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ENSAYO

El documento describe el contexto económico de la salud en Guatemala. Señala que el sistema de salud guatemalteco se encuentra en crisis permanente debido a la falta de recursos y corrupción. Solo el 47% de la población es atendida por el sector público, mientras que el 29% no tiene acceso a ningún servicio de salud. Las instituciones sin fines de lucro juegan un papel importante al brindar servicios médicos a los más pobres que no pueden pagar la atención privada. El sistema de salud guatemalteco estaba poco

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ENSAYO

El documento describe el contexto económico de la salud en Guatemala. Señala que el sistema de salud guatemalteco se encuentra en crisis permanente debido a la falta de recursos y corrupción. Solo el 47% de la población es atendida por el sector público, mientras que el 29% no tiene acceso a ningún servicio de salud. Las instituciones sin fines de lucro juegan un papel importante al brindar servicios médicos a los más pobres que no pueden pagar la atención privada. El sistema de salud guatemalteco estaba poco

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UNIVERSIDAD DE SAN CARLOS DE GUATEMALA

FACULTAD DE CIENCIAS ECONÓMICAS


ESCUELA DE ESTUDIOS DE POSTGRADO
MAESTRÍA EN ADMINISTRACIÓN FINANCIERA
404AF ECONOMIA GERENCIAL

ENSAYO SOBRE CONTEXTO ECONOMICO NACIONAL

NOMBRE: Allan Rodrigo Barrientos Hernández


CARNET: 92021112
SECCION: A

CATEDRÁTICO TITULAR:
Lic. MSc. ABEL FRANCISCO CRUZ COLDERON

GUATEMALA, JULIO 2022


En el siguiente documento de desarrollará el tema de la salud y su contexto económico
en el país. Empezaremos diciendo que Guatemala es un país subdesarrollado el cual
tiene muchos problemas, sociales políticos, de desnutrición y sobre todo de salud, el
cual hace que la gente más vulnerable y pobre sufra y no pueda tener la posibilidad de
tener una mejor calidad de vida que es una obligación del Gobierno tiene que cumplir.
Lamentablemente es una situación que en Guatemala difícilmente vaya a terminar por
todos los problemas que lo rodean, temas de corrupción, poca voluntad para mejorar y
hacer las cosas de manera distinta. Para fortuna de estas personas vulnerables existen
instituciones no lucrativas que persiguen el mejoramiento de las capacidades humanas
y la transformación de las relaciones y condiciones de la población que es sujeto de
sus acciones, así como también son creadas con fines y objetivos humanitarios y
sociales definidos por sus integrantes, creada independientemente de los gobiernos
locales, regionales y nacionales. Los fondos que recaudan las instituciones provienen
de donaciones o acciones particulares y son usados para continuar con las diversas
tareas. Los fondos recaudados no se destinan como ganancias o beneficios para los
miembros de la institución, como ocurre en una empresa o entidad con fines lucrativos.
En Guatemala existen dos tipos de entidades: con fines de lucro y sin fines de lucro.
Las entidades sin fines de lucro son instituciones establecidas de carácter privado que
persiguen el mejoramiento de las capacidades humanas y la transformación de las
relaciones y condiciones de la población que es sujeto de sus acciones, así como
también son creadas con fines y objetivos humanitarios y sociales definidos por sus
integrantes, creada independientemente de los gobiernos locales, regionales y
nacionales.
El sistema de salud guatemalteco vive en una permanente crisis provocada por la falta
de recursos, el saqueo permanente del presupuesto del Estado y la falta de
capacidades para diseñar e implementar políticas públicas que atiendan eficientemente
las necesidades de salud de la población.
La crisis del COVID-19 colapsó los sistemas de salud de Italia y España, los cuales,
según la Organización Mundial de la Salud, ocupaban los puestos 2 y 7 en el ranquin
de los mejores sistemas de salud del mundo; Guatemala ocupa el puesto 78 de 100
países. Estábamos conscientes que nuestro sistema de salud no tenía la capacidad de
enfrentar esta emergencia.
Para el año 2016, el sistema de salud guatemalteco estaba compuesto por el sector
público en el cual el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social atendió al 47.27%
de la población, el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social al 12.12% y Sanidad
Militar y el Hospital de la Policía Nacional Civil al 1.21%. Por su parte, el sector privado
atendió al 10.3% de la población.
Estos datos reflejan que un 29.1% de la población no fue atendida por ningún servicio
de salud formal. Estamos hablando de 4.8 millones de personas que seguramente no
tienen acceso a servicios ni a tratamientos de salud o se automedican para evitar visitar
un servicio de salud público o privado.
Una gran mayoría de estas personas con acceso insuficiente o nulo a servicios de
salud, residen en área rurales, mayoritariamente indígenas. Estás poblaciones además
tienen muchos años afectadas por la pobreza, la insalubridad y los altos índices de
desnutrición crónica, lo que reduce su capacidad de enfrentar cualquier enfermedad.
Guatemala además cuenta con apenas 0.4 médicos por cada 1,000 habitantes. España
e Italia cuentan con 4.1 por cada 1,000 habitantes, El Salvador tiene 1.6, Costa Rica
1.1, Panamá 1.6, Chile 1.1 y Colombia 2.1 médicos por cada 10,000 habitantes. El
departamento de Guatemala concentra al 73% de todos los médicos del país, eso es 1
médico por cada 348 habitantes. En el otro extremo está Quiché, en donde hay 1
médico por cada 11,489 habitantes.
Según el Banco Mundial, existen en el país 0.6 camas hospitalarias por cada 1,000
personas. Como dato comparativo Italia tiene 3.4, España 3.0, El Salvador 1.3, Costa
Rica 1.2, Panamá 2.3, Chile 2.2 y Colombia 1.5 camas hospitalarias por cada 1,000
habitantes.
Los países que están teniendo algunos éxitos contra esta enfermedad, lo han hecho
explotando las capacidades de sus sistemas de sanidad públicos. Guatemala es el país
con el menor gasto público en salud como porcentaje del PIB de Centroamérica.
Además, el gasto total en salud de Guatemala es mayormente privado, como muestra
el siguiente cuadro

Guatemala es el único país en la región en donde el gasto privado es mayor al público,


sin embargo, en 2017, el sector público atendió precariamente a más de 10 millones de
personas y el sector privado apenas a 1.7 millones.
Lo que nos muestran los datos anteriores es que, en las condiciones económicas
actuales, en donde la capacidad de gasto de muchas personas podría verse muy
afectada debido a la paralización de la economía y la consecuente pérdida de empleos,
un país como Guatemala se podría ver en serios problemas, pues la mayor parte de su
gasto en salud se realiza en el sector privado y esto deja a una gran cantidad de
población desprotegida, a merced de un sistema de salud público que ya se encuentra
sobrepasado. De hecho, desde hace muchos años tenemos datos y ejemplos de cómo
los hospitales del sistema nacional de salud público están rebasados en sus
capacidades, esto ha sido advertido por el Ministerio de Salud y reportados por los
medios de comunicación:
En menos de 5 años la demanda de servicios de salud se incrementó en 10 millones de
consultas pasando de 19.3 millones a 29.1 millones en 2016 y el 87.75% de las mismas
fueron atendidas por el sector público, lo que llevó al colapso de varios hospitales y
centros de salud en ese año.
La atención del Hospital General del IGSS superó su capacidad instalada. Al 31 de
diciembre de 2015 habían sido trasladados 1,050 pacientes al Centro Médico Militar
Al año 2016, los hospitales del país tenían una capacidad operativa de 2.6 millones de
casos y habían atendido 2.2 millones, operando, en promedio, a un 85% de su
capacidad.
También en 2016, el hospital público de Jalapa, que tenía una capacidad instalada de
80 camas, para atender 29,200 casos, terminó el año con 36,205 casos, lo que significó
operar en un 124% de su capacidad; en ese mismo año 6 hospitales más se
encontraron funcionando en más de un 90% de su capacidad instalada.
También el Hospital del IGSS en Izabal reportó la atención del 108% de casos que
puede atender según su capacidad instalada (IGSS, Boletín estadístico de salud 2013).
El panorama para Guatemala frente a la crisis del COVID-19 no es alentador, nuestro
éxito para enfrentar esta pandemia dependerá de la capacidad del gobierno de
implementar medidas de emergencia y contención que han resultado exitosas en otras
latitudes y de lograr que los ciudadanos cumplan con las disposiciones
gubernamentales. Dos tareas nada sencillas en un país con institucionalidad precaria.
El mundo del futuro cercano, con otras pandemias al acecho, demanda una reflexión
profunda sobre la necesidad de salud pública de calidad, especialmente en países
como Guatemala en donde la salud ya estaba en crisis antes de la pandemia.
Para muchas personas es muy costoso poder pagar tratamientos o comprar medicinas
para su sobrevivencia o mejoría en sanatorios privados, por lo que tienen que optar por
la asistencia que brinda el Estado de Guatemala a través del Ministerio de Salud
Pública y Asistencia Social. Por lo tanto, muchas instituciones sin fines de lucro a
través de sus distintos medios tratan la manera de ayudar a esas personas para poder
tener la posibilidad de optar a una mejor vida a través de sus servicios médicos.
Año tras año el sistema de salud se va deteriorando debido a la incapacidad, a la
corrupción, el alza de la violencia en nuestro país, lo que genera que mucha gente que
es pobre o vive en extrema pobreza mueran sin la posibilidad de tan siquiera tener una
digna atención en los centros de atención que supuestamente existen en toda la
república, es muy decepcionante saber que anteponen primero los intereses de los
políticos y luego los de la población para enriquecerse aprovechando las
vulnerabilidades que el país presenta.
Muchas instituciones como lo es Obras Sociales del Santo Hermano Pedro, dedican
sus esfuerzos con el fin de atender, aunque sea a una pequeña población del
departamento de Sacatepéquez y sus municipios aledaños, dándoles una oportunidad
de mejorar su vida, su salud y de poder tener una vía para poder trabajar, tener una
estabilidad económica para su familia y ayudar al país. Si una persona tiene la
oportunidad de poder curarse seguramente será alguien que ayudara a producir para el
país y sacar adelante, pero si no tiene tan siquiera los servicios básicos para sobrevivir
muy seguramente seguirán en un agujero como se encuentra el país.

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