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Recordando Mi Aventura

Una familia pasa un fin de semana en un campamento en el centro del país. Los niños exploran las cuevas cercanas y descubren tesoros históricos de las épocas incaica y colonial, incluyendo oro, plata y herramientas. También encuentran a un anciano, el último descendiente de una antigua tribu, quien les cuenta la historia del lugar. Más tarde, cuando los niños regresan, las autoridades descubren la importancia arqueológica del sitio. Un museo es creado para preservar los hall
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Recordando Mi Aventura

Una familia pasa un fin de semana en un campamento en el centro del país. Los niños exploran las cuevas cercanas y descubren tesoros históricos de las épocas incaica y colonial, incluyendo oro, plata y herramientas. También encuentran a un anciano, el último descendiente de una antigua tribu, quien les cuenta la historia del lugar. Más tarde, cuando los niños regresan, las autoridades descubren la importancia arqueológica del sitio. Un museo es creado para preservar los hall
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UN PASEO NO DESEADO, UNA HERMOSA VOCACIÓN

Recordando cómo comenzó esta historia de aventura, fue a finales del mes de marzo de 1980 cuando mis padres
nos dijeron para ir a pasar el último fin de semana antes de entrar al colegio “unidos por el recuerdo separados por
el destino” ese colegio tan famoso por su educación y por sus fundadores.

Mi hermana gemela Mariana como siempre tan feliz le gustaba estas escuelas tan finas, ya que decía que solo iban
las futuras princesas, yo solo la miraba con disgusto ya que lo mío era la aventura y salir a viajar y conocer gente
interesante.

Ese fin de semana salimos muy temprano con dirección al centro del país, pasamos por varios puentes con grandes
ríos y varios valles llenos de fruta y haciendas con animales de campo, llegamos a una zona que parecía una vieja
hacienda en ruinas, pero había sido remodelada para que sea una zona de acampar y que tenía solo 4 cuartos tan
grandes como mi casa, allí habían más de 8 camas para dormir y además una gran comedor donde nos daban el
desayuno a todos, las actividades que podríamos hacer era montar bicicleta, caminar o pescar en el rio. Los primeros
2 días estuve muy aburrido ya que esas cosas de hacer con mis padres no me llaman la atención y mi hermana
gemela se creía la dueña de una gran hacienda y la pasaba recogiendo flores y conversando con los animalitos del
campo.

Al tercer día que desperté, encontré a mucha gente en el comedor era dos familias que habían venido a pasar sus
últimos días de vacaciones, la familia más numerosa eran los Sanchez que tenían 4 hijos, 2 eran de edad de 4 y 6
años y los 2 restantes eran de 12 años y se llamaba julia y su hermana Jazmín que tenía 14 años; la familia Lucero
que tenían 3 hijos, una menor de 4 años y Jose 12 años y Roberto 14 años. Nuestros padres les dieron la bienvenida
y les invitaron a participar de una pachamanca que iban hacer, el me presento a mí con todos los recién llegados y
me sentí muy incómoda, me hacía ver como su bebe, pero me ayudo a que me llamaran por mi nombre y que les
ayudara en esta nueva casa.

Los demás días estuvimos despertándonos muy temprano y saliendo cada día mas lejos a pasear con las bicicletas,
nuestros padres no se daban cuenta de esto ya que ellos habían formado su grupo de amigos que se ponían a
festejar y bailar. Nosotros íbamos a todos lados, pero cierto día bordeando el cerro nos encontramos con un
pequeño bosque de eucalipto, seguimos cruzando ese bosque y llegamos a una zona llena de rocas y el camino se
comenzó a estrechar y a bajar por un sendero muy angosto hasta llegar a una zona llena de arena y con poca
vegetación arbustiva, cuando vimos esto nos dimos cuenta que ya eran las 2 de la tarde y que habíamos caminado
más de 5 horas, y seguimos avanzando pero vimos una especie de hueco en el terreno que tenía una especie de
escalera de piedra, esto nos llenó de miedo y curiosidad, los chicos decidieron entrar que sería divertido y que sería
rápido ya que era tarde para regresar a casa; nos pusimos de acuerdo que bajaríamos y luego salimos lo más rápido
posible con las bicicletas al hospedaje.

Estábamos bajando por lo menos unos 8 metros de profundidad y la escalera no se acababa, después de 5 minutos
llegamos a una gran cueva larga y estrecha a la vez, al final de esta se veía un claro de luz por lo que decidimos
avanzar. Esto nos tardó unos 30 minutos en llegar y al terminar estuvimos en otra gran cueva con grandes hoyos
que dejaban ver el cielo y los rayos del sol, no sabíamos que hacer ya que esta vez nos encontramos que habían 4
cuevas más, esto nos asustó más y decidimos salir pero al acercarnos mas a cada cueva veíamos luz al final de cada
cueva , yo les dije que iría con mi hermana a la primera cueva y que los demás también vayan a otra cueva
rápidamente y que dentro de 10 minutos regresemos ,una vez pasado el tiempo estábamos todos emocionados y
asombrados de lo que había en cada cueva, yo por mi parte habíamos encontrado varias costales y baúles llenos de
lingotes de oro y plata, en la cueva de jazmín y julia encontró vasijas, herramientas y armas muy antiguas, la cueva
de Jose y Roberto estaba llena candelabros de oro y plata, cuadros y pinturas, además de finas joyas y collares.

Pero lo que nos faltaba era la cuarta cueva así que todos decidimos entrar todos a esa cueva y lo más rápido posible,
pero esta era mucho más larga y terminaba en un cuarto de piedra con varia pieles de animales cubierto y con una
gran fogata, cuando pensamos en salir de allí un voz muy suave nos dijo quiénes son ustedes y como entramos, nos
asustamos mucho y mi hermana comenzó a llorar y temblar de miedo, los chicos se pusieron delante de nosotras y
comenzaron a relatarle como llegamos, el anciano era una persona muy delgada y de color rojizo, con cabellos muy
blanco y grandes ojos negros, en su cabeza tenía una especie de casco de hierro oxidado muy antiguo, nos dijo que
su tatarabuelo había llegado a esta zona con unos cuantos de su tribu y que habían traído herramientas y armas.

Y que después de muchos años viviendo en esta zona vinieron a vivir una familia de blancos y que con ayuda de su
tribu levantaron toda la hacienda y Vivian muy felices ya que se ayudaban en todo como buenos vecinos, pero cierto
día cuando yo era muy pequeño todas las haciendas fueron saqueadas , el hombre blanco le mando a mi padre a
cuidar todo lo que han visto en las cuevas, pero nunca más vino por sus cosas mi padre se ayudaba con la plata en
comprar cosas para nosotros, ya que tenía que viajar 2 días para traer víveres, no salíamos de esta zona por miedo a
que nos maten y se lleven todos los tesoros, ahora a mi edad no sé qué voy hacer ya que si muero esto se va a
quedar sin dueño.

Nosotros le dijimos que todo esto iba a formar parte de un museo ya que tenía un gran valor histórico y cultural, él
se emocionó mucho y nos dijo que pertenecía a una tribu muy antigua llamada wasiconcha y que sus ancestros
habían peleado en defensa de su territorio hace muchos años y que el casco que tenía había pertenecido a unos de
los soldados invasores. Cuando nos dimos cuenta ya era tarde como las 8pm, él nos dijo que nos quedemos ya que
era muy peligroso salir, así que nos quedamos echado en las pieles y el señor nos invitó una especie de galleta dura
y dulce, además de fruta seca artesanalmente, nos dio de beber agua de quinua con trozos de níspero fruta que
crece mucho por esa zona, nos acostamos y él nos relató muchas cosas sobre la hacienda y sus dueños, luego de su
viaje y penurias de sus antepasados al llegar a este sitio y luego de su familia, nos acostamos y nos levantamos muy
temprano , nos acercamos al anciano a su cama de pieles y lo encontramos muerto en su muñeca tenía una especie
de cuero de cabra escrito con hilos de oro un nombre que decía EMIRATO HUANICAPA WASTINACOCHA no
sabíamos si sería su nombre o la de su abuelo. Nos pusimos muy triste y comenzamos a subir de nuevo hacia la casa
llegamos al medio día y nuestros padres estaban con la policía y mucha gente más que nos estaban buscando, solo
atinamos a contarles a todos lo que habíamos descubierto, después de unas horas llego el fiscal y gente del muso de
la nación y arqueólogos para hacer el inventario de las cosas que habían en la cueva.

En la noche ya era noticia todo ese lugar que albergada historia de la época incaica y colonial, al día siguiente por la
cantidad de personas que llegaban nos tuvimos que retirar, nos enteramos por las noticias que la zona que había
estado en ruinas tenía más de 200 años de antigüedad y los utensilios y armas con más de 450 años de antigüedad,
también hablaron del anciano que había muerto que era el último de los descendientes de una casta del imperio
inca.

Las siguientes semanas las noticias fueron en aumento ya que la cantidad de tesoros encontrados era de un valor
incalculable por su peso histórico y cultural, yo y mi hermana nos sentimos muy orgullosas de pertenecer a este país
tan rico y hermoso.

De los tesoros encontrados el estado mando crear un museo nuevo con el nombre de nuestro amigo de un solo
díaEMIRATO HUANICAPA WASTINACOCHA, y se creó una nueva zona de ruinas con visita guiada y nuevos
hospedajes para que venga turistas de otro país.

Las clases comenzaron y nos dimos con la sorpresa de Jazmín, julia, Jose y Roberto también estaban en el colegio,
nos reunimos almorzar juntos y conversar de lo que habíamos hechos, los demás estudiantes solo hablaban quienes
habían hecho tal descubriendo tan importante y que querían ser arqueólogos para encontrar lo mismo o mucho
más, todos nos mirábamos con orgullo pero no decíamos nada, era nuestro secreto. Pasaron los años y todos nos
involucramos en distintas carreras, solo yo decidí estudiar arqueología sin duda ese paseo había despertado en mi
un amor por mi país rico en historia y una gran diversidad cultural.

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