Sistema Pardes
Sistema Pardes
La palabra hebrea/aramea «PRDS» (recuerden que el hebreo no admite vocales hasta el siglo VIII,
cuando los masoretas inventaron una puntuación vocálica.) cuyo significado parece ser jardín o huerto,
se usa en la hermenéutica rabinica como un acrónimo para:
El primer nivel de entendimiento es Peshát «simple». El Peshát es el significado simple, básico, literal
del texto. Es similar a lo que la hermenéutica llamamos «Exégesis«. Es entender las Escrituras en su
sentido natural, usando los significados acostumbrados de las palabras que se emplean, en acuerdo con
la regla exégetica primaria en el Talmud de que ningún pasaje pierde su Peshát.
Aunque hay diferentes géneros literarios tales como: alegorías, simbolismo, sinecdoque, metónimia,
prosopopeya, ironía, hipérbole, fábula, entre otros, todos estos lenguajes deben de ser interpretado en
una sana exégesis pues muchas veces en las Escrituras se le da vida a cosas inanimados, debemos de
entender esto como un lenguaje figurado, como ejemplo Isaías 55:12 dice «todos los árboles del campo
darán palmadas de aplausos», donde es obvio que los árboles no tienes manos, esto se conoce como
prosopopeya, que es cuando se personifican las cosas inanimados atribuyendoles hechos de personas; o
como es el caso de 1 de Reyes 18:27 donde Elías usa la ironía (cuando se expresa lo contrario de lo que
se quiere decir, pero de tal modo que le da el sentido verdadero) al igual que Micaías en 1 de Reyes
22:15. Ver también otros ejemplos de las diferentes figuras de la retórica: Sal. 17:8; 114:5-6, 1Co.
15:55, Jue. 14:14.
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En las Escrituras lo primero que se debe buscar es el significado literal o Peshát. A continuación
mencionaremos lo que se debe tener presente para poder buscar el entendimiento Peshát:
Creencias
Costumbres
Hebraísmo
Poesía Hebrea
Raíces Hebreas
Juego de Palabras
Reglas Gramaticales
Lenguaje Figurado
El Rémez
En el principio Elohím (Alef-Tav) creó los cielos y la tierra. Bereshit bará Elohím et hashamáyim ve’et
ha’árets.
La cuarta palabra es la partícula « אתAlef-Tav», la cual tiene una función prepositiva dentro de la frase.
Esta es una de las partículas literarias más complejas al momento de traducir el texto hebreo a otro
idioma, pues no tiene ninguna otra traducción posible fuera del texto hebreo. El complemento directo
es una palabra que representa a una persona o cosa sobre la cuál la acción del verbo es realizada. En
otras palabras, el complemento directo es él que recibe el impacto directo del verbo, sea persona o cosa.
Debido a esto es que los Midrashim y los Rabinos nos dicen que la explicación para esto es que: «En el
principio creó Dios», pero para hacerlo se valió de la את, es decir, de todas las letras del alefato hebreo,
donde la primera de ellas es la אy la última de ellas es la tav ת. Es decir, la partícula prepositiva את
constituye una abreviatura de la Torá y del Creador dentro de su lenguaje supremo, para contarnos que
él hizo todas las cosas existentes, visibles e invisibles, a través de las letras hebreas, que a su vez son
las palabras de HaShem que lo crearon todo.
En el nivel Rémez, la partícula אתhace alusión al Mesías, que es la Palabra del Eterno, por quien fue
creado todo, como se ve en Jn . 1:1-3, 14, 18; Heb. 1:1-4; 11:6; Col. 1:15-17. De aquí aprendemos
porque el Mesías es llamado en varias partes de los escritos apostolicos: “La palabra de Dios” o
“Memra” o “Dabar” o “Logos” pues él, también es llamado “la imagen del Dios invisible”
Apocalipsis 1:8 dice «Yo soy el Alfa y Omega (‘Alef’ y la ‘Tav’)» dice Adonái ()יהוה, Elohím de los
ejércitos del cielo, El que es y que era y que está viniendo, El Shadday.
Es un hebraísmo, pues Alfa y Omega corresponden a la primera y última letra del alfabeto griego, que
entendido desde una perspectiva hebrea, corresponde a las letras Alef y Tav del alefato hebreo.
« ׁשלַ ִם רּו ַח חֵן וְתַ חֲנּונִים ְו ִהּבִיטּו ֵאלַי אֵת ֲאׁשֶר־ ּדָ קָרּו ְו ָספְדּו ָעלָיו ְּכ ִמ ְסּפֵד עַל־ ַהּיָחִיד ְוהָמֵר
ָ ׁשב י ְרּו
ֵ וְׁשָ ַפכְּתִ י עַל־ ּבֵית ּדָ וִיד ְועַל ׀ יֹו
» ָעלָיו ְּכהָמֵר ַעֽל־ ַה ְּבכֹֽור׃
«He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la
tierra harán lamentación por él. Sí, amén. Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el
que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso» (Apocalipsis 1:7-8).
En Apocalipsis 22:13, Jesús dijo estas palabras según está escrito: “Yo soy el Alfa y Omega, el
principio y el fin, el primero y el último.” Como podemos ver también que dice Isaías 41:4; 44:6;
48:12.
El Derásh/Drásh
El siguiente nivel de entendimiento de las Escrituras se llama Drásh (de aquí parte la palabra Midrash)
que significa «escudriñar», es la aplicación alegórica, tipologíca u homilética del texto. Es la
explicación del texto basados en principios de exégesis establecido a través de la tradición, tales como
el Midrásh, el Talmud, etc. En el nivel Drash se usa la creatividad para escudriñar el texto en relación
con el resto de las Escrituras, otra literatura, o la vida misma de tal manera que se desarrolle una
aplicación alegórica, tipologíca u homilética del texto. Este proceso a veces envuelve eiségesis del
texto pero debe ser constreñido por medio de tener algún fundamento en sana exégesis también. El
término Drásh generalmente se refiere a un comentario que está edificado sobre un entendimiento
Drásh.
Tres importantes reglas básicas al utilizar el nivel Drásh de entendimiento de la Escrituras son:
Un entendimiento Drásh no se puede usar para despojar un pasaje de su significado Peshát, ni tal
entendimiento puede contradecir algún significado Peshát de cualquier otro pasaje de la Escrituras.
Coló afirma el Talmud «ningún pasaje pierde su Peshát.«
Que la Escrituras intérprete la Escrituras. Busque las Escrituras misma para definir los componentes de
una alegoría. Por ejemplo, Mt. 13:3-9 da la parábola de la semilla. Uno no necesita especular acerca de
lo que significa los elementos de esta parábola porque el texto procede en 13:18-23 a definir los
significados de los elementos primarios de esta parábola.
Los componentes primarios de una alegoría representan realidades específicas. Debemos limitarnos a
estos componentes primarios para entender el texto.
Algunos ejemplos de entendimiento Drásh son:
Este es un uso del entendimiento Drásh del texto que metafóricamente igual al Mesías con Israel.
Mateo no quiere decir que Oseas 11:1 tenía que cumplirse, pues en su nivel Peshát habla no de un
evento futuro, sino de uno que pasó, en el Éxodo de Egipto. Mateo aplica el texto a los acontecimientos
que ocurrieron en los días del Mesías.
Un segundo entendimiento en nivel Drash es Mateo 2:16 acerca del libro del profeta Jeremías 31:15, en
el cuál Mateo compara la similitud de acontecimientos: la matanza de los niños que Herodes llevo a
cabo y, la situación que vivió el pueblo Judíos a manos del rey Nabucodonosor.
El Sod
El último nivel de entendimiento de las Escrituras es llamado Sod que significa «oculto». Este
entendimiento son explicaciones cabalisticas, místicas o secretas de un texto. Es una
revelación/iluminación que da el Espíritu a nuestro espíritu, ver 1 Corintios 2:7-14. En este nivel se
hace uso de lo que es la Cábala hebrea.