FUNDAMENTO TEORICO
La Corrosión es un término que se utiliza para describir el proceso de deterioro de
materiales metálicos (incluyendo tanto metales puros, como aleaciones de estos),
mediante reacciones químicas y electroquímicas ( Revie y Uhlig, 2008 ). Para el caso
del deterioro relacionado con otros tipos de materiales, como los polímeros y cerámicos,
se utiliza el término degradación.
Estos materiales metálicos son obtenidos a través del procesamiento de minerales y
menas, que constituyen su estado natural, induciéndolos a un estado de mayor
energía. El fenómeno de la corrosión ocurre debido a que, con el tiempo, dichos
materiales tratan de alcanzar su estado natural, el cual constituye un estado energético
de menor potencial, lo que les permite estabilizarse termodinámicamente
( Javaherdashti, 2008 ).
La mayoría de procesos de corrosión involucran reacciones de reducción-oxidación
(reacciones electroquímicas), donde para que se desarrollen estos procesos, es necesaria
la existencia de tres constituyentes: (1) unos electrodos (un ánodo y un cátodo ), (2)
un electrolito , como medio conductor, que en la mayoría de los casos corresponden a
una solución acuosa, y (3) una conexión eléctrica entre los electrodos ( ECCA,
2011 ). La figura 1 muestra de forma representativa un esquema de estos elementos,
formando lo que se conoce como una celda electroquímica. Las ecuaciones de las
reacciones que ocurren en los electrodos son las siguientes:
En el anodo:
M0 → Mn + ne¯ (Oxidación)
En el cátodo:
Mn + ne¯ → M0 (Reducción)
Figura 1: Representación de una celda electroquímica
Ambas reacciones ocurren de forma simultánea (ECCA, 2011). Como se observa en las
ecuaciones, el ánodo cede electrones al sistema cuando reacciona, aumentando su
número de oxidación, cambiando de su estado metálico base a cationes que se disuelven
en el electrolito, siendo este el material que se sufre el fenómeno de corrosión; mientras
que, en el cátodo, los aniones metálicos absorben electrones, disminuyendo su número
de oxidación, por lo que cambia a su estado base.
El potencial electroquímico define la susceptibilidad o la resistencia de un material
metálico a la corrosión, cuyo valor varía en dependencia de la composición del
electrolito. Cuanto más positivo sea el valor de dicho potencial, más noble (resistente)
es el material. Mientras que, en el caso contrario, cuanto más negativo sea este,
más reactivo es el material a la corrosión. La serie galvánica consiste en una tabla
donde se ubican diferentes tipos de materiales con respecto al potencial electroquímico
de estos. La figura 2 muestra representativamente una tabla de serie galvánica para
algunos metales y aleaciones comunes.
Figura 2: Serie galvánica para algunos metales y avisos comunes. (ECCA, 2011)
Los productos que se forman a partir del proceso de corrosión, sobre la superficie del
material, pueden afectar de manera negativa o positiva, las propiedades del material,
dependiendo de su naturaleza y las condiciones que lo rodean. Para el caso del hierro (y
otros metales), el producto que se forma se conoce como herrumbre, y tiene una menor
densidad que el metal base, lo que provoca que este se desprenda de la superficie,
facilitando que la corrosión continúe ocurriendo, consumiendo el material. Por otro
lado, para otros tipos de metales, como el aluminio, el níquel o el cromo, los productos
de la corrosión tienen una mayor densidad que el material base, formando un capa
sólida y estable sobre la superficie de este, impidiendo que la corrosión se extienda,
protegiendo al material. Este proceso se conoce como pasivación , fenómeno que brinda
la denominación de inoxidable a un material como, por ejemplo, los aceros inoxidables
( Revie, 2011 ; Schweitzer, 2010 ).
Tipos de corrosión
Existen muchos tipos de procesos de corrosión diferentes que se caracterizan
dependiendo tanto de la naturaleza del material como de las condiciones del medio
ambiente, donde se desarrollan. Una forma común de clasificar los tipos de corrosión, es
mediante las siguientes cuatro categorías: corrosión generalizada, corrosión localizada,
corrosión combinada con un fenómeno físico, y otros tipos.
Corrosión generalizada (uniforme)
La corrosión generalizada, también nombrada como corrosión uniforme, ocurre sobre
toda la superficie del material de forma homogénea, deteriorándolo
completamente. Este tipo de corrosión es el que mayor pérdida de material provoca,
pero es relativamente fácil de predecir y controlar, por lo que un accidente producido
por este es de raras ocurrencias ( Revie, 2011 ). Se puede observar frecuentemente en
materiales, sobre todo en la industria de la construcción, a base de hierro no aleado con
metales inoxidables, como el níquel y el cromo.
corrosión localizada
La corrosión localizada, al contrario de la corrosión uniforme, representa un mayor
riesgo potencial, debido a su difícil detectabilidad ya que se manifiesta en zonas
específicas en el material, determinada tanto por la naturaleza del material, la geometría
de este, y las condiciones del medio al que se somete.
corrosión galvánica
La corrosión galvánica ocurre cuando existe una unión, física o eléctrica, entre metales
de diferente naturaleza, lo cual, en la presencia de un electrolito, forman una celda
electroquímica, donde el material de menor potencial electroquímico es el que se corroe
( Revie, 2011 ). La figura 3 muestra un ejemplo de este tipo de corrosión.
Figura 3: Corrosión galvánica sobre una placa de acero (ánodo) en contacto con
unos tornillos y tuercas de acero inoxidable.
Un factor de consideración importante es la relación de área de la zona de contacto entre
los materiales. Entre mayor sea la relación del ánodo respecto al cátodo, el proceso de
corrosión ocurre con mayor velocidad ( Javaherdashti, 2008 ).
Corrosión por fisuras
Este tipo de corrosión es similar a la corrosión galvánica, que se produce en zonas
estrechas donde la concentración de oxígeno es mucho menor que en el resto del
sistema, y cuyo efecto induce a que estas zonas de menor concentración de oxígeno
actúen como un ánodo, propiciando el proceso de corrosión, en las fisuras.
Corrosión por picadura (pitting)
La corrosión por picadura, conocida también como pitting se presenta en materiales
pasivados, debido a las características geométricas del sistema, existe una acumulación
de agentes oxidantes y un incremento del pH del medio, lo que propicia el deterioro de
la capa pasivada, permitiendo que la corrosión se desarrolla en estas zonas puntuales.
corrosión por cavitación
La corrosión por cavitación ocurre en sistemas de transporte de líquidos, hechos de
materiales pasivados, donde por cambios de presión en el sistema, se producen flujos
turbulentos que forman burbujas de aire, las cuales implosionan contra el material del
sistema, deteriorando la capa de pasivación , facilitando el desarrollo del proceso de
corrosión, de forma similar a la corrosión por picadura, cuya diferencia se observa, en
que el efecto de la cavitación es de mayor tamaño ( Revie, 2011 ).
Corrosión microbiológica
La corrosión microbiológica, en realidad no es un tipo de corrosión en sí, sino que más
bien es un fenómeno que facilita el desarrollo de otros procesos de corrosión. Las
bacterias son los microorganismos más destacados en este caso, por lo que también es
conocida como corrosión bacteriana y se producen en sistemas de transporte de líquido,
facilitando la corrosión por picadura.