Análisis Sentencia Lesiones Graves 2019
Análisis Sentencia Lesiones Graves 2019
AUTOR(ES)
ASESOR(ES)
Dr. Zavala Blas Oswaldo
LÍNEA DE INVESTIGACIÓN
Argumentación Jurídica y Destrezas Legales
1
INDICE
I. INTRODUCCIÓN
VII. CONCLUSIONES
BIBLIOGRAFÍA
ANEXOS
2
I. INTRODUCCIÓN;
El presente informe de investigación tiene como tema: Presunción de comisión del
delito contra la Vida, el Cuerpo y la Salud – Lesiones Culposas Graves, en agravio de
la víctima Shirley Meléndez Tuesta, Recaído en el EXPEDIENTE. N°6836-2019-HC/TC.
Así mismo podemos partir de los derechos que se vulneran en esta sentencia y referir
como conocimiento, que la vida humana, es un bien jurídico protegido, es por eso que
su protección está determinada por el artículo 2 inciso 1 de la Constitución Política del
Perú y que cuando se vulnera es considerado un delito agravante.
En segundo lugar aludimos no sólo a lesiones graves, sino esta vez seguido por
negligencia médica, al igual que se definirá este punto para mejor entendimiento y a la
vez fundamentado en el artículo 124, donde nos habla de “Lesiones graves por
negligencia médica”.
Ya fuera de la parte general y adentrándonos más al caso, presentamos los argumentos
de las partes (Víctima y acusados), sus respectivas pruebas, la identificación de los
argumentos de derecho y de hechos relevantes en los que se basa la sentencia, más
que todo para ver cómo se desarrolla este proceso y como tiene pasar de distintas
instancias para poder determinar una decisión final ante tribunal. Finalmente
3
terminando con la explicación del fallo, un análisis crítico por parte de nosotros y la
explicación del fallo ante el tribunal, todo recaído en el ámbito legal , sus respectivas
conclusiones del informe, datos bibliográficos donde se reconoce la información
brindada de los autores y anexamos el expediente completo para mayor conocimiento.
A través de esta sentencia tenemos como finalidad, identificar cuáles son las reglas de
Derecho presentes, conocer la manera de cómo argumenta este juzgado, definir las
categorías o conceptos presentes dentro de cada regla, analizar si cada concepto es
idóneo para la decisión dado en el caso y además adquirir la capacidad para aplicar
los conocimientos del curso de argumentación jurídica en el análisis de una sentencia.
Este tipo de trabajo además, nos ayuda a desarrollar un tipo de razonamiento enfocado
a la práctica, gracias al análisis donde aprendemos la utilidad de las razones en las
decisiones judiciales ,con base en las observaciones anteriores, logrando llegar a
conclusiones finales para comprender en totalidad la decisión judicial.
Esta sentencia judicial, nos ayuda a comprender la forma en que los jueces están
interpretando la ley, razonar la lógica detrás de la sentencia y cómo los jueces toman
sus decisiones.
Como futuros abogados podemos usar este tipo de comentarios de manera de ejemplo
para decidir qué argumentos debemos presentar ante el tribunal. Gracias a ello,
tendremos la suficiente base y teoría que serán usados para resolver futuros casos en
nuestra vida laboral.
4
II. MARCO TEÓRICO:
Según Salinas R. (2019), dispone que las lesiones para constituir delitos graves,
deben tener por objeto causar lesión a la salud o la integridad corporal del
individuo. De acuerdo con esta definición, las lesiones que realizan los
profesionales médicos cuando se infringen con el propósito de curar o
mejorar el bienestar de un paciente, luego de una intervención quirúrgica.
Según Vásquez C. (2019), Señala que existe cierta controversia entre la doctrina
interna y externa acerca de cuál es el bien jurídico-penal protegido en el
delito de lesiones. Por tanto, mientras un campo sostiene que está
representado por la salud de la población, entendida como un concepto
que engloba tanto la integridad de su cuerpo como su propia salud (libre
de enfermedad física o mentales), el otro grupo sostiene que el derecho
jurídico a protegerse en esta práctica ilícita es doble y estará configurado
por la actitud corporal, por un lado, y la salud física y psíquica por otro.
Lo que protege este tipo de delito es la integridad física y psíquica del individuo,
en cuanto a la apariencia, la salud para que este pueda desarrollar
libremente su personalidad. (Rimarachín y Idrogo, 2018, p.45).
5
Sujeto pasivo: Lo realiza cualquier individuo partiendo en el momento
del parto hasta que fallece (Rimarachín y Idrogo, 2018, p.46).
El art. 121 del C.P establece que el que causa a otro daño grave en el
cuerpo o en la salud, será reprimido con pena privativa de libertad no menor
de cuatro ni mayor de ocho años. Además, se consideran lesiones graves:
6
responder por los daños si se prueba la presencia de alguna de
las causales de culpa (p. 84).
La mala praxis médica es el descuido de un profesional de área de
medicina este error tiene como consecuencia la lesión o fallecimiento de
un paciente. La causa de cometer negligencia es realizar una diagnostico
equivocado también sucede cuando no se obedece las prácticas médicas
estándar. Si bien es cierto a los médicos no se les puede responsabilizar
por una enfermedad ya existente, pero ser el causante de complicaciones
es considerado como negligencia (Legal Information Institute, 2017).
Como grupo investigador compartimos la opinión de Guzman, Franco y
Moreles (2018) quienes manifiestan que el acto negligente es una
infracción de las normas por el simple hecho que los médicos tienen el
conocimiento y la responsabilidad de cuidar a sus pacientes y velar por su
bienestar.
2.2.2. Bien jurídico protegido
7
El sujeto pasivo es sencillo de identificar, se trata del paciente, enfermo
que se encuentra al cuidado del médico o enfermera (Camilo y Quiala,
2018, p.7)
2.2.4. Responsabilidad Penal
8
5.11. Con la finalidad de obtener una debida justificación de esta decisión, la suscrita
procede a realizar un análisis independiente respecto a cada uno de los acusados.
Respecto la existencia o inexistencia de responsabilidad del acusado FREDDY
WILLIAMS PACHECO RIVADENEYRA, quien, conforme a la tesis postulada por el
Ministerio Público en la subsanación de la acusación –ver folios 2662–, resultaría “ser
autor del delito de lesiones culposas graves, por cuanto en su condición de médico
del Hospital Almenara, con fecha 20 de febrero de 2016, participó en la operación del
uréter derecho de la agraviada Shirley Meléndez Tuesta, siendo que, durante el acto
quirúrgico no llegó a retirar la totalidad de cálculos que se depositaron en la parte del
riñón, ni colocó un catéter doble J, como lo hizo el medico Manuel Francisco Rosado
García en la primera operación realizada en el uréter izquierdo de la parte agraviada,
a fin de evitar que continúe con la formación de cálculos; ocasionado de esta
manera la posterior obstrucción de un conducto orinal que devino en la amputación
de sus dos extremidades, el 05 de abril de 2016”
9
legal y pertinente priorizar la emisión de una sentencia absolutoria que, esgrimir
un pronunciamiento positivo o negativo respecto a la prescripción de la acción penal.
Siendo ello así, se delimita la pertinencia en cuanto a la emisión de
pronunciamiento acerca deesta institución, dejando expresa constancia que, la
decisión aquí acotada no constituye una vulneración a alguna garantía procesal
o un actuar antojadizo, sino que, deriva de postulados desarrollados por parte de la
Corte Suprema de la República, quien en pronunciamientos como el recaído en el
R.N. Nº 948-2020 Ucayaliy el R.N. Nº 1711-2014 Lima, estableció que, ante
supuestos de controversia, atendiendo a las razones de favorabilidad, compatibles
con el principio de presunción de inocencia, en la resolución de la causa deberá
resolverse en el sentido de ratificar la inocencia de cada uno de los procesados
con un pronunciamiento de fondo, pues no se puede afirmar que la persecución
penal ya culminó por el tiempo transcurrido cuando los hechos materia de acusación
no han sido probados.
MINISTERIO PÚBLICO:
10
debido a que existe una divergencia en las denominaciones, no pudiendo
simplemente presumirse que pueda contar con las mismas necesidades o
protocolos sino que, su contenido debe certificarse a nivel médico
procedimental, a efectos de valorarse particularmente la existencia de un
posible acto omisivo o trasgresión a las reglas de la profesión, conforme
estrictamente se requiere en el tipo penalmateria de acusación; esto es, en el caso
en particular, certificarse bajo el título de imputación insertado por el titular de
la acción penal, la obligación profesional de efectivizar un retiro directo del 100%
de los cálculos en una sola operación y la colocación específica de un catéter doble
J, lo que, al no existir hasta este momento procesal, imposibilita a la suscrita valorar
eficazmente lo que se viene aquí cuestionando.
11
- A fojas 939/942 y 1582/1585, obra la manifestación policial y
declaración indagatoria del hoy procesado Miguel Ángel Suarez Pérez
- A fojas 943/949, obrala manifestación policial del procesado Freddy
Williams Pacheco Rivadeneyra
- A fojas 1183/1887, obra la manifestación policial de Miguel Arturo Izarra
Becerra
- A fojas 1190 (anverso y reverso), obra en original el Informe N°
00913-2018/IFIS emitido por el Intendente de la Intendencia de
Fiscalización y Sanción de la Superintendencia Nacional de Salud
- A fojas 1278/1323, obra la resoluciónN° 13 del 20-07-2017 emitida por la
Superintendencia Adjunta de Regulación y Fiscalización -SAREFIS
- A fojas 1221/1277, obra en copias simple la Resolución N° 055-2017-
SUSALUD/TSE del 11-10-2017 emitida por el Tribunal de SUSALUD
(remitida en copia fedateada a fojas 2306/2363 y 2422/2450)
- A fojas 1334/1339 y 1342/1344, obra en copia certificada y original
respectivamente, el Certificado Médico LegalNº 01480-RM, que fue
elaborado por la División Clínico Forense del Instituto de Medicina Legal
- A fojas 1607/1610, obra la declaración Indagatoria de José Isidro Vereau
Robles
- A fojas 1657/1772, obra el expediente sancionador N° 050-2017/TRI
- El Informe N° 02131-2016/IPROT de fs. 1811/ 1897
- A fojas 1902/1906 y 1908/1910, obra la manifestación policial y declaración
indagatoria del ciudadano Manuel Francisco Rosado García
- A fojas 2232/2273, obra el Informe de Auditoria de caso Nº 08-CA-
HNGAI-ESSALUD-2016,
- A fojas 2375/2377, obran los certificados de antecedentes penales de
los procesados
- A fojas 2454/2465, obra la declaración instructiva del imputado Freddy
Williams Pacheco Rivadeneyra
- A fojas 2466/2478, obra la declaración instructiva de Christian Safra
Maurtua
- A fojas 2485/2518, obran las traducciones certificadas
12
BIBLIOGRAFIA
Arzapalo, A. (2018). Las penas impuestas por los jueces penales de Huancavelica en los casos
de negligencia médica en el año 2016. Revista de Investigación Valdizana.
[Link]
Camilo, L., y Quiala, Y. (2018). La responsabilidad penal médica. Tratamiento teórico-doctrinal.
Derecho Penal. [Link]
+MOMBLANC+y+[Link]
Gustavo, F. (s.f). El acto médico y la mala práctica, niveles de responsabilidad profesional e
institucional. Ministerio de salud. [Link]
[Link]
Guzman, F., Franco, E. y Moreles, A.(2018) Educación y práctica de la medicina Negligencia en
medicina. [Link]
Negligencia_en_medicina.pdf
Legal Information Institute. (2017). Negligencia médica.
[Link]
Yovera, S.(s.f). Responsabilidad Medica. [Diapositiva de PowerPoint]
[Link]
[Link]
Decreto Legislativo No 635 (3 de abril de 1991). Normas Legales N° 29809, Diario Oficial
El Peruano, 8 de abril de 1991.
Rimarachín, J. y Idrogo, J. (2018). La necesidad de tipificar el delito de Lesiones
culposas con muerte Subsecuente en el código penal peruano (Tesis de
licenciatura). Universidad Señor de Sipán.
[Link]
20Carranza%20%26%20Idrogo%[Link]?sequence=1&isAllowed=y
Salinas R. (5 de febrero del 2019). Jurisprudencia actual y relevante sobre delito de
lesiones. LP. pasión por el derecho. [Link]
actualizada-delito-lesiones/
Vásquez C. (2019). Algunos apuntes acerca del delito de lesiones graves en el Código
Penal peruano. Revista Jurídica Cajamarca.
[Link]
13
ANEXOS
EXPEDIENTE : 6836-2019
ESPECIALISTA : FREDI CARRASCO OTAROLA
SENTENCIA
Lima, veintiséis de enero del año dos mil veintidós. -
14
contenido, devolviéndose los actuados para su subsanación, lo que fue subsanado mediante
dictamen de fecha de presentación 22 de octubre de 2021 –ver folios dos mil seiscientos
cincuenta y nueve al dos mil seiscientos sesenta y seis–; tras ello, pusieron los autos a
disposición de las partes para que formulen sus alegatos respectivos, llegando la oportunidad
procesal de emitir una sentencia que ponga fin a la instancia.
1.2. Se deja expresa constancia que, el presente proceso se inició contra los procesados que
han sido descritos en la parte inicial de esta resolución, tras la valoración preliminar vía
audiencia de presentación de cargos, en cuya ejecución se desestimó el inicio de un proceso
penal en contra el ciudadano Manuel Francisco Rosado García, declarándose no ha lugar la
apertura de instrucción, decisión que no fue fundamentada dentro del plazo que concede la
norma de la materia, declarándose consentido dicho extremo del archivo, conforme se visualiza
del contenido de la resolución del 16 de junio de 2021 –ver folios dos mil quinientos setenta y
cuatro y siguiente–.
1.3. Igualmente, se hace constar que, en el presente caso no obra alguna TACHA o NULIDAD
de elementos de convicción o instrumentales incorporadas al sumario, admitidas a nivel de la
audiencia de imputación de cargos, existiendo únicamente solicitudes de prescripción de la
acción penal y de exclusión de plazos de suspensión producto del aislamiento voluntario a
causa del COVID-19, lo que será materia de pronunciamiento en nuestro desarrollo.
V. HECHOS IMPUTADOS
2.1. Que, conforme se advierte de la resolución de apertura de proceso [con la exclusión del
ciudadano Manuel Rosado García], se imputa a Freddy Williams Pacheco Rivadeneyra,
Miguel Ángel Suarez Pérez y Christian Safra Maurtua, haber actuado negligentemente en
su condición de médicos en la atención brindada dentro del Hospital Guillermo Almenara a la
paciente Shirley Meléndez Tuesta, a quien por su accionar culposo le habrían causado
lesiones graves (amputación de sus cuatro extremidades).
2.2. Que, los hechos radican en que en el Hospital Guillermo Almenara, fue operada la referida
ciudadana en el uréter izquierdo por el medico Manuel Francisco Rosado García [parte excluida
hoy del proceso], participando también el médico residente Luis Ángel Gonzales Riera, en dicha
operación se le habría colocado en el uréter izquierdo de la citada pacientes un catéter doble J
para luego darle de alta; posteriormente el 19 de febrero del 2016 habría retornado al hospital,
siendo que el 20 de febrero del 2016 seria operada por segunda vez, pero en esta oportunidad
del uréter derecho, cirugía que estuvo a cargo del Dr. Freddy Pacheco Rivadeneyra, asistido
15
por el médico residente Luis Gonzales Riera, donde además de la operación se procedió a
retirar el catéter de la primera intervención (21 de enero del 2016); en esta operación no se
habría procedido con el retiro total del calculo que presentaba la paciente, verificándose ello en
la historia clínica y además es reconocido por el medico Pacheco Rivadeneyra;
adicionalmente, ante el no retiro total del cálculo de la paciente, tampoco se colocó algún catéter
pese a la naturaleza de la operación y los antecedentes médicos de la citada agraviada,
colocándose solo una sonda, es así, que el Dr. Pacheco Rivadeneyra, no habría realizado una
adecuada atención médica, lo que motivo que posteriormente a la intervención, el uréter (riñón)
derecho de la paciente se obstruyera, verificándose tal situación con la radiografía con contraste
que se le practicó, siendo que en esta intervención estuvo a cargo el médico Pacheco
Rivadeneyra, quien si bien ha referido que es usual que no se proceda con la extracción de los
cálculos en su totalidad, sin embargo, se tiene que en una anterior operación de la agraviada
no solo se procedió a operar el uréter izquierdo, sino que se procedió con la colocación de un
catéter doble J.
2.3. A los días de la segunda operación practicada por el medico Pacheco Rivadeneyra, la
misma que no habría sido realizada de manera adecuada, la paciente nuevamente ingreso al
Hospital Guillermo Almenara, siendo operada por tercera vez con fecha 26 de febrero del 2016,
por el medico Miguel Ángel Suarez Pérez, quien tampoco le coloco ningún catéter, dándosele
de alta el 03 de marzo del 2016, operación que tampoco se habría procedido de manera
diligente, ya que si bien se extrajo el cálculo restante dejado en la segunda intervención, no se
procedió con la colocación del catéter respectivo, no habiéndose tomado en cuenta que la
paciente por su condición médica era formadora de cálculos.
2.4. Es así que estando a las inadecuadas atenciones médicas que se habría realizado a la
citada agraviada en las operaciones de fecha 20 y 26 de febrero del 2016, ésta con fecha 12
de marzo de 2016 a horas 23.00 horas aproximadamente, al no poder miccionar, ingreso por
emergencia al hospital Guillermo Almenara, encontrándose como médico de guardia el
denunciado Cristhian Safra Maurtua, quien dispone la colocación de un catéter a cargo de los
médicos residentes Luis Gonzales Riera y Juan Carlos López Jara, sin embargo, dicho
procedimiento médico no se habría realizado de manera inmediata, sino después de varias
horas, esto es a las 08.30 horas aproximadamente del 13 de marzo del 2016, siendo que pese
al estado de salud de la paciente y conforme al tiempo que transcurría, ésta fue desarrollando
una infección generalizada mientras se encontraba en el área de emergencia, ante dicha
16
situación la agraviada fue atendida por el medico Manuel Francisco Rosado García, quien
dispuso que se lleve a cabo una interconsulta ya que al ingresar a emergencia la paciente con
fecha 12 de marzo del 2016 en horas de la noche y durante el tiempo que permaneció el 13 de
marzo del 2016 en dicha área, no habría recibido una atención médica oportuna, lo que
finalmente habría desencadenado en la paciente un shock séptico, motivo por el cual fue
derivada a la unidad de cuidados intensivos, donde fue atendida por diversos médicos y se
realizaron diversas interconsultas.
2.5. Estando la paciente en la Unidad de Cuidados Intensivos por presentar estado grave de
salud, fue inducida al coma, para llevar a cabo un tratamiento, aplicándosele ahí diversos
fármacos, así como, el habérsele sometido a la diálisis en sesiones de cámara hiperbárica y
traqueotomía. Empero debido al proceso infeccioso grave que presentaba, desencadeno en
una necrosis de las extremidades, es así que con fecha 05 de abril del 2016 se intervino
quirúrgicamente amputándosele las cuatro extremidades, piernas y brazos, todo ello, como
consecuencia del actuar negligente de los médicos denunciados, debido a las inadecuadas e
inoportunas atenciones médicas que habría recibido la agraviada los días 12 y 13 de marzo
del 2016, mientras estaba en el área de emergencia del citado hospital, presentando un shock
séptico que trajo como consecuencias la necrosis de sus cuatro extremidades y su posterior
amputación, siendo que durante los días en mención los médicos a cargo habrían sido
Cristhian Safra Maurtua y Manuel Francisco Rosado García.
2.6. Conforme lo expuesto, los médicos a cargo de las atenciones de la agraviada los días 20
y 26 de febrero, 13 y 14 de marzo del 2016 [con la salvedad de a exclusión ya mencionada]
de manera culposa no habrían brindado una atención adecuada y oportuna hacía la agraviada
Shirley Meléndez Tuesta, que trajo como consecuencia que presentara un shock séptico que
desencadenó en la amputación de las cuatro extremidades, sufriendo lesiones graves.
La actividad probatoria presenta como finalidad posibilitar que las partes realicen sus
afirmaciones en torno a los hechos investigados, por lo que, a través de ésta, se pretende
convencer al juzgador de la exactitud positiva o negativa que contienen, comprobando o
verificando si dichas afirmaciones reúnen las características necesarias para lograrlo; por lo
17
tanto, vertido lo antes expuesto en relación a los hechos materia de la presente instrucción
tenemos que en autos obra:
• A fojas 525/532 obra la declaración indagatoria de la ciudadana Shirley Meléndez
Tuesta, quien ha narrado que personal médico la atendió, que cuando fue operada el 20-
02-2016 el denunciado Pacheco Rivadeneyra se encontraba apurado porque salía de
vacaciones; que, en dicha oportunidad no se le coloco ningún catéter, que el residente
Juan Carlos le dijo que el riñón estaba obstruido y se le debía operar, que el 26-02-2016
la operaron por tercera vez, operación a cargo del médico Suarez quien le dijo que había
sacado lo que el medico Pacheco no pudo sacar, que no le dejaron ningún catéter; que
el 12-03-2016 al no poder miccionar ingresa por emergencia al Hospital Guillermo
Almenara, siendo atendida por el médico residente Ángel Gonzales ordenado unas
pruebas advirtiendo ahí que tenía cálculos obstruyendo el riñón derecho y al solicitar la
colocación de un catéter obtuvo como respuesta que debía esperar al día siguiente que
otro residente lo coloque; que en horas de la mañana del día siguiente los médicos
residentes Ángel Gonzales y Juan Carlos le colocaron un catéter, que al pasar las horas
comenzó a vomitar el agua que tomaba y tener dolor, perdiendo el conocimiento tiempo
despues, el que recobró a las 11:00 de la noche, advirtiendo la presencia del doctor
Rosado y escuchando voces que decía que se les fue de la mano, que no podían
manejarlo allí y la trasladan a UCI.
18
séptico y falla multiorgánica, con falla respiratoria, falla renal, falla cardiaca y disfunción
hepática.
• A fojas 729/732, obra la manifestación policial de Rosa Luz López Martínez, quien
habría precisado que recibió a la paciente en UCI (donde limita toda la atención que habría
dado a la ciudadana Shirley Meléndez Tuesta) con las extremidades necróticas e
infectadas, las que debieron de amputar.
• A fojas 734/736, obra la manifestación de Lisbeth Hilda Sánchez Zúñiga, quien refiere
no haber prestado un servicio continuo de atención a la ciudadana Shirley Meléndez
Tuesta, ya que solo acudió en una oportunidad a la UCI del hospital Almenara para
autorizar se suministre un fármaco, el que no llegó a dársele a la dicha parte.
• A fojas 738/740, obra la manifestación de Jack Anthony Bedoya Núñez, quien refiere
solo haber visto una vez a la agraviada, en circunstancias en las que acudió a UCI del
hospital Almenara, descartando cualquier diagnóstico o atención.
19
• A fojas 876/879 y 1513/1515, obra la manifestación policial y declaración indagatoria
de Waldo R. Marín Reyes, quien señalo que surgió la amputación bilateral de los
miembros inferiores de la agraviada, atendiendo a su estado de salud y lo avanzado de
la infección en dicho momento.
• A fojas 922/925, obra la manifestación policial de Juan Carlos López Jara, quien
indicó que, el 13-032016 participó de la colocación de un catéter doble J junto al doctor
Cristian Zafra Maurtua; precisa que, tuvo conocimiento que, el proceso de necrosis se
originó en el área de UCI, desconociendo las razones.
20
• A fojas 939/942 y 1582/1585, obra la manifestación policial y declaración indagatoria
del hoy procesado Miguel Ángel Suarez Pérez, quien refirió haber atendido a la
ciudadana Shirley Meléndez Tuesta el 26-02-2016 en una cirugía del riñón derecho, que
consistió en extraer los fragmentos residuales que quedaron de la cirugía del día 20-02-
2016. Precisa que, en casos como estos, pese al retiro de cálculos, muchas veces se
formas nuevos cálculos, lo que llega a generar cuadros de infección; finalmente, respecto
a la posibilidad de que se pueda realizar una pluralidad de cirugías para la extracción de
cálculos, refiere que, en su experiencia y según las guías médicas, ello si es posible, en
casos grandes como el que se vio aquí.
21
SUSSALUD mediante resolución 055-2017 de fecha 11 de octubre de 2017 confirmó la
determinación de responsabilidad del IPRESS Almenara y la multa ascendente a 498 UIT.
22
• A fojas 1607/1610, obra la declaración Indagatoria de José Isidro Vereau Robles,
quien ha referido que atendió a la agraviada en UCI del hospital Almenara los días 15, 18,
22, 25 27 y 29-03-2016, que cuando la atendió la primera vez presentaba shock séptico
en un estado grave y como consecuencia de un proceso infeccioso grave se desarrolló
una necrosis de las extremidades.
23
Shirley Meléndez, tanto antes como durante su estancia en el Hospital Almenara,
describiendo la percepción de atenciones por temas relacionados a cálculos desde finales
de diciembre de 2015.
4.1. Subsunción: Que, estando al contenido del dictamen acusatorio de folios 2559/2573 –el
cual llegó a ser subsanado mediante dictamen de fojas 2660/2666, tras haberse observado la
24
inclusión de un ciudadano que no forma parte del proceso penal por haberse negado su
inclusión en el sumario–; se calificó el hecho cuestionado, como delito de lesiones culposas
graves; ilícito previsto y sancionado en el primer, segundo y tercer párrafo del artículo 124° del
Código Penal, que señala lo siguiente: “El que por culpa causa a otro un daño en el cuerpo o
en la salud, será reprimido, por acción privada, con pena privativa de libertad no mayor de un
año y con sesenta a ciento veinte días-multa [inicio de segundo párrafo] La pena será privativa
de libertad no menor de uno ni mayor de dos años y de sesenta a ciento veinte días-multa, si la
lesión es grave, de conformidad a los presupuestos establecidos en el artículo 121 [inicio del
tercer párrafo] La pena privativa de libertad será no menor de uno ni mayor de tres años si el
delito resulta de la inobservancia de reglas de profesión, ocupación o industria y no menor de
un año ni mayor de cuatro años cuando sean varias las víctimas del mismo hecho”.
4.2. La Corte Suprema de Justicia, en el contenido de la Casación 327-2017 San Martín, acerca
de la negligencia médica como elemento configurador del delito de lesiones culposas llegó a
referir lo siguiente: “En el campo de la medicina, estaremos ante una imprudencia cuando el
médico (quienes gozan de una “presunción de aptitud” proveniente del título habilitante), al tener
una posición de garante, asume el tratamiento del paciente no logrando ese cometido por
violación a las normas de cuidado o reglas de conductas exigidas de acuerdo a las
pautas de la lex artis y circunstancias del caso concreto, provocando un resultado previsible
y evitable que lesiona el bien jurídico protegido, debiendo existir un nexo causal. Si el resultado
fue el de causar un daño en la integridad física del agraviado –independiente de la gravedad
del daño–, entonces estamos –para nuestro ordenamiento legal– ante un delito de lesiones
culposas” [las negritas son nuestras]1.
4.3. Principio de responsabilidad penal: Que, el artículo VII del Título Preliminar del Código
Penal consagra el Principio de Responsabilidad o Culpabilidad, establece, “La pena requiere
de la responsabilidad penal del autor. Queda proscrita toda forma de responsabilidad objetiva”,
que siendo ello así el literal e) del inciso 24) del artículo 2° de nuestra Constitución Política del
Estado, establece que toda persona es considerada inocente, mientras no se le
1 Véase contenido de Casación 327-2017, San Martín. Disponible en línea en: < [Link]
25
actuado ante el Órgano jurisdiccional un mínimo de pruebas de cargo suficiente que acredite el
actuar doloso o culposo del agente y que menos puede fundarse en una sola sindicación.
5.1. La sentencia constituye la decisión definitiva de una cuestión criminal, contiene un juicio de
reproche o de ausencia del mismo, sobre la base de una actividad probatoria suficiente que
permita a la juzgadora la creación de una convicción sobre el caso analizado. Dicho en otros
términos la sentencia “Es el acto del juzgador por el que decide sobre el ejercicio de la
potestad punitiva del Estado en cuanto al objeto y respecto a la persona a los que se ha
referido la acusación, y, en consecuencia, impone o no una pena poniendo fin al
proceso”2.
5.2. Que, siendo exigencia de la función jurisdiccional, en materia penal, que el delito objeto de
juzgamiento, se encuentre previsto como tal en el Código Sustantivo vigente y que, en el marco
de un debido proceso, tanto su comisión y existencia así como la responsabilidad del autor o
autores, queden plenamente acreditados, teniéndose presente al respecto que la culpabilidad
se prueba y la inocencia se presume; principios y derechos contenidos en los incisos tercero y
quinto del artículo 139° de la Constitución Política del Estado. Bajo éste esquema
argumentativo y legal, de la apreciación valorativa de los hechos así como de la compulsa de
las pruebas aportadas, se debe tener en consideración que la finalidad del proceso penal es
reunir las pruebas suficientes sobre los hechos investigados y establecer con ello el grado de
2 Sánchez Velarde, Pablo, Manual de Derecho Procesal Penal, Editorial IDEMSA, Lima, Mayo de 2004, p. 605.
26
participación y por ende la responsabilidad penal que haya tenido el autor o participes en su
ejecución; así, la función de acusar en el proceso penal es de competencia única del Ministerio
Público, quien, de acuerdo a las pruebas actuadas y su criterio de objetividad decidirá si formula
acusación o no,
situación que, luego de su puesta en conocimiento del órgano jurisdiccional, deberá ser
analizada por el Juzgador en atención a los parámetros que la Ley le franquea para el caso
concreto.
5.4. Que, conforme al dictamen acusatorio de fojas 2559/2573 (subsanado con dictamen que
obra a folios 2660/2666), se advierte que, la señorita representante del Ministerio Público refiere
que, la responsabilidad penal de los acusados se encuentra debidamente acreditada,
insertando con fines de justificación un resumen de los actos de investigación que fueron
llevados a cabo tanto a nivel preliminar, así como a nivel de instrucción. Se deja constancia a
la emisión de esta resolución que, el Ministerio Público, pese haber emitido un dictamen que
subsanaba un error relacionado a la inclusión de una parte que no pertenecía al sumario, no
cumplió con expresar con mayor abundamiento las razones por las que en el presente caso se
27
encontraría acreditada la responsabilidad personalísima de cada acusado, ello conforme a las
obligaciones existentes en su condición de parte procesal y titular de la acción penal pública.
5.5. Que, el acusado Freddy Williams Pacheco Rivadeneyra, niega ser responsable de alguna
acción negligente en el tratamiento a la ciudadana Shirley Meléndez Tuesta; precisa que, su
actuar se ha ceñido a las guías de la materia y al hecho concretamente evaluado; durante su
intervención en el caso, a través de su defensa, postuló la existencia de una prescripción de la
acción penal; así como también ha solicitado que se le absuelva de los cargos formulados en
su contra.
5.6. Que, el acusado Miguel Ángel Suárez Pérez, niega ser responsable del hecho que se le
viene atribuyendo; se advierte que muestra contradicción al cuestionamiento médico que se le
viene realizando; razón por la que, considera que se le debe absolver de los cargos formulados
en su contra; asimismo, postula la existencia de una prescripción de la acción penal
5.7. El acusado Christian Safra Maurtua, refiere no ser responsable de los cargos formulados
en su contra; precisa que, a nivel médico, su actuar fue correcto e incluso satisfactorio en su
comparación a otros procedimientos similares; alega que, el caso aquí cuestionado habría ya
prescrito, por lo que, solicita se le excluya del caso.
5.8. Dejamos constancia que, la defensa de la ciudadana Shirley Meléndez Tuesta ha llegado
a esgrimir alegatos dentro del proceso sumario, cuyo contenido muestra disconformidad al
planteamiento postulado por el Ministerio Público al considerar que, existen otros médicos
implicado que no han sido tomados en consideración al postular cargos; igualmente, acerca de
la responsabilidad de los aquí acusados, delimita la intervención de dichas partes y llega a
concluir que, a través de su presunto actuar negligente y omisivo, se arribó a un resultado
nefasto como sería la amputación de los miembros inferiores y superiores de la mencionada
ciudadana; postula la reparación civil que considera es acorde al daño ocasionado en calidad
de parte civil; finalmente, precisa que, la responsabilidad de los acusados yace las razones ya
expuestas por SUSALUD en la sanción impuesta al Hospital Almenara y el informe emitido por
la Defensoría del Pueblo.
5.9. Valoradas las alegaciones efectuadas por los sujetos procesales; y, efectuado el cotejo
correspondiente sobre las instrumentales acopiadas tanto a nivel preliminar como en la
28
instrucción, la suscrita considera que, como primer punto materia de pronunciamiento, es
pertinente esgrimir algunas consideraciones en relación a las referencias ejecutadas por la
defensa de los procesados, en relación a la pertinencia de aplicación de la prescripción de la
acción penal y la posibilidad de desconocer las suspensiones de plazos generadas a causa del
COVID-19.
5.9.2. Acerca del segundo sub-planteamiento, advertimos que, la defensa de los acusados,
de forma unánime solicitan a este despacho declare la exclusión e inaplicación de los plazos
de suspensión generados a nivel procesal a causa del COVID-19, en razón de ser esta figura
29
de carácter material –encontrándose regulado en el Código Civil– ; al respecto, es necesario
aclarar a los letrados que, dicha situación ya ha sido materia de pronunciamiento por parte
de la suscrita en otras causas judiciales, donde, se sentó posición respecto a la existencia
de una ausencia de diferenciación entre lo sustantivo y lo procesal en cuanto se refiere a la
prescripción; dicha propuesta, fue sustentada sobre la base de las garantías propias del debido
proceso, acceso a la justicia y la igualdad entre las partes procesales, quienes en los supuestos
de suspensión a los que se hace referencia, se veían imposibilitados de ejercer su derecho de
defensa de forma efectiva, generándose efectos legales similares a los que se generan durante
las largas huelgas judiciales, donde, conforme ya lo ha destacado la Corte Suprema de Justicia
de la República en el Recurso de Nulidad N.° 2622-2015/LIMA, se debe de propiorizar la
igualdad de las partes procesales y evitar de ese modo violentar las garantías constitucionales
y procedimentales vigentes; dicha postura, ha sido también hoy en día actualizada por el
máximo intérprete de la Ley Penal (sustantiva) y Procesal Penal, en el contenido del Recurso
de Nulidad Nº 616-2020 Puno (que se refiere específicamente a la suspensión de los plazos de
prescripción de la acción penal); siendo todo ello así, no es factible acceder a lo solicitado por
dichas partes.
5.10. Conforme a los parámetros desarrollados con anterioridad, respecto al fondo de este caso,
debemos precisar que, al evaluarse el contenido íntegro del expediente judicial, se llega a la
conclusión que, la responsabilidad penal de los acusados no ha sido acreditada, ello en
atención a que, al analizar la imputación que originó este proceso, se verificó que, si bien es
cierto, el Ministerio Público atribuye a cada uno de los acusados haber concretado
presuntas conductas omisivas y comisivas negligentes (cuya existencia habría ocasionado
la amputación de sus miembros inferiores y superiores de la ciudadana Meléndez Tuesta); ello
no ha podido ser individualizado bajo los parámetros regulados en el artículo 124º del Código
Penal, en lo que respecto a la delimitación de las inobservancias de las reglas de la profesión
en las que se habría incurrido en la atención prestada a la ciudadana Shirley Meléndez Tuesta
durante su atención en el Hospital Guillermo Almenara, situación que, imposibilita concretizar
un adecuado análisis típico del delito que viene siendo materia de acusación.
5.11. Con la finalidad de obtener una debida justificación de esta decisión, la suscrita procede
a realizar un análisis independiente respecto a cada uno de los acusados. Respecto la
existencia o inexistencia de responsabilidad del acusado FREDDY WILLIAMS PACHECO
RIVADENEYRA, quien, conforme a la tesis postulada por el Ministerio Público en la
30
subsanación de la acusación –ver folios 2662–, resultaría “ser autor del delito de lesiones
culposas graves, por cuanto en su condición de médico del Hospital Almenara, con fecha 20 de
febrero de 2016, participó en la operación del uréter derecho de la agraviada Shirley Meléndez
Tuesta, siendo que, durante el acto quirúrgico no llegó a retirar la totalidad de cálculos que se
depositaron en la parte del riñón, ni colocó un catéter doble J, como lo hizo el medico Manuel
Francisco Rosado García en la primera operación realizada en el uréter izquierdo de la parte
agraviada, a fin de evitar que continúe con la formación de cálculos; ocasionado de esta manera
la posterior obstrucción de un conducto orinal que devino en la amputación de sus dos
extremidades, el 05 de abril de 2016”.
5.11.1. Evaluado dicho contenido, se advierte que, el Ministerio Público, incurre en un serio
defecto comparativo entre la acción ejecutada por el acusado aquí evaluado y la acción
ejecutada por el médico tratante Manuel Francisco Rosado García, y es que, al efectuar una
revisión de la declaración de esta persona –ver folios 1902/1906– se advierte que, realizó una
intervención denominada uretero litotomia endoscopica izquierda del cálculo uretral
izquierdo (procedimiento donde se colocó un catéter doble J), que no se condice con la
operación realizada por el acusado Freddy Pacheco Rivadeneyra, el que, conforme se
advierte del informe de auditoría de caso Nº 08-CAHNGAI-ESSALUD-2016 –ver a folios
2232/2273–, realizó a la ciudadana Meléndez Tuesta, el retiro de un catéter programado en el
lado izquierdo del riñón y un procedimiento denominado nefrolitotomía percutánea en riñón
derecho, situación que claramente no podría generar válidamente una comparación entre
procedimientos quirúrgicos, considerando la distinta denominación.
5.11.2. Si bien es cierto, en esta punto, el Ministerio Público, sin haber consignado alguna
fuente procedimental médica justificante, señala que, el interviniente habría concretizado dos
omisiones “no haber retirado la totalidad de cálculos” y “no haber colocado un catéter
doble J”, sin embargo, hasta la emisión del presente pronunciamiento, no se cuenta con la
certificación de una necesidad u obligación de concretizar estas dos acciones en el
marco de la operación específica antes detallada, la que, conforme se indica, no puede ser
materia de comparación directa con la acción medica realizada en una operación anterior a la
cuestionada, debido a que existe una divergencia en las denominaciones, no pudiendo
simplemente presumirse que pueda contar con las mismas necesidades o protocolos sino que,
su contenido debe certificarse a nivel médico procedimental, a efectos de valorarse
particularmente la existencia de un posible acto omisivo o trasgresión a las reglas de la
31
profesión, conforme estrictamente se requiere en el tipo penal materia de acusación; esto es,
en el caso en particular, certificarse bajo el título de imputación insertado por el titular de la
acción penal, la obligación profesional de efectivizar un retiro directo del 100% de los cálculos
en una sola operación y la colocación específica de un catéter doble J, lo que, al no existir hasta
este momento procesal, imposibilita a la suscrita valorar eficazmente lo que se viene aquí
cuestionando.
5.11.3. Es importante también señalar que, si bien es cierto, el Ministerio Público –véase a
folios 2660/2666– al igual que la defensa legal de la ciudadana Shirley Meléndez Tuesta, alegan
que, los actos negligentes concretados en el marco de la atención a dicha parte, incluyendo la
operación aquí ejecutada, fueron demostradas y determinadas por la Superintendencia
Nacional de Salud durante el procedimiento administrativo tramitado en contra del Hospital
Almenara –ver a folios 2583/2657 pronunciamiento de primera y segunda instancia expedida
por SUSALUD–, ello no resulta vinculante para el presente análisis, conforme se ha
especificado con anterioridad, la base de la apertura de instrucción y la delimitación de cargos
postulados por el Ministerio Público guardan relación específica con dos conductas que
presuntamente serían de tipo omisivas, esto es, lo relacionado a la no extracción del 100% de
los cálculos en una sola operación y la no colocación específica de un catéter doble J, lo
que no se puede apreciar de la evaluación realizada sobre la intervención del acusado,
advirtiendo que, si bien se estaría cuestionando una serie de situaciones irregulares durante su
atención en la fecha antes mencionada – consignándose a fojas 2615/2619, en el rubro de
delimitación de hechos imputados al Hospital Almenara por parte de SUSALUD, que en la fecha
cuestionada únicamente se habría omitido algunas obligaciones sobre el llenado de la historia
clínica y los consentimientos informados, lo que no guarda relación con los presuntos actos
omisivos cuestionados–, debe de tenerse en consideración que, las mismas no se condicen
con el actuar personalísimo y particular aquí evaluado, como presunto generador del resultado
cuestionado (que es la amputación de sus miembros superiores e inferiores), por lo que, la
repercusión de dichas situaciones ahí consignadas, no alcanzan los límites de imputación
insertados en este caso, debiendo por ello procederse a absolver al acusado de los cargos
formulados en su contra.
5.12. Respecto la existencia o inexistencia del acusado MIGUEL ÁNGEL SUÁREZ PÉREZ,
quien, conforme a la tesis postulada por el Ministerio Público en la subsanación de la acusación
–ver a folios 2662–, resultaría “ser autor del delito de lesiones culposas graves, por cuanto en
32
su condición de médico del Hospital Guillermo Almenara tampoco brindó una atención
adecuada a la agraviada Shirley Meléndez Tuesta, cuando volvió a ingresar por emergencia el
26 de febrero de 2016, como consecuencia de la mala praxis de su co-acusado Pacheco
Rivadeneyra; pues pese al estado de salud de la agraviada, solo procedió a extraer el cálculo
restante dejado en la segunda operación, pero no colocó el catéter respectivo, contribuyendo a
que su estado de salud empeore, y se produzca el resultado lesivo”.
5.12.1. Ahora bien, al evaluar el contenido específico de esta imputación, se advierte que lo
que, aquí se viene cuestionando también es la concreción de una conducta “omisiva”
consistente en la “no colocación de un catéter doble J tras la realización de un
procedimiento de retiro de cálculos”; se debe tener presente, al igual que lo expuesto en los
puntos precedentes que, no se ha generado la certificación de una necesidad u obligación
de concretizar este acto en el marco de la operación específica antes detallada, saltando
a la vista nuevamente, la referencia acerca de presuntos actos negligentes determinados por la
Superintendencia Nacional de Salud (SUSALUD) durante el procedimiento administrativo
tramitado contra del IPRESS Almenara –ver a folios 2583/2657 el contenido de los
pronunciamiento de primera y segunda instancia expedidas por SUSALUD–, sin embargo, ello
tampoco resulta vinculante para el presente análisis y es que, conforme se ha especificado
anteriormente, la base de apertura de instrucción y la delimitación de cargos postulados por el
Ministerio Público guardan relación específica con la conducta omisiva relacionada a la no
colocación de un catéter doble J, lo que no se puede apreciar del análisis realizado sobre la
intervención del acusado, advirtiendo que, si bien, se estaría cuestionando situaciones
irregulares durante su atención en la fecha antes mencionada, dicho contenido dista de la
imputación que hoy es materia de pronunciamiento, que guarda relación específica con la
generación de una lesión grave a causa de una inobservancia de reglas propias de la
profesión, que según ya ha postulado el Ministerio Público, se relaciona al hecho antes
descrito, cuyo contenido no ha sido consignado como una obligación en la práctica médica
obligatoria, descartándose por ende la concreción de alguna omisión negligente.
33
dispuesto determinados exámenes para certificar dicho estado; sobre ello, atendiendo a la
relevancia de dichas referencias, resulta necesario esgrimir algunas consideraciones al
respecto; por un lado, se llega a evidenciar que, la referencia acerca de la ausencia de
cálculos tras la intervención del acusado no ha sido descartada, ello debido a que, se ha
consignado a lo largo del estudio de este caso que, la referida ciudadana es una paciente
formadora de cálculos, por lo que, no puede descartarse la tesis de alguna formación
posterior y la ausencia a la culminación de la segunda operación de cálculos, máxime, si
se tiene en consideración que, tras evaluar el informe de auditoría de caso Nº 8-CA-HNGAI-
ESSALUD-2016 –ver folios 2232/2273–, llegó a verificarse -fojas 2240/2241-, que el día 26 de
febrero de 2016 se llevó a cabo la intervención cuestionada, misma que, según las
consignaciones ejecutadas respecto a los resultados de la misma, no se verificó alguna clase
de indicador negativo producto de la misma, esto es, no se evidenció estado febril o el mal
funcionamiento del sistema urinario, el que, por el contrario llegó a mostrar signos de buena
evolución, situación que, claramente contradice estas referencias, más aún cuando, dicho
acusado ha referido dentro de sus descargos –corroborados con el informe ya antes
mencionado– que, no es cierto que no corroboró el estado de ausencia de algún calculo en la
zona materia de intervención, por cuanto ahí realizó una fluroscopía, llegando a observar toda
la zona de limpieza, certificando la ausencia de cálculos, lo que se habría corroborado con el
buen funcionamiento de la zona –ver manifestación a fojas 1582/1585–.
15.12.3. A lo expuesto, se debe tener en cuenta además una referencia vital para la
comprensión del caso, que es la apreciación que concedió la División Clínica Forense del
Instituto de Medicina Legal del Ministerio Público –ver original a folios 1342/1344– respecto
a la totalidad de los actos ejecutados en el tratamiento brindado a la ciudadana Shirley
Meléndez Tuesta en el Hospital Almenara; particularmente, sobre las intervenciones iniciales a
dicha ciudadana, llega a precisar que, “el enfoque inicial del cuadro clínico de la paciente”,
“el diagnóstico inicial planteado”, “el tratamiento indicado para el diagnóstico de litiasis
renal” y “los procedimientos realizados durante la hospitalización”, “fueron los
adecuados”, llegando a certificar de ese modo que, no se verificaría un actuar u omisión
cuestionable al acusado a título de inobservancia de alguna regla de la profesión, mucho
menos que se relacione al hecho que es objeto de acusación; siendo todo ello así, ante la
imposibilidad de certificar la presencia de este elemento vital que forma parte del ilícito materia
de acusación, deberá de desestimarse la pretensión ejecutada por el Ministerio Público,
absolviendo al acusado de los cargos formulados en su contra.
34
5.13. Respecto la existencia o inexistencia de responsabilidad del acusado CHRISTIAN
SAFRA MAURTUA en los hemos materia de cuestionamiento, quien, conforme a la tesis
postulada por parte del Ministerio Público durante la subsanación de la acusación –ver a folios
2663–, resultaría “ser autor del delito de lesiones culposas graves, pues el día 12 de marzo del
año 2016 mientras se encontraba como médico de guardia del Hospital Guillermo Almenara, y
pese a conocer el estado de salud de la agraviada quien ingresó por el área de emergencia,
ante la imposibilidad de poder miccionar, no ordenó de manera inmediata la colocación del
catéter, sino luego de transcurrido varias horas, recién el día 13 de marzo de 2016 a las 08:30
horas; lo que finalmente originó que la agraviada siga desarrollando una infección generalizada,
y por ende, una mayor posibilidad que se produzca el resultado lesivo”.
5.13.2. Como primera referencia objetiva, debemos destacar que, efectuada la revisión de la
Norma Técnica de Salud de los Servicios de Emergencia, en efecto, se advierte que, su
contenido guarda relación con hechos relacionados al motivo de ingreso de la agraviada, y es
que, todo el personal médico está obligado a efectuar una atención inmediata dentro de un
tiempo muy reducido teniendo en consideración la gravedad de cada caso, sin embargo
notamos que, dicha atención no llega a describir el tipo de acciones específicas que vienen
siendo requerido, limitándose el mandato generado, a que se efectúe una atención del caso;
35
ahora bien, dicho esto, no se advierte que, SUSALUD o el titular de la acción penal,
especifiquen sobre la base de qué mandato legal es que se exige al médico cuestionado
(acusado), concretizar un tratamiento descompresor en el término también de 10 minutos
(advirtiendo que, en dicho procedimiento se consignó dicha referencia sin que se haya
brindado esa precisión, no desprendiéndose tampoco dicha limitación temporal de la
Guía de Urolitiasis); siendo ello así, no es posible identificar cual sería aquella regla de la
profesión que haya sido inobservada por parte del acusado, quien conforme indicó en sus
intervenciones, recibió a la agraviada en emergencias y ordenó se le realicen exámenes y
tratamientos previo a la colocación de un catéter doble J como medio descompresor, que
es apreciable del Informe de Auditoria de Caso Nº 08-CA-HNGAI-ESSALUD2016 –ver folios
2244/2245–, en su contenido se aprecia que, desde su ingreso, se ordenaron una serie de
exámenes, indicándose luego de recibir los resultados, que se practicará un tratamiento
antibiótico, poniéndose como posibilidad la colocación de un catéter doble j “según
evolución”, ello, conforme indica dicha parte, sustentándose en el conocimiento de la materia
adquirida a través del estudio de fuentes internacionales de uso general a un nivel médico.
5.13.3. En relación a lo mencionado en la parte in fine del punto que antecede, se advierte que,
a nivel de instrucción, esta judicatura admitió como elementos de convicción válidos, la
traducción certificada de variados estudios relacionados al tratamiento descompresor en
pacientes con diagnósticos relacionados al motivo de ingreso de la agraviada al Hospital
Almenara –cuyo contenido no fue materia de tacha o contradicción con fines de descarte o
anulación–, apreciándose de dicho contenido que, no existe propiamente un determinado
tiempo para la realización de tratamiento descompresor –ver folios 2502/2503, 2505/2506
y 2509/2510–, postulándose en todas ellas, la concreción de dicho acto, luego de varias
horas luego del ingreso de la paciente, siendo incluso postulado la efectivización previa
de un tratamiento antibiótico como ocurrió en este caso –ver folios
2489/2490–; siendo ello así, notamos que, las precisiones concedidas por el acusado, no
constituyen meros mecanismos de defensa destinados a eludir la acción de la justicia, sino que,
contienen evidencia científica, surgido justamente en ausencia de una regulación específica en
la medicina nacional.
36
Medicina Legal del Ministerio Público –ver a folios 1342/1344–, quienes señalaron que, en
la atención a la ciudadana Meléndez Tuesta, “el enfoque inicial del cuadro clínico”, “el
diagnóstico inicial planteado”, “el tratamiento indicado para el diagnóstico de litiasis
renal” y “los procedimientos realizados durante la hospitalización”, “fueron adecuados”,
llegando a certificar de ese modo que, no se verificaría un actuar u omisión cuestionable al
acusado, quien con dicha referencia, enmarco su comportamiento dentro de las reglas
de la profesión médica; siendo todo ello así, corresponde también absolver al acusado de los
cargos formulados en su contra.
DECISION:
En virtud de los argumentos expuestos, no habiéndose determinado la comisión del ilícito
materia de acusación, teniéndose presente el contenido de la garantía del debido proceso, el
acceso a la justicia y la igualdad entre las partes procesales, debe procederse conforme a lo
establecido en el artículo 284° del Código de Procedimientos
Penales, consideraciones por las cuales la señora Jueza a cargo del Décimo Tercer Juzgado
Penal Liquidador de
Lima, administrando justicia a Nombre de la Nación, en uso de las atribuciones que le confiere
la Constitución y la
37
Ley FALLA: ABSOLVIENDO de la acusación fiscal a los ciudadanos FREDDY WILLIAMS
PACHECO RIVADENEYRA, MIGUEL ÁNGEL SUAREZ PÉREZ y CHRISTIAN SAFRA
MAURTUA, por la presunta comisión del delito contra la vida, el cuerpo y la salud – Lesiones
culposas graves (regulado en el primer, segundo y tercer párrafo del art. 124º del Código
Penal), en agravio de la ciudadana Shirley Meléndez Tuesta; ORDENO: Que, consentida o
ejecutoriada que sea la presente sentencia, se anulen todos los antecedentes que se hubieran
generado y oportunamente, se archiven los autos definitivamente en lo que a este extremo se
refiere; tomándose razón donde corresponda; Notificándose.--
38