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Introducción a las Series de Fourier

Este documento introduce las series de Fourier como una herramienta para resolver ecuaciones diferenciales cuando la función forzante puede expresarse como una suma de funciones senoidales. Explica cómo cualquier función periódica puede expresarse como una serie de Fourier, lo que permite resolver ecuaciones diferenciales forzadas por funciones periódicas. Luego define los coeficientes de Fourier y propiedades básicas de las series de Fourier.

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Introducción a las Series de Fourier

Este documento introduce las series de Fourier como una herramienta para resolver ecuaciones diferenciales cuando la función forzante puede expresarse como una suma de funciones senoidales. Explica cómo cualquier función periódica puede expresarse como una serie de Fourier, lo que permite resolver ecuaciones diferenciales forzadas por funciones periódicas. Luego define los coeficientes de Fourier y propiedades básicas de las series de Fourier.

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UNIVERSIDAD NACIONAL DE CÓRDOBA

FACULTAD DE MATEMÁTICA, ASTRONOMÍA, FÍSICA Y


COMPUTACIÓN

SERIES “C”

TRABAJOS DE FÍSICA
N.º 16/2022
Series de Fourier
Guido A. Raggio

Editor: Miguel A. Chesta

CIUDAD UNIVERSITARIA 5000, CÓRDOBA


REPÚBLICA ARGENTINA
Series de Fourier
G.A. Raggio
FaMAF, Universidad Nacional de Córdoba. .

Octubre de 2015

Índice
1. Advertencia 2

2. Motivación 2

3. Series de Fourier 5
3.1. Polinomios trigonométricos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5
3.2. Coeficientes de Fourier - Series de Fourier . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 6
3.2.1. El caso de funciones reales . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 7
3.2.2. Propiedades básicas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 10
3.2.3. Relación entre fb y fb′ . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 13
3.2.4. Integración de series de Fourier . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 14
3.3. Excursión: Producto escalar sobre un espacio vectorial real o complejo . . . 14
3.4. ¿Convergencia? . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 17
3.4.1. La convergencia en media cuadrática . . . . . . . . . . . . . . . . . 19
3.4.2. La convergencia puntual (el núcleo de Dirichlet). . . . . . . . . . . 23
3.4.3. Otros criterios de convergencia puntual. . . . . . . . . . . . . . . . 29

4. Bibliografı́a 31

A. Funciones de módulo cuadrado integrable según Riemann 31

B. Fórmulas generales para intervalos arbitrarios. 34

C. Teoremas de aproximación 35
P∞
D. Sumando la serie k=1 cos(2πkx)/k 2 37

1
1. Advertencia
Estas notas evolucionaron a partir de notas provisorias para la materia Métodos Ma-
temáticos de la Fı́sica I, 2do -cuatrimestre de 2015. Fueron revisadas y extendidas conside-
rablemente en marzo de 2022. En el curso mencionado habı́a poco tiempo y no se hacia
mucho más que mencionar la convergencia en media cuadrática (para funciones de módulo
cuadrado integrable) y se demostraba a lo sumo alguna variante del teorema de conver-
gencia puntual para funciones suaves a trozos (por ejemplo para funciones continuamente
diferenciables). Aquı́ damos demostraciones de ambos resultados.
En el contexto del curso mencionado, las series de Fourier eran, básicamente, herramientas
para atacar ecuaciones diferenciales que era el tema nuclear. Por eso, la motivación que
sigue en el Apartado 2. Las aplicaciones del método inventado por Fourier exceden por
supuesto este horizonte. Y, el análisis de Fourier constituye la raı́z del análisis armónicoi .
El fin de una demostración se indica con esto: ■
.

2. Motivación
La ecuación diferencial (lineal y de segundo orden)

(1) ẍ(t) + τ −1 ẋ(t) + βx(t) = f (t)

donde τ ̸= 0 , β son constantes y f es una función conocida surge en diversos problemas


fı́sicos:

En un circuito eléctrico en serie formado por una resistencia R, una capacidad


C y una inductancia L sometido a un fuerza electromotriz variable v(t), se tiene
la ecuación (1) para la carga en el capacitor x(t) con τ = L/R, β = 1/LC y
f (t) = v(t)/L.
En un circuito eléctrico formado por los mismos elementos en paralelo alimentado
por una corriente variable I(t), se tiene (1) para la diferencia de potencial x(t) con
˙
τ = RC, β = 1/CL y f (t) = I(t)/C.
Un sistema mecánico unidimensional en un potencial cuadrático y con una fuerza
dispersiva proporcional a su velocidad. Por ejemplo, para un péndulo de masa m
forzado por una fuerza F (t) en un medio viscoso se cumple (1) con τ = m/k1 ,
β = k2 /m y f (t) = F (t)/m.

Suponemos en lo que sigue que ni τ ni β se anulan.


El caso donde la “perturbación” f es sinusoidal, i.e.

f (t) = γ sen(ωt + ϕ)
i
El maravilloso librito de A. Deitmar citado en la bibliografı́a presenta una introducción a este tema
y usa la teorı́a de integración de Riemann solamente

2
es muy fácil de resolver.
Es inmediato ver que

(2) y(t) = a cos(ωt + ϕ) + b sen(ωt + ϕ)

con
γ(ω/τ ) γ(β − ω 2 )
(3) a=− , b= .
(β − ω 2 )2 + (ω/τ )2 (β − ω 2 )2 + (ω/τ )2

es una solución de (1). Podemos reescribir


γ
y(t) = p sen(ωt + ϕ + φ) ,
(β − ω 2 ) + (ω/τ )2
ω
tan(φ) = ,
τ (ω 2 − β)
poniendo de manifiesto que y oscila con la misma frecuencia de la perturbación pero hay
un corrimiento de fase (dado por φ). Ya que tenemos una solución (i.e. y) y – como
veremos más adelante – la solución general de (1) se obtiene sumándole a y la solución
general de la ecuación homogénea asociada a (1), debemos discutir la solución general de

(4) ü + τ −1 u̇ + βu = 0 .

La solución de esta ecuación no presenta mayores problemas; como veremos más adelante
(verifique diferenciando y reemplazando en (4)) la solución general es:

u(t) = Aek+ t + Bek− t si 1 ̸= 4βτ 2


p
donde k± = (2τ )−1 (1 ± 1 − 4βτ 2 ) son las dos raı́ces (distintas !) de la ecuación k 2 +
τ −1 k + β = 0; respectivamente

u(t) = Ae−t/(2τ ) + Bte−t/(2τ ) si 1 = 4βτ 2 .

En ambos casos A, B son constantes cuyo valor queda determinado por la condición inicial
(e.g., u(0) y u̇(0) dados). Obsérvese que cuando τ > 0 – lo que es usualmente el caso en
problemas fı́sicos ya que τ es el coeficiente de “fricción” en dimensiones apropiadas – se
tiene que la parte real de k± es estrictamente negativa con lo que, en ambos casos,

lı́m u(t) = 0 .
t→∞

La solución general de (1) en el caso f (t) = γ sen(ωt + ϕ) es entonces:

x(t) = u(t) + y(t) ,

donde las constantes libres A, B de u se determinan a través de las condiciones iniciales


(e.g., u(0) = x(0)−y(0), y u̇(0) = ẋ(0)−ẏ(0)). Si τ > 0 entonces obtenemos que x(t) ≍ y(t)

3
para t muy grande, o más precisamente lı́mt→∞ (x(t) − y(t)) = 0. En este contexto se
conoce a y(t) como el comportamiento estacionario de x(t); este no depende de la
condición inicial.
Consideremos ahora el caso de funciones f más complicadas pero tales que se puedan
expresar como suma (finita o quizas infinita) de funciones sinusoidales,
X
(5) f (t) = cn sen(ωn t + ϕn ) .
n

Denotando, por yn (t) la solución de (1) para el caso f (t) = an sen(ωn t + ϕn ) dada por
(2,3), la linealidad de la ecuación diferencial (1) implica que la solución general es
X
x(t) = u(t) + yn (t) ,
n
P
y que el comportamiento estacionario es n yn (t).
Tomemos el caso particular del desarrollo (5) donde todas las frecuencias ωn son múlti-
plos enteros de una frecuencia básica ω,

ωn = nω , n = 0, ±1, ±2, · · · ,

y todas las fases son triviales ϕn = 0 o ϕn = π/2. En ese caso, (5) se escribe
X
(6) f (t) = an cos(nωt) + bn sen(nωt) .
n

Es obvio que en este caso f es periódica de perı́odo 2π/ω: f (t + (2π/ω)) = f (t) para
todo t. Fué Fourier que en el marco de sus investigaciones sobre el transporte de calor
realizadas a fines del siglo XVIII y principios del XIX descubrióii que “toda” función
periódica de perı́odo T (i.e., f (t + T ) = f (t) para todo t) admite el desarrollo (6) con
frecuencia ω = 2π/T .
Por lo tanto, la teorı́a de Fourier que analizaremos a continuación, nos permitirı́a por
ejemplo, resolver la ecuación diferencial (1) para cualquier función periódica f (t)iii .
Supongamos que la función f definida sobre los reales a valores complejos o reales es
periódica, vale decir hay algún real T ̸= 0 tal que

f (t + T ) = f (t) , ∀t ∈ R .

Entonces f (t − T ) = f (t − T + T ) = f (t) con lo que podemos suponer que T > 0 y en


tal caso llamamos a T el perı́odo (luego se ve que f (t + kT ) = f (t) para todo entero
k ∈ {0, ±1, ±2, · · · } ≡ Z )iv
ii
Su memoria al respecto presentada a la Academia de Ciencias de Parı́s es de 1807.
iii
Esto es ya de alguna relevancia electrotécnica.
iv
Si f es periódica de perı́odo T puede haber un perı́odo T ′ más chico que T . Por ejemplo: t 7→ sen(2t)
es periódica de periodo 2π o π. Sin embargo para funciones continuas es fácil ver que si la función es
periódica pero no constante, entonces dos perı́odos distintos son múltiplos enteros el uno del otro.

4
Si f es periódica de perı́odo T , entonces
 
Tt
g(t) = f , t∈R,

es periódica de perı́odo 2π ya que
   
T (t + 2π) Tt
g(t + 2π) = f =f = g(t) .
2π 2π
Y, inversamente, dada una función g periódica de perı́odo 2π obtenemos via f (t) =
g(2πt/T ) una función periódica de perı́odo T para todo T > 0. Por lo tanto, si nos
interesan las funciones periódicas, no nos restringimos en nada si estudiamos aquellas de
perı́odo 2π.

3. Series de Fourier
3.1. Polinomios trigonométricos
Para todo entero k, la función
ek (t) = eikt , t∈R
es periódica de perı́odov 2π. Además se cumple la importantı́sima relación
Z π
−1
(7) (2π) ek (t)em (t) = δk,m
−π

que llamaremos relación de ortogonalidad.


Un polinomio trigonométrico P es una combinación lineal finita de funciones ek
con coeficientes complejos
N
X
(8) P = ck e k .
k=−N

Un polinomio trigonométrico tiene cuatro propiedades generales básicas: primero es pe-


riódico de perı́odo 2π; segundo – como consecuencia de la relación de ortogonalidad –
Z π N
X
−1
(9) (2π) |P (t)|2 dt = |ck |2 ;
−π k=−N

tercero, por el mismo motivo,


Z π 
−1 ck , para todo k ∈ Z con |k| ≤ N
(10) (2π) ek (t)P (t) = ;
−π 0 , si k ∈ Z y |k| > N
y por último
N
X
(11) |P (t)| ≤ |ck | .
k=−N
v
Más exactamente es constante para k = 0, y periódica de perı́odo 2π/|k| para k ̸= 0

5
3.2. Coeficientes de Fourier - Series de Fourier
Dada una función periódica de perı́odo 2π definimos sus coeficientes de Fourier por
Z π Z π
(12) fb(n) = (2π)−1 en (t)f (t) dt = (2π) −1
e−int f (t) dt , n ∈ Z .
−π −π

Si f está definida en el intervalo [−π, π] se definen los coeficientes de Fourier por la


misma fórmula. Es bueno observar que los valores de f pueden alterarse en finitos puntos
de [−π, π] sin que cambien los coeficientes de Fourier. En particular podemos redefinir
los valores de f en ±π como (f (π) + f (−π))/2, y extender a f periódicamente a toda la
recta real lo que puede introducir discontinuidades iguales en todos los múltiplos enteros
de π. Como en el caso de funciones periódicas, donde elegimos reducir el análisis al caso
2π-periódico, aquı́ también la elección del intervalo [−π, π] es arbitraria sino convencional.
Si ϕ es una función a valores complejos definida en un intervalo finito cerrado [a, b] (a < b)
entonces la transformación  
2π a+b
x 7→ x−
b−a 2
transforma el intervalo [a, b] de manera monótonamente creciente en el intervalo [−π, π]
y a la función ϕ en la función
 
b−a b+a
f (t) := ϕ t+ , −π ≤ t ≤ π .
2π 2

Las dos preguntas naturales e importantes son: Primeramente, ¿que propiedades de


la función f se reflejan (y como) en propiedades de la función fb de la variable discreta
n ∈ Z? Y, segundo, ¿se puede reconstruir f a partir de fb? , o bien ¿es cierto –y en que
sentido– que X
f (t) = fb(n)en (t) ?
n∈Z

Está claro que para que fb(n) sea un número finito (i.e. este definido) para todo n ∈
Z la función f debe cumplir ciertas condiciones. No podemos ni queremos discutir las
condiciones más generales y menos restrictivas sobre f que garantizan estovi . Supondremos
a continuación que las funciones f a las cuales les calculamos sus coeficientes de Fourier,
son tales que cumplen con
Z π
(13) |f (t)| dt es finito .
−π

Vale decir f es de módulo integrable (según Riemann). Esto se cumple si f es continua y


veremos luego otras condiciones que garantizan esta condición de integrabilidad.

vi
Esto conducirı́a a la teorı́a de integración de Lebesgue.

6
Si (13) se cumple, definimos
Z π
−1
∥f ∥1 := (2π) |f (t)| dt ,
−π

y obtenemos inmediatamente
Z π
|fb(n)| = |(2π)−1 e−int f (t) dt | ≤ ∥f ∥1 .
−π

En general tenemos
Z π Z π
fb(−n) = (2π)−1 int
e f (t) dt = (2π) −1
e−int f (t) dt = fb(n) ;
−π −π

o sea:

(14) fb(n) = fb(−n) , n ∈ Z .

3.2.1. El caso de funciones reales


Si f toma valores reales, i.e., f = f , entonces fb(−n) = fb(n) y
Z π
f
b(n) + fb(n)
−1
ℜ(fb(n)) = = (2π) f (t) cos(nt) dt ;
2 −π

b(n) − fb(n) Z π
f −1
ℑ(fb(n)) = = (2π) f (t) sen(−nt) dt .
2i −π

En tal caso, se llama usualmente a 2ℜ(fb(n)) =: an para n ∈ N el enésimo coeficiente del


coseno y a 2ℑ(fb(−n)) =: bn para 0 < n ∈ N el enésimo coeficiente del seno. Se tiene

an − ibn an + ibn
(15) fb(n) = , fb(−n) = , n∈N .
2 2
La serie de Fourier es entonces
ao X
+ an cos(nt) + bn sin(nt) .
2 n∈N

Obsérvese que debido a la paridad del coseno y del seno, para n ∈ N

1 π 2 π f (t) + f (−t)
Z Z
(16) an = f (t) cos(nt) dt = cos(nt) dt ;
π −π π 0 2

π π
f (t) − f (−t)
Z Z
1 2
(17) bn = f (t) sen(nt) dt = sen(nt) dt .
π −π π 0 2

7
Por lo tanto, si f es par (f (−t) = f (t)) se tiene bn = 0 para todo n > 0; mientras que si
f es impar (f (−t) = −f (t)) son los an (n ∈ N) los que se anulan.

Ejemplo 3.1: f (t) := t en [−π, π]. La función es impar de modo que an = 0 para n ≥ 0
y integrando por partes, para n ≥ 1,

2 π
Z
bn = t sen(nt) dt
π 0
Z π
2(−1)n+1
 
2 −1 −1
= −πn cos(nπ) + n cos(nt) dt = .
π 0 n
La serie de Fourier es
X (−1)n
−2 sin(nt) .
n≥1
n

En t = ±π, esto no converge a f (±π) = ±π. ◀

3
f(t)=t
2

-1
N=3 (oscuro)
N=7 (rojo)
-2

-3

-3 -2 -1 0 1 2 3

Figura 1: t

Ejemplo 3.2: f (t) : |t| en [−π, π] que es continua y diferenciable salvo en t = 0. Como f
es par, se tiene bn = 0 para n ≥ 1 y para n ≥ 0

2 π
Z
an = t cos(nt) dt .
π 0

Entonces ao = π y para n ≥ 1,
 Z π 
2 −1 −1 2 2
an = πn sin(nπ) − n sin(nt) dt = 2 (cos(nπ) − 1) = 2 ((−1)n − 1) .
π 0 nπ nπ

8
La serie de Fourier es
π 4X 1
− cos((2n + 1)t)) .
2 π n≥0 (2n + 1)2

Por el llamado M -test, la serie es absoluta y uniformemente convergente en [−π, π]. Es


de notar que f (π) = f (−π). La serie obtenida derivando término a término le asigna el
valor 0 a t = 0 pero f no es diferenciable en t = 0. Ver el ejemplo que sigue. ◀

3 f(t)=|t|

1
N=3 (oscuro)
N=7 (rojo)

0
-3 -2 -1 0 1 2 3

Figura 2: |t|

Ejemplo 3.3: f (t) = sgn(t) en [−π, π]; vale decir f (t) = 1 si t > 0 y f (t) = −1 si t < 0.
Esta es la derivada de la función |t| fuera de t = 0. La función es continua y diferenciable
salvo en t = 0 (donde puede usted definirla como más le guste). Como f es impar, an = 0
para n ≥ 0. Para n ≥ 1
2 π −2 −2
Z
bn = sin(nt) dt = (cos(nπ) − 1) = ((−1)n − 1) .
π 0 πn nπ
La serie de Fourier es
4X 1
sin((2n + 1)t) .
π n∈N 2n + 1
Esta es la serie que se obtiene derivando término a término la serie del ejemplo anterior. ◀

Ejemplo 3.4: f (t) = π −t para 0 < t ≤ π, f (t) = −f (−t) para −π ≤ t < 0, y f (0) = 0. f
es impar y discontinua en t = 0 por lo cual an = 0 para n ≥ 0. Se calcula inmediatamente
que bn = 2/n para n ≥ 1 y la serie de Fourier es
X sen(nt)
2 .
n≥1
n

9
f(t)=sgn(t)
1

N=3 (oscuro)
N=7 (rojo)

-1

-3 -2 -1 0 1 2 3

Figura 3: sgn(t)

3.2.2. Propiedades básicas


Dada una función (2π-periódica o simplemente definida en [−π, π]) y sus coeficientes
de Fourier, consideremos la función fN = N
P
n=−N f (n)en , i.e.,
b

N
X
(18) fN (t) := fb(k)ek (t) .
k=−N

o sea el polinomio trigonométrico (de orden N ) que se obtiene usando los coeficientes de
Fourier fb(n) con |n| ≤ N . Debido a (9) sabemos que
Z π N
X
−1 2
(2π) |fN (t)| dt = |fb(n)|2 .
−π n=−N

Calculemos los coeficientes de Fourier de

gN := f − fN .

Tenemos Z π
−1
gc
N (n) = (2π) e−int (f (t) − fN (t)) dt
−π

0 , si |n| ≤ N
= fb(n) − fc
N (n) = ,
f (n) ,
b si |n| > N

10
donde en el último paso usamos (10).
Supongamos que
 Z π 1/2
−1 2
(19) ∥f ∥2 := (2π) |f (t)| dt
−π

es finito lo que es el caso si f es continua en [−π, π]; entoncesvii


Z π
2 2 −1
∥f ∥2 = ∥gN + fN ∥2 = (2π) |gN (t) + fN (t)|2 dt
−π
Z π  
= (2π)−1 |gN (t)|2 dt + |fN (t)|2 + gN (t)fN (t) + gN (t)fN (t) dt
−π
N
X Z π  
−1
2
= ∥gN ∥2 + ∥fN ∥2 + 2
(2π) gN (t)fb(n)eint + gN (t)fb(n)e−int dt
n=−N −π

N
X  
2 2
= ∥gN ∥2 + ∥fN ∥2 + gc
N (n) f
b (n) + g
c N (n)fb(n) = ∥gN ∥22 + ∥fN ∥22 .
n=−N

Esto demuestra la parte esencial del siguiente resultado:


Teorema 1 Si f tiene media cuadrática (19) finita entonces
Z π N
X Z π
−1
(20) (2π) 2
|f (t) − fN (t)| dt + |fb(n)|2 = (2π)−1 |f (t)|2 dt ;
−π n=−N −π

y vale la desigualdad de Bessel


N
X
(21) |fb(n)|2 ≤ ∥f ∥22
n=−N

con igualdad si y solo si f = fN .


Como consecuencia se obtiene inmediatamente lo que se conoce como Lema de Rie-
mann-Lebesgue:viii

(22) lı́m fb(n) = 0 ,


|n|→∞

vii
Es fácil ver que ∥·∥2 satisface la desigualdad del triángulo:

∥f + g∥2 ≤ ∥f ∥2 + ∥g∥2 ;

esto garantiza que ∥gN ∥2 < ∞.


viii
El resultado persiste cuando se asume la condición de integrabilidad (13) que es más débil que (19).
PN
De (21) inferimos que la sucesión {sN = n=−N |fb(n)|2 : N = 1, 2, · · · } es convergente pues es acotada
y creciente. Por lo tanto lı́mN →∞ sN − sN −1 = lı́mN →∞ |fb(N )|2 + |fb(−N )|2 = 0.

11
siempre recordando que la demostración que hemos dado es válida si (19) se cumple.

Obsérvese que si f : [−π, π] → C tiene coeficientes de Fourier definidos entonces fN


es continua, diferenciable y de módulo cuadrado integrable con ∥fN ∥22 = N b 2
P
n=−N |f (n)| .

Los coeficientes de Fourier fb(n) de una función f definida sobre [−π, π] surgen también
como solución de encontrar el polinomio trigonométrico que mejor aproxima a f en media
cuadrática. En efecto:

Teorema 2 Si Pf tiene media cuadrática (19) finita entonces para todo polinomio trigo-
nométrico P = Nn=−N cn en se tiene

∥f − P ∥2 ≥ ∥f − fN ∥2

con igualdad si y solo si P = fN .

Demostración: Para ver esto, calculamos


Z π  
2 2 2 −1
∥f − P ∥2 = ∥f ∥2 + ∥P ∥2 − (2π) f (t)P (t) + f (t)P (t) dt
−π

N
X Z π  
2 2 −1
= ∥f ∥2 + ∥P ∥2 − (2π) f (t)cn en (t) + f (t)cn en (t) dt
n=−N −π

N
X
2 2
= ∥f ∥2 + ∥P ∥2 − cn fb(n) + cn fb(n) .
n=−N
y
N
X
2
∥fN − P ∥2 = |fb(n) − cn |2
n=−N

N
X
= |fb(n)|2 + |cn |2 − cn fb(n) − cn fb(n)
n=−N

N
X
2 2
= ∥fN ∥2 + ∥P ∥2 − cn fb(n) + cn fb(n) .
n=−N

Restando ambas identidades tenemos:

∥f − P ∥22 − ∥fN − P ∥22 = ∥f ∥22 − ∥fN ∥22 ;

y recordando que por (20), ∥f − fN ∥22 + ∥fN ∥22 = ∥f ∥22 , obtenemos

∥f − P ∥22 = ∥f − fN ∥22 + ∥fN − P ∥22 ≥ ∥f − fN ∥22 ,

12
con igualdad si y solo si ∥fN − P ∥2 = 0; pero esto último es equivalente a fN = P . ■

Muchas de las relaciones que hemos obtenido surgen del hecho de que
Z π
−1
⟨f, g⟩ = (2π) f (t)g(t) dt
−π

definido para funciones f y g ambas a valores complejos sobre [−π, π] tiene las propiedades
de un producto escalar o interno con la salvedad de que ⟨f, f ⟩ puede anularse sin que f ≡
0ix . Vistas desde este punto de vista, muchas relaciones que hemos estado considerando
son análogas a relaciones de la geometrı́a euclı́dea. Explicitamos esto más adelante.

3.2.3. Relación entre fb y fb′


Si f es diferenciable y la derivada f ′ es tal que admite coeficientes de Fourier, entonces
una integración por partes da

fb′ (n) = (2π)−1 (f (π) − f (−π)) + infb(n) .

En particular,
fb′ (0) = (2π)−1 (f (π) − f (−π)) .
Si f (−π) = f (π) (lo que se satisface si f definida sobre R es 2π periódica), entonces

fb′ (n)
fb(n) = , n ̸= 0 .
in
Queda claro que si podemos repetir esto varias veces, o sea si f es k veces diferenciable
y f (j) (−π) = f (j) (π) para j = 0, 1, · · · , k − 1 en el sentido de derivadas a la derecha en
−π y a la izquierda en π x , entonces

(k) (n)
fd
fb(n) = , n ̸= 0 .
(in)k

Como consecuencia, si fd (k) (n) está acotado (por ejemplo si f (k) es de modulo integrable)

entonces fb(n) será de orden |n|−k . En general cuanto más diferenciable sea f más rápido
decaen sus coeficientes de Fourier cuando |n| → ∞.

Aplicando el teorema general de convergencia uniforme de una sucesión a partir de la


convergencia de la sucesión de derivadas (Capı́tulo 7 de W. Rudin: Principles of Mathe-
matical Analysis. McGraw-Hill, New York 1964) se obtiene
ix
Esto es bien conocido en la teorı́a de integración según Riemann donde una función puede alterarse
en muchos puntos sin que cambie su integral de Riemann.
x
Esto se satisface automáticamente si f es k veces diferenciable y 2π periódica sobre R.

13
Teorema 3 Sea f : [−π, π] → R tal que la serie de Fourier converge an algún punto. Si
la sucesión {(fN )′ : N = 1, 2, · · · } converge uniformemente a g en [−π, π] entonces f es
diferenciable, f ′ = g y
N
X
′ ′ ′
f = lı́m (fN ) = i lı́m (fN ) (t) = i nfb(n)en .
N →∞ N →∞
n=−N

3.2.4. Integración de series de Fourier


Aplicando el teorema general sobre convergencia de la integral de una sucesión que
converge uniformemente (Capı́tulo 7 de W. Rudin; loc. cit.) se obtiene
Teorema 4 Si la serie de Fourier de f : [−π, π] → R converge uniformemente entonces
para −π ≤ a < b ≤ π
Z b Z b N
X fb(n) inb
f (t) dt = lı́m fN (t) dt = −i lı́m (e − eina ) .
a N →∞ a N →∞
n=−N
n

3.3. Excursión: Producto escalar sobre un espacio vectorial real


o complejo
La noción abstracta de espacio vectorial surge al destilar las propiedades de los cono-
cidos Rn .
Un espacio vectorial real/complejo V es un conjunto donde esta definida la suma
de dos elementos – llamados vectores – y el producto de un elemento por un número
real/complejo de tal manera que se cumplan las leyes usuales: más exactamente
A cada par de vectores v, w en V, hay asociado un vector denotado por v + w de V
llamado la suma de v y w; hay un vector especial denotado por 0 y llamado (vector)
cero, tal que v + 0 = v para todo v ∈ V; para cada vector v ∈ V hay un vector
(−v) ∈ V tal que v + (−v) = 0.
A cada vector v y a cada número real/complejo z hay asociado un vector denotado
por z.v ( o simplemente zv) de V llamado el producto de z y de v;
se satisfacen las siguientes relaciones:
v+w =w+v ;
v + (w + x) = (v + w) + x ;
z.(v + w) = zv + zw ;
(z1 + z2 ).v = z1 .v + z2 .v ;
z1 .(z2 .v) = (z1 z2 ).v .
De aquı́ se desprenden todas las relaciones usuales de Rn . Por ejemplo: 0.v = 0, y
(−1).v = (−v) lo que sugiere dejarse de jorobar y escribir −v para (−v).

14
Un producto escalar o interno sobre un espacio vectorial real/complejo V es una
aplicación que asocia a cada par de vectores v y w de V un número real/complejo ⟨v, w⟩
tal que:
⟨v, w⟩ = ⟨w, v⟩ ;
⟨v, zw⟩ = z⟨v, w⟩ ;
⟨v, w + x⟩ = ⟨v, w⟩ + ⟨v, x⟩ ;
⟨v, v⟩ ≥ 0 , con igualdad si y solo si v = 0 .
Si en la última condición sólo se pide que ⟨v, v⟩ ≥ 0, se habla de una forma linear
hermı́tica (o simétrica en el caso real) positiva semi-definida. En ese caso ⟨0, 0⟩ =
0 pero ⟨v, v⟩ = 0 no implica que v = 0.
De estas propiedades se deduce rápidamente que

⟨v + αw, x + βy⟩ = ⟨v, x⟩ + β⟨v, y⟩ + α⟨w, x⟩ + βα⟨w, y⟩ .

Con cada producto escalar asociamos el número no-negativo


p
∥v∥2 = ⟨v, v⟩ .

Es inmediato ver que


∥zv∥2 = |z|∥v∥2 ;
∥v∥2 ≥ 0 , con igualdad si y solo si v = 0 ;
lo que casi alcanza para caracterizar a ∥v∥2 como el “largo” del vector v, o bien la distancia
de v al vector cero. Lo que falta es

∥v + w∥2 ≤ ∥v∥2 + ∥w∥2 ;

Esto último es consecuencia (Ejercicio) de la igualdad

(23) ∥v + w∥22 = ∥v∥22 + ∥w∥22 + ⟨v, w⟩ + ⟨w, v⟩ ,

y de la desigualdad de Cauchy-Schwarz (Ejercicioxi )

|⟨v, w⟩| ≤ ∥v∥2 ∥w∥2 ,

con igualdad si y solo si v = zw o bien w = zv para algún real/complejo z.


La desigualdad de Cauchy-Schwarz es válida cuando en las propiedades de un producto
escalar se omite la condición de que ⟨v, v⟩ = 0 implica que v = 0 (véase el apéndice A).
A ∥·∥2 se la llama norma (asociada con el producto interno ⟨·, ·⟩), y (usando la des-
igualdad de Cauchy-Schwarz) se tiene la desigualdad del triángulo:

|∥v∥2 − ∥w∥2 | ≤ ∥v + w∥2 ≤ ∥v∥2 + ∥w∥2 .


xi
Hay z real/complejo tal que z⟨v, w⟩ = |⟨v, w, ⟩|; considere la parábola R ∋ t 7→ ∥v + tzw∥2 . Esta es la
demostración usual. En el apéndice A damos otra.

15
Una de las nociones cruciales en un espacio vectorial con producto interno es la de orto-
gonalidad. Dos vectores v y w de V se llaman ortogonales si ⟨v, w⟩ = 0. La intuición
que uno tiene de R2 y R3 es utilı́sima: v y w son ortogonales si forman un ángulo recto.
En vistas de (23), se tiene el Teorema de Pitagoras:

∥v + w∥22 = ∥v∥22 + ∥w∥22 , si v y w son ortogonales .

Un conjunto {en : n = 1, 2, · · · } de vectores se llama sistema ortonormal si

⟨en , em ⟩ = δn,m ,

o sea si los vectores son dos-a-dos ortogonales y todos tienen norma 1.


Para un dado sistema ortogonal {en : n = 1, 2, · · · } (que puede ser finito) y cualquier
vector v escribiremos
XN
vN = ⟨en , v⟩en , N = 1, 2, · · · .
n=1

Es inmediato verificar que (itere el teorema de Pitagoras)


N
X
2
∥vN ∥2 = |⟨en , v⟩|2 ;
n=1

y que v − vN es ortogonal a vN , luego

∥v∥22 = ∥v − vN ∥22 + ∥vN ∥22 .

También se puede ver que PNpara toda familia {cn : n = 1, 2, · · · } de números reales/com-
plejos cn , se tiene ∥v − n=1 cn en ∥2 ≥ ∥v − vN ∥2 con igualdad si y solo si cn = ⟨en , v⟩
para todo n = 1, 2, , · · · , N .

Esto último deberı́a resultar familiar puesto que lo hemos visto para la series de Fourier.
En efecto, dejando de lado las condiciones precisas que garantizan que para dos funciones
f y g definidas sobre [−π, π] con valores reales la integral en
Z π
−1
(24) ⟨f, g⟩ := (2π) f (t)g(t) dt
−π

exista, esta bien claro que si Lc denota las funciones continuas sobre [−π, π] a valores
complejos con la “suma”

(f + g)(t) = f (t) + g(t) , t ∈ [−π, π]

y el producto por escalares

(zf )(t) = zf (t) , t ∈ [−π, π] y z complejo

16
entonces Lc es un espacio vectorial complejo y (24) define un producto interno. Es más, la
continuidad solo se usa para garantizar que ⟨f, f ⟩ sea finito (i.e., las funciones continuas
en intervalos finitos tienen módulo cuadrado integrable) lo que garantiza que el producto
escalar (24) este definido. La continuidad también garantizapque si ⟨f, f ⟩ = 0 entonces
f ≡ 0. Esta última propiedad es la que conlleva que ∥f ∥2 = ⟨f, f ⟩ es una norma.
Entonces tendremos un espacio vectorial con producto interno. En el apéndice A, consi-
deramos el caso de las funciones de módulo cuadrado integrable (según Riemann). Nótese
que ahora las funciones las estamos viendo como vectores en un espacio vectorial.

3.4. ¿Convergencia?
Empezaremos a indagar cuando y en que sentido tiene validez la igualdad

X
(25) ¿ f= fb(n)en ( = lı́mN →∞ fN ) ?
n=−∞

La serie infinita a la derecha se llama la serie de Fourier de f ; por el momento es sim-


plemente una expresión formal. Habrá que distinguir distintas nociones de convergencia
para la sucesión {fN }. Hay una noción que está latente en lo que hemos hecho hasta
ahora. Diremos que la serie –o sea {fN }– converge a f en media cuadrática si
lı́m ∥f − fN ∥2 = 0 .
N →∞
PN
Por (20), sabemos que esto ocurre si y solo si n=−N |fb(n)|2 → ∥f ∥22 .

Observe que la serie de Fourier no se altera si cambiamos arbitrariamente a la fun-


ción en un conjunto finitoxii de puntos. El problema de la convergencia puntual, i.e.
lı́mN →∞ fN (t) = f (t), es mucho más difı́cil y complicado que aquel de convergencia en
media cuadrática. Los resultados conocidos se entrelazan con la historia de la teorı́a de
funciones y del análisis funcional. La serie de Fourier de una función continua (que au-
tomáticamente satisface las condiciones de integrabilidad (13) y (19)) no es necesariamente
puntualmente convergentexiii . No podemos hacer una discusión inteligible aquı́ y menos
esbozar las demostraciones pertinentes. Nos contentamos solamente con la mención de
algunos resultados sobre convergencia de la serie de Fourier de una función a esta función.
Los siguientes dos resultados son elementales y usan las propiedades de las series
uniformemente convergentes. Omitimos las demostraciones (son buenos ejercicios para
refrescar conceptos).
P
Lema 1 Si {cn : n ∈ Z} ⊂ C y la serie n∈Z |cn | es convergente entonces la serie
X
cn en
n∈Z

xii
el conjunto puede incluso ser numerable.
xiii
P. du Bois-Reymond construye en 1873 una función continua cuya serie de Fourier diverge en un
punto.

17
converge uniformemente en [−π, π] a una función continua f y fb(n) = cn para todo n ∈ Z.
Lema 2 Si la serie de Fourier de f es convergente para todo t ∈ [−π, π], i.e.
lı́m |f (t) − fN (t)| = 0 , para todo t ∈ [−π, π] ,
N →∞

y la serie

X
g(t) := i nfb(n)en (t)
n=−∞

converge uniformemente para t ∈ [−π, π], entonces f es diferenciable y su derivada es


g(t).
Proposición 3.1 Si f es de módulo cuadrado integrable y {fk : k ∈ N} es una sucesión
de funciones de módulo cuadrado integrable que converge uniformemente a f en [−π, π]
entonces la sucesión converge en media cuadrática a f

Demostración: ∥f − fk ∥22 = (2π)−1 π |f (t) − fk (t)|2 dt y dado ϵ > 0 hay ko ∈ N tal que
|f (t) − fk (t)| ≤ 2πϵ para k ∈ Ncon k > ko y por ende ∥f − fk ∥2 ≤ ϵ. ■
Como consecuencia
Corolario 3.4.1 Si la serie de Fourier de f : [−π, π] → C que es de módulo cuadrado
integrable converge uniformemente a f , entonces la serie de Fourier converge en media
cuadrática a f .
Proposición 3.2 Sean f y g definidas en [−π, π] a valores complejos y de módulo cuadra-
do integrable. Si las series de Fourier respectivas convergen en media cuadrática entonces
Z π N
X
−1
(2π) f (t) g(t) dt = lı́m fb(n) gb(n) .
−π N →∞
n=−N

Demostración: Hemos observado que fN y gN son de módulo cuadrado integrable y por


la ortogonalidad (7), ⟨fN , gN ⟩ = N
P
n=−N f (n)b
b g (n). Tenemos

|⟨fN , gN ⟩ − ⟨f, g⟩| = |⟨fN − f, gN ⟩ + ⟨f, gN − g⟩| ≤ |⟨fN − f, gN ⟩| + |⟨f, gN − g⟩|


≤ ∥fN − f ∥2 ∥gN ∥ + ∥gN − g∥2 ∥f ∥ ≤ ∥fN − f ∥2 ∥g∥ + ∥gN − g∥2 ∥f ∥ ,
donde hemos aplicado la desigualdad del triángulo para módulos, la desigualdad de
Cauchy-Schwarz para la norma ∥·∥2 y la desigualdad de Bessel para obtener ∥gN ∥2 ≤ ∥g∥.
Si ∥f ∥ o ∥g∥ se anulan la afirmación está probada. Sino sea p = máx{∥f ∥, ∥g∥} > 0.
Dado ϵ > 0 hay N1 tal que ∥f − fN ∥2 ≤ ϵ/(2p) para todo N ≥ N1 y hay N2 tal que
∥g − gn ∥2 ≤ ϵ/(2p) para todo N ≥ N2 . Entonces para todo N ≥ máx{N1 , N2 }, tenemos
 
ϵ ∥f ∥ ∥g∥
|⟨fN , gN ⟩ − ⟨f, g⟩∥ ≤ + ≤ϵ.
2 p p

El siguiente resultado es fundamental:

18
Teorema 5 Si f tiene media cuadrática (19) finita entonces la serie de Fourier de f
converge a f en media cuadrática, i.e.
lı́m ∥f − fN ∥2 = 0 ,
N →∞

|fb(n)|2 = (2π)−1 |f (t)|2 dt.
P
y vale la identidad de Parseval n∈Z −π

Antes de demostrar este teorema extraemos la siguiente consecuencia que indica que dos
funciones continuas con los mismos coeficientes de Fourier son iguales:
h(n) = 0 para todo n ∈ Z,
Corolario 3.5.2 Si la función h es continua sobre [−π, π], y b
entonces h = 0.
Demostración: De la continuidad de h se desprende que es de módulo cuadrado integrable y
por el teorema ∥h∥2 = 0. Suponga que hay to ∈ [−π, π] con h(to ) ̸= 0. Por la continuidad de
|h| hay un sub-intervalo J ⊂ [−π,
R π] de largo ℓ > 0 talRque (|h(to )|2 /2) < |h(t)|2 para todo
−1 π
2
t ∈ J. Entonces ∥h∥2 = (2π) −π
|h(t)| dt ≥ (2π)−1 J |h(t)|2 dt > (2π)−1 (|h(to )|2 /2) ℓ >
2

0. La contradicción implica que h es idénticamente nula. ■

3.4.1. La convergencia en media cuadrática


Demostramos aquı́ el Teorema 5. Repasamos primero algunos conceptos y resultados
de la teorı́a de la integración según Riemann que nos serán de utilidad (Capı́tulo 6 de W.
Rudin; loc. cit.). Consideramos un intervalo finito y cerrado [a, b] fijo de la recta real. Si
J ⊂ [a, b] es un sub-intervalo abierto, semi-abierto o cerrado, i.e., J = [c, d], o J = [c, d),
J = (c, d] o J = [c, d] donde a ≤ c < d ≤ b, el largo de J denotado por ℓ(J) es d − c.
Una partición de este intervalo es un conjunto finito de sub-intervalos {Ij ⊂ [a, b] : j =
1, 2, · · · , M } con M ≥ 1 tales que estos sub-intervalos son disjuntos dos-a-dos, Ij ∩ Ik = ∅
para j = k, y su unión es [a, b]; claramente ℓ([a, b]) = M
P
j=1 ℓ(Ij ). Los sub-intervalos Ij
pueden ser abiertos, semi-abiertos o cerrados. Una partición P ′ = {Jk : k = 1, 2, · · · , M ′ }
es más fina que una partición P = {Ij : j = 1, 2, · · · , M } si para todo k ∈ {1, 2, · · · , M ′ }
existe un j ∈ {1, 2, · · · , M } tal que Jk ⊂ Ij . Dadas particiones P y Q siempre hay una
partición R que es más fina que ambas.

Una función definida en [a, b] a valores reales se dice escalonada (o constante a trozos)
si hay una partición {Ij : j = 1, 2, · · · , n} de [a, b] tal que f es constante en cada uno de
los Ij . En otras palabras
M
X
f (x) = vj ΞIj (x) , x ∈ [a, b] ,
j=1

donde los vj son números reales arbitrarios y ΞA denota la función caracterı́stica de A ⊂ R


definida por 
1 , x∈A
ΞA (x) = .
0 , x∈ /A

19
Rb
Es inmediato que si f es escalonada entonces es integrable según Riemann y a f (x) dx =
PM
j=1 vj ℓ(Ij ).
Para definir la integrabilidad según Riemann en [a, b] se consideran particiones arbi-
trarias P = {Ij ⊂ [a, b] : j = 1, 2, · · · , M } y para una dada función f : [a, b] → R que es
acotada (i.e. |f (x)| ≤ c para todo x ∈ [a, b]), se definen

ξj := sup f (x) , ηj := ı́nf f (x) , j = 1, 2, · · · , M .


x∈Ij x∈Ij

Luego se consideran la sumas superior e inferior de Riemann de f asociadas a la partición


P dadas por
M
X M
X
S(f ; P) := ξj ℓ(Ij ) , S(f ; P) := ηj ℓ(IJ ) .
j=1 j=1

Es inmediato que la suma superior no es menor que la suma inferior. Si la partición P ′ es


más fina que la partición P se obtiene

S(f ; P) ≤ S(f ; P ′ ) ≤ S(f ; P ′ ) ≤ S(f ; P) .

En particular si f es constante a trozos


Rb y P ′ es más fina que la partición que define a
′ ′
f entonces S(f ; P ) = S(f ; P ) = a f (x) dx. Con estos resultados se obtiene el criterio
fundamental: f es integrable (según Riemann) si para todo ϵ > 0 hay una partición P tal
que S(f, P) − S(f, P) ≤ ϵ.
Reformulamos esto en términos de funciones escalonadas observando que asociada a cada
f y cada partición P = {Ij : j = 1, 2, · · · , M } hay funciones escalonadas ψ + , ψ − definidas
por
M
X M
X
+ −
(26) ψ := ξj ΞIj , ψ := ηj ΞIj , x ∈ [a, b] ;
j=1 j=1

Rb
y estas cumplen ψ − (x) ≤ f (x) ≤ ψ + (x), x ∈ [a, b]. Además S(f, P) = a
ψ + (x) dx y
Rb
S(f, P) = a ψ − (x) dx. Con esto se reformula el criterio de integrabilidad:

Teorema 6 f : [a, b] → R es integrable según Riemann si (y sólo si) para todo ϵ > 0
existen funciones escalonadas ψ y ϕ definidas en [a, b] tales que ϕ(x) ≤ f (x) ≤ ψ(x) para
todo x ∈ [a, b] y
Z b Z b
ψ(x) dx ≤ ϕ(x) dx + ϵ .
a a

Demostración: La necesidad de la condición es lo que vimos introduciendo ψ ± . La sufi-


ciencia surge de que si ϕ ≤ f ≤ ψ entonces para cualquier partición P más fina que la
partición asociada a ϕ y más fina que aquella asociada a ψ se tiene
Z b Z b
ϕ(x) = S(ϕ, P) ≤ S(f, P) ≤ S(f, P) ≤ S(ψ, P) = ψ(x) dx
a a

20
Rb Rb
con lo cual S(f, P) − S(f, P) ≤ a
ψ(x) dx − a
ϕ(x) dx. ■

Encaramos la demostración del teorema de convergencia en media cuadrática en dos


etapas. La primera demuestra el teorema para funciones escalonadas; la segunda lo ex-
tiende a funciones de módulo cuadrado integrable.
PN Observamos que por el Teorema 1,
lı́mN →∞ ∥f − fN ∥ = 0 es equivalente a lı́mN →∞ n=−N |f (n)| = ∥f ∥22 .
b 2

Sea J un sub-intervalo de [−π, π] de extremos c, d con −π ≤ c < d ≤ π. Si ΞJ es la


función caracterı́stica de J sus coeficientes de Fourier son
ind inc
cJ (0) = d − c , Ξ
Ξ cj (n) = −i e − e , 0 ̸= n ∈ Z .
2π 2πn
Entonces
 2 ∞
X
cj (n)|2 = d−c 1 X 1 − cos(n(d − c))
(27) |Ξ + 2 .
n∈Z
2π π n=1 n2

En el apéndice D, demostramos que


∞  
X cos(2πnx) 2 21
(28) =π x −x+ , x ∈ [0, 1] .
n=1
n2 6

En particular ∞ −2
= π 2 /6 una conocida fórmula de Euler. Ahora ℓ(J) = d − c ≤ 2π
P
n=1 n
y aplicando (28) a (27),
cj (n)|2 = d − c = ℓ(J)
X

n∈Z
2π 2π
pero el miembro derecho es igual a ∥ΞJ ∥22 como se calcula directamente. El teorema de
convergencia en media cuadrática 5 para funciones caracterı́sticas de sub-intervalos de
[−π, π] queda demostrado.
Para finalizar esta primara etapa, considere una función escalonada φ a valores reales
definida en [−π, π],
XM
φ(t) = vj ΞIj (t) ,
j=1

donde {Ij : j = 1, 2, · · · , M } es una partición del intervalo [−π, π]. Abreviamos Ξj = ΞIj .
Ya que si j ̸= k, Ij ∩ Ik = ∅ tenemos ⟨Ξj , Ξk ⟩ = 0 y por el Teorema de Pitagoras
M
X M
X
∥φ∥22 = vj2 ∥Ξj ∥22 = vj2 ℓ(Ij )/(2π) .
j=1 j=1
PM
Por otro lado φ(n)
b = j=1 vj Ξ
cj (n) y

N
X N
X M
X
2
|φ(n)|
b = vj vk Ξ
cj (n)Ξ
ck (n)
n=−N n=−N j,k=1

21
M N
! M N
!
X X X X
= vj2 cj (n)|2
|Ξ + vj vk Ξ
cj (n)Ξ
ck (n) .
j=1 n=−N j̸=k=1 n=−N

Ya que lı́mN →∞ N 2 2
P
−N |Ξj (n)| = ∥Ξj ∥2 por el Teorema de convergencia en media cuadráti-
c
ca para funciones caracterı́sticas; y ya que
N
X
lı́m Ξ ck (n) = ⟨Ξj , Ξk ⟩ = 0
cj (n)Ξ
N →∞
n=−N

para j ̸= k por la Proposición 3.2, hemos completado la primera etapa.

Pasamos a la segunda etapa. Primero reducimos la demostración del Teorema 5 al


caso donde la función toma valores reales. Si f : [−π, π] → C, sean u(t) = ℜf (t) y
v(t) = ℑf (t). Entonces |f (t)|2 = |u(t)|2 + |v(t)|2 con lo cual f es de módulo cuadrado
integrable si y sólo si u y v también lo son. Ya que fN = uN + ivN ,

∥f − fN ∥2 = ∥u + iv − uN − ivN ∥2 ≤ ∥u − uN ∥2 + ∥v − vN ∥2 ,

se tiene convergencia en media cuadrática para {fN : N ∈ N} a f si la hay para


{uN : N ∈ N} a u y para {vN : N ∈ N} a v. Con esto basta demostrar el Teorema
5 para funciones a valores reales.
Sea entonces f una funciones definida en [−π, π] con valores reales que tiene media
cuadrática finita (i.e., es de módulo cuadrado integrable según Riemann). En el apéndice A
vemos que f es integrable según Riemann. Como es acotada, hay C > 0 tal que |f (t)| ≤ C
para todo t ∈ [−π, π]. Dividiendo a f por C podemos suponer que C = 1. Dado ϵ > 0,
hay una partición P = {Ij : j = 1, 2, · · · , M } de [−π, π] tal que S(f, P) − S(f, P) ≤ ϵ2 /8.
Sean ψ ± las funciones escalonadas asociadas con la partición P definidas en (26). Tenemos

(29) −1 ≤ ψ − (t) ≤ f (t) ≤ ψ + (t) ≤ 1 , para todo −π ≤ t ≤ π .

Además Z π
(ψ + (t) − ψ − (t)) dt = S(f, P) − S(f, P) ≤ πϵ2 /4 .
−π

Sea g := f − ψ que satisface 0 ≤ g = f − ψ − ≤ ψ + − ψ− . Ya que


2(ψ + − ψ − ) − (ψ + − ψ − )2 = (ψ + − ψ − )(2 − ψ + + ψ − ) = (ψ + − ψ − )([1 − ψ + ] + [ψ − + 1])

y los dos factores del término derecho son no-negativos por (29), tenemos

g 2 ≤ (ψ + − ψ − )2 ≤ 2(ψ + − ψ − ) ,

de modo que
Z π
∥g∥22 ≤ ∥ψ −+
ψ − ∥22 ≤2 (ψ + (t) − ψ − (t)) dt ≤ ϵ2 /4 .
−π

22
c− (n) y por ende fN = gN + ψ − , el Teorema de convergencia
Ahora con fb(n) = gb(n) + ψ N
en media cuadrática para la función escalonada ψ − entrega la existencia de No ∈ N tal
que para todo N ≥ No

∥ψ − − ψN ∥2 ≤ ϵ/2 .
Aplicando el Teorema 1 a g, nos produce

∥g − gN ∥22 ≤ ∥g∥22 ≤ ϵ2 /4 .

Por lo tanto, para N ≥ No ,


− −
∥f − fN ∥2 = ∥g + ψ − − gN − ψN ∥ ≤ ∥g − gN ∥ + ∥ψ − − ψN ∥≤ϵ,

lo que demuestra el teorema de convergencia en media cuadrática para funciones a valores


reales y, como ya comentamos, también el mismo teorema en general.

3.4.2. La convergencia puntual (el núcleo de Dirichlet).


Pn sin((n + 1/2)t)
Lema 3 Si t no es múltiplo entero de 2π, k=−n eikt = .
sin(t/2)
n
sin((n + 1/2)t) X
Además, lı́mt→2kπ = 2n + 1 = eij(2πk) , para todo k ∈ Z.
sin(t/2) j=−n

Demostración: Use la fórmula de adición de una progresión geométrica nj=0 z j = (1 −


P

z n+1 )/(1 − z), para z ̸= 1, que implica nj=1 z j = (z − z n+1 )/(1 − z) con z = e±it . ■
P

El núcleo de Dirichlet es la función sobre R definida por



 sen(2n + 1)t/2)
, t∈/ {2kπ : k ∈ Z}
Dn (t) := sen(t/2) ,
2n + 1 , t = 2kπ para algún k ∈ Z


que es continua, par y 2π-periódica. Con el Lema 3, ya que −π ek (t) dt = 2πδk,0 , se obtiene
Z π
−1
(30) (2π) Dn (t) dt = 1 ,
−π

y en virtud de la paridad también


Z π
−1
(31) (2π) Dn (t) dt = 1/2 .
0

Ahora, si f : [−π, π] → R admite coeficientes de Fourier,


N
X Z π N
X
fN (t) = fb(n)en (t) = (2π)−1 en (t)f (s)en (s) ds
n=−N −π n=−N

23
N
!
Z π X Z π
−1 −1
= (2π) f (s) en (t − s) ds = (2π) f (s)DN (t − s) ds .
−π n=−N −π

Si tomamos una extensión 2π-periódica de f redefiniendo (arbitrariamente) si fuere ne-


cesario los valores de f en ±π y no distinguimos a f de su extensión, la periodicidad nos
permite escribir
Z π Z π−t
−1 −1
fN (t) = (2π) f (s)DN (t − s) ds = (2π) f (x + t)DN (x) dx .
−π −π−t

Pero entonces
Z π
−1
(32) fN (t) = (2π) f (x + t)DN (x) dx .
−π

Considere una función f definida en el intervalo [−π, π]. Si existen finitos puntos
{tk : k = 1, 2, · · · , n} con −π =: to < t1 < t2 < · · · < tn < tn+1 := π (denominados
puntos especiales) tales que:

1. f es continua en cada uno de los intervalos (tk , tk+1 ), k = 0, 1, 2, · · · , n.

2. los lı́mites laterales

f− (tk ) := lı́m− f (t) , k = 1, 2, · · · , n + 1 ;


t→tk

y
f+ (tk ) := lı́m+ f (t) , k = 0, 1, 2, · · · n
t→tk

existen y son finitos.

Entonces f se dice continua a trozos. Cuando f+ (tk ) ̸= f− (tk ), tk es un punto de discon-


tinuidad de f . Si f+ (−π) ̸= f− (π) incluimos a π y a −π entre los puntos de discontinuidad.
Si, además, f satisface

3. f es continuamente diferenciable en cada uno de los intervalos (tk , tk+1 ),


k = 0, 1, 2, · · · , n.

4. los lı́mites
f (t) − f− (tk )
f−′ (tk ) := lı́m− , k = 1, 2, · · · n + 1 ,
t→tk t − tk
y
)
f (t) − f+ (tk
f+′ (tk ) := lı́m+ , k = 0, 1, 2, · · · , n ,
t→tk t − tk
existen y son finitos;

24
to t1 t2 t3 t4

Figura 4: Una función suave a trozos

entonces decimos que f es suave a trozos. Observe que una función escalonada es suave
a trozos.
Recalcamos que si f es suave a trozos, entonces para todo t ∈ [−π, π], los lı́mites laterales
f+ (t) = lı́mh→0+ f (t + h) y f− (t) = lı́mh→0− f (t + h) ası́ cómo las derivadas a izquierda
f−′ (t) = lı́mh→0− [f (t + h) − f− (t)]/h y a derecha f+′ (t) = lı́mh→0+ [f (t + h) − f+ (t)]/h,
existen y son finitas. Los valores especı́ficos de f en los puntos tk , k = 0, 1, 2, · · · , n + 1,
son irrelevantes en nuestras consideraciones.

El resultado general de convergencia puntual de la serie de Fourier de una función


suave a trozos es el siguiente. La demostración nos ocupará el resto de este apartado.

Teorema 7 Sea f : [−π, π] → R suave a trozos. Para todo t ∈ [−π, π],

f+ (t) + f− (t)
lı́m fN (t) = .
N →∞ 2
Lema 4 Si f : [a, b] → R es suave a trozos entonces para todo c, d con a ≤ c < d ≤ b
Z d
lı́m f (t)eiλt dt = 0
|λ|→∞ c

uniformemente en (c, d).

Demostración: Sean {tk : k = 0, 1, 2, · · · , n + 1} los puntos especiales de f . Sea


Z d
φ(λ; c, d) = f (t)eiλt dt .
c

Se tiene n Z
X tk+1
φ(λ; c, d) = f (k) (t)eiλt dt ,
k=0 tk

donde 
 f (t) , si tk < t < tk+1
f (k) (t) = f+ (tk ) , si t = tk , tk ≤ ttk+1 ,
f− (tk+1 , sit = tk+1

25
que es continuamente diferenciable. Para cada intervalo [tk , tk+1 ] podemos integrar por
partes para λ ̸= 0
Z tk+1
f− (tk+1 )eiλtk+1 − f+ (tk )eiλtk i tk+1
Z
(k) iλt
f (t)e dt = + (f (k))′ (t)eiλt dt .
tk iλ λ tk

Ya que f (k) es continuamente diferenciable

pk := sup |f (k) (t)| , qk := sup |(f (k) )′ (t)| , k + 0, 1, · · · , n ,


t∈[tk ,tk+1 ] t∈[tk ,tk+1 ]

son finitos y con p := máx{p1 , p2 , · · · , pn } y q := máx{q1 , q2 , · · · , qn }, obtenemos


Z tk+1
|f− (tk+1 )| + |f+ (tk )| qk (tk+1 − tk ) 2p + q(b − a)
| f (k) (t)eiλt dt| ≤= + ≤ .
tk |λ| |λ| |λ|

Entonces
(n + 1)[2p + q(b − a)]
|φ(λ; c, d)| ≤ .
|λ|

Proposición 3.3 Si f : [a, b] → R es continua a trozos y ϵ > 0 entonces existe una


función suave a trozos g : [a, b] → R tal que

|f (t) − g(t)| ≤ ϵ

para todo t ∈ [a, b] que no es punto especial de f .


Demostración: Tratamos primero el caso particular en el cual f es continua en el intervalo
[a, b]. En ese caso, f es uniformemente continua (Cápitulo 4 de W. Rudin; loc. cit.) y dado
ϵ > 0 hay δ > 0 tal que |f (t) − f (s)| ≤ ϵ si |t − s| ≤ δ. Sean tk := a + 2kδ, k ∈ N ∪ {0};
hay n ∈ N tal que tn < b y tn+1 ≥ b. Conviniendo que tn+1 = b, sean sk = (tk+1 + tk )/2,
k = 0, 1, 2, · · · , n. Para todo t ∈ [tk+1 , tk ] se tiene |t − sk | ≤ δ y por ende |f (t) − f (sk )| ≤ ϵ.
Entonces la función
n−1
X
g= f (sk )Ξ[tk ,tk+1 ) + f (sn )Ξ[tn ,b]
k=0

es escalonada y por ende suave a trozos. Además, para todo t ∈ [a, b]

|f (t) − g(t)| ≤ ϵ .

Sea f continua a trozos y ϵ > 0. Sean {tk : k = 1, 2, · · · , n} los puntos especiales asociados
a f . Para cada k = 0, 1, 2, · · · , n considere la restricción de f al intervalo (tk , tk+1 ). Los
lı́mites de f en tk desde la derecha y en tk+1 desde la izquierda existen y definen una
función continua en [tk , tk+1 ] que coincide con f salvo posiblemente en los extremos. Si

26
gk denota la función escalonada definida en [tk , tk+1 ] construida en la primera parte se
tiene |f (t) − gk (t)|ϵ para todo t ∈ (tk , tk+1 ). Si definimos g concatenando las funciones gk
fuera de los puntos especiales y definimos g en los puntos especiales como más le plazca
(por ejemplo usando los valores f (tk )) obtenemos una función escalonada que satisface:
|f (t) − g(t)| ≤ ϵ para todo t que no es un punto especial. ■

El siguiente –una versión del Lema de Riemann-Lebesgue– será fundamental.

Teorema 8 Si f : [a, b] → R es continua a trozos entonces


Z b
lı́m f (t)eiλt dt = 0 .
|λ|→∞ a

A fortiori:
Z b Z b
lı́m f (t) sen(λt) dt = 0 , lı́m f (t) cos(λt) dt = 0 .
|λ|→∞ a |λ|→∞ a

Demostración: Dado ϵ > 0, hay una función continua a trozos g tal que |f (t) − g(t)| ≤
ϵ/(2(b − a)) para todo t ∈ [a, b] que no es punto especial de f y hay λo > 0 tal que
Z b
| g(t)eiλt dt| ≤ ϵ/2 ,
a

para todo λ con |λ| ≥ λo . Entonces


Z b Z b Z b
iλt iλt
| f (t)e dt| ≤ |[f (t) − g(t)]e | dt + | g(t)eiλt dt|
a a a

n Z
X tk+1
≤ |[f (t) − g(t)]eiλt | dt + ϵ/2 ≤ ϵ ,
k=0 tk

para todo λ con |λ| ≥ λo . ■

Demostración del Teorema 7: Fı́jese t ∈ [−π, π]. Por (31) y (32),


Z π
f+ (t) + f− (t) f+ (t) + f− (t) −1
− fN (t) = − (2π) f (x + t)DN (x) dx
2 2 −π
Z π Z 0
−1 −1
= (2π) [f+ (t) − f (x + t)]DN (x) dx + (2π) [f− (t) − f (x + t)]DN (x) dx ;
0 −π

donde el valor f (x+t) es aquel determinado por la extensión 2π-periódica de f . La función


[−π, π] ∋ x 7→ f (x + t) es suave a trozos con puntos especiales xk = tk − t ( mód 2π),

27
k = 0, 1, 2, · · · , n + 1, y en cada uno de estos xk existen los lı́mites laterales y las derivadas
laterales. Ya que
  
f+ (t) − f (t + x) f+ (t) − f (t + x) x
lı́m = lı́m+ = −2f+′ (t) ,
x→0+ sen(x/2) x→0 x sen(x/2)
f− (t)−f (t+x)
y análogamente lı́mx→0− sen(x/2)
= −2f−′ (t), las funciones

f+ (t) − f (t + x)
gt (x) := , 0≤x≤π,
sen(x/2)
y
f− (t) − f (t + x)
ht (x) := , −π ≤ x ≤ 0 ,
sen(x/2)
son continuas a trozos y se tiene
Z π Z π
−1 −1
(2π) [f+ (t) − f (x + t)]DN (x) = (2π) gt (x) sen((2N + 1)x/2) dx ,
0 0
Z 0 Z 0
−1 −1
(2π) [f− (t) − f (x + t)]DN (x) = (2π) ht (x) sen((2N + 1)x/2) dx .
−π −π
Por el Teorema 8, ambas integrales convergen a cero para N → ∞. ■

Teorema 9 Si f tiene derivada continua en [−π, π], y f (−π) = f (π), entonces

lı́m fN (t) = f (t)


N →∞

uniformemente en t ∈ [−π, π].

Demostración: Usando la relación fb(n) = fb′ (n)/(in) para n ̸= 0, tenemos


X X
(33) |fb(n)| = |fb(0)| + |n|−1 |fb′ (n)| .
|n|≤N 1≤|n|≤N

Pero aplicando la desigualdad de Schwarz en R2N a los vectores

(1, 1/2, 1/3, · · · , 1/N, 1, 1/2, · · · , 1/N )

y
(fb′ (1), fb′ (2), · · · , fb′ (N ), fb′ (−1), fb′ (−2), · · · , fb′ (−N )) ,
obtenemos v
u N s X
X u X
−1 b′
|n| |f (n)| ≤ 2
t 2
(1/n ) |fb′ (n)|2 .
1≤|n|≤N n=1 1≤|n|≤N

28
q
El segundo factor es igual a ∥(f ′ )N ∥22 − |fb′ (0)|2 y por ende menor o igual a ∥(f ′ )N ∥2 .
Ya que f ′ es continua, es de modulo cuadrado integrable con lo que ∥f ′ ∥2 es finito y la
desigualdad de Bessel nos da
s X
|fb′ (n)|2 ≤ ∥f ′ ∥2 .
1≤|n|≤N

Para el primer factor, ya que la serie N 2


P
n=1 1/n es convergente (vea Apéndice D; sea S
su suma), obtenemos v
u N
u X √
t2 (1/n2 ) ≤ 2S .
n=1

Luego, volviendo a (33),


X p
|fb(n)| ≤ |fb(0)| + 2S∥f ′ ∥2 .
|n|≤N
P
El miembro derecho es independiente de N . La sucesión |n|≤N |f (n)| es creciente y
b
acotada y por ende converge. De aquı́ obtenemos, por ejemplo usando el criterio de con-
vergencia uniforme de Weierstraß, que fN converge uniformemente en t a una función g
que es continua. Falta verificar que g = f . Ya que ⟨en , fN ⟩ = fb(n) si N ≥ |n|, tenemos
(34) fb(n) = lı́m ⟨en , fN ⟩
N →∞

Pero, ⟨en , g⟩ = gb(n) está bien definido para todo n ∈ Z, y por convergencia uniforme de
fN a g, dado ϵ > 0, podemos elegir No tal que para todo N ≥ No tengamos |fN (t)−g(t)| ≤
2πϵ, t ∈ [−π, π]. Luego, para tales N ,
Z π
−1
|⟨en , fN ⟩ − gb(n)| ≤ (2π) |fN (t) − g(t)| dt ≤ ϵ .
−π

Lo que demuestra que lı́mN →∞ ⟨en , fN ⟩ = gb(n), y entonces con (34),


fb(n) = gb(n) , ∀ n ∈ Z .
La demostración se completa usando el Corolario 3.5.2 a partir de la continuidad de f y
de g. ■

3.4.3. Otros criterios de convergencia puntual.


En el teorema de convergencia puntual para funciones suaves a trozos las hipótesis
pueden relajarse en varias direcciones. Una función f definida en [−π, π] satisface las
condiciones de Dirichlet si es continua a trozos y en los intervalos de continuidad tiene
un número finito de puntos extremales. En ese caso, f es de módulo integrable (13) y
de módulo cuadrado integrable (19) y por ende los coeficientes de Fourier de f están
definidos. Se tiene el siguiente resultado debido a Dirichlet:

29
Teorema 10 (Dirichlet) Si f satisface las condiciones de Dirichlet entonces
f+ (t) + f− (t)
lı́m fN (t) = , t ∈ [−π, π] .
N →∞ 2
En particular, la serie de Fourier converge a f en todo punto donde f es continua.

Hay varias variantes que modifican las condiciones de Dirichlet (hipótesis del Teorema
de Dirichlet). Se pueden considerar finitas discontinuidades infinitas pero la función debe
ser de módulo integrable en ellas. Se puede dispensar con la continuidad reemplazando
por acotación en un número finito de sub-intervalos donde la función es monótonaxiv .
Se puede eliminar la condición de que f tiene finitos puntos extremales pero entonces
la convergencia al promedio de los lı́mites laterales es allı́ donde las derivadas laterales
de derecha e izquierda existen; al respecto ver el libro de Churchill y Brown citado en
la bibliografı́a. Como ejemplo incluimos el criterio de convergencia debido a C. Jordan
(1881) que se basa en la noción de “variación acotada”. f a valores reales definida en el
intervalo [a, b] es de variación acotada si
P −1
nX
sup |f (xj+1 ) − f (xj )|
P ∈P
j=0

es finito. El supremo se toma sobre las particiones finitas P = {xo , x1 , · · · , xnP } del
intervalo con a = xo < x1 < x2 < · · · < xnP = b.
Si f es diferenciable con derivada integrable sobre [a, b] entonces es de variación acotada.
El criterio mencionado es:
Teorema 11 (Jordan) Si f es de variación acotada en un entorno de t entonces
f+ (t) + f− (t)
lı́m fN (t) = .
N →∞ 2
Otro criterio se debe a U. Dini.
Teorema 12 (Dini) Si para t hay δ > 0 tal que
|f (t + x) − f (t)|
Z
dx
{x: |x|<δ} |x|
es finito entonces lı́mN →∞ fN (t) = f (t).
Obsérvese aquı́ que si f satisface una condición de Lipschitz |f (t + x) − f (t)| ≤ |t|p C en
un entorno de t con p > 1, entonces se satisface la hipótesis del criterio de Dini.

Por último, como ya hemos mencionado en la página 17, una función continua no tiene
porque cumplir con alguna de las hipótesis de los criterios de Dirichlet, Jordan o Dini.
xiv
Esto lleva a pedir que la función f sea de variación acotada. Véase al respecto el libro de Cars-
law (Introduction to the Theory of Fourier’s Series and Integrals, Dover, New York 1950); el libro de
Titchmarsch y el libro de Zygmund citados en la bibliografı́a.

30
4. Bibliografı́a
1. R.V. Churchill, y J.W. Brown: Series de Fourier y Problemas de Contorno, Ediciones
del Castillo, Madrid 1966.

2. M.L. Boas: Mathematical Methods in the Physical Sciences, J. Wiley & Sons, New
York, 1983. Capı́tulo 7.

3. E.B. Saff, and A.D. Snider: Fundamentals of Complex Analysis for Mathematics,
Science and Engineering, Prentice Hall, Upper Saddle River, 1993.

Los tres discuten aplicaciones a problemas de la fı́sica.

Entre los muchı́simos libros que profundizan matemáticamente sobre series de Fourier
se pueden consultar algunos clásicos

4. G.P. Tolstov: Fourier Series, Dover, New York 1976.

5. C. Lanczos: Discourse on Fourier Series, Oliver & Boyd, Edinburgh 1966.

6. E.C. Titchmarsh: The Theory of Functions, Oxford University Press, Oxford 1939.

7. A. Zygmund: Trigonometric series, Vol. I, II, Cambridge University Press, Cambrid-


ge, 2002 (third edition).

Un tratamientos más moderno, y muchı́simo más avanzado de lo que se balbuceo aquı́,


es:

8. R.E. Edwards: Fourier series : A Modern introduction, Vol. I, Springer, New York,
1979.

Para los interesados en explorar como sigue la historia desde las series de Fourier y
la transformada de Fourier hasta el análisis armónico de grupos abelianos (localmente
compactos) recomiendo:

9. A. Deitmar: A first course in harmonic analysis. Springer-Verlag, New York 2005


(second edition).

10. Y. Katznelson: An introduction to harmonic analysis, Dover Publications Inc., New


York 1976.

A. Funciones de módulo cuadrado integrable según


Riemann
Consideremos el conjunto L2o de las funciones f definidas en [−π, π] con valores
reales/complejos tales que |f (x)|2 sea integrable según Riemann. Cuando f es continua,

31
su módulo cuadrado es continuo e integrable con lo cual L2c está contenido en L2o . Dadas
f, g ∈ L2o , tenemos
Z π Z π
2 2 2
∥f ∥2 := |f (x)| dx , ∥g∥2 := |g(x)|2 dx ,
−π −π

que son finitos y, ya que (|f (x)| + |g(x)|)2 ≥ 0, obtenemos

1
|f (x)|2 + |g(x)|2 ;

|f (x)g(x)| ≤
2
en consecuencia |f (x)| |g(x)| es integrable según Riemann y
π π
∥f ∥22 + ∥g∥22
Z Z
| f (x)g(x) dx| ≤ |f (x)g(x)| dx ≤ .
−π −π 2

que garantiza que – ver (24) –


Z π
−1
⟨f, g⟩ := (2π) f (x) g(x) dx
−π

está bien definido. Además, se tiene la desigualdad de Hölder


Z π
∥f ∥2 ∥g∥2 π |f (x)|2 |g(x)|2
Z  
|f (x)g(x)| dx ≤ + dx = ∥f ∥2 ∥g∥2 ,
−π 2 −π ∥f ∥22 ∥g∥22

que se obtiene reemplazando en el argumento de recién a |f (x)| (resp. |g(x)|) por |f (x)|/
∥f ∥2 (resp. |g(x)|/∥g∥2 cuando ∥f ∥ =
̸ 0 ̸= ∥g∥.

Ahora, el mapa (f, g) 7→ ⟨f, g⟩ es lineal en g, conjugado lineal en f , satisface ⟨f, g⟩ =


⟨g, f ⟩ y ⟨f, f ⟩ ≥ 0; propiedades que caracterizan una forma sesquilineal hermı́tica positiva
semi-definida. Se tiene entonces la desigualdad de Cauchy-Schwarzxv que demostramos al
final del apéndice.

(35) |⟨f, g⟩| ≤ ∥f ∥2 ∥g∥2 ,

la desigualdad del triánguloxvi (aplique la desigualdad de Cauchy-Schwarz a ∥f + g∥22 =


∥f |22 + ∥g|22 + ⟨f, g⟩ + ⟨g, f ⟩)

(36) |∥f ∥2 − ∥g∥2 | ≤ ∥f + g∥2 ≤ ∥f ∥2 + ∥g∥2

y además
∥f ∥2 = 0 si y sólo si ⟨f, g⟩ = 0 para todo g ∈ L2o .
xv
Que extiende la desigualdad de Hölder a casos donde ∥f ∥2 o ∥g∥2 = 0.
xvi
Como consecuencia L2o es un espacio vectorial real/complejo.

32
Esta última propiedad garantiza que N := {f ∈ L2o : ∥f ∥2 = 0} es un subespacio. La
relación
f ∼ g si y sólo si ∥f − g∥2 = 0 ,
es una relación de equivalencia y podemos transferir la estructura de espacio vectorial a
las clases de equivalencia. En particular, si [f ] denota la clase de equivalencia de f ∈ L2o ,
i.e., {h ∈ L2o : f ∼ h}, entonces
⟨[f ], [g]⟩ := ⟨f, g⟩
está bien definido ya que si f ∼ h y g ∼ k,

⟨h, k⟩ = ⟨h − f + f, k⟩ = ⟨f, k⟩ = ⟨f, k − g + g⟩ = ⟨f, g⟩ .

Ahora, ⟨[f ], [f ]⟩ = 0 implica ∥f ∥2 = 0 de modo que f ∼ 0, y tenemos un producto escalar


sobre L2o = L2o \N . Identificando funciones de módulo cuadrado integrable según Riemann
si su diferencia tiene integral nula, obtenemos un espacio vectorial real/complejo con pro-
ducto escalar y norma correspondiente. Este espacio no es completo, hay sucesiones de
Cauchy en L2o que no son convergentes. Para remediar esto se puede completar el espacio
obteniendo un ente abstracto (espacio vectorial de sucesiones de Cauchy identificando
sucesiones que difieren en una sucesión de Cauchy nula). La teorı́a de integración de Le-
besgue evita estas abstracciones y obtiene la completación de L2o considerando funciones
Lebesgue-medibles de módulo cuadrado integrable (e identificando nuevamente funciones
cuya diferencia tiene módulo cuadrado integrable a cero).

Si en la desigualdad de Cauchy-Schwarz o de Hölder tomamos g(x) ≡ 1 (que es de


módulo cuadrado integrable con ∥g∥2 = 1), obtenemos
Z π
−1
∥f ∥1 = (2π) |f (x)| dx = ⟨|f |, g⟩ ≤ ∥f ∥2
−π

de modo que si f es de módulo cuadrado integrable entonces es de módulo integrable y


por ende integrablexvii .

Demostración de la desigualdad de Cauchy-Schwarz: Considere una forma sesquilineal


hermı́tica positiva semi-definida ⟨·, ·⟩ definida en V×V donde V es un espacio vectorial real
o complejo. O sea: ⟨v, w⟩ satisface todas las condiciones de un producto escalar (detalladas
p ⟨v, v⟩ = 0 no implica que v = 0 .
xviii
en el apartado 3.3) salvo que
Para v ∈ V sea ∥v∥2 := ⟨v, v⟩ que es un número real no negativo. Entonces vale el
Teorema de Pitagoras ∥v + w∥22 = ∥v∥22 + ∥w∥22 si ⟨v, w⟩ = 0. En efecto

∥v + w∥22 = ⟨v + w, v + w⟩ = ⟨v, v⟩ + ⟨w, w⟩ + ⟨v, w⟩ + ⟨w, v⟩

= ∥v∥22 + ∥w∥22 + 2ℜ⟨v, w⟩ .


Rπ Rπ Rπ
xvii
Por lo tanto, si f ∼ g entonces −π |f (x) − g(x)| dx = 0 y por ende −π f (x) dx = −π g(x) dx.
xviii
El caso de funciones de módulo cuadrado integrables según Riemann es un ejemplo.

33
̸ 0, entonces con u := w − ∥v∥−2
Suponga que ∥v∥ = 2 ⟨v, w⟩ v, ⟨u, v⟩ = 0 y por el teorema
de Pitagoras

⟨v, w⟩ 2 |⟨v, w⟩|2 |⟨v, w⟩|2


∥w∥22 = ∥u + v∥ = ∥u∥ 2
+ ≥ ,
∥v∥22 2 2
∥v∥22 ∥v∥22

que demuestra la desigualdad cuando ∥v∥2 ̸= 0.


Si ∥v∥2 = 0, entonces para todo escalar z (real o complejo según corresponda) se tiene
0 ≤ ⟨w + zv, w + zv⟩ = ∥w∥22 + 2ℜ(z⟨w, v⟩); o lo que es lo mismo

∥w∥22
ℜ(z)ℜ(⟨w, v⟩) − ℑ(z)ℑ(⟨w, v⟩) ≥ − , para todo z .
2
Tomando z = α real, R ∋ α 7→ αℜ(⟨w, v⟩) es una recta y si la pendiente no se anula no
se puede tener αℜ(⟨w, v⟩) ≥ β para todo α, cualquiera sea β ∈ R. El mismo argumento
aplicado en el caso complejo tomando z = iα con α ∈ R nos entrega que ℑ(⟨w, v⟩) = 0.
Por lo tanto ⟨w, v⟩ = 0, y la desigualdad de Cauchy-Schwarz se cumple con igualdad
trivialmente. ■

B. Fórmulas generales para intervalos arbitrarios.


Si f está definida en el intervalo finito [a, b] (b > a) de largo L := b−a , los coeficientes
de Fourier son los números

1 b
Z  

f (n) :=
b exp −in t f (t) dt , n ∈ Z .
L a L

La serie de Fourier (formal) correspondiente es


 
X 2π
fb(n) exp in t .
n∈Z
L

Si f toma valores reales esta serie se escribe también como


∞     
ao X 2π 2π
+ an cos n t + bn sin n t ,
2 n=1
L L

con
b
2 b
Z   Z  
2 2π 2π
an = f (t) cos n t dt ; bn = f (t) sin n t dt .
L a L L a L
Observe que si f es periódica de perı́odo L entonces las integrales que expresan a los
coeficientes fb(n), an y bn son independientes del intervalo donde se integra siempre que
este tenga largo L.

34
R c+L
Lema 5 Si φ definida en R es L-periódica entonces la integral c
φ(t) dt es indepen-
diente de c.

Demostración: Si φ es continua, la afirmación se obtiene derivando la integral respecto de


c y usando la periodicidad.
Sin suponer continuidad de φ, mostramos que cualquiera sea c, la integral es igual a la
integral con c = −L/2. Existe un único k ∈ Z de modo que −L/2 ≤ c + kL < L/2;
entonces Z L/2 Z c+kL
Z L/2
φ(t)dt = φ(t)dt + φ(t)dt .
−L/2 −L/2 c+kL

Pero, haciendo la substitución de variables s = t + L, y usando la periodicidad


Z c+kL Z c+(k+1)L Z c+(k+1)L
φ(t)dt = φ(s − L)ds = φ(s)ds ;
−L/2 L/2 L/2

de modo que
Z L/2 Z c+(k+1)L Z L/2 Z c+(k+1)L
φ(t)dt = φ(s)ds + φ(t)dt = φ(t)dt .
−L/2 L/2 c+kL c+kL

Haciendo la substitución s = t − kL y usando la periodicidad


Z c+(k+1)L Z c+L Z c+L
φ(t)dt = φ(s + kL)ds = φ(s)ds . ■
c+kL c c

C. Teoremas de aproximación
Teorema 13 (Teorema de Aproximación) Sea f es continua sobre el intervalo [−π, π] y
ϵ > 0.

1. existe un polinomio trigonométrico P tal que ∥f − P ∥2 ≤ ϵ.

2. si f (π) = f (−π), existe un polinomio trigonométrico P tal que |f (x) − P (x)| ≤ ϵ


para todo x ∈ [−π, π].

Demostración: Demostramos primero la segunda afirmación. Por la continuidad existe


δ > 0 tal que |f (t) − f (s)| ≤ ϵ/4 cuando |t − s| ≤ δ. Si 2π/δ es entero reemplace δ
por algo más chico tal que ese cociente no sea entero. Con to = −π, sea tk = to + kδ
para k = 1, 2, · · · , N − 1 donde N − 1 es el mayor número natural menor a 2π/δ; sea
tN = π. Entonces −π = to < t1 < t2 < · · · < tN = π es una partición del intervalo. Todo
t ∈ [−π, π] pertenece a exactamente uno de los intervalos [tk , tk+1 ) lo que nos permite
definir
f (tk+1 ) − f (tk )
g(t) = f (tk ) + (t − tk ) , tk ≤ t ≤ tk+1 , k = 0, 1, 2 · · · N − 1 .
δ
35
La construcción garantiza que g es continua y tiene derivada continua y constante en cada
uno de los intervalos (tk , tk +1) para k = 0, 1, 2, · · · , N −1. Además g(π) = f (π) = f (−π),
por lo tanto g satisface las hipótesis de la primera proposición y existe entonces K ∈ N
tal que |g(t) − gK (t)| ≤ ϵ/2 para todo t ∈ [−π, π]. Pero, para todo t se tiene t ∈ [tk , tk+1 )
con algún k y entonces

f (tk+1 ) − f (tk )
|f (t) − g(t)| = |f (t) − f (tk ) − (t − tk )|
δ
|f (tk+1 ) − f (tk )| |t − tk | ϵ ϵ
≤ |f (t) − f (tk )| + ≤ + = ϵ/2 ,
δ 4 4
ya que |t − tk | ≤ δ y |tk+1 − tk | = δ. Pero entonces
|f (t) − gK (t)| ≤ |f (t) − g(t)| + |g(t) − gK (t)| = ϵ .
Pasamos a la primera afirmación. Si f (−π) = f (π) entonces tomamos un polinomio
trigonométrico P tal que |f (x) − P (x)| ≤ ϵ2 . Entonces
Z π
2
∥f − P ∥2 = (1/2π) |f (t) − P (t)|2 dt ≤ ϵ2 .
−π

Si f (−π) ̸= f (π) sea C el máximo valor de |f (x)| en nuestro intervalo. Sea δ > 0 tal que
δ ≤ mı́n{πϵ2 /(8C 2 ), 2π}. Definamos

f (t) , −π ≤ t ≤ π − δ
h(t) := f (−π) .
f (π − δ) + δ (t − π + δ) , π − δ < t ≤ π
Claramente h es continua y satisface h(π) = h(−π) de modo que apelando a la segunda
afirmación, hay un polinomio trigonométrico con ∥h − P ∥2 ≤ ϵ/2. Estimamos
Z π Z π
2 2
∥f − h∥2 = (1/2π) |f (t) − h(t)| dt = (1/2π) |f (t) − h(t)|2 dt .
−π π−δ

Ahora, en el intervalo [π−δ, π], h es el segmento de recta que une los puntos (π−δ, f (π−δ))
con (π, f (−π)) y se tiene f (−π) ≤ h(t) ≤ f (π − δ) o bien f (π − δ) ≤ h(t) ≤ f (−π) y
en todo caso −C ≤ h(t) ≤ C o sea: |h(t)| ≤ C. Por lo tanto, en este intervalo, usando la
desigualdad
(x + y)2 ≤ 2x2 + 2y 2 ⇐⇒ (x − y)2 ≥ 0
valida para reales x, y, obtenemos
|f (t) − h(t)|2 ≤ 2|f (t)|2 + 2|h(t)|2 ≤ 4C 2 .
Entonces
∥f − h∥22 ≤ 4C 2 δ/(2π) ≤ ϵ2 /4 ;
de modo que
∥f − P ∥2 ≤ ∥f − h∥2 + ∥h − P ∥2 ≤ ϵ .

36
P∞ 2
D. Sumando la serie k=1 cos(2πkx)/k
Se tiene
N N N  
X
2
X 1 X 1 1 1
1/k ≤ 1 + =1+ − =1+1− <2.
k=1 k=2
k(k − 1) k=2
k − 1 k N
P∞
Luego, la serie k=1 1/k 2 es convergente ya que las sumas parciales crecen y están acotadas
por 2. Entonces |cos(2πkx)| ≤ 1 implica que nuestra serie converge absolutamente y
uniformemente a una función continua ξ

X cos(2πkx)
= ξ(x) , x ∈ R .
k=1
k2

Y nuestra serie es la serie de Fourier de la función continua ξ que es periódica de perı́odo


1. En virtud de la convergencia uniforme la serie puede integrarse término a término
(Teorema 4) obteniéndose
b N
sen(2πka) − sen(2πkb)
Z X
ξ(x) dx = (2π)−1 lı́m .
a N →∞
k=1
k3

Si derivamos término término nuestra serie obtenemos



X sen(2πkx)
−2π .
k=1
k

La idea es demostrar primeramente la convergencia de esta última seriexix . Por la perio-


dicidad, ξ está determinada por sus valores en el intervalo [0, 1].

Tomando la parte real de la fórmula del Lema 3, página 23, se obtiene


m
X sen((2m + 1)πx) 1
(37) cos(2πkx) = − , 0<x<1.
k=1
2 sen(πx) 2

Por otro lado


Z x
sen(2πkx)
(38) cos(2πkt) dt = , x ∈ [0, 1] .
1/2 2πk

Entonces, para 0 < x < 1,


N N Z N
!
x Z x
X sen(2πkx) (38) X X
= 2π cos(2πkt) dt = 2π cos(2πkt) dt
k=1
k k=1 1/2 1/2 k=1

xix
Seguimos la presentación del libro de A. Deitmar citado en la bibliografı́a

37
Z x     Z x
(37) sen((2N + 1)πt) 1 sen((2N + 1)πt)
= π − 1 dt = π − x + 2π dt .
1/2 sen(πt) 2 1/2 2 sen(πt)
Para continuar analizamos la integral del segundo sumando
Z x
sen((2N + 1)πt)
(39) ηN (x) := dt , 0 < x < 1 .
1/2 sen(πt)

Dado ρ real con 0 < ρ < 1/2, tenemos [ρ, 1 − ρ] ⊂ (0, 1) y la función [ρ, 1 − ρ] ∋
x 7→ f (x) = 1/ sen(πx) es continuamente diferenciable. Aplicando el Lema de Riemann-
Lebesgue (por ejemplo el Lema 4) a ηN (x) obtenemos que lı́mN →∞ ηN (x) = 0 uniforme-
mente para x ∈ [ρ, 1 − ρ]. Luego
N  
X sen(2πkx) 1
=π −x .
k=1
k 2

Pero entonces por el Teorema 3,




X sen(2πkx)
ξ (x) = −2π = π 2 (2x − 1) , ρ ≤ x ≤ 1 − ρ ,
k=1
k

y por ende
ξ(x) = π 2 (x2 − x + γ)
con una constante γ, siempre para ρ ≤ x ≤ 1 − ρ. Ya que ρ con 0 < ρ < 1/2 es arbitrario,
obtenemos ξ(x) = π 2 (x2 − x + γ) en (0, 1) y la continuidad de ξ extiende esta expresión
a [0, 1].
Para determinar
R1 el valor de γ usamos la fórmula de integración obtenida de la cual ex-
traemos 0 ξ(t) dt = 0; luego
Z 1 Z 1  
2 2 1 2
0= ξ(t) dt = π (x − x + γ) dx = π − + γ ,
0 0 6

de donde γ = 1/6.
Ya que para todo x ∈ R existe un único entero nx tal que x = nx + t con t ∈ [0, 1] (nx es
el mayor entero menor o igual a x) y ξ es periódica de perı́odo 1 se tiene

ξ(x) = ξ(x − nx ) = π 2 ((x − nx )2 − (x − nx ) + γ) ;

o, lo que es lo mismo

ξ(x) = π 2 ((x − n)2 − (x − n) + γ) , n ≤ x ≤ n + 1 , n ∈ Z .

38

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