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Literatura y Tradición Mesoamericana

Este documento resume la creación del mundo según la mitología mixteca. Narra que antes del mundo existía solo oscuridad y agua. Dos dioses, Ciervo Culebra de León y Ciervo Culebra de Tigre, crearon una gran peña con palacios donde vivían. Tuvieron dos hijos, Viento de Nueve Culebras y Viento de Nueve Cavernas, quienes podían transformarse en águila y serpiente respectivamente. Los hijos le rogaban a sus padres que crearan el cielo y la tierra
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Literatura y Tradición Mesoamericana

Este documento resume la creación del mundo según la mitología mixteca. Narra que antes del mundo existía solo oscuridad y agua. Dos dioses, Ciervo Culebra de León y Ciervo Culebra de Tigre, crearon una gran peña con palacios donde vivían. Tuvieron dos hijos, Viento de Nueve Culebras y Viento de Nueve Cavernas, quienes podían transformarse en águila y serpiente respectivamente. Los hijos le rogaban a sus padres que crearan el cielo y la tierra
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LITERATURA, ARTE Narrativa, lírica y

didáctica

Y TRADICIÓN. mesoamericana a tu
alcance.

CUICATL
AMOXTLI
Las sagradas palabras del Cem-Anáhuac.
CUICATL AMOXTLI
NÚMERO 1

EDITOR PRINCIPAL Abril Itzel Jiménez Hernández

ID: 3495333

MATRÍCULA: 25870051

MATERIA: Estudios de Cultura Mesoamericana

Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla


UPAEP

17-28

LÍRICA
(Poemas en español con su
respectiva versión en náhuatl)

Yo lo pregunto.

02

INTRODUCCIÓN/NOTA Poema de tlaltecatzin.

DEL EDITOR
Cantos de Cacamatzin.
03-16

NARRATIVA Canto de Macuilxochitzin.

Origen de los Indios Mixtecos.


¡Que permanezca la tierra!

El flechador del sol.


29-33

DIDÁCTICA
La leyenda de la princesa Donají.
El huehuetlatolli/Fragmentos de
huehuetlatolli de padres a hijos.

Popol Vuh.

Temas sagrados: Fragmentos de


poemas de Tláloc
y Xochiquétzal.
Mah cualli
xihualacan/Keta
va'ando/ki’imak k óol
taale'ex
waye’/Bienvenidos:
Soy Chiconahui Ollin y mi misión a través de las siguientes páginas es acercar al lector dentro del mundo de
la literatura que tuvo su origen en las culturas que conformaron el Anáhuac, o también conocido como
Mesoamérica.
La particularidad de estas creaciones artísticas, a diferencia de lo que abundaba en las civilizaciones
occidentales de la Antigüedad, es que se habla de pueblos originarios que generaron abundante literatura
oral y, aunque escasa en su forma escrita, debe reconocerse que en sus diferentes clasificaciones en las que
podemos encontrarlas, nos dejan un gran panorama para analizar. Son la evidencia que sobrevive del
pensamiento mítico y cosmogónico, la historia, genealogía, cantos, poemas, y hasta consejos que se
plasmaron en esta tradición. Han llegado hasta nosotros como una valiosa herencia de ese mundo que vivió
en el pasado y que aún permanece en el presente, pero solo a través de su apreciación, conservación y
difusión será posible fijarlo para la posteridad, y las sagradas palabras del Anáhuac no morirán jamás.
NARRATIVA
LITERATURA MESOAMERICANA

- 0 3 -
1. Los dos grandes dioses, Tezcatlipoca y
Quezalcóatl, hicieron bajar del cielo a la
Señora de la Tierra. Era un monstruo
grandioso, lleno de ojos y bocas en todas sus
coyunturas. En cada articulación de sus
miembros tenía una boca y con sus bocas sin
número mordía, cual muerden las bestias. El
mundo está lleno de agua, cuyo origen nadie
sabe. Por el agua iba y venía el gran Monstruo
de la Tierra. Cuando la vieron los dioses, uno
a otro se dijeron: Es necesario dar a la Tierra
su forma. Entonces se transformaron en dos
enormes serpientes. La primera asió al gran
Monstruo de la Tierra desde su mano derecha
hasta su pie izquierdo, en tanto que la otra
serpiente, en que el otro dios se había
mudado, la trababa desde su mano izquierda
hasta su pie derecho. Una vez que la han
enlazado, la aprietan, la estrechan, la
oprimen, con tal empuje y violencia, que al fin
en dos partes se rompe. Suben la parte
inferior y de ella hacen el Cielo; bajan la parte
superior y de ella forman la Tierra. Los demás
dioses veían y se llenaban de vergüenza, al
pensar que ellos mismos nada semejante
habían podido hacer (Garibay, 1993, pp-1-2).
C U I C A T L A M O X T L I

Legua y media de la Ciudad de Oaxaca, Confinante con la


Mixteca, en un Pueblo de Indios, llamado Cuilapa, tenemos
un insigne Convento de mi Orden, cuyo Vicario, que a la En aquel tiempo, fingen los indios, que aparecieron
sazón era, cuando yo llegué ahí, tenía un libro de mano que visiblemente un Dios, que tuvo por nombre 1 Ciervo,
él había compuesto, y escrito con sus palabras, como los sobrenombre Culebra de León, y una Diosa muy linda, y
indios de aquel Reino Mixteco las tenían en sus Libros, o hermosa, que su nombre fue 1 Ciervo, y por sobrenombre
Pergaminos arrollados, con la declaración de lo que Culebra de Tigre. Estos dos dioses dicen haber sido principio
significaban las figuras, en que contaban su origen, la de los demás dioses, que los indios tuvieron.
Creación del Mundo, y Diluvio General. El cual libro procuré, Luego que aparecieron estos dos dioses visibles en el
con todas veras, comprar; mas como era trabajo, y obra de Mundo, y con figura humana, cuentan las historias de esta
este religioso, gustaba de tenerlo en su poder, y no gente que, con su omnipotencia, y sabiduría, hicieron y
menospreciarlo, y echarlo de casa. Y así le supliqué, me fundaron una grande peña, sobre la cual edificaron unos muy
diese licencia para sacar lo que hacía a mi propósito, e suntuosos palacios, hechos con grandísimo artificio, adonde
intento, que es el Origen, que estos Indios del Reino fue su aliento y morada en la Tierra. Y encima de lo más alto
Mixteco cuentan que tuvieron, el cual refieren de esta de la casa y habitación de estos dioses, estaba un hacha de
manera: cobre con el corte hacia arriba, sobre la cual estaba el cielo.
En el Año, y en el Dia de la obscuridad, y tinieblas, antes Esta peña, y palacios de los dioses, estaba en un cerro muy
que hubiese días, ni años, estando el Mundo en grande alto junto al pueblo de Apoala, que es en la provincia que
oscuridad, que todo era un caos, y confusión, estaba la llaman Mixteca Alta.
Tierra cubierta de agua, solo había limo, y lama sobre la faz
de la Tierra.
- 0 5 -
Esta peña en lengua de esta gente tenía por nombre En este jardín, y huerta le estaban de ordinario recreando
Lugar donde estaba el Cielo. Quisieron significar en esto, y deleitando; junto al cual hicieron otro prado muy hermoso,
que era lugar de paraíso, y gloria, donde había suma en el cual había todas las cosas necesarias para las ofrendas
felicidad, y abundancia de todo bien, sin haber falta de y sacrificios que habían de hacer y ofrecer a los dioses de sus
cosa alguna. Este fue el primer lugar que los Dioses padres. De suerte, que después que los dos hermanos
tuvieron para su morada en la Tierra, adonde estuvieron salieron de casa de sus padres, estuvieron en este jardín,
muchos siglos en gran descanso y contento, como en lugar teniendo cuidado de regar los árboles y plantas, procurando
ameno y deleitable, estando en este tiempo el Mundo en que fuesen en aumento; y haciendo (como arriba dije)
oscuridad y tinieblas. Esto tuvieron los indios por cosa ofrenda del veleño en polvo en Incensarios de barro. Hacían
cierta y verdadera; y en esta fe y creencia murieron sus asimismo oración, votos y promesas a sus padres, y pedíanles
antepasados. Estando, pues, estos dioses, Padre y Madre de que, por virtud de aquel veleño que les ofrecían, y los demás
todos los Dioses en sus palacios y corte, tuvieron dos hijos sacrificios que les hacían, que tuviesen por bien de hacer el
varones muy hermosos, discretos, y sabios en todas las cielo, y que hubiese claridad en el Mundo; que se fundase la
Artes. Tierra, o por mejor decir, aparecido, y las aguas se
El primero se llamó Viento de Nueve Culebras, que era congregasen, pues no había otra cosa para su descanso, sino
nombre, tomado del día en que nació. El segundo se llamó aquel pequeño vergel.
Viento de Nueve Cavernas, que también fue nombre del día Y para más obligarles a que hiciesen esto que pedían, se
de su nacimiento. Estos dos niños fueron criados en mucho punzaban las orejas con unas lancetas de pedernal, para que
regalo. El mayor, cuando quería recrearse, se volvía en saliesen gotas de sangre. Lo mismo hacían en las lenguas; y
águila, la cual andaba volando por los altos. El segundo esta sangre la esparcían, y echaban sobre los ramos de los
también se transformaba en un animal pequeño, figura de árboles, y plantas con un hisopo de una rama de un sauce,
serpiente, que tenía alas, con que volaba por los aires con como cosa santa y bendita. En lo cual se ocupaban,
tanta agilidad y sutileza, que entraba por las peñas y aguardando el tiempo que deseaban, para más contento
paredes, y se hacía invisible; de suerte, que los que estaban suyo, mostrando siempre sujeción a los dioses de sus padres,
abajo, sentían el ruido y estruendo que hacían ambos a y así atribuyéndoles más poder, y deidad, que ellos tenían
dos. Tomaban estas figuras para dar a entender el poder entre sí. Por no enfadar al lector con tantas fábulas y
que tenían para transformarse, y volverse a la que antes disparates, como los indios cuentan, dejo, y paso por alto
tenían. muchas cosas. Concluyendo, con que después de haber
Estando, pues, estos hermanos en la casa de sus padres, referido los hijos, e hijas, que tuvieron aquellos Dioses
gozando de mucha tranquilidad, acordaron de hacer Marido y Mujer, y las cosas que hicieron, adonde tuvieron sus
ofrenda, y sacrificio a los dioses de sus padres, para lo cual alientos, y moradas, las obras, y efectos, que les atribuyeron,
tomaron unos como incensarios de barro con unas brasas, dicen los indios, que hubo un Diluvio General, donde muchos
sobre las cuales echaron cierta cantidad de veleño molido, Dioses se ahogaron. Después de pasado el Diluvio, se
en lugar de Incienso. Y esta dicen los indios, que fue la comenzó la Creación del Cielo, y la Tierra por el Dios que en
primera ofrenda que se hizo en el Mundo. Ofrecido este su lengua llamaron Creador de todas las cosas. Restauró el
sacrificio, hicieron estos dos hermanos un jardín para su Género Humano, y de aquella manera se pobló aquel Reino
recreación, en el cual pulieron muchos géneros de árboles, Mixteco.
que llevaban flores, y rosas, y otros que llevaban frutas,
muchas hierbas de olor, y de otras especies. García, Fray Gregorio (1729 ). Origen de los Indios de el Nuevo Mundo
e Indias Occidentales. Libro V y último del origen de los Indios. Cap.
IV Del Origen de los Indios Mixtecos pp. 327-329, Madrid, Francisco
Martínez Abad.
EL
FLECHADOR
DEL SOL.
Cuenta la leyenda que hace muchos, muchos años,
dentro de la cueva por la que discurría el río Achiutl,
crecían en tierras de Apoala dos gigantescos árboles.
Los dos se amaban a la distancia. Y tan grande fue la
fuerza de su amor, que, vencieron el espacio que los
separaba y consiguieron entrelazar sus raíces y sus
ramas. De este amor maravilloso nacieron el primer
hombre y la primera mujer mixteca. Esta primera
pareja mixteca tuvo numerosos descendientes, hijos
de hijos de hijos que, finalmente, fundaron la mítica
ciudad Achiutla. Y allí fue donde nació el héroe
máximo de la mitología mixteca: Mixtecatl.
Dicen que Mixtécatl era tan decidido y valiente
que un día tomó su arco y su escudo y partió, él solo,
a la conquista de nuevas tierras para su pueblo.
Durante largos días, el guerrero caminó sin descanso,
hasta llegar hasta una gran extensión de tierra
hermosa y apta para su cultivo. Fascinado, Mixtécatl
quiso reclamarla para sí, y para su pueblo, pero no
encontró guerrero alguno con quien medirse por el
señorío de la comarca. Sólo el sol brillaba, altanero,
sobre las tierras deshabitadas. Mixtécatl creyó
entonces que el sol era el amo de aquellos territorios.
Y sacando su arco, lo intimó a enfrentarlo.
Al no hallar respuesta, Mixtécatl tendió su arco y
disparó sus hacia el astro rey. Era la hora del
crepúsculo, y Mixtécatl observó jubiloso como su
enemigo, herido de muerte, se hundía en el
horizonte, bañado en sangre. El guerrero esperó un
tiempo prudencial, preparado para un posible ataque
sorpresa, pero el sol no volvió a aparecer en el cielo.
Mixtécatl, entonces, reclamó para sí y para todo el
pueblo mixteca las tierras ganadas en la batalla. Allí
mismo, en la vasta extensión arrancada al derrotado
guerrero sol, los mixtecas construyeron la ciudad de
Tilantongo. Tras su hazaña, Mixtécatl se convirtió en
un héroe mítico, habitante del país de las nubes. Los
mixtecas acostumbraban pintar en jícaras y escudos
la escena de la batalla entre Mixtécatl y el sol, como
una forma de respeto y gratitud hacia él.

Leyenda tradicional , adaptada por "El Conde de Aragón" en


[Link]
LA LEYENDA DE Mas también eran guerreros. Más de una vez
lucharon contra el imperialismo mexicano. Cuando
Moctezuma Ilhuicamina, comandan­ do personalmente
LA PRINCESA formidable ejército, atacó a Atonaltzin, monarca de
Coixtlahuaca, fue vergonzosamente vencido. Volvió

DONAJÍ. más tarde, sojuz­gando varios pueblos y ejerciendo


sangrientas represalias. Cuando Moctezuma Xocoyotzin
invadió el reino de Achiutla, fue sorprendido y du-­
Mucho tiempo antes de la llegada de los ramente castigado en las inmediaciones del río San
conquistadores, lo que hoy es el Estado de Oaxaca se Antonio, por las tropas del señor de Sosola. Cuando
encontraba poblado por diversos grupos étnicos, Tizoc, sucesor de Atzayacatl, hizo repetidas incursiones
destacándose por su número y desarrollo cultural, los por la Mixteca Alta, para reprimir las rebeliones de los
mixtecos y los zapotecas. Vivían los primeros en la caciques de Yanhuitlán y Chila. Cuando derrotaron a
región más montañosa, donde los picachos parecen Cuitlá­huac, que mandando pederosa columna, se
perforar la inmensidad azul, y los barrancos se hun­den internaba en dirección a Huautla. Los zapotecas se
en profundidades de tiniebla. Mixteco significa: asentaban en los plácidos valles de Huaxya­cac, Etla,
"habitante del país de las nubes". El ambiente hostil y Zimatlán y Tlacolula. Eran aguerridos, tenaces,
la naturaleza inclemente forjaron una raza dura, atrevidos. Formaron el imperio de Teozapotlán, con su
indómita y bravía. En la vasta comarca denominada capital en Zaachila.
Mixtecapan prosperaban los señoríos de Achiutla, de Realizaron grandes progresos en la medicina, en la
Tilantongo, de Coixtlahuaca, de Tututepec. Una raza astrono­mía, en la danza y en la música. Capitaneados
laboriosa, sobria, altiva, cultivaba penosamente las por Cochicahuala, que significa: "el que pelea de
laderas de sus altos montes y las suaves planicies que noche", se aventuraron rumbo al sur, ven­ciendo a
van hacia el mar. Con ge­nial sentido artístico labraban chontales y chatinos, llegando hasta Coatlán
pectorales de oro, esculturas de jade; orejeras de (Miahuatlán).
obsidiana, copas de cristal de roca, vasijas de alabastro.

- 0 8 -
CUICATL AMOXTLI

Erigieron una ciudad sagrada en Monte Albán y las


maravillas arquitectónicas de Mitla, que después ocuparon
los mixtecos, juxtapo­niendo las formas de un arte más
exquisito y refinado. Pues bien, estas dos grandes razas
(mixtecos y zapotecas) con­ vivieron pacíficamente durante
largas décadas, y aun llegaron a con­certar alianzas
militares. Pretendiendo extender sus dominios, los za-­
potecas efectuaron una incursión por la zona mixe,
solicitando la coo­peración de soldados mixtecos. La lucha
fue prolongada y terrible, sin que se lograra vencer la
resistencia de aquellos hombres extraordina­rios que se
defendían en los abruptos pliegues del Zempoaltépetl.
Juntos pelearon contra las fuerzas de Ahuízotl. Se situaron
en la fortaleza natural de Quiengola. Almacenaron todo
linaje de pro­ visiones, construyeron aljibes donde
colocaron peces vivos, y espera­ ron. Los mexicas les
pusieron sitio, intentando inútilmente rendirlos por
hambre. Los zapotecas peleaban con denuedo; las
peligrosas y sor­presivas salidas nocturnas estaban
encomendadas a sus aliados.
Contemplando sus tropas cada día más diezmadas, los
mexi­canos inician pláticas, siendo el resultado ·de las
mismas que la prince­sa Coyolicatzin -copo de algodón-
hermana o hija de Ahuízotl, con­trajera matrimonio con
Cosijoeza, rey de Zaachila. Este afirmó su dominio sobre
Tehuantepec, a sus aliados se les concedió una faja de
terreno que se denominó "Mixtequilla", y el orgullo azteca
sufrió una herida incurable al permitir, por primera vez en
su historia, que un rey extraño emparentara con la casa
real.
Pasaron los años. Cosijoeza, ensoberbecido por sus
relaciones con los mexicanos, juzgó inútil seguir
conservando sus ligas de amis­tad con los mixtecos, y los
conminó a que abandonaran "Mixtequilla" y Cuilapam.
Rudos soldados arrojan de sus chozas a sencillos labra-­
dores. La respuesta altiva de los mixtecos no se hace
esperar. Su cau­dillo Dzanhuindanda venga el ultraje,
inflige aniquiladoras derrotas a los zapotecas que pierden
Monte Albán, Mitla y otros lugares prin­cipales, viendo
amenazada su propia capital. Solicitan un armisticio. Les
es concedido.

- 0 9 -
C U I C A T L A M O X T L I

Las águilas mixtecas que, desde las cumbres ase-­ Se inicia una lucha pavorosa en las sombras. Los
chan la fertilidad de los valles que contrastan con la mixtecos de­sorganizados en un principio pronto se
aridez de sus montañas, dictan las condiciones de paz: rehacen, retirándose ordenada­ mente hacia las
que la única princesa zapote­ca, la incomparablemente estribaciones septentrionales de Monte Albán. Buscan
bella Donají, les fuera entregada en rehe­nes, entendido sus fieles a la princesa, sin encontrarla. Uno de los
que, si los zapotecas faltaban a su palabra, atacando prisioneros les informa que, al principiar el combate,
las guarniciones de Monte Albán o Cuilapam, la los capitanes que la custodiaban la habían sacado
princesa sería sacrificada. apresuradamente de sus habitaciones, llevándola hacia
Fue así como Donají, linda doncella que ostentaba el río Atoyac, que se desliza mansamente al pie de la
una noche en los ojos "y en la boca un coral", fue fortaleza. Inútilmente recorren las arenosas márgenes,
llevada al campamento mixte­co, acompañada de sus registran los so­nantes cañaverales, escudriñan bajo los
damas de honor. Las auroras se encendían en los viejos sauces. No existe huella alguna.
lejanos horizontes, volcando sobre el valle claridad y Los capitanes mixtecos degollaron a Donají y
perfumes. Las tardes morían en el misterio del sepultaron sus despojos, cubriéndolos con tal
poniente, entre nubes de púrpura y de oro. Y la real habilidad, que fue imposible dar con ellos. Consumado
prisionera iba languideciendo enferma de la nostalgia el holocausto, se remontaron a sus cumbres.
de sus jardines, donde se des­ hojaban sus rosas a la Transcurrido algún tiempo, un pastorcito contempló,
sombra de copudos nogales centenarios. cerca del río, un hermosísimo lirio morado, que
Llegaron los frescos vientos de diciembre. El día exhalaba inefable aroma. Sor­ prendido de la belleza
había sido sumamente agitado para la guarnición, casi divina de la flor, no se atrevió a tocarla, y
ocupada en maniobras militares. La tiniebla es densa y comunicó su hallazgo a los grandes sacerdotes del
mortal el silencio. Sobre los bastiones, los centinelas templo pagano que se levantaba en Zaachila. Nobles y
reclinan pesadamente la silueta broncínea de sus sacerdotes acudieron al lugar, e intrigados por la flor
cuerpos cansados. El sueño ha descendido sobre las deslumbrante y rara, practicaron una cuidado­sa
almas. Solamente la prin­cesa vela. Piensa llegada la excavación, encontrando los despojos mortales de la
ocasión de escapar, librando a su pueblo de las duras princesa: "la cabeza, con el cuello hacia abajo; la cara
sanciones que le impusieran sus vencedores. Envía con al oriente, algo inclinada ha­cia la izquierda con las
una de sus damas aviso a los zaachileños para que raíces del lirio sobre la frente y sien derecha, al parecer
sorprendan a sus enemi­gos, entregados al descanso. dormida, conservándose sin putrefacción alguna".
Cosijoeza moviliza sus tropas con rapidez Elevaron plegarias a sus dioses y dieron a la princesa
relampagueante, comunicando a la princesa que, sepul­tura en la capital de su reino.
cuando una flecha penetrara en su habitación, señal
del ataque, procurara ponerse a salvo. Ramírez, A. F. . (2020). Leyendas de Oaxaca. Revista Institucional | UPB,
23(83), 221-223. Recuperado a partir de
[Link]
institucional/article/view/3350

- 1 0 -
C U I C A T L A M O X T L I

POPOL VUH.
CAPÍTULO IX: LAS PRUEBAS DE LOS SEÑORES DEL
XIBALBÁ A LOS GEMELOS HUNAHPÚ E IXBALANQUÉ.

Esta era la primera prueba de Xibalbá. Al entrar alli [los muchachos],


pensaban los de Xibalbá que sería el principio de su derrota. Entraron
desde luego en la Casa Oscura; en seguida fueron a llevarles sus rajas
de pino encendidas y los mensajeros de Hun-Camé le llevaron también
a cada uno su cigarro.
-Estas son sus rajas de pino, dijo el Señor; que devuelvan este ocote
mañana al amanecer junto con los cigarros, y que los traigan enteros,
dice el Señor. Así hablaron los mensajeros cuando llegaron.
-Muy bien contestaron ellos. Pero, en realidad, no [encendieron] la
raja de ocote, sino que pusieron una cosa roja en su lugar, o sea unas
plumas de la cola de la guacamaya, que a los veladores les pareció que
era ocote encendido. Y en cuanto a los cigarros, les pusieron
luciérnagas en la punta a los cigarros.
Toda la noche los dieron por vencidos.
-Perdidos son, decían los guardianes. Pero el ocote no se había
acabado y tenía la misma apariencia, y los cigarros no los habían
encendido y tenían el mismo aspecto.
Fueron a dar parte a los Señores.
-¿Cómo ha sido esto? ¿De dónde han venido? ¿Quién los engendró?
¿Quién los dio a luz? En verdad hacen arder de ira nuestros corazones,
porque no está bien lo que nos hacen. Sus caras son extrañas y extraña
su manera de conducirse, decían ellos entre si. Luego los mandaron a
llamar todos los Señores.
-Ea! ¡Vamos a jugar a la pelota, muchachos!, les dijeron. Al mismo
tiempo fueron interrogados por Hun-Camé y Vucub-Camé.
-¿De dónde venís? ¡Contadnos, muchachos!, les dijeron los de
Xibalbá.
-Quién sabe de dónde venimos! Nosotros lo ignoramos, dijeron
únicamente, y no hablaron más.
-Está bien. Vamos a jugar a la pelota, muchachos, les dijeron los de
Xibalba.
-Bueno, contestaron. -Usaremos esta nuestra pelota, dijeron los de
Xibalbá.
-De ninguna manera usaréis ésa, sino la nuestra, contestaron los
muchachos.
-Esa no, sino la nuestra será la que usaremos, dijeron los de Xibalbá.
-Está bien, dijeron los muchachos. --Vaya por un gusano chil, dijeron
los de Xibalba.

- 1 1 -
C U I C A T L A M O X T L I

-Eso no, sino que hablará la cabeza del león, dijeron los muchachos.
-Eso no, dijeron los de Xibalba. -Está bien, dijo Hunahpú.
Entonces los de Xibalbá arrojaron la pelota, la lanzaron directamente
al anillo de Hunahpú. En se guida, mientras los de Xibalbá echaban
mano del cuchillo de pedernal, la pelota rebotó y se fue sal. tando por
todo el suelo del juego de pelota.
-¿Qué es esto?, exclamaron Hunahpú e Ixbalanqué. ¿Nos queréis dar
la muerte? ¿Acaso no nos mandasteis llamar? ¿Y no vinieron vuestros
propios mensajeros? En verdad, desgraciados de nosotros! Nos
marcharemos al punto, les dijeron los muchachos.
Eso era precisamente lo que querían que les pasara a los muchachos,
que murieran inmediatamente y allí mismo en el juego de pelota y que
así fueran vencidos. Pero no fue así, y fueron los de Xibalbá los que
salieron vencidos por los muchachos.
-No os marchéis, muchachos, sigamos jugando a la pelota, pero
usaremos la vuestra, les dijeron a los muchachos.
-Está bien, contestaron, y entonces metieron la pelota [en el anillo de
Xibalbá], con lo cual terminó la partida.
Y lastimados por sus derrotas dijeron en seguida los de Xibalbá:
-¿Cómo haremos para vencerlos? Y dirigiéndose a los muchachos les
dijeron: -Id a juntar y a traer nos temprano cuatro jícaras de flores. Así
dijeron los de Xibalbá a los muchachos.
-Muy bien. ¿Y qué clase de flores?, les pregun, taron los muchachos a
los de Xibalbá.
-Un ramo de chipilín colorado, ao un ramo de chipilín blanco, un ramo
de chipilín amarillo y un ramo de Carinimuc, dijeron los de Xibalbá.
-Está bien, dijeron los muchachos. Así terminó la plática; igualmente
fuertes y enérgicas eran las palabras de los muchachos. Y sus corazones
estaban tranquilos cuando se entregaron los muchachos para que los
vencieran.
Los de Xibalbá estaban felices pensando que ya los habían vencido.
-Esto nos ha salido bien. Primero tienen que cortarlas, dijeron los de
Xibalba. -¿A dónde irán a traer las flores?, decían en sus adentros.
-Con seguridad nos daréis mañana temprano nuestras flores; id, pues,
a cortarlas, les dijeron a Hunahpú e Ixbalanqué los de Xibalba.
-Está bien, contestaron. De madrugada jugaremos de nuevo a la
pelota, dijeron y se despidieron.
Y en seguida entraron los muchachos en la Casa de las Navajas, el
segundo lugar de tormento de Xibalbá. Y lo que deseaban los Señores
era que fue sen despedazados por las navajas, y fueran muertos
rápidamente; así lo deseaban sus corazones.

- 1 2 -
Los de Xibalbá estaban felices pensando que ya los habían vencido.
-Esto nos ha salido bien. Primero tienen que cortarlas, dijeron los de Xibalba. -¿A dónde irán a traer las flores?, decían
en sus adentros.
-Con seguridad nos daréis mañana temprano nuestras flores; id, pues, a cortarlas, les dijeron a Hunahpú e
Ixbalanqué los de Xibalba.
-Está bien, contestaron. De madrugada jugaremos de nuevo a la pelota, dijeron y se despidieron. Y en seguida
entraron los muchachos en la Casa de las Navajas, el segundo lugar de tormento de Xibalbá. Y lo que deseaban los
Señores era que fue sen despedazados por las navajas, y fueran muertos rápidamente; así lo deseaban sus corazones.
Pero no murieron. Les hablaron en seguida a las navajas 31 y les advirtieron:
-Vuestras serán las carnes de todos los animales, les dijeron a los cuchillos. Y no se movieron más, sino que estuvieron
quietas todas las navajas.
Así pasaron la noche en la Casa de las Navajas, y llamando a todas las hormigas, les dijeron: --Hormigas cortadoras,
zompopos, ¡venid e inmediatamente id todas a traernos todas las clases de flores que hay que cortar para los Señores!
-Muy bien, dijeron ellas, y se fueron todas las hormigas a traer las flores de los jardines de HunCamé y Vucub-Camé.
Previamente les habían advertido [los Señores] a los guardianes de las flores de Xibalba: -Tened cuidado con
nuestras flores, no os las dejéis robar por los muchachos que las irán a cortar. Aunque cómo podrían ser vistas y
cortadas por ellos? De ninguna manera. ¡Velad, pues, toda la noche!
-Está bien, contestaron. Pero nada sintieron los guardianes del jardín. Inútilmente lanzaban sus gritos subidos en
las ramas de los árboles del jardín. Allí estuvieron toda la noche, repitiendo sus mismos gritos y cantos.
-¡Ixpurpuvec! ¡Izpurpuvec!, decía el uno en su grito.
-i Puhuyu! ¡Puhuyu!, decía en su grito el llamado Puhuyu.

- 1 3 -
C U I C A T L A M O X T L I

Dos eran los guardianes del jardín de Hun-Camé y Vucub-Camé. Pero no sentian a las hormigas que les robaban lo
que estaban cuidando, dando vueltas y loviéndose cortando las flores, subiendo sobre los árboles a cortar las flores y
recogiéndolas del suelo al pie de los árboles.
Entre tanto los guardias seguían dando gritos, y no sentían los dientes que les cortaban las colas y las alas. Y así
acarreaban entre los dientes las flores que bajaban, y recogiéndolas se marchaban llevándolas con los dientes. Pronto
llenaron las cuatro jícaras de flores, y estaban húmedas [de rocío] cuando amaneció. En se. guida llegaron los
mensajeros para recogerlas. -Que vengan, ha dicho el Señor, y que traigan acá al instante lo que han cortado, les
dijeron a los muchachos.
-Muy bien, contestaron. Y llevando las flores en las cuatro jícaras, se fueron, y cuando llegaron a presencia del
Señor y los demás Señores, daba gusto ver las flores que traían. Y de esta manera fueron vencidos los de Xibalbá. Sólo
a las hormigas habían enviado los muchachos [a cortar las flores], y en una noche las hormigas las cogieron y las
pusieron en las jícaras.
Al punto palidecieron todos los de Xibalbá y se les pusieron lívidas las caras a causa de las flores. Luego mandaron
llamar a los guardianes de las flores.-¿Por qué os habéis dejado robar nuestras flores? Estas que aquí vemos son
nuestras flores, les dijeron a los guardianes.
-No sentimos nada, Señor. Nuestras colas también han sufrido, contestaron. Y luego les rasgaron la boca en castigo
de haberse dejado robar lo que estaba bajo su custodia.
Así fueron vencidos Hun-Camé y Vucub-Camé por Hunahpú e Ixbalanqué. Y este fue el principio de sus obras. Desde
entonces trae partida la boca el mochuelo, y así hendida la tiene hoy.
En seguida bajaron a jugar a la pelota y jugaron también tantos iguales. Luego acabaron de jugar y quedaron
convenidos para la madrugada siguiente. Así dijeron los de Xibalbá.
-Está bien, dijeron los muchachos al terminar.

Anónimo. (1986). Popol Vuh Las Antiguas Historias del


Quiché, pp. 82-87 (A. Recinos, Trad.; 2.a ed.)., Fondo de
Cultura Económica, México

- 1 4 -
Temas sagrados:
Fragmentos de poemas de
Tláloc
y Xochiquétzal.

25. El dios Tláloc residía en un gran palacio, con 26. Xochiquétzal -Flor Preciosa- moraba sobre
cuatro aposentos, y en medio de la casa había un los aires y sobre los nueve cielos. Vivía lugar
patio, con cuatro enormes barreños llenos de agua. deleitoso y de muchos pasatiempos, acompañada y
El primero, es el del agua que llueve a su tiempo y guardada de muchas gentes y la servían muchas
fecundiza la tierra para que dé buenos frutos. El mujeres, como diosas, con grandes deleites y
segundo, es el del agua que hace anublarse las regalos, de fuentes, rios, florestas y de grandes
mieses y hacer perderse los frutos. El tercero, es el recreaciones, sin que la faltara alguna. Encerrada y
del agua que hace helar y secar las plantas. El bien guardada, que hombre alguno no podía siquiera
cuarto, es el del agua que produce sequía y verla y a su servicio tenía muchos enanos y
esterilidad. corcovados, y truhanes y chocarreros, que la
Tiene el dios a su servicio muchos ministros, solazaban con muchos bailes y danzas.
pequeños de cuerpo, los cuales moran en cada uno Ellos eran sus mensajeros y secretarios, para ir
de los aposentos, cada uno según su color, pues son con embajadas a otros dioses a quienes ella quería
azules, como el cielo, blancos, amarillos o rojos. mostrar estimación. Tenía por ocupación única estar
Ellos con grandes regaderas y con palos en las labrando, hilando y tejiendo muy bellas y excelentes
manos van a regar sobre la tierra, cuando el supremo obras de aguja. Era tan linda y hermosa que nada
dios de la Lluvia ordena. Y cuando truena, es que puede con ella compararse. Su casa se llamaba
resquebrajan su cántara, y si algún rayo cae, es que Tamoanchan, donde está el Árbol Florido, donde los
un fragmento de la vasija rota viene sobre la tierra. cielos son frescos, delgados y suavísimos, lugar de
las nueve corrientes y de los nueve cielos.
Quien lograba una flor de aquel árbol, o al menos
ser tocado por ella, tenía dicha en amores.

- 1 5 -
27. Aquella diosa cuidaba de los rosales de Al fin llegó Xochiquetzalli disfrazada y se acercó
Tamoanchan, en donde con Tláloc moraba. Un día a la roca y ganó la confianza del eremita y le rogó
deshojó las rosas y las esparció por el suelo. De este que le mostrara el camino para subir a la roca. El
día anda llorosa y no puede alzar los ojos, y recuerda penitente baja y la sube a su morada. Allí olvida su
el bien perdido y llora y ayuna constantemente y penitencia y rompe su guarda de castidad. La diosa
como señal de luto lleva en los ojos cenizas. Era se aleja entonces. Una vez vencido el guerrero, está
mujer del dios Tláloc, pero la hurtó Tezcatlipoca, la a merced de su enemigo. Éste viene y le mata y los
llevó a los nueve cielos y la hizo su propia esposa. dioses le mudan en alacrán. Su mujer, que había
Fue desde entonces cuando se convirtió en diosa del venido en su busca, también es en alacrán mudada.
Amor. Ambos refugiados bajo la roca, prosiguen su nueva
28. Yauhpan, el hombre de guerra, dejó a su vida Pero enojados los dioses, al tentador lo mudan
mujer Tlahuiztli, las insignias de guerra, y se fue a en langosta.
una montaña a morar en soledad. Subió sobre una
alta roca en escabroso desierto y en aquella roca de
forma cónica, llamada Tambor de Piedra, se puso a
hacer penitencia viviendo en castidad Tuvieron
recelo los dioses de que fuera fiel a su intento y le
enviaron a Yaotl, el enemigo, que es una de las
formas de Tezcatlipoca. Fue él a poner pruebas a su
virtud. El envió, una en pos de otra, varias mujeres
que le incitaran al mal, pero Yauhpan resistió a
todas las tentaciones.

Garibay, A. M. (1993). Épica Náhuatl (4.a ed.) pp. 15-16. Universidad


Nacional Autónoma de México (Biblioteca del Estudiante
Universitario; 51) / Coordinación de Humanidades (UNAM), México.
LITERATURA MESOAMERICANA

LÍRICA

- 1 7 -
Pensamiento de
Nezahualcóyotl:
No acabarán mis flores,
no cesaran mis cantos.
Yo cantor los elevo,
se reparten, se esparcen.
Aun cuando las flores
se marchitan y amarillecen,
serán llevadas allá,
al interior de la casa
del ave de plumas de oro.
C U I C A T L A M O X T L I

Yo lo
pregunto.
Yo Nezahualcóyotl lo pregunto:
¿Acaso de veras se vive con raíz en la tierra?
No para siempre en la tierra:
sólo un poco aquí.
Aunque sea de jade se quiebra,
aunque sea oro se rompe,
aunque sea plumaje de quetzal se desgarra.
No para siempre en la tierra:
sólo un poco aquí.

- 1 9 -
C U I C A T L A M O X T L I

Niquitoa.
Niqitoa ni Nezahualcoyotl:
¿Cuix oc nelli nemohua in tlalticpac?
An nochipa tlalticpac:
zan achica ya nican.
Tel ca chalchihuitl no xamani,
no teocuitlatl in tlapani,
no quetzalli poztequi.
An nochipa tlalticpac:
zan achica ye nican.

Nezahualcóyotl de Tezcoco
Poeta, arquitecto y sabio en las
cosas divinas
(1-Conejo, 1402 – 6-Pedernal, 1472)
- 2 0 -
CUICATL AMOXTLI

POEMA DE TLALTECATZIN.
En la soledad yo canto Yo sólo me aflijo,
a aquel que es mi Dios digo:
En el lugar de la luz y el calor, que no vaya yo
en el lugar del mando, al lugar de los descarnados.
el florido cacao está espumoso, Mi vida es cosa preciosa.
la bebida que con flores embriaga. Yo sólo soy,
yo soy un cantor,
Yo tengo anhelo, de oro son las flores que tengo.
lo saborea mi corazón, Ya tengo que abandonarla,
se embriaga mi corazón, sólo contemplo mi casa,
en verdad mi corazón lo sabe: en hilera se que dan las flores.

¡Ave roja de cuello de hule!, ¿Tal vez grandes jades,


fresca y ardorosa, extendidos plumajes
luces tu guirnalda de flores. son acaso mi precio?
¡Oh madre! Sólo tendré que marcharme,
Dulce, sabrosa mujer, alguna vez será,
preciosa flor de maíz tostado, yo sólo me voy,
solo te prestas, iré a perderme.
serás abandonada, A mí mismo me abandono,
tendrás que irte, ¡Ah, mi Dios!
quedarás descarnada. Digo: váyame yo,
como los muertos sea envuelto,
Aquí tú has venido, yo cantor,
frente a los príncipes, sea así.
tú, maravillosa criatura,
invitas al placer.
Sobre la estera de plumas amarillas y
azules aquí estás erguida.

Preciosa flor de maíz tostado,


sólo te prestas,
serás abandonada,
tendrás que irte,
quedarás descarnada.

El floreciente cacao
ya tiene espuma,
se repartió la flor del tabaco.
Si mi corazón lo gustara,
mi vida se embriagaría.
Cada uno está aquí,
sobre la tierra,
vosotros señores, mis príncipes,
sí mi corazón lo gustara,
se embriagaría.
CUICATL AMOXTLI

TLALTECATZIN ICUIC.
Zan ye ihuan noncuica yehyan, noteuh. ¿Ma aca ca cizquia noyol ac? Zan yuh niyaz,
In tonaya, xochihuiconticac ye noyolio.
tlatoayan, Ye quetzal nenelihui, chalchiutli in tlazotli
yie xochincacahuatl in pozontimani, a yectla mochiuhtoca. ¡Acan machotica
xochioctli. tlalticpac!
Nocoya ye, Zan ihui ya azo, ihuan in ihuiyan.
noyol quimati, quihuinti ye noyol, noyol
quimati:
¡Zan ca tlauhquechol!, celiya, pozontimani,
mocquipacxochiuh. ¡Tinaan! Huelicacihuatl,
cacahuaizquixochitl, zan tonnetlahehuilo,
ticahualoz,
tiyaz, ximaaz.
Can tiyehcoc ye nican, imixpan a teteuctin,
timahuiztlachihualla, monequetza.
Moxiuhcozquetzalpetlapan, tonihcaca.
Cacahuaizquixochitl,
zan tonnetlanehuilo, ticahualoz, tiyaaz,
ximoaz.
Ah zan xochicacahuatl in puzontimani,
yexochitl in tlamaco.
Intla noyol quimati, quihuintia ye noyolia.
Aya yece ye nican, tlalla icpac, antetecuita,
nopilhuan, a noyol quimati, quihuintia ye
noyol.
Ah zan ninetlamata, niquitohua:
Maca niya
ompa ximohuayan.
Tlazotli noyol.
In nehua, nehua,
zan nicuicanitl,
teocuitlayo noxochihuacayo,
Inniquiyacahua,
zan niquitta nochan, xochimamani.
¿Mach huey chalchihuitl, quetzalli
patlahuac
mach nopatiuh?
In zan ninoquixtiz, quenmanian,
ca zan niyaz,
nipoliuhtiuh.
Ninocahua,
¡ah notecu!
Ah niquitohua: ma niyauh, ma
ninoquimilolo,
ni cuicanitli, ma ihui. Tlaltecatzin de Cuauhchinanco
Cantor del placer, la mujer y la muerte
- 2 2 - (siglo XIV)
- 2 3 -

CUICATL AMOXTLI

CANTOS DE CACAMATZIN.
Amigos nuestros, Envuelve la niebla los cantos del escudo,
escuchadlo: sobre la tierra cae lluvia de dardos,
que nadie viva con presunción de realeza. con ellos se obscurece el color de todas las
El furor, las disputas flores, hay truenos en el cielo.
sean olvidadas, Con escudos de oro
desaparezcan allá se hace la danza.
en buena hora sobre la tierra.
Yo sólo digo,
También a mí solo, yo, Cacamatzin,
hace poco me decían, ahora sólo me acuerdo
los que estaban en el juego de pelota, del señor Nezahualpilli.
decían, murmuraban: ¿Acaso allá se ven,
¿Es posible obrar humanamente? acaso allá dialogan
¿Es posible actuar con discreción? él y Nezahualcóyotl
Yo sólo me conozco a mí mismo. en el lugar de los atabales?
Todos decían eso, Yo de ellos ahora me acuerdo.
pero nadie dice verdad en la tierra.
¿Quién en verdad no tendrá que ir allá?
Se extiende la niebla, ¿Si es jade, si es oro,
resuenan los caracoles, acaso no tendrá que ir allá?
por encima de mí y de la tierra entera. ¿Soy yo acaso escudo de turquesas,
Llueven las flores, se entrelazan, hacen giros, una vez más cual mosaico volveré a ser
vienen a dar alegría sobre la tierra. incrustado?
¿Volveré a salir sobre la tierra?
Es en verdad, tal vez como en su casa, ¿Con mantas finas seré amortajado?
obra nuestro padre, Todavía sobre la tierra, cerca del lugar de los
tal vez como plumajes de quetzal en tiempo atabales, de ellos yo me acuerdo.
de verdor, con flores se matiza,
aquí sobre la tierra está el Dador de la vida.
En el lugar donde suenan los tambores
preciosos, donde se hacen oír las bellas
flautas,
del dios precioso, del dueño del cielo,
collares de plumas rojas
sobre la tierra se estremecen.
- 2 4 -

CACAMATZIN ICUIC.
In antocnihuané, Cuicachimal ayahui,
tla oc xoconcaquican: tlacoch quiyahui tlalticpac,
ma ac azo ayac in tecunenemi. in nepapan xochitli on yohuala ica,
Cualanyotl, cocolotl, ya tetecuica in ilhuicatl.
ma zo ilcahui, Teocuitla chimaltica
ma zo pupulihui, ye on netotilo.
yeccan tlalticpac.
Zan niquitohua,
No zan noma nehuatl, zan ni Cacamatzin,
nech on itohua in yalhua, zan niquilnamiqui
tlachco on catca, in tlatohuani Nezahualpilla.
conitohua, conilhuiya: ¿Cuix on motta,
¿Ach quen tlatlaca? cuix om monotza
¿Ach quen tlatlamati? in Nezahualcóyotl
Ac zan ninomati. huehuetitlan?
Mochi conitohua, Ni quim ilnamiqui.
am in anel in tlatohua tlalticpac.
¿Ac nel ah yaz?
Ayahuiztli moteca, ¿In chalchihuitl, teocuitlatl,
ma quiquiztla in ihcahuaca, mach ah ca on yaz?
nopan pani tlalticpac. ¿Cuix nixiuhchimalli,
Tzetzelihui, mimilihui, yahualihui xochitli, oc ceppa nozaloloz?
ahuiyaztihuitz in tlalticpac. ¿In niquizaz?
¿In ayatica niquimilolo?
O ach, yuhqui nel ye ichan, Tlalticpac, huehuetitlan, ¡niquim ilnamiqui!
totatzin ai,
ach in yuhqui xoxopan in quetzalli,
ya xochitica on tlacuilohua,
tlalticpac ye nican ipalnemohuani.
Chalchiuh teponaztli mimilintocan, on
chalchiuhtlacapitzohuayan,
in itlazo teotl, a in ilhuicahua,
ihui quecholicozcatl
huihuitolihui in tlalticpac.

Cacamatzin de Tezcoco
Gobernante y poeta de vida breve y trágica
(n. hacia 2-Conejo, 1494 -m. 2-Pedernal, 1520)
CANTO DE
MACUILXOCHITZIN.
Elevo mis cantos, Las flores del águila
Yo, Macuilxóchitl, quedan en tus manos,
con ellos alegro al Dador de la vida, señor Axayácatl.
¡comience la danza! Con flores divinas,
con flores de guerra
¿Adonde de algún modo se existe, queda cubierto,
a la casa de Él con ellas se embriaga
se llevan los cantos? el que está nuestro lado.
¿O sólo aquí
Están vuestras flores?, Sobre nosotros se abren
¡comience la danza! las flores de guerra,
en Ehcatépec, en México,
El matlatzinca con ellas se embriaga
es tu merecimientode gentes, Señor Itzcóatl: el que está nuestro lado.
¡Axayacatzin, tú conquistaste
la ciudad de Tlacotépec! Se han mostrado atrevidos
Allá fueron a hacer giros tus flores, los príncipes,
tus mariposas. los de Acolhuacan,
Con esto has causado alegría. vosotros los Tepanecas.
El matlatzinca Por todas partes Axayácatl
está en Toluca, en Tlacotépec. hizo conquistas,
en Matlatzinco, en Malinalco,
Lentamente hace ofrenda en Ocuillan, en Tequaloya, en Xohcotitlan.
de flores y plumas Por aquí vino a salir.
al Dador de la vida. Allá en Xiquipilco a Axayácatl
Pone los escudos de las águilas lo hirió en la pierna un otomí,
en los brazos de los hombres, su nombre era Tlílatl.
allá donde arde la guerra,
en el interior de la llanura. Se fue éste a buscar a sus mujeres,
Como nuestros cantos, les dijo:
como nuestras flores, “Preparadle un braguero, una capa,
así, tú, el guerrero de cabeza rapada, se los daréis, vosotras que sois valientes.”
das alegría al Dador de la vida. Axayácatl exclamó:
—“¡Que venga el otomí
que me ha herido en la pierna!”
El otomí tuvo miedo,
dijo:
—“¡En verdad me matarán!” Trajo entonces un
grueso madero y la piel de un venado,
con esto hizo reverencia a Axayácatl. Estaba
lleno de miedo el otomí.
Pero entonces sus mujeres
por él hicieron súplica a Axayácatl.

- 2 5 -
MACUILXOCHITZIN
ICUIC.
A nonpehua noncuica, Topan cueponi
ni Macuilxochitl, yaoxochitl,
zan noconahuiltia in ipalnemoa, in Ehcatepec, in Mexico,
¡yn maconnetotilo! ye yehuilo ya yca yhuintihua
in tonahuac onoc.
¿Quenonamican,
can o ye ichan Za ye netlapalolo
im a itquihua in cuicatl? in tehpilhuan,
¿Ic zanio nican in acolihuaque,
y izca anmoxochiuh? an antepaneca.
¡In ma onnetotilo! In otepeuh Axayaca
nohuian,
Temomacehual matlatzincatl, Matlatzinco, Malinalco,
Itzcohuatzin: Ocuillan, Tequaloya, Xohcotitlan.
¡In Axayacatzin ticmomoyahuaco Nican ohualquizaco.
in altepetl in Tlacotepec! Xiquipilco oncan oquimetzhuitec ce otomitl,
O ylacotziuh ya ommoxochiuh, ytoca Tlilatl.
mopapaloouh.
Ic toconahuiltia. Auh yn o ahcico,
In matlatzincatl quimilhui ycihuahuan:
in Toloca, in Tlacotepec. —“Xitlacencahuacan in maxtlatl, in timatli,
anquimacazque amoquichui.”
Ayaxca ocontemaca Oquinenotzallan:
in xochitl ihuitl —“!Ma huallauh yn otomitl,
ypalnemoa. yn onechmetzhuitec!”
In quauhichimalli in temac, Momauhtihtica yn otomitl,
ye quimana, quittoa:
yan tlachinolli itic, yxtlahuatl itic. —“Anca ye nechmictizque!” Quihualhuica in
In neneuhqui in tocuic, huepantli,
Neneuhqui in toxochiuh, in tlaxipehualli in mazatl,
can tiquaoxpan, ic quitlapaloco in Axaya.
in toconahuiltia ypalnemoa. Momauhtitihuitz.
Auh zan oquitlauhtique
In quauhxochitl yn icihuahuan Axayaca.
in momac ommani,
taxayacatzin.
In teoaxochitl,
in tlachinolxochitl ic yzhuayotimani,
yca yhuintihua
in tonahuac onoc.

Macuilxochitzin
Poetisa, hija de Tlacaélel (mediados del
siglo XV).
CUICATL AMOXTLI

¡QUE
PERMANEZCA ¡Que permanezca la

LA TIERRA!
tierra!
¡Que estén en pie los
montes!
Así venía hablando
Ayocuan Cuetzpaltzin.
En Tlaxcala, en
Huexotzinco.
Que se repartan
flores de maíz tostado,
flores de cacao. ¡Que
permanezca la tierra!

- 2 7 -
CUICATL AMOXTLI

¡MA HUEL
MANIN ¡¡Ma huel manin tlalli!

TLALLI! ¡Ma huel ica tepetl!


Quihualitoa Ayoquan,
zan yehuan
Cuetzpaltzin.
Tlaxcallan,
Huexotzinco.
In a izquixochitl,
cacahuazochitl
¡ma onnemahmaco.
¡Ma huel mani tlalla!

Ayocuan Cuetzpaltzin
El sabio, águila blanca, de
Tecamachalco
(n. segunda mitad del s. XV -m.
principios del s. XVI)

Todos los poemas mostrados fueron recopilados de: Portilla, M. L. (2016). Quince poetas del mundo náhuatl (1.a ed.). Booket.

- 2 8 -
DIDÁCTICA
LITERATURA MESOAMERICANA

- 2 9 -
Porque nada se volverá engaño
alguna vez si tomas (esta palabra),
si la escuchas, si la acoges, si a tu
pecho, si a tu seno la acercas. Será
tu don, será tu merecimiento, aquello
con lo así vivirás; habrá venido el
buen canto, la buena palabra, porque
si no la tomas, ya sucedió, ocurrió la
perversidad. Sólo vanamente
perecerás en forma espantosa, sólo
en vano verás lo que será escándalo
en tu cabeza, muchachita, mi hijita, si
no tomas, si no recoges lo que es de
la madre, lo que es del padre, sólo a
tu espalda, detrás de ti, lanzas,
arrojas lo que te guía lo que te
conduce. (León-Portilla 1991:98)
EL La necesidad de proporcionar enseñanzas

HUEHUETLATOLLI.
morales, cosmogónicas y religiosas a los jóvenes
para perpetuar los saberes milenarios, dio lugar a
un rico conjunto de consejos que venían de las
personas mayores, consideradas como sabias en
Se les ha considerado tradicionalmente parte de la prosa las culturas del Anáhuac. Estas recopilaciones de
didáctica, documentos de instrucción con que los las que tenemos conocimiento hasta nuestros
antiguos mexicas educaban a sus hijos en la buena días son, principalmente, gracias a los aportes del
conducta moral y la práctica de las fórmulas sociales. misionero franciscano Fray Bernardino de
Desde estas observaciones, se deduce que los Sahagún.
huehuetlatolli
son los testimonios de la tradicional sabiduría náhuatl
expresados con un lenguaje que tiene grandes primores. ¿ SABÍAS QUE...?
Su contenido concierne a los principios y normas
vigentes en el orden social, político y religioso del In ixtli, in yóllotl , rostro y corazón, simbolizan así
mundo náhuatl […] Podría decirse, en suma, que son en el pensamiento náhuatl lo que puede llamarse
estos textos la expresión más profunda del saber náhuatl fisonomía moral y principio dinámico de un ser
acerca de lo que es y debe ser la vida humana en tierra humano. Y debe subrayarse que, al incluir al
(León-Portilla, 1990: 23-24, como se citó en Ruíz, 2013). corazón en el “concepto náhuatl de persona”, se
afirma que si es importante la fisonomía moral
expresada en el rostro, lo es con igual o mayor
razón el corazón, centro del que parece provenir
Ruíz Bañuls, M. (2013). Los Huehuetlatolli, modelos discursivos destinados a
la enseñanza retórica en la tradición indígena. Castilla: Estudios de Literatura,
toda la acción del hombre.
4. [Link]
codigo=4512596#:~:text=Los%20huehuetlatolli%20constituyen%20verdaderos
%20modelos,en%20los%20famosos%20calmecac%20prehisp%C3%A1nicos.
Fragmentos de
huehuetlatolli de padres a
hijos.

Un padre da un consejo a su hija


de siete años, reuniendo todos los
saberes generacionales en su
discurso:
Oye bien, hijita mía, niñita mía: no es lugar de bienestar en
la tierra, no hay alegría, no hay felicidad. Se dice que la tierra
Aquí estás, mi hijita, mi collar de piedras finas, mi plumaje de es lugar de alegría penosa, de alegría que punza.
quetzal, mi hechura humana, la nacida de mí. Tú eres mi Así andan diciendo los viejos: para que no siempre
sangre, mi color, en ti está mi imagen. andemos gimiendo, para que no estemos llenos de tristeza,
Ahora recibe, escucha: vives, has nacido te ha enviado a la el Señor Nuestro nos dio a los hombres la risa, el sueño, los
tierra el Señor Nuestro, el Dueño del cerca y del junto, el alimentos, nuestra fuerza y nuestra robustez y finalmente el
hacedor de la gente, el inventor de los hombres. acto sexual, por el cual se hace siembra de gentes.
Ahora que ya miras por ti misma, date cuenta. Aquí es de Todo esto embriaga la vida en la tierra, de modo que no
este modo: no hay alegría, no hay felicidad. Hay angustia, se ande siempre gimiendo. Pero, aun cuando así fuera, si
preocupación, cansancio. Por aquí surge, crece el sufrimiento, saliera verdad que solo se sufre, si así son las cosas en la
la preocupación. tierra, ¿acaso por esto se ha de estar siempre con miedo?
Aquí en la tierra es lugar de mucho llanto, lugar donde se ¿Hay que estar siempre temiendo? ¿Habrá que vivir llorando?
rinde el aliento, donde es bien conocida la amargura y el Porque se vive en la tierra, hay en ella señores, hay
abatimiento. Un viento como de obsidianas sopla y se desliza mando, hay nobleza, águilas y tigres. ¿Y quién anda diciendo
sobre nosotros. siempre que así es en la tierra? ¿Quién anda tratando de
Dicen que en verdad nos molesta el ardor del sol y del darse la muerte? Hay afán, hay vida, hay lucha, hay trabajo.
viento. Es este lugar donde casi perece uno de sed y de Se busca mujer, se busca marido.
hambre. Así es aquí en la tierra.

- 3 2 -
La madre continúa con el consejo del padre a su
hija:
Mira, así seguirás el camino de quienes te Por un lugar difícil caminamos, andamos aquí
educaron, de las señoras, de las mujeres nobles, de en la tierra. Por una parte un abismo, por la otra un
las ancianas de cabello blanco que nos barranco. Si no vas por en medio, caerás de un lado
precedieron. ¿Acaso nos lo dejaron dicho todo? Tan o del otro. Sólo en el medio se vive, sólo en el
sólo nos daban unas cuantas palabras, poco era lo medio se anda.
que decían. Esto era todo su discurso: Hijita mía, tortolita, niñita, pon y guarda este
Escucha, es el tiempo de aprender aquí en la discurso en el interior de tu corazón. No se te
tierra, ésta es la palabra: atiende y de aquí tomarás olvide; que se tu tea, tu luz, todo el tiempo que
lo que será tu vida, lo que será tu hechura. vivas aquí sobre la tierra.

- 3 3 -

León-Portilla, M., Instituto de Investigaciones Históricas IIH (UNAM), & Universidad Nacional Autónoma de México UNAM. (2019, 12
septiembre). Huehuehtlahtolli - Detalle de Géneros - Enciclopedia de la Literatura en México - FLM - CONACULTA. Enciclopedia de la
Literatura en México [Link]. [Link]
C U I C A T L A M O X T L I

¿Sabes quién se
encuentra en la
portada?
Xochipilli, "el Príncipe de las Flores", es una deidad que
dentro de la cultura mexica era considerado el patrono de las
artes, por ende, de los cantos y poemas, entre otras cosas
afines, pues el difrasismo Xóchitl Cuícatl "cantos floridos"
evoca a esta deidad. Su contraparte femenina es Xochiquétzal,
y ambos manifiestan un ejemplo del concepto sobre la
dualidad.

- 3 4 -

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