Juarez Reyes Fernanda
LA FORMA NATURAL DE DIBUJAR
Resumen
“Existe solo una manera apropiada de aprender a dibujar, la manera natural”,
escribe Nicolaïdes en su introducción; pero ¿Cómo es la manera natural?
Las personas estamos acostumbradas a ver, solo mirar, sin observar, o sea sin
prestar atención a los detalles y sin llegar a tener una experiencia real con los
objetos. La vista resulta engañosa en lo que al sentido se refiere. Para llegar a
observar es necesario hacer contacto con el objeto utilizando los cinco sentidos,
porque aprender a dibujar, en realidad, es aprender a ver. El que ve de manera
correcta dibujara lo que observa conforme a su experiencia con el objeto, una
persona puede dibujar lo que conoce bien.
El autor diseñó algunos ejercicios que tienen como objetivo educar la vista de la
única manera en que se puede hacer, con la práctica. En primer lugar, el contorno,
es un ejercicio en el que se hace una silueta como un diagrama, en dos
dimensiones con el objetivo de simplificar lo que se está dibujando en líneas;
concebimos el contorno como la composición de las líneas aparentes en torno a
las formas de la estructura del cuerpo. Por otro lado, la expresión, es el
movimiento en el espacio, en esta no se tienen líneas precisas ni bordes definidos
y para poder realizarla correctamente se debe ser capaz de sentir lo mismo que el
modelo.
La expresión no es solamente un ejercicio que Nicolaïdes decidió colocar en su
libro, esta es la unidad primera que se debe contemplar en todos los dibujos.
Estudiar la expresión no consiste simplemente en observar el movimiento que
realiza el modelo, lo que el ojo ve es simplemente el resultado de un impulso
interno que es una reacción sensible de comprensión más física que intelectual.
Es importante comprender que la expresión es algo en sí misma, separada del
objeto que se ve, no es tangible por lo tanto tiene que ser entendida.
Juarez Reyes Fernanda
La clave para dar con la naturaleza de un sujeto es su expresión, a partir de ahí
surgen los demás aspectos del dibujo. En el objeto, el impulso de la expresión no
puede considerarse como algo emocional, para encontrar el impulso de esta
expresión se deben tomar en cuenta solo las causas naturales. A excepción del
dibujo de contornos, no existe dibujo que no sea de memoria. Existen muchos
ejercicios para acostumbrar un poco más a la vista y a la mano a estar en conjunto
con la memoria y el sentir. El objeto de estos no es simplemente recordar, si no
sentir el movimiento con el cuerpo completo y poder plasmar con la mano la
expresión del todo.
Dentro de los factores formales del dibujo se encuentran la forma y el peso que
dependen de las tres dimensiones. El peso es la esencia de la forma y esta es la
expresión viva del peso, es posible captar el peso esencial de un objeto, incluso
antes de tomar conciencia de su forma; este es como un fenómeno de energía, se
podría decir que el mismo peso la posee, dentro del entendimiento natural de este
peso, existe un núcleo que es donde este se concentra en mayor cantidad, buscar
este núcleo es otra buena forma de buscar el impulso vital, el núcleo solo lo
podemos incluir.
La luz y la sombra son de gran utilidad para entender la forma, pero en la misma
medida, pueden ser contraproducentes si el dibujo se enfoca primordialmente en
un juego de estos intentando construir una falsa figura.
Al aprender a dibujar es necesario dejar al lado las limitaciones que la información
casual nos proporciona. Regularmente creemos que el dibujo que está bien echo
es como lo hemos visto anteriormente, pero en la manera natural de dibujar, el
dibujante debe desechar las ideas sobre la belleza y la verdad, pero lo único que
debe procurar el que dibuja es la realidad. La imaginación es una parte importante
cuando se quiere hacer un buen dibujo. La imaginación, no como puente a la
invención, sino como un esfuerzo por construir en la mente con los residuos de
conocimiento de experiencias pasadas.
Juarez Reyes Fernanda
Para tener un dibujo de buena calidad es importante prestar atención a los
detalles, sin embargo, estos no brincar repentinamente, sino que aparecen en una
transición gradual. No es importante la técnica y el dominio sobre el medio porque
no se puede separar la técnica de la expresión, solo existe la expresión, todo lo
que se requiere en la técnica para dibujar está entrelazado con la técnica de
observar. La técnica cambia y evoluciona, el artista busca conscientemente
modificar su técnica, cambia su actitud respecto a la forma y el color, y en
consecuencia su técnica cambia. Tampoco se debe tener demasiada
preocupación sobre el talento porque este se desarrolla con el tiempo y el
esfuerzo que se invierta en el trabajo.
Crear una obra de arte conlleva el impulso subjetivo y objetivo en la unidad. El
primer paso para dibujar es el impulso objetivo, la observación de los hechos tal y
como existen y es a partir de ahí que se llega al desarrollo del poder subjetivo que
es el poder del conocimiento acumulado. No existe el plan perfecto para una
composición aislada de datos objeticos, la única manera de concebir ideas o
conceptos es por medio de una experiencia práctica donde los sentidos juegan un
papel importante.
Cada uno de los ejercicios de este libro tiene como objetivo agudizar la
observación y comprensión de la motivación del movimiento y desarrollo, así como
crear desapego del estudiante de dibujo a técnicas y reglas para lograr crear como
resultado lo que se desea expresar.