Auto 199/07
SOLICITUD DE ACLARACION SENTENCIA DE LA CORTE
CONSTITUCIONAL-Improcedencia por ser innecesario precisar
contenido de la decisión
Como lo ha expresado la Corte en varias oportunidades, una decisión
encaminada exclusivamente a precisar el contenido de una decisión judicial
es innecesaria, cuando el contenido de dicha decisión es claro, o corre el
riesgo de modificar sus alcances, alterar su contenido, reducir su espectro de
acción o modificar las condiciones en que se concedió el amparo de tutela, lo
cual implica la producción de una nueva providencia judicial y la consecuente
afectación de los principios de cosa juzgada y seguridad jurídica.
CORTE CONSTITUCIONAL-Incompetencia para aclaración de
sentencias no es absoluto/ACLARACION SENTENCIA DE LA
CORTE CONSTITUCIONAL-Procedencia por presentación dentro del
término de ejecutoria y a petición de parte o de oficio/ACLARACION
SENTENCIA DE LA CORTE CONSTITUCIONAL-Procedencia sólo
respecto de frases o conceptos de la parte resolutiva o cuando lo expuesto
en la parte motiva influya en ella
ACLARACION SENTENCIA DE REVISION DE TUTELA-
Procedencia excepcional
FALLO DE TUTELA-Posibilidad de aclaración o corrección si no se
hubiera impartido orden específica a autoridad que vulneró el derecho
SENTENCIA DE LA CORTE CONSTITUCIONAL-Improcedencia
de corrección o adición
ADICION SENTENCIA DE LA CORTE CONSTITUCIONAL-
Improcedencia pues no se observa omisión en los hechos que originaron
el caso/ADICION SENTENCIA DE LA CORTE
CONSTITUCIONAL-Revisión que realiza la Corte Constitucional no
constituye tercera instancia
Referencia: solicitud de aclaración y
adición de la Sentencia T-361 de 2007
proferida por la Sala Primera de Revisión.
Magistrado Ponente:
Dr. JAIME ARAÚJO RENTERÍA.
Bogotá D.C., dos (2) de agosto de dos mil siete (2007).
I. ANTECEDENTES.
El 30 de agosto de 2006, María Graciela Velilla Badel, actuando como
apoderada judicial del ciudadano Edgar Rafael Quiroz Díaz, interpuso acción
de tutela ante el Juzgado Cuarto Civil Municipal de Sincelejo contra la EPS
Humanavivir, por considerar vulnerado el derecho fundamental de su
poderdante a la salud en conexidad con la vida digna.
Fundamentó su acción en los siguientes hechos y consideraciones:
1. Hechos
1.1 La apoderada judicial del Sr. Edgar Rafael Quiroz Díaz, sostuvo que su
poderdante se encuentra afiliado a la EPS Humanavivir en calidad de cotizante
dependiente, desde el día 5 de octubre de 2003.
1.2 Adujo que el Sr. Quiroz Díaz “[h]a presentado pérdida de su audición, la
cual ha sido tratada con medicamentos sin notarse ninguna mejoría clínica.”
1.3 Afirmó que de acuerdo con los resultados de los exámenes audiológicos
practicados el día 14 de marzo de 2006, su poderdante padece de Hipoacusia
sensorial moderada bilateral.
1.4 Señaló que como consecuencia del diagnóstico médico, en comunicación
dirigida a la EPS Humanavivir el 16 de marzo de 2006, la médica especialista
en audiología del Centro Audiológico Auditivo, la Dra. Karina Ucros, indicó:
“Atendiendo la solicitud de adaptación del Paciente Edgar Quiroz, teniendo
en cuenta los datos audiológicos presentados, la edad y necesidades
auditivas, se hace necesario el uso de audífonos Digitales Programables
ITC.”
1.5 En la misma comunicación, la médica manifestó a la EPS Humanavivir
que el valor de cada audífono digital programable ITC es de $1.603.849.
1.6 Sostuvo que mediante escrito presentado el día 4 de abril de 2006, el Sr.
Quiroz Díaz solicitó ante la EPS Humanavivir la entrega de los audífonos
prescritos por la Dra. Karina Ucros.
1.7 En escrito dirigido a su poderdante el día 12 de abril de 2006, la EPS
Humanavivir le indicó que no era posible autorizar la entrega de los audífonos
ordenados, pues estos se encuentran excluidos del Manual de Actividades,
Intervenciones y Procedimientos del Plan Obligatorio de Salud - POS.
2. Solicitud de tutela
Con fundamento en las consideraciones y hechos descritos anteriormente, la
apoderada judicial del Edgar Rafael Quiroz Díaz, solicitó que el juez de tutela
ordenara a la EPS Humanavivir autorizar el suministro de los audífonos
digitales programables ITC, requeridos por su poderdante para la recuperación
de su Estado de salud.
II. FALLO DE PRIMERA INSTANCIA.
En sentencia del día 11 de septiembre de 2006, el Juzgado Cuarto Civil
Municipal de Sincelejo negó el amparo invocado.
Para ello, el juez de tutela consideró que el presente caso no reúne los
requisitos que la jurisprudencia constitucional ha indicado para que a través de
la acción de tutela, el juez constitucional ordene el suministro de
procedimientos y aditamentos médicos excluidos del POS.
III. FALLO DE SEGUNDA INSTANCIA.
En sentencia del día 9 de octubre de 2006, el Juzgado Tercero Civil del
Circuito de Sincelejo confirmó la decisión adoptada el día 11 de septiembre de
2006 por el Juzgado Cuarto Civil Municipal de la misma ciudad.
En su sentencia, el juez de instancia reiteró las consideraciones expuestas por
el Juzgado Cuarto Civil Municipal de Sincelejo, en el sentido de sostener que
el presente caso no reúne los requisitos que la Corte Constitucional ha previsto
para que a través de la acción de tutela, proceda el suministro de tratamientos
médicos excluidos del POS.
IV. SENTENCIA DE REVISIÓN.
En el trámite de revisión, el día 10 de mayo de 2007, la Sala Primera de
Revisión profirió la sentencia T-361, mediante la cual revocó la decisión
adoptada el día 9 de octubre de 2006 por el Juzgado Tercero Civil del Circuito
de Sincelejo, y en su lugar, concedió el amparo invocado.
Para fundamentar su decisión, la Sala de Revisión hizo referencia a los
requisitos jurisprudenciales que precisan las condiciones bajo las cuales, el
juez de tutela puede ordenar a las entidades responsables el suministro de
medicamentos, tratamientos y aditamentos médicos excluidos del POS.
En este sentido, afirmó que de acuerdo con dicha jurisprudencia, los requisitos
establecidos por esta Corte para el efecto son: (i) que la falta del medicamento
o el procedimiento excluido del POS amenace los derechos fundamentales a la
salud, a la vida, a la integridad personal o a la dignidad humana del actor; (ii)
que el medicamento en comento no pueda ser sustituido por uno de los
contemplados en el Plan Obligatorio de Salud; (iii) que el accionante no pueda
sufragar el costo del medicamento requerido; y, (iv) que el medicamento haya
sido prescrito por un médico adscrito a la EPS a la cual se encuentre afiliado
el actor.
En concordancia con las reglas jurisprudenciales expuestas, la Sala Primera de
Revisión determinó que el presente caso cumple los requisitos exigidos por
esta Corporación para ordenar el suministro del aditamento médico excluido
del POS, requerido por el actor para la recuperación de su estado de salud.
En efecto, con fundamento en las pruebas que obran en el expediente de
tutela, la Sala encontró probado que el Sr. Quiroz Díaz padece de una
enfermedad auditiva que le imposibilita comunicarse de manera adecuada con
el mundo exterior. Entonces, para esta Sala es claro que el derecho invocado
tiene el carácter de fundamental.
Así mismo, de acuerdo con el folios 7 y 8 del cuaderno 3, determinó que el
accionante no cuenta con los recursos económicos suficientes para sufragar el
costo del aditamento médico que requiere para la recuperación de su salud.
Por otro lado, la Sala precisó que de acuerdo con lo indicado por el actor en su
escrito de tutela, los audífonos digitales programables ITC prescritos en virtud
de los exámenes médicos practicados el día 14 de marzo de 2006, fueron
ordenados por la médica especialista en audiología del Centro Audiológico
Auditivo, la Dra. Karina Ucros. Frente a dicha afirmación, durante el trámite
de la presente acción, en su escrito de contestación a la solicitud de amparo
(folio 24, cuaderno 2), la Sala resaltó que la EPS Humanavivir no indicó que
la especialista en comento no se encuentra adscrita a su planta de personal
médico. Es decir, para esta Sala, dado que la EPS no controvirtió lo indicado
por el accionante en este sentido en su escrito dirigido al juez de tutela, para
efectos del presente fallo, y en aplicación de la presunción de veracidad
dispuesta en el artículo 20 del Decreto reglamentario de la acción de tutela
2591 de 1991, el requisito de prescripción del aditamento médico por el
médico tratante adscrito a la EPS accionada, se encuentra cumplido.
Igualmente, la Sala aclaró que durante el trámite de la acción de tutela, la EPS
Humanavivir no precisó que los audífonos digitales programables ITC, pueden
ser remplazados por otro elemento incluido en el POS que presente el mismo
nivel de efectividad que los audífonos prescritos.
En síntesis, dado que el presente caso cumple los requisitos exigidos por la
jurisprudencia constitucional para el suministro de los medicamentos y
procedimientos excluidos del POS a través de la acción de tutela, la Sala
Primera de Revisión decidió revocar la sentencia proferida el día 9 de octubre
de 2006 por el Juzgado Tercero Civil del Circuito de Sincelejo, y en su lugar,
concedió el amparo invocado.
En los anteriores términos, se concedió el amparo solicitado por el Sr. Edgar
Rafael Quiroz Díaz por intermedio de su apoderada judicial, y se resolvió:
“Primero. REVOCAR la decisión adoptada el día once (11) de septiembre de
2006 por el Juzgado Cuarto Civil Municipal de Sincelejo, y el día nueve (9)
de octubre de 2006 por el Juzgado Tercero Civil del Circuito de Sincelejo,
dentro del trámite de la acción de tutela instaurada por María Graciela
Velilla Badel, quién actúa como apoderada judicial del ciudadano Edgar
Rafael Quiroz Díaz, contra Humanavivir EPS, y en su lugar, CONCEDER el
amparo de sus derechos fundamentales a la salud y a la vida digna.
Segundo. ORDENAR a Humanavivir EPS, por intermedio de su
representante legal o quien haga sus veces, si aún no lo ha hecho, que dentro
de las cuarenta y ocho (48) horas siguientes a la notificación de esta
providencia, proceda a suministrar al Sr. Edgar Rafael Quiroz Díaz los
audífonos digitales programables ITC que el actor requiere para la
recuperación de su estado de salud.
Tercero. DÉSE cumplimiento a lo dispuesto en el artículo 36 del Decreto
2591 de 1991.” (Negrilla del texto original).”
V. SOLICITUD DE ACLARACIÓN Y ADICIÓN DE SENTENCIA.
En comunicación dirigida al Magistrado sustanciador el día 5 de julio de 2007,
la representante legal de Humanavivir EPS, la Sra. Nhora Jeantte Méndez,
Rivera, solicitó aclarar la sentencia T-361 de 2007, en el sentido de que, en su
criterio, la acción de tutela interpuesta carece de objeto, pues el Sr. Edgar
Rafael Quiroz Díaz “[s]e encuentra retirado [de Humanavivir EPS] desde el
mes de marzo 2007 por novedad.”
Por otro lado, Humanavivir EPS solicitó que esta Corte adicionara la sentencia
T-361 de 2007, esto es, ordenara el recobro ante el FOSYGA del costo de los
audífonos programables ITC que requiere el actor, pues estos se encuentran
excluidos de del Plan Obligatorio de Salud – POS.
Por último, la Entidad accionada solicitó ante esta Corporación autorizar copia
auténtica de la sentencia T-361 de 2007.
VI. CONSIDERACIONES
1. Competencia
La Corte es competente para conocer de la presente solicitud de conformidad
con lo establecido en los artículos 309 y 311 del Código de Procedimiento
Civil.
2. Improcedencia de la aclaración de la Sentencia T-361 de 2007
2.1 En el presente caso, con fundamento en las razones expuestas en el escrito
presentado por la representante legal de Humanavivir EPS, se advierte la
improcedencia de la aclaración de la sentencia aludida.
2.2 Esto por cuanto, como lo ha expresado la Corte en varias oportunidades, 1
una decisión encaminada exclusivamente a precisar el contenido de una
decisión judicial es innecesaria, cuando el contenido de dicha decisión es
claro, o corre el riesgo de modificar sus alcances, alterar su contenido, reducir
su espectro de acción o modificar las condiciones en que se concedió el
amparo de tutela, lo cual implica la producción de una nueva providencia
judicial y la consecuente afectación de los principios de cosa juzgada y
seguridad jurídica.
2.3 No obstante, cabe precisar que la jurisprudencia constitucional ha aceptado
que, en cumplimiento de lo indicado en el artículo 309 del Código de
Procedimiento Civil, dentro del término de la ejecutoria de la sentencia y a
petición de parte o de oficio, pueden presentarse solicitudes de aclaración de
“frases o conceptos que se encuentren contenidos en la parte resolutiva de la
sentencia o que, incluidos en la parte motiva, influyan para el entendimiento
pleno y el cumplimiento de lo decidido en el fallo en cuestión.” 2
2.4 En este sentido, la Corte ha establecido que sólo de manera excepcional,
procede la aclaración de sus fallos en los términos del artículo 309 del Código
de Procedimiento Civil: 3
“La sentencia no es revocable ni reformable por el juez que la pronunció. Con
todo, dentro del término de la ejecutoria, de oficio o a solicitud de parte,
podrán aclararse en auto complementario los conceptos o frases que
ofrezcan verdadero motivo de duda, siempre que estén contenidas en la
parte resolutiva de la sentencia o que influyan en ella.
La aclaración de auto procederá de oficio dentro del término de su ejecutoria,
o a petición de parte presentada dentro del mismo término.
El auto que resuelva sobre la aclaración no tiene recursos.” (Negrilla fuera
del texto original).
2.5 De conformidad con lo expresado anteriormente, resulta claro que en
principio, la aclaración o corrección de lo resuelto en un fallo de tutela
solamente sería posible si no se hubiere impartido una orden específica a la
1
Auto A-100 de 2007.M.P. Dr. Jaime Córdoba Triviño.
2
Autos A-001 de 2005 y A-075 de 1999.
3
Autos A- 001 de 2005, A-147 de 2004, A-050 de 2004, y A- 075A de 1999.
autoridad que vulneró el derecho fundamental, es decir, cuando sea manifiesto
el yerro en que hubiere incurrido el juzgador quien conoció sobre la decisión
de la acción aludida. 4
2.6 Así, es pertinente observar que en el caso en comento no se presenta razón
alguna para aclarar o corregir las ordenes dadas en las sentencia T-361 de
2007, pues la decisión se ajusta a los parámetros expuestos en el numeral 4 del
artículo 29 del Decreto 2591 de 1991 que expresa: “Dentro de los diez días
siguientes a la presentación de la solicitud el juez dictará fallo, el cual deberá
contener: (…) 4) la orden y la definición precisa de la conducta a cumplir con
el fin de hacer efectiva la tutela”.
2.7 En consideración de los hechos que fundamentaron la acción de tutela
interpuesta, el diagnóstico médico respecto del padecimiento de salud del
actor, así como la orden del suministro de los audífonos digitales
programables ITC dada por su médico tratante, tuvieron lugar cuando el
accionante aún se encontraba afiliado a Humanavivir EPS.
2.8 En efecto, la apoderada del accionante manifestó en el escrito de tutela que
de acuerdo con los resultados de los exámenes audiológicos practicados el día
14 de marzo de 2006, su poderdante padece de Hipoacusia sensorial moderada
bilateral. Así mismo, señaló que como consecuencia del diagnóstico médico,
en comunicación dirigida a la EPS Humanavivir el 16 de marzo de 2006, su
médica tratante indicó que el actor requiere del suministro de los audífonos
digitales programables ITC para la recuperación de su estado de salud.
2.9 Por su parte, Humanavivir EPS en el escrito dirigido a esta Corte el día 5
de julio de 2007, señaló que el Sr. Quiroz Díaz se encuentra retirado de la
Entidad, desde el mes de marzo de 2007.
2.10 Es decir, en virtud de que los hechos que dieron origen a la vulneración
de los derechos fundamentales del Sr. Quiroz Díaz ocurrieron cuando éste se
encontraba afiliado a Humanavivir EPS, las órdenes dadas en este sentido en
la sentencia T-361 de 2007, no pueden ser desconocidas por aquella Entidad, y
en consecuencia, Humanavivir EPS debe darles inmediato cumplimiento en
los términos de la citada sentencia, so pena de las sanciones que la ley
determine.
3. Improcedencia de la adición de la Sentencia T-361 de 2007
3.1 Ahora bien, respecto de la solicitud de adición de la Sentencia T-361 de
2007, consistente en ordenar el recobro ante el FOSYGA del costo de los
audífonos programables ITC que requiere el actor, es preciso indicar que es
improcedente por las razones que pasarán a exponerse.
3.2 Según jurisprudencia reiterada de la Corte Constitucional, las sentencias
proferidas por la Corporación en desarrollo de su función de revisión de los
4
Auto A-143 de 2004 M.P Alfredo Beltrán Sierra.
fallos de los jueces de tutela (Art. 241-9, C.P.) no son susceptibles de
corrección o adición, esto en virtud de los principios de seguridad jurídica,
5
cosa juzgada y el derecho al debido proceso.
3.3 Por ello, esta Corte ha afirmado que en principio es improcedente la
adición de sentencias como mecanismo procesal para su complementación,
cuando se omite la resolución de un extremo de la litis que debía ser decidido,
toda vez que en sede de revisión, dada la naturaleza de tal atribución
constitucional, la Corte no tiene el deber de estudiar necesariamente todos los
planteamientos de un peticionario de acuerdo a su solicitud de tutela. 6
3.4 De conformidad con lo anterior, en Auto 204 de 2006, la Corte explicó que
no está obligada a pronunciarse sobre todos los asuntos planteados en el
trámite de acción de tutela, dado que:
“[e]n primer lugar,…la revisión constitucional, más allá del estudio
subjetivo y concreto del caso específico, tiene como fundamento principal el
de lograr la unificación sistémica de la jurisprudencia y de la interpretación
normativa de los jueces y magistrados conforme a los principios y derechos
consagrados en la Constitución. El deber de esta Corporación, en
consecuencia, es el de asegurar con esta figura, la supremacía de la Carta y
unificación de la doctrina y jurisprudencia constitucional sobre el contenido y
alcance de los derechos fundamentales.
[l]a Corte Constitucional tiene la función de revisar de manera eventual, las
decisiones judiciales relacionadas con la acción de tutela de los derechos
fundamentales. Tal revisión eventual por parte de esta Corporación no
configura entonces una tercera instancia en el trámite de tutela, que permita
a las partes controvertir en una nueva sede todos sus argumentos o buscar
una específica protección a sus requerimientos. El énfasis de la revisión no se
traduce entonces en todos y cada uno de los aspectos susceptibles de
controversia en el caso concreto, sino en el análisis de las decisiones de
instancia, a fin de asegurar una unidad sistémica constitucional en materia
interpretativa.
Dada la razón de ser de la revisión por parte de la Corte Constitucional, su
naturaleza discrecional y que evidentemente no es una tercera instancia
constitucional, esta Corporación ha reconocido que en el estudio de los
casos seleccionados, éste tribunal puede eventualmente dejar de analizar
algunos de los asuntos planteados en la acción impetrada, de manera
expresa o tácita. (Negrilla fuera del texto original).
3.5 En consecuencia, por regla general, la adición no procede contra
sentencias dictadas por la Corte Constitucional en ejercicio de su facultad de
5
Autos A-166 de 2005, A-101 de 2005, A-100 de 2005, A-143 de 2004, A-001 de 2004 y A-243 de 2001.
6
Auto A-031 A de 2002.
Revisión, pues la adición constituye un mecanismo diseñado para
7
complementar providencias donde se omitió resolver algún extremo de la litis
y, dada la naturaleza de la revisión constitucional, la Corte no tiene el deber de
estudiar necesariamente todos los asuntos jurídicos que comporta un caso
sometido a su estudio.
3.6 Con fundamento en lo indicado anteriormente, la Sala Primera de Revisión
estima que la petición de adición de la Sentencia T-361 de 2007 no es
procedente, pues en dicho fallo no se observa una omisión con relación a los
hechos que originaron el caso planteado ante esta Corporación.
3.7 En este orden, la Corte se pronunció de manera definitiva sobre los fallos
de instancia objeto de revisión, y en este sentido, impartió las órdenes
correspondientes para conceder la protección constitucional solicitada.
3.8 Adicionalmente, como se señaló anteriormente, la revisión que realiza la
Corte no constituye una tercera instancia que permita a las partes controvertir
nuevamente todos sus argumentos o buscar la protección de todos sus
requerimientos e intereses.
Por tal razón, no es procedente acceder a la solicitud de adición de la
Sentencia T-361 de 2007.
Con base en las consideraciones expuestas, se rechazará por improcedente la
solicitud de aclaración y adición presentada ante esta Sala de Revisión.
VII. DECISIÓN.
En mérito de lo expuesto la Sala Primera de Revisión de la Corte
Constitucional, en ejercicio de sus facultades constitucionales y legales,
RESUELVE
Primero. RECHAZAR por improcedente la solicitud de aclaración y adición
de la sentencia T-361dictada por la Sala Primera de Revisión el 10 de mayo de
2007.
Segundo. ORDENAR a la Secretaría General de esta Corporación que remita
copia de este auto al Juzgado Cuarto Civil Municipal de Sincelejo.
Tercero. ORDENAR a la Secretaría General de esta Corporación que expida
copia auténtica de la sentencia T-361 de 2007 M.P. Jaime Araújo Rentería,
con destino a la Sra. Nhora Jeantte Méndez Rivera, representante legal de
Humanavivir EPS en la Calle 76 No. 11-52 de la ciudad de Bogotá.
7
Autos 188 de 2005 y 171 de 2003.
Cuarto. Contra este pronunciamiento no procede recurso alguno.
Notifíquese, comuníquese, publíquese en la gaceta de la Corte Constitucional
y cúmplase.
JAIME ARAÚJO RENTERÍA
Magistrado Ponente
MANUEL JOSÉ CEPEDA ESPINOSA
Magistrado
CON SALVAMENTO DE VOTO
JAIME CÓRDOBA TRIVIÑO
Magistrado
MARTHA VICTORIA SÁCHICA DE MONCALEANO
Secretaria General