¿Qué
es el arte abstracto?
Llamamos arte abstracto a un estilo de la expresión de las artes
plásticas (pintura y escultura) principalmente, que en lugar de representar figuras
concretas y reconocibles del mundo real (como hace el arte figurativo), propone
una realidad distinta a través de un lenguaje propio e independiente de
formas, colores y líneas.
En otras palabras, el arte abstracto emplea formas y perspectivas que no son
una copia de la realidad, si se rigen por las reglas de lo aparentemente lógico,
sino que se proponen obras mucho más libres e innovadoras, cuya interpretación
queda a cargo del espectador.
Este estilo surgió a inicios del siglo XX y perdura hasta nuestros días, teniendo
grandes expositores como los pintores Vasili Kandinski, Robert Deaunay, Kazmir
Málevich, Piet Mondrian, Mark Rothko, Jackson Pollock, Jesús Soto, Carlos Cruz-
Diez, Gerhard Richter o Joan Miró. Además, los escultores Marcel Duchamp,
Aexander Calder y Jean Arp.
Muchos abstraccionistas tuvieron conexión con la música, considerándola como
la meta de su proceso artístico particular, ya que la música produce un efecto
estético mediante la abstracción del sonido de las notas musicales, que no imitan
a ninguna realidad concreta.
Los abstraccionistas buscaban dejar atrás el reino reconocible de las formas y
perseguir el “arte puro”.
Origen del arte abstracto
El primer pintor abstracto considerado como tal fue el lituano Mikalojus
Konstantinas Čiurlionis, cuyas primeras obras abstractas datan de 1904 y quien
incursionó también en la escultura.
Pero sería el ruso Vasili Kandinski quien establecería las bases del
abstraccionismo como un movimiento artístico coherente, moderno e
internacional, a través de lo que llamó “Abstracción lírica” entre 1910 y 1912.
A este movimiento vendrían a sumarse diversas y simultáneas exploraciones
artísticas en torno a un “arte puro” en Rusia, Francia y posteriormente Alemania y
Estados Unidos.
Características del arte abstracto
El arte abstracto rompió con la necesidad de representar objetos concretos.
A pesar de que el arte abstracto engloba una cantidad importante de tendencias,
propuestas y estilos, pueden resumirse sus características en:
Una gran consciencia de las formas y los colores, utilizados a voluntad para escapar
de la realidad concreta.
Las esculturas abstractas se apoyan en el principio de la tridimensionalidad y en la
geometría, a veces dándole protagonismo al color.
Las pinturas abstractas proponen un lenguaje propio de forma, color y línea cuyas
reglas pertenecen al artista.
Las obras abstractas exigen del espectador que se aproxime a ellas de modo intuitivo,
menos tradicional.
El arte abstracto rompió con la necesidad de representar objetos concretos, dando
cabida a los pensamientos y las nociones mentales más difusas.
Tipos de arte abstracto
El arte abstracto puede clasificarse según las tendencias que marquen su estilo,
en:
Curvilíneo. Caracterizado por las líneas curvas, que se entrelazan, trazan espirales u
otras formas semicirculares, como los nudos o el triskele o triskelion.
Cromático-visual. Obras en las que predomina el impacto visual a partir del color, de
manera más o menos caótica u ordenada (secuencial, por ejemplo).
Geométrico. Derivada del cubismo inaugurado por Picasso, aspira a las formas
geométricas como un lenguaje propio de la obra, y por eso prefiere las
formas matemáticas.
Intuicional. Una tendencia sin patrones visibles o reconocibles, que interpela al
espectador y le exige que se aproxime a la obra desde la intuición y lo sensible, no de
la lógica.
Gestual. Suerte de híbrido entre el abstraccionismo y el expresionismo, hace hincapié
en el trazo y la pincelada, es decir, en el modo mismo en que la obra se compuso,
para alcanzar la abstracción deseada.
Minimalista. Un retorno a lo simple, a lo poco, a la ausencia en el cuadro. Puede
darse con uno o dos colores, una forma simple o diversos planteamientos que son
justamente mínimos, nunca recargados ni barrocos.
Copie la teoría proporcionada e ilustre
Realice el siguiente ejercicio en un cuadro de 15x15