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Tutela por derecho a la salud y cuidador

El documento describe una acción de tutela presentada para proteger el derecho a la salud de una mujer de 87 años que requiere cuidados especiales debido a su estado de salud. La accionante solicita que la EPS asigne un cuidador domiciliario para su madre, debido a que su familia no puede brindar la atención que requiere. Se alega la violación de los derechos a la salud, vida e integridad personal.
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Tutela por derecho a la salud y cuidador

El documento describe una acción de tutela presentada para proteger el derecho a la salud de una mujer de 87 años que requiere cuidados especiales debido a su estado de salud. La accionante solicita que la EPS asigne un cuidador domiciliario para su madre, debido a que su familia no puede brindar la atención que requiere. Se alega la violación de los derechos a la salud, vida e integridad personal.
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SEÑOR

JUEZ CIVIL MUNICIPAL


(REPARTO)
E. S. D.

REF: Acción de Tutela para proteger el derecho a la


salud en conexidad con el derecho a la vida.
Accionante: Doris Alonso Lizarazo
Accionado: La Nueva EPS

DORIS ALONSO LIZARAZO, identificada como aparece al pie de mi firma,


actuando en nombre propio, invocando el artículo 86 de la Constitución Política,
acudo ante su Despacho para instaurar ACCIÓN DE TUTELA contra LA NUEVA
EPS, con el objeto de que se protejan p el amparo y protección de los derechos
fundamentales a la seguridad social, en conexidad con la vida, dignidad humana y
al mínimo vital. Para proteger los derechos constitucionales fundamentales que a
continuación enuncio y los cuales se fundamentan en los siguientes:

HECHOS:

1) Mi Madre MARÍA DE CARMEN LIZARAZO DÁVILA, mayor de edad,


domiciliada en la Diagonal 3 número 73 C – 67 Barrio Mandalay de la cuidad
Bogotá, nació el día de calenda 18 de Febrero de 1935, tiene 87 años, es
pensionada y se encuentra afiliada a la NUEVA E.P.S.
2) A partir del año 2016, presentó síntomas de demencia en la enfermedad de
alzheimer, secuelas de accidente cerebro vascular hemorragico,
dependencia funcional severa, incontinencia urinaria, incontinencia fecal,
fibroadenoma de mama derecha, afebril, mucosas húmedas, que se
caracteriza por el dolor permanente, debilidad y parestesias en el nervio
afectado,
3) El día de calenda 15 de abril de 2022, el diagnóstico anotado fue que se
encontraba sin signos de dificultad respiratoria, cifras tensionales en metas,
paciente con dependencia funcional, paciente con programación de visitas
en domiciliarias con formula de medicamentos crónicos y pañales, con
signo de alarma.
4) En el último semestre, ha tenido que ser hospitalizada alrededor de
oportunidades debido a sus problemas de salud.
5) La calificación Easterm cooperative oncology group (ecog) INCAPACIDAD
TOTAL no puede cuidar de si misma el 100% del tiempo encamada.
6) El estado funcional o desempeño físico, incapaz de auto cuidarse y requieren
cuidados especiales, susceptible de hospitalización avance rápido de
enfermedad, diagnóstico por el doctor BRANDON STEWART GÓMEZ .
7) A pesar del estado de salud que presenta por las patologías que sufre y las
complicaciones derivadas de las mismas, el servicio no ha sido otorgado por
parte de la EPS de mi madre accionada.
8) Mi madre MARÍA DE CARMEN LIZARAZO DÁVILA AVELLA tiene dos
hijos, incluida la suscrita, pero que a pesar del afecto que nos une, no
contamos con los recursos físicos ni materiales para brindarle una atención
adecuada a mi madre, ya que los mismos tenemos familias, por las cuales
deben responder, vivimos en residencias separadas y el estado de salud de
mi madre requiere cuidados especiales los cuales no le podemos brindar.
9) Conforme a lo anterior la NUEVA EPS debe proporcionar un cuidador,
obligación que no se ha cumplido, negándose a brindar los recursos
necesarios y que requiere el agenciado para su atención adecuada y digna
conforme a la gravedad de su estado de salud y conforme a las patologías
que esta padece.
10) El día de calenda 6 de abril de 2022 se radico un derecho de petición ante
la NUEVA EPS solicitando de asignación del cuidador domiciliario, donde
hasta la fecha no se obtenido respuesta alguna por parte la EPS operando
el silencio administrativo.

DERECHOS VULNERADOS

Estimo violado el derecho a la SALUD en conexidad con los derechos


fundamentales a la VIDA e INTEGRIDAD PERSONAL, consagrados en los
artículos 1, 11, 48 y 49 de la Constitución Política de Colombia de 1991.

PRETENSIONES

Con fundamento en los hechos relacionados, solicito al señor Juez disponer


y ordenar a favor de mi madre MARÍA DE CARMEN LIZARAZO DÁVILA
lo siguiente:
PRIMERO: Tutelar el derecho fundamental a la salud por conexidad con el
derecho fundamental a la vida en consecuencia.
SEGUNDO: Ordenar a la NUEVA EPS y/o quien corresponda, que
suministre el DEL SERVICIO DOMICILIARIO DE CUIDADOR O
ENFERMER@.

FUNDAMENTOS JURÍDICOS

Actuando en nombre de mi madre, acudo ante su Despacho para solicitar la


protección de los derechos mencionados anteriormente. Es preciso establecer que
la falta de cobertura de los procedimientos que necesito me sean suministrados por
la E.P.S. DEL SERVICIO DOMICILIARIO DE CUIDADOR O ENFERMER@ sean
suministrados por la E.P.S. en este momento debido a la enfermedad, que padece
mi madre que constituye una grave violación al derecho a la salud que
constitucionalmente me asiste, y a la calidad de vida, según ha determinado el
médico tratante lo que padece enfermedades de alzheimer, secuelas de accidente
cerebro vascular hemorragico, dependencia funcional severa, incontinencia
urinaria, incontinencia fecal, fibroadenoma de mama derecha, es paciente con
estado general , afebril, mucosas húmedas, que se caracteriza por el dolor
permanente, debilidad y parestesias en el nervio afectado, y la calificación Easterm
cooperative oncology group (ecog) INCAPACIDAD TOTAL no puede cuidar de sí
mismo el 100% del tiempo encamada, que si no es tratada de esta manera podría
ocasionar graves deterioros en la salud. El derecho a la salud es un derecho
constitucional y un servicio público a cargo del Estado y en favor de todos los
habitantes del territorio nacional. Sin embargo, vía jurisprudencial, se ha señalado
que se puede entender como derecho fundamental cuando busca protegerse por
su conexidad con un derecho fundamental. Cuando la negación al derecho a la
salud pone en riesgo el derecho fundamental a la vida, y a la vida en condiciones
dignas, se configura la posibilidad de reclamar vía acción de tutela la protección de
este derecho. En relación con la negación DEL SERVICIO DOMICILIARIO DE
CUIDADOR O ENFERMER@ que se encuentren y que amenace los derechos
constitucionales fundamentales a la vida, a la integridad personal o a la dignidad del
interesado,
DEL SERVICIO DOMICILIARIO DE CUIDADOR Y ENFERMERA
El artículo 15 de la Ley 1751 de 2015 que, como se refirió, reconoció a la salud
como derecho fundamental, dispuso que el Sistema garantizará el derecho
fundamental a la salud de todos los connacionales a través de la prestación de
servicios y tecnologías, estructurados sobre una concepción integral de la salud.
Precisamente, en derecho de tal garantía fundamental, la Resolución N° 5269 de
2017, que estableció el ahora denominado Plan de Beneficios en Salud en el cual
se contempla la atención médica domiciliaria como un servicio que debe ser
garantizado con cargo a la UPC, modalidad prevista como una alternativa a la
atención hospitalaria, que debe ser brindada por un profesional en servicios de
salud, previa orden del médico tratante. Asimismo, la jurisprudencia constitucional
ha reconocido la existencia de otro tipo de apoyos domiciliarios, como el caso del
cuidador, que aunque no constituyen estrictamente atención médica, refieren una
garantía de asistencia física y emocional para aquellos pacientes que, en virtud de
su estado de salud, requieren acompañamiento directo de una persona, teniendo
en cuenta su estado de dependencia. Al respecto, la Corte Constitucional ha
señalado las diferencias de las dos figuras.
Esta Corporación ha destacado que, en específico, el auxilio que se presta por
concepto de “servicio de enfermería” constituye una especie o clase de “atención
domiciliaria” que supone la asistencia de un profesional cuyos conocimientos
calificados resultan imprescindibles para la realización de determinados
procedimientos propios de las ciencias de la salud y que son necesarios para la
efectiva recuperación del paciente. De conformidad con esto, debe entenderse que
se trata de un servicio médico que debe ser específicamente ordenado por el galeno
tratante del afiliado y que su suministro depende de unos criterios técnicos-
científicos propios de la profesión que no pueden ser obviados por el juez
constitucional, por tratarse de una función que le resulta completamente ajena.
. En relación con la atención de cuidador, es decir, aquella que comporta el apoyo
físico y emocional que se debe brindar a las personas en condición de dependencia
para que puedan realizar las actividades básicas que por su condición de salud no
puede ejecutar de manera autónoma, se tiene que ésta no exige necesariamente
de los conocimientos calificados de un profesional en salud. Se destaca que en
cuanto el cuidador es un servicio que, en estricto sentido, no puede ser catalogado
como de médico, esta Corte ha entendido que, al menos en principio, debe ser
garantizado por el núcleo familiar del afiliado , se tiene que dada la importancia de
estas atenciones para la efectiva pervivencia el afiliado y que su ausencia
necesariamente implica una afectación de sus condiciones de salubridad y salud,
es necesario entender que se trata de un servicio indirectamente relacionado con
aquellos que pueden gravar al sistema de salud”. A pesar de lo anterior, también ha
precisado la alta Corporación que, eventualmente ,cuando la familia del paciente no
esté en condiciones de brindar el apoyo de cuidador requerido, se hace procedente
que dicha carga la asuma el estado, y entonces, para que brinde la asistencia
requerida. “No obstante, se considera que a la luz del tratamiento que esta Corte ha
otorgado a la atención de cuidador, resulta necesario concluir que, antes de tratarse
de una obligación o carga que deba asumir el Estado, se trata de atenciones que
son exigibles, en primer lugar, a los familiares de quienes las requieren. Ello, no solo
en virtud de los lazos de afecto que los unen sino también como producto de las
obligaciones que el principio de solidaridad conlleva e impone entre quienes
guardan ese tipo de vínculos. La familia, entendida como institución básica de la
sociedad, conlleva implícitas obligaciones y deberes especiales de protección y
socorro reciproco entre sus miembros, los cuales no pueden pretender
desconocerlos por motivos de conveniencia o practicidad. Es así como se ha
reconocido la existencia de eventos excepcionales en los que (i) existe certeza
sobre la necesidad del paciente de recibir cuidados especiales y (ii) en los que el
principal obligado a otorgar las atenciones de cuidado, esto es, el núcleo familiar,
se ve imposibilitado materialmente para otorgarlas y dicha situación termina por
trasladar la carga de asumirlas a la sociedad y al Estado. Se subraya que para
efectos de consolidar la “imposibilidad material” referida debe entenderse que el
núcleo familiar del paciente que requiere el servicio: (i) no cuenta ni con la capacidad
física de prestar las atenciones requeridas, ya sea por (a) falta de aptitud como
producto de la edad o de una enfermedad, o (b) debe suplir otras obligaciones
básicas para consigo mismo, como proveer los recursos económicos básicos de
subsistencia; (ii) resulta imposible brindar el entrenamiento o capacitación adecuado
a los parientes encargados del paciente; y (iii) carece de los recursos económicos
necesarios para asumir el costo de contratar la prestación de ese servicio. Por ello,
se ha considerado que, en los casos excepcionales en que se evidencia la
configuración de los requisitos descritos, es posible que el juez constitucional, al no
tratarse de un servicio en estricto sentido médico, traslade la obligación que, en
principio, corresponde a la familia, de manera que sea el Estado quien deba asumir
la prestación de dicho servicio”

- DEL DERECHO FUNDAMENTAL A LA SALUD


El derecho a la salud, previsto en el artículo 49 de la Constitución Política, posee
una doble connotación, tanto de derecho constitucional como de servicio público
esencial; desde su consagración en la Carta Mayor fue diferenciado, como solían
serlo todos los derechos, de aquellos denominados fundamentales; en tal sentido,
el derecho a la salud hacía parte de los derechos sociales, económicos y culturales,
cuya protección, por vía de tutela, dependía de su conexidad con alguno de los
derechos fundamentales; no obstante, ha sido el desarrollo jurisprudencial de la
Corte Constitucional el que, desde el año 2008, ha considerado el derecho a la salud
como un derecho autónomo, de carácter fundamental, que debe ser protegido de
forma directa, pues resulta evidente que su quebrantamiento deviene en un
atentado contrala subsistencia de cualquier ser humano; 1 es así como la Ley
Estatutaria 1751 de 2015 elevó a rango de derecho fundamental el derecho a la
salud, estableciendo los elementos y principios que lo componen y que han de servir
de guía para su aplicación.
Así, la referida Ley estableció que el derecho fundamental a la salud debe ser
prestado de manera oportuna, eficaz y con alto grado de calidad, de suerte que el
paciente tenga plena garantía de que, en circunstancias de enfermedad, va a contar
con plena garantía de acceso a todos los servicios de salud sin ningún tipo de
barrera burocrática o administrativa. Precisamente, en desarrollo de tal derecho
fundamental, la referida Ley 1751 de 2015, estableció como principio rector del
derecho a la salud la integralidad, entendida esta como la posibilidad de que los
servicios y tecnologías de salud sean suministrados de manera completa para
prevenir, paliar o curar la enfermedad, con independencia del origen de la
enfermedad o condición de salud, del sistema de provisión, cubrimiento o
financiación definido por el legislador. Implica lo anterior, que las entidades que
conforman el sistema general de seguridad social en salud, están llamadas a
suministrar todos aquellos tratamientos, medicamentos y procedimientos médicos
con el objeto de que el paciente se recupere plenamente de la enfermedad que
padece sin que pueda existir limitación alguna, como lo es que los servicios se
encuentren incluidos o no en el plan de beneficios en salud.

FUNDAMENTOS DE DERECHO
Fundamento esta acción en el artículo 86 de la Constitución Política de 1991 y sus
decretos reglamentarios 2591 y 306 de 1992. El artículo 15 de la Ley 1751 de 2015,
la Resolución N° 5269 de 2017, el artículo 49 de la Constitución Política,: ACCIÓN
DE TUTELA SEGUNDA INSTANCIA RADICACIÓN: 15759318400320200013201
ACCIONADO: NUEVA EPS DECISIÓN: CONFIRMA APROBACIÓN: ACTA
DISCUSIÓN No. 113 MAGISTRADO PONENTE: EURÍPIDES MONTOYA
SEPÚLVEDA

CUMPLIMIENTO AL ARTÍCULO 37 DE DECRETO 2591/91: JURAMENTO


Manifiesto bajo la gravedad del juramento que no se ha presentado ninguna otra,
acción de tutela por los mismos hechos y derechos.

PRUEBAS
Con el fin de establecer la vulneración de los derechos, solicito señor Juez se sirva
tener en cuenta las siguientes pruebas:
1) Derecho de petición radicado 6 de abril de 202 ante la Nueva E.P.S
2) Historia clínica de mi madre
3) Certificación de afiliado a la nueva E.P.S.
NOTIFICACIONES

A la suscrita y a mi madre me puede Notificar en la Diagonal 3 número 73 C –


67 Barrio Mandalay de la cuidad de Bogotá y correo electrónico
dorisita1263@[Link]

Del señor Juez


Cordialmente,

DORIS ALONSO LIZARAZO


C.C. No. 51.741.671 de Bogotá

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