EL VOLCÁN:
Un volcán (del nombre del dios mitológico romano Vulcano) es una estructura
geológica por la que emerge el magma que se divide en lava y gases provenientes del
interior de la Tierra. El ascenso del magma ocurre en episodios de actividad violenta
denominados erupciones, que pueden variar en intensidad, duración y frecuencia,
desde suaves corrientes de lava hasta explosiones extremadamente destructivas. En
ocasiones, los volcanes adquieren una forma cónica por la acumulación de material
de erupciones anteriores. En la cumbre se encuentra su cráter o caldera.
Por lo general los volcanes se forman en los límites de las placas tectónicas, aunque
existen los llamados puntos calientes, donde no hay contacto entre placas, como es el
caso de las islas Hawái.
Los volcanes pueden tener muchas formas y despedir distintos materiales. Algunas de
las formas más comunes son el estratovolcán, el cono de escoria, la caldera
volcánica y el volcán en escudo. También existen numerosos volcanes
submarinos ubicados a lo largo de las dorsales oceánicas. Algunos volcanes alcanzan
una altitud superior a los 6000 metros sobre el nivel del mar. El volcán más alto del
mundo es el Nevado Ojos del Salado, en Argentina y Chile, siendo además la segunda
cumbre más alta de los hemisferios sur y occidental (solo superado por el
cerro argentino Aconcagua).3
Los volcanes no solo existen en la Tierra, sino también en otros planetas y satélites.
Algunos están formados por materiales considerados fríos y se
denominan criovolcanes. En ellos, el hielo actúa como roca, mientras que el agua fría
líquida interna actúa como magma; esto ocurre en la luna de Júpiter llamada Europa.
¿Qué es una erupción volcánica?
Una erupción volcánica se produce cuando el magma que se encuentra dentro de los
volcanes y es generado desde el interior de la tierra, asciende junto con los gases que
también se encuentran en el interior del volcán.
Predecir cuándo puede entrar en erupción un volcán es muy difícil. Algunos volcanes
entran en erupción casi constantemente, pero otros pueden tener intervalos de cientos
de miles de años entre erupciones.
Pero ahora somos mucho mejores en la predicción que hace 20 años, gracias a
técnicas nuevas o mejor desarrolladas.
En primer lugar, es muy importante saber cómo ha actuado cada volcán en el pasado,
ya que cada uno se comporta de forma diferente. Los científicos, llamados
vulcanólogos, lo averiguan observando los materiales que han surgido de la erupción
del volcán en el pasado.
Si un volcán entrara en erupción suavemente, crearía flujos de lava, que son
corrientes de roca fundida. Éstas se enfrían y se solidifican para formar láminas de
roca dura. Otros volcanes crean explosiones cuando entran en erupción. Estas
explosiones producen fragmentos de rocas, cristales y vidrio volcánico (roca fundida
que se ha enfriado muy rápidamente en la superficie).
El estudio de estos materiales puede ayudar a los vulcanólogos a comprender la
violencia de las erupciones y la frecuencia con la que los volcanes explotan.
Los vulcanólogos pueden predecir si un volcán está a punto de entrar en erupción
utilizando varias técnicas. La superficie del volcán puede calentarse más, ya que el
magma –la roca fundida del subsuelo que se vierte en forma de lava cuando un volcán
entra en erupción– se acerca a la superficie antes de una erupción. Esto puede
controlarse mediante detectores en satélites que miden el calor.