir los hechos que se
pretenden evitar pueden restar eficacia al ulterior reconocimiento del
derecho en juego, originado por la sentencia definitiva (“Porta Hnos.
S.A.”, Fallos: 344:355), entre otros).

8º) Que las constancias aportadas por la demandante resultan in-


suficientes –en este estado- para considerar configurados en el caso
los requisitos señalados, tanto más si se considera –en el marco de
examen de la pretensión cautelar- la documentación obrante a fs. 4/8.
296 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

Ello, sin perjuicio de las decisiones que pueda adoptar esta Corte
en el futuro en función de los antecedentes que se incorporen a la cau-
sa, según la diligencia ordenada en el cons. 4°) precedente.

Por lo expuesto y de conformidad con lo dictaminado por la seño-


ra Procuradora Fiscal, se resuelve: I. Declarar que la presente cau-
sa corresponde a la competencia originaria de esta Corte. II. Correr
traslado de la demanda interpuesta contra el Estado Nacional, que se
sustanciará por la vía del proceso ordinario, por el plazo de sesenta
días (arts. 338 y concordantes, del Código Procesal Civil y Comercial
de la Nación). Para su comunicación, líbrese oficio al señor Ministro de
Justicia y Derechos Humanos de la Nación. III. Librar el oficio solici-
tado a fs. 75 vta. pto. XI, al Instituto Nacional de Asuntos Indígenas. IV.
Desestimar, en este estado, la medida cautelar solicitada. Notifíquese
y comuníquese a la Procuración General de la Nación.

Horacio Rosatti — Carlos Fernando Rosenkrantz — Juan Carlos


Maqueda — Ricardo Luis Lorenzetti.

Parte actora: Provincia de Formosa, representada por el Dr. Santiago Bertinat Gonnet.
Parte demandada: Estado Nacional, no presentado en autos.

K., M. A. c/ G., R. H. s/ Divorcio

FUERO DE ATRACCION

Toda vez que los pleitos vinculados con el divorcio del causante concier-
nen a deudas personales de éste -además de tener evidente conexión
entre sí-, deben ser evaluadas por el juez de la sucesión.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-(*)

(*) Sentencia del 17 de mayo de 2022. Ver fallo.


DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 297
345

FUERO DE ATRACCION

Las disposiciones que rigen el fuero de atracción del sucesorio son


imperativas o de orden público y tienden a facilitar la liquidación del
patrimonio hereditario tanto en beneficio de los acreedores como de la
sucesión, por lo que no pueden ser dejadas de lado ni aun por convenio
entre las partes.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

FUERO DE ATRACCION

El proceso sucesorio atrae las acciones personales iniciadas con ante-


rioridad al deceso del causante -art. 3284, inc. 4°, del Código Civil dero-
gado-; regla que se ajusta a lo dispuesto por el artículo 2336 del Código
Civil y Comercial.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

L., A. E. en rep. de su hijo M. L. B. A. c/ ESTADO NACIONAL -


PROGRAMA FEDERAL de SALUD - DIRECCIÓN NACIONAL
de PRESTACIONES MÉDICAS y Otro s/ Amparo ley 16.986

COMPETENCIA

El juez no se encuentra habilitado para reexaminar su competencia si


ya mediaba un pronunciamiento sobre el fondo del asunto, y el planteo a
raíz del cual declinó seguir entendiendo es una prolongación del objeto
de las actuaciones sustanciadas ante el tribunal.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-(*)

CONFLICTO DE COMPETENCIA

El tribunal que previno debe entender en los aspectos relacionados


con la ejecución de la sentencia, pues ello favorece la seguridad jurídi-

(*) Sentencia del 17 de mayo de 2022. Ver fallo.


298 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

ca y la economía y concentración procesal, más aun, tratándose de un


amparo en el que se debatieron prestaciones de salud para un menor
con discapacidad.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

CONFLICTO DE COMPETENCIA

Si bien el artículo 352, 2ª parte, del Código Procesal autoriza a los jue-
ces federales a declarar su incompetencia en cualquier estado del pro-
ceso, el ejercicio de esa facultad deviene impropio cuando el litigio ha
concluido mediante el dictado de la sentencia, pues sin perjuicio del or-
den público implicado en las normas que rigen la competencia federal,
la misma índole revisten los preceptos legales que tienden a lograr la
pronta conclusión de los litigios, en tanto no se opongan a ello principios
fundamentales que pudieran impedirlo.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

CONFLICTO DE COMPETENCIA

Las cuestiones de competencia entre los tribunales de distintas cir-


cunscripciones territoriales deben ser resueltas por aplicación de las
normas nacionales de procedimiento.
-Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite-

Martel, Osvaldo Benito y Otros s/ Averiguación de delito

DELITOS CONTRA LA INTEGRIDAD SEXUAL

Es arbitraria sentencia que excluyó de la coautoría en los hechos de


violencia sexual a quienes a través de su acción hubieran brindado un
aporte fundamental para la ocurrencia del hecho y hubieran tenido
dominio del hecho, limitando ese reproche únicamente al sujeto que
corporalmente realiza el acto, pues ello exigía una fundamentación se-
ria que atendiera no solo a la incidencia que los particulares hechos
tenidos por probados tenía para la correcta subsunción del asunto sino
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 299
345

de modo especial a los estándares constitucionales e internacionales


relativos al deber de sancionar adecuadamente los delitos de lesa hu-
manidad y en materia de igualdad de género (Voto de los jueces Ma-
queda y Lorenzetti).

DELITOS CONTRA LA INTEGRIDAD SEXUAL

Es arbitraria sentencia que excluyó de la coautoría en los hechos de


violencia sexual a quienes a través de su acción hubieran brindado un
aporte fundamental para la ocurrencia del hecho y hubieran tenido do-
minio del hecho, limitando ese reproche únicamente al sujeto que corpo-
ralmente realiza el acto, pues atendiendo a las concretas circunstancias
de modo y contexto en que los ataques sexuales a las víctimas fueran
tenidas por probadas, la interpretación que realiza el a quo relativa a la
mencionada exclusión de la coautoría en los hechos de violencia sexual
carece de todo juicio de logicidad que pudiera sustentarla (Voto de los
jueces Maqueda y Lorenzetti).

SENTENCIA ARBITRARIA

El mero dato de que la exclusión de la condena por violación y abuso


sexual carezca -tal como lo afirmó el a quo- de incidencia en el monto
de la pena impuesta, dado que los mismos hechos habían sido también
calificados en concurso ideal con los delitos de tormentos agravados,
no repercute en el deber de fundamentación, pues el proceso de juz-
gamiento de los actos que formaron parte del ataque perpetrado por el
Estado argentino contra la población civil durante la pasada dictadura
constituye una pieza central de nuestra democracia, cuya singular im-
portancia impone la correcta aplicación del derecho penal sustantivo
(Voto de los jueces Maqueda y Lorenzetti).

DELITOS CONTRA LA INTEGRIDAD SEXUAL

Dado que la violencia sexual puede constituir además tortura, la falta de


reproche a este respecto debe estar debidamente justificada pues de lo
contrario -como ha dicho la Corte Interamericana de Derechos Huma-
nos- se envía el mensaje de que la violencia contra la mujer es tolerada,
lo que favorece su perpetuación y la aceptación social del fenómeno, el
sentimiento y la sensación de inseguridad en las mujeres, así como una
persistente desconfianza de éstas en el sistema de administración de
300 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

justicia (Voto de los jueces Maqueda y Lorenzetti).

DELITOS CONTRA LA INTEGRIDAD SEXUAL

La violencia sexual puede ser utilizada como una forma de control so-
cial, como una táctica destinada a humillar, dominar, atemorizar, disper-
sar o reasentar por la fuerza a miembros civiles de una comunidad o
grupo étnico y como un medio simbólico para humillar a la parte contra-
ria o como un medio de castigo y represión pues, además de afectar a las
mujeres de forma directa, puede tener el objetivo de causar un efecto en
la sociedad a través de esas violaciones y dar un mensaje o lección, en
tanto las consecuencias de la violencia sexual suelen trascender de la
víctima (Voto de los jueces Maqueda y Lorenzetti).

DELITOS CONTRA LA INTEGRIDAD SEXUAL

El derecho internacional humanitario y de los derechos humanos, en


diversos tratados y documentos prescriben la obligación por parte de
toda la comunidad internacional de perseguir, investigar y sancionar
adecuadamente a los responsables de cometer delitos que constitu-
yen graves violaciones a los derechos humanos (Voto de los jueces
Maqueda y Lorenzetti).

DELITOS CONTRA LA INTEGRIDAD SEXUAL

Dado que debe tenerse en cuenta la calidad de las damnificadas en


el sentido de su pertenencia a un conjunto que aparece como vícti-
ma de un ataque generalizado y sistemático, así como también que
han sido secuestradas por grupos ilegales de tareas y recluidas en
lugares que operaban como centros ilegales de detención, donde fue-
ron sometidas a diversos actos delictivos -entre ellos abuso sexual
y violación-, el juzgamiento de los hechos imputados debe necesa-
riamente efectuarse con perspectiva de género, aspecto que resulta
de obligatoria consideración en virtud de los compromisos interna-
cionales asumidos por nuestro país, conforme a lo establecido en la
Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la
Violencia contra La Mujer -Convención de Belem do Pará- (Voto de
los jueces Maqueda y Lorenzetti).
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 301
345

DELITOS CONTRA LA INTEGRIDAD SEXUAL

La ineficacia judicial frente a casos individuales de violencia contra las


mujeres como la invisibilización de la violencia sexual en el proceso pe-
nal constituyen en sí mismas actos de discriminación de la mujer en el
acceso a la justicia que revelan que la investigación no ha sido conduci-
da con una perspectiva de género de acuerdo a las obligaciones especia-
les impuestas por la Convención de Belem do Pará (Voto de los jueces
Maqueda y Lorenzetti).

DELITOS CONTRA LA INTEGRIDAD SEXUAL

A partir del momento en que un Estado ratifica la Convención de Belem


do Pará tiene el deber de garantizar el derecho de acceso a la justicia
conforme a las obligaciones específicas que le imponen la convención
especializada en materia de prevención y sanción de la violencia contra
la mujer, la que especifica y complementa las obligaciones que tiene el
Estado con respecto al cumplimiento de los derechos consagrados en la
Convención Americana sobre Derechos Humanos, así como el corpus
juris internacional en materia de protección de la integridad personal
(Voto de los jueces Maqueda y Lorenzetti).

DELITOS CONTRA LA INTEGRIDAD SEXUAL

La violencia sexual no debe ser tratada como un delito colateral, sino


que su investigación debe formar parte de cada etapa de la estrategia
global de investigación de posibles torturas, crímenes de lesa humani-
dad que pudieran haberse cometido y que, a tal efecto, se deben inves-
tigar posibles vínculos entre los responsables directos de la violencia
sexual y sus superiores jerárquicos, así como la existencia de compo-
nentes que demostrarían una intención discriminatoria (Voto de los jue-
ces Maqueda y Lorenzetti).

DELITOS DE LESA HUMANIDAD

Existe un doble orden de razones convencionales y constitucionales


por las que el Estado argentino tiene el imperativo impostergable de
investigar y sancionar las gravísimas violaciones masivas a los dere-
chos humanos cometidas durante la última dictadura militar que confi-
guran delitos de lesa humanidad y que, a tal efecto, no solo no se pueden
302 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

oponer normas internas que obstaculicen el enjuiciamiento y eventual


castigo de los responsables sino que además está vedada la adopción de
cualquier otro tipo de medidas que disuelvan la posibilidad de reproche
(Voto de los jueces Maqueda y Lorenzetti).

DELITOS CONTRA LA INTEGRIDAD SEXUAL

La jurisprudencia de los distintos tribunales penales internacionales


de la que emana que el concepto de autor tipificado en sus respec-
tivos estatutos fue interpretado, respecto de los delitos de violación
y abuso sexual, como incluyendo a quienes intervinieron en los he-
chos de un modo decisivo para dominar su ocurrencia aun cuando
no desplegaran personalmente el ataque sexual (Voto de los jueces
Maqueda y Lorenzetti).

SENTENCIA ARBITRARIA

Es arbitraria sentencia que excluyó de la coautoría en los hechos de


violencia sexual a quienes a través de su acción hubieran brindado un
aporte fundamental para la ocurrencia del hecho y hubieran tenido
dominio del hecho, limitando ese reproche únicamente al sujeto que
corporalmente realiza el acto, pues ello implicaría contrariar tanto el
deber de juzgar y sancionar adecuadamente los delitos de lesa huma-
nidad como una de las obligaciones que asumió el Estado al aprobar la
Convención de Belem do Pará para cumplir con los deberes de prevenir,
investigar y sancionar sucesos como los aquí considerados (Voto de los
jueces Maqueda y Lorenzetti).

DELITOS CONTRA LA INTEGRIDAD SEXUAL

Es arbitraria la sentencia que expresó que el reproche penal en calidad


de autor de los delitos de abuso deshonesto y violación debe quedar li-
mitado a quienes corporalmente ejecutan el ataque sexual, pues para
excluir la autoría criminal en estos casos en particular, la decisión ame-
ritaba -cuanto menos- ponderar la incidencia del contexto en que estos
delitos fueron cometidos (si este tipo de conductas estaba previsto como
parte del plan sistemático que entonces se ejecutaba en nuestro país, si
la situación de clandestinidad en que podía operarse conllevaba algún
tipo de expectativa de impunidad respecto de conductas que fueran aje-
nas al plan, etc.) y, principalmente, si cualquiera de las circunstancias
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 303
345

derivadas del citado contexto modificaba, en forma alguna, las implican-


cias que la sentencia reconoció a la categoría de delitos de propia mano
elaborada por la doctrina penal tradicional, en términos de autoría cri-
minal en los delitos imputados (Voto del juez Rosatti).

DELITOS CONTRA LA INTEGRIDAD SEXUAL

La sentencia que excluyó la condena impuesta a los acusados como


autores mediatos de los delitos de abuso deshonesto y violación, ar-
gumentando que se trataba de aquellos delitos denominados como de
propia mano es arbitraria, pues con esa sola referencia y sin siquiera
fundamentar la inclusión de sendas figuras penales en la categoría de
delitos de propia mano -máxime cuando doctrinariamente se sostienen
concepciones opuestas a ello- excluyó la imputación de responsabilidad
penal por coautoría mediata por dominio funcional del hecho sobre la
que se había basado la condena, juntamente con cualquier otra forma
de atribución de responsabilidad en el plano de la autoría criminal, por
entender que -en estos delitos- el reproche penal en calidad de autor
debe quedar limitado a quienes corporalmente ejecutan el ataque se-
xual (Voto del juez Rosatti).

DELITOS CONTRA LA INTEGRIDAD SEXUAL

Es arbitraria la sentencia que excluyó la condena impuesta a los acu-


sados como autores mediatos de los delitos de abuso deshonesto y vio-
lación, argumentando que se trataba de aquellos delitos denominados
como de propia mano, pues no brindó ninguna explicación compatible
con las normas sustantivas que rigen los hechos juzgados para, aun en
su propio entendimiento, ignorar las restantes posibilidades que ofrece
el capítulo respectivo del Código Penal (Voto del juez Rosatti).

DELITOS CONTRA LA INTEGRIDAD SEXUAL

Es arbitraria la sentencia que excluyó la condena impuesta a los acu-


sados como autores mediatos de los delitos de abuso deshonesto y vio-
lación, argumentando que se trataba de aquellos delitos denominados
como de propia mano, pues incluso para el supuesto en que se entienda
que las citadas figuras penales no eran atribuibles a los encartados en
calidad de autores, la exclusión de todo reproche penal exigía revisar las
conductas que se tuvieron por probadas en relación a cada encartado,
304 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

esto es, su intervención o aportes concretos en los hechos juzgados, de


manera tal de establecer si podían ser atribuidas bajo alguna de las res-
tantes formas de participación criminal previstas en el ordenamiento
legal aplicable al caso (instigación, participación primaria o secundaria,
etc.) (Voto del juez Rosatti).

DELITOS CONTRA LA INTEGRIDAD SEXUAL

Es arbitraria la sentencia que excluyó la condena impuesta a los acu-


sados como autores mediatos de los delitos de abuso deshonesto y vio-
lación, argumentando que se trataba de aquellos delitos denominados
como de propia mano, pues en este tipo de conductas no debería omi-
tirse el análisis de si el acusado estuvo presente durante los ataques
sexuales, si contribuyó físicamente a su comisión y de qué manera (por
ejemplo, sujetando -aunque no penetrando- a la víctima en un supuesto
de violación), si se trata de un superior jerárquico juzgado por las accio-
nes de sus subordinados y, en ese caso, si sabía de estos delitos sexuales
mientras estaban siendo cometidos, si se enteró con posterioridad y qué
acciones adoptó al respecto, si los incitó, si los ordenó directamente, si
los encubrió después, si tenía el conocimiento oportuno y el poder de
frustrar su comisión, etc. (Voto del juez Rosatti).

SENTENCIA ARBITRARIA

Es arbitraria la sentencia que excluyó la condena impuesta a los acu-


sados como autores mediatos de los delitos de abuso deshonesto y vio-
lación, argumentando que se trataba de aquellos delitos denominados
como de propia mano, pues resulta evidente que para eximir de respon-
sabilidad penal a este grupo de imputados por sendos delitos de natura-
leza sexual, el a quo no solo debió brindar una explicación más completa
respecto de la exclusión de la atribución por autoría criminal, sino que
-además- debió descartar fundadamente cualquier otro tipo de partici-
pación criminal en los hechos (Voto del juez Rosatti).

DELITOS CONTRA LA INTEGRIDAD SEXUAL

Es arbitraria la sentencia que limitó la aplicación de los delitos de abuso


deshonesto y violación al sujeto que causalmente lo realiza de propia
mano, pues la cámara concluyó de modo manifiestamente infundado
que sin la intervención por mano propia correspondía descartar cual-
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 305
345

quier modo de participación, ignorando que hay otros modos de reali-


zar aportes a la comisión del hecho cuya existencia debía desechar si
pretendía, como lo hizo, excluir los delitos de abuso deshonesto y viola-
ción (artículos 45, 119, 122 y 127 del Código Penal, texto según ley 11.179)
(Voto del juez Rosenkrantz).

INTERPRETACION DE LA LEY

La primera regla de interpretación de las leyes es su propia letra,


cuyas palabras deben ser comprendidas en el sentido más obvio del
entendimiento, sin que quepa a los jueces sustituir al legislador, sino
aplicar la norma tal como este la concibió ((Voto de los jueces Maque-
da y Lorenzetti).

INTERPRETACION DE LA LEY

La inconsistencia o falta de previsión del legislador no se suponen, por


lo que la interpretación debe evitar asignar a la ley un sentido que ponga
en pugna sus disposiciones, destruyendo las unas por las otras corres-
pondiendo adoptar como verdadero criterio el que las concilie y suponga
la integral armonización de sus preceptos (Voto de los jueces Maqueda
y Lorenzetti).

INTERPRETACION DE LA LEY

La interpretación de las leyes debe atender a su conexión con las demás


normas que integran el ordenamiento vigente, del modo que mejor con-
cuerde con los principios y garantías de la Constitución Nacional (Voto
de los jueces Maqueda y Lorenzetti).

RECURSO EXTRAORDINARIO

Para la procedencia del recurso extraordinario, no basta la aserción de


una determinada solución jurídica si ella no está razonada, constituye
agravio concretamente referido a las circunstancias del caso y contem-
pla los términos del fallo impugnado, del cual deben rebatirse, mediante
una prolija crítica, todos y cada uno de los argumentos en que se apoya
(Voto de los jueces Maqueda y Lorenzetti).
306 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

RECURSO EXTRAORDINARIO

El recurso extraordinario es formalmente procedente por cuanto se


alega que la arbitraria interpretación jurídica realizada en el fallo de la
que se derivó la exclusión de la calificación jurídica vinculada con los
delitos de violación y abuso deshonesto en los hechos atribuidos a los
imputados, pues pone en riesgo los compromisos asumidos por el Esta-
do Argentino frente a la comunidad internacional relativos al debido juz-
gamiento de los crímenes de lesa humanidad y la adecuada sanción de
sus responsables y compromete la vigencia de las normas de un tratado
internacional cual es la Convención Interamericana para Prevenir, San-
cionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer (Convención de Belem
do Pará, aprobada por ley 24.632), que impone el compromiso estadual
de investigar todo tipo de violencia contra la mujer y, a tales fines, el
deber de establecer procedimientos eficaces para ello (artículo 7°) (Voto
de los jueces Maqueda y Lorenzetti).

RECURSO EXTRAORDINARIO

El recurso extraordinario interpuesto contra la decisión que excluyó a


los imputados de la calificación jurídica vinculada con los delitos de vio-
lación y abuso deshonesto es formalmente admisible, pues se interpone
contra la sentencia definitiva del superior tribunal de la causa y, si bien
los agravios vertidos remiten al examen de cuestiones fácticas y de de-
recho común, materias que -en principio- resultan ajenas a la vía del ar-
tículo 14 de la ley 48, cabe hacer excepción cuando el acto jurisdiccional
carece de los requisitos mínimos que lo sustentan válidamente como
tal, en razón de arbitrariedad manifiesta derivada del apartamiento de
constancias comprobadas de la causa, omisión de tratamiento de cues-
tiones sustanciales planteadas por las partes y de normativa conducen-
te a la solución del litigio, o cuando media una fundamentación aparen-
te, que se apoya únicamente en conclusiones de naturaleza dogmática
(Voto del juez Rosatti).

FALLO DE LA CORTE SUPREMA

Buenos Aires, 17 de mayo de 2022.

Vistos los autos: “Recurso de hecho deducido por el Fiscal Ge-


neral ante la Cámara Federal de Casación Penal en la causa Martel,
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 307
345

Osvaldo Benito y otros s/ averiguación de delito”, para decidir sobre


su procedencia.

Considerando:

1°) Que el Fiscal General ante la Cámara Federal de Casación Pe-


nal interpuso recurso extraordinario contra la decisión de la Sala III
de dicho cuerpo, en cuanto, por un lado, declaró inadmisible el recurso
de su especialidad en lo que respecta al encuadre típico atribuido al
hecho que damnificara a José Ángel Alberto Carvajal (imposición de
tormentos con resultado de muerte que, a juicio del apelante, debió
calificarse como homicidio doblemente agravado, por alevosía y por
el concurso de dos o más personas -artículo 80 incs. 2° y 6° del Código
Penal de la Nación-) y, por otro lado, resolvió excluir los delitos de vio-
lación por los cuales también habían sido condenados los imputados
Jorge Antonio Olivera y Osvaldo Benito Martel y los delitos de abuso
deshonesto por el que mediara condena respecto de los nombrados
Olivera y Martel y también con relación a los coimputados Gustavo
Ramón De Marchi, Juan Francisco Del Torchio, Daniel Rolando Gó-
mez, Alejandro Víctor Manuel Lazo, que el tribunal de mérito había
entendido concursaban en forma ideal con los tormentos agravados
sufridos por las víctimas, aunque sin modificar por ello el monto de las
respectivas penas impuestas.

2°) Que dicho recurso fue declarado inadmisible por considerarse


que el remedio interpuesto carecía de debida fundamentación autó-
noma, expresando que el apelante no refutó adecuadamente los argu-
mentos sobre la base de los cuales se asentara la declaración e inad-
misibilidad del recurso de casación, y se descartaron además tanto el
planteo de gravedad institucional, así como también la tacha de arbi-
trariedad contra el fallo, invocada en su recurso.

Tal desestimación dio lugar a la presente queja.

3°) Que en atención a lo informado por el Tribunal Oral en lo Cri-


minal Federal de San Juan con fecha 2 de julio de 2021 en cuanto a que
se declaró extinguida la acción penal por muerte respecto de Osvaldo
Benito Martel y teniendo en cuenta que, según conocida doctrina de
esta Corte, los fallos deben atender a las circunstancias existentes al
momento en que se los dicta, aunque aquellas sean sobrevinientes a
la interposición del remedio federal, la cuestión traída a su respecto
308 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

a estudio del Tribunal se ha tornado abstracta, por lo que deviene in-


oficioso un pronunciamiento a su respecto (Fallos: 324:1096; 333:1474;
339:488, entre otros).

4°) Que en relación con el agravio vinculado con la declaración


de inadmisibilidad del recurso de casación incoado por el Ministerio
Público Fiscal por el que se cuestionaba la calificación del hecho que
damnificara a José Ángel Alberto Carvajal, el recurso extraordinario,
cuya denegación dio origen a esta queja, es inadmisible porque los
términos en que está formulado el cuestionamiento, en tanto que re-
sultan generales, desvinculados de las particularidades del caso y no
rebaten los concretos fundamentos del pronunciamiento impugnado,
evidencian en forma palmaria que la parte ha obviado cumplir, como
era menester, con el criterio reiterado del Tribunal según el cual, para
la procedencia del recurso extraordinario, no basta la aserción de
una determinada solución jurídica si ella no está razonada, constituye
agravio concretamente referido a las circunstancias del caso y con-
templa los términos del fallo impugnado, del cual deben rebatirse, me-
diante una prolija crítica, todos y cada uno de los argumentos en que
se apoya (Fallos: 330:2836; 343:1277, y sus citas, entre muchos otros).

5°) Que en cuanto respecta a los restantes agravios, el recurso


extraordinario es formalmente procedente por cuanto se alega que
la arbitraria interpretación jurídica realizada en el fallo de la que se
derivó la exclusión de la calificación jurídica vinculada con los delitos
de violación en los hechos atribuidos a Jorge Antonio Olivera y los de-
litos de abuso deshonesto por los que mediara condena respecto del
nombrado Olivera y de los coimputados Gustavo Ramón De Marchi,
Juan Francisco Del Torchio, Daniel Rolando Gómez, Alejandro Víctor
Manuel Lazo, pone en riesgo los compromisos asumidos por el Estado
Argentino frente a la comunidad internacional relativos al debido juz-
gamiento de los crímenes de lesa humanidad y la adecuada sanción de
sus responsables (Fallos: 327:3294; 328:2056; 330:3074, 3248; 335:1876;
341:1207, 1988, entre muchos otros) y compromete la vigencia de las
normas de un tratado internacional cual es la Convención Interameri-
cana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer
(Convención de Belem do Pará, aprobada por ley 24.632), que impone
el compromiso estadual de investigar todo tipo de violencia contra la
mujer y, a tales fines, el deber de establecer procedimientos eficaces
para ello (artículo 7°), y lo resuelto por el superior tribunal de la causa
es contrario al derecho que el recurrente sustentó en ellas (artículo 14,
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 309
345

inciso 3°, de la ley 48). Por otra parte, el planteo en cuestión no podría
ser reeditado por el Ministerio Público Fiscal en etapas ulteriores del
proceso, atento al estadío procesal de los autos.

6°) Que el tribunal a quo excluyó de la condena impuesta los de-


litos de abuso deshonesto y violación -que habían sido incluidos en el
pronunciamiento dictado por el tribunal de juicio en la forma descripta
al inicio-, con el argumento de que se trataba de aquellos delitos de-
nominados como “de propia mano”, afirmando que tal categoría exi-
ge por parte del sujeto activo “…la realización corporal de la acción
prohibida…” de manera tal que solo puede ser autor “…el que efectúa
corporalmente ese acto, la perpetración mediata del hecho queda
aquí excluida…”; y como ninguna de las víctimas había mencionado
que alguno de los imputados hubiera intervenido en los hechos que
respectivamente las damnificaban “…no ha quedado debidamente
acreditada la comisión de ‘propia mano’ de los hechos que fueran
subsumidos de esa forma…”. En abono de tal decisión, se valoró asi-
mismo que, en definitiva, tal exclusión no incidiría en el monto de las
penas aplicadas ya que se trataba de los mismos hechos que fueron
calificados bajo distintas figuras legales a manera de concurso ideal,
y el disvalor de aquellas tipificaciones que se mantenían había sido
oportunamente ponderado a los fines punitivos.

7°) Que el recurrente, en lo que aquí interesa, se agravia de aquella


decisión de la Cámara Federal de Casación Penal alegando que “el
deber de investigar hasta las últimas consecuencias la verdad de los
hechos aberrantes ocurridos durante la última dictadura militar que
gobernó nuestro país, constituye uno de los pilares fundamentales
para evitar que actos similares vuelvan a ocurrir, y así consagrar el
fortalecimiento de un gobierno republicano, democrático y de derecho
y, sostiene, este deber demanda, por parte de los tribunales, asegurar
la correcta significación jurídica que corresponde aplicar a los hechos
materia de investigación, porque detrás de cada figura legal se en-
cuentra la verdad objetiva que se pretende reconstruir y esclarecer”.
Partiendo de ese postulado cuestiona por arbitraria la exégesis reali-
zada por la mayoría al poner en pugna la operatividad de las reglas le-
gales –artículo 45 del Código Penal de la Nación- toda vez que al limitar
la aplicación de los delitos de abuso deshonesto y violación al sujeto
que causalmente lo realiza de “propia mano”, excluyendo aquellos que
hubieran brindado un aporte fundamental para la ocurrencia del he-
cho y hubieran tenido dominio del hecho, cada uno desde su función,
310 FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
345

importó efectuar una interpretación irrazonable que desnaturaliza y


desvirtúa la aplicación de la ley.

El examen de este agravio debe partir de la premisa que reiterada-


mente ha establecido este Tribunal en cuanto a que la primera regla de
interpretación de las leyes es su propia letra (Fallos: 324:415; 325:1922
y 3229; 326:704) cuyas palabras deben ser comprendidas en el sentido
más obvio del entendimiento común (Fallos: 306:796, considerando 11 y
sus citas), sin que quepa a los jueces sustituir al legislador, sino aplicar
la norma tal como este la concibió (Fallos: 321:1614).

Por otra parte, la inconsistencia o falta de previsión del legislador


no se suponen, por lo que la interpretación debe evitar asignar a la
ley un sentido que ponga en pugna sus disposiciones, destruyendo
las unas por las otras correspondiendo adoptar como verdadero cri-
terio el que las concilie y suponga la integral armonización de sus
preceptos (Fallos: 324:1418, 2153, 2780, 3876; 325:1731; 327:769, 5091;
328:2627 y 3381).

En atención a los planteos del apelante resulta especialmente per-


tinente recordar que la interpretación de las leyes debe atender a su
conexión con las demás normas que integran el ordenamiento vigen-
te, del modo que mejor concuerde con los principios y garantías de la
Constitución Nacional (Fallos: 307:2053, 2070, entre otros).

8°) Que desde tal perspectiva y atendiendo a las concretas circuns-


tancias de modo y contexto en que los ataques sexuales a las víctimas
fueran tenidas por probadas en la sentencia de mérito –y no controver-
tidas a este respecto por el a quo-, asiste razón al recurrente en cuanto
a que la interpretación que realiza el voto de la mayoría de la Cámara
Federal de Casación Penal relativa a la exclusión de la coautoría en los
hechos de violencia sexual a quienes a través de su acción hubieran
brindado un aporte fundamental para la ocurrencia del hecho y hu-
bieran tenido dominio del hecho, limitando ese reproche únicamente
al sujeto que corporalmente realiza el acto, carece de todo juicio de
logicidad que pudiera sustentarla.

En efecto, en contraste con el fallo del tribunal de juicio que de-


sarrolló extensamente lo atinente a la fundamentación de la imputa-
ción a título de coautores de los imputados por los delitos de violación
y abuso deshonesto que concurren en forma ideal con los tormentos
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agravados por los que también fueran condenados, los breves argu-
mentos en que se basa la decisión del a quo para eliminar el reproche
por la violencia sexual perpetrada en el marco de crímenes de lesa
humanidad, se concretan en referencias de la dogmática penal impre-
cisas e insuficientes para sustentar lo resuelto sobre una cuestión tan
trascendente.

Este déficit de fundamentación resulta particularmente descalifi-


cable porque la decisión de excluir de la condena los ataques sexuales
atribuidos a los imputados a título de coautores exigía una fundamen-
tación seria que atendiera no solo a la incidencia que los particulares
hechos tenidos por probados tenía para la correcta subsunción del
asunto sino de modo especial a los estándares constitucionales e inter-
nacionales relativos al deber de sancionar adecuadamente los delitos
de lesa humanidad y en materia de igualdad de género.

Cabe aclarar que es precisamente atendiendo a estos estándares


en las circunstancias particulares del caso, que el mero dato de que la
exclusión de la condena por violación y abuso sexual carezca tal como
lo afirmó el a quo de “incidencia en el mont