Seminario Filosofía
Unidad 2: Las fuentes primarias y secundarias nos ayudan a comprender los problemas filosóficos.
Objetivo: Sintetizar ideas centrales a partir de conceptos clave. Tomar una postura razonada frente al tema
Nota: El siguiente artículo se enmarca en el contexto de preparación para trabajo evaluado final del 1er semestre del Seminario de
Filosofía. Favor de NO PERDER EL DOCUMENTO.
Actividad: Lea atentamente el siguiente texto, extracto de El Utilitarismo de John Stuart Mill. Posteriormente, reunidos en grupos de
trabajo, realiza las actividades propuestas.
CAPÍTULO II
¿QUÉ ES EL UTILITARISMO?
I.- [Primeras aclaraciones: El utilitarismo plantea, como fundamento de la moral, la utilidad o la felicidad derivada de las
acciones, y no constituye una teoría ética ni excesivamente austera ni demasiado voluptuosa.]
No merece más que un comentario de pasada, el despropósito, basado en la ignorancia, de suponer que aquellos que
defienden la utilidad como criterio de lo correcto y lo incorrecto utilizan el término en aquel sentido restringido y meramente
coloquial en el que la utilidad se opone al placer. Habrá que disculparse con los oponentes del utilitarismo por tan siquiera la
impresión que pudiera haberse dado momentáneamente de confundirlos con personas capaces de tal absurda y errónea
interpretación. Interpretación que, por lo demás, resulta de lo más sorprendente en la medida en que la acusación contraria, la de
vincular todo al placer, y ello también en la forma más burda del mismo, es otra de las que habitualmente se hacen al utilitarismo.
Como ha sido atinadamente señalado por un autor perspicaz, el mismo tipo de personas denuncian esta teoría como
“impracticablemente austera cuando la palabra ‘utilidad’ precede a la palabra ‘placer’, y como demasiado voluptuosa en la práctica,
cuando la palabra placer precede a la palabra 'utilidad'”. Quienes saben algo del asunto están enterados de que todos los autores,
desde Epicuro hasta Bentham, que mantuvieron la teoría de la utilidad, entendían por ella no algo que ha de contraponerse al placer,
sino el propio placer junto con la liberación del dolor y que, en lugar de oponer lo útil a lo agradable o a lo ornamental, han declarado
siempre que lo útil significa, entre otras, estas cosas.
Con todo, la masa común, incluyendo la masa de escritores no sólo de los diarios y los periódicos sino de libros de peso y
pretensiones, están cometiendo continuamente este trivial error. Habiéndose apoderado de la palabra “utilitarista”, pero sin saber nada
de la misma sino como suena, habitualmente expresan mediante ella el rechazo o el olvido del placer en alguna de sus formas: de la
belleza, el ornato o la diversión. Por lo demás, no sólo se utiliza erróneamente este término por motivos de ignorancia, a modo de
censura, sino, en ocasiones, de forma elogiosa, como si implicase superioridad respecto a la frivolidad y los meros placeres del
momento. Y este uso viciado es el único en el que la palabra es popularmente conocida y aquel a partir del cual la nueva generación
está adquiriendo su única noción acerca de su significado. Quienes introdujeron la palabra, pero durante muchos años la descartaron
como una apelación distintiva, es posible que se sientan obligados a recuperarla si al hacerlo esperan contribuir de algún modo a
rescatarla de su completa degradación. El credo que acepta como fundamento de la moral la Utilidad, o el Principio de la mayor
Felicidad, mantiene que las acciones son correctas en la medida en que tienden a promover la felicidad, incorrectas en cuanto tienden
a producir lo contrario a la felicidad. Por felicidad se entiende el placer y la ausencia de dolor; por infelicidad el dolor y la falta de
placer. Para ofrecer una idea clara del criterio moral que esta teoría establece, es necesario indicar mucho más: en particular, qué
cosas incluye en las ideas de dolor y de placer, y en qué medida es ésta una cuestión a debatir. Pero estas explicaciones
suplementarias no afectan a la teoría de la vida sobre la que se funda esta teoría de la moralidad, a saber, que el placer y la exención
del sufrimiento son las únicas cosas deseables como fines; y que todas las cosas deseables (que son tan numerosas en el proyecto
utilitarista como en cualquier otro) son deseables ya bien por el placer inherente a ellas mismas, o como medios para la promoción
del placer y la evitación del dolor.
II.- [El utilitarismo distingue entre diferentes tipos de placeres y da preferencia a los mentales sobre los corporales,
por lo tanto, no puede ser calificado de indigno o despreciable.]
Ahora bien, tal teoría de la vida provoca en muchas mentes, y entre ellas en algunas de las más estimables en sentimientos y
objetivos, un fuerte desagrado. Suponer que la vida no posea (tal como ellos lo expresan) ninguna finalidad más elevada que el placer
–ningún objeto mejor y más noble de deseo y búsqueda– lo califican como totalmente despreciable y rastrero, como una doctrina
sólo digna de los puercos, a los que se asociaba a los seguidores de Epicuro en un principio, siendo, en algunas ocasiones, los
modernos defensores de esta doctrina igualmente víctimas de tan corteses comparaciones por parte de sus detractores alemanes,
franceses e ingleses.
Cuando se les atacaba de este modo, los epicúreos han contestado siempre que no son ellos, sino sus acusadores, los que
ofrecen una visión degradada de la naturaleza humana; ya que la acusación supone que los seres humanos no son capaces de
experimentar más placeres que los que puedan experimentar los puercos. Si esta suposición fuese cierta, la acusación no podría ser
desmentida, pero ya no sería un reproche, puesto que, si las fuentes del placer fueran exactamente iguales para los seres humanos y
para los cerdos, la regla de vida que fuera lo suficientemente buena para los unos sería lo suficientemente buena para los otros.
Resulta degradante la comparación de la vida epicúrea con la de las bestias precisamente porque los placeres de una bestia no
satisfacen la concepción de felicidad de un ser humano. Los seres humanos poseen facultades más elevadas que los apetitos animales
y, una vez que son conscientes de su existencia, no consideran como felicidad nada que no incluya la gratificación de aquellas
facultades. Desde luego que no considero que los epicúreos hayan derivado, en modo alguno, de forma irreprochable su teoría de lo
que se sigue de la aplicación del principio utilitarista. Para hacerlo de un modo adecuado, sería necesario incluir muchos elementos
estoicos, así como cristianos. Con todo, no existe ninguna teoría conocida de la vida epicúrea que no asigne a los placeres del
intelecto, de los sentimientos y de la imaginación, y de los sentimientos morales, un valor mucho más elevado en cuanto placeres
que a los de la pura sensación.
Debe admitirse, sin embargo, que los utilitaristas, en general, han basado la superioridad de los placeres mentales sobre los
corporales principalmente en la mayor persistencia, seguridad, menor costo, etc. de los primeros, es decir, en sus ventajas
circunstanciales más que en su naturaleza intrínseca. En todos estos puntos, los utilitaristas han demostrado satisfactoriamente lo que
defendían, pero bien podían haber adoptado la otra formulación, más elevada, por así decirlo, con total consistencia. Es del todo
compatible con el principio de utilidad el reconocer el hecho de que algunos tipos de placer son más deseables y valiosos que otros.
Sería absurdo que, mientras que al examinar todas las demás cosas se tiene en cuenta la calidad además de la cantidad, la estimación
de los placeres se supusiese que dependía tan sólo de la cantidad.
Si se me pregunta qué entiendo por diferencia de calidad en los placeres o qué hace a un placer más valioso que a otro,
simplemente en cuanto placer, a no ser que sea su mayor cantidad, sólo existe una única posible respuesta. De entre dos placeres, si
hay uno al que todos, o casi todos los que han experimentado ambos, conceden una decidida preferencia, independientemente de
todo sentimiento de obligación moral para preferirlo, ese es el placer más deseable. Si aquellos que están familiarizados con ambos
colocan a uno de los dos tan por encima del otro que lo prefiere, aun sabiendo que va acompañado de mayor cantidad de molestias, y
no lo cambiarían por cantidad alguna que pudieran experimentar del otro placer, está justificado que asignemos al goce preferido una
superioridad de calidad que exceda de tal modo al valor de la cantidad como para que ésta sea, en comparación, de muy poca
importancia.
Ahora bien, es un hecho incuestionable que quienes están igualmente familiarizados con ambas cosas y están igualmente
capacitados para apreciarlas y gozarlas, muestran realmente una preferencia máximamente destacada por el modo de existencia que
emplea las capacidades humanas más elevadas. Pocas criaturas humanas consentirían en transformarse en alguno de los animales
inferiores ante la promesa del más completo disfrute de los placeres de una bestia. Ningún ser humano inteligente admitiría
convertirse en un necio, ninguna persona culta querría ser un ignorante, ninguna persona con sentimientos y conciencia querría ser
egoísta y depravada, aun cuando se le persuadiera de que el necio, el ignorante o el sinvergüenza pudieran estar más satisfechos con
su suerte que ellos con la suya. No cederían aquello que poseen y los otros no, a cambio de la más completa satisfacción de todos los
deseos que poseen en común con estos otros. Si alguna vez imaginan que lo harían es en casos de desgracia tan extrema que, por
escapar de ella, cambiarían su suerte por cualquier otra, por muy despreciable que resultase a sus propios ojos. Un ser con facultades
superiores necesita más para sentirse feliz, probablemente está sujeto a sufrimientos más agudos, y ciertamente los experimenta en
mayor número de ocasiones que un tipo inferior. Sin embargo, a pesar de estos riesgos, nunca puede desear de corazón hundirse en lo
que él considera que es un grado más bajo de existencia.
IV.- [El criterio de la moralidad lo constituyen las reglas que aseguran una existencia feliz, en la mayor medida, a todos los
seres humanos.]
Me he detenido en este punto por ser un elemento necesario para una concepción perfectamente adecuada de la Utilidad o
Felicidad considerada como la regla directriz de la conducta humana. Sin embargo, no constituye en modo alguno una condición
indispensable para la aceptación del criterio utilitarista, ya que tal criterio no lo constituye la mayor felicidad del propio agente, sino
de la mayor cantidad total de felicidad. Si puede haber alguna posible duda acerca de que una persona noble pueda ser más feliz a
causa de su nobleza, lo que sí no puede dudarse es de que hace más felices a los demás y que el mundo en general gana
inmensamente con ello. El utilitarismo, por consiguiente, sólo podría alcanzar sus objetivos mediante el cultivo general de la nobleza
de las personas, aun en el caso de que cada individuo sólo se beneficiase de la nobleza de los demás y la suya propia, por lo que a la
felicidad se refiere, contribuya a una clara reducción del beneficio. Pero la simple mención de algo tan absurdo como esto último
hace superflua su refutación.
Conforme al Principio de la Mayor Felicidad, tal como se explicó anteriormente, el fin último, con relación a la cual todas
las demás cosas son deseables (ya estemos considerando nuestro propio bien o el de los demás), es una existencia libre, en la medida
de lo posible, de dolor y tan rica como sea posible en goces, tanto por lo que respecta a la cantidad como a la calidad, constituyendo
el criterio de la calidad y la regla para compararla con la cantidad, la preferencia experimentada por aquellos que, en sus
oportunidades de experiencia (a lo que debe añadirse su hábito de auto-reflexión y auto-observación), están mejor dotados de los
medios que permiten la comparación. Puesto que dicho criterio es, de acuerdo con la opinión utilitarista, el fin de la acción humana,
también constituye necesariamente el criterio de la moralidad, que puede definirse, por consiguiente, como “las reglas y preceptos de
la conducta humana” mediante la observación de los cuales podrá asegurarse una existencia tal como se ha descrito, en la mayor
medida posible, a todos los hombres. Y no solo a ellos, sino, en tanto en cuanto la naturaleza de las cosas lo permita, a las criaturas
sentientes en su totalidad.
John Stuart Mill (1984), El utilitarismo
Seminario Filosofía
Unidad 2: Las fuentes primarias y secundarias nos ayudan a comprender los problemas filosóficos.
Trabajo Evaluado Final 1er Semestre Seminario Filosofía
Modalidad: Grupos de trabajo de hasta 5 integrantes.
Objetivo: Aplicar habilidades esenciales asociadas al Seminario (Sintetizar, Extraer ideas a partir de conceptos clave, Relacionar
ideas/contenidos con la temática del Seminario, Establecer y fundamentar opinión crítica y reflexiva sobre los temas abordados).
Recuerde que el trabajo evaluado final aborda además temática planteada en clases anteriores ("La filosofía del villano" Thanos /
"Maltusianismo").
Actividad: Reunidos los grupos establecidos, leer, comentar, sintetizar y extraer ideas de los textos seleccionados.
Responder a los siguientes desafíos solicitados.
(Coherente = 3 puntos / Medianamente Coherente = 2 puntos / Incoherente o No Responde = 0 a 1 punto /3x9 Total = 27 puntos).
Fecha de entrega: jueves 23 de Junio.
1. Explique qué es el utilitarismo, considerando los puntos I, II y IV.
2. Distinga y caracterice el placer mental y el placer corporal según el punto II. Luego señale qué tipo de placer persiguen los
utilitaristas.
3. Considerando el punto IV, aclare el principio de mayor felicidad y el criterio de moralidad.
4. Explique la comparación de la vida epicúrea con la de las bestias, considerando el contenido global del texto
5. ¿Qué relación podemos establecer entre la teoría complementaria clasificación de las necesidades "Pirámide de Maslow" y el
contenido global de los textos?
6. Realizar un contraste entre la acción llevada a cabo por Thanos y la idea de felicidad y bien planteada por John Stuart Mill
¿Podemos considerar al villano de Marvel un "utilitarista"? Fundamente.
7. "El fin justifica los medios" ¿tiene sentido esta célebre frase en el contexto de a) la acción realizada por Thanos y b) el
utilitarismo? Fundamente.
8. ¿En qué ayuda debatir sobre temas filosóficos? Fundamente.
9. Como grupo, establecer una opinión crítica y reflexiva que englobe los temas abordados durante este trabajo evaluado (mínimo
5 líneas).
Seminario Filosofía
Unidad 2: Las fuentes primarias y secundarias nos ayudan a comprender los problemas filosóficos.
Trabajo Evaluado Final 1er Semestre Seminario Filosofía
Modalidad: Grupos de trabajo de hasta 5 integrantes.
Objetivo: Aplicar habilidades esenciales asociadas al Seminario (Sintetizar, Extraer ideas a partir de conceptos clave, Relacionar
ideas/contenidos con la temática del Seminario, Establecer y fundamentar opinión crítica y reflexiva sobre los temas abordados).
Recuerde que el trabajo evaluado final aborda además temática planteada en clases anteriores ("La filosofía del villano" Thanos /
"Maltusianismo").
Actividad: Reunidos los grupos establecidos, leer, comentar, sintetizar y extraer ideas de los textos seleccionados.
Responder a los siguientes desafíos solicitados.
(Coherente = 3 puntos / Medianamente Coherente = 2 puntos / Incoherente o No Responde = 0 a 1 punto /3x9 Total = 27 puntos).
Fecha de entrega: jueves 23 de Junio.
1. Explique qué es el utilitarismo, considerando los puntos I, II y IV.
2. Distinga y caracterice el placer mental y el placer corporal según el punto II. Luego señale qué tipo de placer persiguen los
utilitaristas.
3. Considerando el punto IV, aclare el principio de mayor felicidad y el criterio de moralidad.
4. Explique la comparación de la vida epicúrea con la de las bestias, considerando el contenido global del texto
5. ¿Qué relación podemos establecer entre la teoría complementaria clasificación de las necesidades "Pirámide de Maslow" y el
contenido global de los textos?
6. Realizar un contraste entre la acción llevada a cabo por Thanos y la idea de felicidad y bien planteada por John Stuart Mill
¿Podemos considerar al villano de Marvel un "utilitarista"? Fundamente.
7. "El fin justifica los medios" ¿tiene sentido esta célebre frase en el contexto de a) la acción realizada por Thanos y b) el
utilitarismo? Fundamente.
8. ¿En qué ayuda debatir sobre temas filosóficos? Fundamente.
9. Como grupo, establecer una opinión crítica y reflexiva que englobe los temas abordados durante este trabajo evaluado (mínimo
5 líneas).