LA COMUNICACIÓN ASERTIVA
Modelo de Comunicación en las Organizaciones
Lic. OLINDA EGÚSQUIZA PEREDA
La humanidad ha dedicado innumerables esfuerzos para
comunicarse a través de los tiempos. El hombre siempre ha
mantenido una comunicación ya sea con gestos, mímicas,
sonidos, gráficas, etc. Hoy en día, en un mundo globalizado y
con los avances de la ciencia y la tecnología la comunicación
se hace más rápida (radio, TV, teléfono, fax, internet, satélites,
celulares, etc.), y esto acarrea nuevos problemas como la
calidad, la eficacia, la efectividad y la asertividad en este
proceso.
La comunicación es inevitable porque aun en su ausencia,
comunicamos algo. Podemos dejar de realizar una serie de
actividades en nuestras vidas, pero jamás lograremos dejar de
comunicarnos; aun sin palabras, nuestros silencios y
actividades están "comunicando" algo.
La comunicación es la piedra angular en las organizaciones, la
interacción de sus miembros con clientes, proveedores,
aliados, etc. se hace cada día más necesaria; es por ello que la
calidad en la comunicación adquiere cada vez más
importancia. Es posible evaluar el nivel del progreso de una
organización a través de la capacidad de comunicación entre
sus integrantes, en esto reside el éxito o el fracaso.
La conducta asertiva, entendida como la capacidad de defender
nuestros derechos respetando los ajenos, puede contribuir a
que mejoremos nuestros roles como emisores y receptores y,
así, realizaremos un eficiente manejo de cada elemento del
circuito comunicativo. Por lo tanto, la comunicación
asertiva significa tener la habilidad para transmitir y recibir
los mensajes, sentimientos, creencias u opiniones propios o
ajenos de una manera honesta, oportuna y respetuosa para
lograr como meta una comunicación que nos permita obtener
cuanto queremos sin lastimar a los demás. (practicar la
empatía).
El nuevo líder de las organizaciones aprendientes tiene que
saber comunicar asertivamente. Debe dedicar más tiempo
comunicándose que haciendo cosas, del mismo modo
aprenderá a comunicarse con los empleados para que trabajen
en "equipo", teniendo como meta un mismo objetivo, y por
consiguiente, practicar una comunicación asertiva de puertas
abiertas.
El Líder-Asertivo debe practicar el empowerment, palabra de
moda que creó el Gurú Empresarial Peter Block y que se
traduce como "facultar o entregar poder". Este concepto no
debe confundirse, en el sentido de que todos los Jefes cedan el
poder a sus subordinados para que puedan decidir todo, esto
sería una "anarquía". Es importante que cada Jefe sepa definir
fronteras, de acuerdo al nivel de competencia del subordinado,
a través de las decisiones y esto es posible gracias a
la comunicación asertiva; de esa forma la empresa crecerá en
un mercado competitivo y globalizado.
ASERTIVIDAD
Existen numerosas definiciones de Asertividad, es una palabra
de moda que suena a novedad y que, en efecto, designa un
enfoque muy moderno y dinámico.
La palabra proviene del latín asserere, asser tum (Aserción)
que significa afirmar. Así pues, Asertividad significa
afirmación de la propia personalidad, confianza en sí mismo,
autoestima, aplomo, fe gozosa en el triunfo de la justicia y la
verdad, vitalidad pujante, comunicación segura y eficiente.
La asertividad puede ayudarnos mucho a mejorar nuestra
comunicación, a facilitar nuestra interrelación con las personas
y a disminuir el estrés. La asertividad es una conducta que
puede resumirse como un comportamiento mediante el cual
defendemos nuestros legítimos derechos sin agredir ni ser
agredidos.
En un principio, la asertividad fue concebida como una
característica de la personalidad. En esos términos se pensó
que algunas personas eran asertivas y otras no. Años más
tarde, basados en la observación de que la mayoría de las
personas podían ser asertivas en algunas circunstancias y poco
o nada en otras, Wolpe y Lazarus, redefi-nieron el concepto
como la expresión de los derechos y sentimientos personales.
La conducta asertiva se dirige a la defensa de los derechos
propios de modo tal que no se violen los ajenos. La persona
asertiva, consigue expresar sus gastos e intereses de forma
espontánea, hablar de sí mismo sin vergüenza, aceptar los
halagos sin incomodidad, discrepar sin miedo, abierta-mente,
pedir aclaraciones de las cosas y saber decir no.
CARACTERÍSTICAS DE UNA PERSONA ASERTIVA
· La persona asertiva siente una gran libertad para
manifestarse, para expresar lo que es, lo que piensa, lo que
siente, y quiere sin lastimar a los demás. (Es empático).
· Es capaz de comunicarse con facilidad y libertad con
cualquier persona, sea ésta extraña o conocida y su
comunicación se caracteriza por ser directa, abierta, franca y
adecuada.
· En todas sus acciones y en manifestaciones se respeta a sí
misma y acepta sus limitaciones, tiene siempre su propio valor
y desarrolla su autoestima; es decir, se aprecia y se quiere a sí
misma, tal como es.
· Su vida tiene un enfoque activo, pues sabe lo que quiere y
trabaja para conseguirlo, haciendo lo necesario para que las
cosas sucedan, en vez de esperar pasivamente a que éstos
sucedan por arte de magia. Es más proactivo que activo.
· Acepta o rechaza, de su mundo emocional, a las personas:
con delicadeza, pero con firmeza, establece quiénes van a ser
sus amigos y quiénes no.
· Se manifiesta emocionalmente libre para expresar sus
sentimientos. Evita los dos extremos: por un lado la represión
y por el otro la expresión agresiva y destructiva.
Componentes no verbales de la comunicación asertiva
La comunicación no verbal, por mucho que se quiera eludir, es
inevitable en presencia de otras personas. Un individuo puede
decidir no hablar, o ser incapaz de comuni-carse verbalmente;
pero, todavía sigue emitiendo mensajes acerca de sí mismo a
través de su cara y su cuerpo. Los mensajes no verbales a
menudo son también recibidos de forma medio consiente: la
gente se forma opiniones de los demás a partir de su conducta
no verbal, sin saber identificar exactamente qué es lo agradable
o irritante de cada persona en cuestión.
Para que un mensaje se considere transmitido de forma
socialmente hábil (asertiva), las señales no verbales tienen que
ser congruentes con el contenido verbal.
Las personas no asertivas carecen a menudo de la habilidad
para dominar los componentes verbales y no verbales
apropiados de la conducta, y de aplicarlos conjuntamente, sin
incongruencias. En un estudio realizado por Romano y
Bellack, a la hora de evaluar una conducta asertiva, eran la
postura, la expresión facial y la entonación las conductas no
verbales que más altamente se relacionaban con el mensaje
verbal.
Analicemos cada uno de los principales componentes no
verbales que contiene todo mensaje que emitimos:
1. La mirada
Casi todas las interacciones de los seres humanos dependen de
miradas recíprocas.
La cantidad y tipo de miradas comu-nican actitudes
interpersonales, de tal forma que la conclusión más común que
una persona extrae cuando alguien no lo mira a los ojos es que
está nervioso y le falta confianza en sí mismo.
Los sujetos asertivos miran más mientras hablan que los
sujetos poco asertivos. De esto depende que la utili-zación
asertiva de la mirada, como compo-nente no verbal de la
comunicación, implique una reciprocidad equilibrada entre el
emisor y el receptor, variando la fijación de la mirada según se
este hablando (40%) o escuchando (75%).
2. La expresión facial
La expresión facial juega varios papeles en la interacción
social humana:
· Muestra el estado emocional de una persona, aunque ésta
pueda tratar de ocultarlo.
· Proporciona una información continua sobre si está
comprendiendo el mensaje, si está sorprendido, de acuerdo, en
contra, etc., en relación con lo que se está diciendo.
· Indica actitudes hacia las otras personas.
La persona asertiva adoptará una expresión facial que esté
de acuerdo con el mensaje que quiere transmitir. Es decir,
no adoptará una expresión facial que sea contradictoria o no se
adapte a lo que se quiere decir. La persona no asertiva, por
ejemplo, frecuentemente está "cociendo" por dentro cuando se
le da una orden injusta; pero su expresión facial muestra
amabilidad.
3. La postura corporal
Existen cuatro tipos de posturas:
- Postura de acercamiento: indica aten-ción, que puede
interpretarse de manera positiva (simpatía) o negativa
(invasión) hacia el receptor.
- Postura de retirada: suele interpretarse como rechazo, repulsa
o frialdad.
- Postura erecta: indica seguridad, fir-meza, pero también
puede reflejar orgullo, arrogancia o desprecio.
- Postura contraída: suele interpretarse como depresión,
timidez y abatimiento físico o psíquico.
La persona asertiva adoptará generalmente una postura
cercana y erecta, mirando de frente a la otra persona.
4. Los gestos
Los gestos son básicamente culturales. Las manos y, en un
grado menor, la cabeza y los pies, pueden producir una amplia
variedad de gestos que se usan bien para amplificar y apoyar la
actividad verbal o bien para contradecirla tratando de ocultar
los verdaderos sentimientos.
Los gestos asertivos son movimientos
desinhibidos. Sugieren franqueza, seguridad en uno mismo y
espontaneidad por parte del que habla.
5. Componentes paralingüístícos
El área paralingüístico o vocal, hace referencia a "cómo" se
transmite el mensaje; mientras que el área propiamente
lingüística o habla, estudia "lo que" se dice. Las señales
vocales paralingüísticas incluyen:
- Volumen: en una conversación aser-tiva, éste tiene que estar
en consonancia con el mensaje que se quiere transmitir.
- Tono: el tono asertivo debe de ser uni-forme y bien
modulado, sin intimidar a la otra persona; pero, basándose en
una seguridad.
- Fluidez-Perturbaciones del habla: excesivas vacilaciones,
repeticiones, etc., pueden causar una impresión de inseguridad,
inapetencia o ansiedad, dependiendo de cómo lo interprete el
interlocutor. Estas perturbaciones pueden estar presentes en
una conver-sación asertiva siempre y cuando estén dentro de
los límites normales y estén apoyados por otros componentes
paralingüísticos apropiados.
- Claridad y velocidad: el emisor de un mensaje asertivo debe
hablar con una claridad tal que el receptor pueda comprender
el mensaje sin tener que reinterpretar o recurrir a otras señales
alternativas. La velocidad no debe ser muy lenta ni muy rápida
en un contexto comunicativo normal, ya que ambas anomalías
pueden distorsionar la comunicación.
COMPONENTES VERBALES DE LA COMUNICACIÓN
ASERTIVA
La conversación es el instrumento verbal por excelencia de la
que nos servimos para transmitir información y mantener más
relaciones sociales adecuadas. Implica un grado de integración
compleja entre las señales verbales y las no verbales, tanto
emitidas como recibidas. Elementos importantes de toda
conversación son:
- Duración del habla: la duración del habla está directamente
relacionada con la asertividad, la capacidad de enfrentarse a
situaciones y el nivel de ansiedad social. En líneas generales, a
mayor duración del habla más asertiva se puede considerar a la
persona; pero, en ocasiones, el habla durante mucho rato puede
ser un indicativo de una excesiva ansiedad.
- Retroalimentación (feed back):
cuando alguien está hablando necesita saber si los que lo
escuchan lo comprenden, le creen, están sorpren-didos,
aburridos, etc.
Una retroalimentación asertiva consis-tirá en un intercambio
mutuo de señales de atención y comprensión depen-diendo,
claro está, del tema de conver-sación y de los propósitos del
mismo.
- Preguntas: son esenciales para man-tener la conversación,
obtener infor-mación y mostrar interés por lo que dice la otra
persona. El no utilizar preguntas puede provocar cortes en la
conver-sación y la sensación de desinterés.
Principales causas de la falta de asertividad
A. LA PERSONA NO HA APRENDIDO A SER
ASERTIVA O LO HA APRENDIDO DE FORMA
INADECUADA
No existe una "personalidad innata" asertiva o no asertiva, ni
se heredan características de asertividad. La conducta asertiva
se va aprendiendo por imitación y refuerzo, es decir, por lo que
nos han transmitido como modelos de comporta-miento y
como dispensadores de premios y castigos nuestros padres,
maestros, amigos, medios de comunicación, etc.
En la historia de aprendizaje de la persona no asertiva pueden
haber ocurrido las siguientes cosas:
·Castigo sistemático a las conductas asertivas: entendiendo
por castigo no necesariamente el físico; sino, todo tipo de
recriminaciones, desprecios o prohibiciones.
· Falta de refuerza suficiente a las conductas asertivas: puede
ocurrir que la conducta asertiva no haya sido sistemá-
ticamente castigada, pero tampoco suficien-temente reforzada.
La persona, en este caso, no ha aprendido a valorar este tipo de
conducta como algo positivo.
· La persona no ha aprendido a valorar el refuerzo social: si a
una persona le son indiferentes las sonrisas, alabanzas,
simpatías y muestras de cariño de los demás, entonces no
esgrimirá ninguna conducta que vaya encaminada a
obtenerlos.
· La persona obtiene más refuerzo por conductas no asertivas
o agresivas: es el caso de la persona tímida, indefensa, a la que
siempre hay que estar ayudando o apoyando. El refuerzo que
obtiene (la atención) es muy poderoso. En el caso de la
persona agresiva, a veces, el refuerzo (por ejemplo, "ganar" en
una discusión o conseguir lo que quiere) llega más
rápidamente, a corto plazo, si se es agresivo que si se intenta
ser asertivo.
· La persona no sabe discriminar adecuadamente las
situaciones en las que debe emitir una respuesta concreta: la
persona a la que los demás consideran "plasta, pesado", está en
este caso. Esta persona no sabe ver cuándo su presencia es
aceptada y cuándo no, o en qué casos se puede insistir mucho
en un tema y en cuáles no. También está en este caso la
persona "patosa" socialmente que, por ejemplo, se ríe cuando
hay que estar serio o hace un chiste inadecuado.
B. LA PERSONA CONOCE LA CONDUCTA
APROPIADA, PERO SIENTE TANTA ANSIEDAD QUE
LA EMITE DE FORMA PARCIAL
En este caso, la persona con problemas de asertividad ha
tenido experiencias altamente aversivas (de hecho o por lo que
ha interpretado) que han quedado unidas a situaciones
concretas.
C. LA PERSONA NO CONOCE O RECHA-ZA SUS
DERECHOS
¿Qué son los derechos Asertivos? Son unos derechos no
escritos que todos poseemos, pero que muchas veces
olvidamos a costa de nuestra autoestima. No sirven para
"pisar" al otro, pero sí para considerarnos a la misma altura
que todos los demás.
TABLA DE LOS DERECHOS ASERTIVOS
1. El derecho a ser tratado con respeto.
2. El derecho a tener y expresar los propios sentimientos y
opiniones.
3. El derecho a ser escuchado y tomando en serio.
4. El derecho a juzgar mis necesidades, establecer mis
prioridades y tomar mis propias decisiones.
5. El derecho a decir "NO" sin sentir culpa.
6. El derecho a pedir lo que quiero, dándome cuenta que
también mi interlocutor tiene derecho a decir "NO".
7. Derecho a cambiar.
8. El derecho a cometer errores.
9. El derecho a pedir información y ser informado.
10. El derecho a obtener aquello por lo que pagué.
11. El derecho a decidir no ser asertivo.
12. El derecho a ser independiente.
13. El derecho a decidir qué hacer con mis propiedades,
cuerpo, tiempo, etc., mientras no se violen los derechos de
otras per- sonas.
14. El derecho a tener éxito.
15. El derecho a gozar y disfrutar.
16. El derecho a mi descanso, aislamiento, siendo asertivo.
17. El derecho a superarme, aun superando a los demás.
D. LA PERSONA POSEE UNOS PATRONES
IRRACIONALES DE PENSAMIENTO QUE LE
IMPIDEN ACTUAR DE FORMA ASERTIVA
Las "creencias" o esquemas mentales son parte de una lista de
"ideas irracionales" que Albert Ellis ideó hace ya unos años.
Se supone que todos tenemos, desde pequeños, una serie de
«convicciones o creencias». Éstas están tan arraigadas dentro
de nosotros que no hace falta que, en cada situación, nos
volvamos a plantear para decidir cómo actuar o pensar. Es
más, suelen salir en forma de "pensamiento automático", tan
rápidamente que, a no ser que hagamos un esfuerzo consciente
por retenerlos, casi no nos daremos cuenta de que nos hemos
dicho eso.
Albert Ellis, psicólogo de los años 50, delimitó 10 de estas
convicciones, que todos poseemos en mayor o menor medida.
Ellis las llamó «irracionales» ya que, según él, no responden a
una lógica no son objetivas. En efecto, tomadas al pie de la
letra nadie realmente "necesita" ser amado para sobrevivir, ni
"necesita" ser competente para tener la autoestima alta.
Tipología de los individuos con problemas de asertividad
Las personas con escollos de asertividad pueden clasificarse en
cinco tipos básicos:
1. El indeciso
Permite que lo desplacen, no sabe cuándo ni cómo defenderse
y permanece pasivo ante cualquier situación; si alguien le pega
contestará: "disculpe".
Para evitar todo fatalismo afirmamos que no importa cuán
grande puede ser el problema de indecisión, siempre hay un
punto en el cual basarse para empezar un cambio efectivo de la
personalidad.
2. El individuo con escollos en la comunicación
En la comunicación asertiva podemos distinguir cuatro
aspectos de conducta:
· Ser abiertos
· Ser directos
· Ser sinceros
· Ser adecuados al "aquí y ahora"
De esto se deducen 4 tipos de escollos a la asertividad:
Comunicación cerrada
Es el diálogo de sordos.
Comunicación indirecta
Se caracteriza por la locuacidad, superficialidad de
sentimientos, falta de deseos claros, reticencias y conflictos
nebulosos en lo que se refiere a relaciones íntimas.
Comunicación no sincera o seudoasertiva
Esta comunicación se caracteriza porque el individuo parece
abierto, franco, generalmente apropiado y con frecuencia
extrovertida; pero, esta asertividad aparente esconde una
ausencia de sinceridad. El tipo de personas que se manifiestan
de esta manera tienen conflictos con la intimidad y padecen
una ausencia crónica de satisfacción en la vida.
Comunicación inapropiada
La persona que tiene una comunicación inapropiada expresa lo
que piensa que es correcto, pero lo hace en un momento
inoportuno. Un ejemplo es la esposa que, cuando el marido le
dice: "Tenemos una fiesta mañana en la noche en casa de los
Ramírez", le contesta: "No tengo qué ponerme".
Tal insensibilidad hacia los demás conduce frecuentemente a
una conducta centrada en uno mismo y una falta de
consideración del prójimo.
3. La persona que sufre una "grieta asertiva"
Algunas personas pueden fallar en una o dos áreas de
asertividad y tener éxito en otras.
Existen individuos capaces de expresar abiertamente sus
sentimientos de ternura y que no pueden mostrar otro tipo de
senti-mientos y viceversa.
Asimismo, un hombre puede ser muy pasivo en la oficina y ser
un tirano en su casa. O puede actuar asertivamente en el
trabajo, en sus relaciones sociales y con sus hijos, y no ser, a
pesar de ello, asertivo con su esposa.
4. El individuo con insuficiencias de conducta
Existen personas a quienes se les dificulta algunas conductas
específicas, como mantener contacto con los ojos, comenzar a
sostener una plática con personas del otro sexo, o manejar una
confrontación. Estas habilidades pueden aprenderse a través de
prácticas asertivas.
5. La persona con bloqueos específicos
Esta persona sabe lo que debería hacer y posee la habilidad
suficiente para realizarlo, pero el miedo que tiene al rechazo,
enojo, escrutinio, evaluación crítica, intimidad o hacer el
ridículo la inhiben para llevar a cabo acciones tales como la
expresión de la ternura o los intentos de ser creativo en un
asunto determinado.
Si queremos ir más a fondo, podemos encontrar un común
denominador, o si se quiere, una raíz común para todos los
sujetos con problemas de asertividad. Este tronco común es el
complejo de inferioridad.
Mencionaremos a continuación algunas de las caretas y
máscaras que suele tomar este complejo:
· Querer tener siempre la razón
· Enojarse con suma facilidad
· Necesidad obsesiva de "ser más" que los otros, de «valer
más", de controlar dictatoríamente las situaciones
· Dificultad y resistencia para aceptar los propios errores
· Intolerancia a los desacuerdos
LA ASERTIVIDAD, ELEMENTO DINÁMICO DE LA
EMPRESA
Existen dos áreas básicas en la vida de un individuo: la familia
y el trabajo. La forma de enfrentarse a ellas también revela su
grado de asertividad.
Para ser asertivo en cualquiera de las dos áreas hay que poseer
una orientación activa y fijarse metas que consoliden el
autoestima.
En la relación íntima con la familia y en el amor el propósito
debe ser la franqueza, la comunicación y el compartir todo el
ser emocional de uno. Los sentimientos vienen primero.
En el trabajo, el énfasis asertivo es exactamente a la inversa.
La actuación viene primero, los sentimientos después. El
propósito consiste en la productividad y el logro. Debido a
esto, las relaciones con los demás en el trabajo tienden a ser
más superficiales que íntimas. En los sentimientos que expresa
el individuo se dan mayor énfasis a la adaptación que a la
franqueza.
El trabajo se convierte en extensión de uno mismo y en
expresión de sí. A esto se añade el estilo, el ritmo, la
velocidad, el modo peculiar de enfrentarse a los problemas.
Cuando más asertivo sea alguien en relación con el trabajo y
más dispuesto se halle a afirmar con su actuación «este soy
yo», mayores satisfacciones obtendrá.
a. Cinco artes básicas de la aserción en el trabajo
· Orientación activa
Refleja el hábito de meditar bien las metas de trabajo, los
pasos que se han de dar para conseguirlas y cómo utilizar al
máximo el talento al llevarlas a cabo.
· Capacidad para hacer el trabajo
Es importante, en primer lugar, dominar las artes necesarias
para ese empleo en particular. Pero también es primordial
tener dominio propio, poseer buenos hábitos de trabajo,
disciplina y concentración.
· Control de las ansiedades y temores
Las reacciones emocionales inadecuadas interfieren en la
realización del trabajo. La tensión general puede producir
fatiga, irritabilidad y juicios erróneos. El temor a una situación
específica de trabajo puede llevar a evitar las tareas necesarias
para que se realice el trabajo e impedir al sujeto conseguir sus
metas en el empleo.
· Buenas relaciones interperso- nales
Un experimentado consejero de personal comenta: "La
mayoría de los despidos obedecen a que algunos no saben
llevarse bien con los demás". Hay que ser capaz de
relacionarse con los iguales, subordinados y superiores; saber
presentar solicitudes y demandas, saber pedir favores sin
rebajarse y sin molestar, decir "no" cuando es necesario y
rechazar los desaires con dignidad.
· El arte de negociar
Este arte requiere un conocimiento de la sociedad laboral y las
artes específicas que le permitirán al sujeto trabajar dentro, a
través de o contra la misma, con el fin de conseguir sus metas
particulares, respetando a los otros.
b. Seis categorías de personas carentes de aserción en el
trabajo
· El encasillado
Sabe realizar su trabajo, todos lo aprecian y respetan, pero no
llega a ninguna parte. No lo promueven, tiene pocos aumentos
de sueldo; más trabajo sí, pero no más responsabilidad ni
grandes emolumentos.
Desea avanzar, de vez en cuando expresa sus deseos; pero lo
hace de modo tan tentativo que el mensaje no llega a su
destino, o es fácilmente ignorado. Y aparece siempre en el
mismo lugar porque a la compañía le conviene, pero no a él.
· El que pasa inadvertido
Realiza un trabajo excelente, pero nadie se da cuenta. Otros se
atribuyen el mérito de sus actos. El problema radica en que
tiene el potencial y la ambición necesaria para progresar; pero,
como es inseguro, no sabe llamar la atención hacia sus propios
logros.
Su jefe y sus compañeros de trabajo se aprovechan de su
cerebro, pero él lo permite... y se traga el disgusto de ser así y
ser tratado así.
· El "difícil"
Confunde la aserción con la agresión. Su trabajo es bueno,
pero es desorganizado en la oficina y en la fábrica. Provoca
disgustos y se muestra en desacuerdo con todo el mundo.
Aunque sus ideas son excelentes, sus modales desagradables y
hostiles molestan a los demás, tanto que ni siquiera escuchan
lo que se les dice.
· El indisciplinado
Tal vez se demora, o llega tarde al trabajo, o se pasa el día
soñando. Cuando al fin se lanza su labor es correcta; pero, los
hábitos deficientes de trabajo le impiden promoción. Los que
reconocen su talento se preguntan por qué no ha triunfado. En
cierto momento sus superiores se sintieron desilusionados,
luego dejaron de esperar una gran actuación, y con frecuencia
les irritó el hecho de que su falta de disciplina les creara
algunos problemas. Teme que lo despidan... y de hecho se ve
despedido con frecuencia.
·El quejoso
Su problema es la pasividad. Se queja constantemente de las
exigencias del trabajo, del ambiente de la oficina, del modo en
que los demás hablan o actúan con respecto a él. Pero nunca
piensa en lo que puede hacer al respecto. Cree que «ellos
deberían hacer algo». Pero no discute la situación en serio, ni
hace sugerencias a las personas adecuadas. Se queja y gruñe en
situaciones y lugares en donde sus murmullos no pueden llevar
a un cambio.
· El explotado
Dice que sí a toda petición. No sólo está sobrecargado de
trabajo, sino que con frecuencia cede su tiempo libre y pocas
veces recibe siquiera un "gracias" por sus esfuerzos.
La decisión del tipo de trabajo que quiere conseguir y
mantener, y el modo en que quiere comportarse y actuar en el
empleo es algo que sólo depende de usted. No tomar esa
decisión lleva a consecuencias desafortunadas tales como la
frustración, el aburrimiento o la infelicidad. La vocación es un
área importante en la vida, por eso estas situaciones afectan a
todas las demás áreas de la existencia.