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Metales Ferrosos y No Ferrosos: Propiedades y Aplicaciones

Este documento describe varios metales ferrosos y no ferrosos comúnmente usados en fundición, incluyendo hierro, acero, bronce y aluminio. Explica las propiedades, usos y ventajas de cada metal.
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Metales Ferrosos y No Ferrosos: Propiedades y Aplicaciones

Este documento describe varios metales ferrosos y no ferrosos comúnmente usados en fundición, incluyendo hierro, acero, bronce y aluminio. Explica las propiedades, usos y ventajas de cada metal.
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INSTITUTO TECNOLOGICO SUPERIOR

DE LAS CHOAPAS

Alumno:
Pablo Aldair Álvarez Santos
Materia:
PROPIEDADES DE LOS MATERIALES
Tarea:
INVESTIGACION
Carrera:
Ing. Industrial
. Grado:
“[Link]”
Grupo:
“F”
Metales ferrosos
Los metales ferrosos se definen como aquellos metales que contiene hierro.
Los metales no ferrosos no lo tienen. El atributo distintivo del hierro es que
es denso, fuerte cuando se mezcla con carbono, abundante y fácil de refinar,
altamente susceptible a la corrosión y magnético. Hacer aleación de hierro
con otros elementos en diferentes proporciones puede mitigar o eliminar
uno o más de estos factores.

Cientos de aleaciones ferrosas son bien conocidas. Ellas están especificadas


por las proporciones de cada elemento en su composición, así como también
las instrucciones en su fundición y acabado. Las aleaciones ferrosas con
carbono usualmente se les llama hierro o acero, y pueden contener cualquier
cantidad de otros elementos, desde aluminio a vanadio, basado en sus
especificaciones. Esto metales usualmente son elegidos por sus propiedades
mecánicas. Los ingenieros y diseñadores pueden estar interesados en su
límite elástico, dureza, ductilidad, soldabilidad, elasticidad, facilidad de corte
y expansión térmica, los cuales describen cómo se comportará un material
bajo factores estresantes específicos.

Estos aspectos distintivos del hierro pueden ser cambiados en la aleación, la


cual mezcla el hierro con otros elementos. El acero inoxidable es un buen
ejemplo, con algunas aleaciones del inoxidable siendo tanto no magnéticas
como no corrosivas. Una manera común de saber si un metal es acero es
poner un imán contra él, debido a que el hierro en la aleación causará que el
imán se pegue; sin embargo, las personas que han intentado pegar imanes a
su nevera de acero inoxidable saben que esto no es una prueba infalible.
Aunque el hierro todavía está presente en esta aleación ferrosa, un alto
porcentaje de níquel cambia la microestructura del acero lo suficiente para
prevenir una reacción magnética. El acero inoxidable tampoco se corroe
como otras aleaciones de hierro y esto es gracias a una adición de cromo. El
cromo protege contra el óxido a través de un proceso llamado pasivación, en
la cual las moléculas más exteriores del metal se oxidan pero permaneces
fuertemente unidas al metal interior, formando un caparazón impenetrable.

En metales ferrosos, el hierro y el acero son los materiales de fundición más


comunes.

Hierro
Los hierros fundidos son una categoría de aleaciones de hierro con contenido
de carbono mayor a 2%. Ellos son hierros relativamente baratos y densos.
Cuando son calentados y fundidos, tienen mucha mayor fluidez a menores
temperaturas que el acero, esto significa que pueden fluir hacia adentro y
llenar las partes de un molde complejos con mayor eficiencia. Los hierros
fundidos también se encogen a la mitad de la tasa del acero mientras se
enfrían.

Los hierros fundidos básicos tienen buenas propiedades de compresión, pero


son frágiles: se quebrarán antes de doblarse o distorsionarse. Esta
vulnerabilidad puede significar que los grados frágiles del hierro fundido no
son usados para diseños con detalles de extrudido o elaboración, o con
bordes afilados, ya que estas características se pueden picar.

Hierro Gris es el tipo de hierro fundido más común producido, presente en


todo desde tapas de alcantarillas hasta frenos de disco en autos. Éste obtiene
su nombre del color que toma al quebrarse, el cual es gris debido a la
presencia de grafito como el aditivo de carbono. El hierro gris es 2,5-4%
carbono por peso, y adicionalmente contiene 1-3% de silicona, la cual
estabiliza el grafito. Él tiene muchos de los atributos del hierro de fundición
básico, en el hecho de que es barato y tiene alta fluidez comparado con el
acero cuando se funde, pero la presencia de grafito permite que el hierro sea
algo menos frágil, permitiendo un mejor maquinado. El hierro gris todavía es
inflexible: se dobla muy poco antes de quebrarse.
Hierro Dúctil es una forma de hierro fundido en la cual el carbono añadido
es un grafito esférico (nodular). El hierro dúctil es usualmente 3,2-3,6%
carbono por peso, y tiene silicona y otros elementos. Mayores niveles de
ferrita significan que se acumulan en las herramientas de corte durante la
maquinación, así que con frecuencia se usan en la manufactura de moldes
primarios, donde una alta fluidez lo hace una gran elección para el trabajo
finamente detallado. La forma esférica del grafito le da al hierro dúctil mayor
resistencia al impacto y fuerza maleable que el hierro de fundición o el gris,
haciendo que sean posibles los diseños detallados o con bordes. El hierro
dúctil es relativamente un recién llegado en la especificación de los hierros,
ya que se descubrió por primera vez en 1943.

Acero
Los aceros de todo tipo son algunas veces también fundidos. En general, el
acero tiene un contenido de carbono de menos del 2,14% por peso, y con
frecuencia se hace aleación con otros elementos. El acero tiene propiedades
mecánicas más fuertes que los hierros fundidos, pero lo que se gana en
dureza se pierde en fluidez. El acero fundido necesita estar mucho más
caliente que el hierro fundido para fluir dentro de moldes detallados, y las
temperaturas altas requeridas para trabajarlo con acero son un reto para
manejarlas y pueden limitar el diseño y acabado del objeto que sale del
molde. Como con todos los moldes, diferentes partes de una pieza se pueden
enfriar a diferentes tasas, y este diferencial genera estrés dentro del
producto: debido a que el acero se encoge más extensa y rápidamente que
los hierros fundidos, estos estreses necesitan mayor manejo en el acero
fundido.

Estos retos significan que el acero puede ser mucho más intenso de trabajar
para moldearlo bien. Él requiere atención experta durante todas las etapas
de su producción. Aun así, la alta fuerza mecánica del producto final puede
hacer de una aleación de acero la elección clara para algunas aplicaciones,
con la maquinación proveyendo acabados de etapa final.
Otras aleaciones de hierro
Otras aleaciones del hierro existen por fuera de estos tipos comunes y son
usadas en aplicaciones específicas donde sus comportamientos mecánicos
son útiles. Por ejemplo, el elinvar es una aleación de níquel y hierro que no se
expande y contrae en el calor, y es usada en partes muy pequeñas de relojes
y otros dispositivos de precisión .

Metales no ferrosos y sus usos


Estos metales incluyen cada metal y aleación que no contiene hierro. Una
lista corta de metales no ferrosos comunes incluirá:

Metales preciosos como plata, platino y oro


Cobre y sus aleaciones como bronce y latón
Níquel, paladio y platino
Titanio
Aluminio
Estaño, plomo
Zinc
Con tan amplio rango de materiales en este grupo, muchas de las
propiedades mecánicas que recomiendan al hierro pueden ser descubiertas
en metales no ferrosos. Por ejemplo, las aleaciones de aluminio o titanio
podrían ser sustituidas por acero en muchos casos, si no fuera inaccesible por
el costo hacerlo. Las habilidades magnéticas del hierro podrían ser emuladas
con el níquel, cobalto o elementos poco comunes de la tierra en aleación con
otros metales.

Sin embargo, debido a que los metales no ferrosos con frecuencia son más
costosos, tienden a ser elegidos por sus atribuciones únicas en vez de por las
formas en que se pueden comportar parecidas al acero. Menores pesos,
conductividad, resistencia a la corrosión, propiedades no magnéticas,
tradición o valor decorativo son algunas de las razones para elegir un metal
no ferroso. Algunos metales son avaluados exactamente porque son poco
comunes: antes de que fuera posible la producción generalizada de aluminio,
el aluminio era un metal de lujo usado en vajillas lujosas.

Toda clase de materiales especializados son moldeados. Sin embargo, en las


fundidoras de moldeado en arena tradicionales, hay tres metales de
fundición que valen la pena mencionar.

Bronce y latón
El bronce y el latón fueron los primeros metales fundidos por la humanidad
en la edad de bronce, y estas aleaciones de cobre todavía son moldeadas en
arena hoy. Ellos se funden a mucha menor temperatura que los materiales
ferrosos y moldean detalles bien, así que son con frecuencia usados en
aplicaciones decorativas como estatuarios. El bronce y el latón son más
suaves que el acero, pero son resistentes a la corrosión incluso en la
presencia de sal, así que estos metales son usados en aplicaciones marinas
estándar como accesorios en botes. El latón también es resistente al
“galling”, el cual es el desgaste de un metal contra sí mismo, así que el latón a
veces se moldea para partes mecánicas como los propulsores marinos—o es
maquinado para rodamientos y cierres. Ambas aleaciones son bastante
costosas ya que dependen del cobre, un metal también en demanda por sus
propiedades eléctricas.

Aluminio
El Aluminio es un metal con mucha menor densidad que el hierro, haciéndolo
un metal vital en aplicaciones que necesitan fuerza sin peso, como en la
industria aeroespacial. Es resistente a la corrosión porque el aluminio, como
el acero inoxidable, reacciona a la oxidación creando un caparazón de óxido
de metal que lo protege.

El aluminio también tiene un punto de fundición menor que el de muchos de


los aceros y hierros que puede reemplazar, lo cual lo hacer más fácil de fundir
que el acero, necesitando menos supervisión para formas complejas. La
mayor desventaja del aluminio es la expansión.

Considerar metales de fundición


Cuando se diseña un molde, encontrar el metal perfecto para balancear el
valor y la forma es un arte y una ciencia. El metal adecuado para un trabajo
satisfará tanto los requerimientos estéticos como mecánicos de la aplicación,
y esto influenciará los métodos de producción requeridos para llevar un
prototipo al producto final.

Los metales ferrosos son la elección más común para moldes, con frecuencia
seleccionados por su eficiencia de costo y sus propiedades mecánicas.
Algunas veces no es la fuerza del metal la que dicta la elección sino las
propiedades como el peso, la resistencia a la corrosión o el no magnetismo.
Las aleaciones no ferrosas como el bronce y el latón también pueden ser
elegidas por tradición o por su belleza.

Consultar con un ingeniero puede ayudar al diseñador a encontrar armonía


entre los diferentes aspectos de su proyecto, eligiendo el metal perfecto para
honrar tanto la aplicación como el presupuesto.

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