Relatoría Argumentativa sobre la Conferencia
“Epistemología de la Educación” de Fernando Sabirón
Corporación Universitaria Adventista
Facultad de Educación
Especialización en Docencia
Daniel Eduardo Álvarez Calderón
Medellín, Colombia
2020
Relatoría Argumentativa sobre la Conferencia
“Epistemología de la Educación” de Fernando Sabirón
La presente relatoría argumentativa establece una reflexión sobre el ejercicio de la labor
educativa fundamentada en los argumentos presentados por el Dr. Fernando Sabirón Sierra en su
ponencia titulada “Epistemología de la Educación”. Sabirón inicia su conferencia cuestionando
por qué hablar de epistemología, complejidad, investigación y teoría en un congreso sobre
formación de profesionales de la educación.
En primera instancia, menciona que en ocasiones el trabajo de los maestros queda un
tanto en el aire, muy ambiguo y poco definido. Parece que una persona con el solo hecho de ser
alfabeta, es decir, alguien que sabe leer y escribir es capaz de desempeñar la labor de la
enseñanza. La anterior idea puede que sea cierta. No obstante, todos los profesionales de la
educación debemos plantearnos la particularidad de nuestro quehacer, es decir, aquellos aspectos
intrínsecos a nuestra labor y que no están presentes en los profesionales de otras áreas del
conocimiento.
Es así como desde la epistemología de la educación, se destacan algunas claves con
respecto a la formación de los profesionales de este campo de estudio. Los profesionales de la
educación no, por moverse en acciones y actividades aparentemente muy comunes y habituales,
dejan de fundamentar su praxis en la teoría y eso les permite transformar el porqué de su objeto
de estudio, ya que, las razones profesionales emanan de la teoría, la teoría de la investigación y la
investigación de la ciencia.
La razón por la que la epistemología es un tema considerablemente importante para tratar,
se debe a que ella soporta las claves de la investigación educativa, a su vez, dicha investigación
da las claves de la teoría y la teoría es, en cierto modo, la que fundamenta la práctica de los
profesionales de la educación con un pequeño añadido: la ética. La ética es una dimensión
transversal. Es el compromiso del maestro y del profesional de la educación con el resto de las
personas. Es una dimensión trascendente porque va más allá de la epistemología, de la
investigación y de cualquier teorización.
Por otro lado, presenta dos razones por las cuales él habla de complejidad. La primera es
que desde el punto de vista estrictamente epistemológico hay un axioma con el que se está
trabajando últimamente, el cual afirma que la ciencia en su estado actual está acabada porque los
temas de investigación se repiten muy a menudo. La segunda es que la complejidad ofrece
mitigar los efectos de esa situación de miseria en la que se encuentra inmersa la educación.
El ponente hace un recorrido por la historia para resaltar que el saber siempre ha sido
inherente al ser humano; y que ese saber está impregnado por el miedo que empuja al hombre a
buscar respuestas. También, hace mención al oasis de pensamiento que se desarrolló con la
filosofía clásica donde hubo un cambio de paradigma que dio origen a la ciencia.
En la conferencia se menciona la ingenuidad de la educación al pretender aplicar métodos
y paradigmas no adecuados, que no funcionan, que han sido impertinentes y que no permiten
producir ningún saber en el campo educativo. Se hace énfasis en justificar el porqué de la
complejidad señalando que en los fenómenos educativos no se puede obviar la parte sistémica,
personal e ideológica del objeto de estudio. Asimismo, se refiere a que desde la filosofía se ha
intentado ayudar al proceso educativo, tomando como punto de apoyo la teoría crítica de
Habermas donde se ofrecen pistas sobre el valor del lenguaje, de la comunicación, los valores del
discurso y la transmisión de ideas. Se deja claro en la ponencia, que en educación se ha aplicado
un método de investigación que no es pertinente para el fenómeno investigado y que, el saber
teórico existente poco aclara el fenómeno estudiado. Por lo anterior, se crea una alternativa a
través del cambio de paradigma en el que aparece la complejidad con el aval de la filosofía.
El Dr. Fernando Sabirón habla de un principio que es clave en el tema de la complejidad:
en investigación no se puede tener un solo referente ya sea teórico, ideológico, practico,
evaluativo o de cualquier otro ámbito a considerar. Es imprescindible emplear varios referentes
de fundamentación investigativa. Si se tienen dos fuentes de información, ellas deben ser
contrastadas con una tercera. En investigación, esto se conoce como triangulación, ya que,
cambia la realidad de manera inmediata, lo que marca el cambio epistemológico desde el
referente de la complejidad.
De esta manera, se sugieren dos competencias que deben ser adquiridas por el profesional
de la educación: 1) la capacidad de pensamiento en términos de contradicción y 2) la capacidad
de trabajo cooperativo y comportamiento dialógico.
Finalmente, el Dr. Sabirón ratifica que la complejidad nos señala un compromiso con el
futuro desde el presente y sin desconocer el pasado y nos invita a aplicar e implementar esa
complejidad desde lo transcultural.
Comentarios y Argumentos Personales
La comparación entre la ponencia del Dr. Fernando Sabirón y el material de estudio,
facilitado en la primera unidad de la materia Pedagogía y Sociedad, establece muchas similitudes,
específicamente, en el tema de la teoría del conocimiento y la pedagogía. El material hace un
recorrido por la historia, de la misma manera que el ponente expone sus ideas en la conferencia.
Se mencionan los cambios significativos y nuevos movimientos en función de la creación de
nuevos paradigmas con respecto al conocimiento, el cual requiere una transformación y una
mirada educativa más altruista. Es así como desde el siglo XVIII, comenzó la búsqueda de
alternativas más humanísticas con un enfoque teórico-práctico, dando paso a lo que se conoce
como escuela activa y escuela nueva.
El sistema de educación a través de la escuela toma más fuerza a partir del siglo XIX. La
escuela se reconoce como la primera institución social y responsable de formar a todas las
generaciones. Durante este siglo las interpretaciones pedagógicas estuvieron cargadas de sentido
humano, se defiende la autogestión y el desarrollo del individuo y se comenzó a dignificar el
trabajo del maestro y de la escuela. Ya en el siglo XX se presencia una evolución que trae
fundamentaciones pedagógicas diferentes, ingresa la tecnología educativa utilizándose un
paradigma de corte explicativo e instruccional que tiene su origen en el conductismo.
Estoy de acuerdo con el Dr. Sabirón al mencionar que es pertinente hablar de
epistemología de la educación, es decir, el conocimiento que se produce en el campo educativo
abordando métodos, técnicas, procedimientos y teorías que han hecho posible mejorar las
condiciones de producción y validación de los conocimientos desde la educación, ya que:
Epistemología es pues una toma de conciencia crítica acerca de lo que es una ciencia, y,
con respecto a la pedagogía, es el cuestionamiento de las formas habituales de su
enseñanza en el contexto del paradigma cientificista y el planteamiento de cómo debe
entenderse y efectuarse una verdadera formación en una ciencia o disciplina determinadas
(Bedoya, 2009, p. 191).
También, comparto la postura del Dr. Sabirón al afirmar que, desde el punto de vista
epistemológico, la teoría de la investigación en educación es excesivamente inútil, ya que, en
nuestro campo, si tuviéramos que valorarnos por los productos, quizás no serían tan evidentes
como sí sucede en otros campos de la ciencia. De hecho, Bachelard, citado en Bedoya (2009),
dice que “enseñar va contra la ciencia” (p. 190). Claro está que, con dicha afirmación, Bachelard
denuncia la forma como algunos enseñan ciencia basándose exclusivamente en los resultados
obtenidos. Desde esta aseveración y en consonancia con el pensamiento de Sabirón, podemos
considerar que, si la investigación en el campo educativo no está generando resultados y
productos evidentes, entonces el quehacer epistemológico de la educación puede ser puesto en
tela de juicio.
No obstante el acabado estado actual de la epistemología de la educación y la inutilidad
de la investigación educativa mencionados previamente por Sabirón, también se debe resaltar que
la educación, en términos generales y por su papel como agente de transformación y cambio
social, ha tenido grandes aciertos. De hecho, las mismas debilidades que presentan en la
actualidad, son potenciales focos de innovación y desarrollo que hacen necesario un análisis
crítico y reflexivo para hacer un diagnóstico de sus avances y escollos, en vista de profundizar los
primeros y superar los segundos. Según Sánchez (1999) debe reconocerse que “la educación
enfrenta una crisis epistemológica resultante de la confusión de educar, aprender y conocer. Su
rol se encuentra en un contexto de abundancia, diversidad, cambio continuo de información, y
conocimiento” (p. 105).
En cuento a la complejidad en la educación, se refiere me parece totalmente justificable,
ya que, la complejidad nos invita a tener una mirada más integral, donde se requiere de una
construcción discursiva que abarque las diversas aproximaciones teóricas que faciliten la
transdisciplinariedad en lo conceptual.
La necesidad de pensamiento complejo aparece ante las carencias e insuficiencias del
pensamiento simplificante; el paradigma racionalista y positivista de la modernidad
produjo un saber parcelario e inconexo, ciertos criterios de validez del conocimiento,
un énfasis en las certezas, la apariencia de orden, estabilidad y progreso, entre otros
(Morín, 1994, p. 10).
Por otro lado, un aspecto en el que la ponencia llamó mucho mi atención se refiere a la
importancia de saber que en educación el objeto de estudio es realmente un sujeto y, por
consiguiente, esto nos lleva a tener siempre presente que el alumno debe ser considerado desde su
perspectiva real, no como algo abstracto sino totalmente contextualizado. Para lograr dicho
propósito, pienso que el profesional de la educación necesita tener capacidad de pensamiento en
términos de contradicción y las competencias que le permitan realizar un trabajo cooperativo en
el que el estudiante ejerce un rol activo en su proceso de aprendizaje, puesto que, según Ortega,
Hernández y Tobón (2015); “la responsabilidad del docente demanda procesos continuos de
formación y ambientes abiertos a la colaboración ya que resulta esencial para la gestión del
conocimiento dentro del enfoque de la socioformación¨ (p. 142) donde se mira con especial
importancia el rol participativo del alumno en su proceso de formación.
Finalmente, enfatizo la importancia de la dialéctica tal como se menciona en la ponencia.
Desde el punto de vista epistemológico, el profesional de la educación debe poseer dicha
competencia puesto que la dialéctica reestructura el pensamiento de la realidad reemplazando la
noción del sentido común por una noción donde el objeto tiene una historia y tiene conexión
externa con otras cosas.
La pedagogía debe entenderse como un proceso de construcción permanente del ser y del
deber ser, dentro de un proceso dialéctico que logre comprender lo humano en toda su
integralidad: Desde lo instintivo y visceral hasta lo lógico–cognitivo, mediado todo este
proceso por la creatividad, que también es un valor” (Jiménez, 2006, p. 27).
Conclusión
A manera de conclusión, resalto la importancia de la epistemología en el desarrollo de la
práctica docente, teniendo presente que al hablar de epistemología en la educación se debe tomar
en cuenta la profundización en los conceptos, leyes y métodos de una ciencia que se convierte en
un enfoque esencial en el logro de la excelencia a la que se aspira. A través de la epistemología y
su complejidad, se puede considerar a la educación como la puerta de acceso a la sociedad del
conocimiento que da respuesta a las necesidades de crecimiento con equidad y diversificación, de
innovación permanente de los contenidos y métodos didácticos, y de mejoramiento de su gestión
y operación, con un alto nivel de calidad, de vinculación y proyección con la sociedad.
De igual manera, se debe enfrentar retos para que seamos capaces de producir
conocimiento y tecnología de vanguardia. Para ello, resulta relevante la formación de
profesionales de la educación altamente competitivos, que logren incorporarse con éxito a la
sociedad, que asuman que para ejercer satisfactoriamente el rol de docente en el aula deben
desarrollarse actividades pedagógicas partiendo de los contenidos programáticos y de las
necesidades reales de los niños y adolescentes.
De manera personal, una escucha analítica de la conferencia del Dr. Fernando Sabirón,
redundó en la clara comprensión de muchos conceptos y definiciones referentes a la
epistemología de la educación. El material de la Unidad 1 hace referencia al pensamiento de la
escuela de la teoría crítica en la que “se consideraba que el desarrollo intelectual y la dialéctica
deben buscar e ir más allá del concepto”. El ponente de la conferencia también hace mención de
la dialéctica y cómo esta debe ser una competencia intrínseca en todo profesional de la
educación.
Por último, deseo finalizar la presente relatoría investigativa resaltando al gran filósofo
del siglo XXI: Habermas. Involucrarnos en una cultura del debate y resaltar siempre la
importancia de la dinámica y el cambio como el principio fundamental de la sociedad se
constituyen en dos objetivos que deben regir el quehacer epistemológico de los profesionales de
la educación más cuando vivimos en tiempos en los que la constante es el cambio.
Referencias
Bedoya, J. (2009). Epistemología y Pedagogía. Ensayo histórico crítico sobre el objeto y método
pedagógicos. Bogotá, Colombia: Ecoe Ediciones.
Jiménez, C. (2006). El Sentido de los Valores en las Nuevas Pedagogías. Barcelona, España:
Editorial Ariel.
Morín, E. (1994). Introducción al Pensamiento Complejo. Madrid, España: Editorial Gedisa.
Ortega, M., Hernández, J. y Tobón, S. (julio-diciembre, 2015). Análisis Documental de la
Gestión del Conocimiento mediante la Cartografía Conceptual. Revista Ra Ximhai, 11.
Recuperado de: [Link]
Sánchez, J. (1999). Construyendo y Aprendiendo con el Computador. Santiago de Chile, Chile:
Centro Zonal Universidad de Chile.