Ley para la Protección de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes
Capítulo Segundo - Obligaciones de ascendientes, tutores y custodios
Artículo 10
Artículo 11
Artículo 12
Artículo 13
Artículo 10. Para los efectos de garantizar y promover los derechos contenidos en la presente ley,
las autoridades federales, del Distrito Federal, estatales y municipales en el ámbito de sus
atribuciones, promoverán las acciones conducentes a proporcionar la asistencia apropiada a
madres, padres, tutores o personas responsables para el desempeño de sus facultades
Artículo 11. Son obligaciones de madres, padres y de todas las personas que tengan a su cuidado
niñas, niños y adolescentes: A. Proporcionarles una vida digna, garantizarles la satisfacción de
alimentación, así como el pleno y armónico desarrollo de su personalidad en el seno de la
familia, la escuela, la sociedad y las instituciones, de conformidad con lo dispuesto en el
presente artículo.
Para los efectos de este precepto, la alimentación comprende esencialmente la satisfacción de
las necesidades de comida, habitación, educación, vestido, asistencia en caso de enfermedad y
recreación.
B. Protegerlos contra toda forma de maltrato, prejuicio, daño, agresión, abuso, trata y
explotación. Lo anterior implica que la facultad que tienen quienes ejercen la patria potestad o
la custodia de niñas, niños y adolescentes no podrán al ejercerla atentar contra su integridad
física o mental ni actuar en menoscabo de su desarrollo.
Las normas dispondrán lo necesario para garantizar el cumplimiento de los deberes antes
señalados. En todo caso, se preverán los procedimientos y la asistencia jurídica necesaria para
asegurar que ascendientes, padres, tutores y responsables de niñas, niños y adolescentes
cumplan con su deber de dar alimentos. Se establecerá en las leyes respectivas la
responsabilidad penal para quienes incurran en abandono injustificado.
Las autoridades federales, del Distrito Federal, estatales y municipales en el ámbito de sus
respectivas atribuciones, impulsarán la prestación de servicios de guardería, así como auxilio y
apoyo a los ascendientes o tutores responsables que trabajen.
Artículo 12. Corresponden a la madre y al padre los deberes enunciados en el artículo anterior y
consecuentemente, dentro de la familia y en relación con las hijas e hijos, tendrán autoridad y
consideraciones iguales.
El hecho de que los padres no vivan en el mismo hogar, no impide que cumplan con las
obligaciones que le impone esta ley.
Artículo 13. A fin de garantizar el cumplimiento de los derechos establecidos en este capítulo, las
leyes federales, del Distrito Federal y de las entidades federativas podrán disponer lo necesario
para que se cumplan en todo el país: A. Las obligaciones de ascendientes o tutores, o de cualquier
persona que tenga a su cargo el cuidado de una niña, de un niño, o de un o una adolescente de
protegerlo contra toda forma de abuso; tratarlo con respeto a su dignidad y a sus derechos;
cuidarlo, atenderlo y orientarlo a fin de que conozca sus derechos, aprenda a defenderlos y a
respetar los de las otras personas.
B. Para que el Estado, en los ámbitos federal, estatal y municipal pueda intervenir, con todos los
medios legales necesarios, para evitar que se generen violaciones, particulares o generales del
derecho de protección de niñas, niños y adolescentes. Especialmente se proveerá lo necesario
para evitar que salgan del país sin que medie la autorización de sus padres, tutores o de un juez
competente.
C. La obligación de familiares, vecinos, médicos, maestros, trabajadores sociales, servidores
públicos, o cualesquiera persona, que tengan conocimiento de casos de niñas, niños o
adolescentes que estén sufriendo la violación de los derechos consignados en esta ley, en
cualquiera de sus formas, de ponerlo en conocimiento inmediato de las autoridades competentes,
de manera que pueda seguirse la investigación correspondiente.
En las escuelas o instituciones similares, los educadores o maestros serán responsables de evitar
cualquier forma de maltrato, perjuicio, daño, agresión, abuso o explotación, en contra de niñas,
niños o adolescentes.