0% encontró este documento útil (0 votos)
184 vistas3 páginas

Modelos Geocéntrico vs Heliocéntrico

El documento describe las teorías geocéntrica y heliocéntrica de los modelos cosmológicos. La teoría geocéntrica, propuesta por Aristóteles y desarrollada por Ptolomeo, coloca a la Tierra en el centro del universo, mientras que los planetas y el Sol giran alrededor de ella. La teoría heliocéntrica, introducida por Copérnico, propone que el Sol está en el centro y que los planetas, incluida la Tierra, giran alrededor del Sol. A

Cargado por

Agustin Romero
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
184 vistas3 páginas

Modelos Geocéntrico vs Heliocéntrico

El documento describe las teorías geocéntrica y heliocéntrica de los modelos cosmológicos. La teoría geocéntrica, propuesta por Aristóteles y desarrollada por Ptolomeo, coloca a la Tierra en el centro del universo, mientras que los planetas y el Sol giran alrededor de ella. La teoría heliocéntrica, introducida por Copérnico, propone que el Sol está en el centro y que los planetas, incluida la Tierra, giran alrededor del Sol. A

Cargado por

Agustin Romero
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

MODELOS COSMOLÓGICOS

Objetivo:
● Conocer las teorías del conocimiento científico
Criterio de evaluación:
● Utiliza el lenguaje adecuado para responder
● Demuestra argumentación.
Diferencias entre los modelos, geocéntrico y heliocéntrico

Teoría Geocéntrica y Heliocéntrica


Los fenómenos astronómicos han intrigado a la humanidad desde épocas muy remotas, ya
que entender la sucesión del día y la noche, las fases de la luna, la sucesión de las
estaciones, la cuenta de los años, ... le ha sido necesario para desarrollar la agricultura, la
ciencia y en general la cultura.

La Teoría geocéntrica es una antigua teoría que coloca la Tierra en el centro del universo, y
los astros, incluido el Sol, girando alrededor de la Tierra. El geocentrismo estuvo vigente en
las más remotas civilizaciones. Fue formulada por Aristóteles en el siglo IV aC, y
completada por Claudio Ptolomeo en el siglo II dC, en su obra Almagesto, en la que
introdujo los llamados epiciclos, ecuantes y deferentes. Esta teoría estuvo en vigor hasta el
siglo XVI dC, en que fue reemplazada por la teoría heliocéntrica de Nicolas Copernico.

No todos los griegos aceptaban el modelo geocéntrico. Algún pitagórico (Filolao en el siglo
IV aC) creyó que la Tierra podía ser uno de los varios planetas que circundaban en un fuego
central. Aristarco de Samos (siglo II a.c.) fue el más radical. Escribió un libro, que no ha
sobrevivido, sobre el heliocentrismo, diciendo que el Sol era el centro del Universo, mientras
que la Tierra y otros planetas giraban alrededor suyo. Su teoría no fue popular.
Aunque resulte increíble creer que la teoría propuesta por Ptolomeo, haya estado vigente
por tanto tiempo, es natural que esto sucediera debido al poder de credibilidad que tenían
los griegos y sus ciudadanos mas estudiados como Platón y Aristóteles.

El modelo geocéntrico de Aristoteles (384-322 a.C.)


En la Grecia Clásica se manejaba el modelo, propuesto por Aristóteles, en el cual la Tierra
era el centro del Universo y todos los cuerpos celestes estaban colocados en esferas
concéntricas que giraban a diferentes velocidades; así, en la primera esfera estaba
colocada la luna, en las siguientes estaban Mercurio y Venus, seguían el Sol y el resto de
los planetas conocidos y finalmente una esfera que contenía a las estrellas fijas. Con este
modelo no se podía explicar algunos fenómenos, como la variación de la brillantez de los
planetas y su movimiento retrógrado, esto es, visto desde la tierra un planeta parece a
veces que se mueve hacia atrás y otras hacia adelante, con relación a las estrellas fijas.

El modelo heliocéntrico de Aristarco de Samos (siglo II a.C.)


Aristarco aceptó la idea -propuesta con anterioridad por Heráclides de Ponto (siglo IV a.C.)-
de que la hipótesis de la revolución diaria de la Tierra sobre su eje era más lógica que la
increíble traslación diaria de todas las estrellas fijas y planetas en torno a la Tierra.
Partiendo de esta idea, Aristarco propuso un heliocentrismo que afirmaba que todos los
planetas, incluida la Tierra, giraban en torno al Sol, el cual ocupaba el centro del Universo.
Su modelo heliocéntrico (que no tuvo seguidores en su época, dominada por la concepción
geocéntrica) encontraría mayor precisión y detalle en el sistema de Copérnico, ya en el siglo
XVI.
El modelo geocéntrico de Ptolomeo (siglo II d.C.)
Ptolomeo desarrolló un original sistema de cálculo matemático que basado en la geometría
pitagórica del “circulo y la recta” y tomando como base la cosmología geocéntrica
aristotélica, describía el movimiento de los planetas mediante una combinación de
circunferencias que se ajustaban con notable precisión al movimiento aparente de los
planetas, movimientos que la astronomía de posición anotaba cuidadosamente en tablas,
las cuales reflejaban las posiciones de los astros a lo largo del año y permitían prever las
posición exacta de una estrella en un día y a una hora determinada: el valor de estos datos
era vital para la navegación nocturna.
Las razones por las que Ptolomeo recurrió de nuevo al geocentrismo -ignorando la
hipótesis de Aristarco- y a la geometría pitagórica para explicar el aparente movimiento de
los planetas como la combinación de órbitas circulares, hay que buscarla en la autoridad de
Aristóteles.
Para simular el movimiento aparente de los planetas, la astronomía ptolemaica necesitó
utilizar ya un total de 80 combinaciones órbitas circulares que denominaban deferentes y
epiciclos. La deferente -repetimos- es la órbita mayor de un planeta cualquiera y el epiciclo
es una subórbita sobre la deferente en la que se mueve ese planeta. Además, para que las
observaciones de los planetas coincidiesen con el modelo geocéntrico de Ptolomeo,
tuvieron que suponer también la existencia de los ecuantes, centros imaginarios en los que
la Tierra debería estar para que el cálculo geométrico saliese correcto, pese a que se
afirmaba que ésta debería encontrarse siempre en el centro del sistema. Naturalmente, esta
contradicción constituye a la larga un auténtico “talón de Aquiles” para el sistema
geocéntrico.
A pesar de estas notables deficiencias y de asumir que la combinación de deferentes y
epiciclos generaría obviamente un movimiento espiral y no circular, la teoría geocéntrica fue
hegemónica durante los catorce siglos que van desde Ptolomeo hasta Copérnico debido a
la capacidad de este artificio geométrico para predecir los movimientos de los planetas y
ante la inexistencia de una teoría astronómica rival capaz de responder a los desafíos del
cálculo de la posición de los planetas.
Los planetas se mueven en círculos perfectos llamados epiciclos.
El centro de los epiciclos sigue un círculo perfecto alrededor de la Tierra, llamado deferente.
El centro de la deferente no coincide con la posición de la Tierra.
Existe un punto, el ecuador, respecto al que el planeta se mueve siempre a la misma
velocidad.
La Teoría Heliocéntrica de Nicolás Copérnico (siglo XVI d.C.)
En el siglo XVI, Nicolás Copérnico publicó un modelo del Universo en el que el Sol (y no la
Tierra) estaba en el centro. Las anteriores hipótesis se mantenían desde el siglo II, cuando
Ptolomeo había planteado un modelo geocéntrico que fue utilizado por astrónomos y
pensadores religiosos durante muchos siglos. Copérnico planteó y discutió el modelo
heliocéntrico en su obra "De revolutionibus orbium coelestium" que se publicó justo antes de
su muerte en 1543. La teoría de Copérnico establecía que la Tierra giraba sobre sí misma
una vez al día, y que una vez al año daba una vuelta completa alrededor del Sol. Además
afirmaba que la Tierra, en su movimiento rotatorio, se inclinaba sobre su eje (como un
trompo). Sin embargo, aún mantenía algunos principios de la antigua cosmología, como la
idea de las esferas dentro de las cuales se encontraban los planetas y la esfera exterior
donde estaban inmóviles las estrellas.
Actividades:
1. Realiza una lista con las características propias de cada modelo.
2. Con las características extraídas del punto anterior elabora un cuadro comparativo
entre el modelo geocéntrico y heliocéntrico.
3. A partir de la lectura cómo dibujarías cada uno de los modelos.
4. Realiza un mapa conceptual a partir de la lectura del texto.

También podría gustarte