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Escultura Griega del Siglo IV a.C.

El documento resume la escultura griega del siglo IV a.C., destacando los principales escultores de la época como Praxíteles, conocido por su Afrodita de Cnido, Timoteo, Escopas y su Ménade dramática, y Briaxis. El estilo escultórico evolucionó hacia una mayor humanización y expresión de emociones.

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Escultura Griega del Siglo IV a.C.

El documento resume la escultura griega del siglo IV a.C., destacando los principales escultores de la época como Praxíteles, conocido por su Afrodita de Cnido, Timoteo, Escopas y su Ménade dramática, y Briaxis. El estilo escultórico evolucionó hacia una mayor humanización y expresión de emociones.

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SIGLO IV A.C.

: ESCULTURA

El siglo IV a.C. es un siglo de cambios pero a la vez de continuismos: encontramos una


mezcla de estilos diversos, algunos innovadores y otros tradicionales. Por un lado es
continuador de las ideas del siglo anterior y por otro preludio del multifacético mundo
helenístico.

Aunque desde el punto de vista de las formas, este periodo es heredero de la fase
anterior, los conceptos se renueva totalmente. Los temas heroicos entran ene crisis y los
ciclos de Afrodita y Dionisos se multiplican. Los dioses se representan cada vez más
jóvenes y afeminados. La mujer y el erotismo femenino, que habían empezado a
explotarse en el arte de finales del siglo V, encuentra su mejor expresión en el siglo IV
a.C.

En este siglo se va a ir dejando de dar tanta importancia a la escultura religiosa


abundando, sin embargo, los monumentos públicos. Además, se va a tender hacia un
progresivo naturalismo.

Ahora las estatuas no sólo se miran, sino que contagian al espectador de miedo, pasión
ternura, risa, incluso de amor. Tras las representaciones realizadas bajo Pericles,
idealizadas, ahora tienden a representar la experiencia personal, el pathos, el
padecimiento íntimo que eclipsa el carácter moral, el ethos, del primer momento
clásico.

PRAXITELES

Se cree que era hijo de Cefisodoto el Viejo. Su figura domina con autoridad la escultura
del siglo IV a. C. en Atenas y se sitúa casi al mismo nivel de fama y prestigio que la de
Fidias en el siglo anterior.

Se alejó de la tradición anterior al preferir como material el mármol, más que el bronce,
pero se mantuvo en la línea de sus antecesores por su elección como modelo para sus
obras de la belleza juvenil idealizada. Desde este punto de partida, evolucionó hacia una
mayor humanización de las estatuas, hacia una plasmación algo más intensa de los
sentimientos.

Es emblemático en este sentido el grupo de Hermes con Dioniso niño, encontrado en el


Heraion en 1877 en Olimpia y que se considera un original, el único que se conserva de
un escultor griego de primera magnitud. La basa se encontró in situ en el espacio de un
intercolumnio ene el mismo lugar en el que debió verla Pausanias en el siglo II d.C. En
ella se pueden ver las características compositivas de este escultor: el contorno sinuoso
del cuerpo, creado por el desplazamiento del peso lejos de la pierna derecha, la curva en
S, que produce un balanceo que hace necesario un soporte extracorporeo. Realizada en
mármol de Paros. Sin embargo, se ha cuestionado que se trate de una escultura realizada
en época clásica; faltan además las sandalias aladas o cualquier tipo de atributo que la
identifique claramente con Hermes. La espalda está retocada por lo que es posible que
llevara algún tipo de vestido, quizás una piel propia de un Pan o sátiro, y un agujero en
la espalda podría haberse usado para insertar una cola de sátiro, siendo frecuentes las
representaciones de sátiros con Dionisos niño. El hecho de que se haya utilizado un
cincel de 3 puntas, una herramienta que no se había utilizado antes del tardo helenismo
y época romana. Al constatarse al menos cuatro escultores con el nombre de Praxiteles,
es probable que esa obra sea de un escultor llamado Praxiteles pero de una época
posterior.

Sus obras restantes se conocen a través de copias romanas. La que gozó de mayor
renombre en la Antigüedad fue la Afrodita de Cnido. Se considera el primer desnudo
femenino, e inauguró toda una serie de imágenes populares y recurrentes en el
Helenismo, de Afroditas desnudas o Venus púdicas, porque al ser sorprendidas en el
baño se cubren ligeramente con las manos. La Afrodita Cnidia se llegó a convertir en
una estatua de culto. La diosa es sorprendida en el baño, cuando ya se había desnudado.
Según Plinio la imagen estaba en un tholos circular abierto para que se pudiera
contemplar a la diosa desde todas partes. Anterior a ella parece que fue la Venus de
Arlés, que muestras una actitud distante, una de sus primeras obras también totalmente
desnuda.

Este escultor realizó otras esculturas de diosas pero también de dioses, como su Apolo
Sauróctono (matador de lagarto): el terrible Apolo es ahora un joven adolescente
afeminado, apoyado en el tronco de un árbol y entretenido en cazar un lagarto. Marca
aún más la curva praxiteliana. El cuerpo es más joven, pero tiene la misma
preocupación anatómica. El pelo es distinto, pero con el mismo estilo, creando volumen
con rizos muy naturalistas que también crean un claroscuro suave.
Sáitro en reposo: Es una de las obras más copiada en la Antigüedad; para muchos es
obra de Praxíteles (340-330 a.C.). Apoyado sobre un tronco lleva una piel de pantera. Es
un personaje híbrido de cuerpo humano y orejas y cola equina, habían sido
representados hasta ahora como seres bestiales, sin mesura, pero ahora son seres
afeminados, muchachos imberbes.

TIMOTEO:

Timoteo de Epidauro está relacionado con la escuela de Policleto aunque no parece que
perteneció a ella.

Intervino en la decoración del templo de Asclepios en Epidauro, un templo dórico,


hexástilo, realizado por Teodoto, el mismo arquitecto que realizó el tholos de Delfos a
comienzos del siglo IV a.C. El templo de Epidauro daba cabida a la estatua
crisoelefantina de este dios, realizada por Trasímenes de Paros. El frontón oriental se
decoró con el saqueo de Troya mientras que el occidental se decora con escenas de
amazonomaquia. Él realizó las acróteras el frontón occidental con imágenes de Niké y
Áuras a caballo, utilizando la técnica de los paños mojados, pero se cree que fue el que
realizó los bocetos y maquetas de la decoración escultórica del templo.

Trabajó también en la parte sur del Mausoleo de Halicarnaso, pero se conserva muy
poco de su obra.

Sin embargo, se le conoce por la imagen de Leda y el cisne, un desnudo femenino


suave y realista que antecede a Praxíteles. La escultura representa a Leda con el cisne,
una muestra de hasta dónde se ha llegado en la exploración de la sexualidad. La mujer
está vestida con un quitón casi transparente y, al levantarse, su vestido se ha
desabrochado en el hombro dejando el hombro al descubierto y la mitad de su cuerpo.
El cisne-Zeus estira el cuello hasta los senos de Leda mientras ella lo abrazo
fuertemente y levanta el brazo, para espantar a la inexistente águila que quiere atacar a
su amante, según la versión del mito que Eurípides utilizó en su Helena, todo un
despliegue morboso sin parangón en la Antigüedad.

ESCOPAS
Escultor con inquietudes de arquitecto, es uno de los hombres más creativos que ha
dado esta centuria. Seguidor de Fidias durante sus primeros años de trabajo en Atenas
(en torno al 370 a.C.) pero poco después girará hacia Policleto.

Su Heracles de Sición marca el verdadero inicio de su obra. En realidad es una variante


del Doríforo pero inicia un tipo de cabeza característica de él: ojos profundos capaz de
expresar cansancio, drama o tensión, es decir pathos. Todo el interés se centra en la
cabeza.

Poco tiempo después llegará a Halicarnaso a trabajar en el Mausoleo, donde decoraría el


frontón occidental.

Escopas de Paros es un maestro cuyas imágenes preludian el barroco helenístico,


dramáticas y tensas. Representó personificaciones, como precursor de lo que se
extendería en el Helenismo.

La Ménade del Museo de Dresde se retuerce dramáticamente en su éxtasis místico y


mira hacia el cielo. Representa el momento en el que la mujer está haciendo un ritual o
una danza bebida, ya que las ménades o bacantes estaban relacionadas con Dionisos.
Por la postura se le descompone la vestimenta. Se marca una curva muy violenta, la
figura se echa hacia atrás, especialmente la cabeza, que además está inclinada
totalmente hacia un lado, dejando que la larga melena con rizos caiga por la espalda.

Pausanias le asigna las escultura del templo de Atenea Alea en Tegea; puede que no
fueran de él pero si mantienen su estilo. Es el máximo exponente del pathos. En los
rostros, los ojos se hunden con enormes cavidades, cejas prominentes, cabeza
torsionada, con los labios abiertos, provocando un gran efecto dramático, que
posteriormente se verá en las esculturas de Pérgamo y Rodas.

BRIAXIS

Probablemente oriundo de Caria, formado en Atenas, trabajó cuando era muy joven en
el Mausoleo de Halicarnaso.
Posible autor de un grupo de Asclepio e Higia que Pausanias vio en Mégara de él se
conserva una base votiva que estaba en al ágora de Atenas; soportaba un trípode de
bronce.

De él se citan estatuas colosales en Rodas, un gran Apolo en Dafne (junto a Antioquía),


un retrato de bronce de Seleuco Nicátor, rey de Siria, y otras obras más, que acreditan
una actividad profusa. Lo que ocurre es que, por desgracia, ninguna copia ha podido ser
identificada hasta hoy. Incluso su escultura más famosa, la imagen de culto que será
adorada como Serapis en Alejandría, se halla sujeta a discusión.

LEOCARES

Realizó múltiples estatuas de dioses –varios Apolos, el Zeus Polieo de Atenas, etc.-,
obras caracterizadas en general por la amplitud de sus gestos, y sobre todo de sus
brazos. Su ligero Ganímedes raptado por el águila da idea de un gusto por lo volátil.
Retratista de Filipo II, sus planteamientos tendrán un gran peso a la hora de crearse el
arte oficial de la monarquía macedónica.

Quizás de Leocares es el Apolo Belvedere, del que se conserva una copia romana que
impactó enormemente en la sociedad europea del XIX. A este grupo pertenecería una
imagen de Artemis, conocida como Diana de Versalles.

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