PEDAGOGÍA
APUNTE DE CÁTEDRA
Etimología de la pedagogía
La palabra pedagogía deriva del griego “paidos” que significa niño y “agein” que significa guiar, conducir. El que conduce
niños (del gr. pedagogo παιδαγωγός y pedagogía παιδαγωγική). Se cree que el término hace alusión a los primeros
pedagogos de la antigua Grecia que eran aquellos esclavos que debían llevar a los niños a la escuela.
En la Real Academia Española, la pedagogía es definida como la ciencia que estudia la educación y la enseñanza, que
tiene como objetivos proporcionar el contenido suficiente para poder planificar, evaluar y ejecutar los procesos de
enseñanza y aprendizaje, haciendo uso de otras ciencias.
¿QUÉ ES LA PEDAGOGÍA?
La pedagogía es la ciencia que se encarga del estudio de métodos y técnicas aplicadas a la educación y a la enseñanza.
Analiza los fenómenos educativos a fin de aportar soluciones de manera sistemática, con el objeto de brindar apoyo y
orientación a la educación en todos sus aspectos. Los estudios analíticos llevados a cabo por la pedagogía sirven para
reforzar o mejorar las estrategias educativas que permitirán al niño absorber la máxima cantidad de conocimiento
posible.
La idea que se tiene de pedagogía ha sido modificando porque la pedagogía misma ha experimento desde principios de
siglo cambios favorables. Cada época histórica le ha impregnado ciertas características para llegar a ser lo que en
nuestros días se conoce como: Ciencia multidisciplinaria que se encarga de estudiar y analizar los fenómenos educativos
y brindar soluciones de forma sistemática e intencional, con la finalidad de apoyar a la educación en todos sus aspectos
para el perfeccionamiento del ser humano.
Es una actividad humana sistemática, que orienta las acciones educativas y de formación, en donde se plantean los
principios, métodos, prácticas, maneras de pensar y modelos, los cuales son sus elementos constitutivos. Es una
aplicación constante en los procesos de enseñanza-aprendizaje.
Por su carácter interdisciplinario, fusiona áreas como Filosofía, Psicología, Medicina, Antropología, Historia, Sociología y
Economía. El aporte que hace cada una de ellas a la pedagogía es lo que enriquece y favorece el quehacer pedagógico,
además de proveer las bases científicas que dan el carácter de ciencia a la pedagogía. Por un lado, permite explicar y
plantear de manera eficaz los fenómenos educativos y sus procesos desde todas sus vertientes, culturales, filosóficas,
psicológicas, biológicas, históricas y sociales.
El uso de métodos y formas para transmitir el conocimiento da la idea de que la pedagogía, aunque no llamada como tal,
está presente desde el inicio de las comunidades. Grecia y las civilizaciones orientales como la egipcia o la china fueron
las primeras en establecer métodos y sistematizar el acceso al conocimiento.
Los grandes pensadores griegos como Platón, Sócrates y Aristóteles dejaron asentado en sus escritos la importancia de
asignar métodos para el conocimiento y estudio de determinadas disciplinas. El acceso a la educación era un privilegio
de una porción pequeña de la sociedad tanto griega como romana.
En el siglo XVII, Juan Amos Comenio sentó algunas de las bases de la pedagogía en su obra: “Didáctica Magna”. Allí
expone la importancia de la educación en el desarrollo de los niños.
También en el siglo XVII surgió en Francia la llamada “pedagogía tradicional”. Dirigida por los jesuitas, destacaba a la
escuela como la principal fuente de transmisión cultural y religiosa dentro de la sociedad. La pedagogía tradicional se
basa en la transmisión de saberes por parte de un maestro y se caracteriza por el rol pasivo de los alumnos.
Johann Heinrich Pestalozzi y Jean-Jacques Rousseau sentaron las bases de la pedagogía moderna, junto con otros
pensadores del siglo XVIII. Ambos pusieron el foco en la evolución de las metodologías pedagógicas.
Fomentaron el desarrollo de métodos de enseñanza que dejaran de lado la educación rígida y la memorización de
conceptos para dar paso a la observación, la experimentación y el razonamiento para que los niños puedan aprender a
través de las experiencias. En su obra “Emilio”, Rousseau destacó la importancia de la educación a través de despertar
del interés del niño y no de la disciplina.
A partir del siglo XIX, y durante todo el siglo XX, la pedagogía moderna puso el foco en la relación maestro – alumno y en
el desarrollo de las capacidades de los estudiantes. Pensadores como Johann Friedrich Herbart, John Dewey, María
Montessori y Jean Piaget hicieron notables aportes en los diferentes tipos de pedagogías.
Características de la pedagogía
Es una herramienta fundamental en la planificación educativa.
Se vale de métodos y herramientas para transmitir conocimientos, habilidades o valores.
Es estudiada por muchos pensadores que aportan su visión y enfoques.
Se aplica en la escuela, en el hogar y en todos los ámbitos en los que se desarrolla el niño.
Puede ser de diversos tipos: algunas centradas en el maestro y otras que se centran en el alumno.
Utiliza conocimientos y herramientas de diversas disciplinas como la psicología, la filosofía o la sociología.
Historia de la Pedagogía
La diferencia entre la historia de la educación y la pedagogía, radica en que la primera apareció como acción espontánea
y natural, surgiendo después el carácter intencional y sistemático que le da la pedagogía a la educación. La pedagogía
hace su aparición en la escena educativa en el momento de refinar técnicas y métodos para transmitir un conocimiento,
así como teorizar sobre los hechos educativos que se presentan en cada momento histórico.
La historia de la educación va de la mano de la evolución del ser humano, no existe ninguna sociedad por primitiva que
sea en la que no se presente la educación. Comenzando por la transferencia de simples saberes conocidos a las nuevas
generaciones para su perpetuación continua, hasta el establecimiento de hábitos y costumbres, desembocando en
culturas complejas transformadas en sociedades. En las culturas y sociedades no se presentan únicamente tradiciones y
sincretismos, si no que todo esto se convierte en una gama de concepciones religiosas, filosóficas y tecnológicas, que
son la base de las idiosincrasias de cada país. Todo esto se fusiona en la concepción pedagógica actual y por lo tanto es
lo que la da vida y sentido de pertenencia al acto educativo.
Orígenes
La educación tiene su origen en las comunidades primitivas, y el punto de referencia se
encuentra cuando el ser humano pasa del nomadismo al sedentarismo, ya que la caza
y la recolección son las principales fuentes de alimento y supervivencia, y los
elementos principales que influyen para abandonar el carácter errático del ser humano
y que éste se estableciera en lugares estratégicos para proveer de alimentos a la
comunidad. Es en este momento en que comienza la transmisión de saberes entre los
integrantes de una misma comunidad -padres a hijos-, y por lo tanto de las primeras
ideas pedagógicas al aplicar técnicas y métodos austeros para hacerse de provisiones.
La complejidad de la educación comienza a aparecer por la comunicación que se
establece a través del intercambio de mercancías entre diferentes grupos de diversos
lugares. Por otro lado, también se originaba la división de clases sociales de forma
incipiente y rudimentaria que marcara en siglos posteriores a la educación.
Los métodos de enseñanza más antiguos se encuentran en el Antiguo Oriente (India, China, Persia, Egipto), así como en
la Grecia Antigua. La similitud educativa entre estas naciones radica en que la enseñanza se basaba en la religión y en el
mantenimiento de las tradiciones de los pueblos. Egipto fue la sede principal de los primeros conocimientos científicos
escritura, ciencias, matemáticas y arquitectura. La educación en la antigua China se centraba en la filosofía, la poesía y la
religión, de acuerdo con las enseñanzas de Confucio y Lao-tse. El sistema chino de un examen civil, iniciado en ese país
hace más de 2.000 años, se ha mantenido hasta el presente siglo, pues, en teoría, permite la selección de los mejores
estudiantes para los puestos importantes del gobierno.
Persia se encargó de priorizar el entrenamiento físico que después
le secundo Grecia con la Gimnasia.
Grecia es el lugar en el que parte el pensamiento occidental con
Sócrates, Platón, Aristóteles, Aristófanes, Demócrito e Isócrates. El
objetivo griego era alcanzar la perfección con la enseñanza de
disciplinas como la Música, Estética, Poesía, Literatura, Gimnasia y
Filosofía.
Dentro el desarrollo del Mundo Occidental se encuentra también una ciudad
importante la Antigua Roma, lugar en el que se dio origen la lengua latina, la
literatura clásica, la ingeniería, el derecho, la administración, arquitectura y
la organización del gobierno (Política). Los métodos romanos en los que se
basaba la educación eran los conocidos Trivium (retórica, gramática y
dialéctica) y Quadrivium. En esta época es donde se establece e papel de
maestro-alumno, con Marco Fabio Quintiliano como el principal pedagogo
romano. Quintiliano asignaba un alto valor a las aptitudes naturales de los
niños. En su opinión, la torpeza y la incapacidad son fenómenos raros.
En el siglo VIII los árabes conquistaron la península Ibérica y surgieron las
escuelas musulmanas, siendo la de mayor apertura e inclusión al mundo
occidental la primera escuela con carácter de universidad la de Córdoba,
España. Posteriormente con el avance de la división de poderes y clases
sociales se estratifica la educación quedando claramente plasmada
durante la época medieval y en el origen del feudalismo. Los únicos que
podían acceder a una educación formal y sistemática eran los reyes e
hijos de nobles, y los que podían transmitir y fungir como maestros los
sacerdotes (clérigo). Los esclavos eran sometidos a largas jornadas
laborales y sin acceso al conocimiento.
Época Feudal
Para los siglos XII y XIII surge la escolástica pensamiento que tenía como
función reconciliar la creencia y la razón, la religión y la ciencia. Es en este
momento donde se deteriora el feudalismo cobrando importancia el
comercio y los oficios y dando paso a la creación de Universidades
medievales donde la Iglesia cambio de rumbo educativo al conferir ciertos
privilegios facilitándoles recursos materiales a cambio de su presencia en las
escuelas y la fundación de propias universidades. Las principales
Universidades Medievales se encontraban en Italia, Francia, Inglaterra, Praga
y Polonia.
Las universidades medievales tenían cuatro facultades. En la facultad preparatoria o artística (facultad de Artes) se
enseñaban las «siete artes liberales». Esta facultad tenía el carácter de escuela media y en ella la enseñanza tenía una
duración de 6 ó 7 años. Al terminar los estudios, los egresados recibían el título de «maestro en artes». Después se podía
continuar los estudios en una de las otras tres facultades, que eran las fundamentales: la de Teología, la de Medicina o la
de Jurisprudencia. Estos estudios duraban 5 ó 6 años y en ellas se recibía el título de doctor. El tipo principal de actividad
docente en las universidades era la lectura de conferencias: el profesor leía por un libro de texto y lo comentaba.
También se organizaban debates sobre la base de las tesis de ponencias que se asignaban para ser examinadas.
Los hijos de campesinos y artesanos quedaban relegados de este tipo de instrucción, al igual que no estaban de acuerdo
con el carácter monopólico de la Iglesia, por lo que crearon sus propias escuelas, instruyendo a sus hijos en sus propias
casas o talleres, enseñándoles a escribir, cálculo y hablar en su idioma natal. Durante los siglos XIV al XVI surge el
movimiento del renacimiento, etapa en la cual surgen nuevas formas de concebir el mundo y el lugar del humano en
éste, así como es el período en el que hay más avances científicos y tecnológicos (Invención de la imprenta,
Descubrimiento de América, trazo de vías marítimas hacía la India).
Reforma
Tradicionalmente los movimientos populares heréticos habían promovido la difusión de la instrucción, a fin de que cada
uno pudiera leer e interpretar la Biblia, sin la mediación del clero. Así en Inglaterra John Wycliffe (1320-1384) había
auspiciado que cada uno pudiera convertirse en teólogo, y en Bohemia Jan Hus (1374-1415) había dado una aportación
concreta a la instrucción, codificando la ortografía y redactando un silabario.
Surge en este período la corriente humanista, en donde la educación se opone a la severidad de la disciplina eclesiástica,
situándose ya un pensamiento pedagógico, teniendo varios precursores en distintos puntos de Occidente: en Italia
Vittorino de Feltre (1378-1446) fundo su Casa Gioiosa (Casa de la Alegría); en Francia con Francisco Rabelais (1494 –
l553). En su conocida obra Gargantúa y Pantagruel; Juan Luís Vives con el tratado de la enseñanza. En Inglaterra Tomás
Moro (1478-1535), quien planteó la idea de la unión del trabajo con la enseñanza teórica y esto quedó reflejado en su
máxima obra Utopía. Los utopianos no le dedican más de seis horas al trabajo, para poder utilizar el tiempo sobrante del
trabajo material a alguna ocupación preferida según el propio gusto. Muchos las dedican al estudio de las letras, es
interesante la propuesta de colocar la instrucción junto al trabajo agrícola y artesanal.
En Suiza Ulrich Zwingli (1484 -1531) publicaba un Libreto para la instrucción y la
educación cristiana de los niños, pero en Alemania Martín Lutero tomara su posición
respecto a elaboraciones de sus colaboradores. Samuel Hartlib, propugnador de la
educación de los pobres, junto con otros pensadores, llevan acaso la reforma y la
modernización de las escuelas, proyectando un “Gymnasium mechanicum” y escuelas
profesionales donde todos pudieran aprender un oficio y al mismo
tiempo recibieran también una formación cultural similar a la de los grupos privilegiados.
Otro gran pedagogo es el eslavo Juan Amos, Comenius (1592-1670), quién fue el primero en plantear el
termino didáctica, en su libro «Didáctica Magna». Libro en que sientan las bases del proceso de
enseñanza aprendizaje por el que tienen que atravesar los infantes para adquirir los conocimientos del
momento dentro un contexto particular.
La pedagogía tradicional
Existen hechos históricos paralelos, respecto a los movimientos educativos, que en algún momento llegan a ser
imperceptibles, por lo que esto logra confundir los acontecimientos que marcan el final de una época y el principio de
otra corriente. En lo que respecta a la pedagogía tradicional y moderna, la línea que las separa es muy delgada, ya que él
origen de las ideas pedagógicas –modernas que realizaron un cambio se insertan en el momento en que la pedagogía
tradicional tiene auge, pero también estaba en su ocaso. Sin embargo, la vigencia de los métodos
tradicionales sigue presentándose hoy en día, así como el modelo de Escuela Tradicional, pero con
matices de las nuevas corrientes.
La pedagogía «tradicional» comienza en Francia en los siglos XVII y XVIII. Esta se caracteriza por la
consolidación de la presencia de los jesuitas en la Institución escolar, fundada por San Ignacio de
Loyola. Los internados que eran los que tenían más auge por la forma de vida metódica en la que se
basaba, presentando dos rasgos esenciales: separación del mundo y, en el interior de este recinto
reservado, vigilancia constante e ininterrumpida hacía el alumno. El tipo de educación se establece
a partir de la desconfianza al mundo adulto y quiere en principio separar de él al niño, para hacerle vivir de manera
pedagógica y apegada a la religión en un lugar puro y esterilizado. El sistema escolar programado por los jesuitas
consistía a grandes rasgos en poner en entre dicho la historia, la geografía, las ciencias y la lengua romance, el lenguaje
utilizado diariamente era el latín, así como inculcar la más estricta costumbre de la sumisión, asegurar la presencia
ininterrumpida de una vigilancia y transferir al alumno a un mundo ejemplar y pacífico. En esta
época es la escuela la primera institución social responsabilizada con la educación de todas las
capas sociales.
Durante el siglo de la Ilustración (XVII) florecieron grandes escritores y científicos que ejercieron
poderosa influencia sobre la pedagogía. Galileo Galilei, Rene Descartes, Isaac Newton y Juan Jacobo
Rousseau(1712-1778) con sus principales obras Emilio y El Contrato Social, escritos que influyeron
en la Revolución francesa y siendo el principal precursor de la época del romanticismo, estimuló al
cambio escolar desde la indumentaria hasta el método educativo, significando el término de la
institución tradicional para dar paso a un sistema libre sin tantas ataduras por parte de los adultos
y por primera vez se presenta la presencia de la etapa infantil con sus características particulares que debían ser
atendidas diferenciándolas de la educación adulta.
Comienza el ocaso de los métodos “tradicionales”, para dar paso a la Escuela “tradicional” que tienen como base la
ideología de Juan Amos Comenius y Ratichius, quienes proponen como principio esencial no enseñar más de una cosa a
la vez, se tiene que dar cosa tras cosa con orden, hay que dominar bien una antes de pasar a la siguiente. De aquí se
desprende el pensamiento “no hacer más de una cosa a la vez”. Para estos autores la enseñanza debía ser valorada en
términos de importancia, cada asignatura se aplicaba en un ligar diferente, así como el tiempo que se le dedicaba tenía
que ser el requerido para una evaluación semanal. El papel del maestro debe presentar la utilidad, el valor y el interés de
lo que enseña. Comenio se indigna contra quienes obligan por la fuerza a estudiar a los alumnos que no tiene el menor
deseo de hacerlo, el maestro debe provocar el deseo de saber y de aprender, también es innovador el método que
presentan para que el niño aprenda a leer, se tiene que juntar la palabra con una imagen, sin duda relevante y que sigue
brindando grandes aportes hoy en día.
La influencia de Kant sobre la escuela se refleja en la medida de buscar los fundamentos justificativos de una educación
laica. Con John Locke se lleva al extremo el método tradicionalista quien propone que el castigo con el látigo se debe
llevar a cabo en caso de no haber tenido éxito con otros métodos para reparar una mala conducta. La disciplina para
Locke debe presentarse a través del sometimiento desde la más tierna infancia, para que cuando éste llegue a su edad
adulta garantice la semejanza en todos los aspectos de la vida adulta, sin embargo, también apreciaba el alabar a los
niños como una recompensa duradera y reprender con castigos verbales las malas acciones.
En su momento la Escuela Tradicional representó un cambio importante en el estilo y la orientación de la enseñanza, sin
embargo, con el tiempo se convirtió en un sistema rígido, poco dinámico y nada propicio para la innovación; llevando
inclusive a prácticas pedagógicas no deseadas. Por ello, cuando nuevas corrientes de pensamiento buscaron renovar la
práctica educativa, representaron una importante oxigenación para el sistema; aunque su desarrollo no siempre haya
sido fácil y homogéneo, sin duda abrieron definitivamente el camino interminable de la renovación pedagógica.
La pedagogía moderna
La pedagogía como movimiento histórico, nace en la segunda mitad del siglo XIX. Reconoce serios antecedentes hasta el
siglo XVIII, pero se afirma y cobra fuerza en el siglo XX, particularmente después de la primera Guerra Mundial (1.914 –
1.918). Sin embargo, la pedagogía general, combinada con la historia, tiene entre sus misiones la de intentar un
esquema que haga las veces de brújula para orientar a los educadores en el laberinto de los sistemas y técnicas
pedagógicas que surcan nuestra época.
La colaboración amistosa entre maestro y alumno; la escuela al aire libre; la necesidad de dejar libre el desarrollo de las
facultades espontáneas del alumno bajo el atento, pero no manifiesto control del maestro, son ideales que propuso la
pedagogía moderna. Así como la incursión de la mujer en actividades educativas. La escuela única, intelectual y manual,
tiene también la ventaja de que pone al niño en contacto al mismo tiempo con la historia
humana y con la historia de las «cosas» bajo el control del maestro.
Con el advenimiento de la Revolución Industrial la pedagogía mantiene su estado de
evolución con autores como: Juan Enrique Pestalozzi(1746 -l827) Zurich, Suiza; Juan Federico
Herbart (1776 – 1841), Alemania, Federico Guillermo Adolfo Diesterweg (1790 – l866)
Alemania; Roberto Owen (1771-1858) Inglaterra-Escocia. Otros pedagogos: Celestin
Freinet (1896-1966) Francés. Hellen Keller. En el entorno del fascismo la pedagoga
Italiana María Montessori(1870-1952) funda en Roma la primer Casa de los niños, su
método aspira a un desarrollo espontáneo y libre de la personalidad del niño. Mientras que
con el capitalismo surge el filósofo y pedagogo estadounidense John Dewey (l859 – l952).
Ivan Ilich (1926- ) pedagogo estadounidense. En 1860 Berta Von Marenholtz Bülow inicio
una activa obra mediante la difusión y expansión de los Kindergarden en todos los países. La
norteamericana Emily Bliss Gould pensaba en una educación del pueblo dirigida a contrastar la influencia ejercida por
las familias populares; Elena Raffalovich Comparetti es la fundadora de un Jardín Froebeliano en Venecia.
La pedagogía experimental fue representada por el alemán Ernesto Meumann (1862-1915); el autor de Conferencias
para la introducción de la pedagogía experimental. Con el objetivo de estudiar al niño en todos sus aspectos, acopió
datos de pedagogía, psicología, psicopatología, anatomía y fisiología. Meumann se manifestaba en contra del
experimento pedagógico en el ambiente normal del aula, consideraba que además de las ciencias señaladas
anteriormente, la base de la Pedagogía era la ética burguesa, la estética y una cierta ciencia de la religión, lo que hacía
que sus conclusiones tuvieran un carácter reaccionario. Sin embargo, actualmente presentan gran interés sus ideas
sobre la educación intelectual, sus consideraciones sobre higiene escolar y sobre la influencia de la vida escolar y
extraescolar en el trabajo del alumno. Analizó aisladamente las funciones del niño: la memoria, la atención, etc. Así
como propuso que los maestros no estudiaran el proceso de aprendizaje de los niños sino preferentemente por
psicólogos.
La pedagogía contemporánea
En el continente americano surgen las primeras ideas el pragmatismo y el
funcionalismo con John Dewey (1859-1952), afirmando que la validez del
pensamiento se verifica en la acción, considerando la mente en función de las
necesidades del organismo para la sobrevivencia y apelando por ello a la
interacción hombre – ambiente. Con estos fundamentos da paso a la creación
de la Escuela Nueva o Activa que persigue, en sus concepciones teóricas y
proyecciones prácticas, garantizar el logro de una mayor participación con un
grado más elevado de compromiso de todo ciudadano con el sistema
económico-social imperante, en base de la consideración, no del todo
correcta, de que la satisfacción de las aspiraciones del ser humano, como individuo y como ser social, contribuiría de
manera sustancial a lograr cierto tipo de equilibrio en la sociedad, a punto de partida, sobre todo de la suavización o
eliminación de las contradicciones entre las clases y dentro de las clases mismas.
La escuela nueva es un laboratorio de pedagogía activa, un internado situado en el campo, donde la coeducación de los
sexos ha dado resultados intelectuales y morales incomparables. En materia de educación intelectual, la escuela nueva
busca abrir la mente a una cultura general, a la que se une aun especialización en principio espontánea y dirigida
después de un sentido profesional. En la actualidad Estados Unidos es uno de los países que más genera e invierte en
Investigaciones sobre los métodos de aprendizaje, al igual que absorbe gente especialista de otros países para trabajar
en esta área en su país, como ejemplos del pasado, están los autores más representes del siglo XIX XX, comenzando por
los conductistas A. Pavlov, J. Watson, E. Thorndike, y su máximo representante, así como también de la Tecnología
Educativa Skinner. Mientras que países como Suiza y Rusia, generaron a los grandes percusores del constructivismo y
cognotivismo, Jean Piaget y Vygotsky. Otros autores relevantes son Bruner que aporta el aprendizaje por
descubrimiento y el aprendizaje por recepción verbal significativa de Ausubel.