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Análisis Sentencia Lesiones Graves 2019

Este documento presenta un análisis de la sentencia N° 6836-2019. Explica brevemente los conceptos de lesiones graves y negligencia médica, así como los bienes jurídicos protegidos y sujetos del delito. Luego resume los argumentos de las partes en el caso sobre lesiones graves a una paciente por negligencia médica. Finalmente, analiza la sentencia, explica el fallo y ofrece conclusiones.
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Análisis Sentencia Lesiones Graves 2019

Este documento presenta un análisis de la sentencia N° 6836-2019. Explica brevemente los conceptos de lesiones graves y negligencia médica, así como los bienes jurídicos protegidos y sujetos del delito. Luego resume los argumentos de las partes en el caso sobre lesiones graves a una paciente por negligencia médica. Finalmente, analiza la sentencia, explica el fallo y ofrece conclusiones.
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FACULTAD DE DERECHO Y HUMANIDADES

ESCUELA PROFESIONAL DE DERECHO

ANALISIS DE SENTENCIA N° 6836-2019

AUTOR(ES)

Abanto Medina, Lucero Angelica (ORCID 000-0002-3209-5038)

Castillo Baltodano, Sarvia Joryeth (ORCID 0000-0002-7690-591)

Cerna Villacorta, Yadira Briggite (ORCID 000-0002-3533-9472)

Paredes Garcia, Kevin Anderson (ORCID 0000-0001-5704-8337)

Rubio Zavaleta, Alexa Karina (ORCID 0000-0002-1665-8048)

Ticlia Morena, Nayely (ORCID 0000-0001-6627-3819)

ASESOR(ES)
Dr. Zavala Blas Oswaldo

LÍNEA DE INVESTIGACIÓN
Argumentación Jurídica y Destrezas Legales

CIUDAD TRUJILLO – PERÚ


2022

1
INDICE
I. INTRODUCCIÓN

II. MARCO CONCEPTUAL

2.1. Delito de Lesiones Graves

2.1.1. Conceptualización del delito de Lesiones Graves

2.1.2. Bien jurídico protegido

2.1.3. Sujetos del delito

2.1.4. Artículo 121.- Lesiones Graves

2.2. Delito de Lesiones Graves por Negligencia Médica

2.2.1. Conceptualización de Negligencia Medica

2.2.2. Bien jurídico protegido

2.2.3. Sujetos del delito

2.2.4. Responsabilidad Penal

III. LOS ARGUMENTOS DE LAS PARTES Y SUS RESPECTIVAS PRUEBAS

IV. IDENTIFICACIÓN DE LOS ARGUMENTOS DE DERECHO Y DE HECHO MÁS

RELEVANTES EN LOS QUE SE BASA LA SENTENCIA

V. EXPLICACIÓN DEL FALLO

VI. ANÁLISIS CRÍTICO

VII. CONCLUSIONES

BIBLIOGRAFÍA
ANEXOS

2
I. INTRODUCCIÓN;
El presente informe de investigación tiene como tema: Presunción de comisión del
delito contra la Vida, el Cuerpo y la Salud – Lesiones Culposas Graves, en agravio de
la víctima Shirley Meléndez Tuesta, Recaído en el EXPEDIENTE. N°6836-2019-HC/TC.

Donde nos exhorta la problemática de que se imputa a Freddy Williams Pacheco


Rivadeneyra, Miguel Ángel Suarez Pérez y Christian
Safra Maurtua, por haber actuado negligentemente en condición de médicos en la
atención brindada dentro del Hospital Guillermo Almenara a la paciente Shirley
Meléndez Tuesta (Víctima) y a quien por su accionar culposo le habrían
causado lesiones graves (amputación de sus cuatro extremidades).

Así mismo podemos partir de los derechos que se vulneran en esta sentencia y referir
como conocimiento, que la vida humana, es un bien jurídico protegido, es por eso que
su protección está determinada por el artículo 2 inciso 1 de la Constitución Política del
Perú y que cuando se vulnera es considerado un delito agravante.

Empezaremos como punto de partida, analizando primero una breve conceptualización


sobre los delitos de lesiones graves y negligencias médicas , seguido por el bien jurídico
protegido, explicado de manera más concisa, los sujetos de delito y el artículo que avala
la definición primera “Lesiones graves”.

En segundo lugar aludimos no sólo a lesiones graves, sino esta vez seguido por
negligencia médica, al igual que se definirá este punto para mejor entendimiento y a la
vez fundamentado en el artículo 124, donde nos habla de “Lesiones graves por
negligencia médica”.
Ya fuera de la parte general y adentrándonos más al caso, presentamos los argumentos
de las partes (Víctima y acusados), sus respectivas pruebas, la identificación de los
argumentos de derecho y de hechos relevantes en los que se basa la sentencia, más
que todo para ver cómo se desarrolla este proceso y como tiene pasar de distintas
instancias para poder determinar una decisión final ante tribunal. Finalmente

3
terminando con la explicación del fallo, un análisis crítico por parte de nosotros y la
explicación del fallo ante el tribunal, todo recaído en el ámbito legal , sus respectivas
conclusiones del informe, datos bibliográficos donde se reconoce la información
brindada de los autores y anexamos el expediente completo para mayor conocimiento.

A través de esta sentencia tenemos como finalidad, identificar cuáles son las reglas de
Derecho presentes, conocer la manera de cómo argumenta este juzgado, definir las
categorías o conceptos presentes dentro de cada regla, analizar si cada concepto es
idóneo para la decisión dado en el caso y además adquirir la capacidad para aplicar
los conocimientos del curso de argumentación jurídica en el análisis de una sentencia.

Este tipo de trabajo además, nos ayuda a desarrollar un tipo de razonamiento enfocado
a la práctica, gracias al análisis donde aprendemos la utilidad de las razones en las
decisiones judiciales ,con base en las observaciones anteriores, logrando llegar a
conclusiones finales para comprender en totalidad la decisión judicial.

Esta sentencia judicial, nos ayuda a comprender la forma en que los jueces están
interpretando la ley, razonar la lógica detrás de la sentencia y cómo los jueces toman
sus decisiones.

Como futuros abogados podemos usar este tipo de comentarios de manera de ejemplo
para decidir qué argumentos debemos presentar ante el tribunal. Gracias a ello,
tendremos la suficiente base y teoría que serán usados para resolver futuros casos en
nuestra vida laboral.

4
II. MARCO TEÓRICO:

2.1. Delito de Lesiones Graves

2.1.1. Conceptualización del delito de Lesiones Graves

Según Salinas R. (2019), dispone que las lesiones para constituir delitos graves,
deben tener por objeto causar lesión a la salud o la integridad corporal del
individuo. De acuerdo con esta definición, las lesiones que realizan los
profesionales médicos cuando se infringen con el propósito de curar o
mejorar el bienestar de un paciente, luego de una intervención quirúrgica.

Según Vásquez C. (2019), Señala que existe cierta controversia entre la doctrina
interna y externa acerca de cuál es el bien jurídico-penal protegido en el
delito de lesiones. Por tanto, mientras un campo sostiene que está
representado por la salud de la población, entendida como un concepto
que engloba tanto la integridad de su cuerpo como su propia salud (libre
de enfermedad física o mentales), el otro grupo sostiene que el derecho
jurídico a protegerse en esta práctica ilícita es doble y estará configurado
por la actitud corporal, por un lado, y la salud física y psíquica por otro.

El equipo de investigación está de acuerdo con el comentario del primer autor


Salinas R. (2019) ya que nuestro ordenamiento establece que, mediante el
delito de lesiones, se pretende proteger la salud y la integridad física y
mental de las personas.

2.1.2. Bien jurídico protegido

Lo que protege este tipo de delito es la integridad física y psíquica del individuo,
en cuanto a la apariencia, la salud para que este pueda desarrollar
libremente su personalidad. (Rimarachín y Idrogo, 2018, p.45).

2.1.3. Sujetos del delito

Sujeto activo: Lo realiza cualquier individuo, ya que nuestro sistema


penal no tiene límites establecidos al respecto, el único requisito es que
su actuación comprometa la integridad física o psicológica del sujeto
pasivo. (Rimarachín y Idrogo, 2018, p.45).

5
Sujeto pasivo: Lo realiza cualquier individuo partiendo en el momento
del parto hasta que fallece (Rimarachín y Idrogo, 2018, p.46).

2.1.4. Artículo 121.- Lesiones Graves

El art. 121 del C.P establece que el que causa a otro daño grave en el
cuerpo o en la salud, será reprimido con pena privativa de libertad no menor
de cuatro ni mayor de ocho años. Además, se consideran lesiones graves:

1. Las que ponen en peligro inminente la vida de la víctima.

2. Las que mutilan un miembro u órgano principal del cuerpo o lo hacen


impropio para su función, causan a una persona incapacidad para el
trabajo, invalidez o anomalía psíquica permanente o la desfiguran de
manera grave y permanente.

3. Las que infieren cualquier otro daño a la integridad corporal, o a la salud


física o mental de una persona que requiera treinta o más días de
asistencia o descanso, según prescripción facultativa.

[Link] de Lesiones Graves por Negligencia Médica

2.2.1. Conceptualización de Negligencia Medica

Las demandas por negligencia médica en la actualidad son muy


comunes por el simple hecho de realizar una mala praxis de la profesión
de médico. Guzman, Franco y Moreles (2018) señalan que:
El acto médico negligente es una transgresión a normas comunes
de sensatez a diferentes niveles. Es decir, constituye algo que
debe ser evaluado por aquellas personas que, encontrándose al
mismo nivel de quien comete el acto negligente, poseen el
conocimiento y el correspondiente sentido común de
responsabilidad que les ha conferido la experiencia y el estudio
respectivos, y de quienes se esperaría una conducta lógica,
mesurada y acorde con el deber de cuidado y la Lex Artis que
rigen ese determinado acto. En medicina, el deber de cuidado es
permanente. Y si bien es cierto que los médicos no pueden
garantizar el éxito de un tratamiento o intervención, deberán

6
responder por los daños si se prueba la presencia de alguna de
las causales de culpa (p. 84).
La mala praxis médica es el descuido de un profesional de área de
medicina este error tiene como consecuencia la lesión o fallecimiento de
un paciente. La causa de cometer negligencia es realizar una diagnostico
equivocado también sucede cuando no se obedece las prácticas médicas
estándar. Si bien es cierto a los médicos no se les puede responsabilizar
por una enfermedad ya existente, pero ser el causante de complicaciones
es considerado como negligencia (Legal Information Institute, 2017).
Como grupo investigador compartimos la opinión de Guzman, Franco y
Moreles (2018) quienes manifiestan que el acto negligente es una
infracción de las normas por el simple hecho que los médicos tienen el
conocimiento y la responsabilidad de cuidar a sus pacientes y velar por su
bienestar.
2.2.2. Bien jurídico protegido

En el delito de negligencia médica se protege dos bienes jurídicos


importantes:
En primer plano se protege la Salud este bien es protegido por el Estado
y Derecho Peruano (Yovera, s.f, diapositiva 2).
En segundo plano se protege el bien jurídico vida por ser el más
importante y la penalidad prevista para este comportamiento es una
sanción muy radical, en la actualidad se encuentra muy deformado con
todos los decretos de seguridad ciudadana por este motivo la vida ha
pasado de ser uno de los principales bienes jurídicos a estar en el último
lugar ahora tiene más importancia el delito de robo porque tiene la
penalidad de cadena perpetua (Gustavo, s.f)
2.2.3. Sujetos del delito

El médico puede es sujeto activo de Derecho Penal. (Cedeño 2008


citado Camilo y Quiala, 2018) plantea tres situaciones concretas:
Cuando actúa independientemente de su profesión como sujeto activo
de cualquier figura delictiva, Cuando comete delitos por imprudencia en
el ejercicio propio de su profesión (p.6).

7
El sujeto pasivo es sencillo de identificar, se trata del paciente, enfermo
que se encuentra al cuidado del médico o enfermera (Camilo y Quiala,
2018, p.7)
2.2.4. Responsabilidad Penal

Arzapalo (2018) manifiesta que la a responsabilidad penal del médico


proviene de los daños causados por la prestación de los servicios del
médico, el daño efectivo provocado proviene de la acción consiente y
voluntaria del médico. La responsabilidad penal del médico es personal,
y cada uno responde de sus acciones. Por el principio de confianza, si
un profesional del equipo no observa sus deberes objetivos de cuidado,
responderá él exclusivamente. El problema se plantea, cuando alguien
del equipo ejerce una actividad para la cual no estaba preparado. En
esta eventualidad, podemos encontrarnos, o bien con una
responsabilidad del jefe o responsable, o bien del que interviene
directamente (profesional no cualificado o inexperto), o de ambos
(p.01).

III. ARGUMENTOS DE LAS PARTES Y PRUEBAS

3.1. ARGUMENTOS DE LAS PARTES

AGRAVIADA: Shirley Meléndez Tuesta

5.8. Dejamos constancia que, la defensa de la ciudadana Shirley Meléndez Tuesta


ha llegado a esgrimir alegatos dentro del proceso sumario, cuyo contenido muestra
disconformidad al planteamiento postulado por el Ministerio Público al considerar
que, existen otros médicos implicado que no han sido tomados en consideración al
postular cargos; igualmente, acerca de la responsabilidad de los aquí acusados,
delimita la intervención de dichas partes y llega a concluir que, a través de su
presunto actuar negligente y omisivo, se arribó a un resultado nefasto como sería la
amputación de los miembros inferiores y superiores de la mencionada ciudadana;
postula la reparación civil que considera es acorde al daño ocasionado en calidad de
parte civil; finalmente, precisa que, la responsabilidad de los acusados yace las
razones ya expuestas por SUSALUD en la sanción impuesta al Hospital Almenara y
el informe emitido por la Defensoría del Pueblo.

8
5.11. Con la finalidad de obtener una debida justificación de esta decisión, la suscrita
procede a realizar un análisis independiente respecto a cada uno de los acusados.
Respecto la existencia o inexistencia de responsabilidad del acusado FREDDY
WILLIAMS PACHECO RIVADENEYRA, quien, conforme a la tesis postulada por el
Ministerio Público en la subsanación de la acusación –ver folios 2662–, resultaría “ser
autor del delito de lesiones culposas graves, por cuanto en su condición de médico
del Hospital Almenara, con fecha 20 de febrero de 2016, participó en la operación del
uréter derecho de la agraviada Shirley Meléndez Tuesta, siendo que, durante el acto
quirúrgico no llegó a retirar la totalidad de cálculos que se depositaron en la parte del
riñón, ni colocó un catéter doble J, como lo hizo el medico Manuel Francisco Rosado
García en la primera operación realizada en el uréter izquierdo de la parte agraviada,
a fin de evitar que continúe con la formación de cálculos; ocasionado de esta
manera la posterior obstrucción de un conducto orinal que devino en la amputación
de sus dos extremidades, el 05 de abril de 2016”

DEMANDADOS: Freddy Williams Pacheco Rivadeneyra, Miguel Ángel Suarez Pérez y


Christian Safra Maurtua

5.9.1. Que, sobre el primer sub-planteamiento, relacionado a la pertinencia de la


aplicación de la prescripción de la acción penal y la posibilidad de esgrimir un
pronunciamiento sobre el fondo del cuestionamiento, advertimos que, las partes
procesales, durante la realización de los informes orales, han postulado como un
recurso final y accesorio, la posibilidad emitir un pronunciamiento sobre la
prescripción de la acción penal, empero, mostraron interés directo en la obtención de
un pronunciamiento sobre el fondo del cuestionamiento aquí planteado; este
particular aspecto, ha sido analizado por la suscrita, y conforme se expondrá en los
puntos siguientes, ha llegado a determinar que, los elementos existentes en el
expediente judicial, resultan insuficientes a efectos de poder atribuir
responsabilidad penal a los acusados como presuntos autores del delito de lesiones
culposas graves(lo que se vio acrecentado a través de la ausencia de una imputación
necesaria en el contenido del dictamen acusatorio), razón por la que resultaría

9
legal y pertinente priorizar la emisión de una sentencia absolutoria que, esgrimir
un pronunciamiento positivo o negativo respecto a la prescripción de la acción penal.
Siendo ello así, se delimita la pertinencia en cuanto a la emisión de
pronunciamiento acerca deesta institución, dejando expresa constancia que, la
decisión aquí acotada no constituye una vulneración a alguna garantía procesal
o un actuar antojadizo, sino que, deriva de postulados desarrollados por parte de la
Corte Suprema de la República, quien en pronunciamientos como el recaído en el
R.N. Nº 948-2020 Ucayaliy el R.N. Nº 1711-2014 Lima, estableció que, ante
supuestos de controversia, atendiendo a las razones de favorabilidad, compatibles
con el principio de presunción de inocencia, en la resolución de la causa deberá
resolverse en el sentido de ratificar la inocencia de cada uno de los procesados
con un pronunciamiento de fondo, pues no se puede afirmar que la persecución
penal ya culminó por el tiempo transcurrido cuando los hechos materia de acusación
no han sido probados.
MINISTERIO PÚBLICO:

5.12. Respecto la existencia o inexistencia del acusado MIGUEL ÁNGEL SUÁREZ


PÉREZ, quien,conforme a la tesis postulada por el Ministerio Público en la
subsanación de la acusación –ver a folios 2662–, resultaría “ser autor del delito de
lesiones culposas graves, por cuanto en su condición de médico del Hospital
Guillermo Almenara tampoco brindó una atención adecuada a la agraviada
Shirley Meléndez Tuesta, cuando volvió a ingresar por emergencia el 26 de
febrero de 2016, como consecuencia de la mala praxis de su co-acusado
Pacheco Rivadeneyra; pues pese al estado de salud de la agraviada, solo procedió
a extraer el cálculo restante dejado en la segunda operación, pero no colocó el
catéter respectivo, contribuyendo a que su estado de salud empeore, y se produzca
el resultado lesivo”.
5.11.2. Si bien es cierto, enesta punto, el Ministerio Público, sin haber consignado
alguna fuente procedimental médica justificante, señala que, el interviniente habría
concretizado dos omisiones “no haber retirado la totalidad de cálculos” y “no haber
colocado un catéter doble J”, sin embargo, hasta la emisión del presente
pronunciamiento, no se cuenta con la certificación de una necesidad u obligación de
concretizar estas dos acciones en el marco de la operación específica antes
detallada, la que, conforme se indica, no puede ser materia de comparación
directa con la acción medica realizada en una operación anterior a la cuestionada,

10
debido a que existe una divergencia en las denominaciones, no pudiendo
simplemente presumirse que pueda contar con las mismas necesidades o
protocolos sino que, su contenido debe certificarse a nivel médico
procedimental, a efectos de valorarse particularmente la existencia de un
posible acto omisivo o trasgresión a las reglas de la profesión, conforme
estrictamente se requiere en el tipo penalmateria de acusación; esto es, en el caso
en particular, certificarse bajo el título de imputación insertado por el titular de
la acción penal, la obligación profesional de efectivizar un retiro directo del 100%
de los cálculos en una sola operación y la colocación específica de un catéter doble
J, lo que, al no existir hasta este momento procesal, imposibilita a la suscrita valorar
eficazmente lo que se viene aquí cuestionando.

3.2 Medios Probatorios.

- A fojas 525/532 obra la declaración indagatoria de la ciudadana


Shirley Meléndez Tuesta.
- A fojas seiscientos ochenta y dos al seiscientos ochenta y seis, obra la
declaración del ciudadano Manuel Omar Acosta Orbegoso
- A fojas 697/699, obra la declaración indagatoria del ciudadano Roberto
Tamayo Tamata
- A fojas 724/727 obra lamanifestación policial de Betty Kristell Asmat
Córdova
- A fojas 729/732, obra la manifestación policial de Rosa Luz López Martínez
- A fojas 734/736, obra la manifestación de Lisbeth Hilda Sánchez Zúñiga
- A fojas 738/740, obra la manifestación de Jack Anthony Bedoya Núñez
- A fojas 876/879 y 1513/1515, obra la manifestación policial y declaración
indagatoria de Waldo R. Marín Reyes
- A fojas 900/903 y 1523/1525 obra la manifestación policial y declaración
indagatoria de Herbert Gordon Martin Freyre Ríos
- A fojas 914/971, obra la manifestación policial de Manuel Francisco Rosado
GarcíA
- A fojas 922/925, obra la manifestación policial de Juan Carlos López Jara
- A fojas 926/930 y 1502/1505, obra la manifestación policial y declaración
Indagatoria de Luis Ángel Gonzales Viera

11
- A fojas 939/942 y 1582/1585, obra la manifestación policial y
declaración indagatoria del hoy procesado Miguel Ángel Suarez Pérez
- A fojas 943/949, obrala manifestación policial del procesado Freddy
Williams Pacheco Rivadeneyra
- A fojas 1183/1887, obra la manifestación policial de Miguel Arturo Izarra
Becerra
- A fojas 1190 (anverso y reverso), obra en original el Informe N°
00913-2018/IFIS emitido por el Intendente de la Intendencia de
Fiscalización y Sanción de la Superintendencia Nacional de Salud
- A fojas 1278/1323, obra la resoluciónN° 13 del 20-07-2017 emitida por la
Superintendencia Adjunta de Regulación y Fiscalización -SAREFIS
- A fojas 1221/1277, obra en copias simple la Resolución N° 055-2017-
SUSALUD/TSE del 11-10-2017 emitida por el Tribunal de SUSALUD
(remitida en copia fedateada a fojas 2306/2363 y 2422/2450)
- A fojas 1334/1339 y 1342/1344, obra en copia certificada y original
respectivamente, el Certificado Médico LegalNº 01480-RM, que fue
elaborado por la División Clínico Forense del Instituto de Medicina Legal
- A fojas 1607/1610, obra la declaración Indagatoria de José Isidro Vereau
Robles
- A fojas 1657/1772, obra el expediente sancionador N° 050-2017/TRI
- El Informe N° 02131-2016/IPROT de fs. 1811/ 1897
- A fojas 1902/1906 y 1908/1910, obra la manifestación policial y declaración
indagatoria del ciudadano Manuel Francisco Rosado García
- A fojas 2232/2273, obra el Informe de Auditoria de caso Nº 08-CA-
HNGAI-ESSALUD-2016,
- A fojas 2375/2377, obran los certificados de antecedentes penales de
los procesados
- A fojas 2454/2465, obra la declaración instructiva del imputado Freddy
Williams Pacheco Rivadeneyra
- A fojas 2466/2478, obra la declaración instructiva de Christian Safra
Maurtua
- A fojas 2485/2518, obran las traducciones certificadas

12
BIBLIOGRAFIA
Arzapalo, A. (2018). Las penas impuestas por los jueces penales de Huancavelica en los casos
de negligencia médica en el año 2016. Revista de Investigación Valdizana.
[Link]
Camilo, L., y Quiala, Y. (2018). La responsabilidad penal médica. Tratamiento teórico-doctrinal.
Derecho Penal. [Link]
+MOMBLANC+y+[Link]
Gustavo, F. (s.f). El acto médico y la mala práctica, niveles de responsabilidad profesional e
institucional. Ministerio de salud. [Link]
[Link]
Guzman, F., Franco, E. y Moreles, A.(2018) Educación y práctica de la medicina Negligencia en
medicina. [Link]
Negligencia_en_medicina.pdf
Legal Information Institute. (2017). Negligencia médica.
[Link]
Yovera, S.(s.f). Responsabilidad Medica. [Diapositiva de PowerPoint]
[Link]
[Link]
Decreto Legislativo No 635 (3 de abril de 1991). Normas Legales N° 29809, Diario Oficial
El Peruano, 8 de abril de 1991.
Rimarachín, J. y Idrogo, J. (2018). La necesidad de tipificar el delito de Lesiones
culposas con muerte Subsecuente en el código penal peruano (Tesis de
licenciatura). Universidad Señor de Sipán.
[Link]
20Carranza%20%26%20Idrogo%[Link]?sequence=1&isAllowed=y
Salinas R. (5 de febrero del 2019). Jurisprudencia actual y relevante sobre delito de
lesiones. LP. pasión por el derecho. [Link]
actualizada-delito-lesiones/

Vásquez C. (2019). Algunos apuntes acerca del delito de lesiones graves en el Código
Penal peruano. Revista Jurídica Cajamarca.
[Link]

13
ANEXOS

CORTE SUPERIOR DE JUSTICIA DE LIMA


DÉCIMO TERCER JUZGADO PENAL LIQUIDADOR DE LIMA

EXPEDIENTE : 6836-2019
ESPECIALISTA : FREDI CARRASCO OTAROLA

SENTENCIA
Lima, veintiséis de enero del año dos mil veintidós. -

VISTO: El proceso penal seguido contra FREDDY


WILLIAMS PACHECO RIVADENEYRA, MIGUEL ÁNGEL SUAREZ PÉREZ y CHRISTIAN
SAFRA MAURTUA, por la presunta comisión del delito contra la Vida, el Cuerpo y la Salud
– Lesiones Culposas Graves, en agravio de Shirley Meléndez Tuesta; y, considerando:
IV. ANTECEDENTES
1.1. El presente proceso se inicia a mérito del acta fiscal del 17 de agosto de 2016, elaborado
en las instalaciones del Hospital Almenara, obrante a fojas tres y cuatro; motivando luego que
el representante de la 52º Fiscalía Provincial Penal de Lima proceda a formalizar denuncia a
fojas dos mil cuarenta y uno al dos mil cuarenta y cinco, procediendo esta judicatura a dar inicio
a la audiencia de presentación de cargos respectiva, que tuvo como resultado, que se aperture
proceso penal contra los ciudadanos Freddy Williams Pacheco Rivadeneyra, Miguel Ángel
Suarez Pérez y Christian Safra Maurtua mediante resolución de fecha veintiocho de octubre de
dos mil diecinueve, por la presunta comisión del delito contra la vida, el cuerpo y la salud -
Lesiones Culposas Graves; tramitada la causa conforme a los cauces legales según el proceso
sumario, se llevaron a cabo diligencias propias de la instrucción. Posteriormente, habiendo
precluido el plazo ordinario y extraordinario para la tramitación de la presente causa, se procedió
a remitir los actuados a la 13º Fiscalía Provincial Penal de Lima, quien formuló acusación escrita
con dictamen de fecha de presentación dieciséis de junio de dos mil veintiuno –ver fojas dos
mil quinientos cincuenta y ocho al dos mil quinientos sesenta y tres–, posteriormente, remitidos
que fueron los autos del Ministerio Público, se advirtió que se incurrió en un defecto de

14
contenido, devolviéndose los actuados para su subsanación, lo que fue subsanado mediante
dictamen de fecha de presentación 22 de octubre de 2021 –ver folios dos mil seiscientos
cincuenta y nueve al dos mil seiscientos sesenta y seis–; tras ello, pusieron los autos a
disposición de las partes para que formulen sus alegatos respectivos, llegando la oportunidad
procesal de emitir una sentencia que ponga fin a la instancia.

1.2. Se deja expresa constancia que, el presente proceso se inició contra los procesados que
han sido descritos en la parte inicial de esta resolución, tras la valoración preliminar vía
audiencia de presentación de cargos, en cuya ejecución se desestimó el inicio de un proceso
penal en contra el ciudadano Manuel Francisco Rosado García, declarándose no ha lugar la
apertura de instrucción, decisión que no fue fundamentada dentro del plazo que concede la
norma de la materia, declarándose consentido dicho extremo del archivo, conforme se visualiza
del contenido de la resolución del 16 de junio de 2021 –ver folios dos mil quinientos setenta y
cuatro y siguiente–.

1.3. Igualmente, se hace constar que, en el presente caso no obra alguna TACHA o NULIDAD
de elementos de convicción o instrumentales incorporadas al sumario, admitidas a nivel de la
audiencia de imputación de cargos, existiendo únicamente solicitudes de prescripción de la
acción penal y de exclusión de plazos de suspensión producto del aislamiento voluntario a
causa del COVID-19, lo que será materia de pronunciamiento en nuestro desarrollo.
V. HECHOS IMPUTADOS
2.1. Que, conforme se advierte de la resolución de apertura de proceso [con la exclusión del
ciudadano Manuel Rosado García], se imputa a Freddy Williams Pacheco Rivadeneyra,
Miguel Ángel Suarez Pérez y Christian Safra Maurtua, haber actuado negligentemente en
su condición de médicos en la atención brindada dentro del Hospital Guillermo Almenara a la
paciente Shirley Meléndez Tuesta, a quien por su accionar culposo le habrían causado
lesiones graves (amputación de sus cuatro extremidades).

2.2. Que, los hechos radican en que en el Hospital Guillermo Almenara, fue operada la referida
ciudadana en el uréter izquierdo por el medico Manuel Francisco Rosado García [parte excluida
hoy del proceso], participando también el médico residente Luis Ángel Gonzales Riera, en dicha
operación se le habría colocado en el uréter izquierdo de la citada pacientes un catéter doble J
para luego darle de alta; posteriormente el 19 de febrero del 2016 habría retornado al hospital,
siendo que el 20 de febrero del 2016 seria operada por segunda vez, pero en esta oportunidad
del uréter derecho, cirugía que estuvo a cargo del Dr. Freddy Pacheco Rivadeneyra, asistido

15
por el médico residente Luis Gonzales Riera, donde además de la operación se procedió a
retirar el catéter de la primera intervención (21 de enero del 2016); en esta operación no se
habría procedido con el retiro total del calculo que presentaba la paciente, verificándose ello en
la historia clínica y además es reconocido por el medico Pacheco Rivadeneyra;
adicionalmente, ante el no retiro total del cálculo de la paciente, tampoco se colocó algún catéter
pese a la naturaleza de la operación y los antecedentes médicos de la citada agraviada,
colocándose solo una sonda, es así, que el Dr. Pacheco Rivadeneyra, no habría realizado una
adecuada atención médica, lo que motivo que posteriormente a la intervención, el uréter (riñón)
derecho de la paciente se obstruyera, verificándose tal situación con la radiografía con contraste
que se le practicó, siendo que en esta intervención estuvo a cargo el médico Pacheco
Rivadeneyra, quien si bien ha referido que es usual que no se proceda con la extracción de los
cálculos en su totalidad, sin embargo, se tiene que en una anterior operación de la agraviada
no solo se procedió a operar el uréter izquierdo, sino que se procedió con la colocación de un
catéter doble J.

2.3. A los días de la segunda operación practicada por el medico Pacheco Rivadeneyra, la
misma que no habría sido realizada de manera adecuada, la paciente nuevamente ingreso al
Hospital Guillermo Almenara, siendo operada por tercera vez con fecha 26 de febrero del 2016,
por el medico Miguel Ángel Suarez Pérez, quien tampoco le coloco ningún catéter, dándosele
de alta el 03 de marzo del 2016, operación que tampoco se habría procedido de manera
diligente, ya que si bien se extrajo el cálculo restante dejado en la segunda intervención, no se
procedió con la colocación del catéter respectivo, no habiéndose tomado en cuenta que la
paciente por su condición médica era formadora de cálculos.

2.4. Es así que estando a las inadecuadas atenciones médicas que se habría realizado a la
citada agraviada en las operaciones de fecha 20 y 26 de febrero del 2016, ésta con fecha 12
de marzo de 2016 a horas 23.00 horas aproximadamente, al no poder miccionar, ingreso por
emergencia al hospital Guillermo Almenara, encontrándose como médico de guardia el
denunciado Cristhian Safra Maurtua, quien dispone la colocación de un catéter a cargo de los
médicos residentes Luis Gonzales Riera y Juan Carlos López Jara, sin embargo, dicho
procedimiento médico no se habría realizado de manera inmediata, sino después de varias
horas, esto es a las 08.30 horas aproximadamente del 13 de marzo del 2016, siendo que pese
al estado de salud de la paciente y conforme al tiempo que transcurría, ésta fue desarrollando
una infección generalizada mientras se encontraba en el área de emergencia, ante dicha

16
situación la agraviada fue atendida por el medico Manuel Francisco Rosado García, quien
dispuso que se lleve a cabo una interconsulta ya que al ingresar a emergencia la paciente con
fecha 12 de marzo del 2016 en horas de la noche y durante el tiempo que permaneció el 13 de
marzo del 2016 en dicha área, no habría recibido una atención médica oportuna, lo que
finalmente habría desencadenado en la paciente un shock séptico, motivo por el cual fue
derivada a la unidad de cuidados intensivos, donde fue atendida por diversos médicos y se
realizaron diversas interconsultas.

2.5. Estando la paciente en la Unidad de Cuidados Intensivos por presentar estado grave de
salud, fue inducida al coma, para llevar a cabo un tratamiento, aplicándosele ahí diversos
fármacos, así como, el habérsele sometido a la diálisis en sesiones de cámara hiperbárica y
traqueotomía. Empero debido al proceso infeccioso grave que presentaba, desencadeno en
una necrosis de las extremidades, es así que con fecha 05 de abril del 2016 se intervino
quirúrgicamente amputándosele las cuatro extremidades, piernas y brazos, todo ello, como
consecuencia del actuar negligente de los médicos denunciados, debido a las inadecuadas e
inoportunas atenciones médicas que habría recibido la agraviada los días 12 y 13 de marzo
del 2016, mientras estaba en el área de emergencia del citado hospital, presentando un shock
séptico que trajo como consecuencias la necrosis de sus cuatro extremidades y su posterior
amputación, siendo que durante los días en mención los médicos a cargo habrían sido
Cristhian Safra Maurtua y Manuel Francisco Rosado García.

2.6. Conforme lo expuesto, los médicos a cargo de las atenciones de la agraviada los días 20
y 26 de febrero, 13 y 14 de marzo del 2016 [con la salvedad de a exclusión ya mencionada]
de manera culposa no habrían brindado una atención adecuada y oportuna hacía la agraviada
Shirley Meléndez Tuesta, que trajo como consecuencia que presentara un shock séptico que
desencadenó en la amputación de las cuatro extremidades, sufriendo lesiones graves.

VI. INFORMACIÓN PROBATORIA

La actividad probatoria presenta como finalidad posibilitar que las partes realicen sus
afirmaciones en torno a los hechos investigados, por lo que, a través de ésta, se pretende
convencer al juzgador de la exactitud positiva o negativa que contienen, comprobando o
verificando si dichas afirmaciones reúnen las características necesarias para lograrlo; por lo

17
tanto, vertido lo antes expuesto en relación a los hechos materia de la presente instrucción
tenemos que en autos obra:
• A fojas 525/532 obra la declaración indagatoria de la ciudadana Shirley Meléndez
Tuesta, quien ha narrado que personal médico la atendió, que cuando fue operada el 20-
02-2016 el denunciado Pacheco Rivadeneyra se encontraba apurado porque salía de
vacaciones; que, en dicha oportunidad no se le coloco ningún catéter, que el residente
Juan Carlos le dijo que el riñón estaba obstruido y se le debía operar, que el 26-02-2016
la operaron por tercera vez, operación a cargo del médico Suarez quien le dijo que había
sacado lo que el medico Pacheco no pudo sacar, que no le dejaron ningún catéter; que
el 12-03-2016 al no poder miccionar ingresa por emergencia al Hospital Guillermo
Almenara, siendo atendida por el médico residente Ángel Gonzales ordenado unas
pruebas advirtiendo ahí que tenía cálculos obstruyendo el riñón derecho y al solicitar la
colocación de un catéter obtuvo como respuesta que debía esperar al día siguiente que
otro residente lo coloque; que en horas de la mañana del día siguiente los médicos
residentes Ángel Gonzales y Juan Carlos le colocaron un catéter, que al pasar las horas
comenzó a vomitar el agua que tomaba y tener dolor, perdiendo el conocimiento tiempo
despues, el que recobró a las 11:00 de la noche, advirtiendo la presencia del doctor
Rosado y escuchando voces que decía que se les fue de la mano, que no podían
manejarlo allí y la trasladan a UCI.

• A fojas seiscientos ochenta y dos al seiscientos ochenta y seis, obra la declaración


del ciudadano Manuel Omar Acosta Orbegoso, quien refiere haber sido uno de los
médicos que llegó a dar de alta a la ciudadana Shirley Meléndez Tuesta y que la atendió
en una de las oportunidades en UCI; precisa que, no advirtió irregularidades en los
procedimientos de colocación del catéter doble J ya que el conducto urinario es uno solo
y difícilmente se puede cometer un error ahí; también, señala que, no existe un
procedimiento exacto en lo que respecta a la colocación de este catéter o la extracción
de cálculos, quedando ello a elección del médico, según las capacitaciones o posiciones
que asuma.

• A fojas 697/699, obra la declaración indagatoria del ciudadano Roberto Tamayo


Tamata, quien refiere haber atendido a la ciudadana Shirley Meléndez Tuesta en UCI del
hospital Almenara; precisa que, dicha paciente se encontraba en estado crítico con shock

18
séptico y falla multiorgánica, con falla respiratoria, falla renal, falla cardiaca y disfunción
hepática.

• A fojas 724/727 obra la manifestación policial de Betty Kristell Asmat Córdova,


quien, en su condición de médico residente de nefrología, refiere no haber recetado ni
tratado de una manera directa a la ciudadana Shirley Meléndez Tuesta, quien venía
tratándose en el área de UCI, recordando que, se le realizaban diálisis.

• A fojas 729/732, obra la manifestación policial de Rosa Luz López Martínez, quien
habría precisado que recibió a la paciente en UCI (donde limita toda la atención que habría
dado a la ciudadana Shirley Meléndez Tuesta) con las extremidades necróticas e
infectadas, las que debieron de amputar.

• A fojas 734/736, obra la manifestación de Lisbeth Hilda Sánchez Zúñiga, quien refiere
no haber prestado un servicio continuo de atención a la ciudadana Shirley Meléndez
Tuesta, ya que solo acudió en una oportunidad a la UCI del hospital Almenara para
autorizar se suministre un fármaco, el que no llegó a dársele a la dicha parte.

• A fojas 738/740, obra la manifestación de Jack Anthony Bedoya Núñez, quien refiere
solo haber visto una vez a la agraviada, en circunstancias en las que acudió a UCI del
hospital Almenara, descartando cualquier diagnóstico o atención.

• A fojas 742/746 obra la manifestación de Christian Safra Maurtua, quien habría


señalado que atendió a la agraviada el 13-03-2016, la que habría ingresado el 12-03-2016
a las 11.00 de la noche a las instalaciones del hospital Almenara; precisa que, con los
resultados de la tomografía se concluyó que presentó un cuadro de infección urinaria,
insuficiencia renal aguda, litiasis uretral obstructivo, decidiendo la colocación de un catéter
doble J, que el procedimiento se inició a las 07.30 horas del 13-03-2016. Agrega que, si
bien es cierto, los resultados cuestionados (amputaciones) tiempo despues de su
atención, se debe tener presente que, la ciudadana Shirley Meléndez Tuesta llegó a su
atención con un cuadro de infección, por lo que, no es posible indicar que, la colocación
de un catéter ocasiono el ya mencionado resultado, cuando existió un correcto actuar de
su parte.

19
• A fojas 876/879 y 1513/1515, obra la manifestación policial y declaración indagatoria
de Waldo R. Marín Reyes, quien señalo que surgió la amputación bilateral de los
miembros inferiores de la agraviada, atendiendo a su estado de salud y lo avanzado de
la infección en dicho momento.

• A fojas 900/903 y 1523/1525 obra la manifestación policial y declaración indagatoria


de Herbert Gordon Martin Freyre Ríos respectivamente, quien habría señalado que
sugirió la amputación de mano bilateral en los miembros superiores y amputación bilateral
de los miembros inferiores de la agraviada. Precisa que, desconoce de alguna atención
que se le haya realizado a la ciudadana Shirley Meléndez Tuesta con anterioridad a la
consulta que absolvió, donde emitió la recomendación antes indicada.

• A fojas 914/971, obra la manifestación policial de Manuel Francisco Rosado García,


quien refiere haber recibido a la ciudadana Shirley Meléndez Tuesta luego de una
transferencia del hospital Emergencia Grau; precisa que, tras unos exámenes, se le
efectuó una cirugía que culmino satisfactoriamente, habiéndole colocado un catéter doble
J, quedando aún pendiente la realización de algunas atenciones que, fueron programadas
luego, llegando a citarla luego para atención externa. Precisa que, no fue él quien dio el
alta médica sino el que se encontraba de turno el 22 de enero de 2016, luego de una
evaluación al paciente postcirugía.

• A fojas 922/925, obra la manifestación policial de Juan Carlos López Jara, quien
indicó que, el 13-032016 participó de la colocación de un catéter doble J junto al doctor
Cristian Zafra Maurtua; precisa que, tuvo conocimiento que, el proceso de necrosis se
originó en el área de UCI, desconociendo las razones.

• A fojas 926/930 y 1502/1505, obra la manifestación policial y declaración Indagatoria


de Luis Ángel Gonzales Viera respectivamente, quien refirió que en la primera
intervención fue el doctor Manuel Rosado responsable de la paciente y en la segunda
intervención el doctor Freddy Pacheco y en emergencia el doctor Christhian Safra; que
ayudo en las dos cirugías y en emergencia realizo la colocación del catéter doble J bajo
la supervisión del médico Christian Safra. Finaliza indicando que, las intervenciones
fueron realizadas de la forma correcta, no existiendo ningún inconveniente.

20
• A fojas 939/942 y 1582/1585, obra la manifestación policial y declaración indagatoria
del hoy procesado Miguel Ángel Suarez Pérez, quien refirió haber atendido a la
ciudadana Shirley Meléndez Tuesta el 26-02-2016 en una cirugía del riñón derecho, que
consistió en extraer los fragmentos residuales que quedaron de la cirugía del día 20-02-
2016. Precisa que, en casos como estos, pese al retiro de cálculos, muchas veces se
formas nuevos cálculos, lo que llega a generar cuadros de infección; finalmente, respecto
a la posibilidad de que se pueda realizar una pluralidad de cirugías para la extracción de
cálculos, refiere que, en su experiencia y según las guías médicas, ello si es posible, en
casos grandes como el que se vio aquí.

• A fojas 943/949, obra la manifestación policial del procesado Freddy Williams


Pacheco Rivadeneyra, quien refirió haber atendido a la agraviada el ultimo día laborable
del mes de febrero del 2016, cuando realizo una intervención quirúrgica en la que fue el
cirujano principal que realizo un 90% de taza de limpieza (al tratarse de un cálculo
grande). Llegó a precisar que, en casos como el evaluado, un porcentaje de limpieza
como el logrado, es un muy buen resultado considerando que el promedio es del ochenta
por ciento. Llega a señalar también que, su intervención no generó algún proceso
infeccioso, culminando su intervención de forma satisfactoria. Precisa que, durante su
intervención, ya había sido excluido el riñón izquierdo. Finalmente, señala que, no
considera que ni él ni los demás miembros del área de urología hayan actuado de forma
incorrecta, no siendo algunas de sus actuaciones, generadoras de la amputación de
miembros, ya que, a su consideración eso puede generarse por vasopresores utilizados
en el área de cuidados intensivos.

• A fojas 1183/1887, obra la manifestación policial de Miguel Arturo Izarra Becerra,


quien habría referido que atendió a la agraviada por primera vez el 14-03-2016 en la
unidad de cuidados Intensivos, siendo su diagnóstico shock séptico refractario, falla
multiorgánica, acidosis metabólica y acidosis láctica.

• A fojas 1190 (anverso y reverso), obra en original el Informe N° 00913-2018/IFIS


emitido por el Intendente de la Intendencia de Fiscalización y Sanción de la
Superintendencia Nacional de Salud, por el cual informan que en merito a la queja
presentada por parte de la ciudadana Meléndez Tuesta se sancionó a la IPRESS Hospital
Guillermo Almenara con imposición de multa administrativa, mediante Resolución N° 13
del 20-07-2017 contenida en el expediente 0317-2016 y sobre el cual el Tribunal de

21
SUSSALUD mediante resolución 055-2017 de fecha 11 de octubre de 2017 confirmó la
determinación de responsabilidad del IPRESS Almenara y la multa ascendente a 498 UIT.

• A fojas 1278/1323, obra la resolución N° 13 del 20-07-2017 emitida por la


Superintendencia Adjunta de Regulación y Fiscalización - SAREFIS que impuso
sanción administrativa a la IPRESS Almenara e impuso medidas coercitivas, siendo que
entre las multas impuestas está la de infracción MUY GRAVE, por lesión grave de un
paciente como resultado de la falta de diligenciamiento del caso.

• A fojas 1221/1277, obra en copias simple la Resolución N° 055-2017-SUSALUD/TSE


del 11-10-2017 emitida por el Tribunal de SUSALUD (remitida en copia fedateada a
fojas 2306/2363 y 2422/2450), que resolvió declarar infundada la apelación interpuesta
y fundada en parte la impugnación interpuesta por la ciudadana Shirley Meléndez Tuesta,
confirmando la Resolución N° 13 del 20-07-2017 en el extremo que determino
responsabilidad y sanciono a la IPRESS Almenara con una multa ascendente de 498
Unidades Impositivas y modifico medidas correctiva, siendo que en dicha resolución se
menciona que en la intervención no se logró el retiro de la totalidad del cálculo del riñón
derecho (ver contenido a folios 1223), además en dicha resolución se señala que la
agraviada por su diagnóstico resultaba más propensa a contraer infecciones y por ende
la demora durante su tratamiento podía generar un cuadro infeccioso (punto 19, obrante
a fojas 1248) que no se realizó una acción inmediata, procediéndose recién a iniciar
tratamiento descompresor (colocación de catéter doble J) a horas 08.30 del día 13-03-
2016 (punto 29 obrante a fojas 1251) que se verifica la existencia de una lesión grave en
la ciudadana Meléndez Tuesta, como resultado de un shock séptico, durante la atención
brindada en el Hospital Almenara, frente a los síntomas o signos de la presencia de una
sepsis que produjo finalmente la necrosis muscular y nerviosa de todos los miembros
superiores e inferiores motivo por el cual se le tuvo que amputar las manos y los pies
(punto 54 obrante a fojas 1258/1259).

• A fojas 1334/1339 y 1342/1344, obra en copia certificada y original respectivamente,


el Certificado Médico Legal Nº 01480-RM, que fue elaborado por la División Clínico
Forense del Instituto de Medicina Legal, contando a la vista con la historia clínica de la
ciudadana Shirley Meléndez Tuesta; se advierte de sus conclusiones que, las acciones
ejecutadas por los tratantes fueron todos correctos, no ejecutándose a nivel de esta
evaluación, alguna clase de observación a los actos o los resultados.

22
• A fojas 1607/1610, obra la declaración Indagatoria de José Isidro Vereau Robles,
quien ha referido que atendió a la agraviada en UCI del hospital Almenara los días 15, 18,
22, 25 27 y 29-03-2016, que cuando la atendió la primera vez presentaba shock séptico
en un estado grave y como consecuencia de un proceso infeccioso grave se desarrolló
una necrosis de las extremidades.

• A fojas 1657/1772, obra el expediente sancionador N° 050-2017/TRI, relacionado con


los hechos denunciados.
• El Informe N° 02131-2016/IPROT de fs. 1811/ 1897 en el que en el punto IV relacionada
a la cuarta hospitalización se señala que la agraviada ingreso el 12-03-2016 a las 23.08
horas y que la atención fue realizada por el médico Christhian Safra Maurtua, que el 13
de marzo de 2016, en horas de la mañana siguió siendo atendida por el referido médico,
con el diagnostico, entre otros, de una sepsis foco urinario, que en horas de la noche del
13 de marzo de 2016, a las 20.40 horas aproximadamente fue atendida por el medio
Manuel Francisco Rosado García presentando la agraviada un mal estado general que el
día 14 de marzo de 2016 siguió siendo atendida por el médico Manuel F. Rosado García,
en dicho informe se señala además, que hubo demora en la atención medica de la
agraviada e inicio del manejo integral del shock y su oportuna derivación hacia una unidad
con monitoreo (conforme obra a fojas 1858, que el procedimiento a la usuaria se efectuó
aproximadamente nueve horas después de su ingreso a emergencia, asimismo, obra en
la foja 1874 que no se cumplió con el manejo inicial del shock al igual que la 1876).

• A fojas 1902/1906 y 1908/1910, obra la manifestación policial y declaración


indagatoria del ciudadano Manuel Francisco Rosado García [excluido del proceso],
quien habría señalado que el 15-01-2016 atendió a la ciudadana Shirley Meléndez Tuesta
y el 21-01-2016 la sometió a una cirugía del cálculo izquierdo y se le dejo un catéter doble
J; que, luego el 13 de marzo de 2016 volvió a atenderla en emergencia del hospital
Almenara, en donde solicitó interconsultas a UCI, su diagnóstico fue de shock séptico,
que el 14 de marzo a las 08.00 horas de la mañana volvió a atender a la agraviada estando
con apoyo ventilatorio y en mal estado general y que ingreso a guardia a las 08.00 de la
noche del 13-03-2016.

• A fojas 2232/2273, obra el Informe de Auditoria de caso Nº 08-CA-HNGAI-ESSALUD-


2016, de cuyo contenido se advierte el historial de atenciones que recibió la ciudadana

23
Shirley Meléndez, tanto antes como durante su estancia en el Hospital Almenara,
describiendo la percepción de atenciones por temas relacionados a cálculos desde finales
de diciembre de 2015.

• A fojas 2375/2377, obran los certificados de antecedentes penales de los


procesados, de cuyo contenido no se advierte la existencia de registros.

• A fojas 2454/2465, obra la declaración instructiva del imputado Freddy Williams


Pacheco Rivadeneyra; quien refiere no ser responsable de los hechos que le son
cuestionados; en relación a su intervención, señala que, no existió ninguna clase de
complicación el 20 de febrero del 2016; precisa también que, la Fiscalía y la ciudadana
Shirley Meléndez Tuesta pretenderían responsabilizarlo por hechos suscitados mucho
despues de su intervención, esto es, luego de 22 días aproximadamente. Añade que, la
mencionada ciudadana, luego de su intervención, no presentó algún cuadro infeccioso,
por lo que, no resultaría lógico referir que, su intervención tuvo que ver con el resultado
fatídico cuestionado, cuando, lo que él realizó se enmarco en la diligencia debida.
Finalmente, se indicó que, existe ahora una confusión en relación a la intervención
primigenia realizada por el Dr. Rosado y la que se le viene cuestionando, y es que, en la
que intervino dicho médico si se requería que se colocase un catéter al haberse dado en
conexión con la vejiga, empero, ello no ocurría en su caso toda vez que era una operación
distinta.

• A fojas 2466/2478, obra la declaración instructiva de Christian Safra Maurtua, quien,


en relación a lo hechos cuestionado, refiere no considerarse responsable. Precisa los
actos médicos realizados por su parte; respecto a su intervención en presuntas
irregularidades, llega a mencionar que SUSALUD solo le cuestionó
la presunta falta de un consentimiento informado, lo que nada tiene que ver con una
acción negligente generadora de lesiones graves.

• A fojas 2485/2518, obran las traducciones certificadas admitidas durante la apertura


de instrucción, en relación a estudios sobre la materia cuestionada.
VII. FUNDAMENTOS DE DERECHO: ANÁLISIS JURÍDICO PENAL

4.1. Subsunción: Que, estando al contenido del dictamen acusatorio de folios 2559/2573 –el
cual llegó a ser subsanado mediante dictamen de fojas 2660/2666, tras haberse observado la

24
inclusión de un ciudadano que no forma parte del proceso penal por haberse negado su
inclusión en el sumario–; se calificó el hecho cuestionado, como delito de lesiones culposas
graves; ilícito previsto y sancionado en el primer, segundo y tercer párrafo del artículo 124° del
Código Penal, que señala lo siguiente: “El que por culpa causa a otro un daño en el cuerpo o
en la salud, será reprimido, por acción privada, con pena privativa de libertad no mayor de un
año y con sesenta a ciento veinte días-multa [inicio de segundo párrafo] La pena será privativa
de libertad no menor de uno ni mayor de dos años y de sesenta a ciento veinte días-multa, si la
lesión es grave, de conformidad a los presupuestos establecidos en el artículo 121 [inicio del
tercer párrafo] La pena privativa de libertad será no menor de uno ni mayor de tres años si el
delito resulta de la inobservancia de reglas de profesión, ocupación o industria y no menor de
un año ni mayor de cuatro años cuando sean varias las víctimas del mismo hecho”.

4.2. La Corte Suprema de Justicia, en el contenido de la Casación 327-2017 San Martín, acerca
de la negligencia médica como elemento configurador del delito de lesiones culposas llegó a
referir lo siguiente: “En el campo de la medicina, estaremos ante una imprudencia cuando el
médico (quienes gozan de una “presunción de aptitud” proveniente del título habilitante), al tener
una posición de garante, asume el tratamiento del paciente no logrando ese cometido por
violación a las normas de cuidado o reglas de conductas exigidas de acuerdo a las
pautas de la lex artis y circunstancias del caso concreto, provocando un resultado previsible
y evitable que lesiona el bien jurídico protegido, debiendo existir un nexo causal. Si el resultado
fue el de causar un daño en la integridad física del agraviado –independiente de la gravedad
del daño–, entonces estamos –para nuestro ordenamiento legal– ante un delito de lesiones
culposas” [las negritas son nuestras]1.

4.3. Principio de responsabilidad penal: Que, el artículo VII del Título Preliminar del Código
Penal consagra el Principio de Responsabilidad o Culpabilidad, establece, “La pena requiere
de la responsabilidad penal del autor. Queda proscrita toda forma de responsabilidad objetiva”,
que siendo ello así el literal e) del inciso 24) del artículo 2° de nuestra Constitución Política del
Estado, establece que toda persona es considerada inocente, mientras no se le

demuestre judicialmente su responsabilidad, derecho fundamental del que se deriva el axioma


jurídico, que para emitir una declaración judicial de culpabilidad es menester que se hubiere

1 Véase contenido de Casación 327-2017, San Martín. Disponible en línea en: < [Link]

25
actuado ante el Órgano jurisdiccional un mínimo de pruebas de cargo suficiente que acredite el
actuar doloso o culposo del agente y que menos puede fundarse en una sola sindicación.

4.4. Presunción de inocencia: Nuestra Constitución Política como se ha señalado en el párrafo


precedente ha establecido como uno de los derechos fundamentales que “Toda persona es
considerada inocente mientras no se haya declarado a nivel judicial todo tipo de
responsabilidad” párrafo e del inciso 24 del artículo 2°, derecho constitucional que conllevar a
establecer en forma indubitable y categórica, que para emitir una sentencia condenatoria,
dentro de un marco del debido proceso deberá acopiarse los elementos probatorios suficientes
y pertinentes que cause certeza al juzgador que el agente infractor es merecedor de una
sentencia condenatoria, de lo que se colige que la sola sindicación formulada por la presunta
afectada si no estuviera corroborada con otros elementos de prueba, no permitiría establecer
la culpabilidad y establecer la responsabilidad por la infracción cometida.

VIII. VALORACIÓN DE LA PRUEBA APORTADA

5.1. La sentencia constituye la decisión definitiva de una cuestión criminal, contiene un juicio de
reproche o de ausencia del mismo, sobre la base de una actividad probatoria suficiente que
permita a la juzgadora la creación de una convicción sobre el caso analizado. Dicho en otros
términos la sentencia “Es el acto del juzgador por el que decide sobre el ejercicio de la
potestad punitiva del Estado en cuanto al objeto y respecto a la persona a los que se ha
referido la acusación, y, en consecuencia, impone o no una pena poniendo fin al
proceso”2.

5.2. Que, siendo exigencia de la función jurisdiccional, en materia penal, que el delito objeto de
juzgamiento, se encuentre previsto como tal en el Código Sustantivo vigente y que, en el marco
de un debido proceso, tanto su comisión y existencia así como la responsabilidad del autor o
autores, queden plenamente acreditados, teniéndose presente al respecto que la culpabilidad
se prueba y la inocencia se presume; principios y derechos contenidos en los incisos tercero y
quinto del artículo 139° de la Constitución Política del Estado. Bajo éste esquema
argumentativo y legal, de la apreciación valorativa de los hechos así como de la compulsa de
las pruebas aportadas, se debe tener en consideración que la finalidad del proceso penal es
reunir las pruebas suficientes sobre los hechos investigados y establecer con ello el grado de

2 Sánchez Velarde, Pablo, Manual de Derecho Procesal Penal, Editorial IDEMSA, Lima, Mayo de 2004, p. 605.

26
participación y por ende la responsabilidad penal que haya tenido el autor o participes en su
ejecución; así, la función de acusar en el proceso penal es de competencia única del Ministerio
Público, quien, de acuerdo a las pruebas actuadas y su criterio de objetividad decidirá si formula
acusación o no,

situación que, luego de su puesta en conocimiento del órgano jurisdiccional, deberá ser
analizada por el Juzgador en atención a los parámetros que la Ley le franquea para el caso
concreto.

5.3. Estando a lo expuesto precedentemente, se advierte que la señorita representante del


Ministerio Público en su condición de titular de la acción penal y de la carga de la prueba, en su
dictamen de fojas 2559/2573 (subsanado con dictamen de fojas 2660/2666), FORMULA
ACUSACION FISCAL contra FREDDY WILLIAMS PACHECO RIVADENEYRA, MIGUEL
ÁNGEL SUAREZ PÉREZ y CHRISTIAN SAFRA MAURTUA, por la presunta comisión del
delito contra la Vida, el Cuerpo y la Salud – Lesiones Culposas Graves, en agravio de
Shirley Meléndez Tuesta, solicitando se le imponga 28 MESES DE PENA PRIVATIVA DE LA
LIBERTAD, así como el pago de UN MILLÓN DE SOLES como concepto de REPARACIÓN
CIVIL a favor de la parte agraviada (que deberá pagarse en forma solidaria incluso
conjuntamente con la parte civil).

ANÁLISIS RESPECTO A LA RESPONSABILIDAD DE LOS CIUDADANOS FREDDY


WILLIAMS PACHECO RIVADENEYRA, MIGUEL ÁNGEL SUAREZ PÉREZ y CHRISTIAN
SAFRA MAURTUA EN LA PRESUNTA COMISIÓN DEL DELITO DE LESIONES CULPOSAS
GRAVES EN AGRAVIO DE LA CIUDADANA SHIRLEY MELÉNDEZ TUESTA

5.4. Que, conforme al dictamen acusatorio de fojas 2559/2573 (subsanado con dictamen que
obra a folios 2660/2666), se advierte que, la señorita representante del Ministerio Público refiere
que, la responsabilidad penal de los acusados se encuentra debidamente acreditada,
insertando con fines de justificación un resumen de los actos de investigación que fueron
llevados a cabo tanto a nivel preliminar, así como a nivel de instrucción. Se deja constancia a
la emisión de esta resolución que, el Ministerio Público, pese haber emitido un dictamen que
subsanaba un error relacionado a la inclusión de una parte que no pertenecía al sumario, no
cumplió con expresar con mayor abundamiento las razones por las que en el presente caso se

27
encontraría acreditada la responsabilidad personalísima de cada acusado, ello conforme a las
obligaciones existentes en su condición de parte procesal y titular de la acción penal pública.

5.5. Que, el acusado Freddy Williams Pacheco Rivadeneyra, niega ser responsable de alguna
acción negligente en el tratamiento a la ciudadana Shirley Meléndez Tuesta; precisa que, su
actuar se ha ceñido a las guías de la materia y al hecho concretamente evaluado; durante su
intervención en el caso, a través de su defensa, postuló la existencia de una prescripción de la
acción penal; así como también ha solicitado que se le absuelva de los cargos formulados en
su contra.

5.6. Que, el acusado Miguel Ángel Suárez Pérez, niega ser responsable del hecho que se le
viene atribuyendo; se advierte que muestra contradicción al cuestionamiento médico que se le
viene realizando; razón por la que, considera que se le debe absolver de los cargos formulados
en su contra; asimismo, postula la existencia de una prescripción de la acción penal

5.7. El acusado Christian Safra Maurtua, refiere no ser responsable de los cargos formulados
en su contra; precisa que, a nivel médico, su actuar fue correcto e incluso satisfactorio en su
comparación a otros procedimientos similares; alega que, el caso aquí cuestionado habría ya
prescrito, por lo que, solicita se le excluya del caso.

5.8. Dejamos constancia que, la defensa de la ciudadana Shirley Meléndez Tuesta ha llegado
a esgrimir alegatos dentro del proceso sumario, cuyo contenido muestra disconformidad al
planteamiento postulado por el Ministerio Público al considerar que, existen otros médicos
implicado que no han sido tomados en consideración al postular cargos; igualmente, acerca de
la responsabilidad de los aquí acusados, delimita la intervención de dichas partes y llega a
concluir que, a través de su presunto actuar negligente y omisivo, se arribó a un resultado
nefasto como sería la amputación de los miembros inferiores y superiores de la mencionada
ciudadana; postula la reparación civil que considera es acorde al daño ocasionado en calidad
de parte civil; finalmente, precisa que, la responsabilidad de los acusados yace las razones ya
expuestas por SUSALUD en la sanción impuesta al Hospital Almenara y el informe emitido por
la Defensoría del Pueblo.

5.9. Valoradas las alegaciones efectuadas por los sujetos procesales; y, efectuado el cotejo
correspondiente sobre las instrumentales acopiadas tanto a nivel preliminar como en la

28
instrucción, la suscrita considera que, como primer punto materia de pronunciamiento, es
pertinente esgrimir algunas consideraciones en relación a las referencias ejecutadas por la
defensa de los procesados, en relación a la pertinencia de aplicación de la prescripción de la
acción penal y la posibilidad de desconocer las suspensiones de plazos generadas a causa del
COVID-19.

5.9.1. Que, sobre el primer sub-planteamiento, relacionado a la pertinencia de la aplicación de


la prescripción de la acción penal y la posibilidad de esgrimir un pronunciamiento sobre el fondo
del cuestionamiento, advertimos que, las partes procesales, durante la realización de los
informes orales, han postulado como un recurso final y accesorio, la posibilidad emitir un
pronunciamiento sobre la prescripción de la acción penal, empero, mostraron interés directo en
la obtención de un pronunciamiento sobre el fondo del cuestionamiento aquí planteado; este
particular aspecto, ha sido analizado por la suscrita, y conforme se expondrá en los puntos
siguientes, ha llegado a determinar que, los elementos existentes en el expediente judicial,
resultan insuficientes a efectos de poder atribuir responsabilidad penal a los acusados
como presuntos autores del delito de lesiones culposas graves (lo que se vio
acrecentado a través de la ausencia de una imputación necesaria en el contenido del
dictamen acusatorio), razón por la que resultaría legal y pertinente priorizar la emisión de una
sentencia absolutoria que, esgrimir un pronunciamiento positivo o negativo respecto a la
prescripción de la acción penal. Siendo ello así, se delimita la pertinencia en cuanto a la emisión
de pronunciamiento acerca de esta institución, dejando expresa constancia que, la decisión
aquí acotada no constituye una vulneración a alguna garantía procesal o un actuar antojadizo,
sino que, deriva de postulados desarrollados por parte de la Corte Suprema de la República,
quien en pronunciamientos como el recaído en el R.N. Nº 948-2020 Ucayali y el R.N. Nº 1711-
2014 Lima, estableció que, ante supuestos de controversia, atendiendo a las razones de
favorabilidad, compatibles con el principio de presunción de inocencia, en la resolución
de la causa deberá resolverse en el sentido de ratificar la inocencia de cada uno de los
procesados con un pronunciamiento de fondo, pues no se puede afirmar que la
persecución penal ya culminó por el tiempo transcurrido cuando los hechos materia de
acusación no han sido probados.

5.9.2. Acerca del segundo sub-planteamiento, advertimos que, la defensa de los acusados,
de forma unánime solicitan a este despacho declare la exclusión e inaplicación de los plazos
de suspensión generados a nivel procesal a causa del COVID-19, en razón de ser esta figura

29
de carácter material –encontrándose regulado en el Código Civil– ; al respecto, es necesario
aclarar a los letrados que, dicha situación ya ha sido materia de pronunciamiento por parte
de la suscrita en otras causas judiciales, donde, se sentó posición respecto a la existencia
de una ausencia de diferenciación entre lo sustantivo y lo procesal en cuanto se refiere a la
prescripción; dicha propuesta, fue sustentada sobre la base de las garantías propias del debido
proceso, acceso a la justicia y la igualdad entre las partes procesales, quienes en los supuestos
de suspensión a los que se hace referencia, se veían imposibilitados de ejercer su derecho de
defensa de forma efectiva, generándose efectos legales similares a los que se generan durante
las largas huelgas judiciales, donde, conforme ya lo ha destacado la Corte Suprema de Justicia
de la República en el Recurso de Nulidad N.° 2622-2015/LIMA, se debe de propiorizar la
igualdad de las partes procesales y evitar de ese modo violentar las garantías constitucionales
y procedimentales vigentes; dicha postura, ha sido también hoy en día actualizada por el
máximo intérprete de la Ley Penal (sustantiva) y Procesal Penal, en el contenido del Recurso
de Nulidad Nº 616-2020 Puno (que se refiere específicamente a la suspensión de los plazos de
prescripción de la acción penal); siendo todo ello así, no es factible acceder a lo solicitado por
dichas partes.

5.10. Conforme a los parámetros desarrollados con anterioridad, respecto al fondo de este caso,
debemos precisar que, al evaluarse el contenido íntegro del expediente judicial, se llega a la
conclusión que, la responsabilidad penal de los acusados no ha sido acreditada, ello en
atención a que, al analizar la imputación que originó este proceso, se verificó que, si bien es
cierto, el Ministerio Público atribuye a cada uno de los acusados haber concretado
presuntas conductas omisivas y comisivas negligentes (cuya existencia habría ocasionado
la amputación de sus miembros inferiores y superiores de la ciudadana Meléndez Tuesta); ello
no ha podido ser individualizado bajo los parámetros regulados en el artículo 124º del Código
Penal, en lo que respecto a la delimitación de las inobservancias de las reglas de la profesión
en las que se habría incurrido en la atención prestada a la ciudadana Shirley Meléndez Tuesta
durante su atención en el Hospital Guillermo Almenara, situación que, imposibilita concretizar
un adecuado análisis típico del delito que viene siendo materia de acusación.

5.11. Con la finalidad de obtener una debida justificación de esta decisión, la suscrita procede
a realizar un análisis independiente respecto a cada uno de los acusados. Respecto la
existencia o inexistencia de responsabilidad del acusado FREDDY WILLIAMS PACHECO
RIVADENEYRA, quien, conforme a la tesis postulada por el Ministerio Público en la

30
subsanación de la acusación –ver folios 2662–, resultaría “ser autor del delito de lesiones
culposas graves, por cuanto en su condición de médico del Hospital Almenara, con fecha 20 de
febrero de 2016, participó en la operación del uréter derecho de la agraviada Shirley Meléndez
Tuesta, siendo que, durante el acto quirúrgico no llegó a retirar la totalidad de cálculos que se
depositaron en la parte del riñón, ni colocó un catéter doble J, como lo hizo el medico Manuel
Francisco Rosado García en la primera operación realizada en el uréter izquierdo de la parte
agraviada, a fin de evitar que continúe con la formación de cálculos; ocasionado de esta manera
la posterior obstrucción de un conducto orinal que devino en la amputación de sus dos
extremidades, el 05 de abril de 2016”.

5.11.1. Evaluado dicho contenido, se advierte que, el Ministerio Público, incurre en un serio
defecto comparativo entre la acción ejecutada por el acusado aquí evaluado y la acción
ejecutada por el médico tratante Manuel Francisco Rosado García, y es que, al efectuar una
revisión de la declaración de esta persona –ver folios 1902/1906– se advierte que, realizó una
intervención denominada uretero litotomia endoscopica izquierda del cálculo uretral
izquierdo (procedimiento donde se colocó un catéter doble J), que no se condice con la
operación realizada por el acusado Freddy Pacheco Rivadeneyra, el que, conforme se
advierte del informe de auditoría de caso Nº 08-CAHNGAI-ESSALUD-2016 –ver a folios
2232/2273–, realizó a la ciudadana Meléndez Tuesta, el retiro de un catéter programado en el
lado izquierdo del riñón y un procedimiento denominado nefrolitotomía percutánea en riñón
derecho, situación que claramente no podría generar válidamente una comparación entre
procedimientos quirúrgicos, considerando la distinta denominación.

5.11.2. Si bien es cierto, en esta punto, el Ministerio Público, sin haber consignado alguna
fuente procedimental médica justificante, señala que, el interviniente habría concretizado dos
omisiones “no haber retirado la totalidad de cálculos” y “no haber colocado un catéter
doble J”, sin embargo, hasta la emisión del presente pronunciamiento, no se cuenta con la
certificación de una necesidad u obligación de concretizar estas dos acciones en el
marco de la operación específica antes detallada, la que, conforme se indica, no puede ser
materia de comparación directa con la acción medica realizada en una operación anterior a la
cuestionada, debido a que existe una divergencia en las denominaciones, no pudiendo
simplemente presumirse que pueda contar con las mismas necesidades o protocolos sino que,
su contenido debe certificarse a nivel médico procedimental, a efectos de valorarse
particularmente la existencia de un posible acto omisivo o trasgresión a las reglas de la

31
profesión, conforme estrictamente se requiere en el tipo penal materia de acusación; esto es,
en el caso en particular, certificarse bajo el título de imputación insertado por el titular de la
acción penal, la obligación profesional de efectivizar un retiro directo del 100% de los cálculos
en una sola operación y la colocación específica de un catéter doble J, lo que, al no existir hasta
este momento procesal, imposibilita a la suscrita valorar eficazmente lo que se viene aquí
cuestionando.

5.11.3. Es importante también señalar que, si bien es cierto, el Ministerio Público –véase a
folios 2660/2666– al igual que la defensa legal de la ciudadana Shirley Meléndez Tuesta, alegan
que, los actos negligentes concretados en el marco de la atención a dicha parte, incluyendo la
operación aquí ejecutada, fueron demostradas y determinadas por la Superintendencia
Nacional de Salud durante el procedimiento administrativo tramitado en contra del Hospital
Almenara –ver a folios 2583/2657 pronunciamiento de primera y segunda instancia expedida
por SUSALUD–, ello no resulta vinculante para el presente análisis, conforme se ha
especificado con anterioridad, la base de la apertura de instrucción y la delimitación de cargos
postulados por el Ministerio Público guardan relación específica con dos conductas que
presuntamente serían de tipo omisivas, esto es, lo relacionado a la no extracción del 100% de
los cálculos en una sola operación y la no colocación específica de un catéter doble J, lo
que no se puede apreciar de la evaluación realizada sobre la intervención del acusado,
advirtiendo que, si bien se estaría cuestionando una serie de situaciones irregulares durante su
atención en la fecha antes mencionada – consignándose a fojas 2615/2619, en el rubro de
delimitación de hechos imputados al Hospital Almenara por parte de SUSALUD, que en la fecha
cuestionada únicamente se habría omitido algunas obligaciones sobre el llenado de la historia
clínica y los consentimientos informados, lo que no guarda relación con los presuntos actos
omisivos cuestionados–, debe de tenerse en consideración que, las mismas no se condicen
con el actuar personalísimo y particular aquí evaluado, como presunto generador del resultado
cuestionado (que es la amputación de sus miembros superiores e inferiores), por lo que, la
repercusión de dichas situaciones ahí consignadas, no alcanzan los límites de imputación
insertados en este caso, debiendo por ello procederse a absolver al acusado de los cargos
formulados en su contra.

5.12. Respecto la existencia o inexistencia del acusado MIGUEL ÁNGEL SUÁREZ PÉREZ,
quien, conforme a la tesis postulada por el Ministerio Público en la subsanación de la acusación
–ver a folios 2662–, resultaría “ser autor del delito de lesiones culposas graves, por cuanto en

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su condición de médico del Hospital Guillermo Almenara tampoco brindó una atención
adecuada a la agraviada Shirley Meléndez Tuesta, cuando volvió a ingresar por emergencia el
26 de febrero de 2016, como consecuencia de la mala praxis de su co-acusado Pacheco
Rivadeneyra; pues pese al estado de salud de la agraviada, solo procedió a extraer el cálculo
restante dejado en la segunda operación, pero no colocó el catéter respectivo, contribuyendo a
que su estado de salud empeore, y se produzca el resultado lesivo”.

5.12.1. Ahora bien, al evaluar el contenido específico de esta imputación, se advierte que lo
que, aquí se viene cuestionando también es la concreción de una conducta “omisiva”
consistente en la “no colocación de un catéter doble J tras la realización de un
procedimiento de retiro de cálculos”; se debe tener presente, al igual que lo expuesto en los
puntos precedentes que, no se ha generado la certificación de una necesidad u obligación
de concretizar este acto en el marco de la operación específica antes detallada, saltando
a la vista nuevamente, la referencia acerca de presuntos actos negligentes determinados por la
Superintendencia Nacional de Salud (SUSALUD) durante el procedimiento administrativo
tramitado contra del IPRESS Almenara –ver a folios 2583/2657 el contenido de los
pronunciamiento de primera y segunda instancia expedidas por SUSALUD–, sin embargo, ello
tampoco resulta vinculante para el presente análisis y es que, conforme se ha especificado
anteriormente, la base de apertura de instrucción y la delimitación de cargos postulados por el
Ministerio Público guardan relación específica con la conducta omisiva relacionada a la no
colocación de un catéter doble J, lo que no se puede apreciar del análisis realizado sobre la
intervención del acusado, advirtiendo que, si bien, se estaría cuestionando situaciones
irregulares durante su atención en la fecha antes mencionada, dicho contenido dista de la
imputación que hoy es materia de pronunciamiento, que guarda relación específica con la
generación de una lesión grave a causa de una inobservancia de reglas propias de la
profesión, que según ya ha postulado el Ministerio Público, se relaciona al hecho antes
descrito, cuyo contenido no ha sido consignado como una obligación en la práctica médica
obligatoria, descartándose por ende la concreción de alguna omisión negligente.

5.12.2. Conforme se ha descrito, los límites de la imputación ingresados por el Ministerio


Público, no constituyen una acción omisiva penalmente relevante; sin embargo, llegamos a
verificar que, la defensa de la ciudadana Meléndez Tuesta, desconociendo dicho estado, ha
hecho referencia dentro de su intervención en la instrucción que, existiría un punto de gran
relevancia para la comprensión del actuar negligente del acusado, que es la presunta incorrecta
consignación de que el riñón de dicha ciudadana se encontraba libre de cálculos y que no habría

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dispuesto determinados exámenes para certificar dicho estado; sobre ello, atendiendo a la
relevancia de dichas referencias, resulta necesario esgrimir algunas consideraciones al
respecto; por un lado, se llega a evidenciar que, la referencia acerca de la ausencia de
cálculos tras la intervención del acusado no ha sido descartada, ello debido a que, se ha
consignado a lo largo del estudio de este caso que, la referida ciudadana es una paciente
formadora de cálculos, por lo que, no puede descartarse la tesis de alguna formación
posterior y la ausencia a la culminación de la segunda operación de cálculos, máxime, si
se tiene en consideración que, tras evaluar el informe de auditoría de caso Nº 8-CA-HNGAI-
ESSALUD-2016 –ver folios 2232/2273–, llegó a verificarse -fojas 2240/2241-, que el día 26 de
febrero de 2016 se llevó a cabo la intervención cuestionada, misma que, según las
consignaciones ejecutadas respecto a los resultados de la misma, no se verificó alguna clase
de indicador negativo producto de la misma, esto es, no se evidenció estado febril o el mal
funcionamiento del sistema urinario, el que, por el contrario llegó a mostrar signos de buena
evolución, situación que, claramente contradice estas referencias, más aún cuando, dicho
acusado ha referido dentro de sus descargos –corroborados con el informe ya antes
mencionado– que, no es cierto que no corroboró el estado de ausencia de algún calculo en la
zona materia de intervención, por cuanto ahí realizó una fluroscopía, llegando a observar toda
la zona de limpieza, certificando la ausencia de cálculos, lo que se habría corroborado con el
buen funcionamiento de la zona –ver manifestación a fojas 1582/1585–.

15.12.3. A lo expuesto, se debe tener en cuenta además una referencia vital para la
comprensión del caso, que es la apreciación que concedió la División Clínica Forense del
Instituto de Medicina Legal del Ministerio Público –ver original a folios 1342/1344– respecto
a la totalidad de los actos ejecutados en el tratamiento brindado a la ciudadana Shirley
Meléndez Tuesta en el Hospital Almenara; particularmente, sobre las intervenciones iniciales a
dicha ciudadana, llega a precisar que, “el enfoque inicial del cuadro clínico de la paciente”,
“el diagnóstico inicial planteado”, “el tratamiento indicado para el diagnóstico de litiasis
renal” y “los procedimientos realizados durante la hospitalización”, “fueron los
adecuados”, llegando a certificar de ese modo que, no se verificaría un actuar u omisión
cuestionable al acusado a título de inobservancia de alguna regla de la profesión, mucho
menos que se relacione al hecho que es objeto de acusación; siendo todo ello así, ante la
imposibilidad de certificar la presencia de este elemento vital que forma parte del ilícito materia
de acusación, deberá de desestimarse la pretensión ejecutada por el Ministerio Público,
absolviendo al acusado de los cargos formulados en su contra.

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5.13. Respecto la existencia o inexistencia de responsabilidad del acusado CHRISTIAN
SAFRA MAURTUA en los hemos materia de cuestionamiento, quien, conforme a la tesis
postulada por parte del Ministerio Público durante la subsanación de la acusación –ver a folios
2663–, resultaría “ser autor del delito de lesiones culposas graves, pues el día 12 de marzo del
año 2016 mientras se encontraba como médico de guardia del Hospital Guillermo Almenara, y
pese a conocer el estado de salud de la agraviada quien ingresó por el área de emergencia,
ante la imposibilidad de poder miccionar, no ordenó de manera inmediata la colocación del
catéter, sino luego de transcurrido varias horas, recién el día 13 de marzo de 2016 a las 08:30
horas; lo que finalmente originó que la agraviada siga desarrollando una infección generalizada,
y por ende, una mayor posibilidad que se produzca el resultado lesivo”.

5.13.1. Respecto al cuestionamiento puesto aquí a valoración, se advierte del contenido de la


acusación fiscal, que se cuestiona al ciudadano Safra Maurtua, presuntamente “no haber
ordenado de forma inmediata la colocación de un catéter doble j como tratamiento de
tipo descompresor, sino haber esperado varias horas para recién realizar ello”; llega a
advertirse que, la base de dicha imputación tanto en las trascripciones ejecutadas por el
Ministerio Público, así como las referencias brindadas por la defensa de la ciudadana Meléndez
Tuesta –ver folios 2148/2151–, se remiten a las descripciones concedidas por medio de la
Resolución Final en Procedimiento Trilateral
Sancionador de fecha 20 de julio de 2017 –ver folios 2623/2625– de SUSALUD en cuyo
contenido se hace mención a que, el servicio de descompresión a la agraviada se realizó
09 horas luego de su ingreso al Hospital Almenara y no a los 10 minutos de ingreso
conforme lo establecería la Norma Técnica de Salud de los Servicios de Emergencia; que,
este despacho, no comparte la posición asumida por el Ministerio Público, atendiendo a lo
siguiente:

5.13.2. Como primera referencia objetiva, debemos destacar que, efectuada la revisión de la
Norma Técnica de Salud de los Servicios de Emergencia, en efecto, se advierte que, su
contenido guarda relación con hechos relacionados al motivo de ingreso de la agraviada, y es
que, todo el personal médico está obligado a efectuar una atención inmediata dentro de un
tiempo muy reducido teniendo en consideración la gravedad de cada caso, sin embargo
notamos que, dicha atención no llega a describir el tipo de acciones específicas que vienen
siendo requerido, limitándose el mandato generado, a que se efectúe una atención del caso;

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ahora bien, dicho esto, no se advierte que, SUSALUD o el titular de la acción penal,
especifiquen sobre la base de qué mandato legal es que se exige al médico cuestionado
(acusado), concretizar un tratamiento descompresor en el término también de 10 minutos
(advirtiendo que, en dicho procedimiento se consignó dicha referencia sin que se haya
brindado esa precisión, no desprendiéndose tampoco dicha limitación temporal de la
Guía de Urolitiasis); siendo ello así, no es posible identificar cual sería aquella regla de la
profesión que haya sido inobservada por parte del acusado, quien conforme indicó en sus
intervenciones, recibió a la agraviada en emergencias y ordenó se le realicen exámenes y
tratamientos previo a la colocación de un catéter doble J como medio descompresor, que
es apreciable del Informe de Auditoria de Caso Nº 08-CA-HNGAI-ESSALUD2016 –ver folios
2244/2245–, en su contenido se aprecia que, desde su ingreso, se ordenaron una serie de
exámenes, indicándose luego de recibir los resultados, que se practicará un tratamiento
antibiótico, poniéndose como posibilidad la colocación de un catéter doble j “según
evolución”, ello, conforme indica dicha parte, sustentándose en el conocimiento de la materia
adquirida a través del estudio de fuentes internacionales de uso general a un nivel médico.

5.13.3. En relación a lo mencionado en la parte in fine del punto que antecede, se advierte que,
a nivel de instrucción, esta judicatura admitió como elementos de convicción válidos, la
traducción certificada de variados estudios relacionados al tratamiento descompresor en
pacientes con diagnósticos relacionados al motivo de ingreso de la agraviada al Hospital
Almenara –cuyo contenido no fue materia de tacha o contradicción con fines de descarte o
anulación–, apreciándose de dicho contenido que, no existe propiamente un determinado
tiempo para la realización de tratamiento descompresor –ver folios 2502/2503, 2505/2506
y 2509/2510–, postulándose en todas ellas, la concreción de dicho acto, luego de varias
horas luego del ingreso de la paciente, siendo incluso postulado la efectivización previa
de un tratamiento antibiótico como ocurrió en este caso –ver folios
2489/2490–; siendo ello así, notamos que, las precisiones concedidas por el acusado, no
constituyen meros mecanismos de defensa destinados a eludir la acción de la justicia, sino que,
contienen evidencia científica, surgido justamente en ausencia de una regulación específica en
la medicina nacional.

5.13.4. Como segunda referencia objetiva, partiendo de lo ya desarrollado hasta aquí, en


relación a la existencia de un actuar enmarcado en conocimientos científicos propias de la
profesión médica, contamos con lo postulado por la División Clínica Forense del Instituto de

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Medicina Legal del Ministerio Público –ver a folios 1342/1344–, quienes señalaron que, en
la atención a la ciudadana Meléndez Tuesta, “el enfoque inicial del cuadro clínico”, “el
diagnóstico inicial planteado”, “el tratamiento indicado para el diagnóstico de litiasis
renal” y “los procedimientos realizados durante la hospitalización”, “fueron adecuados”,
llegando a certificar de ese modo que, no se verificaría un actuar u omisión cuestionable al
acusado, quien con dicha referencia, enmarco su comportamiento dentro de las reglas
de la profesión médica; siendo todo ello así, corresponde también absolver al acusado de los
cargos formulados en su contra.

5.14. Finalmente, estando a lo expuesto y en atención a que no se ha podido probar


fehacientemente que los acusados hayan realizado alguna conducta subsumible dentro de los
elementos constitutivos del delito de lesiones culposas graves por inobservancia de reglas de
la profesión médica, queda incólume la presunción de inocencia que le asiste; así las cosas,
cabe precisar que son supuestos para la expedición de una sentencia absolutoria: a) La
insuficiencia probatoria, o, b) la invocación del in dubio pro reo cuando existe duda razonable
respecto a la responsabilidad penal del procesado; que, al respecto, se tiene que el primer
supuesto está referido al derecho fundamental previsto en el artículo 2°, inciso 24) párrafo “E”
de la Constitución Política, que dispone a favor de los ciudadanos el derecho a ser considerados
inocentes mientras no se presente prueba suficiente para destruir dicha presunción; mientras
que el segundo supuesto se dirige al juzgador como una norma de interpretación para
establecer que aquellos casos en que se ha desarrollado una actividad probatoria normal, si las
pruebas dejaren duda en su ánimo, deberá por humanidad y por justicia absolver al procesado,
situaciones en las que perfectamente nos encontramos en el caso materia de atención, por lo
que es el caso dictar resolución correspondiente.

DECISION:
En virtud de los argumentos expuestos, no habiéndose determinado la comisión del ilícito
materia de acusación, teniéndose presente el contenido de la garantía del debido proceso, el
acceso a la justicia y la igualdad entre las partes procesales, debe procederse conforme a lo
establecido en el artículo 284° del Código de Procedimientos
Penales, consideraciones por las cuales la señora Jueza a cargo del Décimo Tercer Juzgado
Penal Liquidador de
Lima, administrando justicia a Nombre de la Nación, en uso de las atribuciones que le confiere
la Constitución y la

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Ley FALLA: ABSOLVIENDO de la acusación fiscal a los ciudadanos FREDDY WILLIAMS
PACHECO RIVADENEYRA, MIGUEL ÁNGEL SUAREZ PÉREZ y CHRISTIAN SAFRA
MAURTUA, por la presunta comisión del delito contra la vida, el cuerpo y la salud – Lesiones
culposas graves (regulado en el primer, segundo y tercer párrafo del art. 124º del Código
Penal), en agravio de la ciudadana Shirley Meléndez Tuesta; ORDENO: Que, consentida o
ejecutoriada que sea la presente sentencia, se anulen todos los antecedentes que se hubieran
generado y oportunamente, se archiven los autos definitivamente en lo que a este extremo se
refiere; tomándose razón donde corresponda; Notificándose.--

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