0% encontró este documento útil (0 votos)
169 vistas5 páginas

Contexto del Arte Clásico Griego

El documento presenta un resumen del contexto histórico y los factores que influyeron en el desarrollo del arte griego clásico. Explica que floreció entre los siglos VIII-IV a.C. en Grecia y más allá, a medida que se expandían las colonias griegas. Los griegos valoraban la libertad individual, la democracia y veían a los dioses como seres humanizados. Su mitología rica inspiró a los artistas, mientras que su libertad de pensamiento impulsó avances científicos. Juntos, est

Cargado por

Clases de Manejo
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
169 vistas5 páginas

Contexto del Arte Clásico Griego

El documento presenta un resumen del contexto histórico y los factores que influyeron en el desarrollo del arte griego clásico. Explica que floreció entre los siglos VIII-IV a.C. en Grecia y más allá, a medida que se expandían las colonias griegas. Los griegos valoraban la libertad individual, la democracia y veían a los dioses como seres humanizados. Su mitología rica inspiró a los artistas, mientras que su libertad de pensamiento impulsó avances científicos. Juntos, est

Cargado por

Clases de Manejo
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

EL ARTE CLÁSICO: EL ARTE GRIEGO. INTRODUCCIÓN HISTÓRICA.

En: http://tom-historiadelarte.blogspot.com.ar/2006/10/el-arte-clsico-el-arte-
griego.html

Mapa visual del contexto histórico y los fundamentos del arte griego
Una explicación del mismo:

EL ARTE CLÁSICO: EL ARTE GRIEGO.


EL CONTEXTO HISTÓRICO Y LOS FACTORES CONDICIONANTES DEL
ARTE GRIEGO

Introducción.

El “arte clásico” es un concepto de la Historia del Arte que nos remite a la


antigüedad, época en la que se forjaron las bases formales y estéticas del arte
occidental. Unos ideales a los que se volverán, de forma recurrente, en diferentes
momentos de la historia, como comprobaremos a lo largo del curso.
Pero quizás deberíamos plantearnos primero la siguiente pregunta: ¿qué entendemos
por “clasicismo”? ¿Algo pasado de moda?

Algo que representa un ejemplo o paradigma de perfección? ¿La encarnación de un


ideal? Es seguro que la mayoría de vosotros habéis utilizado alguna vez este término
en vuestras conversaciones referidas a la moda…o a cualquier otra circunstancia. El
término “clásico” se utiliza con mucha frecuencia, pero en la Historia del Arte sólo
hay un arte clásico, y éste nació y se formó en la antigua Grecia y tuvo su
continuación en la época del Imperio Romano. De su gestación y culminación nos
vamos a ocupar en este tema, pero antes es necesario abordar aquellos factores que,
desde diferentes ámbitos, condicionaron y determinaron su desarrollo.

El tiempo histórico
Lo primero será precisar los límites cronológicos, es decir, el espacio temporal por
que discurre el proceso de formación y la culminación del arte clásico. Si nos
referimos primero al arte griego (del arte romano nos ocuparemos más adelante), es
necesario utilizar la misma periodización que se sigue para el estudio de su historia.
De este modo, tendríamos:

· El período arcaico: s. VIII-VI a. de C.


· El período clásico: s. V-IV a. de C.
· El período helenístico: s. IV-II a de C.

El período arcaico es una época de formación, de tanteo y concreción de algunas de


las formas que culminarán en la siguiente etapa. En estos primeros tiempos afloran y
se perfeccionan, sobre el sustrato propio, las diferentes influencias que concurren en
el arte griego: la de la civilización cretense, la civilización Micénica y, sobre todo, las
grandes civilizaciones orientales, especialmente la egipcia. Es una época en la que el
arte evoluciona desde el geometrismo y la abstracción hacia el naturalismo expresivo.
El período clásico representa la culminación y perfeccionamiento de todas las
manifestaciones artísticas griegas, tanto a nivel formal como técnico. Esta plenitud
coincide, y no por casualidad, con el apogeo político, económico y cultural de las
“Polis” griegas, en especial Atenas. En estos años nace la “Democracia” como forma
de organización política del Estado. El siglo V a. de C. es el verdadero siglo de oro de
la cultura griega. La decadencia política de las polis a lo largo del s. IV a. de C.,
consecuencia directa de las guerras del Peloponeso, marca un cambio fundamental en
el arte, que evoluciona hacia nuevas formas de expresión.
El período helenístico supone una profunda transformación de la civilización y la
cultura griega. El imperio creado por Alejandro Magno (336-323 a de C.) hará
posible la difusión de la cultura griega por un espacio geográfico que desbordó los
estrechos límites de la época clásica. Con la cultura griega viajaron las formas
artísticas y las soluciones técnicas ideadas por los griegos que, a partir de ese
momento, se convirtieron en el referente estético indiscutible en toda la cuenca
mediterránea. Para muchos historiadores esta etapa está ya fuera de los límites
cronológicos del arte griego, por considerar que sus resultados estéticos son distintos
del arte griego clásico.

El ámbito geográfico
Aunque los límites temporales son relativamente restringidos, los geográficos
aparecen, por el contrario, notablemente amplios. Los griegos (o Helenos, como ellos
se llamaban así mismos, es decir, habitantes de “Helas” o la “Hélade”) nunca
constituyeron una nación o estado unitario en el sentido moderno del término. Se
trataba más bien de un conjunto de tribus que tenían en común la lengua, la creencia
en unos mismos dioses y mitos ancestrales, así como unos mismos antepasados. Es
decir, compartían una misma cultura. Nunca llegaron a constituir un estado
homogéneo y siempre estuvieron organizados políticamente en “Polis” o “Ciudades-
Estado” independientes entre sí y, a menudo, rivalizando entre ellas en continuas
guerras. De entre las muchas polis griegas destacaremos, por diferentes razones, a
Atenas, Esparta, Corinto, Tebas, Éfeso, etc.
Su origen histórico se remonta a los grandes movimientos de pueblos que se
produjeron en la llamada Edad del Bronce (entre el I-II milenio antes de nuestra era).
Las llamadas invasiones indoeuropeas trajeron a la Península Balcánica a estas tribus,
los “Aqueos”. Pero pronto empezaron a sentirse estrechos en el rudo, montañoso y
difícil medio físico de esas tierras rodeadas por el mar y fragmentadas, además de las
tierras continentales, en más de 8.000 islas. La vocación marinera y viajera de este
pueblo, además de otras circunstancias, determinaron un amplio movimiento
migratorio a lo largo y ancho del Mar Mediterráneo. Muchas de las polis griegas
fundaron “colonias” en las dos orillas de este mar a partir del s. VIII a de C., por las
costas meridionales de la Península Itálica y en la isla de Sicilia, a la que llamaron la
“Magna Grecia”; a lo largo de las costas de la Península Ibérica, de Asia Menor (la
actual Turquía), en las costas de la actual Francia, por el norte de África…incluso en
las costas del Mar Negro. Muchas de las más antiguas ciudades de estos territorios
deben su origen a aquellas primeras colonias griegas. En estos lugares los griegos
implantaron su civilización, que allí floreció de forma extraordinaria, a veces mejor
que en la madre patria (las Metrópolis fundadoras…). De tal manera, que al hablar de
la civilización griega no nos estamos refiriendo al reducido ámbito geográfico de la
actual Grecia, sino al amplio, diverso y rico mundo de la “civilización griega”, que
extendió su lengua, sus mitos, sus dioses….su modo de vida, en definitiva, a lejanas
tierras, convirtiendo a la cuenca mediterránea en el verdadero crisol de la civilización
clásica. El resultado es, sin embargo, una civilización con caracteres y resultados
unitarios. Y es el arte el mejor testimonio de ese pasado griego. Hoy, cuando
viajamos, podemos encontrar un templo griego en la isla de Sicilia, un teatro en las
costas de Turquía, o restos de la bella ciudad de Alejandría, en Egipto. Todos ellos
son el mejor testimonio de aquella civilización que legó a la Humanidad un ideal de
belleza que hoy, casi veinticinco siglos después, seguimos considerando clásico.

Las claves de la civilización griega


Ya hemos dicho antes que los griegos nunca constituyeron un estado unitario; se
trataba, más bien, de una comunidad de hombres libres, de una “Comunidad de
Ciudadanos”. La libertad y la independencia individual son la base de esta sociedad.
La igualdad de derechos (la isonomía) entre los hombres libres, los únicos
ciudadanos, constituye uno de los pilares sobre los que se construye el gobierno del
pueblo, la Democracia. El individuo, consciente de su valor, se convierte en el eje de
su cultura. Por ello, la cultura griega es una “cultura antropocéntrica”, donde, como
diría Protágoras, “El Hombre es la medida de todas las cosas”. Este individualismo se
traslada al ámbito artístico, donde el artista se convierte en un hombre consciente de
su propia valía y genio creador; su obra aparece como una creación libre y cobra
fama a través de los tiempos. Fidias, Praxíteles o Polícleto no son sólo nombres, son
la encarnación del ideal clásico de belleza, individuos concretos, artistas en
definitiva.
Otro aspecto clave de la civilización griega lo constituye su rica mitología y su
religión. En la mitología mediterránea los antiguos dioses eran manifestaciones de las
fuerzas de la naturaleza, encarnación de las fuerzas que regían los destinos del
hombre y determinaban el ciclo de la vida y la muerte. Estos viejos dioses serán
desplazados y su lugar lo ocuparán unos nuevos dioses que sienten y actúan como
humanos, pero frente a los cuales el hombre puede actuar con libertad. Estos dioses
representan una religiosidad humanizada. No estaba regida por una casta sacerdotal.
Todo hombre libre podía convertirse en sacerdote; toda persona inspirada por las
musas podía cantar a los dioses y a sus hazañas. Su poder no podía regir la vida
espiritual de los ciudadanos griegos. La Mitología griega será, además, la principal
fuente de inspiración para los artistas y determinará, sobre todo en la época arcaica y
clásica, la iconografía y los temas a tratar. La mitología es el vínculo entre todos los
griegos; las hazañas e historias que entrelazan la vida de estos dioses jóvenes, bellos
y eternos, y de los héroes, estaban impregnadas de individualidad y sus
comportamientos, raramente ejemplares, eran tan humanos como los de los propios
hombres. Si en la Biblia se dice que dios creó al hombre a su imagen y semejanza,
podemos afirmar que los hombres griegos crearon a los dioses a su imagen y
semejanza; y ahí reside la radical diferencia entre su religiosidad y la de las grandes
civilizaciones orientales o la que impondrá, posteriormente, el cristianismo. Serán,
por tanto, los dioses y sus hazañas, los que servirán de cauce para expresar el ideal
clásico de belleza forjado por los griegos.
Por último, otro de los factores claves de la civilización griego fue la posibilidad de
ejercer con libertad la tarea de pensar; dicho de otro modo: la libertad de
pensamiento. A diferencia de las civilizaciones anteriores, que contemplaban la
naturaleza como un conjunto de fenómenos inconexos, los griegos llegaron al
convencimiento de que la naturaleza constituye una unidad regida por leyes que
pueden ser conocidas. El razonamiento, la observación y la experiencia son los
instrumentos que permiten conocer los fundamentos de la realidad. La filosofía y la
ciencia, en sus múltiples campos de estudios, nacen entonces desde la racionalidad
humana, desde su capacidad para pensar y observar el mundo. En el s. VI a de C.
Pitágoras, creyó encontrar en el número, en las matemáticas, la clave ordenadora del
mundo. La armonía y la proporción que se descubren tras la misteriosa aritmética del
cosmos será la base del ideal de belleza clásico.

También podría gustarte