Universidad Nacional Mayor de San Marcos
Universidad del Perú. Decana de América
Facultad de Letras y Ciencias Humanas
Escuela Profesional de Bibliotecología y Ciencias de la
Información
Las fake news: impacto social y nuevos desafíos para
los servicios de información
TESIS
Para optar el Título Profesional de Licenciada en Bibliotecología
y Ciencias de la Información
AUTOR
Romelia Ivette TAPIA FIGUEROA
ASESOR
Martín Alonso ESTRADA CUZCANO
Lima, Perú
2020
Reconocimiento - No Comercial - Compartir Igual - Sin restricciones adicionales
[Link]
Usted puede distribuir, remezclar, retocar, y crear a partir del documento original de modo no
comercial, siempre y cuando se dé crédito al autor del documento y se licencien las nuevas
creaciones bajo las mismas condiciones. No se permite aplicar términos legales o medidas
tecnológicas que restrinjan legalmente a otros a hacer cualquier cosa que permita esta licencia.
Referencia bibliográfica
Tapia, R. (2020). Las fake news: impacto social y nuevos desafíos para los servicios
de información. Tesis para optar el título de Licenciada en Bibliotecología y Ciencias
de la Información. Escuela Profesional de Bibliotecología y Ciencias de la
Información, Facultad de Letras y Ciencias Humanas, Universidad Nacional Mayor
de San Marcos, Lima, Perú.
HOJA DE METADATOS COMPLEMENTARIOS
Código ORCID del autor [Link]
DNI o pasaporte del autor 76601523
Código ORCID del asesor [Link]
DNI o pasaporte del asesor 08435943
Tecnologías, derechos y libertades
Grupo de investigación
informativas
Agencia financiadora
País: Perú
Departamento: Lima
Ubicación geográfica donde se Distrito: Jesús María
desarrolló la investigación
Coordenadas:
-12.078333°, -77.048056°
Año o años que abarcó la
2019-2020
investigación
Ciencias de la información
[Link]
Disciplinas OCDE Bibliotecología
[Link]
ESCUELA PROFESIONAL DE BIBLIOTECOLOGÍA Y CIENCIAS DE LA INFORMACIÓN
ACTA DE SUSTENTACIÓ N DE T ESI S
A los tres días del mes de diciembre del dos mil veinte, a las diez horas, en acto público se
conecta por vía remota el Jurado de sustentación integrado por los siguientes profesores del
Departamento Académico de Bibliotecología y Ciencias de la Información de la Facultad de
Letras y Ciencias Humanas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos:
Rosalía Quiroz Papa de García Presidente
Martín Alonso Estrada Cuzcano Asesor
Elizabeth Huisa Veria Miembro
Karen Alfaro Mendives Miembro
Con el fin de recibir la sustentación de Tesis: LAS FAKE NEWS: IMPACTO SOCIAL Y NUEVOS
DESAFIOS PARA LOS SERVICIOS DE INFORMACIÓN, presentada por la bachiller ROMELIA
IVETTE T APIA FIGUEROA.
Concluida la sustentación, el jurado procedió a la calificación con el siguiente resultado:
Aprobado con máximos honores
Números (19 ) Letras ( Diecinueve )
Luego del proceso de sustentación y la calificación correspondiente, se le comunicó al graduando
el resultado obtenido y el Jurado recomienda a la Facultad que se le otorgue el título profesional
de Licenciada en Bibliotecología y Ciencias de la Información.
Siendo las once horas, se concluyó el acto por lo cual, los miembros del jurado dan fe de lo
actuado firmando la presente Acta.
Dra. Rosalía Quiroz Papa de García Dr. Martín Alonso Estrada Cuzcano
Presidente (Principal) Asesor (Principal)
Dra. Elizabeth Huisa Veria Dra. Karen Alfaro Mendives
Miembro (Asociada) Miembro (Asociada)
Letras mayúsculas del Perú y América
Facultad de Letras y Ciencias Humanas / Universidad Nacional Mayor de San Marcos
Calle Germán Amézaga N.º 375, Lima 1 (Perú). Ciudad universitaria (puerta 3)
Teléfono: (051) (01) 619 7000 - [Link]
2
Dedicado a todas las personas que creyeron en mi
Y me dieron fuerzas para seguir adelante.
3
ÍNDICE DE CONTENIDO
RESUMEN ...................................................................................................................... 6
ASBTRACT .................................................................................................................... 7
INTRODUCCIÓN .......................................................................................................... 8
CAPÍTULO I EL PROBLEMA DE INVESTIGACIÓN.......................................... 10
1.1 Descripción del problema de investigación ................................................................. 10
1.2 Definición del problema .............................................................................................. 10
1.3 Objetivos ...................................................................................................................... 13
1.4 Justificación e importancia de la investigación ........................................................... 13
1.5 Hallazgos y limitaciones de la investigación ............................................................... 14
CAPITULO II FUNDAMENTOS TEÓRICOS ........................................................ 15
2.1 Antecedentes del estudio.............................................................................................. 15
2.2 Bases teóricas ............................................................................................................... 16
2.3 Definición de categorías de análisis ............................................................................. 19
2.4 Fundamentos teóricos .................................................................................................. 22
2.5 Sistemas y categorías de análisis ................................................................................. 22
CAPÍTULO III MÉTODO .......................................................................................... 28
3.1 Enfoque de la investigación ......................................................................................... 28
3.2 Diseño de investigación ............................................................................................... 30
3.3 Estrategias y técnicas de investigación ........................................................................ 31
3.4 Búsqueda y recuperación de la información ................................................................ 31
3.5 Criterios de la elección información ............................................................................ 32
CAPÍTULO IV RESULTADOS ................................................................................. 34
4.1 Presentación de los resultados ..................................................................................... 34
4.1.1 Estructuración de los resultados................................................................................ 34
4.1.2 Categorización .......................................................................................................... 36
4.1.3 Secuencia .................................................................................................................. 36
4.2 Análisis teórico-conceptual de los desórdenes informativos ....................................... 37
4
4.2.1 Disinformation .......................................................................................................... 38
4.2.2 Misinformation ......................................................................................................... 39
4.2.3 Fake news.................................................................................................................. 41
4.2.4 Tipología de las fake news ........................................................................................ 44
4.2.5 Infodemia .................................................................................................................. 50
4.3 Impacto de los desordenes informativos en la sociedad .............................................. 51
4.3.1 Los medios sociales y el público: impacto en la sociedad ........................................ 51
4.3.2 Posverdad: la distorsión de la realidad...................................................................... 55
4.4 Servicios de información: respuesta a los desórdenes informativos ............................ 57
4.4.1 Las bibliotecas y el desordenes informativos ........................................................... 57
4.4.2 Bibliotecas académicas ............................................................................................. 58
4.4.3 Alfabetización informacional, alfabetización mediática y herramientas para detectar
fake news ............................................................................................................................ 61
4.4.4 El profesional de la información y la lucha contra la desinformación...................... 67
CAPÍTULO V DISCUSIÓN ........................................................................................ 70
CAPÍTULO VI CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES .............................. 73
REFERENCIAS ........................................................................................................... 76
5
ÍNDICE DE TABLAS
Pág.
Tabla N.º 1 Matriz de selección de temas de acuerdo a las referencias .............................. 37
Tabla N.º 2 División temática............................................................................................. 38
ÍNDICE DE GRÁFICOS
Pág.
Gráfico N.° 1 Cantidad de documentos por tipo de fuentes ................................................. 36
Gráfico N.° 2 Idioma de las referencias ............................................................................... 37
6
RESUMEN
La presente investigación desarrolla un estudio analítico de la desinformación, con
el objetivo de ofrecer un estado del arte sobre la desinformación, así como sus
características, funcionamiento, consecuencias y derivaciones de esta, con el fin de
aportar a su sistematización y análisis. Para ello, con la bibliografía encontrada se
elaboraron categorías que permitieron organizar y relacionar la información recolectada.
De igual forma, se clasificó y sistematizó los hallazgos encontrados, para delimitar la
investigación y adecuarla hacia un enfoque bibliotecológico. En base a lo anteriormente
mencionada, se da el desarrollo de un análisis descriptivo acerca de la desinformación,
las fake news y sus tipos; además de los medios sociales y la posverdad, terminando con
un apartado que involucra a los servicios de información frente a estos hechos. A modo
de conclusión se determina la influencia de la desinformación en la época actual, y
reforzando la idea de que los profesionales de la información son necesarios para la lucha
contra la desinformación, desde la alfabetización informacional.
Palabras clave: desinformación, fake news, posverdad, alfabetización informacional
Línea de investigación: Normas jurídicas y éticas en las ciencias de la información
7
ASBTRACT
This research develops an analytical study of disinformation with the aim of offering a
state of the art on disinformation, as well as its characteristics, operation, consequences
and derivations of it, in order to contribute to its systematization and analysis. For this,
with the bibliography found, categories were elaborated that allowed organizing and
relating the information collected. In the same way, the results found were classified and
systematized, to delimit the research and adapt it to a librarian approach. Based on the
aforementioned, the development of a descriptive analysis about disinformation, fake
news and its types is given; in addition to social media and post-truth, ending with a
section that involves information services regarding these events. By way of conclusion,
the influence of disinformation in the current era is determined and reinforcing the idea
that information professionals are necessary for the fight against disinformation, from
information literacy.
Keywords: disinformation, fake news, post truth, information literacy
8
INTRODUCCIÓN
La desinformación como tal no es un hecho nuevo ni aislado, es algo que siempre
ha existido en la sociedad. Sin embargo, la actual velocidad de expansión de la
desinformación plantea un análisis a los medios y razones por la que puede estar yendo
en crecimiento, además de la manera en que su avance puede ser detenido. Los bulos o
información falsa, como se conoce actualmente, se han convertido en la forma más
conocida y rápida de desinformación, y aunque gran parte de ellos podrían considerarse
como inofensivos, otros juegan con temas políticos o sociales, causando severos efectos
en la toma de decisión del ciudadano.
Esta investigación presenta el estado de arte sobre la desinformación con un
enfoque específico en la distorsión informativa conocida como fake news y como está
directamente involucrada con el quehacer de la profesión bibliotecológica. En el primer
capítulo, se plantea el problema de investigación, explicando de manera breve el contexto
referente a las fake news y como ha tenido impacto y difusión en los últimos años, seguido
de definición del problema en cuestión, para luego enfocarse en los objetivos del trabajo.
Luego se desarrolla la justificación de la investigación, donde se sustenta la necesidad de
recopilar los datos y sistematizarlos, para lograr los objetivos y, por último, se exponen
las limitaciones que la investigación tuvo.
En el segundo capítulo, se presentan los antecedentes del estudio y los
fundamentos teóricos donde se plantean los aspectos teóricos relacionados con el tema,
para ello se profundizo en los conceptos relacionados al estado del arte y, se explora de
manera teórica la metodología que se llevada a cabo. También se desarrollan las
categorías de análisis definidas con su marco conceptual, tanto con definiciones
conceptuales como operacionales.
En el tercer capítulo, se define la metodología que se llevó a cabo para el
desarrollo de la investigación, siendo la metodología aplicada de tipo descriptivo y la
técnica de análisis documental. Además, se desarrolla las estratégicas y técnicas de la
recolección de datos, en base de un determinado proceso de búsqueda, bajo criterios
definidos.
9
En el cuarto capítulo, corresponde al desarrollo de los resultados por cada
categoría de manera detallada, seguido del quinto capítulo donde se realiza la discusión
en base a los resultados obtenidos.
Finalmente, en el ultimó capitulo se concluye que la influencia que tienen los
desórdenes informativos como la desinformación, las fake news o posverdad, es
determinante para la toma de decisiones y alteran el comportamiento informativo. Los
profesionales de la información son necesarios para la lucha contra la desinformación
como agentes intermediarios entre la información y el público.
CAPÍTULO I
EL PROBLEMA DE INVESTIGACIÓN
1.1 Descripción del problema de investigación
La presente investigación se desarrolla un estado del arte sobre las características
y evolución del término fake news, se aporta contenido de carácter crítico respecto al
propio objeto de estudio, por lo cual, se tendrá en cuenta conceptos complementarios
como la desinformación y la posverdad y comprender en su totalidad los efectos y
funcionalidad de las fake news. Se analizan los diferentes roles de los actores informativos
y de comunicación, como los medios sociales y el mismo ciudadano. De igual forma, se
analizan los aspectos que involucran también a los profesionales de la información,
específicamente a las bibliotecas y a las actividades relacionadas con la alfabetización
informacional en el contexto actual.
La producción, el consumo y la difusión de información errónea en línea se ha
convertido en una preocupación importante en muchos países en los últimos años
(Fletcher, Cornia, Graves, Nielsen, 2018). Por lo que estudiar el fenómeno de las fake
news es de vital importancia para poder entender mejor como funciona este fenómeno
informativo. La razón de ser de este estudio proviene de la marcada tendencia que han
generado las noticias falsas en diferentes países del mundo. En el mismo trabajo se
describe los distintos impactos en la sociedad e intenta descifrar porque ocurren y se
esparce con tanta frecuencia.
1.2 Definición del problema
La información es un elemento esencial presente en la vida de cada ser humano.
Desde el momento en que procesamos datos que obtenemos por diferentes medios
(escritos o digitales) se obtiene conocimiento a partir de la información. Incluso de la
manera más cotidiana la información está presente en la vida cotidiana, en una simple
conversación con amigos o mediante el intercambio de mensajes en las redes sociales.
De esta manera, al igual que el ser humano, la información ha evolucionado y
transformado su forma de ser trasmitida y percibida. En un entorno de predominancia
11
tecnológica y en distintos medios de comunicación, la información ha pasado por grandes
cambios, siendo objeto de diferentes distorsiones, como la desinformación. Los medios
de comunicación, tal y como se conocen ahora, son perfeccionados para transmitir todo
tipo de información, sea esta verdadera o falsa.
Una de las consecuencias de la aparición y el crecimiento de Internet,
particularmente en el desarrollo de la comunicación y las redes sociales, es que no solo
ha promovido el crecimiento de la información y el conocimiento potencial, sino también
el crecimiento de la ignorancia en diversas formas: desinformación, noticias falsas y
ataques a fuentes de noticias creíbles (Froehlich, 2017).
La forma más famosa y mencionada en los últimos años para difundir
desinformación son las noticias falsas o las fake news. El concepto de fake news adquiere
mayor importancia en el año 2016, durante las elecciones presidenciales de los Estados
Unidos y se pudo observar la rápida difusión de noticias sin base o argumento alguno, lo
cual lleva a la interrogante sobre si estas noticias habrían alterado de alguna manera el
proceso democrático (Alonso-Arevalo y Castilla, 2019).
El interés y la investigación sobre las fake news adquirió mayor importancia,
siendo relevante en discursos políticos, y reconocida como una problemática por distintas
instituciones como la Internacional Federation of Library Associations and Institutions
(IFLA), American Library Association (ALA), Association of College & Research
Libraries (ACRL), Harvard Library, por nombrar algunas. Todas estas instituciones han
realizado trabajos de investigación, guías y/o eventos, para informar más acerca del
fenómeno de las fake news.
Como consecuencia del entorno político y tecnológico actual, las fake news han
encontrado el “ambiente” ideal para su rápido desarrollo. La divulgación de noticias
falsas ha provocado un peligroso circulo de desinformación, siendo su principal razón de
ser la propaganda política, apoyada por los rumores, parodias, contenidos engañosos, y la
era de la posverdad (Internacional Federation of Journalist, 2018).
La era de la posverdad consiste en una realidad en donde la razón y la ética pasan
a segundo plano, para dar mayor interés a aquella información o contenido que apoye
nuestras creencias, sin importar si estos son verdaderos o no. Laybats y Tredinnick (2016)
definen a la era de la posverdad como un contexto donde la política no funciona a través
12
del discurso racional, y que se caracteriza por una ceguera deliberada a la evidencia, una
desconfianza a la autoridad y una apelación a los argumentos influenciados por las
emociones.
De esta manera, distintas disciplinas especializadas en comunicación e
información han abordado el tema de la desinformación, incorporando nuevos
conocimientos a sus distintas ramas. Siendo una de estas disciplinas la Bibliotecología y
Ciencias de la Información porque su eje central siempre ha estado relacionado con la
información en la sociedad, la política, los medios de comunicación, y los negocios, como
las personas entienden y manejan la información, causando diferentes cambios en la
sociedad (Weller, 2007).
Por lo tanto, organizaciones como la IFLA, ALA, ACRL, entre otras, todas ellas
relacionadas a la labor profesional bibliotecaria, han iniciado arduos trabajos para frenar
el avance de la desinformación. Debido a que desde la proliferación de las fake news y
fuentes de noticias cuestionables en el año 2016, la alfabetización informacional ha
surgido como la principal respuesta contra la desinformación (Becker, 2016).
El lado positivo del aumento de las noticias falsas, es que más personas se están
dando cuenta del problema y buscan soluciones. De esta manera, los profesionales de la
información han encontrado una oportunidad para su desarrollo, empoderando la una
imagen positiva de sí mismo porque tienen una obligación de informar con precisión al
público en general acerca de las noticias falsas y preparar a las comunidades con
herramientas para navegar por las fuentes de información (Finley, McGowan, Kluever,
2017).
Por lo expuesto se evidencia un problema en la sociedad de la información, donde
la desinformación aumenta exponencialmente apoyada por los recursos tecnológicos y
por el comportamiento sesgado de la sociedad. Ante este escenario, se plantea una serie
de interrogantes que aborden al fenómeno de las noticias falsas y la posverdad como
objeto de estudio. En la presente investigación se realiza un análisis profundo de los
contenidos teóricos y prácticos que rodean a las noticias falsas, así como presentar al
profesional de la información como el profesional idóneo para poder reducir el avance de
la desinformación.
13
Con la finalidad de alcanzar este propósito, se realizó una revisión a la literatura, con la
cual se pudo definir conceptos relacionados a desinformación y a las fake news; además
de categorizar a las noticias falsas. De igual forma analizar su impacto en la sociedad y
los medios sociales, integrar a la posverdad como un causante, y entender las
responsabilidades que la carrera de Bibliotecología y Ciencias de la Información cumple
frente a esta problemática.
1.3 Objetivos
Objetivo general
Determinar las propiedades de los desórdenes informativos, su influencia y
credibilidad en los medios y la ciudadanía.
Objetivos específicos
Identificar los conceptos relacionados con disinformation y misinformation,
estableciendo las diferencias entre ambos términos
Analizar la evolución y características de las fake news.
Establecer tipologías para las fake news, a partir de la revisión documental
Identificar el rol de los medios sociales y de los ciudadanos, en cuanto a la
propagación y difusión de la desinformación, y sus implicaciones políticas,
económicas y sociales.
Examinar la predominancia de la Posverdad para generar comportamientos que
influyen en la desinformación.
Precisar el rol de las bibliotecas y las funciones del profesional de la información
frente a la propagación de información falsa, desde el trabajo de la alfabetización
Informacional.
1.4 Justificación e importancia de la investigación
La presente investigación pretende hacer un aporte teórico que fortalezca la
información y análisis que hay con respecto a las fake news, se buscan precisiones acerca
de la conceptualización de la desinformación y sus consecuencias, además de investigará
su influencia tanto en los medios como en la ciudadanía.
14
Asimismo, se hace énfasis en la importancia para los profesionales para, conocer
mediante conocimiento sistematizado, la relación entre desordenes informativos, como
las fake news, y el quehacer profesional.
Por último, desde un aspecto social este trabajo pretende luchar contra la
desinformación, a fin de que los resultados que den puedan servir a la ciudadanía para
ejercer un mejor control en sus vidas, mediante toma de decisiones informadas.
1.5 Hallazgos y limitaciones de la investigación
La más resaltante limitación para el desarrollo de este trabajo de investigación fue
la falta de bibliografía en español, lo cual también impidió ver una perspectiva más clara
de los países hispanohablantes frente a los desórdenes informativos, no hay mucha
información clara o precisa, sobre el efecto social que la desinformación podría estar
generando, sobre todo en Latinoamérica, que sería la región de mayor interés,
especialmente ahora, con la aparición de la pandemia COVID-19 y las fake news recobran
importancia.
Sin embargo, el mayor aporte de este trabajo será la realización de un estado del
arte acerca de los desórdenes informativos, incluyendo de manera directa al rol del
profesional de la información. De esta forma, representando un aporte para la carrera y
propiciando a futuras investigaciones más profundas acerca del tema.
CAPITULO II
FUNDAMENTOS TEÓRICOS
2.1 Antecedentes del estudio
En los últimos años se han realizado más investigaciones relacionadas a las fake
news. Sin embargo, muchos de ellos están enfocados desde un aspecto comunicativo,
social o incluso filosófico. La cantidad de información de trabajos de investigación (tesis)
referentes a las fake news y su relación con la Bibliotecología y Ciencias de la
Información, es escasa. Por lo tanto, se buscó trabajos de investigación, que si bien por
separado, abarcaran los temas principales para la investigación; a continuación, se
mencionan algunas investigaciones realizadas sobre el tema.
Álvarez (2018) en su trabajo de Máster, Estado de arte: posverdad y fake news,
realiza una investigación tipo estado del arte, sobre la posverdad y las fake news, en el
cual ofrece una base para poder entender estos dos términos, con un enfoque
metodológico para la obtención de bibliografía referente al tema. Realizo un análisis
exhaustivo en cada termino para así poder conceptualizarlos, profundizar en su
funcionamiento y consecuencias.
Cabrera (2018) también en su trabajo de Máster, Noticias falseadas: reacciones
desde el periodismo y la política, hace un analices sobre cómo influyen las noticias falsas
en la toma de decisiones del ciudadano, además de ver como se difunden, examina las
medidas legales que distintos países están tomando para contrarrestar la diseminación de
noticias falsas.
Torres (2020) en su tesis de grado de bachiller, Fact checking vs. Fake News: la
importancia de la verificación de la información en tiempo de elecciones presidenciales.
Casos: Ojo Biónico - Perú 2016 y Verificado2018 - México 2018, realiza una
investigación más enfocada en los medios de verificación de información (fact checking)
en el ámbito político, específicamente en las elecciones presidenciales. Proporciona
información teórica para analizar y explicar la manera en que el fact checking, se puede
volver una estrategia de verificación de información.
16
Sandoval y Miranda (2019) en su tesis de titulación, Fake news y credibilidad de
los medios de comunicación digitales en lima Perú. Caso: suicidio de Alan García,
analiza el efecto que tienen las fake news en la credibilidad de los medios de
comunicación, y como estas afectan el pensamiento colectivo. Los resultados de su
investigación evidencias que la mayoría de público joven no sabe distinguir entre una
noticia verdadera y otra falsa.
Elescano (2019) en su tesis de titulación, Desarrollo de la competencia gestión de
la información mediante la aplicación del Modelo Gavilán en una institución educativa
privada de Lima de todos los niveles, desarrolla el tema de gestión de la información
frente a las cantidades masivas de información a la que estamos expuestos gracias al
acceso a las nuevas tecnologías. Enfatiza en desarrollo de competencias informacionales
que permitan a los estudiantes navegar entre las grandes cantidades de información.
Verde (2012) en su tesis de titulación, Modelo de alfabetización informacional con el
uso de las tecnologías de la información y comunicación a través de una biblioteca rodante o
tecnobus en el distrito de Pueblo Libre (Lima), propone un modelo de alfabetización
informacional en el distrito de Pueblo Libre, en el primer capítulo de su trabajo brinda
información donde demuestra la relevancia y utilidad de la alfabetización informacional,
y como estas se relacionan con las TICs.
Cuentas (2018) en su tesis de titulación, Desarrollo de capacidades
informacionales, aplicando el Método de Aprendizaje Basado en Problemas: Guía
Docente, abarca el tema de la alfabetización informacional desde un punto de vista
meramente educativo, enfocándose en las capacidades informacional de los más jóvenes,
incluyendo a las bibliotecas como entes educativos en estas competencias, debido a la
demanda de información que presentan por naturaleza.
2.2 Bases teóricas
Las fake news (noticias falsas) a pesar de no ser un acontecimiento nuevo son de
gran interés, debido a los efectos a escala mundial que tiene. Vivimos en una época en la
que estamos rodeados de noticias engañosas o falsas (Negi, 2018). Las noticias falsas
pueden entenderse en términos generales como los artículos de noticias que se plantan
17
intencionalmente en los medios de comunicación y son de hecho incorrectos, y podrían
engañar a los lectores (Allcott y Gentzkow, 2017).
En múltiples casos las fake news influyen en temas económicos, políticos y
sociales; causando un impacto relevante en la toma de decisiones de los ciudadanos. Por
mencionar alguno de estos casos tenemos las elecciones del año 2016 en Estados Unidos;
la salida del Reino Unido de la Unión Europea, o hasta incluso temas de salud pública
como las vacunas y el cambio climático.
El estudio sobre las fake news y los desórdenes informativos es un tema que viene
pronunciándose en las comunidades de investigación con relativa fuerza en los últimos
años dada su importancia en relación con acontecimientos nacionales y mundiales;
además de su relación con una gran cantidad de temas que pasan desde lo estudios sociales
hasta los periodísticos.
La multiplicidad de formas de estudio que conllevan las fake news es concordante
con su relevancia e importancia, en el caso de este estudio, el enfoque va dirigido a como
este desorden informativo afecta el pensamiento colectivo, la toma de decisiones, y lo
más importante, relacionarlo con la Bibliotecología y resaltar el papel que la profesión
debe jugar en este contexto lleno de dudas e infoxicación.
Actualmente, no es posible seguir trabajos de investigación en línea directa que
liguen a la Bibliotecología con las fake news, sin embargo, lo que queda, en todo caso es
adherirnos a material relacionado, en función del contexto de la investigación,
observando y apoyándonos en otros, siempre en relación directa con el tema de
investigación. Los temas elegidos para esta investigación son los desórdenes informativos
(fake news, posverdad) y su relación con la Bibliotecología desde la alfabetización
informacional. A continuación, se presentan las bases teóricas para la presente
investigación.
La transmisión de información en pleno siglo XXI ha ido evolucionando, así como
también sus formas. Anteriormente los medios de comunicación, que hoy en día
conocemos como tradicionales (televisión, radio, periódicos), ya no son los líderes en
transmisión de información, gracias a la llegada de nuevas tecnologías y la proliferación
del Internet, la manera en que recibimos y mandamos información ha cambiado. Las redes
18
sociales han pasado a ser las plataformas por excelencia para transmitir información, y
aunque esto puede tener sus puntos a favor, en tema de acceso a la información por otro
lado, se ha perdido la calidad de información, aumentando drásticamente los desórdenes
informativos.
Del-Fresno-García (2019) explica que los desórdenes informativos (fake news,
posverdad, deepfakes, hechos alternativos, etc.) son productos intencionados, fabricados
con el único propósito de crear duda, con el fin de conseguir algún beneficio económico
o ideológico, además de estar relacionados entre sí, dependen casi de manera necesaria
de la tecnología.
Por otro lado, García-Marín (2020) entiende los desórdenes informativos como
distintas estrategias y formas utilizadas para construir noticias falsas. La construcción de
noticias falsas tiene como base a contenidos verdaderos, pero han sido manipulados para
expresar otro mensaje distinto al original, causando desinformación. Los desórdenes
informativos presentan una nueva dimensión gracias a la nueva sociedad digital,
adicionando la posverdad el incremento es significativo
Alonso (2017) indica que el rol de la información es esencial en una democracia
afecta por la era de la posverdad, donde los hechos objetivos ya no son de importancia a
para la opinión pública a comparación de la exaltación de emociones.
En este contexto, los desórdenes informativos han encontrado su auge en la
tecnología y en la era de la posverdad. La desinformación siempre ha estado presente en
la sociedad, lo que ha cambiado es la manera de producir y distribuir las noticias. Las
fake news son parte de estos, son las más vociferadas y propagadas por su manera tan
sencilla y practica de difusión.
Las fake news resurgieron como un problema actual en las elecciones
presidenciales de EE. UU, cuando en estos meses de campaña política las noticias de
fuentes dudosas y no certificadas eran las que más se compartían y propagaban por las
redes sociales, a diferencia de las noticias de fuentes confiables, el sesgo y la
manipulación mediática, se volvieron un problema de mayor gravedad al afectar
decisiones de tal magnitud en la población (Pangrazio, 2018).
19
Este acontecimiento, entre otros, han demostrado la importancia de una población
informada con hechos, no opiniones basadas en intereses económicos o ideológicos. Esto
conllevo a la aparición de diferentes sitios web cuyo único propósito es la confirmación
de noticias verdaderas (fact checking), además de las medidas de diferentes gobiernos y
la promoción de detección de fake news por parte de la IFLA.
Para Cortés-Vera (2019) es necesario un cambio en la pedagogía, adoptando
nuevas perspectivas correspondientes a las necesidades actuales, donde se incluyan
programas ALFIN, prestando atención al tema de las noticias falsas, y como estos
programas pueden servir para contrarrestar su propagación.
El ALFIN es la herramienta por excelencia contra la desinformación, es el deber
de los profesionales de la información implementarlas y usarla. De igual forma, estar
listos para afrontar los retos que esto conlleva, y reivindicar la labor de los profesionales
de la información. Para esto es necesario evaluar las formas tradicionales ya conocidas y
poder crear nuevos programas más acordes al contexto actual.
En conclusión, en base a lo expuesto, los desórdenes informativos son una
amenaza para la lograr una sociedad informada y que toma conocimiento de lo que ocurre
a su alrededor. Estos desordenes están relacionados entre sí y en los últimos años, son las
fake news las que más se han propagado con ayuda del sesgo mediático y la posverdad.
El ALFIN y otras herramientas de verificación de información son las principales fuentes
de la bibliotecología para ayudar ante este fenómeno informativo.
2.3 Definición de categorías de análisis
Para trabajar en el marco de los métodos cualitativos, es importante tener una
cierta comprensión de las características del diseño cualitativo. El análisis cualitativo
tiene como objetivo comprender el significado inmerso en el tejido de palabras de los
textos o discursos, por este motivo, es necesario posicionarse desde la perspectiva de la
otra parte y realizar un trabajo inductivo a partir de los datos recolectados. De esta
forma, se empieza desde lo particular para luego sumar otros y lograr una mayor
claridad. Para realizar este tipo de investigación se recurren a métodos y técnicas, de
manera que se tenga un punto de partida para trabajar los textos. Por lo cual, usamos las
categorías de análisis.
20
Echevarría (2005) considera a las categorías:
Como las grandes agrupaciones conceptuales que en su conjunto dan cuenta del
problema a investigar, tal y como se lo define y acota en la investigación. Por
ende, las categorías están compuestas de tópicos, los que a su vez están
compuestos de unidades del texto (frases o citas). (p.10)
De esta manera, el camino que se debe seguir para realizar una investigación
cualitativa, debe seguir plan definido con procesos específicos para la revisión de
literatura y la producción de conocimiento. Estos procesos involucran el seguimiento
de rigurosos pasos: estrategias y técnicas de investigación, como se llevará a cabo la
búsqueda y recuperación de la información, y que criterios nos llevaran a seleccionar
dicha información.
Según Torres (1998) las estrategias de investigación y técnicas de investigación
son la manera en la que el investigador puede resolver los problemas de a dónde ir para
obtener información, cómo recolectarla y como procesarla para ir obteniendo los datos
que se necesiten para la investigación. Estas estrategias siempre irán de la mano junto a
la técnica que se desee usar. Para esto las estrategias cualitativas más usadas son la
investigación documental, el trabajo de campo, la observación participante y los géneros
biográficos. De las estrategias metodológicas mencionadas se implementará la que el
investigador considere más adecuada según su disciplina.
Las técnicas de análisis de información son principalmente descriptivas y tienen
como objetivo comprender o entender una realidad a partir de diferentes perspectivas. El
análisis documental como técnica es una forma de investigación que constituye un
conjunto de operaciones que buscan describir y representar los documentos de forma
unificada sistemática para facilitar su recuperación. (Dulzaides y Molina, 2004).
La búsqueda y recuperación de la información implica una serie de pasos a seguir
para satisfacer las necesidades de información, por esto, dominar el método y seguir un
orden es la cuestión clave. Ronconi (2012) define una seria de pasos para realizar esta
metodología.
a) Definir la necesidad de información
21
b) Selección y ordenación de las fuentes que se van a consultar
c) Planificación de la estrategia de búsqueda
d) Selección y obtención de documentos que respondan a las necesidades
manifestadas
e) Evaluación del proceso
Para Ferrer y Peréz-Montoro (2011) la búsqueda y recuperación de información
es un proceso articulado, que inicia cuando la persona tiene un problema que requiere ser
resuelto mediante la obtención de información y termina cuando se resuelve el problema
con la información obtenida. Esto se logra mediante la identificación y localización de
información pertinente de acuerdo a la necesidad.
De esta manera, es necesario tener presentes y de manera clara criterios para la
elección de información. En un contexto donde la cantidad de información es masiva, es
necesarios seguir ciertos criterios para asegurar la fiabilidad y objetividad de la
investigación.
Ronconi (2012) indica que actualmente una de las principales fuentes de
información proviene de Internet, la cual fue diseñada para promover información de
manera ilimitada, sin embargo, por esta misma razón no hay filtros de calidad que
indiquen que toda información proveniente de Internet sea confiable, por lo cual, propone
los siguientes criterios.
a) Exactitud
b) Autoridad
c) Objetividad
d) Organización
e) Navegabilidad
f) Actualidad
g) Cobertura
h) Diseño
i) Acceso
La selección de información puede llegar a ser difícil y complicada, sin embargo,
con el seguimiento adecuado de pasos para la búsqueda y luego la selección, llegara a ser
22
más llevadero. Además, según la investigación lo requiera, los criterios también se
referirán a limitaciones como fechas, autores, temáticas, etc.
2.4 Fundamentos teóricos
En la investigación se abordarán algunos aspectos de carácter teórico que giran en
torno a los siguientes tópicos:
Disinformation y misinformation son los conceptos bases para explicar los
desórdenes informativos actuales.
Las fake news surgen y se reproducen exponencialmente en los diversos medios
de comunicación.
Existen diferentes tipologías para identificar fake news.
Los ciudadanos y los medios sociales son una fuente activa para la propagación y
difusión de desinformación.
La posverdad está relacionada directamente con la propagación de la
desinformación.
Las bibliotecas y los profesionales de la información cumplen un rol fundamental
frente a los desórdenes informativos mediante la Alfabetización Informacional
2.5 Sistemas y categorías de análisis
Categorías de Definición conceptual Definición Subcategorías de
análisis operacional análisis
- Es información inexacta, La desinformación Conceptualización
que la fuente sabe que es es información Etimología
inexacta. (Floridi, 2005) deliberadamente
- Es una declaración, la falsa y cuyo único
Disinformation
cual el hablante sabe que objetivo es causar
es falsa y tiene la confusión y
intención de engañar. malentendidos en
(Fetzer, 2004) quienes la reciban.
23
- Es información
engañosa que tiene la
intención de ser (o al
menos se prevé que sea)
engañosa. (Fallis, 2009)
Misinformation: La misinformation Conceptualización
- Es información se entiende como Etimología
incorrecta o el hecho de información
que las personas estén inexacta, sin ánimo
mal informados de engañar o causar
(Cambridge Dictionary, daño, en la que los
2013) medios que la
- Se puede entender reproducen ignoran
Misinformation
como un error honesto ciertos aspectos de
(Hernon, 1995) dicha información.
- Es información
errónea, sin intención de
engañar, producida por
malentendidos o
malinterpretaciones
(Walsh, 2010)
- Las fake news se basan Las fake news es Origen
en hechos tergiversados información falsa
para engañar y creada
Características
manipular (Tandoc, intencionalmente
Lim, Ling, 2018) con el propósito de
- Son noticias desinformar y Tipos de fake news
Fake news
intencionalmente falsas engañar a la
e inducen al error a los audiencia que la
lectores (Allcott y perciba.
Gentzkow, 2017)
- Las fake news pueden
definirse como artículos
24
de noticias fabricados
intencionalmente para
difundir rumor (Negi,
2018)
- Adjetivo relacionado a La posverdad se Contexto actual
las circunstancias en la refiera a la (política, economía,
que los hechos objetivos distorsión de la sociedad)
son menos influyentes realidad donde los
(Oxford English hechos objetivos
Dictionary, 2018) son menos Propagación de la
- La posverdad alega a influyentes que la desinformación
Posverdad
las emociones anulando apelación a las
la búsqueda de emociones en la
respuestas objetivas y toma de decisiones Impacto social
fácticas, facilitando la o creencias
difusión de información personales, con el
falsa. (Cooke, 2017) fin de influir en las
actitudes.
- Son espacios cuyo Los medios Influencia en el
objetivo es la sociales son público
comunicación, por lo espacios abstractos
tanto, se intercambia por los cuales las
información (López- personas se
Impacto social
Borrull, Vives-Gràcia & comunican e
Medios
Badell, 2018). intercambian todo
sociales
- Los medios sociales tipo de
modernos facilitan el información, entre
intercambio rápido de ella fake news. Periodismo
información falsa.
(Vosoughi, Roy y Aral,
2018)
25
- El papel de las Las bibliotecas Bibliotecas
bibliotecas en el mundo cumplen el papel de académicas
académico es el de ser un punto de
defender la verdad y convergencia de
apoyar a los usuarios en referencia para la
la discriminación entre comunidad donde El profesional de la
la realidad y la mentira está ubicada, donde información
(Anderson, 2017). ayudara en la
- Las bibliotecas adquisición de
Rol de las
académicas brindan una información
bibliotecas
Bibliotecas gran cantidad de confiable
información, proporcionando
materializada a través herramientas
de libros seleccionados, adecuadas para su
suscripciones a bases de búsqueda.
revistas y bases de
datos, así como
herramientas de
investigación e
instrucción (Rose-
Wiles, 2018).
- Es un conjunto de La alfabetización Alfabetización
habilidades que información mediática
requieren que las comprende un
personas identifiquen conjunto de
cuándo necesitan habilidades que un
Alfabetización
información y tengan la individuo debe
informacional
capacidad de encontrar, poseer para buscar, Alfabetización
evaluar y utilizar la seleccionar y digital
información requerida utilizar
de manera efectiva. información de
manera correcta,
26
(American Library así evitando la mal Herramientas de
Association, s.f) información y detección de fake
- Permite a las personas malos juicios news
interpretar y hacer basados en esa
juicios informados información
como usuarios de
fuentes de información,
así como convertirse en
productores de
información por
derecho propio
(Unesco, s. f)
- Es el conjunto de
habilidades integradas
que involucra el
comportamiento
reflexivo en la búsqueda
de la información, la
comprensión de cómo
se produce y se valora la
información y el uso de
la información para
crear nuevos
conocimientos y
participar éticamente en
las comunidades de
aprendizaje
(Association of College
& Research Libraries,
2016)
27
Profesional de - El profesional de la El profesional de la Responsabilidad
la información información es un información tiene profesional
agente intermediario la obligación ética
entre la información y el y profesional de
usuario, su razón de ser enseñar y fortalecer
es formar en los la alfabetización
usuarios una capacidad informacional, para
informativa para así asegurar el Ética profesional
desarrollar un juicio derecho a la
crítico menos información para
influenciable (El los usuarios.
Rayess, Chebl, Mhanna
y Hage, 2018)
- El papel de los
profesionales de la
información es dotar a
las personas de
conocimientos
informáticos y digitales
para ayudarles a evaluar
la información, tratar
con diversas fuentes y
distinguir estrictamente
entre información falsa
y verdadera (Estrada-
Cuzcano, Alfaro-
Mendives y Saavedra-
Vásquez, 2020)
CAPÍTULO III
MÉTODO
3.1 Enfoque de la investigación
El enfoque de la investigación es de tipo cualitativo. Sandoval (1996) indica que
la investigación cualitativa:
Busca establecer cuáles son las ópticas que se han desarrollado para concebir y
mirar las distintas realidades que componen el orden de lo humano, así como
también comprender la lógica de los caminos, que se han construido para producir,
intencionada y metódicamente conocimiento sobre ellas. (p. 27)
La presente investigación pretende demostrar desde una mirada crítica los
aspectos teóricos y prácticos de la desinformación y su efecto en la sociedad. Por lo tanto,
considerando el objeto de estudio, se determinó al estado del arte como mejor
metodología cualitativa para la elaboración del trabajo.
El Estado del Arte se considera un tipo de investigación cualitativa por su
metodología. La metodología del Estado del Arte consiste en la recopilación y
sistematización de conocimientos dentro de un área específica, vista sobre todo en los
conocimientos relacionados con las Ciencias Sociales.
Molina (2005) indica:
El origen del estado del arte se remonta a la década de los ochenta, cuando se
dirigieron fundamentalmente estudios en el área de las ciencias sociales en
América Latina, los cuales procuraban la compilación de la información
disponible sobre un tópico determinado, con el objetivo de fundamentar políticas
y alternativas de acción para el desarrollo social. (p. 2)
Para Gómez, Galeano y Jaramillo (2015) el estado del arte es una metodología de
investigación cualitativo-documental, útil por su comprensión y descripción de nuevos
marcos teóricos, y flexible pues permite a los investigadores abarcar posibles deseos o
contingencias que se encuentren en el proceso de investigación.
29
De esta manera, el estado del arte comprende un tipo de investigación cualitativa-
documental que permite la recolección del conocimiento a través de técnicas y
herramientas flexibles para el investigador.
El presente estudio también se adscribe a una investigación descriptiva, ya que, se
estudia lo social, y se caracteriza fundamentalmente una situación, en este caso la
desinformación, indicando sus principales características.
Para van Dalen & Meyer (2006):
El objetivo de la investigación descriptiva consiste en llegar a conocer las
situaciones, costumbres y actitudes predominantes a través de la descripción
exacta de las actividades, objetos, procesos y personas. Su meta no se limita a la
recolección de datos, sino a la predicción e identificación de las relaciones que
existen entre dos o más variables. (p.1)
De tal forma, la investigación descriptiva no solo se basa en la recopilación de
datos para obtener un porcentaje o número establecido, si no, también un análisis de los
datos recolectados, relacionándolos con variables de manera que, con un estudio
descriptivo, se obtenga la delimitación de una problemática.
Según Jiménez (1998) los estudios descriptivos están enfocados en problemas
científicos que ya han alcanzado un nivel de exploración, es decir que no son
desconocidos, pero que aún se necesita investigar, recopilar información y conocimientos
para establecer las relaciones causales. Esto quiere decir que se necesita una fuerte base
teórica para poder establecer en futuras investigaciones una hipótesis causal.
De la misma manera Sampieri, Fernández y Baptista (2014) afirman que:
Con los estudios descriptivos se busca especificar las propiedades, las
características y los perfiles de personas, grupos, comunidades, procesos, objetos
o cualquier otro fenómeno que se someta a un análisis. Es decir, únicamente
pretenden medir o recoger información de manera independiente o conjunta sobre
los conceptos o las variables a las que se refieren, esto es, su objetivo no es indicar
cómo se relacionan éstas. (p.92)
30
Por lo tanto, en esta investigación con el Estado del arte, se cumple con la
metodología indicada por los autores para considerar una investigación de tipo
descriptiva.
3.2 Diseño de investigación
Para toda revisión bibliográfica, como la es un Estado del Arte, es necesario y casi
de manera obligatoria realizar un tipo de investigación documental. Como ya es bien
sabido el punto de inicio para toda investigación es la formulación de un problema sobre
una temática en específico, pero para realizar esto, se requiere una teorización y como ya
hemos visto la metodología del Estado del Arte permite profundizar en los conocimientos
teóricos. Este proceso es conocido como investigación documental.
Según Tancara (1993) la investigación documental es “un proceso de afinamiento,
tanto del tema como del problema y su respuesta explicativa, mediante una selección y
búsqueda de la información pertinente en documentos” (p.1). De esta manera, como se
había visto en el concepto de Estado del Arte, se entiende que este tipo de investigación
requiere de una metodología muy rigurosa, y, por lo tanto, consta de pasos. Los pasos a
seguir para realizar una investigación documental exitosa varían según los autores, sin
embargo, estas variaciones son mínimas, teniendo una serie de pasos estandarizados.
Por ejemplo, Morales (2003) en una guía para elaboración de monografías,
considera cinco pasos para la elaboración de una investigación de tipo documental, los
cuales son:
a) Selección y delimitación del tema,
b) Acopio de información,
c) Organización de los datos o información recopilada,
d) Análisis de los datos, y
e) Redacción del trabajo de investigación
Es de esta forma, que se establece una línea de procesos para realizar la
investigación, teniendo como producto final el Estado del Arte aquí presentado.
31
3.3 Estrategias y técnicas de investigación
La técnica de investigación utilizada fue el análisis documental. Las estrategias de
búsqueda e investigación utilizadas se basaron en la tendencia actual del tema de
investigación. Se realizó una búsqueda constante de información debido al que el objeto
de estudio lo requería. Al ser un tema relativamente nuevo e investigado con más
frecuencia en los últimos 5 años, se optó por realizar una búsqueda constante puesto que
hasta la actualidad sigue publicándose información acerca del tema.
3.4 Búsqueda y recuperación de la información
Inicialmente por motivos de acceso, se realizó una búsqueda de referencias
bibliográficas en la base de datos científicas de carácter general: ProQuest y WOS. La
búsqueda general se realizó con los siguientes términos y delimitando la búsqueda entre
los años 2010 y 2019. Sin embargo, cabe aclarar que con el desarrollo de la investigación
se encontraron referencias fuera de este limite que si fueron incluidas por ser claves para
el desarrollo de la investigación.
Al momento de seleccionar los términos se tuvo en cuenta el carácter internacional
de la búsqueda de la información, por lo tanto, se optó por seleccionar términos en inglés,
pero sin excluir resultados de documentos en español de ser el caso. Los términos elegidos
finalmente fueron fake news para referirnos a las noticias falsas y information literacy
para abarcar a la actividad bibliotecaria.
Siendo la cadena de búsqueda la siguiente:
- (“fake news” AND “information literacy”)
También el segundo término “information literacy”, fue incluido para centrar los
resultados en un enfoque más Bibliotecológico y obtener resultados que sume
conocimientos a la Bibliotecología y Ciencias de la Información. Esto debido a que el
fenómeno de las fake news es estudiado desde varias disciplinas.
Se diseño la búsqueda en base a rango temporal y limite por campos
Rango temporal: inicialmente debido a que el tema de investigación tiene mucha
repercusión por el contexto actual se decidió por limitar los resultados entre el año
2010 y 2019.
32
Limite por campos: en el caso de WOS se limitó la búsqueda por el campo Tema
(Topic) y para PROQUEST por cualquier campo.
De esta forma se obtuvo un resultado de 576 referencias bibliográficas de
Proquest y 12 de WOS. Sin embargo, al avanzar la investigación, con motivos de
ampliación y definición del tema se decidió por buscar ambos conceptos por separado,
pero siguiendo estrictos criterios de elección para sintetizar lo más posible los resultados.
Además, para motivos de contextualización y precisión en el tema. Se optó por realizar
una pequeña búsqueda a los términos disinformation y misinformation. Esta búsqueda se
realizó en el motor de búsqueda Google y Google Academic.
Con fines futuros de categorizar la información recolectada y mantener una
secuencia, como instrumento se usó la ficha de registro de datos, por medio de un cuadro
de Excel donde se organizó las referencias por los siguientes datos:
a) Título
b) Autor
c) Año
d) Idioma
e) Tipo de documento
f) Temática
3.5 Criterios de la elección información
Atendiendo a las necesidades de la investigación y para facilitar su desarrollo, se
definieron los siguientes criterios de inclusión y exclusión de referencias bibliográficas:
Criterios de inclusión
a) Las referencias que abarquen el tema de las fake news desde un análisis del
fenómeno informacional
b) Las referencias que estén escritos en inglés y español
c) Las referencias a los que se tenga acceso al texto completo
d) Las referencias que incluyan de manera precisa el rol de la Bibliotecología frente
a la desinformación
e) Las referencias consideradas como relevantes por la base de datos en cuestión
Criterios de exclusión
33
a) Las referencias que excluyan el rol informativo que cumplen las fake news en la
sociedad actual
b) Las referencias que no se encuentren en inglés y español
c) Las referencias a las que no se tenga acceso al texto completo
d) Las referencias que excluyan de manera total al rol de la Bibliotecología frente a
la desinformación
e) Las referencias consideradas como no relevantes por la base de datos.
De esta manera se seleccionaron 26 referencias de las obtenidas en un primer
momento en la base de datos. Sin embargo, conforme el avance de la investigación fue
necesario incluir otro tipo de fuente de información debido a la naturaleza del tema. Al
ser las fake news un tema novedoso en cuanto a su investigación fue necesario considerar
nuevas publicaciones hechas en el transcurso de la investigación, además de la
información contenida en instituciones líderes en la Alfabetización Informacional, pero
sobre todo artículos periodísticos que influían de manera directa para poder ejemplificar
numerosos casos expuestos en el presente trabajo. Por tal motivo se recurrió al motor de
búsqueda Google, ya que por este medio la obtención de información inmediata y
actualizada era de más fácil acceso.
De igual forma, considerando la naturaleza poco científica del motor de búsqueda,
se tuvieron en cuenta los siguientes criterios para seleccionar la información
Corroboran la veracidad de los artículos periodísticos.
Analizar la seriedad y veracidad de nuevos artículos científicos de revistas que
pudieran no estar indexadas en base de datos.
Asegurar la legitimidad de portales web institucionales.
Con los resultados obtenidos se observa que se utilizaron fuentes primarias,
fundamentalmente relacionadas con las fake news y la alfabetización informacional, tales
como libros, artículos de revistas académicas, artículos periodísticos, páginas de internet
institucionales, informes y diccionarios. Las fuentes seleccionadas más relevantes fueron
localizadas en la base de datos Proquest y WoS, pero también otras fueron proporcionadas
por Google Academic, y por el mismo buscador de Google, este último sobre todo para
obtener notas periodísticas actuales, definiciones y tener acceso a revistas no indexadas.
Quedando con un total de 86 referencias bibliográficas.
CAPÍTULO IV
RESULTADOS
4.1 Presentación de los resultados
4.1.1 Estructuración de los resultados
De las 86 referencias obtenidas se tienen los siguientes datos:
46 artículos de revistas académicas
17 capítulos de libros.
11 artículos periodísticos (noticias).
6 diccionarios
6 pertenecen a páginas web institucionales.
Gráfico N°1 Cantidad de documentos por tipo de fuentes
46
17
11 6 6
Elaboración propia
Además, acerca del idioma se obtuvo el siguiente resultado:
69 referencias están en ingles
17 referencias están en español
35
Gráfico N°2 Idioma de las referencias
20%
Ingles
Español
80%
Elaboración propia
Para realizar una adecuada estructuración de contenidos se evalúo y analizo cada
referencia diferenciándolas por temas. Cada referencia podía ligarse a más de un tema, lo
que ayudo a sintetizar contenidos. Los temas identificados en orden de prioridad fueron
los siguientes.
Tabla N°1 Matriz de selección de temas de acuerdo a las referencias
TEMA 1 TEMA 2 TEMA 3 TEMA 4
Disinformation Alfabetización Bibliotecas Social Media
Informacional
Misinformation Alfabetización Bibliotecas Educación
Mediática Académicas
Fake news Comportamiento Periodismo
Informacional
Tipos de fake news Rol del
Bibliotecólogo
Posverdad Herramientas de
detección de fake
news
Elaboración propia
Una vez realizada la identificación de temas por relevancia, con motivos de
realizar una secuencia lógica, se reorganizaron los temas, de manera que la redacción del
trabajo pusiera énfasis en los aspectos teóricos a manera de introducción para después
36
pasar a un aspecto más práctico, analizando a la sociedad y el comportamiento humano,
pero sobre todo involucrando a la Alfabetización Informacional a manera de percibir la
imagen de la Bibliotecología.
Tabla N°2 División temática
Primera Parte
(Aspectos teóricos)
Tema 1 Disinformation Misinformation
Tema 2 Fake news Tipos de fake news
Segunda Parte
(Aspectos prácticos)
Tema 3 Social Media Posverdad
Tema 4 Bibliotecas Alfabetización Rol del Profesional
Académicas Informacional y de la información
Mediática
Elaboración propia
4.1.2 Categorización
Los resultados obtenidos a partir de la Tabla N° 2 han permitido establecer una
secuencia lógica en el estado del arte. Con los resultados obtenidos se observa que en su
mayoría las referencias bibliográficas pertenecen a artículos de revistas académicas y
capítulos de libros. Estás dos fuentes fueron vitales para la estructura y base del trabajo
de investigación; y son las que le dan un sustento científico y académico. Los artículos
periodísticos se usaron para reforzar lo que los autores en teoría explicaban, además de
brindar una visión más actualizada de casos. Por último, los diccionarios y las páginas
webs institucionales, sirvieron para poder conceptualizar algunos términos de manera
más sencilla y práctica. Cabe aclarar que las páginas webs institucionales pertenecen a
organizaciones como la IFLA, Unesco y ALA; instituciones claves en el estudio de la
información y en el aprendizaje.
4.1.3 Secuencia
La estructuración del contenido se hizo en seis partes. Estas seis partes, dos de
ellas con subdivisiones, siguen una secuencia lógica, que permite una lectura sencilla y
37
comprensiva. Cada parte brinda información que será de utilidad para comprender el
siguiente apartado. A continuación, se explicará la secuencia.
En la primera parte, que se divide en dos, se analizan los conceptos de
desinformación a manera de introducción para entender la razón de ser de las fake news.
La segunda parte describe y contextualiza a profundidad el termino fake news, de igual
forma se conoce sus objetivos, información que se complementa con la primera parte. En
el siguiente apartado, se analiza la tipología de las fake news, esto para diferenciar
contenidos informativos malintencionados de los que no lo son. Hasta aquí, el enfoque es
teórico. Es importante porque otorga una base de entendimiento para los futuros
apartados.
La cuarta parte, examina el papel de los medios sociales y del ciudadano en la
difusión y propagación de las noticias falsas, esto es importante pues permite entender
cómo funciona el fenómeno de las fake news; y se complementa con la siguiente parte, la
Posverdad, que relaciona al comportamiento natural de las personas, de inclinarse hacia
una opinión como factor determinante en la existencia de las fake news.
Por último, la sexta parte, que se divide en tres, implica a las bibliotecas y su rol
en la era de las fake news. Este apartado se considera, es uno de los más importantes,
porque revela como la profesión de Bibliotecología y Ciencias de la Información está
completamente involucrada en el fenómeno de las fake news, específicamente en las
Bibliotecas Académicas, con apoyo de la Alfabetización Informacional. Al ser una
profesión que estudia y analiza la información, es deber del profesional de la información
tomar medidas en el asunto.
4.2 Análisis teórico-conceptual de los desórdenes informativos
De los resultados obtenidos se ha podido establecer una aproximación teórica o
conceptual, según la estructura antes mencionada, de manera que como punto de partida
para la elaboración del estado del arte se toma como base las fake news y para entenderlas
a profundidad, debemos tener en cuenta conceptos bases o anteriores a esta terminología,
y sobre todo entender que la razón de ser de toda fake news es el de desinformar. Por lo
tanto, se analizará el concepto de “disinformation” y “misinformation”.
38
4.2.1 Disinformation
El término disinformation traducido literalmente a la lengua española significa
“desinformación”, sin embargo, este término traducido como tal puede confundirse con
otro término tal como misinformation, el cual si bien su traducción literal también es
“desinformación” no significa lo mismo en el idioma original. En otras palabras,
Disinformation y Misinformation, a pesar de tener una misma traducción no significan lo
mismo. Por esta razón, para motivos de este trabajo se analizará estos dos términos en la
lengua inglesa.
Según el Diccionario de la Real Academia Española (2014), la desinformación
consiste en el acto de dar información intencionalmente manipulada al servicio de ciertos
fines. Esta definición es similar al The Oxford English Dictionary (2018), que describe a
la desinformación como información deliberadamente falsa, y además afirma que el
término, disinformation, proviene del término ruso, dezinformacija, acuñado en 1949.
Pero ¿Qué es la desinformación?, Fallis (2015) realiza un análisis exhaustivo sobre la
disinformation, en este análisis el plantea tres características: la desinformación es un tipo
de información, la desinformación es engañosa y la desinformación no es accidentalmente
engañosa.
Con respecto a la primera característica, Fallis (2015) plantea que la información
puede ser cierto o puede ser falsa, por lo tanto, en el caso de la disinformation al ser
información falsa, también es un tipo de información. Por ejemplo, al pensar en una
biblioteca podemos decir que posee con información, pero no podemos asegurar que toda
la información contenida en una biblioteca es completamente verdadera. Esto es una
problemática que los centros de información como las bibliotecas deben afrontar, pues si
bien su trabajo es el brindar información de calidad, no pueden dejar de brindar
información relevante sobre un tema así contenga falsedades (Anderson, 2017).
La segunda característica nos adentra un poco más a nuestro tema principal, la
disinformation es un tipo de información errónea. Esto quiere decir que es propensa a
generar creencias falsas en las personas, es esta característica lo que la hace tan peligrosa.
Galdon (2001) explica que una persona desinformada es aquella que está en el error o
sufre una confusión metal sobre aspectos necesarios y útiles en su vida, y, por lo tanto,
no puede actuar libremente. Cabe señalar que para ser considerada engañosa no
39
necesariamente debe lograr el objetivo de confundir, basta con la intencionalidad de la
fuente, lo cual nos lleva a la tercera y última característica.
La desinformación no es accidentalmente engañosa. Esta característica distingue
a la disinformation de la misinformation (Fallis, 2011). Además, esta característica es con
la que más coinciden los autores. Karlova y Fisher (2013) afirman que, aunque la
disinformation puede compartir propiedades con la información y la misinformation, la
disinformartion es información deliberadamente engañosa. Por su parte Fetzer (2004)
explica que la desinformación ocurre cuando una fuente presenta información que ha sido
seleccionada deliberadamente para tergiversar, distorsionar o con la intención de engañar.
De igual forma, Hernon (1995) define a la disinformation como información inexacta
resultada de un intento deliberado de engañar o confundir. Para Rodríguez Andrés (2018),
la disinformation se trata de un fenómeno intencional y manipulador, y además no puede
hablarse de él si la fuente no tiene intención de engañar a sus receptores.
De acuerdo con los autores, queda en claro que la disinformation es aquella
información errónea cuya fuente sabe que es errónea y tiene por única intención causar
confusión o daño. Esto último es lo que la diferencia con de la misinformation.
4.2.2 Misinformation
Como mencionó antes el término misinformation tiene por traducción literal
“desinformación” a pesar de que no tiene el mismo significado a lo anteriormente
explicado. Una traducción más acorde al contexto de la palabra vendría hacer
“información perdida” o “información errónea”. Según el Cambridge Diccionary (2013),
misinformation es información incorrecta o el hecho de que las personas están mal
informadas.
Hernon (1995) define a la misinformation como un error honesto. De la misma
forma Fallis (2011) ya había diferenciado el término definiéndolo como información
errónea. Sartori (1998) hace un análisis diferente, pero llegando a la misma conclusión,
afirma que es preciso diferenciar entre “subinformación”, que es información
insuficiente, y la “desinformación”, que es información distorsionada. Sin embargo,
aunque la intención de la misinformation no sea la de engañar, la información errónea o
inexacta no pierde la cualidad de ser engañosa y por lo tanto es propensa a generar
40
confusión y desinformación, la diferencia es que se le puede considerar como un error
honesto.
Walsh (2010) afirma, la información errónea no tiene ningún elemento de
intención, es información inexacta producida por errores honestos. Esta información
puede ser generada de varias maneras, ya sea por rumores o malinterpretaciones de
fuentes. En muchos casos esto les ha sucedido a cadenas de televisión o a periodistas
afirmando algo que luego resulto no ser cierto. Por ejemplo, Fallis (2016) relata el caso
del famoso diario, Chicago Tribune, que publicó un ahora famoso titular erróneo en la
primera plana de la edición del 3 de noviembre de 1948, el titular decía Dewey defeats
Truman (Dewey derrota a Truman), un día después de que Harry Truman derrotara a
Dewey en las elecciones. El Chicago Tribune, al enterarse de los verdaderos resultados
de las elecciones de ese año, corrigieron los titulares y presentaron las disculpas del caso.
Esto último se debe tener en cuenta pues el haber cometido un error honesto no te exonera
de la responsabilidad moral de tus actos.
Al igual que este caso, a lo largo de la historia existen muchos otros hechos por
periodísticas, políticos o simple personas. Por mencionar algunos tenemos el caso del
periódico español, El País, quien el 24 de enero del 2013 publico una foto donde se veía
a un hombre entubado y siendo asistido por médicos, asegurando que era Hugo Chávez;
sin embargo, esto resultó ser falso, ocasionando que el periódico pida las disculpas del
caso (El País, 2013). Otro caso fue el de la revista peruana Caretas, la cual en 2013
publico en su portal web que la ministra del Ministerio de Producción, Gladys Triveño,
había renunciado a su cargo; al igual que en los otros casos esto resultó ser falso, la revista
se rectificó a través de su cuenta de Twitter (Perú21, 2013).
La información errónea también se puede entender como información inexacta,
esto va más del lado de que el medio que brinda esta información “ignora” ciertos
aspectos. Un perfecto ejemplo, son los sitios web que recomiendan remedios caseros o
administración de píldoras de manera muy general, sin considerar que cada organismo
responde de manera diferente a ciertos componentes. Solé Balcells (2003) advierte sobre
la peligrosidad del uso indiscriminado de internet por parte pacientes y que en muchos
casos la información contendida en los portales web médicos no contiene información de
confianza. En una parte de su análisis Fallis (2016) explica lo riesgoso de la información
41
inexacta en la salud, y como incluso en vez de mejorar puede empeorar. Esto es un
ejemplo de información errada desde la ignorancia.
Como se ha señalado al principio, cuando las personas son engañadas por
información inexacta y engañosa, suelen haber consecuencias en distinto nivel de
gravedad. Por lo tanto, es importante entender la responsabilidad moral involucrada en la
difusión de las diversas formas de información errónea. A pesar de que no tienen la
intención de engañar a nadie, los autores de sitios web medicinales o periódicos que hayan
cometidos errores honestos, siguen siendo culpables de causar desinformación.
4.2.3 Fake news
Las fake news no son un tema nuevo, han sido una herramienta para la
manipulación mediática desde tiempo históricos, sobre todo en temas políticos. Por
ejemplo, en la antigua Roma la rivalidad entre Marco Antonio y Octavio, fue intensificada
por el uso de las “noticias falsas”. En una táctica de desprestigiar a Antonio, Octavio
difundió “noticias falsas” sobre él, en las que Marco Antonio era visto como una
marioneta de Cleopatra, lo cual llevo al Senado a declararlo traidor (Watson, 2018).
También, en 1700 George Washington fue una víctima de las noticias falsas. Alguien en
un folleto había publicado una carta supuestamente escrita por Washington, la cual decía
que él se había sentido miserable durante la guerra revolucionaria y lamentaba que la
guerra revolucionaria fuera un error (Schneider, 2017).
Así como en la historia se hizo uso de las fake news para la manipulación
mediática con fines políticos, en la actualidad esta práctica no se ha perdido. Como se
había mencionado antes, las fake news no son tema nuevo, pero resurgieron como tema
de investigación y digno de la atención pública gracias a las elecciones presidenciales de
los Estados Unidos del año 2016 y a la salida del Reino Unido de la Unión Europea. Una
de estas investigaciones sobre el tema de las elecciones de los EE. UU revelo que se
generaron un total de 115 noticias falsas a favor del actual presidente de Estados Unidos,
Donal Trump, compartiéndose en Facebook un total de 30 millones de veces, mientras
que en beneficio de Hillary Clinton solo se generaron 41 fake news compartidas en 7,6
millones de ocasiones (Allcott & Gentzkow, 2017).
En base a lo ocurrido en EE. UU y en otras partes del mundo, una señal de alarma
se activó para hacernos despertar sobre la problemática actual. Las fake news se
42
consideran un peligro, pues el público percibe como noticia falsa todo aquello que vaya
en contra de su ideología, la veracidad de la información queda en segundo plano y no es
considerada importante (Journell, 2017). El enfoque meramente político con la que las
fake news son usadas para la manipulación ciudadana es conceptualizado por varios
autores como propaganda, sin embargo, en medio de la tensión política de los EE. UU,
ha surgido un “concepto alternativo” para definir falsedades políticas. El 22 de enero del
2017 la entonces consejera del presidente de los Estados Unidos, Kellyanne Conway,
durante una entrevista defendió una declaración falsa hecha por el Secretario de Prensa
de la Casa Blanca, Sean Spicer, sobre la cantidad de asistentes a la ceremonia
presidencial. Conway, presionada por los periodistas, sin poder defender la clara mentira,
afirmo que Spicer estaba dando “hechos alternativos” (NBC News, 2017). Estos “hechos
alternativos” no son más que falsedades y una estrategia política para no responsabilizar
a la autoridad política de sus acciones.
Dejando a un lado los “hechos alternativos” y volviendo a las fake news; ya se ha
abordado un poco de su origen histórico y su principal uso en propaganda política, ahora
empecemos con algunas definiciones. El termino fake news es originario de la lengua
inglesa que traducido al español significa “noticias falsas”. Según el diccionario Collins
(2017) la palabra fake (falso) se usó originalmente como parte de la jerga hablada entre
los delincuentes que querían ocultar sus actividades de oídos curiosos, comenzó como un
verbo, y se refería a producir una versión falsificada de algo, como dinero o documentos,
se empezó a asociar fake (falso) con news (noticias) en programas de comedia, pero fue
en el 2005 que el termino empezó a usarse como noticias falsas difundidas con
intenciones maliciosas.
Para Tandoc, Lim y Ling (2018) las noticias falsas tienen dos dimensiones:
facticidad e intencionalidad; la primera se refiere al grado en la que las noticias falsas se
basan en hechos, y la segunda a la intencionalidad del autor de la noticia falsa para
engañar y manipular. Allcott y Gentzkow (2017) establecen la estricta definición de
noticias que son intencionalmente y verificables como falsas, y que podrían inducir a
error a los lectores. De igual forma, Negi (2018) afirma que las noticias falsas también
pueden definirse como artículos de noticias fabricados intencionalmente o información
que se comparte ampliamente de fuentes de noticias o sitios web no auténticos para
difundir el rumor; también incluye el artículo publicado en sitios web satíricos que se
43
puede malinterpretar reales, especialmente cuando se accede en sitios web de redes
sociales como Facebook y Twitter.
Por otro lado, Tambini (2017) concibe un concepto más político, él afirma que las
fake news son intentos deliberados y engañosos para socavar elecciones o afectar la
seguridad nacional hacia un extremo punto de vista, desafiando el "pensamiento de
grupo" para empezar otro. Esto último coincide con el concepto de Rochlin (2017) quien
afirma que las fake news son cualquier historia que va en contra de las creencias o
sentimientos personales de cada uno. Igual con Gelfert (2018), quien expresa que las fake
news son aquellas que difunden falsedades al manipular las emociones de sus
consumidores y recurrir a creencias partidistas profundamente arraigadas. Estos últimos
tres conceptos son los más cercanos para relacionar las fake news con la posverdad.
Fake news es nombrado como palabra del año en el 2017 por el diccionario
Collins, obteniendo más relevancia y siendo definida como información falsa, a menudo
sensacional, difundida bajo el disfraz de la información de noticias. Es así que las fake
news pueden ser usadas como una herramienta para la desinformación, indistintamente
del motivo, su objetivo es desinformar, y al desinformar ocasionan confusión y
polarización en la población. Como Dentith (2017) afirma son historias engañosas
diseñadas para engañar a un público en específico.
Al ser intencionalmente fabricadas, la moralidad y ética de la fuente se ve
involucrada. Carlson (2018) interroga las dimensiones simbólicas de las fake news, y su
significado en la sociedad como un pánico moral informativo. Las fake news afectan
porque dan razones a las personas para creer en algo que no es verdad, afectan a la ética
y a la moralidad, pues sus intenciones son maliciosas, y, desafortunadamente muchas de
ellas han logrado causar acontecimientos negativos en la sociedad.
Por otro lado, tampoco se puede considerar absolutamente todo tipo de
información errónea como fake news. Para Lilleker (2017) el concepto de las fake news
es problemático, es un término general con múltiples definiciones que tiene la capacidad
de debilitar a los medios, así como las actitudes cívicas que sustentan la cultura
democrática. Las fake news se realizan bajo cualquier motivación, sea esta, económica,
ideológica o política. Burkhardt (2017) afirma que los incentivos económicos del siglo
veintiuno han aumentado la motivación para suministrar al público noticias falsas. Al ser
44
varios estos motivos y al no querer declarar absolutamente todo tipo de información
errónea como fake news, se aconseja una categorización de ellas. Por ello, Caridad-
Sebastián, Morales-García, Martínez-Cardama y García-López (2018) indican que es
importante realizar una categorización de los tipos de noticias falsas y de las fuentes de
donde provienen.
4.2.4 Tipología de las fake news
Las noticias falsas se han convertido en una palabra de moda, pero las referencias
actuales parecen encontrar diferentes definiciones alrededor de las fake news. Estudios
anteriores han aplicado el término para definir tipos relacionados pero distintos de
contenidos, como noticias, parodias, sátiras políticas y la propaganda de prensa.
En su artículo Tandoc et al. (2018) hace una revisión de estudios académicos que
utilizaron el término fake news, con el fin de identificar las diferentes formas en que el
término se ha utilizado y definido; identificando seis formas en la que los estudios
anteriores utilizaron las noticias falsas: la sátira, la parodia, la fabricación de noticias, la
manipulación fotográfica, la propaganda y la publicidad. Para motivos de este trabajo, se
usará esta tipología, y a continuación se explicará cada una de ellas.
Las noticias satíricas son simulaciones de noticias reales que usan el humor
exagerado como medio de expresión, algunos ejemplos de programas que hacen uso de
este tipo de noticias son Satudar Night Live y The Daily Show (Jones y Baym, 2010). La
característica que otorga una diferencia clave en estos programas, es que se promueven a
sí mismos como medio de entretenimiento. Lubeck (2009) afirma que las noticias
satíricas se definen por su naturaleza cómica, el uso del humor inexpresivo para crear lo
que se denomina "noticias falsas", su objetivo es hacer declaraciones sobre personas
reales, eventos y tendencias, a menudo con la intención de influir en el espectador.
La política y los eventos actuales son temas comunes en la sátira de las noticias,
aunque el género no se limita a ellos. De hecho, los individuos que ven programas
satíricos están bien informado sobre temas de actualidad como los individuos que
consumen otras formas de medios de comunicación, los programas satíricos también se
reconocen como manera significativa del discurso público, opiniones y política, porque
está basado en hechos reales (Brewer, Young & Morreale, 2013).
45
Baym (2005) concluye que programas como The Daily Show puede entenderse
mejor no como un difusor de "noticias falsas" sino como un periodismo alternativo, uno
que usa la sátira para interrogar el poder, la parodia para criticar las noticias
contemporáneas, y el diálogo para poner en práctica un modelo de democracia
deliberativa.
La parodia es otra categoría que los estudios anteriores la han referido como
noticia falsa. Parodia es un término usado desde la antigua Grecia para denotar la
reelaboración cómica de otras obras serias, heroicas o épicas (Rose, 2014). La parodia de
las noticias implica el empleo de una variedad de representaciones impresas, televisuales
y fílmicas de periodismo con fines cómicos y a menudo satíricos; además combinan
contenido humorístico con críticas mordaces de las deficiencias del negocio de los medios
(Bell, 2009).
Donde las parodias se diferencian de las sátiras es en su uso de la información no
factual para inyectar humor. La diferencia clave entre la sátira de noticias y la parodia de
noticias es que mientras que la parodia usa el humor por causa del humor, la sátira de
noticias emplea el humor para lograr el mayor resultado de la crítica social y / o promover
el cambio (Lubeck, 2009). En lugar de proporcionar el comentario directo sobre temas de
actualidad a través del humor, la parodia juega con el absurdo de los problemas y las
destaca por inventar historias de noticias totalmente ficticias. En algunos casos las
parodias son demasiados sutiles y la noticia puede ser confundida como verdadera
teniendo cobertura por medios principales, expandiéndose así y causando
desinformación; uno de los ejemplos más comunes es el sitio web de parodias The Onion
que en varias ocasiones se ha confundido con un sitio real de noticias (Waisanen, 2014).
El tercer tipo de noticia falsa es la fabricación de noticias, con este tipo de fake
news aludimos directamente el territorio de la desinformación malintencionada. Tandoc
et al. (2018) se refiere a la fabricación de noticias como artículos “inventados”, que no
tienen fundamento factico, pero que son presentados como veraces. Estos artículos, a
diferencia de las parodias y las sátiras, no tienen ninguna intención en dar a entender que
son falsos.
El mayor problema empieza cuando fuentes de información “confiables” se basan
en estos artículos fabricados para dar una opinión partidaria sobre algo. Un ejemplo de
46
este problema se dio en el margen de las elecciones presidenciales de Estados Unidos del
2016, al finalizar las elecciones el sitio web de noticias YourNewsWire, un sitio web
conocido por fabricar noticias con toques políticos, publico un artículo afirmando que un
estudio del NPR (National Public Radio) había revelado que más de 25 millones de votos
para Hillary Clinton fueron completamente fraudulentos, lo que significa que la candidata
demócrata en realidad perdió el voto popular por un gran margen (Schaedel, 2017).
Obviamente esta noticia era completamente falsa, el estudio en cuestión era del año 2012
y afirmaba que aproximadamente 24 millones de registros de votantes en los Estados
Unidos ya no son válidos o son significativamente inexactos (Baym, 2005). Esto revela
que las noticias fabricadas tienen más éxito si son generadas en un contexto de tensión
social o política.
A principios de 2017, al inicio de la presidencia de Trump, el término "noticias
falsas" se había vuelto omnipresente en la esfera pública globalizada. En todas partes, en
todo tipo de contextos periodísticos y políticos, apareció como una taquigrafía para el
periodismo que no debería tomarse en serio porque era falsa, inventada o poco mejor que
la ficción (McNair, 2018). Por otro lado, la motivación de la fabricación de noticias no
siempre es político, también puede ser económico, en el caso de noticias publicadas por
la web, el autor del contenido generara ganancias por cada clic que se realice de su
artículo, esta práctica en la actualidad es bien conocida como clickbait, la cual se explicara
más adelante. En conclusión, al fabricar noticias el autor no actúa de buena fe, pues está
motivado por razones políticas o financieras.
La manipulación fotográfica es la manipulación de imágenes o videos reales para
crear una falsa historia. El Urban Dictionary (2008) otorga un nuevo nombre a la
manipulación fotográfica, fauxtography (fotografía fraudulenta), que serían las imágenes
de noticias que han sido falsificadas por diversos medios, generalmente para promover
una agenda ideológica o para manipular las emociones del espectador. De igual forma, el
portal de tecnologías de la información, Techopedia, define a la fauxtography como
fotografía manipuladas por softwares como Photoshop o por otros medios con la finalidad
de alterar la información.
Debido a la facilidad de adquirir softwares como Photoshop u otros, esta técnica
se ha esparcido con gran velocidad, además ha esto hay que sumarle la llegada de las
nuevas tecnologías e imágenes digitales (Cochran, Patihis, Frenda & Mogilner, 2014). Al
47
ser una técnica de fácil acceso y obtención, es sencillo para cualquier persona poder
manipular una imagen y compartirla, y para empeorar el panorama, la verificación de
imágenes es incluso más compleja que la de documentos.
Aunque los medios de comunicación son los primeros en usar la manipulación
fotográfica para llamar la atención del público, en el caso de periódicos u organizaciones
de noticias formales, se espera un código de ética o por lo menos una sanción si se diera
lugar a una manipulación fotográfica publicada en estos medios. Sin embargo, en el caso
de las redes sociales no hay ningún código que prohíba esto, y más allá de la desactivación
del perfil del usuario no existe otra sanción. Cochran et al. (2014) afirman que una
fotografía alterada o manipulada puede ser un medio de engaño particularmente insidioso
porque las personas tienden a percibir las fotografías como representaciones de personas
y eventos altamente creíbles y precisos. La manipulación de fotos es un caso más
preocupante pues como bien dice el dicho “una imagen vale más que mil palabras”, al
observar una imagen las reacciones son más rápidas, por no decir inmediatas, generando
en cual sea el caso emociones que no están necesariamente ligadas a la lógica, incluso
pueden afectar nuestra memoria.
Braun, Ellis y Loftus (2002) en uno de sus experimentos mostraron a la gente
material publicitario de Disneyland que describía a un visitante que estrechaba la mano
de Bugs Bunny. Al conocer la historia y sobre todo ver las imágenes como prueba del
hecho, muchas personas empezaron a “recordar” que ellos también le habían dado la
mano a Bug Bunny, Sin embargo, esto era completamente falso pues Bugs Bunny nunca
estuvo en Disneyland, él es un personaje de Warner Brothers. Todo había sido inventado
y causo que estas personas crearan recuerdos en base a algo que nunca paso (Rose
Eveleth, 2012).
El siguiente tipo de noticias falsas son las utilizadas para describir los contenidos
publicitarios que se encontraban bajo la apariencia de noticias reales. La mayor diferencia
con los otros formatos antes vistos es el énfasis económico con el que se relacionan estas
noticias con la publicidad. Como ya se había mencionado el uso del clickbait es la
herramienta más común que usan los promotores de noticias falsas, esta herramienta a la
vez de generar interés en el público, provee a su autor de ganancias. Según Rubin (2016)
el clickbait se refiere a contenido cuyo objetivo principal es atraer la atención y alentar a
los visitantes a hacer clic en un enlace a una página web en particular, y se ha implicado
48
en la rápida difusión de rumores y desinformación en línea. Un ejemplo de esto son los
titulares “sensacionalistas” de diarios web, uno de los más conocidos por estas prácticas
es Mediterráneo Digital, que en varias ocasiones ha realizado artículos periodísticos con
títulos alterados, atacando en su mayoría a minorías como los inmigrantes o refugiados
(Eldiario, 2019). En su mayoría estos artículos generan opiniones negativas, incluso
racistas. Este tipo de elemento también se puede describir como noticias falsas, apostando
por valores de noticias para atraer la atención, pero engañando a mucha gente en el
proceso, incluso sembrando ira por algo que no sucedió (Chen, Conroy & Rubin, 2015)
Por último, el concepto de propaganda ha sido uno de los más estudiados debido
a la representación que han tenido en los últimos años. Según el Oxford English
Dictionary (2018) la propaganda se refiere a información, especialmente de carácter
parcial o engañoso, utilizada para promover una causa o punto de vista político. Para
Lilleker (2006) la propaganda es una comunicación diseñada deliberadamente por un
grupo de la sociedad para influir en las actitudes y el comportamiento de los demás, que
a menudo utiliza simbolismo y retórica y apela a los aspectos emocionales e irracionales
de nuestra sensibilidad. Es bien sabido el caso de las elecciones presidenciales en EE. UU
del 2016 y como las noticias falsas a favor de Donald Trump influyeron en las votaciones,
colocándolo como ganador. Muchas de estas noticias eran, fake news, clickbait, fotos
manipuladas, etc. Todas estas noticias pueden ser divididas en cada tipo anteriormente
mencionado, pero todas ellas también pueden ser englobadas como una, ya que fueron
pura propaganda a favor de un partido político.
Cabe señalar que también puede haber superposición de dos tipos, por ejemplo,
entre propaganda y publicidad, al haber casos de partidos políticos que pagan a
ciudadanos para promocionarlos, terminando con toda objetividad en sus votos y en el de
los que influyan. Al igual que en la publicidad, la propaganda a menudo se basa en hechos,
pero promueve un lado o perspectiva particular, el objetivo de la propaganda es a menudo
persuadir en lugar de informar.
Por otro lado, Zimdars (2016) realizo un trabajo de investigación exhaustivo sobre
la identificación de sitios web engañosos o falsos, donde, establece una lista de sitios web
poco fiables. Esta lista define 12 tipos de sitios webs de noticias falsas o engañosas: a)
Fake news (noticias falsas): fuentes que difunden información completamente engañosa
o distorsionan a un nivel exagerado noticias reales; b) Satire (sátira): fuentes que utilizan
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el humor, la ironía, la exageración, el ridículo y la información falsa para comentar sobre
los acontecimientos actuales; c) Extreme Bias (sesgo extremo): fuentes que vienen desde
un punto de vista particular y pueden depender de la propaganda, información
descontextualizada, y opiniones distorsionadas como hechos; d) Conspiracy Theory
(teoría conspirativa): fuentes que promueven teorías de conspiración, normalmente son
noticias exageradas que rozan lo sobrenatural; e) Rumor Mill (tráfico de rumores): fuentes
difunden rumores, chismes, insinuaciones y afirmaciones no verificadas; f) State News
(noticias de Estado): fuentes en Estados represivos que operan bajo la sanción del
gobierno; g) Junk Science (ciencia basura): fuentes que promueven la pseudociencia, la
metafísica, falacias naturalistas, y otros reclamos científicamente dudosos; h) Hate News
(noticias de odio): fuentes que promueven activamente el racismo, la misoginia, la
homofobia y otras formas de discriminación; i) Clickbait: fuentes que proporcionan
contenido en su mayoría creíble, pero usa de manera exagerada o engañosa los titulares,
descripciones de medios sociales, y / o imágenes; j) Proceed With Caution (proceda con
precaución): fuentes que pueden ser confiable, pero cuyo contenido requerirá una
verificación adicional; k) Political (político): fuentes que proporcionan información
general verificable en apoyo de ciertos puntos de vista u orientaciones políticas; l)
Credible (creíble): Fuentes que circulan noticias e información de una manera consistente
con las prácticas tradicionales y éticas en el periodismo.
Zimdars (2016) incluye estos dos últimos tipos de sitios web, político y creíble,
porque muchos de ellos usan métodos cuestionables para difundir sus noticias, y en el
marco de su investigación es necesario por la constante examinación de la credibilidad de
las organizaciones que difunden estos dos tipos de noticias.
De estos tipos mencionados uno destaca del resto, el clickbait. Como ya se había
mencionado el clikbait es un arma poderosa en la era de las fake news, sobre todo por el
valor económico que representa. Esencialmente, en el mundo en línea, cada medio de
comunicación tiene que competir con muchos de estos medios para atraer la atención de
los lectores y ganar su dinero con los clics que hacen los lectores (Chakraborty, Paranjape,
Kakarla, & Ganguly, 2016).
El Oxford English Dictionary (2018) define clickbait como contenido de internet
cuya finalidad es atraer la atención de las personas y fomentar a los visitantes a hacer clic
en un enlace de una página web en particular. Esta acción se alienta debido a las creencias
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de las personas, ellas se pueden sentir a gusto con la información brindado o por el
contrario completamente disgustados, pero el punto es que se haga “clic” en el enlace.
Rochlin (2017) analiza el ciclo del clickbait en 4 pasos: a) en el paso uno el usuario
receptor del mensaje llamativo, hace clic en el enlace; b) en el paso dos el usuario expresa
una emoción, ya sea positiva o negativa; c) el tercer paso consiste en compartir el
mensaje; d) por último, se realizan comentarios por terceros al respecto, empezando cada
uno un nuevo ciclo.
Con estos cuatro pasos se está generando un ingreso por cada clic, lo que equivale
a los ingresos por publicidad para el productor de contenidos, haciendo que la mayor
motivación de usar el clickbait, no se necesariamente la desinformación, sino la obtención
de dinero, sin embargo, este método de publicidad es cuestionable por no contener moral
o ética en sus acciones, ya que, genera confusión y desinformación. El clickbait es uno
de los fenómenos relativamente recientes en las redes sociales que requieren de estudio e
investigación, se necesita más trabajo para distinguir las noticias falsas de las auténticas,
y las prácticas de clickbaiting son solo el principio (Rubin, 2016).
4.2.5 Infodemia
En la actualidad se viven situaciones críticas con respecto a la salud de las
personas, con la abrupta llegada de la pandemia a causa del COVID-19, se produjeron
cantidades masivas de información a la que las personas se vieron expuestas, llegó la
infodemia. En un afán de supervivencia e incertidumbre, las personas empezaron a
asimilar toda la información que recibían y en muchos casos están eran falsas.
Según la OMS (2020) infodemia se refiere al gran aumento de información sobre
un tema en particular, que en un tiempo corto se tiempo se vuelve exponencial debido a
eventos en concretos, como lo es en la actualidad la pandemia por el COVID-19. La
situación actual permite que cualquier persona con acceso a internet y un teléfono móvil
está en condiciones producir información y llagar a millones de personas, lastimosamente
solo una parte la información producida y divulgada es verdadera.
Por las mismas características de las fake news (noticias falsas), su apariencia
emula lo científico y verdadero, y al ser propagadas, sobre todo por redes sociales, es
difícil corroborar la veracidad de información. El confinamiento y la mediatización de la
51
pandemia, hizo que se creara un entorno de incertidumbre; entonces el miedo y la
desinformación crean un vínculo.
La infodemia no solo dificulta que las personas estén correctamente informadas,
sino también, por efecto afectan a la toma de decisiones. Esto puede generar reacciones
negativas relacionadas a la salud mental (ansiedad, depresión, agobio, etc.), al estar
expuestos a información que en muchos casos puede ser amarillista o exagerada.
Ante esta problemática se espera que los profesionales adecuados puedan dar una
solución para prevenir situaciones negativas, no solo de la profesión periodística, sino
también de entidades verificadoras de información (Sánchez-Duarte & Magallón, 2020).
La ética de la información y los profesionales de la información como interceptores son
la respuesta ante esta era de desinformación (Estrada-Cuzcano, Alfaro-Mendives y
Saavedra Vásquez, 2020)
La información es un recurso esencial para la toma de decisiones, su impacto no
se debe desestimar y de igual forma, el papel del profesional de la información. La
desinformación no solo trae consecuencias abstractas, sino también físicas, como puede
ser la ingesta incorrecta de medicamentos o el uso de métodos de dudosa procedencia
para sanar.
Aleixandre-Benavent, Castelló-Cogollos & Valderrama-Zurián (2020) indican
que el profesional de la información debe estar presente en la lucha contra la
desinformación en plena pandemia. Deben ser agentes activos, contribuyendo en la
selección de fuentes confiables, además de proporcionar las herramientas necesarias que
eduquen y promuevan competencias informativas.
4.3 Impacto de los desórdenes informativos en la sociedad
4.3.1 Los medios sociales y el público: impacto en la sociedad
Los medios sociales son el espacio, donde las noticias falsas, la posverdad y la
desinformación, han sido de mayor relevancia. El objetivo de estos espacios es
simplemente el de comunicarse, lo cual involucra intercambio de información (López-
Borrull, Vives-Gràcia & Badell, 2018). El problema empieza cuando no hay manera de
“filtrar” o “seleccionar” qué clase de información se va a compartir en estos medios y por
quien. Las redes sociales como Facebook, Twitter e Instagram, han sido escenario para la
52
performance de las mejores noticias falsas en los últimos años, desde los artículos
favoreciendo a Donald Trump hasta comentarios sacados de contexto.
Las plataformas en línea y medios sociales en particular se han convertido en la
principal fuente de información de un gran sector de la población, dichas fuentes ahora
son el nuevo canal para reproducir disinformation y misinformation. Vosoughi, Roy, Aral
(2018) afirman que las nuevas tecnologías sociales han facilitado el intercambio rápido
de información y las cascadas de información a gran escala, permitiendo la difusión de
información errónea.
Las redes sociales no sólo se caracterizan por tener un público masivo, sino que
también facilitan el intercambio rápido y difusión de la información. Por desgracia,
también han facilitado la propagación de información errónea, como noticias falsas. De
acuerdo con un reciente informe del Pew Research Center (2018), en el 2013 menos de
la mitad de usuarios de Twitter informaron que recibían noticias del sitio, pero a partir
del 2017 esto cifra aumento siendo ahora el 74% los que afirman recibir noticias desde la
plataforma.
Sin embargo, no todo es tan negativo como parece, ya que algunas redes sociales
como Twitter y Facebook han tomado algunas medidas para disminuir la propagación de
noticias falsas. En el caso de Twitter, una plataforma relevante para la exposición de la
opinión pública, la contratación masiva de moderadores humanos han sido los esfuerzos
para poder filtrar la mayor cantidad de contenido malicioso, además de prohibir la
creación de múltiples cuentas, y eliminar tweets replicados. Actualmente, Twitter está en
planes de desarrollo para cambiar sus algoritmos en la detección de noticias falsas,
haciendo uso de la Inteligencia Artificial (Peco, 2019).
Por su lado, Facebook lanzó un programa de verificación de datos de terceros con
PolitiFact, [Link], [Link], ABC News y Associated Press, pero no resulto
muy exitoso (Atodiresei, Tănăselea & Iftene, 2018). Aunque cuenta también con medidas
parecidas a las de Twitter, esta red social, sigue presentando dificultades para evitar la
propagación de noticias falsas. Los retos que enfrentan Twitter, Facebook o cualquiera
otra red social, llevan a analizar el grado de responsabilidad que tienen las redes sociales
en cuanto a la propagación de las fake news, si bien los bots (cuentas automatizadas que
se hacen pasar por humanos) pueden maximizar la difusión de noticias falsas (Lazer et
53
al., 2018), también debe cuestionarse si en realidad ellos son los únicos culpables, y donde
queda la responsabilidad de la persona que comparte las fake news.
En su concepto de fake news, Rochlin (2017), incluye el papel de los medios
sociales y el de la audiencia, él las define como un titular a sabiendas falso y que la historia
está escrita y publicada en un sitio web que está diseñado para parecerse a un sitio de
noticias reales, propagándose a través de medios de comunicación social. Además, él
aclara que la intención de este tipo de noticias falsas es tener la mayor cantidad de
personas compartiendo la historia; mientras más clics un enlace recibe, más dinero la
publicidad que va a generar. Un conductor principal en esta nueva problemática es que la
mayoría de la gente no lee más allá del titular de un artículo. Esta definición ya no solo
abarca la problemática de las fake news, sino también la responsabilidad tanto de los
medios sociales, como el del criterio de las personas y su falta de pensamiento crítico.
Esto último, nos lleva a analizar el papel de la audiencia, es decir el grado de
responsabilidad de los receptores de las fake news. Si bien se ha dicho mucho sobre los
que generan las noticias, muy poco se dicen del público que las recibe. Tandoc et al.
(2018) analiza esta problemática, concibiendo que mientras que las noticias se construyen
por los periodistas, parece que el agregado de falso es construido por el público, la
falsedad depende mucho de si el público percibe lo falso como verdadero, si el público
no se es engañado las fake news entonces solo quedan como obras de ficción.
Los usuarios de las redes sociales están expuestos a un impresionante volumen de
información, y su filtrado se vuelve cada vez más difícil, lo que permite el surgimiento y
la consolidación de noticias falsas, lo que resulta en desinformación en una escala mayor
o menor. En consecuencia, pueden convertirse en víctimas de desinformación y
generadores, a su vez, de desinformación (Dragomir, 2017).
Cuando el público confunde las noticias falsas como si fueran reales es donde
empieza el verdadero problema. Esto es particularmente importante en el contexto de las
redes sociales, las cuales proporcionan un método de comunicación demasiado sencillo
donde solo basta un clic para compartir información con miles de personas al mismo
tiempo (Burkhardt, 2017). Además, se intercambia información, y por lo tanto se
negocian opiniones dentro de la esfera social de cada persona, dejando la calidad de la
54
información como un aspecto secundario, pero ¿Qué tan grave es restarle importancia a
la calidad de la información? Y ¿Qué tan peligrosas pueden ser las fake news?
Sea ha mencionado superficialmente algunos efectos de la desinformación, pero
ahora se profundizará más en ellos. Niedringhaus (2018) menciona tres casos donde se
comprueba lo peligrosa que puede ser una fake news: el movimiento antivacunas, el
cambio climático y el caso del Sur de Sudan.
El movimiento antivacunas lleva existiendo casi tanto tiempo como las vacunas,
pero históricamente hablando muchos autores afirman que este movimiento aumento y
encontró un fundamento del cual valerse en el año 1998. En este año Andrew Wakefield,
un médico británico, publico un artículo en la prestigiosa revista médica The Lancet, el
cual aseguraba que la vacuna tripe vírica causaba autismo y otras enfermedades al colon.
Sin embargo, en años posteriores, dirigidos por la OMS se comprobó que no existía una
razón causal entre la vacuna y el autismo, por lo que, la revista se retractó y Wakefield
fue baneado del registro médico del Reino Unido (Lopera, 2016). Aun así, el daño estaba
hecho y aun hoy en día, a pesar de la rectificación de la revista y las pruebas que
confirman que el estudio fue una completa farsa, muchas personas siguen usándolo como
referencia para apoyar su negativa hacia las vacunas.
El cambio climático también ha sido afectado por las fake news. La política y los
intereses económicos son los grandes promotores de la desinformación con respecto al
cambio climático. Este es el caso del Dr. Wei-Hock Soon, un científico del Harvard-
Smithsonian Center for Astrophysics, quien asegura que el calentamiento global es
causado por el sol y no por la actividad humano, sin embargo, sus estudios fueron
desmentidos y acabaron de manera escandalosa, cuando se revelo que eran financiados
por industrias petroleras (Gillis y Schwartz, 2015). Una de las actuales figuras políticas
más conocida por su discurso en contra del cambio climático es Donald Trump, quien en
2012 publico un tweet afirmando que el cambio climático fue inventado por los chinos
para hacer que la industria manufacturera en Estados Unidos no sea competitiva, además
de esto una vez con su llegada a la presidencia cumplió con su polémica promesa de
campaña y retiro a los EE. UU del Acuerdo de París (Rovira, 2017).
Un caso aún más serio que los dos mencionados es lo que está pasando en Sudan
del Sur, un país envuelto en la violencia por temas político-sociales, donde el discurso de
55
odio realizado por comentarios en línea, propaga el odio y polarización étnica; lo peor es
que la mayoría de estos comentarios en línea están impulsados por noticias falsas de
portales web de baja reputación (Reeves, 2017).
Con lo expuesto sobre estos tres casos, la respuesta a las preguntas anteriormente
formuladas es, que efectivamente la calidad de información que obtenemos, sobre todo
en línea, es muy importante, tan importante que incluso juega con temas tan delicados
como la salud mundial, el cuidado del planeta en el cual existimos, y temas de conflicto
bélico. El movimiento antivacunas, juega con algo tan sensible como la salud pública, ya
que no solo son ellos los afectados, sino, la gente de su entorno también se verá afectada,
indistintamente están a favor o en contra de las vacunas. Por otro lado, el tema del cambio
climático ha sido tan minimizado por los países industrializados, solo por sus intereses
económicos, que han llegado a limites increíbles con tal de deslingarse de alguna
responsabilidad. Y en cuanto a los sucesos en Sudan del Sur, se puede apreciar que tan
importante llega a ser la información que puede impulsar altos niveles de violencia.
Las fake news son altamente peligrosas, pero desafortunadamente eso no es algo
que las personas que se dedican a difundirlas tomen en cuenta, o lo que es peor, puede
que si sean conscientes de lo peligrosas que son y aun así las compartan, abarcando un
tema más de moralidad que de ignorancia. Muchos afirman que es un tema de opiniones,
sin embargo, temas como estos no se pueden discutir como si fuera cuestión de simples
opiniones.
4.3.2 Posverdad: la distorsión de la realidad
En noviembre del año 2016, el termino post-truht (por su traducción al español
posverdad) fue nombrado como palabra del año por el Oxford English Dictionary (2018),
definiéndola como un adjetivo relacionado a las circunstancias en que los hechos
objetivos son menos influyentes en la posición de la opinión pública, inclinándose más a
las emociones y a la creencia personal. Esto se debió a la tendencia que la posverdad
marco en relación al referéndum del Reino Unido sobre la Unión Europea, y a las
elecciones presidenciales de los Estados Unidos.
En plena campaña presidencial, Donald Trump, baso su discurso político en temas
que la población de ese país quería oír, jugando con las emociones de la población,
desestimando hechos y catalogando cualquier noticia verídica que saliera en su contra
56
como fake news; incluso hizo declaraciones negativas sobre las investigaciones de the
Federal Bureau of Investigation, the Central Intelligence Agency, and the National
Security Agency, instituciones de seguridad nacional que habían realizado un informe
afirmando que Rusia habría intentado influir en las elecciones en su favor (Bluemle,
2018). Esto último, juega un papel muy importante al invalidar la información brindada
por lo que se supone que es una autoridad de confianza. Si dicha información, brindada
por instituciones de ese calibre no es de confianza, entonces la dependencia de la emoción
personal se convierte en un posible recurso.
Rochlin (2017) al analizar el caso de las elecciones estadounidenses del 2016,
explica que Donald Trump “gano gracias a Facebook”, esto debido a la Teoría de la
exposición selectiva de Klapper, la cual consiste en que la percepción de las personas está
determinada por sus rutinas o expectativas, es decir ellos seleccionan lo que perciben, así
pues, se fijan estímulos relacionados con sus intereses actuales.
En el caso de una red social como Facebook, los algoritmos están diseñados para
mostrar al usuario solo la información que este desea ver, es decir que vaya a favor de sus
creencias. El atractivo emocional anula las búsquedas de respuestas objetivas y fácticas,
lo que facilita la difusión de noticias falsas (Cooke, 2017). La construcción de “burbujas
de filtro” por parte de grupos de redes sociales y servicios web personalizados significa
que los usuarios pueden evitar encontrarse con puntos de vista alternativos y permanecer
en un enclave intelectual que refuerza constantemente sus ideas preconcebidas (Rose-
Wiles, 2018).
Todo esto es propio de la naturaleza humana, inclinarnos hacia aquello que
respalde nuestra posición, y ser escépticos hacia cierta información. Este comportamiento
en el ser humano no siempre es negativo. Batchelor (2017) menciona al escepticismo
como la capacidad de cuestionar la autoridad y pensar de manera crítica, desarrollando
herramientas de mejora avanzando como sociedad; pero los efectos adversos del
escepticismo son proporcionales a los de sus beneficios. Es decir, cuando recibimos
información que consideramos desagradable podemos adoptar una escéptica postura que
resulta egoísta, negando la información que no nos gusta y así evitar responsabilidad.
Como ya se ha visto esta característica de la naturaleza humana ha sido
aprovechada para fines políticos a lo largo de la historia. Los políticos o medios sociales
57
aprovechan este comportamiento propio del ser humano para poder manipular la opinión
pública y que mejor manera que hacer uso de las fake news. Vivimos en una era posterior
a la verdad, una era en la que es más probable que las audiencias crean información que
apela a las emociones o creencias personales existentes, en lugar de buscar y aceptar
fácilmente información considerada objetiva u objetiva (Cooke, 2017).
El fenómeno de la posverdad es complejo, tiene efectos comunales como
individuales. Es decir, afecta al contexto social por interferir en asuntos sociales como la
política y la propaganda; y en la manera en que un individuo procesa información. Por lo
que, Caridad-Sebastián et al. (2018) categorizan tres elementos para entender mejor el
fenómeno de la posverdad: a) los nuevos hábitos en el uso y acceso de la información
gracias a las redes sociales; b) la situación política y social que ha fomentado las noticias
falsas en favor de una posición política; y c) los algoritmos tecnológicos que crean una
burbuja informativa, asilando a las personas en un ambiente donde solo recibirán
información que sea de su agrado.
Lo más peligro de la información generada en la era de la posverdad, es que sus
contenidos generan opinión pública que impacta en el desarrollo interno de la sociedad.
Sin embargo, ante esto el papel de los especialistas en el tratado y estudio de la
información se fortalece cada vez más, pues su papel no sólo se limita al estudio de esos
fenómenos informativos, sino también promover alternativas de solución (Ramos, 2018).
Estas alternativas, acercaran más a la población al uso de las fuentes confiables, y con
ello frenar el avance de las fake news.
4.4 Servicios de información: respuesta a los desórdenes informativos
4.4.1 Las bibliotecas y el desordenes informativos
En la actualidad se está librando una guerra informacional, donde las noticias
falsas actúan como armas, y métodos como el clickbait son las municiones. En esta guerra
nuestra mejor defensa es la información objetiva y la capacidad de pensamiento crítico.
Sin embargo, es más que obvio que esta guerra se está perdiendo, y las fake news van
ganando.
Rochlin (2017) presenta a los bibliotecarios como los “generales” en esta guerra
informativa, donde su misión es liderar programas educativos donde las múltiples facetas
de las noticias falsas sean expuestas en los servicios de información, tan para bibliotecas
58
públicas como académicas. Como líderes de la investigación y la instrucción en la
creación, difusión, acceso y evaluación de información, la biblioteca y los profesionales
de la información tienen la responsabilidad de adoptar la epidemia de las noticias falsas
como una preocupación central; más allá de la implementación de programas educativos
como la alfabetización informacional, el profesional y la biblioteca deben considerar que
las noticias falsas no pueden ser detenidas pues siempre existirán malas intenciones en
este mundo, sin embargo, pueden ser impugnadas con la instrucción a través del
pensamiento crítico y la colaboración. El profesional de la información tiene las
herramientas necesarias para combatir la desinformación y es su obligación compartirlas
con su comunidad.
No se trata decir que es verdadero o que es falso, los bibliotecarios pueden estar
en desacuerdo con su mismo entorno, o con los usuarios, sin embargo, esto no da el
derecho de imponer que se debe creer y que no (López-Borrull et al., 2018). Se trata de
tomar una posición neutral, las noticias falsas y la desinformación van en contra de todo
lo que la bibliotecología representa por esencia.
Tanto las bibliotecas como los profesionales de la información cumplen una labor
de actores intermediarios entre la información y el público. Dicha labor, con el paso del
tiempo, ha ido evolucionando, actualizando competencias y funciones, sobre todo en el
entorno digital. Aunque por su parte las bibliotecas proponen servicios de referencias,
estas soluciones son muy genéricas. En la era de la posverdad, se exige la materialización
de propuestas más concretas Caridad-Sebastián et al. (2018).
4.4.2 Bibliotecas académicas
El papel de las bibliotecas en el mundo académico es el de defender la verdad y
apoyar a los usuarios en la discriminación entre la realidad y la mentira (Anderson, 2017).
Las bibliotecas académicas brindan una gran cantidad de información, materializada a
través de libros seleccionados, suscripciones a bases de revistas y bases de datos, así como
herramientas de investigación e instrucción (Rose-Wiles, 2018). Aun así, la situación
actual muestra que esto no ha sido suficiente, debido al creciente número de bibliotecas
académicas que ofrecen instrucción específica sobre las fake news, demostrando que no
son inmunes a este fenómeno informativo.
59
Las bibliotecas en las universidades representan la autoridad máxima para obtener
información, ya sea para realizar investigación o simplemente usar sus espacios para el
desarrollo académico, o por lo menos lo eran. Es de conocimiento público que con el
avance de las tecnológicas y sobre todo con las tenciones políticas, este reconocimiento
de autoridad sea ha perdido. Para Eva (2018) la incapacidad del público en general para
distinguir entre hechos verdaderos y falsos ha logrado ha aumentado en los últimos años
con la creciente popularidad de las redes sociales y formas alternativas de recopilación de
noticias. Cuantos más lugares se pueden obtener información, más posibilidades hay de
que pueda obtener esa información de una fuente no confiable, y más abrumadora se
convierta en clasificarla.
Anteriormente se mencionó el problema de la autoridad en la era de la posverdad.
Esto se refería a la problemática que surge en un entorno donde los hechos objetivos ya
no son de importancia, sino, solo aquella información que respalde nuestras creencias, sin
importar si sea falsa o no. Laybats y Treddinick (2016) explican que estas drásticas
contradicciones en la creencia son emblemáticas de la actual sociedad posterior a la
verdad, en la que a los hechos del asunto son de importancia secundaria para la opinión
de libre, y se caracteriza por una ceguera voluntaria a la evidencia, una desconfianza de
la autoridad, y una apelación a los argumentos basados en la emoción a menudo se basan
en miedos o ansiedades.
En el ámbito académico otorgamos reconocimiento a ciertos autores poniéndolos
en un pedestal, reconociéndolos como estándares para el estudio de alguna materia,
influenciando en los estudiantes. Sin embargo, cuando un estudiante usa el
reconocimiento hacia una autoridad como validación, incorporando en sus informes
académicos con fuentes de referencia “adecuadas”, tal comportamiento no
necesariamente refleja la aprobación de fuente de autoridad por parte del estudiante
(Bluemle, 2018). El clima político actual constituye una crisis de legitimidad de las
fuentes tradicionales de autoridad cognitiva, de tal manera que los bibliotecarios tienden
difundir las fuentes más fiables y creíbles de información. Enseñan que el estudio sobre
un tema es más confiable si es hecho por alguien que posea un reconocimiento, que de
otra persona que no, como alguien que tenga un blog en internet.
Según Niedringhaus (2018) el aumento de noticias falsas se debe a la creciente
desconfianza en los expertos, se cree que los expertos se equivocan, o simplemente
60
cualquiera puede ser un experto en cualquier tema con una búsqueda en Google, sin
embargo, esto no es así, pues Google no te enseña a evaluar fuentes, por lo que, una
persona puede creerse experta en un tema, cuando en realidad no tiene ni idea de lo que
está hablando o simplemente fue desinformada por las fake news.
La propagación acelerada de las noticias falsas pone en relieve la necesidad de
bibliotecas académicas para proporcionar acceso a los recursos de información fiables y
de los bibliotecarios para instruir a los estudiantes en su correcto uso. Sin embargo, existe
una tensión entre los estudiantes y la persuasión de convertirlos en buscadores de
información persistentes y críticos. Existen muchas herramientas para ayudar a los
estudiantes en la obtención de información referencial y limitar los resultados de
búsqueda, pero en última instancia no reemplazan la necesidad de desarrollar y explorar
preguntas y evaluar las fuentes de información (Rose-Wiles, 2018).
Las bibliotecas académicas se enfrentan a una situación política en la que muchos
ciudadanos no reconocen diversos indicadores de la autoridad que se dan por sentado; y
sobre todo desconfían de las formas tradicionales de autoridad cognitiva. Williams y
Evans (2008) afirman que la comunidad académica ha reconocido durante mucho tiempo
el poder del conocimiento y la necesidad de equipar a la población de la era de la
información para que emplee información de manera efectiva. En consecuencia, las fake
news, impulsadas por la posverdad, más la falta de criterio producto de la escasez de
educación informacional, han originado una ola de desinformación proponiendo retos
para las bibliotecas académicas.
Anderson (2017) menciona que el mayor reto para la biblioteca académica, no
solo es la existencia de las fake news, sino también poder definir lo que se considera
verdad. En el mundo académico ha surgido controversias acerca de si existe una verdad
objetiva (única verdad), distintos pensadores afirman que no existe una sola verdad, que
todo depende de las perspectivas. Moya (2008) considera que existe una verdad objetiva,
la cual es incierta y progresivamente va cambiando; y; una verdad subjetiva que es cierta,
expresa que de lo único que podemos estar seguros es lo que hay en nuestra conciencia.
Estas consideraciones tienen implicaciones importantes para las bibliotecas y para
cualquier persona que quiera defender la realidad objetiva para ayudar a otros a distinguir
entre la verdad y la falsedad. Si la realidad objetiva, o nuestra capacidad fiable para
percibir la realidad, fuera un mito, entonces no tendría sentido realizar investigaciones en
61
torno a las noticias falsas. Por lo cual, para motivos de este trabajo, debemos asumir la
posición de que existe una verdad objetiva y que podemos distinguir la realidad de la
mentira mediante nuestros sentidos.
Por otro lado, Rose-Wiles (2018) afirma que el principal desafío para las
bibliotecas académicas va más allá de lograr que los estudiantes usen los recursos
proporcionados por la biblioteca; el verdadero desafío reside en lograr que los estudiantes
prioricen a la biblioteca como su fuente de información primaria. El comportamiento
informacional de los estudiantes cada vez se vuelve más crítico. Son pocas las ocasiones
en las que se toman el tiempo para evaluar cuidadosamente los las fuentes obtienen en
sus búsquedas y persisten hasta que encuentran las mejores para su trabajo. Para Warwick,
Rimmer, Blandford, Gow y Buchanan (2009) esto se debe a una actitud de conformismo,
y como resultado de una combinación de falta de familiaridad con la literatura revisada
por pares, la presión del tiempo y la expectativa de resultados instantáneos que se refuerza
por Internet y medios de comunicación social.
Por eso es que la alfabetización informacional es muy importante. Debemos
aprender a hacer un argumento lógico y reconocerlo cuando lo que escuchamos es crítico.
Se necesita capacitar a los estudiantes dándoles las herramientas que necesitan para
evaluar la información que están recibiendo. Necesitan poder evaluar la autoridad y la
experiencia. Necesitan entender la diferencia entre correlación. y la causalidad.
4.4.3 Alfabetización informacional, alfabetización mediática y herramientas para
detectar fake news
La disponibilidad instantánea de la información y la proliferación de noticias
cuestionables son un hecho, por lo tanto, la capacidad de examinar críticamente la
información antes de consumirla es cada vez más importante, haciendo que la necesidad
de la alfabetización informacional sea evidente (Osborne, 2018). La clase de fuente de
información que las personas encuentran están relacionadas con la forma en que conciben
la naturaleza de esas fuentes y manera en que se comunican (Smith y McMenemy, 2017).
Estos aspectos le conciernen a la alfabetización informacional.
Según la American Library Association (ALA) (s.f) la alfabetización
informacional es un conjunto de habilidades que requieren que los individuos reconozcan
cuándo se necesita información y tengan la capacidad de localizar, evaluar y usar
62
efectivamente la información necesaria. Esta definición está ligada a un objetivo, que
busca crear conciencia en la búsqueda de la información. Para la Unesco (s.f) la
alfabetización informacional les permite a las personas interpretar y hacer juicios
informados como usuarios de fuentes de información, así como convertirse en
productores de información por derecho propio.
Una definición que une a las otras dos mencionada es el de la Association of
College & Research Libraries (2016) quien define a la alfabetización informacional como
el conjunto de habilidades integradas que involucra el comportamiento reflexivo en la
búsqueda de la información, la comprensión de cómo se produce y se valora la
información y el uso de la información para crear nuevos conocimientos y participar
éticamente en las comunidades de aprendizaje. Esta hace hincapié en los valores éticos
del aprendizaje, acercándose más a lo necesario para contrarrestar a fake news.
Al igual que la sociedad ha cambiado y evolucionado, los conceptos en torno a la
alfabetización informacional también han pasado por lo mismo. La forma en que
accedemos a la información es otra, los medios de comunicación han cambiado, al igual
que la manera en que buscamos y recibimos información (Fernández-García, 2017).
La capacidad de evaluar la información y utilizarla sabiamente es el corazón de la
alfabetización informacional. Recientemente, debido al panorama actual, expertos en el
tema han adoptado el termino alfabetización mediática (media literacy) para incluir las
formas tradiciones de alfabetización incluyendo aquella que incluya los medios digitales.
La alfabetización mediática aparece como solución que abarca aquellos aspectos actuales
en la manera en que nos informamos.
Debe quedar en claro que la alfabetización informacional y la alfabetización
mediática son conceptos diferentes. Lee y So (2014) afirman que la alfabetización
informacional está más ligada al almacenamiento de información, el procesamiento y uso,
mientras que a la alfabetización mediática le concierne más el contenido mediático,
industria de los medios y efectos sociales de estos; concluyendo que estos son conceptos
se complementan uno a otro.
La alfabetización informacional y mediática reconocen el papel principal de la
información y los medios de comunicación en nuestra vida cotidiana, permite a los
ciudadanos comprender las funciones de los medios de comunicación, evaluar
63
críticamente su contenido y tomar decisiones informadas como usuarios y productores de
información y contenido multimedia (Unesco, s.f).
Al igual que la Unesco, la IFLA (2011) también relaciona los dos conceptos,
afirmando que la alfabetización mediática e informativa consiste en el conocimiento, las
actitudes y la suma de las habilidades necesarias para saber cuándo y qué información se
necesita; dónde y cómo obtener esa información; cómo evaluarlo críticamente y
organizarlo una vez encontrado; la alfabetización mediática e informacional incluye todo
tipo de recursos de información: oral, impreso y digital.
De esta manera, aunque ambos conceptos estén diferenciados, comparten
objetivos comunes y coinciden con la misión de desarrollar habilidades claves para la
toma de decisiones. Actualmente ninguna de las alfabetizaciones por separo bastarían
para capacitar a los usuarios en un contexto repleto de información y plataformas
mediáticas (Lee & So, 2014). Tanto la alfabetización mediática como la alfabetización
informacional, son las principales maneras de poder contrarrestar las fake news.
Se anticipa en un futuro cercano ver una gran cantidad de cursos de alfabetización
mediática e informacional en respuesta a los pánicos morales relacionados con las
llamadas "noticias falsas", pero aún queda por ver si serán cursos prescriptivos, basados
en habilidades o algo más integrador y sustantivo (Brayton y Casey, 2010). La
información deliberadamente falsificada con intenciones maliciosas o mercenarias es
profundamente ofensiva para los bibliotecarios y su ética profesional, lo cual estimula la
pasión y misión de promover la alfabetización informativa (Rose-Wile, 2018).
Cual sea el termino usado, el enfoque sigue siendo el pensamiento crítico. El
principal objetivo de la alfabetización informacional es el desarrollar el pensamiento
crítico en los usuarios, apoyar al usuario en la distinción de fuentes de información
confiable de otras (López-Borrull et al,2018).
Batchelor (2017) menciona cuatro técnicas para el desarrollo de habilidades de
pensamiento crítico e investigación: 1) el fact-cheking; 2) la instrucción de la
alfabetización informacional; 3) las guías de investigación de las bibliotecas; 4) otros
recursos online para mantenerse informados.
El factcheking o, por su traducción al español, verificación de datos es una técnica
que funciona como un filtro para detectar errores, ambigüedades o mentiras de contenidos
64
(sobre todo periodísticos) encontrados en línea (Ufarte-Ruiz, Peralta-García y Murcia-
Verdú, 2018). En otras palabras, es un recurso para la detección de datos falsos o
inexactos.
Hay que tener en cuenta que existen varios portales web que ofrecen este recurso,
algunos de ellos son: FactChek, Politifact, Snopes y Washington Post Factchecker. Todos
ellos cumplen con ciertas características que debemos tener en cuenta al momento de
elegir una herramienta de verificación de datos. Primero, el recurso no debe ser partidista
ni inclinarse a ninguna agenda política; segundo, el recurso debe contar con suficiente
documentación que respalde lo que informe; y, por último, el recurso debe contar con una
buen historial y reputación (Batchelor, 2017). FactCheck, por ejemplo, pertenece a una
organización sin fines de lucro ni partidista; PolitiFact es un sitio web ganador del premio
Pulitzer operado por el Tampa Bay Times, que contiene declaraciones de figuras públicas
con documentación de apoyo. Sin embargo, así como existen estos sitios, existen otros
que sí son partidistas, y ya quedaría en elección de cada persona cual es el de su
preferencia.
Si de algo ya se ha hablado es del cambio que genero las nuevas tecnologías en el
comportamiento informacional de las personas, y, por lo tanto, la manera en que se daba
la alfabetización informacional. Uno de los mayores y más notorios cambios es que los
estudiantes prefieren realizar sus búsquedas de información a través del buscador de
Google, que si bien es un recurso de información que sirve para la obtención rápida de
información, una de sus mayores desventajas es que no toda la información que Google
proporciona es de confianza. En base a esto Sarah Blakeslee y su equipo de bibliotecarios
en la Universidad Estatal de California de la ciudad de Chico, desarrollaron el examen
CRAAP. El examen CRAAP es una lista de preguntas que ayudan a evaluar una fuente
de información, para saber si es buena o mala, donde la importancia de los criterios
dependerá de la situación o la necesidad (Blakeslee, 2004).
El acrónimo significa, por sus siglas en inglés Currency, Relevance, Authority,
Accuracy, y Purpose. Según lo que indica la Meriam Library (2010) cada una de estas
palabras representa un criterio siendo cinco en total. En estos criterios se cuestiona a la
fuente de información sobre su duración y actualización en el tiempo (Currency); la
relevancia en base al tema de la persona que la está utilizando (Relevance), así como la
relevancia del autor (Authority); la fiabilidad, veracidad y corrección del contenido
65
(Accuracy), y, por último, la razón por la que existe (Purpose). La prueba CRAAP es una
gran herramienta sobre todo para los profesionales de la información en ámbitos
académicos. La sencillez de la prueba da facilidad a que se pueda dar en un momento de
clase, o como un pequeño cuestionario en las bibliotecas. De esta manera, no solo se está
ayudando al usuario a reflexionar sobre el uso de fuentes de información, también ayuda
a la propia biblioteca en su afán de conocer mejor el comportamiento informacional del
usuario.
No es sorpresa que recursos como estos ahora se hagan más populares, a
consecuencia de las elecciones presidenciales de EE. UU, muchas bibliotecas han llevado
a cabo proyectos e iniciativas para aumentar la conciencia acerca de las noticias falsas, y
así promover la información objetiva. Por ejemplo, la International Federation of Library
Associations and Institutions (IFLA), ha realizado campañas y programas de detección
de fake news, con la publicación de una infografía titulada How to spot fake news (Como
detectar noticias falsas), la cual esta publicada en el portal web de la IFLA y está
disponible en 37 idiomas. Además de esta iniciativa, que tuvo repercusión mundial, la
IFLA lanzó una campaña que anima a sus miembros a participar en debates sobre los
medios de comunicación y sobre la alfabetización informacional (Lopez-Borrull et al.,
2018).
Otro ejemplo muy parecido, es el de la Harvard Library, que han realizado
también toda una investigación con respecto al fenómeno de las fake news. Ellos proveen
una página web que proporciona información de antecedentes, enlaces y herramientas de
organizaciones externas para guiar a los usuarios en la navegación de posibles noticias
falsas. Por último, cabe mencionar que estos esfuerzos no solo son realizados por grandes
instituciones y sus bibliotecas. Existen muchos autores dedicados a la investigación,
cuyas aportaciones han hecho posible mantenerse informado sobre los antecedentes y
consecuencias de las fake news, en el entorno bibliotecario. Por su parte, la American
Libraries Association (ALA) ha compilado distintos recursos con la finalidad de realizar
guías para las bibliotecas, y que estas mejoren sus servicios de información hacia el
usuario, ayudándolos en el discernimiento de información.
La realidad muestra que los profesionales de la información deben mantenerse en
alerta constante a causa de la amenaza que representa la desinformación. La información
dejo de conseguirse solo en las bibliotecas hace décadas, lo cual hace más difícil el trabajo
66
del profesional de la información para mantener “alfabetizado” al usuario, y, por su parte
el usuario muestra carencias para poder distinguir una fuente confiable de la que no lo es.
Esto último impulsado por las nuevas tecnologías que permiten un acceso global a casi
cualquier sitio que se genere en la red. Desafortunadamente, como ya se ha mencionado,
no todos los sitios webs son de confianza, pero hay maneras de detectar a los que no lo
son. Zimdars (2016) realizo un arduo trabajo documentando una serie de webs engañosas,
además de clasificarlas, también pone a disposición ciertos tips para analizar nuevos
recursos de información y como analizando paso a paso podemos distinguir un sitio web
confiable de otro que no lo es.
Sin embargo, entra una pequeña desmotivación al no ser esto suficiente. Sobre las
soluciones antes las fake news Rochlin (2017) afirma que, si bien en teoría pueden parecer
funcionar, estas medidas todavía tienen que demostrar resultados concretos. Las noticias
falsas han llegado a un nivel de epidemia no debido a las personas que son críticos de lo
que leen y que están dispuestos a instalar detectores y plug-ins, sino, por la gente que
ignoran voluntariamente (y tal vez sólo ignorantes) la fuente de un contenido, y que no
se molestan en utilizar herramientas como los detectores de noticias falsas.
El trabajo de Zimdars (2016) promueve la alfabetización informacional y el
análisis reflexivo y la lectura de las fuentes de noticias, siendo de enorme importancia.
Sus esfuerzos se derivan de una motivación para la verdadera búsqueda de la verdad, los
hechos y el conocimiento. Sin embargo, la triste verdad muestra que el etiquetado de
páginas fraudulentas no es siempre efectivo, por la falta de criterio de las personas.
Caridad-Sebastián et al. (2018) concuerda las medidas antes mencionadas
(factcheking, guías, medios de ayuda de verificación), pero agrega otras donde se
involucra más al profesional de la información, las cuales podrían ser soluciones más
efectivas: difusión de recursos de bases de datos; ejercicios que promuevan la
participación del usuario; y; soporte de un bibliotecario especializado.
En este punto es donde los profesionales de la información hacen su aparición, no
podemos depender de solo dejar a la deriva al usuario, porque, así como selecciona solo
aquella información que desea, puede fácilmente ignorar aquellas herramientas que se le
brinda para la detección de fuente falsas. El trabajo del profesional de la información va
más allá del desarrollo de servicios de alfabetización, es el trato que tiene con el usuario
67
es el que hace la diferencia. De tal manera, el profesional de la información junto con el
uso de las herramientas existentes puede llegar a marcar la diferencia en un mundo
invadido por la desinformación.
4.4.4 El profesional de la información y la lucha contra la desinformación
Proporcionar acceso a información confiable es la razón principal por la que las
bibliotecas y bibliotecarios existen (Rose-Wiles, 2018). A lo largo de la historia, los
profesionales de la información han pasado por muchos obstáculos para cumplir uno de
sus principales objetivos, disponer información a quien la necesite. Uno de estos
obstáculos fue en su momento la censura, que, si bien aún no ha sido eliminada del todo,
se ha podido contrarrestar con las nuevas tecnologías y la evolución de los medios
sociales.
Sin embargo, nuevos fenómenos como las fake news aparecen para dificultar la
lucha contra la desinformación; y para desventaja del profesional de la información, los
medios sociales y las tecnologías no son más que herramientas para su propagación. Aun
así, esto no debe desalentarnos, más bien debemos verlo como una oportunidad para
ejercer la profesión que tanto nos apasiona. La abrumadora realidad es que falta un
público alfabetizado en información a pesar de los esfuerzos continuos de los
bibliotecarios y otros esfuerzos educativos (Osborne, 2018).
La situación actual pone al profesional de la información en una situación
complicada, donde las soluciones van más allá de otorgar herramientas informativas a los
usuarios. Bluemle (2018) establece que las soluciones deben ser creativas y que deben
incluir tres aspectos. El primero propone que los bibliotecarios deben prestar más
atención al rol que las emociones juegan en el razonamiento y la toma de decisiones.
Muchos métodos de evaluación de usuarios girar en torno a aspectos cuantitativos y no
cualitativos, estos aspectos cualitativos son clave para conocer con más precisión las
fuentes de información más confiables para el usuario. El segundo aspecto es explorar
métodos de enseñanza sobre la relación entre la evidencia y la interpretación. En la era
de la posverdad las personas suelen no poder (o querer) estar de acuerdo en algo a pesar
de la evidencia, es importante reconocer que la causa de los desacuerdos no es la
evidencia en sí, sino, las diferentes perspectivas del mundo. Por último, el tercer aspecto
indica que los bibliotecarios deben continuar fortaleciendo su compromiso con la justicia
social y su relación con la alfabetización informacional.
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La posverdad politizada en varias ocasiones es contraria u hostil a los valores
sociales, el cómo los bibliotecarios deben defender la justicia social de una manera que
también capte el "momento de enseñanza" con los estudiantes que pueden estar inclinados
a pensar después de los hechos, es algo que Bluemble aun no puede descifrar, sin
embargo, reitera que se debe encontrar la forma.
La evolución del papel del profesional de la información en la sociedad ha
cambiado mucho y por lo tanto también el perfil profesional. No es novedad que una de
las principales características que se buscan en un perfil profesional es la adaptabilidad,
esto se debe al constante cambio en la que la sociedad se encuentra inmersa. Batchelor
(2017) afirma que ahora más que nunca los profesionales de la información tienen mayor
incentivo para promover habilidades de investigación y pensamiento crítico con el fin de
contrarrestar las consecuencias de una población desinformada.
Edwards (2018) afirma que para servir verdaderamente a los estudiantes en la era
de información actual, los bibliotecarios deben considerar avanzar aún más al aspecto
educativo, desarrollar y enseñar la alfabetización de la información y las habilidades de
pensamiento crítico en el entorno de la universidad. Mooney, Oehrli, y Desai (2018) por
su lado, consideran que las labores del bibliotecario en torno a la problemática de las fake
news no son simples, implican, en la medida de lo posible, proporcionar recursos
(instrucción, guías, eventos comunitarios, talleres y más) que dejen en claro lo complejo
del problema.
El panorama actual muestra una gran desinformación, y muestra un tema matizado
y complicado que revela la importancia del pensamiento crítico y habilidades de
evaluación de fuentes. Para El Rayess, Chebl, Mhanna y Hage (2018) el papel de los
bibliotecarios y profesionales de la información es desarrollar consumidores de
información bien educados. Los bibliotecarios se esfuerzan por enseñar a los estudiantes
información, medios de comunicación y alfabetización digital para que sean más hábiles
cuando se trata de información de consumo crítico.
El profesional de la información, tiene la obligación moral de enseñar y reforzar
la alfabetización de la información crítica y preservar el derecho de acceso a la
información (Pun, 2017). Es parte del trabajo de un profesional de la información poder
llegar al usuario, aprovechar las oportunidades para hacer de algo difícil una actividad
69
sencilla, de manera, que se pueda llegar al usuario y hacer de él un ciudadano responsable,
líder inteligente en nuestra sociedad
CAPÍTULO V
DISCUSIÓN
Después de presentar y analizar los diferentes resultados obtenidos en este análisis
documental, ahora continuaremos la discusión con el fin de consolidar lo obtenido y
aportar ideas nuevas para futuras investigaciones.
El propósito inicial de esta investigación era determinar las propiedades de los
desórdenes informativos, su influencia y credibilidad en los medios y la ciudadanía. Sobre
todo, se pretendió examinar aquellos conceptos importantes relacionados con eventos
actuales, para así revelar la importancia que tienen en el pensamiento colectivo, y como
afecta en la toma de decisiones.
De los resultados obtenidos en esta investigación, se puede deducir que los
desórdenes informativos como las fake news, son enemigos de la sociedad informada y
aunque siempre han existido, es ahora que en contexto tecnológico y de fácil acceso a
cualquier tipo de información, que se han propagado de manera viral, Vosoughi, Roy y
Aral (2018) ratifican esta afirmación.
De forma coherente con investigaciones precedentes (Tandoc et al., 2018; Allcott
y Gentzkow, 2017; Negi, 2018; Gelfert, 2018) los resultados del estudio afirman que las
fake news y otros tipos de desinformación cumplen con ciertas características: son virales,
llamativas, engañosas, ambiguas y se aferran a algún evento popular de la actualidad.
Teniendo en cuenta estos precedentes se debe ahondar en estos conceptos importantes y
como estos van evolucionando continuamente de manera que se requiera nuevas
investigaciones, como ejemplo de nuevos desordenes están las deepfakes.
Por otro lado, de lo obtenido, como se señala en el trabajo de Rochlin (2017) se
determina la gran importancia que tienen los medios sociales en cuanto a la propagación
de la desinformación. Las redes sociales, se han posicionado como plataformas por
excelencia para la difusión de fake news, por cómo se determina la interacción con estas.
Parte del algoritmo de las redes sociales, se basa en mostrar características de la
información que consumen los dueños de cada cuenta, por lo tanto, conforme más se
consume o se percibe algún contenido, el círculo de publicidad o promoción se va
cerrando hasta mostrar solo una cara de la moneda.
71
Esto último representa un desafío que alienta a realizar nuevos estudios enfocados
en el consumo de publicidad o promociones que se desarrollan en los medios sociales,
más que en el contenido, en la forma y el proceso por el cual la información es percibida
a través de las plataformas sociales.
Según lo investigado, la posverdad es un comportamiento informativo, el cual,
consiste en dejar a un lado o dar menos importancia a aquellos hechos objetivos, y en
cambio, apoyar o decidir creer en aquello que concuerde con creencias o ideología propia.
Es así que tanto las fake news, apoyadas por la posverdad, más el algoritmo de plataformas
sociales; se pueden difundir de manera masiva (Cooke, 2017; Rose-Wiles, 2018)
De acuerdo a la bibliografía revisada, la posverdad juega un papel más importante
de lo que se cree, pues es por esto que incluso se deja de confirmar información que puede
ser dudosa, ya que, al estar relacionada con creencias, apela a las emociones, y deja el
razonamiento de lado, haciendo que el receptor pierda la capacidad de discernimiento
entro lo que es verdadero y lo que no lo es. Batchelor (2017) concuerda con esta falta de
capacidad crítica, sin embargo, lo analiza más del lado del escepticismo.
Estos comportamientos informativos, involucran a la Bibliotecología, de esta
forma, se relaciona con el trabajo del profesional de la información. Es así que
herramientas pedagógicas son de gran ayuda para que los profesionales de la información
puedan cumplir una labor de servicio capacitando en materia de competencias
informativas.
En la revisión literaria, se encontraron distintas herramientas de verificación de
información, entre ellas sitios webs dedicados a esta labor, que realizan el ahora llamado
fact checking. Sin embargo, aparte de estas herramientas de verificación, como ya se
mencionó, existen herramientas pedagógicas, como lo es la alfabetización informacional
(Brayton y Casey, 2010; Rose-Wile, 2018; López-Borrull et al,2018; Batchelor, 2017).
La alfabetización informacional, según lo contrastado con los estudios de
Fernández-García (2017); Lee y So (2014) y López-Borrull et al (2018), permite al
individuo desarrollar un comportamiento reflexivo al momento de buscar y seleccionar
información, que en un futuro cercano podrá usar para distintos motivos propios. Por lo
tanto, se relaciona e influye en el comportamiento y competencias informativas de cada
72
individuo, de tal manera, puede ser de apoyo para contrarrestar la propagación de las fake
news, y de la desinformación colectiva.
Partiendo de los resultados obtenidos en el presente trabajo, las futuras
investigaciones deberán seguir profundizando en el análisis de más conceptos
relacionados a la desinformación, que conlleva a una ramificación conceptual. De esta
manera, es necesario estudiar otros temas académicos, se puede citar a la historia de la
información para determinar los efectos de la posverdad a través del tiempo.
Estos nuevos estudios significaran nuevos desafíos para el profesional de la
información porque la posverdad y las fake news, también se generan en el ámbito
académico y es necesario, utilizar herramientas y metodologías que permitan un mayor
manejo de la información que evalué la filtración estos fenómenos como el de la
pseudociencia, por ejemplo.
CAPÍTULO VI
CONCLUSIONES
1. Se expone de manera conceptual o teórica la existencia de desórdenes informativos,
presentes en la sociedad desde tiempos remotos, y como estos son altamente
influyentes en la toma de decisiones de los ciudadanos, debido a la difusión y
credibilidad que los medios sociales de comunicación otorgan.
2. Se conceptualiza dos términos diferentes relacionados con la desinformación. El
primer término disinformation es calificado como información deliberadamente falsa
y cuyo único objetivo es causar confusión y malentendidos. Por otro lado, el segundo
término, misinformation, a pesar de tener traducciones al español parecidas, se
entiende en un contexto de información errada, no necesariamente maliciosa, se
considera como errores honestos.
3. Las fake news tienen un concepto y características muy parecidas a lo que ya
conocemos como disinformation. Las fake news son, por su traducción literal,
noticias falsas, creadas deliberadamente con objeto de desinformar o engañar. La
diferencia de este desorden informativo, es el medio y las razones por las cuales se
propaga. La principal característica de las fake news es su medio de propagación, ya
que se difunden mayormente en redes sociales a través de internet, y su razón de ser
normalmente está ligada a la tendencia del contexto político, social y/o económico
actual.
4. Debido a que las fake news es un conjunto de información malversada, se detectaron
distintas formas o tipos que son consideradas las maneras más comunes para
desinformar. Los tipos de fake news detectados fueron: la sátira, la parodia, la
fabricación de noticias, la manipulación fotográfica, la propaganda y la publicidad.
5. Los medios sociales cumplen un rol importante al ser el principal canal de
transmisión de desinformación. Esto debido a la explosión tecnológica actual, donde
por medios electrónicos o digitales, es muy sencillo tener acceso a todo tipo de
74
información. Por lo tanto, al tener un acceso casi completo a cualquier nido de
información, se identifica un peligro claro, no toda información será verídica. Aquí
es donde el comportamiento informativo aparece, y lleva a analizar la
responsabilidad personal que cada ser humano tiene al verse influido por información
sospechosa o inexacta. Lo cual nos lleva a la siguiente conclusión.
6. La posverdad se define como un adjetivo ligado a la situación en la que los hechos
objetivos pasan a segundo plano y lo que prima sobre el pensamiento son las
emociones. Es decir, propone una situación donde las emociones rigen nuestro
comportamiento y pensamiento incluso en posturas muy delicadas como la política
o lo social. Al dejar de lado los hechos objetivos y la verdad, las fakes news
encuentran el ambiente ideal para su propagación, ya que, debido al fenómeno de la
posverdad, las personas optan por un comportamiento informacional emotivo, y no
ético y profesional, como debería ser. La verificación de datos o argumentos queda
en el olvido, dando cabida a la desinformación, causando un efecto bola de nieve.
75
RECOMENDACIONES
1. Crear grupos de estudio u observatorios que investiguen la evolución de los
fenómenos ligados a la disinformation o misinformation, fake news o posverdad
o la reciente infodemia surgida a partir del COVID-19.
2. Ante la situación de difusión de noticias falsas y aumento de desinformación por
parte de la población, la Bibliotecología y Ciencias de la Información, como
disciplina que gira en torno al estudio del conocimiento e información, comprende
un papel muy importante. Es de carácter obligatorio que la carrera de
Bibliotecología se involucre con más fuerza ante la era de la posverdad y la
desinformación, proporcionando herramientas y conocimientos a los usuarios
para que estén preparados y sea capaces de adquirir habilidades informativas.
3. Por lo anterior mencionado, se hace hincapié, en la existencia de la alfabetización
informacional y mediática, como especialidad encargada de la formación de
usuarios capaces de detectar noticias falsas o información sospechosa.
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