PSICOLOGÍA
CRIMINAL (II)
• El estudio de la criminalidad humana es un
fenómeno complejo sobre el cual distintas ciencias
han ido aportando conocimientos y teorías
explicativas.
• En la actualidad se reconoce la necesidad de
observar el conocimiento humano como
consecuencia de factores biológicos, psicológicos,
sociales y ambientales, siendo así la obligada
necesidad de abordar su comprensión desde una
perspectiva pluridisciplinar e integradora.
• El aporte psicológico a la criminología es innegable,
todavía está latente el interés por el estudio de la
personalidad y su relación con el crimen, además
de los componentes psicológicos que tienen
injerencia en la criminalidad, ya sea individual o
colectiva
TEORÍA DE LA GESTALT
v De origen alemán, esta corriente fue fundada por
Max Wertheimer, y sus representantes claves son
Wolfgang Köhler, Kart Koffka y Kart Lewin.
v Es una corriente de la psicología moderna, surgida
en Alemania a principios del siglo XX.
v La psicología o teoría de la Gestalt es una escuela
de pensamiento que se encarga de observar la
mente humana y el comportamiento del ser humano
como un todo.
v La palabra Gestalt, proviene del alemán y se traduce
como forma (piscología de la forma, figura, estructura ),
los psicólogos de esta corriente critican el modelo
conductual, porque consideran que la conducta humana
es demasiado compleja, no siendo encuadrable en su
modelo de estímulo respuesta.
v La capacidad de estar en el aquí y ahora, es crucial
en la terapia Gestalt. Se trata de una conciencia
emocional sutil y es la base para comprender cómo
creamos y reaccionamos de manera individual ante
nuestro entorno.
v Al igual que el budismo anima a la atención,
concentración y aceptación al cambio.
v Una vez que comprendemos que nuestra
percepción forma nuestra experiencia, podemos
ver cómo los papeles que desempeñamos y las
acciones que realizamos son herramientas que
podemos emplear para cambiar la realidad de
manera consciente.
v El control de nuestro entorno psíquico interior nos
proporciona dos poderes: cómo interpretar el
entorno y cómo reaccionar frente a él.
v Según este enfoque, aprendemos sobre lo que nos
rodea, no sumando el conjunto de informaciones
que nos llegan a través de los sentidos, sino a partir
de “formas” que se crean en nuestra mente.
v Interpretamos la realidad y tomamos decisiones
sobre ella en base a estas "formas" o "figuras"
mentales que vamos creando sin darnos cuenta
v Los objetos mentales o estructuras pueden suscitar
sentimientos de ira, envidia, amor o de castigo. " la
modificación de la conducta es considerada en
relación con la estructura de la situación perceptiva
entre el yo y el mundo, y puede dar vida a una
actividad criminal" .
v El criminal no reacciona a estímulos específicos,
sino a la configuración u organización total de
objetos que lo rodean.
v Estas configuraciones son verdaderos elementos
mentales. La psicología de la Gestalt estudia la
organización de estas experiencias unitarias.
v La mente configura, a través de ciertos principios
descubiertos por esta misma corriente, los
elementos que llegan a ella a través de los canales
sensoriales (percepción) o de la memoria
(pensamiento, inteligencia o resolución de
problemas).
v En la experiencia que tiene el individuo en su
interacción con el medio ambiente, esta
configuración tiene un carácter primario sobre los
elementos que la conforman, y la suma de estos
últimos no podría generar por sí sola la
comprensión del funcionamiento mental.
“Para los gestaltistas no es necesario centrarse en las
piezas que forman nuestras figuras mentales sino que
lo que hay que procurar es alcanzar una comprensión
estructural nueva de lo que ocurre”
El TODO ES DIFERENTE A LA SUMA DE LAS
PARTES.
En otras palabras, todo lo percibido es mucho más que
información llegada a los sentidos.
EL CONSTRUCTIVISMO
v Como figuras clave del constructivismo destacan
principalmente Jean Piaget y Lev Vygotski.
v Piaget se centra en cómo se construye el
conocimiento partiendo desde la interacción con el
medio
v El constructivismo hace referencia a aquellas
teorías del aprendizaje centradas en la construcción
de conocimientos por medio de las experiencias
pasadas y presentes, las cuales contribuyen a la
formulación y reformulación de conceptos e ideas.
v El constructivismo, postula que la conducta no solo
es el resultado del ambiente, o de las condiciones
biológicas del individuo, sino que la conducta es el
producto de una construcción del sujeto, que se va
produciendo como resultado de la interacción de
esos dos factores.
v Para las constructivistas, la mente funciona como
un filtro, al que llega todo lo que proviene del
exterior para producir su propia realidad, esta
construcción se realiza con los esquemas que el
sujeto ya posee, y que fueron construidos a partir
de sus experiencias previas e interacciones
individuales
v De forma que el aprendizaje, es la creación de
nuevos significados a partir de la experiencia, donde
lo importante es la posibilidad de construir nuevos
conocimientos y adquirir una nueva competencia que
permitirá la generalización, es decir, aplicar lo ya
conocido a nuevas situaciones.
v El constructivismo, junto con el cognitivismo, rompen
de esa forma con el conductismo, y apuntan hacia el
papel activo del individuo en el aprendizaje..
v Piaget plantea una división en el desarrollo
cognitivo en cuatro periodos importantes,
diferenciando diversos estadios cognitivos desde la
infancia hasta la adolescencia.
v Mostrando cómo “ las estructuras psicológicas se
desarrollan a partir de los reflejos innatos, se
organizan durante la infancia en esquemas de
conducta, se internalizan en el segundo año de vida
como modelos de pensamiento, y se desarrollan
durante la infancia y adolescencia en complejas
estructuras intelectuales que caracterizan la vida
adulta.”
v A diferencia de Freud, Piaget considera la
afectividad como un subproducto de lo cognitivo,
que es para él el concepto fundamental.
v Las etapas del desarrollo intelectual, según la teoría
piagetiana son:
v Periodo sensoriomotor (de 0 a 2 años). Ocurre de
manera gradual, en donde el lactante adquiere la
capacidad de organizar actividades en torno a su
ambiente mediante habilidades sensoriales y
motoras.
v Periodo preoperacional (de 2 a 7 años). El niño
desarrolla un sistema representacional y utiliza
símbolos para poder representar objetos, personas,
lugares, eventos, etc. El lenguaje es característico
de esta etapa y desarrolla el juego imaginativo. El
pensamiento aún no es lógico.
v Periodo operacional concreto (de 7 a 11 años). En
esta etapa el niño es capaz de desarrollar un
pensamiento lógico, por lo tanto tiene la capacidad
para resolver problemas de manera lógica, pero
aún no puede pensar en términos abstractos.
v Periodo operacional formal (de 11 a 17 años). En
esta etapa la persona puede pensar de manera
abstracta acerca de diferentes situaciones y es
capaz de lidiar con situaciones hipotéticas y pensar
en las distintas posibilidades.
v Piaget considera el pensamiento y la inteligencia
como procesos cognitivos que tienen su base en un
substrato orgánico-biológico determinado que va
desarrollándose en forma paralela con la
maduración y el crecimiento biológico.
v En la base de este proceso se encuentran dos
funciones denominadas asimilación y acomodación,
que son básicas para la adaptación del organismo a
su ambiente.
v Esta adaptación se entiende como un esfuerzo
cognoscitivo del individuo para encontrar un
equilibrio entre él mismo y su ambiente.
v Mediante la asimilación el organismo incorpora
información al interior de las estructuras cognitivas
a fin de ajustar mejor el conocimiento previo que
posee. Es decir, el individuo adapta el ambiente a sí
mismo y lo utiliza según lo concibe.
LA TEORIA COGNITIVO SOCIAL
DE ALBERT BANDURA
v Albert Bandura también centra el foco de su estudio
sobre los procesos de aprendizaje en la interacción
entre el aprendizaje y el entorno social.
v Con la teoría social cognitiva muestra la
complejidad de los procesos humanos para realizar
una conducta, mediante la observación la persona
puede aprender una acción y sus consecuencias y
deliberadamente realizarla o no; dependiendo de
sus características personales y su motivación.
v Estos procesos mentales internos y a la interacción
del sujeto con los demás, junto con los conceptos
de refuerzos y observación, constituyen el núcleo
de la teoría del aprendizaje social de Albert
Bandura, quien se ha considerado como la figura
más representativa del cognitivismo.
v La teoría del aprendizaje social se denomina a
partir de los años 80, teoría cognitivo social, y
supone una superación del modelo conductista,
presentando una nueva alternativa para cierto tipo
de aprendizajes.
v Bandura acepta que los humanos adquieren
destrezas y conductas de modo operante e
instrumental, rechazando así que nuestros
aprendizajes se realicen, según el modelo
conductista.
v Pone de relieve cómo, entre la observación y la
imitación, intervienen factores cognitivos que
ayudan al sujeto a decidir si lo observado se imita o
no.
v La observación e imitación en los niños pequeños
toman como modelo a los padres, educadores,
amigos y hasta los héroes de televisión.
PSICOLOGÍA RADICAL
v Esta corriente cuestiona a la psicología tradicional e
individualista, y pasa a interesarse por el papel del
psicólogo en la sociedad, concluyendo que su papel
se traduce en una especie de manipulador, al
servicio de las clases dominantes.
v Consideran que la psicología se ha convertido en
una ideología, un mecanismo de control social,
donde el papel del psicólogo es adaptar los
individuos a la sociedad, estos cuestionamientos
los llevan a considerarse más una fuerza
revolucionaria que un movimiento académico.
v A l a p s i c o l o g í a r a d i c a l , s e l e s u m ó l a
“Antipsiquiatria”, que surge en la década de los 60,
70, fundada por David Cooper, R. D. Laing,
Theodore Lidz, Ernest Becker, Silvano Arieti,
Thomas Scheff o Erving Goffman, quien incluso
v Puso en duda el concepto de enfermedad mental, y
denuncia el papel de los psiquiatras como
mantenedores del orden social imperante,
cuestionando también el papel de la familia, como
institución, atribuyéndole ser la base de los
conflictos y trastornos psicológicos debido a la
educación y trato de los padres hacia los pacientes
durante su niñez.
v En la misma dirección apunta Szasz, al afirmar que
la enfermedad mental es un mito
v Entre las décadas de 1930 y 1950 se popularizaron
en Estados Unidos procedimientos médicos muy
agresivos, como el electroshock (que en esa época
provocaba graves efectos secundarios) y la
lobotomía, consistente en cortar las conexiones del
lóbulo frontal.
v Además en los años 50 apareció la clorpromazina,
el primer antipsicótico de uso extendido. A pesar de
las severas reacciones adversas asociadas a su
consumo, éste y otros fármacos moderadamente
eficaces y no demasiado seguros siguieron
desarrollándose y utilizándose de forma masiva.
Nos referimos a la llamada “edad de oro de los
psicofármacos.”
v Uno de los campos en que las críticas son más
intensas es el de la medicalización de
determinados comportamientos infantiles, entre
los que destaca el patrón de conducta al que se
denomina Trastorno por Deficit de Atención con
Hiperactividad, caracterizado por el sobre
diagnóstico y el uso a largo plazo de fármacos
estimulantes insuficientemente estudiados.
v Por otra parte, resulta muy preocupante el
creciente poder de las grandes corporaciones
farmacéuticas y sus estrechos vínculos con la
clase política, con los medios de comunicación e
incluso con muchos miembros de la comunidad
científica. Todo ello genera prejuicios comprensibles
en torno a la fiabilidad de los fármacos y de los
estudios que la respaldan.
v Goffman, analiza el daño psicológico que sufren los
internos en los internados (cárceles, reformatorios,
asilos...) y cuestiona la utilidad del tratamiento
institucional.
La Psicología criminal y la Psicología forense juegan
papeles imprescindibles en el cumplimiento de la ley, el
sistema judicial y la criminología.
Sin embargo, la primera se usa principalmente para
determinar en compañía de la criminología los motivos
psicológicos por los que se comete un delito y la
forense analiza el efecto o las concecuencias del delito
sobre las víctimas y la condición mental del victimario.