INFLUENCIA DE LA REVELACIÓN NATURAL DE DIOS SOBRE LA
SALVACIÓN DEL HOMBRE
Rev. Mauricio Ruiz
Dr. Steve Griffin
Teología Sistemática 625 – Dios Padre
TRINITY SCHOOL FOR MINISTRY
Lagunillas, mayo del 2022
Bosquejo
Introducción
Concepto de revelación
Tipos o modos de revelación
Revelación Especial de Dios
Revelación general o natural
Concepto de Salvación.
Relación entre revelación y salvación
Conclusión
Bibliografía
Introducción
El propósito de la existencia humana ha sido siempre un tema de debate para la
filosofía, preguntas tales como: ¿Cuál es el origen de la vida? ¿Cuál es el origen del mal?;
han ocupado el pensamiento humano desde tiempos inmemoriales. Una conclusión básica
de las reflexiones filosóficas es la afirmación de la existencia de una entidad transcendente
que es el origen de todo lo demás, o como suele llamarse la causa primera 1. En ese sentido,
la teología presenta a Dios como esta causa; de manera que Dios viene a ser la fuente de la
verdad donde las interrogantes humanas consiguen respuesta.
En ese orden de ideas, las ciencias teológicas describen a Dios como una entidad
sobrenatural y trascendental, cuya total compresión de su existencia y de las respuestas que
esta aporta, no es posible desde el razonamiento humano, en otras palabras, el intelecto
humano no tiene la suficiente capacidad para conocer por sí mismo la verdad de su
Creador. A partir de lo anterior, la teología cristiana sostiene que el conocimiento que los
seres humanos pueden llegar a adquirir acerca de Dios, tiene como fuente única un proceso
de auto presentación de Dios2.
Atendiendo a lo antes expuesto, la teología se presenta como el esfuerzo humano
para obtener un conocimiento coherente y consistente de Dios a partir de las fuentes
utilizadas por ÉL para mostrarse3. En ese sentido, se admiten dos fuentes de revelación, a
saber: la creación misma y las Sagradas Escrituras; por otra parte, es admitido el carácter
redentor de la revelación de donde surge el concepto de salvación (Salmos 27:1).
1.
Luis Berkhof, Teología Sistemática, (Michigan: Grand rapids, 1949), 12.
2.
Robert Sproul, Todos somos Teólogos. Una Introducción a la Teología Sistemática, Trad. propia: Mauricio
Ruiz, (Orlando, FL: Reformation Trust, 2014), 31.
3.
Sproul, Todos somos Teólogos. Una Introducción a la Teología Sistemática, 23.
Ahora bien, la mayoría de los teólogos cristianos estarán de acuerdo en que la
revelación especial de Dios es dada en la persona de Jesucristo (Mateo 11:27) y que la
misma se encuentra registrada en las Escrituras divinamente inspiradas, por tanto, estas se
constituyen en el único receptáculo de revelación especial al cual los seres humanos pueden
acudir para conocer a Dios.
Por otra parte, muchas de las confesiones de fe cristianas derivadas de los
reformadores realzan la importancia la revelación especial de Dios en la redención del
hombre, mediante la afirmación de la suficiencia de las Escrituras para la salvación,
ejemplo de ello es el 6to artículo de religión de las confesiones anglicanas el cual reza:
“Las Sagradas Escrituras contienen todas las cosas necesarias para la
salvación; de modo que cualquier cosa que no se lee en ellas, ni con ellas
se prueba, no debe exigirse de hombre alguno que crea como artículo de
fe, ni debe ser tenida como requisito necesario para la salvación.”4
En concordancia con lo mencionado, es claro que el conocimiento de Dios que llega
al hombre a través de su revelación especial es considerado como absolutamente necesario
en el proceso de redención del hombre, esta afirmación genera la interrogante que se
pretende abordar en el presente ensayo: ¿Cuál es la influencia de la revelación creacional o
natural sobre la salvación? En ese sentido, conviene evaluar el concepto de revelación, los
tipos o modos de revelación y sus propósitos, así como tambien el concepto de salvación.
The Church Pension Fund. El Libro de Oración Común. Administración de los Sacramentos y otros Ritos y
4.
Ceremonias de la Iglesia., (New York: Church Publishing, 1989), 762.
Concepto de Revelación.
De acuerdo con Sproul, “una revelación es mostrar claramente aquello que estaba
escondido”5. De igual manera, Burggraf sostiene que “el termino revelar significa desvelar,
quitar el velo que esconde algo o manifestar lo que permanecía invisible u oculto” 6. Por su
parte, Lasor indica que “la revelación puede tener significado activo o pasivo, según se
refiera a la acción de revelar o dejar al descubierto, o bien a aquello que se revela o se deja
al descubierto”7
En correspondencia con lo antes mencionado, la revelación divina es concebida
como el acto mediante el cual Dios manifiesta o anuncia la verdad al ser humano, con lo
cual sus creaturas pueden llegar a conocer lo que de otra manera no podrían conocer. Es
importante destacar, que la revelación puede acontecer como un acto único e instantáneo o
puede llevarse a cabo en un largo periodo de tiempo, de manera tal que la verdad es
percibida en diversos grados de profundidad.8
En el contexto bíblico veterotestamanetario, se usa el término “gala” que puede
significar “quitar la cubierta”, “quitar el velo” “revelar”; en ese orden de ideas,
encontramos el uso de esta palabra en pasajes como 1 Samuel 9:15 cuando menciona de
Samuel aun no conocía a Dios, y también en Números. 24: 2 – 3, en este último, el término
“gala” es usado por Baalam para hablar de una visión recibida de Dios, por tanto, la palabra
hebrea para revelar transmite la idea de hacer del conocimiento humano algo que antes solo
era conocido por Dios. Por su parte, en el ámbito neotestamentario la palabra griega es
“Apokalupsis” (Romanos 1:1-18) que transmite la misma idea de “gala”.9
5.
Sproul, Todos somos Teólogos. Una Introducción a la Teología Sistemática, 21.
6.
Jutta Burggraf, Teología Fundamental: Manual de iniciación, (Madrid: RIALP, S. A., 2014), 15.
7.
William Lasor, David Hubbard y Frederic Bush, Panorama del Antiguo Testamento. Mensaje, forma y
trasfondo del Antiguo Testamento, (Buenos Aires: Nueva Creación, 1995), 8.
8.
Paul Enns, Compendio Portavoz de Teología, (Michigan: Portavoz, 2008), 256.
9.
Alfonso Lockward, Nuevo diccionario de la Biblia, (Miami, FL: Unilit, 1992),883.
Por lo antes expuesto, al hablar de revelación Divina se debe admitir el carácter
intrínseco de la misma, es decir, Dios no es revelado por un ente externo a Él, sino más
bien que Él es quien se muestra a sí mismo, dejando a la humanidad en un papel de
receptora. En otras palabras, la revelación es un acto de Dios mediante el cual la verdad es
comunidad a la mente humana.
Ahora bien, la necesidad de la revelación se fundamenta en que Dios es un ser que
no está limitado por el sistema espacio tiempo al cual están sometidos los sentidos
humanos, es decir, dada la naturaleza propia de Dios es imposible que esta pueda ser
percibida por algún método sensorial. Por otra parte, el ser humano marcado por el pecado
está inhabilitado para ver, percibir, u oír lo que Dios revela. 10 Dicho de otro modo la
revelación es necesaria porque ni los sentidos humanos en condiciones libre de pecado son
capaces de percibirlo, mucho menos los de una humanidad signada por la rebelión
Tipos de revelación.
En el ámbito teológico, se habla de dos tipos o modalidades en que Dios se revela;
en primer lugar, la revelación especial, y segundo la revelación natural o general. Es
importante, destacar que ambos tipos de revelación cuentan con fundamentos Bíblicos de
manera que ambas modalidades no son excluyentes, sino que coexisten; en tal sentido, el
estudio de ambas resulta pertinente para alcanzar el mayor conocimiento de Dios posible.
Revelación Especial.
Esta modalidad o forma en que Dios se da a conocer a los seres humanos tiene una
perspectiva relativamente estrecha ya que está limitada a Jesucristo y a las Sagradas
10
Lasor, Panorama del Antiguo Testamento, 9 - 10
Escrituras; desde luego en la actualidad, todo lo que se puede conocer de Jesucristo está
contenido en las Escrituras en consecuencia la revelación especial de Dios se circunscribe a
la Biblia, la cual en si misma da testimonio de la revelación especial (Hebreos 1:1 – 3).
En ese orden de ideas, el ser humano recibe información precisa de parte de Dios, lo
cual se constituye en el fundamento de la comprensión cristiana del conocimiento.11 Por su
parte, Erickson sostiene que “la revelación especial debe ser entendida como la
manifestación que Dios realiza de sí mismo a personas particulares y en momentos y
lugares concretos, la cual permite a las personas entrar en una relación redentora con él.” 12
En ese sentido, la revelación especial tiene un propósito principalmente relacional y por
tanto esta aporta un gran nivel de detalle en el conocimiento Dios.
En relación a lo anterior, se debe destacar que de ninguna manera el conocimiento
de Dios que viene mediante la revelación especial se puede considerar exhaustivo, sin
embargo, este resulta ser completamente verídico, de manera que afirmaciones tales como
que Dios es amor (1 Juan 4:8), Dios es Espíritu (Juan 4:24), Dios es justo (Romanos 3:26)
son verdaderas, aunque el ser humano no pueda comprender exhaustivamente dichas
verdades. Por tanto, tal como afirma Grudem “la Biblia da conocer al ser mismo de Dios y
no simplemente hechos en cuanto Él o lo que Él hace”.13
Ahora bien, dado el carácter relacional de esta forma de revelación, la misma se
fundamenta en el reconocimiento existencial de Dios el cual es menos exhaustivo, pero no
por eso menos verídico, en otras palabras, para conocer de manera personal Dios primero se
debe reconocer que el Existe y este es el ámbito de la llamada revelación general.
11.
Sproul, Todos somos Teólogos, 39 - 40.
12
Millar Erickson, Teología sistemática, 2da Edición, (Barcelona: Clie. 2008), 56.
13.
Wayne Grudem, Teología Sistemática. Una introducción a la doctrina Bíblica. (Miami, FL: Vida, 2007),
266.
Revelación General.
De acuerdo con MacArthur y Mayhue, “la revelación general se constituye en el
testimonio que Dios aporta de se mismo a través de la creación de sus criaturas”. 14 Por su
parte Sproul afirma que “la develación que Dios realiza de si mismo adquiere la
connotación de general por dos razones principales, la primera debido a que se trata de un
conocimiento que está al alcance de todos los hombres y en segundo lugar debido a su
contenido ya que esta no es rica en detalle”.15
Es importante destacar, que la revelación general no es una idea meramente
filosófica, sino que la misma es respaldada por las Escrituras, y puede deducirse con base al
Evangelio. Desde luego, los pasajes que hablan sobre el conocimiento de Dios, a través del
corazón o conciencia humana, a través del orden natural y por medio de la historia
(Romanos 2:14 – 16, Salmos 19, Ezequiel 32:15) lo hacen asumiendo explícitamente que
esta revelación está condicionada por el pecado.16
Sin embargo, como sostuviera el filósofo y teólogo William Paley, aun sin la
condición de pecado, los atributos del ser de Dios, mostrados por medios naturales, son
proporcionales a la grandeza, extensión y diversidad de sus obras; por lo tanto, no solo son
enormes sobre toda comparación con las que ostenté cual quiera otro poder, sino que lo son
tambien, respecto a la forma humana de concebirlas, infinitas, ya que en todas sus partes
son ilimitadas.17
14.
Jonh Macarthur y Richard Mayhue, Teología Sistemática. Un estudio profundo de la doctrina bíblica,
(Grand rapids, MI: Portavoz, 2018), 46
15.
Sproul, Todos somos Teólogos. Una Introducción a la Teología Sistemática, 32 - 33.
16.
Peter Jensen, La Revelación de Dios. (Barcelona: Publicaciones Andamio, 2008), 72.
17.
W. Paley, Teología natural; o demostración de la existencia y de los atributos de la divinidad: Fundada en
los fenómenos de la naturaleza, Trad. D. J. L. de Villanueva. (Londres: R. Ackermann, 1825), 356
En ese orden de ideas sostiene Jensen, que “la condición del pecado conlleva a
suprimir la verdad que Dios ha dado a conocer de forma general y, por tanto, genera la
culpa universal de aquellos que le dan la espalda a favor de la idolatría y de la
inmoralidad”18 (Romanos 1:18 -23). Como consecuencia de lo anterior lo que se puede
aprender acerca de la culpabilidad humana, mediante la Biblia permite afirmar la existencia
de una revelación general, sin embargo, la comprensión de dicha revelación está
completamente corrompida a consecuencia del pecado, por tanto, define al pecado y al
mismo tiempo lo juzga.
En relación lo anterior, la sola contemplación de un Ser de una naturaleza tan
elevada como es Dios, aunque conduce con seguridad a la prueba de su existencia tambien
abruma las facultades humanas. El entendimiento conoce que se hunden sus facultades
delante de tan alto objeto. Consecuentemente después de una penosa abstracción se suele
recurrir a imágenes sensibles. De allí proviene entonces, la pretérita y casi universal
simpatía a las substituciones idolátricas; esto es el resultado de una imaginación que está
como en prensa. Las falsas religiones por lo común han procedido de esta natural
propensión; las verdaderas religiones, o las que por sí mismas han nacido de la verdad, la
desechan.19
No obstante, la idea filosófica de Dios como fundamento último de la realidad desempeña
una función importante debido a que puede facilitar vías de comprensión de la fe y poner de
manifiesto que la fe en Dios aunque supere el pensamiento puro, no resulta ser en absoluto
irracional.20 En otras palabras, como afirma Lasor “no se puede estudiar una puesta de sol y
18.
Jensen, La Revelación de Dios, 72.
19.
Paley, Teología natural, 356
20.
Burggraf, Teología Fundamental, 16.
ver que los cielos declaren el plan divino de salvación” 21; sin embargo, la revelación
general de Dios ofrece el fundamento para la condena humana general.
Concepto de Salvación.
En el ámbito de las religiones este concepto está íntimamente relacionado al
concepto de Dios, en tal sentido, la definición de salvación dependerá en gran medida de
las ideas generales que se tenga respecto a Dios, en líneas generales la salvación ha sido
entendida como ir al cielo de manera que la fe viene a ser ese conjunto de verdades o
dogmas que deben creer para ser salvo.22 En lo que respecta al mundo católico dicho
concepto no se limita exclusivamente a ir al paraíso, sino que involucra una seria de
consideraciones teológicas tal como la gracia los sacramentos y el pecado, entre otros.23
En el contexto bíblico veterotestamentario existen diversos términos hebreos que se
traducen como salvación, siendo uno de ellos la “yasha”, este término envuelve la idea de
“estar a sus anchas” o “hacer algo que sea suficiente” lo cual contrasta las ideas de
limitación o restricción que vienen como consecuencia de la angustia o aflicción. Por otra
parte, en el nuevo testamento se utiliza la palabra griega “Sözö” de la cual se derivan otros
términos como el sustantivo “soter” que significa salvador; todos estos términos trasmiten
la idea de asegurar, sanar y/o preservar.24
Considerando la anterior, la salvación puede ser definida como el proceso o medio
que Dios ha establecido para preservar la vida de los hombres, en ese sentido, si se tiene en
cuenta que la fuente de la vida es Dios mismo, la salvación involucrara entonces el
acercamiento entre la criatura y su creador.
21.
Lasor, Panorama del Antiguo Testamento, 33.
22.
Juan Pablo García, Hablar de la “Salvación en la catequesis de hoy”, (Madrid: PPC Editoroial.2012), 35.
23
María Pastor y Alicia Mayer, Formaciones religiosas en la América colonial, (México D. F.: Facultad de
filosofía y letras. Dirección de asuntos del personal académico. Universidad autónoma de México. 2000.),63.
24.
Lockward, Nuevo diccionario de la Biblia, 923.
Relación entre revelación y salvación
La revelación, no es un fin en sí misma, más bien esta tiene la finalidad de causar un
efecto en los seres humanos; quienes han de estudiarla, formarse a partir ella y responder a
ella. Como el propósito permanente de Dios en la Biblia es redentor a menudo se califica a
la revelación como ≪redentora≫ (Efesios 1:7). Desde el punto de vista bíblico, se puede
considerar que toda revelación de Dios tiene un propósito redentor, pues aun sus obras
punitivas o juicios favorecen cumplimiento de su benéfica voluntad. 25
De lo antes mencionado, se tiene que tanto la revelación natural o general de Dios
como la especial tienen propósito redentor, sin embargo, el estudio de la revelación general
permite verificar que su contenido es bajo en detalles relacionados con la obra de redentora
de Dios en la historia.
En ese sentido, a través del estudio de la naturaleza el hombre llega a conocer la
existencia de Dios, su poder insuperable, su soberanía, su naturaleza trinitaria e incluso el
sentido de la moralidad divina. Pero por muchos esfuerzos y tiempo que se dediquen al
estudio de la revelación general, esto no le aportara el hombre ni si quiera el conocimiento
básico de que necesita ser redimido, el mismo apóstol Pablo afirma eso en su carta a los
corintios. (1 Corintios 2:14)
De lo antes mencionado, se debe admitir que la revelación natural requiere ser
complementada con la especial para que el hombre pueda reconocer en primera instancia su
naturaleza caída y su imposibilidad para auto-redimirse, lo cual indudablemente lo llevara a
mirar a Cristo como única fuente de Salvación.
Lasor, Panorama del Antiguo Testamento, 9.
25
Conclusión
La salvación o redención es un proceso de comunicación entre Dios y hombre en el
cual Dios es el único emisor y el hombre funge exclusivamente de receptor. En ese sentido,
Dios utiliza dos formas de revelación, una general y un especial. La diferencia básica entre
los dos tipos de revelación es el medio, en ese sentido, la revelación Especial es dada
mediante la biblia en la que se presenta a Jesucristo como la corona (Hebreos. 1:1-3) y
fuente misma de revelación, mientras que la revelación natural se da mediante la creación
misma, en esta Dios se comunica mediante el orden natural.
Por otra parte, las modalidades de revelación se diferencian en la cantidad de
verdades que comunican. En ese sentido, la revelación especial comunica un gran grupo de
verdades a pocas personas, es decir, a quienes llegan a tener contacto con la fuente o medio
(la Biblia y Jesucristo) el conocimiento de estas verdades resulta ser imprescindible para el
establecimiento de una relación entre el creador y la creatura la cual a su vez resulta ser un
fundamento para la preservación de la vida humana, en otras palabras, para que pueda
existir el proceso de salvación debe existir una relación de intimidad entre Dios (Salvador)
y los hombres (los salvados).
Ahora bien, la revelación natural solo comunica pocas verdades a todo el género
humano, las cuales resultan ser insuficientes para que hombre alguno pueda siquiera tener
idea de que necesita ser salvado, no obstante, el conocimiento que la humanidad recibe por
vía de la naturaleza, tiene influencia en el proceso de salvación debido a que en primer
lugar este sienta las bases para un conocimiento más profundo y en términos de la relación
salvadora entre Dios y el hombre.
Adicionalmente, el conocimiento aportado por la revelación general es
incomprendido debido a la condición caída de la humanidad, derivando en
comportamientos idolátricos que consecuentemente demuestra la culpabilidad humana en el
rechazo de su creador.
Bibliografía
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