El cambio social puede entenderse como las modificaciones de las estructuras de una sociedad,
concernientes a normas, valores, tradiciones, leyes y formas de gobierno. Puede presentarse como
un proceso social, una tendencia o una modificación coyuntural.
La revolución en cambio, es un cambio radical frente a las autoridades existentes, que pretende el
derrocamiento del régimen social existente para reemplazarlo por otro. Las revoluciones sociales
constituyen prácticas de subversión organizada, para trastornar o destruir las sociedades desde de
su interior.
La diferencia principal radica, no tanto en la base de su objetivo (cambiar las estructuras) sino en
el modo de hacerlo. La revolución siempre se lleva a cabo por medios violentos, suele comenzar
con un período de extrema violencia, seguido de un período de extremo autoritarismo para
asegurarse la instauración del nuevo régimen.
Ejemplos muy claros de esto son la Revolución Francesa y la Revolución Rusa, donde, después de
los inicios sangrientos de ambas, se erigieron regímenes de gran control para poder asegurar el
cumplimiento de las nuevas modalidades. En el caso de la Revolución Francesa, podemos ver
cómo, luego de 20 años de conflicto, el lema de Egalite Fraternite et Liberte, retrocede cuando
Napoleón se corona emperador de Francia. La breve república, obtenida luego del derrocamiento
de la monarquía, da paso al nuevo Imperio Napoleónico. Por supuesto que estos cambios no
fueron borrados de la conciencia de la sociedad y durante el transcurso del siglo XIX volvieron a
instaurarse en Francia.
Otra característica que diferencia a la Revolución del Cambio Social es la duración del período
durante el que se desarrolla.
Las revoluciones, el acontecimiento de los hechos en si, suele durar un período corto pero muy
intenso, de tiempo. El cambio social se gesta durante años, pero una vez que ocurre, suele ser muy
difícil de retraer.
Un ejemplo de cambio social podemos apreciarlo recientemente en la conciencia del hombre
sobre el medio ambiente. Hasta hace unas pocas décadas, el ser humano en su mayoría, no
comprendía que los recursos naturales son limitados y la importancia del cuidado de los mismos
para la supervivencia. En estos días, toda la humanidad en su conjunto está al tanto de que cuidar
el medio ambiente es fundamental para la continuidad de la especie humana.