Literatura y Tradición Mesoamericana
Literatura y Tradición Mesoamericana
didáctica
Y TRADICIÓN. mesoamericana a tu
alcance.
CUICATL
AMOXTLI
Las sagradas palabras del Cem-Anáhuac.
CUICATL AMOXTLI
NÚMERO 1
ID: 3495333
MATRÍCULA: 25870051
17-28
LÍRICA
(Poemas en español con su
respectiva versión en náhuatl)
Yo lo pregunto.
02
DEL EDITOR
Cantos de Cacamatzin.
03-16
DIDÁCTICA
La leyenda de la princesa Donají.
El huehuetlatolli/Fragmentos de
huehuetlatolli de padres a hijos.
Popol Vuh.
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1. Los dos grandes dioses, Tezcatlipoca y
Quezalcóatl, hicieron bajar del cielo a la
Señora de la Tierra. Era un monstruo
grandioso, lleno de ojos y bocas en todas sus
coyunturas. En cada articulación de sus
miembros tenía una boca y con sus bocas sin
número mordía, cual muerden las bestias. El
mundo está lleno de agua, cuyo origen nadie
sabe. Por el agua iba y venía el gran Monstruo
de la Tierra. Cuando la vieron los dioses, uno
a otro se dijeron: Es necesario dar a la Tierra
su forma. Entonces se transformaron en dos
enormes serpientes. La primera asió al gran
Monstruo de la Tierra desde su mano derecha
hasta su pie izquierdo, en tanto que la otra
serpiente, en que el otro dios se había
mudado, la trababa desde su mano izquierda
hasta su pie derecho. Una vez que la han
enlazado, la aprietan, la estrechan, la
oprimen, con tal empuje y violencia, que al fin
en dos partes se rompe. Suben la parte
inferior y de ella hacen el Cielo; bajan la parte
superior y de ella forman la Tierra. Los demás
dioses veían y se llenaban de vergüenza, al
pensar que ellos mismos nada semejante
habían podido hacer (Garibay, 1993, pp-1-2).
C U I C A T L A M O X T L I
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CUICATL AMOXTLI
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C U I C A T L A M O X T L I
Las águilas mixtecas que, desde las cumbres ase- Se inicia una lucha pavorosa en las sombras. Los
chan la fertilidad de los valles que contrastan con la mixtecos desorganizados en un principio pronto se
aridez de sus montañas, dictan las condiciones de paz: rehacen, retirándose ordenada mente hacia las
que la única princesa zapoteca, la incomparablemente estribaciones septentrionales de Monte Albán. Buscan
bella Donají, les fuera entregada en rehenes, entendido sus fieles a la princesa, sin encontrarla. Uno de los
que, si los zapotecas faltaban a su palabra, atacando prisioneros les informa que, al principiar el combate,
las guarniciones de Monte Albán o Cuilapam, la los capitanes que la custodiaban la habían sacado
princesa sería sacrificada. apresuradamente de sus habitaciones, llevándola hacia
Fue así como Donají, linda doncella que ostentaba el río Atoyac, que se desliza mansamente al pie de la
una noche en los ojos "y en la boca un coral", fue fortaleza. Inútilmente recorren las arenosas márgenes,
llevada al campamento mixteco, acompañada de sus registran los sonantes cañaverales, escudriñan bajo los
damas de honor. Las auroras se encendían en los viejos sauces. No existe huella alguna.
lejanos horizontes, volcando sobre el valle claridad y Los capitanes mixtecos degollaron a Donají y
perfumes. Las tardes morían en el misterio del sepultaron sus despojos, cubriéndolos con tal
poniente, entre nubes de púrpura y de oro. Y la real habilidad, que fue imposible dar con ellos. Consumado
prisionera iba languideciendo enferma de la nostalgia el holocausto, se remontaron a sus cumbres.
de sus jardines, donde se des hojaban sus rosas a la Transcurrido algún tiempo, un pastorcito contempló,
sombra de copudos nogales centenarios. cerca del río, un hermosísimo lirio morado, que
Llegaron los frescos vientos de diciembre. El día exhalaba inefable aroma. Sor prendido de la belleza
había sido sumamente agitado para la guarnición, casi divina de la flor, no se atrevió a tocarla, y
ocupada en maniobras militares. La tiniebla es densa y comunicó su hallazgo a los grandes sacerdotes del
mortal el silencio. Sobre los bastiones, los centinelas templo pagano que se levantaba en Zaachila. Nobles y
reclinan pesadamente la silueta broncínea de sus sacerdotes acudieron al lugar, e intrigados por la flor
cuerpos cansados. El sueño ha descendido sobre las deslumbrante y rara, practicaron una cuidadosa
almas. Solamente la princesa vela. Piensa llegada la excavación, encontrando los despojos mortales de la
ocasión de escapar, librando a su pueblo de las duras princesa: "la cabeza, con el cuello hacia abajo; la cara
sanciones que le impusieran sus vencedores. Envía con al oriente, algo inclinada hacia la izquierda con las
una de sus damas aviso a los zaachileños para que raíces del lirio sobre la frente y sien derecha, al parecer
sorprendan a sus enemigos, entregados al descanso. dormida, conservándose sin putrefacción alguna".
Cosijoeza moviliza sus tropas con rapidez Elevaron plegarias a sus dioses y dieron a la princesa
relampagueante, comunicando a la princesa que, sepultura en la capital de su reino.
cuando una flecha penetrara en su habitación, señal
del ataque, procurara ponerse a salvo. Ramírez, A. F. . (2020). Leyendas de Oaxaca. Revista Institucional | UPB,
23(83), 221-223. Recuperado a partir de
[Link]
institucional/article/view/3350
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C U I C A T L A M O X T L I
POPOL VUH.
CAPÍTULO IX: LAS PRUEBAS DE LOS SEÑORES DEL
XIBALBÁ A LOS GEMELOS HUNAHPÚ E IXBALANQUÉ.
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C U I C A T L A M O X T L I
-Eso no, sino que hablará la cabeza del león, dijeron los muchachos.
-Eso no, dijeron los de Xibalba. -Está bien, dijo Hunahpú.
Entonces los de Xibalbá arrojaron la pelota, la lanzaron directamente
al anillo de Hunahpú. En se guida, mientras los de Xibalbá echaban
mano del cuchillo de pedernal, la pelota rebotó y se fue sal. tando por
todo el suelo del juego de pelota.
-¿Qué es esto?, exclamaron Hunahpú e Ixbalanqué. ¿Nos queréis dar
la muerte? ¿Acaso no nos mandasteis llamar? ¿Y no vinieron vuestros
propios mensajeros? En verdad, desgraciados de nosotros! Nos
marcharemos al punto, les dijeron los muchachos.
Eso era precisamente lo que querían que les pasara a los muchachos,
que murieran inmediatamente y allí mismo en el juego de pelota y que
así fueran vencidos. Pero no fue así, y fueron los de Xibalbá los que
salieron vencidos por los muchachos.
-No os marchéis, muchachos, sigamos jugando a la pelota, pero
usaremos la vuestra, les dijeron a los muchachos.
-Está bien, contestaron, y entonces metieron la pelota [en el anillo de
Xibalbá], con lo cual terminó la partida.
Y lastimados por sus derrotas dijeron en seguida los de Xibalbá:
-¿Cómo haremos para vencerlos? Y dirigiéndose a los muchachos les
dijeron: -Id a juntar y a traer nos temprano cuatro jícaras de flores. Así
dijeron los de Xibalbá a los muchachos.
-Muy bien. ¿Y qué clase de flores?, les pregun, taron los muchachos a
los de Xibalbá.
-Un ramo de chipilín colorado, ao un ramo de chipilín blanco, un ramo
de chipilín amarillo y un ramo de Carinimuc, dijeron los de Xibalbá.
-Está bien, dijeron los muchachos. Así terminó la plática; igualmente
fuertes y enérgicas eran las palabras de los muchachos. Y sus corazones
estaban tranquilos cuando se entregaron los muchachos para que los
vencieran.
Los de Xibalbá estaban felices pensando que ya los habían vencido.
-Esto nos ha salido bien. Primero tienen que cortarlas, dijeron los de
Xibalba. -¿A dónde irán a traer las flores?, decían en sus adentros.
-Con seguridad nos daréis mañana temprano nuestras flores; id, pues,
a cortarlas, les dijeron a Hunahpú e Ixbalanqué los de Xibalba.
-Está bien, contestaron. De madrugada jugaremos de nuevo a la
pelota, dijeron y se despidieron.
Y en seguida entraron los muchachos en la Casa de las Navajas, el
segundo lugar de tormento de Xibalbá. Y lo que deseaban los Señores
era que fue sen despedazados por las navajas, y fueran muertos
rápidamente; así lo deseaban sus corazones.
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Los de Xibalbá estaban felices pensando que ya los habían vencido.
-Esto nos ha salido bien. Primero tienen que cortarlas, dijeron los de Xibalba. -¿A dónde irán a traer las flores?, decían
en sus adentros.
-Con seguridad nos daréis mañana temprano nuestras flores; id, pues, a cortarlas, les dijeron a Hunahpú e
Ixbalanqué los de Xibalba.
-Está bien, contestaron. De madrugada jugaremos de nuevo a la pelota, dijeron y se despidieron. Y en seguida
entraron los muchachos en la Casa de las Navajas, el segundo lugar de tormento de Xibalbá. Y lo que deseaban los
Señores era que fue sen despedazados por las navajas, y fueran muertos rápidamente; así lo deseaban sus corazones.
Pero no murieron. Les hablaron en seguida a las navajas 31 y les advirtieron:
-Vuestras serán las carnes de todos los animales, les dijeron a los cuchillos. Y no se movieron más, sino que estuvieron
quietas todas las navajas.
Así pasaron la noche en la Casa de las Navajas, y llamando a todas las hormigas, les dijeron: --Hormigas cortadoras,
zompopos, ¡venid e inmediatamente id todas a traernos todas las clases de flores que hay que cortar para los Señores!
-Muy bien, dijeron ellas, y se fueron todas las hormigas a traer las flores de los jardines de HunCamé y Vucub-Camé.
Previamente les habían advertido [los Señores] a los guardianes de las flores de Xibalba: -Tened cuidado con
nuestras flores, no os las dejéis robar por los muchachos que las irán a cortar. Aunque cómo podrían ser vistas y
cortadas por ellos? De ninguna manera. ¡Velad, pues, toda la noche!
-Está bien, contestaron. Pero nada sintieron los guardianes del jardín. Inútilmente lanzaban sus gritos subidos en
las ramas de los árboles del jardín. Allí estuvieron toda la noche, repitiendo sus mismos gritos y cantos.
-¡Ixpurpuvec! ¡Izpurpuvec!, decía el uno en su grito.
-i Puhuyu! ¡Puhuyu!, decía en su grito el llamado Puhuyu.
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C U I C A T L A M O X T L I
Dos eran los guardianes del jardín de Hun-Camé y Vucub-Camé. Pero no sentian a las hormigas que les robaban lo
que estaban cuidando, dando vueltas y loviéndose cortando las flores, subiendo sobre los árboles a cortar las flores y
recogiéndolas del suelo al pie de los árboles.
Entre tanto los guardias seguían dando gritos, y no sentían los dientes que les cortaban las colas y las alas. Y así
acarreaban entre los dientes las flores que bajaban, y recogiéndolas se marchaban llevándolas con los dientes. Pronto
llenaron las cuatro jícaras de flores, y estaban húmedas [de rocío] cuando amaneció. En se. guida llegaron los
mensajeros para recogerlas. -Que vengan, ha dicho el Señor, y que traigan acá al instante lo que han cortado, les
dijeron a los muchachos.
-Muy bien, contestaron. Y llevando las flores en las cuatro jícaras, se fueron, y cuando llegaron a presencia del
Señor y los demás Señores, daba gusto ver las flores que traían. Y de esta manera fueron vencidos los de Xibalbá. Sólo
a las hormigas habían enviado los muchachos [a cortar las flores], y en una noche las hormigas las cogieron y las
pusieron en las jícaras.
Al punto palidecieron todos los de Xibalbá y se les pusieron lívidas las caras a causa de las flores. Luego mandaron
llamar a los guardianes de las flores.-¿Por qué os habéis dejado robar nuestras flores? Estas que aquí vemos son
nuestras flores, les dijeron a los guardianes.
-No sentimos nada, Señor. Nuestras colas también han sufrido, contestaron. Y luego les rasgaron la boca en castigo
de haberse dejado robar lo que estaba bajo su custodia.
Así fueron vencidos Hun-Camé y Vucub-Camé por Hunahpú e Ixbalanqué. Y este fue el principio de sus obras. Desde
entonces trae partida la boca el mochuelo, y así hendida la tiene hoy.
En seguida bajaron a jugar a la pelota y jugaron también tantos iguales. Luego acabaron de jugar y quedaron
convenidos para la madrugada siguiente. Así dijeron los de Xibalbá.
-Está bien, dijeron los muchachos al terminar.
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Temas sagrados:
Fragmentos de poemas de
Tláloc
y Xochiquétzal.
25. El dios Tláloc residía en un gran palacio, con 26. Xochiquétzal -Flor Preciosa- moraba sobre
cuatro aposentos, y en medio de la casa había un los aires y sobre los nueve cielos. Vivía lugar
patio, con cuatro enormes barreños llenos de agua. deleitoso y de muchos pasatiempos, acompañada y
El primero, es el del agua que llueve a su tiempo y guardada de muchas gentes y la servían muchas
fecundiza la tierra para que dé buenos frutos. El mujeres, como diosas, con grandes deleites y
segundo, es el del agua que hace anublarse las regalos, de fuentes, rios, florestas y de grandes
mieses y hacer perderse los frutos. El tercero, es el recreaciones, sin que la faltara alguna. Encerrada y
del agua que hace helar y secar las plantas. El bien guardada, que hombre alguno no podía siquiera
cuarto, es el del agua que produce sequía y verla y a su servicio tenía muchos enanos y
esterilidad. corcovados, y truhanes y chocarreros, que la
Tiene el dios a su servicio muchos ministros, solazaban con muchos bailes y danzas.
pequeños de cuerpo, los cuales moran en cada uno Ellos eran sus mensajeros y secretarios, para ir
de los aposentos, cada uno según su color, pues son con embajadas a otros dioses a quienes ella quería
azules, como el cielo, blancos, amarillos o rojos. mostrar estimación. Tenía por ocupación única estar
Ellos con grandes regaderas y con palos en las labrando, hilando y tejiendo muy bellas y excelentes
manos van a regar sobre la tierra, cuando el supremo obras de aguja. Era tan linda y hermosa que nada
dios de la Lluvia ordena. Y cuando truena, es que puede con ella compararse. Su casa se llamaba
resquebrajan su cántara, y si algún rayo cae, es que Tamoanchan, donde está el Árbol Florido, donde los
un fragmento de la vasija rota viene sobre la tierra. cielos son frescos, delgados y suavísimos, lugar de
las nueve corrientes y de los nueve cielos.
Quien lograba una flor de aquel árbol, o al menos
ser tocado por ella, tenía dicha en amores.
- 1 5 -
27. Aquella diosa cuidaba de los rosales de Al fin llegó Xochiquetzalli disfrazada y se acercó
Tamoanchan, en donde con Tláloc moraba. Un día a la roca y ganó la confianza del eremita y le rogó
deshojó las rosas y las esparció por el suelo. De este que le mostrara el camino para subir a la roca. El
día anda llorosa y no puede alzar los ojos, y recuerda penitente baja y la sube a su morada. Allí olvida su
el bien perdido y llora y ayuna constantemente y penitencia y rompe su guarda de castidad. La diosa
como señal de luto lleva en los ojos cenizas. Era se aleja entonces. Una vez vencido el guerrero, está
mujer del dios Tláloc, pero la hurtó Tezcatlipoca, la a merced de su enemigo. Éste viene y le mata y los
llevó a los nueve cielos y la hizo su propia esposa. dioses le mudan en alacrán. Su mujer, que había
Fue desde entonces cuando se convirtió en diosa del venido en su busca, también es en alacrán mudada.
Amor. Ambos refugiados bajo la roca, prosiguen su nueva
28. Yauhpan, el hombre de guerra, dejó a su vida Pero enojados los dioses, al tentador lo mudan
mujer Tlahuiztli, las insignias de guerra, y se fue a en langosta.
una montaña a morar en soledad. Subió sobre una
alta roca en escabroso desierto y en aquella roca de
forma cónica, llamada Tambor de Piedra, se puso a
hacer penitencia viviendo en castidad Tuvieron
recelo los dioses de que fuera fiel a su intento y le
enviaron a Yaotl, el enemigo, que es una de las
formas de Tezcatlipoca. Fue él a poner pruebas a su
virtud. El envió, una en pos de otra, varias mujeres
que le incitaran al mal, pero Yauhpan resistió a
todas las tentaciones.
LÍRICA
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Pensamiento de
Nezahualcóyotl:
No acabarán mis flores,
no cesaran mis cantos.
Yo cantor los elevo,
se reparten, se esparcen.
Aun cuando las flores
se marchitan y amarillecen,
serán llevadas allá,
al interior de la casa
del ave de plumas de oro.
C U I C A T L A M O X T L I
Yo lo
pregunto.
Yo Nezahualcóyotl lo pregunto:
¿Acaso de veras se vive con raíz en la tierra?
No para siempre en la tierra:
sólo un poco aquí.
Aunque sea de jade se quiebra,
aunque sea oro se rompe,
aunque sea plumaje de quetzal se desgarra.
No para siempre en la tierra:
sólo un poco aquí.
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C U I C A T L A M O X T L I
Niquitoa.
Niqitoa ni Nezahualcoyotl:
¿Cuix oc nelli nemohua in tlalticpac?
An nochipa tlalticpac:
zan achica ya nican.
Tel ca chalchihuitl no xamani,
no teocuitlatl in tlapani,
no quetzalli poztequi.
An nochipa tlalticpac:
zan achica ye nican.
Nezahualcóyotl de Tezcoco
Poeta, arquitecto y sabio en las
cosas divinas
(1-Conejo, 1402 – 6-Pedernal, 1472)
- 2 0 -
CUICATL AMOXTLI
POEMA DE TLALTECATZIN.
En la soledad yo canto Yo sólo me aflijo,
a aquel que es mi Dios digo:
En el lugar de la luz y el calor, que no vaya yo
en el lugar del mando, al lugar de los descarnados.
el florido cacao está espumoso, Mi vida es cosa preciosa.
la bebida que con flores embriaga. Yo sólo soy,
yo soy un cantor,
Yo tengo anhelo, de oro son las flores que tengo.
lo saborea mi corazón, Ya tengo que abandonarla,
se embriaga mi corazón, sólo contemplo mi casa,
en verdad mi corazón lo sabe: en hilera se que dan las flores.
El floreciente cacao
ya tiene espuma,
se repartió la flor del tabaco.
Si mi corazón lo gustara,
mi vida se embriagaría.
Cada uno está aquí,
sobre la tierra,
vosotros señores, mis príncipes,
sí mi corazón lo gustara,
se embriagaría.
CUICATL AMOXTLI
TLALTECATZIN ICUIC.
Zan ye ihuan noncuica yehyan, noteuh. ¿Ma aca ca cizquia noyol ac? Zan yuh niyaz,
In tonaya, xochihuiconticac ye noyolio.
tlatoayan, Ye quetzal nenelihui, chalchiutli in tlazotli
yie xochincacahuatl in pozontimani, a yectla mochiuhtoca. ¡Acan machotica
xochioctli. tlalticpac!
Nocoya ye, Zan ihui ya azo, ihuan in ihuiyan.
noyol quimati, quihuinti ye noyol, noyol
quimati:
¡Zan ca tlauhquechol!, celiya, pozontimani,
mocquipacxochiuh. ¡Tinaan! Huelicacihuatl,
cacahuaizquixochitl, zan tonnetlahehuilo,
ticahualoz,
tiyaz, ximaaz.
Can tiyehcoc ye nican, imixpan a teteuctin,
timahuiztlachihualla, monequetza.
Moxiuhcozquetzalpetlapan, tonihcaca.
Cacahuaizquixochitl,
zan tonnetlanehuilo, ticahualoz, tiyaaz,
ximoaz.
Ah zan xochicacahuatl in puzontimani,
yexochitl in tlamaco.
Intla noyol quimati, quihuintia ye noyolia.
Aya yece ye nican, tlalla icpac, antetecuita,
nopilhuan, a noyol quimati, quihuintia ye
noyol.
Ah zan ninetlamata, niquitohua:
Maca niya
ompa ximohuayan.
Tlazotli noyol.
In nehua, nehua,
zan nicuicanitl,
teocuitlayo noxochihuacayo,
Inniquiyacahua,
zan niquitta nochan, xochimamani.
¿Mach huey chalchihuitl, quetzalli
patlahuac
mach nopatiuh?
In zan ninoquixtiz, quenmanian,
ca zan niyaz,
nipoliuhtiuh.
Ninocahua,
¡ah notecu!
Ah niquitohua: ma niyauh, ma
ninoquimilolo,
ni cuicanitli, ma ihui. Tlaltecatzin de Cuauhchinanco
Cantor del placer, la mujer y la muerte
- 2 2 - (siglo XIV)
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CUICATL AMOXTLI
CANTOS DE CACAMATZIN.
Amigos nuestros, Envuelve la niebla los cantos del escudo,
escuchadlo: sobre la tierra cae lluvia de dardos,
que nadie viva con presunción de realeza. con ellos se obscurece el color de todas las
El furor, las disputas flores, hay truenos en el cielo.
sean olvidadas, Con escudos de oro
desaparezcan allá se hace la danza.
en buena hora sobre la tierra.
Yo sólo digo,
También a mí solo, yo, Cacamatzin,
hace poco me decían, ahora sólo me acuerdo
los que estaban en el juego de pelota, del señor Nezahualpilli.
decían, murmuraban: ¿Acaso allá se ven,
¿Es posible obrar humanamente? acaso allá dialogan
¿Es posible actuar con discreción? él y Nezahualcóyotl
Yo sólo me conozco a mí mismo. en el lugar de los atabales?
Todos decían eso, Yo de ellos ahora me acuerdo.
pero nadie dice verdad en la tierra.
¿Quién en verdad no tendrá que ir allá?
Se extiende la niebla, ¿Si es jade, si es oro,
resuenan los caracoles, acaso no tendrá que ir allá?
por encima de mí y de la tierra entera. ¿Soy yo acaso escudo de turquesas,
Llueven las flores, se entrelazan, hacen giros, una vez más cual mosaico volveré a ser
vienen a dar alegría sobre la tierra. incrustado?
¿Volveré a salir sobre la tierra?
Es en verdad, tal vez como en su casa, ¿Con mantas finas seré amortajado?
obra nuestro padre, Todavía sobre la tierra, cerca del lugar de los
tal vez como plumajes de quetzal en tiempo atabales, de ellos yo me acuerdo.
de verdor, con flores se matiza,
aquí sobre la tierra está el Dador de la vida.
En el lugar donde suenan los tambores
preciosos, donde se hacen oír las bellas
flautas,
del dios precioso, del dueño del cielo,
collares de plumas rojas
sobre la tierra se estremecen.
- 2 4 -
CACAMATZIN ICUIC.
In antocnihuané, Cuicachimal ayahui,
tla oc xoconcaquican: tlacoch quiyahui tlalticpac,
ma ac azo ayac in tecunenemi. in nepapan xochitli on yohuala ica,
Cualanyotl, cocolotl, ya tetecuica in ilhuicatl.
ma zo ilcahui, Teocuitla chimaltica
ma zo pupulihui, ye on netotilo.
yeccan tlalticpac.
Zan niquitohua,
No zan noma nehuatl, zan ni Cacamatzin,
nech on itohua in yalhua, zan niquilnamiqui
tlachco on catca, in tlatohuani Nezahualpilla.
conitohua, conilhuiya: ¿Cuix on motta,
¿Ach quen tlatlaca? cuix om monotza
¿Ach quen tlatlamati? in Nezahualcóyotl
Ac zan ninomati. huehuetitlan?
Mochi conitohua, Ni quim ilnamiqui.
am in anel in tlatohua tlalticpac.
¿Ac nel ah yaz?
Ayahuiztli moteca, ¿In chalchihuitl, teocuitlatl,
ma quiquiztla in ihcahuaca, mach ah ca on yaz?
nopan pani tlalticpac. ¿Cuix nixiuhchimalli,
Tzetzelihui, mimilihui, yahualihui xochitli, oc ceppa nozaloloz?
ahuiyaztihuitz in tlalticpac. ¿In niquizaz?
¿In ayatica niquimilolo?
O ach, yuhqui nel ye ichan, Tlalticpac, huehuetitlan, ¡niquim ilnamiqui!
totatzin ai,
ach in yuhqui xoxopan in quetzalli,
ya xochitica on tlacuilohua,
tlalticpac ye nican ipalnemohuani.
Chalchiuh teponaztli mimilintocan, on
chalchiuhtlacapitzohuayan,
in itlazo teotl, a in ilhuicahua,
ihui quecholicozcatl
huihuitolihui in tlalticpac.
Cacamatzin de Tezcoco
Gobernante y poeta de vida breve y trágica
(n. hacia 2-Conejo, 1494 -m. 2-Pedernal, 1520)
CANTO DE
MACUILXOCHITZIN.
Elevo mis cantos, Las flores del águila
Yo, Macuilxóchitl, quedan en tus manos,
con ellos alegro al Dador de la vida, señor Axayácatl.
¡comience la danza! Con flores divinas,
con flores de guerra
¿Adonde de algún modo se existe, queda cubierto,
a la casa de Él con ellas se embriaga
se llevan los cantos? el que está nuestro lado.
¿O sólo aquí
Están vuestras flores?, Sobre nosotros se abren
¡comience la danza! las flores de guerra,
en Ehcatépec, en México,
El matlatzinca con ellas se embriaga
es tu merecimientode gentes, Señor Itzcóatl: el que está nuestro lado.
¡Axayacatzin, tú conquistaste
la ciudad de Tlacotépec! Se han mostrado atrevidos
Allá fueron a hacer giros tus flores, los príncipes,
tus mariposas. los de Acolhuacan,
Con esto has causado alegría. vosotros los Tepanecas.
El matlatzinca Por todas partes Axayácatl
está en Toluca, en Tlacotépec. hizo conquistas,
en Matlatzinco, en Malinalco,
Lentamente hace ofrenda en Ocuillan, en Tequaloya, en Xohcotitlan.
de flores y plumas Por aquí vino a salir.
al Dador de la vida. Allá en Xiquipilco a Axayácatl
Pone los escudos de las águilas lo hirió en la pierna un otomí,
en los brazos de los hombres, su nombre era Tlílatl.
allá donde arde la guerra,
en el interior de la llanura. Se fue éste a buscar a sus mujeres,
Como nuestros cantos, les dijo:
como nuestras flores, “Preparadle un braguero, una capa,
así, tú, el guerrero de cabeza rapada, se los daréis, vosotras que sois valientes.”
das alegría al Dador de la vida. Axayácatl exclamó:
—“¡Que venga el otomí
que me ha herido en la pierna!”
El otomí tuvo miedo,
dijo:
—“¡En verdad me matarán!” Trajo entonces un
grueso madero y la piel de un venado,
con esto hizo reverencia a Axayácatl. Estaba
lleno de miedo el otomí.
Pero entonces sus mujeres
por él hicieron súplica a Axayácatl.
- 2 5 -
MACUILXOCHITZIN
ICUIC.
A nonpehua noncuica, Topan cueponi
ni Macuilxochitl, yaoxochitl,
zan noconahuiltia in ipalnemoa, in Ehcatepec, in Mexico,
¡yn maconnetotilo! ye yehuilo ya yca yhuintihua
in tonahuac onoc.
¿Quenonamican,
can o ye ichan Za ye netlapalolo
im a itquihua in cuicatl? in tehpilhuan,
¿Ic zanio nican in acolihuaque,
y izca anmoxochiuh? an antepaneca.
¡In ma onnetotilo! In otepeuh Axayaca
nohuian,
Temomacehual matlatzincatl, Matlatzinco, Malinalco,
Itzcohuatzin: Ocuillan, Tequaloya, Xohcotitlan.
¡In Axayacatzin ticmomoyahuaco Nican ohualquizaco.
in altepetl in Tlacotepec! Xiquipilco oncan oquimetzhuitec ce otomitl,
O ylacotziuh ya ommoxochiuh, ytoca Tlilatl.
mopapaloouh.
Ic toconahuiltia. Auh yn o ahcico,
In matlatzincatl quimilhui ycihuahuan:
in Toloca, in Tlacotepec. —“Xitlacencahuacan in maxtlatl, in timatli,
anquimacazque amoquichui.”
Ayaxca ocontemaca Oquinenotzallan:
in xochitl ihuitl —“!Ma huallauh yn otomitl,
ypalnemoa. yn onechmetzhuitec!”
In quauhichimalli in temac, Momauhtihtica yn otomitl,
ye quimana, quittoa:
yan tlachinolli itic, yxtlahuatl itic. —“Anca ye nechmictizque!” Quihualhuica in
In neneuhqui in tocuic, huepantli,
Neneuhqui in toxochiuh, in tlaxipehualli in mazatl,
can tiquaoxpan, ic quitlapaloco in Axaya.
in toconahuiltia ypalnemoa. Momauhtitihuitz.
Auh zan oquitlauhtique
In quauhxochitl yn icihuahuan Axayaca.
in momac ommani,
taxayacatzin.
In teoaxochitl,
in tlachinolxochitl ic yzhuayotimani,
yca yhuintihua
in tonahuac onoc.
Macuilxochitzin
Poetisa, hija de Tlacaélel (mediados del
siglo XV).
CUICATL AMOXTLI
¡QUE
PERMANEZCA ¡Que permanezca la
LA TIERRA!
tierra!
¡Que estén en pie los
montes!
Así venía hablando
Ayocuan Cuetzpaltzin.
En Tlaxcala, en
Huexotzinco.
Que se repartan
flores de maíz tostado,
flores de cacao. ¡Que
permanezca la tierra!
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CUICATL AMOXTLI
¡MA HUEL
MANIN ¡¡Ma huel manin tlalli!
Ayocuan Cuetzpaltzin
El sabio, águila blanca, de
Tecamachalco
(n. segunda mitad del s. XV -m.
principios del s. XVI)
Todos los poemas mostrados fueron recopilados de: Portilla, M. L. (2016). Quince poetas del mundo náhuatl (1.a ed.). Booket.
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DIDÁCTICA
LITERATURA MESOAMERICANA
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Porque nada se volverá engaño
alguna vez si tomas (esta palabra),
si la escuchas, si la acoges, si a tu
pecho, si a tu seno la acercas. Será
tu don, será tu merecimiento, aquello
con lo así vivirás; habrá venido el
buen canto, la buena palabra, porque
si no la tomas, ya sucedió, ocurrió la
perversidad. Sólo vanamente
perecerás en forma espantosa, sólo
en vano verás lo que será escándalo
en tu cabeza, muchachita, mi hijita, si
no tomas, si no recoges lo que es de
la madre, lo que es del padre, sólo a
tu espalda, detrás de ti, lanzas,
arrojas lo que te guía lo que te
conduce. (León-Portilla 1991:98)
EL La necesidad de proporcionar enseñanzas
HUEHUETLATOLLI.
morales, cosmogónicas y religiosas a los jóvenes
para perpetuar los saberes milenarios, dio lugar a
un rico conjunto de consejos que venían de las
personas mayores, consideradas como sabias en
Se les ha considerado tradicionalmente parte de la prosa las culturas del Anáhuac. Estas recopilaciones de
didáctica, documentos de instrucción con que los las que tenemos conocimiento hasta nuestros
antiguos mexicas educaban a sus hijos en la buena días son, principalmente, gracias a los aportes del
conducta moral y la práctica de las fórmulas sociales. misionero franciscano Fray Bernardino de
Desde estas observaciones, se deduce que los Sahagún.
huehuetlatolli
son los testimonios de la tradicional sabiduría náhuatl
expresados con un lenguaje que tiene grandes primores. ¿ SABÍAS QUE...?
Su contenido concierne a los principios y normas
vigentes en el orden social, político y religioso del In ixtli, in yóllotl , rostro y corazón, simbolizan así
mundo náhuatl […] Podría decirse, en suma, que son en el pensamiento náhuatl lo que puede llamarse
estos textos la expresión más profunda del saber náhuatl fisonomía moral y principio dinámico de un ser
acerca de lo que es y debe ser la vida humana en tierra humano. Y debe subrayarse que, al incluir al
(León-Portilla, 1990: 23-24, como se citó en Ruíz, 2013). corazón en el “concepto náhuatl de persona”, se
afirma que si es importante la fisonomía moral
expresada en el rostro, lo es con igual o mayor
razón el corazón, centro del que parece provenir
Ruíz Bañuls, M. (2013). Los Huehuetlatolli, modelos discursivos destinados a
la enseñanza retórica en la tradición indígena. Castilla: Estudios de Literatura,
toda la acción del hombre.
4. [Link]
codigo=4512596#:~:text=Los%20huehuetlatolli%20constituyen%20verdaderos
%20modelos,en%20los%20famosos%20calmecac%20prehisp%C3%A1nicos.
Fragmentos de
huehuetlatolli de padres a
hijos.
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La madre continúa con el consejo del padre a su
hija:
Mira, así seguirás el camino de quienes te Por un lugar difícil caminamos, andamos aquí
educaron, de las señoras, de las mujeres nobles, de en la tierra. Por una parte un abismo, por la otra un
las ancianas de cabello blanco que nos barranco. Si no vas por en medio, caerás de un lado
precedieron. ¿Acaso nos lo dejaron dicho todo? Tan o del otro. Sólo en el medio se vive, sólo en el
sólo nos daban unas cuantas palabras, poco era lo medio se anda.
que decían. Esto era todo su discurso: Hijita mía, tortolita, niñita, pon y guarda este
Escucha, es el tiempo de aprender aquí en la discurso en el interior de tu corazón. No se te
tierra, ésta es la palabra: atiende y de aquí tomarás olvide; que se tu tea, tu luz, todo el tiempo que
lo que será tu vida, lo que será tu hechura. vivas aquí sobre la tierra.
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León-Portilla, M., Instituto de Investigaciones Históricas IIH (UNAM), & Universidad Nacional Autónoma de México UNAM. (2019, 12
septiembre). Huehuehtlahtolli - Detalle de Géneros - Enciclopedia de la Literatura en México - FLM - CONACULTA. Enciclopedia de la
Literatura en México [Link]. [Link]
C U I C A T L A M O X T L I
¿Sabes quién se
encuentra en la
portada?
Xochipilli, "el Príncipe de las Flores", es una deidad que
dentro de la cultura mexica era considerado el patrono de las
artes, por ende, de los cantos y poemas, entre otras cosas
afines, pues el difrasismo Xóchitl Cuícatl "cantos floridos"
evoca a esta deidad. Su contraparte femenina es Xochiquétzal,
y ambos manifiestan un ejemplo del concepto sobre la
dualidad.
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