LA FIDELIDAD DEL CREYENTE.
Introducción.
I.- ¿QUÉ ES FIDELIDAD?.
1.-Firmeza y constancia en los afectos, ideas y obligaciones, y en el cumplimiento de los
compromisos establecidos.
"la fidelidad en el matrimonio o las relaciones de pareja"
2. Exactitud o precisión en la ejecución de alguna cosa.
"la fidelidad de la imitación hizo difícil el descubrimiento del fraude"
II.- ¿POR QUÉ DEBEMOS SER FIELES?.
Ser fiel se utiliza en las relaciones como un arma de doble filo, un compromiso que va
más allá del amor y del respeto. Escudándose en la moral y en lo correcto, las personas
tratan de asegurarse el amor de la otra persona.
Además de la adoración pública o en comunidad, ser un cristiano fiel implica la oración y
la reflexión personal. Si te involucras en la comunidad y oras por tu cuenta, fortalecerás tu
relación con Dios y vivirás una vida cristiana fiel y plena.
III.- ¿EL HOMBRE ES FIEL O INFIEL POR NATURALEZA?
Hombre
Lo afirmado anteriormente, respecto de Dios, incide directamente en este
punto: solo unido y comprometido con Dios es que el hombre puede ser
fiel, fidedigno, confiable y estar firme. Por ello, un elemento indiscutible
de la espiritualidad es la fidelidad y la posibilidad de ser digno de
confianza. El hombre es fiel porque obedece la voluntad de Dios (1 S
2:35; Sal 78:8). En el contexto del pacto, la afirmación anterior se vuelve
más radical: estar comprometido en un pacto con Dios significa ya no
solo un actuar, sino un ser. La Biblia habla de una clase de personas a
quienes califica como «los fieles» (Sal 12:1; 18:25; Ef 1:1; Col 1:2; a
Jerusalén se le colocará el título de «Ciudad fiel» Is 1:26). Ellos están
claramente diferenciados de los «malvados» (Sal 37:28; 97:10). Cuando
en el Antiguo Testamento se pinta la infidelidad y apostasía del pueblo,
se usa el título denigrante de «prostituta». Ya no se es «fiel», se es
«prostituta» (Is 1:21). En la Biblia se habla de la fidelidad en el contexto
del cumplimiento de las exigencias vocacionales. A Moisés, David y los
zadoquitas, se les llama «siervos fieles», porque cumplieron a cabalidad
lo que se les llamó a hacer.
También se pide fidelidad en la práctica de las diversas
responsabilidades cristianas; por ejemplo en la oración: «constantes en
la oración» (Ro 12:12).
IV.- ¡DIOS ES FIEL Y PERMANECE FIEL!
Sentido Teológico
Dios
Así como se dice del amor y de la justicia, la «fidelidad» y la «lealtad» de
Dios forman parte de su ser; son inherentes a su divinidad. Por eso la
poesía hebrea las personifica: «La lealtad y la fidelidad se encuentran, la
justicia y la paz se besan; la fidelidad brota de la tierra y la justicia mira
desde el cielo.» (Sal 85:10–11, NBE). Por lo anterior se puede afirmar
que la «fidelidad» forma parte del mundo conceptual del pacto. Si Dios es
el soberano del → PACTO, no hay que dudar de su compromiso y
solidaridad permanentes hacia el pueblo del pacto. La seguridad de la
inquebrantabilidad de la alianza descansa sobre la certeza de que Dios
es fiel. En muchos pasajes se afirma la fidelidad de Dios, porque Él
cumple sus promesas (véanse Dt 7:9; Sal 145:13; 146:6). En 1 Corintios
1:9 se habla de la fidelidad de Dios como fundamento y certeza de la
firmeza de los cristianos de la iglesia de Corinto. Dios se compromete a
mantener firme a su pueblo en el camino de las vicisitudes. Por ello, Dios
es descrito como protector, escudo y fortaleza (Dt 32:4; Sal 91:4; 2 Ts
3:3). Y es en este sentido que se entiende la fidelidad de Dios al
protegernos en medio de las tentaciones: el Señor no nos permite ser
tentados más allá de nuestras propias capacidades (1 Co 10:13). La
certeza de la fidelidad de Dios al prometer su protección y presencia se
muestra también en el saludo cotidiano (2 S 15:20).
V.- ¿POR QUÉ EL CREYENTE DEBE SER FIEL? .
Nuestras lealtades y compromisos políticos, culturales, financieros,
ideológicos, morales y religiosos, deben subordinarse y, dado el caso,
perderse frente la fidelidad exigida por el Señor. Por ello la Biblia coloca
el tema de la idolatría en el centro de la discusión de la lealtad. Dios
exige lealtad absoluta; no se permiten fidelidades divididas (Dt 6:4–5).
Solo «amarrados» en los brazos seguros de Dios es que podemos
mantenernos libres de caer en la desesperanza y el cinismo. No hay otra
fuerza que pueda sostenernos; si nos soltamos de las manos de Dios,
caemos a la muerte. La oración titulada «Las Pisadas» define de manera
feliz la fidelidad divina.
VI.- ¿VALE LA PENA SER FIEL?.
FIDELIDAD. Es uno de los atributos de Dios que más frecuentemente se
destaca en las Escrituras (Dt. 7:9; 32:4; Neh. 9:33; Sal. 25:10; 36:5;
89:2–3; Is. 11:5, etc.). El fiel Dios es digno de nuestra fe y confianza,
guarda las promesas y el pacto, cumpliendo su palabra, pero también
sus amenazas. Es inmutable (Sal. 90:1–2; 102:26–28). Es fiel y justo
para perdonarnos en nombre de Cristo, por su obra cumplida (1 Jn. 1:9).
La fidelidad debería ser también la característica del creyente. Es un
aspecto del fruto del Espíritu (Gá. 5:22–23). Es por excelencia la cualidad
que Dios demanda de nosotros, los dispensadores de sus misterios (1
Co. 4:1–2). Si somos fieles en lo pequeño, se nos confiará lo grande (Lc.
16:10–12). Es con la ayuda de Dios que el creyente podrá ser fiel hasta
la muerte (Ap. 2:10) y por ella hay promesa de un rico galardón (Mt.
24:45–46).
VII.- ¿SE PUEDE SER FIEL EN MEDIO DE LA TORMENTA?
No esperes que otros sean fiel contigo, tu como cristiano tienes que mostrarte fiel ante todo y
todos.
EL ECO.- Quizás ustedes hayan oído el cuento del muchacho que vivía en un bosque. Un día creyó
escuchar la voz de otro chico, allá a lo lejos. Gritó: “¡Hola! ¡Hola!” y la voz le respondió: “¡Hola!
¡Hola!”. El niño no sabía que se trataba del eco de su propia voz, y entonces comenzó a gritar
insultos que eran contestados inmediatamente. Después de un rato, entró a su casa y le contó a su
madre que había un muchacho muy malo en el bosque. La madre, que comprendió el caso, le dijo
que le hablara bondadosamente al muchacho para ver si le respondía del mismo modo. El chico
salió de nuevo, hizo la experiencia, y encontró que sus palabras de cariño eran contestadas de la
misma manera. 8 Este cuento es bastante ilustrativo. Algunos de ustedes piensan que tienen
vecinos malos y desagradables. Es probable que el problema esté en ustedes mismos. Si ustedes
aman a sus prójimos, ellos han de amarles a ustedes.
III.- ¿QUE O QUIEN NOS AYUDA A SER FIEL A DIOS.
Si fueras cristiano, crecer más en la fe es una travesía de toda la vida. Por lo general,
para todos los cristianos, adorar en público, ir a la iglesia o estudiar la Biblia en grupos es
una parte importante del crecimiento espiritual. Además de la adoración pública o en
comunidad, ser un cristiano fiel implica la oración y la reflexión personal. Si te involucras
en la comunidad y oras por tu cuenta, fortalecerás tu relación con Dios y vivirás una vida
cristiana fiel y plena.
Aprovecha oportunidades de aprendizaje, como el estudio de la Biblia y la escuela
dominical. Si un pasaje de la escritura o una enseñanza de la iglesia son confusos, no
tengas miedo de buscar una aclaración. Sentir la necesidad de aprender más y hacer
preguntas no quiere decir que no eres fiel. Más bien, esto demuestra que quieres
profundizar tu fe y te ayudará a obtener más conocimientos y sabiduría.
Practicar La Fe, Servicio Comunitario.
Ser un mayordomo de la creación: además de ayudar a otras personas, cuidar de la
creación de Dios en general también es parte de ser un cristiano fiel. Limpiar el parque de
tu localidad o hacer voluntariado en un albergue de animales son formas excelentes de
ser un mayordomo de la creación de Dios.
Asiste a retiros espirituales para profundizar tu relación con Dios. Normalmente las
iglesias organizan retiros cada cierto tiempo para que los miembros de la comunidad oren,
reflexionen y aprendan más de su fe. Los retiros a menudo implican viajes a sitios
espirituales y actividades como meditar, cantar, escribir un diario, realizar artes y
manualidades, y tener debates grupales.
Ora a Dios todos los días. Tranquiliza tu mente, enfócate en tus pensamientos y ábrele
tu corazón a Dios. Cuando estés contento, pronuncia una oración para expresarle tu
gratitud a Dios. Cuando estés triste, enojado o asustado, pide fortaleza y guía en oración.
Lee y discierne pasajes de la Biblia a diario. Trata de hacer un tiempo todos los días
para leer detalladamente unos cuantos versículos de la Biblia. Lee los pasajes lentamente
e imagina el entorno lo más que puedas. Concéntrate en el significado de los versos y en
la forma en que puedes aplicar el mensaje a tu vida diaria.
Busca señales de la presencia de Dios en el arte y la naturaleza. La música
espiritual, el arte visual y la literatura ofrecen experiencia poderosas y emocionales
de Dios. Por ejemplo, una pintura podría ayudarte a reflexionar en una historia de
la Biblia. La belleza de la naturaleza, desde el Gran cañón a un bosque exótico,
puede llenar tu corazón de adoración por el milagro de la creación.[11]
Cuando sientas que tu fe pasa una prueba, la belleza del arte y la naturaleza te
ayudará a recordar que Dios ha creado un mundo increíble y tiene un plan para ti.
IX.- BENEFICIOS DE LA FIDELIDAD A DIOS.
Comunión.
Consagración.
Paz.
Madurez cristiana.
Liderazgo espiritual
La fórmula de la fidelidad a Dios.
Estudio de la palabra de Dios + oración + ayuno = Fe
Integridad + sumisión+ devoción = Obediencia a Dios.
Orgullo –vanidad- infantilismo – pereza = madurez cristiana.
Fe + Obediencia + Madurez = FIDELIDAD.